UNIVERSIDAD DE OVlECO
ASPECTOS DE LA ACTIVIDAD PROCESAL
POR
VALENTIN SILVA MELERO
VICE-DECANO DE LA FACULTAD
DE
DERECHO
A
la memo ia del inol idable maes o
D.
Manuel
Miguel
de las T a iesas.
Las pe sonas que suelen cali ica se como suje os del p oceso,
quizás no con oda p opiedad, desen uel en den o del mismo
una ac i idad cuya impo ancia e in luencia ecíp oca es cues ión
de polí ica legisla i a.
Dos p incipios suelen con apone se en
la
doc ina en es a ma-
e ia:
a)
El
llamado p incipio disposi i o, que puede conc e a se en
la ó mula
de
que ya que las pa es u elan de echos p opios, so-
b e los que no malmen e ienen pode de disposición, son los me-
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REVISTA
DE
LA
jo es jueces de sus in e eses, siendo su olun ad decisi a en lo que
se e ie e a la iniciación de la ac i idad p ocesal, y
a
los lími es
den o de los cuales debe de impulsa se el p oceso, an o po lo
que se e ie e al ma e ial de hecho, como
a
las alegaciones ju ídi-
cas.
b) El llamado p incipio de o icialidad o de impulso o icial,
po que eniendo en cuen a el in e és público, que en el p oceso el
Es ado pe sigue, la olun ad del juez no puede pe manece ex a-
ña al desen ol imien o del p oceso, e incluso debe asumi una po-
sición p eponde an e en su iniciación, en su desa ollo
y
en la de-
e minación, an o del supues o de hecho como del de echo apli-
cable.
Es os dos p incipios se encuen an di e samen e combinados
en los dis in os sis emas p ocesales, y si bien hubo un iempo en
que el p incipio disposi i o e a el gene alizado, en la ac ualidad la
endencia es des aca el llamado p incipio de o icialidad, sin que,
.sin emba go, pueda deci se que no dejen de hace se concesiones
al o o sis ema.
P oceso es é mino de la ida común que indica el de eni de
un hecho.
El
p oceso po an onomasia, en el cual se conc e a la
olun ad de la Ley, es el modo necesa io pa a que es a conc eción
se p oduzca.
Y
po que ello no puede ocu i sino po ob a de al-
gunas pe sonas, el p oceso se p esen a ex e namen e como una
se ie de ac os a los que dan ida es os suje os, es ando ligados
unos
y
o os po un nexo de coo dinación hacia un in. En eali-
dad el p oceso es, sob e odo, una se ie de modi icaciones, de pa-
sajes, de si uaciones, de es ados que encuen an en es e ac o su
causa
y
sus condiciones.
El p oceso, pues, apa ece como una se ie o un conjun o de ac-
os, ~judicium es ac us ium, pe sona uin, ac o is, ei judicis»,
que decían los clásicos, y conside ado como una elación ju ídica
cons uída sob e la base del de echo de las pa es a la sen encia
y
del debe del juez de p onuncia la. De echos y debe es que ienen
e iden emen e. su aíz en una no ma ex ap ocesal, cuya exis en-
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DE
OVIEDO
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cia no puede nega se, y sin que pueda ampoco deja de se consi-
de ada como un ac o ju ídico en el sen ido la o de es a palab a,
aunque po o a pa e sea líci o duda de la opo unidad de cons-
ui una doc ina de los ac os p ocesales sob e la base de aquella
sis ema izada po la doc ina ci ilis a. En ealidad pa ece que exis-
e en la p opia de e minación de ac o p ocesal, un equí oco que se
pone de elie e en la misma de inición que suele apa ece en la
doc ina; ac o que iene po inmedia a consecuencia la cons i u-
ción, el desen ol imien o, la conse ación, la modi icación, o la de-
inición de
la
elación p ocesal.
O
pa a deci lo en ase de Ca ne-
lu i,
ac o que iene po e ec o el cambio de una si uación p oce-
sal.
Es e iden e que el p oceso! como una ealidad dis in a del ac-
o no iene exis encia, ya que ambos se iden i ican-p ocesus es ac-
us-con di e encia de la elación ju ídica sus ancial, que es siem-
p e dis in a del ac o ju ídico que la cons i uye.
La con i mación de aquel equí oco se conside a sob e odo si
pensamos en que los ac os p ocesales son odos ac os olun a ios,
pe o que los e ec os o consecuencias se conside an independien-
es, en gene al, a
la
olun ad ex e io izada, decla ada o mani es a-
da. En suma, sin que es a olun ad
en
la mayo ía de los casos no
enga pa icula elie e. Es deci , que la aíz no se encuen a en un
pode del cual la olun ad sea eje cicio y la mani es ación, sino en
muchas ocasiones en una ca ga impues a po la Ley, pa a alcanza
un esul ado que es independien e de la olun an de quien ealiza
el ac o. Lo cual se demues a, po lo menos pa a un sec o doc-
inal, con el hecho que de los ac os p ocesales no nacen de echos
y
obligaciones en e los que les han dado ida, de un lado,
y
10s
demás suje os del p oceso de o o, sino solo si uaciones coo di-
nadas a
u :
in.
Po eso el ac o p ocesal, en ealidad, con iene en sí mismo
su
de inición. La sola de inición posible, ha podido deci se, que es
aquella de se ac o del p oceso, apa an e au ología que iene a
signi ica que la p ocesalidad, alga la exp esidn, del ac o, no es á
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DE
LA
en elacidn a un e ec o sino a una cualidad que es p ecisamen e
aquella de cons i ui un elemen o del p oceso pa a la ealización
de la u ela ju isdiccional. Po ello el p oceso es á ins i uído y e-
gulado po no mas p ocesales,y a és as hay que e e i se pa a sabe
cuando un de e minado ac o cons i uye un elemen o del p oceso.
Cualquie o a en a i a de dis ingui los ac os p ocesales con
base en el e ec o o consecuencia, di ícilmen e pod ía ene éxi o.
Puede deci se que la ju idicidad del ac o desde el pun o de is a
de sus consecuencias es á inculada a su coo dinación al eje cicio
de la ju isdicción. Más es e e ec o no es p ocesal, sino simplemen-
e ju ídico.
De o a pa e, no se puede nega que exis en ac os e dade a-
men e no p ocesales, como e emos, que ienen sin emba go des-
acadísimas consecuencias den o del p oceso, que de e minan si-
uaciones ele an es en el eje cicio de la ju isdicción
y
en algunos
casos es la p opia Ley p ocesal la que oma en conside ación pa a
es ablece las condiciones
y
los lími es de su e icacia. Lo cual ocu-
e, además, no solamen e con ac os sino con simples hechos, co-
mo es la mue e de algunos de los suje os p ocesales o de su p o-
cu ado .
También en las clasi icaciones de los ac os p ocesales su gen
dudas de impo ancia
y,
como end emos ocasión de expone , los
c i e ios son dis in os.
Po úl imo, los p oblemas e e en es a
la
o ma, a la causa,
a
la alidez y nulidad de los ac os del p oceso, no siguen las líneas
gene ales, de un modo iel azadas po la doc ina ci ilis a, a la
que, sin emba go, hay que endi el homenaje de habe p es ado
na u almen e la base ins i ucional, de la que han podido ob ene se
después las dis in as alo aciones ípicas de o as disciplinas ju í-
dicas, no solo en
la
ó bi a del De echo p ocesal sino en o as a-
mas del De echo público.
T a a emos de sin e iza las cues iones más impo an es en o -
no a es os p oblemas de los ac os p ocesales, cuya impo ancia es
p imo dial den o de
la
eo ía gene al del p oceso.
ESCUELA SOCIAL
DE
OVIEDO
El p oceso, en endido en su más udimen a ia exp esión de
hecho ele an e ju ídicamen e, hemos is o que po de inición se
acciona en una se ie de momen os en los cuales puede econo-
ce se o no la exis encia de una olun ad humana que de e mina
las consecuencias de un modo di ec o o indi ec o. De es e modo
su ge espon ánea la sepa ación de los hechos ju ídicos p ocesales
en endidos en sen ido es ic i o, den o del ámbi o del hecho
gene al del p oceso, de los ac os ju ídicos p ocesales.
Hecho ju ídico es, según Ia común de inición, aquél que p o-
duce un e ec o ju ídico,
y
su concep o su ge po la necesidad de
explica cómo nacen, se modi ican
o
se ex inguen los de echos
subje i os. Así iene diciéndose desde los días de
Sa igny,
y
puede sin e iza se en la exp esión de que hecho ju ídico es cual-
quie acon ecimien o que po implica una modi icación de
la
ea-
lidad ex e na, p oduce un e ec o ju ídico.
Se en iende po hechos p ocesales odos los acon ecimien os
capaces de p oduci consecuencias ju ídicas en el p oceso, a los
cuales la olun ad humana es comple amen e ex aña, en con a-
posición a los ac os p ocesales que ep esen an ac i idad de la o-
lun ad que, como es lógico, puede apa ece en un simple ac o ne-
ga i o.
La ac i idad que las pa es
y
los ó ganos ju isdiccionales des-
en uel en, al pone en p ác ica uno
u
o o de los p incipios que
hemos is o in o man el p oceso, se ex e io iza con da ida a una
se ie de ac os ju ídicos, con los que el p oceso se cons i uye, se
desen uel e y se ex ingue: Los llamados ac os p ocesales, que pa-
a algunos au o es son sinónimos de ac os de p ocedimien o.
Se a a pues de una especie de ac os ju ídicos que consis en
en mani es aciones olun a ias de ac i idad-(ac i idad ma e ial,
alegaciones, decla aciones de olun ad)- ealizadas según la Ley
p ocesal o en o ma p ocesal, de los s je os del p oceso
y
que ie-
nen po e ec o inmedia o cons i ui , desen ol e , modi ica o ex-
ingui una elación p ocesal.
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LA
Sob e la base de es as nociones puede es ablece se la conse-
cuencia, de que no conside amos ac os ju ídicos p ocesales ni a los
ealizados po los suje os del p oceso, que aunque coo dinados
más o menos di ec amen e al in del mismo, implican ac i idad ue-
a
de aquél, ni ampoco a los ac os p ocesales que no ienen e ec-
o inmedia o sob e el p oceso.
El p oblema iene impo ancia, como ya quedó suge ido, des-
de el pun o de is a de la Ley que ha de egula el ac o,
ya
que
solo los ac os p ocesales han de se egulados po la Ley p ocesal,
e idóneos, aunque no sean los únicos idóneos, pa a p oduci e ec-
os en el p oceso. En de ini i a, pues, exis en ac os ealizados po
los mismos suje os del p oceso, en elación al mismo e incluso con
el p opósi o exclusi o de se i
a
la
p opia inalidad, como la es i-
pulación de un comp omiso, la ijación de un domicilio a e ec os
de la compe encia, el nomb amien o de p ocu ado en esc i u a
de manda o, el es udio de la causa, las ins ucciones dadas a la
de ensa, que a pesa de a ec a más o menos di ec amen e al in
del p oceso no ienen el ca ác e de ac os p ocesales.
Pueden exis i , al con a io, ac os ealizados con is a de una
consecuencia de De echo ma e ial o sus ancial, con e iden e e ec-
o p ocesal, como la ansacción, el econocimien o del de echo
del ac o , el pago de la obligación ealizado ex ajudicialmen e, a
pesa de lo cual ampoco se conside an ac os del p oceso, en cuan-
o po sí solos no eje cen e icacia inmedia a sob e la elación p o-
cesal.
No
son ac os p ocesales y pueden solo cons i ui el an ece-
den e necesa io pa a e1 cumplimien o de un ac o de p ocedimien-
o. Así, la exis encia de un comp omiso da luga a un ac o p oce-
sal,, como la excepción opues a con base en su exis encia: el pago
ex ajudicial, que da nacimien o
a
la excepción co espondien e.
Es as consecuencias son, e ec i amen e, ac os p ocesales.
Tampoco se conside an ac os los ac os ealizados
en el p oceso, en elación al mismo, po pe sonas que no son su-
je os p ocesales en sen ido ex ic o. Po las pa es
y
el T ibunal,
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1
conc e amen e, como los es imonios
y
los pe i ajes.
Ni
ampoco
los ealizados ue a del p oceso po ó ganos me amen e auxilia es.
De lo dicho podemos deduci que en e los ac os p ocesales
se encuen an los de las pa es
y
los del T ibunal, an o del juez
como de los demás componen es del mismo, así como los del
Mi-
nis e io público en cuan o ac úa como pa e.
Po úl imo, aunque los ac os p ocesales es án egulados po la
Ley p ocesal, no es su icien e que un ac o pa ezca egulado po
es a no ma pa a con e i le aquella na u aleza, pues o que po ac o
p ocesal debe conside a se solamen e la ac i idad obje i a enden-
e a consegui de un modo di ec o la inalidad den o del p oceso,
lo cual supone la exclusión de aqnellos ac os humanos que p o-
duciéndose con ocasión del p oceso ca ecen de ele ancia a los
i-
nes que el p oceso se p opone.
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G
Si
noso os quisié amos esumi las dis an as di ecciones doc-
.
qp
inales ace ca del concep o del ac o p ocesal, pod íamos pola i-
40
za las en o no a dos di ecciones que an a se pe iladas en la
b e e exposición de algunas opiniones impo an es, que amos
a
conc e a .
Guasp
de ine el ac o p ocesal pa iendo del concep o de hecho
y
diciendo que den o del conjun o de enómenos, que la ealidad
p esen e an e el obse ado , cuando se examinan las di e sas mo-
di icaciones que al ealidad a su iendo en el con inuo de eni de
la ida dia ia, se encuen a como causa o mo i o de dichas modi-
icaciones, un de e minado acaecimien o o suceso en el que se con-
side a p ecisamen e como e ec o aquella especí ica nodi icación
de la ealidad po el suceso o acaecimien o. Cuando la ealidad
sob e la que el hecho ope a es una ealidad ju ídica, el suceso es
a
su ez un hecho ju ídico que, según es e au o , es cualquie acae-
cimien o en i ud del cual se c ea, se modi ica o se ex ingue una
elación ju ídica.
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REVISTA
DE
LA
Exis e un g upo impo an ísimo de ales sucesos, siemp e den-
o del pensamien o de
Cjuasp,
cuyas ca ac e ís icas consis en en
se una exp esión o mani es ación de la olun ad humana.
Y
cuan-
do és a, po medio de un ac o, c ea, modi ica o ex ingue una e-
lación ju ídica, se dice que el ac o es ju ídico, sin que o ezca di i-
cul ad deduci de es a ó mula el concep o especí ico del ac o ju-
ídico p ocesal, ac o o acaecimien o ca ac e izado po la in e en-
ción de la olun ad humana, po el cual se c ea, modi ica o ex in-
gue alguna de las elaciones ju idicas que componen un p oceso.
Pa a
Zanzucchi
se a a de una especie de ac o ju ídico que con-
sis e en mani es ación olun a ia de ac i idad, (ac i idad ma e ial,
alegaciones, decla aciones de olun ad), ealizada según la Ley
p ocesal o en o ma p ocesal, de los suje os dé1 p oceso
y
que
iene po e ec o inmedia o cons i ui , desen ol e , modi ica o ex-
ingui una elación p ocesal.
Según
Chio enda,
Ilánianse ac os ju ídicos p ocesales aquellos
que ienen ele ancia ju ídica espec o de la elación p ocesal, o
sea, aquellos que lle an apa ejada la consecuencia inmedia a de
cons i ución, conse ación, desa ollo, modi icación o de inición
de una elación p ocesal.
P ido Cas o
asegu a que son ac os p ocesales los que ealizan
las pa es
y
el ibunal pa a p epa a , inicia , imp ilsa
y
e mina
el p ocedimien o, log ando el in que el p oceso se p opone.
Y
po úl imo,
Goldscbmid
cali ica a los ac os p ocesales como los que
c ean, modi ican o ex inguen las espec i as posibilidades de la
ca ga p ocesal o la libe ación de és a.
Y
son ju ídicos en cuan o
adquie en anscendencia de i o del De echo.
De es as opiniones, que sus ancialmen e, como hemos is o,
no di ie en, debe deduci como ca ac e ís ica gene al del ac o p o-
cesal aquella que hemos señalado. La disc epancia, sin emba go,
podemos pola iza la en o no al pun o de is a de
Ca nelu i,
pa a
quien el ca ác e p ocesal del ac o no se debe a que se e i ique
en el p oceso, sino que alga pa a el p oceso.
Y
de es e modo, el
comp omiso o el acue do e!a i o a la compe encia es un ac o
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DE
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p ocesal, y pueje no s2 lo el ealizado en el p oceso si no iene
alo pa a la inalidad que el mismo se p opone.
De lo dicho podemos in e i que los ac os p ocesales, colno
ac os de olun ad, no exis en si al a es e elemen o undamen al.
Pe o pa a la e icacia del mismo no es p eciso que p oduzca la con-
secuencia de alcanza los e ec os p ác icos que según la Ley de-
bie a p oduci , siendo su icien e la simple olun ad del ac o.
Como ac o p ocesal, pues, conside amos solamen e la ac i i-
dad obje i a p ocesal enden e a consegui de un modo di ec o la
inalidad den o del p oceso, y no son ac os p ocesales, según u-
imos ocasión de consigna los que ca ecen de in luencia inmedia-
a, como ha expues o
DP
La
Plaza.
Po o a pa e, los ac os p ocesales di ie en undamen almen e
de o os ac os ju ídicos de ca ác e ci il, ya que
la
olun ad en
los ac os p ocesales no iene la misma impo ancia que en elación
al De echo ma e ial. No hay que pe de de is a que en los ac os
del ó gano ju isdiccional,
e
incluso en los del Minis e io Fiscal,
concu e cie amen e la olun ad del ó gano, pe o no la olun a-
iedad, en cuan o que el mismo se de e mina a ob a , no po mo-
i os in e nos ni en p o echo p opio, sino en cumplimien o de un
pode -debe de o icio que ha sido con e ido po el Es ado. Es o
in luencia, na u almen e, el con enido de los ac os de los ó ganos
ju isdiccionales, en cuan o que la ac i idad y la decla ación de los
mismos no es lib e, sino p ede e minada en la Ley. Aún en los inis-
nios ac os de pa e, donde la olun ad del suje o iene mayo im-
po ancia, es a olun ad concu e no solo como elemen o que da
ida
al
ac o, sino como de e minación lib e de su con enido. En
cambio no ope a como un elemen o que aya a p oduci los
e ec os, pues o que el ac o ac úa
ope
legis,
po el me o hecho de ha-
be nacido a la ida, independien emen e de
la
in ención o mo i-
ación in e na del suje o, siendo es o una di e encia de impo an-
cia de lo que suele sucede en De echo p i ado, donde no mal-
men e la olun ad del suje o de e mina los e ec os.
En de ini i a, los ac os p ocesales son ac os olun a ios como
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LA
suelen hace concesiones a una libe ad o mal, en los casos en que
la Ley no haya p e is o pa a un ac o conc e o o mas de e mina-
das.
Toda ía puede deci se que me ece espe o aquella ase de
7be ing
de que la o ma es la he mana gemela de la libe ad, po
en ende que en e ambas exis e una elación ca ac e ís ica, demos-
ando la expe iencia his ó ica, en su sen i , el pa alelismo
y
la de-
pendencia ecíp oca.
Se ha dicho que el pe íodo de la inás al a exal ación de la libe -
ad señala ambién el eino del mayo igo o malis a, que impide
la degene ación de la libe ad hacia el libe inaje, siendo ga an ía
de disciplina y de o den. Cie amen e, empe a del mejo modo
posible la necesidad de las o mas, con la exis encia de la pu a
sus-
an iae ~ i a is,
como dije on iejas leyes p ocesales, es un p oble-
ma de polí ica legisla i a que oda ía pe du a, aun en sis emas na-
cidos bajo el signo de si uaciones polí icas con a ias al libe alisn~o,
pues no hay que con undi
la
esencia o mal, con la u ina y las
abas que se oponen a un ápido desen ol imien o del p oceso.
Son cosa dis in a la legalidad o mal y el o malismo excesi o.
En elación con las o malidades de los ac os p ocesales, la
doc ina suele e e i se
al
equisi o de la esc i u a, a los p oblemas
de i ados de la p eclusión, a la eglamen ación iscal, y a la docu-
men ación con la in e ención de
un
eda a iq.
Con e e encia a la esc i u a
y
p escindiendo del diálogo que
an o p eocupó
a
Cbio enda,
con la o alidad, implica el modo de
desen ol e el p oceso como equisi o de la exis encia del ac o, al
con a io del p oceso e bal, donde exis e, sin emba go, la docu-
men ación. Las ac i idades p ocesales pueden ex e io iza se me-
dian e dos medios: palab a y esc i o. Ac o o al y ac o esc i o.
En sen ido gene al, la esc i u a es la o malidad no mal, no so-
lo
po que la mayo pa e de los ac os alcanzan es e ca ác e , sino
po que, cuando menos, consag a decla aciones que pueden se
hechas o almen e. Los ac os p ocesales deben se consignados y
desa ollados en la lengua cas ellana, con la in e ención en su ca-
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DE
OVIEDO
6
1
so
de in é p e es, cuando se a e de pe sonas qiie no conozcan
nues o idioma.
La publicidad es o a o malidad pa a ga an ía de las pa es,
y
de los e ce os,
y
ac úa en un doble sen ido, an o pa a sa is ace
el deseo de quienes quie en p esencia el ac o,
y
en es e sen ido
iene una impo ancia más p opiamen e polí ica, o en el aspec o
de que los ac os p ocesales pueden se p esenciados po las pa -
es en causa. Es o es, publicidad en e las pa es. En es e aspec o
a ec a so!amen e a los suje os que in e ienen en el p oceso, sus
ep esen an es
y
de enso es.
Es e p incipio de la publicidad su e excepciones bien conoci-
das, an o po azón de la ma e ia o en aquellos supues os que de
un modo no mal se cumplen sin la publicidad de e ce os,
y
aún
sin
la
p esencia de las pa es, como ocu e con la delibe ación pa-
a p onuncia sen encia.
Vil
Po lo que a la p eclusió i se e ie e, se la conside a como pé -
dida, ex inción o consumación de una acul ad p ocesal,
y
en opi-
nión de
Cbiooendn
implica que po el cumplimien o
u
omisión de
cie os ac os p ocesales se impida a la pa e su ealización.
Las causas de la p eclusión, según es e pun o de is a, se e ie-
en al hecho de no habe obse ado el o den p e is o en la Ley,
habe ealizado una ac i idad incompa ible con el eje cicio de una
acul ad, o po habe la ya eje ci ado, que es lo que se cali ica de
consumación p ocesal p opiamen e dicha.
La exis encia de una causa p eclusi a ac úa
ope le
gis,
más en
ocasiones no es es imada de o icio, sino solo a ins ancia de pa e.
La p eclusión, po lo demás, puede da ida a una acción, la
ac io
judicn i,
que nace de la p eclusióii máxima:
la
cosa juzgada.
El
p incipio de la p eclusión se elaciona con e! de e en uali-
dad ya que impues a una egulación, delimi ación empo al, po
/$
G
las singula es ac i idades p ocesales, las pa es deben hace ale ,,
.
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REVISTA
DE
LA
sus p e ensiones
in
e en um,
pa a el caso de que na de ellas no ue-
a es imada, bajo el signo de se lo, en cambio, la p eclusión.
La combinación de los dos p incipios encuen a aplicación más
o menos ex ensa en los di e sos sis emas p ocesales. Es una de las
ca ac e ís icas del an iguo p oceso ci il ge mánico, que se di idía
en a ios pe íodos ígidos den o de cuyos lími es debía cumpli -
se la ac i idad con un o den inal e able.
También el De echo Es a u a io acoge es e sis ema y la en-
dencia de la doc ina,
y
de las legislaciones mode nas, se mani ies a
hacia una más amplia aplicación de
la
p eclusión den o del p o-
ceso.
La p eclusión se ac úa po el anscu so de cie os é minos
cali icados de judiciales o legales, según que sean es ablecidos po
la Ley o po el Juez,
y
a los cuales apa ece subo dinada la deca-
dencia de de e minados de echos. Den o de la p eclusión ienen
g an impo ancia los é minos que han sido clasi icados en inicia-
les y inales, designándose a los p ime os con la denominación de
a
quo,
o
dila o ios, que son aquéllos que señalan el lapso de iem-
po du an e el cual una ac i idad p ocesal puede cumpli se. Se ha-
bla ambién de é minos
ad
quem
con e e encia a los inales, como
los que señalan el iempo den o del cual un ac o es ealizado.
Según sus e ec os, la doc ina se e ie e a los é minos o dina-
o ios, conmina o ios y pe en o ios, en endiéndose que en gene al
son o dina o ios sal o que exp esamen e la Ley los decla e pe en-
o ios. Po lo demás, los é minos pueden su i modi icaciones en
su anscu so, se in e umpidos
y
suspensos, p o ogados o ab e-
iados. La cla idad de es as exp esiones ele a de un comen a io
más ex enso.
Al p incipio de la p eclusión se con apone el llamado de elas-
icidad, o sea, adap ación del p ocedimien o a las exigencias de la
causa. En gene al, los sis einas no a an de aplica en
ía excl~~si a un c i e io u o o, sino de compensa los en p opo -
ción dis in a. Incluso Códigos mode nos, como el i aliano igen e,
siguen es a línea con empo izado a.
UNIVERSIDAD DE OVIEOO
Los ac os p ocesales, como mani es aciones de ac i idad eali-
zadas po los suje os del p oceso, que en el mismo
ienen in e és,
pa a alcanza el in p opio de la conc e a ac uación, implican un
elemen o que es su causa, muy discu ido, como es sabido, en la
doc ina ci ilis a
y
a a ez mencionado en elación a los ac os
p ocesales, incluso en Códigos mode nos. No obs an e, el P oyec-
o de Código P ocesal I aliano, de
ca nelu i,
decía, que sal o que la
Ley disponga lo con a io, en un ac o del p oceso la omisión o al-
sedad de la causa no o iginaba su nulidad.
Es digno de no a en p ime é mino si po lo que se e ie e a
los ac os p ocesales del T ibunal, puede habla se de causa o si és-
a asume un ca ác e subje i o, po a a se de ac os que según la
e minología ca nelu iana pe enecen a la ca ego ía de ac os debi-
dos, y po que la idoneidad pa a p oduci los e ec os p opios es é
inco po ada al ac o mismo, en cuan o el O gano público le da ida
en o ma legal.
También en elación a los ac os de pa e se discu e si debe ad-
mi i se que la causa p esen a ele ancia ju ídica. Cie o que en al-
gunos, e ec i amen e, p esen a es a ca ac e ís ica, como en la de-
manda inicial del p oceso, que supone un in e és en el ac o . Tam-
bién en la con es ación, p oposición de p ueba, in e posición de
ecu sos, en los que el elemen o del in e és pa ece ineludible, e in-
cluso ha sido p e is o axa i amen e en la Legislación igen e en
I alia.
Comunmen e, las consecuencias que se de i an de la al a de
causa, o de los icios causales, no pueden alo a se con o me a los
p incipios que egulan los ac os de De echo ma e ial, pues supues-
o el caso de una ausencia de in e és en el demandon e, si ecaye-
a sen encia en el p oceso, no po eso es a esolución se ía nula.
Y
lo mismo ocu e con los demás casos, una ez p oducida la eso-
lución judicial.
Po lo que se e ie e a1 mo i o o in emo o del ac o, iene o-
64
REVISTA
DE
LA
da ía meno elie e ju ídico en elación a los ac os p ocesales. La
mo i ación es pa icula men e ele an e en el De echo Penal y no
ca ece de impo ancia en el Ci il.
Po lo demás, la causa de los ac os p ocesales puede al a , ci-
ándose en e o os ejemplos de ac o p ocesal sin causa la sen en-
cia p onunciada en p oceso ya juzgado, a la que al a ía la
causa
judicandi.
Po o a pa e, e i iéndose a la ausencia
y
alsedad de
la
cau-
sa, se ha pensado po los p ocesalis as en el llamado ípico p oce-
so simulado, en endiéndose en gene al que la simulación ca ece de
elie e en el campo de los ac os p ocesales.
En España, el p o eso
Guasp
se ha ocupado del p oblema en
una ecien e monog a ía, en la que es ablece las siguien es conclu-
siones:
Exis en, dice, un equisi o causal de los ac os p ocesales, al
que cali ica de mo i o
y
cons i uye un equisi o obje i o y no
subje i o, que no puede conside a se como de es ic a ac i idad.
Di ide la causa en especí ica y gené ica. La p ime a es, según
Guasp,
el mo i o legal exp esamen e de e minado en la Ley pa a
cie os ac os y la gené ica el llamado in e és ju ídico, qae ha de
se pe sonal, obje i o
y
di ec o. Po lo demás, es e au o en iende
que el equisi o causal debe en odo caso pode se examinado de
o icio po el Juez, sin necesidad de que las pa es plan een, es-
pec o a
él,
p oblema alguno.
Po úl imo, al es udia el p oblema de la causa de los ac os
p ocesales, algún au o , como
Ca nelu i,
se ha e e ido a algunos de
los icios del consen imien o, como la iolencia, po que elimina la
olun ad
o
la causa del ac o. Según es a opinión, la iolencia, en
los ac os p ocesales, debe equipa a se
al
dolo y en nues o De e-
cho cons i uído, es a a i mación iene un comp oban e legal: la a-
xa i a disposición que es ablece la nulidad de los ac os p ocesales
ealizados bajo el signo de
la
iolencia.
De odos modos c eemos que la doc ina de la causa de los
ac os p ocesales p ecisa una elabo ación
y
p o unda que no se ha
UNIVERSIDAD
DE
OVIEDO
65
alcanzado igu osamen e la aspi ación de una alo ación concep-
ual, que elimine las dudas que hoy se p esen an en p oblema de
an a anscendencia den o de la eo ía gene al del ac o ju ídico.
El ac o p ocesal en el que al an odos o alguno de los equi-
si os que legalmen e son ineludibles pa a su alidez, se conside a
iciado y se dis inguen en la doc ina los casos de inexis encia
y
nulidad.
La inexis encia supone un ac o p ocesal en el cual al en los
elemen os que son indispensables a los ines de que pueda se co-
nocido ex e namen e como al ac o del p oceso, como po ejem-
plo la sen encia sin i ma, que no puede pasa
a
la au o idad de
cosa juzgada, ni impedi que el Juez uel a a decidi .
Exis en o os ac os p ocesales que aún no siendo inexis en es
pueden apa ece iciados. Es os icios consis en en la al a de uno
u o o de los elemen os que hemos enido conside ando a lo la -
go de nues o abajo
y
siemp e que es e de ec o no de luga a la
inexis encia, pudiendo e e i se:
a)-A los suje os en pa icula . Capacidad del O gano Ju is-
diccional o de las pa es. (Incompe encia y al a de legi imación).
b)
-A la olun ad de los suje os.
c)-Al con enido del ac o.
d)-A la o ma del ac o.
La consecuencia de los icios de es os ac os p ocesales se cali-
ica de nulidad
y
de anulabilidad. La nulidad absolu a se dis ingue
de la inexis encia en que mien as és a no p ecisa se decla ada
ju-
dicialmen e, la nulidad ha de se lo necesa iamen e.
Y
se dis ingue
la nulidad de la anulabilidad, po que la p ime a puede se ap ecia-
da de o icio po el T ibunal, en cualquie ins ancia o es ado del
asun o, en an o que la anulabilidad, llamada ambiCn nulidad
e-
la i a, solo puede ob ene se a ins ancia de pa e.
Y
solo de pa e
in e esada que no haya enunciado.
66
REVISTA
DE
LA
La nulidad y anulabilidad, cuando se e ie en al anscu so de
é minos pe en o ios, se cali ican de decadencia
y
és a suele dis-
ingui se de la inadmisibilidad po que no a e e ida a icios del
ac o p ocesal, sino a
la
elación p ocesal en su o alidad, o, po lo
menos, a una ac i idad de impulso p ocesal.
O a consecuencia de los icios de los ac os p ocesales es la
cali icada de
eposición del
ac o
p ocesal,
como consecuencia de la es-
imación de un ecu so. Po lo demás,
y
es o es impo an e, los
ac os p ocesales iciados pueden se con alidados o, simplemen-
e, se álidos, po no exis i ya é minos hábiles pa a ob ene la
decla ación de nulidad, po el anscu so de los é minos de in e -
posición de los co espondien es ecu sos.
Los medios pa a hace ale la nulidad so ,, na u almen e, las
impugnaciones que, Iógicamen e, implican un p ocedimien o
y
un
é mino pa a p opone lo, anscu ido el cual se p oduce, sal o en
el caso de inexis encia, lo que se cali ica de con alidación, ya que
en de ini i a,
y
es o es ndamen al, no hay que pe de de is a
que la sen encia i me iene a subsana odos los icios, con la ex-
cepción de los supues os de escisión de sen encia, y los casos de
inexis encia, na u almen e muy poco ecuen es.
Po o a pa e ambién el ac o se con alida con la p eclusión,
la
decadencia, la enuncia exp esa o áci a, con el hecho de habe
alcanzado los ines que el ac o se p opone,
a
pesa de la i egula-
idad, y, sob e odo, con el anscu so de los é minos de impug-
nación.
Los supues os de ilici ud en los ac os p ocesales-ad i amos
que es e é mino no aba ca gene almen e en la doc ina odos los
supues os de nulidad-no ienen anscendencia pa a la alidez del
ac o, si bien pueden da luga a algunas sanciones de ca ác e pe-
nal, a eces,
y
en o as ocasiones a la imposición de cos as.
Sal o las consecuencias de e e encia, los ac os p ocesaIes ilíci-
os son pe ec amen e álidos. Las sanciones de di e sa na u ale-
za, como hemos is o, ponen de elie e la ilici ud del ac o, que im-
plica iolación de un debe p ocesal de la pa e o del T ibunal.
UNIVERSIDAD
DE
OVIEDO
67
Nó ese, sin emba go, que en opinión de
Rosembe g,
no cons i u-
yen supues os de ilici ud p ocesal aquellos que se di igen en gene-
al a impedi o des ia la ec a adminis ación de la jus icia, cuan-
do no sean ealizados po los suje os del p oceso.
Se ha que ido pe cibi una ca ego ía especial de ac os p ocesa-
les de las pa es en cie as decla aciones de las mismas cali icadas
como negocios ju ídicos p ocesales. Es a ca ego ía de ac os hubo
un iempo en que alcanzó una g an impo ancia y has a llegó a de-
ci se que implicaba la edención de ini i a del De echo P ocesal.
El pun o neu álgico eside, pa a
P ie o Cas o,
en a moniza el indu-
dable pode disposi i o de las pa es con el in público del p oceso.
Sabido es que una ca ego ía de ac os olun a ios, es udiados
po el De echo P i ado, con epe cusión después en el Público,
es á cons i uída po los negocios ju ídicos; es o es, ac os olun a-
ios cuyos e ec os apa ecen po impe a i o legal conexos di ec a-
men e
a
la olun ad de las pa es. Es e es el concep o comunmen-
e acep ado, aunque no hayan al ado las disc epancias. La di icul-
ad undamen al pa a admi i el negocio ju ídico den o del p o-
ceso, es la conside ación de que los ac os de pa e lle an apa eja-
da la consecuencia, de p o oca un p onunciamien o del juez,
y
que
si bien los suje os del p oceso, pueden de e mina el obje o de la
esolución, no pueden, en cambio, alcanza su con enido en el sen-
ido de inculación
a
la olun ad de la decla ación ex e io izada.
La es imación o deses imación de la p e ensión depende á solo de
la olun ad del juez o de
la
Ley, según el c i e io que se sigue en
o den
a
la
na u aleza ju ídica de la decisión judicial. Se admi e, sin
emba go, que algunos ac os p ocesales alcanzan e ec os incula-
dos di ec amen e a la olun ad de las pa es, sin in e ención de
un ac o del juez. Po ello, un sec o doc ii~al admi e los negocios
ju ídicos p ocesales de ca ác e unila e al, ya que los bila e ales
suelen conside a se coino con enios, que cons i uyen solo el p e-
supues o de una decisión judicial.
Ya hace bas an es años que sos u iinos que se había gene ali-
zado excesi amen e la noción de los negocios ju ídicos p ocesales,
opinión que man enemos ac ualmen e, exp esando que no cabe
exclui los de un modo o al del p oceso.
El
hecho de que el juez
haya de in e eni y que las consecuencias, po consiguien e, no
apa ezcan conexas
a
la olun ad de las pa es de un modo abso-
lu o, no puede se i de undamen o pa a una nega i d en elación
a la exis encia de negocios ju ídicos den o del p oceso, en aque-
llos casos en que la decisión judicial
icc sa iaiiienle
haya
de p od -
ci ce, de acue do con la olun ad de las pa es. La di e encia, pues,
quizás pudie a es uc u a se bajo. la base de nega la exis encia de
negocios ju ídicos den o del p oceso a aquellas decla aciones de
olun ad cuya consecuencia o e ec o dependen de
la
decisión ju-
isdicial. Los casos en que,
al
con a io, el T ibunal enga que aco-
ge y es ima lo que las pa es p e enden, pueden cali ica se de ne-
gocios ju ídicos p ocesales, siemp e que se a e de au én icas de-
cla aciones de olun ad
y
no de conociinien o, po el obligado
aca amien o al p incipio de a onomía de la olun ad.
Po o a pa e, puede obje a se a es a opinión, que el juez, a pe-
sa de odo, puede no esol e de acue do con lo que ido o desea-
do po las pa es, aunque
la
Ley exp esamen e o dene o a cosa.
Pe o, na u almen e, apa e de que es o ha de se siemp e excep-
cional, es ~ oblema que se ha plan eado ambién en la doc ina ci-
ilis a en elación a la; consecuencias legales, independien emen e
de las decla aciones de olun ad. Si se admi e que
el
ó gano ju is-
diccional puede no esol e de acue do con lo que ido
o
deseado
po las pa es, aun en los supues os en que
necesa iaine ~ e
ha de acep-
a el con enido de la decla ación de olun ad, en onces ienen a-
zón los que piensan que en el p oceso no cabe habla de negocios
ju ídicos p ocesales, sino den o del ámbi o del De echo subje i o
y no desde el plano de las decla aciones de olun ad, como ha ex-
p esado
Guasp,
siguiendo a
Ca neli i.
UNIVERSIDAD
DE
OVIEDO
69
Sin emba go, y habiéndose sos enido, que puede conside a se a
la demanda judicial como negocio ju ídico p ocesal, po cons i ui
el eje cicio de un de echo subje i o, si se siguie a es e concep o
cab ía insinua que end ían el ca ác e de negocios odas las pe i-
ciones di igidas al juez du an e el p oceso, o al menos, esigna se a
econoce que solo end ían aquellas ca ac e ís icas las demandas
undadas.
Aho a bien: es p eciso con eni que la demanda iene la misma
na u aleza ju ídica, desde el pun o de is a p ocesal, cuando es
undada que cuando no lo es.
Po lo que se e ie e a los llamados negocios ju ídicos bila e a-
,
.
les, en que an o p o undizó
Rellwig,
aunque sus conclusiones no
/
.
'
siemp e puedan aplica se a nues o De echo igen e, cabe habla
,
'
de negocios ju ídicos p ocesales en el caso de la composición amis-
.,
osa, y po lo que se e ie e a los concep os con a o o cuasi con-
-
,
,,
,
-
8
a o judicial, exp esión poco a o unada po e e i se
a
si uacio-
nes p ocesales que ca ecen de undamen o con ac ual,
y
en las que
'.
po no habe nada que pueda eco da a la
li is
con es a io
del p oce-
so omano, nos conside amos ele ados a es as al u as de la e olu-
ción doc inal del De echo P ocesai, de e e i nos a las elaciones
de las pa es, con p e endido undamen o con ac ual den o del
p oceso, pues deben epu a se como ca en es de undamen o.
Aunque neguemos la exis encia de con enios p i ados di igi-
dos a p e ija al p ocedimien o un cu so de e minado, al a bi io
de las pa es, que es inconciliable con el espí i u de las mode nas
endencias p ocesales, no se niega, en cambio, la posibilidad de e-
conoce en algunas si uaciones una cie a libe ad a las pa es, con-
o me al p incipio disposi i o que oda ía domina en nues o P o-
ceso. Po ello, siendo los ac os p oces-,les gene almen e exp esión
de la olun ad de las pa es, es lógico que se haya pensado en la
exis encia de negocios ju ídicos den o del P oceso, en con apo-
sición con las simples decla aciones de conocimien o. Téngase en
cuen a sin emba go que mien as los ac os de olun ad consis en
en mani es aciones que no eje cen una absolu a e inmedia a e ica-