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Ugarit : resultado de las últimas campaña de excavaciones arqueológicas

Abstract

Yon, Marguerite

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Ugarit : resultado de las últimas campaña de excavaciones arqueológicas

Author: Yon, Marguerite
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1992
Source: https://ddd.uab.cat/pub/tda/11349263n2/11349263n2p171.pdf
A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e
U.A.B., 1989, 1990, 1991
T eballs d'A queologia. 2,1992
UGARIT: RESULTADO DE LAS ULTIMAS CAMPAÑA
DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS
Ma gue i e YON
Maison de l'O ien Medi e anéen
l.-INTRODUCCION
Desde hace 10 años la misión de Ras
Sham a, Uga i , de la cual soy esponsa-
ble,
ealiza sus abajos en el yacimien o
del mismo nomb e que se encuen a en la
cos a de Si ia. Desde su descub imien o,
hace 60 años, una misión ancesa ha
abajado de o ma con inuada en es e ya-
cimien o, aunque con alguna in e upción
a causa de la gue a. Ras Sham a es un
yacimien o su icien emen e conocido y
no es necesa io eco da les su iqueza, de
la cual hab án oído habla . Tan sólo
quie o eco da que se hizo pa icula -
men e amoso a pa i de 1930 a causa de
su iqueza epig á ica, ya que se encon a-
on es imonios de un idioma que has a
ese momen o e a desconocido, el uga í-
ico.
Se a aba de un nue o sis ema de
esc i u a cunei o me, des acando el hecho
de que po p ime a ez se a a de un cu-
nei o me al abé ico. Ya es conocido que
es e al abe o es á esc i o en el mismo o -
den que el al abe o enicio que, con las
modi icaciones p oducidas po las in-
luencias del g iego, llega a se el nues-
o.
Así pues, po p ime a ez en Uga i
enemos un al abe o con las le as en el
mismo o den que el que usamos hoy. Se
a a de una esc i u a cunei o me que no
se econoció inmedia amen e en las abli-
llas,
pe o que de odas o mas es el ha-
llazgo más impo an e de es e yaci-
mien o. Uno de los p incipales documen-
os encon ados es el de un g upo de po-
emas que han abie o pe spec i as abso-
lu amen e nue as sob e la eligión cana-
nea, en la que las c eencias del mundo
bíblico iene sus aíces y de la que de i-
an un g an núme o de mi os clásicos de
la eligión g iega. Po es as dos ías se
encuen an en Uga i unas aíces que son
ealmen e las de la ci ilización occiden-
al.
También salie on a la luz muchos a -
chi os en un monumen al palacio eal,
que pe mi ie on descub i que es e pe-
queño eino enía un luga en e los g an-
des impe ios del momen o, el egipcio y
el hi i a.
En suma, es un mundo nue o que se
ab ía y que no hemos e minado de ex-
plo a aún. Po an o los es udios que
hemos emp endido hace 10 años se pue-
den abo da desde dis in os ángulos. Te-
nemos los medios pa a, po ejemplo, e
Uga i como la capi al de un eino, de un
eino ico. También se pod ía e como
una ciudad come cian e y cosmopoli a,
ya que enía un pue o y elaciones con
odos los países ecinos. Se pod ía am-
bién es udia como una ciudad cul a y e-
inada, como queda pa en e en las ob as
de a e y li e a ias que se han encon ado.
Noso os hemos elegido es udia es a
ciudad en la úl ima ase de su g andeza,
que ue ambién la úl ima de su exis en-
cia, a inales del B once Recien e, al
p incipio del s. XII an es de nues a e a.
Globalmen e, el pe íodo que es udiamos
aba ca los siglos XIV y XIII an es de
nues a e a.
El es udio de es e pe iodo lo ealiza-
mos in es igando muchos aspec os di e-
en es, pe o aquí a a é an sólo dos:
Uga i como ciudad donde i e el homb e
y Uga i como ciudad some ida al pode
de los dioses. Y así con es os dos polos -
la ciudad del u banismo, de la ida co i-
diana y la ciudad eligiosa- end emos ya
una isión bas an e comple a de lo que
ue Uga i . Na u almen e, en nues os es-
udios hemos u ilizado odo ipo de dis-
ciplinas. An es ya he ci ado la epig a ía,
pe o ambién hemos necesi ado a qui ec-
os,
paleozoólogos que han es udiado los
es os óseos y di e sos especialis as que
se ocupan de es udia la ce ámica, las a -
mas de me al y el sílex que se sigue u i-
lizando pa a la ab icación de u ensilios
en el siglo XII a. C.
2.-LA CIUDAD DE LOS
HOMBRES
Los que se han in e esado po Uga i
como ciudad del homb e han es udiado la
ci ilización u bana. En la exca ación de
Claude Che e apa eció una ciudad baja,
lo que nos ha pe mi ido hace es udios de
conjun o usando, po una pa e lo que ya
e a conocido pe o no es aba comple a-
men e es udiado y lo que noso os mis-
mos hemos exca ado, con lo cual hemos
podido ealiza un es udio global de la ci-
ilización u bana.
2.1.-EL MEDIO AMBIENTE
En p ime luga , la ciudad del B once
Recien e edi icada sob e el Tell de Ras
Sham a (Fig. 1), había sido cons uida en
pied a. La pied a, como se cons a a en
odo el P óximo O ien e, es un ma e ial
que esis e mucho mejo que el adobe.
Es a ciudad ue abandonada a p incipios
del siglo XII a. C, no ealizándose nin-
guna o a cons ucción sob e ella (con la
excepción de algunas g anjas). Es as con-
diciones con ie en al yacimien o en ex-
cepcional pa a el es udio del u banismo,
las écnicas de cons ucción y la o gani-
zación del espacio en es a zona y mo-
men o.
Uga i ue la capi al de un eino que
ocupaba ap oximadamen e el e i o io de
la ac ual p o incia de La aquié, más o
menos desde el macizo del "Valle " has a
la mon aña y has a Nah es-Sinn, si uado
un poco después de la ciudad de Jablé,
donde empieza el ac ual depa amen o de
172
La aquié, lo que nos mues a cómo una
unidad geog á ica puede se al mismo
iempo una unidad polí ica. Lo más des-
acable es que una pa e de es e e i o io
se asoma al ma , a a és del pue o de
Medine el-Beida . El alle del Nah -el-
Kebi da acceso a odos los caminos que
conducen a la Si ia in e io , al Eu a es y
a Mesopo amia. Po o a pa e, si se-
guimos la ca e e a de la cos a, o si po
ma seguimos la misma cos a, en a e-
mos en con ac o con odos los paises del
Le an e has a llega a Egip o. Se ha po-
dido demos a que la comunicación se
ealizaba esencialmen e po ma y que los
ba cos hacían escala en los pue os del
Líbano, Pales ina y Egip o. Además, es-
aban igualmen e abie os hacia el mundo
occiden al, es deci el mundo g iego,
egeo,
c e ense y na u almen e chip io a.
Los lími es de es e eino se han podido
ija no solamen e a pa i de la geog a-
ía, sino ambién a a és de los ex os,
como po ejemplo los que con ienen
lis-
as de los pueblos que pagaban impues-
os.
Hemos es udiado la oponimia y la
hemos compa ado con la ac ual, lo que
nos ha pe mi ido descub i nomb es que
se han man enido a a és del iempo,
ans o mados po mediación del á abe
con lo que hemos podido localiza y ija
con exac i ud los lími es del eino pa a
es e pe íodo. Así, en el su podemos ha-
bla del ío Nah es-Sinn, donde se en-
cuen an pequeños einos que bo dean la
on e a su , como po ejemplo el de Si-
yannu. La on e a no e co esponde a un
macizo mon añoso donde se encuen a la
mon aña de Djebel Ak a, a la cual los
uga í icos llamaban Saphon y conside a-
ban sag ada. Hacia el es e se encuen a la
cadena mon añosa Alaui a, que iene una
al i ud ap oximada de 1.600 m y
climá icamen e iene una g an
impo ancia ya que unciona como
ba e a pa a las nubes que ienen del ma ,
siendo una zona ela i amen e llu iosa.
Po o a
pa e,
es a cadena co a la llegada
de los ien os secos que p o ienen de las
egiones desé icas si uadas más al es e.
El ell de Ras Sham a se encuen a si-
uado en e dos pequeños íos y la bocana
del pue o de Medine el-Beida, que es
uno de los encla es po ua ios más im-
po an es y a o ables de oda la cos a si-
ia, lo que ha sido un ac o nega i o pa a
noso os ya que desde hace ein e años se
ha con e ido en el emplazamien o de un
pue o mili a si io al cual no se puede
accede y mucho menos exca a . Desg a-
ciadamen e Schae e había emplazado el
descub imien o de Uga i jus amen e en
Medine el-Beida. La si uación geog á ica
de Uga i es lo que hace que enga an a
elación con el mundo de la na egación
medi e ánea, como ya he señalado an es.
Po o o lado, ambién he ci ado la u a
que sube po el alle de Nah el-Kebi ,
un des ilade o ela i amen e ancho po
donde ac ualmen e pasa la u a de La a-
quié a Alep.
El clima de Uga i , es de ipo medi e-
áneo, ela i amen e emplado, pa icu-
la men e en la llanu a cos e a donde se
encuen a el asen amien o, con una em-
pe a u a media de 19 a 20 g ados y que se
ca ac e iza po una al e nancia de es acio-
nes con in ie nos llu iosos y e anos
muy secos. Todo ello, como ya e emos
después, iene mucho que e con g an
can idad de mi os eligiosos.
Se a a, po an o, de una zona emi-
nen emen e ag ícola, muy ica, odeada de
plan aciones de na anjos. Los ecu sos en
173
la an igüedad ambién e an esencialmen e
ag ícolas. Como en muchas o as egio-
nes cul i aban la ípica ilogía medi e-
ánea: igo, oli o y iña. El igo apa-
ece en g an can idad de ex os iscales y
en las lis as de los ca gamen os pa a la
expo ación. El análisis aceológico de
los u ensilios de sílex ambién ha pe mi-
ido cons a a la p esencia de ce eales, pu-
diendo llega a dis ingui se di e sas a-
iedades del mismo. El cul i o del oli o
ambién apa ece señalado en los ex os y
además se han exca ado las ins alaciones
de las acei e ías. La iña apa ece así
mismo en muchos ex os sob e odo de
ipo eligioso, donde se ela an escenas de
dioses bebiendo ino y celeb ando ban-
que es, como po ejemplo el dios El, el
más pode oso del pan eón y que en algún
caso apa ece eb io. Es os es cul i os
cons i uían la base de la iqueza ag ícola,
de Uga i
Las colinas y las mon añas que odean
oda es a zona se encon aban cubie as
po bosques, en g an medida hoy desapa-
ecidos. Es os e an zona de abas eci-
mien o pa a la a qui ec u a y la cons uc-
ción.
2.2.-EL AGUA
El p oblema más impo an e se ía sin
duda, el apo e del agua en una zona que
se encon aba bajo el iesgo de la escasez.
La egión del no e, con el Djebel Ak a y
sus 1.800 m de al i ud, es una zona más
i igada que el su , donde nace el ío Nah
el-Kebi . En el es o de la egión de Uga-
i exis en nume osos a oyos, muy co -
os y que en e ano se secan. Jun o al le-
cho de uno de es os a oyos, hemos eali-
zado ecien emen e una exca ación en la
que se ha encon ado un pila que o ma
pa e de una cons ucción o una ins ala-
ción uga í ica, segu amen e una p esa que
al mismo iempo se i ía de puen e.
Jus o debajo del ell exis e una capa eá-
ica que abas ecía g an can idad de pozos,
pe o hemos cons a ado que en e ano es a
capa desciende de ni el po lo que sin
duda hab ía una g an can idad de pozos
secos.
Hemos pe o ado has a una p o-
undidad de 15 m pa a llega a la capa
eá ica, que solamen e puede se iden i i-
cada du an e la es ación húmeda. Es po
es a azón que los uga í icos cons uye-
on es uc u as pa a e ene el agua. El
á ea exca ada se encuen a al su del
ell,
en el ma gen izquie do del ío. El análisis
de es e ipo de es uc u a nos ha pe mi-
ido conoce el amaño de los bloques, el
uso de ga ios de made a, que aunque
ambién se encuen an en cons ucciones
más ecien es, en nues o caso se a a
cla amen e de ga ios uga í icos. La es a-
ig a ía no lo puede con i ma ya que el
agua la ha a ec ado, pe o el es ilo de
cons ucción nos emi e sin ningún ipo
de duda a una écnica de la Edad del
B once. Más al no e exis en o os dos
pila es del mismo ipo, si uados uno a
cada lado del ío, posibili ando la coloca-
ción de planchas pa a e ene el agua, o
bien pa a se u ilizadas como puen e. Po
an o hemos podido cons a a un caso en
el su y o o en el no e, si uados de
o ma absolu amen e simé ica. Si consi-
de amos el esquema del conjun o, los
uga í icos enían la posibilidad de embal-
sa el ío du an e la es ación húmeda, lo
que pe mi i ía man ene el ni el de la
capa eá ica du an e la es ación seca y
po an o los pozos pod ían segui un-
cionando. Pe o si pensamos en el con-
jun o de la egión, comp endemos que no
se podían p oyec a g andes ob as de i i-
gación simila es a las de Mesopo amia.
174
No se a a po an o solamen e de una
cons ucción écnicamen e bien hecha,
sino que se a a sob e odo de una cons-
ucción bien pensada que pe mi ía man-
ene el caudal de agua en el asen a-
mien o.
2.3.-URBANISMO Y HABITAT
Uga i end ía en el siglo XIII a. C,
según una es imación que hemos eali-
zado,
al ededo de 10.000 habi an es. Es e
asen amien o es aba cons uido sob e un
ell (Fig.l), en una posición desde la que
se domina una llanu a limi ada po dos
pequeños cu sos de agua y que se ex-
iende sob e más de 20 Ha. Es e ell se
alza has a ap oximadamen e unos 20 m
sob e la llanu a. Po su lade a no e, p e-
sen a una cie a pendien e debido a que ha
sido e osionado po el ío en una ex en-
sión de unos 100 m, que aunque es á
seco en e ano, du an e el in ie no iene
su icien e caudal como pa a ealiza una
acción semejan e. Hacia el oes e encon-
amos una ciudadela o i icada con el
palacio eal de ás (Fig. 1-1), yacimien o
céleb e po su buen es ado de conse a-
ción y po con a con una po e na (Fig.
1-2). Po és a se en a en la plaza del pa-
lacio eal, desde donde sale una calle que
lle a al poblado pe o que es á co ada po
o a o i icación. Hacia el Su hay una
pue a de celosía po la cual se en aba al
poblado.
Analizando las o mas de ocupación del
ell,
nos encon amos con ipos muy di-
e en es. El espacio eal y sus anexos
ocupan una zona ela i amen e impo -
an e, al que hay que añadi no sólo la
o aleza, sino ambién o as cons uc-
ciones como po ejemplo un pequeño
emplo que en pa e pe enece a las pose-
siones
eales.
En e las zonas des acables
del yacimien o enemos la Ac ópolis, en
la cual se encuen an dos emplos
(Figs.1-3 y 1-4): el emplo de Baal y el
emplo de Dagan. En e es os dos em-
plos se encuen a la casa del sumo sace -
do e con su biblio eca, donde se han en-
con ado los ex os mi ológicos más a-
mosos. Se a a po an o de una zona
muy impo an e del poblado, en pa e e-
se ada al emplo y al pe sonal de es e.
Hemos es udiado de o ma pa icula la
"Ville Sud" (Fig. 1-5), ealizando el aná-
lisis de oda es a zona del su del poblado
que ya había sido exca ada (1959-1960),
es udiando sus conjun os a qui ec ónicos
y ealizando pa alelamen e una nue a ex-
ca ación, en el sec o "Cen e de la Vi-
lle"
(1978-1988)
(Fig.
1:6), pudiendo
combina así el es udio es a ig á ico de
la a qui ec u a y sus écnicas con el ma e-
ial co espondien e que es á asociado de
o ma que los dos es udios se uesen con-
as ando mu uamen e. En las casas que
cons i uyen la pa e baja del su del pue-
blo,
según los esul ados de es as exca a-
ciones, se puede ap ecia que el ni el del
suelo mode no es á muy p óximo, lo que
pe mi e comp ende que cada ez que se
ha exca ado se ha des uido algún es o.
Hay pa es que se han conse ado mejo
po que es án cons uidas en pied a, pe o
hay pa es que al es a ealizadas con
elemen os menos esis en es se han ido
des uyendo. La p ime a cons a ación ha
sido la o ganización del espacio, po que
no se encuen a ninguna plan a o ogonal
ni ninguna plan a del conjun o del pue-
blo.
La azón es que en el siglo XIII a.
C. el poblado se cons uyó sob e las ui-
nas de an iguas edi icaciones, sin ningún
ipo de o ganización. Como el ell iene
pendien es, las calles se pen ean según
175

las cu as de ni el, (las más anchas ie-
nen unos 2,5 m de anchu a, las es echas
son de 0,90 m) p o ocando en conse-
cuencia di icul ades pa a desca ga las ca-
a anas de asnos que apo aban alimen os
o pied as pa a la cons ucción.
Hay callejuelas que pe mi en el acceso
al co azón de los islo es pe o como ya
hemos dicho, no se ap ecia una plan a
o ganizada en ninguna pa e. Las ías de
ci culación mues an los caminos hacia
la zona de la "Ville Sud" (Fig. 1-5). To-
das es as callejuelas de e minan islo es de
i iendas de dimensiones ex emada-
men e a iadas, sepa ados po las unida-
des de habi ación, pe o lo que más nos ha
so p endido es que no exis e una unidad
a qui ec ónica que podamos denomina
casa (Fig. 2). Cuando se analizan los es-
pacios en el in e io de un islo e, las
"casas"
se epa en según las pue as y se
clasi ican po la ausencia o la p esencia
de un pasaje y es o es lo que nos pe mi e
denomina a es as unidades como "casas",
pe o cuando se exca a, se puede ap ecia
que la si uación de cada pasaje a ía, de
o ma que no siemp e es la misma. Las
casas podían habe es ado cons uidas 100
años an es de su des ucción, pudiendo
cons a a se ambién una elación en e
las di e en es pa es habi adas, siendo es a
una de las elaciones que podemos llega
a de e mina . La casa es una unidad social
y au ónoma, no a qui ec ónica. Podemos
oma como ejemplo una casa si uada al
su de la zona a la que nos hemos e e ido
an e io men e. Se a a de una casa cons-
uida al bo de de una pequeña calle, con
su en ada co espondien e y elacionada
con la que iene al lado. Es a casa puede
comunica se a a és de una pue a con
o o espacio, lo que nos pe mi e ap ecia
di e en es ases, no de su cons ucción,
sino de su o ganización. A pa i del es-
udio de los planos de los es os encon-
ados y si has a aho a habíamos pensado
que se a aba de un pa io, quizás con una
escale a de acceso a una e aza, en la ac-
ualidad c eemos que se a a de una habi-
ación que es a ía ce ada po unos mu os
que en su pa e supe io pe mi i ían la
en ada de la luz pe o sin llega a cons i-
ui un pa io. A pa i de aquí hemos po-
dido de e mina la zona de en ada de la
pue a, donde exis e una escale a con
unos mu os que dan acceso a la zona más
iluminada y que a su ez pe mi e el ac-
ceso a las o as es ancias de la casa. No
en a emos en la o ganización in e na de
es a casa, aunque en es e sen ido hemos
podido es ablece que en gene al no hay
canalizaciones de agua ni en e amien os
si bien en algunos casos si que se han
cons a ado
2.4.-TECNICAS ARQUITEC-
TÓNICAS
El mu o del palacio eal es una cla a
mues a de cómo los uga í icos allaban
sus silla es. Cada bloque e a allado pa a
encaja en un luga conc e o, no siendo
és os in e cambiables. Los silla es se a-
llaban p e eyéndose de o ma muy
p ecisa su amaño y su disposición en el
conjun o de la cons ucción. En ealidad,
la mayo ía de las casas que hemos
es udiado es án cons uidas u ilizándose
simul áneamen e silla es allados, po
ejemplo en los mon an es de las pue as
o en zonas de mu os, y pied a de o ma
menos cuidadosa que se encajaba en
huecos más pequeños.
Los cons uc o es de las casas es aban
o ganizados en una co po ación, no sa-
bemos si de a qui ec os o de emp esa ios,
176
pe o enían una o ma de hace , una éc-
nica que, al igual que lo que hacen nues-
os a qui ec os, es ablecía de o ma muy
elabo ada la o ganización de cada islo e de
casas.
Tomemos po ejemplo (Fig. 3) un
conjun o de casas que hemos exca ado y
sob e las cuales ya hemos publicado un
abajo, si uadas en el sec o "Cen e de
la Ville", hacia la pa e su , y donde en-
con amos ejemplos de casas y de pasajes
en los se combinan has a cinco hàbi a s
en una sola cons ucción, con una pue a
o ien ada de no e a su y donde exis e
una impo an e di e encia de ni el en e
la calle y el ex emo opues o de la i-
ienda. Cuando los a qui ec os o los
cons uc o es p epa aban el e eno, no
cons uían las casas sepa adamen e, sino
que p epa aban de an emano cimien os
que consis ían en e azas supe pues as a
di e en es ni eles, quizás con una di e en-
cia de 50 o 80 cm en e una y o a, pe o
con un enlace ho izon al en di ección
es e-es e. En nues o ejemplo es e ipo de
cimien os se es ablece a es ni eles,
exis iendo ambién un pila que consis e
en un bloque mucho más g ueso que
pe mi e sopo a el peso epa ido de los
di e en es mu os en di ección es e-oes e.
En una pa e de la cons ucción hay una
especie de malla o de cajones que aguan a
mucho mejo el empuje de la ie a.
Veamos ambién cómo se ha lle ado a
cabo el análisis de los cimien os en base
a la elabo ada écnica a qui ec ónica de
los uga í icos, que de ninguna mane a
cons uían al aza . No quie o a a de la
cons ucción en sí misma, ya que ya he
hablado de la cons ucción en pied a, en
silla es o en bloques con di e en es mon-
an es pa a las pue as, ambién allados
o con silla es adiales. Lo que c eo que es
in e esan e de des aca es que los elemen-
os de made a en es e ipo de a qui ec u a
e an mucho más impo an e de lo que se
pensaba en un p incipio. Cuando se ex-
ca ó el palacio eal se cons a ó
que,
en e
los di e en es asien os de los silla es a-
llados, exis ían asien os de eglaje que
descansaban sob e igas de made a, pu-
diéndose aún ap ecia el luga donde se
encajaba la iga. Es a écnica pe mi ía
da una mayo cohesión a la pa ed, nece-
sa ia en es a egión donde se p oducían
ecuen es e emo os, po lo que e a po-
si i o que los mu os u ie an una cie a
lexibilidad. Con es as igas de made a,
se ob enía es a lexibilidad al encaja las
en e los silla es. Es o no se e ie e so-
lamen e a las igas ho izon ales sino
ambién a las igas e icales, es deci ,
es a a madu a e ical man enía la solidez
y la lexibilidad del mu o. Tenemos
ejemplos de econs ucciones de casas,
que apa ecen en el p ime olumen de
nues a publicación, en donde se puede
ap ecia la disposición de los di e en es
bloques de pied a y el enga ce de la es-
uc u a de made a a base de igas e ica-
les que encajaban ambién con la es uc-
u a ho izon al de las igas de made a. En
la econs ucción se ap ecia un p ime
piso y un segundo piso con acceso a una
e aza. El es udio econs i u i o no es el
esul ado de un eje cicio de pu a imagina-
ción, sino que se undamen a en los es u-
dios ealizados sob e los hallazgos eali-
zados en el su (Fig. 4). A pa i de las
casas se ha podido desa olla una ma-
que a en la que se asume la p esencia de
odos es os elemen os, con una habi a-
ción al a po encima de las escale a que
pe mi e el acceso a la e aza. Es deci
que aunque no haya una e idencia de ini-
i a en el e eno, se puede supone que
exis e es e piso al o.
177
La a qui ec u a mues a cla amen e que
los cons uc o es in en aban cons an e-
men e educi el peso que ecaía sob e las
igas.
Si la longi ud no mal de las igas
se puede es ablece en unos 4 m, ambién
exis ía un sis ema de pila es que pe mi ía
la u ilización de igas más pequeñas que
se u ilizaban en las casas pa icula es
donde se in en aba aho a en el p ecio de
la cons ucción.
Jun o con la made a, encon amos
o os ma e iales como la ie a. Algunas
pa edes, an o in e io es como ex e io es,
es aban ebozadas, y no enemos ninguna
p ueba de que se u iliza an lad illos sin
coce . Hace dos años encon amos, en
una casa quemada, una pa ed que es aba
cons uida con lad illos planos y cuad a-
dos.
Es a ha sido la p ime a ez que se
han encon ado lad illos uga í icos, que
ienen una medida de 50 x 50 x 15 cm
Las cons ucciones, pues, se podían hace
an o con de silla es, con pied as peque-
ñas o con lad illos. En las econs uccio-
nes de cie os ba ios podemos ap ecia
algunas casas que esponden pe ec a-
men e al es udio de los es os de la
plan a. Lo que sí podemos deci es que
no malmen e la gen e i ía en la e aza
cuando el iempo e a bueno. Es o es algo
ípico del clima medi e áneo y nos pe -
mi e econs ui la ida social de los ba-
ios uga í icos.
3.-LA CIUDAD DE LOS
DIOSES
3.1.-LOS MITOS
La p esencia de Dios e a cons an e e
incluso aplas an e en la ida social de
los uga í icos. El conjun o de ex os que
se han encon ado nos dan mucha in o -
mación sob e los dioses y los mi os de
los uga í icos. Es os mi os nos emi en a
una mi ología comple a. Mi ología en el
sen ido de ela os que apo an una expli-
cación del mundo, una explicación de los
enómenos na u ales, una explicación de
las inquie udes que sien en los indi i-
duos.
Veamos dos ejemplos de es os mi-
os pa a pode ilus a el sen ido de la
men alidad eligiosa de los cananeos. Los
mi os elegidos es án elacionados con el
ca ác e ag ícola de es a ci ilización.
Exis en ejemplos e e en es a la cosecha
del igo o de las acei unas, odo ello en
elación, na u almen e, con las ac i ida-
des ag ícolas que se desa ollaban en la
egión. El p ime ejemplo se e ie e al
mi o de la c eación de la ag icul u a,
mien as que el segundo es el mi o de la
mue e y del enacimien o del eino ege-
al simbolizado po la mue e del dios
BaaL
No ha emos e e encia a odos los dio-
ses del pan eón uga í ico, sino an sólo a
aquellos dioses que sean necesa ios pa a
la comp ensión de nues o discu so. El
o igen de la ag icul u a se ec ea en un
poema denominado el "nacimien o de los
Dioses bellos y g aciosos" (Fig. 5). Es
un ex o uga í ico, cunei o me, conocido
desde el año 1930, y que se p esen a en
o ma de poema eci ado. Na u almen e el
hecho de eci a lo p esen a un p oblema
de imagen
,
po que se supone que la eci-
ación incluye la ep esen ación del mi o.
Di e en es ela os cons i uyen una his o-
ia que se e ie e en di e sas ocasiones a
las ce emonias li ú gicas, apa eciendo in-
ocaciones, alusiones a los sac i icios,
e e encias al uego, a las hojas de oli o,
odos ellos elemen os p esen es en las ce-
emonias li ú gicas. Exis en di e en es
ni eles de comp ensión, el ni el de la li-
178
u gia y el ni el del mi o en sí. El ela o
se eci a en un deco ado al bo de del ma ;
como sabemos, el ell se encuen a si-
uado a 500 m del ma , po lo que pen-
samos que exis ía la su icien e p oximi-
dad como pa a la celeb ación de es os i-
os.
También exis e o o ma co en la es-
epa cubie a de dunas en una zona que ya
no es á al lado del ma , en el espacio
ag ícola y ico. Un segundo i o que iene
luga en dicha zona es epa ia, mucho más
pob e, con el dios El como pe sonaje
p incipal y dos muje es como pe sonajes
secunda ios, es el de un ma imonio sa-
g ado y las muje es en cues ión dan luz a
a ios dioses, siendo los dos p ime os
Shaha y Shalim, es deci "el as o de la
mañana" y "el as o de la a de". Na u-
almen e, es o es una o ma de in oduci
la dimensión del iempo en el ela o,
po que los pe sonajes que les siguen en
impo ancia son los demás dioses que
an a nace en can idad inde e minada.
Hay muchos dioses, no conocemos su
núme o exac o, pe o simplemen e se
a a del nacimien o de la pos e idad de
los dioses, es deci , de la humanidad.
P ecisamen e es os dioses son los que
ins alan la ci ilización del pueblo en
o no al ell y es ablecen la ida uga í-
ica ep esen ada en sus inicios po es os
dioses que nacen. Pod íamos habla en
é minos ea ales de un segundo ac o o
de una segunda ase, donde los dioses son
los hé oes y es án ca ac e izados po se
o aces y b u ales. Es o nos lo e ie en
ambién los elemen os esenciales del po-
ema, es una e e encia a la na u aleza sal-
aje que les odea, a la na u aleza de la
es epa, en donde exis e una ep oducción
na u al y una sociedad de homb es nóma-
das,
cazado es, ecolec o es, a los que la
na u aleza no les esul a su icien e, lle-
gándoles en onces la sal ación de la
mano de un nue o pe sonaje que se llama
"el gua dián del cul i o". En es e caso,
los dioses o aces que p o ienen de la es-
epa, en cuan o salen de ella, encuen an
alimen os. Es a explicación nos apo a
luz sob e el hecho de que los uga í icos
salie on de la es epa y u ie on acceso a
una p oducción de alimen os a base de
cul i os desa ollando una economía de
p oducción ag ícola que asegu a la exis-
encia de una sociedad humana. Es as no-
ciones sob e los pueblos nómadas de las
es epas que se ans o man en pueblos
ag ícolas es lo que explica el poema a lo
la go de odo su ela o. Se a a de un
ejemplo ca ac e ís ico de un mi o que ex-
plica de o ma muy espec acula la e o-
lución de una sociedad. Y ambién e leja
que habían ol idado cuales e an sus
o ígenes, que ya no eco daban que sus
an epasados e an nómadas. El inal e leja
solamen e la supe i encia de una adi-
ción que se conse a esc i a, po medio
de la li e a u a y que e leja una e olu-
ción desde, como ha desc i o Jacques
Cau in, el nomadismo neolí ico al es a-
blecimien o de poblados seden a ios. Una
ez se ha in en ado la ag icul u a, la ob-
sesión de la población es que los cul i os
indan con egula idad y abundancia, pe o
pa a ello siguen dependiendo de las con-
diciones me eo ológicas, de la sequía, de
las llu ias y de las di e en es a iaciones
climá icas.
Si bien po desg acia las ablillas no
es án comple as el poema de "Baal y
Mó " nos ha llegado en condiciones su i-
cien emen e buenas como pa a pode in-
e p e a lo. Se e ie e al i o anual de la
llu ia y a la al e nancia en e es aciones,
del e ano seco al in ie no húmedo, y es-
ablece como pe sonaje cen al a Baal,
179
Fig.4-
Casa A de la isla VI en la "Ville Sud": sección axonomé ica de la escale a.
(O.
Callo , Ras Sham a-Ouga i 1,1983, p.24, Fig.24)
186
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Fig.5-
"Nacimien o de los dioses buenos y g aciosos": ec o.
(A. He dne , Co pus des
able es
en
cunei o mes
alphabé iques,
1963,
n9
23,
Fig.67)
187
Fig.6-
Deco ación de una copa
de
ce ámica pin ada
si ia:
RS 24.440.
Fig.
7- Es a ua del dios El (calcá ea): RS 88.70., 25 cm de al i ud.
188