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Jebel Mutawwaq. Los inicios de la edad del bronce en la zona de Wadi Zarqa (Jordania)

Abstract

Fernández-Tresguerres Velasco, Juan A.; Junceda Quintana, Fernando; Menéndez Fernández, Mario

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Jebel Mutawwaq. Los inicios de la edad del bronce en la zona de Wadi Zarqa (Jordania)

Author: Fernández-Tresguerres Velasco, Juan A.; Junceda Quintana, Fernando; Menéndez Fernández, Mario
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1992
Source: https://ddd.uab.cat/pub/tda/11349263n2/11349263n2p127.pdf
A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e
U.A.B., 1989, 1990,
1991
T eballs d'A queologia, 2,1992
JEBEL MUTAWWAQ.
LOS INICIOS
DE LA
EDAD
DEL
BRONCE
EN
LA
ZONA
DE
WADI ZARQA (JORDANIA)
Juan A. FERNANDEZ-TRESGUERRES VELASCO
Uni e sidad de O iedo
Fe nando JUNCEDA QUINTANA
Uni e sidad de O iedo
Ma io MENENDEZ FERNANDEZ
Uni e sidad de O iedo
l.-INTRODUCCION
Du an e
el
e ano de
1.988,
en colabo-
ación
con el
D . Jean Sapin,
se
ealiza-
on p ospecciones
en las
zonas
de los
wadis Dhuleil
y
Za qa. Uno de los si ios
p ospec ados
ue
Jebel Mu awwaq1,
donde se habían descubie o los es os
de
un poblado
que
había sido pa cialmen e
des uido po la cons ucción de laca e
1 La p ospección
de
Jebel Mu awwaq
la
ealizamos
con la
colabo ación
del D .
Pablo A ias Cabal.
Las
exca aciones
son inanciadas
po el
Ins i u o Español
Bíblico
y
A queológico de Je usalén
y se
ealizan
en
colabo ación
con la
Escuela
Bíblica
y
A queológica F ancesa
de
Je usalén.
e a
de
Sukhneh
a
Qneiyah.
En los
alu-
des de la ca e e a se eía una amplia capa
de cenizas
y
algunas es uc u as. Se deci-
dió ealiza exca aciones
en el
si io
po
el inminen e pelig o
de
des ucción
que
co ía el yacimien o a causa de los a e a-
zamien os
que se
ealizaban
en la
lade a
de
la
mon aña.
Los
p ime os sondeos
ue on ealizados
en 1.989 y los
segun-
dos abajos
en
1.990.
El in e és a queológico
de la
mon aña
es conocido desde inales
del
siglo
pa-
sado.
La concen ación de dólmenes en
la
zona de Mu awwaq apa ece señalada ya en
los mapas que
se
publica on
a
p incipios
de siglo (como
el del
alemán
G.
Schu-
mache ). Nelson Glueck
en
sus p ospec-
dones po la egión señala en la zona dos
yacimien os: Tell Mu awwaq y Tell
Mughaniyeh, aunque con e o es de loca-
lización (Hanbu y-Tenison, J.W.;
1.987;
págs.
155-156).
En
1.984-86,
Hanbu y-Tenison ealiza
una se ie de p ospecciones en la zona de
Je ash: señala el yacimien o PPNB, los
dólmenes y, con mayo p ecisión, los
dos yacimien os publicados po Glueck.
Además descub e algunos o os en la
zona de Quneiyah, pe enecien es al
B once (An iguo y Medio) (Hanbu y-Te-
nison, J.W.; 1.987 y
1.989).
En es os años ambién p ospec a la
zona el D . Jean Sapin (CNRS) y señala
un buen núme o de asen amien os en la
zona
del
Za qa.
2.-EL SITIO
Jebel Mu awwaq, a unos 10 Km al su-
es e de Je ash y a una al i ud de 650 m,
se encuen a si uado a o illas del Wadi
Za qa, al no es e del g an meand o, donde
el ío con una di ección su es e-no e gi a
hacia el oes e y comienza a descende ha-
cia el alle del Jo dán, encajándose cada
ez más en es echos alles que, du an e
siglos, si ie on como camino de pene-
ación desde las mese as ansjo danias
hacia el Gho .
Zona de calizas, la egión mon añosa
en e la dep esión y la mese a o ien al
apa ece como un paisaje ela i amen e
ab up o, que se hace más du o en di ec-
ción al oes e, pe o dulci icándose, en
cuan o elie e, hacia la es epa que p ecede
al desie o o ien al.
Desde el pun o de is a de las ie as,
Mu awwaq se encuen a en el lími e en e
la é il
e a
ossa y las a cillas ama illas
menos é iles al es e de Je ash. Es e es
sólo uno de los di e sos aspec os on e-
izos de Jebel Mu awwaq.
También se encuen a en el lími e de
las zonas de clima medi e áneo y el am-
bien e es épico. Mu awwaq ecibe unos
250 mm de plu iosidad media
anual.
Hay
di e encias en e los años secos y los
húmedos. En los p ime os la plu iosidad
no supe a los 150 mm, en los úl imos la
zona ecibe una plu iosidad supe io a
los 300, pe o es o es a o. Es e clima
seco y calu oso pe mi e una explo ación
ho ícola en los e enos alu iales
p óximos al Za qa y a las uen es (Ain
Quneiyah), mien as que las o as son
ap opiadas pa a la explo ación ganade a,
y aunque en la ac ualidad se siemb an ce-
eales en las lade as y pa e al a de la
mon aña, pocas eces su c ecimien o
compensa el abajo de ecoge lo.
Pocos kilóme os al oes e de Jebel
Mu awwaq se pe cibe cla amen e el lí-
mi e de la ege ación medi e ánea, pe -
cep ible po la mancha di usa de las enci-
nas dispe sas. A pa i de ahí se ex iende
la mancha ama illen a de la es epa semiá-
ida i an- u oniense, con abundan es
manchas al oes e y no e de Mu awwaq
de Sa copo e ium spinosum, ma o al
que,
no malmen e, según señala Zoha y
(Zoha y, M.;
1.982),
a asociado al pai-
saje medi e áneo.
En oda la egión son abundan es las
uen es que pe mi en la ida y una explo-
ación ag ícola de la zona. En conc e o,
en Jebel Mu awwaq se encuen an dos
uen es, una al su es e, Ain Kha aisin, a
128
3.2.-El
B once an iguo I unos 400 m de al i ud, y la o a al no e,
Ain Quneiyah, a unos 450 m, que au-
men an la e ilidad de las ie as alu ia-
les del alle de Za qa. Son es as dos uen-
es las que pe mi en los asen amien os
humanos y la explo ación ag ícola y ga-
nade a de la zona.
3.-ARQUEOLOGIA
3.1.-E1
si io PPNB
Aunque se encon a on jun o a Ain
Kha aisin algunos ma e iales del Paleolí-
ico,
no iden i icables en cuan o a su ads-
c ipción cul u al, podemos deci que la
ocupación más an igua cla amen e dis-
ce nióle de la mon aña co esponde al
PPNB,
localizado en la e ien e su de la
mon aña. Los es os se encuen an dis-
pe sos en e los 400 y los 450 m de al i-
ud a lo la go de unos 700 m. Hanbu y-
Tenison hace alusión a ellos, pe o la
p ime a publicación de es os ue eali-
zada po P.C. Edwa s y S. Tho pe
(1.986).
Aunque los es os se encuen an dis-
pe sos po oda la ex ensión de la e -
ien e su , sin emba go se concen an con
mayo in ensidad en una pequeña e aza,
ac ualmen e cul i ada, que o ma una pla-
a o ma de pequeñas dimensiones, pe o
no se han encon ado es os de es uc u-
as.
In e esa des aca que el Za qa en su e-
co ido po la mese a ansJo dania ue
ocupado con ela i a in ensidad du an e el
PPNB.
Tenemos los es imonios de Ain
Gazzal, en Ammán, y en las o illas de
Wadi Je ash el si io de Abu Suwwan, y
la ela i a abundancia de si ios del PPNB
con bu iles..
3.2.1.-LA
TERRAZA
Se encuen a a una al i ud de 450 m.
Fo ma una pla a o ma sob e un a lo a-
mien o de caliza a unos 50 m. debajo del
acan ilado sob e el que se le an an las
mu allas de la ac ópolis. A pa i de la e-
aza se accede a la pa e al a de la mon-
aña po un camino ab up o, pe o bas-
an e accesible.
La e aza iene una ex ensión de más
de 500 m. Los es os, po lo que se
puede pe cibi en el co e de la ca e e a,
se encuen an sob e una ex ensión de 120
m de la go po unos 60 de ancho. Es as
medidas son pu amen e es ima i as, ya
que no enemos aún da os muy ñables.
La dispe sión de es os en la supe icie
no es acep able pa a calcula la ex en-
sión, ya que muchos de ellos p o ienen
de
la pa e
al a de la mon aña.
El es ado ac ual del yacimien o es á le-
jos de se óp imo. La cons ucción de la
ca e e a des uyó una buena pa e del si-
io.
Las ac i idades ag ícolas hacen peli-
g a el
es o.
Después de iniciadas las ex-
ca aciones, se comenzó el a e azamien o
de la lade a su de la mon aña.
Se ab ie on es cuad os de 6 po 6 m
en los cuales se encon a on sie e capas,
de las cuales cinco con ienen ma e iales
a queológicos (las dos supe io es ue on
o madas po a as es de la lade a y ue-
on emo idas an o po los abajos
ag ícolas como po la cons ucción de la
ca e e a).
La p ime a es uc u a que encon amos es
una cons ucción de pied a con una plan a
129
i egula (Fig. 1), con un lado cu o y
o os dos ec os o mando ángulo. En su
in e io se encon a on cis as, pe o no
con enían nada. Se asien a di ec amen e
sob e los es os de ocupación del pe iodo
inmedia amen e an e io . Es o pod ía in-
dica que no es mucho más a dío. Posi-
blemen e es con empo áneo de la ac ópo-
lis,
o algo pos e io .
Las es uc u as de los ni eles 6 y 4 pa-
ecen se an e io es a la cons ucción de
la ac ópolis. Po lo poco que podemos
sabe has a el momen o, los es os de es-
as dos capas ienen ca ac e es muy dis-
in os.
El ni el 4 p opo cionó una se ie
de es os que no pa ecen se la conse-
cuencia de ocupaciones muy in ensas
(Fig. 2). Encon amos sólo un conjun o
de enlosados, cí culos de pied a, hoga es
sob e una capa de losas y un pozo. En
es pun os apa ecían algunos agmen os
de suelos que e an ya de ie a pisada, ya
un enlucido muy des uido. En conjun o
son elemen os muy supe iciales y de es-
casa en idad. En ningún pun o se encuen-
an mu os que indiquen habi aciones
pe manen es de cie a consis encia. Los
escasos mu os que se conse an son de
pequeños bloques apilados, o mando es-
uc u as o ales de 1 m de ancho. Po
oda la supe icie se encon aba abundan e
ce ámica, sílex y huesos.
y pied as angulosas gene almen e de pe-
queño amaño. Todos ellos es aban elle-
nos de cenizas, huesos, agmen os ce á-
micos, sílex y pied as.
Po debajo de los pozos apa ecía o o
ni el de ocupación, con es os de un
mu o muy des uido y un suelo endu e-
cido y econs uido en di e sas ocasiones.
Debajo de él apa ecie on huesos de acei-
una ca bonizados y una cuen a de colla .
Los es os, como puede e se, indican
ocupaciones de pequeña en idad
que
deben
es a muy p óximas a las de los si ios
p ospec ados po Jean Sapin, p óximos a
Ain Quneiyah, posiblemen e con empo-
áneos de es as capas. La ac ópolis pudo
se una concen ación de la población de
esos pequeños asen amien os ya que o-
dos pa ecen desapa ece en ese momen o.
Al menos es o explica ía el o igen de las
gen es que ocupa on la ciudadela.
3.2.1.1.-La ce ámica. (Fig.3)
Aunque no haya una absolu a iden idad
en e odas las capas del yacimien o de la
e aza, la mues a es aún educida y, po
ello,
las conclusiones sob e la a iación
de los ipos no deja de se a iesgada.
P edomina la ce ámica común, siendo
escasa la pin ada. En su o alidad es á he-
cha a mano y, gene almen e, es de pas a
bas an e g ose a con desg asan e g ueso
de agmen os de caliza. El colo es o-
sado o an e, con un engobe en algunos
casos de ese colo , y la cocción es bas-
an e suma ia. Aunque ya es menos e-
cuen e en es e pe iodo, se encuen an en
la e aza de Jebel Mu awwaq agmen os
con imp esiones de ces e ía en la base.
En e es a capa y la siguien e con es-
uc u as de habi ación se encuen a una
espesa capa de cenizas (ni el 5). El ni el
6 con iene un conjun o de seis pozos de
di e en es
amaños:
es g andes al su (de
un diáme o de 1*5 m ap oximadamen e)
y o os es más pequeños al no e (de
poco más de 1 m de diáme o). La p o-
undidad es de poco menos de 0' 5 m.
Los mu os de es os pozos son de a cilla
130
Los ipos de asijas encon ados co-
esponden en su mayo ía al ajua domés-
ico,
de cocina o almacenamien o. Se
a a de cuencos, algunos de ellos muy
poco p o undos, ja as y g andes asijas
que se ían usados como silos con una
boca de algo más de 40 cm de diáme o.
Las o mas son simples. Gene almen e
los bo des son planos, con exos y en
ocasiones ex asados. Cuando exis en los
cuellos no son la gos y suelen se de pe -
il cónca o. Los cue pos son globula es;
no se obse a la p esencia de ipos ca e-
nados.
Las bases son planas. Las asas
son e icales de sección o al con un e-
hundimien o longi udinal p o ocado con
el dedo, o pequeñas e icales con pe o-
ación, a eces empa ejadas es as úl i-
mas,
y ambién ho izon ales sin inden a-
ción.
Es en es e ipo de ce ámicas donde se
encuen a la deco ación de imp esiones
digi ales. No apa ecen las pequeñas inci-
siones e icales pa alelas en asas, cue -
pos y bo des que se encuen an en la
ac ópolis y son ecuen es en Jawa
(Helms, S.W.;
1.981).
Las ce ámicas pin adas, de las que se
encon a on escasos agmen os, p esen-
an un acabado y una pas a de mejo cali-
dad. Los modelos de deco ación se en-
cuen an en el Calcolí ico Final y en el
B once An iguo. Se encuen an los mis-
mos en Jawa (Helms, S.W.; 1.981; pág.
228).
Aunque apa ecen algunos agmen-
os en odas las capas, la mayo ía de
ellos p oceden de la capa que se encuen a
debajo del ni el de los pozos, a pesa de
la escasa ex ensión de lo exca ado. En el
es o de los ni eles, la deco ación se li-
mi a p ác icamen e a las imp esiones di-
gi ales.
3.2.1.2.-La indus ia lí ica
Como en o os aspec os de la cul u a
ma e ial, la indus ia lí ica p esen a una
ela i a iden idad en odos los ni eles:
a) La indus ia de sílex allado (Figs. 4,
1-13 y 19, 20): es ela i amen e abun-
dan e en odas las capas y con unas ca ac-
e ís icas simila es.
Se encon a on muy pocos ú iles aba-
jados sob e núcleo (los ípicos cinceles,
hachas, e c.), lo cual suele se bas an e
ecuen e, o su ausencia, ya en los p ime-
os momen os del B once. En la e aza
sólo se encon a on es picos.
Los elemen os más ca ac e ís icos son
los aspado es y las hojas. Los p ime os
gene almen e sob e lasca o ca enados de
pequeño amaño y algunos sob e lascas
más g andes con el co ex ese ado en la
ca a
do sal;
en algún caso se ha le an ado
pa e de él median e un golpe que hizo
sal a una lasca. Es e asgo no es in e-
cuen e en los aspado es encon ados en
Jawa. Son p ác icamen e inexis en es los
o ales o en abanico. F ecuen es en los
si ios del B once An iguo, en Jebel Mu-
awwaq sólo se encon ó algún ag-
men o. Quizá se explique po una mayo
lejanía de las uen es del ipo de sílex a-
bula usado pa a es e ipo de u ensilios,
ma e ia p ima que si ió posiblemen e
como elemen o de in e cambio (Rosen,
S.A.;
1.989;
págs. 202-203). Sin em-
ba go, sí apa ecen más al su es e, en
Jawa.
131

La indus ia sob e hojas es abundan e
en unca u as simples y dobles, con pie-
zas de do so, gene almen e bas an e osco
y, ecuen emen e, con un e oque simple
en el bo de opues o; es ecuen e la p e-
sencia de lus e en uno o en los dos bo -
des,
aunque és e ambién apa ece en los
dos bo des de hojas sin e oque. Las ípi-
cas hojas cananeas, que ca ac e izan las
indus ias lí icas del B once An iguo, son
muy escasas y u ilizadas como elemen os
de hoz.
Muy abundan es son los den iculados y
esco adu as, casi odos sob e lascas gene-
almen e abajadas sin demasiado cui-
dado.
Los pe o ado es y los bu iles no pa e-
cen p esen a alguna p e e encia po un
ipo de e minado, aunque se encuen an
bas an es ípicos.
Las pun as son escasas. Hay algunas
de doble
do so,
pe o sólo se encon ó una
de co e ans e sal, y, aunque a as,
ambién de pedúnculo. Son ela i amen e
ecuen es las pun as oliáceas o puñales
con e oque plano en las dos ca as.
Si se compa a es a indus ia con o as
conocidas del mismo pe iodo en el Valle
del Jo dán o más hacia occiden e (Tell
esh-Shunah, o de la egión de Galilea), o
bien con yacimien os como Jawa, se ob-
se a que exis en di e encias con espec o
a esos o os ámbi os. Los ipos son más
a iados que en Jawa, pe o menos que en
la pa e occiden al.
b) El abajo del basal o (Figs. 4, 21-22):
se educe a molinos, mo e os y mazas.
Es in e esan e un agmen o de cuenco
con p o ube ancias en su supe icie ex e-
io que ue encon ado en supe icie y
que puede p o eni de la nec ópolis,
donde se encon a on o os agmen os.
Las mazas son simples piezas cilind icas
con pe o ación cen al.
c) Los b azale es (Figs. 4, 16-18): es án
abajados en a eniscas ojas compac as y
pulimen adas. Alguno de los agmen os
es á pe o ado; posiblemen e ue usado
como colgan e.
3.2.1.3.-La indus ia de hueso
Solamen e se encuen a un ipo: el
punzón abajado sob e una as illa de
hueso aguzada (Fig. 4,14-15).
3.2.1.4
.-La auna
Los es os óseos encon ados, y aún
pendien es de es udio, son, undamen al-
men e, de o eja y cab a. Po aho a sólo
se obse ó la p esencia de ce do en el ni-
el S. Dada la si uación de Jebel Mu-
awwaq, la explo ación ganade a es la
más en able. Los ce dos, encon ados en
la capa con pozos, pod ían indica un
cie o g ado de seden a ismo, dadas las
escasa ap i udes de es os animales pa a la
ida nómada.
3.2.2.-LA CIUDADELA
Reconocida po N. Glueck, que la de-
nominó Tell Mughaniyehn, y pos e io -
men e po Hanbu y-Tenison, no se en-
cuen a si uada en la pa e más al a de la
mon aña, sino que lo es á en e los 560 y
los 570 m de al i ud. O ien ada hacia el
su , se encuen a en el bo de mismo del
acan ilado. Po odo el pe íme o de la
mon aña apa ecen es uc u as con o mas
de cons ucciones simila es a las de es a
132
ciudadela y dis in as a las que encon a-
mos en la zona de la enaza. No exis en
ni eles a queológicos; sob e la oca ca-
liza apa ece
una
capa de ie a
de
colo o-
jizo oscu o en la que se encuen an hin-
cadas las es uc u as. Los ma e iales apa-
ecen dispe sos po la supe icie.
La ac ópolis es á odeada po una g an
mu alla que encie a un espacio de unos
800 m de no oes e a su es e y de unos
200 m de no e a su . Se a a de una
amplia supe icie que no pa ece ocupada
oda ella con la misma in ensidad. Las
casa se concen an, po las obse aciones
ealizadas has a aho a, sob e odo en la
zona oes e. Hacia el es e, y de modo es-
pecial a pa i
de
la aguada que di ide en
dos la ciudadela y donde se encuen a la
pue a su , las habi aciones apa ecen más
dispe sas.
La mu alla se cons uyó en casi oda
su e ien e su di ec amen e sob e el
acan ilado. Al pa ece las zonas e o zadas
son la oes e, es e y su , mien as que en
la no e pa ece que es menos po en e, a
pesa de se , quizás, el lado más ulne a-
ble,
ya que ahí la ciudadela se encuen a a
meno al i ud que el espacio ci cundan e.
Es posible que sea es a zona la que su ió
las mayo es des ucciones (caminos y e-
azas),
además de habe sido cubie a en
pa e po los a as es p o ocados po la
e osión en la lade a.
Pa a su cons ucción se emplea on
g andes bloques de pied a (algunos de 2
m. de la go po 0'9 m de ancho po 0' 7
m de al o), colocados di ec amen e sob e
la oca (acuñados con o as pequeñas pie-
d as).
Sob e es os bloques se colocaban
o os de meno amaño y se ellena on
los huecos con pied as meno es. Los
bloques no e an lab ados; la es uc u a in-
e na de la oca caliza pe mi ía la ex ac-
ción de bloques de una o ma egula sin
g an es ue zo.
En zonas donde la capa de ie a e a
más po en e se hincaban g andes bloques
en el suelo. En algunas zonas, y conc e-
amen e hacia el oes e, se pudo ap ecia
la exis encia de algo que pod ían se bas-
iones ci cula es.
En el su y al no e se conse an las
pue as. Las más complejas de ellas son
las que dan al su . En la aguada e mi-
nan los caminos que ascienden desde Ain
Kha aisin, bo deando en odo es e amo
la mu alla. Dos paños de mu alla salen
de la pue a hacia el su , con olando el
inal del camino. En su culminación es
g andes pied as se encuen an hincadas en
el suelo, como pila es, señalando la
pue a. De o a más al su oes e asciende
un camino que culmina en lo que llama-
mos "zona i ual", que luego e emos.
Las casas se encuen an an o en el in-
e io como en el ex e io , aunque en
meno núme o, de la mu alla. Son ec-
angula es y gene almen e asociadas a un
pa io y a o as dependencias meno es. La
dependencia ec angula puede alcanza
los 14 m de la go po casi 5 m de ancho.
No es a o que en uno de los ex emos
del pa io se encuen e un pequeño ú-
mulo.
La écnica de cons ucción de es os
edi icios es siemp e la misma: pied as de
g an amaño si en de undamen o sob e
las cuales se apila ían o as, aunque las
pa edes pod ían se de apial; pe o no hay
es imonios de ello. Las pue as, dos
bloques monolí icos hincados, se encuen-
an en uno de los lados la gos del edi i-
cio,
aunque en algún caso se encuen a en
133
una pequeña dependencia asociada. Es
ecuen e que en el in e io de la casa y en
uno de sus lados meno es se encuen a
una pied a hincada en el suelo y en la
zona del pa io un enlosado ec angula de
poco más de 1 m de la go. En zonas en
pendien e, pa a le an a la casa se cons-
uye una pequeña e aza sob e la que se
edi ica.
Hay zonas que no pa ecen ene nin-
guna inalidad p ác ica. Po eso las de-
nominamos " i uales". Se encuen an so-
b e odo en la pa e más ele ada de la
zona occiden al de la ciudadela y consis-
en en g andes ce cados
de
pied a de o ma
ci cula . Las pue as que dan acceso a es-
os luga es son del mismo ipo que las
que imos en las casas y en las mu allas:
pied as hincadas en el suelo. En el ce -
cado o ien al, en el ex emo mismo de la
ac ópolis, se e una, medio ocul a po
los de umbamien os, que conse a aún
el din el. F ecuen emen e en el in e io de
es os luga es delimi ados se encuen an
úmulos. En el in e io de uno de ellos se
pueden e a ías cis as cons uidas con
pied as de o mas egula es.
Hanbu y-Tenison habla de cis e nas,
pe o los es os obse ados no pa ecen
muy cla os (Hanbu y-Tenison, J.W.;
1.989;
pág. 138), a no se dos pozos ce-
gados con pied as que se encuen an uno
jun o al g an úmulo y el o o en el ex e-
io de la pue a su o ien al.
Toda ía no se han hecho ecogidas sis-
emá icas de la ce ámica y de los es os
de sílex y basal o que se encuen an dis-
pe sos po oda la ciudadela. Pe o hay
una cla a concen ación de es os en las
zona de las casas, con ipos ce ámicos
muy simila es a los que se encuen an en
la e aza, si bien aquí apa ece el ipo de
deco ación con bandas de líneas e icales
incisas.
3.3.-Los monumen os me-
galí icos
Hanbu y-Tenison ci a la exis encia en
Jebel Mu awwaq de una cue a sepulc al
al no e de la ac ópolis, que había sido
pa cialmen e des uida po los habi an es
de la zona (Hanbu y-Tenison, J.W.;
1.989;
pág. 138). Es a se ía posible-
men e la o ma de en e amien o p opio
de los habi an es de la ciudadela. Pe o
ap oximadamen e un milla de dólmenes
se ag upan en la cima de la mon aña. No
es el único luga de la zona de Je ash
donde se encuen a al concen ación. La
mon aña que se encuen a sepa ada de
Mu awwaq po Wadi Kha aisin p esen a
una simila concen ación. También en-
con amos campos de dólmenes y de ú-
mulos al no e, al oes e y al no es e en
si ios como Khi be Ain, Ma ayim, Hj-
meid, el-Ka m, Ras el-Ka m, el-Medwa
y Jebel Bezeeya. Todos ellos han su ido
un con inuo p oceso de des ucción.
En es os momen os se ha comenzado
en Jebel Mu awwaq la ca alogación y la
exca ación de los dólmenes. Se encuen-
an casi odos ellos en la cima, no mal-
men e a una al i ud de 530 m pe o lle-
gando a sob epasa algunos los 640 m.
Fue on cons uidos con la caliza local,
que como ya imos p opo ciona lajas de
o mas bas an e egula es.
Los dólmenes de Mu awwaq se ca ac e-
izan po la simplicidad de sus es uc u-
as.
Aún así se pueden dis ingui es i-
pos.
El p ime o consis e en dos o os a-
os la e ales que sopo an una cubie a;
134
un segundo ipo añade sólo al an e io
una laja de cie e. Es os dos co espon-
d ían a los ipos la y Ib de la ipología
de C. Eps ein (Eps ein, C;
1.985),
o -
mados po una simple cáma a. Un e ce
ipo no encaja ya en es a clasi icación.
Suele es a ep esen ado po monumen os
de un amaño mayo que los dos an e io-
es y cons a de dos o os a os la e ales
que sopo an las di e sas losas de la cu-
bie a y o man una cáma a ce ada al su
po o a pied a hincada. Es a cáma a es á
p ecedida po un co edo cubie o, más
bajo,
de una longi ud ap oximada de l'S.
m. Es e úl imo ipo p esen a un aspec o
compac o debido a que es án ence ados
den o del ec ángulo de g andes pied as
que se ele an has a la al u a de la cubie a
y con el espacio in e medio elleno de
ie a y pied as de pequeño amaño. Es
ecuen e que odos es os ipos de dólme-
nes engan una g an pied a plana que
si e de suelo a la cáma a. La mayo ía de
es os monumen os es án o ien ados se-
gún un eje no e-su .
Se exca a on dos de ellos que es aban a
pun o de se des uidos po la cons uc-
ción de e azas. Se obse ó que habían
sido u ilizados en epe idas ocasiones du-
an e la go iempo. Se encon a on es os
humanos, pe o en especial g an can idad
de piezas den a ias; los es os de o as
pa es del esquele o son muy escasos.
Los ajua es consis ían undamen almen e
en pequeñas cuen as de colla de co nalina
(Fig. 5,7), de conchas eco adas (Fig. 5,
1-2), moluscos ma inos (Fig. 5, 4-5), de
id io (Fig. 5,6 y 8) y de ce ámica (Fig.
5,
3). Jun o con ello se encon ó un pe-
queño a o de b once. Los es os de ce á-
mica apa ecie on sólo en uno de
ellos:
un
agmen o de bo de y asa de una pequeña
ja a, ípica del B once An iguo II o III,
con el asa sob epasando la al u a del
bo de y un agmen o de lámpa a del
B once Medio II. Un pequeño bo de de
una ce ámica bizan ina ambién ue en-
con ado.
Pa ece que la c onología de es os mo-
numen os exca ados hab ía que emon-
a la como mínimo has a el B once An-
iguo
II,
un momen o en que la ac ópolis
había sido ya abandonada. Algunos de
ellos ue on cons uidos sob e las uinas
de an iguas casas de la ciudadela. Sin
emba go es p eciso exca a más pa a po-
de ap oxima se a una c onología más
eal.
4.-CONCLUSIONES
Todo lo obse ado has a el momen o
nos indica que nos encon amos con un
poblado del la segunda mi ad del IVa mi-
lenio a.C, en los inicios del B once An-
iguo,
ase la, y que, po lo an o, co-
esponde al comienzo de la u banización
en Pales ina y T ansJo dania, la cual ha á
eclosión du an e el B once An iguo II.
Pe o Jebel Mu awwaq nos plan ea unos
cuan os in e ogan es di íciles de con es-
a . La segunda mi ad del IV° milenio
a.C. se ha is o de mane as muy di e sas
o, al menos, con muy dis in os ma ices.
Sea bajo la denominación de P e o P o o-
u bano ue conside ado como un mo-
men o de ansición de la cul u a de las
aldeas calcolí icas a las p ime as ciudades
amu alladas del B once An iguo I
(ac ualmen e II). Cambio p o ocado po
la in e ención de pueblos in aso es (los
pueblos P o o-U bano A, B y C de Ken-
yon),
que in oduje on en el país nue os
modelos y o mas cul u ales.
135
21 22
Fig.4-
Indús ia lí ica, ósea y en basal o del yacimien o de la e aza.
142

o n
C4
m
I 00
D
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(O
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E
o
Fig.5.-
Cuen as de colla encon adas en los dólmenes.
143