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Jebel Mutawwaq. Los inicios de la edad del bronce en la zona de Wadi Zarqa (Jordania)

Fernández-Tresguerres Velasco, Juan A.; Junceda Quintana, Fernando; Menéndez Fernández, Mario

Abstract

Fernández-Tresguerres Velasco, Juan A.; Junceda Quintana, Fernando; Menéndez Fernández, Mario

Full text

A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e U.A.B., 1989, 1990, 1991 T eballs d'A queologia, 2,1992 JEBEL MUTAWWAQ. LOS INICIOS DE LA EDAD DEL BRONCE EN LA ZONA DE WADI ZARQA (JORDANIA) Juan A. FERNANDEZ-TRESGUERRES VELASCO Uni e sidad de O iedo Fe nando JUNCEDA QUINTANA Uni e sidad de O iedo Ma io MENENDEZ FERNANDEZ Uni e sidad de O iedo l.-INTRODUCCION Du an e el e ano de 1.988, en colabo- ación con el D . Jean Sapin, se ealiza- on p ospecciones en las zonas de los wadis Dhuleil y Za qa. Uno de los si ios p ospec ados ue Jebel Mu awwaq1, donde se habían descubie o los es os de un poblado que había sido pa cialmen e des uido po la cons ucción de laca e 1 La p ospección de Jebel Mu awwaq la ealizamos con la colabo ación del D . Pablo A ias Cabal. Las exca aciones son inanciadas po el Ins i u o Español Bíblico y A queológico de Je usalén y se ealizan en colabo ación con la Escuela Bíblica y A queológica F ancesa de Je usalén. e a de Sukhneh a Qneiyah. En los alu- des de la ca e e a se eía una amplia capa de cenizas y algunas es uc u as. Se deci- dió ealiza exca aciones en el si io po el inminen e pelig o de des ucción que co ía el yacimien o a causa de los a e a- zamien os que se ealizaban en la lade a de la mon aña. Los p ime os sondeos ue on ealizados en 1.989 y los segun- dos abajos en 1.990. El in e és a queológico de la mon aña es conocido desde inales del siglo pa- sado. La concen ación de dólmenes en la zona de Mu awwaq apa ece señalada ya en los mapas que se publica on a p incipios de siglo (como el del alemán G. Schu- mache ). Nelson Glueck en sus p ospec- dones po la egión señala en la zona dos yacimien os: Tell Mu awwaq y Tell Mughaniyeh, aunque con e o es de loca- lización (Hanbu y-Tenison, J.W.; 1.987; págs. 155-156). En 1.984-86, Hanbu y-Tenison ealiza una se ie de p ospecciones en la zona de Je ash: señala el yacimien o PPNB, los dólmenes y, con mayo p ecisión, los dos yacimien os publicados po Glueck. Además descub e algunos o os en la zona de Quneiyah, pe enecien es al B once (An iguo y Medio) (Hanbu y-Te- nison, J.W.; 1.987 y 1.989). En es os años ambién p ospec a la zona el D . Jean Sapin (CNRS) y señala un buen núme o de asen amien os en la zona del Za qa. 2.-EL SITIO Jebel Mu awwaq, a unos 10 Km al su- es e de Je ash y a una al i ud de 650 m, se encuen a si uado a o illas del Wadi Za qa, al no es e del g an meand o, donde el ío con una di ección su es e-no e gi a hacia el oes e y comienza a descende ha- cia el alle del Jo dán, encajándose cada ez más en es echos alles que, du an e siglos, si ie on como camino de pene- ación desde las mese as ansjo danias hacia el Gho . Zona de calizas, la egión mon añosa en e la dep esión y la mese a o ien al apa ece como un paisaje ela i amen e ab up o, que se hace más du o en di ec- ción al oes e, pe o dulci icándose, en cuan o elie e, hacia la es epa que p ecede al desie o o ien al. Desde el pun o de is a de las ie as, Mu awwaq se encuen a en el lími e en e la é il e a ossa y las a cillas ama illas menos é iles al es e de Je ash. Es e es sólo uno de los di e sos aspec os on e- izos de Jebel Mu awwaq. También se encuen a en el lími e de las zonas de clima medi e áneo y el am- bien e es épico. Mu awwaq ecibe unos 250 mm de plu iosidad media anual. Hay di e encias en e los años secos y los húmedos. En los p ime os la plu iosidad no supe a los 150 mm, en los úl imos la zona ecibe una plu iosidad supe io a los 300, pe o es o es a o. Es e clima seco y calu oso pe mi e una explo ación ho ícola en los e enos alu iales p óximos al Za qa y a las uen es (Ain Quneiyah), mien as que las o as son ap opiadas pa a la explo ación ganade a, y aunque en la ac ualidad se siemb an ce- eales en las lade as y pa e al a de la mon aña, pocas eces su c ecimien o compensa el abajo de ecoge lo. Pocos kilóme os al oes e de Jebel Mu awwaq se pe cibe cla amen e el lí- mi e de la ege ación medi e ánea, pe - cep ible po la mancha di usa de las enci- nas dispe sas. A pa i de ahí se ex iende la mancha ama illen a de la es epa semiá- ida i an- u oniense, con abundan es manchas al oes e y no e de Mu awwaq de Sa copo e ium spinosum, ma o al que, no malmen e, según señala Zoha y (Zoha y, M.; 1.982), a asociado al pai- saje medi e áneo. En oda la egión son abundan es las uen es que pe mi en la ida y una explo- ación ag ícola de la zona. En conc e o, en Jebel Mu awwaq se encuen an dos uen es, una al su es e, Ain Kha aisin, a 128 3.2.-El B once an iguo I unos 400 m de al i ud, y la o a al no e, Ain Quneiyah, a unos 450 m, que au- men an la e ilidad de las ie as alu ia- les del alle de Za qa. Son es as dos uen- es las que pe mi en los asen amien os humanos y la explo ación ag ícola y ga- nade a de la zona. 3.-ARQUEOLOGIA 3.1.-E1 si io PPNB Aunque se encon a on jun o a Ain Kha aisin algunos ma e iales del Paleolí- ico, no iden i icables en cuan o a su ads- c ipción cul u al, podemos deci que la ocupación más an igua cla amen e dis- ce nióle de la mon aña co esponde al PPNB, localizado en la e ien e su de la mon aña. Los es os se encuen an dis- pe sos en e los 400 y los 450 m de al i- ud a lo la go de unos 700 m. Hanbu y- Tenison hace alusión a ellos, pe o la p ime a publicación de es os ue eali- zada po P.C. Edwa s y S. Tho pe (1.986). Aunque los es os se encuen an dis- pe sos po oda la ex ensión de la e - ien e su , sin emba go se concen an con mayo in ensidad en una pequeña e aza, ac ualmen e cul i ada, que o ma una pla- a o ma de pequeñas dimensiones, pe o no se han encon ado es os de es uc u- as. In e esa des aca que el Za qa en su e- co ido po la mese a ansJo dania ue ocupado con ela i a in ensidad du an e el PPNB. Tenemos los es imonios de Ain Gazzal, en Ammán, y en las o illas de Wadi Je ash el si io de Abu Suwwan, y la ela i a abundancia de si ios del PPNB con bu iles.. 3.2.1.-LA TERRAZA Se encuen a a una al i ud de 450 m. Fo ma una pla a o ma sob e un a lo a- mien o de caliza a unos 50 m. debajo del acan ilado sob e el que se le an an las mu allas de la ac ópolis. A pa i de la e- aza se accede a la pa e al a de la mon- aña po un camino ab up o, pe o bas- an e accesible. La e aza iene una ex ensión de más de 500 m. Los es os, po lo que se puede pe cibi en el co e de la ca e e a, se encuen an sob e una ex ensión de 120 m de la go po unos 60 de ancho. Es as medidas son pu amen e es ima i as, ya que no enemos aún da os muy ñables. La dispe sión de es os en la supe icie no es acep able pa a calcula la ex en- sión, ya que muchos de ellos p o ienen de la pa e al a de la mon aña. El es ado ac ual del yacimien o es á le- jos de se óp imo. La cons ucción de la ca e e a des uyó una buena pa e del si- io. Las ac i idades ag ícolas hacen peli- g a el es o. Después de iniciadas las ex- ca aciones, se comenzó el a e azamien o de la lade a su de la mon aña. Se ab ie on es cuad os de 6 po 6 m en los cuales se encon a on sie e capas, de las cuales cinco con ienen ma e iales a queológicos (las dos supe io es ue on o madas po a as es de la lade a y ue- on emo idas an o po los abajos ag ícolas como po la cons ucción de la ca e e a). La p ime a es uc u a que encon amos es una cons ucción de pied a con una plan a 129 i egula (Fig. 1), con un lado cu o y o os dos ec os o mando ángulo. En su in e io se encon a on cis as, pe o no con enían nada. Se asien a di ec amen e sob e los es os de ocupación del pe iodo inmedia amen e an e io . Es o pod ía in- dica que no es mucho más a dío. Posi- blemen e es con empo áneo de la ac ópo- lis, o algo pos e io . Las es uc u as de los ni eles 6 y 4 pa- ecen se an e io es a la cons ucción de la ac ópolis. Po lo poco que podemos sabe has a el momen o, los es os de es- as dos capas ienen ca ac e es muy dis- in os. El ni el 4 p opo cionó una se ie de es os que no pa ecen se la conse- cuencia de ocupaciones muy in ensas (Fig. 2). Encon amos sólo un conjun o de enlosados, cí culos de pied a, hoga es sob e una capa de losas y un pozo. En es pun os apa ecían algunos agmen os de suelos que e an ya de ie a pisada, ya un enlucido muy des uido. En conjun o son elemen os muy supe iciales y de es- casa en idad. En ningún pun o se encuen- an mu os que indiquen habi aciones pe manen es de cie a consis encia. Los escasos mu os que se conse an son de pequeños bloques apilados, o mando es- uc u as o ales de 1 m de ancho. Po oda la supe icie se encon aba abundan e ce ámica, sílex y huesos. y pied as angulosas gene almen e de pe- queño amaño. Todos ellos es aban elle- nos de cenizas, huesos, agmen os ce á- micos, sílex y pied as. Po debajo de los pozos apa ecía o o ni el de ocupación, con es os de un mu o muy des uido y un suelo endu e- cido y econs uido en di e sas ocasiones. Debajo de él apa ecie on huesos de acei- una ca bonizados y una cuen a de colla . Los es os, como puede e se, indican ocupaciones de pequeña en idad que deben es a muy p óximas a las de los si ios p ospec ados po Jean Sapin, p óximos a Ain Quneiyah, posiblemen e con empo- áneos de es as capas. La ac ópolis pudo se una concen ación de la población de esos pequeños asen amien os ya que o- dos pa ecen desapa ece en ese momen o. Al menos es o explica ía el o igen de las gen es que ocupa on la ciudadela. 3.2.1.1.-La ce ámica. (Fig.3) Aunque no haya una absolu a iden idad en e odas las capas del yacimien o de la e aza, la mues a es aún educida y, po ello, las conclusiones sob e la a iación de los ipos no deja de se a iesgada. P edomina la ce ámica común, siendo escasa la pin ada. En su o alidad es á he- cha a mano y, gene almen e, es de pas a bas an e g ose a con desg asan e g ueso de agmen os de caliza. El colo es o- sado o an e, con un engobe en algunos casos de ese colo , y la cocción es bas- an e suma ia. Aunque ya es menos e- cuen e en es e pe iodo, se encuen an en la e aza de Jebel Mu awwaq agmen os con imp esiones de ces e ía en la base. En e es a capa y la siguien e con es- uc u as de habi ación se encuen a una espesa capa de cenizas (ni el 5). El ni el 6 con iene un conjun o de seis pozos de di e en es amaños: es g andes al su (de un diáme o de 1*5 m ap oximadamen e) y o os es más pequeños al no e (de poco más de 1 m de diáme o). La p o- undidad es de poco menos de 0' 5 m. Los mu os de es os pozos son de a cilla 130 Los ipos de asijas encon ados co- esponden en su mayo ía al ajua domés- ico, de cocina o almacenamien o. Se a a de cuencos, algunos de ellos muy poco p o undos, ja as y g andes asijas que se ían usados como silos con una boca de algo más de 40 cm de diáme o. Las o mas son simples. Gene almen e los bo des son planos, con exos y en ocasiones ex asados. Cuando exis en los cuellos no son la gos y suelen se de pe - il cónca o. Los cue pos son globula es; no se obse a la p esencia de ipos ca e- nados. Las bases son planas. Las asas son e icales de sección o al con un e- hundimien o longi udinal p o ocado con el dedo, o pequeñas e icales con pe o- ación, a eces empa ejadas es as úl i- mas, y ambién ho izon ales sin inden a- ción. Es en es e ipo de ce ámicas donde se encuen a la deco ación de imp esiones digi ales. No apa ecen las pequeñas inci- siones e icales pa alelas en asas, cue - pos y bo des que se encuen an en la ac ópolis y son ecuen es en Jawa (Helms, S.W.; 1.981). Las ce ámicas pin adas, de las que se encon a on escasos agmen os, p esen- an un acabado y una pas a de mejo cali- dad. Los modelos de deco ación se en- cuen an en el Calcolí ico Final y en el B once An iguo. Se encuen an los mis- mos en Jawa (Helms, S.W.; 1.981; pág. 228). Aunque apa ecen algunos agmen- os en odas las capas, la mayo ía de ellos p oceden de la capa que se encuen a debajo del ni el de los pozos, a pesa de la escasa ex ensión de lo exca ado. En el es o de los ni eles, la deco ación se li- mi a p ác icamen e a las imp esiones di- gi ales. 3.2.1.2.-La indus ia lí ica Como en o os aspec os de la cul u a ma e ial, la indus ia lí ica p esen a una ela i a iden idad en odos los ni eles: a) La indus ia de sílex allado (Figs. 4, 1-13 y 19, 20): es ela i amen e abun- dan e en odas las capas y con unas ca ac- e ís icas simila es. Se encon a on muy pocos ú iles aba- jados sob e núcleo (los ípicos cinceles, hachas, e c.), lo cual suele se bas an e ecuen e, o su ausencia, ya en los p ime- os momen os del B once. En la e aza sólo se encon a on es picos. Los elemen os más ca ac e ís icos son los aspado es y las hojas. Los p ime os gene almen e sob e lasca o ca enados de pequeño amaño y algunos sob e lascas más g andes con el co ex ese ado en la ca a do sal; en algún caso se ha le an ado pa e de él median e un golpe que hizo sal a una lasca. Es e asgo no es in e- cuen e en los aspado es encon ados en Jawa. Son p ác icamen e inexis en es los o ales o en abanico. F ecuen es en los si ios del B once An iguo, en Jebel Mu- awwaq sólo se encon ó algún ag- men o. Quizá se explique po una mayo lejanía de las uen es del ipo de sílex a- bula usado pa a es e ipo de u ensilios, ma e ia p ima que si ió posiblemen e como elemen o de in e cambio (Rosen, S.A.; 1.989; págs. 202-203). Sin em- ba go, sí apa ecen más al su es e, en Jawa. 131 La indus ia sob e hojas es abundan e en unca u as simples y dobles, con pie- zas de do so, gene almen e bas an e osco y, ecuen emen e, con un e oque simple en el bo de opues o; es ecuen e la p e- sencia de lus e en uno o en los dos bo - des, aunque és e ambién apa ece en los dos bo des de hojas sin e oque. Las ípi- cas hojas cananeas, que ca ac e izan las indus ias lí icas del B once An iguo, son muy escasas y u ilizadas como elemen os de hoz. Muy abundan es son los den iculados y esco adu as, casi odos sob e lascas gene- almen e abajadas sin demasiado cui- dado. Los pe o ado es y los bu iles no pa e- cen p esen a alguna p e e encia po un ipo de e minado, aunque se encuen an bas an es ípicos. Las pun as son escasas. Hay algunas de doble do so, pe o sólo se encon ó una de co e ans e sal, y, aunque a as, ambién de pedúnculo. Son ela i amen e ecuen es las pun as oliáceas o puñales con e oque plano en las dos ca as. Si se compa a es a indus ia con o as conocidas del mismo pe iodo en el Valle del Jo dán o más hacia occiden e (Tell esh-Shunah, o de la egión de Galilea), o bien con yacimien os como Jawa, se ob- se a que exis en di e encias con espec o a esos o os ámbi os. Los ipos son más a iados que en Jawa, pe o menos que en la pa e occiden al. b) El abajo del basal o (Figs. 4, 21-22): se educe a molinos, mo e os y mazas. Es in e esan e un agmen o de cuenco con p o ube ancias en su supe icie ex e- io que ue encon ado en supe icie y que puede p o eni de la nec ópolis, donde se encon a on o os agmen os. Las mazas son simples piezas cilind icas con pe o ación cen al. c) Los b azale es (Figs. 4, 16-18): es án abajados en a eniscas ojas compac as y pulimen adas. Alguno de los agmen os es á pe o ado; posiblemen e ue usado como colgan e. 3.2.1.3.-La indus ia de hueso Solamen e se encuen a un ipo: el punzón abajado sob e una as illa de hueso aguzada (Fig. 4,14-15). 3.2.1.4 .-La auna Los es os óseos encon ados, y aún pendien es de es udio, son, undamen al- men e, de o eja y cab a. Po aho a sólo se obse ó la p esencia de ce do en el ni- el S. Dada la si uación de Jebel Mu- awwaq, la explo ación ganade a es la más en able. Los ce dos, encon ados en la capa con pozos, pod ían indica un cie o g ado de seden a ismo, dadas las escasa ap i udes de es os animales pa a la ida nómada. 3.2.2.-LA CIUDADELA Reconocida po N. Glueck, que la de- nominó Tell Mughaniyehn, y pos e io - men e po Hanbu y-Tenison, no se en- cuen a si uada en la pa e más al a de la mon aña, sino que lo es á en e los 560 y los 570 m de al i ud. O ien ada hacia el su , se encuen a en el bo de mismo del acan ilado. Po odo el pe íme o de la mon aña apa ecen es uc u as con o mas de cons ucciones simila es a las de es a 132 ciudadela y dis in as a las que encon a- mos en la zona de la enaza. No exis en ni eles a queológicos; sob e la oca ca- liza apa ece una capa de ie a de colo o- jizo oscu o en la que se encuen an hin- cadas las es uc u as. Los ma e iales apa- ecen dispe sos po la supe icie. La ac ópolis es á odeada po una g an mu alla que encie a un espacio de unos 800 m de no oes e a su es e y de unos 200 m de no e a su . Se a a de una amplia supe icie que no pa ece ocupada oda ella con la misma in ensidad. Las casa se concen an, po las obse aciones ealizadas has a aho a, sob e odo en la zona oes e. Hacia el es e, y de modo es- pecial a pa i de la aguada que di ide en dos la ciudadela y donde se encuen a la pue a su , las habi aciones apa ecen más dispe sas. La mu alla se cons uyó en casi oda su e ien e su di ec amen e sob e el acan ilado. Al pa ece las zonas e o zadas son la oes e, es e y su , mien as que en la no e pa ece que es menos po en e, a pesa de se , quizás, el lado más ulne a- ble, ya que ahí la ciudadela se encuen a a meno al i ud que el espacio ci cundan e. Es posible que sea es a zona la que su ió las mayo es des ucciones (caminos y e- azas), además de habe sido cubie a en pa e po los a as es p o ocados po la e osión en la lade a. Pa a su cons ucción se emplea on g andes bloques de pied a (algunos de 2 m. de la go po 0'9 m de ancho po 0' 7 m de al o), colocados di ec amen e sob e la oca (acuñados con o as pequeñas pie- d as). Sob e es os bloques se colocaban o os de meno amaño y se ellena on los huecos con pied as meno es. Los bloques no e an lab ados; la es uc u a in- e na de la oca caliza pe mi ía la ex ac- ción de bloques de una o ma egula sin g an es ue zo. En zonas donde la capa de ie a e a más po en e se hincaban g andes bloques en el suelo. En algunas zonas, y conc e- amen e hacia el oes e, se pudo ap ecia la exis encia de algo que pod ían se bas- iones ci cula es. En el su y al no e se conse an las pue as. Las más complejas de ellas son las que dan al su . En la aguada e mi- nan los caminos que ascienden desde Ain Kha aisin, bo deando en odo es e amo la mu alla. Dos paños de mu alla salen de la pue a hacia el su , con olando el inal del camino. En su culminación es g andes pied as se encuen an hincadas en el suelo, como pila es, señalando la pue a. De o a más al su oes e asciende un camino que culmina en lo que llama- mos "zona i ual", que luego e emos. Las casas se encuen an an o en el in- e io como en el ex e io , aunque en meno núme o, de la mu alla. Son ec- angula es y gene almen e asociadas a un pa io y a o as dependencias meno es. La dependencia ec angula puede alcanza los 14 m de la go po casi 5 m de ancho. No es a o que en uno de los ex emos del pa io se encuen e un pequeño ú- mulo. La écnica de cons ucción de es os edi icios es siemp e la misma: pied as de g an amaño si en de undamen o sob e las cuales se apila ían o as, aunque las pa edes pod ían se de apial; pe o no hay es imonios de ello. Las pue as, dos bloques monolí icos hincados, se encuen- an en uno de los lados la gos del edi i- cio, aunque en algún caso se encuen a en 133 una pequeña dependencia asociada. Es ecuen e que en el in e io de la casa y en uno de sus lados meno es se encuen a una pied a hincada en el suelo y en la zona del pa io un enlosado ec angula de poco más de 1 m de la go. En zonas en pendien e, pa a le an a la casa se cons- uye una pequeña e aza sob e la que se edi ica. Hay zonas que no pa ecen ene nin- guna inalidad p ác ica. Po eso las de- nominamos " i uales". Se encuen an so- b e odo en la pa e más ele ada de la zona occiden al de la ciudadela y consis- en en g andes ce cados de pied a de o ma ci cula . Las pue as que dan acceso a es- os luga es son del mismo ipo que las que imos en las casas y en las mu allas: pied as hincadas en el suelo. En el ce - cado o ien al, en el ex emo mismo de la ac ópolis, se e una, medio ocul a po los de umbamien os, que conse a aún el din el. F ecuen emen e en el in e io de es os luga es delimi ados se encuen an úmulos. En el in e io de uno de ellos se pueden e a ías cis as cons uidas con pied as de o mas egula es. Hanbu y-Tenison habla de cis e nas, pe o los es os obse ados no pa ecen muy cla os (Hanbu y-Tenison, J.W.; 1.989; pág. 138), a no se dos pozos ce- gados con pied as que se encuen an uno jun o al g an úmulo y el o o en el ex e- io de la pue a su o ien al. Toda ía no se han hecho ecogidas sis- emá icas de la ce ámica y de los es os de sílex y basal o que se encuen an dis- pe sos po oda la ciudadela. Pe o hay una cla a concen ación de es os en las zona de las casas, con ipos ce ámicos muy simila es a los que se encuen an en la e aza, si bien aquí apa ece el ipo de deco ación con bandas de líneas e icales incisas. 3.3.-Los monumen os me- galí icos Hanbu y-Tenison ci a la exis encia en Jebel Mu awwaq de una cue a sepulc al al no e de la ac ópolis, que había sido pa cialmen e des uida po los habi an es de la zona (Hanbu y-Tenison, J.W.; 1.989; pág. 138). Es a se ía posible- men e la o ma de en e amien o p opio de los habi an es de la ciudadela. Pe o ap oximadamen e un milla de dólmenes se ag upan en la cima de la mon aña. No es el único luga de la zona de Je ash donde se encuen a al concen ación. La mon aña que se encuen a sepa ada de Mu awwaq po Wadi Kha aisin p esen a una simila concen ación. También en- con amos campos de dólmenes y de ú- mulos al no e, al oes e y al no es e en si ios como Khi be Ain, Ma ayim, Hj- meid, el-Ka m, Ras el-Ka m, el-Medwa y Jebel Bezeeya. Todos ellos han su ido un con inuo p oceso de des ucción. En es os momen os se ha comenzado en Jebel Mu awwaq la ca alogación y la exca ación de los dólmenes. Se encuen- an casi odos ellos en la cima, no mal- men e a una al i ud de 530 m pe o lle- gando a sob epasa algunos los 640 m. Fue on cons uidos con la caliza local, que como ya imos p opo ciona lajas de o mas bas an e egula es. Los dólmenes de Mu awwaq se ca ac e- izan po la simplicidad de sus es uc u- as. Aún así se pueden dis ingui es i- pos. El p ime o consis e en dos o os a- os la e ales que sopo an una cubie a; 134 un segundo ipo añade sólo al an e io una laja de cie e. Es os dos co espon- d ían a los ipos la y Ib de la ipología de C. Eps ein (Eps ein, C; 1.985), o - mados po una simple cáma a. Un e ce ipo no encaja ya en es a clasi icación. Suele es a ep esen ado po monumen os de un amaño mayo que los dos an e io- es y cons a de dos o os a os la e ales que sopo an las di e sas losas de la cu- bie a y o man una cáma a ce ada al su po o a pied a hincada. Es a cáma a es á p ecedida po un co edo cubie o, más bajo, de una longi ud ap oximada de l'S. m. Es e úl imo ipo p esen a un aspec o compac o debido a que es án ence ados den o del ec ángulo de g andes pied as que se ele an has a la al u a de la cubie a y con el espacio in e medio elleno de ie a y pied as de pequeño amaño. Es ecuen e que odos es os ipos de dólme- nes engan una g an pied a plana que si e de suelo a la cáma a. La mayo ía de es os monumen os es án o ien ados se- gún un eje no e-su . Se exca a on dos de ellos que es aban a pun o de se des uidos po la cons uc- ción de e azas. Se obse ó que habían sido u ilizados en epe idas ocasiones du- an e la go iempo. Se encon a on es os humanos, pe o en especial g an can idad de piezas den a ias; los es os de o as pa es del esquele o son muy escasos. Los ajua es consis ían undamen almen e en pequeñas cuen as de colla de co nalina (Fig. 5,7), de conchas eco adas (Fig. 5, 1-2), moluscos ma inos (Fig. 5, 4-5), de id io (Fig. 5,6 y 8) y de ce ámica (Fig. 5, 3). Jun o con ello se encon ó un pe- queño a o de b once. Los es os de ce á- mica apa ecie on sólo en uno de ellos: un agmen o de bo de y asa de una pequeña ja a, ípica del B once An iguo II o III, con el asa sob epasando la al u a del bo de y un agmen o de lámpa a del B once Medio II. Un pequeño bo de de una ce ámica bizan ina ambién ue en- con ado. Pa ece que la c onología de es os mo- numen os exca ados hab ía que emon- a la como mínimo has a el B once An- iguo II, un momen o en que la ac ópolis había sido ya abandonada. Algunos de ellos ue on cons uidos sob e las uinas de an iguas casas de la ciudadela. Sin emba go es p eciso exca a más pa a po- de ap oxima se a una c onología más eal. 4.-CONCLUSIONES Todo lo obse ado has a el momen o nos indica que nos encon amos con un poblado del la segunda mi ad del IVa mi- lenio a.C, en los inicios del B once An- iguo, ase la, y que, po lo an o, co- esponde al comienzo de la u banización en Pales ina y T ansJo dania, la cual ha á eclosión du an e el B once An iguo II. Pe o Jebel Mu awwaq nos plan ea unos cuan os in e ogan es di íciles de con es- a . La segunda mi ad del IV° milenio a.C. se ha is o de mane as muy di e sas o, al menos, con muy dis in os ma ices. Sea bajo la denominación de P e o P o o- u bano ue conside ado como un mo- men o de ansición de la cul u a de las aldeas calcolí icas a las p ime as ciudades amu alladas del B once An iguo I (ac ualmen e II). Cambio p o ocado po la in e ención de pueblos in aso es (los pueblos P o o-U bano A, B y C de Ken- yon), que in oduje on en el país nue os modelos y o mas cul u ales. 135 21 22 Fig.4- Indús ia lí ica, ósea y en basal o del yacimien o de la e aza. 142 o n C4 m I 00 D I Q (O m E o Fig.5.- Cuen as de colla encon adas en los dólmenes. 143