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Algunas reflexiones sobre las materias primas liticas y la variabilidad técnica y tipológica, al termino del paleolítico superior de la región cantábrica

Abstract

Se intenta un acercamiento a las distintas posibilidades de aprovechamiento a las distintas posibilidades de aprovechamiento de materias primas en la región cantábrica, y a su incidencia tanto en la composición técnica y tipológica de conjuntos sincrónicos, como en la distinta plasmación de unas mismas tendencias de cambio industrial durante la segunda mitad del Tardiglacial.

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Algunas reflexiones sobre las materias primas liticas y la variabilidad técnica y tipológica, al termino del paleolítico superior de la región cantábrica

Author: González Sanz, Cesar
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1991
Source: https://ddd.uab.cat/pub/tda/11349263n1/11349263n1p57.pdf
Tecnología
y Cadenas Ope a i as Lí icaa
U.A.B.,
15-18 Ene o 1991
T eballs
d'A queologia, I, 1991
ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LAS MATERIAS PRIMAS
LITICAS Y LA VARIABILIDAD TÉCNICA Y TIPOLÓGICA,
AL TERMINO DEL PALEOLÍTICO SUPERIOR
DE LA REGIÓN CANTÁBRICA.
Cesa GONZÁLEZ SAINZ1
RESUMEN
Se
in en a un ace camien o a las dis in as posibilidades de ap o echamien o a las dis in as posibilidades de
ap o echamien o
de
ma e ias
p imas en la egión can áb ica, y a su incidencia an o en la composición écnica y ipológica de conjun os sinc ónicos, como
en
la dis in a plasmación de unas mismas endencias de cambio indus ial du an e la segunda mi ad del Ta diglacial.
RESUME
On
essaie a
d 'app oche les
dij é en es posibili es d
'u ilise
les
mane es
p emie es dans la egión can ab ique, e
d 'ana yse leu s
incidences
an dans la composi ion echnique e ypologique des ensembles synch oniques, que dans les
di e én es o mes
adop ees pa
les
memes endences de changemen indus ial pendan le Ta diglaciai e a ancé.
INTRODUCCIÓN
Casi desde sus inicios, la in es igación del
Paleolí ico Can áb ico ha econocido en las ma e ias
p imas lí icas un impo an e ac o de di e enciación
sinc ónica del ins umen al. De es a o ma, ya en los
abajos de Vega de la Sella (1916:69), o de H. Obe -
maie (1916:207), encon amos cla as alusiones a es a
posibilidad. Pe o la explicación adicional solía
inclui , de o ma implíci a las más eces, un compo-
nen e di usionis a muy ma izable hoy en el análisis de
la a iabilidad lí ica.
La o ma ala gada y es echa de la egión
can áb ica, dispues a sob e un eje Es e-Oes e y unida
a los núcleos clásicos anceses po su ex emo o ien-
al,
empujaba a no conside a la sino como un me o
apéndice de aquellos núcleos. En la egión, una
especie de ondo de saco, se hab ían ido deposi ando
a lo la go del Paleolí ico -con e asos, pe du aciones
1 Uni e sidad de Can ab ia. Dp o. Ciencias His ó icas. A da. de los Caa oa s/n. 3900S. San ande
<7
Flg.
1: Yacimien os can ib ícos con ni eles dei Magdalcniense Supe io -Final.
y a caísmos an o mayo es cuan o más al Oes e- odos
los a ances écnicos gene ados ue a, sal o excepción,
en las egiones clásicas del S.O. y Pi ineo ancés. En
cualquie caso, es e esquema adicional lle aba am-
bién apa ejado -encajaba muy bien con lo an e io un
ac o de di e enciación mucho más é il y en el que
a a emos de ahonda en es e abajo: las dis in as
condiciones de adap ación egionales en lo e e ido a
ma e ias p imas lí icas.
O os ace camien os más ecien es ienen
plan eando la posibilidad de de ini á eas de ap o-
echamien o económico a pa i del análisis de es as
ma e ias p imas, o a iaciones en el iempo y en el
espacio de esas es a egias. Igualmen e se plan ea la
posibilidad de de ini ambién ac i udes económicas
dis in as, a pa i de di e encias en el g ado de selec-
ción y de ans o mación de de e minados ma e iales
(Genes e, 1988; 1989, en e o os). Son a iaciones
que pa ece posible liga , bien que den o de ace ca-
mien os globalizan es, con las documen adas en o as
ace as del ap o echamien o económico (a pa i del
ipo de obje i os de caza y del g ado de pola ización,
o de la in ensidad de las ac i idades ecolec o as).
En una plano algo más conc e o, ienden a
de ini se cla as inculaciones en e las posibilidades
exis en es en cuan o a ma e ias p imas lí icas, y la
composición écnica y ipológica de los conjun os
obse ables, en cualquie ho izon e c onológico.
En el caso de la egión can áb ica, con no ables
di e encias en cuan o a ma e ias p imas a lo la go de
ella, ales inculaciones no se educen a la mayo
osquedad y a caísmo de las indus ias lí icas as u ia-
nas,
o a una mayo p esencia del u illaje del subs a o
cul u al, que son aspec os ligados al empleo ecuen e
de la cua ci a en ese á ea. C eemos po el con a io
que las implicaciones del uso di e encial de ma e ias
p imas a lo la go de la egión, además de esas conse-
cuencias es ilís icas y ipológicas (ci cunsc i as adi-
cionalmen e a la abundancia de aede as, den iculados,
picos,
e c. en cua ci a y en As u ias), se ex ienden a
la o alidad del p oceso de alla.
En odas la ases de és e p oceso, es ac ible
localiza di e encias geog á icas ligadas
a esas
dis in as
disponibilidades, incluso cuando es ingimos el
análisis a la ma e ia p ima de más calidad, o nos
cen amos en g upos ipológicos ealizados casi con
exclusi idad en sílex.
A pa i de un ace camien o a las calidades del
ma e ial p esen e y ap o echable, a los dis in os cos es
de ob ención según ma e ias y zonas, o en elación a
ello,
en unción de la dis in a capacidad de selecciona
la calidad del ma e ial a abaja según á eas, pod án
en ende se algunas di e encias sinc ónicas de ec adas
a lo la go de la egión can áb ica, en las di e en es
ases del p oceso écnico de alla.
De igual o ma, algunas modi icaciones diac ó-
nicas obse adas en el ap o echamien o de las ma e-
ias p imas disponibles, pe mi en en ende de una
o ma más comple a -y ligada a o os aspec os cul u a-
les cambian es- alguna de las endencias de cambio
écnico y ipológico documen adas adicionalmen e.
Los mecanismos implicados aquí son, de hecho, muy
simila es a los señalados más a iba.
Con es e abajo se p e ende un mínimo ace ca-
mien o a esa p oblemá ica, sob e odo a pa i de las
e idencias documen adas en los depósi os del Magda-
leniense Supe io -Final y de ansición al Aziliense de
la egión can áb ica, publicadas ecien emen e con
cie o de alle (González Sainz, 1989). Excep o el
úl imo g á ico del abajo p esen e, ealizado a pa i
de in o maciones omadas de V. Cab e a Valdés
(1984) y de J. González Echega ay y L.G. F eeman
(1971;
1973), odos los demás se basan en da os
gene ados o ecogidos en la ob a ci ada.
De o o lado, es amos obligados a ad e i que
es as e lexiones se han o ganizado a pa i de un
análisis bas an e abs ac o y globalizan e, en el que no
se han dis inguido apenas a iedades de sílex ni
luga es de ap o isionamien o o dis ancias conc e as.
Son aspec os que no conside amos apenas en la
plani icación de nues o abajo sob e el Magdaleni-
ense Supe io -Final, pe o que se ue on e elando
esenciales en su anscu so. De hecho, las dis in as
condiciones de adap ación en cuan o a ma e ias p i-
mas,
o los posibles cambios c onológicos en la ampli-
ud de las á eas de ob ención, se e ela on como
ac o es que pe mi ían explica de e minadas di e en-
cias geog á icas, o a iaciones c onológicas, obse a-
das en el análisis écnico y ipológico.
Es espe anzado sin emba go, la mayo impo -
ancia que o os in es igado es de la p ehis o ia
can áb ica es án o o gando a es os aspec os más con-
c e os del análisis. En e "líos des aca íamos los de J.
Al una y J.M. Me ino (1984) en la cue a de Ekain, de
i. Al una, A. Baldeon y K. Ma iezku ena (1985) en
E alla, o de I. Ba andia án y A. Ca a (1989) en
Za oya.
VARIABILIDAD SINCRÓNICA EN EL USO DE
MATERIAS PRIMAS E INCIDENCIA
Como es sabido, la egión can áb ica p esen a
impo an es di e encias en la calidad de las ma e ias
p imas p esen es y u ilizadas en el Paleolí ico. En el
occiden e, jun o al sílex es muy ecuen e el uso de la
cua ci a y, en meno p opo ción, de o os ma e iales
de escasa calidad. Ello con as a con los ajua es
o ien ales, casi exclusi amen e o mados po es os de
sílex.
Se a a de una di e encia di ec amen e de i ada
de la dis in a es uc u a geológica y li ológica de la
egión. En é minos gene ales, los ma e iales más
an iguos son an o más ecuen es cuan o más nos
ace camos al macizo galaico; en con inuidad con él,
dominan las cua ci as y piza as del Paleozoico in e-
io en el occiden e as u iano, en e a las calizas
ca boní e as del cen o y Es e de ese á ea. En buena
pa e de Can ab ia y sob e odo en la e ien e can á-
b ica del País Vasco, los ma e iales más ca ac e ís icos
son
las
calizas mesozoicas, p e e en emen e c e ácicas,
a las que pa ecen asocia se esencialmen e los yaci-
mien os de sílex de cie a calidad de la egión, sob e
odo en la zona cos e a.
A pa i de es os ma e iales se han con igu ado
unos es ilos ec ónicos di e enciados. De ipo ge máni-
co en el á ea más occiden al, mien as que en el cen o
y o ien e as u iano y en el occiden e de Can ab ia se
ap ecia una ec ónica de ipo sajónico, que ende á al
es ilo
ju ásico a medida que la cobe e a sedimen a ia
mesozoica (con ma e iales más plás icos) sea más
impo an e, es o es, en el o ien e de Can ab ia y en el
País Vasco.
En elación a lo an e io , la o denación del
elie e es ambién a iable. En é minos gene ales en
el cen o y o ien e de As u ias y en pa e de Can a-
b ia, se dis inguen en e la cos a y la di iso ia una
se ie de unidades mo ológicas sucesi as de o ien a-
ción E-O: anja li o al / sie as li o ales / dep esiones
p eli o ales / mon añas del in e io . Es a o denación,
que es muy cla a en As u ias, con as a con la del
o ien e de Can ab ia y País Vasco, donde no exis en
esas dep esiones li o ales. Se a a, sob e odo en
Guipúzcoa, de un elie e en p incipio más sua e -o
menos ené gico- que en muchos sec o es del occiden-
e,
pe o al mismo iempo más acciden ado y compa i-
men ado.
Si nos hemos de enido en es os aspec os,
aunque b e emen e, es pa a expone nues a con-
icción de que algunas di e encias en las ecuencias
de la auna cazada a lo la go de la egión du an e el
paleolí ico (en gene al más cen ada en animales de
pa que y adap ados a e enos ondulados y ela i a-
men e abie os en el occiden e, en e a mayo es
ecuencias de los de oquedo en el o ien e, incluso en
zonas de escasa al i ud ce canas a la cos a), ienen el
mismo o igen geomo ológico que las dis in as dispo-
nibilidades en cuan o a ma e ias p imas lí icas. Po
ello no pa ece acep able una explicación es ic amen e
60
uncional de la asociación es adís ica en e la caza de
de e minada especie y asgos ipológicos que, como
e emos, es án al menos in luenciados po esas
disponibilidades de ma e ias, y po una capacidad de
selección de su calidad mayo o meno .
Las dis in as ecuencias de empleo de las
ma e ias p imas lí icas en la egión, deben se en endi-
das en elación a unos cos es de ap o isionamien o
di e en es según zonas y ma e iales, y a la dis in a ca-
lidad (en endida en unción de la acilidad de alla y de
una adecuación p ác ica a los ines p e is os) de és as.
Los cos es aumen an, lógicamen e, con la
escasez o con la dis ancia media en e los ñlones y los
yacimien os de habi ación. Aunque no es ácil de
comp oba , no c eemos que el es ue zo medio dedica-
do po los g upos humanos a la ob ención de ma e ia
p ima lí ica, haya sido muy di e en e en una y o a
pa e de la egión can áb ica du an e un de e minado
ho izon e c onológico. O a cosa es el cambio a lo
la go del iempo de es os cos es de ob ención, aspec o
en donde sí pa ece habe modi icaciones impo an es.
En cuan o a la calidad de las ma e ias p imas
disponibles, no pa ece que es emos an e el aspec o
más b illan e de la P ehis o ia can áb ica. En é minos
gene ales, el sílex ob enido pa ece menos adecuado
pa a la alla que el de la Do doña, o que el de cie os
a lo amien os del Valle del Eb o (en la Sie a de
U basa po ejemplo). Los nodulos ob enidos deben se
de meno amaño, implicando posiblemen e un meno
índice lamina de las indus ias, o la p ác ica ausencia
de ipos como las pun as solu enses en hoja de sauce,
o los bu iles magdalenienses en pico de lo o, al menos
con las dimensiones que son no males en o as egio-
nes.
Asimismo, pueden ad e i se cie as di e encias
en el in e io de la egión en e los ipos de sílex
empleados desde la cuenca del ío Asón a la del
Bidasoa, y el sílex u ilizado más al occiden e, con
mayo p esencia de a iedades de escasa calidad como
la sileci a o el sílex de adiola ios.
De es a o ma, si du an e la época Magdaleni-
ense en el occiden e can áb ico se sigue empleando la
cua ci a con asiduidad (Fig. 2), no sólo se debe a que
sea allí abundan e y po an o su ecogida no exija
no malmen e g andes desplazamien os, sino ambién a
que el s lex -sob e odo las a iedades de mayo
calidad- es más escaso y cos oso que en las zonas
donde se emplea con exclusi idad.
Es elocuen e, a es e espec o la dis in a p opo -
ción exis en e en el can áb ico en e ma e iales paleo-
zoicos y masas de calizas c e ácicas, a las que sob e o-
do pa ecen asociadas las ma e ias p imas de más cali-
dad. En elación a ello, ob a en idén ico sen ido el
hecho de que en los conjun os occiden ales, el ma e ial
de más calidad es é más in ensamen e ans o mado o
e ocado (Fig. 3). Cabe supone además, que es e
ma e ial más e ocado -el s lex- es el de ob ención más
cos osa, no malmen e, en As u ias. Es o no sólo a ec a
a los conjun os del Magdaleniense Supe io -Final sino
que pa ece aplicable a los de cualquie ho izon e
paleolí ico.
Secunda iamen e, hemos comp obado algunas
di e encias geog á icas en el g ado de ans o mación
de la ma e ia p ima de calidad (s lex). El índice de
piezas e ocadas es ingido al s lex es desde luego
muy a iable según yacimien os y ni eles, en unción
de dis in as azones. Además de las uncionales, no
son nada desdeñables los e o es de mues eo de i a-
dos del empleo de dis in os sis emas de c iba po
ejemplo. Con odo, hemos obse ado que el índice de
piezas e ocadas sob e sílex es siemp e supe io al
11,9 de Rascaño (ni el 2b) en odo el occiden e, en
an o que es ecuen emen e meno en los yacimien os
ascos. Calculando medias en á eas sucesi as (Fig. 4)
se obse an di e encias no muy amplias, pe o bien
o denadas geog á icamen e, y c eemos que exp esi as
de un ap o echamien o di e encial del ma e ial de
calidad, más in enso allí donde es más cos oso. Hay
un hecho que nos impulsa a conside a eal esa
61

Ma e iales al e na i os
al
sílex.
F ecuencia de lie piezae e ocada*
PL.
4
EF. A
so.u aí
TB.
1
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AL ll-lin
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I
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I
20 40
En yaolmlan oa y ni ele* dal M.S.F.Can .
Fig. 2: F ecuencias de piezas e ocadas en ma enales al e na i os al sílex en capas
del MSFC.
T ans o mación di e encial del sílex
En yacimien o* del M.S.F. Can áb ico
EF.
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-1 1 1 1—
120 100 80 80 40 20 0 20 40 80 80 100 120
u o*
de alla pieza* e ocada»
•i Sílex ES3 Cu ol a BS O o*
Fig. 3: T ans o mación di e encial del sílex.
62
di e encia, y es el dis in o peso es adís ico, según
á eas,
de las colecciones p oceden es de exca aciones
ecien es, supe io en As u ias. C eemos po an o que
con una mues a más homogénea, las di e encias
hab ían sido supe io es.
Resumiendo has a aquí, hemos a gumen ado
unas disponibilidades de ma e ia p ima de calidad
(sílex) di e en es a lo la go de la egión, con cos es de
ob ención medios ambién dis in os. Es o debió impli-
ca una di e en e capacidad de selección de la calidad
del sílex a abaja en unas y o as á eas. Mien as que
al occiden e se ende á a ap o echa odo ipo de
es os,
en las á eas donde los cos es son meno es, se
ende á a ans o ma sólo los nodulos sin impu ezas,
aspec o más homogéneo y g ano más ino.
Lo expues o end á sus implicaciones en los
p ocesos de alla, desa ollados en oda la egión con
obje i os bas an e simila es pe o con esul ados
desiguales.
Pa a pode compa a los esul ados de dis in os
yacimien os o ni eles, p escindi emos aho a de los
es os de cua ci a o de o os ma e iales al e na i os al
sílex. El p ocesamien o de la cua ci a iene una se ie
de peculia idades que se e lejan inmedia amen e en
inc emen os del índice de lascas, sob e odo de las de
dimensiones más g andes, de alones lisos y lisos
co icales, de es os co icales ecuen emen e p ima-
ios,
e c.
Al se su uso bas an e dis in o según conjun-
os,
se in oduce un ac o de di e enciación de es os
que di icul a la compa ación de dis in os índices
écnicos.
En la Figu a 5 hemos ep esen ado algunos
esul ados ob enidos sob e es os de alla agmen ados
> 1 cm. Cabe esal a , en los yacimien os occiden a-
les,
la di e en e p opo ción de láminas alcanzada en
sílex y en cua ci a. El empleo de es e ma e ial en occi-
den e in luye desde luego en que el índice lamina
global sea meno que en los yacimien os o ien ales.
Sin emba go, y en elación a los dis in os cos es y la
di e en e capacidad de selección de la calidad a gu-
men ados, emos como los índices es ingidos al sílex
ienden a se ambién supe io es en los yacimien os del
País Vasco.
En o os ipos de es os los esul ados son
bas an e simila es. En la igu a 6 se ep esen an los
ob enidos sob e los es os de alla comple os no
e ocados. Hemos p escindido aquí de ep esen a las
ecuencias lamina es es ingidas a la cua ci a u o os
ma e iales al e na i os, cla amen e in e io es a las del
sílex. Res ingiéndonos a es e ma e ial, obse amos
como ienden a se mayo es los índices o ien ales,
desde la cuenca del ío Asón (cue as del O e o y
Cho a). Sin emba go, algunos de los occiden ales
alcanzan ecuencias simila es (Ti o ¡Jus illo, Rie a).
Ello se debe, según c eemos, a di e encias en la
calidad de la mues a, que es mayo en los conjun os
p oceden es de exca aciones ecien es.
Al descompone el índice lamina en dos
ca ego ías (laminillas y láminas de amaño medio
g ande), puede obse a se como el índice de láminas
g andes suele se mayo al o ien e, mien as que las
laminillas son más escasas que en los yacimien os
exca ados ecien emen e, en es e caso occiden ales.
C eemos que las di e encias o iginales, has a cie o
pun o de o madas po la dispa idad de la mues a,
es iba ían en un mayo desa ollo lamina al o ien e,
sob e odo debido a la mayo p opo ción de láminas
de amaño medio-g ande. Po el con a io, las lamini-
llas debie on p esen a en o igen, en oda la egión,
ecuencias mucho más simila es que las obse adas.
En elación a los mecanismos que de endemos, hemos
de ene en cuen a que las di e encias en los cos es de
ob ención del ma e ial de calidad, y en la misma
capacidad de selección de su calidad, ienen una
dis in a ascendencia ipomé ica, o dicho de o a
o ma, se an a e leja más en las posibilidades de
ex ae los sopo es más la gos, y no an o en las
laminillas. De o o lado, los e o es de mues eo han
a ec ado mucho más a los sopo es pequeños.
a
T ans o mación del s lex.
Di e encia* geog á ica*.
As u ias Can ab ia Pa s Vasco
M % ». a ooadaa salea E52 % R. alla Sílex
Fig.
4: Di e encia geog á icas en el g ado de e oque del ílex.
Sopo es lamina es no e ocados
iee o* ó» alla agman adoe
EF TB B l Rl Ll MO RA OT CH S ) A8 UR
— 1 IsMhw slaaal O » («Mina maL all. EZ3 « leielaa ea enea
• «a umiaai ea eaeaa «al HaFC
Fig.
5: Sopo e! lamina es no e ocados. Res os de alla agmen ados.
Si obse amos los esul ados ob enidos sob e
las piezas e ocadas (Fig. 7), encon amos las mismas
di e encias geog á icas, aquí exp esadas con mayo
cla idad. Como hemos comen ado, c eemos que son
más eales las di e encias en el índice de láminas de
amaño medio-g ande -sis emá icamen e mayo es en el
o ien e-, que no las documen adas en el índice de
laminillas, mucho más di ec amen e a ec adas po
di e encias en los sis emas de c iba u ilizados.
De o o lado, es in e esan e comp oba cómo
los índices lamina es son aho a sis emá icamen e
supe io es a los ob enidos sob e los es os de alla de
cada yacimien o (excep o en B ida, con escasos
e ec i os en e o os p oblemas). Ello e leja una
selección di e encial de los sopo es ob enidos pa a su
e oque po pa e de los g upos magdalenienses, sob e
odo p eocupados po la ob ención y e oque de
sopo es ala gados.
La dis in a calidad del ma e ial empleado a los
la go de la egión se a a e leja , a su ez, en la
composición ipológica
de
los conjun os. Ello esponde
al dis in o g ado de asociación écnica a uno o a a ios
ipos de sopo e de los di e en es g upos ipológicos,
y ambién, desde luego, a las limi aciones impues as
po algunos ma e iales pa a su ans o mación y
e oque. Mien as que las ecuencias de aede as,
muescas y den iculados, pun as sob e lasca y aspado-
es ienden a aumen a hacia el W., sucede lo con a-
io con los bu iles.
Res ingiéndonos a los g upos ipológicos más
ca ac e ís icos de los g upos magdalenienses, aspado-
es y bu iles, comp obamos en la igu a 8 cómo sus
alo es medios son bas an e di e en es a lo la go de la
egión. Los aspado es pueden ab ica se sob e
cualquie ma e ial y sopo e écnico; po el con a io,
los bu iles exigen un sopo e de g oso escaso y
homogéneo a lo la go de un cie o eco ido. Es deci ,
es án mucho más asociados a sopo es lamina es de
amaño medio-g ande, ob enidos con dis in a acilidad
a lo la go de la egión.
A su ez, los ac o es comen ados se e lejan en
la composición in e na de algunos g upos. Así, en e
los aspado es, hemos obse ado inc emen os de los
ca enados o de los ealizados sob e lasca hacia el
Oes e, en e a los e ocados en ex emo de lámina,
supe io es en el Es e. De o o lado hay di e encias
geog á icas en algunos
ipos
ca ac e ís icos de de e mi-
nados ho izon es que nos pa ecen muy exp esi as de
los ac o es que es amos comen ando. Tan o los
aspado es ungi o mes como los denominados aspa-
do es
nuclei o mes,
son no ablemen e más ecuen es
en el can áb ico occiden al que en el o ien al, y en
ambos casos es án ealizados casi exclusi amen e en
sílex, ecuen emen e de buena calidad en el casos de
los ungi o mes. Es posible que no se a e sino de un
ap o echamien o más in enso de la ma e ia p ima de
calidad allí donde es más escasa.
En el g upo ipológico de bu iles, que es á muy
pola izado en el sílex incluso en el occiden e, hemos
obse ado exp esi as di e encias geog á icas en e sus
dis in as clases, que esponden a idén icos ac o es.
Así, iende a c ece en el occiden e la p opo ción
in e na de los ealizados sob e plano na u al o ac u-
a, mien as que los ab icados sob e e oque y died os
son más ecuen es en el País Vasco.
La dis in a calidad de la ma e ia p ima emplea-
da a lo la go del Can áb ico iene o as de i aciones
ipológicas du an e el Magdaleniense Supe io -Final,
en las que aho a no amos a insis i . Pe o sí que ía-
mos ea i ma nues a opinión de que son expo ables
a o os pe íodos c onológicos. No c eemos ac ible
encon a en la egión -sob e odo en su zona occiden-
al-
conjun os mus e ienses de aede as ipo Fe asie,
po las mismas azones que impiden un mayo desa-
ollo de la écnica Le allois; po el con a io son
al os gene almen e los índices de
den iculados.
Du an-
e el Paleolí ico Supe io , nos pa ece exp esi a la
dis in a ascendencia geog á ica que pa ecían ene las
adiciones indus iales
Au iñaciense y Pe igo diense.
Es a úl ima se ligaba esencialmen e al ex emo o ien-
al,
mien as que en el occiden e odo pa ecía
65
STRAUS, L.G.
(1983):
ElSolu ense
Vasco-Can áb i-
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Una nue a
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m