ALGUNOS PUNTOS DE REFERENCIA
PARA
DESCIFRAR LAS RELACIONES DE PODER'
Toniás IBÁNEZ
Es e abajo cons a de dos pa es sumamen e he e ogéneas aunque
ambas engan el niisnio obje o. En la p ime a pa e se exponen, a pa i de
M.
Foucaul y de
P.
Clas e, unos elemen os eo é icos que pe mi en esboza
un nue o en endimien o de la na u aleza y del uncionamien o de las
elaciones de pode en el seno de las sociedades «mode nas» (o pos -
mode nas como dicen algunos), así conlo unas hipó esis ace ca de la génesis
de las elaciones de pode coe ci i as. En la segunda se examinan las
p incipales apo aciones que se han hecho desde la psicosociología al es udio
de las elaciones de pode . Aunque el igo de Foucaul
y
de Clas e no
plan ee dudas, los «cien í icos» echaza án p obablenien e la (( e bo ea)) de
la p ime a pa e, mien as que los « eó icos» ep ocha án, sin duda, a la
segunda el «esquema isnio» empob ecedo con el cual p e ende aduci la
iqueza niul i o iie del pode .
Sin emba go, la decisión de no p esen a es e abajo en oñnia de
dos
a ículos dis in os no es casual. El igo nie odológico (en endido conlo
maxiniización de las supe icies de e u abilidad que p esen an las a i ma-
ciones), y la ecundidad eó ica no deben segui en elación dc iiicompa ibi-
lidad. Quizás el choque p oducido po la nie a «yux aposción» de es os dos
en oques sugie a a alguien una mane a de log a su ((in eg ación)). Cualquie
p og eso in e esan e en el análisis del pode iene como condición necesa ia
la ealización de es a usión.
1
Es e a iculo ecoge alguiios
de
los aspec os expues os
en
T.
IBA~EZ,
Hacia una anaii ica
del
pnde ,
Ba ccloi~a,
1979
(Me
aiiog aliaclo).
RECONSIDERANDO EL PODER
LA
MICROFÍSICA DEL PODER
F en e a la c eencia de que elpode adica en un luga p eciso, en un nicho
si uado en las al u as y desde donde se puede desplega , i adia , desliza
y
aplica se al suje o pa a obliga le a cumpli sus deseos, es deci , en e a la
c eencia de que el pode adica en los dioses y sus cas igos, en el ey y sus
a mas, o en el Es ado y su policía, se ha ido o mando paula inamen e la idea
de que el pode con i e pe manen emen e con noso os, en noso os y de
que su luga es, p ecisamen e, aquel en el cual es amos.
Se ha pasado a concep ua el pode como un enómeno inse o en el seno
mismo de! ejido social, cons an emen e ac i o en su unción de egula los
aspec os más ín imos
y
p i ados de nues a ida, como un p incipio que
((alcanza las o mas in ecuen es o apenas pe cep ibles del deseo, in il a y
con ola el place co idiano))
(FOUCAULT,
M.,
1978). El pode hace mucho
más que impone se al suje o y modula sus conduc as, el pode ((cons i uye))
li e almen e al suje o. La eo ización en o no
al
pode se ha is o obligada a
in eg a es e nue o en endimien o del pode y lo ha hecho undamen almen-
e a pa i de la noción de ide~logía.
Ni las a mas del ey, ni los uni o mes del Es ado bas an pa a con ola
nues os deseos. Es la ideología la que, in il ándose en lo más hondo de
nues o se , ep ime odo aquello que moles a al pode . Es as a i maciones
pa ecen con incen es y hay que econoce que los apa a os ideológicos de
Es ado y su unción de p oducción~ ansmisión de la ideología, ocupan un
luga cada
ez
más impo an e jun o a las a mas del ey, es deci , de los
apa a os ep esi os de Es ado. ((La exis encia de la ideología y la in e pela-
ción de los indi iduos en an o que suje os o man una sola y misma cosa
...
el
indi iduo es in e pelado en an o que suje o (lib e) pa a que se some a
lib emen e a las ó denes del suje o, pa a que acep e, pues, (lib emen e) su
sujeción, pa a que (( ealice, pues, po sí mismo)) los ges os y ac os de su
sujeción. Sólo hay suje os po y pa a su sujeción. Es po es o po lo que
"andan solos"))
(ALTHUSSER,
L., 1976).
Sin emba go, es e p og eso en la concepción del pode , a pa i de una
obse llación cie amen e co ec a (el pode como elemen o inn~iscuido en
nues as conduc as más enues), no ex ae las consecuencias más impo an-
es (la necesidad adical de pensa el pode sin el
ey
y no solamen e sin las
a mw del ey); con lo cual, la nue a concepción del pode , sigue pa icipan-
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
73
do plenamen e del modelo concep ual del pode con a cuyas insu iciencias
se había cons i uido p ecisamen e. El ((con ol ideológico)) de los suje os
sigue implicando un pode sepa ado, un pode en elación de ex e io idad
con los suje os, un pode que sigue necesi ando la igu a del ey pa a se
plenamen e in eligible.
Po aliosa que sea la e e encia a los de e minan es ideológicos, és a nos
man iene den o de una ep esen ación del pode que se exp esa en é mi-
nos de un modelo ((ju ídico)), hoy po hoy des asado. Pensa adical y no e-
dosamen e el pode exige la subs i ución del ((pa adigma jundico)) po un
((pa adigma es a égico)).
Cuando Be and de Jou enel, a i maba en un a ado, hoy ya clásico,
((conoce las causas de la obediencia es conoce la na u aleza del pode ))
UOUVENEL,
B.
de, 1972), no hacía más que e leja la ma ca p o unda que
cie a ep esen ación del pode ha dejado en odos noso os: el pode es un
enómeno cuyo p incipal e ec o, cuando se eje ce con éxi o, consis e en
p oduci obediencia. Las o mas de consegui dicha obediencia pueden se
n~úl iples. Desde la amenaza e osímil de cas igos más o menos d ás icos,
has a el su il odeo que consis e en que ecu an a nues o supe -ego. De lo
que no solemos duda es de que, bajo ác icas cie amen e polimo as, lo que
en de ini i a siemp e in en a el pode es p oduci obediencia Has a el más
ilóso o de los ((nue os ilóso os)) cae en la ampa cuando asegu a que: «El
mode no p íncipe p e ende se obedecido de mane a mode na, di igiendo
sus ó denes a nues a libe ad)); o, ((escasos en nues a época los pode es que
se p i an de a i ma : sois lib es))
(GLUCKSMANN,
A.,
1978). Obediencia y
ansg esión con o man el égimen bina io bajo el cual es á colocado el
suje o a pa i del momen o en que se concibe al pode como ins ancia de la
negación, como ins au ación de los lími es, como p oceso undamen al-
men e legislado y sancionado . El pode enuncia
la
ley,
elabo a y da a
conoce la egla.
A
pa i de aquí, el suje o sabe el camino a segui , conoce la
on e a que sepa a lo líci o de lo ilíci o. El pode le dice lo que es á
pe mi ido, has a dónde puede i , y ambién lo que es á p ohibido, el lími e
que no debe anquea . F en e a lo que deja hace el pode o, lo que es lo
mismo, en e a lo que quie e y pide que se haga, sólo se le an a la
posibilidad de la disidencia, de la ansg esión, del echazo de obediencia
Pe o no hay ley que lo sea plenamen e si no dispone de los mecanisnlos
adecuados pa a asegu a su cuniplimien o. El pode posee unos mecanis-
mos e icaces: las sanciones. El cas igo no iene po qué oma la o ma de la
aplicación b u al de la ue za sob e el cue po mismo del suje o. Puede
adop a la o ma de la denegación de ecompensas sociales como, po
ejemplo, cuando no se conceden los signos de ap obación social; puede
ambién adop a la de la culpabilidad y del au o-cas igo, pe o siemp e se
a icula sob e
el
mecanismo de la ep esión.
Desde el Es ado has a la escuela, pasando po la amilia, siemp e nos
encon amos con la misma o ma de pode : la o maju ídica. Se dic a la ley,
se enseña la obediencia, se cas iga la ansg esión. La escuela es pa icula -
men e ejempla a es e espec o: el maes o enseña la ley y simul áneamen e
enseña la obediencia que es á, p ecisamen e,
en la o ma misma
en que enseña
la ley. Con lo cual, ap endiendo el con enido de la ley (su le a), se ap ende
al
mismo iempo la obediencia (su o ma, es deci , la elación con la ley
independien emen e de su con enido pa icula ).
En de ini i a, el esquema es sencillo pe o obus o, n-ionó ono pe o
esis en e: en cuan o a e ec os, lo que busca el pode es p oduci
obediencia,
en
cuan o a medios, lo que emplea el pode es el disposi i o de la
sanción,
en
cuan o a sus undamen os, el pode es á comp endido in eg alnien e en su
capacidad de o mula la
ley.
La imagen del sobe ano y más a de la imagen
del Es ado pa ecen enca na la o ma más pu a del pode . Un pode ,
ubicado en
las al u as
y
que descendiendo has a noso os nos a apa en sus
edes diciendo
no
a odo aquello que amenaza en noso os con anquea los
lími es que ha azado.
EL PARADIGMA
ESTRATÉGICO
El
pode inmanen e
Es cie o que hallamos el pode en lo más ín imo, lo nienos isible de
cualquie a de las ins ancias sociales en las que nos encon amos innie sos o
de las que o mamos pa e. Pe o no es po que el pode se haya deslizado, se
,
haya in il ado desde su ubicación p opia has a imp egna la o alidad del
ejido social. Nada más engañoso a es e espec o que la imagen dibujada po
el p opio Foucaul , cuando nos decla a que busca
«[
...]
sabe en qué o mas,
a a és de qué canales, deslizándose a10 la go de qué discu sos llega el pode
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
75
has a las conduc as más enues y más indi iduales, qué caminos le pe mi en
alcanza las o mas in ecuen es o apenas pe cep ibles del deseo, cómo
iii il ay con ola el place co idiano)) (FOUCAULT,
M.,
1978
b.). Descub imos
e ec os de pode en odos los luga es, en odos los ins e s icios del ejido
-
social, sencillamen e po que el pode es coex ensi o con el cue po social,
po que el pode nace, b o a, exis e'en cualquie agmen o del ejido social,
siéndole li e almen e consus ancial.
A
pa i del ins an e en que conside amos una supe icie social lo
su icien emen e ex ensa como pa a inclui a ios elemen os suscep ibles de
elaciona se en e sí, nos encon anios con un en amado de elaciones de
ue zas que cambian según cambian losjuegos de elaciones y que son, po así
deci , ((innianen es y cons i u i as de la o ganización)) p opia de la supe icie
social conside ada Esas elaciones de ue zas son cambian es po que
cambia la dis ibución de las elaciones, pe o ambién po que se modi ican
las alianzas, las ue zas en juego, las ác icas, las ci cuns ancias que hacen que
se e ue ce o se debili e al o cual con-jun o de ue zas, que sea encida o
anulada la ue za desplegada po al o cual elemen o del sis ema. Exis e,
pues, una pe manen e ines abilidad, una mo ilidad incesan e; pe o es o no
con adice la posibilidad de que se mani ies en cons ancias globales cuya
o ma gene al no se e a ec ada po el cons an e eajus e de los elemen os
locales. Hay ((e ec os de conjun o)), líneas de ue za que se dibujan a pa i
del juego mó il, dispe so y coniplejo de las elaciones de ue zas. Es es a
si uación es a égica conipleja lo que, según Foucaul , se designa con la
palab apode :
N[
...]
son los pedes ales nió iles de las elaciones de ue zas los
que sin cesa inducen, po su desigualdad, es ados de pode , pe o siemp e
locales e ines ables. Omnip esencia del pode : no po que enga el p i ilegio
de eag upa lo odo bajo su in encible unidad, sino po que se es á
p oduciendo a cada ins an e, en odos los pun os, o más bien, en oda
elación de un pun o con o o. El pode es á en odas pa es; no es que lo
englobe odo, sino que iene de odas pa es)) (FOUCAULT,
M.,
1978
b.).
El pode no es descenden e sino ascenden e. El Es ado puede, qué duda cabe,
incidi no ablemen e sob e los canipos de ue zas locales, ac ua en las
dis ibuciones de ue zas, pesa pa a inclina las balanzas en de e minadas
di ecciones. Desde el Es ado y sus apa a os se eje cen in lujos, se anudan
de e minaciones que inciden sob e los e ec os de coniun o obse ables a
ni el de los dis in os doniiiiios de lo social; pe o es os e ec os de conjun o se
dibujan básicanien e a pa i
y
en iciicióii de las ~ie zas locales p opias del
ámbi o conside ados; son es as ue zas locales las que los engend an, nacen,
pues, ue a del Es ado. Los e ec os de conjun o pueden conca ena se a a és
de los dis in os doniinios, sos ene se o debili a se inú uaiiien e, dibu.ja a
ni el de la sociedad global líneas de ue za que a a iesan odo el cue po
social
y
llega , incluso, has a de e mina las ca ac e ís icas del Es ado. Se
puede conside a , de hecho, que la condición de posibilidad de un Es ado
depende de la habilidad es a égica con que sabe in e eni en los a eglos y
en los juegos que dibujan esos e ec os de conjun o, apoyándose en unos
con a o os, in en ando sin egua ecompone equilib ios o, mejo dicho,
desequilib ios que le pe mi an subsis i .
La
hipó esis ep esi a
(NIETZCHEIREICH)
y
la sociedad disciplina ia
Ya hemos is o que la ep esen ación del pode ac ualmen e dominan e
encie a la igu a del sobe ano como pieza cen al y que el modelo del
sobe ano implica la ley, el lími e y la ep esión como mecanismos y modos
de exp esión undamen ales. El pode apa ece básicamen e como una
ins ancia nega i aque iene po unción ep imi . El modelo ju ídico no deja
luga a duda
al
espec o. La ins ancia sobe ana nace de un con a o po el
cual se le abandonan los pode es indi iduales, legi imándola en el ac o
mismo de su cons i ución pa a eje ce la ue za, si ue a necesa io, en su
unción de o dena y ges iona la Ciudad. La ep esión igu a aquí como
ecu so lími e, como posibilidad que el pode puede usa cuando alguien
in en a al a a lo es ipulado en el con a o. La ep esión es aquello que no se
usa mien as eina la no malidad, el a ma a la que se ecu e cuando el pac o
social amenaza con disg ega se.
F en e a la idea de con a o
y
al
concep o ju ídico de pode se mani ies a
con Fede ico Nie zche el concep o gue e o del pode y la noción de
en en amien o belicoso de la ue za La paz se ins au a cuando el más ue e
ha log ado ence ,
y
la gue a es la egla mien as ningún comba ien e ha
conseguido doblega a sus ad e sa ios. Pe o, como muy ace adamen e
señala Foucaul , la paz no bo a la gue a sino que ep esen a y
exp esa sus
consecuencias.
La paz es la gue acon inuada bajo o a o ma o, mejo dicho, la
paz es un es ado en el cual la elación de ue zas que se es ableció du an e la
ase gue e a, y como esul ado que le puso in, se einsc ibe pe pé uamen e
en odas las elaciones que se aman en e los dis in os elemen os del cue po
social. Cuando ca ac e iza el pode como ep esión, a i mando que esa es su
au én ica
y
p o unda na u aleza,
W.
Reich ecoge el legado de Nie zche
acuñándolo en su o ma polí ica El pode no esul a aquí de un con a o que
le o o ga el de echo a ep imi coiiio
mecanismo lími e,
sino que el pode
dispone de la ep esión como
mecanismo habi ual
po la sencilla azón de que
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
7
7
el pode esul a del en en amien o y es la con inuación, bajo una o ma
dis in a, de la lucha que lo ha ins au ado. Ladi e encia en e ambos modelos
es, pues, subs ancial. El modelo ju ídico concibe la ep esión como un
ins umen o del ~ode . El modelo gue e o concibe la ep esión como el
modo de mani es ación del pode . Pe o ambos modelos coinciden en e ala
ep esión
y
al sobe ano en cuan o piezas cla es del pode .
Nadie puede duda de que la ep esión cons i uya con ecuencia el
modo de exp esión del pode y, mucho menos, de que sea un a ma u ilizada
po és e. No se p e ende aquí coloca es a e idencia en en edicho. De lo que
sí se a a es de descen a una mi ada ascinada has a aho a po la ep esión
y de escapa a la ijación sob e el mecanismo ep eso . Pod ía se que el
p opio esplando , la misma in ensidad con que b illa es a noción, nos
impida pe cibi a su lado, o de ás de ella, eljuego su il de o os mecanismos.
Obliga nos a espe a la ley bajo la amenaza de una sanción cons i uye a
menudo un p ocedimien o e icaz. Impedi la ansg esión si uándola, no ya
ue a de lo líci o, sino ue a de lo «no mal» puede esul a aún más e icaz. Se
puede queb an a la ley apelando a un de echo dis in o al que la unda y
p o es a con a la sanción que ya no iene la legi imidad como undamen o.
Pe o en nomb e de qué p incipio se pod ía in ingi -la (( egula idad de un
uncionamien o na u al))? Una cosa es se libe ino y o a muy dis in a pe e so
o psicópa a sexual; se sanciona al p ime o pe o se « a a» al segundo; se le
,
con ola; se in en a incluso p opo ciona le los ins umen os de un au o-
con ol. Se p e iene en odo caso a quienes lo odean pa a que ci cunsc iban
la en e medad impidiendo su con agio.
En nues as sociedades la ley, que dice lo que es á bien y lo que es á mal,
que aza el lími e y cas iga a quien lo anquea a pe diendo impo ancia en
an o que mecanismo de con ol social.
A
su lado se a ex endiendo el
p incipio de la «no ma», que de ine lo que «es» y, simul áneamen e, las
abe aciones del se . La egulación social se eje ce cada ez más a pa i de un
pode que ealiza dis ibuciones en o no a la no ma, que con ola,
codi ica, mide, igila, p opo ciona los ins umen os pa a e ec ua eajus es
en o no a lo na u al,
y
que a a ez necesi a ep imi , sencillamen e po que
la ep esión deja de ene sen ido, se o na ex aña e inadap ada a la
si uación. El p oceso judicial deja si io al diagnós ico psicológico o sociológico,
el juez se es uma paula inamen e an e el especialis a en ciencias humanas o
sociales, la o ma del ibunal es sus i uida po el labo a o io de in es igación
y, po su pa e, el cas igo se ans o ma en e apia a escala indi idual o
mac osocial.
Con el p ocedimien o de la no ma, el pode se basa más en el sabe que
en la ue za,
o
quizás la ue za nace del sabe , se despliegaa pa i de él. Nada
más alejado de la ealidad que un pode me amen e nega i o. El pode
apa ece como una ins ancia p oduc i a. No se limi a a coa a sino que
engend a apa a os de sabe ,
ecnologías de con ol, conocinlien os sob e la
na u aleza, sus egula idades
y
su uncionamien o, elemen os sin los cuales
no pod ía unciona el pode . Foucaul , llania ((disciplina io)) el ipo de
sociedad en la cual la ley y la ep esión ienden a cede e eno an e
la noma
y
el con ol.
«Las disciplinas conlle a án un discu so que se á el de la egla, no el
de la egla ju ídica de i ada de la sobe anía, sino el de la egla na u al, es
deci , el de la no ma)) (FOUCAULT,
M.,
1978
a).
El
pode p oduc i o: el iángulo pode -sabe - e dad
La elación en e el pode y el sabe es un iejo enla, ecu en e en oda
e lexión sob e las unciones del sabe y su papel en la sociedad. Usualnlen e
se en oca la cues ión bajo es aspec os, ín imamen e elacionados. Po un
lado, la
ap opiación
del sabe po el pode con el in de consolida , amplia ,
conse a sus e ec os de dominación. Po o o, el
condicionamien o
del sabe
como medida p o ilác ica, pa a e i a que p oduzca elemen os suscep ibles
de pe judica le y ambién pa a o ien a sus es ue zos hacia los e enos más
é iles desde el pun o de is a de las ue zas dominan es. Po in, aunque es e
aspec o man enga una es echa elación con el p ime o, se conside a
ambién al sabe como
uen e
de pode y al p oduc o o de en ado de sabe
como un elemen o si uado, po lo meno$ po encialmen e, en pos u a
dominan e.
La concepción del pode como ins ancia de negación imposibili aba que
se pe cibie a o a o ma de la elación pode -sabe . La ijación sob e la
coacción impedía que se pensa a el pode , no ya como elemen o que
in e iene de dis in as mane as
sob e
el sabe , sino como elemen o di ec a-
l
men ep oduc o
de sabe . La asimilación del pode y de la ep esión oscu ecía
el hecho de que, los que se encuen an en posición dominan e, se encuen an
po ello
en posición, no sólo de con ola o de u iliza , sino de elabo a el
sabe . La espi al que en elaza al pode con el sabe es sin emba go
ineludible: «...No es posible que el pode se eje za sin el sabe , es in-iposible
que el sabe no engend e pode )). (FOUCAULT,
M.,
1978
a).
El pode no se limi a a egula lo que ya es á cons i uido, el pode
p oduce no edad, algo dis in o a lo ya cons i uido; el pode p oduce
conocimien o y, ya sea po asimilación con inua, ya sea po sal os ealizados,
cada ez que se alcanza un cie o ni el de acumulación de elemen os
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
79
ins i uyen es
lo social se ans o ma bajo la acción misma del pode que asegu a su
conse ación.
El cambio social no iene po qué concep ua se como e ec o
engend ado desde el an e so del pode , desde la pe i e ia de lo social o desde
la disidencia de las mino ías.
El cambio social se explica desde elp opio sis ema social
en lo que iene de más es able e ins i uido.
Lo ins i uido, el ((pode es ablecido)) es
ambién
ins i uyen e y quizás el p incipal de los ins i uyen es, con a iamen e
a lo que c een los eó icos del análisis ins i ucional.
Es a capacidad c ea i a del pode , es e con inuo p oceso de au o ans o -
mación, puede induci bas an e pesimismo con elación al u u o. Si el pode
engend a sabe
y
si el sabe iene en su o ma misma elemen os del pode no
cabe duda de que oda p og esión egis ada en una sociedad egulada po
mecanismos de pode solamen e puede i en una di ección: el o alecimien-
o del pode , su cons an e e inamien o, su e olución hacia mecanismos más
pe ec os y más su iles de con ol.
Elpode c ea susp opias condiciones de desa ollo,
ab ica el medio más ap o pa a su exis encia, a a de c ea una
((sociedad pa a el
pode s. La e olución del sis ema social iene una di ección, la que ma ca una
mayo acilidad pa a el despliegue de las elaciones de pode ; is e mañana:
el pode de hoy se nos an ojaba ya sob adamen e pode oso.
La elación pode -sabe se conec a di ec amen e con o o aspec o del que
quisie a habla aho a, la p oducción o ii ilización de los ((e ec os de e dad)).
Toda sociedad hace uso de la e dad pa a su uncionamien o. Las c eencias
colec i as, sis emas de alo es
y
no mas sociales que pe mi en el man eni-
mien o de las es uc u as sociales, se o denan en o no a e dades y
p ocedimien os que disc iminan lo e dade o de lo also. ((Cada sociedad
iene su polí ica gene al de la e dad es deci , los ipos de discu sos que ella
acoge y hace unciona como e dade os; los mecanismos y las ins ancias que
pe mi en dis ingui los enunciados e dade os o alsos y la mane a de
sanciona unos y o os; las écnicas
y
los p ocedimien os a los que se a ibuye
alo pa a la ob ención de la e dad; el es a u o de aquéllos, enca gados de
deci qué es lo que unciona como e dade o))
(Fouc~UL' ,
M.,
1978
a). Las
e dades, sus o mas de p oducción, sus agen es de en ado es o p oduc o es
pueden a ia
y
de hecho a ían de una sociedad a o a, pe o en odas ellas
encon amos una economía de los ((e ec os de e dad)), necesa ia pa a odo
eje cicio del pode . Lo que ca ac e iza a nues o ipo de sociedad es la
ex ao dina ia impo ancia que e is en es os e ec os de e dad pa a el
eje cicio del pode . Tan sólo una ins i ución es a habili ada pa a p oduci
sabe es e dade os:
la ins z ución cien $ca.
Los chamanes, los p o e as y las
iglesias no ienen ya acceso di ec o a las uen es de la e dad, sólo el cien í ico
sabe de ellas. La e dad ya no si e, pues, pa a decla a
el bien
y
el mal,
pa a
p esc ibi las coiiduc as líci as. La e dad $i e pa a deci
Ic
posible y lo
deja ía de se posible. El Es ado se o nanecesa io a pa i del ins an e en que
la dis ibución de los bienes, de la ue za
y
de los p i ilegios supe a un cie o
ni el de dispa idad en e las pa es sociales. Es o no signi ica, sin emba go,
que la desigualdad engend e el Es ado. Cie amen e, la p opiedad p i ada y
los an agonismos de clase son elemen os que no pueden
man ene se
en
ausencia del Es ado pe o, con a iamen e a lo que sos enía FEDERICO
ENGELS (1975), de ninguna mane a pe mi en
explica
el nacimien o del
Es ado. En e ec o, si el Es ado no an ecede a las elaciones de explo ación
y
a
la apa ición de las clases, nos encon amos an e la imposibilidad de explica
cómo apa ecen es os elemen os en unas sociedades pa a las cuales,
explo ación y p opiedad p i ada cons i uyen un absu do innecesa io, como
lo demues a magní icamen e Clas e.
-
Se puede acaba ' some iendo a los demás a un égimen de explo ación
po que se poseen los medios pa a obliga , pa a o za les coe ci i amen e. La
posesión de es os medios
p ecede
a la explo ación, ya que sin ellos nadie se
deja ía explo a impunemen e. El pode polí ico coe ci i o engend a, pues,
.
la posibilidad de las elaciones de explo ación, c eando las clases
y
sus
an agonismos, no lo con a io. ((La elación polí ica de pode p ecede y
undamen a la elación económica de explo ación. An es de que sea
económica, la alienación es polí ica, el pode es an e io al abajo, lo
económico es una de i ación de lo polí ico, el su gimien o del Es ado
de e mina la apa ición de las clases)) (CLASTRE,
P.,
1978). Un pode sin
coe ción es imposible allí donde hay excesi a desigualdad, pe o la desigual-
dad es p ecisamen e u o de la coe ción. ;De dónde su ge, pues, la
necesidad p ime a de la coe ción?
La dimensión de las sociedades, la expansión demog á ica, pa ecen
cons i ui los elemen os de donde nace el Es ado. La simple expansión
demog á ica inc emen a
de po
sí
la p obabilidad de que el cue po social
encie e di e encias cada ez más nume osas.
A
es e e ec o, que esul a de
o ma casi mecánica del simple inc emen o de elemen os que componen el
conjun o, con iene añadi la
di e enciaciónp og esi a,
o iginada po la dilución
de la p omiscuidad, el dis anciamien o de las opo unidades de in e acción y
de expe iencias conjun as. Un segundo elemen o se encuen a en la
complicación de las es uc u as de pa en esco y en su consecuen e pé dida
de e ec i idad pa a egula el juego de las in e acciones sociales, lo que
a o ece la p og esi a cen ación en las dimensiones espaciales pa a pen-
sa la elación social, en subs i ución de la dimensión pa en al. El espacio,
el e i o io p opio, las dis ancias geog á icas en e los g upos sociales pasan
a cons i ui los p incipales ins umen os pa a ubica se a sí mismo y a los
demás cuando allan las es uc u as pa en ales, educiendo su u ilidad al
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
87
o denamien o del núcleo elaciona1 más ín imo. Con la eme gencia del
e i o io como elemen o egulado , no ya de ca a al ex e io del conjun o
social sino en elación con su p opio espacio in e no, apa ece la p opiedad
p i ada del suelo y se pie den los c i e ios de di e enciación social de o igen
((na u al)). Nadie elegía su
lineage
ni podía a eba á selo a o o, pe o la
posición social dependien e de la localización en el espacio geog á ico de la
ibu sí que puede se a eba ada ap opiándose, simplemen e, de ese
espacio.
Al
inc emen o de las di e encias, median e es os dos mecanismos,
y
a la
espeacialización de las elaciones, con iene añadi un e ce e ec o debido
ambién al inc emen o demog á ico y que, al igual que los dos an e io es,
di icul a la posibilidad de compa ibiliza los in e eses y de alcanza un
consenso: la mul iplicación de las pa es cons i u i as de la sociedad. En
e ec o, a medida que aumen a el núme o de las pa es in e esadas en el
umbo del conjun o, se o na cada ez más di ícil la ope ación
écnica
de
euni a las pa es y de a gumen a las opciones, con el debido i ual, has a
log a un acue do. El luga de la decisión debe aslada se ue a del
conjun o, en una ins ancia sepa ada de la sociedad. El pode de decisión
pasa, con odo lo que ello implica, de la sociedad como al a una pa e
especí ica de és a: apa ece el ge men del Es ado.
En de ini i a, si bien es cie o que el pode polí ico nace de una di e encia
y iene po unción educi la, no podemos conclui a pa i de ello que esa
di e encia es del o den de la explo ación
y
del an agonismo, limi ándose el
Es ado y el pode polí ico a exp esa la elación de ue za esul an e de es e
an agonismo. El Es ado c ea la di e encia an agónica, a pa i de la
incapacidad de escindi se en que se encuen a el conjun o, an es de alcanza
un amaño en que la di e enciación se o na p oblemá ica.
La expansión
demog á ica engend a el Es ado
y
és e ins au a la explo ación como o ma social que lo
uel e imp escindible.
EL ORDEN DE LAS COSAS
En las sbciedades a caicas el pa en esco en e el ((o den del uni e so)) y el
((o den de la sociedad)) es an es echo que bien se puede a i ma que las
gobie na una misma no ma, una misma ley y una misma olun ad. El
.
<
chamán y sus i os eligiosos o denan el espacio de lo sag ado y cumplen la
misión de cong acia se las ue zas del uni e so, sal agua dando así la
conse ación del o den del mundo. Po o a pa e, el je e
y
los i os sociales
es án enca gados de impedi , en el o den de lo polí ico, que se debili e y se
ompa el o den de la sociedad. En el ondo, ambos ó denes son el mismo
O den y el g an undado de la sociedad, el p incipio a pa i del cual se
ami ican los
lineages,
es ambién el p incipio o denado del uni e so. Es a
ín ima conexión explica que la ansg esión del o den que ige la sociedad
enga ecuen emen e el ca ác e de un sac i1egio.y una o ensa a los dioses.
Apa a se de la ley que es uc u a el campo de lo social, es como apa a se de
las ue zas que gobie nan el uni e so.
El pa alelismo con el
nue o o den
desc i o po Foucaul , es demasiado
e iden e pa a esis i la en ación de o mula lo. Cuando el o den de los
homb es se dis ancia del o den de lo sag ado, cuando la olun ad que
gobie na la sociedad deja de se la exp esión de la olun ad-di ina
y
pasa a se
una simple cues ión de come cio en e los homb es, el e o a la sanción, el
miedo al cas igo en el cue po mismo, pasa a se la única o ma de impedi la
ansg esión de la ley. Gobie no cos oso y ágil aquel que debe impone la
obediencia con las a mas,
y
igila la cons an emen e. La ecnología del
pode no podía pe manece en ese es adio, debía p og esa y así lo hizo,
eencon ando el an iguo p incipio de la
comunidad degobie no
en e el mundo
y los homb es. La sociedad disciplina ia y el mecanismo de la no ma
enunciados po Foucaul no son o a cosa que el su il e o no a la ósmosis
en e ley humana y ley na u al. Sólo que se p escinde de lo sag ado y se
apun a la ciencia como nue a legi imación de la no ma.
T ansg edi la no ma que se limi a a
enuncia
lo na u al y lo mons uoso,
negándose a deci el bien
y
el mal, es an absu do como ansg edi la ley de
Dios. Ningún lá igo es necesa io pa a impedi lo. La sociedad al amen e
ecni icada ha buscado en los eso os del a cáísmo, la cla e de un p og eso
decisi o en el o den del pode .
Pa a Hobbes, el con a o social que unda en de echo
y
en 14 p ác ica el
pode polí ico, se o mula de la siguien e mane a: ((Abandono mi de echo a
gobe na me yo mismo, a es e homb e o a es a asamblea, bajo la condición de
que ú ambién abandones el uyo
[...]»
(HOBBES,
T.,
1651).
Con es e pac o
queda asegu ada la paz social
y
alejada la ley de la sel a, que impe a an
p on o como las olun ades y los in e eses indi iduales se exp esan y se
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
89
oponen sin mediación. ((Es e homb e)) o ((es a asamblea) que equisa los
pode es de cada cual y se ins i uye, po con a o, en el único pode legí imo
según el modelo de cesión desc i o po Foucaul , ecibe ambién los
ins umen os de ese pode , es deci , la capacidad de cas iga . La de inición
del pode de Es ado que nos p opo ciona Max Webe cuando lo desc ibe
bajo la o ma de un ins umen o de dominación que os en a el monopolio de
la coe ción ísica legí ima, se insc ibe de lleno en la ayec o ia de Hobbes.
Pa a en ende aho a la ins i ución del pode polí ico en las sociedades sin
Es ado y cap a la posibilidad de un pode no coe ci i o debemos despoja la
idea de con a o social, al y como la o mula Hobbes, de un e o
undamen al que conie e, a as ando as él a g an pa e de los sociólogos.
Hobbes, pa e de un es ado de cul u a y explica el mecanismo necesa io
pa a que no se ans o me en es ado de na u aleza, pe o no se da cuen a de
que es á in i iendo sencillamen e los é minos y que el con a o.que
desc ibe sólo puede
in oduci
la na u aleza en los es ados de cul u a, y no
al
con a io. Es el ípico e o en el que se suele cae cuando se p ocede a
desc ibi una génesis en base, únicamen e, a los elemen os de la es uc u a ya
con o mada. El con a o hobbesiano se o mula cuando la di e encia social
ya es an p onunciada que la delegación de pode se p esen a como la única
o ma de e i a el es ado de gue a ci il pe manen e con que amenaza el
choque an agónico de las pa es sociales. Lo que Hobbes no alcanza a e es
que el Es ado, si bien cons i uye un dique con a la exp esión de ((la
na u aleza)) en la sociedad, sólo se e ige como al as habe in oducido
él
mismo
ese es ado en la cul u a. La ley de la sel a y el an agonismo de las pa es
son p oduc os del Es ado, y és e, a su ez, oma asien o sob e la exis encia de
es os elemen os pa a p oclama su capacidad de con ene los, y con ello, su
p opia necesidad. En cambio el con a o a caico se o mula cuando el es ado
de na u aleza pe manece
aún
ue a de la Ciudad, escapando de es a o ma a
la con usión de é minos en la que incu e Hobbes. Lo que
aquí se con ie e al
je e, no es el de echo legi imo a gobe na a odos. Se le ins au a simplemen e
como ins ancia acili ado a del de echo i enunciable que ienen las pa es
sociales a gobe na se ellas mismas. El con a o es ablecido en e las pa es las
comp ome e a ecu i al je e cuando su ge un con lic o en e ellas, no pa a
que és e zanje la cues ión o decida la solución, sino pa a que és e las acoja en
el luga , 'ce cano a la na u aleza y ado nado con sus signos, en donde se hace
pa en e el pelig o que encie a el con lic o, haciendo aSí posible la
coincidencia en el in e és común. El con a o no implica en es e caso
cesión
de
un de echo ni ans e encia, nú uamen e consen ida po las pa es de una
p opiedad que le pe enece a un e ce o, que se á dueño en adelan e de su
uso. El con a o no es con a o de cesión, sino de
ap opiación. Las pa es se
ap opian po mu uo acue do del luga del pode , impidiendo de es a o ma que ningún
« e ce o» pueda ocupa lo,
y
ni siquie a una de ellas como pa e sepa ada del conjun o.
Las eo ías del in e cambio
(THIBAUT,
J.
W.,
KELLEY,
H. H., 1959, BLAU, P.,
1964).
Es a o ien ación, de ma cada inspi ación conduc is a, si úa las nociones
económicas de
in e cambio
y
de
ecu so
como piezas cla e pa a el analísis del
pode . En e ec o, las condiciones de posibilidad del eje cicio del pode
adican, según es as eo ías, en la desigual dis ibución de los ecu sos en e
las pa es in oluc adas en la elación. Es a desigualdad con ie e a la pa e
p i ilegiada (de aho a en adelan e llamada A.) la capacidad de con ola los
canales de sa is acción de las necesidades que iene la pa e menos do ada(de
aho a en adelan e, S.). Si
A
dispone de un ecu so que S necesi a de alguna
o ma, si
A
puede acili a ese ecu so a S (lo que no signi ica necesa iamen e
ans e i lo a S)
y
si S no puede a eba a ese ecu so o o za su cesión,
en onces
A
es á en si uación de eje ce un de e minado pode sob e S. El
agen e
A
puede a ec a los esul ados
(ou comes)
de
S
accediendo o no a
p opo ciona le el ecu so,
R,
que necesi a
y
o mulando, po supues o, las
condiciones que pone
al
suminis o de R, es deci , poniendo un p ecio a R
y
de iniendo el alo de lo que S debe á p opo ciona ,a cambio. El
alo de
cambio
que ienen pa a
S
los ecu sos poseídos po
A
de ine el g ado de pode
que A puede eje ce sob e S. (P.
AIS). Es a elación de pode consis e siemp e
en el in e cambio de un ecu so p opo cionado po A (Ra) con a un ecu so
p opo cionado po S
(R,).
Po ejemplo, dine o a cambio de obediencia,
conside ación a cambio de con o midad, dolo a cambio de ansg esión.
Desde el pun o de is a de S, la noción cla e es la noción de
dependencia
(d.)
que se hace eco del con ol eje cido po
A.
Si S depende de A pa a sa is ace
sus necesidades en un g ado que de ine su sumisión, en onces
S
es á en
si uación de sujeción con espec o a
A,
y ello an o más cuan o mayo sea su
dependencia de
A.
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
9
1
En de ini i a, el pode de A nace de una desigual dis ibución de ecu sos
en e Ay S, desigualdad que pe mi e aA ija las condiciones del in e cambio
(R,, R,). La in ensidad del pode eje cido po A depende á po supues o del
g ado en que S alo e o necesi e R,. A pa i de es e ipo de o mulación, se
en iende ~e ec amen e que los es ue zos de las in es igaciones se o ien en
hacia los siguien es aspec os:
a)
De ini una ipologia de los ecu sos
y
una ipologia de las dependencias esul an es.
Po ejemplo, se di e encian los ecu sos en ago ables
y
no ago ables,
ans e ibles
y
no ans e ibles, e c., dependiendo el ipo de pode que se
eje ce del ipo de ecu so que se con ola Es o nos lle a, po ejemplo, a
di e encia el ((con ol de des ino))
(Fa e con ol)
del ((con ol de compo a-
mien o))
(Beha io con ol).
Se habla de con ol de des ino cuando los
esul ados alcanzables po S (es deci lo que le acon ece) es án es ic amen e
de e minados po las acciones de A, sin que S enga la posibilidad, haga lo
que,haga, de modi ica esos esul ados. Se habla de con ol de compo a-
mien o cuando las acciones de A de e minan lo que debe hace S pa a
alcanza de e minados esul ados. En ese caso S puede incidi sob e sus
p opios esul ados según el compo amien o que adop e, pe o la elación
compo amien o- esul ados, iene de inida po A.
b) P ocede a un análisis de los mecanismos a a és de los cuales se
es ablecen las condiciones de la ansacción, es deci ,
los mecanismos de
negociación
que ijan el alo de cambio R, de R,. Es e aspec o se ha in es igado
sob e odo a pa i de los esquemas de la eo ía de los juegos, que pe mi en
segui la elabo ación de las es a egias de A y S pa a que sus esul ados
lleguen al máximo.
c) Analiza los e ec os que p oducen los dis in os
g ados de dependencia.
Po
ejemplo, compo amien o de coope ación o de compe ición, según la
dis ibución del pode en e dos elemen os.
En de ini i a las eo ías del in e cambio pueden ca ac e iza se en base a
su es echa inculación con la noción ju ídico-económica de pode con ac-
ual,
y
se enma can po lo an o en la concepción del pode descali icada po
Foucaul , no an o po se e ónea, que no lo es, como po se induc o a
de e ec os de enmasca amien o, al p esen a se usualmen e como coex ensi-
a con la ealidad del pode . Las eo ías del in e cambio se a iculan en base
a una modalidad pa icula del uso de la ue za: la ue za u ilizada en la
o ma del
disposi i o de sanción.
En e ec o, el pode con e ido po la posesión
1
de ecu sos nace, en úl ima ins ancia, de la posibilidad que con ie e esa
posesión pa a sanciona a quien necesi a esos ecu sos, cas igándole con la
p i ación o ecompensándole con su adminis ación.
Pa a conclui , puede se in e esan e sub aya la conexión en e es as
eo ías y la p oblemá ica socio-polí ica del luga donde se elabo a on. En
e ec o, a nadie puede escapa que los
p ocesos de negociación
cons i uyen el
as ondo de oda es a eo ización. Negociación que con on a los ecu sos
de las pa es en p esencia, las posibilidades que iene cada pa e de a ec a los
esul ados de la o a
y
que de ine, pues, lo que cada pa e es á dispues a a
cede a cambio de pode alcanza un de e minado ni el de esul ados. Po
un lado, los p oblemas plan eados po la gue a íay los que plan eó luego la
coexis encia pací ica en e las dos supe po encias del momen o, po o o
lado los p oblemas que plan ea la elación de ue zas en e clases sociales o
incluso en e ue zas económicas en compe ición po un me cado, cons i u-
yen sin dl~da alguna las demandas ideológicas implíci as que yacen bajo las
eo ías in e cambis as del pode .
LAS TEORÍAS DE LA DECISIÓN. (MARCH,
J.
G.,
1955,
DAHL, R. A.,
1957)
Has a cie o pun o, se pod ía conside a que es as eo ías son simple-
men e un pe eccionamien o de las eo ías del in e cambio, ya que a inan el
análisis de los mecanismos de la negociación, alo ando con mayo p ecisión
las dis in as a iables que in e ienen en las decisiones omadas po las
pa es en p esencia. Sin emba go, no se pueden asimila , sin más, las eo ías
del in e cambio y las eo ías de la decisión, ya que es as úl imas se desma can
explíci amen e de cie os p esupues os conduc is as que ca ac e izan a las
p ime as. Po ejemplo, es as eo ías no hacen de la
maximización
sis emá ica
de los esul ados la cla e pa a en ende el conipo amien o de onia de
decisión, aunque admi en pe ec amen e que las decisiones se oman as
p ocesa las ((u ilidades subje i as)) de las dis in as opciones y de sus
consecuencias. Al igual que las eo ías in e accionis as, las eo ías de la
decisión concep úan el pode en é minos ansaccionales, es deci , como
in e cambios de ecu sos, pe o añaden dos aspec os pa icula es, o po lo
menos les conceden un mayo peso. Se a a, po una pa e, del
g ado decon ol
que A eje ce sob e de e iinados ecu sos y, po o a, del
cos o
que el eje cicio
del pode ep esen a pa a A.
La in ensidad del pode eje cido po A(P.A/S), no es únicamen e unción
de la u ilidad subje i a que
R,
p esen a pa a S, sino que ambién es unción
REFERENCIAS
PARA
DESCIFRAR
RELACIONES
DE
PODER
93
del g ado de di icul ad con que S puede consegui R sin ecu i a A, es deci ,
del núme o y accesibilidad de las
al e na i as
que exis en pa a S de consegui
R, o bien un subs i u o acep able de R, R' (quizás has a se pod ían inclui
aquí al e na i as del ipo de la sublimación de las necesidades). Cuan o más
escasas sean las al e na i as R y R' de R,, mayo se á, po supues o, el pode
eje cido po A en base a R,.
Po o a pa e, no bas a, pa a medi el pode de
A
sob e S, con conoce el
g ado en que A puede a ec a los esul ados de S; se debe oma en cuen a,
además, el cos e que es a posible incidencia ep esen a pa a A. El pode
pod ía de ini se. pues, conio el g ado en que A puede a ec a los esul ados
de S, en elación con sus p opios esul ados. Con es o se in oduce una
noción ce cana a la de
(( endimien o)), cosa que pa ece ene su u ilidad. En
e ec o, un gobie no que puede aniquila al país ep esen ado po un
gobie no enemigo, pe o al p ecio de su p opia des ucción, dispone de un
pode muy dis in o del que iene un gobie no que puedaconsegui el mismo
esul ado, pe o con unas pé didas mínimas pa a sí mismo. Es a di e encia no
apa ece si conside amos únicamen e el g ado en que han sido a ec ados los
esul ados de S; en es e caso los esul ados del país enemigo. Independien-
emen e de es os casos lími e, en donde el ac o cos o apa ece con oda
cla idad, se puede coincidi con las eo ías de la decisión en la a i mación de
que odo eje cicio del pode en aña necesa iamen e un cos o de e minado
(aunque sólo sea, po ejemplo, un cos o en iempo), con excepción sin
emba go de de e minadas elaciones de pode que no ienen ca ác e
in encional po pa e de
A.
LAS TEORÍAS DEL CAMPO (FIELD THEORIES), (CARTWRIGHT,
D.,
1959,
FRENCH,
J.
R. y RAVEN,
B.,
1959)
Es a o ien ación echa di ec amen e sus aíces en el seno de las elabo a-
ciones eó icas p opues as po Ku Lewin, con las cono aciones
ges al is as
que es o conlle a. Cohe en emen e con los pos ulados gene ales de la eo ía
del campo, las elaciones de pode son concep uadas aquí en é minos de
ue zas
inducidas po un de e minado age i e den o del ((campo de ue zas))
que es uc u a el ((espacio de ida)) de un suje o pa icula . Más p ecisamen-
e, el pode P.NS cons i uye una unción de las ue zas que
A
es capaz de
ac i a en S, pa a o ien a lo en una di ección de e minada, menos las ue zas
de esis encia que
S
es capaz de opone a la en a i a de
A.
El pode de
A
(P.A/S), se á an o mayo cuan o mayo sea la ue za esul an e ( ue za
inducida menos ue za de esis encia) que A es capaz de ac i a en S.
Con iene sub aya los aspec os de
po encialidad
que igu an en es a
concepción, así como la ausencia de oda e e encia a los esul ados e ec i os
p oducidos po el eje cicio del pode . En e ec o, los lewinianos hacen del
pode el equi alen e de un ((po encial de in luencia)), dis inguiendo en e las
ue zas esul an es
e ec i amen e ac i adas
po A en el sis ema de S
y
la ~ie za
esul an e
máxima
que
A
se ía
suscep ible de ac i a .
La ue za ealmen e
ac i ada es la ((in luencia)) eje cida po A, mien as que la ue za máxima
ac i able ep esen a el ((pode )) de A. El pode es, pues, in luencia po encial, y
la in luencia es pode ciné ico o pode en ac o.
Po o a pa e hay que sub aya que puede exis i pode , y ambién
in luencia, incluso allí donde no se pe cibe desplazamien o e ec i o de
S
en
di ección a la ue za inducida po A, es deci , que P.A/S no implica
necesa ia aen e modi icación de S, o de los esul ados alcanzados po S.
Cuando es a modi icación ocu e se habla del ((con ol)) eje cido po
A
sob e
S. Los lewinianos dis inguen, pues, el pode y el con ol, haciendo de es e
úl imo el equi alen e de un pode ((ne o)), o de un pode e icien e. El coii ol
es el pode su icien emen e in enso pa a consegui ence el conjun o de
ue zas que se oponen al desplazamien o de S en la di ección ma cada po
A;
el pode es la capacidad de induci una de e minada ue za esul an e,
independien emen e de que se consiga o no modi ica el campo de ue zas
que ac uan sob e S, es deci , en la e minología de Lewin, independien e-
men e de que se consiga o no, una« ue za combinada)) de la misma di ección
que la ue za inducida po A. En de ini i a, la p esión e ec i amen e eje cida
po A sob e S puede se in e io al pode de A sob e S, y el pode de
A
sob e S
puede se insu icien e pa a con ola a S. Es e úl imo caso se da, po ejemplo,
cuando el anclaje de S en su posición susci a unas
ue zas de esis encia
supe io es a la ue za que puede eje ce A, o bien cuando o os agen es A',
A",
e c., eje cen ue zas de signo opues o sob e S, con una in ensidad
supe io a la ue za que puede eje ce A. De paso cabe eseña la dis inción
que o mulan los lewinianos en e (( esis encia)) de S y c(oposición» po pa e
de S. Las ue zas con a ias a A engend adas po la ac uación de A sob e S
pueden p o eni de un desacue do de S con el con enido del in en o de
in luencia (po ejemplo, desacue do con lo que A le ha o clenado que haga),
o bien pueden p o eni de un desacue do po pa e de S con elación al
in en o de in luencia po sí misma(po ejemplo, S no admi e que
A
le o dene
algo). En el p ime caso se habla de ((oposición)), mien as que en el segundo se
habla de (( esis encia)), jus i icándose es a dis inción en que, e ec i amen e,
las dinámicas p opias de cada modalidad son muy di e en es.
REFERENCIAS PARA DESCIFRAR RELACIONES DE PODER
95
También es in e esan e ecalca el sen ido pa icula que adquie e el
é mino dependencia en el ma co de es a eo ización. En e ec o, se en iende
aquí po
dependencia
el g ado en que se man iene el es ado de ue zas
esul an e de la acción de A, cuando A cesa su acción sob e S. Si el e ec o
p oducido po A se man iene en S, aunque A desapa ezca del espacio de ida
de S, en onces se conside a que A ha conseguido c ea un es ado de S
((independien e)) de A; si, po el con a io, S se aleja del es ado inducido po
A, ol iendo, po ejemplo, a su es ado inicial en cuan o A deja de eje ce
p esión sob e él, se conside a que los es ados de S inducidos po el pode de
A son es ados ((dependien es)) de A. Los es ados dependien es necesi an pa a
man ene se la p esencia, di ec a o delegada, eal o simbólica, de A. La
compa ación en e ((conduc a p i ada)) y ((conduc a pública)) p opo ciona un
buen indicado del g ado de dependencia. La noción de
obse uabilidad
de los
es ados de S juega aquí un papel de p ime plano, pues si los es ados que A
puede impone a S son de ipo dependien e, es e iden e que el pode de A
sob e S, se educi á a los es ados obse ables de S.
IJna de las p incipales apo aciones de la eo ía del campo adica en el
análisis de las
bases
sob e las que se asien a el pode , dis inguiéndose a pa i
de ellas, cinco ipos de pode :
1
.O
El
pode
de
ecompensa:
Es e ipo de pode , se da cuando A puede
media las ecompensas de S eniendo es e úl imo conciencia de ello. La
in ensidad de P.NS a ía en unción de los siguien es elemen os:
-
el alo que S a ibuye a la ecompensa;
-
el g ado de con ol que
A
eje ce sob e su ob ención;
-
el cos o que supone pa a A la adminis ación de la ecompensa;
-
el cos o que ep esen a pa a S consegui la ecompensa;
-
el g ado en que A alo a la con apa ida apo ada po S;
-
el g ado en que es pe cep ible pa a S la capacidad mediado a de A; y,
-
el g ado de con ol que A puede eje ce sob e las condiciones de ob en-
ción de la ecompensa (en pa icula el g ado de obse abilidad de la con-
apa ida).
Vamos, pues, que el pode de ecompensa se enma ca de lleno en el
plan eamien o in e cambis a y que pod ía o mula se en e amen e en
é minos de ecu sos.
2.0)
El
pode coe ci i o:
Cuando S pe cibe que
A
puede media los
cas igos que le pueden se aplicados, en onces A dispone sob e S de un
pode basado en la coe ción. Con las debidas co ecciones se puede aplica a
es e ipo de pode odas las conside aciones enunciadas ace ca del pode de