P esen ación
Me cabe la sa is acción
y
la esponsabilidad de p esen a es e núme o con
ca ác e monog á ico de
Cuade nos de Psicologia.
He pedido que ecaye a
ambién sob e mí,
y
pa a es e núme o, la di ección de la publicación del
mismo no an o po un a án pe sonalis a, al cual na u almen e
y
since a-
men e iendo como odo indi iduo con un ni el mode ado
y
equilib ado de
au oes ima, sino sob e odo po que casi la o alidad de los au o es de los a-
bajos que aquí se p esen an o man pa e del Depa amen o de Psicología
E olu i a
y
de Psicología de la Educación que me pe mi en di igi . Como la
esponsabilidad de ambas cosas, esc ibi los a ículos
y
elegi me a mí, es o-
da de ellos la
P esen ación
que aquí expongo es sólo eso: una p esen ación
y
nada más,
y,
lo asegu o, sin in e enciones p e ias.
En es e núme o,
y
bajo el lema
Psicologia E olu i a
y
Psicologia de la
Educación
hay, pa a empeza , dos g upos de a ículos con encionalmen e
sepa ados: los unos de incidencia mayo i a iamen e eó ica
y
los o os de a-
lan e explíci amen e aplicado. He u ilizado la palab a «con encionalmen e»
pa a cali ica los
y
ello me ece una b e e explicación pues o que pa ece co-
mo si jus amen e p esen ando quisie a p e eni cuando de lo que se a a es
simplemen e de aconseja .
En el es ado ac ual de los asun os cien í icos de ambas amas de la psico-
logía, e olu i a
y
educacional, an o los ma cos eó icos como los aplicados
son oda ía,
y
yo di ía que a o unadamen e, ma cos ap oxima i os que go-
zan del a ac i o de es a oda ía a medio camino
y,
ob iamen e, de la mi-
se ia de no islumb a aún el inal. En cualquie caso es na u al que, en las
amas ci adas
y
en los a ículos que aquí las ep esen an, se pueda deci que
en la e ien e eó ica quizás al e a eces una más len a
y
sosegada e lexión
epis emológica
y
que en la e ien e aplicada se eche en al a en ocasiones
una mayo inu a en el uso del mé odo expe imen al, el co elacional o el
obse acional, una eduplicación, en suma, apasionada de muchas si ua-
ciones que a cada au o nos pa ecen ya de en ada como de ini i as.
Pe donadas, en es e sen ido
y
no en o o, las pequeñas o g andes al as
que en es e núme o monog á ico puedan encon a se puedo ga an iza al
lec o que el con enido es digno, cuidado
y
ep esen a i o de lo que en es as
á eas de abajo
y
en la Uni e sidad Au ónoma de Bella e a es amos, poco
a
poco, lle ando a cabo.
Pa a e mina , una ad e encia. En los a ículos que siguen ha p edomi-
nado una libe ad comple a de acción po pa e de los au o es siendo el úni-
co uego que han oído el de que se aleja an po igual an o de dogma ismos
como de poesía. Al elee odos nues os abajos no es oy muy segu o de
que la in ención p e ia, ¿buena?, se haya conseguido. Como señala un g an
maes o de psicólogos en un úl imo exquisi o abajo
(J.L.
PINILOS,
T es
psicólogos en un bosque animado,
1981)
puede ocu i que al inal de un
camino, al menos en es o de la psicología, lo impo an e no sea an o el e-
sul ado sino el pode segui echando de menos «la oscu idad o igina ia».
El Depa amen o de Psicología de la Uni e sidad Au ónoma de Ba celo-
na de Bella e a no es de los más an iguos ni de los más nume osos en pe so-
nas den o de la geog a ía peninsula e insula , consecuen emen e es uno de
los más pob es en medios económicos. Sin emba go es a a i mación no quie-
e se exculpa o ia de al as, po lo que aquí p esen a, u ilizando como a -
gumen o la bisoñez o la indigencia. Po el con a io,
y
a pesa de lo dicho,
c eemos que lo es amos haciendo bien y, po descon ado, que lo ha emos
mejo . Na u almen e con ues a lec u a a en a, con ues os consejos, en
de ini i a, con ues a ayuda.