HACIA UNA
CRONOPSICOLOGIA
San iago ESTAÚN
1
FERRER*
Desdes hace dos décadas se iene a ibuyendo, en el es udio de la
conduc a humana, una impo ancia c ecien e a la dimensión empo al.
Es e hecho hace posible pe ila la idea de una
c onopsicología,
del mis-
mo modo que exis e ya una c onobiología.
Debemos ad e i que, en ambos concep os, subyace un én asis espe-
cial po el es udio de la pe iodicidad exis en e en los cambios que se
obse an en la conduc a de los se es i os.
La exis encia de algunos de es os cambios es bien conocida
y
a ellos se
ha adap ado el homb e desde la más emo a an igüedad. Así, la ac i i-
dad humana se ha modi icado ajus ándose a los i mos impues os po la
sucesión luz-oscu idad, calo - ío
y
muchos o os. Sin emba go, su es u-
dio sis emá ico
y
cien í ico es ela i amen e ecien e. P ime o ue on los
bo ánicos, ci emos a Bünning en e los más ecien es; luego, siguie on
los biólogos (Reinbe g, Halbe g); mucho más ecien emen e, los psicó-
logos, aunque podemos halla ya in o maciones bibliog á icas que da an
de
1907,
con Toulouse
y
Pie on, e incluso con an e io idad a ellos.
El
obje o de es e a ículo es señala algunos de los di e sos abajos
exis en es que pe mi en habla de una
c onopsicología,
al como lo ecla-
*
Depa amen o de Psicología Gene al, Facul ad de Le as, Uni e sidad Au ónoma
de Ba celona.
202
CUADERNOS
DE
PSICOLOG~A
ma FRAISSE (1980). No p e endemos, en absolu o, abo da un es udio
exhaus i o del ema, ni ampoco analiza
y
discu i las di e en es me o-
dología~ u ilizadas en los abajos que menciona emos, ni menos aún
aza una exposición sis emá ica de los con enidos de la c onopsicolo-
gía
.
C eemos, es o sí, necesa io, a in de e i a con usiones, de ini la no-
ción de i mo. Una ac i idad (o conjun o de ellas) puede conside a se
í mica cuando se epi e de o ma sis emá ica implicando un ciclo al e -
na i o.
En e los di e en es i mos es udiados, ienen una ele ancia especial
los denominados i mos ci cadianos, con una du ación ap oximada de
ein icua o ho as. Es es e el caso del i mo implicado en la sucesión
luz-oscu idad; es e caso nos si e ambién pa a señala que las al e nan-
cia~ del ciclo no han de ene necesa iamen e la misma du ación.
Di idi emos nues a exposición en dos g andes apa ados. En el p i-
me o, expond emos algunos de los muchos abajos que elacionan el
compo amien o del homb e (o su ac i idad) con sus i mos biológicos,
en pa icula con su empe a u a co po al. En el segundo apa ado, ese-
ña emos algunos abajos que mues an, po el con a io, la ela i a in-
dependencia del compo amien o del homb e (o su ac i idad) espec o
de sus i mos biológicos.
RELACI~N
ENTRE
RITMOS
BIOL~GICOS
Y
COMPORTAMIENTO HUMANO
La c onobiología ha es udiado an o los i mos biológicos como isio-
lógicos. Así, po ejemplo, han sido obje o de es udio los i mos ho mo-
nales, é micos, me abólicos, elec oce eb ales, e c. (REINBERG, 1971
;
COLQUHOUN, 1971). Pe o, sin duda, ha sido el i mo de las a iaciones
que su e la empe a u a co po al el que ha sido más ecuen emen e
elacionado con las a iaciones del compo amien o (o ac i idad) del
homb e.
Posiblemen e, ello sea debido a que el i mo de la empe a u a es
ci cadiano, es deci , ob iene un ni el máximo
y
o o mínimo den o de
un pe íodo p óximo a las ein icua o ho as. Po o a pa e, la ac i idad
no mal del homb e, en su al e nancia con el eposo, sigue ambién la
pau a ci cadiana de las ein icua o ho as.
La empe a u a co po al se ha co elacionado con la ac i idad mo iz
HACIA
UNA
CR~NOPSICOLOG~A
203
( apidez de eacción, p ecisión de mo imien os, e c.) (OLERON
e
al.,
1970; BLAKE, 1971)
y
ambién con la ue za ísica, mos ando que dicha
co elación es posi i a. Sin emba go, HILDEBRANT (1976) encuen a
una co elación nega i a en e ue za ísica
y
empe a u a, siendo sus e-
sul ados, po lo an o, con adic o ios con los de los au o es an e io es.
COLQUHOUM (1975) encon ó que la empe a u a co elacionaba posi-
i amen e con la e icacia de ac i idades men ales, como las ope aciones
a i mé icas
y
la a ención. También HOLDING, BABER
y
SOEL (1979) en-
con a on los mismos esul ados, aunque di e enciándolos po sexo.
VILA
y
BEECH
(1977
y
1978) elaciona on i mos biológicos
y
p ocesos
men ales, conc e amen e, es udia on el ap endizaje
y
memo ización de
lis as de palab as poniéndolas en elación con el pe íodo p e-mens ual
de la muje .
En un abajo no publicado, hemos podido co elaciona posi i amen-
e la modi icación de los ho a ios habi uales de las comidas
y
los as o -
nos no solo de las unciones ege a i as, sino ambién del compo amien-
o (i ascibilidad, ne iosismo, impaciencia, pé dida del ape i o..
.)
que
apa ecen du an e el p oceso de adap ación al nue o ho a io de comidas
impues o (ESTA~N, 1979).
BLAKE en 1975 publica unos esul ados que co elacionan los asgos
in o e sión-ex a e sión con la empe a u a co po al
y
un al o ni el de
endimien o en el abajo. Es os esul ados señalan que en los in a e i-
dos el g ado máximo de empe a u a es po la mañana,
y
ambién de
endimien o; ocu iendo lo con a io en los ex a e idos.
Pod íamos p olonga es a elación de abajos, iendo cómo los esul-
ados no siemp e coinciden e, incluso, son a eces con adic o ios. Sin
emba go, nos pa ece su icien e pa a plan ea una p egun a
y
deduci una
conclusión.
La p egun a es: jsolo exis e co elación en e empe a u a co po al
y
ac i idades psíquicas, o bien, la elación en e ambos ac o es es de inde-
pendencia? Ya en 1907, TOULOUSE
y
PIERON se hacían la misma p egun-
a. O as apo aciones más ecien es, de FORT
e
al.,
(1972
y
1973)
y
un
abajo nues o (en p ensa), pe mi en o ien a la espues a en el sen ido
.de que en e ambos ac o es exis e una in e elación, es deci , a una
a iación de la ac i idad le sigue una modi icación del ciclo de la empe-
a u a; ocu iendo en o os casos, sob e odo en a eas simples, odo lo
con a io. Es e ipo de elación que, po o o lado, nos pa ece lógica, ha
dado luga a un concep o más amplio, la denominada Psicosomá ica.
La conclusión a la que an es aludíamos pod íamos enuncia la así: el
204
CUADERNOS DE
PSICOLOG~A
conocimien o de los i mos an o biológicos como psicológicos cons i uye
una necesidad, con el in de consegui , pa a aseando el í ulo de un lib o
de FLUCHAIRE
(l980), algo impo an ísimo en nues o iempo: «Bien do -
mi pou bien i e~.
Has a aquí hemos expues o sucin amen e la elación exis en e en e
los i mos biológicos
y
los compo amien os psíquicos. Sin emba go,
exis en o os abajos que mues an cómo las ac i idades psíquicas son
au ónomas con espec o a las biológicas y, en pa icula , con espec o a
la empe a u a.
Un es udio pilo o sob e conduc as ag esi as en escola es, ealizado
po CANALS
e
al,
(1984), pone de elie e no solo el ipo de ag esión que
mani ies an los niños ( e bal o ísica), sino ambién el inc emen o de la
ecuencia de la misma a medida que a anza el día. Cie amen e, exis e
di e encia en e los g upos de clase o edades, pe o son independien es de
las cu as conocidas de empe a u a.
VERMEIL (1977) ci a expe iencias sob e la capacidad de a ención de
escola es de edades comp endidas en e seis y once años. Es udia las
oscilaciones í micas que siguen la a ención de los niños en las di e en es
edades, encon ando la máxima capacidad a los once años, edad en la
cual un niño es capaz de es a concen ado du an e un pe íodo ap oxima-
do de cua en a minu os, independien emen e del i mo de empe a u a
co po al.
Las expe iencias ealizadas po FOLKARD (1977,1979)
y
FOLKARD
e
al.
(1978), sob e el ecue do inmedia o o di e ido de una his o ia, de pala-
b as ap endidas o de palab as asociadas, mues an mejo es esul ados en
memo ia inmedia a po la mañana; ocu iendo lo con a io con el e-
cue do di e ido, que es mejo pa a los ap endizajes ealizados po la
a de. MILLAR (1980) llega exac amen e a la misma conclusión, ace ca de
los mejo es esul ados en memo ia di e ida pa a los ap endizajes que se
han hecho po la a de.
Es os da os nos conducen a la conside ación de unos pe íodos í micos
supe io es a las ein icua o ho as. Folka d pedía a sus suje os que e-
co da an lo ap endido una semana después. Pe o lo cie o es que la com-
plejidad de los múl iples ecu sos
y
capacidades de que dispone el hom-
b e hace di ícil aisla los ac o es que conducen a la exis encia de pe ío-
HACIA UNA CRONOPSICOLOG~A
205
dos í micos de al du ación. Po o a pa e, no podemos ex apola los
esul ados, pues o que desconocemos si la p ueba ha sido o no epe ida,
.o si hay o os esul ados que la e i iquen.
TESTU
(1979)
es udia los endimien os académicos óp imos en elación
con los días de la semana y, aunque con algunas di e encias, según la
edad de los g upos, encuen a unos i mos semanales de abajo
y
endi-
mien o escola . Señala como días óp imos los ma es
y
los jue es,
y
como
ho as óp imas las comp endidas en e las diez
y
las once
y
media po la
mañana
y
las cua o
y
cinco po la a de. Tómense es os da os con odas
las p ecauciones posibles.
GUEUSQUIN
y
RESTOIN
(1983)
p esen an los esul ados de sus obse a-
ciones sob e la conduc a de niños
y
adolescen es du an e la es ancia de
es os en cen os de acaciones,
y
señalan un iempo óp imo de du ación
de la misma, a in de que se ees uc u e el i mo habi ual de compo a-
mien o que los niños enían an es de llega al cen o de acaciones. Los
pa áme os u ilizados, en e o os, son los de ag esi idad
y
coope ación
en la con i encia, disminuyendo la p ime a
y
aumen ando la segunda a
pa i de inales de la p ime a semana de pe manencia en el cen o.
Los da os has a aquí apo ados nos pa ecen su icien es pa a nues o
p opósi o inicial
y
nos plan ean, po lo menos, una se ie de cues iones,
así como una conclusión. Pa a un análisis más comple o puede consul a -
se el a ículo de
FRAISSE
(1980)
an es ci ado.
Las cues iones son ales como: jcuáles son los lími es de es a indepen-
dencia de los p ocesos psíquicos con espec o a los biológicos?, jcuál su
in e dependencia?, ¿qué elación exis e en e los di e en es p ocesos
y
la mo i ación?, json, ealmen e, p ocesos cíclicos o elíp icos en los que la
his o ia pe sonal in e iene?, jcuáles son los lími es de sinc onización de
dichos p ocesos psíquicos con los biológicos e, incluso, con los de la ma-
e ia inanimada?
Llegamos a la conclusión de que exis en di e en es aspec os compo a-
men ales cuya a iación p esen a egula idades cíclicas. Es os hechos
que, po o a pa e necesi an de un mayo núme o de comp obaciones
y
de una me odología más con olada, pe mi en apoya la p opues a de
F aisse de ag upa los odos bajo el nomb e de
c onopsicología.
La complejidad del se humano, con sus múl iples a iables indi idua-
les, sociales
y
cul u ales, no acili a la a ea de disc imina si las a iacio-
nes pe iódicas de la ac i idad psíquica o conduc a1 esponden a una ac i-
idad espon ánea, a una ac i idad sinc onizada con la biología o a una
sinc onización social. Posiblemen e odos es os ac o es in e engan a la
206
CUADERNOS
DE
PSICOLOG~A
ez, en p opo ciones dis in as, en momen os dis in os
y
en e apas dis in-
as del de eni humano.
A
MODO DE CONCLUSIÓN
En nues a exposición quedan, cie amen e, impo an es pun os a a-
a . Po ejemplo, no hemos dis inguido los i mos exógenos de los endó-
genos, ni los ci cadianos de los in adianos
y
ul adianos. Tampoco nos
hemos de enido en di e encia los abajos de campo de los ealizados en
el labo a o io.
g iden e men e,
solo nos habíamos p opues o apo a da os que ue-
an pun os de e e encia pa a alimen a una e lexión inicial. Se a a
aho a de analiza la me odología, las con adicciones que apa ecen, los
con enidos que se u ilizan, el ni el de análisis usado, la complejidad de la
ac i idad í mica..
.
La a ea que es a po ealiza es impo an e oda ía
y
la en ación de
educi nues os i mos compo amen ales a los i mos biológicos o a una
dependencia casi-causal de los mismos no es ácil de e i a .
Sin emba go, solo el conocimien o cien í ico de unos
y
o os,
y
a pesa
de las apa en es con adicciones exis en es, pod á mejo a cuali a i a
y
cuan i a i amen e nues a ida.
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