En ahona
24.
1995 165-154
La maldad del
se
La iloso ía
de
la educación de Emmanuel Le inas
Joan-Ca les Mklich
Uni e si a Au bnoma de Ba celona. Depa amen de Pedagogia Sis ema ica i Social.
O8
193
Bella e a (Ba celona). Spain
Resumen
El obje i o de es e abajo es es udia el pensamien o de Emmanuel Le inas desde el pun o
de is a de su iloso ía de la educación. La ob a de Le inas es una p o unda c í ica al o a-
li a ismo,
y
nada iene de abs ac a o poco ealis a. Todo lo con a io. Su pensamien o es
una iloso ía polí ica, é ica
y
pedagógica; una iloso ía ú il pa a comp ende los p oblemas
del homb e con empo áneo.
Palab as cla e: os o, esponsabilidad, Le inas, iloso ía de la educación.
Abs ac
The objec i e o his esea ch wo k is o s udy he hough o Emmanuel Le inas wi h
ega d o he philosophy o educa ion. Le inas' wo k is a p o ound c i ique o o ali a ia-
nism and is nei he abs ac no un ealis ic in he sligh es . Qui e he con a y. His is a
philosophy wich is poli ical, e hical and pedagogical: a philosophy wich is use ul in he
unde s anding o he p oblems o con empo a y man.
Key wo ds: ace, esponsabili y, Le inas, philosophy o educa ion.
Ya casi he ol idada el sabo del miedo.
Hubo un iempo en que hubie a congelado mis sen idos
oí g i os noc u nos, y odos mis cabellos
se hab ían e izado con cualquie his o ia de e o
como si i os es u iesen. Ya es oy saciado po a ocidades.
El
ho o , an amilia pa a mis c iminales pensamien os,
ya no me sob esal a.
VJ.
Shakespea e,
Macbe h.
146
En ahona
24,
1995
Joan-Ca les
Mklich
((A
eces me pa ece que oda iloso ía no es más que una medi ación sob e
Shakespea enl. ¿Po qué el in e és de Le inas po Shakespea e?
Y,
conc e a-
men e, ¿po qué
Macbe h?
Una lec u a ápida de Le inas puede conduci al
e o de pensa que la iloso ía del pensado li uano es bucólica o idílica. No es
así. Su iloso ía es una lucha, un comba e con a el mal, con a el o ali a ismo,
con a el nazismo. Pe o si hay lucha es po que el mal exis e. Pa a a a del
Mal
Le inas u iliza dos pa adigmas: uno li e a io y o o ísico:
Macbe h
y
Auschwi z2.
En es e abajo in en a é mos a como a pa i de la iloso ía de
Le inas es posible en ende la acción educa i a sin que acabe siendo o aliza-
do a, no domes icado a o adoc inado a. La educación se si úa con a la o a-
lidad, con a el se , po que
el se
es
el mal3,
la ba ba ie4.
La <<epi anía del os o)) de E nmanuel Le inas ha apo ado al pensamien-
o con empo áneo una nue a isión de la elación de al e idad dis in a a la
clásica, a la he edada de la on ología g iega, del «se de Pa ménides)). La iloso ía
de Le inas su ge en un in en o de lle a a la é ica a su luga a caico: la é ica es
iloso ía p ime a. Pe o pa a que se dé la é ica es necesa io ompe la inma-
nencia del se , el p imado de la on ología, que no de la me a ísica. No hay
é ica sin ascendencia.
En Le inas, el o o me llama, me eclama. El o o es el que se esis e a mi
pode , a mi sobe anía,
al
o gullo del yo. El o o es débil, pe o pa adójicamen-
e su debilidad es o aleza. Puedo ~n oló~icamen e des ui lo, cosi ica lo. Sin
emba go su
os o
me obliga al espe o, a la esponsabilidad. Le inas ha do a-
do de un nue o sen ido a la esponsabilidad. F en e al p imado de la libe ad
de la iloso ía de Sa e, en Le inas la esponsabilidad se coloca en p ime
luga 5. La libe ad no es an e io a la esponsabilidad, sino odo lo con a io:
1.
LEWXAS,
E.
(1 985):
Le emps e l'au e,
Pa ís:
PUF,
p. 60. (T ad. cas .:
El iempo
y
el o o,
Ba celona: Paidós, 1993, p. 113.)
2.
wLa
sensación de que, en e es os acon ecimien os, el holocaus o del pueblo judío bajo el
impe io de Hi le se p esen a como el pa adigma de ese su imien o humano g a ui o, en
donde el mal apa ece en su ho o diabólico, no es quizá me amen e subje i a.
La
desp o-
po ción en e el su imien o y oda eodicea se mani ies a en Auschwin con una cla idad cega-
do a. Su posibilidad pone en cues ión la e adicional mul imilena ia. ;No adquie e en los
campos de ex e minio la decla ación de Nie zsche ace ca de la mue e de Dios la signi i-
cación de un hecho casi empí ico?,)
(LEVINAS, E.
(1993):
En e noso os,
Valencia: P e-
Tex os, p. 122. (Edición o iginal:
LEVINAS, E.
(1991):
En e zow,
Pa ís: G asse , p. 114-1 15.)
3.
LEVINAS, E.
(1985).
Le emps e I'au e,
ed. ci ,
p.
29. (T ad. cas ., p. 87): «El se es el mal,
no po que sea ini o sino po que ca ece de lími es,,.
4.
LEVINAS,
E. (1991).
En e nous. Essais su lepense -a-l'au e.
Pa ís: G asse , p. 208. (T ad.
cas .:
Ewe noso os,
Valencia: P e-Tex os, p. 217.)
5.
LEVINAS,
E.
(1 99 1).
En e nous. Essai ui lepense -a-l'au e,
ed. ci ,
p.
189 (T ad. cas ,
p. 198-199): <<Se a a de una esponsabilidad an e io a oda delibe ación lógica que apele
a la decisión acional. Pues esa delibe ación se ía ya la educción del os o del o o a una
ep esen ación, a la obje i idad de lo isible, a esa ue za coac i a que ca ac e iza al mundo.
La esponsabilidad es an e io , pe o no como una idea a p io i in e p e ada a pa i de la
eminiscencia, es deci , e e ida a la pe cepción, a la p esencia que se adi ina in empo al a
pa i de la idealidad de la idea, a pa i de la e e nidad de una p esencia que no pasa
y
con
La
maldad del
se .
La
iloso ía
de
la
educación de Em nanuel
Le inas
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24.
1995
147
Responsabilidad: es a palab a i ial, es a noción que la mo al más ácil (la mo al
polí ica) con ie e en debe , hay que a a de en ende la al como Le inas 1á eno-
ó, ab iéndola has a hace que signi ique (más allá de cualquie sen ido) la es-
ponsabilidad de una iloso ía dis in a (aunque sigue siendo, en muchos aspec os,
la iloso ía pe enne. Responsable: p osaica y bu guesamen e, suele cali ica a un
homb e madu o, lúcido y conscien e, que ac úa con mesu a, oma en cuen a odos
los elemen os de la si uación, calcula y decide, el homb e de acción y de éxi o.
Empe o, he aquí que la esponsabilidad - esponsabilidad mía con el o o pa a
con odos- se desplaza, no pe enece más a la conciencia, no es el ob a de una
e lexión ac i a ni siquie a un debe que se impone an o desde ue a como desde
den o.
Mi
esponsabilidad pa a con El O o supone un uelco al que no puede
señala se más que po un cambio de es a u o de «yo)), un cambio de iempo y quizá
un cambio de lenguaje6.
La elación con el o o es
~esponsabilidad.
El o o es aquel que me as-
ciende in ini amen e, aquel que jamás puedo posee . La on ología de la io-
lencia de Sa e, aquella on ología en la que ((el O o)) quedaba educido a
((10
Mismo)) pa ece aho a queda de ini i amen e ue a de comba e. Acudo a un
ex o de Le inas:
C eo que la unicidad cob a sen ido a pa i de la impe mu abilidad que o igina al
yo o uel e a él en la conc eción de una esponsabilidad espec o de o o: una es-
ponsabilidad que le incumbe de en ada en la misma pe cepción del o o, pe o como
si en esa ep esen ación, en esa p esencia, p ecediese a la pe cepción, como si ue a
de an emano más an igua que el p esen e y, po ello, una esponsabilidad indecli-
nable, de un o den ajeno al sabe ; como si en oda la e e nidad el yo uese el p i-
me o a quien se exige es a -ponsabilidad; impe mu able y, po eilo, único, ambién
yo, hecho ehén, elegido. E ica del encuen o, socialidad. Desde la e e nidad, un
homb e esponde de o o. De único a único. Me ea o no, « iene que e conmi-
go»; engo que esponde de él. Llamo os o
( isage)
a aquello que en OF O iene que
e con el yo -le concie ne- pues ecue da, as la compos u a que o ece de sí
mismo en su e a o, su abandono, su inde ensión y su mo alidad,
así
como su ape-
lación a mi an igua esponsabilidad, como si ue a único en el mundo: el amado:
Llamada del os o del p ójimo que, en su u gencia é ica, aplaza o desplaza las obli-
espec o a la cual
la
du ación
o
la
diac onía del iempo no se ía sino simulación, disminu-
ción, de o mación o p i ación en la conciencia ini a del homb e.))
C . ambién
~L'~WON,
J.
L.
(1986).
P olégoménes la cha i é,
Pa ís: La Di é ence, p. 105
(T ad. cas .:
P olegómenos a la ca idad
Mad id: Capa ós Ed., 1993, ad. de Ca los
Díaz,
p. 10l):,nSi yo no le encuen o jamás di ec amen e, él me o dena siemp e indiscu ible-
men e. El hace sen i y pesa su mi ada dejando nace en mí
el
sen imien o no subje i o
y
no adueñable del espe o; yo sé
y
sien o -como a pesa de mí- que soy esponsable de
la sue e
y
de la mue e de mi he mano),.
6.
BUVCHOT,
M.
(1983).
L
'éc i u e du déjas e.
Pa ís: Gallima d. (Ci o la aducción cas e-
llana:
La esc i u a del desas e,
Ca acas: Mon e A ila, p. 28-29). Sob e la cues ión de la
esponsabilidad en la línea de Le inas, c . WALDENFELS,
B.
(1994):
Anwo egi c ,
F ank u :
Suh kamp, especialmen e ei capí ulo 15: «Im Angesich des Ande en,), p. 312-315. C .
ambién: STIWSSER,
S.
(1983): aEmmanuel Le inas: E hik als E s e Philosophie>>, en
WALDENFELS,
B.
(1983):
Phalzomenologie in F ank eich,
F ank u : Suh kamp.
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1995
Joan-Ca les ~Mklich
gaciones que el «yo in e pelado)) se debe a sí mismo y en la cual la inquie ud po la
mue e del o o puede impo a al yo más que su p opia mue e. La au en icidad
del yo se ía es a escucha de la in ocación p imo dial, la a ención a o o sin sub o-
gación y, po ende, la idelidad a los alo es a despecho de su p opia mo alidad. La
posibilidad del sac i icio como a en u a humana. Posibilidad de un sen ido, a pesa
de la mue e, y aunque sea una mue e sin esu ección. Tal es el sen ido úl imo del
amo
sin concupiscencia y de un yo que ya no es abo ecible7.
La iloso ía de Le inas no se ins ala en la mi ada, sino en el os o.
Y
el os-
o no es concep ualizable. El os o es po de inición lo que escapa a la de i-
nición. El pensamien o occiden al se ca ac e iza po una educción de
((10
O o))
a
((10
Mi~mo))~. G an pa e de la ob a le inasiana puede in e p e a se como
una c í ica a es e educcionismo,
y
po lo mismo como un in en o de comba-
i la on ología. Toda on ología es una on ología de la o alidad,
y
el o ali a-
I.ismopoli ico eposa sob e es e o ali a ismo on ológ cd. Auschwi z es el pa adigma
de es a on ología.
La mi ada enomenológica, que Sa e había analizado en un espléndido
es udio de Si ua ions
110,
no pe mi e con empla al o o como lo absolu a-
men e he e ogéneo, como lo In ini o". Lo In ini o debe en ende se así como
7. LEVINAS, E. (1991).
En e nous. Essais su lepensei-a-l'au e,
ed. ci ., p. 257. (T ad. cas .,
ed. ci ., p. 275.) C . ambién LEVINAS,
E.
(1994).
Dios, la mue ey el iempo.
Mad id:
Cá ed a, p. 23: «Lo que se exp esa en la desnudez -el os o- es alguien has a el pun o de
apela a mí, de coloca se bajo mi esponsabilidad; desde ese momen o, yo engo que es-
ponde po él)).
8. LEVISAS, E. (1971).
To ali é e In ini.
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 33-34. (T ad. cas .:
To alidade Inj zi o,
Salamanca: Sígueme, 1977, p. 67: aLa iloso ía occiden al ha sido muy
a menudo una on ología: una educción de lo O o al Mismo, po mediación de un é -
mino medio y neu o que asegu a la in eligencia del se . Es a p imacía del iMismo ue la
lección de Sóc a es. No ecibi nada del O o sino lo que es á en mi, como si desde oda
la e e nidad yo u ie a lo que me iene de ue a.))
La c í ica de Le inas a la <<lección de Sóc a es,) esul a pa icula men e impo an e en
iloso ía de la educación, po cuan o la pedagogía occiden al debe mucho
ai
((conóce e a i
mismo,,
y
a
la eminiscencia. Sob e la c í ica de Le inas a la on ología occiden al, c .
TISCHSER,
J.
(1989). <<Exku s übe Le inas Philosophie des Ande en)), en
Das meizschliche
D ama.
Munich:
W.
Fink. (Tischne pone en elación el pensamien o de Le inas con
Desca es, Kan y Hegel.)
9. «El o ali a ismo polí ico eposa sob e un o ali a ismo on ológico. El se se ía un odo. Se
en el que nada acaba
p
en el que nada comienza. Nada se opone a él
y
nadie lo juzga. Neu o
anónimo, uni e so impe sonal, uni e so sin lenguaje.,, (LEWNAS,
E.
(1984).
Dz lcile libe -
é,
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 288.)
10. C .
S~T.G,
J.P. (1973). «Une idee ondamen ale de la phénoménologie de Husse l: l'in en-
ionali é>>, en
Si ua ioizs
1.
Galiima d: Pa ís, p. 30. (Sob e la cues ión de la in encional
9:
ia
conciencia; c . LEVISAS,
C.
aLa conciencia no in encionalx (en el oiumen
En e nous,
ed. ci~,).
11. <(La mi ada enomenológica no es á lo su icien emen e abie a pa a pode encon a:
d
3::s
como O o, como algo no compa able po m:.))
(LIPPITZ,
W.
(1933)
(('Jan
.k~ges;cn
.
.
ZL!
Angesich . Ubc íegungen zum Ve hai nis oil Badagogik und
c' 'lk
i
~nsch!cg
a2
Emmanuel Le inas,),
Pbanomenologi~cbe S udien in de?. Padagogi i..
í7-ci~heim~
3eu schc
S udien Ve lag, p. 275. Hay c ad. cas . de cs e a ículo
en
ENR~HOSAX,
núm.
22,
1934
1
La maldad del se . La iloso ía de
la
educación de Emmanuel Le inas En ahona
24,
1995
149
«el esplando de la ex e io idad o de la ascendencia en el os o del o o))12.
Lo in ini o es lo que pa aliza el pode con su os o. El os o me llama. Puede
que no esponda a su llamada, pe o él sigue eclamándome.
No se puede exp esa expe imen almen e la elación con el o o, con su
os o, con el In ini o. De
ahí
que no haya ((pe cepción)) del os o, no hay en
igo (( enomenología del os o». El os o es lo que no se puede conoce .
Le inas ad ie e que cuando (( eo)) el o o, cuando me doy cuen a del colo
de sus ojos, no encuen o su os o. Hay un acceso al os o, pe o un acceso
no pe cep i o, no in encional, lejos del con~cimien o'~. Pa a Le inas yo soy
ehén
del o o. Responsabilidad no pa a conmigo mismo, pa a con mis accio-
nes, sino pa a con el o o:
En iendo la esponsabilidad como esponsabilidad pa a con el o o,
así,
pues, como
esponsabilidad pa a con lo que no es asun o mío o que incluso no me concie -
ne; o que, p ecisamen e me concie ne, es abo dado po
mí,
como os o1*.
El O o, en Le inas, no signi ica ni i anía ni iolencia. El O o es una
ex e io idad sin iolencia. El O o iene una ue za mo al:
os o.
La esis en-
cia del O o no me hace iolencia, no ob a nega i amen e; iene una es uc u a
posi i a: é ica. La é ica es lo ue cues iona mi espon aneidad, es pone en cues-
9
ión el eje cicio del Mismo'
.
Apa ece aquí el único alo absolu o: la posibi-
lidad humana de o o ga al o o p io idad sob e uno mismo16. La é ica se
12. LEVINHS,
E.
(1971).
To ali é ec In ini,
ed. ci , p. 10.
13. LEVINKS,
E.
(1986).
E ique e In ini.
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 79. (T ad. cas .:
E ica e
in ini o.
Mad id: Viso , 1991, p. 79): «Pienso, más bien, que el acceso al os o
es
de en a-
da é ico, Cuando us ed e una na iz, unos ojos, una en e, un men ón,
y
puede us ed des-
c ibi los, en onces us ed se uel e hacia el o o como hacia un obje o. ¡La mejo mane a
de encon a
al
o o es la de ni siquie a da se cuen a del colo de sus ojos! Cuando obse -
amos el colo de los ojos, no es amos en elación social con el o o. Cie o es que la ela-
ción con el os o puede es a dominada po la pe cepción, pe o no que es especí icamen e
os o esul a se aqu-lo que no se educe a ella.,,
14. LEVINAS,
E.
(1986).
E ique e In i zi,
ed. ci ., p. 91-92. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 89.)
15. LEVINAS,
E.
(1971).
To ali ée In ini,
ed. ci , p. 33. (T ad. cas ., ed. ci .,
p.
67.): <,Un cues-
ionamien o del Mismo -que no puede hace se en la espon aneidad egoís a del Mismo-
se e ec úa po el O o.
A
es e cues ionamien o de mi espon aneidad po la p esencia del
O o, se llama é ica.))
16. Le inas p e ende aquí supe a la on ología,
y
conc e amen e la on ología heidegge iana.
Sob e la con aposición Le inas-Heidegge , c . LEVINAS,
E.
(1991).
En e nous,
ed. ci .,
p. 134. (T ad. cas ., ed. ci ., p, 141.): <<Pa a mí, Heidegge es el ilóso o más g ande del
siglo, quizá uno de los más g andes del milenio; pe o es o me a lige eno memen e, po que
jamás puedo ol ida lo que él e a en 1933, incluso aunque no lo ue a más que du an e un
b e e pe íodo. Lo que admi o en su ob a es
Seiiz und Zei .
Es una cumb e de la enome-
nología. Los análisis son geniales.)) Téngase ambién en cuen a la c í ica que Le inas ea-
liza en
To ali é e In ini
a la on ología heidegge iana po conside a la << i ánica»: «Filoso ía
del pode , la on ología, como ilosc ía p ime a que no cues iona el Mismo, es una iloso ía
de la injus icia. La on ología heidegge iana que subo dina la elación con el O o a la ela-
ción con el se en gene al -aún si se opone a la pasión cicnica, salida del ol ido del se
ocul o po el en e- pe manece en la obediencia de lo anónimo
y
lle a, a almen e, a o a
150
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Joan-Ca les
Mklich
mani ies a al depone el yo su sobe anía de yo, su o gullo y p epo encia17. La
educación, desde es a pe spec i a, es é ica. No quie e es o deci que
é ica
y
educación
sean idén icas, sino solamen e que sin
é ica
no puede da se
acción
educa i a
en sen ido es ic o, sino solamen e adoc inamien o o domes ica-
ción. En la educación, el O o pa aliza el pode del Mismo. Si el Mismo se
apode a del O o, lo conoce y lo conquis a, lo engulle y elimina.
Al
desapa e-
ce el o o mue e la é ica, y sin é ica no hay educación posible. La é ica no
su ge como
élos
de la acción educa i a, sino como su pun o de pa ida, como
su
aikhé.
El O o me habla desde su al u a y es desde esa al u a que iene el
lenguaje de la ense ianzala.
Sin la é ica la educación -en sen ido es ic o-- queda des uida. Le inas
a a en dis in as páginas de su
To ali é
e
In ini
de la enseñanza, del Maes o.
Pa a él, la enseñanza signi ica odo lo in ini o de la ex e io idad. En la ense-
ianza la al e idad del o o no domina, no es una hegemonía que unciona en
el seno de una o alidad.
La e~zsen'anza espiesencia de lo In ini o que hace sal a
el ci culo ce ado de la o alidad.
La educación debe ompe con la i anía de
la o alidad
y
ab i se a la ascendencia, al in ini o. Sin ascendencia el O o
se educe a lo Mismo,
y
la educación es colonizada po el adoc inamien o y de
la domes icación:
Su al e idad se mani ies a en un seño ío que no conquis a, sino que enseña. La
enseñanza no es una especie de géne o llamado dominación, una hegemonía que
unciona en el seno de una o alidad, sino la p esencia de lo In ini o que hace sal-
a el cí culo ce ado de la o alidadL9.
Lna iloso ía cen ada en
((10
Mismo)) en e a «lo O o),, un pensamien o
que concibe la mi ada como pe i icado a, una é ica de la libe ad absolu a,
sin lími es, sin on e as, se concibe inú il e insu icien e po que supone el in
de lo p opiamen e educa i o20. La educación es un modo de se con los o os,
una acción. Po lo an o,
la educación
es
esencialnze z e esponsabilidad.
El o o
se esis e in ini amen e a mis pode es. En e pad es e hijos2', en e maes os
y alumnos, no hay, como ace adamen e io Le inas, (<pode )), sino c ecundi-
po encia, a la dominación i npe ialisi-a, a la i anía.), (LEKNAS,
E.
(1971).
To ali é e Iiz ini,
ed. ci ., p. 38. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 70.)
17.
LEVINAS,
E.
(1991).
Ez e
nous.
Essais
su .
lepense -a-l'du le,
ed. ci ., p.
15
1.
(T ad. cas .
ed. ci ., p. 160.)
18. LEVINAS,
E.
(1971).
To ali é e bz ini,
ed. ci ., p. 185-186. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 189.)
19.
LnWNw,
E.
(1
971).
To ali é
e
Ziz ini,
ed. ci ., p.
186.
(T ad. cas ., ed. ci ., p. 189.)
20. <(El o o no se ía cons i uido como un al e ego, enómeno del ego, po
y
pa a un ego moná-
dico que p ocede po una analogía ap esen a i a. Todas las di icul ades que encuen a
Husse l se ían (<supe adas» si se econocie a la elación í ica como ca a a ca a o igina ia,
como su gimien o de la ai e idad absoiu a, de una ex e io idad que no se deja ni de i a , ni
engend a , ni cons i ui a pa i de o a ins ancia que ella misma.)) (DELRIDA,
J.
(1989),
La
esc i zua;~
Ia
di e e~cia.
Ba celona: An hsopos p.
143.)
21
LEl. x~s,
E,
(1971).
Tcdi 'ec!nd izi.
ed.
ci
,
p.
299 (T:ad cas ., ed, ci .,
p
276,)
La maldad del
se .
La Filoso ía de la educación de Emmanuel Le inas En ahona
24.
1995
151
dad»22. Pa a comp ende la acción educa i a es necesa io abandona la iloso-
ía del se pa menideo, de lo Mismo, de la To alidad: la On ología23.
El ho o es el Se .
En el silencio de la noche pa ece que no hay nada,
pe o, en e dad, lo que hay no es la nada sino el se , el <<hay))
(Ily a)24.
De día
el se pe manece ocul o. En e ec o, con la luz su gen los en es, pe o no el
se . El se sólo se deja e de noche. De noche ya no apa ece es o o aquello,
no apa ece algo, sino el odo. No hay ausencia de se , sino p esencia. P esencia
del mal, del ho o . La angus ia
(Angs )
en Heidegge apa ece an e la nada25.
En Le inas no hay angus ia sino ho o , y no su ge an e la nada sino an e el
se . La iloso ía de Heidegge sigue mo iéndose den o de los cánones del
pensamien o g iego, y po lo an o no puede escapa a la o alidad ni al o a-
li a ismo. Le inas no pod á nunca pe dona a Heidegge su a iliación al pa -
ido nazi.
De noche el se habla. Su léxico es el silencio. Es el silencio de los es acios
?
in ini os que a e o izaba a
asc cal^^,
o
el silencio después del desas e2
.
Pa a
Le inas,
el se es el mal,
no po que sea ini o, sino po que ca ece de lími es.
Con el alba, llega la luz, y el pode del se pa ece des anece se. «Cada cosa
uel e a ocupa su luga , cada obje o uel e a adqui i su nomb e. El se se
cub e con un elo, se despa ama en ealidades La luz uel e a
pe sonaliza el mundo.
El se? es la o alidad.
La o alidad se mani ies a an opológicamen e en el
yo y polí icamen e en el o ali a ismo. La azón g iega, el
logos
a eniense, se ha
22. <(La ela ion a ec l'en an -c'es -i-di e la ela ion a ec I'Au e, non pas pou oi , mais écon-
di é, me en appo a ec I'a eni absolu ou le emps in ini.)) (LEVISAS,
E.
(1971).
To ali é
e Injinz,
ed. ci , p. 300.)
23. (<La ascendencia es iempo
y
a hacia el O o. Pe o el O o no es el é mino: no de iene el
mo imien o del deseo.)) (LEVINAS,
E.
(1971).
To ali é e I?? i;zi,
ed. ci ., p. 302.) (T ad.
cas ., ed. ci ., p. 278-279.)
24. ((Cuando las o mas de las cosas
se
han disuel o en la noche, la oscu idad de la noche -que
no es un obje o ni la cualidad de un obje o- in ade como una p esencia. En la noche a
la que es amos cla ados, no a amos con ning~ ia cosa. Pe o es a ninguna cosa (<(iieizx) no
es una pu a nada
(enéan ))).
Ya no hay ni es o ni aquello; no hay algo. Pe o es a uni e sal
ausencia es, a su ez, una p esencia, una p cj-ncia absolu amen e ine i able.)) (LEWNAS,
E.
(1986).
De 1'exis e;zce
a
i'exls nn .
?a ís: V in, p. 94.)
25.
HEIDEGGER,
M.
(1978).
1Vm
is A4~ ~p/giíi/zi,
en
IY/eg?xai.ken.
F ankFu : Hcs~c mann, p,
110.
(T ad. cas . de
ZCBIRI,
Xabie :
;Qué
ps i?ze njsica?j~ o ~os ensayos.
Buenos Ai es: Siglo
XX,
p. 46.): «;Hay en la exis encia del homb e un emple de ánimo al que le coloque inme-
dia amen e an e la nada misma?
Se a a de un acoli ecimien o posib!e y, si bien a amen e, eal, po~. a!g~nos nome i-
os, en ese emple de ánimc. adicci q,se,es
!a anguj i .,)
26.
LEWNAS,
E.
(1986).
Be!'exüáexccn ie~~j~?í- ,
ed. ci:.;
p
95.
27. JCXGER,
E.
(1990).
Sob~e (os can ihabs
d>
má mol.
a cel lona:
Des ino,
o.
168:
aNi
cin
uido
llegaba has a mí,
y
Da ecia que el espacie se nubie a quedado sin ai e.
Ei
espec:acuio aiscu iz
.
--
en medio de un e iblc Sikncio.
xo
oí los sciiozos Se ;os zi ios, n? las
qüzj2s
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mad es, ni
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el clamo de ba alia de los l i~emb os Le los cianes,
ni
mugi el
g=ad :
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en
i s
:s .blos.,>
28.
FINKIELKMCT,
A.
(1993)
La jabidzii.!g deLela zoi.
G issinkc;y
,i;s ;idc
i: i-:3nai
S disi,
p.
!3
152
En ahona
24,
1995
Ioan-Ca les
~Mklich
con e ido en el modelo an opológico occiden al.
A
ello se le a iade la an o-
pología dualis a ó ica, p opia de Pi ágo as, Empédocles, Sóc a es y Pla ón. El
alma i e enca celada en el cue po, y e: cue po es el p incipio del mal. La con-
ciencia acionalis a ca esiana e oma la o alidad del se g iego. La concien-
cia de Desca es esul a a asallado a. Rompe con odo, odo lo abso be. Como
la me á o a del ma : engulle al o oz9. Eu opa ha sucumbido demasiado a es a
o alización y a es e o ali a is n~~~.
La
conciencia es á siemp e sola. La azón es solipsis a. Pe o su pelig o no con-
sis e en al soledad, sino jus amen e en odo lo con a io. La azón occiden al
(eu opea) es á sola no po que no pueda sali de sí misma, sino po que apa e-
ce como ilimi ada, como a ogan e. El conocimen o no supe a la soledad. El
yo acionalis a es á solo po que odo lo engulle y posee, po que no admi e la
di e encia
y
la al e idad.
El o o, con quien uno es á desde el p incipio, no es el esul ado de mi cono-
cimien o. Se si úa más
allá
del sabe y del conoce . El o o no es ni iolencia ni
amo : es
os o.
El os o es lo que se escapa pe manen emen e. El o o, como
os o, es la esis encia al pode impe ialis a del yo. Con emplo el os o, lo escu-
cho, po que el
os o
habla31. Lo escucho y no puedo con él, no puedo abso -
be lo. El os o es á más allá del econocimien o, po que no depende de mi
libe ad. El os o es á desnudo, desp o egido. Es ágil, es débil. Es á inde enso
an e la a ogancia y el pode de la o alidad de la conciencia, de la azón, de la éc-
nica, del yo. Pe o en su agilidad, el os o me llama, me manda. Soy su ehén:
El
esse
no es p imo dialmen e
cona us
sino ehén, ehén de
29. El ho o del se se ha is o simbolizado en nume osas ocasiones po la me á o a del ma y
del nau agio. El caso de la iconog a ía c is iana, como obse a Blumenbe g, es pa icula -
men e signi ica i o:
<<An e odo, dos p esupues os de e minan la ca ga signi ica i a de la me a ó ica de la
na egación y el nau agio: po una pa e, el ma como lími e na u al del espacio de las
emp esas humanas y, po o a, su demonización como ámbi o de lo imp e isible, de la
ana quía, de la deso ien ación. Incluso en la iconog a ía c is iana el ma es el luga de
la mani es ación del mal, con el asgo gnós ico añadido de que simboliza la ma e ia b u a
que odo lo engulle y eabso be.), (BLUMESBERG,
H.
(1995):
Nau agio con espec ado .
Pa adignza de una me á o a de
la
exis encia.
~Mad id: Viso , p. 15).
30. «Le inas habla de la subje i idad del suje o; si se quie e man ene es a palab a -¿po qué?
mas ;po qué no?- al ez se ía más p eciso habla de una subje i idad sin suje o, el luga
he ido, la desga adu a del cue po des allecido ya mue o del que nadie pudie a se dueño
o deci : yo, mi cue po, aquello a que anima el único deseo mo al: el deseo de mo i , el
deseo que pasa po el mo i imp opio sin sob epasa se en é1.a (BLA~VCHOT,
M.,
La esc i u-
a deldesas e,
ed. ci ., p. 32-33).
31.
«Y
el o o es el p ójimo del yo jus amen e en esa apelación
a
la esponsabilidad del yo po
pa e del os o que le señala, que le llama, que le eclama.,, (LEVINAS,
En e noso os,
p. 216.)
32. LEVINAS,
E.
(1992).
La
mo e
le
emps,
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 24. (T ad. cas .:
Dios,
la mue ey el iempo,
ed. ci ., p. 33.) Complemen o la idea de Le inas con un ex o de
Blancho : ((En la paciencia de la pasi idad, soy aquel a quien cualquie a puede eemplaza ,
el no imp escindible po de inición,
y
que empe o no puede deja de esponde po medio
y en nomb e de lo que no es: singula idad p es ada y de ocasión -sin duda la del
ehé ,
La maldad del se . La iloso ía de la educación de Emmanuel Le inas En ahona
24,
1995
153
La elación con el o o, con el os o, no es de conocimien o, de in encio-
nalidad o de sabe . La elación con el os o es, de en ada, é ica. Es una ela-
ción de esponsabilidad. El os o me o dena des-in e esadamen e.
El o o pa aliza mi espon aneidad y mi pode . La e güenza apa ece an e mi
p opia ue za. Lo ex año, lo ajeno, se de ine como lo inaccesible. Pe o si es o
es así, jcomo es posible llega al o o? ¿Acaso no es oda o ma de econoci-
mien o, un modo de conoce ?
Y
jno es e dad que odo conocimien o (aun-
que sea econocimien o) es una des ucción de la al e idad del o o?
Occiden e ha elabo ado di e sas másca as de ((cen ismo)): egocen ismo,
eu ocen ismo, 10~ocen ismo~~. Todas ellas ienden a (( educi )) al o o. Todas
son impe ialis as y o ali a ias. El egocen ismo en iende lo ex año, lo ajeno,
como una a iación, una duplicación y un e lejo de mi p opio yo. El logo-
cen ismo comp ende oda o ma de acionalidad desde la acionalidad uni-
e sal que acaba siendo la eu opea: la eu océn ica. Ko se a a aquí de una
de ensa de lo eu opeo, sino de la ((expansión desmesu ada)), del impe ialismo
de odo lo eu opeo como «Lo Racional)). Ello esul a además pa icula men e
g a e desde el momen o en que al o ma de acionalidad ha acabado siendo la
acionalidad ins umen al o ecnológica. És a es unape e sióiz de la azón ilus-
ada. Pe o en cualquie caso no es o a cosa que la con inuación del hilo del
logos a eniense en sus dis in as ases del ia c ucis: el enacimien o, la ilus ación,
el ma xismo, el posi i ismo o el exis encialismo sa iano. La pé dida de la p i-
macía del Logos occiden al no signi ica que au omá icamen e lo o o adquie a
el luga p io i a io que le co esponde. En o as palab as: la descen alización
no es sinónimo de descub imien o del pode de lo ajeno, de lo ex a io, del
o o, de lo dis in o. Resul a necesa io in e i los é minos. No se a a de eco-
izoce nada.
Si el conocimien o nunca puede apa ece como la o ma de accede al o o,
dado que en odo conocimien o hay una educción, una pé dida de la al e i-
dad, ;cómo se puede accede al o o? Le inas sugie e dos o mas que sus in é -
p e es no han enido demasiado en cuen a: la ca icia y la pa e nidad (o la
ecundidad). Las dos con igu an lo que Le inas denomina socialidad. La socia-
lidad como o ma de acceso al o o sin que és e deje de se o o, sin que aban-
done su ascendencia. La socialidad no es una o ma de conocimien o.
A
a és de la ca icia y de la pa e nidad llegamos al o o sin educi lo a lo mismo,
sin eje ce una acción impe ialis a y o ali a ia,
Aca icia es odo lo con a io que oca . En la ca icia no hay posesión. Lo
aca iciado no es ocado. Lo aca iciado se escapa, no se posee. No hay ecno-
(como dice Le inas) que es el iado no consin ien e, no elegido, de una p omesa que no hizo,
el insus i uible que no ocupa su si io.))
(La esc~i u n deldesame,
ed. ci .,
p.
23.)
33.
En lo que sigue me baso, además del plan eamien o de Le inas, en
:a
leceu a que ealiza de
la ob a del ilóso o ii uano Be nha d W7aiden els.
C .
WALDEKFELS,
E,
(i99Ci).
9ei.
S achel
de1 F emdewz.
F ank u : Suh kamp.
C
ambién dei mismo au o : aRespu-.s a a !o ajeno.
Sob e la elación en e la cul u a p opia
y
la cul u a ajena»,
Re is a
de
Fibsoja, Vzi ei.siokd
de
Cos a Rica,
XXX
(711,
p.
1-6:
1992.