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La maldad del ser : la filosofia de la educación de Emmanuel Levinas

Abstract

El objetivo de este trabajo es estudiar el pensamiento de Emmanuel Levinas desde el punto de vista de su filosofia de la educación. La obra de Leinas es una profunda crítica al totalitarismo, y nada tiene de abstracta o poco realisra. Todo lo contrario. Su pensamiento es una filosofía política, ética y pedagógica; una filosofía útil para comprender los problemas del hombre contemporaneo.

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La maldad del ser : la filosofia de la educación de Emmanuel Levinas

Author: Mèlich, Joan-Carles
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1995
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.611
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn24/0211402Xn24p145.pdf
En ahona
24.
1995 165-154
La maldad del
se
La iloso ía
de
la educación de Emmanuel Le inas
Joan-Ca les Mklich
Uni e si a Au bnoma de Ba celona. Depa amen de Pedagogia Sis ema ica i Social.
O8
193
Bella e a (Ba celona). Spain
Resumen
El obje i o de es e abajo es es udia el pensamien o de Emmanuel Le inas desde el pun o
de is a de su iloso ía de la educación. La ob a de Le inas es una p o unda c í ica al o a-
li a ismo,
y
nada iene de abs ac a o poco ealis a. Todo lo con a io. Su pensamien o es
una iloso ía polí ica, é ica
y
pedagógica; una iloso ía ú il pa a comp ende los p oblemas
del homb e con empo áneo.
Palab as cla e: os o, esponsabilidad, Le inas, iloso ía de la educación.
Abs ac
The objec i e o his esea ch wo k is o s udy he hough o Emmanuel Le inas wi h
ega d o he philosophy o educa ion. Le inas' wo k is a p o ound c i ique o o ali a ia-
nism and is nei he abs ac no un ealis ic in he sligh es . Qui e he con a y. His is a
philosophy wich is poli ical, e hical and pedagogical: a philosophy wich is use ul in he
unde s anding o he p oblems o con empo a y man.
Key wo ds: ace, esponsabili y, Le inas, philosophy o educa ion.
Ya casi he ol idada el sabo del miedo.
Hubo un iempo en que hubie a congelado mis sen idos
oí g i os noc u nos, y odos mis cabellos
se hab ían e izado con cualquie his o ia de e o
como si i os es u iesen. Ya es oy saciado po a ocidades.
El
ho o , an amilia pa a mis c iminales pensamien os,
ya no me sob esal a.
VJ.
Shakespea e,
Macbe h.
146
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1995
Joan-Ca les
Mklich
((A
eces me pa ece que oda iloso ía no es más que una medi ación sob e
Shakespea enl. ¿Po qué el in e és de Le inas po Shakespea e?
Y,
conc e a-
men e, ¿po qué
Macbe h?
Una lec u a ápida de Le inas puede conduci al
e o de pensa que la iloso ía del pensado li uano es bucólica o idílica. No es
así. Su iloso ía es una lucha, un comba e con a el mal, con a el o ali a ismo,
con a el nazismo. Pe o si hay lucha es po que el mal exis e. Pa a a a del
Mal
Le inas u iliza dos pa adigmas: uno li e a io y o o ísico:
Macbe h
y
Auschwi z2.
En es e abajo in en a é mos a como a pa i de la iloso ía de
Le inas es posible en ende la acción educa i a sin que acabe siendo o aliza-
do a, no domes icado a o adoc inado a. La educación se si úa con a la o a-
lidad, con a el se , po que
el se
es
el mal3,
la ba ba ie4.
La <<epi anía del os o)) de E nmanuel Le inas ha apo ado al pensamien-
o con empo áneo una nue a isión de la elación de al e idad dis in a a la
clásica, a la he edada de la on ología g iega, del «se de Pa ménides)). La iloso ía
de Le inas su ge en un in en o de lle a a la é ica a su luga a caico: la é ica es
iloso ía p ime a. Pe o pa a que se dé la é ica es necesa io ompe la inma-
nencia del se , el p imado de la on ología, que no de la me a ísica. No hay
é ica sin ascendencia.
En Le inas, el o o me llama, me eclama. El o o es el que se esis e a mi
pode , a mi sobe anía,
al
o gullo del yo. El o o es débil, pe o pa adójicamen-
e su debilidad es o aleza. Puedo ~n oló~icamen e des ui lo, cosi ica lo. Sin
emba go su
os o
me obliga al espe o, a la esponsabilidad. Le inas ha do a-
do de un nue o sen ido a la esponsabilidad. F en e al p imado de la libe ad
de la iloso ía de Sa e, en Le inas la esponsabilidad se coloca en p ime
luga 5. La libe ad no es an e io a la esponsabilidad, sino odo lo con a io:
1.
LEWXAS,
E.
(1 985):
Le emps e l'au e,
Pa ís:
PUF,
p. 60. (T ad. cas .:
El iempo
y
el o o,
Ba celona: Paidós, 1993, p. 113.)
2.
wLa
sensación de que, en e es os acon ecimien os, el holocaus o del pueblo judío bajo el
impe io de Hi le se p esen a como el pa adigma de ese su imien o humano g a ui o, en
donde el mal apa ece en su ho o diabólico, no es quizá me amen e subje i a.
La
desp o-
po ción en e el su imien o y oda eodicea se mani ies a en Auschwin con una cla idad cega-
do a. Su posibilidad pone en cues ión la e adicional mul imilena ia. ;No adquie e en los
campos de ex e minio la decla ación de Nie zsche ace ca de la mue e de Dios la signi i-
cación de un hecho casi empí ico?,)
(LEVINAS, E.
(1993):
En e noso os,
Valencia: P e-
Tex os, p. 122. (Edición o iginal:
LEVINAS, E.
(1991):
En e zow,
Pa ís: G asse , p. 114-1 15.)
3.
LEVINAS, E.
(1985).
Le emps e I'au e,
ed. ci ,
p.
29. (T ad. cas ., p. 87): «El se es el mal,
no po que sea ini o sino po que ca ece de lími es,,.
4.
LEVINAS,
E. (1991).
En e nous. Essais su lepense -a-l'au e.
Pa ís: G asse , p. 208. (T ad.
cas .:
Ewe noso os,
Valencia: P e-Tex os, p. 217.)
5.
LEVINAS,
E.
(1 99 1).
En e nous. Essai ui lepense -a-l'au e,
ed. ci ,
p.
189 (T ad. cas ,
p. 198-199): <<Se a a de una esponsabilidad an e io a oda delibe ación lógica que apele
a la decisión acional. Pues esa delibe ación se ía ya la educción del os o del o o a una
ep esen ación, a la obje i idad de lo isible, a esa ue za coac i a que ca ac e iza al mundo.
La esponsabilidad es an e io , pe o no como una idea a p io i in e p e ada a pa i de la
eminiscencia, es deci , e e ida a la pe cepción, a la p esencia que se adi ina in empo al a
pa i de la idealidad de la idea, a pa i de la e e nidad de una p esencia que no pasa
y
con
La
maldad del
se .
La
iloso ía
de
la
educación de Em nanuel
Le inas
En ahona
24.
1995
147
Responsabilidad: es a palab a i ial, es a noción que la mo al más ácil (la mo al
polí ica) con ie e en debe , hay que a a de en ende la al como Le inas 1á eno-
ó, ab iéndola has a hace que signi ique (más allá de cualquie sen ido) la es-
ponsabilidad de una iloso ía dis in a (aunque sigue siendo, en muchos aspec os,
la iloso ía pe enne. Responsable: p osaica y bu guesamen e, suele cali ica a un
homb e madu o, lúcido y conscien e, que ac úa con mesu a, oma en cuen a odos
los elemen os de la si uación, calcula y decide, el homb e de acción y de éxi o.
Empe o, he aquí que la esponsabilidad - esponsabilidad mía con el o o pa a
con odos- se desplaza, no pe enece más a la conciencia, no es el ob a de una
e lexión ac i a ni siquie a un debe que se impone an o desde ue a como desde
den o.
Mi
esponsabilidad pa a con El O o supone un uelco al que no puede
señala se más que po un cambio de es a u o de «yo)), un cambio de iempo y quizá
un cambio de lenguaje6.
La elación con el o o es
~esponsabilidad.
El o o es aquel que me as-
ciende in ini amen e, aquel que jamás puedo posee . La on ología de la io-
lencia de Sa e, aquella on ología en la que ((el O o)) quedaba educido a
((10
Mismo)) pa ece aho a queda de ini i amen e ue a de comba e. Acudo a un
ex o de Le inas:
C eo que la unicidad cob a sen ido a pa i de la impe mu abilidad que o igina al
yo o uel e a él en la conc eción de una esponsabilidad espec o de o o: una es-
ponsabilidad que le incumbe de en ada en la misma pe cepción del o o, pe o como
si en esa ep esen ación, en esa p esencia, p ecediese a la pe cepción, como si ue a
de an emano más an igua que el p esen e y, po ello, una esponsabilidad indecli-
nable, de un o den ajeno al sabe ; como si en oda la e e nidad el yo uese el p i-
me o a quien se exige es a -ponsabilidad; impe mu able y, po eilo, único, ambién
yo, hecho ehén, elegido. E ica del encuen o, socialidad. Desde la e e nidad, un
homb e esponde de o o. De único a único. Me ea o no, « iene que e conmi-
go»; engo que esponde de él. Llamo os o
( isage)
a aquello que en OF O iene que
e con el yo -le concie ne- pues ecue da, as la compos u a que o ece de sí
mismo en su e a o, su abandono, su inde ensión y su mo alidad,
así
como su ape-
lación a mi an igua esponsabilidad, como si ue a único en el mundo: el amado:
Llamada del os o del p ójimo que, en su u gencia é ica, aplaza o desplaza las obli-
espec o a la cual
la
du ación
o
la
diac onía del iempo no se ía sino simulación, disminu-
ción, de o mación o p i ación en la conciencia ini a del homb e.))
C . ambién
~L'~WON,
J.
L.
(1986).
P olégoménes la cha i é,
Pa ís: La Di é ence, p. 105
(T ad. cas .:
P olegómenos a la ca idad
Mad id: Capa ós Ed., 1993, ad. de Ca los
Díaz,
p. 10l):,nSi yo no le encuen o jamás di ec amen e, él me o dena siemp e indiscu ible-
men e. El hace sen i y pesa su mi ada dejando nace en mí
el
sen imien o no subje i o
y
no adueñable del espe o; yo sé
y
sien o -como a pesa de mí- que soy esponsable de
la sue e
y
de la mue e de mi he mano),.
6.
BUVCHOT,
M.
(1983).
L
'éc i u e du déjas e.
Pa ís: Gallima d. (Ci o la aducción cas e-
llana:
La esc i u a del desas e,
Ca acas: Mon e A ila, p. 28-29). Sob e la cues ión de la
esponsabilidad en la línea de Le inas, c . WALDENFELS,
B.
(1994):
Anwo egi c ,
F ank u :
Suh kamp, especialmen e ei capí ulo 15: «Im Angesich des Ande en,), p. 312-315. C .
ambién: STIWSSER,
S.
(1983): aEmmanuel Le inas: E hik als E s e Philosophie>>, en
WALDENFELS,
B.
(1983):
Phalzomenologie in F ank eich,
F ank u : Suh kamp.
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En ahona
24,
1995
Joan-Ca les ~Mklich
gaciones que el «yo in e pelado)) se debe a sí mismo y en la cual la inquie ud po la
mue e del o o puede impo a al yo más que su p opia mue e. La au en icidad
del yo se ía es a escucha de la in ocación p imo dial, la a ención a o o sin sub o-
gación y, po ende, la idelidad a los alo es a despecho de su p opia mo alidad. La
posibilidad del sac i icio como a en u a humana. Posibilidad de un sen ido, a pesa
de la mue e, y aunque sea una mue e sin esu ección. Tal es el sen ido úl imo del
amo
sin concupiscencia y de un yo que ya no es abo ecible7.
La iloso ía de Le inas no se ins ala en la mi ada, sino en el os o.
Y
el os-
o no es concep ualizable. El os o es po de inición lo que escapa a la de i-
nición. El pensamien o occiden al se ca ac e iza po una educción de
((10
O o))
a
((10
Mi~mo))~. G an pa e de la ob a le inasiana puede in e p e a se como
una c í ica a es e educcionismo,
y
po lo mismo como un in en o de comba-
i la on ología. Toda on ología es una on ología de la o alidad,
y
el o ali a-
I.ismopoli ico eposa sob e es e o ali a ismo on ológ cd. Auschwi z es el pa adigma
de es a on ología.
La mi ada enomenológica, que Sa e había analizado en un espléndido
es udio de Si ua ions
110,
no pe mi e con empla al o o como lo absolu a-
men e he e ogéneo, como lo In ini o". Lo In ini o debe en ende se así como
7. LEVINAS, E. (1991).
En e nous. Essais su lepensei-a-l'au e,
ed. ci ., p. 257. (T ad. cas .,
ed. ci ., p. 275.) C . ambién LEVINAS,
E.
(1994).
Dios, la mue ey el iempo.
Mad id:
Cá ed a, p. 23: «Lo que se exp esa en la desnudez -el os o- es alguien has a el pun o de
apela a mí, de coloca se bajo mi esponsabilidad; desde ese momen o, yo engo que es-
ponde po él)).
8. LEVISAS, E. (1971).
To ali é e In ini.
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 33-34. (T ad. cas .:
To alidade Inj zi o,
Salamanca: Sígueme, 1977, p. 67: aLa iloso ía occiden al ha sido muy
a menudo una on ología: una educción de lo O o al Mismo, po mediación de un é -
mino medio y neu o que asegu a la in eligencia del se . Es a p imacía del iMismo ue la
lección de Sóc a es. No ecibi nada del O o sino lo que es á en mi, como si desde oda
la e e nidad yo u ie a lo que me iene de ue a.))
La c í ica de Le inas a la <<lección de Sóc a es,) esul a pa icula men e impo an e en
iloso ía de la educación, po cuan o la pedagogía occiden al debe mucho
ai
((conóce e a i
mismo,,
y
a
la eminiscencia. Sob e la c í ica de Le inas a la on ología occiden al, c .
TISCHSER,
J.
(1989). <<Exku s übe Le inas Philosophie des Ande en)), en
Das meizschliche
D ama.
Munich:
W.
Fink. (Tischne pone en elación el pensamien o de Le inas con
Desca es, Kan y Hegel.)
9. «El o ali a ismo polí ico eposa sob e un o ali a ismo on ológico. El se se ía un odo. Se
en el que nada acaba
p
en el que nada comienza. Nada se opone a él
y
nadie lo juzga. Neu o
anónimo, uni e so impe sonal, uni e so sin lenguaje.,, (LEWNAS,
E.
(1984).
Dz lcile libe -
é,
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 288.)
10. C .
S~T.G,
J.P. (1973). «Une idee ondamen ale de la phénoménologie de Husse l: l'in en-
ionali é>>, en
Si ua ioizs
1.
Galiima d: Pa ís, p. 30. (Sob e la cues ión de la in encional
9:
ia
conciencia; c . LEVISAS,
C.
aLa conciencia no in encionalx (en el oiumen
En e nous,
ed. ci~,).
11. <(La mi ada enomenológica no es á lo su icien emen e abie a pa a pode encon a:
d
3::s
como O o, como algo no compa able po m:.))
(LIPPITZ,
W.
(1933)
(('Jan
.k~ges;cn
.
.
ZL!
Angesich . Ubc íegungen zum Ve hai nis oil Badagogik und
c' 'lk
i
~nsch!cg
a2
Emmanuel Le inas,),
Pbanomenologi~cbe S udien in de?. Padagogi i..
í7-ci~heim~
3eu schc
S udien Ve lag, p. 275. Hay c ad. cas . de cs e a ículo
en
ENR~HOSAX,
núm.
22,
1934
1
La maldad del se . La iloso ía de
la
educación de Emmanuel Le inas En ahona
24,
1995
149
«el esplando de la ex e io idad o de la ascendencia en el os o del o o))12.
Lo in ini o es lo que pa aliza el pode con su os o. El os o me llama. Puede
que no esponda a su llamada, pe o él sigue eclamándome.
No se puede exp esa expe imen almen e la elación con el o o, con su
os o, con el In ini o. De
ahí
que no haya ((pe cepción)) del os o, no hay en
igo (( enomenología del os o». El os o es lo que no se puede conoce .
Le inas ad ie e que cuando (( eo)) el o o, cuando me doy cuen a del colo
de sus ojos, no encuen o su os o. Hay un acceso al os o, pe o un acceso
no pe cep i o, no in encional, lejos del con~cimien o'~. Pa a Le inas yo soy
ehén
del o o. Responsabilidad no pa a conmigo mismo, pa a con mis accio-
nes, sino pa a con el o o:
En iendo la esponsabilidad como esponsabilidad pa a con el o o,
así,
pues, como
esponsabilidad pa a con lo que no es asun o mío o que incluso no me concie -
ne; o que, p ecisamen e me concie ne, es abo dado po
mí,
como os o1*.
El O o, en Le inas, no signi ica ni i anía ni iolencia. El O o es una
ex e io idad sin iolencia. El O o iene una ue za mo al:
os o.
La esis en-
cia del O o no me hace iolencia, no ob a nega i amen e; iene una es uc u a
posi i a: é ica. La é ica es lo ue cues iona mi espon aneidad, es pone en cues-
9
ión el eje cicio del Mismo'
.
Apa ece aquí el único alo absolu o: la posibi-
lidad humana de o o ga al o o p io idad sob e uno mismo16. La é ica se
12. LEVINHS,
E.
(1971).
To ali é ec In ini,
ed. ci , p. 10.
13. LEVINKS,
E.
(1986).
E ique e In ini.
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 79. (T ad. cas .:
E ica e
in ini o.
Mad id: Viso , 1991, p. 79): «Pienso, más bien, que el acceso al os o
es
de en a-
da é ico, Cuando us ed e una na iz, unos ojos, una en e, un men ón,
y
puede us ed des-
c ibi los, en onces us ed se uel e hacia el o o como hacia un obje o. ¡La mejo mane a
de encon a
al
o o es la de ni siquie a da se cuen a del colo de sus ojos! Cuando obse -
amos el colo de los ojos, no es amos en elación social con el o o. Cie o es que la ela-
ción con el os o puede es a dominada po la pe cepción, pe o no que es especí icamen e
os o esul a se aqu-lo que no se educe a ella.,,
14. LEVINAS,
E.
(1986).
E ique e In i zi,
ed. ci ., p. 91-92. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 89.)
15. LEVINAS,
E.
(1971).
To ali ée In ini,
ed. ci , p. 33. (T ad. cas ., ed. ci .,
p.
67.): <,Un cues-
ionamien o del Mismo -que no puede hace se en la espon aneidad egoís a del Mismo-
se e ec úa po el O o.
A
es e cues ionamien o de mi espon aneidad po la p esencia del
O o, se llama é ica.))
16. Le inas p e ende aquí supe a la on ología,
y
conc e amen e la on ología heidegge iana.
Sob e la con aposición Le inas-Heidegge , c . LEVINAS,
E.
(1991).
En e nous,
ed. ci .,
p. 134. (T ad. cas ., ed. ci ., p, 141.): <<Pa a mí, Heidegge es el ilóso o más g ande del
siglo, quizá uno de los más g andes del milenio; pe o es o me a lige eno memen e, po que
jamás puedo ol ida lo que él e a en 1933, incluso aunque no lo ue a más que du an e un
b e e pe íodo. Lo que admi o en su ob a es
Seiiz und Zei .
Es una cumb e de la enome-
nología. Los análisis son geniales.)) Téngase ambién en cuen a la c í ica que Le inas ea-
liza en
To ali é e In ini
a la on ología heidegge iana po conside a la << i ánica»: «Filoso ía
del pode , la on ología, como ilosc ía p ime a que no cues iona el Mismo, es una iloso ía
de la injus icia. La on ología heidegge iana que subo dina la elación con el O o a la ela-
ción con el se en gene al -aún si se opone a la pasión cicnica, salida del ol ido del se
ocul o po el en e- pe manece en la obediencia de lo anónimo
y
lle a, a almen e, a o a

150
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24,
1995
Joan-Ca les
Mklich
mani ies a al depone el yo su sobe anía de yo, su o gullo y p epo encia17. La
educación, desde es a pe spec i a, es é ica. No quie e es o deci que
é ica
y
educación
sean idén icas, sino solamen e que sin
é ica
no puede da se
acción
educa i a
en sen ido es ic o, sino solamen e adoc inamien o o domes ica-
ción. En la educación, el O o pa aliza el pode del Mismo. Si el Mismo se
apode a del O o, lo conoce y lo conquis a, lo engulle y elimina.
Al
desapa e-
ce el o o mue e la é ica, y sin é ica no hay educación posible. La é ica no
su ge como
élos
de la acción educa i a, sino como su pun o de pa ida, como
su
aikhé.
El O o me habla desde su al u a y es desde esa al u a que iene el
lenguaje de la ense ianzala.
Sin la é ica la educación -en sen ido es ic o-- queda des uida. Le inas
a a en dis in as páginas de su
To ali é
e
In ini
de la enseñanza, del Maes o.
Pa a él, la enseñanza signi ica odo lo in ini o de la ex e io idad. En la ense-
ianza la al e idad del o o no domina, no es una hegemonía que unciona en
el seno de una o alidad.
La e~zsen'anza espiesencia de lo In ini o que hace sal a
el ci culo ce ado de la o alidad.
La educación debe ompe con la i anía de
la o alidad
y
ab i se a la ascendencia, al in ini o. Sin ascendencia el O o
se educe a lo Mismo,
y
la educación es colonizada po el adoc inamien o y de
la domes icación:
Su al e idad se mani ies a en un seño ío que no conquis a, sino que enseña. La
enseñanza no es una especie de géne o llamado dominación, una hegemonía que
unciona en el seno de una o alidad, sino la p esencia de lo In ini o que hace sal-
a el cí culo ce ado de la o alidadL9.
Lna iloso ía cen ada en
((10
Mismo)) en e a «lo O o),, un pensamien o
que concibe la mi ada como pe i icado a, una é ica de la libe ad absolu a,
sin lími es, sin on e as, se concibe inú il e insu icien e po que supone el in
de lo p opiamen e educa i o20. La educación es un modo de se con los o os,
una acción. Po lo an o,
la educación
es
esencialnze z e esponsabilidad.
El o o
se esis e in ini amen e a mis pode es. En e pad es e hijos2', en e maes os
y alumnos, no hay, como ace adamen e io Le inas, (<pode )), sino c ecundi-
po encia, a la dominación i npe ialisi-a, a la i anía.), (LEKNAS,
E.
(1971).
To ali é e Iiz ini,
ed. ci ., p. 38. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 70.)
17.
LEVINAS,
E.
(1991).
Ez e
nous.
Essais
su .
lepense -a-l'du le,
ed. ci ., p.
15
1.
(T ad. cas .
ed. ci ., p. 160.)
18. LEVINAS,
E.
(1971).
To ali é e bz ini,
ed. ci ., p. 185-186. (T ad. cas ., ed. ci ., p. 189.)
19.
LnWNw,
E.
(1
971).
To ali é
e
Ziz ini,
ed. ci ., p.
186.
(T ad. cas ., ed. ci ., p. 189.)
20. <(El o o no se ía cons i uido como un al e ego, enómeno del ego, po
y
pa a un ego moná-
dico que p ocede po una analogía ap esen a i a. Todas las di icul ades que encuen a
Husse l se ían (<supe adas» si se econocie a la elación í ica como ca a a ca a o igina ia,
como su gimien o de la ai e idad absoiu a, de una ex e io idad que no se deja ni de i a , ni
engend a , ni cons i ui a pa i de o a ins ancia que ella misma.)) (DELRIDA,
J.
(1989),
La
esc i zua;~
Ia
di e e~cia.
Ba celona: An hsopos p.
143.)
21
LEl. x~s,
E,
(1971).
Tcdi 'ec!nd izi.
ed.
ci
,
p.
299 (T:ad cas ., ed, ci .,
p
276,)
La maldad del
se .
La Filoso ía de la educación de Emmanuel Le inas En ahona
24.
1995
151
dad»22. Pa a comp ende la acción educa i a es necesa io abandona la iloso-
ía del se pa menideo, de lo Mismo, de la To alidad: la On ología23.
El ho o es el Se .
En el silencio de la noche pa ece que no hay nada,
pe o, en e dad, lo que hay no es la nada sino el se , el <<hay))
(Ily a)24.
De día
el se pe manece ocul o. En e ec o, con la luz su gen los en es, pe o no el
se . El se sólo se deja e de noche. De noche ya no apa ece es o o aquello,
no apa ece algo, sino el odo. No hay ausencia de se , sino p esencia. P esencia
del mal, del ho o . La angus ia
(Angs )
en Heidegge apa ece an e la nada25.
En Le inas no hay angus ia sino ho o , y no su ge an e la nada sino an e el
se . La iloso ía de Heidegge sigue mo iéndose den o de los cánones del
pensamien o g iego, y po lo an o no puede escapa a la o alidad ni al o a-
li a ismo. Le inas no pod á nunca pe dona a Heidegge su a iliación al pa -
ido nazi.
De noche el se habla. Su léxico es el silencio. Es el silencio de los es acios
?
in ini os que a e o izaba a
asc cal^^,
o
el silencio después del desas e2
.
Pa a
Le inas,
el se es el mal,
no po que sea ini o, sino po que ca ece de lími es.
Con el alba, llega la luz, y el pode del se pa ece des anece se. «Cada cosa
uel e a ocupa su luga , cada obje o uel e a adqui i su nomb e. El se se
cub e con un elo, se despa ama en ealidades La luz uel e a
pe sonaliza el mundo.
El se? es la o alidad.
La o alidad se mani ies a an opológicamen e en el
yo y polí icamen e en el o ali a ismo. La azón g iega, el
logos
a eniense, se ha
22. <(La ela ion a ec l'en an -c'es -i-di e la ela ion a ec I'Au e, non pas pou oi , mais écon-
di é, me en appo a ec I'a eni absolu ou le emps in ini.)) (LEVISAS,
E.
(1971).
To ali é
e Injinz,
ed. ci , p. 300.)
23. (<La ascendencia es iempo
y
a hacia el O o. Pe o el O o no es el é mino: no de iene el
mo imien o del deseo.)) (LEVINAS,
E.
(1971).
To ali é e I?? i;zi,
ed. ci ., p. 302.) (T ad.
cas ., ed. ci ., p. 278-279.)
24. ((Cuando las o mas de las cosas
se
han disuel o en la noche, la oscu idad de la noche -que
no es un obje o ni la cualidad de un obje o- in ade como una p esencia. En la noche a
la que es amos cla ados, no a amos con ning~ ia cosa. Pe o es a ninguna cosa (<(iieizx) no
es una pu a nada
(enéan ))).
Ya no hay ni es o ni aquello; no hay algo. Pe o es a uni e sal
ausencia es, a su ez, una p esencia, una p cj-ncia absolu amen e ine i able.)) (LEWNAS,
E.
(1986).
De 1'exis e;zce
a
i'exls nn .
?a ís: V in, p. 94.)
25.
HEIDEGGER,
M.
(1978).
1Vm
is A4~ ~p/giíi/zi,
en
IY/eg?xai.ken.
F ankFu : Hcs~c mann, p,
110.
(T ad. cas . de
ZCBIRI,
Xabie :
;Qué
ps i?ze njsica?j~ o ~os ensayos.
Buenos Ai es: Siglo
XX,
p. 46.): «;Hay en la exis encia del homb e un emple de ánimo al que le coloque inme-
dia amen e an e la nada misma?
Se a a de un acoli ecimien o posib!e y, si bien a amen e, eal, po~. a!g~nos nome i-
os, en ese emple de ánimc. adicci q,se,es
!a anguj i .,)
26.
LEWNAS,
E.
(1986).
Be!'exüáexccn ie~~j~?í- ,
ed. ci:.;
p
95.
27. JCXGER,
E.
(1990).
Sob~e (os can ihabs
d>
má mol.
a cel lona:
Des ino,
o.
168:
aNi
cin
uido
llegaba has a mí,
y
Da ecia que el espacie se nubie a quedado sin ai e.
Ei
espec:acuio aiscu iz
.
--
en medio de un e iblc Sikncio.
xo
oí los sciiozos Se ;os zi ios, n? las
qüzj2s
G;
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mad es, ni
-.
el clamo de ba alia de los l i~emb os Le los cianes,
ni
mugi el
g=ad :
-,:u«
en
i s
:s .blos.,>
28.
FINKIELKMCT,
A.
(1993)
La jabidzii.!g deLela zoi.
G issinkc;y
,i;s ;idc
i: i-:3nai
S disi,
p.
!3
152
En ahona
24,
1995
Ioan-Ca les
~Mklich
con e ido en el modelo an opológico occiden al.
A
ello se le a iade la an o-
pología dualis a ó ica, p opia de Pi ágo as, Empédocles, Sóc a es y Pla ón. El
alma i e enca celada en el cue po, y e: cue po es el p incipio del mal. La con-
ciencia acionalis a ca esiana e oma la o alidad del se g iego. La concien-
cia de Desca es esul a a asallado a. Rompe con odo, odo lo abso be. Como
la me á o a del ma : engulle al o oz9. Eu opa ha sucumbido demasiado a es a
o alización y a es e o ali a is n~~~.
La
conciencia es á siemp e sola. La azón es solipsis a. Pe o su pelig o no con-
sis e en al soledad, sino jus amen e en odo lo con a io. La azón occiden al
(eu opea) es á sola no po que no pueda sali de sí misma, sino po que apa e-
ce como ilimi ada, como a ogan e. El conocimen o no supe a la soledad. El
yo acionalis a es á solo po que odo lo engulle y posee, po que no admi e la
di e encia
y
la al e idad.
El o o, con quien uno es á desde el p incipio, no es el esul ado de mi cono-
cimien o. Se si úa más
allá
del sabe y del conoce . El o o no es ni iolencia ni
amo : es
os o.
El os o es lo que se escapa pe manen emen e. El o o, como
os o, es la esis encia al pode impe ialis a del yo. Con emplo el os o, lo escu-
cho, po que el
os o
habla31. Lo escucho y no puedo con él, no puedo abso -
be lo. El os o es á más allá del econocimien o, po que no depende de mi
libe ad. El os o es á desnudo, desp o egido. Es ágil, es débil. Es á inde enso
an e la a ogancia y el pode de la o alidad de la conciencia, de la azón, de la éc-
nica, del yo. Pe o en su agilidad, el os o me llama, me manda. Soy su ehén:
El
esse
no es p imo dialmen e
cona us
sino ehén, ehén de
29. El ho o del se se ha is o simbolizado en nume osas ocasiones po la me á o a del ma y
del nau agio. El caso de la iconog a ía c is iana, como obse a Blumenbe g, es pa icula -
men e signi ica i o:
<<An e odo, dos p esupues os de e minan la ca ga signi ica i a de la me a ó ica de la
na egación y el nau agio: po una pa e, el ma como lími e na u al del espacio de las
emp esas humanas y, po o a, su demonización como ámbi o de lo imp e isible, de la
ana quía, de la deso ien ación. Incluso en la iconog a ía c is iana el ma es el luga de
la mani es ación del mal, con el asgo gnós ico añadido de que simboliza la ma e ia b u a
que odo lo engulle y eabso be.), (BLUMESBERG,
H.
(1995):
Nau agio con espec ado .
Pa adignza de una me á o a de
la
exis encia.
~Mad id: Viso , p. 15).
30. «Le inas habla de la subje i idad del suje o; si se quie e man ene es a palab a -¿po qué?
mas ;po qué no?- al ez se ía más p eciso habla de una subje i idad sin suje o, el luga
he ido, la desga adu a del cue po des allecido ya mue o del que nadie pudie a se dueño
o deci : yo, mi cue po, aquello a que anima el único deseo mo al: el deseo de mo i , el
deseo que pasa po el mo i imp opio sin sob epasa se en é1.a (BLA~VCHOT,
M.,
La esc i u-
a deldesas e,
ed. ci ., p. 32-33).
31.
«Y
el o o es el p ójimo del yo jus amen e en esa apelación
a
la esponsabilidad del yo po
pa e del os o que le señala, que le llama, que le eclama.,, (LEVINAS,
En e noso os,
p. 216.)
32. LEVINAS,
E.
(1992).
La
mo e
le
emps,
Pa ís: Le Li e de Poche, p. 24. (T ad. cas .:
Dios,
la mue ey el iempo,
ed. ci ., p. 33.) Complemen o la idea de Le inas con un ex o de
Blancho : ((En la paciencia de la pasi idad, soy aquel a quien cualquie a puede eemplaza ,
el no imp escindible po de inición,
y
que empe o no puede deja de esponde po medio
y en nomb e de lo que no es: singula idad p es ada y de ocasión -sin duda la del
ehé ,
La maldad del se . La iloso ía de la educación de Emmanuel Le inas En ahona
24,
1995
153
La elación con el o o, con el os o, no es de conocimien o, de in encio-
nalidad o de sabe . La elación con el os o es, de en ada, é ica. Es una ela-
ción de esponsabilidad. El os o me o dena des-in e esadamen e.
El o o pa aliza mi espon aneidad y mi pode . La e güenza apa ece an e mi
p opia ue za. Lo ex año, lo ajeno, se de ine como lo inaccesible. Pe o si es o
es así, jcomo es posible llega al o o? ¿Acaso no es oda o ma de econoci-
mien o, un modo de conoce ?
Y
jno es e dad que odo conocimien o (aun-
que sea econocimien o) es una des ucción de la al e idad del o o?
Occiden e ha elabo ado di e sas másca as de ((cen ismo)): egocen ismo,
eu ocen ismo, 10~ocen ismo~~. Todas ellas ienden a (( educi )) al o o. Todas
son impe ialis as y o ali a ias. El egocen ismo en iende lo ex año, lo ajeno,
como una a iación, una duplicación y un e lejo de mi p opio yo. El logo-
cen ismo comp ende oda o ma de acionalidad desde la acionalidad uni-
e sal que acaba siendo la eu opea: la eu océn ica. Ko se a a aquí de una
de ensa de lo eu opeo, sino de la ((expansión desmesu ada)), del impe ialismo
de odo lo eu opeo como «Lo Racional)). Ello esul a además pa icula men e
g a e desde el momen o en que al o ma de acionalidad ha acabado siendo la
acionalidad ins umen al o ecnológica. És a es unape e sióiz de la azón ilus-
ada. Pe o en cualquie caso no es o a cosa que la con inuación del hilo del
logos a eniense en sus dis in as ases del ia c ucis: el enacimien o, la ilus ación,
el ma xismo, el posi i ismo o el exis encialismo sa iano. La pé dida de la p i-
macía del Logos occiden al no signi ica que au omá icamen e lo o o adquie a
el luga p io i a io que le co esponde. En o as palab as: la descen alización
no es sinónimo de descub imien o del pode de lo ajeno, de lo ex a io, del
o o, de lo dis in o. Resul a necesa io in e i los é minos. No se a a de eco-
izoce nada.
Si el conocimien o nunca puede apa ece como la o ma de accede al o o,
dado que en odo conocimien o hay una educción, una pé dida de la al e i-
dad, ;cómo se puede accede al o o? Le inas sugie e dos o mas que sus in é -
p e es no han enido demasiado en cuen a: la ca icia y la pa e nidad (o la
ecundidad). Las dos con igu an lo que Le inas denomina socialidad. La socia-
lidad como o ma de acceso al o o sin que és e deje de se o o, sin que aban-
done su ascendencia. La socialidad no es una o ma de conocimien o.
A
a és de la ca icia y de la pa e nidad llegamos al o o sin educi lo a lo mismo,
sin eje ce una acción impe ialis a y o ali a ia,
Aca icia es odo lo con a io que oca . En la ca icia no hay posesión. Lo
aca iciado no es ocado. Lo aca iciado se escapa, no se posee. No hay ecno-
(como dice Le inas) que es el iado no consin ien e, no elegido, de una p omesa que no hizo,
el insus i uible que no ocupa su si io.))
(La esc~i u n deldesame,
ed. ci .,
p.
23.)
33.
En lo que sigue me baso, además del plan eamien o de Le inas, en
:a
leceu a que ealiza de
la ob a del ilóso o ii uano Be nha d W7aiden els.
C .
WALDEKFELS,
E,
(i99Ci).
9ei.
S achel
de1 F emdewz.
F ank u : Suh kamp.
C
ambién dei mismo au o : aRespu-.s a a !o ajeno.
Sob e la elación en e la cul u a p opia
y
la cul u a ajena»,
Re is a
de
Fibsoja, Vzi ei.siokd
de
Cos a Rica,
XXX
(711,
p.
1-6:
1992.