IBAÑEZ,
T.,
Pode
y
Libe ad,
Ba celona. Eds. Ho a, 1983.
Pocas eces, al acaba la lec u a de un lib o, queda uno con una e e -
escencia de pensamien os
y
con un deseo an i esis ible de con on a
las ideas que en
61
se han e ido como después de lee
Pode
y
Libe ad.
A
medio camino en e el clásico de iloso ia social
y
el
a ado de psico-
sociologia, es e lib o de Tomás Ibáñez (su esis doc o al, sos enida en
la Uni e sidad Au ónoma de Ba celona en 1980) se nos o ece como
un
ensayo ascinan e, un o 0 en que se dan ci as, ideas
y
po a oces que
con on an sus isiones del pode .
En la exposición de mo i os ( i ual de apaciguamien o a que se so-
me e el au o que in ade un e i o i0 más o menos o u ado), Tomás
Ibáñez cons a a la insu iciencia de 10s en oques que se han dado
al
pode
an o en psicolog a como en iloso ia social.
A.
la mane a de una obe u a
a lo an aqui 10s emas básicos que luego desg ana 6 en el cue po de la
ob a: la insu iciencia del modelo ansaccionis a (?No se 6 mejo <c an-
saccional*?) del pode , 10s obs áculos epis emológicos que se alzan
a
la
ho a de desc ibi 10s nue os pe iles que adop a
hoy
el
pode
y
su ela-
ción con la libe ad. Tomás Ibáiiez a i ma que p e ende <<p esen a 10s
ins umen os eó ico-p ác icos que pe mi an, en e
a
una de e minada e-
lación social, decidi si se a a o no
y
en qui: medida de una elación de
pode , de que ip0
y
con qué e ec oss
(p.
11). Quizá el au o acumula
aqui excesi o núme o de ideas, esquemá icamen e enunciadas, pa a 10
que se pide en un <(pliego de desca gosa que es ambién una decla ación
de in enciones. Es po ell0 que el
empo
exposi i o no consigue ese ai e
pausado que pe mi e al lec o asilmila
y
a icula cómodamen e 10s
c mo-
i os), que luego apa ece án icamen e o ques ados en el cue po
de
la
ob a.
Si
consigue, en cambio, inci a le a en a a ondo en la cues ión.
Tomás Ibáñez no incu e en la ingenua y e ensión de de ini 10 que
uPape s>>:
Re is a
de
Sociologia
es el pode o la libe ad. De la mano, nos ace ca al <{es ado de la cues ión),
poniéndonos en con ac o con 10s b illan es pensado es que han e lexiona-
do sob e el ema. Lás ima que odo el10 se exponga de una mane a an
ap esu ada po que el conocimien o y la agudeza de juicio del au o me-
ecían habe se desplegado en algo más que en una sín esis c í ica. En cs e
capi ulo, en que Tomás Ibáñez a enheb ando sus comen a ios sob e la
concepción clásica del pode , queda bien cla a la iqueza del cccampo se-
mán ico>> que en uel e es e concep o: sanción, con ol, egulación, obe-
diencia, ecu sos, es a egias, negociación, con lic o
...
Cie amen e es ilu-
so io a icula odas es as nociones sa éli e de o ma cohe en e en o no
al concep o cen al de pode , pe o uno echa de menos el esbozo o el in-
en o de es a a iculación.
La exposición adop a una ac u a más p o unda
y
igo osa en la se-
gunda mi ad de la ob a (caps. IV y V). No es mi come ido sus i ui la
lec u a de sus páginas po un esumen bien in encionado de 10 que allí
se dice. Pe o quie o esal a algunas ideas que me han cau i ado pa icu-
la men e. Son además ideas que el au o ei e a, po 10 que in uyo que
son cen ales en su pensamien o.
El
pode ya no iene os o, ni pe il, ni
con igu ación sino que imp egna el ejido de las elaciones humanas. En
nues a e a ecnológica
10
que p e alece no es an o el ac o de sumisión
cuan o
el
sen imien o de impo encia, po que la cadena de elaciones cau-
sales que nos alcanza se ex iende inde inidamen e hacia a ás (o hacia
a iba) y sus e ec os moldean nues a exis encia. ({Que hace si la Admi-
nis ación sube 10s p ecios de la ene gia o de 10s sis emas de comunicación,
si cons uye ce ca de nues a mo ada una cen al a ómica o una áb ica
que poluciona..
.?)
Pa icula men e su iles son las e lexiones de Tomás
Ibáñez en o no al iángulo pode -sabe - e dad; una d amá ica conclu-
sión que saca el au o de ellas es que las al e na i as de elección del ac o
social es án ya ucadas, pues se dan como au én icas
s620
las que p esc ibe
quien de en a el sabe .
Dos son 10s au o es, anceses ambos, cuya somb a inspi ado a se cie -
ne cons an emen e sob e las páginas de Pode
y
Libe ad: Michel Fou-
caul
y
Robe Pagcs.
El
diálogo que Tomás IMñez es ablece con ellos
es pe sis en e y ecundo. Sus comen a ios sob e la icmic oanalí ica del
podem o 10s <{sis emas d'emp ises des elan una in ensa amilia idad con
es os au o es y una p o unda iden i icación de mi as. Po úl i no, no podia
al a un en oque po meno izado sob e el pode
polí ica,
y aquí son 10s
an opólogos, pa icula men e Clas es, quienes depa an a Tomás
Ibáñez
la ama de sus pos e as e lexiones.
Pode
y
Libe ad es un lib o de excelen e ac u a in elec ual no sólo
po sus log os sino incluso po las lagunas que p esen a
y
que se me an-
I
Lec u es
ojan como o os an os incen i os pa a una e lexión que busca colma -
las. Hay una que pa icula men e: quisie a comen a y que me pa ece
no o ia. Es el escaso peso que, a
in
de cuen as, se hace del concep o
de libe ad en e a la exhube an e elabo aci in a que se some e el del
pode . Tomás Ibáñez nos asegu a desde el p incipio (p.
14)
que la eñe-
xión sob e el pode es insepa able de la e lexión sob e la libe ad, que
las di icul ades con que opieza la p ime a pueden palia se cuando se
a iculan pode y libe ad. También a i ma que conjuga pode
y
libe ad
pe mi e desplaza el análisis del <(polo dominan en de la elación de pode
al <<polo dominado, (10s e ec os op esi os). De la lec u a de es os pá a-
os pa ece sin emba go desp ende se una de inición de libe ad en é minos
de pode : < Eje ce el pode sob e alguien es a ec a el pode de esa pe -
sona
(...)
es incidi sob e la libe ad del o o.)> Mucho me emo que es-
emos, al menos en apa iencia, ozando la ci cula idad
y
que hu-
bie a habido que ap oxima se a la noción de libe ad po una línea más
psicológica, la de la ac i idad eleonómica ans o mado a del en o no
(compo amien o, a in de cuen as) y a a luego de e la colisión que
se p oduce en e és a
y
10s <(de e minismos)> o condicionan es que engen-
d a la inse ción del indi iduo en el ejido social, odo él embebido
de
elaciones de pode .
Dos no as pa a inaliza . El lib o a p ecedido de un ex ao dina i0
p e acio esc i o po Robe Pagh (con quien Tomás Ibáñez ha colabo ado
muchos años en Pa ís, an es de aslada se a España) y que el des ina a i0
(el au o del lib o) muy ace adanien e ha ep oducido en la lengua que
ha sido esc i o. Toda la b illan ez y la p o undidad de que hace gala el
<cesp i )> ancés queda plasmado en es e ex ens0 p eludio. Robe Pages
es, además, uno de 10s maes os de Tomás Ibáñez y la compene ación
y
la amis ad mu ua dan
a
sus palab as un ono hu n'ulc y una inspi ación
empá ica que hace del p e acio una peq~xeña ob a maes a, en odos 10s
sen idos.
El
esc i o de Pages puede lee se an es pe o sob e odo hay que
lee lo después del lib o de Ibáñez. Quizá así apa ece mejo el con apun o
a monioso que consiguen es e dúo de maes o y discipulo en e ejiendo
sus cc a iaciones)> sob e el ema del pode . La segunda no a es a p opósi o
de las e a as y de ec os o males an di íciles de e i a en oda ob a
imp esa. La o mación ancesa de Tomás Ibáñez, que es á bien pa en e
en la <(es uc u a de su discu so)>, le ha jugado más de una mala pasada
en el dominio de la exp esión cas ellana. Hubie a sido imp escindible e-
isa las inco ecciones del léxico que o zosa nen e come e quien piensa
al modo ancés y se sien e como pez en el agua exp esándose en dicha
lengua. Es e abajo, que en Úl imo é mino compe e a la edi o ial, lamen-
ablemen e se ha omi ido. La ob a no pie de su alo in inseco, e iden-
apape s*: Re is a
de
Sociologia
emen e, pe o hubie a salido muy mejo ada. Espe amos que en
edi
pos e io es se emedie. Más ah, suge i íamos una edición <<co e1
aumen ada)> que inco po e las ideas que el au o es á elabo ando
:
men e en sus cu sos de doc o ado en la Uni e sidad Au ónoma
y
que ie a su pensamien o más madu o, al ma gen de p emu as de
alum
y
de ega eos edi o iales.