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El joven profesor Nietzsche y Platón

Abstract

Con el fin de intentar superar cien ambigüedades en la interpretación que Nietzsche efectúa de la filosofia platónica, se propone el examen de los cursos universitarios impartidos por Nietzsche en Basilea y, más concretamente, el del curso sobre Platón titulado "Einleitung in das Studium der platonischen Dialogue". Del análisis del mismo salen a la luz algunos aspectos interesantes. Así, por ejemplo, y frente a otras interpreraciones que sostienen lo contrario, se intenta mostrar, por una parte, la relevancia filosófica de la actividad docente en Basilea y, por otra, que la interpretación nietzscheana del platonismo está fuertemcnte influenciada (ya desde su juventud) por los textos de Aristóteles más que por los de Schopenhauer. El análisis del Curso de Basilea muestra asimismo, la continuidad, más que la ruptura, entre el joven profesor Nietzsche y el Nietzsche más maduro, continuidad que afecta a aspectos centrales de la filosofia de Nietzsche, tales como su crítica a la metafísica heredera del platonismo. En el artículo se intenta mostrar que el estudio detallado de las tesis platónicas que Nietzsche realizó en este curso le proporcionará un arsenal de argumentos del que se servirá en su obra posterior. El joven profesor Nietzche proporciona una justificación explícita de los argumentos que, en sus escritos posteriores, se eliden o, simplemenre, se dan por supuestos. El Nietzsche del Curso de Basilea y el de los escritos posteriores tienen en común afirmaciones tales como que el sufrimiento provocado por el caracter inaprehensible de las cosas presentes en el mundo en devenir lleva a Platón a condenar el mundo sensible y a construir un mundo inteligible de esencias inmutables susceptible de conocimienro firme y seguro. La filosofia platónica está, según Nietzsche, construida sobre presupuestos morales, lo cual se pone de manifiesto en el lugar eminente que en la teoria de las ideas se reserva para la idea del Bien, concepto que, según la interpretación de Nietzche, es lícito asimilar al de Dios. La crítica del Nietzsche maduró a la ontoagatologia u ontoteología platónica encuentra una serie de importantes precisiones si examinamos lo afirmado en el curso sobre Platón: así, por ejemplo, sale a la luz el punto de partida sobre el que se desarrollará su crítica a todo el edificio de la metafísica occidental, mostrándose continuidad, más que ruptura, en el pensamiento de Nietzsche a lo largo de todos los períodos que éste atraviesa. Ello es motivo más que suficiente como para reclamar la publicación de los cursos universitarios impartidos por Nietzsche en Basilea en la nueva edición de sus Obras Completas.

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El joven profesor Nietzsche y Platón

Author: Galparsoro, José Ignacio
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1995
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.606
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn24/0211402Xn24p47.pdf
En ahona
24,
1995
47-72
El
jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón*
José Ignacio Galpa so o Ruiz
Uni e sidad del País Vasco. Depa amen o de Filoso ía.
A da. de Tolosa,
70.
San Sebas ián. Spain
Resumen
Con el in de in en a supe a cie as ambigüedades en la in e p e ación que Nie zsche e ec úa
de la iloso ía pla ónica, se p opone el examen de los cu sos uni e si a ios impa idos po
Niemche en Basilea y, más conc e amen e, el del cu so sob e Pla ón i ulado ((Einlei ung in
das S udium de pla onischen Dialoguen. Del análisis del mismo salen a la luz algunos aspec-
os in e esan es.
Así,
po ejemplo, y en e a o as in e p e aciones que sos ienen lo con a io,
se in en a mos a , po una pa e, la ele ancia ilosó ica de la ac i idad docen e en Basilea y,
po o a, que la in e p e ación nie zscheana del pla onismo es á ue emen e in luenciada (ya
desde su ju en ud) po los ex os de A is ó eles más que po los de Schopenhaue .
El análisis del
Czl so
de Basilea
mues a asimismo la con inuidad, más que la up u a,
en e el jo en p o eso Nie zsche y el Niemche más madu o, con inuidad que a ec a
a
aspec-
os cen ales de la iloso ía de Nie zsche, ales como su c í ica a la me a ísica he ede a del pla-
onismo. En el a ículo se in en a mos a que el es udio de allado de las esis pla ónicas que
Nie zsche ealiza en es e cu so le p opo ciona á un a senal de a gumen os del que se se i á en
su ob a pos e io . El jo en p o eso Nieasche p opo ciona una jus i icación explíci a de los a gu-
men os que, en sus esc i os pos e io es, se eliden o, simplemen e, se dan po supues os.
El Nie zsche del
Cu so
de Basilea
y el de los esc i os pos e io es ienen en común & -
maciones ales como que el su imien o p o ocado po el ca ác e inap ehensible de las
cosas p esen es en el mundo en de eni lle a a Pla ón a condena el mundo sensible y a
cons ui un mundo in eligible de esencias inmu ables suscep ible de conocimien o i me
y segu o. La iloso ía pla ónica es á, según Nie zsche, cons uida sob e p esupues os mo a-
les, lo cual se pone de mani ies o en el luga eminen e que en la eo ía de las ideas se ese -
a pa a la idea del Bien, concep o que, según la in e p e ación de Niemche, es líci o asimila
al de Dios. La c í ica del Nie zsche madu o a la on oaga ología u on o eología pla ónica
encuen a una se ie de impo an es p ecisiones si examinamos lo a i mado en el cu so sob e
Pla ón: así, po ejemplo, sale a la luz el pun o de pa ida sob e el que se desa olla á su c í-
ica a odo el edi icio de la me a ísica occiden al, mos ándose con inuidad, más que up-
Ci o a Nie zsche siguiendo la edición de la Ob as Comple as p epa ada po
G.
Colli
y
M.
Mon ina i. Nie zsche,
F.
(1967-SS).
We ke, K i ische Gesa~n ai s~abe
(en adelan e,
KGKI).
Be lín: Wal e de G uy e . Cuando se a e de una ob a, se indica á el í ulo de la misma,
seguido del núme o o el í ulo del pa ág a o co espondien e. Cuando se a e de un ag-
men o o esc i o pós umo, as
aKGW,,
se indica á el olumen, el omo y la nume ación
del agmen o, según la edición ci ada an e io men e.
El au o ag adece a la Fundación Caja de lMad id la ayuda ecibida pa a la ealización
de es e abajo.
48
En ahona 24,
1995
José Ignacio Galpa so o
Ruiz
cu a, en el pensamien o de Nie zsche a lo la go de odos los pe íodos que és e a a iesa.
Ello es mo i o más que su icien e como pa a eclama la publicación de los cu sos uni-
e si a ios impa idos po Nie zsche en Basilea en la nue a edición de sus Ob as Comple as.
Palab as cla e:
Nie zsche, Pla ón, A is ó eles, mo al.
Abs ac .
Nie z.de he young Uniue si y lec u e and Pla o
In an a emp o cla i y ce ain ambigui ies in Nie zsche's in e p e a ion o Pla onic phi-
losophy, one p oposes he examina ion o he uni e si y cou ses augh by Nie zsche in
Basle and, mo e speci ically, he
Cou se on Pla o
en i led ~Einlei ung in das S udium de pla-
onischen Dialoguen. Such an analysis causes ce ain in e es ing aspec s o come o ligh .
Thus, o example, and opposed o o he in e p e a ions wich de end he con a y, one
a emp s o show on he one hand he philosophical
ele an e
o his eaching ac i i y in Basle
and on he o he ha [he Nie zschean in e p e a ion o Pla onism was s ongly in luen-
ced ( iom
as
ea ly as his you h) mo e by he ex s o his ode han by hose o Schopenhaue .
Analysis o he
Bmh
Cou se
also shows he con inui y o - a he
han
mp u e ben een-
Nie zsche he young uni e si y lec u e and he mo e ma u e Nie zsche; a con inui y which
a ec s cen al aspec s o Nie zsche's philosophy, such as his c i ique o me aphysics inhe i-
ed om Pla onism. The a icle a emD s o show ha &e de ailed s ud o he Pla onic he-
ses ca ied ou by Nie zsche in his cou se would p o ide him wi h an a senal o a gumen s
o use in his la e wo k. Nie zsche he young lec u e p o ides an explici jus i ica ion o
he a gumen s which elide in his la e w i ings o a e simply aken o g an ed.
The Nie zsche o he
Basle Cou se
and he Nie zsche o he la e w i ings sha e such
asse ions as ha he su e ing p o oked by [he inapp ehensible cha ac e o hings p e-
sen in he wo ld in ans o ma ion leads Pla o o condemn he wo ld o he senses and
o build an in elligible wo ld o immu able essences subjec o solid, su e knowledge. In
Nie zsche's iew, Pla o's philosophy is buil upon mo al assump ions, shown by he e y
high i npo ance gi en o he idea o Good in he Theo y o ideas, a concep wich acco -
ding o Nie zsche's in e p e a ion may be compa ed o ha o God. The ma u e Nie zsche's
c i ique o on oaga ology o Pla onic on o heology inds a se ies o impo an obse a-
ions i we examine wha is expounded in he
Cou se on Pla o.
Thus, o example, we ind
he s a ing poin om which his c i ique o he en i e edi ice o wes e n me aphysics
would be de eloped, showing con inui y mo e han up u e in Nie zsche's hough h oug-
hou al1 he pe iods which he expe ienced. I is a mo e han alid eason pe iods which he
expe ienced. I is a mo e han alid eason o eques ing he publica ion o he uni e si y
cou se augh by Nie zsche in Basle in he new edi ion o his
Comple e Wo ks.
Key wo ds:
Nie zsche, Pla o, A is o le, mo al.
Suma io
1.
In oducción
8.
Con i mación del análisis del jo en
2.
Los
cu sos
de Basilea p o eso Nie zsche en la ob a pos e io
3,
El
cu so
sob e Pla ón
9.
El ca ác e on o eológico de la eo ía
de las ideas
4.
El dualismo pla ónico
10.
La c í ica nie zscheana al Dios
5.
La in luencia de A is ó eles en el de la on o eo~ogía
análisis nie zscheano
1
1.
Conclusión
6.
El he acli eísmo de Pla ón
7.
El encuen o de Pla ón con Sóc a es
El
jo en p o eso Nie wche
y
Pla ón En ahona
24,
1995
49
1.
In oducción
Desde una pe spec i a es adís ica, Pla ón es, jun o con Kan , p obablemen e
el au o al que Nie zsche dedica una a ención mayo en sus esc i os. Es a cons-
a ación es sín oma de que Nie zsche conside aba ineludible una con on a-
ción con la iloso ía pla ónica. Aho a bien, da cuen a de la lec u a nie zscheana
del pla onismo no es a ea ácil. Es a di icul ad se mani ies a de dos modos.
En un p ime luga , la di icul ad es de o den ma e ial
y
p o iene del modo en
que Nie zsche se exp esaba. Sabido es que Nie zsche u ilizaba la écnica del
a o ismo: pá a os gene almen e b e es
y
de con enido muy denso donde se
concen an g an can idad de cues iones. Ello hace que las e e encias a un
de e minado ema se encuen en diseminadas a lo la go de su ob a. Po an o,
la p ime a di icul ad consis e en localiza dichos ex os.
La segunda di icul ad, más di ícil de supe a , no es ya de o den ma e ial,
sino que a ec a al con enido de las p oposiciones de Nie zsche. Si bien es cie -
o que, en gene al, la no ma es que Nie zsche se mues e c í ico pa a con Pla ón,
no hay que pe de de is a aquellos ex os en los que Nie zsche alaba lo que
en o os luga es es obje o de c í ica. Hay, en e ec o, muchos ejemplos que ponen
de mani ies o la ambigüedad de Nie zsche con espec o a Pla ón.
Así, la elación que Nie zsche es ablece en e Pla ón
y
o os au o es no es
alo ada siemp e del mismo modo. No malmen e, Nie zsche habla ace ca de
Tucídides con admi ación y lo coloca po encima de Pla ón cuando ambos
son obje o de una compa ación:
;Qué me gus a en Tucídides, qué hace que le hon e más que a Pla ón? Todo lo
ípico en el homb e
y
en los acon ecimien os le inspi a un place g ande
y
desin-
e esado
y
encuen a que a cada ipo co esponde una cie a can idad de
se z ido
común:
eso es lo que a a de descub i . Tiene mayo equidad p ác ica que Pla ón:
no calumnia ni empequeñece a los homb es que no le gus an o que le han hecho
dano en la ida'.
Sin emba go, en el ex o que ci amos a con inuación, Pla ón ya no es p e-
sen ado como aquél que se opone a Tucídides, sino como el que jun o con és e
hab ía pe mi ido a Nie zsche descub i al homb e g iego.
La
ex aiíeza que es e
ex o p oduce con espec o al p eceden e es aún mayo si se iene en cuen a que
Pla ón es habi ualmen e el blanco de las más du as c í icas po pa e de Nie zsche
po se conside ado el esponsable de la decadencia del ipo g iego2:
Los pe sonajes de Tucídides hablan en sen encias de Tucídides: poseen
(...)
el
mayo g ado posible de azón pa a lle a a buen é mino
su
asun o.
Ahí
he des-
cubie o
al
homb e g iego ( a ios pasajes en Pla ón igualmen e)3.
1.
Au o a,
168.
C .
C epúsculo de los ídolos,
((Lo que debo a los an iguos»,
S
2:
«Mi ec ea-
ción, mi p edilección, mi cu a de odo pla onismo ha sido en odo iempo Tucídides))
(T ad. esp. Sánchez Pascual,
A.
(j1981).
Mad id: Alianza).
2.
C .
un buen ejemplo de ello en
C epúsculo de Los idolos,
«Lo que debo a los an iguos>,
2.
3.
KGW,
VII,
2,
25[167].
50
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1995
José
Ignacio
Galpa so o
Ruiz
La misma si uación se ep oduce cuando Nie zsche conside a a Pla ón en
su elación con Home o. No malmen e, Pla ón es p esen ado como el opo-
nen e, incluso como el enemigo de Home o:
Pla ón con a Home o: és e es el an agonismo o al, genuino -de un lado el
<(allendis a)) con la mejo olun ad, el g an calumniado de la ida, de o o el in o-
lun a io di inizado de és a, la
áu ea
na u aleza4.
Pe o cuando se a a de c i ica a la iloso ía alemana, Pla ón y Home o
son conside ados po Nie zsche como los dos miemb os complemen a ios (y
amigos) del a gumen o des inado a sos ene la c í ica. Es o es lo que se des-
p ende del ex o siguien e en el que, además, Nie zsche cae en o a ambigüe-
dad
al
opone , indi ec amen e, a Pla ón con la eología y los Pad es de la Iglesia
cuando, habi ualmen e, es á muy in e esado en mos a lo con a io, es deci ,
la amilia idad y no la hos ilidad de Pla ón con espec o a las posiciones eo-
lógicas5:
Fich e, Schelling, Hegel, Feue bach, S auss - odo eso apes a a olo de las eo-
logías
y
de los Pad es de la Iglesia. Schopenhaue es á bas an e lib e de
eso,
se es-
pi a un ai e mejo , incluso se huele a Pla ón. Kan , ebuscado
y
pesado: se e que
los g iegos oda ía no habían sido descubie os. Home o
y
Pla ón no esonaban
en esos oídos6.
Es a ambigüedad no apa ece sólo cuando Nie zsche con on a a Pla ón con
o os au o es. Aunque es jus o deci que el núme o de ex os en los que
Nie zsche c i ica odo aquello que iene que e con el pla onismo es ab u-
mado amen e supe io
al
de los ex os en que Nie zsche mues a una a inidad
con Pla ón, es ambién digno de se sub ayado el que el p opio Nie zsche
mues a en ocasiones signos en los que se pone de mani ies o una cie a ambi-
güedad en su elación con Pla ón. Así, y a p opósi o del idealismo ilosó ico
-CUYO
«pad e» es, pa a Nie zsche, Pla ón- podemos lee lo siguien e:
Las ideas son seduc o as peo es que los sen idos, con oda su apa iencia ía
y
anémica
y
pese a es a apa iencia -siemp e han i ido de la «sang e» del ilóso-
o,
siemp e han consumido sus sen idos
y,
si se nos quie e c ee , ambién su
((co azón)). Es os an iguos ilóso os [Nie zsche alude explíci amen e en el ex o a
Pla ón
y
Spinoza] no enían co azón: iloso a e a siemp e una especie de am-
pi ismo7.
4.
La genealogía de la mo al,
111,
25. (T ad. esp. Sánchez Pascual,
A.
(61981).
Mad id:
Alianza).
5.
C .
KGW,
VII,
2,
25
[51], donde Nie zsche a i ma que
el
c is ianismo hizo de Pla ón
un
Pad e de
la
Iglesia.
6.
KGW,
VII.
2,
26[412].
7.
La Gaya Ciencia,
$372.
C .
ambién
EcceHomo,
(<Po
qué soy
un
des ino)),
8.
El
jo en
p o eso
Nie zsche
y Pla ón
En ahonac
24,
1995
51
Después de lee es e úl imo ex o so p ende que Nie zsche conside e a
aquellos mismos que p ac ican el ampi ismo como an epasados con quienes
les une lazos de sang e -po an o, como miemb os de su p opia amilia-
y
que, además, se sien a o gulloso de ello:
Cuando hablo de Pla ón, de Pascal, de Spinoza y de Goe he, sé que su sang e ci -
cula po mis enas -es oy o gulloso cuando digo la e dad espec o
a
ellos-
la
amilia
es
de
una calidad
lo
bas an e buena como pa a no necesi a abula o disi-
mula ; y
es
así como me compo o con elación
a
odo lo que ha sido, es oy o gu-
lloso de odo lo que hay humano y o gulloso p ecisamen e en
la
e acidad absolu a8.
La ambigüedad en la que Nie zsche cae puede se , al menos en pa e,
explicada po el hecho de que po una pa e econoce la g andeza de Pla ón
mien as que, po la o a, se mues a c í ico con el pensamien o de és e. Aho a
bien, es as mues as de caballe osidad pa a con su ad e sa io no son ampoco
unánimes en los ex os de Nie zsche.
Así,
en ocasiones, él mismo econoce que
sus a aques con a Pla ón son despiadados
y
que odo
&i -pkzy
es á aquí ausen e:
Cada sociedad iene endencia
a
deg ada
a
sus ad e sa ios has a
la
ca ica u a
y
po deci lo así
a
hace les pasa hamb e
[...l.
Pla ón po ejemplo
se
con ie e en
mí
en una ca ica u a9.
Es e hecho de ca ica u iza al i al conduce ine i ablemenIe a juzga lo con
palab as cla amen e p o ocado as
y
que lle an a come e exce~os'~.
La cues ión que su ge inmedia amen e es si es as ambigüedades
y
si es a
ac i ud abie amen e hos il hacia Pla ón han de se conside ados mo i os su i-
cien es pa a descali ica comple amen e la lec u a nie zscheana de la iloso ía pla-
ónica. Hace al cosa equi ald ía a da po zanjado el p oblema de una mane a
demasiado cómoda, sin habe se en en ado con el mismo. La es a egia he -
menéu ica que segui emos se á más bien a a de depu a la ca ica u a que
Nie zsche hace de Pla ón de aquellos asgos que se acen úan exage adamen e
con ines p o ocado es pa a, de es e modo, a a de encon a aquellas ca ac-
e ís icas cen ales que ienen que e más con el e a o que con la ca ica u a,
despojando al modelo de la másca a con la que el a is a la ha ecubie o.
Si p escindimos de lo anecdó ico, queda á pues a de mani ies o la e ilidad
de la in e p e ación de Nie zsche así como el hecho de que és e conocía bien
a Pla ón, lo cual di ícilmen e pod ía se de o o modo si enemos p esen e la
impo ancia concedida a la iloso ía pla ónica
y
a la in luencia que és a eje ce
8.
KGW,
V,
2,
12[52]. Es e
ex o
y
el
de
La
Gaya
Ciencia
ci ado
an e io men e
da an del
mismo
pe íodo.
9.
KGW, VIII,
2,
10[112].
10.
P.
ej.:
((Pla ón
que
había es ado al
ez
en
la
escuela
de
los
judíos)) (KGW,
VII,
3,
14[85]);
«Pla ón,
es e
an iheleno
y
semi a de ins in os) (KGW,VIII,
2,
11
[294]);
O
es e o o en
el
que
Nie zsche
cali ica
a
Pla ón de
<<c is iano
an icipadamen e))
(C epúsculo de los ídolos,
(<Lo
que debo
a
los an iguos», $2).

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En ahona
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Ruiz
sob e el pensamien o occiden al". Pa a ello, la es a egia que segui á es e a-
bajo se á la de e ec ua la genealogía de Ia in e p e ación nie zscheana de Pla ón,
acudiendo a ex os edac ados en su pe íodo ju enil. Ello pe mi i á no sólo
mos a su icien emen e el conocimien o de los ex os pla ónicos po pa e de
Nie zsche, sino ambién comp oba que és e aza un e a o no ca ica u esco
de Pla ón, cuya p esencia se pod á localiza en los esc i os más a díos.
2.
Los cu sos
de
Basilea
Cuando se habla de «pe íodo ju enil)) suele pensa se de o ma casi au omá i-
ca en
El
nacimien o de la ~agedia,
conside ando que es a pa i de es a p ime-
a ob a publicada po Nie zsche cuando comienza e dade amen e su
p oducción ilosó ica. De la lec u a de la misma se desp ende la in luencia
- econocida po el p opio Nie zsche- eje cida po Schopenhaue
y
Wagne .
Sin emba go, de es e mismo pe íodo no suele se enido en conside ación el
con enido de la ac i idad docen e en Basilea, al ez po que se piensa que
el hecho de que Nie zsche ocupa a un pues o de p o eso de ilología es indi-
cado de que las cues iones ilosó icas se elegan a un segundo plano en bene-
icio de las disquisiciones e udi as. Buen sín oma de ello es el desin e és mos ado
po la nue a edición de las Ob as Comple as de Nie zsche a ca go de
G.
Colli
y
M.
Mon ina i (po o a pa e, excelen e y necesa ia) con espec o a los cu -
sos uni e si a ios impa idos po Nie zsche en Basilea.
Es a es a egia es e ónea. La impo ancia que hay que concede a es os
cu sos no se jus i ica sólo po una cu iosidad me amen e biog á ica. An es
bien, es os cu sos pueden a oja luz sob e de e minados aspec os cen ales de
la iloso ía de Nie zsche. Así, po ejemplo, aun econociendo la in luencia
de Schopenhaue y Wagne sob e el jo en Nie zsche, el es udio de los cu sos uni-
e si a ios pone de mani ies o una in luencia no menos impo an e: la de la
lec u a de los ex os clásicos con los que Nie zsche se en en a no ya exclusi-
amen e como ilólogo sino más bien como iló~o o'~, lec u a en la que se pue-
den en e e (y, en ocasiones, más que en e e ya que quedan pues os de
mani ies o, como e emos más adelan e) algunos aspec os undamen ales que
Nie zsche desa olla á pos e io men e.
11.
En es e pun o no podemos sino mos a nos de acue do con G. Colli -g an expe o en
iloso ía an igua y, al mismo iempo, g an conocedo de la ob a de
NIETZSCHE,
como lo
p ueba su pa icipación en la nue a edición de las Ob as Comple as de Nie zsche en cola-
bo ación con
M.
Mon ina i- cuando a i ma: ((Pla ón es uno de los pocos ilóso os a los
que Nie zsche haya leído ampliamen e
(y
él ha adi inado muchas cosas que nadie an es
había descubie o)n. (Colli, G. (21979).
D
opo Nie nche.
Milán: Adelphi, p.
23).
12. Sob e la ocación ilosó ica de Nie zsche, c . la ca a di igida a F ied ich Ri schl en ene o
de
1871.
(NIETZSCHE,
F.
(1975-SS).
Bi.ie Wechsel, Kii ische Gesam ausgabe.
Be lín: Wal e de
G uy e ,
11,
1,
no
11
1):
<<A
la la ga no puedo hace es as dos cosas a la ez, el gimnasio y la
uni e sidad, po que sien o que mi e dade a a ea, a la cual, si es necesa io,
end ia que
sac i ica cualquie o a ocupación,
mi a ea ilosó ica, se esien e mucho po odo eso, y
has a se ha educido a una ac i idad ma ginal. C eo que es a desc ipción acie e de lleno
El io en o o eso Nie zsche Pla ón En ahona
24,
1995
53
3.
El
cu so
sob e
Pla ón
Así, en el caso de la lec u a nie zscheana de Pla ón, el p escindi del examen
de los cu sos uni e si a ios de Basilea ep esen a ía una impo an e de i-
ciencia que epe cu i ía en el co ec o es udio del ema.
Y
aún más si enemos
en cuen a que uno de es os cu sos esqui a una de las di icul ades a las que
aludíamos al inicio del p esen e abajo
y
que hacía e e encia a la dispe sión
con que Nie zsche abo da los di e en es emas
a
lo la go de su ob a. Nie zsche
impa ió cu sos monog á icos sob e Pla ón en los semes es in e nales
1871-1
87211873-1874
y
en el semes e es i o de 1876 -que, a o unada-
men e, se han conse ado g acias a la cos umb e de Nie zsche (ex endida
en e los p o eso es alemanes) de esc ibi sus p opias lecciones-
y
que han
sido publicadas bajo el í ulo de ((Einlei ung in das S udium de pla onis-
chen Dialogue»13.
en lo que an o me exaspe a y no me deja alcanza una pleni ud y un se eno equilib io en
el abajo; es o, po o a pa e, ex enúa mi cons i ución y me lle a
al
ni el ac ual de su i-
mien o; pues bien, si es os su imien os u ie an que llega más a menudo, me e ía obli-
gado aunque sólo sea po la salud a abandona la ac i idad ilológica.
En es e sen ido me pe mi o p esen a mi candida u a pa a el pues o de p o eso de ilo-
so ía dejado acan e po Teichmülle . Po lo que espec a a la legi imidad de mis ambi-
ciones pa a el pues o de p o eso de iloso ía, engo que deci a mi a o , an e odo, que
pienso posee la capacidad y los conocimien os necesa ios y, en de ini i a, que me sien o
más ap o pa a es e abajo que pa a una ac i idad me amen e ilológica. Quien me cono-
ce desde los iempos de la escuela y de la uni e sidad, no ha dudado nunca de que en mí
sob esalían las inclinaciones ilosó icas;
e
incluso en los es udios ilológicos lo que me ha
empujado p e e en emen e ha sido odo aquello que me pa ecía sign&ca i o bien pa a la his-
o ia de la iloso ía, bien pa a los p oblemas é icos y es é icos
[...l.
Desde cuando es udio
ilología nunca he dejado de man ene un con ac o muy es echo con la iloso ía; más aún,
mi in e és p incipal ha es ado siemp e ligado a los p oblemas ilosó icos, como pod ían da
e muchos de aquellos que han enido que e conmigo)).
13. En adelan e,
Cz so de Basiha,
in: NIETZSCHE,
F.
(1921).
Nie nches Gesaminel e We ke.
Munich: Musa ion Ve lag, Band IV (Vo age, Sch i en und Vo lesungen 1871-1876),
p. 364-443. Ci o a pa i de es a edición po que, como ya queda dicho, la edición de las
Ob as Comple as de Colli-Mon ina i (Be lín: Wal e de G uy e ) no se han publicado
oda ía. La edición Musa ion ep oduce exac amen e el ex o publicado po K one algu-
nos años an es: NIETZSCHE,
F.
(1913).
G ossok a ausgabe,
sec. 3, ol. 19
(=P/?ilologica
111)
(edición de
E.
Holze , O. C usius
y
W.
Nes le), Leipzig: K one , p. 235-304. Que yo sepa,
las únicas aducciones que exis en de es e cu so son las siguien es: NIETZSCHE, F ied ich
(1991).
Pla o ami us sed. In oduzioize ai dial~~hipla onici.
T ad. al i aliano de P. Di
Gio anni, Tu ín: Bolla i Bo inghie i, que, además, p esen a un es udio in oduc o io muy
ú il elabo ado po el aduc o ; NIETZSCHE, F ied ich (1991).
In ~oduc ion
2
l'é ude des dia-
lopes de Ph on,
Combas: Edi ions de l'écla . T ad. al ancés de Oli ie Be ichon-Sedeyn.
El cu so sob e Pla ón es ela i amen e poco conocido en e los es udiosos de Nie wche. No
obs an e, encon amos e e encias del mismo en BREMER, Die e (1979). <<Pla onisches,
An ipla onisches. Aspec e de Pla on-Rezepuon in Niemches Ve such eine Wiede he s ellung
des ühg iechische Daseinwe s andnisses~
Nie uche-S udien,
8, p. 39-103; en HEIDEGGER,
Ma in (1971).
Nie uche,
Pa ís, Gallima d, 1, 143; y, sob e odo, en
DWAL,
René (1969).
<<Le poin de dépa de la pensée de Nie zsche. Nie zsche e le pla onisme>,, in
Re ue des
sciencesphilosophiques e héologques,
LIII, p. 601-637 y S~OU)(,
J.
(1925).
Nie wches PPo ssus
in Basel:
Jena, que, en sus páginas 94-101 se e ie e
al
cu so sob e Pla ón.
54
En ahona
24,
1995
José
Ignacio
Galpa so o
Ruiz
Se in en a á mos a que el es udio de allado de las esis pla ónicas, y su
in e p e ación de las mismas, en es e cu so uni e si a io p opo ciona á a
Nie zsche un a senal de a gumen os del que se se i á más adelan e. Los ilo-
so emas p o ocado es y en ocasiones pan le a ios que el Nie zsche madu o
di ige con a Pla ón encuen an una jus i icación explici a en es e cu so. Po lo
an o, aquí podemos encon a aquellos a gumen os que se eliden, o se dan
po supues os, en los esc i os pos e io es de Nie zsche.
En el
Czi so
de
Bdsilea
sal an a la is a algunas di e encias con espec o al
Nie zsche más madu o, las cuales a ec an undamen almen e al es ilo con el
que Nie zsche se exp esa. F en e al ca ác e agmen a io, pan le a io, ácido,
descali icado que ca ac e iza al modo en el que el Nie zsche madu o se e ie-
e a Pla ón, nos encon amos aquí con un es ilo exposi i o, académico, se eno
y
a gumen a i o. Es o es pa icula men e cla o en la p ime a pa e del cu so
dedicado a la doxog a ía, ida y ob as de pla ón14
.
El p ime apa ado de es a
p ime a pa e es á dedicado a discu i las in e p e aciones de Pla ón o mula-
das po au o es como Tennemann, Schleie mache , As , Soche , S allbaum,
H.
Rich e , C.F . He mann, Zelle , S einha , Susemhl, Suckow, Munk, Boni z,
Ueben eg,
H.
on S ein, Schaa schmid
y
G o e15. En el segundo apa ado se
pasa a un examen de allado de «La ida de Pla ónx en base a las uen es an i-
guas, que se subdi ide en las siguien es úb icas: 1. Fechas de nacimien o
y
mue e. 11. A bol genealógico de Pla ón. 111. Educación de Pla ón.
IV.
Es ancia
en Mega a y iajes.
V.
Ac i idad didác ica de Pla ón en la Academia.
VI.
Úl i-
mos iajes. Cuad o c onológico.
VIII.
Sinopsis1'. Po úl imo, el e ce apa -
ado es á dedicado a la (<In oducción a los di e en es diálogos»".
Vemos, pues, como Nie zsche que ía deja bien cla a su e udición sob e el
ema si iéndose pa a ello esc upulosamen e de las no mas académicas. Se ha
insis ido mucho sob e las di e en es másca as que Nie zsche se colocaba pa a
exp esa sus posiciones. En es e caso, la másca a u ilizada es la del clásico p o-
eso uni e si a io que eje ce de al. Es a di e encia de es ilo en e el Nie zsche
jo en
y
el madu o no es sin emba go azón su icien e pa a conside a la exis-
encia de un co e adical que di idi ía la ob a de Nie zsche en dos o más pe í-
odos pe ec amen e di e enciados. Pues si nos a enemos no ya a cues iones
me amen e o males sino al con enido del discu so p opiamen e dicho, pod e-
mos ap ecia con inuidad más que up u a.
Buena p ueba de ello es la ase que si e como encabezamien o a es e cu so:
«Pla o amicus sed» (<#la ón amigo pe o»). Po an o, ya desde los inicios de
su ac i idad ilosó ica Nie zsche anuncia su ac i ud c í ica con espec o
al
pla-
14. Es a P ime a Pa e del Cu so no ha sido publicada ín eg amen e po los edi o es. Según
és os, se han man enido los pasajes más impo an es, omi ikndose aquéllos que conside a-
ban de meno in e b. En cambio, la Segunda Pa e i ulada {(La iloso ía de Pla ón como es-
igo p incipal pa a el homb e Pla ón. (Compendio de iloso ía de Pla ón),>, a la que nos
e e i emos en seguida, ha sido ansc i a en su o alidad.
15.
C . el p ime apa ado aLa más ecien e li e a u a pla ónica~
(Cu so
dp
Bmilea,
p. 369-377).
16.
C . Ibídem, p. 377-384.
17.
C . Ibidem.
p.
384-395.
El jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón En ahona
24,
1995
55
onismo. La admi ación y espe o que el jo en Nie zsche expe imen a hacia
Pla ón no es óbice pa a que aquél c ea opo uno indica objeciones, pone sus
(<pe os>> a las concepciones cen ales de Pla ón. Es a combinación de admi ación-
c í ica puede -dicho sea de paso- explica , al menos en pa e, las ambigüe-
dades a las que aludíamos an e io men e.
4.
El
dualismo
pla ónico
Cen ándonos ya en el análisis del cu so uni e si a io sob e Pla ón (al que nos
e e i emos sob e odo a su segunda pa e) y en la medida en que el cu so sigue
un hilo a gumen a i o -no es ando compues o (como ocu i á años más
a de) po a o ismos más o menos co?exos-, es p eciso sub aya el pun o de
pa ida de la exposición de Nie zsche. Es e p esen a las esis p incipales de Pla ón
del modo más sucin o y cla o posible con el in de p ocede pos e io men e a
su examen. En la p ime a subdi isión del ex o enemos, pues, el modo en que
Nie zsche comp ende la iloso ía de Pla ón. Haciendo e e encia al ex o de
Timeo,
5
1
d, Nie zsche sub aya el dualismo de la iloso ía pla ónica, pues o
de mani ies o en los dos ipos de conocimien o: el conocimien o acional
(VOGS)
y la ec a opinión
(6ogu
ci?iye i~).
Es os se cons i uyen de modo di e en e (el p i-
me o a a és de la enseñanza, el segundo a a és de la pe suasión); poseen
dos obje os di e en es (las ideas y las cosas ma e iales, espec i amen e), cuyas
ca ac e ís icas son asimismo con apues as (las ideas son inmu ables, siemp e
iguales a sí mismas, e e nas, no suje as al de eni ; po su pa e, las cosas ma e-
iales son mu ables, suje as al de eni , con ingen es)18.
En es a exposición sucin a de la iloso ía pla ónica se puede ya adi ina cla-
amen e uno de los emas
más
ecu en es en la ob a de Nie zsche: la cons a-
ación de la con aposición en e el «mundo e dade o), y el «mundo apa en e))
cuyo o igen se si úa en Pla ón
y
que, según Nie zsche, ha sido una cons an e
en la his o ia de la iloso ía occiden al.
Po an o, Nie zsche es á abo dando aquí el p oblema del dualismo de la
iloso ía, p oblema que se á una de las cla es pa a en ende la c í ica de
Nie zsche a la me a ísica en gene al. El mé odo que Nie zsche u iliza pa a
a on a el p oblema es el mé odo his ó ico o genealógico'9 y ambién en es o
se ap ecia con inuidad en e el jo en Nie zsche y el Nie zsche más madu o.
Nie zsche achaca a la iloso ía su « al a de sen ido his ó ico)>20. Él, po su
18.
C .
Cu so de Basilea,
p. 396.
19. C .
FOUCAULT,
Michel (1971). aNie zsche, la généalogie, l'his oi e>>.
Ho z zage
2
Jeaiz
Hyppoli e.
Pa ís: P.C.F., p. 146-172. Según la co ec a in e p e ación de Foucaul , la
wiy-
kliche His o ie,
ei indicada po Kie zsche, a ein oduce en el de eni [a di e encia de lo
que ocu e en la his o ia adicional] odo aquello que en el homb e había sido enido po
inmo alx (p. 159).
-
20.
C .
ICGW,
VII, 2, 34[73]: <(Lo que nos sepa a an o de Kan como de Pla ón
y
de Leibniz:
somos comple amen e
his d icos~;
VII,
2,
26[393]: «El sen ido his ó ico: Pla ón
y
oda la
2osoAa no ienen ninguna idea de ellon; VII, 3, 38[14]: <(Lo que nos sepa a más adicalmen e
del pla onismo y del leibnicianismo es que ya no c eemos en concep os e e nos, en alo es
62
En ahona
24,
1995
José Ignacio Galpa so o
Ruiz
Los concep os no su gen de una abs acción hecha a pa i de la expe ien-
cia sensible po que es imposible que lo que pe manece siemp e idén ico a sí
mismo sea abs aído a pa i de lo que cambia siemp e38.
La línea di iso ia es ablecida po la on ología pla ónica pa a sepa a lo
sensible de lo in eligible si e pa a ca ac e iza a lo que queda a un lado
y
a
o o de dicha línea. Lo que queda po debajo de ella -es deci , lo sensi-
ble- es pa a Pla ón, según Nie zsche, (<un modo de se o almen e malo e
impe ec o»39.
Es p obable que Kie zsche se es é e i iendo aquí a la exp esión
6
u i-
lizada po pla ón4' pa a indica que lo sensible, en i ud de sus impe eccio-
nes, no me ece el cali ica i o de
G
y
que, po lo an o, es p eciso a ibui le la
igno ancia (&;! o~a)
y
no el conocimien o (y oo~~)~'
y
eclui le en el dominio
de lo apa en e. Descali icado es e mundo sensible,
y
con la segu idad de que en
él no es posible alcanza el an ansiado conocimien o e dade o, es p eciso di i-
gi los es ue zos hacia el mundo in eligible. Sóc a es ense ia a Pla ón que el
sabe e dade o, in alible, no suje o
al
cambio, exis e; pe o no log ó encon a
los obje os de es e sabe po que no encon ó los concep os pu os. No obs an-
e, encon ó el mé odo pa a busca es os concep os: la dialé~ ica~~. G acias al
mé odo he edado de Sóc a es, Pla ón puede llena de con enidos el mundo
in eligible. La on ología pla ónica consis i á en la cons ucción de la eo ía de
las ideas a pa i de la dialéc ica.
8.
Con i mación del análisis del jo en p o eso Nie zsche
en la ob a pos e io
Cons a amos de nue o que la in e p e ación p opo cionada po el jo en p o-
eso Nie zsche no a ía sus ancialmen e con espec o a la que nos p esen a á
en su ob a pos e io . La di e encia es iba en que Nie zsche se mues a adi-
calmen e c í ico pa a con dicha cons ucción, cons a ando la in luencia ne as-
a que ha eje cido sob e la his o ia de la iloso ía. Se pueden aduci nume osos
ex os en la ob a de Nie zsche que con i man la hipó esis que se acaba de expo-
ce en la más bella plan a de la An igüedad, en Pla ón?, jes que la co ompió el mal ado
Sóc a es?,
;hab ía sido Sóc a es, po an o, el co up o de la ju en ud?,
iy
hab ía me e-
cido su cicu a?,,
(Mas allá del bien
y
del mal,
P ólogo. T ad. esp. Sánchez Pascual, A.
('1982).
Mad id: Alianza).
38.
C .
Cu s-o
de Bas lea,
p.
402.
39.
Ibídem.
40.
C .
República,
V,
478
b.
41.
C .
Ibídem,
478
c. Pla ón ese a la exp esión 06%
6
pa a lo que ca ece po comple o de exis-
encia. Sob e es a cues ión, c .
M.
HEIDEGGER,
Nie wche,
ed. ci .,
1,
p.
142:
((Pa a el pla-
onismo lo e dade o, lo e dade amen e en e, es lo sup asensible, la idea. Lo sensible, en
cambio, es el
y$
6 ;
lo cual no signi ica el pu o
y
simple no en e, es deci , el 06%
6 :
sino
el
u$,
lo que apenas si puede se p onunciado como en e, aquello a lo que no pod íamos
di igi nos como a lo que es, pese a que no se ía una pu a nada)).
42.
Cz so
d
Basilea,
p.
402-403.

El
jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón En ahona
24,
1995
63
ne 43. Aquí, nos limi a emos a p esen a algunos ejemplos. Así, en un ag-
men o pós umo echado en el o oño de 1887, Nie zsche abo da el análisis de
los mo i os que lle an a la especie del «homb e me a ísico)) -cuyo p o o ipo
es Pla ón- a la cons ucción del mundo sup asensible en é minos p ác ica-
men e idén icos a los empleados años an es en el
Cu so de Basilea:
El homb e busca la « e dad)): un mundo que no se con adiga, que no equi oque,
que no cambie, un mundo
e dade o
-un mundo en el que no se su a: con a-
dicción, ilusión, cambio- causas del su imien o! No duda de que exis e un
mundo al y como debe se : le gus a ía busca el camino que conduce a él
[...]
¿De dónde oma el homb e aquí el concep o de
ealidad?
¿Po qué deduce p ecisamen e el
su imien o
del cambio, de la ilusión, de la
con adicción? ;y po qué no más bien su elicidad?
...
El desp ecio, el odio po odo lo que pasa, cambia, se me amo osea: ;de dónde
iene es a alo ación de lo que pe manece?
E iden emen e la olun ad de e dad es aquí el simple deseo de encon a se
en un
mundo de
la
quepemzanece.
Los sen idos engañan, la azón co ige los e o es:
po consiguien e,
se concluía,
la azón es quien conduce
a
lo que pe manece; es p eciso que las
ideas menos sen-
sibles
sean las más ce canas al «mundo e dade o)). La mayo pa e de las desg acias
p o ienen de los sen idos -impos o es, seduc o es, aniquilado es:
La
elicidad
sólo puede se ga an izada en el en e: el cambio y la elicidad se
excluyen. El deseo sup emo apun a a undi se con el en e. Ese es el camino
sin-
gz~ln
de la elicidad sup ema.
En suma: el mundo, al
y
como
debe ia
se , exis e; es e mundo en el cual i i-
mos no es más que
un
e o -es e mundo, el nues o,
no debe ia
exis i .
La
c eencia
en el en e se e ela no se más que una consecuencia: el
p imum
mobzle
p opiamen e dicho es la no c eencia con espec o a lo que de iene, la des-
con ianza opues a a lo que de iene, la al a de es ima de odo de eni
...
¿Qué especie de homb e piensa de es e modo? Una
especie
su ien e
imp o-
duc i a: una especie cansada de i i 4*.
Es a especie cansada de i i
-y,
po an o, decaden e- pone de mani-
ies o es e ca ác e decaden e en su modo nega i o de azona : p ime o desca-
li ica
y
niega aquello que le hace su i (el de eni , lo sensible)
y
sólo después
a i ma los concep os inmu ables (el ((se ))) an e cuya p esencia el dolo desa-
pa ece. La demonización de lo sensible es expues a po Nie zsche en el
C epúsculo de los ídolos
(1888) en é minos asimismo semejan es a los que había
u ilizado en el
Cu so de Basilea:
¿Me p egun a us ed qué cosas son idiosinc asia en los ilóso os?
...
Po ejemplo,
su al a de sen ido his ó ico, su odio a la noción misma de de eni , su egip i-
43.
Pa a un análisis
más
de allado de la lec u a nie zscheana del pla onismo, c . GALPARSORO,
José Ignacio
(1
989
).
La c i ique nie z chéenne desp ésupposi ions mo ales du pla onisme.
Uni e si é de Pa is-So bonne (Pa is-IV) (Diss.).
44.
KGW, VIII,
2,
9[6O].
64
En ahona
24,
1995
José Ignacio Galpa so o
Ruiz
~ismo~~. Ellos c een o o ga un
hono a
una cosa cuando la deshis o izan,
sub spe-
cie ae emi
-cuando hacen de ella una momia. Todo lo que los ilóso os han eni-
do manejando desde hace milenios ue on momias concep uales; de sus manos
no salió i o nada eal. Ma an, ellenan de paja, esos seño es idóla as de los con-
cep os, cuando ado a -se uel en mo almen e pelig osos pa a odo, cuando ado-
an.
La
mue e, el cambio, la ejez,
así
como la p oc eación
y
el c ecimien o son pa a
ellos objeciones, -incluso e u aciones. Lo que es no
de iene; lo
que de iene no
es...46.
Aho a bien, odos ellos c een, incluso con desespe ación, en lo que es. Mas
como no pueden apode a se de ello, buscan azones de po qué se les e iene.
«Tiene que habe una ilusión, un engaño en el hecho de que no pe cibamos lo
que es: ¿dónde se esconde el engañado ?)) «Lo enemos)), g i an dichosos, «¡es la
sensibilidad! Es os sen idos,
que ambién en o os aspec os son an inmo ales,
nos
engañan ace ca del mundo
e dade o.
Mo aleja: deshace se del engaño de los sen-
idos, del de eni , de
la
his o ia, de la men i a -la his o ia no es más que e en
los sen idos, e en la men i a. Mo aleja: deci no a odo lo que o o ga e a los sen-
idos, a odo el es o de la humanidad: odo él es «pueblo». ;Se ilóso o, se momia,
ep esen a el monó ono- eísmo con una mímica de sepul u e o!
-
;Y,
sob e odo,
ue a el
cue po,
esa lamen able
idéejxe
de los sen idos!, jsuje o a odos los e o es
de la lógica que exis en, e u ado, incluso imposible, aun cuando es lo bas an e
insolen e pa a compo a se como si ue a
La condena del mundo del de eni se á acep ada po la adición ilosó ica
he ede a de la concepción pla ónica. La «huida)) de la ealidad48 iene como obje-
i o la cons ucción de la eo ía de las ideas, que es si uada en
un
mundo sup a-
sensible. Nie zsche llama a ese mundo «mundo e dade o)) (en e comillas) pa a
exp esa la p e ensión de la me a ísica occiden al de encon a en él el conoci-
mien o i me
y
segu o, indudable
y
es ablecido de una ez po odas. Uno de los
es ue zos más impo an es del Nie zsche madu o consis i á en la c í ica del ((mundo
e dade o))49, in en ando desenmasca a el ca ác e iluso io del mismo po medio
de la explici ación de sus míse os o ígenes. Pese a lo que la me a ísica mani ies a,
45.
La e e encia a Pla ón, aunque no explíci a, es cla a. C .
C epúsculo de los ídolos,
nLo que
debo a los an iguos)).
42, donde Nie zsche a i ma que Pla ón ue a la escuela de los egip-
cios.
46.
La e e encia a Pla ón es nue amen e cla a. Nie zsche - olun a iamen e o no- pa a a-
sea el ex o de
Tiineo,
28a: aiQué es lo que es siemp e
( i
ó 6 uei) y no iene de eni
(yE ~a~ )? ¿Qué es lo que de iene siemp e
( i
o -j~:, ól~e o pE UE~) pe o no es
(6 )
nunca?
Lo p ime o, ap ehendido po la in eligencia y la azón, siemp e es de modo idén ico, lo
o o, en cambio, obje o de la opinión unida a la sensación i acional, nace y mue e, pe o eal-
men e no exis e jamás)).
47.
C epúsculo de los idolos,
<<La " azón" en la iloso ían
1,
ed. ci .
48. C .
Au o a,
S
448: <iPla ón huyó de la ealidad y sólo quiso con empla las cosas como páli-
das imágenes pensadas>).
0,
exp esado con mayo igo : wPla ón
es
un coba de en e a la ea-
lidad,
...
po consiguien e,
huye
al
ideal)).
(C epúsculo
d;.
los idolos,
«Lo que debo a los an iguosn,
2, ed. ci .).
49.
Cno de los ex os más céleb es de Nie zsche es el de
C epúsculo de los ídolos,
«Cómo el
"mundo e dade o" acabó con i iéndose en una ábula),. En es e ex o, Nie zsche ealiza
una condensada his o ia de la iloso ía occiden al en base p ecisamen e a la con aposición
«mundo e dade o~~/«mundo apa en en, cuyo o igen se si úa en Pla ón.
El jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón En ahona
24,
1995
65
el ((mundo e dade o)) no su ge guiado po una búsqueda pu a del conocimien-
o, comple amen e desp eocupada po las pasiones humanas. Su o igen es, más
bien, c(humano, demasiado humano)). Nie zsche nos mues a que si nos zambu-
llimos en las aguas oscu as de la his o ia, descub i emos el o igen mise able de
dicha cons ucción: su mo o es un
quasi
pa ológico pa o al su i nien ~~~.
La c í ica nie zscheana hace ambalea los cimien os de la cons ucción de la
me a ísica occiden al, mos ando p ecisamen e la debilidad de sus u idamen os.
Dadas las eno mes epe cusiones de es a c í ica en el pensamien o con em-
po áneo, el análisis de la genealogía de la in e p e ación nie zscheana de la gene-
alogía del ((mundo e dade o)) haciendo e e encia nue amen e al
Cum
de
Basilea.
Con ello se con ibui á - espondiendo así a los obje i os azados al inicio del
p esen e abajo-, po una pa e, a saca a la luz cie os aspec os que pe mane-
cen ocul os en la ob a de Nie zsche
y,
po o a, a elimina los asgos excesi os
que a causa de su es ilo ácido apa ecen en mul i ud de ocasiones en los ex os
c í icos pa a con la me a ísica5'. Po ejemplo, la g a e a i mación de Nie zsche:
Desde Pla ón la iloso ía es á bajo el dominio de la
encuen a una mejo comp ensión si analizamos los ex os del
Cul u
de
Basilea
en los que se abo da en ema de la génesis de la eo ía pla ónica de las ideas.
50. C . KGW,
VIII,
1,
8[2]:
es e
mundo es apa iencia
-po consiguien e
hay un mundo e -
dade o.
Es e mundo es condicional
-po consiguienle
hay un mundo incondicional.
Es e mundo es á lleno de con adicciones
-po consiguien e
hay un mundo sin con a-
dicciones.
Es e mundo es á en de eni
-po co;zsiguie;z e
hay un mundo del se .
No son más que conclusiones alsas (con ianza ciega en la azón: si
A
es,
su concep o
opues o B debe
se
ambién).
Es as conclusiones es án inspi adas po el
sujinzien o:
en el ondo son
deseos
de que haya al
mundo; el odio con a un mundo que hace su i se exp esa asimismo en el hecho de que se
imaginan o o, más
álido:
el
eseiz imien o
de los me a ísicos con a lo eal es aquí c eado
[...l.
Pe o el o igen de es as oposiciones
no necesi asamez e
emon a se a una üen e sob ena u al
de la azón: bas a con opone le la
ue dade agé;zesis de los co;zcep os:
A a p o iene de la es e-
a p ác ica, de la es e a de la u ilidad
y
de aquí ob iene su e igo osa
[...l.
Algo a igado
y
en e -
mo se exp esa en los me a ísicos
y
en los eligiosos en el hecho de que en en un p ime plano
los p oblemas del place y del su imien o. La
moya1
iene pa a ellos al
i npo a zcia sólo
po -
que ella pasa po se una condición esencial pa a la sup esión del su imien o.>)
El ca ác e decaden e del <<mundo e dade o,) es cla amen e mos ado po Nie zsche
cuando a i ma: <<Es el ins in o de la a iga de i i
y
no el de la ida el que ha c eado el o o
mundo)) (KGW,
VIII,
3,
14[168]).
5
1.
F en e a lo a i mado en el ex o ya ci ado, donde Niemche con esaba habe hecho de Pla ón
una <a ica u a», en el
Cuna
de
Basilea
exp esa su p eocupación po mosua a Pla ón al y como
e a: ((Es esenciai no de o ma o almen e su imagen (Bild)))
(CUTSO de Basilea,
p. 409-409).
52. KGW,
VIII,
1,
7[4]; c . ambién
Au o a,
P e acio,
$3:
desde
siemp e, desde que se habla
y
se con ence en el mundo, la mo al ha sido la mayo maes a de seducción
-y
po lo que
espec a a noso os, ilóso os la e dade a
Ci ce de losj ildso os.
;En qué consis e que, desde
Pla ón, odos los cons uc o es ilosó icos han edi icado en ano?
L...:
Todos los ilóso os han
edi icado sus cons ucciones sob e la seducción de la mo al),.
66
En ahona
24,
1995
José
Ignacio
Galpa so o
Ruiz
9.
El
ca ác e on o eológico de la eo ía de las ideas
El
Cu so
de
Bailea
no iene epa os en admi i quién es el que pone a Nie zsche
sob e la pis a de la idea de que la iloso ía pla ónica es á cons uida sob e p e-
supues os mo ales.
Y
ampoco los iene pa a c i ica explíci amen e a quien
sos iene una hipó esis di e en e. Así, Nie zsche dedica sie e páginas de es e
cu so53 a c i ica la concepción schopenhaue iana, según la cual la eo ía pla-
ónica de las ideas end ía un o igen es é ico po que Pla ón hab ía p opues o
una ap ehensión in ui i a de lo uni e sal54. En esumen, Nie zsche no es á de
acue do con Schopenhaue po que
Pla ón no llegó a la eo ía de las ideas a pa i de lo isible, sino solamen e a pa -
i de
concep os no sensibles
como lo Jus o, lo Bello, lo Mismo, el Bien55.
Además de ello, p opone es a gumen os que analiza con cie o de alle: la
eo ía pla ónica de las ideas no end ía una génesis es é ica po que:
[l.
En Pla ón la dialéc ica
(y
no la con emplación es é ica)] es la ía hacia las ideas.
2.
El desp ecio de Pla ón po el a e, al que com ende de un modo o almen e
bP
an ies é ico.
3.
Su simpa ía po las ma emá icas5
.
F en e a la in e p e ación schopenhaue iana, Nie zsche sos iene que
la pulsión
(T ieb)
es é ica es, pa a Pla ón, un
ins in o
secunda io de su na u ale-
za,
y
no
una pulsión p incipal dominan e.
Y
segu amen e, es a pulsión es á
domi-
nada
po o a, po la pulsión mo al. El es
é ico
po comple o.
La
génesis de la eo ía
de las ideas no se pueden comp ende sin es a pulsión é ica)57.
Nie zsche, as econoce nue amen e que su conclusión es deudo a de los
ex os de ~ is ó eles~~, pasa a analiza el modo en que ese ca ác e é ico se
encuen a p esen e en la cons ucción pla ónica:
A is ó eles dice exp esamen e que [Pla ón] pa ió de las in es igaciones
é icas
de
Sóc a es pa a llega a la hipó esis de un mundo no sensible. Po ello, en el acaba-
mien o del sis ema la idea del
Bien
ha quedado como la idea sup ema
(dze Idee des
Gu en [is ] hochs e geblieben).
Así como el sol en el mundo isible gene a ida
y
conocimien o, así como da la luz al ojo
y
hace isibles las cosas, pe o al mismo
53.
Cu so de Basilea,
p.
405-412.
54.
C .
Ibídem., p.
405,
donde Nie zsche ci a un ex o de Schopenhaue en el que se enuncia
dicha hipó esis:
Pa e ga
y
Pa~apolimena,
S50.
iMás
adelan e, Niemche hace nume osas e e-
encias a
El mundo como olun adl~ ep esen ación.
55.
Cu so de Basilea,
p.
408.
56.
Ibídem.
57.
Ibídem,
p.
41
1.
58.
Nie zsche se e ie e
al
ex o, ya ci ado po
él
mismo y ep oducido en es e abajo, de
Me .,
A
6,
987
b.
El
jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón
En ahona
24,
1995
67
iempo conduce a odo al c ecimien o, así en el mundo sup asensible el Bien es
la uen e del se y del sabe , de la acul ad de conoce y del conocimien o;
y
como
el sol es más ele ado que la luz
y
que el ojo, el Bien es más ele ado que el se y el
sabe
(y óal;,
o hqee~u,
e dad del se , ealidad;
República,
VI,
508e). Aquí se eco-
noce el elemen o p edominan e del alma de Pla ón, que ha es ado ac i o en la
génesis de la eo ía de las ideas. La a ea consis ía en encon a el mundo que el
que es e dade amen e bueno econoce como su mundo, en el que no es ni inquie-
ado ni seducido, en el que oda la sensibilidad gua da silencio, en el que ya no
exis e e , oí y sen i . El hecho de se bueno, la pe ección, pe enece a la esen-
cia de cada idea; no la pe ección es é ica, sino la é ica
[...l.
El mal no puede pe -
enece a la e dade a esencia de las cosas; se deja sen i inmedia amen e como lo
que no debe se . El ins in o
(T ieb)
es insepa able del mal, hay que e i a lo
y,
po
an o, cambia el p opio es ado. En el mal
sen imos
la con adicción en la eali-
dad. La esencia e dade a sólo puede se pu amen e buena
y
pe ec a59.
El jo en p o eso Nie zsche halla la con i mación del ca ác e mo al de la
cons ucción pla ónica en el luga eminen e que en ella se ese a a la idea del
Bien. La idea del Bien es la causa del es o de las ideas -po consiguien e, de
odos los en es, an o in eligibles como sensibles-
y,
además, es el a o que
guía an o a la acción mo al como al conocimien o humanos. En el úl imo
ex o ci ado, Nie zsche se limi a a expone las azones po las cuales es ima
que la iloso ía pla ónica es á cons uida sob e p esupues os mo ales. Pe o es a
cons a ación no deja á de ene su e ec o anos más a de, po lo que se puede
deci que el jo en p o eso Nie zsche p epa a el e eno al Nie zsche madu o,
seleccionando los obje i os que se án ul e io men e a acados. Si, en e ec o,
hacemos un eco ido po los ex os del Nie zsche alejado de la uni e sidad,
comp obamos que uno de los blancos p e e idos en sus c í icas es p ecisamen e
la cúspide del andamiaje pla ónico:
el peo , el más du ade o y pelig oso de odos los e o es ha sido has a aho a un
e o de dogmá icos, a sabe , la in ención po Pla ón del espí i u pu o y del bien
en síG0.
Es e e o , p ecisa Nie zsche,
consis e en con undi lo úl imo
y
lo p ime o. [Los ilóso os] ponen al comienzo,
como
comienzo, lo que iene al inal -¡po desg acia!, ;pues no debe ía siquie a
eni !- los ((concep os sup emos)), es deci , los concep os más gene ales, los más
acíos, el úl imo humo de la ealidad que se e apo a. Es o es, una ez más, sólo
exp esión de su modo de ene a : a lo supe io no le es
Líci o
p o eni de nada
...
Mo aleja: odo lo que es de p ime ango iene que se
causa sui.
El p ocede de
algo dis in o es conside ado como una objeción, como algo que pone en en edi-
cho el alo . Todos los alo es sup emos son de p ime ango, ninguno de los con-
cep os sup emos, lo exis en e, lo incondicionado, lo bueno, lo e dade o, lo pe ec o
59.
Cu so de Basilea,
p.
412-413.
60.
Más allá del bien
y
del mal,
P ólogo,
ed.
ci .

68
En ahona
24,
1995
José Ignacio Galpa so o Ruiz
-ninguno de ellos puede habe de enido, po consiguien e
iene que se causa sui.
Mas
ninguna de
esas
cosas puede se ampoco desigual una de o a, no puede
es a
en con adicción consigo misma
...
Con es o ienen los ilóso os su es upendo con-
cep o «Dios,,
...
Lo úl imo, lo más enue, lo más acío
es
pues o como lo p ime o,
como causa en sí, como
ens ealissimum
...('l.
10.
La c í ica nie zscheana
al
Dios de la on o eología
En el concep o de ((Dios)) se aunan, pues, los concep os sup emos, de sue e
que Dios es decla ado el en e sup emo de la me a ísica, ca ac e izado po no
ene con ac o con aquello que es de ango in e io a él, es deci , po no p o-
eni del come cio con la empi iaG2. «Dios» y la ((idea del Bien)) pla ónica coin-
ciden en es o. Nie zsche iene p esen e es a simili ud
y
a, incluso, más lejos
llegando a iden i ica es os dos conceplos. Pa a él, ((Dios)) y la cidea del Bien))
pla ónica no son más que dos nomb es dis in os u ilizados pa a exp esa lo
mismo, a sabe : aquello que ocupa el luga más eminen e en el mundo sup a-
sensible. Es a iden idad es a i mada po Nie zsche en el ex o siguien e:
Pla ón
(...)
quiso demos a se
a
sí mismo, empleando oda su
ue za
--;la
ue za
más
g ande que has a aho a hubo de emplea un ilóso o!- que azón
e
ins in o ien-
den de po sí
a
una zinica
me a,
al
bien,
a
»Dios»;
y
desde Pla ón odos los eólo-
gos
y
ilóso os siguen la misma senda63.
La cúspide del ((mundo e dade o)) es á, pues, ca gada de a ibu os mo a-
les. Es a cons a ación, que se emon a
al
Czi so
de
Basilea,
conduce a Nie zsche
a c i ica lo que pa a la me a ísica cons i uye el núcleo de su cons ucción.
Podemos, pues, conside a que la c í ica de Nie zsche ep esen a una denun-
cia de la cons i ución on oaga ológica u on o eológica de la me a ísica occi-
den al, dado que su c í ica consis e en pone en cues ión la lici ud de la
concepción que a i ma que un en e p i ilegiado -llámese «idea del Bien» o
((Dios))-, po el hecho de se causa de sí mismo, es la causa
y
el undamen o
del es o de los en es
y,
po añadidu a, del mundo en su o alidadG4.
61.
C epúsculo de los idolos,
«La " azón" en la iloso ían,
5
4,
ed. ci .
62. Es a idea es á en con o midad con el
Cu so de Basilea,
cuando Nie zsche c i icaba la hipó-
esis schopenhaue iana, según la cual la eo ía pla ónica de las ideas end ía un o igen es é-
ico po que Pla ón hab ía p opues o una ap ehensión in ui i a de las ideas.
63.
Más allá del bien
y
del mal,
5
191, ed. ci . La cues ión de la iden idad en e los concep os de
c<Dios,~ y de la «idea del Bien), en Pla ón ha sido muy deba ida. Si bien es cie o que Pla ón
nunca iden i ica en sus ex os a la idea del Bien con la di inidad, es a iden i icación sí se
p oduce implíci amen e, dado que a los dos se les cali ica de una mane a que sólo puede
con eni a un único se . En Pla ón, an o la idea del Bien (C .
Rep.
VI,
508e) como la di i-
nidad (C .
Timeo,
30a, donde la di inidad es
LO
ag a ó ) son conside ados como el más
eminen e de los se es.
64.
Las
simili udes en e algunos aspec os de las c í icas nie zscheana y heidegge iana son pa en-
es. En el ex o que abo da es a cues ión (HEIDEGGER,
M.
(1968). «La cons i u ion on o-
héo-logique de la mé aphysique,~.
Ques ions
1,
Pa ís: Gallima d, p. 277-308), Heidegge
El
jo en p o eso Nie zsche
y
Pla ón En ahona
24,
1995
69
La c í ica nie zscheana al Dios de la me a ísica es á es echamen e liga-
da con su e lexión sob e el lenguaje. Los concep os sup emos de la me a í-
sica, englobados bajo la úb ica «Dios)) son, pa a Nie zsche, me á o as
escle ~ icas~~ a las que sus c eado es concedie on el es a u o de la e dad en
sí. Con el concep o ((Dios)) -al igual que sucede con los demás concep os
sup emos-, el me a ísico hace un uso ilegí imo del lenguaje pues o que p e-
ende, po medio de es e concep o, accede al en sí de las cosas. Pe o, pa a
Nie zsche, la g amá ica no nos pe mi e ap ehende lo que las cosas son en
sí mismas, dado que es incapaz de anquea el abismo que sepa a el lenguaje
y
la ealidadG6. El concep o de ((Dios)) encuen a ambién su coa ada en la g a-
má ica:
Temo que no amos a desemba aza nos de Dios po que con inuamos c eyendo
en la g amá icaG7.
La g amá ica a i ma que oda p oposición es á o mada po un suje o
y
un
p edicado. La me a ísica in e p e a el p edicado como acción que iene que
se p oducida siemp e po un suje o. Cuando se a a del p edicado «mundo»,
es p eciso que el suje o sea lo su icien emen e pode oso como pa a c ea el
mundo.
Y
Dios es p ecisamen e el suje o que esponde a es a ca ac e ís ica de
omnipo encia. Pe o, según Nie zsche, es o no es más que
la alsa conclusión que desde siemp e nos conduce a una causa p ime a, a un Dios,
causa del mundoG8.
En el ex o ya ci ado de
C epúsculo
de
los idolos
imos como pa a Nie zsche
es a causa «p ime a» no es en ealidad más que lo ((úl imo)). Hay que en en-
de aquí «úl imo» en dos sen idos. En p ime luga , el concep o «Dios» es una
incluye a Nie zsche en e los me a ísicos. Su lenguaje se ía me a ísico po que pe manece ía
en el ol ido del se , lo mismo que le ocu e al de Pa ménides o al de Hegel. De la lec u a
de es e ex o se desp ende que, pa a Heidegge , odo pensamien o me aFísico es on o eológico.
Teniendo en cuen a que, pa a
él,
Nie zsche es ambién un pensado me a ísico, hab ía que
.
espe a que Heidegge a i ma a que la iloso ía de Nieasche
es
una on o eología. Sin emba -
go, es a expec a i a no se e sa is echa po que Heidegge gua da silencio sob e es a cues-
ión. Pa ece como si Heidegge conside a a que la concepción on o eológica no es á p esen e
en la iloso ía de Nie zsche. No obs an e, ello no le imuide conside a lo como un oensa-
do que o ma pa e de la me a ísica, es deci , del pensamien o que se ca ac e iza p ecisamen e
po el hecho de plan ea un en e p i ilegiado (Dios) como
causa sui
y como causa de odos
los en es. Po lo an o, hay que conclui que el silencio de Heidegge sob e el p oblema
aludido ep esen a una impo an e ca encia en su in e p e ación de la iloso ía de Nieasche.
65. C . <<Ube Wah hei und Lüge im aussmo alischen Sinnen, in KGW, 111, 2.
66. C . Ibídem. C . ambién KGW,
VIII,
2,
11
[73]:
«Los medios de exp esión del lenguaje
son inu ilizables pa a exp esa el de eni : pe enece a nues a
i edz~c ible necesidad de
coiz-
se ación
el plan ea cons an emen e un único mundo más g ose o de lo que pe manece,
de "cosas", e c.)).
67.
C epúsculo de los idolos,
%La
" azón" en la iloso ían,
4
5,
ed. ci .
68.
KGW,
VII,
2, 26[209].
70
En ahona
24,
1995 Josi Ignacio Galpa so o
Ruiz
c eación humanaG9 y, po an o, el esul ado inal de un p oceso de e mina-
do; no es algo que se encon a a ahí desde el p incipio. En e ec o, el su i-
mien o que el ca ác e inap ensible del de eni p o oca en los me a ísicos, les
obliga a abula
y
a in en a un concep o que posee las ca ac e ís icas del ((se ))
pu o y, en es a medida, comple amen e libe ado de la con aminación del de e-
ni . En segundo luga , Dios es lo «úl imo)> po que se a a del concep o más
alejado del mundo del de eni y, en i ud de ello, ocupa la cúspide del anda-
miaje cons uido en el mundo sup asensible. Dios es, pues, la icción sup e-
ma po que se encuen a en el pun o más alejado del mundo eal, del mundo
en cons an e de eni y, además,
al
a a se de una icción ab icada po la deca-
dencia, ep esen a la cúspide de las cualidades mo ales decaden es:
La unes a c eencia en
la
ealidad de
las
sup emas cualihdes mo ales
[en endida]
como
Dios:
po eso mismo odos los alo es eales negados y concebidos desde un p inci-
pio como
no alo es.
Asi,
la
con ana u aleza
subió al ono. G acias a una lógica ine-
xo able se llegaba a la exigencia absolu a de la
negación
de
la
na u aleza7'.
El
Dios mo al de la on o eología (cuyo o igen se emon a a Pla ón) demo-
niza al mundo sensible. An e es a si uación, Nie zsche oma pa ido
y
decla a:
Yo soy el
ad oca us diaboli
y
el acusado de Dios71
Po lo an o, el obje i o de Nie zsche se á el de es i ui al de eni el es a-
u o que poseía an es de que la me a ísica lo hubie a des alo izado. En es e
sen ido, Nie zsche a i ma:
Obje i o: la san i icación de las ue zas más pode osas, más emibles
y
más desac e-
di adas, es deci , pa a e oma una ieja imagen: la di inización del diab10'~.
La c í ica al «Dios» en endido como cúspide del «mundo e dade o)) ae-
á como consecuencia la es au ación de aquello que el de eni había pe dido
a causa de la acusación de inmo alidad o mulada po la me a ísica: la ino-
cencia.
Y,
con ello, el mundo pod á libe a se de la pesada condena que le había
sido impues a. El siguien e ex o de Nie zsche exp esa cla amen e es a idea:
Que no
se
haga ya esponsable a nadie, que no sea líci o a ibui
el
modo de se
a una
causa p ima,
que el mundo no sea una unidad ni como
senso iunz
ni como
«espí i u»,
sólo es o es la gyan libe ación,
-sólo con es o queda es ablecida o a
69.
C .
Cuepúsculo
de
los ídolos,
<<Sen encias
y
lechas)),
8,
ed. ci ., donde Nie zsche p opone la
siguien e al e na i a: «¿Cómo?, jes el homb e un desacie o de Dios?, ;o Dios sólo un desa-
cie o del homb e?)). Es ácil de adi ina que Nie zsche sos enía la espues a a i ma i a a la
úl ima p egun a.
70.
KGW,
VIII,
2,
10[152].
71.
KGW,
VII,
1,
1
[65].
72.
KGW.
VIII,
1,
1
[4].
El
io en o o eso Nie zsche
Pla ón
En ahona
24,
1995
71
ez la inocencia del de eni
...
El concep o <<Dios» ha sido has a aho a
la
g an
obje-
ción con a la
exis encia
...
Noso os negamos
a
Dios, negamos la esponsabilidad
en Dios: sólo asi edimimos
al
mundo...73.
La c í ica que el Nie zsche madu o di ige con a la on o eología encuen-
a una se ie de impo an es p ecisiones si enemos en cuen a lo que es a i mado
en el
Cu so
de
Basilea.
A la luz de es e úl imo ex o, podemos deci que es au a
la inocencia del de eni equi ale a de ol e al de eni (es o es, al mundo sen-
sible o a la ealidad) el es a u o que poseía an es de que Pla ón - as su
encuen o con Sóc a es- hubie a p ocedido a su des alo ización
y,
po ende,
a su condena. El as ea -a a és del es udio de aquellos ex os que pe -
mi en el acceso a los o ígenes de la p oducción in elec ual de Nie zsche- la
genealogía de su pensamien o posibili a el hallazgo del pun o de pa ida sob e
el que se desa olla á su c í ica a odo el edi icio de la me a ísica occiden al.
Asimismo, se puede cons a a que en el
Cuyso de Basilea
se encuen an ya p e-
sen es algunos elemen os (po ejemplo, la admi ación nie zscheana po
He ácli o, su ei indicación de los sen idos y del mundo del de eni ) que
ocupa án un luga cen al en los emas p incipales de la iloso ía de Nie zsche:
la olun ad de pode ío, el e e no e o no y el supe homb e.
1 1.
Conclusión
Nie zsche no p e endió cons ui ningún «sis ema» ilosó ico. Siemp e ei-
indicó un pensamien o ágil pues o de mani ies o en el géne o escogido p e-
e en emen e pa a exp esa su pensamien o: el a o ismo. Pe o ello no quie e
deci que los di e sos esc i os de Nie zsche es én comple amen e desconexos
en e sí. El análisis compa a i o en e el
Cuyso de Basilea
sob e Pla ón
y
sus
esc i os más madu os mues a una con inuidad en su pensamien o. Es posi-
ble es ablece un hilo conduc o en e la p ime a p oducción in elec ual de
Nie zsche
y
sus úl imos esc i os an es de enloquece : su sospecha de que el
edi icio de la me a ísica es á cons uido, desde Pla ón, sob e p esupues os
ex aídos de una mo al decaden e y an ina u al. Como queda dicho, el jo en
p o eso Nie zsche p epa a el e eno pa a la c í ica que hab á de se e ec ua-
da años más a de.
El
Cu so de Basilea
pe mi e igualmen e, al y como hemos enido ocasión
de comp oba , explici a las uen es de las que bebe Nie zsche en sus análisis.
Po lo que espec a a Pla ón, es cla o que Nie zsche basa su análisis en la lec-
u a de los ex os de ~ is ó eles'~ y no en los de Schopenhaue . Del mismo
73.
C epúsculo de
los idolos,
<<Los cua o g andes e o es>>,
5,
ed. ci .
74.
Es o se e con i mado po o a cues ión abo dada po Nie zsclie en el
C 4i.so de Basilea
y
que aquí no podemos sino indica . Cuando Nie zsche explica la in luencia eje cida po ele-
men os pi agó icos en la eo ía pla ónica de las ideas, sigue de nue o a A is ó eles, ep o-
duciendo el la go ex o de
Me a lsica,
A,
6,
987a 29-987b
33
(Cu so sob e Pla ón,
p.
414-415)
y
limi ándose más a de a hace un comen a io del mismo.