En ahona
20,
1993
191-97
La pos modemidad. Bases ilosó icas
y
alo es
José
M.
Fonollosa Pla
1. La pos mode nidad: bases ilosó icas
Tan o Habe mas como Lyo a d es án de acue do en desc ibi la pos mode -
nidad como el penodo en el que hay un eni a menos de los «g andes ela os» le-
gi imado es, aquellos que,
al
se icio de cada cul u a, o ecen una isión in eg ada
y lógica, en de ini i a acional, de la ma cha his ó ica de la humanidad'. En lo que
disc epa án se á en la e aluación del enómeno. Mien as pa a el p ime o se á un
acciden e que no in alida el p oyec o mode no, pa a el ilóso o ancés ep esen a
un paso adelan e en la libe ación del se humano del dogma de la e dad absolu a,
de la unidad
y
de la azón dogmá ica de la mode nidad. Así lo e Lyo a d:
En la sociedad
y
la cul u a con empo áneas, sociedad pos indus ial, cul u a
pos mode na, la cues ión de la legi imación del sabe se plan ea en o os é mi-
nos. El g an ela o ha pe dido su c edibilidad, sea cual sea el modo de iini icación
que se la haya asignado: ela o especula i o, ela o de emancipación-.
Pe o, jcuáles son las bases ilosó icas de la pos mode nidad? ¿Exis en p e-
ceden es del pensamien o pos mode no? En es e sen ido, no esul a descabellado
acudi , una ez más, a la G ecia an igua pa a encon a un modelo de in e p e a-
ción de la ealidad muy pa ecido al que o ece la pos modemidad: el ep esen ado
po la so ís ica. Es o se e idencia cla amen e en su c eación undamen al: la e-
ó ica, es deci , la mane a de pe suadi , de con ence , independien emen e de la
alidez de las azones a gumen adas. Pa a los so is as, la e ó ica quedaba lib e de
odo alo absolu o congnosci i o o mo al y de cualquie in que alcanza . «El
homb e es la medida de odas las cosas: de las que son en an o que son, de las que
no son en an o que no son». Con es a o mulación. P o ágo as de Abde a
(480-
410
aC), a i ma que no hay ninguna e dad absolu a, odo es ela i o a cada
homb e ya que de las cosas sólo podemos llega a su apa iencia. no a lo que eal-
men e son. Un análisis más p o undo de es e pensamien o nos lle a ía a busca un
pa alelismo con el p esupues o de la doc ina de He ácli o ci ada po Pla ón en el
diálogo
C á ilo:
«...se supone que He ácli o enseñó que odas las cosas es án en
mo imien o y que nada eposa, las compa a a la comen e de un no, y dice que no
1.
VA~IMO,
G.
(1991),
É ica de la i i e p e ación,
Paidós, Ba celona.
2.
LYOTARD,
J-F.
(1989),
La
condición pos modenia,
Cá ed a,
Mad id.
92
/
En ahcna
20, 1993
José
MTonollosa
Pla
se puede descende dos eces en la misma agua»3. En de ini i a, nada pe manece,
no hay nada e e no o absolu o.
Igualmen e, el homb e ambién se á la medida de lo jus o, de lo bello y de lo
bueno. Así queda expues o en el diálogo Tee e o cuando Sóc a es pone en boca de
P o ágo as la siguien e a i mación: «Así acon ece que odo cuan o a cada ciudad
pa ece jus o y bello, lo es en ealidad po el hecho de que ella lo legisle en es e
sen ido»? Igualmen e, según Jeno on e, Hipias negaba que la p ohibición del in-
ces o uese ley na u al, uni e sal, desde el momen o que algunos pueblos la ans-
g edían. Queda cla o, pues, que pa a los so is as sólo las leyes de la na u aleza
pueden se uni e sales;
y
las leyes po las que se egulan
y
igen las sociedades
son ela i as, pa icula es, con ex ualizadas e his ó icas. He aquí un ela i ismo
cul u al a alz la le e que, con ein icinco siglos de e aso -Pla ón y el c is-
ianismo se enca ga on de enmasca a lo- apa ece como ca ac e ís ica básica de
la ac ual sociedad pos mode na.
En es e sen ido, y ya más ecien emen e, no esul an menos in e esan es las e-
lexiones de Finkielk au sob e el pensamien o de He de e lejado en su ob a
O u~ iloso ia de la lzis o ia (1774). Pa a He de no exis e nada absolu o, nada que
se pueda egi o juzga desde ue a del con ex o donde se p oducen las ob as hu-
manas. Así, según Finkielk au , He de :
.
..se empeña en e mina con ese e o secula de la in eligencia, consis en e en
descon ex ualiza las ob as humanas, en ex ae las del luga donde se han p o-
ducido
y
juzga las
a
con inuación a pa i de los c i e ios in empo ales del Bien,
de la Ve dad o de la Belleza5.
He de , e iden emen e, se e ela con a el sibunal de los alo es e e nos y de la
azón en mayúscula, que, desde Pla ón, había p esidido
y
juzgado el de eni his ó ico
de los se es humanos. Tend á que pasa aún un siglo pa a que Pla ón sea ealmen e
«asesinado»
y
las bases de la pos mode nidad queden de ini i amen e consolidadas.
En e ec o, con
la
mue e de Dios en
las
manos del homb e, anunciada po
Nie zsche
(La
gaya ciei~ciu, a o ismo
125),
queda abie o el camino pa a la pos -
mode nidad ilosó ica. Así lo e Va imo cuando a ma:
<<.
.
.la pos mode nidad
i-
losó ica nace en la ob a de Nie zsche.. Mue o Dios, no hay e dad absolu a,
hay múl iples e dades, la e dad queda disuel a.
Es o ocumó cuando la palab ea más a ea de odas ue p onunciada po un dios
mismo, la palab a: «;Exis e un único Dios! ¡No end ás o os dioses jun o a
mí!»
-un iejo dios hu año, un dios celoso se sob epasó de ese modo.
Y
odos los dioses ie on en onces, se bambolea on en sus asien os
y
g i a on:
«¿No consis e la di inidad p ecisamen e en que exis en dioses, pe o no dios?»'.
3.
PLATON,
C ú ilo,
402
a.
4.
PLATON.
Tee e o,
167
c.
5
FISKIELKRAL'T.
A.
(1987),
La
de o u del pensamien o, Anag ama, Ba celona,
p.
10.
6. VAPIMO,
G.
(1987).
El$ z de la modenzidud. ~Viizilismo
y
he ~ze zéu ica en la cul i4 a pos no-
de ia, Gedisa, Ba celona,
p.
145.
7.
NIETZSCHE,
F.
(1972),
íisi habló Za a us a, Alianza, Mad id,
p.
56.
La pos mode nidad. Bases ilosó icas
y
alo es En ahona
20,
1993
/
93
Ha mue o el mono eísmo, el Dios dogmá ico que ce aba el paso a la plu a-
lidad, a la di e sidad de azones, el Dios que dic a lo que es á bien y lo que es á
mal, lo bello y lo jus o; en de ini i a, han mue o Sóc a es, Pla ón, Hegel y a n-
bién la Razón legi imado a del sen ido de la his o ia. No hay una explicación
única y global de la ealidad: ha mue o la mode nidad.
Según Nie zsche, se sale ealmen e de la mode nidad con es a conclusión nihi-
lis a. Pues o que la noción de e dad ya no subsis e y el undamen o ya no ob a,
pues no hay ningún undamen o pa a c ee en el undamen o,
ni
po lo an o c ee
en el hecho de que el pensamien o deba « unda », de la mode nidad no se sald á
en i ud de una supe ación c í ica que se ía un paso dado oda ía en el in e io
de la mode nidad misma8.
No exis en alo es uni e sales y ahis ó icos, po que no hay undamen ación
que me obligue a cumpli los. Decapi ados Dios y la Razón, el se humano queda
lib e pa a c ea nue os alo es, comienza la ansmu ación de los alo es; lo que
ale es á en la his ona, pe o no en la his ona única y uni e sal, en una his ona sin
sen ido, sin umbo, plu al y en cons an e cambio. h'o quedan ya alo es e e nos,
no hay nada e e no. Adquie en, aquí, o a ez, especial signi icación las palab as
a ibuidas a He ácli o en el diálogo
C á ilo:
«... odas las cosas luyen y nada pe -
manece».
Con la mue e del Dios único mue e ambién la ci ilización mode na, el
homb e mode no: el camello ha sido de o ado po el león, ha nacido un nue o
niño: el Supe homb e.
En o o iempo decíase Dios cuando se mi aba hacia ma es lejanos; pe o aho a
yo os he enseñado
a
deci : supe homb e.
Dios es una suposición; pe o yo quie o que ues o supone no aya más lejos
que ues a olun ad c eado a9.
El Supe homb e se se i á de la Volun ad -no de la Razón- de Pode pa a
c ea los nue os alo es, pa a da un nue o sen ido al mundo y ija nue as ine-
as que no dependan de ideales ansmu ados. No se a a de supe a el pasado con
o os alo es ambién no ma i os y dogmá icos: mue o dios, no hay ni supe io
ni in e io , lo que hay es plu alidad. Ya no hay una egulación absolu a, hay múl-
iples ue zas o pode es:
También en el conoce yo sien o únicamen e el place de mi olun ad de engen-
d a y de eni ; y si hay inocencia en
mi
conocimien o, es o ocu e po que en
él
hay olun ad de engend a .
Lejos de Dios y de los dioses
me
ha a aído esa olun ad; qué hab ía que c ea si
los dioses..
.
exis iesenlO.
8.
VATTIMO,
G.
(1987), o.c.,
p.
147-148
9.
NIETZSCHE,
F.
(1972), o.c.,
p.
131.
10
Ibíd.,
p.
133.
94
/
En aJona 2CJ
1993
José MTonollosa
Pla
Igualnien e, con la mue e de Dios, Xie zsche acaba con el sen ido esca oló-
gico del iempo p opio de la época mode na. La his o ia ya no apun a hacia un ex-
enio en el que exis e la pe ección (Dios), la his o ia ya no iene sen ido. Con el
concep o del E e no Re o no se e i a en ende el Supe homb e como un in pe -
ec o, coino un pun o inal hacia el que hay que apun a . El iempo, pa a Nie zs-
che, al igual que en la sociedad pos mode na, es cíclico. La exis encia de oda e-
alidad es ci cula , epe i i a y queda ence ada en sí misma, sin o ien a se o
di igi se hacia nada ue a de ella. Es o es e iden e en el siguien e ex o:
...
Todo a, odo uel e; e e namen e ueda la ueda del se . Todo mue e, odo
uel e a lo ece , e e namen e co e el año del se .
Todo se ompe, odo se ecompone; e e namen e la misma casa del se se cons-
uye a
sí
misma. Todo se despide, odo uel e a saluda se; e e namen e pe ma-
nece iel a sí el anillo del se .
En cada ins an e coinienza el se ; en o no a odo «aquí» gi a la es e a «allá». El
cen o es á en odas pa es. Cu o es el sende o de la e e nidad".
E i la pos nodeniidad, en e ec o, hay negación del p og eso; lo único que ale
es el p esen e, el aquí
y
el aho a. La his o ia iene el sen ido que cada uno se cons-
uye, no hay un sen ido al que apun en odos.
Con Nie zsche, pues, quedan asen adas de ini i amen e las bases ilosó icas
de lo que hoy denominamos sociedad pos mode na. Sin emba go, en el anscu so
de es e siglo o os au o es han con ibuido a consolida y e o za las esis anun-
ciadas po el ilóso o alemán. Así, pa a Va imo exis e una cla a conexión en e
Nie zsche, Heidegge y la pos mode nidad12. El au o i aliano a i ma que «pa a
Nie zsche odo el p oceso del nihilismo puede esumi se en la mue e de Dios
o
ambién en la des alo izació i de los alo es sup emos. Pa a Heidegge , el se se
aniquila en cuan o se ans o ma comple amen e en alo »13.
Heidegge se opone a la subje i idad que había ca ac e izado a las iloso ías
de la mode nidad. Pa a el pensamien o mode no, el suje o cuando conoce se com-
po a de mane a ac i a en e
al
obje o, alo ándolo
y
cons uyendo su signi icado.
La ealidad ex e io al suje o y la p opia exis encia se cons uyen a pa i de la p o-
pia subje i idad. Es o ainbiSn es aplicado pa a el conocimien o del se
y,
po lo
an o, és e queda bajo el pode del suje o. Pa a Heidegge la e lexión sob e el se
debe ealiza se desde su es uc u a p opia
y
conc e a y no desde la subje i idad:
«En el sen ido heidegge iano, el nihilismo sena pues la indebida p e ensión de que
el se , en luga de subsis i de mane a au ónoma, independien e y p opia, es é en
pode del suje o»'" Va imo ad ie e que la a inidad de Heidegge con Nie zsche
110
debe conclui aquí, sino que es necesa io a ibui al é mino alo ( educción
del se a alo ) el signi icado de « alo de cambio». Es deci , el se queda edu-
cido en ealidad a alo de cambio. En e ec o, pa a Nie zsche no han desapa ecido
los alo es en gene al, sino los alo es absolu os ep esen ados po Dios. De es a
11.
Ibíd.,
p.
300.
12.
VATTLMO,
G.
(1987),
o.c.,
p.
9
13.
Ibíd.,
p.
24
14.
Ibíd.,
p.
24.
La pos mode nidad Bases ilosó icas
y
alo es En ahona
20.
1993
195
mane a se ab e la posibilidad de que los alo es, sin «la ins ancia inal y bloque-
ado a del alo sup emo ~ios»'~, pueden con e i se y ans o ma se po múl i-
ples causas:
...
el nihilismo es la ans o mación del alo de uso en alo de cambio. No se
a a de que el nihilismo sea que el se es é en pode del suje o, sino que el se se
haya disuel o comple amen e en el discuni del alo , en las ans o maciones in-
de inidas de la equi alencia uni e sal16.
También, como apun a Oc a i Fulla , en la sociedad pos mode na, en cie a
mane a, se eg esa al modelo exis encialis a''. En e ec o, pa a Sa e el pun o de
pa ida del exis encialismo es cuando Dos oie sky esc ibe: «Si Dios no exis ie a
odo es a ía pe mi ido». El homb e queda lib e de alo es absolu os que legi imen
su conduc a, no iene dónde a e a se: «Es amos solos, sin excusas. Es lo que ex-
p esa é diciendo que el homb e es á condenado a se lib e. Condenado, po que no
se
ha c eado a sí mismo, y sin emba go, po o o lado, lib e po que una ez a o-
jado al mundo es esponsable de odo lo que hace»18.
En la sociedad pos mode na, ampoco hay alo es absolu os que guíen la
exis encia humana; el suje o queda lib e pa a au ocons ui se a sí mismo. es el
único esponsable de sus ac os. En é minos exis encialis as, el se humano no
deja de expe imen a la «angus ia» de ene que elegi en cada momen o sin apo-
yos sólidos en los que basa se.
2.
Los alo es en la pos mode nidad
El
Bo z~ln~
de
o os
iempos descansaba sob e Dios. Asesinado és e, apa ecen aquí
y
allá alo es mo ales, es é icos, an opológicos..
.,
de espaldas unos
a
o os y o-
dos aquí icos, endebles. desmed ados. lacos. ~os mode nidad'~.
Con es e pá a o de Oc a i Fulla queda ca ac e izada la pos mode nidad en
su ámbi o axiológico. E ec i amen e, si no hay nada absolu o odo es ela i o
y,
po lo an o, nada ni nadie puede obliga nos. En la sociedad pos mode na, no es
posible habla de alo es mo ales uni e sales y anscenden ales que guíen las ac-
ciones humanas. Es o es así en la medida en que se ha pe dido el undamen o le-
gi imado que obliga a su cumplimien o. Lo que se da es un amplio mosaico de
cul u as, con sus p opios alo es, que se en obligadas a con i i y que, en la ma-
yona de ocasiones, es imposible que lleguen a un mínimo acue do en e sí. En ú1-
15.
Ibíd.,
p.
25.
16.
Ibíd.,
p.
25.
17.
FULLAT,
0.
(1990),
Paideusis. Ali opologies pedagbgiques co i enipo anies,
Publicacions de la
Uni e si a Au bnoma de Ba celona. Bella e a.
18.
SARTRE,
J.P.
(1985),
El
exis e zcialismo es
z i
humanismo,
Ediciones del
80,
Buenos Ai es.
19.
FLILAT,
0.
(1990),
Viaje inacabado,
Plaza
&
Janés, Ba celona,
p.
169.
96
1
En ahon~20,
1993
José MTonollosa Pla
imo é mino, se á el p opio indi iduo quien o ien e y juzgue, con c i e ios pe -
sonales, su acción:
...
Y
oda ía: mo al o amo alidad. ¿Tiene sen ido la His o ia?
¿Sí?
¿Quién se lo
ha dado?; y si ca ece de signi icación uni e sal, en onces que nadie me hable de
obligacio~ies que yo ya me in en a é las míasz0.
Si no hay uni e salidad odo es ela i o a cada cul u a
y,
po lo an o, odo es
cul u al, cada cul u a se legi ima po sí misma y no hay anscendencia, no hay on-
ología posible. De es a mane a, la sociedad occiden al ambién queda deslegi i-
inada pa a con e i se en modelo an e o as cul u as.
En de ini i a, en la sociedad pos mode na no se acep a odo alo que apa-
ezca como absolu o y que p e enda do a de sen ido a la his o ia humana. En
cie o ono apocalíp ico, la pos mode nidad se p esen a como el in de la his o-
ia2I.
Es a ca ac e ización de la sociedad pos mode na, como se ha señalado en un
p incipio, es in e p e ada po Habe mas y Lyo a d de mane a muy dis in a. En
e ec o, pa a Habennas el p oyec o mode no no ha inalizado, el acaso de los g an-
des ela os legi imado es de la ma cha his ó ica de la humanidad no lo in alida en
cuan o a su undamen o eó ico. Pa a el au o alemán no iene sen ido la disolución
y desmi i icación del his onalismo sin o o «me a ela o» ue e desde donde cn-
ica lo. La his o ia no puede inaliza a menos que desapa ezca el homb e:
Pa a Habe mas, la disolución de los «me a ela os» iene signi icado sólo si uno
de ellos se excep úa, con lo que en ealidad iene a elimina de la disolución de
los «me a ela os» el sen ido ca as o is a del inal de la his o iaz2.
Pe o, jcómo ol e a la mode nidad, cómo da un sen ido a la his o ia, cómo
undamen a una e ica, más allá de los alo es indi iduales, que pe mi a el en-
endiinien o humano? Habe mas, en e a la acción o ien ada al éxi o, en la que los
suje os a an de alcanza sus obje i os eje ciendo in luencia (amenazas o halagos)
sob e el in e locu o y en la que el g ado de coope ación su ge en unción de los
in e eses de cada unoz3, aboga po una acción comunica i a en la que «los ac o-
es acep an coo dina de modo in e no sus planes y alcanza sus obje i os, única-
men e, a condición de que haya o se alcance median e negociación un acue do so-
b e la si uación
y
las consecuencias que cabe espe a nZ4. Es deci , mien as en la
p ime a acción un suje o in luye sob e el o o median e la amenaza de sanciones
o la p omesa de g a i icaciones, «en la acción comunica i a, cada ac o apa ece a-
cionalmen e impelido a una acción complemen a iaz5. En de ini i a, Habe mas
20.
Ibíd.,
p.
174.
21.
VATTDIO,
G.
(1991),
o.c., p.
15.
22.
Vx ~o,
G.
(1991),
o.c.,
p.
18.
23.
HABERMAS,
J.
(1985),
Concie lcia mo al
y
accidn co nunica ii'a,
Península, Ba celona,
pp.
156-
157.
24.
Ibíd.,
p.
157.
25.
Ibíd.,
p.
78.
La pos nodemidad. Bases ilosó icas
y
alo es En ahona
20.
1993
197
apela a una acción o ien ada al en endimien o median e el consenso. De es a ma-
ne a, queda ecupe ado el p oyec o mode no.
Sin emba go, pa a Lyo a d, el in de la his o ia no esul a aumá ico, sino,
muy al con a io, ep esen a -siguiendo a Nie zsche
y
Heidegge - «un paso
adelan e en la libe ación del subje i ismo
y
humanismos mode nos, es deci , de la
ideología del capi alismo, del impe ialismo, e ~.»~~. Pa a el au o ancés la diso-
lución de los g andes ela os es comple a, no hay c i e ios absolu os pa a legi ima
o undamen a un sen ido de la his o ia: la mode nidad ha mue o, es amos en la
pos modemidad.
Has a aquí quedan p esen adas las pos u as de Habe mas y Lyo a d espec o
a la pos mode nidad: el p ime o p e ende ol e a la mode nidad, el segundo
queda ins alado en la pos mode nidad. Pe o, ealmen e, jes posible legi ima el
sen ido de la his o ia median e el consenso? jSe puede eanuda el p oyec o mo-
de no sin un absolu o? 0, po el con a io y en pu a lógica, jsin un ho izon e cla o
y de inido, no se puede apun a hacia un sólo sen ido sino a múl iples, como
a i ma Oc a i Fulla ?:
.
.
.Y
aho a ¿quién asigna un pasado al po eni ? Hemos descubie o ue ca ece-
9
mos de es amen o. No hay u u o; hay an sólo u u os, cualesquie a
7.
Po o o lado, y siguiendo a Va imo, Lyo a d no deja de p opone o o «g an
ela o», pa a explica la disolución, el inal de la his o ia. «¿Que signi ica a i ma
que los "me a ela os" han sido in alidados sino ol e a p opone un "me a e-
la o"?»28. No hay acaso una cie a con adicción?
Es e iden e que el se humano es á inme so en una sociedad pos mode na
donde p e alece el p esen e sob e el u u o, la dispe sión sob e la unidad, el indi-
iduo sob e el g upo; el eclec icismo ha sus i uido a la e en el p og eso, el nihi-
lismo al dogma ismo; se alo a el hedonismo indi idual; odo es indi e en e; la
au onomía de cada uno se ealiza con humo y since idad, y, inalmen e, no hay
alo es máximos29. Cabe aho a p egun a se si es posible i i sin alo es absolu-
os, sin sen ido y sin un umbo ijo en el que o ien a se. Si a el siguien e ex o de
Oc a i Fulla pa a ilumina una posible espues a.
Se me ha despe ado una conciencia aguda de la condición i ine an e del homb e.
Soy iaje o, caminan e, pe eg ino, nómada, emig an e, anseún e, a en u e o.
Es o eclama inexo ablemen e el sen ido, el de o e o y umbo. La noción de His-
o ia esul a incons uible sin pa ade o. La sociedad pos mode na es es é il pa a
o ganiza un o den e enal. No le niego la azón, sino la e icacia30.
26. VATTIMO,
G.
(1991),
o.c.,
p.
16.
27. FULLAT,
0.
(1990),
o.c.,
p.
185.
28. VHTTMO,
G.
(1991),
o.c.,
p.
18.
29. FLLLAT.
0.
(1990),
Paidei sis. A i opologies pedagogiques co z e zpo d zies,
Publicacions de la
Uni e si a Au bnoma de Ba celona, Bella ema.
30. FULLXT,
0.
(1990),
Viaje i zacabado,
Plaza
&
Janés,
Ba celona,
p.
28.