scieee Science in your language
[en] (orig)

Ideología y pedagogía

Abstract

García Carrasco, Joaquín

Read accessible full text

Ideología y pedagogía

Author: García Carrasco, Joaquín
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1983
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.946
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn5-6/0211402Xn5-6p27.pdf
l
IDEOLOGÍA
Y
PEDAGOGÍA
Joaquín
GARCIA CARRASCO*
Jus $cación
y
pe inencia del ema
No es di ícil encon a azones pa a jus i-
ica un p oyec o de análisis de las elacio-
nes en e ideología y pedagogía. El é mino
ideología, con la olun ad de encon a un
con enido semán ico explíci o al mismo,
nace en el c epúsculo del «siglo de las luces)).
Siglo al que D'Alembe , en sus
Elémen s de
philosophie',
llama «siglo de la iloso ía)) y «si-
glo de la ciencia na u al)); pe o al que
J.
C.
Fab icius en 1784 llama, igualmen e, ((E zie-
hungsjah unde )) po que ue, cie amen e,
la Ilus ación el ma co espléndido en el que
nacen las in enciones educacionales de un
p oyec o gene alizado de acionalidad que
las con ie e en Pedagogía, en ciencia so-
b e la educación. La educación adquie e, en
ese siglo, la condición de u ilidad pública. El
ipo de eje cicio de acionalidad que p o-
mue e la Ilus ación conmue e los cimien-
os de la enseñanza. Todos los g andes esc i-
o es de la época oman pa e en el deba e,
desde Locke a Dide o . Incluso, algunas ob as
maes as de la época, desde el pun o de is a
li e a io, son especí icamen e pedagógicas:
el
Emilio
de Rousseau (1782),
La educación del
géne o hzlmano
de Lessing (1 777- 1780), las
Ca -
as pa a la p omoción de la bzlmanidad
de He de
(1 79
3),
las
Ca as sob e la educación es é ica del
homb e
de Schille (1795). La Ilus ación se
dis ingue, como e emos, po un cambio
p o undo en la concepción de la acionali-
dad, y ese cambio a ec a a la igu a que el
homb e iene de sí mismo y a la concepción
y p oceso que p oyec a de la o mación
cul u al.
En segundo luga , po que oda Pedagogía
debe p opone se una eo ía de los concep-
os pedagógicos, «concep ~logia~~~ la llama
Nacido en 1941. Ac ualmen e es ca ed á ico de Peda-
gogía Gene al en la Uni e sidad de Salamanca. Algunos de
sus lib os publicados son:
Pol? ica docen e
(Mad id, Edi o-
ial
B.
A.C.),
Ley Gene al de Educación
(Salamanca, Edi o-
ial Sígueme),
Cues iones de Pedagogiíz eóniu
(Salamanca,
Edi o ial Pa mos).
1
D'ALEMBERT,
Essai su les éIémen s de philosophie, ou
su les p ii cipes de connai sances humaines, a ec éclai cis-
semen . Oeu es Complé es D'Alembe ,
Gene e, 1967,
Sla kine ep in s,
T.I.,
p. 122. aNo e siécle s'es donc ap-
pelé pa excellence le "siécle de la philosophie".
..*
2
BUNGE. M.,
Epis emologiíz,
cap.
3
P
*Na u aleza de los
Ma io Bunge, un es udio del ((p oceso de
ca ego ización)) lo llama ía Je ome B une 3;
en cualquie caso, es indiscu ible la necesi-
dad de dis inción en e las (( o mas de pen-
samien o)) que ienen luga en el ((discu so
pedagógi~o))~. Es amos acos umb ados, en
los ex os de in ención pedagógica, a e
cómo se pasa del lenguaje mi o-poé ico, de
la asposición me a ó ica del lenguaje, al
modelo analí ico suscep ible de modeliza-
ción ma emá ica. Ello se hace sin la meno
solución de con inuidad. P ecisamen e, el
azo de linde os en el pensamien o ue una
de las in enciones p imo diales de la Ilus a-
ción. Has a el pun o de no eme a i ma
que los incon enien es que encon amos en
la cons ucción de una Ciencia de la Educa-
ción se deben, en buena pa e, a que ((a la
ilus ación del pensamien o pedagógico hay
que cali ica la bajo el nomb e de ((ilus a-
ción in~omple a))~.
La e ce a azón que mo i a es e es udio
es qiie la «ideología» en endida como pen-
samien o esencialmen e de o mado y de-
o ian e uno de los signi icados que iene
es a palab a se lanza como pied a a ojadiza
con a oda cons ucción pedagógica, como
e lejo del ((eje cicio de pode de iolencia
~imbólica))~ que iene luga en odo ac o o
p oceso educacional. Los pedagogos ac ua-
les se ían «los mode nos so is as))'.
-
obje os concep uales*, Ba celona, Ed. A iel, 1980;
Id,
*El
se no iene sen ido
y
el sen ido no iene se : no as pa a una
concep ología,
Teo ema,
VI,
pp. 201-2 12.
3
HRUNER. J .S.,
Elp oceso men al en el ap~endizaje,
Ma-
d id, 1978. Na cea S.A. de Ediciones.
4
COLOM,
A.,
Lec u a del di cu so pedagógico ac ual,
Palma de Mallo ca, 1979. Ed. Emba .
5
SUBIRATS. E.,
La
ilus ación insu icien e,
Mad id, 198 1.
Ed. Tau us.
6
I~OUDIEU, P.; PASSERON, J.C.,
La
ep oducción, ele-
meni os pa a una eoM del si ema de enseñanza,
Ba celo-
na, 1.972. Ed. Laia.
7
.E1
g an so isma que Pla ón nos ha denunciado en el
P o igo as
c eemos que en sus ancia es és e: el de quienes
es iman que es líci o apoya se en la e idencia axiomá ica de
que el homb e sólo es homb e po la educación, pa a jus i-
ica la p o esión de so is a como "cien í icos de la educa-
ción", como maes o de humanidad y de sus i udes más
genuinas (la libe ad, la pe sonalidad, la ealización de la
p opia mismidad).
Po supues o, ni Sóc a es ni Pla ón, a pesa de su impla-
cabl~e análisis, han podido acaba con los so is as, en su sen-
ido más es ic o, ni es posible acaba con ellos, como am-
La cua a azón es iba en que las compo-
nen es cogni i as del ac o educacional e-
mi en, pa a el homb e o dina io, a o mas
ideológicas de pensamien o e in e p e a-
ción. Has a el pun o de que pod íamos su-
p imi , se pie isa, sin pe juicio, oda o ma-
ción écnica iel pedagogo
y
de la acción
educa i a, menos el hecho mismo i al del
con ac o di ec o con el alumno8. De ahí la
al a de comp omiso eó ico que los o ma-
do es p ac ican pa a la acción didác ica.
Unos, po que su o mación es u o di ec a-
men e di igida pa a el cul i o de las cien-
cias, en an o que ciencias,
y
no de las cien-
cias pa a se enseñadas; o os, los pedago-
gos, po que no encuen an luga exis encia1
en el que aplica los conocimien os que po-
seen; de la al a de aplicación deducen una
al a de sen ido. La dis ancia que es a en e
el conocimien o cien í ico
y
los eque i-
mien os de los p oblemas exis enciales que
plan ea el ac o educacional conc e o, se e-
poco la medicina puede acaba con las en e medades. Tan
sólo es posible in en a "man ene los a aya". Pe o los so-
is as se ep oduci án siemp e, p ecisamen e po que la mul-
i ud
y
los gobie nos necesi an es os cien í icos de la pe so-
nalidad, es os maes os de la i ud. Po eso ampoco les ne-
gamos su " unción social"*. Pla ón,
P o ágo as,
1980, Edi-
ción bilingüe
y
comen a io de Gus a o Bueno, O iedo,
Clásicos el Basilisco, Pen al a ediciones. (La ci a, e iden e-
men e, pe enece a un ex o de Gus a o Bueno, en el co-
men a io in oduc o io de la página 82).
*Y
un educado es esencialmen e un c eyen e
y
un
poe a..
.
Hay un hecho so p enden e: pa a muchos
en Espa-
ña lasjéchaj de ecn icación de la pedagogíb coinciden con
las echas de la deg adación
de la educación.
Lo
cual n9
quie e deci e iden emen e que haya una elación de casua-
lidad*. (El sub ayado pe enece al au o del lib o.)
GONZÁ-
LEZ
DE
CARDENAL.
O.,
Memodpa a un educado con un
epi2ogo pa ajaponeses,
Mad id, 1981. Na cea S.A. de Edi-
ciones.
Du a al e na i a és a, en la que se encuen a un homb e
que i a cul i ando lo que ha dado en llama Ciencia de la
Educación: o poe a o so is a. Realmen e, a pesa de la bue-
na olun ad
y
el buen hace de sus au o es, más que como
dos lib os, los he sen ido como dos lib azos.
8
.Nadie in en a ía nega que la p ác ica de la enseñanza
p oduce los esul ados que son p opios de la expe iencia.
Pe o, jus amen e, el hecho de que se sigan necesa iamen e
de ella, exige un análisis. Además, no los p oduce de mane-
a au omá ica. Pues nadie ex ae á de un hecho aquello que
no ha sido in elec ualmen e p epa ado*. BELTH, M.,
La
educación como di ciplina cien l; ca,
Buenos Ai es, 197
1,
Ed. El A eneo, p. 2.
llena con con enidos de pensamien o que
pe enecen a la o ma de pensamien o ideo-
lógico.
La quin a azón o mo i o se o igina po el
luga que ocupa la ideología en el pensa-
mien o con empo áneo. La ideología se en-
iende, en gene al, como sis ema de ideas
cohe en es e e ido di ec amen e a la ac-
ción; en cuan o al, ac úa como el aglu i-
nan e y di e enciado cul u al del pensa-
mien o con empo áneo.
Una sex a azón a anca de la c isis de
acionalidad cien í ica que, como momen o
e minal, se p esen a después de habe ana-
lizado, has a la náusea, el c i e io de e dad
que con iene la o ma de lenguaje más de-
pu ado y pe ec o sob e la ealidad: el len-
guaje de la ciencia. Como consecuencia de
es a c isis de acionalidad se p oduce una
e i alización cul u al de o as o mas de
pensamien og.
Finalmen e, el es udio de la ideología ha
sido el eje p oblemá ico, en o no al cual se
ocupó el quehace de la llamada Sociología
del conoci nien ~~~.
Todas es as azones son más que su icien-
es pa a jus i ica que, hoy, nos p oponga-
mos como p oyec o,
y
desde la misma Pe-
dagogía, las elaciones del sis ema pedagó-
gico de p oposiciones
y
la o ma de pensa-
mien o ideológico.
El
concep o de ideolog á
y
su p oblema
semán ica
en el ocaso del s glo
XVIII
Después de la Re olución apa ecen en
F ancia un g upo de in elec uales del más
di e so géne o, a los que se dio en llama
<(ideól~gos»~'. Algunos piensan que ue on
odos discípulos de Condillac. Pe o, en el
g upo, in luye on muchos o os au o es.
9
MUGUERZA,
J.,
La
azón sin espe anza,
Mad id, 1977.
Ed. Tau us; GEYMONAT, L.,
Ciencia
y
eali mo,
(apéndice:
sob e el concep o de cn'szs de la acionalidad cien ; ca),
Ba celona, 1980. Ed. Península.
10
MERTON, R.K.,
La
Sociologia de la ciencia,
Mad id,
1977, Alianza Uni e sidad,
2
ols.
11
PICAVET.
Les idéologues, essai su l'his oi e des idées
e des héones scien i iques, philosophiques, eligieuses,
e c., en F unce depuis
1789,
Pa ís, 1891, Félix Alcan.
Vol ai e había ya di undido la iloso ía de
Locke y el pa adigma new oniano, al iempo
que econoce en Desca es, en el Desca es
del
Mé odo,
uno de los pensado es más g an-
des del siglo
XVII.
Igual que Vol ai e, eco-
nocen el alo me odológico del ca esianis-
mo Mope ius, Lame ie, Ru on
...
Todos,
discípulos ca esianos y enciclopedis as, a-
lo an en Desca es al in oduc o del mé o-
do. Como a i maba D'Alembe , en el
Dis-
cou s p éhinai e de I'Enciclopea'ie,
Desca es
ue el p omo o del mé odo acional que
hizo posible el pa adigma new oniano; al-
anje con el que, luego se da ían los ajos al
con enido
y
sis ema ca esiano e incluso a
su pe spec i a acional de ace camien o a la
ealidad. Desca es p opo cionó el calce ín
al que New on dio la uel a.
Si son los ideólogos los de enso es del
mé odo acional en la época endo-y-pos - e-
oluciona ia, los he ede os c ea i os de los
enciclopedis as, ue Napoleón el que con-
i ió la palab a ideología en ins umen o
acusa o io y apodo despec i o. Los ideólo-
go~, al de ende el mé odo acional, con e -
ían el despo ismo en i acionalidad polí i-
ca. Tal apodo del polí ico pensado enía
como des ina a io p i ilegiado, po su au o-
idad e in luencia, a Des u de T acy. A su
lado es aban es gene aciones sucesi as de
ideólogos que iban desde Volney, Condo -
ce , Cabanis, La omiguk e -miemb os de
1'Ins i u -, a Benjamín Cons an , Lac ois,
Bicha , Lama k, Sain -Simon, Com e, Li é
...
A odos les une el ideal enciclopedis a de
e o acional, idelidad al da o obje i o,
olun ad de ans o mación social y p oyec-
o de acionalización de la ges ión pública
del Es ado. A odos, ambién, les une la o-
lun ad de ans o ma el p oceso
y
el con e-
nido po el que un homb e se con ie e en
cul o
y
ep esen an e de la época y espacio
i al en el que i e.
Des u de T acy (1775 a 1836) es el in-
en o de la palab a «ideología>). Fo mado
inicialmen e po la lec u a de los clásicos, se
dedica a la ca e a de las a mas. Cuando cae
La Falle e, se e i a y se abso be en la lec u a
de Bu on, Fou c oy y, sob e odo, La oisie .
Conside a que la o mación comple a no pue-
de p escindi de las ciencias ísico-ma emá-
icas, sob e odo la química, po que son
es as ciencias las que p opo cionan hábi os
de in eligencia. Incluso el desa ollo de la
iloslo ía es á en unción del desa ollo
y
apo aciones de la Física. És e es un elemen-
o cla amen e enciclopedis a. A la caída de
los gi ondinos, es ap esado. En la cá cel,
La c~isie p opo ciona a Des u la ob a de
Condillac. Queda admi ado, sob e odo, po
el
T a ado de los sis emas.
De la cá cel sale
admi ado de cuan o había signi icado la Ilus-
ación. En ab il de 1796 lee, en el
Ins i u o,
la
Memo ia sob e la adquisición del conocimien o.
En ella se plan ea que el o igen
y
desa ollo
de las ideas es el undamen o
y
el mé odo
con el que a a la mo al, la polí ica y
la
edunzción.
Noso os, en el lenguaje ac ual,
di í~~mos: la gené ica de las ideas es el unda-
men o de la in e ención pedagógica. No es
una gené ica piage iana, e olu i a, sino más
bien gené ica eg esi a. Las ideas se o igi-
nan a pa i de las sensaciones (Condillac) y
se suceden unas a o as con una o denación
pe ec amen e lógica. En los años IV
y
V de
la Ii.e olución lee las o as dos
Memo ias
y
acu:ia el é mino ((ideología)) pa a la ciencia
que es udia la génesis de las ideas. El nue o
nonlb e obedece a la nue a pe spec i a. La
gené ica de la idea se apoya en las adquisi-
cio ies de la ciencia y no en el discu so de la
an igua me a ísica. Si es o es así, a la gené i-
ca cle las ideas sob e el mundo debe co es-
ponde la secuencia de in e enciones pa a
la o mación
de
la azón. De ahí que, a pa i
de 1801, empiece a publica el
P oje d'élé-
men s d'idéologie
a
I'usage des écoles cen ales de la
@z blique ancai~e,
dedicado a la ju en ud y
concebido como lib o de ex o pa a las Es-
cuelas Cen ales. La esis inicial es iba en
que el conocimien o de una especie animal
es incomple o en an o no se es udien sus
acul ades «in elec uales». La ideología en-
cuen a su campo de es udio undamen al
en el es udio del homb e. La ideología es
pa e, pues, de la zoología. Conside a a Locke
co no el p ime analis a de la in eligencia,
en endida como hecho del mundo; el p i-
me o que la ((obse a
y
desc ibe
...,
como se
obse a y desc ibe la p opiedad de un mi-
ne al o de un ege al)). El es udio del com-
po amien o in eligen e es una pa e de la
ísica. En an o que al plan eamien o me-
a ísico del p oblema
((10
coloca emos en e
las a es imagina i as des inadas a halaga el
sen imien o, a sa is ace , más que a ins ui )).
Siguiendo los pasos de Locke, es Condi-
llac el e dade o undado de la ideología,
dice Des u . Aunque, en es as cues iones,
Condillac no p opo cione más que silla es
(mo ceaux)
ue a de monumen o.
El es udio de ales p ocesos in elec uales
es el undamen o, no sólo del es udio de
las lenguas, sino ambién de las ciencias mo-
ales
y
polí icas. Lo que Des u p opone, en
nues a opinión, es que el ideal ilus ado, en
de ini i a, el pa adigma de New on en el
a amien o de la na u aleza, se ex ienda al
es udio de la in eligencia y a la acionaliza-
ción de la conduc a mo al
y
de la ges ión
polí ica. Así, se en iende la eacción napo-
leónica, de la que hablamos an es. El pa a-
digma new oniano u o que hace en e,
pa a en a en Eu opa, a las esis encias de
la Academia. Pe o, pa a o ma pa e de las
enseñanzas de la Escuela u o que ocu i la
Re olución F ancesa. El úl imo educ o de
i acionalidad es aba en la ges ión del Es a-
do. La ideología apa ece como con enido y
undamen o de la acción educa i a de pe -
eccionamien o in elec ual
y
basamen o de
la ciencia de ges ión poli ica. Cuando deci-
mos acción educa i a, nos e e imos a la o -
mación de la azón, a la adquisición o gani-
zada y sis emá ica del conocimien o y al de-
umbamien o
y
co ección del p ejuicio.
Todo ello pensamien o ilus ado. La a ea
de o mación del pensamien o implica, pa a
Des u , es ope aciones di e en es aunque
elacionadas: ob ención de la idea, exp e-
sión de la misma y combinación en e ideas
pa a o ma juicios. A la p ime a a ea co-
esponde la me a de la e dad, a la segunda
la de la exac i ud y, a la e ce a, la educación
(jus esse).
La ideología no es ciencia exclusi-
a pa a especialis as, es con enido de o ma-
ción pa a la ju en ud. La expe iencia le de-
mos aba que podía explica se con u o a
los jó enes. Po que la in eligencia se desa-
olla al iempo que lo hace la ue za de
nues os músculos; lo mismo que se debili a
con la inacción.
Una de las a i maciones más in e esan es
y signi ica i as desde el pun o de is a peda-
gógico es la siguien e:
(L..
el espí i u humano
ma cha paso a paso siemp e; sus p og esos
son g aduales, de al sue e que ninguna e -
dad es más di ícil de comp ende que cual-
quie o a, cuando se conoce bien lo que
p ecede. La inin eligibilidad es á en unción
de la dis ancia espec o a lo que ya conoce-
mos. Pe o no hay dis ancia mayo en e la
e dad más sublime y la que inmedia amen-
e la p ecede, que en e la idea más sencilla y
la que inmedia amen e la sigue; como no
hay mayo dis ancia en e el
99
y el
100
que
en e el
1
y el
2.
La se ie de nues os juicjos
es una cadena de eslabones iguales...))
(Elé-
men s
d'ldéologz'e,
.
1
p.
14).
El genio nunca
in en a mo ido po el aza , encuen a el
eslabón siguien e de la cadena. El obje o
p imo dial de la ideología es la enseñanza
del mé odo de pensamien o. De ahí que exis-
a consanguinidad en e ideología
y
peda-
gogía. La ideología, al mismo iempo que
desc ibe el uncionamien o del en endimien-
o, dispone y p esc ibe el p oceso de adqui-
sición de las ideas, p opo ciona los enuncia-
dos no ma i os que han de egi el p oceso
de in o mación o de ob ención de la idea, el
p oceso de su exp esión exac a
y
el de la
jus eza de su combinación en el juicio. En el
ondo, c eemos, Des u quie e a i ma que
no exis en azones álidas po las que el
juicio lógico sob e p ecedencia de la o ma-
ción de las ideas deba in alida se pedagógi-
camen e con un juicio psicológico que a i -
me la pos e gación. Es deci , pa a él no exis-
en azones psicológicas que jus i iquen las
al e aciones lógicas en las secuencias acio-
nales de concep os. Po lo que aquello que
lógicamen e debe p ecede no puede psico-
lógicamen e pos e ga se. La única azón se-
ía la di icul ad; pe o, como hemos dicho, la
di icul ad no es in ínseca a la p oposición
misma, sino que se de i a de su si uación
den o de la cadena de cosas conocidas.
Con odo ello, no se hace sino a i ma el
ideal ilus ado de que los e o es de la azón
pueden se co egidos
y
epa ados con el
ec o uso de la azón. De ahí que en Desca -
es se alabe solamen e la ((in ención del mé-
odo));
y
que del pa adigma new oniano se
ex apole la me odología a oda ciencia po-
sible.
Pe o, cuando Des u de T acy esc ibe, ya
se habia unido, como hemos dicho, el aba-
jo c í ico cognosci i o con los ideales e o-
luciona ios. De la c í ica in elec ual se habia
pasado a la c i ica social (sob e odo con P.-
H.
D.
d'Holbach (1723-1789
y
C.-A. Hel e-
ius (1 71 5-1771). Des u , conscien e de es a
in e p e ación, p omue e la e u ópica en la
capacidad ecupe a i a de la azón y el co-
nocimien o. De ahí que la ideología pueda
con e i se en no ma pa a la p axis y unda-
men o del compo amien o social acional.
De la ideología depende el que se de e mi-
nen posi i amen e las legalidades de los e-
nómenos na u ales y las legi imidades de los
sucesos de la sociedad.
Pe o, has a es e momen o, la ideología
signi ica conocimien o ilus ado y basamen-
o epis emológico de odo conocimien o
acep able. La lucha se en abla en e e o e
ilus ación. Como concepción de la ilus a-
ción, la ideología emi e al (( a ado de los
sis emas)) de Condillac; pe o los pa adigmas
del conocimien o no ilus ado, de la con a-
minación in elec ual, enían como cla o an-
eceso la eo ía de los «idola» de F ancis
Bacon. El c i e io pedagógico de la ilus a-
ción ya había quedado e lejado en los esc i-
os de Locke: el homb e es una abla sin es-
c ibi cuando llega al mundo. Lo que de él se
haga es consecuencia de su educación. Al
p oceso educacional no le quedaba si no una
al e na i a: o con la Ilus ación o con a ella.
Es a con la Ilus ación es es a con la acio-
nalidad, es a ue a de ella es i i en los
san ua ios de los ídolos baconianos.
Los [dolos de F ancis Bacon
«El au o de
No um o ganum
ocupa uno de
los pues os más impo an es en la his o ia
de la lógica induc i a y de la iloso ía de la
ciencia»'*.
Bacon eacciona con a la lógica a is o é-
lica, undamen ada en el pode de la deduc-
12
COPJ-ESTON,
F.,
His ona
de
la Filoso Zz,
Ba celona,
1979,
Ed.
hiel,
.
111,
p.
294.
ción. Deducción que hacia depende su e i-
cacia del alo de las p emisas. Po eso, Ba-
con eacciona a i mando que ese alo es
dudoso si los concep os de las p emisas no
se apoyan en la e dade a inducción, única
que puede con e i se en mo o de p og e-
so pa a las ciencias,
y,
con ellas, en pode del
homb e sob e la na u aleza. El pensamien o
asegu ado en la lógica deduc i a encuen a,
en su ins umen o, demasiada acilidad pa a
consegui gene alizaciones. Bacon no p e-
ende únicamen e p edica p udencia, sino
cambia de p ocedimien o acional. Pe o ni
él ni, más a de, S ua Mill, consiguen una
jus i icación de ini i a del p oceso de induc-
ción, No obs an e, Bacon queda como el
p ime eslabón de la cadena que lle a á, con
la po enciación del mé odo, a la ciencia del
siglo
XVIII.
La descon ianza de los concep os no in-
ducidos po la obse ación de los hechos se
jus i ica po la p esencia gene alizada de
ue . es de e o que acechan al en endi-
mien o del homb e. El e o se es ablece an
p o undamen e que incluso se llega a oma
como p emisa de e dad, po eso es ((ídolo)),
una ((noción alsa)). Idolos
y
nociones alsas
son el impedimen o y émo a de la eno a-
ción de las ciencias. Exis en cua o clases de
ídolos:
a)
((Ídolos de la ibu)), que ienen su o i-
gen en la na u aleza humana. Todos somos
capaces de econoce su yugo. Es ácil con-
e i a los sen idos en la medida de las co-
sas. Pe o los sen idos son ya una elabo ación
de lo que hay en la na u aleza. La pe cepción
senso ial p opo ciona, de momen o, un an-
opomo ismo. Los sen idos ((de o man e
impu j ican)).
b)
((Idolos de la ca e na)), que esiden en
la indi idualidad, en la expe iencia an e io ,
en las uen es con las que concep ualmen e
co i igu ó el homb e su men alidad. Cada
homb e busca en onca su nue a pe cep-
ción
y
conocimien o, o ganizándolo den o
de la ama que ya ha cons uido.
C)
((Ídolos del me cado)), que dependen de
las decan aciones de opiniones p econcebi-
das, los cuales pasan a o ma pa e del len-
guaje con el que comunicamos nociones.

Cada es uc u a de comunicación es una mi-
c o-o ganización de p e-supues os y po lo
an o de p e-juicios. La de inición, a pa i
de es a si uación lingüís ica no lle a a un
mejo conocimien o sino a bizan inismos
y
(( an asías sin sen ido)).
d)
((Ídolos de ea o)), que ienen su uen e
en los ins umen os in elec uales con los que
los homb es es án, en cada época, habi ua-
dos a in e i sus plan eamien os ((cien í i-
cos)). Con es os ins umen os con e imos
el mundo en (( an asía y comedia)). Jun o a
los sis emas que p e enden con undi el pen-
samien o e dade o con la me a es uc u a
cohe en e de un sis ema, es án ambién las
adiciones cognosci i as, la c edulidad y la
negligencia in elec ual. Es os ídolos que sub-
yugan al en endimien o ol idan el ((ejemplo
en con a io)) y se a incan en los casos a o-
ables. La ley de la acionalidad debie a se
la opues a: iene mayo alo p oba o io pa a
un axioma, p ecisamen e, el caso con a io.
Po que p ueba con más igo su alsedad,
que lo con i man mul i ud de casos p oba-
o ios. «El en endimien o humano no es de
luz pu a, sino que padece la in luencia de la
olun ad y de los sen imien os.
Y
es o es lo
que p oduce esas ciencias ú iles pa a cual-
quie cosa, pues se c ee con la mayo acili-
dad en aquello que más se ha deseado que
uese e dade o»13.
Ideologiá-o me a lsica como epis emologia gené ica
Designamos como ((ideología)) al plan ea-
mien o de los (<ideólogos» con la doble in-
ención de supe a lo que es co ien e: con-
e i la en un me o da o his o iog á ico de
ca ác e e udi o sob e el o igen de la pala-
b a; y da a en ende la conexión eal exis-
en e en e es a noción d.e ideología y la
posible in e encia pedagógica de la misma.
La cali icación de ((epis emología
gené i-
ca)) la omamos de Güsdo P4.
13
Ci amos po la an ología de Ku
LENK.
ELconcep o de
ideología.
Comen a io c í ico y selección sis emá ica de ex-
os, A gen ina, 1974, Ed. Amo o u, pp. 49
SS.
La eo ía de los ídolos de Bacon, donde la
uen e p incipal de e o iene o igen en la
misma na u aleza humana, en su dependen-
cia de los sen idos, en onca con el plan ea-
mien o de Locke:
«...
quizá llegue a sospe-
cha que o bien no exis e eso que se llama
e dad o que el homb e no pone los medios
su icien es pa a log a un conocimien o cie -
o de ella))15.
Como a i ma Güsdo , ((el empi ismo in-
glés, excluyendo del dominio humano la hi-
pó esis anscenden al de las ideas inna as,
desbloquea los ho izon es del espacio men-
al. Abolida oda p edes inación ideológica,
se hace posible el cambio y la ans o ma-
ción, la acción conc e a en is a a la mejo a
de la condición humana. A es o llamamos
p og eso))l6.
Ese desbloqueo pe mi e dos cosas simul-
áneamen e: conside a el abajo del en en-
dimien o humano como obje o de obse a-
ción y dispone de un c i e io de acción so-
b e el mismo, basado en su sis ema de un-
cionamien o. Locke ambién p opone el p o-
cedimien o a segui : «el mé odo "his ó ico",
en ez de las causas úl imas del conoce .
El p ime paso se ía ((examina nues as
p opias ue zas y e a qué cosas es án adap-
adas)).
Y,
po es e p ocedimien o, la p ime-
a comp obación es que «la o ma en que
adqui imos cualquie conocimien o es su i-
cien e pa a p oba que és e no es inna o))''.
La uen e de odo conoce es á en la ac i-
idad senso ial: ((Inicialmen e, los sen idos
dan en ada a ideas pa icula es y llenan un
ecep áculo has a en onces acío, y la men-
e, amilia izándose poco a poco con alguna
de esas ideas, las aloja en la memo ia
y
les da
nomb e. Más adelan e, la men e abs ae
y
paula inamen e ap ende el uso de los nom-
b es gene ales. De es e modo, llega a su i -
se la men e de ideas y de lenguaje, ma e ia-
14
GUSDORFF, G.,
Les sciences humaines e iapensée oc-
ciden ale.
T
IV,
Les pnnczpes de la pensée au si2cle des lu-
mie es,
Pa ís, Payo , p. 232.
15
Loca.
J.,
Ensayo sob e el en endimien o humano,
dos ols., Mad id, 1890, Ed. Nacional, .
1,
p.
74
(Edición
p epa ada po
S.
Rabade
y
M?
Esme alda Ga cía).
16
GUSDORFF,
op. ci .,
p. 248.
17
Loca,
J.,
op. ci .,
í ulo
l?
del capí ulo
1.
les adecuados pa a eje ci a la acul ad dis-
c~ si a))'~.
Con el plan eamien o lockiano se p odu-
ce una ansposición y ans igu ación del
obje o de la iloso ía
y,
pa icula men e, de
la me a ísica. De se la ciencia del se
y
de
sus úl imas causas, la iloso ía se con ie e
en la ((ciencia del espí i u)>lg, como dice
D'Alembe .
Y, cuando, más adelan e, se p egun a po
el p incipio del que debe pa i , a i ma o-
undamen e: «en
mé aphysique,
le ésul a de
nos sensa ions))
...
«La iloso ía no es á des i-
nada a pe de se en las p opiedades gene a-
les del se
y
de la sus ancia, en cues iones
inú iles sob e cues iones abs ac as, en di i-
siones a bi a ias y nomencla u as e e nas:
o es la ciencia de hechos o la ciencia de las
quime as)).
En el capí ulo
VI
del
Essaisu les élémen s de
philosophie.
..
D'Alembe especi ica aún más:
((nues as ideas son el p incipio de nues os
conocimien os, y es as ideas ienen en sí
mismas p incipio en las sensaciones; es una
e dad e endada po la expe iencia)). Pe o
la misión de la iloso ía no acaba en la con-
i mación de es a a i mación sino en un plan-
eamien o de ca ác e gené ico: ((¿Cómo las
sensaciones p oducen las ideas? P ime a
cues ión que debe p opone se el ilóso o y
sob e la que debe ecae odo el sis ema de
elemen os de iloso ía)).
En el
Discu so p elimina de la Enciclopedia
p ecisa aún más el sen ido que o o ga a la
Filoso ía y en pa icula a la Me a ísica. «No
pa ece que New on desdeñase del odo la
me a ísica. E a demasiado ilóso o pa a no
e en ella la base de nues os conocimien-
os
...
(pe o)
...
sea po que c eyese di ícil da
al géne o humano luces bas an e sa is ac o-
ias o bas an e ex ensas sob e una ciencia
comúnmen e incie a y discu ible
...
se abs-
u o casi absolu amen e de habla sob e ella
en sus esc i os
...
Lo que New on no in en ó,
ni acaso pudo hace , Locke hubo de emp en-
18
LOCKE,
J.,
o). ci .,
cap.
1,
pá a o 15.
19
D'ALEMBERT,
Essai su les éLémen s de philosophie, ou
su lespnncipes des connazisances humaines
(1759), Oeu -
es d'Alcmbcn, Geni e, 1967, Sla kine Rep in s, .
1,
p.
130.
de lcl
y
aun ealiza lo con éxi o. Se puede
deci que c eó la Me a ísica ap oximada-
men e lo mismo que New on había c eado
la Física
...
En una palab a, edujo la Me a í-
sica
a
lo que debe se en ealidad:
la lsica
expe ,;men al del alma..
.
))20.
Replan eamien o me a ísico del que se
ha ía eco Kan en las pos ime ías del siglo.
Siguiendo la línea que p esen amos
y
que
eco e odo el siglo
XVIII,
Condillac, en
En-
sayo sob e el o igen de los conocimien os humanos,
p ecisa el sen ido
y
la labo encomendada a
es a ísica del espi i u: ((Nues o p ime ob-
je o
...
es el es udio del espi i u humano, no
pa a descub i su na u aleza, sino pa a co-
noce sus ope aciones, obse a el a e con
el que se combinan, y cómo debemos con-
duci las a in de consegui oda la in eligen-
cia de que somos capaces))21.
És os son los ex os y mo i os po los que
Güsdo había llamado a es a me a ísica
((epis emología)). Y, po que el análisis e o-
cede en búsqueda de un p ime p incipio a
pa i del cual se con igu an
y
explican las
ope aciones in elec uales, po eso, cali icó a
esa epis emología de epis emología gené i-
ca, o epis emología eg esi a. Pod íamos,
e iden emen e, explici a aún más el sen i-
do
y
los ma ices de es e p oyec o ilosó ico,
pe 9 ni es nues a misión ni es necesa io
aquí pa a nues as in enciones.
Bas e con indica que el p oyec o no que-
da iínicamen e en su signi icación ilosó ica
sino que iene in enciones cla amen e peda-
gógicas.
Y,
es o, po di e sos mo i os. El
p ime o, po que, como hemos is o, los
«ideólogos» son los que se enca ga on de
ealiza el p oyec o y, al menos, en Des u
de T acy exis e cla a conno ación pedagó-
gica. En D'Alembe ambién la hay cuando
a i~ma: «Así es quizá e dade o deci que no
exis en casi nunca ciencia o a e de los que
no se pueda, en igo , con una buena lógica
ins ui al ingenio más limi ado: pues o que
2')
D'
ALEMBERT.
Discu so p elimina de la Enciclopedia,
e sión de F ancisco Ri e a Pas o , Mad id, 1920, Ed. Espa-
sa Calpe, pp. 121-122.
21
CONDILLAC,
Essai su l'ongine des connaissances hu-
mal;nes, ou age 02 l'on édui
2
un seul pnncipe ou ce
quz conce ne l'en endemen ,
i
746, Ed. Lenoi , Colin,
1924, p.1.
exis en pocas cuyas p opo ciones y eglas
no puedan se educidas a nociones simples
y dispues as en e
sí
en un o den an inme-
dia o que la cadena no se encuen e en pa e
alguna in e ~mpida))~~.
Y,
más adelan e, añade: ((La ciencia de la
comunicación de las ideas no se limi a a
pone o den en las ideas mismas, sino que
debe enseña aun a exp esa cada idea de la
mane a más cla a posible y, po consecuen-
cia, a pe ecciona los signos des inados a
ello)). Ac i idad pedagógica que no desdeña-
on los ilus ados. Condillac esc ibió
Cu so
de es udios pa a la ins ucción del
p
ncipe de Pa -
ma
(1775); Dide o esc ibió
Ca a sob e los
so domudos al
uso de los que en ienden
y
en
(1
7
5 1
).
Y,
casi odos, u ie on un alumno mis e io-
so en el que ie on ep esen ado mí icamen-
e el p oceso epis emológico que eco ía el
en endimien o desde la (( aciedad
lockiana)),
a la pleni ud ideológica de la Ilus ación; ((la
mecánica espi i ual común a odos los hom-
b es)) (Tu go ). Po que es a me a ísica, en el
ondo, p ocede a descub i una his o ia y
génesis pe sonal. Bu on, en su
His oi e na u-
elle,
econs uye el mecanismo cognosci i-
o u ilizando la igu a del momen o adami-
a, en el que el p ime homb e nace al pen-
samien o; Condillac en el
T a ado de las Sen-
saciones
(1754) p opone el simbolismo de la
es a ua ((o ganizada como noso os)) y do-
ada de espí i u, e iden emen e sin ideas in-
na as. Incluso, mucho an es, Bal asa G a-
cián, en el
C i icón
(165 l) coloca a C i ilo y
And enio en la si uación p imi i a de ene
que ap ende lo odo. Es os expe imen os
men ales ienen aíces an iguas. Güsdo da
señas de expe imen os semejan es pa a des-
cub i la o ma con la que los homb es em-
peza on a habla y que luego se a ibuyó
ambién a Fede ico
11
de Hohens au en
(1
198-
1250). El mismo signi icado end ían las e-
lexiones sob e los niños sal ajes23. Debe-
mos eco da al aba e 1'Epée
y
a su con inua-
do I a d, educado del ((Sau age de 1'A ey-
on)).
22
D'ALEMBERT,
Discu so p elimina a la Enciclopedia,
op. ci .,
p. 56.
23
C ~
F anck
TINLAND,
L'homme sau age; homo em~
e homo syl es ni,
Payo , ci ado po Güsdo ,
op. ci .,
1968, p. 245.
A la in encionalidad pedagógica que enía
es a ((epis emología gené ica)) que hemos
llamado «ideología)), solamen e le al ó el
a adis a que con i ie a en sis ema peda-
gógico lo que simplemen e quedaba en a-
ado de me a ísica. Lo pedagógico quedó en
el siglo
XVIII
en p eocupación, eco demos
la ase de Fab icius, y en dedicación. La
Pedagogía quedó sin su New on o sin su
Locke que saca a a la Me a ísica de la po en-
cialidad del sis ema gené ico p opues o
y
ob u ie a la eo ía pedagógica co espon-
dien e. Tan sólo queda la in uición y el e-
eno emo ido pa a la posible cons uc-
ción de al eo ía. Po que a las limi aciones
que las ((ideas inna as)) de Desca es impo-
nían al desa ollo de la me a ísica del cono-
cimien o, se co esponden las limi aciones
que las p ede e minaciones na u ales o so-
b ena u ales del medioe o imponían a la Pe-
dagogía. Las dos las emo ió Locke. ((Toda
la elicidad que puede goza el homb e en
es e mundo, se educe a ene el cue po
sano y el alma bien o mada
...
con ieso que
hay homb es cuyo cue po y espí i u son na-
u almen e igo osos, y es án an bien o ga-
nizados, que apenas ienen necesidad de so-
co o de los o os
...;
pe o es os ejemplos
son muy a os, y yo c eo pode asegu a ,
que de cien pe sonas, las no en a son bue-
nas o malas, son ú iles o inú iles a la socie-
dad, según la educación que han ecibido.
És e es el o igen de la g an di e encia en e
los homb es))24.
C eemos que has a nues os días no se ha
plan eado en o ma sis emá ica la cons uc-
ción de una eo ía pedagógica que se co es-
pondie a con el sen ido de lo que hemos Ila-
mado ideología.
Ideología no signi ica que el é mino Ideo-
logía man enga un sen ido uní oco en los
dis in os au o es que, empleándolo o no,
abajen en el mismo p oyec o. Ideología es
el p oyec o de in es igación en el que el eje
undamen al de la e lexión es el es udio del
p oceso de conocimien o. Aquí, desde Loc-
24
Educación de /os niños.
Ob a esc i a en
inglés
po M .
Locke, aducida al ancés po M . Cos e, miemb o de la
Sociedad Real de Lond es y de és e al cas ellano po
D.F.A.C.P., Mad id,
1817,
.
1,
pp.
1
y
2.
ke, exis e la olun ad de a a semejan e
obje o cognosci i o, el p oceso del conoce ,
p e io plan eamien o obje i o y ap o e-
chando la lección y ejemplo que en el a a-
mien o de sus espec i os obje os o ecen
las ciencias posi i as.
Y
es e mismo p og a-
ma es el que encon amos ealizado en dos
au o es de di e en e impo ancia y dis in o
alo en cuan o a la ob a acome ida y ejecu-
ada, pe o que, espec o a la in encionalidad
de ilumina la ciencia pedagógica, han eni-
do pa ecida p e ensión: Jean Piage y, más
ecien emen e, Ma c Bel h.
La pedagogzl'a
en
el
ma co de la ideologia
Que no es una eleidad uni el nomb e de
Piage a las in enciones in es igado as de la
eo ía del conocimien o del momen o ilus-
ado, lo indica la siguien e ci a de un ex o
de Pila Palop:
Segu amen e, po que la epis emología
gené ica apa ece e ec i amen e inculada
-po su emá ica, po alguno de los p esu-
pues os que p esiden su ejecución, po las
ideas que e ec i amen e la c uzan- a una
adición que se emon a a Locke, a Leib-
niz. a Hume. a Kan . En lib os como el de
R.
~lanché, po ejemplo, no se pone en duda
la con inuidad en e epis emología y la epis-
emología gené ica, que cons i ui ía la e -
sión cien í ica de aquélla. ((Hay, e ec i a-
men e, semejanzas globales muy ma cadas
en e la epis emología gené ica y o os p o-
yec os epis emológicos de la adición
i-
losó icaZ5.
Gus a o Bueno ha is o ((semejanzas es-
uc u ales)) en e el ((idea io)) piage iano
y
25
PALOP
JONQUERES,
P.,
Epis emologiü gené ica
y
iloso-
i,
Ba celona, 1981, Ed. A iel, p.
53.
El lib o ci ado de
Blanché es el siguien e: BLANCHÉ,
R.,
Lu
eplj emologik,
Ba celona, 1973. Ed. Oikos-Tau. Inmedia amen e después
de la ci a que hemos p esen ado, P. Palop alude a un aba-
jo de Gus a o Bueno,
Jean Piage y la iloso iá delsen ido
comiin
(inédi o), en el que duma:
e..
.La ob a de Piage e-
cue da muy de ce ca o as emp esas de la iloso ía clásica
que ambién concibie on el análisis ilosó ico en é minos
de una educción psicológica: p incipalmen e el
Ensayo
de
Locke~. Noso os añaduíamos: ...y de odos los ~ideólogos~
de la Ilus ación.
la ob a de Locke, de Kan o de Hegel. Aun-
que la ob a de Pila Palop explique que es-
as elaciones son, cuando menos, de na u-
aleza muy pa icula . Relaciones que la au-
o a desc ibe admi ablemen e en su lib o.
Al mismo iempo, analiza las limi aciones
concep uales del sis ema de pensamien o
que p e ende cons ui Piage bajo el p o-
g anla de epis emologia gené ica. Pa a el
es udio de es os po meno es, emi imos a la
ob a. Aquí, solamen e nos in e esa la ans-
e encia de la epis emologia gené ica en an-
o que basamen o epis emológico de una
Pedagogía cien í ica.
Lo
p ime o que encon amos es la dis in-
ció i que Piage in oduce al a i ma que en
Pedagogía hay que ene en cuen a ines y
meclios, obje i os e ins umen os. «Es a la
sociedad a quien co esponde ija los ines
de la ed~cación))'~.
Es os ines se de i an ((espon áneamen e))
de la misma con igu ación del sis ema social.
A la sociología de la educación es a la que
co esponde in e i las leyes median e las
cuales se isomo izan de e minadas inalida-
des a de e minadas con igu aciones sociales.
Pe o, en con a de lo que a i ma Du kheim,
en lo que ienen de con igu ación posible de
la pe sonalidad no son me o p oduc o social.
Ta nbién debe exis i ((compa ibilidad)) en-
e lo p opues o y las leyes del compo a-
mien o humano. «Po ejemplo, no es á nada
cla o que pueda espe a se de los indi iduos
a o ma que sean cons uc o es conscien-
es e inno ado es en cie os campos de las
ac i idades sociales en que se necesi an g an-
des cualidades y, a la ez, igu osos con o -
mis as en o as amas del sabe y de la
acción»27.
Es o nos ecue da la conexión en e el
enómeno llamado ((c ea i idad)) y la es uc-
u a de la pe sonalidad que desc ibe Maslow.
Pe o, en cualquie caso, nada podemos a i -
ma sob e el (( endimien o e ec i o)) y la
g an can idad de ((e ec os imp e is os)), sin
pe meabiliza la Pedagogía a oda la mode-
lización ma emá ica que le p opo cionan los
21;
PIAGET,
J.,
Psicologiá y Pedagogiá
7,
Ba celona, 1980,
Ed. A iel, p.
25.
27
Id,
p.
27.
po sabe una oma de conciencia de la esen-
cia, o con oda " enomenología", que en-
iende po sabe una cap ación o "in uición"
de esencias no mediada po una "mediación
concep ual" Ma x abandona lo ((cons-
cien e)) (po que es p oducido po la apa ien-
cia) y abandona lo (( isible)) (po que no mues-
a la esencia). Po que, po p incipio, es la
ealidad la que de e mina la conciencia y no
al con a io.
Pe o de es e plan eamien o no se puede
deduci que oda cons ucción in elec ual
sea u o de la de e minación social. Pa a
T ías es un educcionismo que no es de Ma x.
Pe o ampoco se puede a i ma que odo
sis ema de hechos humanos sea u o del
complejo uncionamien o de las leyes de c e-
cimien o del capi al, ambién es un educcio-
nismo que ampoco es de i able del sis ema
plan eado po Ma x, que esponde di ec a-
men e al núcleo del sis ema de concep os en
el que di ec amen e se plan ea su c i e io de
dema cación epis emológica. Po eso Me on
pone de elie e, aunque con a él an am-
bién los palos del posible educcionismo, la
ase de Ma x: «je ne suis pas ma ~is e))~'.
El mismo es ue zo que hizo Ma x pa a
encon a los concep os ((p imi i os)) con
los que elabo a el sis ema que explica a el
uncionamien o del capi al y ambién los
compo amien os del sis ema capi alis a, hay
que busca los en o os con ex os. Se puede
ex ende el c i e io de dema cación ma xia-
no.
Y
así ac uó Saussu e o Lé i-S auss. Pe o
no se puede conside a el ((pa adigma ma -
xiano)) de la economía como pa adigma de
odo sis ema eal.
De es e concep o de ((ideología)) o ideolo-
gía ma xiana, e iden emen e, no se puede
deduci una pedagogía, en an o que ciencia
de la educación o ecnología educa i a, como
se quie a. La azón es e iden e, el c i e io de
dema cación lo impide. Si la ideología su ge
de la apa iencia, en ella no puede habe ((con-
cep os)) suscep ibles de con e i se en sis e-
ma explica i o. Pod á habe ideología peda-
gógica pe o, incluso és a, es a ía o iginada
46
Id.
id,,
p.
44.
47
MERTON,
R.K.,
La
sociología de la ciencia,
Mad id,
1977, Alianza Uni e sidad,
.
1,
p.
54.
po la aplicación del c i e io de dema cación
ma xiano -que po o a pa e, es el c i e io
de dema cación de la ciencia mode na- al
con ex o de los hechos educacionales.
En onces, ¿po qué hay quien ha p e en-
dido cons ui una eo ía de la enseñanza a
pa i de es e pa adigma? Pa a ello han sido
necesa ias dos cosas. P ime o, que el pa a-
digma ma xiano salie a de sus lími es
y
se
con i ie a en la on ología educcionis a de
la de e minación de odo lo eal a pa i de
las uncionalidades del apa a o económico;
segundo, que los hechos educacionales se
con i ie an en una ((on ología egional)) de
ese pa adigma. La p ime a acción in elec ual
la lle a on a cabo au o es como Al husse ;
la segunda acción la lle a on a cabo Bou dieu-
Passe on. No que emos deci que és os sean
los culpables, no. Ahí es á odo el ma xismo
mecanicis a, odo el sociologismo adical,
oda la eo ía de la sociología del conoci-
mien o que no se queda en análisis de la
es uc u a ((ex e na)) de la ciencia, sino que
quie e, incluso, explica sociológicamen e
es uc u a in e na de la misma. Ellos son
ep esen an es signi ica i os; sob e odo, pe -
inen es al p oblema que nos ocupa; las e-
laciones en e ideología y pedagogía.
Pa a Al husse , en
Ideologzá
y
apa a os ideo-
lógicos del
Es ado48, el p oblema undamen al
es el de la ep oducción de los medios de
p oducción. Empleando el ex o conocido
de Ma x en Ca a a Kugelman (1 1-7 1.868)
-«incluso un niiío sabe que si una o ma-
ción social no ep oduce las condiciones de
la p oducción al mismo iempo que p oduce,
no puede du a un año))-49, deduce que lo
ep oducido son dos cosas: las ue zas p o-
duc i as y las elaciones de p oducción exis-
en es. La ep oducción de la ue za del a-
bajo iene luga a pa i del sala io. El ni el
del sala io se es ablece pa iendo del alo
que se asigna al abajo en is as a la consecu-
ción de las condiciones ma e iales de su e-
p oducción y de los esul ados his ó icos
o
48
ALTHUSSER.
EscnJos,
Ba celona, 1974, Ed. Laia,
pp.
105
SS.
49
MARX
y
ENGELS,
Ca as sob e
El
Capi al,
Ba celona,
1968, Ed. Ma e iales; MARX.
El capi al,
México, 1966, Ed.
Fondo de Cul u a Económica,
.
1.
pp.
704-706.

conquis as del alo del abajo median e la
lucha de la clase p ole a ia: e i ando la dis-
minución del pode adquisi i o del sala io y
aumen an o la du ación del abajo pa a man-
ene ese pode adquisi i o.
Pe o, lo que se ep oduce no es simple-
men e la p esencia de la ue za de abajo
sino la capaci ación de la misma den o de la
di isión del abajo. Es a ep oducción se
asegu a ue a de la emp esa median e el sis-
ema educacional capi alis a, ((median e sus
p ocedimien os e ins i uciones)). La ep o-
ducción de la ue za de abajo exige la e-
p oducción de la capaci ación
y
la ep o-
ducción de las eglas del compo amien o
den o del o den es ablecido.
(c...
La escuela
(pe o ambién o as ins i uciones o apa a os
del Es ado) enseñan cie as ((habilidades)),
pe o median e o mas que asegu an "el so-
me imien o a la ideología dominan e", o bien
el dominio de su "p ác ica"».
Al husse no de ine lo que en iende po
ideología, pe o desc ibe los ((apa a os ideo-
lógicos del Es ado)) como p edominan e-
men e di igidos a ac ua median e el empleo
de la ideología dominan e. La ep esión en
ellos es indi ec a, disimulada, ((casi simbó-
lica)).
Aunque no de ine lo que en iende po
ideología, queda pa en e que lo que de ella
puede deci se iene que es a en consonancia
con el hecho necesa io de la (( ep oducción
de las condiciones de p oducción)). Po lo
a i o la ideología, en an o que elemen o
cognosci i o, es á cons uida con elemen os
que se p oponen como jus i icación y legi-
imación de lo es ablecido, pe o no en an o
que es ablecido ( ela i o his ó icamen e),
po que no se ía sino un elemen o ela i o
de ep oducción; sino con i iendo la ela i-
idad del hecho de ep oducción en
un
abso-
lu o concep ual.
De ahí que la ideología se p esen e como
en e medad concep ual, alsedad, en su p o-
pia esencia.
Las consecuencias pa a una eo ía de la
enseñanza las ex aen Bou dieu-Passe on.
((Toda acción pedagógica es obje i amen e
una iolencia simbólica en an o que impo-
sición, po un pode a bi a io, de una a bi-
a iedad cul u al))50. Es iolencia ((simbó-
lica)) en cuan o que se eje ce a a és de una
(( elación de comunicación)~. Es iolen a po -
que ((impone)) e ((inculca)) una a bi a iedad
cul u al. Ca ece á de e ec o en an o no en-
gan luga lss condiciones sociales o elacio-
nes de ue za que hagan posible la imposición
e inci~lcación. La acción pedagógica ep o-
duce la selección a bi a ia que un g upo o
clase ((ope a obje i amen e en
y
po su a bi-
a iedad cul u al)). La es uc u a y uncio-
nes de esa cul u a ((no han podido deduci se
de ningún p incipio uni e sal, ísico, bioló-
gico
o
espi i ual)). «El g ado obje i o de a bi-
a iedad del pode de imposición de una
acción pedagógica es an o más ele ado cuan-
o más ele ado sea el mismo g ado de a bi-
a iedad de la cul u a impues a)).
Laij llamadas eo ías de la educación que-
dan educidas a ((ideologías pedagógicas)),
en la medida en que con ibuyen al enmas-
ca amien o de su e dad obje i a. Con lo
cual, la ideología sigue siendo en endida
como pensamien o esencialmen e de o ma-
do
y
de o man e, ya que p e endiendo ans-
mi i e dad solamen e ep oduce, in elec-
ual
y
cul u almen e, las condiciones obje-
i as de e minan es de la ep oducción de
las condiciones sociales de p oducción. De
es e análisis no se escapan ni siquie a las
((co i es aciones más adicales)). Ya que es-
as ((mane as sua es)) pueden se el ((único
modo e icaz de eje ce el pode de iolencia
sim )ólica en un es ado de e minado de e-
laciones de ue za
y
de las disposiciones más
o menos ole an es espec o a la mani es-
aciQn explíci a
y
b u al de la a bi a ie-
dad)). Como di ía Du kheim, «no hay edu-
cación libe al)).
Cie es e análisis se deducen a ias cosas,
La p ime a, que la llamada ciencia de la edu-
cacjón no es más que un mi o que enmasca a
la ealidad obje i a de la o ma de pensa-
mien o pedagógico: es ic amen e, aciona-
lización de la imposición de una a bi a ie-
dad cul u al. La segunda, que odo ac o edu-
ca j o, en an o que in encionalmen e di i-
gido a una ep oducción cul u al, es un ac o
C1
BOURDIEU, P.
;
PASSERON,
J.C.,
La
ep oducción. Ele-
men os pa a una eoM del sis ema de enseñanza,
Ba celo-
na,
1972,
Ed,
Laia,
passim.
au o i a io que impone iolen amen e una
a bi a iedad cul u al. La e ce a y más adi-
cal, que oda ac i idad cul u al humana, en
de ini i a, no es más que el u o acionaliza-
do de la es uc u a de ue zas del sis ema
social. Hecho que se encub e aumen ando
la e icacia ep oduc i a que con iene la ne-
cesa ia ep oducción de las condiciones de
p oducción pa a pode man ene el sis ema
es ablecido.
Aho a bien, es e plan eamien o es una a -
golla que se pone al cuello a odo sis ema de
signi icaciones cul u ales. Vemos que de nue-
o se ha p ac icado el educcionismo. En
Ma x se pa ía del análisis del sis ema capi a-
lis a
y
se de e mina aquí en la a bi a iedad
de oda es uc u a y ansmisión cul u al.
Se ol ida un hecho undamen al: que el
homb e es el único se , den o de los ilum
zoológicos, cuya supe i encia no es el u-
o de mecanismos au omá icos de in e ac-
ción con el medio. Más bien es el u o de
p oyec os sociales de sob e i encia que se
conc e an y oman cue po social en ins i-
uciones. De ahí que, po habe ex apolado
el análisis ma xis a o odoxo, desde el cam-
po capi alis a
a
odo ipo de con igu ación
social y pa icula men e a odo ipo de ac-
ción pedagógica, el mismo quehace cul u-
al del homb e apa ece po el lado de su
a bi a iedad y no po el lado de su nece-
sidad.
Se ol ida, inalmen e, la p e ensión de que,
a pa i de juicios de hecho sob e la na u a-
leza, cons ucciones cien í icas, no se puede
accede -a la cons ucción y plan eamien o
de juicios de alo o de opciones cul u ales.
De ahí que, si bien oda opción cul u al es
po su misma condición una decisión o
elección de ca ác e no absolu o, nunca es
comple amen e a bi a ia; ya que el homb e
necesi a p oyec a , elegi o mas cul u ales
que ealicen el hecho mismo de la sob e i-
encia. La acción pedagógica es un hecho
necesa io de sob e i encia,
y
la ans o ma-
ción de la na u aleza en cul u a es un hecho
igualmen e necesa io desde el pun o de is-
a an opológicu. Po es e mo i o, oda ac-
ción pedagógica, incluso en cuan o a sus
con enidos, nunca es o almen e a bi a ia.
La a bi a iedad de Bou dieu-Passe on es-
iba en el hecho de op a , g a ui amen e,
po incula necesa iamen e odo hecho edu-
cacional al sis ema más limi ado
y
conc e o
de las condiciones de p oducción y al sis e-
ma de ue zas dominan es en una es uc u a
social de e minada.
Todo el mecanismo social es a á, según
ellos, con aminado in elec ualmen e, po que
su e dad nunca es apa en e sino que se
encuen a siemp e ocul a (po eso es an
e icaz) en las cons ucciones ideológicas que
en su in e io siemp e se jus i ican: la ideo-
logía. Aquí se p oduce un dilema a oz. La
ciencia es el único ipo o o ma de pensa-
mien o en el in e io del cual se p oducen
p incipios uni e sales legí imos. Pe o de ellos
no se pueden deduci jus i icaciones pa a
opciones sociales, ya que la opción cul u al
no es decidible en el campo de la ciencia
po que nunca pueden deduci se juicios de
alo de juicios de hecho.
Po o o lado, las opciones cul u ales siem-
p e se deciden en el in e io de las a bi a-
iedades que legi iman las ideologías, las cua-
les son pensamien o esencialmen e de o ma-
do
y
de o man e que solamen e se puede
ansmi i median e eje cicios y ac uaciones
de pode de iolencia simbólica.
C eemos que hemos llegado ealmen e a
la comp obación de que es e callejón no
iene salida.
A pa i de lo que hemos dicho an e io -
men e, se e con oda cla idad que necesi a-
mos ede ini el concep o de ((ideología)) y
el concep o de acción pedagógica. La o ma
de ac ua en es a e ce a pa e es e o ae -
nos a la conside ación de la ideología como
hecho. Es una ealidad que los g upos hu-
manos, apa e de la ciencia, di igen su p axis
median e componen es con igu adas in e-
lec ualmen e.
El
conocimien o o dina io emplea el é -
mino ideología pa a designa el conjun o de
con enidos de pensamien o de una pe sona
o g upo (p escindiendo de la na u aleza es-
pecí ica de cada componen e uni a iamen e
conside ado), necesa ios pa a la jus i icación
(o que son la jus i icación) de la di ección de
su p axis humana (indi idual y10 social). Den-
o de la ideología se de inen los obje i os
de la acción y és os se inse an en una je a -
quía eal de p io idades.
No es ap opiado, en es a p ime a ap oxi-
mación, cali ica la como (( o ma de pensa-
mien o)). La (( o ma de pensamien o)) iene,
pa a noso os un sen ido epis emológico,
que supone, espec o al an e io conjun o
de con enidos de pensamien o, en amalga-
ma y sin p e ia decan ación, una i isección
de su es uc u a in elec ual. Es deci , la o -
ma de pensamien o ideológico supone de e -
mina , den o de esa amalgama, una de ini-
ción. De inición que no iene po qué in-
clui unos con enidos y desecha o os, sino
que p e ende de e mina el mecanismo po
el que se inse an den o del conjun o.
También, pa a el conocimien o o dina io,
el é mino ciencia se compone de un con-
jun o amalgamado de ap eciaciones sob e
con enidos pa icula es de pensamien o. La
pe spec i a de es e segundo é mino se o ien-
a, más que a la di ección de la p axis, a la
desc ipción
y
explicación de la ealidad (in-
dependien emen e de lo conside ado como
eal o del alo eal de lo conside ado).
Es o p oduce una acili ación en la labo
del epis emólogo, que a la la ga puede se
pe judicial. Se dico omiza a la ideología y a
la ciencia po a ibución de di e en es un-
ciones.
Las
ideologías end ían que e con la
ijación de los obje i os; las ciencias con la
u ilización de los medios adecuados pa a
consegui ales obje i os. Es o implica ía
que las ideologías ienen que e con lo que
que emos hace o se , las ciencias con.10
que hay, con lo que es. Las ideologías con
los alo es, las ciencias con el conocimien-
o de la ealidad. Finalmen e, y pa a deci lo
en é minos kan ianos, las ideologías se ían
la es e a de la azón p ác ica, las ciencias de
la azón eó ica5'.
51
QUINTANILLA.
M.
A.,
Ideologíü
y
Ciencia,
Valencia,
1976,
p.
110.
Es e a ículo es de jus icia econoce lo, iene
mucho que e con el lib o
y
con su au o .
A
la lec u a del
lib o se debe la p ime a in ención de esc ibi el a ículo
y
los
p ime os elemen os pa a el plan eamien o de lo que pa a
El au o que acabamos de ci a exage a un
poco la dico omía po cuan o se e ie e al
conocimien o o dina io. Ya que en la ideo-
logía y desde la ideología, al como nos pe -
ca a nos de ella en las ((designaciones)) del
conocimien o o dina io, exis e unción ex-
plica i a de hechos y no me amen e una
inspi ación de ac uaciones. La segu idad so-
b e lo que hay se ob iene, den o del conoci-
mien o o dina io, an o desde lo que és e
cali xca como ciencia como de lo que cali ;
-
como ideología. En el hecho de que es a
dico omía no es pe ec a, se unda la am-
bigüedad adical de es os é minos a un do-
ble ni el: ambigüedad de unción, po que
ambas son explica i as (de una o ma o de
o a]; y ambigüedad en cuan o a la o ma de
pensamien o, po que den o de la ideología
del conocimien o o dina io hay componen-
es ie o igen cien í ico. Lo ideológico y lo
cien í ico, en el conocimien o o dina io, son
una ((a ibución)), no una o ma de pensa-
mien o. Ambas, ideología y ciencia, en an o
que hechos in elec uales, se p esen an, en el
conocimien o o dina io, como pensamien-
os in o mes.
El único aspec o que no con iene am-
bigiiedad, y que jus i ica la no equi ocidad
de los dos é minos, es el de la p eponde-
an e in encionalidad p áxica de la ideología
y el de la in encionalidad pu amen e expli-
ca i a de la ciencia.
La mane a más habi ual de ipi ica la o -
ma de pensamien o ideológico en e a la
o ma de pensamien o cien í ico es con a-
po ie los i educ iblemen e; acep a la esci-
sió i kan iana. Pa iendo de es o, sí se da
p io idad cognosci i a a la explicación, co-
nocimien o o econocimien o de la ealidad,
como lo único gnoseológicamen e álido,
se iesp es igia el conocimien o ideológico,
co no lo no cien í ico o lo p ecien í ico. Se
llega, incluso, a nega a la ideología la ali-
dez de su capacidad inspi ado a de acciones
p opiamen e ans o man es. Es la esis de
la ecnoc acia y su c eencia en el «c epúsculo
de las ideologías)). La ideología apa ece como
pe isamien o esencialmen e de o mado y de-
mí es una posible ap oximación cla i icado a al p oblema
de
las
elaciones en e ideología
y
pedagogía.
o man e o como conocimien o p o isional.
La ciencia apa ece ía como momen o supe-
ado de la ideología, gené icamen e p epa-
ado po és a. Es a pe spec i a his ó ico-
gené ica sua iza la dico omía en e ambas
o mas de pensamien o, al hace las depen-
dien es en e si, pe mi iendo habla de ideo-
logías cien í icas o ciencias ideológicas, en
unción de la pe meabilidad de ases en e
los dis in os es adios de ambas o mas de
pensamien o: del g ado de madu ez de la
comunidad en el análisis del p oblema o del
g ado de p io idad que se le conceda en la
comunidad a la acción ans o mado a.
Si lo esencialmen e álido es el obje i o a
consegui sob e la ealidad y no el conoci-
mien o sob e ella, en onces es el pensamien-
o p áxico el jus i icado de la o ien ación
del pensamien o cien í ico. La úl ima alidez
de és e no es a ía en su capacidad de expli-
cación, sino en su capacidad de se icio a la
ans o mación social.
En cualquie caso, en el pensamien o o -
dina io o de la ideología como hecho social
de conocimien o, descub imos con M.A. Quin-
anilla dos elemen os: «la ideología es, pues,
al mismo iempo una o ma de pensamien o
p ác ico y una o ma de pensamien o o a-
lizado )).
C eemos que al a un e ce elemen o
y,
sob e odo, nos al a la es uc u a o ó mula
de los es componen es. El e ce elemen o
se descub e desde el momen o que encon-
amos ideologías di e en es den o de g u-
pos sociales di e en es.
Y
ni la o ien ación
p ác ica ni el ca ác e o alizado de la o -
ma de pensamien o ideológico explican la
exis encia de di e en es ideologías. Uno, po
su p opia denominación de (( o alizado )) y
el o o, po que
no
se e ie e a p ác icas con-
c e as en unción de obje i os especí icos,
sino a la o alidad de la p ác ica. El p ime
elemen o p opo ciona una o alidad gno-
seológica in ensi a, como que iendo aba -
ca la o alidad eal de la cosa que se consi-
de a; ambién conlle a una o alidad ex en-
si a: la ideología iene pode de incidencia
sob e la o alidad de las cosas. En es as pe s-
pec i as o alizado as, no se ad ie e cuál
puede se la causa de las di e enciaciones.
Pa a comple a el mapa de ca ac e es de
la ideología, c eemos que, p ime o, hay que
ad e i algo undamen al: la ideología es
una o ma de pensamien o, una o ma de
ace camien o cognosci i o a la ealidad, que
sa is ace la necesidad ine i able de supe a
el me o es a en el mundo. Aho a bien, odo
ace camien o cognosci i o p e ende ep o-
duci la ealidad desde el homb e y pa a el
homb e: o ganiza la enoménicamen e. Ello
implica un elemen o ac i o, no sólo en an-
o que ac i idad in elec ual, sino ambién
como o ganizado . Los o ganizado es de ese
pensamien o o alizado , que es la o ma
de pensamien o ideológico, son la uen e de
la di e enciación. Ese o ganizado puede se
más o menos pode oso en cuan o a la asun-
ción de ealidad, a la inspi ación de obje-
i os y al desencadenamien o de p axis e i-
caces. Es o pe mi e la c í ica y el desman-
elamien o de ideologías o el e inamien o
paula ino de las mismas. Puede ene más o
menos capacidad de o ganización del pen-
samien o en an o que o alizado y de la
p axis en an o que o alidad. Ese o gani-
zado , además, como al y en su condición
de cons uc o in elec ual sob e lo eal, den-
o de su ni el, implica dos cosas: que
es
un
o ganizado y que es
an
o ganizado . Con
ello esol emos la di e enciación en e ideo-
logías y la posibilidad de p og eso ideoló-
gico, jus i icando, al mismo iempo, la c í-
ica ideológica. Es os o ganizado es pueden
se de muy di e sa índole: papel anscen-
den al de la aza, p io idad on ológica de las
elaciones de p oducción económica, el
homb e po ado de des ino anscenden-
e.,. e c.
Es e es el p ime elemen o de oda cons-
ucción ideológica. La exis encia de es e
p ime elemen o ipi ica el segundo: ca ác-
e o alizado o unción o alizan e. El o -
ganizado se con ie e en absolu o desde el
que se emi en juicios «sob e» la o alidad y
juicios ((de» o alidad sob e odo lo eal.
Aho a emos cómo desde la ideología am-
bién se emi en juicios de ealidad. No es,
pues, lo dis in i o de la ideología se pen-
samien o o alizado , sino se lo desde el o -
ganizado que se absolu iza, desde el cual el
conjun o encuen a cohe encia in e na.
Como e ce componen e de la o ma de
pensamien o ideológico encon amos el ya
aludido del ca ác e p ác ico. En nues o plan-
eamien o es o signi ica que el p ime y se-
gundo componen es ienen como modali-
dad cuali a i a, además de los ca ac e es des-
c i os, el ((se pa a» la es uc u ación de la
p axis indi idual
y
colec i a, plan eando una
opción de es uc u a con i encia1 de e -
minada.
Encon amos así las elaciones semán icas
en e los es é minos:
El ((o ganizado )) es unción de la pe spec-
i a (és as pueden se in ini as, pe o siemp e
limi adas po el ho izon e cul u al, el cual
epa e plausibilidad en e las posibles).
El (( o alizado )) es unción de segundo
o den; aquí se emi en juicios de o alidad y
sob e la o alidad en unción del o ganizzdo
disponible.
El «p áxico» es unción de e ce o den;
en unción de los an e io es se con igu a la
o ganización de la p axis indi idual y se de-
e mina la con igu ación de la es uc u a con-
i encial, la implan ación de las ins i uciones
sociales: su con igu ación
y
su jus i icación.
El que la ideología esponda a es a ó mu-
la explica la cohe encia in e na de las ideo-
logías.
Nues o plan eamien o iene una apa en-
e en aja. Puede explica gené icamen e el
nacimien o de las ideologías
y
su decli e
his ó ico.
En el es adio nacien e, las ideologias son
undamen almen e dialéc icas, en el sen ido
de posee eno me iqueza c í ica. Ello ocu-
e po que iene p io idad el elemen o o -
ganizado y se encuen an en ase nacien e
las ex ensiones de segundo o den o juicios
o alizado es. Son ambién adicalmen e au-
oc í icas espec o a la alidez, consis encia
y pe manencia de las es uc u as sociales con-
c e as que gene an. La polémica in e na al
g upo ideológico es undamen almen e in-
e p e a i a. Es deci , se iene cla o el o ga-
nizado y se a a de plan ea con cohe encia
los juicios sob e la o alidad, los juicios de
o alidad (ex ensión e in ensión) y la co es-
pondien e aducción p áxica de ales plan-
eamien os in elec uales. Se man iene, pues,
la p io idad del o ganizado como elemen o
dogniá ico de la ideología, sob e la ac i idad
in elec ual o alizan e y sob e la ac i idad
cons i uyen e ins i ucional. Has a el pun o
de que la ac i idad del medio ideológico se
cen a undamen almen e en el segundo es-
adio, eniendo el e ce o una g an labilidad.
Cuando la ideología es á madu a, exis e
un momen o de equilib io en e los es ele-
men os. Se inicia una educción del momen-
o c í ico y empieza a apa ece la ine cia de
las i is i uciones.
En el decli e ideológico, en el momen o
de ejez, la colec i idad se encuen a segu a
den o de las ins i uciones, y la modi ica-
ción ins i ucional se conside a un pelig o
cie o pa a el desman elamien o del núcleo
dogmá ico que la jus i icó. Apa ece, en on-
ces, una especie de in e sión de p io idades.
Aho a, lo que se in en a man ene dogmá i-
camen e son las ins i uciones, y odo el co -
pus ideológico se educe a la jus i icación «a
p ioxi)) de las mismas, a su acionalización.
Es la pa álisis. Así, ac ualmen e se ad ie en
e i~~iones ideológicas que a ancan no de la
in alidez o al de los núcleos dogmá icos,
sino de la injus i icación de las es uc u as
ins i ucionales, o del de e io o de su imagen.
Es e ciclo que ad e imos en las ideologias
de «nace y desnace )) no es me a cues ión
de hecho; lo es ambién de de echo. Al com-
pone se la ideología de dos elemen os, uno
de ca ác e cognosci i o y o a p áxico, es e
úl imo unciona como «el cue po social de
la idea». Los dos p ime os, en unción del
e ce o, no se educen a me a eo ía sino
que adquie en la condición de ((p oyec o)).
Po eso decía Quin anilla que en la ideolo-
gía :;e inspi an y espi an los obje i os de la
p axis. El ciclo i al de la ideología se con-
ie e apa en emen e en un p oceso de ins-
i ucionalización, de con igu ación compo -
amen al -indi idual o colec i a- de la idea.
En e1 ondo, eso es p opiamen e el concep o
de ins i ución: la idea o p oyec o en an o
que adquie e cue po social. Cuando Mali-
non ski decía que el ((homb e de la na u ale-
za no exis e)) (el
Na ~i mensch)~~,
c eemos
>*
MALINOWSKI, B.,
Una eoha cien í ica de la cul u a,
Ba celona,
1970,
Ed. Edhasa.

que a i maba dos cosas: que la sob e i encia
humana no es posible en la pu a ansacción
con las posibilidades ecológicas de un medio
ambien e i gen. El homb e es un animal
desespecializado po la e olución, en el que
la mayo pa e de sus necesidades no son
u o del geno ipo, sino p oduc os ins i u-
cionales. Has a las más biológicamen e ap e-
ciables (come , do mi ) e minan po adqui-
i la condición de p oyec o y se ins i ucio-
nalizan de la más di e sa o ma.
Pe o, en segundo luga , ambién quie e
deci que el ni el in elec ual humano no se
exp esa, ni puede exis i en o ma de pu o
pensamien o. El ni el de las cons ucciones
pu amen e eó icas no se jus i ica po sí mis-
mo, es un cons uc o que solamen e adquie e
co ec a in e p e ación cuando se aplica a
é minos eales (sin p ejuzga el ni el de
ealidad, po ejemplo, desde la cosa al obje-
o modelo). Lo peculia del elemen o cog-
nosci i o de la ideología es que su in e p e-
ación iene luga den o de é minos eales
del cue po social. El p oceso de ((cie e ca-
ego ial)) de la ideología es p ecisamen e el
de la ins i ucionalización. Cuando las ins i-
uciones en que se exp esa la ideología se
es ablecen
y
o ganizan con su icien e am-
pli ud, en el cue po social (la p axis social)
empieza a ene luga un enómeno muy
simple: el de la e icacia de las ins i uciones
pa a esol e el p oblema de la sob e i encia
y de la con i encia, p opo cionando, además
de elemen os y o ma de pensamien o, se-
gu idades.
Reco demos cómo analizábamos el mo-
men o nacien e de la ideología, lo cali icá-
bamos de dialéc ico, de c í ico hacia ue a y
hacia den o, de momen o cons i uyen e.
Aho a apa ece el momen o de lo cons i-
uido, de lo es ablecido, de e io ándose la
c í ica en a o de la segu idad. De ahí que
sea no mal que se debili e la idea y su uen e
o ganizado a y pie dan pe spec i a y ca ác-
e los con enidos de pensamien o. De la
ideología solamen e queda la ins i ución.
Es e es el único ac o que puede p oduci
aho a con enidos de pensamien o: aciona-
lizaciones. Se jus i ica pe ec amen e que en
un momen o de decli e en la ideología do-
minan e, su jan de una o ma o de o a cual-
quie ipo de ecnoc acias. Cuando se debi-
li a el elemen o cognosci i o de la ideología,
apa ece anemia de p oyec o (no ol idemos
la ó mula de la ideología), aumen ando has-
a el in ini o la ine cia de las ins i uciones.
Y
es que al c ea ins i uciones no sólo se p o-
po cionan <(se icios)> sociales, sino econs-
ucción del cue po social, se le ans o ma;
y esa ans o mación gene a nue as necesi-
dades que deben, a su ez, se ideológica-
men e in e p e adas e ins i ucionalmen e p o-
yec adas. Pe o, socialmen e, el elemen o cog-
nosci i o se encuen a debili ado, las ins i-
uciones no cambian ni se ans o man lo
su icien e, apa ece la c í ica ins i ucional y
se ins au a un nue o momen o cons i uyen-
e, a eces, con g an auma ismo social.
En es e in e medio, exis e una o ma de
sal a las ins i uciones igen es, de man e-
ne lo es ablecido: la ecnoc acia. Su in en-
ción es cla a: con los ecu sos disponibles y
!as ins i uciones igen es, sin cambia los
plan eamien os ideológicos, se pueden aumen-
a los endimien os. Pe o el homb e es ani-
mal (( acional)) y sabe que la e icacia no se
puede aumen a has a el in ini o, ni se cam-
bia po ello su signi icado: man ene lo es-
ablecido. Den o del cue po social
e um
non
es ens,
sino que
e um es ac um.
Apa e-
cen ocos ~~ e oluciona ios~~ que muchas e-
ces pa ecen an ea en la obscu idad, que
p esen an una amalgama de c í ica ins i u-
cional, de p oyec os ins i ucionales ap esu-
ados. En el ondo, odo signi ica lo mismo.
Que lo es ablecido ya i e mue o, ine e, sin
idea: la ideología ya es ieja, sus ins i ucio-
nes ienen muchos con asignos, muchas con-
adicciones espec o a los con enidos de
pensamien o que las jus i ican, les apa ece
la in alidez espec o a los p oyec os sociales.
E iden emen e, el esquema desc i o nece-
si a ía ilus ación his ó ica. Pe o a nues o
en ende , esas ilus aciones son e iden es.
Ala ga ían innecesa iamen e la desc ipción
sin aumen a su cla idad. La ha ían an sólo
más amena.
A es e concep o de ideología lo llamamos
«ideologiao). Tiene eno me impo ancia pa a
el pensamien o pedagógico.
En p ime luga , ad e imos que los peda-
gogos es án eno memen e p eocupados po
de ini las coo denadas de la educación. E i-
den emen e, el concep o de educación se
puede plan ea desde dos pe spec i as di e-
en es. La p ime a in en a p esen a nos el
p o o ipo de homb e que es p eciso ealiza .
C eemos que és e es un discu so cla amen e
ideológico. C eemos, igualmen e, que no es
compe encia exclusi a del pedagogo de ini
es a ipologia po que, lo quie a o no, pe -
enece en sus líneas maes as al núcleo dog-
má ico de la ideología dominan e.
A
pa i
de ahí se de inen los g andes ines de la
educación que, saI o ma izaciones, suelen
coincidi en unas egiones y o as, en unos
g upos y o os. Po la sencilla azón de que,
en de ini i a, el sis ema educacional p e en-
de ep oduci y man ene el sis ema ideoló-
gico es ablecido: an o los sis emas ideológi-
cos pa en es como los implíci os, los o icia-
les y los de los g upos de e e encia en los que
se encuen an a incadas las ins i uciones.
Toda es a labo ideológica solamen e le
compe e al pedagogo en o ma indi ec a,
es más bien labo de odo homb e cul o. De
hecho, las g andes igu as in elec uales de la
his o ia cul u al de Occiden e, han enido
e e encias cla as a los p oblemas en los que
se di imen los g andes ines de la educación.
Sí
es labo de pedagogos, po ejemplo so-
ciólogos de la educación, desen aña las com-
ponen es ideológicas cuyos núcleos dogmá-
icos con aminan muchas a i maciones que
se p esen an como componen es de la cien-
cia de la educación en un momen o dado.
En ocasiones, esos núcleos dogmá icos apa-
ecen e e idos a con ex os de na u aleza,
cuando, en ealidad, son cons uc os cul u-
ales. Se quie e hace al pedagogo especia-
lis a
y
esponsable de la men alidad domi-
nan e o de la que debe domina en un g upo.
De ahí la p e ensión de muchos educado es
de con e i a la ins i ución educa i a en
zona de p o ec o ado ideológico espec o a
la ideología dominan e,
y
así p oyec a la
ins i ución educacional hacia la ans o ma-
ción ideológica del colec i o en el que se
encuen a inse a. Es a misión ((ex aña)) que
se asigna al educado y de ebo e al peda-
gogo, con ie e a ambos en nue os ((sace -
do es)), es a ez, en nue os ((sace do es de
humanidad)), ((especialis as en humanidad)),
como dice un pedagogo con empo áneo. Es-
a si uación con ie e a la ins i ución educa-
i a en el campo de ba alla de las ideologías,
y al pedagogo, sin come lo ni bebe lo, en su
he aldo.
La e lexión sob e e! concep o de ((ideo-
logía)) nos indica cla amen e que la Peda-
gogía
ha
de plan ea se se iamen e que uno
de los obje i os undamen ales de la educa-
ción es la de in oduci al alumno en la oma
de conciencia del hecho es uc u al de la
sociedad a la que pe enece. Ella debe exigi
un luga en la o mación pa a es a a ea. Ella
debe diseña ecnologías que la lle en a cabo
con e icacia. En más de un luga se pide a la
educación que se esponsabilice de la o ma-
ción ideológica de los educandos, pe o pi-
diendo al mismo iempo que los ejes que
componen la ida ideológica, los elemen os
eco iómicos
y
sociales, se e asen en la o -
mación po no conside a la in ancia adecua-
damen e p epa ada pa a a on a esos p o-
blemas. Mien as an o, la educación in o -
mal con sus pode osos ecu sos an lab an-
do so damen e, con inuamen e, la men ali-
dad a-c í ica del homb e con empo áneo.
Hemos dicho que la ideología es una o -
ma de pensamien o y, po lo mismo, debe
encon a en la o mación, en la in ancia,
lugal de alimen ación
y
p og eso. Debe que-
da luga en la o mación in an il pa a la
((iniciación a la ida económica y social)).
Debe depu a se el ma e ial con el que es u-
dian
y
se o man los niños de componen es
ideológicos no adap ados a los iempos his-
ó icos. De lo con a io, se an o mando
una opinión sob e los á omos
y
la es uc u a
de la ma e ia, adquie en conocimien o so-
b e los g andes hechos his ó icos, pe eccio-
na n sus conocimien os sob e los más impo -
an es enómenos na u ales
...
pe o, al mismo
iempo, son man enidos en e e na in ancia
sob e la o ma de a on a los p oblemas
económicos y sociales, ins i ucionales, de la
sociedad en la que i en.
Simul áneamen e, la Pedagogía co e el
iesgo, a ni el eó ico, de pe manece en la
discusión del núcleo dogmá ico de la ideo-
logía que ((debe)) domina en un g upo, ol-
idando su misión ecnológica undamen al.
Dados los obje i os gene ales de la educa-
ción, decididos, den o de la o ma ideoló-
gica de pensamien o, como la opción de so-
b e i encia his ó icamen e asumida, es la-
bo del pedagogo diseña
y
alida la ecno-
logía con la que más e icazmen e se alcance
que odo homb e, cul u almen e adap a-
do, sea en el u u o capaz de pensamien o
ideológico. El pedagogo eó ico debe se un
homb e sensible
y
c í icamen e adap ado al
pensamien o dominan e
y
un hábil u iliza-
do de los ecu sos ideológicos con empo á-
neos pa a es ablece sob e ellos la c í ica
más ace ada,
y
e i a las con aminaciones
que con ie en los núcleos dogmá icos po-
seídos po los g upos en educ os de pen-
samien o esencialmen e de o mado
y
de o -
man e.
Todo ello es una labo necesa ia pa a que
puedan, en cada momen o, o mula se inali-
dades educacionales ap as pa a su pos e io
diseño ecnológico. Si no se ac úa de es a
mane a, si la pedagogía no esponde a su
esponsabilidad eó ica, se deja al pedago-
go sumido en el aje eo de encon a en el
pensamien o ci culan e los elemen os que
más le con engan pa a sus cons ucciones
in elec uales. Po es e mo i o, muchas ob as
de pedagogía eó ica con ienen muchas e-
ces lo que el pedagogo ecoge pa a sus cons-
ucciones en e los ma e iales de peo cali-
dad, casi nunca los que se encuen an en la
co ien e cen al del pensamien o con em-
po áneo. Queda pa a o o momen o demos-
a la exis encia de pensamien os absolu-
amen e ue a de la depu ación que oda
ciencia ealiza en la ideología, ellenando las
páginas de los a ados de pedagogía eó ica.
No podemos ol ida que educa , desde el
p incipio, supone a o ece la exis encia de
un ciudadano ú il
y
e icaz,
y
que es a labo
no puede lle a se a cabo sin omen a la
o ma de pensamien o ideológico más exi-
gen e.