EL PLATONISMO DE LA DOCTRINA VALENTINIANA
DE LAS TRES HIPÓSTASIS
Josep MONTSERRAT
Los elemen os de p ocedencia exclusi a-
men e eligiosa no cons i uyen en el alen i-
nismo una es uc u a eológica a iculada,
sino que p oceden independien emen e de
o ígenes di e sos. Incluso en el aspec o eli-
gioso los elemen os de con inuidad cohe en-
e son de o igen ilosó ico helenís ico. El
alen inismo se p esen a como una doc ina
de undamen al ca ác e pi agó ico-pla óni-
co en la que se han inje ado hábilmen e
dogmas eligiosos judíos
y
c is ianos.
La adsc ipción del alen inismo a la co-
ien e pla ónico-pi agó ica la hicie on ya
los p ime os he esiólogos. El másccon un-
den e ue Hipóli o.' Hay que econoce que
las co elaciones po él es ablecidas en e los
gnós icos y los ilóso os an iguos son en
gene al a i iciosas (po ejemplo, Basílides
se ía a is o élico), pe o en el caso de los
alen inianos su a i mación es ace ada.
Fuen es indi ec as lo con i man. En e ec o,
el enacimien o del pla onismo, con el del
pi ago ismo, no ue ni mucho menos un
enómeno de masas. El pueblo más o menos
ins uido seguía adhe ido a un sinc e ismo
de p edominio es oico, con elemen os pla ó-
nicos
y
a is o élicos il ados po los mismos
maes os es oicos (en pa icula po Panecio
y Posidonio). En cambio, los g upos selec os
endían, según sus especiales mo i aciones,
al a is o elismo y al pla onismo. Oigámoslo
deci a un homb e de la época, el ilóso o
Celso: «(Se adhie en al) pla onismo po que
desp ecian a los demás como indi iduos de
menos impo ancia; o al pe ipa e icismo
po que co esponde mejo a las necesidades
humanas y admi e con sensibilidad el alo
de las cosas buenas en la ida p esen e,
a en ajando en es o a los demás
sis ema^)).^
Casi a p io i pod ía espe a se, pues, que los
alen inianos se adhi ie an a los p esupues-
os pla ónicos.
'
Hipol.,
Philosoph.
VI, 29, 1.
Fuen es del gnos icismo que en el a ículo se ci an
ab e iadamen e: I eneo de Lyón,
Ad e sus Hae eses;
Hi-
póli o de Roma,
Philosophoumena
o
Re u a io;
Epi anio de
Salamina,
Pana ion;
Clemen e de Alejand ía,
Exce p a ex
Theodo o;
O ígenes,
Commen a ium in Iohannem.
Los ex os
cop os de Nag-Hammadi se ci an po códice, a ado,
página y línea. La ci a de O be, sin especi ica , emi e a
sus
Es udios Valen inianos.
Celso, ap. O ígenes,
Con a Celsum,
1, 10.
En los ámbi os de la cosmología,
y
de la
an opología se han ecogido p uebas más
que su icien es de la pe enencia del gnos i-
cismo alen iniano a la amplia co ien e del
pla onismo a dío.' No así en el campo de la
eodicea. El obje i o de es e a ículo es
pone de elie e el undamen al ca ác e
pla ónico de la doc ina alen iniana sob e
las es p ime as hipós asis. El a amien o
del ema p escindi á de los elemen os p o-
ceden es de o as iloso ías, como el es oicis-
mo
y
el a is o elismo. De hecho iene escasa
ele ancia, a no se pa a comple a el in en-
a io, señala las eminiscencias a is o élicas
o es oicas de los ex os alen inianos, pues o
que elemen os es oicos
y
a is o élicos se
hallaban disuel os en el ambien e in elec ual
del siglo 11 has a pene a en el lenguaje
y
en
las exp esiones co ien es. Tampoco bas a-
ía, en consecuencia, limi a se a ecoge
con enidos pla ónicos
y
compa a los sepa a-
damen e con
SUS
e en uales uen es acadé-
micas. El co ejo sólo iene alo si se p ocede
de sis ema a sis ema. El único esul ado
álido de es a encues a se á llega a disce ni
en la eodicea alen iniana, aun con oda su
o iginalidad, una es uc u a undamen al ine-
quí ocamen e pla ónica.
El pla onismo medio esbozó algunas doc-
inas que sólo en Plo ino halla on plena
explici ación
y
sis ema ización. De aquí que
en las páginas que siguen se hallen ecuen-
es e e encias a Plo ino. No se a a de un
anac onismo, sino de una especie de a gu-
men o
ad
homz'nem:
si se quie e sos ene que
al doc ina alen iniana no es hel'énica, lo
mismo hab á que deci de Plo ino, que la
p esen a sus ancialmen e idén ica.
Puede e se Fes ugik e,
La Ré ela ion d'He mk
T ismégis e,
ols. 11 y 111; R. C ahay, ((Elémen s d'une
my hopée gnos ique dans la G ece classique)), en
Le
o igini dello gnos icismo,
Leiden, 1967, págs. 323-339;
P. Boyancé, ((Dieu cosmique e dualisme: les a chon es
e Pla onn, ibíd., págs. 340-356; E. des Places,
Syngeneia.
La
pa en é de homme a ec Dieu ZHomk e
a
la pa is ique,
Pa is, 1964;
A.
. I anka,
Pla o Ch is ianus, Ube nahme ind
Umges al ung des Pla onismus du ch die Va e ,
Eisiedeln,
1964; ídem, ((De geis ige O on Pe i A chonzwischen
dem Neupla onismus, de Gnosis und de ch is lichen
Rech glaubigkei n,
Scholas ik,
35, 1960, págs. 481-502.
1 LA PRIMERA HIPÓSTASIS
La ascendencia del Dios sup emo es un
ópico omnipe asi o en la li e a u a ilosó-
ica y eligiosa del pe íodo helénís ico- o-
mano. Incluso el paganismo o icial e leja la
endencia a aleja del cosmos a la di inidad
y
a pone la al ab igo de las manipulaciones
cúl icas
y
mí i~as.~ Ni es excepción el Dios
nacional de los judíos, cuya ascendencia es
p oclamada en é minos igo osos po los
esc i os judeo-helenis icos.5
El a amien o del ema, debido a su
misma uni e salidad, esul a banal en mc-
chos ex os, que se limi an a amon ona
sob e la di inidad epí e os nega i os cada
ez más ebuscados. Tal como po ejemplo,
Plu a co, Máximo de Ti o, algunas páginas
de Albino
y
del
Co pus He ne icu n,
e ~.~ Sin
emba go, se ía un g a e e o igno a los
es ue zos de muchos pensado es del pe íodo
helenís ico - omano, he ede os de la in-
quie a búsqueda ilosó ica del pe íodo hele-
nís ico, po p ecisa el concep o de la as-
cendencia y elaciona lo con los es an es
aspec os de la iloso ía. A o unadamen e,
las ecien es in es igaciones sob e los an e-
ceden es de Plo ino7 han e elado la exis-
Puede e se
J.
Bay e ,
His oi epoli ique e psychologi-
que de la el gion omaine,
Pa is, 196g2, págs. 239-276;
J.
Beaujeu,
La el gian o naine
a
Iápogée de I'Empi e.
1. «La
poli ique eligieuse des An onins (96-192))), Pa is, 1955;
E.
R.
Dodds,
Pagan and Ch i ian in an Age o Anxie y,
Camb idge, 1965, págs. 69-101.
"Filón,
Leg. Alleg.
111, 48;
Immu .
llss;
He es
187;
Spec. Leg.
11;
Che .
19;
Fuga
8.
Plu a co,
De Ei
17,391e; 19,392e;
De Iside,
77,382~. Máximo de Ti o,
Discu sos,
VI11 y IX.
Co pus
He me icum,
IV, 9; V, 1-2; VI, 1;
XI,
16-20. La banalidad
de es os an iguos se ha con agiado a algunos mode nos
en sus eseñas del ema de la ascendencia di ina en es e
pe íodo, éase p. ej.
J.
Daniélou,
Message é angelique e
cul u e helléni ique,
1961, págs. 297-316;
R.
M. G an ,
Gnos icism and Ea ly Ch is iani y,
1 9662, págs. 1 15- 1 16;
F. Sagna d,
La gnose ualen inienne e le é nognage de sain
I ene;
Pa is, 1949, págs. 296-299.
'
Sob e la p epa ación del neopla onismo, además
del ya clásico
W.
Theile ,
Die Vo be ei ung des Neupla o-
ni mus,
Be lin, 1930, éase ecien emen e: Ph. Me lan,
F om Pla(onism o Neopla onism,
The Hague, 19602; ídem,
((G eek Philosophy om Pla o o Plo inus)), en
The
Camb idge His o y o la e G eek and ea ly Medie al Philoso-
phy,
1970, págs. 12-132;
Lessou cesdePlo inEn e iensdela
encia de una eodicea p eplo iniana-sob e
odo pla onís ica
y
pi agó ica, pe o ambién
a is o élica- sumamen e su il en sus plan-
eamien os
y
exigen e en sus espues as.
Es a especulación puede educi se a es
capí ulos p incipales, que co espnden a
es p ecisiones de la p eposición
ETT~E~V~:
a) La di inidad más allá del se ; b) La di ini-
dad más allá de la mónada; c) La di inidad
más allá del in elec o.
a) La di inidad más allá del se
La uen e econocida de las especulacio-
nes sob e el Bien como p incipio supe io al
se es un pasaje de la
República
de Pla ón,s que
queda sin emba go aislado en el conjun o de
su ob a, po lo menos de la conocida. A pesa
de es o, la in uición de un supe -se ue
ecogida po su inmedia o suceso , Espeusi-
po, según se deduce de algunos pasajes, en sí
mismos ambiguos, de A i~ ó eles,~ con i ma-
dos po una ci a de Espeusipo en el
Comen a-
io al Pa ménides
de P oclo,lo donde aquél
a i ma explíci amen e un Uno po encima
del se , poniéndolo como supe -p incipio.
Los neopi agó icos ecogie on el con-
cep o, aunque su alan e endía más, como
e emos, a especula sob e el Uno
y
la
Mónada que sob e el se . Un pi agó ico del
--
Fonda ion Ha d ,
V, Vandoeu es-Gene e, 1960;
H.
J.
K ame ,
De U sp ung de Geis me aphysik,
Ams e -
dam, 1964.
Pla ón,
República,
VI,
509c: ((El Bien no sólo
p opo ciona a los obje os in eligibles esa cualidad, sino
incluso el se y la esencia. Pe o en es e caso ampoco el
Bien es la esencia, sino algo que es á po5encima de ella
en cuan o a pe manencia y pode
(o& oobías% os oD
áya 9o >, áM'E' i 'El É e a @S obdas npeupeía xai
G ápi ÚúePÉXo o~))).
Espeusipo, F agm.34A Lang
(=
A is .,Me aph. XII,
7, 1072b); F agm.
34E
(ibid. XIV, 5); F agm. 34F (ibid.
XIV, 4). Mi in e p e ación sigue a Me lan
(F om Pla o-
nism
...
132), eelabo ado po K ame ,
De U sp ung.
..
31-
32; 21 2-2 18. Véase una ecien e discusión de la eo ía de
los p incipios en Espeusipo po M. Isna di Pa en e, en
Zelle -Mondol o,
La iloso a g eca,
11-3, págs. 907-914.
'O
R.
Klibansky, C. Labowsky,
Pla o La inus,
111:
((P ocli Commen a ium inpla onis Pa menidem)), págs.
38, 33-41, 10.
siglo
1,
Mode a o de Gades, alude casi segu-
amen e a Pla ón como iniciado de la eo ía
de los es Unos. He aqui sus palab as,
mediadas po Simplicio a a és de Po i io:
«Pa ece que los p ime os de en e los
g iegos que sos u ie on al opinión sob e la
ma e ia ue on los pi agó icos,
y
después de
ellos Pla ón, como cabalmen e dice Mode a-
o. Pues és e (Pla ón), de acue do con los pi-
agó icos, decla a ace ca del p ime Uno que
es á po encima del se y de oda esencia
...
»ll
Vemos, pues, que el pla onismo ( esp.
pi ago ismo), ope ando una asposición de
acenden ales (del Bien al Uno), e is e de
la au o idad de Pla ón la doc ina de un
p ime p incipio (no ma emá ico)12 más allá
del se , un no-se causa i o, en el ex emo
opues o del no-se ine e de la ma e ia.
p incipios opues os de la adición pla ónica
ac oamá ica, la mónada y la díada inde inida,
p incipios de los opues os
(~
pE 0 &
j7
6E
0 SÉ
im
apx i).14
La iden i icación de Dios con la mónada
no sal aba su icien emen e su ascenden-
cia. E ec i amen e, una se ie de especulacio-
nes sob e la mónada UXq, a6yx a~s, de ieja
aigamb e pi agó ica,15 es ablecía una inme-
dia a de i ación de la diada inde inida (la ÜXq)
a pa i de la mónada, que la con enía po en-
cialmen e, concep o que se exp esaba am-
bién con la me á o a de la mónada macho-y-
hemb a, &pu~ óSqX s.~~ Una eodicea exi-
gen e, de la que es es imonio Filón de
Alejand ía,17 pos ulaba un p ime p incipio
«más allá de la mónada)): el Uno.
c)
La di inidad más allá del in elec o.
b) La di inidad más allá de la mónada
La esis de un p incipio an e io a los dos
p incipios opues os (la mónada y la díada)
e a co ien e en e los pi agó icos, según
es imonio de Si iano, que ci a en su apoyo
au o es pseudoepig á i~os.'~ Un ex o de
Eudo o abunda en el mismo sen ido. Según
él, los pi agó icos es ablecen el
EV
como
p incipio común de odo (xoi i
na m
apxq), poniendo en segundo luga los dos
l1
«o&o
y&pxas& obs~u9ayopeíous b
&
npb o
i
bn*
b
e~ ai
xa]
nnuw o ieoi bnop>aí nai». (Sim-
plicio,
In Phys.
230, 34-37 Diels). Según ha demos ado
con incen emen e E.
R.
Dodds, «The Pa menides o
Pla o and he O igin o he Neopla onic One)),
Classical
Qua e ly,
XXII, 1928, 129-142, Mode a o comen a en
es e pasaje el
Pa ménides
de Pla ón, adelan ándose a
Plo ino en in e p e a lo «en se io)), es deci , on oló-
gicamen e.
l2
Espeusipo dis ingue del Uno sup emo un Uno
cons i u i o del núme o, c . F agm. 42D Lang.
l3
In Me apb.
165, 33-1 66,6 K oll. Los pseudopi agó-
icos ci ados son Filolao, A quene o
y
B on ino. Sob e
los p oblemas susci ados po los pseudoepíg a os pi a-
gó icos, éase A. Dela e,
E udessu lali 6 a u epy hago i-
cienne,
Pa is, 1915; H. Thesle ,
An In oduc ion o he
Py hago ean Tex s o he Hellenis ic Pe iod
196 1
;
idem.,
Tbe
Py hago ean Tex s
o
he Hellenis ic Pe iod,
1965,
y
las
con ibuciones de Thesle
y
Bu ke a los En e iens de
la Fonda ion Ha d , 1972,
Pseudopy bago ica I.
La inicia i a de p oyec a el p ime p in-
cipio más allá del in elec o impo aba mayo-
es iesgos que los ((más allá)) has a aqui
es udiados. E ec i amen e, el in elec o, en-
endido como con emplación o in uición,
e a conside ado como la más al a unción
concebible. La eodicea no podía deja de
a ibui lo al se sup emo.ls La
ia nega ionis
pa ecía debe pa a se an e es a nobilísima
ac i idad del espi i u.
Una ase de A is ó eles pudo ompe el
uego. Se a a de un agmen o de su diálogo
l4
Simplicio,
In Phys.
181, lOss Diels.
,
Véase A.
J.
Fes ugih e,
La Réuela ion ZHe mes T ismégis e,
ol. IV, «Le Dieu Inconnu e la Gnose)), Pa is, 1954,
pág. 52.
lVesa olladas po Nicómaco de Ge asa (s. II) en
sus
Theologoumena A i hme ica,
en Focio,
Biblio heca,
143
Bekke . La exégesis alegó ica de Hesíodo
(Teog.
116-
122) con la equi alencia (po ás)-~áos-~Oais se halla ya
en Zenón: Nam Zenon Ci ieus sic in e p e a u , aquam
xáos appella um hnb oD ~Bedai)) (apud Val. P obum,
S.V.F. 1, 103). Véase A. Dela e,
Li . Py h.
págs. 142ss, y
Fes ugih e,
op. ci .,
págs. 44-45, 52-5 3.
l6
«Los pi agó icos
...
en an o que la mónada es de
una mane a gene al ge men de odas las cosas, la de inen
como a la ez macho
y
hemb a (ápue ó 9qXu~)~~. Uámbli-
co,
Theolog. A i hm.
3, 21 de Falco).
l7
Filón,
Leg. AAlleg.
11,
3;
P aem.
40.
P.
ej. Máximo de Ti o, Albino, Numenio, O ácu-
los Caldaicos. Véase Fes ugih e, op. ci . IV, 136.
(pe dido)
De O a ione,
ecogido po Simpli-
cio: ((A is ó eles in uyó algo po encima del
in elec o
y
de la esencia, como se echa de e
po lo que dice sesudamen e hacia el inal de
su esc i o
La O ación:
Dios o es in elec o o es
ambién algo más allá del in ele~ o)).'~ La
in e p e ación del agmen o ha dado luga a
e udi as
con o e sia^,^^
pe o sea que A is ó-
eles acep e la al e na i a de un Dios
6. ix-ei cu
zoo oo, sea que se limi e a a ibui la a
Pla ón, su es imonio e ela que la cues ión
es aba plan eada en los inicios mismos de la
Academia. Un agmen o de Espeusipo con-
i ma es a imp e~ión.~'
Los neopi agó icos, en e sus a ias ó -
mulas ascenden is as o ecen la de un p in-
cipio más allá del in elec o. El Ps. A qui as
dice que es e p incipio no es sólo in eligen-
cia, sino algo supe io a la in eligencia -p e-
cisamen e lo que llamamos Dios.22
El pla onismo medio ecogió ambién la
idea, conse ando a eces la misma ambi a-
lencia del ex o del
De O a ione.
Tal es el caso
de Albino, que a i ma el p ime Dios como
causa (o oda ía como supe io a ella) del
in elec o,
y
a englón seguido denomina
oos a es a causa sup ema.23 La misma ambi-
alencia se halla en Cel~o.~~
Más ne amen e p eplo iniana es la íada
de Apuleyo, in oducida en el capi ulo
XVI
de su
De Dogma e Pla onis:
((deus p imus,
mens o maeque)). Los in eligibles se con-
ienen en el in elec o,
y
no en el Dios
l9
Simplicio,
In A is . De coelo
TI,
ad 292b (485, 18-22
Heibe g)
=
F . 49 Rose:
(6 i y4p Q oei i xai &a& b
o~ xai h oúuía
b
'Apic o ÉXqs, 6íj?ós e. apbs ois
nÉpaui oB nepi eux is pi lXíou uapós einh ,
'bn
6
8ebs%
VODS
EOTi
)I'
KU~
€~T€KE~ ¿~
71
Oi)
VOD)).
20
En e los úl imos en me e baza des aca
J.
Pépin,
Idé-esg ecquessu I'homme e su Dzeu,
Pa is, 197 1, págs. 249-
301.
21
F agm. 38 Lang.
22
Apud S pbaeum, Eclog. I,41,2:
(( b 6E oioi> ou o6
óo pó o e pe 6&i,
&?h.
~ai óo i Kpeaao ów 6E
~pkaao E í, Uaep b opa{ope
~EÓ ,
pa epó )).
23
Albino,
Epi .
10,2:
(( o6 ou
6E
( oD oú)~ahhio b
ai' ios o6 ou~aib;Te~h(
si
& w ~~w y6 w b9€07T?~€b
oü os >á
4:
o'
aph os 8eÓs, a'í ios unáp~w o~ he1
B epyei
76
h oD ubpña os obpa ob
(...)
ob o ye 6$
xc i o os
b
oDsxi iuec b oB oDu6paa~ o~ obpa oD».
AP.
O ig.,
C.
Cels.
VII
45:
c(o .' El o~s
...
hua a e
o~
VOEZV
h ios
...
n& w Enbei a o )).
C . ambién ibid.
VII,
38, ex o p obablemen e de
Celso.
p ime o, que po es o sólo queda o almen-
e ue a del ámbi o in elec ual.
Pasemos aho a a nues os gnós icos y
eamos de dilucida si su eodicea se inse a
con na u alidad en la g an co ien e pla óni-
co-pi agó ica,
y
p ecisamen e en sus exp e-
siones más subidas.25
He mencionado es imonios de un uso
banal de la e minología del Dios ascen-
den e. También en el gnos icismo hay ex os
que no hacen más que e leja la iloso ia
eligiosa ambien al -a eces con un cie o
g ado de o iginalidad e~p esi a.~~
Pe o los alen inianos (con Basílides y
quizás la
Apopbasis Megale)
quisie on p u un-
diza más en los insondables mis e ios de la
di inidad,
y
lo hicie on con una su ileza que,
supe ando los in en os pi agó icos y pla ó-
nicos, sólo admi i á pa angón con Pio ino.
Y,
lo que es más impo an e, lo hicie on sin
apa a se un ápice de los módulos men ales y
e minológicos helenis icos. Es o es lo que
nos oca aho a pone de mani ies o.
Comencemos po apo a es imonios
explíci os del eb il in e és alen iniano po
la ascendencia de la di inidad. En un capí-
ulo que es un cajón de sas e de a ian es
alen inianas, I eneo ecoge la sen encia de
((o os)) que es ablecen una en e a Ogdóada
an es de Abismo
y
Silencio, p e endiendo
con es o ((se los más pe ec os de los pe ec-
os y los más gnós icos de los gnós i~os)).~' El
2s
Sob e el emagene al de la ascendencia di ina en
los gnós icos puede e se
H.
Jonas,
Gnosis undspa un ike
Geis .
Teil
1:
uDie my hologische Gnosis)), Go ingen,
1954', pags. 96ss.
A.
O be,
Es udios Vulen inianos,
ol.
1:
((Hacia la p ime a eología de la p ocesión del Ve bo)),
Roma, 1958, págs. 3-281; A.
J.
Fes ugik e,op.
ci .,
ol. IV,
((Le Dieu Inconnu e la Gnose)).
26
C .
Enseñanzas de Sil ano,
Nag.-Hammadi VII, 4,
Págs. 99-101 (comen ado po
J.
Zandee,
Lesenseignemen s
de Sil unos e Philon d'Alexund ie,
en Mélanges Puech, Pa is,
1974, págs. 338-339);
Apoc yphon Jo.
(BG)
22, lss. En e
los epí e os di inos nega i os más o iginales empleados
po los gnós icos cabe menciona los siguien es:
bpauiXe6 os
(Philos.
V,
8, 30);
b-ua ápy l os
(Puna ion
31, 5, 1);
& wh&X l os
(Co p. He m.
1, 31);
& ewóq os
(Philos.
V, 7, 23);
h e<í)( iau os
(Ad . Hue .
1, 2, 2);
'aaap&Max os
(Philos.
VI, 1 2, 3);
hnpómXoxos
(He a-
cleón, F agm. 17);
'aXapa ipimos
(Philos.
V,
7, 33).
l7
Ad . Hue .
1, 11, 4:
<<...
eXeíw ~&~&16~&p01
ga ~oi
O E,
~a~y ~u~i~W ~wc ~~h epoi~~.
esul ado es en es e caso conc e o más bien
deplo able, pe o no deja luga a dudas sob e
el elemen o doc inal que podía si ua a un
g upo po encima de los demás: una isión
más so is icada de la ascendencia di ina.
Los alen inianos u iliza on, sin explici-
a la, una dis inción en e lo simplemen e
e e no (cuih os) y lo sempi e no (& os,
s pocu h ~os).~~ Po es o algunos de ellos pu-
sie on dos Lími es, uno pa a sepa a el Abis-
mo del es o del Plé oma, delimi ando el
espacio de lo sempi e no, o o pa a sepa a
al Plé oma de la Sabidu ía in e io , delimi-
ando el espacio de lo e e no.29
El p ime p incipio sempi e no iene ca-
ac e izado, al igual que en la adiciónpla ó-
nica, po ascende absolu amen e: a) el se ;
b) el Uno; c) el In elec o.
a) Algunos alen inianos eseñados pe o
no iden i icados po I eneo a i maban que el
Abismo e a «sin cónyuge
(a{ yo )
ni a ón
ni hemb a, ni e a algo en absolu o».30 Si-
guiendo con la
ia nega ionis,
Ma cos desc ibe
al p ime Pad e como ((inconcebible y sin
esencia».31 En e los no alen inianos, Basí-
lides es quien lle ó la eología nega i a a sus
más al as co as: «El Dios que no exis e -al
que ellos llaman el no exis en e -sin pensa ,
LOS neopla ónicos enseña on es a dis inción:
«Esse e 0 quod es an e ae e ni a em es causa p ima
...
Sed esse quod es cum ae e ni a e es in elligen ia
...
Esse
au em quod es pos ae e ni a em e sup a empus es
anima...)) (Libe de Causis, c. 2); c . ambién P oclo, Elem.
Theol. 5 3ss, 88.
8OPo s
5.5
860 bnÉ8m0,)E;ia pk p a<b
SOL)
BoOoi)
xal oi) Xoi oi) nXqphpa os,
&.opi{o a
~obs yw q obs
Alh as hl b oD hyew~ ou iia pós ~ epo
&
b
hqopi o ~a
a6 úi * p 1 Épa hnb oi) nXqphp os.
(Ad . Hae . 1, 1 1,
1
.)
'O
«~:pk y&p ab b
a{uyo
XÉyooui, pS e %bbe a,
pS & Q iX~ia , p j e
%XOS
V a 51.))
(Ad . Hae . 1, 11, 5). El ex o pa alelo de Hipóli o no
p esen a el úl imo inciso, a es iguado sin emba go po la
aducción la ina.
«h móq osxal & o6u os» (Ad . Hae . 1,14,1). El
é mino
anousios
en g iego se encuen a con ecuencia
en el Andnimo B uciano cop o ( éase el Indice de Schmid
en su edición de GCS 45, pág. 373). En Co p. 5e m.
II,
5
Dios es denominado & ouaíamo (sinónimo de a o6u o ,
Liddell-Sco ), mien as Co p. He m. VI, 4
y
XII, 1 se
p egun an si Dios iene ooda. C . ambién P oclo,
Elem. Theol: 12 1.
sin sen i , sin que e , sin elección, sin pasión,
sin deseo, quiso hace un mundo».32
P olomeo, siguiendo más es echamen e
la línea de los ilóso os an e io es, op ó po
la
ia emzhen iae:
el p ime p incipio es npoh ,
sup aexis en e. Es e es el epí e o que especi-
ica al E'n e ec o," exac o pa alelo del
R
DnEp
7b
el a[ de los ilóso os.
b) La a i mación de un Uno o de una móna-
da como p ime p incipio no bas a ía po sí
sola pa a demos a di ec a in luencia ilosó-
ica. En el siglo
11
ales denominaciones e an
ya un ópico en la li e a u a ilosó ico- eli-
giosa. Pe o en el alen inismo encon amos
mucho más que una me a coincidencia e -
minológica. Encon amos una e lexión so-
b e la unidad del p ime p incipio que nos
si úa de lleno en el con ex o de las escuelas
pla ónicas y pi agó icas del helenismo
a dío.
En p ime luga , en e los alen inianos
halla on eco las mismas dispu as que di i-
dían a los pi agó icos. Según el es imonio
del Anónimo de Sex o Empí ico, había dos
escuelas de pi agó icos, unos que ponían dos
p incipios opues os, la mónada
y
la díada
inde inida, y o os que a i maban un solo
p incipio, del cual luye odo, incluso la
díada inde inida.34 Ace ca de los alen inia-
nos, dice Hipóli o: «En es e pun o se p odu-
cen en e ellos g andes di e gencias. Una
co ien e, a in de sal agua da la pu eza
pi agó ica de la doc ina de Valen in, piensa
que el Pad e se halla solo, sin elemen o
emenino
y
sin cónyuge. O os en cambio,
c een imposible que de sólo un se masculi-
no se p oduzca la gene ación de odos los
se es engend ados y po es o le añaden al
Pad e del uni e so po necesidad una cónyu-
ge, Silencio, pa a que pueda se pad e».35
32
H...
b
o x l;
OEÓS,
(ó >Apimo ~Xqs xc Xe~. óquw
o iu~os, os ol
6E
obx E a
...
»
(Philos. VII, 21,i). Véase
H.
A. Wol son, ((Nega i e a ibu es in he Chu ch
Fa he s and he Gnos ic Basilides)), Ha a d Theol.
Rw.
50 (1957), págs. 153-156.
-
wi~yooui y&p i a e c i
EV
&opá ois xai
~a o oju5mo s o+hpaui ÉXeio ~ ó a poó a» (Ad .
Hae . 1, 1, 1).
"
Apud Sex . Empi ., Ad . Ma hem,
X,
249-284..
3+«81a opa
6É
s ~8píoxe ai noM9 nap'ab ois o
9 yi p a
F
úi ,
'í l '
nc ánc ui xa~apb b ~óyw oi)
Pe o ambién hubo quien pensó, como
los Pseudoepíg a os pi agó icos ci ados más
a iba, que el p ime p incipio debía ascen-
de incluso la ca ego ía de mónada, y excogi-
ó u iliza pa a ello é minos más abs ac os:
«O o, dis inguido maes o en e ellos, al-
canzó subidísimas co as de conocimien o,
explicando de es e modo la p ime a Té ada:
An es de odo hay un P e-P incipio, suma-
men e inconcebible, ine able e innominable,
al que llama Unicidad. Con es a Unicidad hay
una ue za que se denomina Unidad. Es a
Unidad y es a Unicidad, siendo uno, emi ie-
on sin emi i un p incipio in eligible en
o den a odas las cosas, ingéni o e in isible.
A es e p incipio el esc i o le llama Mónada.
Con es a Mónada hay una ue za consubs an-
cial con ella, a la que llama el Uno».36 En es e
ex o es no able el es ue zo po lib a a los
dos p ime os p incipios (en syzygia o conyu-
gio alen iniano, que no comp ome e en
absolu o la unidad) de oda de e minación,
incluso de la de se p incipio: emi en ((sin
emi i ^.^'
La Unicidad-Unidad no es ni in eli-
gible: el p incipio in eligible se halla en el
segundo ni el. Ambos ni eles se oponen
como lo abs ac o a lo conc e o. ((La Mónada
-dice O be (Es udios Valen izianos
1,
19 1)-
supone un es adio pos e io al p imigenio de
Dios.)) La mayo ía de ex os alen inianos
inaugu an su eodicea con una desc ipción
del Pad e, P e-Pad e o Mónada, ((conside a-
do, no en su es adio ascenden al, sino en el
pe íodo inmedia o an e io a la gene ación
ObaXe í o I 8ayopwó , 'á8qho xa¡ Ü{V~OLJ xa¡
ph o b iia Épa
VOC(~~OUU~V
ehai o
8E
h.86 a o
opi{o ~esS6 ao9ai
E<
üppwos pb o yÉ eo %Xos ó
yeye qphw ywédai i ós, xa¡ ó iic pi ó 8Aw ,
%a
yé q ai na íjp, Zlyiy h. áyxqs u ap~8po0u~ iy
oú~ yo .
(Philos. i,
29,
3).
36
((Alius e 0 quidam, qui e cla us es magis e
ipso um, in majus sublime, e quasi in majo em agni io-
nem ex ensus, p imam qua e na ionem dixi sic: Es
quidem an e omnes P oa che, P oanennoe os, e Inena-
abilis, e Innominabilis, quam ego Mono e em oco.
Cum hac Mono e e es i us, quam e ipsam oco
Heno e em. Haec Heno es e Mono es cum sin unum,
emise un , cum nihil emise in , p incipium omnium
noe on, e agenne on, e ao a um, quam A chem se mo
Monada , oca . Cum hac Monade es i us eiusdem
subs an iae ei, quam e eam oco Hen» (A.
H.
1,
11, 2).
"
Compá ese con Basílides: el No-Se quie e sin
que e (Philos. VII,
21, 1-2).
del Nous». En el cu ioso (y ol idado) ex o
ci ado más a iba hallamos ascendidos la
mónada
y
el
hen
de los pi agó icos, con un
lenguaje p ác icamen e lib e de conno a-
ciones mí icas.
c) Los alen inianos ope an con g an
p ecisión con el concep o de ((in eligible))
y
po ende con el de in elec o (que aduzco
así,
y no in eligencia, pa a conse a el géne-
o masculino de
oos).
Cabalmen e, una de
las g andes di icul ades de aduci los sin
aiciona los p o iene de la a iedad de é -
minos ela i os a ope aciones in elec uales
que u ilizan, é minos cuya exac a in e p e-
ación sólo puede deduci se de una isión
glcbal del sis ema.
La posición del p ime p incipio más allá
del in elec o e a pa a los alen inianos algo
más que un expedien e de a i mación as-
cenden is a. E a una necesidad. E ec i a-
men e, los in eligibles alen inianos no son
simplemen e pa adigmas de un mundo, sino
an es de odo de una «economía». La sal a-
ción no es que ida po Dios indi ec amen e,
o zada po una deg adación cuali a i a-
men e excesi a, sino que es di ec amen e
p oyec ada, de modo que, con un cie o a e-
imien o llega on a in e i se los é minos,
y
el mundo con sus impe ecciones (incluida la
caída) ino a se «u non acuum si
sal an^».^^
Pues bien: si mundo
y
economía o man
un bloque insepa able, an es de la idea de
economía, que es una lib e inicia i a de Dios,
no exis e idea alguna que exija un in elec o
que la con emple. Cuando la olun ad de
Dios así lo decida se delimi a á un aspec o de
sí mismo, y pa a comp ende es e aspec o
end á a se el Nous, el In elec o.
La apa ición en segundo luga del In e-
lec o
y
de los in eligibles se halla explíci a-
men e en los ex os alen inianos. En el que
acabamos de ci a
(Ad .
Hae .
1,
11,
2)
el
p incipio in eligible su ge después del supe -
p incipio, sin que es a posposición sea óbice
pa a aplica le los máximos a ibu os ón i-
«Quum enim p aexis e e sal ans, opo eba e
quod sal a e u ie i, u i non acuum si sal ans))
(Ad .
Hae .
111,
22,
3).
~0s.~~ En P olomeo y en el Anónimo de
Hipóli o, el In elec o es engend ado al co-
mienzo de la e e nidad, como Pad e del
uni e so in eligible. An es que él es á el p e-
p incipio más allá del in elec o.40
Ni pi agó icos ni pla ónicos alcanza on,
que sepamos, a da azones posi i as de la
a i mación de un Dios más allá del in elec o,
Se con en a on con ecu i a la ia nega ionzj.
Los alen inianos, como más a de Plo ino,
osan pene a en la sempi e nidad e incluso
disce ni momen os en ella. La absolu a
ausencia de cualquie ope ación in elec ual
iene exp esada con una signi ica i a me á-
o a: el p e-p incipio es un Abismo, y su
cónyuge es el Silencio ( emenin~).~~ A es e
es adio, que pod íamos denomina del no-
in elec o co esponden los ad e bios
cho i us
y
d aid i ws
(sin pensa , sin sen i ) que
Basílides empleó pa a desc ibi la p ime a
acción del no-~e .~~
Y
Teodo o dice con oda
simplicidad: ((Silencio, que es la mad e de
odos los se es emi idos po el Abismo, po
cuan o no es aba en su mano deci nada
sob e el ine able, gua dó silencio>).43
El nomb e de
"Ewoia
(Pensamien o) con
que se designa ambién a la cónyuge del
Abismo indica el es adio siguien e, que po-
d íamos denomina de ((supe -in elec o)).
Ennoia ep esen a las in ini as i ualidades
de la di inidad, el subs a o di ino an es de
ecibi ninguna delimi ación o o ma. A Dios
se le a ibuye en onces una ac i idad in elec-
ual po ia eminen iae: Dios con empla a su
Pensamien o, es deci , se con empla a sí
mismo.
39
Sob e odo el se
hyh j os,
a ibu o exclusi o de
la di inidad sup ema. Sob e la impo ancia de es e
epí e o en con aposición a
yewq óc,
éase
J.
Rius-
Camps,
La
di inizacidn de los se es acionales según O igenes,
Roma,
1970,
págs.
180-184.
'O
Ad . Hae .1,
1,
1;
Philos.
VI, 29, 6.
Ad . Hae . 1,
1, 1;
Philos.
VI, 30, 7.
En la no icia de
I eneo el nomb e de Silencio apa ece mezclado con los
o os nomb es del sup emo Eón emenino: Pensamien-
o, G acia, Silencio. Pe o el co ejo con los demás ex os
pe mi e a i ma sin luga a dudas que Silencio es
p opiamen e la cónyuge del Abismo; c .
Phih.
VI,
29,
3;
Epiph.,
Pana ion
31,
5,
7.
42
Philos. VII,
21, 1.
Sob e el sen ido de
a o i os
en
es e, ex o, éase
G.
Quispel, «No e su Basilide)), en
Vigil. Ch is .
2,
1948,
Págs.
115-1
16.
43
Exc.
Theod
29.
El es adio inal, oda ía den o de la
sempi e nidad, iene inducido po la in e -
ención del Thelema di ino, que p oduce
una p ime a delimi ación en la in ini ud de
Ennoia, eligiendo una de las in ini as posibili-
dades de mundo y economía. El Thelema
ep esen a lo que pod íamos denomina el
p ein elec o. La usión de Thelema y Ennoia
p oduce el In elec o, p incipio de la e e -
nidad.44
Así pues, sin iolen a en ningún momen-
o los ex os, hemos ex aído de los sis emas
alen inianos, no sólo una a i mación del
Dios más allá del in elec o, sino un núcleo
doc inal comple o ace ca de es e pun o.
11 EL PROCESO AD INFERIORA
La iloso ía pos -a is o élica andu o muy
p eocupada po el p oceso de deg adación
de los se es. El es ablecimien o de ca ego ías
ón icas cada ez más de inidas y ce adas (las
cinco hipós asis: el sumo ascenden e, el
In elec o, el Alma, lo sensible, la ma e ia)
impo aba la elucidación del paso de cada
ca ego ía a la in e io , paso que de un modo
u o o signi icaba un de e io o. La deg ada-
ción po an onomasia e a la de lo in eligible
a lo sensible, que se p oducía al ni el del
Alma. Pe o los pensado es consecuen es e-
nían que econoce que ambién había p o-
ceso ad in e io a del Uno al In elec o y del
In elec o al Alma. Pensado es consecuen es
en es e pun o ue on los gnós icos
y
Plo in~.~~
El sis ema alen iniano se a iende a odas
las consecuencias de la eodicea pla onis ica.
Hay dos descensos ad in e io a: una demino-
ación que iene luga en el seno de lo
in eligible, y que lle a al pneuma di ino a
es ados cada ez más impe ec os, y una
44
o
&
nepl b n oXepu70 , 660
a { yo c
ahb
xei XÉyooui ,
&*S
na'l 6ia88ueis xa)loBui , "Éwoia xa'l
S~~qui . iipo o ybp k e o i8q i npo~ah~ ,
%S
paai ,
'.bei a i8ÉXque.
(Ad . Hae . 1,
12, 1).
« b S? he] 8Xeio heixa'l &~6io~yewá.x~i~~ ~
&
Eao oi, YM&.»
Enneada
V, 1,6.
C .
V,
1,
7;
V,
8,
1;
n1,
8,
5.
deg adación que es el paso del pneuma
impe ec o (pe o oda ía in eligible) a la
sus ancia có~mica.4~
Aho a bien, es a deg adación ¿deja incó-
lume el elemen o supe io ?
En Plo ino se en emezclan dos discu sos
ace ca de es a cues ión. Una se ie de ex os,
la mayo ía, a ibuye al Uno una i alidad
espon ánea que le hace ende hacia sí mis-
mo; es a au ocomp ensión es el p incipio y
aíz del In elec o. O a se ie de ex os pone
un deseo di igido hacia el ex e io , un a e i-
mien o de al e idad, que acaba cons i uyen-
do al In elec o como ealmen e o o una ez
desde es a al e idad se ha uel o hacia el Uno
y
le ha comp endido. Un a e imien o pa e-
cido de e mina la emanación del alma a
pa i del In elec o.'" Veamos con algún
de alle como emana el Nous plo inian~.~~
El In elec o iene dos es adios. En el
p ime o es una me a po encia in elec ual,
oda ía no in elec o ( oús o ínw o iuas, obx
OS
oí~), un simple deseo (%p~uis pó o ). Le
al a la pe ección de la gnosis del Uno.
((Po que la gnosis iene a se un deseo (nó9os
71s) y como el hallazgo de quien busca.)>49
En el segundo es adio el Nous con empla al
Uno
y
se hace pe ec o Nous, alcanzando
subs ancia p opia
y
capacidad pa a emana a
su ez una hipós asis, el Alma.so
La espues a alen iniana es uní oca, y
hay que deci , a pesa de las e icencias de
algunos plo inis a~,~~ que coincide plena-
men e con la e sión de Plo ino.
46
Del abismo al Nous: (cual boq& aí nm &a>'iawoú
npo laXÉu8ai b Boab o6 o apx i ó ná w .»
(Adu. Hae , 1,
1,
1).
Del Plé oma (=Nous)
a
Sophia
in e io : «a i pk e bs ~Xqphpa os,
p~i a~
i
6%
i b pqo
d>s is ub ó ná9ei bnb oú "Opoo
ápopim9~ ai xa'l hnoc aopo8 i ai xal & os ab oú
ye op~~q eT ai @ í eupmw i oúaía
...
'opoppo
SÉ.»
(Adu. Hae .
1,
2,
4).
De Sophia in e io
a
la subs ancia
ósmica «hnoíque o (el Sal ado ) &o- íj ai & ná9q
anlaGqs ( ~s Zopías), xa) noíque a&& 6noa a as
obías
...
))
(Philos. VI, 32,
6).
47
Del Uno
al
In elec o: Enneada III,8,8; VI,
9,5.
Del
In elec o al Alma: V,
1, 1;
111,
7,
11.
Enneada V,
3,
1 1.
49
Enneada
V,
3,
10.
J0
Enneada V, 3,
11;
V,
1,
7.
J'
«In some gnos ic sys ems he e appea s he idea o
olma, o an ac o illegi ima e boldness o ashness
which esul s in he o ma ion o he ma e ial wo ld. Bu
La i upción de un elemen o ex año, de
un impulso cen í ugo, iene luga en el
mismo seno del p ime p incipio, dando
luga a la o mación del Plé ~ma.~~ Los
alen inianos no se eca an en a ibui al
Dios sup emo un deseo, una olun ad: «El
Pad e, que e a desconocido, quiso da se a
conoce »;s3 ((Dicen que el Abismo iene dos
cónyuges, a las que llaman ambién disposi-
ciones: Ennoia y Thelesis. Pues p ime o
pensó lo que iba a emi i , después lo
Y
la olma más osada que imagina se pueda
cons a en un anónimo alen iniano: «Al
p incipio pues, el Pensamien o (Ennoia, e-
menino) inco up ible, que iendo ompe
las e e nas cadenas, ablandó la G andeza,
induciéndole al deseo de su eposo».5s
Una no icia de Clemen e de Alejand ía
sob e Teodo o explici a sin luga a dudas el
a e imien o alen iniano de ubica en el
Pad e sup emo un p incipio de pasión: «Se-
guidamen e, echando en ol ido la glo ia de
Dios, dicen impíamen e que padeció. Pues,
po cuan o el Pad e, que es -dice Teodo-
o- po na u aleza i me
y
no comunicable,
expe imen ó simpa ía (a ~n&~~u~ )
y
se
en egó a sí mismo como comunicable pa a
que Silencio comp endiese es o, hay luga a
pasión>>.56 Los alen inianos no acila on en
in oduci la escisión p imo dial, que lle aba
di ec amen e a la ma e ia
y
al mal, en el seno
de la di inidad. Sin emba go, no deja on de
sen i la incomodidad de la si uación. Un
ex o alen iniano de Nag-Hammadi, el
E an-
gelio de Ve dad,
después de habe exp esado la
de i ación de la igno ancia, se ap esu a a
he connexion be ween he olma o he gnos ics and
ha o Plo inus is no a al1 close; he di e ences a e so
conside able ha i is no a
al1
likely ha he hough o
Plo inus was in luenced a his poin by Gnos icism)).
(A.
H.
A ms ong, «Plo inus», en The Camb idge his o y
...
ci .,
pág.
243).
J2
«In no gnos ic sys em is he Ple oma, he highe
spi i uai wo ld, he esul o olma». (A ms ong, op. ci .,
pág.
244).
53
EXC. Theod
7,
1.
J4
Ad . Hae .
1,
12,
1.
Véase el ex o en la no a
54.
((4
&9ap ospEwoia a!h ia ~ooXq9e~aa $up&
bíj<ai 894Xo e b MÉyeSos 'En'bpi<el $ anaou~ws
ab oú.» (Ca a Dogmá ica alen iniana,
ap.
Epiph., Pana-
ion, 31,
5, 5.).
56
EXC.
Theod. 30,
1.
ad e i : «No e a una humillación pa a el
Inaba cable, el Impensable, pues nada e an
la angus ia
y
el ol ido,
y
es a ob a (plasma) de
la men i a, po que la e dad es es able,
inal e able, indes uc ible, pe ec amen e
bella».57
A ni el del Plé oma se p oduce la segun-
da i upción del a e imien o, de la olma.
Los Eones conciben un anquilo deseo
(~ ó Yos,
el é mino plo iniano) de comp en-
de al P e-Pad e. Es e deseo es posi i o y
uc i ica en la ecepción de la gnosis po
pa e de los eone~.~~ Sin emba go, es e deseo
iene un esiduo nega i o que, pe soni icado
en Sabidu ía, es cali icado de pasión
y
de
olma,
y
a ojado al ex e io .59
En esumen, los alen inianos p esen an
un D oceso de de i ación de odos los se es a
pa i del p ime p incipio comple amen e
explicable po concep os del pla onismo
a dío adap ados a su p opósi o ideológico.
Es más, ue on los p ime os en explici a un
sis ema de de i ación cohe en e
y
comple o
a pa i de los más es ic os dogmas del
pla oni~mo.~~
Examina emos aho a la cons i ución de
cada una de las hipós asis de i adas. El análi-
sis mi a, quie o eco da una ez más, a
Done de mani ies o la esencial helenicidad
he los esquemas alen inianos.
''
E ang. Ve i ., Nag-Hammadi 1, 2, pág. 17, 21-27.
Deseo de los Eones: Ad . Hae . I,2,1-2; Visión de
Dios: íbid. 1, 2, 5-6.
'9
K..
i
Zopía,xal indg l aá8os
...
»
(Ad . Hae . I,2,2).
«npoq&ae E hyánqs, 76ApqsOÉ.)) (íbid.). No es exac o,
po an o, lo que dice A ms ong. «In his s o y, he
olma o Sophia is almos he exac opposi e o he
olma o In ellec in Plo inus~ (01. ci . pág. 244). En
ningún momen o, en ningún sis ema alen iniano, la
aspi ación hacia Dios es cons i u i a de deg adación,
como pa ece supone A ms ong. El deseo de Sophia no
es más que una de iciencia del deseo de los Eones, exac o
pa alelo de la olma del In elec o plo iniano. El deseo de
Sophia no es deso denado en sí mismo (coincide con el
de los demás Eones) sino en azón de un elemen o
comple amen e ausen e en el sis ema plo iniano: la
g acia. El conocimien o que Sophia quie e alcanza sólo
puede log a se con un don g a ui o de Dios.
60
NO he a gumen ado sob e el modo de de i ación y
su e minología, po que ni en e los gnós icos ni en e
los pla ónico-pi agó icos es cons an e. Los alen inia-
nos la designan indis in amen e npogoA i (emisión, p o-
yección)
y
gene ación (c . Ad . Hae .
1,
1,
1).
Lo mismo
los an iguos académicos que A is ó eles oscilan en e
111 LA SEGUNDA HIPÓSTASIS
Algo se ha dicho ya sob e la de i ación del
In elec o. En cuan o a su cons i ución, co-
mencemos po ae a colación un ópico
cons an e del pla onismo
y
ámbi os a ines: el
Nous es el luga de los in eligibles. Cuando la
exp esión se e ie e a «las ideas en la men e
di ina)), se en iende que es a di inidad es el
In elec o, sea és e el se sup emo o póngase
un p e-In elec o más
El es a u o de es as ideas se ue pe ilan-
do g acias al expedien e de combina con
g an pe misi idad lo dicho po Pla ón en
Timeo
28-29 sob e el a que ipo del mundo,
y
en
So i~ a
248e-249b ace ca de las cualidades
de las ideas: ienen in eligencia, cambio y
ida. Pe o una doc ina comple a sob e es e
pun o no se encuen a has a Plo ino. Albino
echaza la exis encia de ideas a que ípicas de
los a e ac os
y
de los se es indi~iduales,~'
acep ando la de inición de Jenóc a es: las
ideas son causas pa adigmá icas de los gené-
os na ~ ales.~~
Los alen inianos ope an sob e es a do-
ble asunción: las ideas son múl iples y es án
en la men e di ina; las ideas son pa adigmas
del mundo in e io . Aho a bien, así como su
lenguaje, espec o a la p ime a hipós asis, es
ma cadamen e ilosó ico, a pa i de la se-
di e sas e siones de la de i ación, pe o la in oducen
pa a e i a el ecu so a una causa e icien e mó il (según
Ph. Me lan, F om Pla onism
...
págs. 197-201). Lo mismo
cab ía obse a de la emanación (anóppo a) plo iniana
(sob e es a úl ima éase H. Db ie, Emana ion. Ein
unphilosophisches Wo im spa an iken Denken, en
Pa ousia, Fes g
J.
Hi schbe ge , F ank u , 1965,
págs. 119-141).
An íoco de Ascalón. «Haec exempla ia e um
omnium deus in a se habe
...
ide as... immo ales, im-
mu abiles, inde a igabilesn (ap. Séneca, Epis . 65, 7.
Filón: «El (sc. Je emías en 3,4) mos aba cla amen e que
Dios es una casa, el luga inco po al de las ideas inco -
po ales» (De che ub. 49).
Albino: «Son las ideas in elecciones de Dios, e e nas
y
pe ec as po sí mismas» (Epi . 9, 2).
Clemen e de Alejand ía: «Dice Pla ón que el Dios
comp ensible de las ideas habi a en los homb es. La
in eligencia es el luga de las ideas,
y
Dios es in eligen-
cia» (S om.
m,
25, 155,
2).
Albino, Epi ., 9, 2.
Jenóc a es, F . 30 Heinz. C . SCneca, Epis . 58,19.