scieee Open visual document viewer

El platonismo de la doctrina valentiniana de las tres hipóstasis

Montserrat i Torrents, Josep

Abstract

Montserrat i Torrents, Josep

Full text

EL PLATONISMO DE LA DOCTRINA VALENTINIANA DE LAS TRES HIPÓSTASIS Josep MONTSERRAT Los elemen os de p ocedencia exclusi a- men e eligiosa no cons i uyen en el alen i- nismo una es uc u a eológica a iculada, sino que p oceden independien emen e de o ígenes di e sos. Incluso en el aspec o eli- gioso los elemen os de con inuidad cohe en- e son de o igen ilosó ico helenís ico. El alen inismo se p esen a como una doc ina de undamen al ca ác e pi agó ico-pla óni- co en la que se han inje ado hábilmen e dogmas eligiosos judíos y c is ianos. La adsc ipción del alen inismo a la co- ien e pla ónico-pi agó ica la hicie on ya los p ime os he esiólogos. El másccon un- den e ue Hipóli o.' Hay que econoce que las co elaciones po él es ablecidas en e los gnós icos y los ilóso os an iguos son en gene al a i iciosas (po ejemplo, Basílides se ía a is o élico), pe o en el caso de los alen inianos su a i mación es ace ada. Fuen es indi ec as lo con i man. En e ec o, el enacimien o del pla onismo, con el del pi ago ismo, no ue ni mucho menos un enómeno de masas. El pueblo más o menos ins uido seguía adhe ido a un sinc e ismo de p edominio es oico, con elemen os pla ó- nicos y a is o élicos il ados po los mismos maes os es oicos (en pa icula po Panecio y Posidonio). En cambio, los g upos selec os endían, según sus especiales mo i aciones, al a is o elismo y al pla onismo. Oigámoslo deci a un homb e de la época, el ilóso o Celso: «(Se adhie en al) pla onismo po que desp ecian a los demás como indi iduos de menos impo ancia; o al pe ipa e icismo po que co esponde mejo a las necesidades humanas y admi e con sensibilidad el alo de las cosas buenas en la ida p esen e, a en ajando en es o a los demás sis ema^)).^ Casi a p io i pod ía espe a se, pues, que los alen inianos se adhi ie an a los p esupues- os pla ónicos. ' Hipol., Philosoph. VI, 29, 1. Fuen es del gnos icismo que en el a ículo se ci an ab e iadamen e: I eneo de Lyón, Ad e sus Hae eses; Hi- póli o de Roma, Philosophoumena o Re u a io; Epi anio de Salamina, Pana ion; Clemen e de Alejand ía, Exce p a ex Theodo o; O ígenes, Commen a ium in Iohannem. Los ex os cop os de Nag-Hammadi se ci an po códice, a ado, página y línea. La ci a de O be, sin especi ica , emi e a sus Es udios Valen inianos. Celso, ap. O ígenes, Con a Celsum, 1, 10. En los ámbi os de la cosmología, y de la an opología se han ecogido p uebas más que su icien es de la pe enencia del gnos i- cismo alen iniano a la amplia co ien e del pla onismo a dío.' No así en el campo de la eodicea. El obje i o de es e a ículo es pone de elie e el undamen al ca ác e pla ónico de la doc ina alen iniana sob e las es p ime as hipós asis. El a amien o del ema p escindi á de los elemen os p o- ceden es de o as iloso ías, como el es oicis- mo y el a is o elismo. De hecho iene escasa ele ancia, a no se pa a comple a el in en- a io, señala las eminiscencias a is o élicas o es oicas de los ex os alen inianos, pues o que elemen os es oicos y a is o élicos se hallaban disuel os en el ambien e in elec ual del siglo 11 has a pene a en el lenguaje y en las exp esiones co ien es. Tampoco bas a- ía, en consecuencia, limi a se a ecoge con enidos pla ónicos y compa a los sepa a- damen e con SUS e en uales uen es acadé- micas. El co ejo sólo iene alo si se p ocede de sis ema a sis ema. El único esul ado álido de es a encues a se á llega a disce ni en la eodicea alen iniana, aun con oda su o iginalidad, una es uc u a undamen al ine- quí ocamen e pla ónica. El pla onismo medio esbozó algunas doc- inas que sólo en Plo ino halla on plena explici ación y sis ema ización. De aquí que en las páginas que siguen se hallen ecuen- es e e encias a Plo ino. No se a a de un anac onismo, sino de una especie de a gu- men o ad homz'nem: si se quie e sos ene que al doc ina alen iniana no es hel'énica, lo mismo hab á que deci de Plo ino, que la p esen a sus ancialmen e idén ica. Puede e se Fes ugik e, La Ré ela ion d'He mk T ismégis e, ols. 11 y 111; R. C ahay, ((Elémen s d'une my hopée gnos ique dans la G ece classique)), en Le o igini dello gnos icismo, Leiden, 1967, págs. 323-339; P. Boyancé, ((Dieu cosmique e dualisme: les a chon es e Pla onn, ibíd., págs. 340-356; E. des Places, Syngeneia. La pa en é de homme a ec Dieu ZHomk e a la pa is ique, Pa is, 1964; A. . I anka, Pla o Ch is ianus, Ube nahme ind Umges al ung des Pla onismus du ch die Va e , Eisiedeln, 1964; ídem, ((De geis ige O on Pe i A chonzwischen dem Neupla onismus, de Gnosis und de ch is lichen Rech glaubigkei n, Scholas ik, 35, 1960, págs. 481-502. 1 LA PRIMERA HIPÓSTASIS La ascendencia del Dios sup emo es un ópico omnipe asi o en la li e a u a ilosó- ica y eligiosa del pe íodo helénís ico- o- mano. Incluso el paganismo o icial e leja la endencia a aleja del cosmos a la di inidad y a pone la al ab igo de las manipulaciones cúl icas y mí i~as.~ Ni es excepción el Dios nacional de los judíos, cuya ascendencia es p oclamada en é minos igo osos po los esc i os judeo-helenis icos.5 El a amien o del ema, debido a su misma uni e salidad, esul a banal en mc- chos ex os, que se limi an a amon ona sob e la di inidad epí e os nega i os cada ez más ebuscados. Tal como po ejemplo, Plu a co, Máximo de Ti o, algunas páginas de Albino y del Co pus He ne icu n, e ~.~ Sin emba go, se ía un g a e e o igno a los es ue zos de muchos pensado es del pe íodo helenís ico - omano, he ede os de la in- quie a búsqueda ilosó ica del pe íodo hele- nís ico, po p ecisa el concep o de la as- cendencia y elaciona lo con los es an es aspec os de la iloso ía. A o unadamen e, las ecien es in es igaciones sob e los an e- ceden es de Plo ino7 han e elado la exis- Puede e se J. Bay e , His oi epoli ique e psychologi- que de la el gion omaine, Pa is, 196g2, págs. 239-276; J. Beaujeu, La el gian o naine a Iápogée de I'Empi e. 1. «La poli ique eligieuse des An onins (96-192))), Pa is, 1955; E. R. Dodds, Pagan and Ch i ian in an Age o Anxie y, Camb idge, 1965, págs. 69-101. "Filón, Leg. Alleg. 111, 48; Immu . llss; He es 187; Spec. Leg. 11; Che . 19; Fuga 8. Plu a co, De Ei 17,391e; 19,392e; De Iside, 77,382~. Máximo de Ti o, Discu sos, VI11 y IX. Co pus He me icum, IV, 9; V, 1-2; VI, 1; XI, 16-20. La banalidad de es os an iguos se ha con agiado a algunos mode nos en sus eseñas del ema de la ascendencia di ina en es e pe íodo, éase p. ej. J. Daniélou, Message é angelique e cul u e helléni ique, 1961, págs. 297-316; R. M. G an , Gnos icism and Ea ly Ch is iani y, 1 9662, págs. 1 15- 1 16; F. Sagna d, La gnose ualen inienne e le é nognage de sain I ene; Pa is, 1949, págs. 296-299. ' Sob e la p epa ación del neopla onismo, además del ya clásico W. Theile , Die Vo be ei ung des Neupla o- ni mus, Be lin, 1930, éase ecien emen e: Ph. Me lan, F om Pla(onism o Neopla onism, The Hague, 19602; ídem, ((G eek Philosophy om Pla o o Plo inus)), en The Camb idge His o y o la e G eek and ea ly Medie al Philoso- phy, 1970, págs. 12-132; Lessou cesdePlo inEn e iensdela encia de una eodicea p eplo iniana-sob e odo pla onís ica y pi agó ica, pe o ambién a is o élica- sumamen e su il en sus plan- eamien os y exigen e en sus espues as. Es a especulación puede educi se a es capí ulos p incipales, que co espnden a es p ecisiones de la p eposición ETT~E~V~: a) La di inidad más allá del se ; b) La di ini- dad más allá de la mónada; c) La di inidad más allá del in elec o. a) La di inidad más allá del se La uen e econocida de las especulacio- nes sob e el Bien como p incipio supe io al se es un pasaje de la República de Pla ón,s que queda sin emba go aislado en el conjun o de su ob a, po lo menos de la conocida. A pesa de es o, la in uición de un supe -se ue ecogida po su inmedia o suceso , Espeusi- po, según se deduce de algunos pasajes, en sí mismos ambiguos, de A i~ ó eles,~ con i ma- dos po una ci a de Espeusipo en el Comen a- io al Pa ménides de P oclo,lo donde aquél a i ma explíci amen e un Uno po encima del se , poniéndolo como supe -p incipio. Los neopi agó icos ecogie on el con- cep o, aunque su alan e endía más, como e emos, a especula sob e el Uno y la Mónada que sob e el se . Un pi agó ico del -- Fonda ion Ha d , V, Vandoeu es-Gene e, 1960; H. J. K ame , De U sp ung de Geis me aphysik, Ams e - dam, 1964. Pla ón, República, VI, 509c: ((El Bien no sólo p opo ciona a los obje os in eligibles esa cualidad, sino incluso el se y la esencia. Pe o en es e caso ampoco el Bien es la esencia, sino algo que es á po5encima de ella en cuan o a pe manencia y pode (o& oobías% os oD áya 9o >, áM'E' i 'El É e a @S obdas npeupeía xai G ápi ÚúePÉXo o~))). Espeusipo, F agm.34A Lang (= A is .,Me aph. XII, 7, 1072b); F agm. 34E (ibid. XIV, 5); F agm. 34F (ibid. XIV, 4). Mi in e p e ación sigue a Me lan (F om Pla o- nism ... 132), eelabo ado po K ame , De U sp ung. .. 31- 32; 21 2-2 18. Véase una ecien e discusión de la eo ía de los p incipios en Espeusipo po M. Isna di Pa en e, en Zelle -Mondol o, La iloso a g eca, 11-3, págs. 907-914. 'O R. Klibansky, C. Labowsky, Pla o La inus, 111: ((P ocli Commen a ium inpla onis Pa menidem)), págs. 38, 33-41, 10. siglo 1, Mode a o de Gades, alude casi segu- amen e a Pla ón como iniciado de la eo ía de los es Unos. He aqui sus palab as, mediadas po Simplicio a a és de Po i io: «Pa ece que los p ime os de en e los g iegos que sos u ie on al opinión sob e la ma e ia ue on los pi agó icos, y después de ellos Pla ón, como cabalmen e dice Mode a- o. Pues és e (Pla ón), de acue do con los pi- agó icos, decla a ace ca del p ime Uno que es á po encima del se y de oda esencia ... »ll Vemos, pues, que el pla onismo ( esp. pi ago ismo), ope ando una asposición de acenden ales (del Bien al Uno), e is e de la au o idad de Pla ón la doc ina de un p ime p incipio (no ma emá ico)12 más allá del se , un no-se causa i o, en el ex emo opues o del no-se ine e de la ma e ia. p incipios opues os de la adición pla ónica ac oamá ica, la mónada y la díada inde inida, p incipios de los opues os (~ pE 0 & j7 6E 0 SÉ im apx i).14 La iden i icación de Dios con la mónada no sal aba su icien emen e su ascenden- cia. E ec i amen e, una se ie de especulacio- nes sob e la mónada UXq, a6yx a~s, de ieja aigamb e pi agó ica,15 es ablecía una inme- dia a de i ación de la diada inde inida (la ÜXq) a pa i de la mónada, que la con enía po en- cialmen e, concep o que se exp esaba am- bién con la me á o a de la mónada macho-y- hemb a, &pu~ óSqX s.~~ Una eodicea exi- gen e, de la que es es imonio Filón de Alejand ía,17 pos ulaba un p ime p incipio «más allá de la mónada)): el Uno. c) La di inidad más allá del in elec o. b) La di inidad más allá de la mónada La esis de un p incipio an e io a los dos p incipios opues os (la mónada y la díada) e a co ien e en e los pi agó icos, según es imonio de Si iano, que ci a en su apoyo au o es pseudoepig á i~os.'~ Un ex o de Eudo o abunda en el mismo sen ido. Según él, los pi agó icos es ablecen el EV como p incipio común de odo (xoi i na m apxq), poniendo en segundo luga los dos l1 «o&o y&pxas& obs~u9ayopeíous b & npb o i bn* b e~ ai xa] nnuw o ieoi bnop>aí nai». (Sim- plicio, In Phys. 230, 34-37 Diels). Según ha demos ado con incen emen e E. R. Dodds, «The Pa menides o Pla o and he O igin o he Neopla onic One)), Classical Qua e ly, XXII, 1928, 129-142, Mode a o comen a en es e pasaje el Pa ménides de Pla ón, adelan ándose a Plo ino en in e p e a lo «en se io)), es deci , on oló- gicamen e. l2 Espeusipo dis ingue del Uno sup emo un Uno cons i u i o del núme o, c . F agm. 42D Lang. l3 In Me apb. 165, 33-1 66,6 K oll. Los pseudopi agó- icos ci ados son Filolao, A quene o y B on ino. Sob e los p oblemas susci ados po los pseudoepíg a os pi a- gó icos, éase A. Dela e, E udessu lali 6 a u epy hago i- cienne, Pa is, 1915; H. Thesle , An In oduc ion o he Py hago ean Tex s o he Hellenis ic Pe iod 196 1 ; idem., Tbe Py hago ean Tex s o he Hellenis ic Pe iod, 1965, y las con ibuciones de Thesle y Bu ke a los En e iens de la Fonda ion Ha d , 1972, Pseudopy bago ica I. La inicia i a de p oyec a el p ime p in- cipio más allá del in elec o impo aba mayo- es iesgos que los ((más allá)) has a aqui es udiados. E ec i amen e, el in elec o, en- endido como con emplación o in uición, e a conside ado como la más al a unción concebible. La eodicea no podía deja de a ibui lo al se sup emo.ls La ia nega ionis pa ecía debe pa a se an e es a nobilísima ac i idad del espi i u. Una ase de A is ó eles pudo ompe el uego. Se a a de un agmen o de su diálogo l4 Simplicio, In Phys. 181, lOss Diels. , Véase A. J. Fes ugih e, La Réuela ion ZHe mes T ismégis e, ol. IV, «Le Dieu Inconnu e la Gnose)), Pa is, 1954, pág. 52. lVesa olladas po Nicómaco de Ge asa (s. II) en sus Theologoumena A i hme ica, en Focio, Biblio heca, 143 Bekke . La exégesis alegó ica de Hesíodo (Teog. 116- 122) con la equi alencia (po ás)-~áos-~Oais se halla ya en Zenón: Nam Zenon Ci ieus sic in e p e a u , aquam xáos appella um hnb oD ~Bedai)) (apud Val. P obum, S.V.F. 1, 103). Véase A. Dela e, Li . Py h. págs. 142ss, y Fes ugih e, op. ci ., págs. 44-45, 52-5 3. l6 «Los pi agó icos ... en an o que la mónada es de una mane a gene al ge men de odas las cosas, la de inen como a la ez macho y hemb a (ápue ó 9qXu~)~~. Uámbli- co, Theolog. A i hm. 3, 21 de Falco). l7 Filón, Leg. AAlleg. 11, 3; P aem. 40. P. ej. Máximo de Ti o, Albino, Numenio, O ácu- los Caldaicos. Véase Fes ugih e, op. ci . IV, 136. (pe dido) De O a ione, ecogido po Simpli- cio: ((A is ó eles in uyó algo po encima del in elec o y de la esencia, como se echa de e po lo que dice sesudamen e hacia el inal de su esc i o La O ación: Dios o es in elec o o es ambién algo más allá del in ele~ o)).'~ La in e p e ación del agmen o ha dado luga a e udi as con o e sia^,^^ pe o sea que A is ó- eles acep e la al e na i a de un Dios 6. ix-ei cu zoo oo, sea que se limi e a a ibui la a Pla ón, su es imonio e ela que la cues ión es aba plan eada en los inicios mismos de la Academia. Un agmen o de Espeusipo con- i ma es a imp e~ión.~' Los neopi agó icos, en e sus a ias ó - mulas ascenden is as o ecen la de un p in- cipio más allá del in elec o. El Ps. A qui as dice que es e p incipio no es sólo in eligen- cia, sino algo supe io a la in eligencia -p e- cisamen e lo que llamamos Dios.22 El pla onismo medio ecogió ambién la idea, conse ando a eces la misma ambi a- lencia del ex o del De O a ione. Tal es el caso de Albino, que a i ma el p ime Dios como causa (o oda ía como supe io a ella) del in elec o, y a englón seguido denomina oos a es a causa sup ema.23 La misma ambi- alencia se halla en Cel~o.~~ Más ne amen e p eplo iniana es la íada de Apuleyo, in oducida en el capi ulo XVI de su De Dogma e Pla onis: ((deus p imus, mens o maeque)). Los in eligibles se con- ienen en el in elec o, y no en el Dios l9 Simplicio, In A is . De coelo TI, ad 292b (485, 18-22 Heibe g) = F . 49 Rose: (6 i y4p Q oei i xai &a& b o~ xai h oúuía b 'Apic o ÉXqs, 6íj?ós e. apbs ois nÉpaui oB nepi eux is pi lXíou uapós einh , 'bn 6 8ebs% VODS EOTi )I' KU~ €~T€KE~ ¿~ 71 Oi) VOD)). 20 En e los úl imos en me e baza des aca J. Pépin, Idé-esg ecquessu I'homme e su Dzeu, Pa is, 197 1, págs. 249- 301. 21 F agm. 38 Lang. 22 Apud S pbaeum, Eclog. I,41,2: (( b 6E oioi> ou o6 óo pó o e pe 6&i, &?h. ~ai óo i Kpeaao ów 6E ~pkaao E í, Uaep b opa{ope ~EÓ , pa epó )). 23 Albino, Epi . 10,2: (( o6 ou 6E ( oD oú)~ahhio b ai' ios o6 ou~aib;Te~h( si & w ~~w y6 w b9€07T?~€b oü os >á 4: o' aph os 8eÓs, a'í ios unáp~w o~ he1 B epyei 76 h oD ubpña os obpa ob (...) ob o ye 6$ xc i o os b oDsxi iuec b oB oDu6paa~ o~ obpa oD». AP. O ig., C. Cels. VII 45: c(o .' El o~s ... hua a e o~ VOEZV h ios ... n& w Enbei a o )). C . ambién ibid. VII, 38, ex o p obablemen e de Celso. p ime o, que po es o sólo queda o almen- e ue a del ámbi o in elec ual. Pasemos aho a a nues os gnós icos y eamos de dilucida si su eodicea se inse a con na u alidad en la g an co ien e pla óni- co-pi agó ica, y p ecisamen e en sus exp e- siones más subidas.25 He mencionado es imonios de un uso banal de la e minología del Dios ascen- den e. También en el gnos icismo hay ex os que no hacen más que e leja la iloso ia eligiosa ambien al -a eces con un cie o g ado de o iginalidad e~p esi a.~~ Pe o los alen inianos (con Basílides y quizás la Apopbasis Megale) quisie on p u un- diza más en los insondables mis e ios de la di inidad, y lo hicie on con una su ileza que, supe ando los in en os pi agó icos y pla ó- nicos, sólo admi i á pa angón con Pio ino. Y, lo que es más impo an e, lo hicie on sin apa a se un ápice de los módulos men ales y e minológicos helenis icos. Es o es lo que nos oca aho a pone de mani ies o. Comencemos po apo a es imonios explíci os del eb il in e és alen iniano po la ascendencia de la di inidad. En un capí- ulo que es un cajón de sas e de a ian es alen inianas, I eneo ecoge la sen encia de ((o os)) que es ablecen una en e a Ogdóada an es de Abismo y Silencio, p e endiendo con es o ((se los más pe ec os de los pe ec- os y los más gnós icos de los gnós i~os)).~' El 2s Sob e el emagene al de la ascendencia di ina en los gnós icos puede e se H. Jonas, Gnosis undspa un ike Geis . Teil 1: uDie my hologische Gnosis)), Go ingen, 1954', pags. 96ss. A. O be, Es udios Vulen inianos, ol. 1: ((Hacia la p ime a eología de la p ocesión del Ve bo)), Roma, 1958, págs. 3-281; A. J. Fes ugik e,op. ci ., ol. IV, ((Le Dieu Inconnu e la Gnose)). 26 C . Enseñanzas de Sil ano, Nag.-Hammadi VII, 4, Págs. 99-101 (comen ado po J. Zandee, Lesenseignemen s de Sil unos e Philon d'Alexund ie, en Mélanges Puech, Pa is, 1974, págs. 338-339); Apoc yphon Jo. (BG) 22, lss. En e los epí e os di inos nega i os más o iginales empleados po los gnós icos cabe menciona los siguien es: bpauiXe6 os (Philos. V, 8, 30); b-ua ápy l os (Puna ion 31, 5, 1); & wh&X l os (Co p. He m. 1, 31); & ewóq os (Philos. V, 7, 23); h e<í)( iau os (Ad . Hue . 1, 2, 2); 'aaap&Max os (Philos. VI, 1 2, 3); hnpómXoxos (He a- cleón, F agm. 17); 'aXapa ipimos (Philos. V, 7, 33). l7 Ad . Hue . 1, 11, 4: <<... eXeíw ~&~&16~&p01 ga ~oi O E, ~a~y ~u~i~W ~wc ~~h epoi~~. esul ado es en es e caso conc e o más bien deplo able, pe o no deja luga a dudas sob e el elemen o doc inal que podía si ua a un g upo po encima de los demás: una isión más so is icada de la ascendencia di ina. Los alen inianos u iliza on, sin explici- a la, una dis inción en e lo simplemen e e e no (cuih os) y lo sempi e no (& os, s pocu h ~os).~~ Po es o algunos de ellos pu- sie on dos Lími es, uno pa a sepa a el Abis- mo del es o del Plé oma, delimi ando el espacio de lo sempi e no, o o pa a sepa a al Plé oma de la Sabidu ía in e io , delimi- ando el espacio de lo e e no.29 El p ime p incipio sempi e no iene ca- ac e izado, al igual que en la adiciónpla ó- nica, po ascende absolu amen e: a) el se ; b) el Uno; c) el In elec o. a) Algunos alen inianos eseñados pe o no iden i icados po I eneo a i maban que el Abismo e a «sin cónyuge (a{ yo ) ni a ón ni hemb a, ni e a algo en absolu o».30 Si- guiendo con la ia nega ionis, Ma cos desc ibe al p ime Pad e como ((inconcebible y sin esencia».31 En e los no alen inianos, Basí- lides es quien lle ó la eología nega i a a sus más al as co as: «El Dios que no exis e -al que ellos llaman el no exis en e -sin pensa , LOS neopla ónicos enseña on es a dis inción: «Esse e 0 quod es an e ae e ni a em es causa p ima ... Sed esse quod es cum ae e ni a e es in elligen ia ... Esse au em quod es pos ae e ni a em e sup a empus es anima...)) (Libe de Causis, c. 2); c . ambién P oclo, Elem. Theol. 5 3ss, 88. 8OPo s 5.5 860 bnÉ8m0,)E;ia pk p a<b SOL) BoOoi) xal oi) Xoi oi) nXqphpa os, &.opi{o a ~obs yw q obs Alh as hl b oD hyew~ ou iia pós ~ epo & b hqopi o ~a a6 úi * p 1 Épa hnb oi) nXqphp os. (Ad . Hae . 1, 1 1, 1 .) 'O «~:pk y&p ab b a{uyo XÉyooui, pS e %bbe a, pS & Q iX~ia , p j e %XOS V a 51.)) (Ad . Hae . 1, 11, 5). El ex o pa alelo de Hipóli o no p esen a el úl imo inciso, a es iguado sin emba go po la aducción la ina. «h móq osxal & o6u os» (Ad . Hae . 1,14,1). El é mino anousios en g iego se encuen a con ecuencia en el Andnimo B uciano cop o ( éase el Indice de Schmid en su edición de GCS 45, pág. 373). En Co p. 5e m. II, 5 Dios es denominado & ouaíamo (sinónimo de a o6u o , Liddell-Sco ), mien as Co p. He m. VI, 4 y XII, 1 se p egun an si Dios iene ooda. C . ambién P oclo, Elem. Theol: 12 1. sin sen i , sin que e , sin elección, sin pasión, sin deseo, quiso hace un mundo».32 P olomeo, siguiendo más es echamen e la línea de los ilóso os an e io es, op ó po la ia emzhen iae: el p ime p incipio es npoh , sup aexis en e. Es e es el epí e o que especi- ica al E'n e ec o," exac o pa alelo del R DnEp 7b el a[ de los ilóso os. b) La a i mación de un Uno o de una móna- da como p ime p incipio no bas a ía po sí sola pa a demos a di ec a in luencia ilosó- ica. En el siglo 11 ales denominaciones e an ya un ópico en la li e a u a ilosó ico- eli- giosa. Pe o en el alen inismo encon amos mucho más que una me a coincidencia e - minológica. Encon amos una e lexión so- b e la unidad del p ime p incipio que nos si úa de lleno en el con ex o de las escuelas pla ónicas y pi agó icas del helenismo a dío. En p ime luga , en e los alen inianos halla on eco las mismas dispu as que di i- dían a los pi agó icos. Según el es imonio del Anónimo de Sex o Empí ico, había dos escuelas de pi agó icos, unos que ponían dos p incipios opues os, la mónada y la díada inde inida, y o os que a i maban un solo p incipio, del cual luye odo, incluso la díada inde inida.34 Ace ca de los alen inia- nos, dice Hipóli o: «En es e pun o se p odu- cen en e ellos g andes di e gencias. Una co ien e, a in de sal agua da la pu eza pi agó ica de la doc ina de Valen in, piensa que el Pad e se halla solo, sin elemen o emenino y sin cónyuge. O os en cambio, c een imposible que de sólo un se masculi- no se p oduzca la gene ación de odos los se es engend ados y po es o le añaden al Pad e del uni e so po necesidad una cónyu- ge, Silencio, pa a que pueda se pad e».35 32 H... b o x l; OEÓS, (ó >Apimo ~Xqs xc Xe~. óquw o iu~os, os ol 6E obx E a ... » (Philos. VII, 21,i). Véase H. A. Wol son, ((Nega i e a ibu es in he Chu ch Fa he s and he Gnos ic Basilides)), Ha a d Theol. Rw. 50 (1957), págs. 153-156. - wi~yooui y&p i a e c i EV &opá ois xai ~a o oju5mo s o+hpaui ÉXeio ~ ó a poó a» (Ad . Hae . 1, 1, 1). " Apud Sex . Empi ., Ad . Ma hem, X, 249-284.. 3+«81a opa 6É s ~8píoxe ai noM9 nap'ab ois o 9 yi p a F úi , 'í l ' nc ánc ui xa~apb b ~óyw oi) Pe o ambién hubo quien pensó, como los Pseudoepíg a os pi agó icos ci ados más a iba, que el p ime p incipio debía ascen- de incluso la ca ego ía de mónada, y excogi- ó u iliza pa a ello é minos más abs ac os: «O o, dis inguido maes o en e ellos, al- canzó subidísimas co as de conocimien o, explicando de es e modo la p ime a Té ada: An es de odo hay un P e-P incipio, suma- men e inconcebible, ine able e innominable, al que llama Unicidad. Con es a Unicidad hay una ue za que se denomina Unidad. Es a Unidad y es a Unicidad, siendo uno, emi ie- on sin emi i un p incipio in eligible en o den a odas las cosas, ingéni o e in isible. A es e p incipio el esc i o le llama Mónada. Con es a Mónada hay una ue za consubs an- cial con ella, a la que llama el Uno».36 En es e ex o es no able el es ue zo po lib a a los dos p ime os p incipios (en syzygia o conyu- gio alen iniano, que no comp ome e en absolu o la unidad) de oda de e minación, incluso de la de se p incipio: emi en ((sin emi i ^.^' La Unicidad-Unidad no es ni in eli- gible: el p incipio in eligible se halla en el segundo ni el. Ambos ni eles se oponen como lo abs ac o a lo conc e o. ((La Mónada -dice O be (Es udios Valen izianos 1, 19 1)- supone un es adio pos e io al p imigenio de Dios.)) La mayo ía de ex os alen inianos inaugu an su eodicea con una desc ipción del Pad e, P e-Pad e o Mónada, ((conside a- do, no en su es adio ascenden al, sino en el pe íodo inmedia o an e io a la gene ación ObaXe í o I 8ayopwó , 'á8qho xa¡ Ü{V~OLJ xa¡ ph o b iia Épa VOC(~~OUU~V ehai o 8E h.86 a o opi{o ~esS6 ao9ai E< üppwos pb o yÉ eo %Xos ó yeye qphw ywédai i ós, xa¡ ó iic pi ó 8Aw , %a yé q ai na íjp, Zlyiy h. áyxqs u ap~8po0u~ iy oú~ yo . (Philos. i, 29, 3). 36 ((Alius e 0 quidam, qui e cla us es magis e ipso um, in majus sublime, e quasi in majo em agni io- nem ex ensus, p imam qua e na ionem dixi sic: Es quidem an e omnes P oa che, P oanennoe os, e Inena- abilis, e Innominabilis, quam ego Mono e em oco. Cum hac Mono e e es i us, quam e ipsam oco Heno e em. Haec Heno es e Mono es cum sin unum, emise un , cum nihil emise in , p incipium omnium noe on, e agenne on, e ao a um, quam A chem se mo Monada , oca . Cum hac Monade es i us eiusdem subs an iae ei, quam e eam oco Hen» (A. H. 1, 11, 2). " Compá ese con Basílides: el No-Se quie e sin que e (Philos. VII, 21, 1-2). del Nous». En el cu ioso (y ol idado) ex o ci ado más a iba hallamos ascendidos la mónada y el hen de los pi agó icos, con un lenguaje p ác icamen e lib e de conno a- ciones mí icas. c) Los alen inianos ope an con g an p ecisión con el concep o de ((in eligible)) y po ende con el de in elec o (que aduzco así, y no in eligencia, pa a conse a el géne- o masculino de oos). Cabalmen e, una de las g andes di icul ades de aduci los sin aiciona los p o iene de la a iedad de é - minos ela i os a ope aciones in elec uales que u ilizan, é minos cuya exac a in e p e- ación sólo puede deduci se de una isión glcbal del sis ema. La posición del p ime p incipio más allá del in elec o e a pa a los alen inianos algo más que un expedien e de a i mación as- cenden is a. E a una necesidad. E ec i a- men e, los in eligibles alen inianos no son simplemen e pa adigmas de un mundo, sino an es de odo de una «economía». La sal a- ción no es que ida po Dios indi ec amen e, o zada po una deg adación cuali a i a- men e excesi a, sino que es di ec amen e p oyec ada, de modo que, con un cie o a e- imien o llega on a in e i se los é minos, y el mundo con sus impe ecciones (incluida la caída) ino a se «u non acuum si sal an^».^^ Pues bien: si mundo y economía o man un bloque insepa able, an es de la idea de economía, que es una lib e inicia i a de Dios, no exis e idea alguna que exija un in elec o que la con emple. Cuando la olun ad de Dios así lo decida se delimi a á un aspec o de sí mismo, y pa a comp ende es e aspec o end á a se el Nous, el In elec o. La apa ición en segundo luga del In e- lec o y de los in eligibles se halla explíci a- men e en los ex os alen inianos. En el que acabamos de ci a (Ad . Hae . 1, 11, 2) el p incipio in eligible su ge después del supe - p incipio, sin que es a posposición sea óbice pa a aplica le los máximos a ibu os ón i- «Quum enim p aexis e e sal ans, opo eba e quod sal a e u ie i, u i non acuum si sal ans)) (Ad . Hae . 111, 22, 3). ~0s.~~ En P olomeo y en el Anónimo de Hipóli o, el In elec o es engend ado al co- mienzo de la e e nidad, como Pad e del uni e so in eligible. An es que él es á el p e- p incipio más allá del in elec o.40 Ni pi agó icos ni pla ónicos alcanza on, que sepamos, a da azones posi i as de la a i mación de un Dios más allá del in elec o, Se con en a on con ecu i a la ia nega ionzj. Los alen inianos, como más a de Plo ino, osan pene a en la sempi e nidad e incluso disce ni momen os en ella. La absolu a ausencia de cualquie ope ación in elec ual iene exp esada con una signi ica i a me á- o a: el p e-p incipio es un Abismo, y su cónyuge es el Silencio ( emenin~).~~ A es e es adio, que pod íamos denomina del no- in elec o co esponden los ad e bios cho i us y d aid i ws (sin pensa , sin sen i ) que Basílides empleó pa a desc ibi la p ime a acción del no-~e .~~ Y Teodo o dice con oda simplicidad: ((Silencio, que es la mad e de odos los se es emi idos po el Abismo, po cuan o no es aba en su mano deci nada sob e el ine able, gua dó silencio>).43 El nomb e de "Ewoia (Pensamien o) con que se designa ambién a la cónyuge del Abismo indica el es adio siguien e, que po- d íamos denomina de ((supe -in elec o)). Ennoia ep esen a las in ini as i ualidades de la di inidad, el subs a o di ino an es de ecibi ninguna delimi ación o o ma. A Dios se le a ibuye en onces una ac i idad in elec- ual po ia eminen iae: Dios con empla a su Pensamien o, es deci , se con empla a sí mismo. 39 Sob e odo el se hyh j os, a ibu o exclusi o de la di inidad sup ema. Sob e la impo ancia de es e epí e o en con aposición a yewq óc, éase J. Rius- Camps, La di inizacidn de los se es acionales según O igenes, Roma, 1970, págs. 180-184. 'O Ad . Hae .1, 1, 1; Philos. VI, 29, 6. Ad . Hae . 1, 1, 1; Philos. VI, 30, 7. En la no icia de I eneo el nomb e de Silencio apa ece mezclado con los o os nomb es del sup emo Eón emenino: Pensamien- o, G acia, Silencio. Pe o el co ejo con los demás ex os pe mi e a i ma sin luga a dudas que Silencio es p opiamen e la cónyuge del Abismo; c . Phih. VI, 29, 3; Epiph., Pana ion 31, 5, 7. 42 Philos. VII, 21, 1. Sob e el sen ido de a o i os en es e, ex o, éase G. Quispel, «No e su Basilide)), en Vigil. Ch is . 2, 1948, Págs. 115-1 16. 43 Exc. Theod 29. El es adio inal, oda ía den o de la sempi e nidad, iene inducido po la in e - ención del Thelema di ino, que p oduce una p ime a delimi ación en la in ini ud de Ennoia, eligiendo una de las in ini as posibili- dades de mundo y economía. El Thelema ep esen a lo que pod íamos denomina el p ein elec o. La usión de Thelema y Ennoia p oduce el In elec o, p incipio de la e e - nidad.44 Así pues, sin iolen a en ningún momen- o los ex os, hemos ex aído de los sis emas alen inianos, no sólo una a i mación del Dios más allá del in elec o, sino un núcleo doc inal comple o ace ca de es e pun o. 11 EL PROCESO AD INFERIORA La iloso ía pos -a is o élica andu o muy p eocupada po el p oceso de deg adación de los se es. El es ablecimien o de ca ego ías ón icas cada ez más de inidas y ce adas (las cinco hipós asis: el sumo ascenden e, el In elec o, el Alma, lo sensible, la ma e ia) impo aba la elucidación del paso de cada ca ego ía a la in e io , paso que de un modo u o o signi icaba un de e io o. La deg ada- ción po an onomasia e a la de lo in eligible a lo sensible, que se p oducía al ni el del Alma. Pe o los pensado es consecuen es e- nían que econoce que ambién había p o- ceso ad in e io a del Uno al In elec o y del In elec o al Alma. Pensado es consecuen es en es e pun o ue on los gnós icos y Plo in~.~~ El sis ema alen iniano se a iende a odas las consecuencias de la eodicea pla onis ica. Hay dos descensos ad in e io a: una demino- ación que iene luga en el seno de lo in eligible, y que lle a al pneuma di ino a es ados cada ez más impe ec os, y una 44 o & nepl b n oXepu70 , 660 a { yo c ahb xei XÉyooui , &*S na'l 6ia88ueis xa)loBui , "Éwoia xa'l S~~qui . iipo o ybp k e o i8q i npo~ah~ , %S paai , '.bei a i8ÉXque. (Ad . Hae . 1, 12, 1). « b S? he] 8Xeio heixa'l &~6io~yewá.x~i~~ ~ & Eao oi, YM&.» Enneada V, 1,6. C . V, 1, 7; V, 8, 1; n1, 8, 5. deg adación que es el paso del pneuma impe ec o (pe o oda ía in eligible) a la sus ancia có~mica.4~ Aho a bien, es a deg adación ¿deja incó- lume el elemen o supe io ? En Plo ino se en emezclan dos discu sos ace ca de es a cues ión. Una se ie de ex os, la mayo ía, a ibuye al Uno una i alidad espon ánea que le hace ende hacia sí mis- mo; es a au ocomp ensión es el p incipio y aíz del In elec o. O a se ie de ex os pone un deseo di igido hacia el ex e io , un a e i- mien o de al e idad, que acaba cons i uyen- do al In elec o como ealmen e o o una ez desde es a al e idad se ha uel o hacia el Uno y le ha comp endido. Un a e imien o pa e- cido de e mina la emanación del alma a pa i del In elec o.'" Veamos con algún de alle como emana el Nous plo inian~.~~ El In elec o iene dos es adios. En el p ime o es una me a po encia in elec ual, oda ía no in elec o ( oús o ínw o iuas, obx OS oí~), un simple deseo (%p~uis pó o ). Le al a la pe ección de la gnosis del Uno. ((Po que la gnosis iene a se un deseo (nó9os 71s) y como el hallazgo de quien busca.)>49 En el segundo es adio el Nous con empla al Uno y se hace pe ec o Nous, alcanzando subs ancia p opia y capacidad pa a emana a su ez una hipós asis, el Alma.so La espues a alen iniana es uní oca, y hay que deci , a pesa de las e icencias de algunos plo inis a~,~~ que coincide plena- men e con la e sión de Plo ino. 46 Del abismo al Nous: (cual boq& aí nm &a>'iawoú npo laXÉu8ai b Boab o6 o apx i ó ná w .» (Adu. Hae , 1, 1, 1). Del Plé oma (=Nous) a Sophia in e io : «a i pk e bs ~Xqphpa os, p~i a~ i 6% i b pqo d>s is ub ó ná9ei bnb oú "Opoo ápopim9~ ai xa'l hnoc aopo8 i ai xal & os ab oú ye op~~q eT ai @ í eupmw i oúaía ... 'opoppo SÉ.» (Adu. Hae . 1, 2, 4). De Sophia in e io a la subs ancia ósmica «hnoíque o (el Sal ado ) &o- íj ai & ná9q anlaGqs ( ~s Zopías), xa) noíque a&& 6noa a as obías ... )) (Philos. VI, 32, 6). 47 Del Uno al In elec o: Enneada III,8,8; VI, 9,5. Del In elec o al Alma: V, 1, 1; 111, 7, 11. Enneada V, 3, 1 1. 49 Enneada V, 3, 10. J0 Enneada V, 3, 11; V, 1, 7. J' «In some gnos ic sys ems he e appea s he idea o olma, o an ac o illegi ima e boldness o ashness which esul s in he o ma ion o he ma e ial wo ld. Bu La i upción de un elemen o ex año, de un impulso cen í ugo, iene luga en el mismo seno del p ime p incipio, dando luga a la o mación del Plé ~ma.~~ Los alen inianos no se eca an en a ibui al Dios sup emo un deseo, una olun ad: «El Pad e, que e a desconocido, quiso da se a conoce »;s3 ((Dicen que el Abismo iene dos cónyuges, a las que llaman ambién disposi- ciones: Ennoia y Thelesis. Pues p ime o pensó lo que iba a emi i , después lo Y la olma más osada que imagina se pueda cons a en un anónimo alen iniano: «Al p incipio pues, el Pensamien o (Ennoia, e- menino) inco up ible, que iendo ompe las e e nas cadenas, ablandó la G andeza, induciéndole al deseo de su eposo».5s Una no icia de Clemen e de Alejand ía sob e Teodo o explici a sin luga a dudas el a e imien o alen iniano de ubica en el Pad e sup emo un p incipio de pasión: «Se- guidamen e, echando en ol ido la glo ia de Dios, dicen impíamen e que padeció. Pues, po cuan o el Pad e, que es -dice Teodo- o- po na u aleza i me y no comunicable, expe imen ó simpa ía (a ~n&~~u~ ) y se en egó a sí mismo como comunicable pa a que Silencio comp endiese es o, hay luga a pasión>>.56 Los alen inianos no acila on en in oduci la escisión p imo dial, que lle aba di ec amen e a la ma e ia y al mal, en el seno de la di inidad. Sin emba go, no deja on de sen i la incomodidad de la si uación. Un ex o alen iniano de Nag-Hammadi, el E an- gelio de Ve dad, después de habe exp esado la de i ación de la igno ancia, se ap esu a a he connexion be ween he olma o he gnos ics and ha o Plo inus is no a al1 close; he di e ences a e so conside able ha i is no a al1 likely ha he hough o Plo inus was in luenced a his poin by Gnos icism)). (A. H. A ms ong, «Plo inus», en The Camb idge his o y ... ci ., pág. 243). J2 «In no gnos ic sys em is he Ple oma, he highe spi i uai wo ld, he esul o olma». (A ms ong, op. ci ., pág. 244). 53 EXC. Theod 7, 1. J4 Ad . Hae . 1, 12, 1. Véase el ex o en la no a 54. ((4 &9ap ospEwoia a!h ia ~ooXq9e~aa $up& bíj<ai 894Xo e b MÉyeSos 'En'bpi<el $ anaou~ws ab oú.» (Ca a Dogmá ica alen iniana, ap. Epiph., Pana- ion, 31, 5, 5.). 56 EXC. Theod. 30, 1. ad e i : «No e a una humillación pa a el Inaba cable, el Impensable, pues nada e an la angus ia y el ol ido, y es a ob a (plasma) de la men i a, po que la e dad es es able, inal e able, indes uc ible, pe ec amen e bella».57 A ni el del Plé oma se p oduce la segun- da i upción del a e imien o, de la olma. Los Eones conciben un anquilo deseo (~ ó Yos, el é mino plo iniano) de comp en- de al P e-Pad e. Es e deseo es posi i o y uc i ica en la ecepción de la gnosis po pa e de los eone~.~~ Sin emba go, es e deseo iene un esiduo nega i o que, pe soni icado en Sabidu ía, es cali icado de pasión y de olma, y a ojado al ex e io .59 En esumen, los alen inianos p esen an un D oceso de de i ación de odos los se es a pa i del p ime p incipio comple amen e explicable po concep os del pla onismo a dío adap ados a su p opósi o ideológico. Es más, ue on los p ime os en explici a un sis ema de de i ación cohe en e y comple o a pa i de los más es ic os dogmas del pla oni~mo.~~ Examina emos aho a la cons i ución de cada una de las hipós asis de i adas. El análi- sis mi a, quie o eco da una ez más, a Done de mani ies o la esencial helenicidad he los esquemas alen inianos. '' E ang. Ve i ., Nag-Hammadi 1, 2, pág. 17, 21-27. Deseo de los Eones: Ad . Hae . I,2,1-2; Visión de Dios: íbid. 1, 2, 5-6. '9 K.. i Zopía,xal indg l aá8os ... » (Ad . Hae . I,2,2). «npoq&ae E hyánqs, 76ApqsOÉ.)) (íbid.). No es exac o, po an o, lo que dice A ms ong. «In his s o y, he olma o Sophia is almos he exac opposi e o he olma o In ellec in Plo inus~ (01. ci . pág. 244). En ningún momen o, en ningún sis ema alen iniano, la aspi ación hacia Dios es cons i u i a de deg adación, como pa ece supone A ms ong. El deseo de Sophia no es más que una de iciencia del deseo de los Eones, exac o pa alelo de la olma del In elec o plo iniano. El deseo de Sophia no es deso denado en sí mismo (coincide con el de los demás Eones) sino en azón de un elemen o comple amen e ausen e en el sis ema plo iniano: la g acia. El conocimien o que Sophia quie e alcanza sólo puede log a se con un don g a ui o de Dios. 60 NO he a gumen ado sob e el modo de de i ación y su e minología, po que ni en e los gnós icos ni en e los pla ónico-pi agó icos es cons an e. Los alen inia- nos la designan indis in amen e npogoA i (emisión, p o- yección) y gene ación (c . Ad . Hae . 1, 1, 1). Lo mismo los an iguos académicos que A is ó eles oscilan en e 111 LA SEGUNDA HIPÓSTASIS Algo se ha dicho ya sob e la de i ación del In elec o. En cuan o a su cons i ución, co- mencemos po ae a colación un ópico cons an e del pla onismo y ámbi os a ines: el Nous es el luga de los in eligibles. Cuando la exp esión se e ie e a «las ideas en la men e di ina)), se en iende que es a di inidad es el In elec o, sea és e el se sup emo o póngase un p e-In elec o más El es a u o de es as ideas se ue pe ilan- do g acias al expedien e de combina con g an pe misi idad lo dicho po Pla ón en Timeo 28-29 sob e el a que ipo del mundo, y en So i~ a 248e-249b ace ca de las cualidades de las ideas: ienen in eligencia, cambio y ida. Pe o una doc ina comple a sob e es e pun o no se encuen a has a Plo ino. Albino echaza la exis encia de ideas a que ípicas de los a e ac os y de los se es indi~iduales,~' acep ando la de inición de Jenóc a es: las ideas son causas pa adigmá icas de los gené- os na ~ ales.~~ Los alen inianos ope an sob e es a do- ble asunción: las ideas son múl iples y es án en la men e di ina; las ideas son pa adigmas del mundo in e io . Aho a bien, así como su lenguaje, espec o a la p ime a hipós asis, es ma cadamen e ilosó ico, a pa i de la se- di e sas e siones de la de i ación, pe o la in oducen pa a e i a el ecu so a una causa e icien e mó il (según Ph. Me lan, F om Pla onism ... págs. 197-201). Lo mismo cab ía obse a de la emanación (anóppo a) plo iniana (sob e es a úl ima éase H. Db ie, Emana ion. Ein unphilosophisches Wo im spa an iken Denken, en Pa ousia, Fes g J. Hi schbe ge , F ank u , 1965, págs. 119-141). An íoco de Ascalón. «Haec exempla ia e um omnium deus in a se habe ... ide as... immo ales, im- mu abiles, inde a igabilesn (ap. Séneca, Epis . 65, 7. Filón: «El (sc. Je emías en 3,4) mos aba cla amen e que Dios es una casa, el luga inco po al de las ideas inco - po ales» (De che ub. 49). Albino: «Son las ideas in elecciones de Dios, e e nas y pe ec as po sí mismas» (Epi . 9, 2). Clemen e de Alejand ía: «Dice Pla ón que el Dios comp ensible de las ideas habi a en los homb es. La in eligencia es el luga de las ideas, y Dios es in eligen- cia» (S om. m, 25, 155, 2). Albino, Epi ., 9, 2. Jenóc a es, F . 30 Heinz. C . SCneca, Epis . 58,19.