OTROS TRABAJOS
JUEGOS
DE
SIMULACI~PJ
POR
ORDENADOR:
UN UTIL PARA LA ENSENANZA A TODOS
LOS NIVELES*
BARBERÁ,
ó.
y
SANJOSÉ,
V.
Depa amen de Didac ica de les Ciencies Expe imen als, Escola Uni e si a ia <<~usias Ma ch", Uni e si a
de Valencia.
"Manusc i o gala donado con el 3e . P emio de la ca ego ía A, pa a p o esionales dedicados a la enseñanza, en los
11 P emios Nacionales EPSON de Di ulgación In o má ica.
SUMMARY
This pape enhances some o he g ea numbe o science educa ional applica ions o compu e s simula ion games,
and b ie ly discusses he ela ionship wi h he physical s uc u e o compu e s and li ing wo ld.
1.
INTRODUCCIÓN: ,SISTEMAS VIVOS
Y
SISTEMAS INFORMATICOS
A ue a cae una llu ia de DNA. En la o illa del canal de
Ox o d, en la pa e baja de mi ja dín, hay un g an
sauce, que es á lanzando al ai e semillas de aspec o al-
godonoso. No hay una co ien e con inua de ai e, y las
semillas an a la de i a desde el á bol en odas di ec-
ciones. En el canal, a iba
y
abajo, an lejos como
pueden llega mis binocula es, el agua es á blanca po
los copos de aspec o algodonoso, y se puede asegu a
que ambién han al omb ado el suelo en o as di eccio-
nes, en un adio simila . La semilla algodonosa es á
o mada, en su mayo pa e, po celulosa, que impide
el c ecimien o de Ea diminu a cápsula que con iene el
DNA, la in o mación gené ica. El con enido de DNA es
una pequeña p opo ción del o al; así pues, ¿po qué
digo que cae una llu ia de DNA, en luga de celulosa?
La espues a es po que el DNA es lo que impo a. La
pelusa de celulosa, aunque abul a más, es sólo un pa-
acaídas que se desecha. La secuencia en su o alidad,
el algodón, las candelillas que cuelgan, el á bol,
y
odo
lo demás, es á o ien ada hacia una sola cosa, la dise-
minación del DNA po la campiña. No es simplemen e
cualquie DNA, sino uno cuyos ca ac e es codi icados
desci an las ins ucciones pa a que c ezcan sauces
que, a su ez, espa zan una nue a gene ación de semi-
llas algodonosas. Es os copos algodonosos son, li e-
almen e, ins ucciones diseminadas pa a hace se a sí
mismos. Es án allí po que sus an epasados u ie on
éxi o haciendo lo mismo. A ue a cae una llu ia de
ins ucciones; una llu ia de p og amas; una llu ia de
algo i mos, pa a hace c ece á boles, pa a disemina
copos algodonosos. No es una me á o a, es la pu a
e dad. No pod ía se más cie o si es u ie an cayen-
do diske es de o denado .
Es e pá a o, ex aído de la magní ica ob a de Richa d
Dawkins "El Reloje o Ciego" (Dawkins 1986, 1988),
desc ibe pe ec amen e qué es lo que ienen de especial
las cosas i as en e a las ine es: las moléculas de lo
i o se eunen con unos pa ones mucho más comple-
jos que las moléculas de lo no i o, y se ensamblan si-
guiendo unos
p og amas,
un conjun o de
ins ucciones
sob e el p opio desa ollo, que los o ganismos lle an
en su in e io , su DNA. Pa a comp ende la ida hay
que pensa en é minos de
in o mación ecnológica,
más conc e amen e de
in o mación ecnológica digi al.
G ego Mendel, hace ya algo más de un siglo, descu-
b ió que la in o mación de los genes es digi al, es deci ,
sus elemen os básicos se encuen an en un es ado o en
o o al e na i o, sin posibilidades de alcanza can ida-
des in e medias. Na u almen e, el p opio Mendel no lo
exp esó de es a mane a, sino como he encia en unida-
des disc e as. No mezclamos la he encia de nues os
dos p ogeni o es, cada una de las unidades de in o ma-
ción la he edamos o no. Es e descub imien o ha enido
una g an epe cusión en la his o ia de las ideas sob e la
e olución, hilo conduc o de la biología y pila básico
en el que se apoya la ciencia y ecnología ac ual.
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1990,8
(l),
46-51
OTROS TRABAJOS
A espaldas de es os conocimien os, o quizá no an o,
apa eció la ecnología in o má ica, comple amen e aná-
loga en diseño y p ocedimien os a los o ganismos i-
os, pe o ap oximadamen e cua o eones más ecien e
en la escala e olu i a. A pesa de su ju en ud, es á mo-
di icando no ablemen e los hábi os cul u ales de la
única especie que los posee, la nues a.
2.
INFORMÁTICA
Y
SOCIEDAD:
POTEN-
CIAL DE LOS ORDENADORES
El ue e impac o que ha p oducido la in o má ica en
nues a sociedad ha gene ado una g an demanda de éc-
nicos en p ime a ins ancia, y es a si uación no se man-
end á du an e mucho iempo. La in o má ica deja á
p on o de se un in en ella misma pa a con e i se en
una po en e he amien a en oda ac i idad humana, lo
que obliga á, si no lo es á haciendo ya, a que cualquie
pe sona se con ie a en usua io de algún ipo de p og a-
ma o paque e lógico.
Es e hecho ya ha sido asumido po los jó enes y adoles-
cen es, los cuales es án in e esados en el ema como si
de mo ocicle as o de ins umen os de al a idelidad
-
que lo son- se a a a. Po ello, el o denado se con ie -
e en un po en e ú il en manos del educado , ya que el
alumno es á p edispues o a abaja con él. El impac o
social de es a ecnología debe ene e lejo en la ense-
ñanza, p incipal ins umen o de ansmisión y gene a-
ción cul u al en nues a ci ilización. En nues o país
es e e lejo es aún poco ní ido, aunque se es á in en an-
do. En oda España se es á do ando a los cen os
públicos de enseñanza secunda ia de o denado es ipo
PC compa ible, con unidad de disco ijo y moni o en
colo . Aho a es unción de los p o esionales docen es,
en e los que nos incluimos, el impulsa la a ea de que
es a ecnología sea ealmen e ú il pa a la enseñanza.
En algunas ma e ias el po encial del o denado es p ác-
icamen e ob io. Así, en ma emá ica, la capacidad de
cálculo ins an áneo del o denado , unido a su in alibi-
lidad, hace que palidezcan aquellas complicadas calcu-
lado as de bolsillo que hacían las delicias de los es u-
dian es de hace an sólo una decena de años.
Pa a dibujos y diseño, la u ilización de paque es de
diseño po compu ado a (CAD) pueden bo a de ini i-
amen e las manchas de in a de yemas y puños. Las
pe spec i as, p opo ciones, escalas, e c., se educen a
cálculos sencillos pa a el o denado , que p esen a sus
esul ados inmedia amen e, o eciendo además la an-
helada opción de pode modi ica el abajo ealizado.
La in oducción de co ec o es o og á icos en los p o-
cesado es de palab as puede se i de g an ayuda pa a
el ap endizaje de las eglas de la o og a ía, si bien
nunca pod án eemplaza al sano hábi o de la lec u a.
Incluso si no se es ue za el usua io en el eje cicio de la
o og a ía, la u ilización de un paque e lógico de es as
ca ac e ís icas se á ag adecida po odos aquellos
some idos a la lec u a de sus esc i os.
El uso de cualquie a de los lenguajes desa ollados en
in o má ica (logo, basic, pascal, cobol, e c.) pe mi e al
usua io no el comp ende algo sob e el uncionamien-
o del o denado ,
y
se pueden con e i en una po en e
he amien a de abajo incluso en manos inexpe as,
debido a la sencillez de manejo de algunos de es os
lenguajes. Es o nos puede pe mi i el diseño de nues-
as p opias aplicaciones, lo cual no ep esen a única-
men e las en ajas de la aplicación en conc e o, sino
ambién un excelen e eje cicio de imaginación a la ho a
de c ea la. Ob iamen e, la complejidad de la aplica-
ción a desa olla es di ec amen e p opo cional a la ex-
pe iencia y a las ho as de sueño in e idas de su c ea-
do . Son es os lenguajes, que nos ponen en con ac o
con el co e de nues o o denado , los que nos pe mi en,
a nues o c i e io, la más impo an e aplicación del
o denado en las ciencias: los p og amas de simulación.
3.
LOS MODELOS DE SIMULACIÓN: ES-
TRATEGIA DE AVANCE EN-LA CIENCIA
Y
PARADIGMA EN LA ENSENANZA
Los p og amas o juegos de simulación (pe sonalmen e
p e e imos la segunda de las acepciones) no son más
que modelos pa a explica e ilus a una se ie de he-
chos, que en el caso de las ciencias son los dis in os e-
nómenos na u ales (Ma x 1984). Todas las ciencias co-
nocidas como na u ales ienen como única unción la
de da explicación a los dis in os hechos, más o menos
co idianos, que cons a a el se humano. Pa a ello, el
cien í ico se ha hecho se i siemp e de modelos capa-
ces de da cohe encia a las obse aciones que ealiza,
y que le pe mi en ace ca se a la ealidad de o a mane a
in angible.
La his o ia de la in es igación cien í ica no puede es-
c ibi se sin que apa ezcan en un luga p i ilegiado los
dis in os modelos de los que és a se ha se ido a lo
la go de los siglos (Gilbe y Osbo ne 1980): es e as
celes es, ec o es de ue za, es uc u as a ómicas pla-
ne a ias, modelos molecula es, e c. Todos es os mode-
los de abajo han jugado papeles decisi os en los
a ances cien í icos, cons i uyendo quizá la única o -
ma de pode explo a las leyes na u ales. Hoy en día
seguimos usando modelos cuando hablamos de ela i-
idad, qua ks, espacio cu o, aguje os neg os y oda
una in inidad de concep os, pues es sólo a a és de
ellos como conocemos la ealidad na u al.
Sin emba go, cuando in en amos enseña , ol idamos a
menudo la o ma en que ue comp endido aquello que
aho a p e endemos ansmi i , p esen ándolo ecuen-
emen e como una abs acción inal di ícil de dige i .
Los educandos no se sien en mo i ados po es a o ma
de abajo: ellos necesi an algo que man enga ocupada
an o su men e como sus manos, y la didác ica o ece
ac ualmen e mé odos pa a consegui lo. En los úl imos
ein e años, se ha p oducido un aumen o impo an e de
los abajos de in es igación des inados a mejo a la
educación. Es a p eocupación su ge de la cons a ación
de acasos educa i os, po cen ualmen e signi ica i-
os, en odos los países. Así, se han c eado modelos di-
dác ico~ que inco po an los p incipales a ances me o-
dológicos, cien í icos, epis emológicos y écnicos, al
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1990,8 (1)
OTROS
TRABAJOS
se icio del docen e que a a de ace ca se con ellos al
complejo mecanismo del ap endizaje y su mejo a.
T as la gos años de expe imen ación, pa ece habe
su gido un consenso ace ca de lo que signi ica ap en-
de y cómo se ealiza ese ap endizaje, lo cual ha
conducido a un nue o pa adigma que se conoce con el
nomb e de cons uc i ismo (No ak 1988).
A
pa i de
es as concepciones, basadas en la idea de que ap ende
es un p oceso in e no p opio de cada indi iduo y que es
és e quien cons uye ac i amen e signi icados en su es-
uc u a cogni i a elacionándolos con los que ya po-
seía (D i e y Oldham 1986), se han ido in es igando
me odologías que asuman es e pa adigma y p opicien
esul ados con as ables.
Todo ello ha pues o en e idencia algo que quizá ya se
sabía pe o que se conside a di ícil de acome e : uno de
los ac o es más ele an es a la ho a de ap ende signi-
ica i amen e es la ac i ud inicial del alumno que de-
pende ue emen e de las espec a i as que enga ace ca
de lo que le a a se enseñado. En e ec o, nume osos
abajos (Yage y Penik 1984) mues an que el in e és
de los alumnos po de e minadas ma e ias, conside a-
das
a
p io i
como undamen ales, como es el caso de
las ciencias, a disminuyendo con los años de escola-
ización. Es o ab e un campo de in es igación impo -
an e elacionado con lo que se denomina "cambio ac-
i udinal" y que oda ía hoy no ha encon ado ías
e icaces pa a la solución de es os p oblemas.
Es en es e ámbi o donde la in o má ica puede, a nues o
juicio, p opo ciona su más aliosa con ibución en el
campo de la didác ica.
El o midable desa ollo de la écnica de compu ación
de los úl imos años, ha conducido a un cambio p o un-
do en la es uc u a de la sociedad, an o en lo que se
e ie e a los aspec os cien í ico- écnicos, como en el
ámbi o de lo co idiano en el que el o denado es á cada
día más p esen e. Es e desa ollo lle a asociada una
ue e demanda de especialis as y, po an o, o a no
menos ue e en la enseñanza de in o má ica en gene-
al. Es cons a able el g an ne iosismo que p oduce en
los alumnos de cualquie edad, el a án po sabe mane-
ja un o denado pa a cualquie in y sbn es as ganas de
ap ende las que deben ap o echa se en bene icio de la
educación.
Sin emba go, c eemos que es p eciso medi a ace ca de
la ele ancia
y
la opo unidad de in oduci la in o má-
ica en los cen os educa i os, y pensa ace ca de cuál
es el uso más adecuado del o denado en la enseñanza
a cada edad. Nues a opinión es que el o denado puede
y debe es a p esen e en odos los ni eles educa i os,
pe o con di e en e unción. En una disyun i a clásica
en e "enseña in o má ica" o "enseña a a és de la in-
o má ica", nos pa ece que en la escuela elemen al lo
más adecuado es la segunda pos u a. Es bien sabido que
en los ni eles de EGB, los niños se encuen an en el
pe iodo más o menos a anzado de ope aciones conc e-
as, pe o son muy pocos los que al llega al úl imo ni el
-oc a o de EGB- han alcanzado ya la ase de azona-
mien o lógico hipo é ico-deduc i o o pe iodo de ope a-
ciones o males (Piage 1970). Ello puede comp oba -
se a a és de mul i ud de eje cicios de ma emá icas, de
ciencias na u ales o de es uc u a g ama ical. En es e
sen ido y como es bien sabido, los lenguajes a anzados
de p og amación necesi an de una capacidad, po pa e
del p og amado , de análisis del p oceso algo í mico
que se debe segui y de je a quización y o denación de
los di e en es pasos que debe da al o denado . Es a
capacidad es á elacionada con la ase de ope aciones
o males que mencionábamos an es, y po an o no
suele es a p esen e en la mayo ía de escola es en los
ni eles de EGB. De hecho, en la mayo pa e de los
colegios donde se ha acome ido la enseñanza de len-
guajes de p og amación (basic casi siemp e), se ha
comp obado que los alumnos llegan a se capaces de
ep oduci algo i mos c eados po el p o eso , pe o no
pueden en gene al c ea un algo i mo capaz de esol e
un p oblema nue o p e iamen e plan eado.
Es o no quie e deci po supues o, que la in o má ica no
debe se enseñada has a los ni eles uni e si a ios (Ma ín
y So ando 1984, Vida1 e al. 1985), sino que se debe
comenza po hace ú il y a ac i o el o denado a los
ojos del niño pa a despe a le la necesidad de conoce
los "sec e os" de los compu ado es: debe se él mismo
quien pida que le enseñen in o má ica, lo cual suele
llega con la adolescencia.
¿Cuál debe se en onces la pos u a del p o eso en es e
e eno? Noso os pensamos que el o denado debe
usa se pa a empeza como ecu so didác ico (Bes ou-
ge y Fa ge e 1986), ap o echando la ilusión que
es os apa a os despie an en los ap endices. En p inci-
pio, lo que a ae al niño es "juga " con el o denado -no
p og ama lo-
y
po an o lo que puede hace se es ab i-
ca p og amas didác icos concebidos pa a se manipu-
lados po escola es. Hay mul i ud de emas abu idos y
poco in e esan es pa a los alumnos en gene al, y que
" aducidos" al o denado ecupe an su a ac i o po -
que pe mi en la pa icipación ac i a del que ap ende y
a anzan al i mo pa icula de cada uno (Bu ke 1986).
Muchas son las a ian es posibles a la ho a de plan ea
un p og ama didác ico (Ma qués 1982), desde las p e-
gun as "ce adas" con espues a sí/no, has a la cons-
ucción de emas po el p opio es udian e, pe o lo que
esul a siemp e e ec i o es la posibilidad de conoce de
o ma inmedia a el esul ado de una espues a, bien a
a és de mensajes, g á icos, dibujos o núme os. De
hecho, las ca ac e ís icas audio isuales son las que
con ie en al compu ado el p incipal a ac i o pa a el
niño, po lo cual deben se explo adas al máximo. En
es e sen ido, el p o eso debe ap ende a selecciona y/
o con ecciona p og amas que incluyan esquemas o
dibujos que si an de base pa a mo i a las espues as,
además de diálogos di e idos en e usua io y o denado .
4.
JUEGOS DE SIMULACIÓN POR ORDE-
NAD,OR EN LAS CIENCIAS: EJERCICIO
DIDACTICO PARA EL PROGRAMADOR
Y
PARA EL USUARIO
Los juegos de simulación se encuen an inme sos en
es a me odología que hace pa ícipes a los alumnos de
ENSENANZA DE LAS CIENCIAS, 1990,8 (1)
OTROS TRABAJOS
la ag adable sensación que expe imen a el cien í ico
dedicado a la in es igación. Po juego de simulación
debe en ende se el medio que pe mi e pa icipa de
o ma ac i a sob e un modelo ope a i o, con el in de
descub i su es uc u a dinámica in e na y po an o
ocul a. El ca ác e de juego iene de e minado po el
hecho de que suelen con ene elemen os de aza . Deben
conside a se como una écnica educacional comple-
men a ia que mues a nume osas y especí icas en a-
jas. Son capaces de ilus a , como e emos, los concep-
os más abs ac os y menos in ui i os como pueden se
la en opía, las in e acciones ecológicas, el mo imien-
o molecula , la e olución biológica, e c., o eciendo
además a los alumnos la posibilidad de pa icipación y
la exci an e opción del descub imien o. La inc eíble
capacidad de un o denado ejecu ando un p og ama
bien diseñado puede so p ende incluso al p opio p o-
g amado . Richa d Dawkins comen a ace ca de uno de
los juegos de simulación c eado po él mismo:
Cuando esc ibí el p og ama, nunca pensé que e olu-
ciona ía hacia algo más que una a iedad de dibujos
a bo i o mes. Yo espe aba encon a sauces llo ones,
ced os del Líbano, álamos de Lomba día, algas ma i-
nas, quizá cue nos de enado. Nada elacionado con
mi in uición de biólogo, nada en mis ein e años de ex-
pe iencia p og amando o denado es,
y
nada en mis
sueños más sal ajes, me había p epa ado pa a e lo
que su gió en ealidad de la pan alla. No puedo eco -
da exac amen e en qué pun o de la secuencia comencé
a e que e a posible la e olución de algo pa ecido a
un insec o. Bajo es a p esunción incon olada, comen-
cé a segui el desa ollo, gene ación as gene ación,
de cualquie c ía que se pa eciese a un insec o. Mi in-
c edulidad c eció pa alelamen e con la e olución del
pa ecido
....
No pude come ,
y
aquella noche "mis" in-
sec os pulula on po mi men e mien as a aba de
do mi .
(Dawkins
1988).
Teniendo en cuen a que el p og ama de Dawkins, en el
cual simula la e olución biológica, se basa en una única
es uc u a c ecien e de ipo a bo i o me, no es de ex a-
ña su so p esa po la e olución de su p opia c eación.
El au o de juegos de simulación adquie e una p o unda
comp ensión del ac o de enseña , mien as que el edu-
cado y el alumno eciben en sus a eas espec i as un
nue o auxilia que, al igual que cualquie o o medio,
no puede esol e po sí sólo los p oblemas didác icos
del enseñan e, pe o se b inda como he amien a e icaz
pa a las soluciones que él mismo haya elabo ado.
En el á ea de las ciencias -que es nues a p incipal p e-
ocupación-, con el uso del o denado es amos en con-
diciones de ace ca nos más a la ealidad esol iendo
p oblemas que aho a sí pueden inclui ing edien es que
complican o imposibili an su esolución
y
análisis "a
mano", como suelen se casi siemp e los p oblemas
co idianos. Podemos mejo a las écnicas de in e p e a-
ción de esul ados numé icos, pues o que el compu a-
do puede aduci esos núme os en g á icos, ayec o-
ias, desplazamien os, con igu aciones, e c. En de ini-
i a, podemos cons ui modelos de la na u aleza más
p óximos a la ealidad y po an o más ce canos a la
demanda de los es udian es que pueden aho a pe cibi
ENSENANZA
DE
LAS CIENCIAS,
1990,8
(1)
mejo la esencia y con ibución de la ciencia al conoci-
mien o de la na u aleza y a la cul u a. Son muchos los
juegos de simulación que se han diseñado pa a explica
oda una se ie de p incipios en ciencias ísicas y quími-
cas, algunos de ellos muy imagina i os. En la pan alla
de un o denado domés ico se puede isualiza una caja
llena de bolas que uelan en odas di ecciones, algo que
has a aho a no podía se más que un modelo especula-
i o de la ísica. Con una p og amación muy sencilla se
puede p esencia un enómeno an complejo como el de
las colisiones molecula es, pudiendo además se con-
olado con a iables como la empe a u a o la p esión,
a iables na u ales y, a la ez, impues as po el mismo
p og ama (Dewdney
1988).
Con es a base es sencillo
diseña oda una se ie de enómenos ísicos elaciona-
dos: enómenos de di usión en e dos líquidos que se
en emezclan, explosiones nuclea es po eacciones en
cadena de un imagina io sólido ines able, la cons uc-
ción de un eac o nuclea , e c.
En cuan o a los enómenos químicos se han diseñado
p og amas capaces de lle a a cabo po noso os la des-
ag adable a ea de ajus a las ecuaciones químicas ha-
ciendo uso de algo i mos sencillos que con ienen ma-
ices con los coe icien es es equiomé icos (Blakley
1982);
son una simulación pe ec a del p oceso men al
de ajus e de ecuaciones que u ilizamos, con la en aja
de que nos hace e lexiona sob e és e, cosa que no -
malmen e no e ec uamos po ac ua de o ma au omá-
ica an e es os cálculos sencillos. Igualmen e in e e-
san es son las simulaciones de eacciones químicas, en
las que se le in oducen al p og ama los da os de ene -
gías de enlace y és e es en onces capaz de jus i ica la
exis encia de moléculas como el
H
N H,O, C6H6,
e c., y la inexis encia de o as como
64
y%2~,, hacien-
do pensa al usua io sob e los concep os implicados.
Asimismo es in e esan e el a amien o po simulación
de los p oblemas de equilib io de las eacciones, ya que
g acias a es e medio se pueden, li e almen e, isualiza
las ansiciones que a a iesan p oduc os y eac i os
an es de llega a la si uación de equilib io, que se
mues a como una si uación dinámica; en la piza a, e
incluso en el labo a o io, no es posible p esen a el
equilib io más que como una si uación es á ica. Es en
es os p oblemas, no ep esen ables po ningún o o
medio didác ico, donde esal an las excelen es p opie-
dades especí icas de los juegos de simulación po
o denado .
En lo que espec a a las ciencias de la ida y de la ie a,
biología y geología, han sido elegadas a un segundo
plano en la con ección de juegos de simulación (Llo
1988).
Pensamos que es o se ha debido al e o de
pensa en la in o má ica como un componen e de ipo
écnico y alejado del mundo na u al. Nada es más also.
Ya hemos comen ado an e io men e la simili ud en e
los sis emas in o má icos y la in o mación gené ica de
los o ganismos, enca gada de pe pe ua la ida. Pe o
no es és a la única azón po la que pensamos que es
p ecisamen e en las ciencias de la ida y en geología e
incluso cosmología, donde la unción de los juegos de
simulación es más que impo an e, nos a e emos a
deci que es casi imp escindible. Jus i ica emos po -
qué: con nues os ojos sólo podemos e una es echa
1
OTROS TRABAJOS
1
anja del espec o o al de adiaciones elec omagné-
icas que componen lo que llamamos luz, y lo mismo
nos ocu e con el es o de los sen idos. La men e
humana es á cons uida de o ma análoga; nues o
ce eb o puede sólo cub i es echas bandas de amaños
y
iempos, y nunca ha desa ollado la capacidad e olu-
i a de imagina los ue a del educido ango de la
p ác ica dia ia. Nues o p opio amaño y la du ación de
nues o ciclo i al son las dis ancias in e medias de los
in e alos de amaño
y
iempo que somos capaces de
conside a . Es o es un g a e p oblema al en en a se
con disciplinas que miden las dis ancias en años-luz y
el iempo en eones, que manejan ci as como los 10.000
millones de galaxias o los 100 illones de plane as que
se es ima exis en en el Uni e so, disciplinas que eali-
zan cálculos de p obabilidades que aducidos a nues-
l
a ida co idiana son "sucesos imposibles" y sin
emba go sabemos que se han p oducido, como puede
se la apa ición de la ida en nues o plane a. Po medio
de los juegos de simulación podemos no sólo ace ca a
nues o en endimien o es os enómenos, sino incluso
isualiza los. En el plazo de la ida humana apenas
somos capaces de ap ecia el mo imien o de las es e-
llas, pe o omando in e alos de iempo mayo es esul-
a que desc iben una en elazada con usión de ó bi as
que se ejecu a al son que dic a la g a edad. Es o puede
se medido y is o po medio de una simulación senci-
lla en la que en a como egla na u al la ue za g a i a-
o ia, in e samen e p opo cional al cuad ado de la
dis ancia que media en e dos cue pos celes es y di ec-
amen e p opo cional a sus masas; con an sólo in odu-
ci las coo denadas y elocidades de un cúmulo de
es ellas, podemos consegui un uni e so imagina io
en el aula, un uni e so imagina io con colisiones y
ugas de es ellas absolu amen e eal e imp e isible.
Podemos ec ea median e la simulación los enóme-
nos e olu i os (Smy he y Lo a 1979), que implican
no malmen e millones de gene aciones a pa i de un
ace o gené ico común, y de ene nos a con empla en
pocos minu os cómo e olucionan las o mas p imi i as
dando luga a o as nue as y mejo adap adas al am-
bien e que pa a ellas hemos elegido. Es os enómenos
sólo se ían iables de expe imen a si la du ación de
nues as idas se midiese en millones de años, pe o con
nues a capacidad biológica únicamen e se puede con-
segui con la simulación po o denado . Podemos simula
incluso que nues a longe idad sea an ex ensa como
indicábamos an e io men e, y el cálculo de las p obabi-
lidades de sucesos que en la ealidad nos esul an
p ohibidos se ha ía mucho más pe misi o: con un ciclo
i al de un millón de años se ía "co idiano" ecibi un
epóke de mano en las pa idas de los ie nes, y la
posibilidad de se a opellado, al menos una ez en
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nues a ida, c uzando la calle que nos conduce al
pues o de abajo, se ace ca ía al suceso segu o. Todo
es o, y odo lo que nues a imaginación nos pe mi a, es
ac ible con un o denado pe sonal y unos udimen os
de su manejo. Si acep amos que es ealmen e así, nos
emos obligados a admi i que el papel que puede juga
en la educación es impo an ísimo. Ya exis en abajos
que e alúan la e iciencia de los juegos de simulación,
ya sean po o denado o no, en la educación de las
ciencias y odos coinciden en un endimien o al amen-
e posi i o (Ha sch 1987).
S.,ESTADO
ACTUAL
DE
LA
APLICACI~N
DE
TECNICAS DE SIMULACION POR ORDENA-
DOR EN LA
ENSENANZA
ESPANOLA
Noso os, en nues o pues o de abajo como p o eso es
de ciencias de los u u os maes os de EGB, hemos
incluido como pa e de la ins ucción, la impo ancia
didác ica del o denado y los juegos de simulación en
la enseñanza a odos los ni eles. Además, enemos no-
icias de que es a inicia i a se es á lle ando a cabo en
o os cen os de enseñanza. Po ejemplo, en Ca aluña
se puso en uncionamien o el pasado cu so una nue a
disciplina den o del g upo de enseñanzas a ís ico-
écnico-p o esionales (EATP) denominada Bioin o -
má ica (López y Oli e 1986, 1989a, 1989b); en ella
se in en a ace ca el ámbi o de las ciencias na u ales a
la in o má ica, y és a a los alumnos de secunda ia en e
15 y 17 años, hecho has a aho a único en oda España
según nues o conocimien o.
A
pesa de la co a expe-
iencia en es e campo, hemos podido cons a a odos
los que nos dedicamos de una o ma u o a a él, que es
la pa e más dis u ada po nues os alumnos, an o si
ac úan como usua ios de p og amas de es as ca ac e ís-
icas, como si lo hacen plasmando sus p opias ideas en
el o denado . En nues o caso pa icula , con iamos
que de es a o ma los u u os maes os se p epa en su-
icien emen e pa a pode se se i de es e impo an e
ins umen o educa i o cuando eje zan su labo en las
escuelas. Espe amos que es a expe iencia, que es amos
lle ando a cabo en la Escuela Uni e si a ia de Fo ma-
ción del P o eso ado de EGB "Ausias Ma ch" de Va-
lencia, se ea en un u u o p óximo po enciada con la
c eación de un aula de in o má ica, ins alación de la
cual ca ecemos en la ac ualidad. Si conseguimos a ian-
za es a ac i idad en el seno de la Escuela, es o supon-
d á posee una caja de esonancia magní ica pa a que la
in o má ica se ins ale de ini i amen e en los p ocesos
educa i os desde sus ni eles más elemen ales, con el
a aigo social que es o supond ía en un plazo azonable
de iempo.
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AGRADECIMIENTOS
Los au o es que emos exp esa nues a g a i ud a Concha Do-
mingo y a Vicen Mi alles po su e isión c í ica del manus-
c i o o iginal y po las apo aciones que a él hicie on. Igual-
men e que emos exp esa nues o ag adecimien o a EPSON-
STI S.A., con ocan e de los 11 P emios EPSON de Di ulga-
ción In o má ica.
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