scieee Science in your language
[en] (orig)

Aspectos sociológicos del aborto

Abstract

Bonal, Raimon

Read accessible full text

Aspectos sociológicos del aborto

Author: Bonal, Raimon
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1979
DOI: 10.5565/rev/papers/v10n0.1104
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n10/02102862n10p147.pdf
ASPECTOS SOCIOLOGICClS DEL ABORTO
Ihimon Bond
(Uniue si a Au bnoma
dle
Ba celona)
En es e a iculo, que es el ex o de ,una apo ación a 10s coloquios
sob e el abo o celeb ados en
1977
en el H.ospi a1 de San Juan de Dios,
de
Ba celona, se p e ende incidi en la oma de conciencia de la impo ancia
social que adquie e hoy la exis encia de os p ocesos abo i os. Sin p e-
ende oma pos u a ideológica po o con a, la in ención básica es pone
en conside ación la e olución ac ual que an o la indus ialización como
las democ acias polí icas occiden ales han i~npulsado a 10s p oblemas anejos
al abo o, haciendo hincapii 1:n las doc inas
y
polí icas sob e la pobla-
ción que se han dado a a es de la his o ia del pensamien o social. La
polémica en e pa ida ios
y
no pa ida ioc; queda e ocada en el momen o
que se esg ime el a gumen o de la con aconcepción como un emedio pa a
el abo o. Finaliza es a isión ?ano ámica (:on una b e e alusión a la socio-
logia del abo o en la que adcuie e especií11 elie e una ap oximación cua-
li a i a a la si uación en la ciudad de Ba c:elona. El conjun 0 pe mi e p e-
sen a el p oblema del abos o como algs ex ao dina iamen e complejo
sob e el que no debe p ejuzga se a a és, de pos u as p e iamen e adop-
ada~,
sino en el encuad e global de una si :uación que no puede se a ada
con simplicidad.
Pape s:
Re is a
de
Sociologia
10
(1978)
<<Se da una g an ~esis encia a habla de emas que pudie an
al e a la imagen emenina ins i u:ionalizada. Exis e una eno me
a e sión de la muje
i
habla de
Jn
"píldo an, un p oduc o que
pod ia ulne a su sac alizada unción de mad e. Se da una epug-
nancia ins in i a hacia
el
abo o. Desde luego, el eje cicio clan-
des ino, luc a i o, en ccasiones c iminal del abo o, cons i uye una
lac a que cualquie sociedad ha de in en a sup imi . Nos pa ece
que ell0 es 6 ue a de oda discusiSn. Sin emba go, el ho o que
susci an socialmen e las p ác icas abo i as en un país como el
nues o, no se e, no pe mi e e se: acionalizado po
el
examen
y alo aci6n de las causas eales que suelen mo i a las. Se juga
que el abo o olun a i0 es un g andisimo mal,
un
g andisimo
"pecadon; pe o al p opio iempo
se
ol ida que una de las peo es
cosas que pueden ocu i le a la muje espaiíola es con e i se en
mad e sol e a
C...]
Es
asi como el miedo puede lle a a un p e-
ma u o y ágico inal a la muje que no supo eludi
el
en en-
amien o con su p opia imagen. Una imagen de dimensiones his-
ó ico-cons i ucionales incon o e ibles
[
.
. .
]
La legislación espa-
iola se mue e en e la me a ep eeión de cuan as pe sonas in e -
ienen en el abo o y la supues a epa ación de hon as mancilla-
das, es ableciéndose un doble juei~o de penalizaciones
C...]
Tal
polí ica omen a en cxlas pa es
wi
núme o conside able de abo -
os ealizados sin ga an ia
sani a is
ninguna pa a la mad e y, en
el polo opues o, el nacimien o
de
un me cado
especula i a
en
o no al médico
o
la clínica, al a en e ese ada, que se a ienen
a ejecu a las p ác icas abo i as con oda sol encia
C...]
La bu -
guesia acomodada no s610 encuen : a mayo es acilidades pa a el
abo o, sino ambién un acceso no mal a 10s an iconcep i os o a-
les, con 10 cua1 la ole ancia que se man iene pa a con es e con-
sumo acen úa ah nás las di e encias con las clases más débiles
C..
.I
Pa ece que una jus a no ma:i a que espe a a 10s de echos
<<Pape s,: Re is a de Sociología
de la muje , cons i ui ia uno de 10s a ales más &caces pa a bo a
una clandes inidad pelig osa y deg adan e,
a
la ez que un en i-
quecimien o mo al de la pa e nidad y de la ma e nidad espon-
sables.
)>
'
Desde que se habla de la muje , hay luga a pensa inmedia amen e
en la ma e nidad. Desde muy an iguo las sociedades, bajo di e sas o mas,
han ene ado a Cibeles, la diosa mad e. Indudablemen e, no se ha a in-
conado a Venus; pe o la dualidad de 10s cul os sub aya que ya e an con-
side ados incompa ibles el place e ó ico
y
la p oc eación, po 10 menos
en lo que a la muje a aííe.
En pleno siglo ein e,
el
doc o Pichon
(1936)
llegó a nega 10 inna o
del ins in o sexual en las muje es pe enecien es a las clases mis al as.'
El supues o an agonismo en e la sensualidad y la ma e nidad, llega con-
c e amen e a dis ingui dos ipos de muje es: las que son indispensables
ins umen os de la olup uosidad masculina y la esposa que se pliega
a
10s
debe es de la ida conyugal pa a la ealización de su unción y misión
gene a iz.
Disociando la sexualidad y la ma e nidad se eludim 10s p oblemas
que plan ea su exis encia simul ánea. Po o a pa e, 10s in e eses mascu-
linos seguian ganando, pues o que, a eno de su p opio empe a nen o, sin
p eocupa se de las consecuencias de sus ac os, el a ón enia de echo a las
a en u as p ema i ales y ex aconyugales, mien as podia con a con la
i ginidad de su u u a esposa y con la i ud de idelidad de su
muje .
Nues a gene aci6n nos pa ece menos cínica y p e ende en en a se
con las di icul ades que plan ean la coexis encia de la sexualidad y la ma-
e nidad y es po es e mo i o que que emos abo da el p oblema desde
el pun o de is a sociológico. In en a emos pa a el10 p escindi de oda
o a dimensión que no sea la pe spec i a de la Sociología, que esencialmen e
es la ciencia de 10 eal
y
que cap a 10s enómenos sociales a ándolos como
cosas, pa a analiza los desde el pun o de la me odologia in e p e a i a
p opia de las ciencias posi i as, pa a in en a induci unas cons an es gene-
alizables que, como leyes sociológicas, es án suje as a la ela i idad del
iempo y del espacio.
1.
Joan An on Benach
y
Josep
Ma í
G6mez,
Seño as, caballe os, delincuen es
odos
(Ba celona: Ma inez Roca,
1973).
2.
J. Pichon,
Le dé eloppe nen psychique de I'en ance e l'adolescen
(Pa is:
Masson,
1936).
Aspec os sociológicos del abo o
Después de un b e e análisis eó ico de las elaciones de la amilia
con la sociedad indus ial y las democ acias occiden ales que, como a ia-
bles independien es, han apo ado cambios sociales sus an i os al concep o
de amilia, ha emos algunas conside acioncs demog á icas sob e la pobla-
ción mundial.
A
con inuación, ela a emos las p incipales doc inas sos e-
nidas y polí icas seguidas sob e el a amien o de la población.
Seguidamen e, in en a emos plan ea
€1
con o e ido p oblema de si
la con aconcepción es o no un sis ema p el en i o pa a el abo o; pun ua-
lizando las di e sas pos u as que se sos ienen al espec o. Finalmen e, da e-
mos algunos elemen os de cómo se encuen a en es os momen os el es ado
eal de 10s p ocesos abo i os en nues as a i udes.
La amilia
y
la indas ialización
No es p ecisamen e un abuso de lenguaje que se haya denominado
a e olución indus ial, a la apa ición de la indus ia en 10s paises occi-
den ales en el comienzo del siglo
XIX.
Las ~consecuencias de la misma se
miden
al
cabo de a ios años, coincidiendo a)n el desa olio de las ciencias
humanas (demog a ia, economia, his o ia, gcog a ía y sociologia).
A
medida
que és as ayan pene ando en el conocimien o del cambio social, sin duda
descub i emos una e olució~i
nás
p o unda en 10s géne os de ida adi-
cionales. Has a el p esen e, cabe pensa que nos encon amos en 10s bal-
buceos del conocimien o y del análisis del .:enÓmeno.
La insu iciencia de es e análisis se noi apa ece con pa icula limi a-
ción cuando se es udian la e olución amilia
y
sexual.
Y
es que, aún
hoy, el es udio de la amilia y de la sexu:ilidad con una ac i ud acional
y desac alizada p o oca
el
mis no
auma isme
que el es udio de la as o-
nomia en la Edad Media que caud he eje:~.
El
dogma ismo ha es ado
cie amen e en el cen o de la cosmogoni:~ amilia y sexual. El in en o
de
un
en oque dis in o induce la duda del dogma que iden i icaba
el
o den
amilia con la p eponde ancia masculina
J*
la mo al sexual con la mo al
pa ia cal. Descub i que el a ón no es
y:~
el cen o del p i ilegio y que
el equilib i0 amilia y sexual no puede se encon ado más que si la muje
10
halla, conduce al hundimien o de la an ijlua cosmogonia amilia .
i
3.
El au o se e ie e aquí po <(abo o)>
a
la
in e upcidn olun a ia del emba-
azo,
descon ando, pues, la mo alidad e al, 10s niue os al nace o 10s mue os an es
de las p ime as
24
ho as, po causas in olun a is:~, según la e minologia icnica de
<(abo o, en Espaiia.
(N.
de
R.)
<(Pape s)>:
Re is a
de
Sociologia
Y
así como i e olución indus ial>> no es ya una exp esión demasiado
ue e pa a designa las consecuencias sociales de la apa ición de la indus-
ia, la exp esión i e olución sexual>> no pa ece ya excesi a a 10s sociólogos
de la amilia pa a designa las consecuencias in oducidas en la amilia y la
conduc a sexual como co ola io de la apa ición de la di isión del abajo
y de la indus ia.
An e odo, la e olución indus ial desencadenó cambios conside ables
en la es uc u a misma de la amilia. La limi ación de 10s nacimien os,
pa alela a es a e olución, ma có la dominación del se humano sob e las
leyes na u ales. Es a e olución ha sido cali icada de < e olución demog á-
ica)> y de <(la más g ande in ención biológica de 10s iempos mode nos)>.
La pe sonalidad de la muje y la
del
niño, an e io men e aplas ada po el
núme o, empezó a sob esali en el con ex o amilia .
Las consecuencias son ealmen e ponde ables. An e odo, la amilia
se ha ido educiendo a la pa eja conyugal y a los niños de poca edad,
mien as que en la sociedad p e-indus ial, la pa eja y sus hijos e m sola-
men e una pequeña pa e de la amilia que sumaba, además, a 10s hijos
casados, a sus muje es
e
hijos bajo la au o idad del cabeza de amilia
pa ia cal (abuelo, hijo mayo , ío pa emo). La amilia, pues, se ha con e -
ido en
nuclea ,
a omís ica o conyugal. Dependien es económicamen e del
sala iado
o
de 10s di e sos se icios, no busca ya en el núme o la abla de
sal ación que le pe mi a sob e i i y asegu a a 10s pad es ancianos una
exis encia decen e. Todo lo con a io, el núme o ha pasado a se el g an
enemigo de la amilia que sabe p ecisamen e que se empob ece
a
medida
que c ece. De aquí se desp ende el espí i u de cálculo, la limi ación de
10s nacimien os ob enida
al
p ecio que sea, comp endiendo ambién al
abo o < clandes inoa.
Po o a pa e, la je a quia de 10s sexos y las edades cesa de se in-
dispensable en una amilia que, p i ada de pa imonio, no iene ya nece-
sidad de la au o idad pa e nal y ma i al pa a man ene lo y ansmi i lo a
10s hijos. Es así como 10s pad es han abandonado el p i ilegio de casa
a 10s hijos. De hecho, las mismas ci cuns ancias que a o ecie on la libe -
ad de 10s hijos pa a escoge esposa o esposo, han p o ocado asimismo su
libe ad sexual. Los pad es no pueden y no c een en el debe de p ohibi
las elaciones sexuales p enupciales a los hijos, ya que és as no amenazan
ni el o den de 10s nacimien os ni
el
o den de la sucesión. Es a es la se-
gunda consecuencia de la e olución sexual, complemen a ia de la e olu-
ción demog á ica.
Así, pues, la e olución sexual es, an e odo, la consecuencia de la
desag egación de 10s g upos adicionales ( amilia adicional, comunidad

Aspec os
sociológicos
del
abo o
pueble ina), consecu i a
al
éxodo u al, a
la
indus ialización, a la apa i-
ción del sala iado y de la concen ación u bana. Pe o a es os ac o es ge-
ne ales, comunes a odos 10s paises indus ializados, se añaden ac o es
pa icula es. En las sociedades occiden ales, ,po ejemplo, la moda, el e o-
ismo come cializado acele a i
el
p oceso.
h.
la ju en ud de hoy, se le
o ece Ma e; pe o p e ie e a Venus. ~Quién pensa ia en c i ica su ac i ud?
Tienen p isa de i i su ida an es de iempo y < i i su ida>> cons i uye
el hecho que en e 10s
16
y 10s
18
a ios s hagan odas las expe iencias
que se emen como i ealizables en la edad adul a.
La amilia
y
las democ acias occiden des
'
La sociedad mode na se deshumaniza En g an pa e po que con inúa
pensando en 10s p oblemas sexuales y ami jil es como si no hubie a cam-
biado desde hace más de cincuen a a ios. Si las p ohibiciones sexuales que
einaban en o as épocas an es del ma i oonio han desapa ecido en la
p axis dia ia de 10s muchachos y las muchs,chas en la mayo pa e de 10s
medios u banos, cabe p egun a se cuáles son las ga an ías de igualdad
en e sexos en una sociedad que pe sis e ell impone
el
sis ema ep esi o
a a és de la inexis encia de la educación zexual y las p ohibiciones de la
con acepción y del abo o. C eo pode di ma que 10s desequilib ios
en e sexos en una sociedad an igua o u al, se han ag a ado conside able-
men e en una sociedad mode na. En las sociedades u ales, g acias a las
p ohibiciones p enupciales, 10s chicos y la:{ chicas se encon aban en un
plano de igualdad en e
al
xx~a imonio, aunque, después del ma imonio,
10 que impe ase ue a el pode ma i al.
E ,
nues as sociedades mode nas
s610 la muje su i á las co~lsecuencias
cle
la sup esión de las p ohi-
biciones: ma imonio p ema u o o in eliz, abo os, y p os i ución más o
menos encubie a.
La condición de la muje casada se ícg a a á con el man enimien o
del sis ema ep esi o en una sociedad u bana. No es exage ado deci que
una e ce a pa e de 10s emba azos son in e umpidos po
el
abo o <(clan-
des ino)>. Es o ae g a es consecuencias ísicas
y
mo ales pa a la muje y,
en de ini i a, pa a la amilia que no enco~ l-a á cie amen e su equilib i0
si la esposa o la mad e no se encuen a en un es ado no mal de elicidad.
Si la muje casada p ac ica el abo o, en cie a o ma, ella se sien e
obligada a el10 po impe a i os económico
y
espaciales de la ida indus-
ial y u bana (bajos sala ios, hacinamien o en las i iendas). No se debe
cae en el simplismo de conside a o de a ibui la p ác ica del abo o
únicamen e
al
egoísmn de la muje , sino que en muchas ocasiones el equi-
I
*
/
.
S
I
153
<<Pape sa: Re is a de
Sociologia
lib io del hoga iene un p ecio y és e es p ecisamen e el del abo o. En
de ini i a, cabe ambién la hipó esis de que la p ác ica del abo o ya no es
conside ada como un c imen, debido
a
la pé dida o el abandono de las
p ohibiciones de la amilia pa ia cal. En onces, (a i ulo de qué ideal
mo al, eligioso o ilosó ico se la puede obliga , pa a sal a las apa iencias,
a ecu i al abo o clandes ino que a uina su salud, la humilla y, en de i-
ni i a, desequilib a la amilia de la que ella se sien e esponsable?
La democ acia no consis e, de ninguna mane a, en impone la ley del
a ón sob e la nuje en el plano sexual, la ley de 10s c eyen es a 10s inc e-
yen es, 10s mi os de una gene ación a aquella que no 10s compa e, la ley
de 10s icos sob e 10s pob es.
Y,
sin emba go, es una ealidad e iden e
no s610 que la desigualdad de 10s sexos se ag a a en una sociedad mode na
como consecuencia del sis ema ep esi o, sino ambién es e dad que és e
compo a igualmen e una ag a ación de la desigualdad en e icos y pob es.
Las leyes p ohibi i as en el e eno de las elaciones sexuales son en de-
ini i a las leyes de 10s icos, pues o que las consecuencias del sis ema
ep esi o son menos moles as pa a 10s habi an es de las zonas esidenciales
bu guesas que pa a la población ob e a, que debe sopo a el hacinamien-
o, la al a de higiene y la sob eca ga de 10s hoga es excesi amen e edu-
cidos.
En la sociedad democ á ica el abismo c eado en e a ones y muje es
se ag a a conside ablemen e, pues o que las leyes son hechas pa a ellas,
aún sin que e lo delibe ada nen e. No se a a de ealiza una democ acia
e bal y o mal, sino que la democ acia debe cub i odas las es e as del
o den social, inclu~endo es a igualdad de 10s sexos en un plano sexual y
amilia .
Como consecuencia de 10 que 10s sociólogos ame icanos han llamado
el Q e aso cul u al)> que se e ela, p ecisa nen e, en la len i ud con que
se hace el ajus amien o de las leyes, ins i uciones y mi os a 10s cambios
que se ope an en la amilia y la sociedad como u o de la sociedad indus-
ial, se da e ec i amen e una condición in e io de la muje en una so-
ciedad democ á ica.
Son
las muje es las que ienen la absolu a esponsa-
bilidad de la ma e nidad
y
de la educación de 10s hijos. El machismo
a
ni el de 10s hechos, cuando no a ni el de las ins i uciones ju ídicas, s610
ha á pe pe ua es a si uación de in e io idad de la muje .
Algunas conside aciones demog á icas
Hay dos posibilidades de ap oximación cuan i a i a de la sexualidad.
Una es di ec a, empleada po el doc o Kisey, cuyos abajos son eno -
154
I
Aspec os sociológicos del abo o
memen e in e esan es quizás po que son de los p ime os que se ealiza on
con
un
mé odo e dade amen e cien i ico. 1,a o a es indi ec a, que es la
ap oximación demog á ica en an o que cap a las mani es aciones ex e io es
y globales de la sexualidad de una poblacióih en an o que analiza la nup-
cialidad
y
la na alidad. Desc ibiendo 10s
e ec es
de la es uc u a po sexo
y po edad, la demog a ia explica cie as o nlas del compo amien o sexual.
Es udiando la e olución de
la
ecundidad e i el iempo
y
en el espado,
pone
el
acen o sob e una de las ca ac e ís icas esenciales de la sexualidad:
sus ligámenes con la p oc eación. Toda ap oximación del p oblema que
ol ida a 10s elemen os apo ados po la demog a ia, padece el iesgo de
e se alseada. El es udio de la sexualidad en an o que se e ie e al ni el
de la población, implica necesa iamen e el ::ecu so al mé odo demog á ico
que, aunque sea incomple o bajo muchos pull os de is a, con inúa gozando
de una alidez undamen al.
Uno de 10s ac o es que ac úan de mane a inmedia a sob e la sexua-
lidad es la p opo ción numé ica de a onek y muje es en una población
dada. En el caso de un equilib i0 p opo cional en e 10s sexos, sus ela-
ciones pueden se p ác icamen e no males y e pueden esol e en su mayo
pa e en uniones legales. Si la población c ece un exceden e masculino,
las muje es adquie en un alo más ele ado, susci an i alidades y pueden
log a hace de la emineidad un au én ico obje o de cul o. Es el caso de
10s paises de ue e inmig acj6n o, pa a po e una si uación ex ema, del
ejé ci o
o
de 10s in e nados masculinos. Si
la
población o ece un exceden e
emenino, las consecuencias de es e desequilib io se án las uniones ue a del
ma imoni0 y la mul iplicaci6n de 10s naci den os ilegi imos. Es el caso
del su de España, de I alia o de I landa, á eas geog á icas de ue e
emig ación.
Las consecuencias de un desequilib io de edades pueden aca ea asi-
mismo g a es ma ices sexuales. El en ejeci~nxen o de una población puede
p o eni de un cie o pa o de 10s lujos m g a o ios; pe o p o iene sob e
odo de una caída e ical de la na alidad. Eixis e, cie amen e, una co e-
lación en e el en ejecimien a de una población y la in ecundidad olun-
a ia. Lo que cuen a, en de ini i a, es me os la ci a o al de habi an es,
que la p opo ción de indi iduos de ambns sexos ap os pa a p oc ea .
Todo desequilib io, acciden al
o
pe manen
e,
que a ec a di ec amen e a la
epa ición de 10s sexos compo a pues co dic os
y
ensiones que ni la po-
ligamia
ni
la poliand ia, p slc icadas en o cas la i udes, llegan a esol e .
En o o o den de cosas, digamos que
d
Indice de nupcialidad esul a
de la epa ición po sexo
y
edad, de la leg slación, de la eligión p edomi-
nan e
y
su e ambién la in iue icia de las c .scxns ancias polí icas, económi-
<(Pape s,: Re is a de
Sociologia
cas y sociales, como las gue as y las c isis.
El
índice de nupcialidad p e-
sen a una g an uni o midad en el iempo
y
en el espacio. Es a uni o midad
ha ía ácilmen e c ee que, en ausencia de coyun u as excepcionales, la
ac i ud en e a la nupcialidad
y
el compo amien o sexual que es a ac i ud
aduce, pe manecen sensiblemen e 10s mismos.
Ac ualmen e, el índice de nupcialidad en la población casa nen e a
iende
a
ele a se. La di e encia de edad en e 10s esposos ha descendido.
O o sín oma del c ecimien o gene al de la nupcialidad es
el
g an inc e-
men o de dobles ma imonios de iudos y de ma imonios que han ob e-
nido la anulación sob e odo en el caso de 10s a ones y un aumen o de 10s
ma imonios p ecoces en las muje es.
An iguamen e, las di icul ades económicas impulsaban al indi iduo en
edad de p oc ea
a
e asa
el
momen o de unda un hoga o a busca a
una muje de mis edad pa a educi 10s iesgos de la ecundidad. La es-
icción de la na alidad se hacía indi ec amen e a a és de la es icción
de la nupcialidad. Hoy dia el con ol es di ec o
y
no ale lle a se a enga-
ños po que, de hecho, la gen e se casa an es como un e ec o inmedia o
de 10s p ocedimien os an iconcep i os que pe mi en, e ec i amen e o ma
uniones conyugales p ema u as sin aumen a las posibilidades de ecun-
didad. También es e dad que, siendo los ma imonios jó enes, en ealidad,
10s más ecundos, cuando se encuen a un índice ele ado de nupcialidad en
edades p ecoces es un buen indicado de la ac i ud de una sociedad
dada en 10 que se e ie e a la p oc eación, y, en 10 que se e ie e
al
ins-
in o sexual, que es a sociedad es ima debe se sa is echo cuan o an es en
sus o mas legales, pa a e i a ensiones y des iaciones.
El es udio de la nupcialidad y de la na alidad en an o que enóme-
nos que se han ido dis anciando cuando
al
p incipio es aban co elacio-
nados, pe mi e descub i que la ecundidad ha padecido, en
el
cu so del
iempo, una p o unda e olución y que la p oc eación ins in i a de o os
iempos ha sido sus i uida po un enómeno e dade amen e e oluciona io:
la in ecundidad olun a ia. En las sociedades mode nas, 10s p incipales me-
dios u ilizados pa a p e eni y limi a 10s nacimien os ya no son el celi-
ba o o el e aso empo al del ma imonio, sino el abo o y la con a-
concepción.
La con aconcepción exige acul ades de p e isión y de pe se e ancia
ales que no pueden ácilmen e se ealizadas pe ec amen e po debajo de
un cie o ni el socio-económico
e
in elec ual. El abo o <(legal)> y, sob e
odo, el abo o <cclandes inon juegan ah un papel muy impo an e en las
sociedades occiden ales, a pesa de la ex ensión de la con aconcepción. Ten-
d emos ocasión de hace alguna ap oximación numé ica cuando a emos
Aspec os sociológicos del abo o
mayo ni el
socio-económico-cul u al
de
la
pa eja co esponde una e-
ducción de 10s nacimien os, un descens0 de 10s p ocesos abo i os y un
no able inc emen o de la con aconcepció ,. Según es e g á ico, a un ni el
socio-económico-cul u al bajo, la na alidad se ia ele an e en de imen 0 de
10s abo os y de la con aconcepción. Los n: eles mis ele ados del abo o se
encon a ían en la <csu idan clase media, en la que se mani es a ia una
na alidad ela i amen e ele ada y un ele. j. o b e e ecu so a la con a-
concepción.
Los p ocesos abo i os en Ba celona
I
Al in en a la ap oximación
al
da o en 10 que a añe a la ealidad
abo i a al como se p esen a en nues o pais, nos encon amos an e se ias
di icul ades y enemos la imp esión de lilp a solamen e una idea ap oxi-
ma i a. Nues as uen es in o ma i as ha1 sido iples: en p ime luga ,
las pocas y agmen a ias in o maciones secunda ias exis en es; en segundo
luga , la apo ación de médicos- ocólogos que abajan en Ba celona y, en
úl imo e mino, da os pe enecien es a cen os del ex anje o que p ac-
ican el abo o o, mejo , la
in e upción olun a ia del emba azo
en mu-
je es de nues o país.
Digamos, an e odo, que el núme c de 10s abo os, e apéu icos o
aclandes inos)>, es muy di ícil, po no deci imposible, de es ima . En p i-
me luga po que el abo o e apéu ico jn españolas no puede ealiza se
legalmen e aquí. Aunque, sin emba go, a nadie puede pasa desape cibido
que la amis ad pe sonal puede es ima i í~men e encub i buena pa e de
10s p ocesos abo i os que se ealizan e ~péu icamen e y con segu idades
y ga an ías clínicas en la ciudad de Ba celh~a. Legalmen e, es ela i amen-
e ácil encub i un abo o p ac icado en hospi ales o clínicas: bas a con
lib a un ce i icado médico que da e de cpalquie in e ención qui ú gica.
No son pocos 10s casos conocidos de es ob ipos de simulación, aunque se
encuen en media izados po el conocimien o p óximo
o
la amis ad. En la
ac ualidad, 10s médicos y sociológos se e 1
obligad dos
a admi i que la p ác-
ica de maniob as abo i as, con 10s iego~ que ellas implican debido
a
su
clandes inidad, cons i uye un enómeno sosiológico o una cos umb e a la
cua1 se han esignado muchas muje es con el consen imien o exp eso o
áci o de sus pa ejas.
En segundo luga , no nos si e pa a la elabo ación de es a ap oxima-
ción es adís ica al p oblema el es udio cuan i a i o de las Memo ias de la
Fiscalia del T ibunal Sup emo. Son pocos 10s hechos delic i os de es a

c Pape s~:
Re is a
de
Sociologia
indole que mo i an a nues os ibunales y ah el hecho a ae selec i a-
men e a pe sonas de clase social muy pob e, es deci , de muje es inde en-
sas y manipuladas po la sociedad y que, de hecho, si en de
jus i ica i a
a la nisma pa a da e de la in e ención judicial en es as ma e ias.
Uno de 10s pocos análisis que conocemos, es el de
A.
M.
Dou len-
Rollie y
10
apo amos como mues a de una endencia gene al que p e-
endemos gene aliza asimismo
a
nues o con ex o no sin un cie o emo .'
El con enido de es e análisis a ec a a la edad,
el
es ado ci il,
el
núme o
de hijos y condiciones de la i ienda en la que habi an las muje es que
se some en a es e ip0 de in e ención. Además, po o a pa e, hace
hincapi6 ambién en la pe sona a la que se ecu e, 10s abo os p o o-
cados habidos an e io men e
y
las mo i aciones p incipales que inducen
a some e se a un p oceso abo i o. Señala emos únicamen e las heas que
dan es imonio de las endencias impo an es indicadas po es as a iables.
En cuan o
a
la edad, la mayo pa e de 10s abo os se ealizan en
muje es que se hallan en el in e al0 en e 10s 20 y 10s 30 aiios. La dis-
ibución
es
la siguien e:
An'os
de
edad
%
de
abo os
Menos de 20
...
5
%
De 20
a
30
......
60-65
%
De 30 a 35
......
25-30
%
Es e pe íodo co esponde
al
máximo de ecundidad de la muje y, po
an o,
a
las elaciones sexuales más ecuen es. Sin emba go, es os po -
cen ajes demues an que el abo o < clandes ino, es un lagel0 que se aba e
sob e las muje es desde la edad de la pube ad.
Con ecuencia se c ee que son p incipalmen e las muje es sol e as
las que mis p ac ican el abo o. Sin emba go. 10s po cen ajes e elan que
el 64
%
son muje es casadas. En o os es udios, apa ece una p opo ción
mucho mayo aún de muje es casadas, es deci , hay p opo ciones que al-
canzan el
78
%.
Po an o, pa ece se un p ejuicio ulga la c eencia an-
e io men e apun ada. Las es cua as pa es de las muje es que abo an
son mad es de a nilia. El abo o es p incipdmen e un enómeno conyugal
5.
D.
A.
M.
Dou len-Roííie ,
La
é i é su í'a o emen
(Pa is:
Edi ions
Ma-
loine,
1963).
Aspeaos
sociol6gicos
del
abo o
que p edomina en las amilias que ienen ja dos hijos. Es a p ime a obse -
ación a acompaiiada del hecho que en el 30
%
de 10s casos 10s cónyugues
es án de acue do.
En cuan o a las condicio les de la ikienda, s610 el 36
%
de las mu-
je es que se some en a una in e ención aso i a dispone de una i ienda
decen e. El 59
%
i en en condiciones de,h~abi abilidad p eca ia
y
el
5
%
en ba acas, semiba acas o co eas.
El 84
%
de las muje es debie on ecu i a pe sonas c sin compe en-
cia)>, es deci , sin ninguna io mación mé~pica o pa amédica. La gama de
ocupaciones de 10s abo e os es muy amplia. Asimismo, es muy di ícil de-
e mina
el
mó il del au o del abo o pues o que
el
luc o no 10 es con
an a ecuencia como se c ee po 10 gene al. A eces las cosas ocu en
como si se a a a de un se icio p es ado a una amiga, una compañe a de
abajo, una ecina. Se habla ambién de esas <{ e dade as p o esionales.s,>
que, po humanidad, conside an un debe q libe a )> a las jó enes. En gene-
al, pues, s610 el
2,3
%
de 10s abo os
S'XI
ealizados po médicos
y
un
13,5
%
po en e me as u obs é icas.
Algo más de la e ce a pa e de las mu jcx-es que abo an,
34,5
%
,
men-
ciona on in e upciones de emba azo p o ocadas an e io men e. Posible-
men e es os esul ados se quedan co os con espec o a la ealidad. Los
se icios de u gencia de nues os hospi ales saben que es ecuen e ecibi
en
el
hospi al a mad es de a ios hijos,
que
se han p ac icado de
5
a
10 abo os.
Finalmen e, en cuan o a 10s mó iles clel ac o la dis ibución se p e-
sen a asi: el 38
%
in oca o i mo i os e:onÓmicos (mala
o
pequeña i-
ienda, insu iciencia de ecu sos, no io es adian e); el 36
%,
mo i o psi-
cológico (deseo de no ene niás hijos, abandono
o
desacue dos en la pa-
eja, mad e sol e a que
ya
iene un hijo, iedo a los amilia es); el 14
%,
mo i o social (di o ciada o sepa ada que lla sido emba azada po un ami-
go); el 14
%,
mo i o médiccc (mala salud
(Be:
uno de 10s cónyugues, mue e
de
un
hijo an e io , iesgo ele ado de de iciencia men al).
Cabe señala que 10s mó iles de e minan es son di e en es se& se
a e de muje es sol e as o casadas. Las l spues as de las sol e as inciden
mis en mo i aciones sociales; en e las casadas, 10s mó iles son sob e odo
amilia es.
La lis a o icial dada po el gobie no inglés de 10s abo os que se
ealizan en oda Ingla e a cada año es la sig~ien e:~
6.
In e iú
33
(30
de
diciemb e
de
1976).
<(Pape sa:
Re is a
de
Sociologia
Pais
de
o igen Año
1974
Año
1975
%
de
inc eme~ o
I alia
.......................
1.730 5.304 207
%
España
.....................
2.863 4.230 48
..............
O os paises
1.300 1.193 -9
Suiza
....................... 604 422 -43
Bélgica
.....................
616 390
-5
8
Alemania
..................
6.1 12 3.417 -7 9
F ancia
.....................
36.541 14.809 -147
He aquí unas e lexiones de un médico inglés en o no a la si uación
española ac ual. Se a a de un ginecólogo que p ac ica a npliamen e el
abo o en muje es espa iolas que acuden allá. Aunque se a e de un g an
conocedo de la p oblemá ica, no p e endemos adhe i nos al con enido
global de sus aii maciones.
<(En nin& país de Eu opa esul a más di icil in o ma se so-
b e la an iconcepción y ob ene los co espondien es se icios que
en España. Sin emba go, és e es el país donde un emba azo
no
p oyec ado o deseado puede ep esen a la mayo agedia in ima
y
amilia pa a las pe sonas in e esadas. Se a a de un p oblema
al
que hab á que busca le solución; sin emba go, el asun o oda ía
no ha llegado a deba i se en se io y abie amen e
y,
si se pe ila
alguna polí ica nacional
al
espec o (cosa dudable), las au o ida-
des se han cuidado de man ene la en sec e o. La an iconcepción
asume g an impo ancia con o me a acep ándose que la p oc ea-
ción no es el
in
exclusi o de las elaciones sexuales, sino que,
como han econocido ya la mayo ia de la gen e y 10s gobie nos
del mundo, dichas elaciones alen ambién pa a in ensi ica la
elación mu ua en e dos pe sonas.
A
pesa del desasosiego que
puede causa a la Iglesia, no cabe duda que es a idea a cob ando
cada dia más acep ación en España. Tan o
la
muje sol e a como
la casada ienen que plan ea se 10s p oblemas de i ados de es a
idea.
)>En España a una sol e a se le hace muy di ícil el ene
y
educa a un hijo. El hecho puede causa deshon a a su amilia,
indignación a sus amigos e inquie ud a la gen e o la emp esa con
quien abaja. Es una si uación ambién muy di icil pa a la c ia-
Aspec os socidógicos
del
abo o
u a, especialmen e si el pad e no la ha econocido. En es as
ci -
cuns ancias, ~ end á que enuncia
al
a o sexual la muje que
op a po queda se sol e a? Cada dia hay menos gen e que com-
pa e es a idea. No obs an e, la coni: aconcepción p ac icada po el
me o hecho del place sexual sigue siendo ilici a y, po 10 an o,
queda casi ue a del alcance de la sol e as, ec udeciéndose asi
el p oblema.
O
bien España echaza las pau as libe ales que p i-
an en la sociedad eu opea, o bie~l legaliza la an iconcepción y,
aún más, pone en ma cha un p ogisama de educación an iconcep-
i a. Pa a la muje casada, po o s, pa e, el emba azo indeseado
no ep esen a un desas e de la ~isma magni ud. Sin emba go,
la noción de limi a
el
ama io de la amilia y plani ica el in e -
a10 en e 10s emba mos, es 6 acep~.ándose más cada dia. Pe o no
pa ece muy p obable que 10s ma imonios espaiioles que se han
hecho a es a idea, ad ni an que 11 única o ma de pone la en
p ác ica sea abs eniéndose del ac o sexual.
)>Hay dos azones que subyacen en la limi ación y plani icación
del amaño de la amilia. La p ime~a son las exigencias de la ida
mode na en una sociedad u bana. Ida segunda es el deseo de mu-
chas muje es de juga un papel des acado en el mundo de hoy, un
papel que aya más allsi de la ma emidad. Las amilias nume osas
suponen una ca ga económica insopo able pa a casi odas las a-
milias de hoy y signi ican que la ad e queda á o almen e iden-
i icada con sus hijos -- ísica, emocional e in elec ualmen e- a
10 la go de su ida. Es o no les apc ece a odas las muje es.
>>El e ce g upo de nluje es que puede eque i la an iconcep-
ción, es aquél cuyo ma imoni0 h:i en ado en c isis. Dado que
el di o cio no exis e,
la
mayo ia de ellas i e en el limbo de una
sepa ación que pueda, o no, ene un ma co legal. La anulación
se pe mi e, en p incipio, s610 po ozones muy es ic as
y
ex ao -
dina ias, ales como el inces 0 o la no consumación. El ámi e
iene que se a i icado, no sólo
px
las au o idades ci iles, sino
ambién po el ibunal de la Ro a, p ueba del dominio que la
Iglesia Ca ólica eje ce sob e oda
1:~
sociedad española. El con ol
de la na alidad, de hecho, e a legal bajo la República; al e mina
la Gue a Ci il [de 1936-391, la ley eligiosa y la ci il en es a
ma e ia se decla a on sinónimas.
)>Como se ha is o en o os paises, 10s cambios en la ac i ud
de la sociedad hacia la muje y
cm
especial hacia el de echo
a
con ola 10s nacimien os, se consiguen s610 si las mismas mu-
uPape s,: Re is a de Sociología
je es 10s exigen. En una sociedad machis a, es a exigencia se e á
como una amenaza
al
o den públic0
y
p o oca á eacciones muy
iolen as. Las muje es año an la an iconcepción pa a pode dis-
u a del goce sexual con sus ma idos o no ios sin emo a
un
emba azo indeseado. Pe o es al la inquie ud que cunde en e 10s
a ones cuando las muje es salen a exigi las mismas libe ades
que ellos han enido desde siemp e, que son capaces de acusa las
de inmo alidad, de que e mina 10s cimien os de la sociedad,
p opaga las en e medades ené eas
y
has a odia
a
10s a o-
nes
[...]
)>¿CÓmo pod á España hace en e a es os p oblemas? Cabe
señala que las soluciones esbozadas en o os paises no siemp e
han sido ace adas. Ojalá la sociedad española sepa encon a sus
p opias soluciones, sin segui la co ien e
y
limi a se
a
hace 10
que se ha hecho en o as pa es.,
En es e mosaic0 de in o maciones sob e la si uación del abo o en nues-
o país, amos a in en a una sín esis de las en e is as ealizadas a a ios
ginecólogos de nues a ciudad. Lib amos es a elación en o ma de ex o
como si de un único ela o se a a a. De hecho, ue p egun ado un colec-
i o de
12
especialis as
y
és e es un esumen indis in o de odos
y
cada
uno de ellos.
~Quién solici a el abo o en Ba celona?
Ul imamen e, se obse a un inc emen o no able en la demanda de
abo os. Los p ime os demandan es pe enecen al g upo de las es udian es
llamadas <(p og es)>, de un ni el cul u al al o. És as, an e odo, solici a on
an iconcep i os; pe o como no 10s oma on, ienen pos e io men e con
exigencias de abo o. Acaban ma chándose al ex anje o en un uelo
cha e ,
iaje que du a solamen e dos dias. Si ienen compIicaciones polí icas
y
ca ecen de pasapo e, eclaman con pa icula ag esi idad es a p ác ica
abo i a. Dicen: <(¡Ni enéis na ices pa a hace lo!
)>
Recien emen e, es e ip0
de pe sonas an ambién asiduamen e a Ce e , en F ancia, en donde pa ece
que se p ac ica con muchas ga an ías
y
con ando incluso con algunos días
de obse ación clínica.
O as demandan es son chicas jó enes
y
sol e as que, sin habe se p eo-
cupado de la con aconcepción o habiendo p ac icado únicamen e el
coi us
in e up us,
al encon a se emba azadas sin ene una idea cla a de nada,
se quedan solamen e con la única idea de que no pueden segui adelan e

Aspec os sociológicos
del
abo o
con el emba azo. En onces el abo o es la única solución y piden es a p ác-
ica después de habe lo in en ado odo: inyecciones, agujas, bebe ce eza
a la luz de la luna llena, y odo 10 que hayan oído comen a en la calle
o en 10s medios de sus amis ades. Es as muchachas caen
a
menudo
en
manos de alguien, médico o no, que po amis ad se p es a á a libe a las
de su si uación. Cabe deci que la p esión socio- amilia ha sido en g an
pa e educida y 10s mo i os de es as demandan es suelen se ajenos
al
qué di án de su amilia o ci culo de amis ades. También se da es a demanda
en muje es casadas en e 35
y
40 años que ienen muchos hijos --cua o
o cinco. Lo que se in en a en es os casos es desca ga en
10
posible la
ca ga a ec i a del p oblema. Finalmen e, cabe deci que en muje es en e
30 y 35 a íos, aunque a eces se solici a, ya suele se nás excepcional.
En las capas sociales nás des a o ecidas de la sociedad es a solici ud
de abo o p o iene de 10s se ios condicionan es económico-sociales en 10s
que se hallan. No malmen e, la clase mis popula suele esol e
el
p o-
blema de un emba azo no que ido po la ia ápida y con pe sonas de su
misma clase social. Es deci , conside ando a la clase medica como muy
dis an e, sólo end án a e al médico cuando se encuen en con compli-
caciones pos abo i as g a es y, a menudo, después del segundo o e ce
abo o.
eC lál es no malmen e la pos u a
del
ma ido?
El ma ido
o
compañe o, po lo gene al, se desen iende o al nen e
de 10s p oblemas ginecológicos de su muje . De la con aconcepción, de la
ape encia sexual y del mismo p oblema men al que supone
el
abo o.
El ma ido, a menudo, se halla en una si uación que no ha p e is o. Su pos-
u a puede i desde la in ansigencia y el eque imien o absolu 0 de una
solución has a el hecho de pensa que es un p oblema que a ec a exclu-
si amen e a la muje . Sin emba go, la endencia nás gene alizada es que
se piense en que la solución al emba azo no deseado queda educido
al
a o no malizado de la esposa con
el
médico.
Lo cu ioso es que, cuando se o mula una demanda de abo o, es
nás di ícil de hace azona al ma ido que a la muje . Es deci , mien-
as el homb e se mani ies a in ansigen e, a la esposa, a base de a gu-
men aciones, se la puede con ence o, po 10 menos, log a que a loje
su decisión. En el ondo, se ep oduce aquí la di isión social del abajo
amilia , es deci , si la muje no desea ene más hijos, és e es su p o-
blema. Incluso en las capas nás bajas de la sociedad,
el
machismo del a ón
se mani ies a en el hecho de que el ma ido p ohíbe oma con aconcep i os
<(Pape s>>: Re is a
de
Sociologia
po in e p e a que és os pueden aca ea g a es males. Hay azones de ip0
cul u al: se a a como una especie de mi o o abú que ue za a almen e
al ehúso de es os p ocesos. Cabe obse a aquí la decisión inapelable
de las muje es que han decidido in e umpi un emba azo. Aunque a eces
sus azones sean supe iciales ( al a de dine o, miedo
a
10s pad es o emo
in undado que les nazca un hijo subno mal), su decisión obedece a mó iles
que se han e igido como un absou o.
¿P esen a p oblemas écnicos
el
abo o?
El
abo o p ac icado con las debidas condiciones no p esen a en
ab-
solu ~ complicaciones. P ecisamen e, es á comp obado que iene diez eces
menos iesgo un abo o clinicamen e ga an izado que el p oceso no mal
de emba azo. Ac ualmen e, co e mucha in o mación sob e di ecciones y
yosibilidades de se p ac icado el abo o en el ex anje o. Bas a una llamada
ele ónica pa a conce a un encuen o en un in de semana y p ocu a se
un pasaje en un uelo
cha e .
Hay muchísima demanda de es as di ec-
ciones
y
es o es ga an ia de que las cosas se hagan con cie a sol encia.
Aunque hay que ene en cuen a que, cuando una pe sona se decide
a
op a po es a solución, ya lo ha in en ado p ác icamen e odo.
En es a cues ión del abo o se dan muchas más segu idades
en
10s
pdses en 10s que se ha legalizado el abo o y se no a una no able di e-
encia a pa i del hecho de su legalización. Se piensa que en es a cues ión
se debe ia op a po la azón mo al del mal meno : la única exigencia, en
el momen o en que 10s acon ecimien os es án en cie a o ma desbo dando
la ealidad, es iba en eque i que las cosas se hagan con ga an ia.
En 10s casos de abo os p o ocados po pe sonal no clinico, en 10s
se icios de u gencia de un hospi al como el Clínico de Ba celona
o
la
misma Residencia Sani a ia de la Segu idad Social, se han obse ado buena
can idad de muje es que han encon ado la mue e como consecuencia del
es ado de e dade o desahucio humano en el que se hallan después de es as
in e enciones de ca nice os de ba io. Allí se in en a muchas eces a egla
10 que ya no iene solución. Sin emba go, se iene la imp esión de que el
núme o de 10s casos desespe ados a camino de disminui .
El abo o en sí mismo no p esen a an os p oblemas écnicos como
in e ención qui ú gica que como si uaciones dep esi as que se p o ocan
en 10s p ocesos pos abo i os. Aunque a eces se haya plan eado como un
mal meno o como una si uación limi e y ex ema, compo a a almen e
dep esiones subsiguien es. Hay como una especie de culpabilización. Es o
se ha obse ado incluso en si uaciones anímicas que siguen al mismo abo o
Aspec os sociológicos
del
abo o
na u al. En de ini i a, es á es echamen e co elacionado con el papel social
que se le o o ga a la muje : la p oc eación.
~Cuáles son las si uaciones sociales que de e minan la p ác ica abo i a?
El abo o pa ece se el acaso de la plani icación amilia . Sin emba -
go, en odo es o in e ienen muy se iamen e 10s in e eses de la clase mé-
dica. En el Japón, po ejemplo, no se hace plani icación amilia po que
10s médicos hallan más en ables las p ác icas abo i as. En 10s paises en
10s que se ha legislado el abo o, se comenzó pa iendo de si uaciones eales
g a es de iolaciones o de la de ección de mal o maciones. Es asi como
la génesis del p oceso legal del abo o esponde, pues, a alguna ealidad.
El hecho de la legislación de las p ác icas abo i as ha nacido siemp e
de una iple causalidad social: la educción de la mo alidad in an il y, po
an o, la necesidad de limi a la na alidad; el inc emen o de la asis encia
sani a ia y, po an o, las segu idades más ác icas de ga an iza que un
emba azo lle e a un nue o nacimien o;
y
la conciencia social impues a
po la plani icación socio-económica. Quizá debe ia pensa se pa a nues o
país una solución legisla i a dis in a a la adop ada en o as la i udes.
Posiblemen e un p ime paso se ia el acceso colec i o
a
10s consejos de
plani icación amilia . El inc emen o co ela i o de 10s abo os en paises
que han admi ido y legalizado la con aconcepción, se debe segu amen e a la
mayo libe ad sexual einan e y
al
aumen o consecuen e de las elaciones
sexuales de oda indole.
Esc ibimos a a ios cen os ex anje os pa a hace nos una idea de la
si uación eal de las muje es españolas que acuden all pa a some e se
a es e ip0 de in e ención. La ga an ia e a de que no se indica ia la uen e
in o ma i a y que se gua da ia la máxima disc eción
al
espec o. El con-
enido de las p egun as y su espues a, sin e izada, es la siguien e:
dPod ian us edes deci me cuán os p ocesos abo i os de muje es de
Ba celona o, más gene almen e, de España se han seguido en su ins i ucidn
úl imamen e?
En nues a p ác ica son ap oximadamen e en e
200
y
300
muje es españolas al mes las que ienen aquí pa a una in e upción de
emba azo. La mayo ia esiden en Ba celona y Mad id. Sin emba go, ienen
de odas pa es de España, po ejemplo: La Co uña, Bilbao, Za agoza,
Huel a, Se illa, e c.
¿Se dan casos de muje es que han sido in e enidas más de una ez?
Hay muje es que habian abo ado p e iamen e en España o ue a de ella.
<<Pape s,: Re is a
de
Sociologia
La azón es po que ob iamen e en España es di ícil accede a la con a-
concepción. Cuando el hecho se epi e en
d
ex anje o, es p eciso asocia lo
a un cie o ip0 de pe sonalidad: o po una inep i ud a educa a su hijo a
causa de su p opia es uc u a de pe sonalidad, o po causa de su si uación
económica eal.
~Cuándo empezó
y
qué e olución se ha $expe imen ado al espec o?
Cuando una pe sona insis e en epe i un abo o es impo an e e 10s
e o es de un a amien o p e io. La eacción del médico y el miedo que
és a puede p o oca juega un impo an e papel en el caso de España. Nos
e e imos e iden emen e
al
ehúso a da un a amien o con aconcep i o.
Es a aplicación es plausible del hecho que aún exis e una c eencia mí ica en
10s posibles e ec os nega i a de la con aconcepción y del hecho que mu-
chos médicos sien en epugnancia a p esc ibi la con aconcepción a muje es
no casadas. Sin emba go, c eemos que no bas a la p o isión de medios con-
aconcep i os. Hay que ene en cuen a que la epe ición de los abo os
aumen a
al
i mo mismo de la p ác ica social. Es e aumen a no excede
el
1
%.
¿A qué clase social pe enecen es e ipo de nuje es?
La mayo ia de
las muje es que ienen de España es án ecomendadas po médicos espa-
ñoles. El núme o más impo an e p o iene de abajado as de hospi al:
en e me as, elacionadas con médicos, pe sonal écnico de labo a o ios, e c.
Hay asimismo un núme o ele an e de pe sonas que ienen un abajo
mó il o libe al: aza a as, sec e a ias de compañías in e nacionales, e c.
A
medida que a inc emen ando su núme o, iene más gen e po su cuen a
que pe enece a las capas más des a o ecidas de la sociedad española.
iCuán o les cues a económicamen e una in e ención de es a especie?
La in e ención asciende a 10.000 p as. Es a can idad incluye la es ancia
en la clínica, el abajo de labo a o io, la consul a y 10s hono a ios del
ci ujano y el anes esis a.
CPod ian indica us edes 10s g upos de edades
o,
po
10
menos, e1
in e alo de edad modal en el que se expe imen a más demanda?
Las eda-
des se ex ienden indisc iminada nen e en un in e alo que a desde 10s
13
a 10s
42
años.
~Conoce us ed las mo i aciones p o undas que impelen
a
some e se
a al in e ención?
Las ca ego ías p incipales de mo i aciones son las cinco
siguien es: mad es que no han con aído ma imonio, o sea, sol e as; mu-
je es sepa adas de sus ma idos y que, mien as siguen el p oceso de sepa-
ación y además an e la imposibilidad de ob ene un di o cio, han sido
emba azadas po o o a ón (se a a aquí de una mo i ación p opia
y
exclusi a de España y cons i uye asimismo un al o po cen aje sob e el