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Aspectos sociológicos del aborto

Bonal, Raimon

Abstract

Bonal, Raimon

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ASPECTOS SOCIOLOGICClS DEL ABORTO Ihimon Bond (Uniue si a Au bnoma dle Ba celona) En es e a iculo, que es el ex o de ,una apo ación a 10s coloquios sob e el abo o celeb ados en 1977 en el H.ospi a1 de San Juan de Dios, de Ba celona, se p e ende incidi en la oma de conciencia de la impo ancia social que adquie e hoy la exis encia de os p ocesos abo i os. Sin p e- ende oma pos u a ideológica po o con a, la in ención básica es pone en conside ación la e olución ac ual que an o la indus ialización como las democ acias polí icas occiden ales han i~npulsado a 10s p oblemas anejos al abo o, haciendo hincapii 1:n las doc inas y polí icas sob e la pobla- ción que se han dado a a es de la his o ia del pensamien o social. La polémica en e pa ida ios y no pa ida ioc; queda e ocada en el momen o que se esg ime el a gumen o de la con aconcepción como un emedio pa a el abo o. Finaliza es a isión ?ano ámica (:on una b e e alusión a la socio- logia del abo o en la que adcuie e especií11 elie e una ap oximación cua- li a i a a la si uación en la ciudad de Ba c:elona. El conjun 0 pe mi e p e- sen a el p oblema del abos o como algs ex ao dina iamen e complejo sob e el que no debe p ejuzga se a a és, de pos u as p e iamen e adop- ada~, sino en el encuad e global de una si :uación que no puede se a ada con simplicidad. Pape s: Re is a de Sociologia 10 (1978) <<Se da una g an ~esis encia a habla de emas que pudie an al e a la imagen emenina ins i u:ionalizada. Exis e una eno me a e sión de la muje i habla de Jn "píldo an, un p oduc o que pod ia ulne a su sac alizada unción de mad e. Se da una epug- nancia ins in i a hacia el abo o. Desde luego, el eje cicio clan- des ino, luc a i o, en ccasiones c iminal del abo o, cons i uye una lac a que cualquie sociedad ha de in en a sup imi . Nos pa ece que ell0 es 6 ue a de oda discusiSn. Sin emba go, el ho o que susci an socialmen e las p ác icas abo i as en un país como el nues o, no se e, no pe mi e e se: acionalizado po el examen y alo aci6n de las causas eales que suelen mo i a las. Se juga que el abo o olun a i0 es un g andisimo mal, un g andisimo "pecadon; pe o al p opio iempo se ol ida que una de las peo es cosas que pueden ocu i le a la muje espaiíola es con e i se en mad e sol e a C...] Es asi como el miedo puede lle a a un p e- ma u o y ágico inal a la muje que no supo eludi el en en- amien o con su p opia imagen. Una imagen de dimensiones his- ó ico-cons i ucionales incon o e ibles [ . . . ] La legislación espa- iola se mue e en e la me a ep eeión de cuan as pe sonas in e - ienen en el abo o y la supues a epa ación de hon as mancilla- das, es ableciéndose un doble juei~o de penalizaciones C...] Tal polí ica omen a en cxlas pa es wi núme o conside able de abo - os ealizados sin ga an ia sani a is ninguna pa a la mad e y, en el polo opues o, el nacimien o de un me cado especula i a en o no al médico o la clínica, al a en e ese ada, que se a ienen a ejecu a las p ác icas abo i as con oda sol encia C...] La bu - guesia acomodada no s610 encuen : a mayo es acilidades pa a el abo o, sino ambién un acceso no mal a 10s an iconcep i os o a- les, con 10 cua1 la ole ancia que se man iene pa a con es e con- sumo acen úa ah nás las di e encias con las clases más débiles C.. .I Pa ece que una jus a no ma:i a que espe a a 10s de echos <<Pape s,: Re is a de Sociología de la muje , cons i ui ia uno de 10s a ales más &caces pa a bo a una clandes inidad pelig osa y deg adan e, a la ez que un en i- quecimien o mo al de la pa e nidad y de la ma e nidad espon- sables. )> ' Desde que se habla de la muje , hay luga a pensa inmedia amen e en la ma e nidad. Desde muy an iguo las sociedades, bajo di e sas o mas, han ene ado a Cibeles, la diosa mad e. Indudablemen e, no se ha a in- conado a Venus; pe o la dualidad de 10s cul os sub aya que ya e an con- side ados incompa ibles el place e ó ico y la p oc eación, po 10 menos en lo que a la muje a aííe. En pleno siglo ein e, el doc o Pichon (1936) llegó a nega 10 inna o del ins in o sexual en las muje es pe enecien es a las clases mis al as.' El supues o an agonismo en e la sensualidad y la ma e nidad, llega con- c e amen e a dis ingui dos ipos de muje es: las que son indispensables ins umen os de la olup uosidad masculina y la esposa que se pliega a 10s debe es de la ida conyugal pa a la ealización de su unción y misión gene a iz. Disociando la sexualidad y la ma e nidad se eludim 10s p oblemas que plan ea su exis encia simul ánea. Po o a pa e, 10s in e eses mascu- linos seguian ganando, pues o que, a eno de su p opio empe a nen o, sin p eocupa se de las consecuencias de sus ac os, el a ón enia de echo a las a en u as p ema i ales y ex aconyugales, mien as podia con a con la i ginidad de su u u a esposa y con la i ud de idelidad de su muje . Nues a gene aci6n nos pa ece menos cínica y p e ende en en a se con las di icul ades que plan ean la coexis encia de la sexualidad y la ma- e nidad y es po es e mo i o que que emos abo da el p oblema desde el pun o de is a sociológico. In en a emos pa a el10 p escindi de oda o a dimensión que no sea la pe spec i a de la Sociología, que esencialmen e es la ciencia de 10 eal y que cap a 10s enómenos sociales a ándolos como cosas, pa a analiza los desde el pun o de la me odologia in e p e a i a p opia de las ciencias posi i as, pa a in en a induci unas cons an es gene- alizables que, como leyes sociológicas, es án suje as a la ela i idad del iempo y del espacio. 1. Joan An on Benach y Josep Ma í G6mez, Seño as, caballe os, delincuen es odos (Ba celona: Ma inez Roca, 1973). 2. J. Pichon, Le dé eloppe nen psychique de I'en ance e l'adolescen (Pa is: Masson, 1936). Aspec os sociológicos del abo o Después de un b e e análisis eó ico de las elaciones de la amilia con la sociedad indus ial y las democ acias occiden ales que, como a ia- bles independien es, han apo ado cambios sociales sus an i os al concep o de amilia, ha emos algunas conside acioncs demog á icas sob e la pobla- ción mundial. A con inuación, ela a emos las p incipales doc inas sos e- nidas y polí icas seguidas sob e el a amien o de la población. Seguidamen e, in en a emos plan ea €1 con o e ido p oblema de si la con aconcepción es o no un sis ema p el en i o pa a el abo o; pun ua- lizando las di e sas pos u as que se sos ienen al espec o. Finalmen e, da e- mos algunos elemen os de cómo se encuen a en es os momen os el es ado eal de 10s p ocesos abo i os en nues as a i udes. La amilia y la indas ialización No es p ecisamen e un abuso de lenguaje que se haya denominado a e olución indus ial, a la apa ición de la indus ia en 10s paises occi- den ales en el comienzo del siglo XIX. Las ~consecuencias de la misma se miden al cabo de a ios años, coincidiendo a)n el desa olio de las ciencias humanas (demog a ia, economia, his o ia, gcog a ía y sociologia). A medida que és as ayan pene ando en el conocimien o del cambio social, sin duda descub i emos una e olució~i nás p o unda en 10s géne os de ida adi- cionales. Has a el p esen e, cabe pensa que nos encon amos en 10s bal- buceos del conocimien o y del análisis del .:enÓmeno. La insu iciencia de es e análisis se noi apa ece con pa icula limi a- ción cuando se es udian la e olución amilia y sexual. Y es que, aún hoy, el es udio de la amilia y de la sexu:ilidad con una ac i ud acional y desac alizada p o oca el mis no auma isme que el es udio de la as o- nomia en la Edad Media que caud he eje:~. El dogma ismo ha es ado cie amen e en el cen o de la cosmogoni:~ amilia y sexual. El in en o de un en oque dis in o induce la duda del dogma que iden i icaba el o den amilia con la p eponde ancia masculina J* la mo al sexual con la mo al pa ia cal. Descub i que el a ón no es y:~ el cen o del p i ilegio y que el equilib i0 amilia y sexual no puede se encon ado más que si la muje 10 halla, conduce al hundimien o de la an ijlua cosmogonia amilia . i 3. El au o se e ie e aquí po <(abo o)> a la in e upcidn olun a ia del emba- azo, descon ando, pues, la mo alidad e al, 10s niue os al nace o 10s mue os an es de las p ime as 24 ho as, po causas in olun a is:~, según la e minologia icnica de <(abo o, en Espaiia. (N. de R.) <(Pape s)>: Re is a de Sociologia Y así como i e olución indus ial>> no es ya una exp esión demasiado ue e pa a designa las consecuencias sociales de la apa ición de la indus- ia, la exp esión i e olución sexual>> no pa ece ya excesi a a 10s sociólogos de la amilia pa a designa las consecuencias in oducidas en la amilia y la conduc a sexual como co ola io de la apa ición de la di isión del abajo y de la indus ia. An e odo, la e olución indus ial desencadenó cambios conside ables en la es uc u a misma de la amilia. La limi ación de 10s nacimien os, pa alela a es a e olución, ma có la dominación del se humano sob e las leyes na u ales. Es a e olución ha sido cali icada de < e olución demog á- ica)> y de <(la más g ande in ención biológica de 10s iempos mode nos)>. La pe sonalidad de la muje y la del niño, an e io men e aplas ada po el núme o, empezó a sob esali en el con ex o amilia . Las consecuencias son ealmen e ponde ables. An e odo, la amilia se ha ido educiendo a la pa eja conyugal y a los niños de poca edad, mien as que en la sociedad p e-indus ial, la pa eja y sus hijos e m sola- men e una pequeña pa e de la amilia que sumaba, además, a 10s hijos casados, a sus muje es e hijos bajo la au o idad del cabeza de amilia pa ia cal (abuelo, hijo mayo , ío pa emo). La amilia, pues, se ha con e - ido en nuclea , a omís ica o conyugal. Dependien es económicamen e del sala iado o de 10s di e sos se icios, no busca ya en el núme o la abla de sal ación que le pe mi a sob e i i y asegu a a 10s pad es ancianos una exis encia decen e. Todo lo con a io, el núme o ha pasado a se el g an enemigo de la amilia que sabe p ecisamen e que se empob ece a medida que c ece. De aquí se desp ende el espí i u de cálculo, la limi ación de 10s nacimien os ob enida al p ecio que sea, comp endiendo ambién al abo o < clandes inoa. Po o a pa e, la je a quia de 10s sexos y las edades cesa de se in- dispensable en una amilia que, p i ada de pa imonio, no iene ya nece- sidad de la au o idad pa e nal y ma i al pa a man ene lo y ansmi i lo a 10s hijos. Es así como 10s pad es han abandonado el p i ilegio de casa a 10s hijos. De hecho, las mismas ci cuns ancias que a o ecie on la libe - ad de 10s hijos pa a escoge esposa o esposo, han p o ocado asimismo su libe ad sexual. Los pad es no pueden y no c een en el debe de p ohibi las elaciones sexuales p enupciales a los hijos, ya que és as no amenazan ni el o den de 10s nacimien os ni el o den de la sucesión. Es a es la se- gunda consecuencia de la e olución sexual, complemen a ia de la e olu- ción demog á ica. Así, pues, la e olución sexual es, an e odo, la consecuencia de la desag egación de 10s g upos adicionales ( amilia adicional, comunidad Aspec os sociológicos del abo o pueble ina), consecu i a al éxodo u al, a la indus ialización, a la apa i- ción del sala iado y de la concen ación u bana. Pe o a es os ac o es ge- ne ales, comunes a odos 10s paises indus ializados, se añaden ac o es pa icula es. En las sociedades occiden ales, ,po ejemplo, la moda, el e o- ismo come cializado acele a i el p oceso. h. la ju en ud de hoy, se le o ece Ma e; pe o p e ie e a Venus. ~Quién pensa ia en c i ica su ac i ud? Tienen p isa de i i su ida an es de iempo y < i i su ida>> cons i uye el hecho que en e 10s 16 y 10s 18 a ios s hagan odas las expe iencias que se emen como i ealizables en la edad adul a. La amilia y las democ acias occiden des ' La sociedad mode na se deshumaniza En g an pa e po que con inúa pensando en 10s p oblemas sexuales y ami jil es como si no hubie a cam- biado desde hace más de cincuen a a ios. Si las p ohibiciones sexuales que einaban en o as épocas an es del ma i oonio han desapa ecido en la p axis dia ia de 10s muchachos y las muchs,chas en la mayo pa e de 10s medios u banos, cabe p egun a se cuáles son las ga an ías de igualdad en e sexos en una sociedad que pe sis e ell impone el sis ema ep esi o a a és de la inexis encia de la educación zexual y las p ohibiciones de la con acepción y del abo o. C eo pode di ma que 10s desequilib ios en e sexos en una sociedad an igua o u al, se han ag a ado conside able- men e en una sociedad mode na. En las sociedades u ales, g acias a las p ohibiciones p enupciales, 10s chicos y la:{ chicas se encon aban en un plano de igualdad en e al xx~a imonio, aunque, después del ma imonio, 10 que impe ase ue a el pode ma i al. E , nues as sociedades mode nas s610 la muje su i á las co~lsecuencias cle la sup esión de las p ohi- biciones: ma imonio p ema u o o in eliz, abo os, y p os i ución más o menos encubie a. La condición de la muje casada se ícg a a á con el man enimien o del sis ema ep esi o en una sociedad u bana. No es exage ado deci que una e ce a pa e de 10s emba azos son in e umpidos po el abo o <(clan- des ino)>. Es o ae g a es consecuencias ísicas y mo ales pa a la muje y, en de ini i a, pa a la amilia que no enco~ l-a á cie amen e su equilib i0 si la esposa o la mad e no se encuen a en un es ado no mal de elicidad. Si la muje casada p ac ica el abo o, en cie a o ma, ella se sien e obligada a el10 po impe a i os económico y espaciales de la ida indus- ial y u bana (bajos sala ios, hacinamien o en las i iendas). No se debe cae en el simplismo de conside a o de a ibui la p ác ica del abo o únicamen e al egoísmn de la muje , sino que en muchas ocasiones el equi- I * / . S I 153 <<Pape sa: Re is a de Sociologia lib io del hoga iene un p ecio y és e es p ecisamen e el del abo o. En de ini i a, cabe ambién la hipó esis de que la p ác ica del abo o ya no es conside ada como un c imen, debido a la pé dida o el abandono de las p ohibiciones de la amilia pa ia cal. En onces, (a i ulo de qué ideal mo al, eligioso o ilosó ico se la puede obliga , pa a sal a las apa iencias, a ecu i al abo o clandes ino que a uina su salud, la humilla y, en de i- ni i a, desequilib a la amilia de la que ella se sien e esponsable? La democ acia no consis e, de ninguna mane a, en impone la ley del a ón sob e la nuje en el plano sexual, la ley de 10s c eyen es a 10s inc e- yen es, 10s mi os de una gene ación a aquella que no 10s compa e, la ley de 10s icos sob e 10s pob es. Y, sin emba go, es una ealidad e iden e no s610 que la desigualdad de 10s sexos se ag a a en una sociedad mode na como consecuencia del sis ema ep esi o, sino ambién es e dad que és e compo a igualmen e una ag a ación de la desigualdad en e icos y pob es. Las leyes p ohibi i as en el e eno de las elaciones sexuales son en de- ini i a las leyes de 10s icos, pues o que las consecuencias del sis ema ep esi o son menos moles as pa a 10s habi an es de las zonas esidenciales bu guesas que pa a la población ob e a, que debe sopo a el hacinamien- o, la al a de higiene y la sob eca ga de 10s hoga es excesi amen e edu- cidos. En la sociedad democ á ica el abismo c eado en e a ones y muje es se ag a a conside ablemen e, pues o que las leyes son hechas pa a ellas, aún sin que e lo delibe ada nen e. No se a a de ealiza una democ acia e bal y o mal, sino que la democ acia debe cub i odas las es e as del o den social, inclu~endo es a igualdad de 10s sexos en un plano sexual y amilia . Como consecuencia de 10 que 10s sociólogos ame icanos han llamado el Q e aso cul u al)> que se e ela, p ecisa nen e, en la len i ud con que se hace el ajus amien o de las leyes, ins i uciones y mi os a 10s cambios que se ope an en la amilia y la sociedad como u o de la sociedad indus- ial, se da e ec i amen e una condición in e io de la muje en una so- ciedad democ á ica. Son las muje es las que ienen la absolu a esponsa- bilidad de la ma e nidad y de la educación de 10s hijos. El machismo a ni el de 10s hechos, cuando no a ni el de las ins i uciones ju ídicas, s610 ha á pe pe ua es a si uación de in e io idad de la muje . Algunas conside aciones demog á icas Hay dos posibilidades de ap oximación cuan i a i a de la sexualidad. Una es di ec a, empleada po el doc o Kisey, cuyos abajos son eno - 154 I Aspec os sociológicos del abo o memen e in e esan es quizás po que son de los p ime os que se ealiza on con un mé odo e dade amen e cien i ico. 1,a o a es indi ec a, que es la ap oximación demog á ica en an o que cap a las mani es aciones ex e io es y globales de la sexualidad de una poblacióih en an o que analiza la nup- cialidad y la na alidad. Desc ibiendo 10s e ec es de la es uc u a po sexo y po edad, la demog a ia explica cie as o nlas del compo amien o sexual. Es udiando la e olución de la ecundidad e i el iempo y en el espado, pone el acen o sob e una de las ca ac e ís icas esenciales de la sexualidad: sus ligámenes con la p oc eación. Toda ap oximación del p oblema que ol ida a 10s elemen os apo ados po la demog a ia, padece el iesgo de e se alseada. El es udio de la sexualidad en an o que se e ie e al ni el de la población, implica necesa iamen e el ::ecu so al mé odo demog á ico que, aunque sea incomple o bajo muchos pull os de is a, con inúa gozando de una alidez undamen al. Uno de 10s ac o es que ac úan de mane a inmedia a sob e la sexua- lidad es la p opo ción numé ica de a onek y muje es en una población dada. En el caso de un equilib i0 p opo cional en e 10s sexos, sus ela- ciones pueden se p ác icamen e no males y e pueden esol e en su mayo pa e en uniones legales. Si la población c ece un exceden e masculino, las muje es adquie en un alo más ele ado, susci an i alidades y pueden log a hace de la emineidad un au én ico obje o de cul o. Es el caso de 10s paises de ue e inmig acj6n o, pa a po e una si uación ex ema, del ejé ci o o de 10s in e nados masculinos. Si la población o ece un exceden e emenino, las consecuencias de es e desequilib io se án las uniones ue a del ma imoni0 y la mul iplicaci6n de 10s naci den os ilegi imos. Es el caso del su de España, de I alia o de I landa, á eas geog á icas de ue e emig ación. Las consecuencias de un desequilib io de edades pueden aca ea asi- mismo g a es ma ices sexuales. El en ejeci~nxen o de una población puede p o eni de un cie o pa o de 10s lujos m g a o ios; pe o p o iene sob e odo de una caída e ical de la na alidad. Eixis e, cie amen e, una co e- lación en e el en ejecimien a de una población y la in ecundidad olun- a ia. Lo que cuen a, en de ini i a, es me os la ci a o al de habi an es, que la p opo ción de indi iduos de ambns sexos ap os pa a p oc ea . Todo desequilib io, acciden al o pe manen e, que a ec a di ec amen e a la epa ición de 10s sexos compo a pues co dic os y ensiones que ni la po- ligamia ni la poliand ia, p slc icadas en o cas la i udes, llegan a esol e . En o o o den de cosas, digamos que d Indice de nupcialidad esul a de la epa ición po sexo y edad, de la leg slación, de la eligión p edomi- nan e y su e ambién la in iue icia de las c .scxns ancias polí icas, económi- <(Pape s,: Re is a de Sociologia cas y sociales, como las gue as y las c isis. El índice de nupcialidad p e- sen a una g an uni o midad en el iempo y en el espacio. Es a uni o midad ha ía ácilmen e c ee que, en ausencia de coyun u as excepcionales, la ac i ud en e a la nupcialidad y el compo amien o sexual que es a ac i ud aduce, pe manecen sensiblemen e 10s mismos. Ac ualmen e, el índice de nupcialidad en la población casa nen e a iende a ele a se. La di e encia de edad en e 10s esposos ha descendido. O o sín oma del c ecimien o gene al de la nupcialidad es el g an inc e- men o de dobles ma imonios de iudos y de ma imonios que han ob e- nido la anulación sob e odo en el caso de 10s a ones y un aumen o de 10s ma imonios p ecoces en las muje es. An iguamen e, las di icul ades económicas impulsaban al indi iduo en edad de p oc ea a e asa el momen o de unda un hoga o a busca a una muje de mis edad pa a educi 10s iesgos de la ecundidad. La es- icción de la na alidad se hacía indi ec amen e a a és de la es icción de la nupcialidad. Hoy dia el con ol es di ec o y no ale lle a se a enga- ños po que, de hecho, la gen e se casa an es como un e ec o inmedia o de 10s p ocedimien os an iconcep i os que pe mi en, e ec i amen e o ma uniones conyugales p ema u as sin aumen a las posibilidades de ecun- didad. También es e dad que, siendo los ma imonios jó enes, en ealidad, 10s más ecundos, cuando se encuen a un índice ele ado de nupcialidad en edades p ecoces es un buen indicado de la ac i ud de una sociedad dada en 10 que se e ie e a la p oc eación, y, en 10 que se e ie e al ins- in o sexual, que es a sociedad es ima debe se sa is echo cuan o an es en sus o mas legales, pa a e i a ensiones y des iaciones. El es udio de la nupcialidad y de la na alidad en an o que enóme- nos que se han ido dis anciando cuando al p incipio es aban co elacio- nados, pe mi e descub i que la ecundidad ha padecido, en el cu so del iempo, una p o unda e olución y que la p oc eación ins in i a de o os iempos ha sido sus i uida po un enómeno e dade amen e e oluciona io: la in ecundidad olun a ia. En las sociedades mode nas, 10s p incipales me- dios u ilizados pa a p e eni y limi a 10s nacimien os ya no son el celi- ba o o el e aso empo al del ma imonio, sino el abo o y la con a- concepción. La con aconcepción exige acul ades de p e isión y de pe se e ancia ales que no pueden ácilmen e se ealizadas pe ec amen e po debajo de un cie o ni el socio-económico e in elec ual. El abo o <(legal)> y, sob e odo, el abo o <cclandes inon juegan ah un papel muy impo an e en las sociedades occiden ales, a pesa de la ex ensión de la con aconcepción. Ten- d emos ocasión de hace alguna ap oximación numé ica cuando a emos Aspec os sociológicos del abo o mayo ni el socio-económico-cul u al de la pa eja co esponde una e- ducción de 10s nacimien os, un descens0 de 10s p ocesos abo i os y un no able inc emen o de la con aconcepció ,. Según es e g á ico, a un ni el socio-económico-cul u al bajo, la na alidad se ia ele an e en de imen 0 de 10s abo os y de la con aconcepción. Los n: eles mis ele ados del abo o se encon a ían en la <csu idan clase media, en la que se mani es a ia una na alidad ela i amen e ele ada y un ele. j. o b e e ecu so a la con a- concepción. Los p ocesos abo i os en Ba celona I Al in en a la ap oximación al da o en 10 que a añe a la ealidad abo i a al como se p esen a en nues o pais, nos encon amos an e se ias di icul ades y enemos la imp esión de lilp a solamen e una idea ap oxi- ma i a. Nues as uen es in o ma i as ha1 sido iples: en p ime luga , las pocas y agmen a ias in o maciones secunda ias exis en es; en segundo luga , la apo ación de médicos- ocólogos que abajan en Ba celona y, en úl imo e mino, da os pe enecien es a cen os del ex anje o que p ac- ican el abo o o, mejo , la in e upción olun a ia del emba azo en mu- je es de nues o país. Digamos, an e odo, que el núme c de 10s abo os, e apéu icos o aclandes inos)>, es muy di ícil, po no deci imposible, de es ima . En p i- me luga po que el abo o e apéu ico jn españolas no puede ealiza se legalmen e aquí. Aunque, sin emba go, a nadie puede pasa desape cibido que la amis ad pe sonal puede es ima i í~men e encub i buena pa e de 10s p ocesos abo i os que se ealizan e ~péu icamen e y con segu idades y ga an ías clínicas en la ciudad de Ba celh~a. Legalmen e, es ela i amen- e ácil encub i un abo o p ac icado en hospi ales o clínicas: bas a con lib a un ce i icado médico que da e de cpalquie in e ención qui ú gica. No son pocos 10s casos conocidos de es ob ipos de simulación, aunque se encuen en media izados po el conocimien o p óximo o la amis ad. En la ac ualidad, 10s médicos y sociológos se e 1 obligad dos a admi i que la p ác- ica de maniob as abo i as, con 10s iego~ que ellas implican debido a su clandes inidad, cons i uye un enómeno sosiológico o una cos umb e a la cua1 se han esignado muchas muje es con el consen imien o exp eso o áci o de sus pa ejas. En segundo luga , no nos si e pa a la elabo ación de es a ap oxima- ción es adís ica al p oblema el es udio cuan i a i o de las Memo ias de la Fiscalia del T ibunal Sup emo. Son pocos 10s hechos delic i os de es a c Pape s~: Re is a de Sociologia indole que mo i an a nues os ibunales y ah el hecho a ae selec i a- men e a pe sonas de clase social muy pob e, es deci , de muje es inde en- sas y manipuladas po la sociedad y que, de hecho, si en de jus i ica i a a la nisma pa a da e de la in e ención judicial en es as ma e ias. Uno de 10s pocos análisis que conocemos, es el de A. M. Dou len- Rollie y 10 apo amos como mues a de una endencia gene al que p e- endemos gene aliza asimismo a nues o con ex o no sin un cie o emo .' El con enido de es e análisis a ec a a la edad, el es ado ci il, el núme o de hijos y condiciones de la i ienda en la que habi an las muje es que se some en a es e ip0 de in e ención. Además, po o a pa e, hace hincapi6 ambién en la pe sona a la que se ecu e, 10s abo os p o o- cados habidos an e io men e y las mo i aciones p incipales que inducen a some e se a un p oceso abo i o. Señala emos únicamen e las heas que dan es imonio de las endencias impo an es indicadas po es as a iables. En cuan o a la edad, la mayo pa e de 10s abo os se ealizan en muje es que se hallan en el in e al0 en e 10s 20 y 10s 30 aiios. La dis- ibución es la siguien e: An'os de edad % de abo os Menos de 20 ... 5 % De 20 a 30 ...... 60-65 % De 30 a 35 ...... 25-30 % Es e pe íodo co esponde al máximo de ecundidad de la muje y, po an o, a las elaciones sexuales más ecuen es. Sin emba go, es os po - cen ajes demues an que el abo o < clandes ino, es un lagel0 que se aba e sob e las muje es desde la edad de la pube ad. Con ecuencia se c ee que son p incipalmen e las muje es sol e as las que mis p ac ican el abo o. Sin emba go. 10s po cen ajes e elan que el 64 % son muje es casadas. En o os es udios, apa ece una p opo ción mucho mayo aún de muje es casadas, es deci , hay p opo ciones que al- canzan el 78 %. Po an o, pa ece se un p ejuicio ulga la c eencia an- e io men e apun ada. Las es cua as pa es de las muje es que abo an son mad es de a nilia. El abo o es p incipdmen e un enómeno conyugal 5. D. A. M. Dou len-Roííie , La é i é su í'a o emen (Pa is: Edi ions Ma- loine, 1963). Aspeaos sociol6gicos del abo o que p edomina en las amilias que ienen ja dos hijos. Es a p ime a obse - ación a acompaiiada del hecho que en el 30 % de 10s casos 10s cónyugues es án de acue do. En cuan o a las condicio les de la ikienda, s610 el 36 % de las mu- je es que se some en a una in e ención aso i a dispone de una i ienda decen e. El 59 % i en en condiciones de,h~abi abilidad p eca ia y el 5 % en ba acas, semiba acas o co eas. El 84 % de las muje es debie on ecu i a pe sonas c sin compe en- cia)>, es deci , sin ninguna io mación mé~pica o pa amédica. La gama de ocupaciones de 10s abo e os es muy amplia. Asimismo, es muy di ícil de- e mina el mó il del au o del abo o pues o que el luc o no 10 es con an a ecuencia como se c ee po 10 gene al. A eces las cosas ocu en como si se a a a de un se icio p es ado a una amiga, una compañe a de abajo, una ecina. Se habla ambién de esas <{ e dade as p o esionales.s,> que, po humanidad, conside an un debe q libe a )> a las jó enes. En gene- al, pues, s610 el 2,3 % de 10s abo os S'XI ealizados po médicos y un 13,5 % po en e me as u obs é icas. Algo más de la e ce a pa e de las mu jcx-es que abo an, 34,5 % , men- ciona on in e upciones de emba azo p o ocadas an e io men e. Posible- men e es os esul ados se quedan co os con espec o a la ealidad. Los se icios de u gencia de nues os hospi ales saben que es ecuen e ecibi en el hospi al a mad es de a ios hijos, que se han p ac icado de 5 a 10 abo os. Finalmen e, en cuan o a 10s mó iles clel ac o la dis ibución se p e- sen a asi: el 38 % in oca o i mo i os e:onÓmicos (mala o pequeña i- ienda, insu iciencia de ecu sos, no io es adian e); el 36 %, mo i o psi- cológico (deseo de no ene niás hijos, abandono o desacue dos en la pa- eja, mad e sol e a que ya iene un hijo, iedo a los amilia es); el 14 %, mo i o social (di o ciada o sepa ada que lla sido emba azada po un ami- go); el 14 %, mo i o médiccc (mala salud (Be: uno de 10s cónyugues, mue e de un hijo an e io , iesgo ele ado de de iciencia men al). Cabe señala que 10s mó iles de e minan es son di e en es se& se a e de muje es sol e as o casadas. Las l spues as de las sol e as inciden mis en mo i aciones sociales; en e las casadas, 10s mó iles son sob e odo amilia es. La lis a o icial dada po el gobie no inglés de 10s abo os que se ealizan en oda Ingla e a cada año es la sig~ien e:~ 6. In e iú 33 (30 de diciemb e de 1976). <(Pape sa: Re is a de Sociologia Pais de o igen Año 1974 Año 1975 % de inc eme~ o I alia ....................... 1.730 5.304 207 % España ..................... 2.863 4.230 48 .............. O os paises 1.300 1.193 -9 Suiza ....................... 604 422 -43 Bélgica ..................... 616 390 -5 8 Alemania .................. 6.1 12 3.417 -7 9 F ancia ..................... 36.541 14.809 -147 He aquí unas e lexiones de un médico inglés en o no a la si uación española ac ual. Se a a de un ginecólogo que p ac ica a npliamen e el abo o en muje es espa iolas que acuden allá. Aunque se a e de un g an conocedo de la p oblemá ica, no p e endemos adhe i nos al con enido global de sus aii maciones. <(En nin& país de Eu opa esul a más di icil in o ma se so- b e la an iconcepción y ob ene los co espondien es se icios que en España. Sin emba go, és e es el país donde un emba azo no p oyec ado o deseado puede ep esen a la mayo agedia in ima y amilia pa a las pe sonas in e esadas. Se a a de un p oblema al que hab á que busca le solución; sin emba go, el asun o oda ía no ha llegado a deba i se en se io y abie amen e y, si se pe ila alguna polí ica nacional al espec o (cosa dudable), las au o ida- des se han cuidado de man ene la en sec e o. La an iconcepción asume g an impo ancia con o me a acep ándose que la p oc ea- ción no es el in exclusi o de las elaciones sexuales, sino que, como han econocido ya la mayo ia de la gen e y 10s gobie nos del mundo, dichas elaciones alen ambién pa a in ensi ica la elación mu ua en e dos pe sonas. A pesa del desasosiego que puede causa a la Iglesia, no cabe duda que es a idea a cob ando cada dia más acep ación en España. Tan o la muje sol e a como la casada ienen que plan ea se 10s p oblemas de i ados de es a idea. )>En España a una sol e a se le hace muy di ícil el ene y educa a un hijo. El hecho puede causa deshon a a su amilia, indignación a sus amigos e inquie ud a la gen e o la emp esa con quien abaja. Es una si uación ambién muy di icil pa a la c ia- Aspec os socidógicos del abo o u a, especialmen e si el pad e no la ha econocido. En es as ci - cuns ancias, ~ end á que enuncia al a o sexual la muje que op a po queda se sol e a? Cada dia hay menos gen e que com- pa e es a idea. No obs an e, la coni: aconcepción p ac icada po el me o hecho del place sexual sigue siendo ilici a y, po 10 an o, queda casi ue a del alcance de la sol e as, ec udeciéndose asi el p oblema. O bien España echaza las pau as libe ales que p i- an en la sociedad eu opea, o bie~l legaliza la an iconcepción y, aún más, pone en ma cha un p ogisama de educación an iconcep- i a. Pa a la muje casada, po o s, pa e, el emba azo indeseado no ep esen a un desas e de la ~isma magni ud. Sin emba go, la noción de limi a el ama io de la amilia y plani ica el in e - a10 en e 10s emba mos, es 6 acep~.ándose más cada dia. Pe o no pa ece muy p obable que 10s ma imonios espaiioles que se han hecho a es a idea, ad ni an que 11 única o ma de pone la en p ác ica sea abs eniéndose del ac o sexual. )>Hay dos azones que subyacen en la limi ación y plani icación del amaño de la amilia. La p ime~a son las exigencias de la ida mode na en una sociedad u bana. Ida segunda es el deseo de mu- chas muje es de juga un papel des acado en el mundo de hoy, un papel que aya más allsi de la ma emidad. Las amilias nume osas suponen una ca ga económica insopo able pa a casi odas las a- milias de hoy y signi ican que la ad e queda á o almen e iden- i icada con sus hijos -- ísica, emocional e in elec ualmen e- a 10 la go de su ida. Es o no les apc ece a odas las muje es. >>El e ce g upo de nluje es que puede eque i la an iconcep- ción, es aquél cuyo ma imoni0 h:i en ado en c isis. Dado que el di o cio no exis e, la mayo ia de ellas i e en el limbo de una sepa ación que pueda, o no, ene un ma co legal. La anulación se pe mi e, en p incipio, s610 po ozones muy es ic as y ex ao - dina ias, ales como el inces 0 o la no consumación. El ámi e iene que se a i icado, no sólo px las au o idades ci iles, sino ambién po el ibunal de la Ro a, p ueba del dominio que la Iglesia Ca ólica eje ce sob e oda 1:~ sociedad española. El con ol de la na alidad, de hecho, e a legal bajo la República; al e mina la Gue a Ci il [de 1936-391, la ley eligiosa y la ci il en es a ma e ia se decla a on sinónimas. )>Como se ha is o en o os paises, 10s cambios en la ac i ud de la sociedad hacia la muje y cm especial hacia el de echo a con ola 10s nacimien os, se consiguen s610 si las mismas mu- uPape s,: Re is a de Sociología je es 10s exigen. En una sociedad machis a, es a exigencia se e á como una amenaza al o den públic0 y p o oca á eacciones muy iolen as. Las muje es año an la an iconcepción pa a pode dis- u a del goce sexual con sus ma idos o no ios sin emo a un emba azo indeseado. Pe o es al la inquie ud que cunde en e 10s a ones cuando las muje es salen a exigi las mismas libe ades que ellos han enido desde siemp e, que son capaces de acusa las de inmo alidad, de que e mina 10s cimien os de la sociedad, p opaga las en e medades ené eas y has a odia a 10s a o- nes [...] )>¿CÓmo pod á España hace en e a es os p oblemas? Cabe señala que las soluciones esbozadas en o os paises no siemp e han sido ace adas. Ojalá la sociedad española sepa encon a sus p opias soluciones, sin segui la co ien e y limi a se a hace 10 que se ha hecho en o as pa es., En es e mosaic0 de in o maciones sob e la si uación del abo o en nues- o país, amos a in en a una sín esis de las en e is as ealizadas a a ios ginecólogos de nues a ciudad. Lib amos es a elación en o ma de ex o como si de un único ela o se a a a. De hecho, ue p egun ado un colec- i o de 12 especialis as y és e es un esumen indis in o de odos y cada uno de ellos. ~Quién solici a el abo o en Ba celona? Ul imamen e, se obse a un inc emen o no able en la demanda de abo os. Los p ime os demandan es pe enecen al g upo de las es udian es llamadas <(p og es)>, de un ni el cul u al al o. És as, an e odo, solici a on an iconcep i os; pe o como no 10s oma on, ienen pos e io men e con exigencias de abo o. Acaban ma chándose al ex anje o en un uelo cha e , iaje que du a solamen e dos dias. Si ienen compIicaciones polí icas y ca ecen de pasapo e, eclaman con pa icula ag esi idad es a p ác ica abo i a. Dicen: <(¡Ni enéis na ices pa a hace lo! )> Recien emen e, es e ip0 de pe sonas an ambién asiduamen e a Ce e , en F ancia, en donde pa ece que se p ac ica con muchas ga an ías y con ando incluso con algunos días de obse ación clínica. O as demandan es son chicas jó enes y sol e as que, sin habe se p eo- cupado de la con aconcepción o habiendo p ac icado únicamen e el coi us in e up us, al encon a se emba azadas sin ene una idea cla a de nada, se quedan solamen e con la única idea de que no pueden segui adelan e Aspec os sociológicos del abo o con el emba azo. En onces el abo o es la única solución y piden es a p ác- ica después de habe lo in en ado odo: inyecciones, agujas, bebe ce eza a la luz de la luna llena, y odo 10 que hayan oído comen a en la calle o en 10s medios de sus amis ades. Es as muchachas caen a menudo en manos de alguien, médico o no, que po amis ad se p es a á a libe a las de su si uación. Cabe deci que la p esión socio- amilia ha sido en g an pa e educida y 10s mo i os de es as demandan es suelen se ajenos al qué di án de su amilia o ci culo de amis ades. También se da es a demanda en muje es casadas en e 35 y 40 años que ienen muchos hijos --cua o o cinco. Lo que se in en a en es os casos es desca ga en 10 posible la ca ga a ec i a del p oblema. Finalmen e, cabe deci que en muje es en e 30 y 35 a íos, aunque a eces se solici a, ya suele se nás excepcional. En las capas sociales nás des a o ecidas de la sociedad es a solici ud de abo o p o iene de 10s se ios condicionan es económico-sociales en 10s que se hallan. No malmen e, la clase mis popula suele esol e el p o- blema de un emba azo no que ido po la ia ápida y con pe sonas de su misma clase social. Es deci , conside ando a la clase medica como muy dis an e, sólo end án a e al médico cuando se encuen en con compli- caciones pos abo i as g a es y, a menudo, después del segundo o e ce abo o. eC lál es no malmen e la pos u a del ma ido? El ma ido o compañe o, po lo gene al, se desen iende o al nen e de 10s p oblemas ginecológicos de su muje . De la con aconcepción, de la ape encia sexual y del mismo p oblema men al que supone el abo o. El ma ido, a menudo, se halla en una si uación que no ha p e is o. Su pos- u a puede i desde la in ansigencia y el eque imien o absolu 0 de una solución has a el hecho de pensa que es un p oblema que a ec a exclu- si amen e a la muje . Sin emba go, la endencia nás gene alizada es que se piense en que la solución al emba azo no deseado queda educido al a o no malizado de la esposa con el médico. Lo cu ioso es que, cuando se o mula una demanda de abo o, es nás di ícil de hace azona al ma ido que a la muje . Es deci , mien- as el homb e se mani ies a in ansigen e, a la esposa, a base de a gu- men aciones, se la puede con ence o, po 10 menos, log a que a loje su decisión. En el ondo, se ep oduce aquí la di isión social del abajo amilia , es deci , si la muje no desea ene más hijos, és e es su p o- blema. Incluso en las capas nás bajas de la sociedad, el machismo del a ón se mani ies a en el hecho de que el ma ido p ohíbe oma con aconcep i os <(Pape s>>: Re is a de Sociologia po in e p e a que és os pueden aca ea g a es males. Hay azones de ip0 cul u al: se a a como una especie de mi o o abú que ue za a almen e al ehúso de es os p ocesos. Cabe obse a aquí la decisión inapelable de las muje es que han decidido in e umpi un emba azo. Aunque a eces sus azones sean supe iciales ( al a de dine o, miedo a 10s pad es o emo in undado que les nazca un hijo subno mal), su decisión obedece a mó iles que se han e igido como un absou o. ¿P esen a p oblemas écnicos el abo o? El abo o p ac icado con las debidas condiciones no p esen a en ab- solu ~ complicaciones. P ecisamen e, es á comp obado que iene diez eces menos iesgo un abo o clinicamen e ga an izado que el p oceso no mal de emba azo. Ac ualmen e, co e mucha in o mación sob e di ecciones y yosibilidades de se p ac icado el abo o en el ex anje o. Bas a una llamada ele ónica pa a conce a un encuen o en un in de semana y p ocu a se un pasaje en un uelo cha e . Hay muchísima demanda de es as di ec- ciones y es o es ga an ia de que las cosas se hagan con cie a sol encia. Aunque hay que ene en cuen a que, cuando una pe sona se decide a op a po es a solución, ya lo ha in en ado p ác icamen e odo. En es a cues ión del abo o se dan muchas más segu idades en 10s pdses en 10s que se ha legalizado el abo o y se no a una no able di e- encia a pa i del hecho de su legalización. Se piensa que en es a cues ión se debe ia op a po la azón mo al del mal meno : la única exigencia, en el momen o en que 10s acon ecimien os es án en cie a o ma desbo dando la ealidad, es iba en eque i que las cosas se hagan con ga an ia. En 10s casos de abo os p o ocados po pe sonal no clinico, en 10s se icios de u gencia de un hospi al como el Clínico de Ba celona o la misma Residencia Sani a ia de la Segu idad Social, se han obse ado buena can idad de muje es que han encon ado la mue e como consecuencia del es ado de e dade o desahucio humano en el que se hallan después de es as in e enciones de ca nice os de ba io. Allí se in en a muchas eces a egla 10 que ya no iene solución. Sin emba go, se iene la imp esión de que el núme o de 10s casos desespe ados a camino de disminui . El abo o en sí mismo no p esen a an os p oblemas écnicos como in e ención qui ú gica que como si uaciones dep esi as que se p o ocan en 10s p ocesos pos abo i os. Aunque a eces se haya plan eado como un mal meno o como una si uación limi e y ex ema, compo a a almen e dep esiones subsiguien es. Hay como una especie de culpabilización. Es o se ha obse ado incluso en si uaciones anímicas que siguen al mismo abo o Aspec os sociológicos del abo o na u al. En de ini i a, es á es echamen e co elacionado con el papel social que se le o o ga a la muje : la p oc eación. ~Cuáles son las si uaciones sociales que de e minan la p ác ica abo i a? El abo o pa ece se el acaso de la plani icación amilia . Sin emba - go, en odo es o in e ienen muy se iamen e 10s in e eses de la clase mé- dica. En el Japón, po ejemplo, no se hace plani icación amilia po que 10s médicos hallan más en ables las p ác icas abo i as. En 10s paises en 10s que se ha legislado el abo o, se comenzó pa iendo de si uaciones eales g a es de iolaciones o de la de ección de mal o maciones. Es asi como la génesis del p oceso legal del abo o esponde, pues, a alguna ealidad. El hecho de la legislación de las p ác icas abo i as ha nacido siemp e de una iple causalidad social: la educción de la mo alidad in an il y, po an o, la necesidad de limi a la na alidad; el inc emen o de la asis encia sani a ia y, po an o, las segu idades más ác icas de ga an iza que un emba azo lle e a un nue o nacimien o; y la conciencia social impues a po la plani icación socio-económica. Quizá debe ia pensa se pa a nues o país una solución legisla i a dis in a a la adop ada en o as la i udes. Posiblemen e un p ime paso se ia el acceso colec i o a 10s consejos de plani icación amilia . El inc emen o co ela i o de 10s abo os en paises que han admi ido y legalizado la con aconcepción, se debe segu amen e a la mayo libe ad sexual einan e y al aumen o consecuen e de las elaciones sexuales de oda indole. Esc ibimos a a ios cen os ex anje os pa a hace nos una idea de la si uación eal de las muje es españolas que acuden all pa a some e se a es e ip0 de in e ención. La ga an ia e a de que no se indica ia la uen e in o ma i a y que se gua da ia la máxima disc eción al espec o. El con- enido de las p egun as y su espues a, sin e izada, es la siguien e: dPod ian us edes deci me cuán os p ocesos abo i os de muje es de Ba celona o, más gene almen e, de España se han seguido en su ins i ucidn úl imamen e? En nues a p ác ica son ap oximadamen e en e 200 y 300 muje es españolas al mes las que ienen aquí pa a una in e upción de emba azo. La mayo ia esiden en Ba celona y Mad id. Sin emba go, ienen de odas pa es de España, po ejemplo: La Co uña, Bilbao, Za agoza, Huel a, Se illa, e c. ¿Se dan casos de muje es que han sido in e enidas más de una ez? Hay muje es que habian abo ado p e iamen e en España o ue a de ella. <<Pape s,: Re is a de Sociologia La azón es po que ob iamen e en España es di ícil accede a la con a- concepción. Cuando el hecho se epi e en d ex anje o, es p eciso asocia lo a un cie o ip0 de pe sonalidad: o po una inep i ud a educa a su hijo a causa de su p opia es uc u a de pe sonalidad, o po causa de su si uación económica eal. ~Cuándo empezó y qué e olución se ha $expe imen ado al espec o? Cuando una pe sona insis e en epe i un abo o es impo an e e 10s e o es de un a amien o p e io. La eacción del médico y el miedo que és a puede p o oca juega un impo an e papel en el caso de España. Nos e e imos e iden emen e al ehúso a da un a amien o con aconcep i o. Es a aplicación es plausible del hecho que aún exis e una c eencia mí ica en 10s posibles e ec os nega i a de la con aconcepción y del hecho que mu- chos médicos sien en epugnancia a p esc ibi la con aconcepción a muje es no casadas. Sin emba go, c eemos que no bas a la p o isión de medios con- aconcep i os. Hay que ene en cuen a que la epe ición de los abo os aumen a al i mo mismo de la p ác ica social. Es e aumen a no excede el 1 %. ¿A qué clase social pe enecen es e ipo de nuje es? La mayo ia de las muje es que ienen de España es án ecomendadas po médicos espa- ñoles. El núme o más impo an e p o iene de abajado as de hospi al: en e me as, elacionadas con médicos, pe sonal écnico de labo a o ios, e c. Hay asimismo un núme o ele an e de pe sonas que ienen un abajo mó il o libe al: aza a as, sec e a ias de compañías in e nacionales, e c. A medida que a inc emen ando su núme o, iene más gen e po su cuen a que pe enece a las capas más des a o ecidas de la sociedad española. iCuán o les cues a económicamen e una in e ención de es a especie? La in e ención asciende a 10.000 p as. Es a can idad incluye la es ancia en la clínica, el abajo de labo a o io, la consul a y 10s hono a ios del ci ujano y el anes esis a. CPod ian indica us edes 10s g upos de edades o, po 10 menos, e1 in e alo de edad modal en el que se expe imen a más demanda? Las eda- des se ex ienden indisc iminada nen e en un in e alo que a desde 10s 13 a 10s 42 años. ~Conoce us ed las mo i aciones p o undas que impelen a some e se a al in e ención? Las ca ego ías p incipales de mo i aciones son las cinco siguien es: mad es que no han con aído ma imonio, o sea, sol e as; mu- je es sepa adas de sus ma idos y que, mien as siguen el p oceso de sepa- ación y además an e la imposibilidad de ob ene un di o cio, han sido emba azadas po o o a ón (se a a aquí de una mo i ación p opia y exclusi a de España y cons i uye asimismo un al o po cen aje sob e el