LA < SOCIOLOG A DlEL FRAJ IQUIShIO>> REVISITADA
Amando de Mipel
(Uni e sidad de
Yale.)
A quien iene po o icio eje ce una egula c i ica in elec ual, el ha-
ce se la au oc í ica esul a ope ación menos simpá ica, ya que ine i able-
men e se o na de ensi a. Es sabido (que el. lance menos is oso de la
au omaquia es el don anc edo. P ocu a é da , po an o, algunos capo azos
aunque s610 sean de salón en es e men :s e de con es a explicando a mis
amables c i icos de la
Sociologia del anquismo.
Tend ia que con a de algún modo la his o ia na u al de es e lib o,
bas an e p osaica po cie o. No es un lib o-soli a io, sino que se enga za
en o os que inie on an es y algunos que end án después. Yo pedi ía
a mis colegas que u ie an es o en cuen a en
su
lec u a c i ica. El p ece-
den e inmedia o es una se ie de abajos sob e la es uc u a social española
en 10s que -explicablemen e- quedaban al os de un necesa io análisis
de la es uc u a polí ica. Algo ya habia hecho con Linz sob e el análisis de
dis in as éli es, pe o al aba un es udio algo mis sa is ac o i0 sob e la
ca ac e ización sociológica del al o pe sonal poli ico y de su exp esión
ideológica. Habia que delimi a el campo y escogi po azones de pa si-
monia cien í ica el elenco de 10s minis os de F anco. No s610 po esas bien
epu adas azones. Con iene hace expííci as o as mis pe en o ias. Hay
que ecu i o a ez a la his o ia na u al. Resul a que en
1973
se me pidió
(po Juan Linz) un capi ulo sob e el o igen de 10s minis os de F anco
pa a no sé qué
eade .
El capi ulo lleg6 a de, mal y nunca, y 10 que es
peo , se ue engo dando sin que e has a log a la en e gadu a de lib o.
En
Blanco
y
Neg o
publiqué un ocasional a iculo esumiendo algunas de
las conclusiones de al esquisa. Resul a que el al a iculo ue leido po
Ramón Se ano en el momen o en que eg esaba a Espa ia
a
hace se ca go
de la nue a Edi o ial Eu os. Tal ci cuns ancia p ecipi ó -más
dá
de mis
p opósi os- el que el manusc i 0 pasa a a la imp en a, con más apidez
de la que hubie a sido menes e en un mundo habi ado s610 po p o eso-
es. Sin emba go, e a la p ime a opo unidad que se me p esen aba desde
la España in amu os pa a acome e u ia p ime a desmi i icación de más
de es decenios de indiscu ido monopol~o ideológico. Algún ce cano colega
me asegu ó que el lib o no pasa ia la censu a; a o unadamen e e ó.
Sociología
del
anquismo
Todo lib o es limi ado. Déjeseme deci e l el caso que nos ocupa 10 que
p e endi hace y 10 que iba quedando po hace . En la edacción inal, de
acue do con 10s p opósi os del edi o , mi idea ue la de esc ibi un lib o
no necesa iamen e pa a 10s en e ados y menos aún pa a el ci culo más
es ic o de sociólogos
y
pa asociólogos.
El p oblema es que luego si son sociólogos 10s que hacen las c i icas.
Es cla o que se a aba de un ensayo esc i 0
desde den o,
y menos jus i-
icable pe o no menos e iden e que se p oponía deja a un lado el caso
Único y decisi o del p opio F anco (el bau is a de oda la ep esen ación).
Dicho 10 cua1 no me queda más que con esa el pecado de anidad del
i ulo:
Sociologia del anquismo
es una exp esión clemasiado al isonan e
pa a an as manquedades. Bs a es la c i ica en la qixe coinciden muchos de
mis colegas
y
sob e odo es udian es. En 10 que cabe una de ensa, diga-
mos, del o icio de esc ibi : esul a que 10s lib os son, en e o as cosas, un
medio de comunicación colec i a some ido como o os a las leyes del me -
cado. Una de dlas es que la p esen ación del lib o
ha
de se endible (que
no enal). Pa a ell0 el i ulo debe de esul a a ac i o. En el mundo
del ensayo sociológico es allan esos í ulos as uosos de un Pe e Be ge
como
A
Rumo o Angels
(que pod ia ad d se po
Mu'sica celes ial)
o
The Sac ed Canopy
(algo asi como
La bó eda sac osan a
o
La cúpula del
cielo),
que han dado la uel a a la an año an p osaica sociologia de la
eligión. Quie o deci que el i ulo de un ensays no iene po qué se
un ac a no a ial. He de deci , además, en mi lesca go que si bien la
Socio-
logia del anquismo
esul a un olumen alico o po su índice, el lec o
pacien e pod á comp oba que al enunciado se jus i ica un algo más si
se a iende a una ilogia edac ada du an e ICIS dos a ios siguien es, en 10s
que 10s acon ecimien os poli icos han pe mi ido unas dosis de ole ancia
bas an e es imables { odo es ela i o). Puede que 10s lnue os í ulos cojeen
del mismo pie, pe o ahi an:
Cua en a millones de spañoles, cua en a azos
después; F anco, F anco, F anco; La he encia del anquismo.
En el p ime 0
acome o el odo ambicioso obje i o de comp ende la
sociedad
en
cuan o se
quiso que ue a dominada po un sis ema de olases
e
ideologías bajo el ex-
pe imen o anquis a. En el segundo me in e eso po lo que en an e io es
pesquisas habia esul ado más ine able: la
pe sonalidad
del dic ado en
cuan o ansmi ida en una de e minada co icepción p opagandís ica. El
e ce lib o es una especie de e isión y sín esis de 10s an e io es análisis
con pa icula e e encia al uncionamien o de la polí ica bajo el anquis-
mo. Es e Úl imo abajo, además, se con eccionó en pa e como espues a
a las c i icas que en es e núme o de
Pape s: Re is a de Sociologia
se hacen
a la
Sociologia del anquismo.
Pod ia se conside ado, po an o, como la
e isi ación que aquí hab ia de inclui se. Tamaña desmesu a no co ige en
<<Pape s,: Re is a
de
Sociolog a
nada
mi
endemoniada po 10 que debe ia pone pun o
inal.
Si no 10 hago es po que debo acusa ecibo de alguna mane a a 10s es ima-
bles enjuiciamien os que me hacen aquí mis compañe os.
El esc i 0 de Gine es el más pe sonal y el que con iene mis o undas
a i maciones. Lo más cu ioso de odo es que en 61 habla más de sí mismo
que del lib o obje o de sus aco aciones. Asi con apone el <(lib o equí oca-
men e llamado
Sociología
del
anquisme>>
con 10s <(modes os>> papeles en
10s que él in en a explica <(la na u aleza exac a del. égimen anquis a),.
Nada menos. La e dad es que, pese al desacue do en el ono y ~ o undidad
del análisis, las in es igaciones de Gine y Se illa-Guzmán no di ie en de
10s p opósi os axonómicos de la clásica o mulación de Linz sob e el égi-
men au o i a i0 que a su ez ue el semille o de mis p opias a e iguacio-
nes. Es deci , que a 10s sociólogos nos gus a sub aya las disc epancias
como hon ado eje cicio masoquis a, pe o 10s lec o es a isados luego se
pe ca an de las muy sus anciales coincidencias que nos unen a las c escue-
lasn p esun amen e más dispa es. La p ueba es que en las con e saciones
p i adas solemos es a más de acue do que en 10s esc i os
o
en 10s con-
g esos. La o ganización de la disc epancia es un poco nues o o icio.
Gine se solaza en la c í ica de 10 desmesu ado del i ulo y a i ma
segu o que el lib o en cues ión <{ni an s610 cons i uye un p incipio de
sociologia del
anquisme)>.
Me p egun o po qué no puede se un hones 0
p incipio el dispone o denadamen e 10s c i e ios con 10s que se en ienden
las ideas de 10s colabo ado es de F anco que han dedicado más iempo
a esc ibi . Pa a mi, desde luego, ha sido un es imulo pa a segui in es i-
gando, como pod á comp oba Gine si me sigue leyendo. Ve d, po
ejemplo, que si me he pa ado después a p esen a la igu a del p opio
F anco en el con ex o de 10 que ha sido la o mulación ideológica del
anquismo. Lo he hecho en la p ime ísima ocasión en que he podido,
y
aun asi man eniendo algunas cau elas. Me ex aña que
a
Gine le deje
c es upe ac o>> el que an es de allecido el gene al no me hubie a a e ido
a inclui a F anco en el análisis del sis ema de pode . Es e iden e que
uno debia de e i a al ema si que ía segui i iendo en su país. M i es
1
po la sociologia oda ia no ha habido ninguno.
Mi
< endémico espe o
po 10s da os)> --como dice Gine - me lle a a no pode ol ida me de
es os pesados condicionamien os de la ealidad.
En Úl imo é mino las objeciones de Gine se educen a que engo
que segui in es igando o os muchos aspec os que 61 conside a impo an-
es (y yo ambién). Pienso segui ese consejo has a donde 10 pe mi an mis
ue zas, 10s da os y 10s homb es.
La c i ica de F ancisco He nández coincide con Gine en el poc0 gus o
que a ibuye al concep o de <{ amilias pa a en ende el anquismo. Po
Sociologia del anquismo
nás que 10 pienso no acabo de e qué u ilidad se puede segui de p es-
cindi de es e concep o, acuñado --dicho sea de paso- pa a en ende
o o cu ioso ejemplo de égi nen au o i a io: el mexicano. Me adelan o
aquí a la objeción de Payne de que el es udio del anquismo a anza ía
nás de compa a 10 con 10s ascismos eu opeos que con 10s modelos más
lejanos de 10s sis emas la inoame icanos.
E!;
posible. Sin emba go, a mi
me sigue en ando cada ez nás el co ejo coli el caso mexicano, conscien e
incluso de las p o undas di e encias que le sepa an con el anquismo. El
hecho de que algunos p ominen es anquis as haya n que ido y no hayan
podido < mexicaniza )> el égimen español e:s de una singula ele ancia
in elec ual. Comp ende un hecho social es da cuen a de las di e encias
especí icas que 10 dis inguen de o os simila es. La noción de <<g up0 de
p esiÓn)> no es un mejo sus i u i o de la de < amilia>>, como sugie e F an-
cisco He nández, po que g upos de p esión 10s hay en odas pa es, pe o
la noción de << amilia)> polí ica se ha emp1e:ado con éxi o pa a desc ibi
al égimen mexicano, y yo c eo que ambién si c: pa a analiza las pecu-
lia idades del anquismo. Pa a empeza , es una exp esión u ilizada po 10s
p opios pe sonajes de la ep esen ación anquis a, 10 cua1 p opo ciona una
pis a sob e su ele ancia. De acue do con
nd
c i ico en que < es siemp e
n~ás signi ica i o
10
que se hace que 10 que se
pi ens:^)>,
pe o casi siemp e
y
a la la ga 10 que se hace de impo ancia es po que alguien 10 ha pensado
hace . Los e oluciones y con a e oluciones odas han enido su lib o.
No hay ideologías g a ui as.
Las obse aciones de Payne son las nás despegadas, suge en es y aca-
démicas. Resul a pa icula men e a inada la que se e ie e a la conside ación
del anquismo que se e ela de mi lib o como si ue a un acaso
única)>
sin an eceden es ni semejan es. No c eo que :%sí sea y si mi análisis da esa
sensación se debe en pa e a mi igno ancia: sé muy poc0 de I alia, Po ugal,
México o A gen ina, pe o 10 su icien e pa a da me cuen a de que es im-
p escindible ahonda en el conocimien o del ascismo, el salaza ismo, la
<<p ila ía)> o el pe onismo pa a en ende 10 que ha sido su pa ien e, el
anquismo. Tales analogías no son s610 o males. De hecho 10s naciona-
lismos y au o i a ismos se copian unos a o os. En ese sen ido con ies0
que Payne iene oda la azón al ex aiia se de mi exage ada a i mación
de que el anquismo es el égimen au o i a i(> c más pu o que se conoce)>.
Es e ip0 de a i maciones an ca egó icas 10 que esconden es igno ancia;
una ez mis he de econoce la mía.
También señala Payne la ausencia de 10s ex os del p opio F anco en
el análisis de 10s componen es ideológicos del anquis no. Ya he señalado
las azones i acionales que me aconseja on al ol ido, con más espe o
po mi in eg idad ísica que po la ciencia. Con odo, engo que eco da
< Pape ss: Re is a
de
Sociologia
un a gumen o bas an e obje i o: el pensamien o de F anco es muy poc0
o iginal, impone un sello escasamen e pe sonal, a di e encia de 10 que
pod ia encon a se en Mussolini, Pe ón o Salaza , Es e hecho no es sino
consecuencia de o o de indole más gene al, que es el que me ha es imu-
lado a mi a segui in es igando en la línea que me he p opues o, a sabe ,
que
F anco es
la
consecuencia del anquismo
y no su causa como la
oz
abs ac a sugie e. Desa olla aquí es a idea cen al me lle a ia a desbo da
el iempo y el espacio concedido a una e is a como la que en es as
páginas me ha p opues o el compilado . Realmen e he encon ado excelen-
es y es imulan es al máximo las p ecisiones de mis colegas. Me conside-
a ia sa is echo si algún lec o log a a ex ae sa ia su icien e de ellas como
pa a alimen a el es ue zo in es igado que hace al a pa a explica nos
sa is ac o ia nen e 10 que signi icó ese longe o expe imen o an idemoc á-
ico que hemos dado en llama anquismo. Yo necesi o esa explicación
pa a segui i iendo, po que la e dad es que nací en él y no he conocido
o o sis ema polí ico.
Recibo la c i ica de So elo a ocho mil millas de dis ancia de mi an e io
esidencia en España y ocupado en en ende o a sociedad que no es la
mia, la no eame icana. Hace ya unos meses que esc ibi las o as c i icas
y un siglo me pa ece. Con ales dis anciamien os di ícil me pa ece que
pueda pone me a e lexiona o a oz sob e 10 que signi icó hace la
Socio-
logia del anquismo
en su dia. Una cosa engo que ag adece a és a
y
a
las o as c i icas: el es imulo que me p es an a segui in es igando, a con-
inua en ocando nue as cues iones, a ansi a o as a enidas. La cosa
esul a po o o lado agobian e, pues no pa a uno de e mina un lib o
cuando 10s colegas le dicen 10s es o cua o que pod ia hace pa a ellena
las lagunas del p ime o.
La c i ica de So elo me ha pa ecido ex ao dina iamen e aguda y bien
cons uida y desde luego la menos i ónica de odas. Lo más a oz pa a
mi no es su al a de i onia (cada uno que esc iba como quie a), sino que
no haya comp endido que yo u iliza a ese a ma o ese disposi i o es ilis-
ic~ en mi esc i o. Me desespe o cuando un lec o me lee con la ascé ica
ialdad que end ia un hipo é ico his o iado del aiio es mil que desem-
pol a a 10s lib os que aho a hacemos. Yo jamás esc ibo pa a ese an ipá ico
e hipo é ico pe sonaje, sino pa a 10s lec o es que conmigo padecen las
mise ias de es e mundo. Po es0 empleo an as comillas y ago o 10s signos
o og á icos. Aho a Veo que oda ia he sido escue o. Cuando hablo de la
<<o iginalidad)> del anquismo end ía que habe lo esc i o con nás comi-
llas y admi aciones, ya que nos al an signos en nues a esc i u a pa a
deci las cosas con i onia. ¿Se ia mucho pedi a So elo que me leye a sin
esen imien o y con un ánimo algo nás gozoso?
Sociologia
del
anquismo
Coincide So elo con o os c í icos en pone en cua en ena la cali icación
de < au o i a io)> que doy (y dan o os) al Sgimen anquis a. La cues ión
cie amen e es deba ible y me ece una ul e io conside ación. Cada ez
es oy más en ado a supone que en su concepción ideológica el anquismo
(que no ue, po supues o, ningún in en o de F anco,
ni
nada o iginal) no
ue sino una de i ada y nacionalis a e si jn del ascismo. El elemen o
< o iginal)> ( i e Dios que no hay nada melio a i o en la cali icación),
po que así 10 e a el país, ue el peso an ex ao dina io que se dio al
elemen o ca ólico, algo inédi o incluso en la I alia de Mussolini. No hay
más que compa a el discu so de Mussolini después del Pac o de Le án
y la aseologia o icial española con ocasión del Conco da o de 1953 y no
digamos la li e a u a sob e la jus i icación dd : la gue a ci il como < C uza-
da)>. Tampoco es que el égimen de F anco haya sido < ca ólicon, dado
que el equi alen e español de la Democ acia C is iana no ha enido mis que
una pa cela de pode en el epa o de in luencias. !;e a a de un ca oli-
cismo especialmen e domés ico y ús ic0 al que yo he asimilado el adje i o
de c ailunon que con an a g acia emplea a Menindez y Pelayo. El <( as-
cismo ailuno)>, sob e odo en sus o ígenc-s ideológicos, sí que ue la
<(o iginal)> c eación de una de echa más uncicwacial que emp esa ial. Sob e
el ema empecé algunos 60s a in es iga (con Benjamín Ol a, sin que
oda ia hayamos dado in a nues as pesquisas. Segu amen e se án dos, y
no uno, 10s lib os que su jan de al emp esa: Ol a anda a la caza de 10s
elemen os p e ascis as en el nacionalismo de 10s años 30 y yo as eo 10s
componen es < ailunos)> de al empeño. Si log a ~os documen a ales
p eceden es se e d muy bien, c eo, que el Gene al F anco se 10 encon ó
odo hecho. Tenga paciencia mi colé ico colega So elo.
De 10 que sí me cong a ulo es de la adesazón del lec o )>, que se&
mi c i ican e se de i a de <(la di icul ad de encaja el lib o en un géne o
p eciso)>. La di icul ad e a bien p emedi ada po
mi
pa e. Mis a o i os
son siemp e 10s lib os que no ienen géne o p eciso, 10s que cons i uyen
la desespe ación de 10s biblio eca ios. Con odo, me pa ece excesi o, in-
me ecido, el elogio que me hace So elo de conside a me <(pe iodis a)>, po
10 cua1 10 ag adezco doblemen e. En cambio, no puedo menos de queja me
de su juicio sob e mi < animad e sión po los compa a i e s udies)>. ica-
amba! Es la p ime a ez que oigo una cosa así. Siemp e he c eído que
en mi o mación e a casi un icio el a a cle compa a siemp e la si ua-
ción espaííola con la de o os paises de simila es coo denadas cul u ales.
Tengo cien os de páginas esc i as en las que se in en a compa a algún
da o de la sociedad española con o o de Po ugal, I alia, México, e c.
La
e dad es que mi in es igación no ha sido nuy ecunda, pe o lo mismo
se puede deci de o os <(compa a i is as)> an ingenuos como yo. El icio
c Pape su: Re is a de
Sociologia
de compa a no se me a a qui a y po eso ando es udiando aho a la
p oducción ideológica USA, después de odo el cen o del cual somos pla-
ne as 10s paises pe i é icos.
Lo
que más me ien a es el es udio del sis ema
mexicano y algunas páginas le he dedicado, cuando an poquisima a ención
ha me ecido a o os colegas españoles (sal ando a mi c i ican e
y
al
sin-
gula lib o de Ma sal sob e La somb a del pode ).
Apun o humildemen e las co ecciones a e nas ( éase la i onia, po
el amo de Dios, no se me aya a deci que soy del
Opus
po emplea al
lenguaje) de So elo sob e
mi
mala lec u a de Webe . De Webe
y
de
an os o os. No es la eo ia sociológica mi ue e, como es no o io.
Respec o a la esis cen alisima de la c i ica (di iase que es aba ya pen-
sada an es de lee mi lib o) de que la Sociologia del
anquisme
es el an-
quismo de la Sociologia, me cabe poc0 que &adi . En amos en 10s aspec os
menos cien ídicos de la ciencia. Siemp e se puede ea giii que la c í ica
de So elo es el e dade o modelo de la sociologia que se hacía en el an-
quismo, pe o así no e mina lamos nunca. Si de 10 que se a a es de
pu i ica la disciplina con el código de que odo el que no escogió la libe ad
del exilio en iempos de F anco es
un
anquis a, pues apaga
y
ámonos.
Hon adamen e a mi las cosas me pa ecen de o o modo. No me a epien o
de habe esc i o odo 10 que he esc i o, au ocensu ado
y
censu ado po
o os, aunque, como es lógico, de ol e a esc ibi lo 10 ha ía aho a de o o
modo. Ag adezco a 10s dioses
el
habe nacido en mi iempo
y
que me
concedie an ese gamo de i onia que es 10 Único que Salamanca (mi ie a
y mi g emio, po una ez en 10s dos sen idos) no puede p es a .