ALGUNAS ACOTACIONES
AL
ANALISIS
DEL
FRANQUISMO
SEGUN AMANDO
DE
MIGUEL
Sal ado Gine
(Uni e sidad de Lancas e )
En 1975, y más o menos po las mismas echas, Amando de Miguel po
un lado, y el que es o esc ibe, po o o, publicá,bamos papeles sob e el
égimen. Los suyos apa ecían en o ma de un lib o equí ocamen e llamado
Sociologia del
F anquisme,
des inado a ene una di usión ex ao dina ia
du an e 10s du os úl imos meses de ida del gene al cuyo nomb e se ha
iden i icado con el égimen que su e España desde 1939. Los dos, mucho
mis modes os, consis ian en un me o análi!jis sob e la na u aleza exac a
del égimen anquis a, y habían sido compues os conjun amen e con
Edua do Se illa-Guzmán y publicados en 10s pa isinos
Cuade nos de Ruedo
Ibk ico,
en o ma de ensayo. Cualquie a que, habie ido leído el lib o del
p o eso Amando de Miguel, lea después nues o abajo se pe ca a si en
seguida de que exis en di e encias impo an i:~ de pml o de is a y de e a-
luación del enómeno. O o an o ocu e con sus no ables apo aciones
sob e la es uc u a social de España, o sob e cie os aspec os de la cul u a
española, con enidos en sus a ículos, esc i os y comen a ios, si se compa-
an con 10s dos, siemp e meno es en can i ad y ex ensión: unos y o os
es án compues os desde pe spec i as asaz di e en es, si bien exis en cie -
as zonas de coincidencia nada desdeñables. (No obs an e, y pa a solaz
de maniqueos, en 10 que sigue me es o za é en sub aya disc epancias más
que coincidencias.) Quizá .odo es o explique po qué sus esc i os hayan
apa ecido odos en España y bajo el anquismo -con la hon osa excep-
ción de un censu ado capi ulo sob e el pode en el In o me FOESSA 1970,
po o a pa e nada
explosi a-,
mien as que les míos han apa ecido
odos ue a y han su ido odos el e o de la censu a, incluso en el mo-
men o en que es o se publica.
Con a 10 que pueda opina un lec o poco a isado, es as compa a-
ciones no son nada odiosas, sino que se e ie sen u ldamen almen e al hecho
de que cada uno de noso o!; ha adop ado una ac i ud di e en e, pe o igual-
men e espe able, an e 10 que se ha podido deci y an e 10 que e a me-
nes e deci públicamen e, en España, sob e el anquis no. Yo siemp e
he comp endido la de Amando de Miguel y 61 ha hecho 10 nismo con la
c Pape s)>:
Re ils a
de
Sociologia
1
mia, La suya es la del posibilismo democ á ico, la de deci odo, y a eces
un poc0 más de 10 que le dejan, y p ueba de dlo ha sido algún opezón
desag adable que ha enido 41 con la au o idad más o menos compe en e.
Yo, que soy un poc0 mis jacobino, he op ado po deci odo 10 que
pienso, o calla me. men as 10s especialis as en é ica se en egan a la
disquisición sob e cu61 es el mejo camino, Amando de Miguel y yo, con
el abajo !que enemos, no amos a pe de ni medio minu o en al emp esa.
Todo es o de e e i me an o a mis esc i os cuando de 10s de mi cdega
se a a iene una azón muy p ecisa: cuando iba a empeza a hace la
c í ica de la
Sociologia
de2
F anquisme
e iba con eccionando sob e una
cua illa
el
guión de dla, me iba saliendo algo así como una epe ición
po meno izada de mis p opias posiciones sob e el anquismo, con alguna
duplicación sob e aspec os de la sociedad española que ya engo dichos
en o o luga , si bien siemp e con menos p olijidad que 10s de Amando
de Miguel. Hones amen e, pues, ale más no epe i me (o epe i me muy
limi adamen e) y limi a me aquí a a ios comen a ios soib e el lib o que
me ocupa, habiendo dejado cons ancia de que en cie o sen ido mi c i ica
ya es 6 hecha implíci amen e en o o luga , pues mi en oque a menudo
excluye el suyo. Po o o lado, con iene que en a ice que en algún e eno
mi c í ica de la ob a de Amando de Miguel s610 puede se ci cuns ancial:
po ejemplo, mis conocimien os sob e las po él llamadas éli es (es deci ,
sob e 10s que mandan) son muy pob es y mi in e és po el es udio de la
ideologia del anquismo ha sido siemp e ahogado po el edio y po un
desin e és ayano --en un sociólogo- en 10 injus i icable.
Lo única in e esan e de mis opiniones es que puedan se i pa a es a-
blece un incipien e diálogo en e 10s del g emio en España, del que
es amos ha o necesi ados. Los sociólogos del país adolecemos de un mal
g a e: la al a de c i ica mu ua de nues as labo es. Es o es en pa e culpa
del anquismo (aquí odo es siemp e c culpa)> de alguien o de algo ajeno),
pe o es ambién dolencia que nos iene ya de muy lejos, y que hab á que
supe a de una ez. Nos amos des ozando en p i ado
y
o almen e de
10 lindo, pe o no osamos hace la c í ica de nues o abajo obje i ado.
Así, he oido demoledo es comen a ios sob e la p oducción del economis-
a
X
o
del his o iado Y, p onunciados po colegas suyos, y cuando, im-
p esionado po el peso del a gumen o, les he in i ado a que las plasma an
en esc i os bien azonados han cambiado ne iosamen e de ema o me han
dicho con encomiable cando que < mien as
X
o Y es u ie an en 10s p ó-
ximos ibunales de oposiciones)> o que c mien as du a a el égimen),, el10
e a demasiado a iesgado pa a sus in e eses. Así es amos.
Amando de Miguel ha sido una excepción a es a egla, aunque po
o una no la única en el país. Ya en sus dos lib os sob e la sociologia
Sociologia del anquismo
española empezaba a en en a se con la a ea de analiza el es ado de la
disciplina.
Y
digo comenzaba po que ni en esos ni en su ponencia al
Cong eso mundial de To on o de 1974 ha hecho 10 que se dice un análisis
de con enido del p oduc o de la p ác ica sociológicn española.
A
10 cua1 61
eplica ia,
y
con azón, que no e a ésa su in ención. Espe emos, no obs-
an e, que sea ésa p ecisamen e la in ención de algún in es igado . Empieza
a se ho a de que se e alúe igu osa y sis emá icamen e 10 que hemos
hecho odos, colec i amen e, desde el in de la gue a. En al e aluación
es segu o que la
Sociologia del F anquismo
ocupa & .un luga descollan e.
De la lec u a de es e in e esan e lib o he sacado a ias conclusiones
p o isionales, que expongo a con inuación.
1.
La
< Solciologia del F anquismon no
es
una solciologia del anquis-
mol.
Su au o ya debia sospecha lo, po cuan o
(p.
:LI) a i ma que en
el
lib o 10 que cuen a es el s~ib í ulo, que eza < Análisis ideológico de 10s
minis os del égimem. Po o a pa e, una e ce a pa e del ex o es á
dedicada a una desc ipción biog á ica de minis os (con cie os elemen os
analí icos secunda ios), seguida de una clasi icación de los g upos en el
pode , que desemboca en
un
e dade o análisis de la ideología u ilizada
po el anquismo. Na u almen e, odo es o es, en p incipio, in e esan e,
pe o ni an sólo cons i uye un p incipio de sociología del anquismo.
Una sociologia del anquismo debe se una indagación que con enga,
po 10 p on o, 10s siguien es componen es: 1) una e1;xbo ación concep ual
y eó ica de la na u aleza exac a del égimen, seguida del lanzamien o
de una hipó esis sob e sus causas y e ec os;
2)
un análisis igu oso del
apa a o de es ado, con especial a ención a la. igu a cen al del dic ado
como ins i ución cla e;
3)
un análisis de 10s codic os de clase, pau as de
mo ilidad social, modos de coop ación polí ica, medios de dominación
de clase y de neu alización de la oposición, y demás elemen os a ines,
en e 10s que descuella el es udio de en qué sen ido es el égimen un ac o
es uc u an e de la sociedad española; odo el10 acompañado de una pe io-
dización his ó ica en que se ponga de elie e las a iaciones de es os ele-
men os a a és del iempo, y su elación con canqbios socioes uc u ales
y
económicos; 4) el es ablecimien o de la dlación exac a en e el es ado
anquis a y la es uc u a económica especí ica de España;
5)
la indagación
de las ideologías p ac icadas po las clases dominan es y po sus agen es
en el pode , que incluya una explicación de las mudanzas ideológicas ocu i-
das y de la concu encia en e las di e sas a ian es de la ideologia an-
quis a
- alangisme,
opusdeismo, cle ical ascic;mo, e a e a-, así como su
pues a en igencia a a és de la ed de ins i uciones de la cul u a ci il
del égimen: escuelas nacionales, adio, NO-DO, Iglesia, e cé e a;
6)
un
uPape sn: Re i s a
de
Sociologia
es udio de la ins i ucionalización de la ep esión polí ica a odos 10s ni eles
desde
1939
y
de las a ias espues as popula es -4bediencia pasi a, huel-
gas, colabo acionismo- y de 10s pa idos an e ella; y
7)
una explicaci6n
his ósica, esencialmen e sociológica, del o igen del égimen
y
de su no able
éxi o a a és de cua o decenios. Como quie a que el lib o que me ocupa
s610 in en a con es a algunos aspec os aislados, aunque impo an es, del
epig a e
5),
con algún uso de exigencias indicadas en el
1)
y algún a a-
mien o de 10 se ialado en el 2), no es posible en ende lo como sociologia
del anquismo, sino como una ap oximación a cie os aspec os de la con-
duc a y e ó ica de 10s de en ado es del pode polí ico, en e 10s que
Amando de Miguel excluye inexplicablemen e y de un modo que me deja
es upe ac o, al mismísimo gene al F anco. Me p egun o si no hab á caído
momen áneamen e en esas ensoñaciones de 10s ma xis as es uc u alis as
-de quienes en spa iencia an lejos se halla- que de an o habla de
c supe es uc u as)>, c o maciones sociales)> y < modos de p oducciÓn)> se
ol idan de déspo as
y
g an isi es. Sin a a emas como el
4)
y el
7)
no
hay sociologia posible del anquismo.
2.
Un égimen despd ico no es un me o égimen au o i a io.
Desde
el p ime momen o el lib o que comen o se apoya sob e la noción de
< égimen au o i a io)> al como ha sido desa ollada po Juan Linz (pp.
19
y
20).
A mi en ende , es a noción es en demasía imp ecisa, pues puede
aplica se con igual jus icia al gene al F anco y al gene al De Gaulle,
amén de a ios o os gene ales mis en una a iedad de egímenes polí icos
y de a ios ci iles que han es ado en la cúspide del pode . Con iene dis-
ingui , po un lado, en e egímenes epublicanos con es uc u a p esiden-
cialis a y je es de gobie no 8(y/o de es ado) au o i a ios,
y
po o o,
déspo as a 10s que se a ibuyen pode es ca ismá icos y sal acionis as,
i esponsabilidad en e sus p opios gobe nados (con esponsabilidad s610
an e en elequias: la his o ia, la di inidad)
y
cuyas Ó denes son obedecidas
ciegamen e po odos
sus
se ido es que pa icipan del pode po delega-
ción o de la adminis ación po coop ación, mien as no caigan en des-
g acia. Hace poco un comen a is a en el <+Dia i0 de Ba celona)> a i -
maba que es a isión mía cons i uía una me a eacción semán ica a la
posición de Linz. Nada más lejos de la e dad: en ende el égimen de
F anco como una o ma de despo ismo (ligada inex icablemen e, cla o
es á, a un modo especi ico de dominación de clase) no es sepa a se sólo
semán icamen e de Linz y de su escuela en es e e eno, sino e las cosas
de un modo di e en e. Lo que es in e esan e en el caso de Amando de
Miguel es que en las pp. 245 y siguien es, cuando habla del < au o i a ismo
básico)> del égimen su endémico espe o po 10s da os -una de sus
Sociología
del
anquismo
mejo es i udes- le lle a a pone excelen es ejemplos del modo despó ico
de dominación -si bien siemp e en el ni el ideológico- que culminan con
una sublime compa ación en e los discu sos de G i in y 10s de monseño
Esc i á, que ella sola se ale mi más e usi a elici ación.
La noción de au o i a ismo no puede sino complace a 10s p opios
anquis as, pues sus conno aciones pa e nalis as son ob ias, mien as que
sus implicaciones i ánicas quedan en o ma p oblemá ica. Ellos no han
negado nunca el pa e nalismo au o i a io,
y
mucho menos desde que
a chi a on po inú il y demasiado ascis a s11 cc eo ia )> del caudillaje poli-
ico. Po mi pa e, no conside o necesa io p oba que España, desde 1939,
ha su ido una dic adu a de clase (bu guesa) eje cida a a és de un dés-
po a en la cúspide de una coalición eacciona ia.
La
ca ga de la p ueba
de que el égimen ha sido s610 au o i a io no ecae sob e mis espaldas,
sino sob e las de 10s p o eso es Linz
y
De Miguel. (No sé si se á necesa io
acla a que yo no conside o el anquismo como o ali a io; en mi ipo-
logia, que es oy dispues o a mejo a o desca a si doy con una mejo , 10s
egimenes con p e ensiones que pod íamos llama absolu is as se di iden,
undamen almen e, en dos, 10s despó icos
y
10s o ali a ios, cada uno de
ellos con un apa a o de es ado di e en e, g aclos di e en es de ccplu alismou
de clase, y o os asgos que huelga aqui po neno iza .)
3. Los indicado es de la aSociologia del
F anquisme>>
imen una
impo ancia secunda ia. Po c indicade es>> en iendo aqui, pa a simpli-
ica , cie os da os cuan i icados po Amando de Miguel sob e 10s gobie nos
del égimen y sus miemb os, como son, po ejemplo, las cuo as empo ales
(du ación) de 10s minis os en sus ca gos. Si11 que e minimiza 10 que de
e elado engan 10s g á icos y po cen ajes p esen ados cuidadosamen e
po el au o , desea ía pone aquí de elie e mi desazón an e el uso hecho
po algunos sociólogos de la polí ica de 10s da os disponibles. En su a án
po desen aña la na u aleza de egímenes como el que nos ue impues o
en 1939, es os sociólogos usan cándidamen e 10s da os que al égimen les
p opo ciona. Aunque no dudo que se puede i bas an e lejos en es e sen ido
-Ma x hizo la c í ica del capi alismo con 10s d~l o!; o iciales p oducidos
po 10s es ados y las emp esas capi alis as-, es muy necesa io que el in-
es igado conduzca su pesquisa usando ma e ial comple nen a io. ¿Po
qué no ha echado mano Amando de Miguel del abu dan e ma e ial publi-
cado en el ex anje o sob e el égimen o en
:l
país clandes inamen e? Ello
hubie a e inado sin duda su isión del égi nen, haciéndola mis obje i a,
y
le hubie a dado una comp ensión más ealw a de lo que
él
llama c ami-
liasn del égimen
y
que no son sino acciones en
el
pode en e e adas
con la coalición eacciona ia de clase que es su e dade a base. Todo el10
<<Pape s>>: Re is a
de
Sociologia
me ecue da el abajo publicado ecien emen e po Juan Linz y Jesús
M. de Miguel en la mad ileña e is a
Sis ema
sob e las llamadas Co es. En
es e es udio, cuya pa simonia cien í ica
y
exquisi a cuan i icación es án
ue a de dudas y e lejan una madu ez en las écnicas po la que desea ia
cong a ula a sus au o es, se da po sen ado que las Co es de F anco
e lejan ue zas, g upos de p esión y zonas sociales, como si de unas Co es
de la República se a a a. ~Qué signi icado puede ene una pesquisa que
pa e del supues o de que 10 que e leja la olun ad del déspo a y que es
una me a achada ideológica (incapaz de en en a se, has a la mue e del
je e sup emo, con 10s deseos o con la polí ica del gobie no) es en ealidad
o a cosa, una a ena de lizas democ á icas? Ello no quie e deci que el
es udio de Juan Linz y Jesús M. de Miguel, ni el de Amando de Miguel que
aho a examino, sean inú iles. Al con a io, son jalones señalados en nues o
a ance hacia el conocimien o del égimen, pe o deben en ende se enien-
do muy p esen es limi aciones como las que apun o.
Los e dade os indicado es del anquismo deben inclui da os sob e
ap opiación clep oc á ica de la iqueza, sob e la con ibución p i ada di-
ec a al e a io, sob e nepo ismo, dis ibución de licencias de impo ación,
epa o de pues os en el
INI,
y an os enómenos a ines. Algo de es o
hay en el lib o de Amando de Miguel, sob e odo en el mejo capi ulo, a
mi subje i o en ende , el sép imo (pp.
101
y siguien es), que e sa sob e
la <céli en unciona ia1 y dice cosas impo an es sob e el monopolio de
10s g andes Cue pos sob e cie as pa celas del pode
y
la economia. Pe o
es un comienzo
y
no una linea de
es udi^
que
d
au o haya pe seguido
sis emá icamen e.
4.
El
égimen anquis a no es un égimen de clase media.
Amando
de Miguel hace bien en pone de elie e, y con abundan e i onia, la im-
po ancia del pe sonal de ex acción de clase media
(y
aún de baja clase
media) que ha ocupado pues os en la adminis ación a odos 10s ni eles
concebibles, empezando po el dic ado mismo. Si eso a con a 10s ma -
xis a~ ulga es, bien enido sea. Pa a un públic0 in o mado, empe o, la cosa
no es an con incen e. Los egimenes conse ado es ya desde hace mu-
chisimo iempo -aquí nos asis en 10s manes del
Miau
del maes o Galdós,
a quien Amando de Miguel conoce como pocos en España- necesi an
apoya se (sob e do bajo condiciones de mode nidad) sob e g andes pla-
a o ma~ bu oc á icas de una gama social ela i amen e amplia. Eílo no
10s con ie e au omá icamen e en egímenes de clase media. Pe sonalmen-
e, no conozco ninguna mesoc acia en es ado pu o, sino alianzas in e esan-
es en e g upos de clase media
y
cie as ca ego ias ocupacionales más o
menos unciona iales con clases dominan es que son las que a la pos e
Sociologia
del
anquis no
de en an el pode hegemónico sob e la coalic,~Ón eacciona ia. Amando de
Miguel no dice en ningún si io que el égimen sea una mesoc acia, quede
es o bien cla o: a 10 que me e ie o aquí es a la imp esión gene al con
que uno se ¡queda
al
acaba de lee su ob a, debido, sob e odo, a dos
ausencias impo an es que no oy a desa olla aho a: 1) su negligencia
de 10s enómenos de dominación sob e el pueblo abiejado ca ac e ís icos
del anquismo, y
2)
su al a de análisis de las coliexiones económicas
en e 10s se ido es del égimen y la clase capi alis a dominan e.
5.
La oposición explica
la
dinámica
del
anquis izo,
y
no puede igno-
a se.
El
anquismo ha o mado la men alidad de g an pa e de la opo-
sición democ á ica de hoy, y dlo en mayo medida (Se lo que a muchos
nos gus a ia econoce . Pe o la oposición -- as la gue a, las pu gas
polí icas (c(depu aciones)> en el meli luo lenguaje que se nos impuso), 10s
in en os de genocidi0 cul u al, y an os desaguisados más que hemos ido
aguan and* ha ido ma cándole al égimen unas opciones y una polí ica.
Sólo hay que emon a se a 10 de Munich en 196i!,
o
a lo del Pa anin o
en Ba celona, en 1957, pa a empeza a halla eje nplos. Po lo an o, el
anquismo no ha <( uncionado)> solamen e con e e encia al pasado bélico,
sino que ha ido espondiendo a las inicia i as de la oposición, y a eces
con una hipe sensibilidad desg aciadamen e i~mecesa ia, pues la oposición
e a a menudo ágicamen e débil. S610 la pa anoia del égimen
y
su p opia
doc ina de la conju a de 10s pocos (10s c an iespañolles)>) podían lle a le
a cie os excesos de ep esión. Es lás ima que Amando de Miguel no haya
in en ado indaga , siquie a b e emen e, has a qué pun o la oposición -e
incluyo en ella mo imien os huelguís icos, es udian iles, in elec uales y de
a i mación nacional mino i a ia- ha de e dnado algo más que me os
aspec os e ó icos del anquismo.
La lis a de mis objeciones no acaba aquí,
y
si es os comen a ios ue an
algo mis que unas me as aco aciones al ex o de Am~ando de Miguel, las
inclui ía, como ambién inclui ía un in en a io mínimo de las i udes
de es a apo ación descollan e al es udio del égimeni que aho a agoniza.
Pe o és as son an ob ias pa a cualquie a que se sume ja en la lec u a
de la
Sociologia del
F anquisme,
que no es menes e que 10 haga, ni es
eso 10 que
el
au o espe a de su amigo.
Que ía, eso sí, acaba con una e lexión
ball
sob e lo que a mi juicio
es más in e esan e en es e lib o: la ap i ud de sn au o po cap a 10s
ambien es, mane as de hace y modos de e la ida social de 10s se ido es
del égimen. Ello es un dejo na u al de aiquells en que más descudla
Amando de Miguel como sociólogo: su capacjdad po cap a y explica en
uPape sn:
Re is a
de
Sociologia
el lenguaje del g emio 10s en esijos de la ida co idiana. No en ano el
mejo es udio de 10s suyos que he leído es,
a
mi en ende , un b e e omo
sob e la c sociología de la ida co idiana)> en unión de algunos a ículos
pe iodís icos que bien pod ían eni a jun a se con 10
allí
ecogido. No sé
si me ha á caso aho a que le digo en le a imp esa 10 que le he dicho
alguna que o a ez de palab a, a sabe , que se ia deseable que es uc u ase
su singula capacidad po la in e p e ación sociológica de la ida dia ia
aden ándose en la in es igación sis emá ica del in e accionismo simbólico,
de cie os aspec os de la enomenologia sociológica
y
aun en aquellos
e enos en 10s que la e nome odología ha c eado plan eamien os que
me ecen a ención has a po pa e de quienes la emos con alguna ese a.
No Veo po qué el10 end ía que signi ica pa a 61 abandono alguno del
posi i ismo en
el
que, y desde el que, an o ha abajado. Pe o, ¿quien
es uno pa a me e se en hue o ajeno cuando 10s u os del p opio son an
menguados
?