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Tempestades y conjuros de las fuerzas naturales : aspectos mágico-religiosos de la cultura en la Alta Edad Moderna

Abstract

El autor examina las actitudes de la religión oficial y la religión popular frente a la fenomenologia de las tempestades y sus distintas percepciones dentro de la cultura del Antiguo Régimen.

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Tempestades y conjuros de las fuerzas naturales : aspectos mágico-religiosos de la cultura en la Alta Edad Moderna

Author: Gelabertó Vilagrán, Martí
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1991
Source: https://ddd.uab.cat/pub/manuscrits/02132397n9/02132397n9p325.pdf
MANUSCRITS.
nQ
9.
Ene o
1991.
p6gs.
325-344
Tempes ades
y
conju os de las ue zas
na u ales. Aspec os mágico- eligiosos de la
cul u a en la Al a Edad Mode na
Ma ín Gelabe ó Vilag an
El p esen e a ículo* ha de insc ibi se den o del campo de la nue a
his o ia de las men alidades, en la comen e de pensamie o ace ca de
las ac i udes y c eencias de las clases subal e nas en la
Edad
Mode na,
muy en boga a pa i de los abajos pione os de
R.
Mand ou, M.
Baj in y
C.
Ginzbu g en los años sesen a y que pos e io men e se ha
is o no ablemen e inc emen ada con impo an es apo aciones de
his o iado es en lo que se ha dado en llama an opología his ó ica.
Es as líneas p e enden se una pequeña con ibución a la in es igación
en es e e eno.
El obje o de análisis son los conju os de las ue zas na u ales
y
su
imb icación en la dinámica mágico- eligiosa de la cul u a popula u al
en la Al a Edad Mode na, cen ada conc e amen e en dos
mani es aciones u ilizadas po la cul u a de éli es pa a neu aliza los
e ec os desas osos que podían causa los empo ales: el empleo de la
campana
y
el ecu so a los exo cismos eclesiás icos, y cómo es os
p ocedimien os son asimilados
y
ein e p e ados po la cul u a
campesina aduciéndose a un nue o código de imágenes en una
óp ica mágico- eligiosa2.
Lo que seguidamen e se desa olla á es una eelabo ación de mi esis de
licencia u a de igual i ulo leida en la Uni e sidad de Ba celona (sep iemb e,
1987).
El pun o de apoyo me odológico adop ado
se
undamen a en la posición
ac i a e inno ado a de la cul u a popula en ma e ia de eligión, en con as e con
quienes únicamen e la conside an como una simple dis o sión bajo un en oque
mágico de la eligión o icial, asumiendo exclusi amen e el pun o de is a de la
Bajo es e p isma, la cul wa o icial en oca la cues ión del o igen de
las empes ades bajo una pe cepción iple: na u al, c is iana y pagana.
Las es en una in e elación cons an e. Sus e ec os pueden
mani es a se en una dualidad na u al-sob ena u al, ya sea p oceden e
del cu so na u al de los elemen os (na u al, na u al-pagano), ya como
medio de cas igo po las al as come idas po los homb es (c is iano,
c is iano-pagano), en lo que se incluye la in e ención diabólica.
La p ime a de las causas (na u al) p o iene del e ec o ísico que el
ue e calo
de
los meses es i ales p oduce en la ie a al e apo a g an
can idad de agua de íos y ma es, condensándose en la a mós e a y
en iándose, lo que gene a la coagulación del agua y p o oca la
p ecipi ación del g anizo:
Todos ellos ienen po el cu so na u al de sus causas co po ales,
que engend an aquella nubes y aguas y g anizos en el ai e, de los
apo es que suben. de la ie a y de la -ma y de los íos
...
Los
nublados hacen su cu so na u al pasando en el ai e de una ie a pa a
o a, se
ún
que los ien os se 1e an en.y los lle en de aca pa a alla o
I
al
e es
.
Tend á un o igen na u al-pagano cuando su desencadenan e
p o enga de la i adiación de de e minados cue pos celes es (eclipses
y come as) sob e la co eza e es e, a causa del ánsi o de su elíp ica
línea po cie os luga es causando una pode osa
y
ue e cons elación
que in luía en las cosas in e io es dejando su ma ca po mucho
iempo. Las al e aciones
y
mu aciones que p oducían en el ai e se
conc e aban ecuen emen e en g a es anomalías climá icas,
especialmen e si el plane a que egía el cielo en el momen o de
apa ece e a ad e so:
Es e come a es hijo de Ma e, seiío del eclipse, y po an o
con i ma los signi icados del eclipse, y po que se ha hecho en
esco pión, casa de Ma e noc u na seaala abajos en los homb es y
animales pequeños
...
en cie os iempos g an copía de aguas: a
sabe , en iempo de cons elaciones húmedas, g an humedad, y en
iempo de las secas, sequedad; y de los íos, g an ialdad; de las
calien es, g an calo
...
co upción de los u os de la ie a po la
éli e dominan e, Sob e es e pa icula e la bibliog a ía ci ada po
C.
Ginzbu g,
El
queso
y
los gusanos.
Ba celona,
198 1,
p.
25
1.
Ped o Ci uelo,
Rep obación de las supe s iciones
y
hechice ias.
Salamanca,
1538
(Mad id. colección de joyas bibliog á icas,
VII,
pp.
115-1 16).
TEMPESTADES
Y
CONJUROS
DE
LAS
FUERZAS..
.
327
g an
desigualdad de los iempos
y
po nieblas
de
dónde suele segui se
al a de man enimien o
y
ca es ía de ellas. Pelig o de hamb e
y
pes e..
.
El año 1552 en la
pa e
de ponien e un come a sa u nino que
causó en F ancia, en la ie a de Bo goiia hamb e
y
pes ilencia,
g andes íos
y
hielos, nie es
y
muchos nublados
y
iiu ias, g andes
nieblas y g andes empes ades, al a de peces
y
des ucción de los
u os
de
la ie a po langos a y sabandijas4.
Asimismo, las empes ades podían p ocede po encialmen e de la
mano de Dios (o igen c is iano) con a los desa ue os de los homb es
en la ie a. Los ángeles son el ins umen o que el c eado emplea pa a
ma e ializa la cóle a di ina. Es e pensamien o es el o icial he edado
de la Edad Media, undamen ado en la iloso ía escolás ica, a i icada
en la idea de que las calamidades na u ales que lagelan a los homb es
son p uebas de la olun ad di ina a las que hay que acoge con
sa is acción, pues en ellas se con iene implíci a la pu gación de los
pecados, lo que hay que sopo a con la debida esignación5.
O o mé odo de expia las culpas son las señales celes es de las que
Dios se ale pa a a e o iza a la humanidad ( isión c is iano-pagana),
en el con encimien o de que an o eclipses como come as son
o mados po la di inidad, sin media na u al alguno, pa a anuncia su
enojo, apa eciendo allí en donde la i a de Dios a a ma e ializa se en
jus o cas igo6.
Po úl imo, la cul u a de éli es e en el enómeno una in e ención
diabólica, pe o sólo de un modo excepcional y siemp e que Dios
au o izase ac ua a las hues es luci e inas pa a azo e de la humanidad:
Pues ad ie e que de cien mil nublados que ean sob e su ie a,
apenas en uno ienen diablos; po que los demás
se
engend an en
causas na u ales..
.
algunas eces lo hacen los diablos po mandado
de Dios, que es á con a algún pueblo
y
en ía sob e él aquellos
alguaciles del in ie no pa a cas iga en los u os de la ie a7.
Hye onimo
Muiloz,
Summa del p onós ico del come a del eclipse de la luna
que ue a 26 de sep iemb e del año 1557
a
las 12 ho as, 21 minu os: el qual
come a
ha
sido causado po el dicho eclipse.
Valencia, p. 5.
El
Concilio de T en o en su sesión del 25 de no iemb e de 1551 sanciona
y
e ue za la adición medie al.
Es a comen e de pensamien o es á ep esen ada po au o es como Keple ,
F omondo, Ki que io
y
Ca dano que despojan el enómeno de odo o igen na u al.
C .
J.
Ve ne ,
As ología
y
as onomúl en el Renacimien o.
Ba celona, 1974.
C .
P.
Ci uelo,
Rep obación
...,
pp. 116-117.
Los e ec os de las empes ades causadas po los en iados del mal
siemp e conlle an una consecuencia desas osa ampli icada po la
mani es ación sob ena u al, ya ue a en la imaginación de la gen e
u al como consecuencia de los daños i epa ables que aca eaba en
los campos y po el emo ances al que cons an emen e a enazaba sus
men es, o bien po la p opias conside aciones eológicas de la Iglesia,
dispues a a e siemp e as la enomenología na u al cualquie as o,
po pequeño que ue a, del pode a ídico de Sa anás. Los espí i us,
ya ue an bené icos o malé icos, no poseían po es ad pa a maneja y
con ola los elemen os na u ales. No podían po sí solos
engend a los ni aumen a sus e ec os. Ca ecían de la acul ad de
exci a los apo es de agua p oduc o es de o men a, únicamen e los
ya o mados podían aslada de un luga a o o, pues ello no excedía
su na u aleza, pe o sin la su icien e po encia po sí mismos pa a
desca ga cualquie ipo de empo al con sus co espondien es
uenos, ayos y ped iscos. En casos muy con ados dejaba Dios ía
lib e al diablo pa a que ac ua a:
En
16
de agos o dcl año
1642,
día de San Roque, a las cua o de
la a de, se o mó un nublado en el con o no de la ciudad de Bu gos,
y ca gó an a pied a de g anizo, que des uyó los panes, iñas,
á bolcs y muchos edi icios. Vino a Palenzuela, luga del Almi an e,
donde es aban co iendo o os, y la empes ad olcó los ca os sin
hace lesión a nadie; pe o en mo e los y da con ellos con a los
edi icios, pa ccía que odo el in ie no hacia ala de de su u ia, pues
olcó cua o ca os
y
puso uno cncima de o o
y
encima de odo una
ueda que andaba a is a de odos an ap iesa como en odeano
molino. Es aban en las e as muchos ca os ca gados de mieses, y
lle ó el ai e más de ein a de ellos, que has a aho a no ha apa ecido
ninguno, ni la mies. Eslaba conju ando un clé igo y es aban con él
dos ccinos a imados al palacio del Almi an e, eniendole asido,
po que no le mal a ase la empes ad y oye on una oz en cl ai e que
les decía: Dejen cse clé igo, po que sino, habian de pe ece
jun amen e con él. Sol íúonle a emo izados po las oces, caye on en
ie a malua idos y hc idos, y ie on como cogie on al clb igo y
die on con él con a el edi icio y le hicie on o a; de mane a que
mu ió ins aniancamen e. Mas como Dios nucs o seño po es e caso
di6 licencia al dcmonio pa a que hiciese an g an daño, obs en ó
ambién su mise ico dia, y clemencia con el e mi año de nucsua
seño a de Allcndc cl Río, de dicha Villa, iba a oca las campanas y
oyó una oz que le dijo: que lo dcjasc, que ya iba a de, quc se
ccogicsc cn al si io, po quc se cnía que cac la Iglesia: lo hizo así,
y luego cayó oda la Iglcsia. El mismo día cl cu a de Villa del Río,
TEMPESTADES
Y
CONJLJROS
DE
LAS
FUERZAS..
.
329
es aba exo cizando a una espin ada, y le dije on los demonios, que
Dios en cas igo de las muchas culpas que se habian conie ido,les
había dado licencia pa a que alasen, y des uyesen cua en a leguas en
con o no, y sólo se ejecu ó en es os luga es. Po en u a acudi ían
los demás a iempo a pedi mise ico dia, y al emedio de la
peni encia8.
Polémica en e los eólogos se encuen a la cues ión de si los
b ujos o b ujas podían en sus euniones p o oca con la ayuda del
diablo empes ades que aniquila an los u os de la ie a (o igen
diabólico-b uje il). La opinión p edominan e es que ello e a ac ible
como medio de demos ación de ue za po pa e de los se ido es del
mal, pese a cie as opiniones con a iasg.
Pa a p e eni los calami osos e ec os de las empes ades se
p ocu aba aplica una combinación de emedios na u ales y
espi i uales, cuya inalidad e a conju a o al menos palia los
esul ados de la o men a cuando se ap oximaba.
Dos e an los mé odos na u ales comúnmen e acep ados y pues os
en p ác ica en las ciudades y aldeas de España. Ambos consis ían en
p o oca los mayo es es uendos
y
agi aciones en el ai e:
*
Beni o Remigio Noydens,
P ác ica de exo cis as
y
minis os de Ia Iglesia y
singula cla idad, se a a
&
la ins ucción
de
los exo cis as, pa a lanza y ahuyen a
los demonios y cu a espi i ualmen e, odo géne o de male icios y hechizos.
Mad id, 1673, p. 128.
Au o es como Ma ín del Río y Ped o Ci uelo c een i memen e en su pode
malé ico:
"...
aquello es po male icio de algún nig omán ico que hace ce co e
in oca a los diablos pa a hace mal
y
daño en algún luga
(P.
Ci uelo.
Rep obación
...,
p. 117). En el e e so de la moneda hallamos au o es como el
jesui a Ped o Gil quien sos iene que la maldad de las b ujas les es o o gada po el
pueblo que busca chi os expia onos an e las ad e sidades de la ida co idiana:
«comúnmen e los pueblos y gen es digan con a las b ujas, que hacen in ini os
males, y que me ecen mil mue es, y así los jueces se inclinan a manda
aho ca las. Po que como son pob es, desampa adas, co as de juicio, igno an es en
la e
y
eligión c is iana, y obse ancia de los mandamien os y buenas cos umb es,
ninguno aboga po ellas. Algunos jueces p oceden a cas iga las con pena de
mue e, sólo po habe sido con encidos po es igos, de que ellas han causado en
ales días empes ades de uenos, ayos y pied a, en ales é minos, o dis i os de
ales ciudades
y
illas
(P.
Gil. «Memo ial que P. Gil, ec o del collegio de los
jesui as, dio al duque de Albu que que, en de ensa de las b ujas, el año 1619.
Biblio eca Uni e si a ia de Ba celona.
1008-10.
Tomo
I.
F . Gaspa Vicens.
Miscelánea polí ico-eclesiás ica.
Fols. 335-337). Po la echa de edacción del
manusc i o p obablemen e pesan'a en el ánimo del jesui a los esul ados de la
pe secución de bmjas que iene luga en Ca aluña de 1616 a 1619, du an e la cual
ue on aho cadas más de escien as muje es.

a) Pulsando y haciendo añe las mayo es campanas que hubiese en
las o es de las Iglesias, especialmen e las que p odujesen los
sonidos más ue es.
b) Conjun amen e, lanzando con lo an e io , lanza desde la
o aleza o ciudadela más p óxima los más ecios i os de a ille ía en
di ección
al
nublado10.
La azón de ello, quié ase o no, enía pa a los coe áneos sólidas
bases cien í icas. Al se la nube po ado a de g anizo una masa de ai e
ío, el mo imien o causado median e p opagación po el sonido de
las campanas y el bomba deo de la a ille ía p o ocaba un cie o
calen amien o del ai e, ompiéndose po es a ci cuns ancia g an pa e
de la nube, de i iéndose o disol iéndose po es e mismo calo el
g anizo condensado, ans o mándose en bené ica llu ia. Asimismo,
po es os p ocedimien os se podía hace mo e y desplaza el núcleo
empes uoso a o o luga median e la al e ación p oducida en el ai e:
Que se hagan los mayo es es uendos y mo imien os que
pudie en en el ai e; con iene a sabe ; que hagan iañe en omo y a
soga las mayo es campanas que hay en las o es de las Iglesias y las
que más ecios sonidos hagan en el ai e.
Y
jun o con es o hagan
sol a los más ecios i os de a ille ía que se pudie an a ma en el
alcáza o o aleza de la ciudad y los i en con a la mala nube. La
azón de és o es po que es una espesu a o congelación hechas po el
ío
y
haciendo aquél g ande mo imien o en el ai e con las campanas
y
lomba da despá cese y calién ase algo el ai e, y así, la nu e se
disuel e o dem e en agua limpia sin g anizo o pied a
y
ambién hace
mo e allí la nube a o o luga con el g ande mo imien o del ai e1 l.
El
uso de la campana como medio de ensi o aunaba la i ud ísica
a la espi i ual. Los i uales diocesanos o ecen las eglas básicas y
pun uales po las que el sace do e había de guia se en sus
ap eciaciones ace ca de cual e a el o igen y p ocedencia de la
empes ad que se a ecinaba. Pudiendo odas las empes ades se u o
de la cóle a di ina an e las maldades humanas,,e a líci o ob ia sus
--
lo
En las g andes empes ades así sucedía. En la ciudad de Ba celona se ecuma
a al mé odo expedi i o.
EL
ie nes 3 de no iemb e de 1617 un o midable
empo al azo ó su núcleo u bano. An e al e en o "dispa a o a la a ille ía dels
balua s de mig jo n y le an ".
(Die a i del An ich Consell Ba celoni.
V.
IX, p.
355). EL ma es 17 de ene o de 1640 o o u ioso empo al de agua
y
ien o
ocasionó g a es da ios en las gale as
y
ba cos ama ados en su pue o. Como
emedio na u al
se
decidió que
"al
exi del balua i a en algunes mes de a ille ía
com es cos um".
(Die a i
...
V.
XII, p. 438).
C .
P.
Ci uelo,
Rep obación..
.
,
p. 1 18.
TEMPESTADES
Y
CONTUROS
DE
LAS
FUERZAS..
.
33
1
incon enien es ecu iendo a los emedios que pa a el caso se
explici aban en una combinación ísico-espi i ual complemen a ia.
El sace do e, an e la p esencia en el cielo de g andes nubes
acompañadas de ien os y u bulencias en el ai e, g an apa a o
eléc ico y oscu idad mani ies a, omaba decisiones p e en i as. Toda
es a sin oma ología podía se indicio de la p esencia en la baja
a mós e a del maligno que con sus pe e sas a es conmocione el ai e
pa a causa la desdicha en e los homb es.
An e la coyun u a y como medida p ecau o ia se hace necesa io el
pulsa las campanas de las pa oquias a ec adas po la amenaza
climá ica, pa a que con el sonido que despiden de un modo na u al,
unido a la i ud in n'nseca que és as poseen adqui ida median e la
solemne bendición que les con ie e una e dade a acción espi i ual,
puedan llega
a
disol e y dispe sa el núcleo empes uoso,
supues amen e ope ando bajo las di ec ices del maligno, sin
necesidad de echa mano de o as p ác icas más ené gicas:
La causa po que al le an a se las empes ades se ocan las
campanas, es po que los demonios emen mucho su sonido que
oykndolas echan a hui como dicen Du ando
y
Ma ín del ~íol~.
Pa alelamen e a es a p ác ica, los i uales abogan como ce emonial
al amen e ecomendable que los pá ocos con oquen al pueblo po
medio del oque de campanas, ya que al mismo iempo de se
un
p ocedimien o al amen e e icaz pa a disg ega la nube si e como
medio de a iso, pa a que eunidos odos en el in e io del emplo
e ec uen oga i as e o zando el aspec o conju ado . Los ieles han de
mos a su humillación pidiendo pe dón y clemencia po las muchas
o ensas hechas a Dios, pa a que és e esol ie a aleja el cas igo que
les iene p epa ado.
Así pues, la eligión o icial ecu e al uso del pode o midable de
la campana en su doble e ien e, na u al y espi i ual. El apa a o
acús ico iene la iple unción de que con su sonido se cong ega al
pueblo, aleja y ompe los nublados ca gados de ped isco po su
na u aleza ísica y neu aliza la supues a p ocedencia demoníaca de la
empes ad al he i con su añe al espí i u in e nal, sospechoso de
di igi el nublado.
Pa ece se que en los núcleos u banos de población se p e e ía el
uso de los i os de a ille ía como mé odo más expedi i o al
acompasado añe de las campanas, siemp e y cuando exis ie an
emplazamien os idóneos como ciudadelas o o i icaciones mili a es,
l2
C .
B.
Noydens,
P ác ica
de
exo cis as..
.,
p.
127.
como en el caso de la ciudad de Ba celona, donde e ec i amen e así
ocu ía. En los núcleos u ales, mucho más escasos de ecu sos, se
end ían que e obligados a u iliza la o a écnica, mucho menos
iable desde el pun o de is a ecnológico po su con undencia, pe o
más pode oso desde una óp ica espi i ual, pues no había que echa en
saco o o el cúmulo de bendiciones y exo cismos de los que es aba
ca gado el b once, y que la Iglesia se enca gaba de llena con sus
i uales, salmos
y
osa ios an es de se colocada en su si ial pa a
sal agua da de homb es, semb ados y bes ias y de enes ación de
demonios.
La cul u a popula u al cons ui á en omo a la campana oda una
de oción po su supues o ca ác e in alible ompedo de mil
nublados. Pa a el limi ado ho izon e cogni i o de la cul u a campesina
no hay duda de que es a p opiedad end ía un alo de ciencia exac a;
ene ada como un obje o milag oso de e ec os sensacionales, sob e el
que gi a odo un cul o, como que po ejemplo muchas muje es
emba azadas se midie an la cin u a con la aja con la que se hubie a
ocado el obje o sono o, con la con ianza de ene un buen pa o y
eliz alumb amien o:
Es supe s ición
medi
la
campana, o oca la con una aja, con que
anda ceñida la mu'e p eñada, en endiendo que po es e medio han de
13'
ene buen pa o
.
Pe o su e ec o más p odigioso adica en su pode disipado de
nubes y empo ales, lo que la con e ía en un a ma de p ime a
necesidad pa a el ag icul o en su cons an e lucha con a los elemen os
ad e sos. No es pues de ex aña que se a ibuyesen al sonido de las
campanas p opiedades que sólo se asen aban en la imaginación de las
pe sonas, pese a su úl imo undamen o cien í ico- acional e endado
po la cul u a o icial, aumen ado po el e ec o que debe ía de p o oca
la dispe sión de núcleos nubosos no po enciales de p oduci
p ecipi ación alguna, y que se achacaba a la i ud na u al-milag osa
de la campana.
Nues o pun o de encuen o con e ge en una c eencia muy
a aigada den o de la cul u a ag a ia, que hace e e encia a que en
de e minados días del año se engend a el g anizo que en el anscu so
del año hab á de daña la cosecha. E a p ác ica habi ual en muchas
aldeas de Cas illa añe las campanas de odas las pa oquias du an e
l3
C .
B.
Noydens,
P ác ica de cu as
y
con eso es
y
doc ina pa a peni en es.
Ba celona.
1675.
TEMPESTADES
Y
CONJUROS
DE
LAS
FUERZAS..
.
333
los es p ime os días de eb e ol4. De es e modo se a aba de
impedi la coagulación del g anizo, ya es u ie a nublado o aso el
cielo en aquellos días. En las elaciones opog á icas de Cas illa
ambién apa ece documen ada semejan e ac i idad en las p ime as
jo nadas del segundo mes del año. P egun ados los luga eños de la
illa de Que sob e el po qué de la ene ación a San a Agueda
(5
de
eb e o), esponden con un cie o dis anciamien o
de
la adición:
N..
.
po no se que hablilla, que en aquel iempo se congela la pied a, que
sea lo uno ni lo o o, no sabemos de cie o»15. Es a p ác ica se
eje ci aba en muchos luga es de A agón en ese mismo día. El sínodo
de Za agoza celeb ado en
1697
o dena
al
espec o que:
En ninguna Iglesia de nues o A zobispado se oquen las
campanas la noche de San a Agueda, so colo supe s icioso
y
obse ancia ana, que en aquella se o man o .engend an los
nublados,
so
pena de cinquen a eales i emisiblemen e execu ado es,
y
aplicado es en ob as pias a nues o a bí io,
a
los cu as que lo
consin ie en;
y
de la misma pena incu en los que sin pe miso se
a e iesen a oca lasl6.
Se ha de supone que end ía la inalidad de se una ce emonia
es au ado a y i i ican e, poseyendo un ca ác e de elemen o
pu i icado , alejando del ai e que einaba en la aldea cualquie
sus ancia noci a que pos e io men e pudie a ecunda e men os
malignos que se conc e a an en de as ado as empes ades. Vemos
cómo la cul u a popula ans o ma
un
cul o impues o po la Iglesia,
oque de campanas, en una ma a illosa enomenología mágico-
eligiosa, eplasmándola en
un
sis ema de ensi o p opio an e las
calamidades na u ales.
Sace do es conju ado es. Des iaciones li ú gicas en la
comunidad u al
La Iglesia ins i ucional p opugnaba que, si una ez ealizadas las
ope aciones p esc i as en el i ual allasen, no siendo su icien es pa a
l4
Feijoo, "Días acíagos".
Ca as E udi as
y
Cu iosas.
(Biblio eca de Au o es
Españoles, ol. 56, p. 559).
l5
Relaciones opog á icas de Cas illa.
Vol. V, p.
304
("Memo ial his ó ico-
español. Colección de documen os, opúsculos
y
an igüedades que publica la Real
Academia de la His o ia". Tomos XLI-XLVIII. Mad id, 191 5).
l6
Cons i uciones synodales del A zobispado de Za agoza.
Za agoza, 1698, p.
172
(Lib . 111 i .
12
De
So ilegiis).
habi ual que apa ezca egis ado en sínodos diocesanos, po lo que su
p ác ica no debe ía se nada ex aña:
. . .
cuando
se
o ecie en incendios o empes ades, los cu an ab an
las cus odias, o sag a ios donde es á ese ado el San ísimo
Sac amen o, pa a que ellos con odo el pueblo lo ado en, y hagan
0 aci6n
lb
e o les p ohibimos lo pongan pa en e, y saquen del
sag a io
.
El que haya una conexión en e la ele ación de la sag ada o ma y
el sen ido mágico- eligioso del pueblo no es excepcional. Se ene aba
a la hos ia como a un obje o milag oso con un pode ex ao dina io.
Dicha ene ación no es aba acompañada po una p ác ica egula de la
comunión pascual33. En el siglo
XIIl
la je a quía eclesiás ica se io
o zada a au o iza que el clé igo en la misa du an e el ac o de la
consag ación le an a a la hos ia es eces consecu i as pa a
sa is acción de los asis en es, pues de es e modo se e i aban
cons an es con lic os
al
eclama ei e adamen e los ieles que el
o ician e alza a bien al o la o ma, con el incon enien e de que és e
acaba a más de una ez con calamb es en los b az0s3~.
Una elación simila puede in e i se del ac o de ex ae el cáliz con
las sag adas o mas y di igi lo hacia la pe u bación a mos é ica. Aquí
hay que emi i se a la ob a undamen al del pad e Cas añega. Es e,
con oda segu idad, hab ía in e ogado a los expe os en a es mágicas
conju ado as, a i mando és os que si en sus écnicas u ilizaban las
pa es del Canon de la misa e e en es a la consag ación es po que
median e ello conseguían un e ec o semejan e al del sace do e, al
ans o ma en es e caso el g anizo en mansa agua, como el eligioso
el agua en sang e y el pan en ca ne35.
32
Cons i u ionum synodalium Ge undensium
( i .
16,
cap.
30,
p.
59).
33
Se asis e a misa más pa a e el cue po de C is o que pa a ecibi lo. La
Iglesia puso én asis a pa i del siglo XII sob e la p esencia eal de Dios en la
Euca is ía, " e dade o cue po y e dade a sang e de C is o". Es a insis encia sob e
el aspec o conc e o del sac amen o encuen a un eco p o undo en la eligiosidad de
las masas, que asis en a la misa como si de un espec áculo se a ase. C .
A.
Vauchez,
La spi i uali é du Moyen
Agé
occiden al (VIII-XII sidcles).
Pa is,
1975;
y
J.
Bossy, "The Coun e -Re o ma ion and he people o ca holic Eu ope".
Pas
and P esen ,
n.
47,
pp.
51-70.
34
En el i o especí ico de la consag ación es á p esen e la in luencia de la
eligiosidad imp egnada de magia. C .
A.
Vauchez,
La
spi i uali é..
.
,
p.
149;
J.
Delumeau,
Un chemin d'his oi e, Ch d ien é e ch is ianisa ion.
Pa is,
1981.
35
C . Cas aRega,
T a ado..
.,
p.
120.
E. Le Roy Ladu ie cons a a en su es udio
sob e la aldea occi ana de Mon aillou que las masas campesinas enían

TEMPESTADES
Y
CONJUROS
DE
LAS
FUERZAS..
.
341
No es imp obable que la comunidad u al ie a en el hecho de
ex ae el cáliz y o ien a lo hacia el núcleo empes uoso algo pa ecido,
1
y que ello despe a a una asociación no muy dis in a, ansmu ándose
una na u aleza po o a al consag a el sace do e la nube neg a,
con i iendo el des uc o g anizo en e ilizan e agua, y desplazando
así su sen ido
es ic o
sensu* al o den mágico y enomenológico. El
mecanismo de acción se ía el de que lo semejan e p oduce lo
semejan e, p oduciéndose una conca enación y eacción de esul ados
co espondien es a dos ealidades sepa adas en el espacio pe o en una
es echa inculación mágica36.
O a de las p ác icas que se condena es la de que el sace do e salga
del emplo
y
desde allí conmine a la nube a que se ma che median e
aspa ien os con las manos, y hace e como si se la expulsa a de su
é mino. Sin emba go, las masas u ales exigen un de e minado
compo amien o de su pas o :
En muchas pa es donde hay exo cis a señalado, no queda
con en o el ulgo, si no se le e en la pue a de la Iglesia o
cemen e io, con su sob epelliz
y
es ola, echando agua bendi a y
ense iando a las nubes la c uz37.
Es e aspec o de la eligiosidad popula puede concebi se muy bien
como una adap ación des iada de la li u gia adicional. Los
sace do es adap an en es as écnicas (que los sínodos ca alogan de
espec acula es e indecen es) una pa e esencial de una ealidad del
uni e so men al popula . Se desa olla oda una mecánica de
in e ención ac i a, no pasi a como los ezos y p ega ias
p opugnadas o icialmen e po la Iglesia, en la c eencia absolu a de la
piedad p o idencial. Es p ecisamen e en es a a mós e a de ex aña
sac alidad cuando se p oduce una complejidad de in e acciones, un
eedback
en e minología an opológica, odo un p oceso de
in e elación, in e cambio y e oalimen ación en ó denes ideológicos
conocimien o ace ca de la idea de la ansubs anciación. C . Le Roy Ladu ie,
Mon aillou, illage occi an.
Pa is, 1975.
36
Los indi iduos es uc u an el mundo como algo in e dependien e en e la
pa e y el odo. Un enómeno en el plano na u al iene su epe cusión y
equi alencia en el plano ísico.
La
lógica de la cul u a popula descansa en la ley de
que lo semejan e causa lo semejan e, aunque en algunos casos se p oduce el e ec o
con a io. Es a
es
la ley p incipal jun amen e con o as sob e las cuales se a icula
el pensamien o mágico del mundo
mal
C .
J.
Delumeau,
El ca olicismo de Lu e o
a
Vol ai e.
Ba celona, 1973, pp. 201-202.
37~ . B. Noydens,
P ác icas
de
exo cis as..
.
,
p. 124.
en e la eligión del especialis a y la eligión del campesino, ambas
in e p e ándose y complemen ándose omando la o ma híb ida del
sinc e ismo en un mundo ce ado e ines able. Enga ce ín imo del
pensamien o mágico adicional de la comunidad
u al
con el eligioso
ca ólico en una con usión de elemen os sac os y p o anos.
El clé igo ha pasado a se pa a la men alidad popula el sus i u o
del ances al conju ado , eemplazando sus écnicas o al menos pa e
de ellas po o as que cumplen y de inen el mismo con enido,
coexis iendo ambas o mas. Pa a la cul u a adicional no hab ía
dis inción en e las unciones desempeñadas po el especialis a mágico
y las ejecu adas po el especialis a eligioso. Ambos en sus
ac i idades lle an el bienes a a las amilias que componen la
comunidad u al, es ableciendo elaciones sociales in eg adas,
de e io adas al incidi las condiciones climá icas ad e sas sob e las
a iables económica, social e ideológica de la sociedad campesina, y
i
egene ándolas, log ando que odos sus miemb os pa icipen de
sen imien os comunes y de unos mismos anhelos,
al
menos po un
cie o iempo, en una ac i idad social cons i uida en i ual pe iódico.
Un ue e empo al podía echa a pe de la cosecha del año poniendo
en pelig a la supe i encia de los indi iduos, apa eciendo el con lic o
en e ecinos y desencadenándose un p oceso de c isis social que
epe cu iese en los mismos cimien os de la sociedad. Median e las
e e idas ce emonias se neu aliza la amenaza nubosa, ligando y
inculando a las pe sonas que componen los dis in os segmen os de la
aldea. Los ges os y palab as en una e ien e d amá ica ienden a
p o oca un impac o en la sensibilidad colec i a del cue po social,
c eando una expe iencia pa icipa i a colec i a, haciendo desapa ece
las disensiones in e nas acumuladas en el in e io de la sociedad y
esol iendo sus con adicciones.
El sace do e ele aba al conju ado adicional en muchas
comunidades u ales, al pun o de que muchos o ecían sus se icios
pa a esgua da el é mino del g anizo en odo el año:
«Se o ecen a
gua da el é mino de la pied a de aquel año..
.
és os ales, muchas
eces, son los cu as de los luga es~3~.
Cie amen e el sen ido
ilan ópico no debe ía es a muy p esen e aquí, pues a cambio de es e
a o el minis o de Dios ecibía gene osas dádi as en la ie a sin
ene que espe a la ecompensa di ina a an loable empeño.
Y
si po
con ingencia desca gase el g anizo, la solución más cómoda y e ec i a
esul aba deci que había sido designio del cielo con a el cual no se
podía lucha , con lo que el p es igio conju ado del sace do e quedaba
del odo incólume an e los ojos de los angus iados campesinos. Es os
38
C .
Cas aAega,
T a ado..
.
,
p.
117
'TEMITSTADS
Y
CONJLJROS
DE
LAS
FLTERZAS..
.
343
incluso llegaban a i aliza y c uza apues as con los dis in os
conju ado es coma canos sob e cuál e a más pode oso a la ho a de
conju a nublados:
«Y
oma 2 po ía
y
apues an sob e ello con o os
conju ado es coma canos»39.
El especialis a eligioso se con e ía en una pieza más
in e elacionada inex icablemen e con los p opios eng anajes
conduc o es de la eligión y cul u a popula , siendo una pa e
impo an e en odo es e cuad o cos umb is a, ya que la o mación
y
ex acción social de la g an niayo ía del bajo cle o u al los hacía muy
ecep i os a los usos de las clases popula es, de modo que se hacía
muy di ícil ompe con es a dinámica que implicaba un cí culo
icioso. El sace do e se ía pe cibido como un mago que con sus ac os
si e a la es abilidad de la comunidad, pe pe uando su sis ema
adicional de alo es. Se p oduce una sac alización des iada e
indi e enciada del obje o. Pe o es o no es ningún plan delibe ado,
o ques ado, es uc u ado
y
conscien emen e ensayado po la Iglesia
desde a iba pa a ace ca el c is ianismo a las masas, sino que la
eligiosidad popula se o ganiza en o o sis ema de imágenes adap ado
a su p opia expe iencia i ida bajo un p isma que le con ie e un
sen ido mágico, asimilando la isión ex e io e in eno izándola,
aduciéndola a un código p opio donde los elemen os más a ines son
adap ados y o denados po las consciencias de los homb es a una
ealidad cul u al de e minada (como se ha is o en el caso de la
campana), no habiendo luga pa a cie os plan eamien os ideológicos
ajenos a su esquema de conduc a.
Toda conduc a es adap a i a a sus comunes necesidades. En el
mundo u al de la Al a Edad Mode na se es ablece una ci cula idad
bina ia de doble sen ido. Los especialis as mágicos adicionales usan
los conju os de empes ades como espues a his ó ica a las
necesidades sociales, inco po ando de e minada ideología eligiosa
ans o mada a los impe a i os cul u ales de p ác icas paganas de
índole popula . Los clé igos conju ado es pa en de la base de la
eligión ca ólica, pe o la li u gia es moldeada a los con enidos
eligiosos de la cul u a popula , ocasionando g a es des iaciones en
la o odoxia o icial po la al a de p epa ación y la co upción cle ical.
Sac o y p o ano, di íciles é minos de sepa ación den o de la
compleja ealidad de la cul u a campesina del An iguo Régimen.
MARTIN
GELABERTÓ VILAGRAN
Licenciado en His o ia Mode na po la Uni e sidad de Ba celona
-
39
Ci.
Ibid.,
p.
117.
Resun en:
El au o examina las ac i udes de la eligión o icial
y
la
eligión popula en e a la enomenologia de las empes ades
y
sus
dis in as pe cepciones den o de la cul u a del An iguo Régimen.
Sumina y:
he au ho examines lze o icial and popula eligion
a i udes agains he s o ns phenomenon and he dl e en pe cep ions
in he Ancien Regime's cul u e.