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Tempestades y conjuros de las fuerzas naturales : aspectos mágico-religiosos de la cultura en la Alta Edad Moderna

Gelabertó Vilagrán, Martí

Abstract

El autor examina las actitudes de la religión oficial y la religión popular frente a la fenomenologia de las tempestades y sus distintas percepciones dentro de la cultura del Antiguo Régimen.

Full text

MANUSCRITS. nQ 9. Ene o 1991. p6gs. 325-344 Tempes ades y conju os de las ue zas na u ales. Aspec os mágico- eligiosos de la cul u a en la Al a Edad Mode na Ma ín Gelabe ó Vilag an El p esen e a ículo* ha de insc ibi se den o del campo de la nue a his o ia de las men alidades, en la comen e de pensamie o ace ca de las ac i udes y c eencias de las clases subal e nas en la Edad Mode na, muy en boga a pa i de los abajos pione os de R. Mand ou, M. Baj in y C. Ginzbu g en los años sesen a y que pos e io men e se ha is o no ablemen e inc emen ada con impo an es apo aciones de his o iado es en lo que se ha dado en llama an opología his ó ica. Es as líneas p e enden se una pequeña con ibución a la in es igación en es e e eno. El obje o de análisis son los conju os de las ue zas na u ales y su imb icación en la dinámica mágico- eligiosa de la cul u a popula u al en la Al a Edad Mode na, cen ada conc e amen e en dos mani es aciones u ilizadas po la cul u a de éli es pa a neu aliza los e ec os desas osos que podían causa los empo ales: el empleo de la campana y el ecu so a los exo cismos eclesiás icos, y cómo es os p ocedimien os son asimilados y ein e p e ados po la cul u a campesina aduciéndose a un nue o código de imágenes en una óp ica mágico- eligiosa2. Lo que seguidamen e se desa olla á es una eelabo ación de mi esis de licencia u a de igual i ulo leida en la Uni e sidad de Ba celona (sep iemb e, 1987). El pun o de apoyo me odológico adop ado se undamen a en la posición ac i a e inno ado a de la cul u a popula en ma e ia de eligión, en con as e con quienes únicamen e la conside an como una simple dis o sión bajo un en oque mágico de la eligión o icial, asumiendo exclusi amen e el pun o de is a de la Bajo es e p isma, la cul wa o icial en oca la cues ión del o igen de las empes ades bajo una pe cepción iple: na u al, c is iana y pagana. Las es en una in e elación cons an e. Sus e ec os pueden mani es a se en una dualidad na u al-sob ena u al, ya sea p oceden e del cu so na u al de los elemen os (na u al, na u al-pagano), ya como medio de cas igo po las al as come idas po los homb es (c is iano, c is iano-pagano), en lo que se incluye la in e ención diabólica. La p ime a de las causas (na u al) p o iene del e ec o ísico que el ue e calo de los meses es i ales p oduce en la ie a al e apo a g an can idad de agua de íos y ma es, condensándose en la a mós e a y en iándose, lo que gene a la coagulación del agua y p o oca la p ecipi ación del g anizo: Todos ellos ienen po el cu so na u al de sus causas co po ales, que engend an aquella nubes y aguas y g anizos en el ai e, de los apo es que suben. de la ie a y de la -ma y de los íos ... Los nublados hacen su cu so na u al pasando en el ai e de una ie a pa a o a, se ún que los ien os se 1e an en.y los lle en de aca pa a alla o I al e es . Tend á un o igen na u al-pagano cuando su desencadenan e p o enga de la i adiación de de e minados cue pos celes es (eclipses y come as) sob e la co eza e es e, a causa del ánsi o de su elíp ica línea po cie os luga es causando una pode osa y ue e cons elación que in luía en las cosas in e io es dejando su ma ca po mucho iempo. Las al e aciones y mu aciones que p oducían en el ai e se conc e aban ecuen emen e en g a es anomalías climá icas, especialmen e si el plane a que egía el cielo en el momen o de apa ece e a ad e so: Es e come a es hijo de Ma e, seiío del eclipse, y po an o con i ma los signi icados del eclipse, y po que se ha hecho en esco pión, casa de Ma e noc u na seaala abajos en los homb es y animales pequeños ... en cie os iempos g an copía de aguas: a sabe , en iempo de cons elaciones húmedas, g an humedad, y en iempo de las secas, sequedad; y de los íos, g an ialdad; de las calien es, g an calo ... co upción de los u os de la ie a po la éli e dominan e, Sob e es e pa icula e la bibliog a ía ci ada po C. Ginzbu g, El queso y los gusanos. Ba celona, 198 1, p. 25 1. Ped o Ci uelo, Rep obación de las supe s iciones y hechice ias. Salamanca, 1538 (Mad id. colección de joyas bibliog á icas, VII, pp. 115-1 16). TEMPESTADES Y CONJUROS DE LAS FUERZAS.. . 327 g an desigualdad de los iempos y po nieblas de dónde suele segui se al a de man enimien o y ca es ía de ellas. Pelig o de hamb e y pes e.. . El año 1552 en la pa e de ponien e un come a sa u nino que causó en F ancia, en la ie a de Bo goiia hamb e y pes ilencia, g andes íos y hielos, nie es y muchos nublados y iiu ias, g andes nieblas y g andes empes ades, al a de peces y des ucción de los u os de la ie a po langos a y sabandijas4. Asimismo, las empes ades podían p ocede po encialmen e de la mano de Dios (o igen c is iano) con a los desa ue os de los homb es en la ie a. Los ángeles son el ins umen o que el c eado emplea pa a ma e ializa la cóle a di ina. Es e pensamien o es el o icial he edado de la Edad Media, undamen ado en la iloso ía escolás ica, a i icada en la idea de que las calamidades na u ales que lagelan a los homb es son p uebas de la olun ad di ina a las que hay que acoge con sa is acción, pues en ellas se con iene implíci a la pu gación de los pecados, lo que hay que sopo a con la debida esignación5. O o mé odo de expia las culpas son las señales celes es de las que Dios se ale pa a a e o iza a la humanidad ( isión c is iano-pagana), en el con encimien o de que an o eclipses como come as son o mados po la di inidad, sin media na u al alguno, pa a anuncia su enojo, apa eciendo allí en donde la i a de Dios a a ma e ializa se en jus o cas igo6. Po úl imo, la cul u a de éli es e en el enómeno una in e ención diabólica, pe o sólo de un modo excepcional y siemp e que Dios au o izase ac ua a las hues es luci e inas pa a azo e de la humanidad: Pues ad ie e que de cien mil nublados que ean sob e su ie a, apenas en uno ienen diablos; po que los demás se engend an en causas na u ales.. . algunas eces lo hacen los diablos po mandado de Dios, que es á con a algún pueblo y en ía sob e él aquellos alguaciles del in ie no pa a cas iga en los u os de la ie a7. Hye onimo Muiloz, Summa del p onós ico del come a del eclipse de la luna que ue a 26 de sep iemb e del año 1557 a las 12 ho as, 21 minu os: el qual come a ha sido causado po el dicho eclipse. Valencia, p. 5. El Concilio de T en o en su sesión del 25 de no iemb e de 1551 sanciona y e ue za la adición medie al. Es a comen e de pensamien o es á ep esen ada po au o es como Keple , F omondo, Ki que io y Ca dano que despojan el enómeno de odo o igen na u al. C . J. Ve ne , As ología y as onomúl en el Renacimien o. Ba celona, 1974. C . P. Ci uelo, Rep obación ..., pp. 116-117. Los e ec os de las empes ades causadas po los en iados del mal siemp e conlle an una consecuencia desas osa ampli icada po la mani es ación sob ena u al, ya ue a en la imaginación de la gen e u al como consecuencia de los daños i epa ables que aca eaba en los campos y po el emo ances al que cons an emen e a enazaba sus men es, o bien po la p opias conside aciones eológicas de la Iglesia, dispues a a e siemp e as la enomenología na u al cualquie as o, po pequeño que ue a, del pode a ídico de Sa anás. Los espí i us, ya ue an bené icos o malé icos, no poseían po es ad pa a maneja y con ola los elemen os na u ales. No podían po sí solos engend a los ni aumen a sus e ec os. Ca ecían de la acul ad de exci a los apo es de agua p oduc o es de o men a, únicamen e los ya o mados podían aslada de un luga a o o, pues ello no excedía su na u aleza, pe o sin la su icien e po encia po sí mismos pa a desca ga cualquie ipo de empo al con sus co espondien es uenos, ayos y ped iscos. En casos muy con ados dejaba Dios ía lib e al diablo pa a que ac ua a: En 16 de agos o dcl año 1642, día de San Roque, a las cua o de la a de, se o mó un nublado en el con o no de la ciudad de Bu gos, y ca gó an a pied a de g anizo, que des uyó los panes, iñas, á bolcs y muchos edi icios. Vino a Palenzuela, luga del Almi an e, donde es aban co iendo o os, y la empes ad olcó los ca os sin hace lesión a nadie; pe o en mo e los y da con ellos con a los edi icios, pa ccía que odo el in ie no hacia ala de de su u ia, pues olcó cua o ca os y puso uno cncima de o o y encima de odo una ueda que andaba a is a de odos an ap iesa como en odeano molino. Es aban en las e as muchos ca os ca gados de mieses, y lle ó el ai e más de ein a de ellos, que has a aho a no ha apa ecido ninguno, ni la mies. Eslaba conju ando un clé igo y es aban con él dos ccinos a imados al palacio del Almi an e, eniendole asido, po que no le mal a ase la empes ad y oye on una oz en cl ai e que les decía: Dejen cse clé igo, po que sino, habian de pe ece jun amen e con él. Sol íúonle a emo izados po las oces, caye on en ie a malua idos y hc idos, y ie on como cogie on al clb igo y die on con él con a el edi icio y le hicie on o a; de mane a que mu ió ins aniancamen e. Mas como Dios nucs o seño po es e caso di6 licencia al dcmonio pa a que hiciese an g an daño, obs en ó ambién su mise ico dia, y clemencia con el e mi año de nucsua seño a de Allcndc cl Río, de dicha Villa, iba a oca las campanas y oyó una oz que le dijo: que lo dcjasc, que ya iba a de, quc se ccogicsc cn al si io, po quc se cnía que cac la Iglesia: lo hizo así, y luego cayó oda la Iglcsia. El mismo día cl cu a de Villa del Río, TEMPESTADES Y CONJLJROS DE LAS FUERZAS.. . 329 es aba exo cizando a una espin ada, y le dije on los demonios, que Dios en cas igo de las muchas culpas que se habian conie ido,les había dado licencia pa a que alasen, y des uyesen cua en a leguas en con o no, y sólo se ejecu ó en es os luga es. Po en u a acudi ían los demás a iempo a pedi mise ico dia, y al emedio de la peni encia8. Polémica en e los eólogos se encuen a la cues ión de si los b ujos o b ujas podían en sus euniones p o oca con la ayuda del diablo empes ades que aniquila an los u os de la ie a (o igen diabólico-b uje il). La opinión p edominan e es que ello e a ac ible como medio de demos ación de ue za po pa e de los se ido es del mal, pese a cie as opiniones con a iasg. Pa a p e eni los calami osos e ec os de las empes ades se p ocu aba aplica una combinación de emedios na u ales y espi i uales, cuya inalidad e a conju a o al menos palia los esul ados de la o men a cuando se ap oximaba. Dos e an los mé odos na u ales comúnmen e acep ados y pues os en p ác ica en las ciudades y aldeas de España. Ambos consis ían en p o oca los mayo es es uendos y agi aciones en el ai e: * Beni o Remigio Noydens, P ác ica de exo cis as y minis os de Ia Iglesia y singula cla idad, se a a & la ins ucción de los exo cis as, pa a lanza y ahuyen a los demonios y cu a espi i ualmen e, odo géne o de male icios y hechizos. Mad id, 1673, p. 128. Au o es como Ma ín del Río y Ped o Ci uelo c een i memen e en su pode malé ico: "... aquello es po male icio de algún nig omán ico que hace ce co e in oca a los diablos pa a hace mal y daño en algún luga (P. Ci uelo. Rep obación ..., p. 117). En el e e so de la moneda hallamos au o es como el jesui a Ped o Gil quien sos iene que la maldad de las b ujas les es o o gada po el pueblo que busca chi os expia onos an e las ad e sidades de la ida co idiana: «comúnmen e los pueblos y gen es digan con a las b ujas, que hacen in ini os males, y que me ecen mil mue es, y así los jueces se inclinan a manda aho ca las. Po que como son pob es, desampa adas, co as de juicio, igno an es en la e y eligión c is iana, y obse ancia de los mandamien os y buenas cos umb es, ninguno aboga po ellas. Algunos jueces p oceden a cas iga las con pena de mue e, sólo po habe sido con encidos po es igos, de que ellas han causado en ales días empes ades de uenos, ayos y pied a, en ales é minos, o dis i os de ales ciudades y illas (P. Gil. «Memo ial que P. Gil, ec o del collegio de los jesui as, dio al duque de Albu que que, en de ensa de las b ujas, el año 1619. Biblio eca Uni e si a ia de Ba celona. 1008-10. Tomo I. F . Gaspa Vicens. Miscelánea polí ico-eclesiás ica. Fols. 335-337). Po la echa de edacción del manusc i o p obablemen e pesan'a en el ánimo del jesui a los esul ados de la pe secución de bmjas que iene luga en Ca aluña de 1616 a 1619, du an e la cual ue on aho cadas más de escien as muje es. a) Pulsando y haciendo añe las mayo es campanas que hubiese en las o es de las Iglesias, especialmen e las que p odujesen los sonidos más ue es. b) Conjun amen e, lanzando con lo an e io , lanza desde la o aleza o ciudadela más p óxima los más ecios i os de a ille ía en di ección al nublado10. La azón de ello, quié ase o no, enía pa a los coe áneos sólidas bases cien í icas. Al se la nube po ado a de g anizo una masa de ai e ío, el mo imien o causado median e p opagación po el sonido de las campanas y el bomba deo de la a ille ía p o ocaba un cie o calen amien o del ai e, ompiéndose po es a ci cuns ancia g an pa e de la nube, de i iéndose o disol iéndose po es e mismo calo el g anizo condensado, ans o mándose en bené ica llu ia. Asimismo, po es os p ocedimien os se podía hace mo e y desplaza el núcleo empes uoso a o o luga median e la al e ación p oducida en el ai e: Que se hagan los mayo es es uendos y mo imien os que pudie en en el ai e; con iene a sabe ; que hagan iañe en omo y a soga las mayo es campanas que hay en las o es de las Iglesias y las que más ecios sonidos hagan en el ai e. Y jun o con es o hagan sol a los más ecios i os de a ille ía que se pudie an a ma en el alcáza o o aleza de la ciudad y los i en con a la mala nube. La azón de és o es po que es una espesu a o congelación hechas po el ío y haciendo aquél g ande mo imien o en el ai e con las campanas y lomba da despá cese y calién ase algo el ai e, y así, la nu e se disuel e o dem e en agua limpia sin g anizo o pied a y ambién hace mo e allí la nube a o o luga con el g ande mo imien o del ai e1 l. El uso de la campana como medio de ensi o aunaba la i ud ísica a la espi i ual. Los i uales diocesanos o ecen las eglas básicas y pun uales po las que el sace do e había de guia se en sus ap eciaciones ace ca de cual e a el o igen y p ocedencia de la empes ad que se a ecinaba. Pudiendo odas las empes ades se u o de la cóle a di ina an e las maldades humanas,,e a líci o ob ia sus -- lo En las g andes empes ades así sucedía. En la ciudad de Ba celona se ecuma a al mé odo expedi i o. EL ie nes 3 de no iemb e de 1617 un o midable empo al azo ó su núcleo u bano. An e al e en o "dispa a o a la a ille ía dels balua s de mig jo n y le an ". (Die a i del An ich Consell Ba celoni. V. IX, p. 355). EL ma es 17 de ene o de 1640 o o u ioso empo al de agua y ien o ocasionó g a es da ios en las gale as y ba cos ama ados en su pue o. Como emedio na u al se decidió que "al exi del balua i a en algunes mes de a ille ía com es cos um". (Die a i ... V. XII, p. 438). C . P. Ci uelo, Rep obación.. . , p. 1 18. TEMPESTADES Y CONTUROS DE LAS FUERZAS.. . 33 1 incon enien es ecu iendo a los emedios que pa a el caso se explici aban en una combinación ísico-espi i ual complemen a ia. El sace do e, an e la p esencia en el cielo de g andes nubes acompañadas de ien os y u bulencias en el ai e, g an apa a o eléc ico y oscu idad mani ies a, omaba decisiones p e en i as. Toda es a sin oma ología podía se indicio de la p esencia en la baja a mós e a del maligno que con sus pe e sas a es conmocione el ai e pa a causa la desdicha en e los homb es. An e la coyun u a y como medida p ecau o ia se hace necesa io el pulsa las campanas de las pa oquias a ec adas po la amenaza climá ica, pa a que con el sonido que despiden de un modo na u al, unido a la i ud in n'nseca que és as poseen adqui ida median e la solemne bendición que les con ie e una e dade a acción espi i ual, puedan llega a disol e y dispe sa el núcleo empes uoso, supues amen e ope ando bajo las di ec ices del maligno, sin necesidad de echa mano de o as p ác icas más ené gicas: La causa po que al le an a se las empes ades se ocan las campanas, es po que los demonios emen mucho su sonido que oykndolas echan a hui como dicen Du ando y Ma ín del ~íol~. Pa alelamen e a es a p ác ica, los i uales abogan como ce emonial al amen e ecomendable que los pá ocos con oquen al pueblo po medio del oque de campanas, ya que al mismo iempo de se un p ocedimien o al amen e e icaz pa a disg ega la nube si e como medio de a iso, pa a que eunidos odos en el in e io del emplo e ec uen oga i as e o zando el aspec o conju ado . Los ieles han de mos a su humillación pidiendo pe dón y clemencia po las muchas o ensas hechas a Dios, pa a que és e esol ie a aleja el cas igo que les iene p epa ado. Así pues, la eligión o icial ecu e al uso del pode o midable de la campana en su doble e ien e, na u al y espi i ual. El apa a o acús ico iene la iple unción de que con su sonido se cong ega al pueblo, aleja y ompe los nublados ca gados de ped isco po su na u aleza ísica y neu aliza la supues a p ocedencia demoníaca de la empes ad al he i con su añe al espí i u in e nal, sospechoso de di igi el nublado. Pa ece se que en los núcleos u banos de población se p e e ía el uso de los i os de a ille ía como mé odo más expedi i o al acompasado añe de las campanas, siemp e y cuando exis ie an emplazamien os idóneos como ciudadelas o o i icaciones mili a es, l2 C . B. Noydens, P ác ica de exo cis as.. ., p. 127. como en el caso de la ciudad de Ba celona, donde e ec i amen e así ocu ía. En los núcleos u ales, mucho más escasos de ecu sos, se end ían que e obligados a u iliza la o a écnica, mucho menos iable desde el pun o de is a ecnológico po su con undencia, pe o más pode oso desde una óp ica espi i ual, pues no había que echa en saco o o el cúmulo de bendiciones y exo cismos de los que es aba ca gado el b once, y que la Iglesia se enca gaba de llena con sus i uales, salmos y osa ios an es de se colocada en su si ial pa a sal agua da de homb es, semb ados y bes ias y de enes ación de demonios. La cul u a popula u al cons ui á en omo a la campana oda una de oción po su supues o ca ác e in alible ompedo de mil nublados. Pa a el limi ado ho izon e cogni i o de la cul u a campesina no hay duda de que es a p opiedad end ía un alo de ciencia exac a; ene ada como un obje o milag oso de e ec os sensacionales, sob e el que gi a odo un cul o, como que po ejemplo muchas muje es emba azadas se midie an la cin u a con la aja con la que se hubie a ocado el obje o sono o, con la con ianza de ene un buen pa o y eliz alumb amien o: Es supe s ición medi la campana, o oca la con una aja, con que anda ceñida la mu'e p eñada, en endiendo que po es e medio han de 13' ene buen pa o . Pe o su e ec o más p odigioso adica en su pode disipado de nubes y empo ales, lo que la con e ía en un a ma de p ime a necesidad pa a el ag icul o en su cons an e lucha con a los elemen os ad e sos. No es pues de ex aña que se a ibuyesen al sonido de las campanas p opiedades que sólo se asen aban en la imaginación de las pe sonas, pese a su úl imo undamen o cien í ico- acional e endado po la cul u a o icial, aumen ado po el e ec o que debe ía de p o oca la dispe sión de núcleos nubosos no po enciales de p oduci p ecipi ación alguna, y que se achacaba a la i ud na u al-milag osa de la campana. Nues o pun o de encuen o con e ge en una c eencia muy a aigada den o de la cul u a ag a ia, que hace e e encia a que en de e minados días del año se engend a el g anizo que en el anscu so del año hab á de daña la cosecha. E a p ác ica habi ual en muchas aldeas de Cas illa añe las campanas de odas las pa oquias du an e l3 C . B. Noydens, P ác ica de cu as y con eso es y doc ina pa a peni en es. Ba celona. 1675. TEMPESTADES Y CONJUROS DE LAS FUERZAS.. . 333 los es p ime os días de eb e ol4. De es e modo se a aba de impedi la coagulación del g anizo, ya es u ie a nublado o aso el cielo en aquellos días. En las elaciones opog á icas de Cas illa ambién apa ece documen ada semejan e ac i idad en las p ime as jo nadas del segundo mes del año. P egun ados los luga eños de la illa de Que sob e el po qué de la ene ación a San a Agueda (5 de eb e o), esponden con un cie o dis anciamien o de la adición: N.. . po no se que hablilla, que en aquel iempo se congela la pied a, que sea lo uno ni lo o o, no sabemos de cie o»15. Es a p ác ica se eje ci aba en muchos luga es de A agón en ese mismo día. El sínodo de Za agoza celeb ado en 1697 o dena al espec o que: En ninguna Iglesia de nues o A zobispado se oquen las campanas la noche de San a Agueda, so colo supe s icioso y obse ancia ana, que en aquella se o man o .engend an los nublados, so pena de cinquen a eales i emisiblemen e execu ado es, y aplicado es en ob as pias a nues o a bí io, a los cu as que lo consin ie en; y de la misma pena incu en los que sin pe miso se a e iesen a oca lasl6. Se ha de supone que end ía la inalidad de se una ce emonia es au ado a y i i ican e, poseyendo un ca ác e de elemen o pu i icado , alejando del ai e que einaba en la aldea cualquie sus ancia noci a que pos e io men e pudie a ecunda e men os malignos que se conc e a an en de as ado as empes ades. Vemos cómo la cul u a popula ans o ma un cul o impues o po la Iglesia, oque de campanas, en una ma a illosa enomenología mágico- eligiosa, eplasmándola en un sis ema de ensi o p opio an e las calamidades na u ales. Sace do es conju ado es. Des iaciones li ú gicas en la comunidad u al La Iglesia ins i ucional p opugnaba que, si una ez ealizadas las ope aciones p esc i as en el i ual allasen, no siendo su icien es pa a l4 Feijoo, "Días acíagos". Ca as E udi as y Cu iosas. (Biblio eca de Au o es Españoles, ol. 56, p. 559). l5 Relaciones opog á icas de Cas illa. Vol. V, p. 304 ("Memo ial his ó ico- español. Colección de documen os, opúsculos y an igüedades que publica la Real Academia de la His o ia". Tomos XLI-XLVIII. Mad id, 191 5). l6 Cons i uciones synodales del A zobispado de Za agoza. Za agoza, 1698, p. 172 (Lib . 111 i . 12 De So ilegiis). habi ual que apa ezca egis ado en sínodos diocesanos, po lo que su p ác ica no debe ía se nada ex aña: . . . cuando se o ecie en incendios o empes ades, los cu an ab an las cus odias, o sag a ios donde es á ese ado el San ísimo Sac amen o, pa a que ellos con odo el pueblo lo ado en, y hagan 0 aci6n lb e o les p ohibimos lo pongan pa en e, y saquen del sag a io . El que haya una conexión en e la ele ación de la sag ada o ma y el sen ido mágico- eligioso del pueblo no es excepcional. Se ene aba a la hos ia como a un obje o milag oso con un pode ex ao dina io. Dicha ene ación no es aba acompañada po una p ác ica egula de la comunión pascual33. En el siglo XIIl la je a quía eclesiás ica se io o zada a au o iza que el clé igo en la misa du an e el ac o de la consag ación le an a a la hos ia es eces consecu i as pa a sa is acción de los asis en es, pues de es e modo se e i aban cons an es con lic os al eclama ei e adamen e los ieles que el o ician e alza a bien al o la o ma, con el incon enien e de que és e acaba a más de una ez con calamb es en los b az0s3~. Una elación simila puede in e i se del ac o de ex ae el cáliz con las sag adas o mas y di igi lo hacia la pe u bación a mos é ica. Aquí hay que emi i se a la ob a undamen al del pad e Cas añega. Es e, con oda segu idad, hab ía in e ogado a los expe os en a es mágicas conju ado as, a i mando és os que si en sus écnicas u ilizaban las pa es del Canon de la misa e e en es a la consag ación es po que median e ello conseguían un e ec o semejan e al del sace do e, al ans o ma en es e caso el g anizo en mansa agua, como el eligioso el agua en sang e y el pan en ca ne35. 32 Cons i u ionum synodalium Ge undensium ( i . 16, cap. 30, p. 59). 33 Se asis e a misa más pa a e el cue po de C is o que pa a ecibi lo. La Iglesia puso én asis a pa i del siglo XII sob e la p esencia eal de Dios en la Euca is ía, " e dade o cue po y e dade a sang e de C is o". Es a insis encia sob e el aspec o conc e o del sac amen o encuen a un eco p o undo en la eligiosidad de las masas, que asis en a la misa como si de un espec áculo se a ase. C . A. Vauchez, La spi i uali é du Moyen Agé occiden al (VIII-XII sidcles). Pa is, 1975; y J. Bossy, "The Coun e -Re o ma ion and he people o ca holic Eu ope". Pas and P esen , n. 47, pp. 51-70. 34 En el i o especí ico de la consag ación es á p esen e la in luencia de la eligiosidad imp egnada de magia. C . A. Vauchez, La spi i uali é.. . , p. 149; J. Delumeau, Un chemin d'his oi e, Ch d ien é e ch is ianisa ion. Pa is, 1981. 35 C . Cas aRega, T a ado.. ., p. 120. E. Le Roy Ladu ie cons a a en su es udio sob e la aldea occi ana de Mon aillou que las masas campesinas enían TEMPESTADES Y CONJUROS DE LAS FUERZAS.. . 341 No es imp obable que la comunidad u al ie a en el hecho de ex ae el cáliz y o ien a lo hacia el núcleo empes uoso algo pa ecido, 1 y que ello despe a a una asociación no muy dis in a, ansmu ándose una na u aleza po o a al consag a el sace do e la nube neg a, con i iendo el des uc o g anizo en e ilizan e agua, y desplazando así su sen ido es ic o sensu* al o den mágico y enomenológico. El mecanismo de acción se ía el de que lo semejan e p oduce lo semejan e, p oduciéndose una conca enación y eacción de esul ados co espondien es a dos ealidades sepa adas en el espacio pe o en una es echa inculación mágica36. O a de las p ác icas que se condena es la de que el sace do e salga del emplo y desde allí conmine a la nube a que se ma che median e aspa ien os con las manos, y hace e como si se la expulsa a de su é mino. Sin emba go, las masas u ales exigen un de e minado compo amien o de su pas o : En muchas pa es donde hay exo cis a señalado, no queda con en o el ulgo, si no se le e en la pue a de la Iglesia o cemen e io, con su sob epelliz y es ola, echando agua bendi a y ense iando a las nubes la c uz37. Es e aspec o de la eligiosidad popula puede concebi se muy bien como una adap ación des iada de la li u gia adicional. Los sace do es adap an en es as écnicas (que los sínodos ca alogan de espec acula es e indecen es) una pa e esencial de una ealidad del uni e so men al popula . Se desa olla oda una mecánica de in e ención ac i a, no pasi a como los ezos y p ega ias p opugnadas o icialmen e po la Iglesia, en la c eencia absolu a de la piedad p o idencial. Es p ecisamen e en es a a mós e a de ex aña sac alidad cuando se p oduce una complejidad de in e acciones, un eedback en e minología an opológica, odo un p oceso de in e elación, in e cambio y e oalimen ación en ó denes ideológicos conocimien o ace ca de la idea de la ansubs anciación. C . Le Roy Ladu ie, Mon aillou, illage occi an. Pa is, 1975. 36 Los indi iduos es uc u an el mundo como algo in e dependien e en e la pa e y el odo. Un enómeno en el plano na u al iene su epe cusión y equi alencia en el plano ísico. La lógica de la cul u a popula descansa en la ley de que lo semejan e causa lo semejan e, aunque en algunos casos se p oduce el e ec o con a io. Es a es la ley p incipal jun amen e con o as sob e las cuales se a icula el pensamien o mágico del mundo mal C . J. Delumeau, El ca olicismo de Lu e o a Vol ai e. Ba celona, 1973, pp. 201-202. 37~ . B. Noydens, P ác icas de exo cis as.. . , p. 124. en e la eligión del especialis a y la eligión del campesino, ambas in e p e ándose y complemen ándose omando la o ma híb ida del sinc e ismo en un mundo ce ado e ines able. Enga ce ín imo del pensamien o mágico adicional de la comunidad u al con el eligioso ca ólico en una con usión de elemen os sac os y p o anos. El clé igo ha pasado a se pa a la men alidad popula el sus i u o del ances al conju ado , eemplazando sus écnicas o al menos pa e de ellas po o as que cumplen y de inen el mismo con enido, coexis iendo ambas o mas. Pa a la cul u a adicional no hab ía dis inción en e las unciones desempeñadas po el especialis a mágico y las ejecu adas po el especialis a eligioso. Ambos en sus ac i idades lle an el bienes a a las amilias que componen la comunidad u al, es ableciendo elaciones sociales in eg adas, de e io adas al incidi las condiciones climá icas ad e sas sob e las a iables económica, social e ideológica de la sociedad campesina, y i egene ándolas, log ando que odos sus miemb os pa icipen de sen imien os comunes y de unos mismos anhelos, al menos po un cie o iempo, en una ac i idad social cons i uida en i ual pe iódico. Un ue e empo al podía echa a pe de la cosecha del año poniendo en pelig a la supe i encia de los indi iduos, apa eciendo el con lic o en e ecinos y desencadenándose un p oceso de c isis social que epe cu iese en los mismos cimien os de la sociedad. Median e las e e idas ce emonias se neu aliza la amenaza nubosa, ligando y inculando a las pe sonas que componen los dis in os segmen os de la aldea. Los ges os y palab as en una e ien e d amá ica ienden a p o oca un impac o en la sensibilidad colec i a del cue po social, c eando una expe iencia pa icipa i a colec i a, haciendo desapa ece las disensiones in e nas acumuladas en el in e io de la sociedad y esol iendo sus con adicciones. El sace do e ele aba al conju ado adicional en muchas comunidades u ales, al pun o de que muchos o ecían sus se icios pa a esgua da el é mino del g anizo en odo el año: «Se o ecen a gua da el é mino de la pied a de aquel año.. . és os ales, muchas eces, son los cu as de los luga es~3~. Cie amen e el sen ido ilan ópico no debe ía es a muy p esen e aquí, pues a cambio de es e a o el minis o de Dios ecibía gene osas dádi as en la ie a sin ene que espe a la ecompensa di ina a an loable empeño. Y si po con ingencia desca gase el g anizo, la solución más cómoda y e ec i a esul aba deci que había sido designio del cielo con a el cual no se podía lucha , con lo que el p es igio conju ado del sace do e quedaba del odo incólume an e los ojos de los angus iados campesinos. Es os 38 C . Cas aAega, T a ado.. . , p. 117 'TEMITSTADS Y CONJLJROS DE LAS FLTERZAS.. . 343 incluso llegaban a i aliza y c uza apues as con los dis in os conju ado es coma canos sob e cuál e a más pode oso a la ho a de conju a nublados: «Y oma 2 po ía y apues an sob e ello con o os conju ado es coma canos»39. El especialis a eligioso se con e ía en una pieza más in e elacionada inex icablemen e con los p opios eng anajes conduc o es de la eligión y cul u a popula , siendo una pa e impo an e en odo es e cuad o cos umb is a, ya que la o mación y ex acción social de la g an niayo ía del bajo cle o u al los hacía muy ecep i os a los usos de las clases popula es, de modo que se hacía muy di ícil ompe con es a dinámica que implicaba un cí culo icioso. El sace do e se ía pe cibido como un mago que con sus ac os si e a la es abilidad de la comunidad, pe pe uando su sis ema adicional de alo es. Se p oduce una sac alización des iada e indi e enciada del obje o. Pe o es o no es ningún plan delibe ado, o ques ado, es uc u ado y conscien emen e ensayado po la Iglesia desde a iba pa a ace ca el c is ianismo a las masas, sino que la eligiosidad popula se o ganiza en o o sis ema de imágenes adap ado a su p opia expe iencia i ida bajo un p isma que le con ie e un sen ido mágico, asimilando la isión ex e io e in eno izándola, aduciéndola a un código p opio donde los elemen os más a ines son adap ados y o denados po las consciencias de los homb es a una ealidad cul u al de e minada (como se ha is o en el caso de la campana), no habiendo luga pa a cie os plan eamien os ideológicos ajenos a su esquema de conduc a. Toda conduc a es adap a i a a sus comunes necesidades. En el mundo u al de la Al a Edad Mode na se es ablece una ci cula idad bina ia de doble sen ido. Los especialis as mágicos adicionales usan los conju os de empes ades como espues a his ó ica a las necesidades sociales, inco po ando de e minada ideología eligiosa ans o mada a los impe a i os cul u ales de p ác icas paganas de índole popula . Los clé igos conju ado es pa en de la base de la eligión ca ólica, pe o la li u gia es moldeada a los con enidos eligiosos de la cul u a popula , ocasionando g a es des iaciones en la o odoxia o icial po la al a de p epa ación y la co upción cle ical. Sac o y p o ano, di íciles é minos de sepa ación den o de la compleja ealidad de la cul u a campesina del An iguo Régimen. MARTIN GELABERTÓ VILAGRAN Licenciado en His o ia Mode na po la Uni e sidad de Ba celona - 39 Ci. Ibid., p. 117. Resun en: El au o examina las ac i udes de la eligión o icial y la eligión popula en e a la enomenologia de las empes ades y sus dis in as pe cepciones den o de la cul u a del An iguo Régimen. Sumina y: he au ho examines lze o icial and popula eligion a i udes agains he s o ns phenomenon and he dl e en pe cep ions in he Ancien Regime's cul u e.