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La historia social de la España moderna : seis consideraciones

Abstract

Las líneas precedentes señalan una refexió comedida sobre determinados aspectos que sugiere el análisis de la trayectoria seguida en nuestro país por la Historia Social en comparación con la historiografía europea, como la necesidad de un mayor rigor terminológico, un debate fecundo en torno a la aplicabilidad del concepto de "clase" o "estamento" durante el Antiguo Régimen, la superación de aproximaciones excesivamente "estructuralistas" y poco dadas al énfasis sobre los cambios que se operan en la sociedad, la mejora en la colaboración entre la historiografía local y académica en favor de la ampliación recíproca de conocimientos o la valoración de nuevos temas y fuentes hasta la fecha poco valorados, son algunos de los elementos aportados por el autor.

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La historia social de la España moderna : seis consideraciones

Author: Amelang, James S.
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1990
Source: https://ddd.uab.cat/pub/manuscrits/02132397n8/02132397n8p71.pdf
MANUSCRlTS.
nP
8,
Ene o
1990,
págs.
71-85
La his o ia social de la España Modema:
seis conside aciones*
James
S.
Amelang
Pa ece se Cs e un buen momen o pa a in en a hace un balance y medi
los p og esos de la his o iog a ia social de España en e los siglos XV y
XVIII. En p ime luga , po que du an e los Úl imos años ha c ecido
no ablemen e el in e Cs po la his o ia social, como demues a la ecien e
p oli e ación de in es igación y nue as publicaciones. En segundo luga ,
po que ue a de España es a subdisciplina pa ece encon a se en una
enc ucijada,
un
pun o decisi o, que es á dando luga a una in ensa e lexión
sob e su na u aleza y su papel den o de la his o iog a ia en gene al. Como
esul ado de es a coyun u a, ha habido a ios in en os de de ini obje i os y
pe ila el u u o de la «his o ia de la sociedad»,' en e los que des aca la
p opues a de Cha les Tilly en a o de ap oximaciones más amplias y
sin e izadas que en elacen da os y en oques monog á icos y locales con
cambios es uc u ales de g an alcance. Su p oyec o, que en a iza la
incidencia del desa ollo del capi alismo y la o mación del es ado mode no
en pa icula , e ela la exis encia de un ue e males a an e el es echo
empi ismo que ac ualmen e p edomina den o del sec o .;!
El p opdsi o de es a cha la es mucho más modes o, ya que sólo p e ende
o ece unas b e es e lexiones sob e el es ado ac ual de la his o ia social de
la España mode na. En ez de in en a da un epaso biblog á ico de los
g upos sociales, a ad de explo a algunos de los p oblemas conc e os que
con on a el his o iado de la ~ociedad.~ Asimismo p ocu a é o ece una
isión compa a i a de la his o ia social espa lola, con as ándola con
es udios semejan es ealizados en o os paises, sob e odo Ingla e a, F ancia
e I alia. A es e in, quisie a llama la a ención sob e seis aspec os o
p oblemá icas espec icos, pa icula es de la his o ia social de la Españ de los
siglos XV al XVIII.
*
Con e encia p onunciada en el Cen o de His o ia Modema Pie e Vila ,
1988
1. En p ime luga igu a la cla a necesidad de emplea un ocabula io
más igu oso en nue o análisis de la sociedad, iciado po una excesi a
imp ecisión. Una mues a elocuen e de es a al a de igo es la u ilización
ecuen e de palab as acías de con enido como «pa adigma», «es uc u a»,
y sob e odo, «modelo». La con usión
y
desa ención lingüís icas en e los
his o iado es se deben a una se ie compleja de ac o es. En p ime luga , es
el esiil ado de nues a de icien e p epa ación en las kcnicas
y
(aún más
impo lan e) las pe spec i as de las demás ciencias sociales. Si supie amos
más a i opología, al ez abandona íamos la mala cos umb e de e e imos a
«clanes» cuando que emos indica «linajes», o de habla de «ma ias»
cuando que emos se lala la impo ancia del «pa en esco» o las edes de
in luencia pe sonal. Es al ez indica i o que las escasas ob as sob e
e nog a ía his ó ica -el es udio an opológico de Cpocas pasadas- que se
han esc i o sob e la Espa la mode na han sido casi en su o alidad ob a de
an opólogos, y no de his o iado es. F ancamen e, conocemos mal la
an opología, la economía
y
las demás ciencias sociales -ciencias, es deci ,
modos de conocimien o que, pu gadas de su je ga disciplina , nos pod ían
se de g an u ilidad.
O o ac o que con ibuye a dicha con usión es el alan e an i- ilosó ico
de nues a disciplina, ca ac e izada adicionalmen e po un empi ismo e oz.
La necesidad de una p epa ación eó ica más igu osa nace di ec amen e de
nues a al a de ganas de con on a
y
discu i los p oblemas de análisis
y
ca ac e ización plan eados po el es udio de la sociedad. El esul ado es una
p o usión de ob as de ca ác e casi exclusi amen e desc ip i o, que ehuye
an o el análisis como el examen sis emá ico del ocabula io que emplea el
his o iado .
2.
Una segunda conside ación, es echamen e elacionada con es e
agnos icismo concep ual, es la pob eza, po no deci inexis encia, de
discusiones en omo a la a iculación de la sociedad mode na en «ó denes» o
«clases». Se ía di ícil imagina un p oblema más g a e en el ma co de la
his o ia social de la Cpoca p e-indus ial. Sin emba go, apenas ha sido
abo dado en el con ex o español. Es e no es el luga pa a in en a hace lo,
pe o como minimo quisie a comen a algunas de las en ajas
y
limi aciones
del andisis social basado en el concep o de clase.4
La insis encia
en
la clase como la o mación básica de la sociedad de los
siglos
XV
al
XVIII
ha sido al ez la con ibución más signi ica i a de la
his o iog a a ma xis a
a
la his o ia mode na. Desde luego, es a
ap oximación no es á uni e salme ne acep ada. Po el con a io, hay una
ue e co ien e den o de la his o iog a ía social modemis a que niega la
aplicabilidad de la e minología de clase a es e Es a pos u a
se
basa
en el a gumen o de que a di e encia de la sociedad con empo ánea, la
sociedad eu opea de la Cpoca p eindus ial se a iculó no a a Cs de clases,
es deci , siguiendo c i e ios de pode ío económico o de unción p oduc i a,
sino a a Cs de ó denes o es amen os. basados en concep os de alo ación
no económica. Es a co ien e basa la i ele ancia del análisis de clase en la
ausencia de e e encias a es os ac o es «económicos» en los documen os
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPANA..
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esc i os po los comen a is as de la misma Cpoca.C eo que es a posición
cla amen e nominalis a encie a una doble equi ocación. En p ime luga , su
li e alismo lle ado a sus consecuencias lógicas ha ia imposible cualquie
análisis basado en concep os o ocablos desa ollados a pos e io i. No
solemos juzga las leyes isicas del uni e so del s.
XVI
u ilizando los
C minos de es e siglo, sino con los del siglo
XX.
Dicho de o o modo,
aunque los habi an es del uni e so p e-new oniano no dispusie an del
ocabula io que u ilizamos hoy en día pa a e e imos a la ley de la g a edad,
no dudamos en admi i que esa g a i ación exis ia an es de New on. Yo
pe sonalmen e no eo po qué las ciencias sociales no pueden bene icia se
de los modos de a gumen ación acep ados en las ciencias na u ales. En
segundo luga , es e a gumen o no se sos iene ampoco a ni el empi ico.
Exis en nume osas desc ipciones coe áneas de la sociedad mode na que
hacen e e encia explíci a al papel jugado po las unciones p oduc i as en la
de inición del s a us social. La p ác ica webe iana de sepa a los es g andes
de e minan es de «ca ego ía» social -el pode polí ico, el acceso a los
ecu sos económicos y el s a us social- ep esen a una con eniencia
anali ica más que una ealidad hi~ ó ica.~ Du an e la edad mode na esul aba
sumamen e di icil aisla y aún más ol ida cualquie a de es os ac o es.
Dicho es o, hay que econoce que la pos u a «es amen is a» iene como
minimo un g an mé i o, el de llama la a ención sob e la impo ancia del
ocabula io de los ciudadanos de la Cpoca mode na como una uen e de
análisis his ó ico. Es a ap oximación ep esen a una mejo a conside able
compa ada con la an igua endencia de cie a his ong a la ma xis a clásica, a
conside a los «es ados», aes amen os~, el «hono », y un la go e cC e a
como una «mis i icación ideológica» de las ealidades ma e iales de la
o ganizacion social. Una pe spec i a más so is icada, como la adop ada po
E.
P. Thompson, pe mi e medi mejo la ele ancia del papel económico en
la de e minación de la «posición» den o de la sociedad mode na, y así saca
p o echo del es udio del lenguaje y el ocabula io coe áneos pa a consegui
un análisis especi icamen e clasis a de la sociedad p e-ind~s ial.~
Pe o la glo ia de la his o iog a ia ma xis a ambiCn ha sido su pena. Es a
adición ha pagado
un
al o p ecio po su ei e ada insis encia en el concep o
de clase como la base de la o mación social. Es e p ecio ha sido la ac ual
endencia a cues iona no ya la aplicabilidad de la clase como he amien a
analí ica, sino su
su iciencia
como concep o explica i o. Dicho de o a
o ma, el análisis de clase no ha p og esado más allá del es udio de las
ca ego ias sociales más gene icas. El en oque de muchos abajos ecien e de
his o ia social ha sido muy dis in o, en a izando la impo acia c ucial de o as
ca ego ías y edes de elaciones sociales -el sexo, la amilia, el pa en esco,
los g upos poli icos, las asociaciones eligiosas, las di isiones C nicas y
aciales, e incluso las conciencias nacionales- es deci , oda una se ie de
a iculaciones sociales no necesa iamen e coinciden e con las di isiones de
clase. Los his o iado es no ma xis as
o
cla amen e e isionis as han sido los
que más asiduamen e han explo ado es e e eno, mien as la nega i a de
muchos (aunque na u alen e no odos) his o iado es ma xis as a segui en os
sende os ha p oducido un cie o es ancamien o en sus apo aciones
al
campo
de la his o ia especí icamen e social.
3.
¿Qué ipo de análisis social debe íamos emp ende ? Na u almen e,
cada uno p osegui á con su endencia; en la casa del se io hay muchas
mansiones. So p ende, no obs an e, el p edominio casi absolu o de
ap oximaciones «es mc u alis as» en el es udio de la sociedad de la España
mode na. Me e ie o sob e odo al análisis es á ico y aislado de las ealidades
sociales, es deci ,
al
ipo de análsis que echaza o soslaya la impo ancia del
cambio como dimensión cmcial de la expe iencia his ó ica. Es a isión más
bien lgida de la sociedad
ha
sido asociada adicionalmen e con algunos de
los csncidísimos abajos de la escuela de Annales, es deci , la endencia
his o iog á ica que po di e sas azones ha eje cido más in luencia sob e la
his o iog a ia social en España.
Un ejemplo cla o de las dis o siones p oducidas po es a clase de
es a icismo his ó ico se encuen a en algunas de las ob as des inadas al
es udio de las llamadas «es uc u as amilia es». Pa iendo de una base de
da os como los censos o pad ones gene ales, muchos de es os abajos
iden i ican la amilia con el núme o de miemb os que habi an en el hoga en
un momen o dado, es deci , al como ienen egis ados en los mismos
censos. Es e ipo de in e p e aciones no oma en cuen a el impo an e papel
jugado po los pa ien es que habi aban ue a del hoga . Además, igno an la
mane a en que la composición de la amilia a ia a lo la go de su «ciclo
i al», siguiendo la ayec o ia de la ansmisión del pa imonio amilia y de
la au o idad pa e nal de una gene ación a o a.8
Una ap oximación al e na i a a la his o ia social, puede encon a se en un
lib o publicado hace poco po el his o iado i aliano Gio anni Le i, La
he edad in na e~al.~ En es e es udio ascinado de un pueblo piemon és del
siglo XVII, Le i demues a cómo la his o ia social pie de iqueza
in e p e a i a cuando obliga a los indi iduos a ep esen a una gama muy
es ingida de papeles y unciones, es deci , cuando ep oduce la isión del
mundo emi ida po documen os de la época como censos, pad ones de
ecinos y lis as de p opie a ios de bienes alo ados po azones iscales.
Resul a mucho más p o echosos el examen de las gen es den o de los
con ex os más amplios c eados po elaciones de dependencia, clien ela,
amis ad, ca idad, ecinda io, y enlaces con el mundo ex e io -es deci ,
oda ina ed de elaciones imp ecisas pe o signi ica i as que cons i uyen la
«he edad inma e ial» de cada se social.
O o ejemplo de los iesgos que se co en cuando se conside a a los
habi an es de la Edad Mode na como indi iduos aislados y no como
miemb os de g upos sociales más ex ensos se encuen a en muchos de los
es udios hechos sob e los ni eles de al abe ización du an e es a Cpoca. Si
uno en oca la capacidad de lee como algo que da luga al ac o de lec u a
p i ada y soli a ia -es deci , siguiendo la p ác ica de lec u a como la
hacemos noso os hoy en día- pues lógicamen e el «ni el» de
al abe ización du an e los siglos mode nos, y así la capacidad de ansmisión
de la:; comunicaciones esc i as, pa ece án muy limi ada. Pe o si en ez de
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPAFIA..
.
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conside a a las pe sonas que sabían lee como indi iduos aislados, les
I
mi amos como miemb os de amilias, de g emios, de cí culos de
1
sociabilidad como las cons i uidas en a e nas o co adías, emos que la
accesibilidad de los mensajes esc i os e a mucho mayo . Una consecuencia
de la acep ación de es e en oque es que pone en en edicho al iejo ópico
sob e el dis anciamien o absolu o en e la cul u a esc i a de las clases
di igen es y la cul u a «o al» de las clases popula es.
Las limi aciones impues as po el es uc u alismo pod ían soluciona se,
al
menos pa cialmen e, median e la ealización de un análisis que examine la
sociedad no como algo aislado y obje i ado, sino en conexión di ec a con las
demás dimensiones de la expe iencia humana. Tal ez una de las debilidades
más c i icadas de la his o ia social ac ual
-
y no sólo en España- sea su
ma ginación de la polí ica. Es a ma ginación se emon a a los mismos
o ígenes de la his o ia social; según las amosas palab as de uno de los
undado es de la subdisciplina, la his o ia social es «la his o ia de un pueblo
excluyendo su En su ase más e oluciona ia e inno ado a, es
deci , en los p ime os años de la e is a
Annales,
la his o ia social lanzó
un
a aque on al a la his o ia polí ica adicional, limi ada al es udio de la
diplomacia, la gue a,
y
las ins i uciones de gobie no. Pe o más
ecien emen e, la his o ia polí ica
-o
al menos algunas ob as de his o ia
polí ica- ha sus i uido esa es echez de mi as po un concep o mucho más
amplio del pode y sus mani es aciones his ó icas, po lo que al ez haya
llegado la ho a de ein eg a Csa y o as dimensiones de la expe iencia
his ó ica, en un in en o de cons ui una e dade a his o ia o al - o al, es
deci , dinámica, ex o e ida, y igu osamen e abie a a las múl iples uen es
pa a el es udio de la expe iencia his ó ica.
4.
La cua a p oblemá ica: la elación en e la his o ia local y la his o ia
más gene al. La ecien e p oli e ación de es udios his ó icos de dimensiones
geog á icas educidas ha dado luga a que la mayo pa e de las ob as de
his o ia social esc i as sob e la España mode na sean his o ia local. ¿Cómo
calib a es a his o ia? ¿Cuál es y cuál pod ía se el papel de la his o ia local
en la econs ucción del en ono más amplio de la sociedad en gene al? El
hecho de que cada coma ca y alle enga su asamblea de his o iado es, y que
cada hoja pa oquial
se
haya con e ido en e is a cien í ica -y ice e sa-
ha susci ado eacciones de signo muy di e en e en e los his o iado es
«p o esionales». Así, encon amos desde la oman izacidn de la igu a del
abnegado e udi o del pueblo has a la us ación an e la ma ea incon enible
de publicaciones imp esionis as, ca en es de igo analí ico, y de imposible
homologación. Es e iden e que el es udio local es un a ma ambi alen e, una
espada de doble ilo cuya iqueza y p o undidad de conocimien o han sido
muchas eces iciadas po una lamen able es echez de mi as.
Desde luego, nadie duda que comple a los log os y supli los de ec os de
la his o ia local pe mi i ían un en iquecimien o mu uo de las his o ias
«mic a»
y «mac o». Mejo a los canales de comunicación en e los au o es
de his o ia local den o un ma co amis oso pe o c í ico pa ece se
una
de las

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J.
S.
AMELANG
necesidades más acucian es. Po eso sólo se puede aplaudi inicia i as como
la ecien e apa ición de los Plecs d'his b ia local en Ca aluÍía, una
publicación pe iódica que se p opone acili a la comunicación en e los
di enios his o iado es locales pa a omen a la discusión eó ica de es a
e n6 ica.l
l
Tal ez un ejemplo a segui en es e campo sea el caso de Ingla e a,
donde la his o ia local ha alcanzado un g ado muy ele ado de calidad y
au oc í ica.12 Es o se debe no sólo a la exis encia de una la ga adición de
es udios «an icua ios>> - adición plasmada en los múl iples
Reco d O ices
y edi o iales a ni el de
coun y-
sino ambiCn a o os ac o es dignos de
consi~de ación. En e ellos cabe señala la exis encia de e is as
especiializadas cuya misión incluye la elabo ación de mC odos aplicables a
es udios de dimensión local, como po ejemplo
Local Popula ion S udies,
e is a de demog a ía local de al ísima calidad que asume la labo didác ica
como pa e esencial de su a ea cien í ica. O a ác ica in eg ado a ha sido la
poli ica de coo dinación de es ue zos locales a a Cs de p oyec os de más
la go alcance. En es e sen ido imp esiona el Cxi o gozado po el Camb idge
G oup o he His o y o Popula ion and Social S mc u e en su campa ia
pa a euni equipos de iejeci as, cu as de pueblo y nume osos o os
a icioiiados a la his o ia local en una a ea común: nada menos que el es udio
compa a i o a ni el pa oquia1 de la composición de las amilias en la
Ingla e a modema a a Cs de la aplicación del mé odo de la econs ucción
amilia .13 P oyec os como es e no sólo p oducen bases de da os mucho más
amplias que las que pod ían eca a in es igaciones p o esionales abajando
en gnipos peque ios y no malmen e limi ados a las á eas p óximas de la
uni e sidad, sino que ambiCn en iquecen los conocimien os y me odos
empleados po los mismos his o iado es locales, aho a alen ados
a
mi a
más alllá de los ho izon es de su pueblo o pa oquia. No hace al a deci que
esos a icionados han hecho ap o aciones o iginales que an más allá de la
me a ecogida de da os, buena mues a de lo cual son los es udios hechos a
ni el local sob e la ansmisión e impac o de la pes e bubónica en Ingla e a a
mediados del siglo
XVII.14
En esumen, la his o ia local es un en oque his o iog á ico poseedo de
muchas i udes, pe o que ambiCn iene sus icios: una es echez de
ho izon e in elec ual, la endencia a p ima el de alle local po encima de
explicaciones his ó icas más ambiciosas e incluso una cie a oman ización
de la sociedad local (cons i uida en muchos casos po los an epasados del
mismo his o iado y sus ecinos). Tal ez la única a ma iable con a es as
limi aciones sea la compa ación con o os es udios de ámbi o local en o as
á eas geog á icas. P oyec os que in eg en ambas dimensiones, mic o y
mac o, en un es ueno colec i o pod ían bene iciamos
a
odos, mejo ando
nues o conocimien o de la ealidad más di ec a e in ensamen e i ida po la
g an niayo ía de la gen e de la Cpoca modema.
5.
Es o nos lle a a una penúl ima conside ación: la de la desa ención po
pa e de la his o iog a a social modemis a espa íola hacia una la guísima
lis a de emas especí icos - emas que en la mayo pa e de los casos han
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HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESP~~A..
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l
gozado de un a o ex enso, po no deci p e e en e, en la his o iog a ía
ex anje a. Fal an en p ime luga es udios si emá icos de las dis in as clases
sociales, an o a ni el monog á ico como de sín esis gene al.15 Los pocos
es udios que exis en mues an además un cla o desequilib io de p e e encias.
La nobleza y las clases di igen es han dis u ado de la buena sue e de habe
sido pe iladas en ob as an icas como las de An onio Domínguez O iz.16
Po desg acia, no se puede deci lo mismo ni de la bu guesía -mejo dicho,
las di e sas bu guesías peninsula es-
ni
de las clases popula es, an o en el
ámbi o u bano como en el u al.
La si uación mejo a sólo un poco cuando pasamos al es udio de las
o mas no clasis as de es a i icación social, la más impo an e de las cuales
es la di isión sexual. Aunque en la ac ualidad disponemos lamen ablemen e
de pocos es udios sob e las muje es españolas de la Edad Mode na, no cabe
duda de que és e es un campo que ha a aído bas an e in e és úl imamen e,
como lo demues a, po ejemplo, el ele ado núme o de comunicaciones
p esen adas en los cong esos de his o ia de la muje celeb ados
ecien emen e en Mad id, Ba celona y Alcalá de Hena es.
Desa o unadamen e, no se puede deci lo mismo de o os g upos sociales,
como los de base é nica y10 eligiosa. Des aca la inexis encia de abajos
sob e, po ejemplo, los judeocon e sos como g upo social, al menos en
compa ación con la mayo abundancia de es udios sob e la o a g an mino ía
é nica, los mo iscos. La al a de a ención p es ada po los his o iado es hacia
aquel g upo social es
an
des acable como el enómeno con a io, la au én ica
«caza de con e sos» que se p odujo hace unos años en e los e udiosos de la
li e a u a del Siglo de O o.17
Pe o quizás la ausencia más des acable ha sido la del es udio de las
elaciones sociales en e y den o de es os g upos sociales. Na u almen e,
hace al a econoce que la mayo ía de las uen es más ácilmen e disponiles
a o ecen el análisis in e no
y
es á ico de las «es uc u as» sociales. En
consecuencia, la mayo pa e de los es udios no aspasa es e ni el de
análisis social, abandonando el examen de las solida idades y los con lic os,
las dis ancias
y
las compene aciones en el ejido social. En es as á eas de
es udio exis e un acío casi comple o, lo cual con as a con las endencias
ac uales de la his o iog a ía ex anje a.
Lo
an e io men e expues o es ácilmen e con as able cuando acome emos
el es udio de cualquie a de los emas más impo an es en el campo de las
elaciones sociales como, po ejemplo, la mo ilidad social, an o ho izon al
como e ical. Es cie o que el es udio de la mo ilidad ho izon al o
geog á ica ha empezado a a ae la a ención de los in e esados en la
demog a ía his ó ica, pe o esul a lamen able que a pesa de la p óxima
celeb ación del Quin o Cen ena io, con emos con an pocos es udios
de enidos del impac o de la emig ación hacia el Nue o Mundo en las á eas
de o igen, sob e odo Ex emadu a y Andalucía.'* En cuan o a la mo ilidad
e ical -cambio de p o esión y10 de es amen o o s a us social- c eo que
se puede deci con oda segu idad que no exis e ningún es udio de es a
p oblemá ica siguiendo las líneas ya azadas en el es o de Eu opa.19 Es o es
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J.
S.
AMELANG
especiahen e lamen able cuando se ecue da la g an abundancia de ópicos
exis en es sob e la al a de mo ilidad en di e sos pe íodos de la Edad
Modenla en España. Los sondeos muy pa ciales hechos sob e el
ennoblecimien o en Cas illa y en Ca aluíía en el siglo XVII sugie en que es
p ecisamen e du an e la época que Pie e Chaunu ha elacionado con un
a echa2.0 colec i o de la mo ilidad» cuando se p odujo el mayo acceso a la
nobleza.20 Na u almen e, el ennoblecimien o es s61o un ipo de mo ilidad
e ical, pe o es oy segu o de que es udios más p o undos y exhaus i os
nos ese a án o as muchas so p esas simila es.
O o ema de g an impo ancia den o del ámbi o de las elaciones
sociales es el de la sociabilidad, un á ea de in es igación que ha a aído
mucho in e Cs en e los his o iado es anceses en pa icula , especialmen e a
pa i de los es udios ealizados po Mau ice Agulhon sob e la P o enza del
XVII
al
XIX.21 En con as e con aquellos, los es udios espa loles sob e la
sociabilidad « o mal» -po ejemplo, la his o ia de los g emios y las
co adías- abo dan p incipalmen e los aspec os ins i ucionales y
econóniicos de es as o ganizaciones en ez de sus e ien es sociales. As ,
nos encon amos con que no disponemos ni de un sólo es udio his ó ico, al
menos del que yo enga cons ancia, sob e, po ejemplo, la composición
social de una co adía de de o os du an e la Cpoca mode na, a pesa de la
impo ancia que alcanza on las colec i idades dedicadas a la peni encia
pública en aquella época.
O a aspec o de la his o ia de la sociabilidad es la ida colec i a in o mal.
Es a incluye campos an di e sos como la his ona de la ec eación y los
pasa ieinpoos, la econs ucción de las pau as de esidencia ( ema de g an
ac ualidad en la his o iog a ía u bana mode na de Ingla e a
y
F ancia), y la
econs ucción de las edes de amis ad y conocimien os pe ~onales.~~
TambiCn o ma pa e de es a emá ica el análisis his ó ico del pad inazgo y de
las elaciones de clien ela. El in e és de es e ipo de es udio adica en la
g an
impo ancia de es as elaciones den o de la sociedad mode na -impo ancia
an
cen al que, como dice
un
es udiosos pione o en es e ema,
«se
di ía que
la sociedad en
su
conjun o
se
con igu a como un complejo en amado de
pequeíías pi ámides escalonadas» en elazadas «en una elación sinc onizada
de múhias obligaciones».23
Las aguas de es as leal ades sociales - e icales (in e clasis as) u
ho izo i ales (den o del mismo g upo o clase- e an múl iples y a iadas.
De en e ellas sólo los núcleos sociales más impo an es -la amilia, el
pa en esco y el compad azgo- han empezado a ecibi la a ención que
me ecen po pa e de los his o iado es de la sociedad, mien as que han
quedado en el ol ido o as como el ecinda io, las pa oquias y colaciones24
y las elaciones es ablecidas po la ca idad y el in e cambio de bienes y
egalos,
Y
po ende, no debe íamos ol idamos de la impo ancia del es udio
de los compo amien os an o públicos como p i ados -po ejemplo, la
c iminalidad, la «des iación»
y
un la go e cé e a.
Hay muchas o as ace as de la his o ia social que me ecen más a ención
de la que han ecibido has a aho a. Poco o nada sabemos del pe il social de
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPMA..
.
79
la ac i idad polí ica de la época, ni de la composición de los mo imien os
polí icos -es deci , la pa e de la his o ia social cuyo en oque más
especí ico es la mo ilización y el compo amien o polí icos, ema adicional
de la ya clásica his o ia social de Hobsbawm, Rudé, Le eb e y o os.
Tampoco sabemos mucho del mundo del abajo ue a de sus dimensiones
es ic amen e económicas -la ida del alle , las elaciones en e los
dis in os ni eles g emiales, la o ganización del iempo y ho a io de abajo, y
su elación con el iempo ue a del mundo labo al, sob e odo es i o. Queda
po explo a además el discu so social, es deci , las in e p e aciones y
ep esen aciones de la sociedad, es udiadas po p ime a ez po José
An onio Ma a all.
Y
no hace al a deci que exis e una his o ia social de
an as o as disciplinas -del de echo, de la medicina, el a e y la
a qui ec u a, la i ienda, las ciencias, la alimen ación y la cocina, la
indumen a ia, la cul u a ma e ial, la eligión y las c eencias y p ác icas
espi i uales- oda una gama de emas que has a aho a ha ecibido
poquísima a ención en la his o iog a a española.
6.
Una Úi ima p oblemá ica a a a es la plan eada po la p o eniencia y
a iedad de las uen es u ilizadas.
A
es as al u as no deja de se un ópico el
sub aya la necesidad de supe a la endencia an icuada de es udios con
en oques me amen e ins i ucionales y co po a i os -es deci , la necesidad
de es udia los a esanos an o ue a como den o de los g emios, o los
miemb os de las p o esiones libe ales más allá de los colegios de abogados o
mCdicos. Exis e ambiCn un cie o consenso sob e la con eniencia de medi a
y sospesa con más de enimien o la u ilización de las uen es li e a ias. Una
buena pa e de la gene ación an e io a la nues a mos ó un ue e echazo
hacia el uso de la li e a u a como uen e his ó ica, lo cual e a na u al dada la
endencia impe an e a esc ibi his o ia social cogiendo una ase del
Quijo e
aquí, y o a del
Laza illo
allá (una p ác ica que, po desg acia, no ha
desapa ecido del odo). Pe o mien as es a eacción en con a del uso
«li e al» de la li e a u a como e idencia de ealidades his ó icas me ece
nues o aplauso, no c eo que debamos da la espalda a documen os an
ascinan es como, po ejemplo, las no elas pica escas. Si no debe an se i
como e idencia en el sen ido es ic o de la palab a, sí es cie o que las ob as
li e a ias iene un g an pode suges i o e ilus a i o. ¿Po qué p escindi de
los enigmá icos chis es sob e los pla e os «con esos» (con e sos) de
Ba celona en
Guzmán de Al a ache?
¿O
las di e idas desc ipciones de los
caballe os se illanos en el Bachille
apaza?^^
C eo que si aplicamos las
debidas p ecauciones, pod íamos ap ende muchísimo de la p oducción
li e a ia sin cae en los abusos de an a i~.~~
De modo semejan e, queda mucho si io pa a la inco po ación de uen es
aún más in imas y pe sonales. Po desg acia oda ía eina el ópico
o eguiano sob e la al a de ma e ias au obiog á icas en la España Mode na.
Aunque hay mues as que indican que los iempos es án cambiando,27 no
dejan de so p ende que casi nadie esc iba his o ia social u ilizando ex os
an icos como el dia io del abogado ba celonCs Je oni Pujades, la c ónica
del jesui a andaluz Ped o de León y muchos o os. So p ende y decepciona,