Full text
MANUSCRlTS.
nP
8,
Ene o
1990,
págs.
71-85
La his o ia social de la España Modema:
seis conside aciones*
James
S.
Amelang
Pa ece se Cs e un buen momen o pa a in en a hace un balance y medi
los p og esos de la his o iog a ia social de España en e los siglos XV y
XVIII. En p ime luga , po que du an e los Úl imos años ha c ecido
no ablemen e el in e Cs po la his o ia social, como demues a la ecien e
p oli e ación de in es igación y nue as publicaciones. En segundo luga ,
po que ue a de España es a subdisciplina pa ece encon a se en una
enc ucijada,
un
pun o decisi o, que es á dando luga a una in ensa e lexión
sob e su na u aleza y su papel den o de la his o iog a ia en gene al. Como
esul ado de es a coyun u a, ha habido a ios in en os de de ini obje i os y
pe ila el u u o de la «his o ia de la sociedad»,' en e los que des aca la
p opues a de Cha les Tilly en a o de ap oximaciones más amplias y
sin e izadas que en elacen da os y en oques monog á icos y locales con
cambios es uc u ales de g an alcance. Su p oyec o, que en a iza la
incidencia del desa ollo del capi alismo y la o mación del es ado mode no
en pa icula , e ela la exis encia de un ue e males a an e el es echo
empi ismo que ac ualmen e p edomina den o del sec o .;!
El p opdsi o de es a cha la es mucho más modes o, ya que sólo p e ende
o ece unas b e es e lexiones sob e el es ado ac ual de la his o ia social de
la España mode na. En ez de in en a da un epaso biblog á ico de los
g upos sociales, a ad de explo a algunos de los p oblemas conc e os que
con on a el his o iado de la ~ociedad.~ Asimismo p ocu a é o ece una
isión compa a i a de la his o ia social espa lola, con as ándola con
es udios semejan es ealizados en o os paises, sob e odo Ingla e a, F ancia
e I alia. A es e in, quisie a llama la a ención sob e seis aspec os o
p oblemá icas espec icos, pa icula es de la his o ia social de la Españ de los
siglos XV al XVIII.
*
Con e encia p onunciada en el Cen o de His o ia Modema Pie e Vila ,
1988
1. En p ime luga igu a la cla a necesidad de emplea un ocabula io
más igu oso en nue o análisis de la sociedad, iciado po una excesi a
imp ecisión. Una mues a elocuen e de es a al a de igo es la u ilización
ecuen e de palab as acías de con enido como «pa adigma», «es uc u a»,
y sob e odo, «modelo». La con usión
y
desa ención lingüís icas en e los
his o iado es se deben a una se ie compleja de ac o es. En p ime luga , es
el esiil ado de nues a de icien e p epa ación en las kcnicas
y
(aún más
impo lan e) las pe spec i as de las demás ciencias sociales. Si supie amos
más a i opología, al ez abandona íamos la mala cos umb e de e e imos a
«clanes» cuando que emos indica «linajes», o de habla de «ma ias»
cuando que emos se lala la impo ancia del «pa en esco» o las edes de
in luencia pe sonal. Es al ez indica i o que las escasas ob as sob e
e nog a ía his ó ica -el es udio an opológico de Cpocas pasadas- que se
han esc i o sob e la Espa la mode na han sido casi en su o alidad ob a de
an opólogos, y no de his o iado es. F ancamen e, conocemos mal la
an opología, la economía
y
las demás ciencias sociales -ciencias, es deci ,
modos de conocimien o que, pu gadas de su je ga disciplina , nos pod ían
se de g an u ilidad.
O o ac o que con ibuye a dicha con usión es el alan e an i- ilosó ico
de nues a disciplina, ca ac e izada adicionalmen e po un empi ismo e oz.
La necesidad de una p epa ación eó ica más igu osa nace di ec amen e de
nues a al a de ganas de con on a
y
discu i los p oblemas de análisis
y
ca ac e ización plan eados po el es udio de la sociedad. El esul ado es una
p o usión de ob as de ca ác e casi exclusi amen e desc ip i o, que ehuye
an o el análisis como el examen sis emá ico del ocabula io que emplea el
his o iado .
2.
Una segunda conside ación, es echamen e elacionada con es e
agnos icismo concep ual, es la pob eza, po no deci inexis encia, de
discusiones en omo a la a iculación de la sociedad mode na en «ó denes» o
«clases». Se ía di ícil imagina un p oblema más g a e en el ma co de la
his o ia social de la Cpoca p e-indus ial. Sin emba go, apenas ha sido
abo dado en el con ex o español. Es e no es el luga pa a in en a hace lo,
pe o como minimo quisie a comen a algunas de las en ajas
y
limi aciones
del andisis social basado en el concep o de clase.4
La insis encia
en
la clase como la o mación básica de la sociedad de los
siglos
XV
al
XVIII
ha sido al ez la con ibución más signi ica i a de la
his o iog a a ma xis a
a
la his o ia mode na. Desde luego, es a
ap oximación no es á uni e salme ne acep ada. Po el con a io, hay una
ue e co ien e den o de la his o iog a ía social modemis a que niega la
aplicabilidad de la e minología de clase a es e Es a pos u a
se
basa
en el a gumen o de que a di e encia de la sociedad con empo ánea, la
sociedad eu opea de la Cpoca p eindus ial se a iculó no a a Cs de clases,
es deci , siguiendo c i e ios de pode ío económico o de unción p oduc i a,
sino a a Cs de ó denes o es amen os. basados en concep os de alo ación
no económica. Es a co ien e basa la i ele ancia del análisis de clase en la
ausencia de e e encias a es os ac o es «económicos» en los documen os
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPANA..
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esc i os po los comen a is as de la misma Cpoca.C eo que es a posición
cla amen e nominalis a encie a una doble equi ocación. En p ime luga , su
li e alismo lle ado a sus consecuencias lógicas ha ia imposible cualquie
análisis basado en concep os o ocablos desa ollados a pos e io i. No
solemos juzga las leyes isicas del uni e so del s.
XVI
u ilizando los
C minos de es e siglo, sino con los del siglo
XX.
Dicho de o o modo,
aunque los habi an es del uni e so p e-new oniano no dispusie an del
ocabula io que u ilizamos hoy en día pa a e e imos a la ley de la g a edad,
no dudamos en admi i que esa g a i ación exis ia an es de New on. Yo
pe sonalmen e no eo po qué las ciencias sociales no pueden bene icia se
de los modos de a gumen ación acep ados en las ciencias na u ales. En
segundo luga , es e a gumen o no se sos iene ampoco a ni el empi ico.
Exis en nume osas desc ipciones coe áneas de la sociedad mode na que
hacen e e encia explíci a al papel jugado po las unciones p oduc i as en la
de inición del s a us social. La p ác ica webe iana de sepa a los es g andes
de e minan es de «ca ego ía» social -el pode polí ico, el acceso a los
ecu sos económicos y el s a us social- ep esen a una con eniencia
anali ica más que una ealidad hi~ ó ica.~ Du an e la edad mode na esul aba
sumamen e di icil aisla y aún más ol ida cualquie a de es os ac o es.
Dicho es o, hay que econoce que la pos u a «es amen is a» iene como
minimo un g an mé i o, el de llama la a ención sob e la impo ancia del
ocabula io de los ciudadanos de la Cpoca mode na como una uen e de
análisis his ó ico. Es a ap oximación ep esen a una mejo a conside able
compa ada con la an igua endencia de cie a his ong a la ma xis a clásica, a
conside a los «es ados», aes amen os~, el «hono », y un la go e cC e a
como una «mis i icación ideológica» de las ealidades ma e iales de la
o ganizacion social. Una pe spec i a más so is icada, como la adop ada po
E.
P. Thompson, pe mi e medi mejo la ele ancia del papel económico en
la de e minación de la «posición» den o de la sociedad mode na, y así saca
p o echo del es udio del lenguaje y el ocabula io coe áneos pa a consegui
un análisis especi icamen e clasis a de la sociedad p e-ind~s ial.~
Pe o la glo ia de la his o iog a ia ma xis a ambiCn ha sido su pena. Es a
adición ha pagado
un
al o p ecio po su ei e ada insis encia en el concep o
de clase como la base de la o mación social. Es e p ecio ha sido la ac ual
endencia a cues iona no ya la aplicabilidad de la clase como he amien a
analí ica, sino su
su iciencia
como concep o explica i o. Dicho de o a
o ma, el análisis de clase no ha p og esado más allá del es udio de las
ca ego ias sociales más gene icas. El en oque de muchos abajos ecien e de
his o ia social ha sido muy dis in o, en a izando la impo acia c ucial de o as
ca ego ías y edes de elaciones sociales -el sexo, la amilia, el pa en esco,
los g upos poli icos, las asociaciones eligiosas, las di isiones C nicas y
aciales, e incluso las conciencias nacionales- es deci , oda una se ie de
a iculaciones sociales no necesa iamen e coinciden e con las di isiones de
clase. Los his o iado es no ma xis as
o
cla amen e e isionis as han sido los
que más asiduamen e han explo ado es e e eno, mien as la nega i a de
muchos (aunque na u alen e no odos) his o iado es ma xis as a segui en os
sende os ha p oducido un cie o es ancamien o en sus apo aciones
al
campo
de la his o ia especí icamen e social.
3.
¿Qué ipo de análisis social debe íamos emp ende ? Na u almen e,
cada uno p osegui á con su endencia; en la casa del se io hay muchas
mansiones. So p ende, no obs an e, el p edominio casi absolu o de
ap oximaciones «es mc u alis as» en el es udio de la sociedad de la España
mode na. Me e ie o sob e odo al análisis es á ico y aislado de las ealidades
sociales, es deci ,
al
ipo de análsis que echaza o soslaya la impo ancia del
cambio como dimensión cmcial de la expe iencia his ó ica. Es a isión más
bien lgida de la sociedad
ha
sido asociada adicionalmen e con algunos de
los csncidísimos abajos de la escuela de Annales, es deci , la endencia
his o iog á ica que po di e sas azones ha eje cido más in luencia sob e la
his o iog a ia social en España.
Un ejemplo cla o de las dis o siones p oducidas po es a clase de
es a icismo his ó ico se encuen a en algunas de las ob as des inadas al
es udio de las llamadas «es uc u as amilia es». Pa iendo de una base de
da os como los censos o pad ones gene ales, muchos de es os abajos
iden i ican la amilia con el núme o de miemb os que habi an en el hoga en
un momen o dado, es deci , al como ienen egis ados en los mismos
censos. Es e ipo de in e p e aciones no oma en cuen a el impo an e papel
jugado po los pa ien es que habi aban ue a del hoga . Además, igno an la
mane a en que la composición de la amilia a ia a lo la go de su «ciclo
i al», siguiendo la ayec o ia de la ansmisión del pa imonio amilia y de
la au o idad pa e nal de una gene ación a o a.8
Una ap oximación al e na i a a la his o ia social, puede encon a se en un
lib o publicado hace poco po el his o iado i aliano Gio anni Le i, La
he edad in na e~al.~ En es e es udio ascinado de un pueblo piemon és del
siglo XVII, Le i demues a cómo la his o ia social pie de iqueza
in e p e a i a cuando obliga a los indi iduos a ep esen a una gama muy
es ingida de papeles y unciones, es deci , cuando ep oduce la isión del
mundo emi ida po documen os de la época como censos, pad ones de
ecinos y lis as de p opie a ios de bienes alo ados po azones iscales.
Resul a mucho más p o echosos el examen de las gen es den o de los
con ex os más amplios c eados po elaciones de dependencia, clien ela,
amis ad, ca idad, ecinda io, y enlaces con el mundo ex e io -es deci ,
oda ina ed de elaciones imp ecisas pe o signi ica i as que cons i uyen la
«he edad inma e ial» de cada se social.
O o ejemplo de los iesgos que se co en cuando se conside a a los
habi an es de la Edad Mode na como indi iduos aislados y no como
miemb os de g upos sociales más ex ensos se encuen a en muchos de los
es udios hechos sob e los ni eles de al abe ización du an e es a Cpoca. Si
uno en oca la capacidad de lee como algo que da luga al ac o de lec u a
p i ada y soli a ia -es deci , siguiendo la p ác ica de lec u a como la
hacemos noso os hoy en día- pues lógicamen e el «ni el» de
al abe ización du an e los siglos mode nos, y así la capacidad de ansmisión
de la:; comunicaciones esc i as, pa ece án muy limi ada. Pe o si en ez de
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPAFIA..
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conside a a las pe sonas que sabían lee como indi iduos aislados, les
I
mi amos como miemb os de amilias, de g emios, de cí culos de
1
sociabilidad como las cons i uidas en a e nas o co adías, emos que la
accesibilidad de los mensajes esc i os e a mucho mayo . Una consecuencia
de la acep ación de es e en oque es que pone en en edicho al iejo ópico
sob e el dis anciamien o absolu o en e la cul u a esc i a de las clases
di igen es y la cul u a «o al» de las clases popula es.
Las limi aciones impues as po el es uc u alismo pod ían soluciona se,
al
menos pa cialmen e, median e la ealización de un análisis que examine la
sociedad no como algo aislado y obje i ado, sino en conexión di ec a con las
demás dimensiones de la expe iencia humana. Tal ez una de las debilidades
más c i icadas de la his o ia social ac ual
-
y no sólo en España- sea su
ma ginación de la polí ica. Es a ma ginación se emon a a los mismos
o ígenes de la his o ia social; según las amosas palab as de uno de los
undado es de la subdisciplina, la his o ia social es «la his o ia de un pueblo
excluyendo su En su ase más e oluciona ia e inno ado a, es
deci , en los p ime os años de la e is a
Annales,
la his o ia social lanzó
un
a aque on al a la his o ia polí ica adicional, limi ada al es udio de la
diplomacia, la gue a,
y
las ins i uciones de gobie no. Pe o más
ecien emen e, la his o ia polí ica
-o
al menos algunas ob as de his o ia
polí ica- ha sus i uido esa es echez de mi as po un concep o mucho más
amplio del pode y sus mani es aciones his ó icas, po lo que al ez haya
llegado la ho a de ein eg a Csa y o as dimensiones de la expe iencia
his ó ica, en un in en o de cons ui una e dade a his o ia o al - o al, es
deci , dinámica, ex o e ida, y igu osamen e abie a a las múl iples uen es
pa a el es udio de la expe iencia his ó ica.
4.
La cua a p oblemá ica: la elación en e la his o ia local y la his o ia
más gene al. La ecien e p oli e ación de es udios his ó icos de dimensiones
geog á icas educidas ha dado luga a que la mayo pa e de las ob as de
his o ia social esc i as sob e la España mode na sean his o ia local. ¿Cómo
calib a es a his o ia? ¿Cuál es y cuál pod ía se el papel de la his o ia local
en la econs ucción del en ono más amplio de la sociedad en gene al? El
hecho de que cada coma ca y alle enga su asamblea de his o iado es, y que
cada hoja pa oquial
se
haya con e ido en e is a cien í ica -y ice e sa-
ha susci ado eacciones de signo muy di e en e en e los his o iado es
«p o esionales». Así, encon amos desde la oman izacidn de la igu a del
abnegado e udi o del pueblo has a la us ación an e la ma ea incon enible
de publicaciones imp esionis as, ca en es de igo analí ico, y de imposible
homologación. Es e iden e que el es udio local es un a ma ambi alen e, una
espada de doble ilo cuya iqueza y p o undidad de conocimien o han sido
muchas eces iciadas po una lamen able es echez de mi as.
Desde luego, nadie duda que comple a los log os y supli los de ec os de
la his o ia local pe mi i ían un en iquecimien o mu uo de las his o ias
«mic a»
y «mac o». Mejo a los canales de comunicación en e los au o es
de his o ia local den o un ma co amis oso pe o c í ico pa ece se
una
de las
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J.
S.
AMELANG
necesidades más acucian es. Po eso sólo se puede aplaudi inicia i as como
la ecien e apa ición de los Plecs d'his b ia local en Ca aluÍía, una
publicación pe iódica que se p opone acili a la comunicación en e los
di enios his o iado es locales pa a omen a la discusión eó ica de es a
e n6 ica.l
l
Tal ez un ejemplo a segui en es e campo sea el caso de Ingla e a,
donde la his o ia local ha alcanzado un g ado muy ele ado de calidad y
au oc í ica.12 Es o se debe no sólo a la exis encia de una la ga adición de
es udios «an icua ios>> - adición plasmada en los múl iples
Reco d O ices
y edi o iales a ni el de
coun y-
sino ambiCn a o os ac o es dignos de
consi~de ación. En e ellos cabe señala la exis encia de e is as
especiializadas cuya misión incluye la elabo ación de mC odos aplicables a
es udios de dimensión local, como po ejemplo
Local Popula ion S udies,
e is a de demog a ía local de al ísima calidad que asume la labo didác ica
como pa e esencial de su a ea cien í ica. O a ác ica in eg ado a ha sido la
poli ica de coo dinación de es ue zos locales a a Cs de p oyec os de más
la go alcance. En es e sen ido imp esiona el Cxi o gozado po el Camb idge
G oup o he His o y o Popula ion and Social S mc u e en su campa ia
pa a euni equipos de iejeci as, cu as de pueblo y nume osos o os
a icioiiados a la his o ia local en una a ea común: nada menos que el es udio
compa a i o a ni el pa oquia1 de la composición de las amilias en la
Ingla e a modema a a Cs de la aplicación del mé odo de la econs ucción
amilia .13 P oyec os como es e no sólo p oducen bases de da os mucho más
amplias que las que pod ían eca a in es igaciones p o esionales abajando
en gnipos peque ios y no malmen e limi ados a las á eas p óximas de la
uni e sidad, sino que ambiCn en iquecen los conocimien os y me odos
empleados po los mismos his o iado es locales, aho a alen ados
a
mi a
más alllá de los ho izon es de su pueblo o pa oquia. No hace al a deci que
esos a icionados han hecho ap o aciones o iginales que an más allá de la
me a ecogida de da os, buena mues a de lo cual son los es udios hechos a
ni el local sob e la ansmisión e impac o de la pes e bubónica en Ingla e a a
mediados del siglo
XVII.14
En esumen, la his o ia local es un en oque his o iog á ico poseedo de
muchas i udes, pe o que ambiCn iene sus icios: una es echez de
ho izon e in elec ual, la endencia a p ima el de alle local po encima de
explicaciones his ó icas más ambiciosas e incluso una cie a oman ización
de la sociedad local (cons i uida en muchos casos po los an epasados del
mismo his o iado y sus ecinos). Tal ez la única a ma iable con a es as
limi aciones sea la compa ación con o os es udios de ámbi o local en o as
á eas geog á icas. P oyec os que in eg en ambas dimensiones, mic o y
mac o, en un es ueno colec i o pod ían bene iciamos
a
odos, mejo ando
nues o conocimien o de la ealidad más di ec a e in ensamen e i ida po la
g an niayo ía de la gen e de la Cpoca modema.
5.
Es o nos lle a a una penúl ima conside ación: la de la desa ención po
pa e de la his o iog a a social modemis a espa íola hacia una la guísima
lis a de emas especí icos - emas que en la mayo pa e de los casos han
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HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESP~~A..
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l
gozado de un a o ex enso, po no deci p e e en e, en la his o iog a ía
ex anje a. Fal an en p ime luga es udios si emá icos de las dis in as clases
sociales, an o a ni el monog á ico como de sín esis gene al.15 Los pocos
es udios que exis en mues an además un cla o desequilib io de p e e encias.
La nobleza y las clases di igen es han dis u ado de la buena sue e de habe
sido pe iladas en ob as an icas como las de An onio Domínguez O iz.16
Po desg acia, no se puede deci lo mismo ni de la bu guesía -mejo dicho,
las di e sas bu guesías peninsula es-
ni
de las clases popula es, an o en el
ámbi o u bano como en el u al.
La si uación mejo a sólo un poco cuando pasamos al es udio de las
o mas no clasis as de es a i icación social, la más impo an e de las cuales
es la di isión sexual. Aunque en la ac ualidad disponemos lamen ablemen e
de pocos es udios sob e las muje es españolas de la Edad Mode na, no cabe
duda de que és e es un campo que ha a aído bas an e in e és úl imamen e,
como lo demues a, po ejemplo, el ele ado núme o de comunicaciones
p esen adas en los cong esos de his o ia de la muje celeb ados
ecien emen e en Mad id, Ba celona y Alcalá de Hena es.
Desa o unadamen e, no se puede deci lo mismo de o os g upos sociales,
como los de base é nica y10 eligiosa. Des aca la inexis encia de abajos
sob e, po ejemplo, los judeocon e sos como g upo social, al menos en
compa ación con la mayo abundancia de es udios sob e la o a g an mino ía
é nica, los mo iscos. La al a de a ención p es ada po los his o iado es hacia
aquel g upo social es
an
des acable como el enómeno con a io, la au én ica
«caza de con e sos» que se p odujo hace unos años en e los e udiosos de la
li e a u a del Siglo de O o.17
Pe o quizás la ausencia más des acable ha sido la del es udio de las
elaciones sociales en e y den o de es os g upos sociales. Na u almen e,
hace al a econoce que la mayo ía de las uen es más ácilmen e disponiles
a o ecen el análisis in e no
y
es á ico de las «es uc u as» sociales. En
consecuencia, la mayo pa e de los es udios no aspasa es e ni el de
análisis social, abandonando el examen de las solida idades y los con lic os,
las dis ancias
y
las compene aciones en el ejido social. En es as á eas de
es udio exis e un acío casi comple o, lo cual con as a con las endencias
ac uales de la his o iog a ía ex anje a.
Lo
an e io men e expues o es ácilmen e con as able cuando acome emos
el es udio de cualquie a de los emas más impo an es en el campo de las
elaciones sociales como, po ejemplo, la mo ilidad social, an o ho izon al
como e ical. Es cie o que el es udio de la mo ilidad ho izon al o
geog á ica ha empezado a a ae la a ención de los in e esados en la
demog a ía his ó ica, pe o esul a lamen able que a pesa de la p óxima
celeb ación del Quin o Cen ena io, con emos con an pocos es udios
de enidos del impac o de la emig ación hacia el Nue o Mundo en las á eas
de o igen, sob e odo Ex emadu a y Andalucía.'* En cuan o a la mo ilidad
e ical -cambio de p o esión y10 de es amen o o s a us social- c eo que
se puede deci con oda segu idad que no exis e ningún es udio de es a
p oblemá ica siguiendo las líneas ya azadas en el es o de Eu opa.19 Es o es
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especiahen e lamen able cuando se ecue da la g an abundancia de ópicos
exis en es sob e la al a de mo ilidad en di e sos pe íodos de la Edad
Modenla en España. Los sondeos muy pa ciales hechos sob e el
ennoblecimien o en Cas illa y en Ca aluíía en el siglo XVII sugie en que es
p ecisamen e du an e la época que Pie e Chaunu ha elacionado con un
a echa2.0 colec i o de la mo ilidad» cuando se p odujo el mayo acceso a la
nobleza.20 Na u almen e, el ennoblecimien o es s61o un ipo de mo ilidad
e ical, pe o es oy segu o de que es udios más p o undos y exhaus i os
nos ese a án o as muchas so p esas simila es.
O o ema de g an impo ancia den o del ámbi o de las elaciones
sociales es el de la sociabilidad, un á ea de in es igación que ha a aído
mucho in e Cs en e los his o iado es anceses en pa icula , especialmen e a
pa i de los es udios ealizados po Mau ice Agulhon sob e la P o enza del
XVII
al
XIX.21 En con as e con aquellos, los es udios espa loles sob e la
sociabilidad « o mal» -po ejemplo, la his o ia de los g emios y las
co adías- abo dan p incipalmen e los aspec os ins i ucionales y
econóniicos de es as o ganizaciones en ez de sus e ien es sociales. As ,
nos encon amos con que no disponemos ni de un sólo es udio his ó ico, al
menos del que yo enga cons ancia, sob e, po ejemplo, la composición
social de una co adía de de o os du an e la Cpoca mode na, a pesa de la
impo ancia que alcanza on las colec i idades dedicadas a la peni encia
pública en aquella época.
O a aspec o de la his o ia de la sociabilidad es la ida colec i a in o mal.
Es a incluye campos an di e sos como la his ona de la ec eación y los
pasa ieinpoos, la econs ucción de las pau as de esidencia ( ema de g an
ac ualidad en la his o iog a ía u bana mode na de Ingla e a
y
F ancia), y la
econs ucción de las edes de amis ad y conocimien os pe ~onales.~~
TambiCn o ma pa e de es a emá ica el análisis his ó ico del pad inazgo y de
las elaciones de clien ela. El in e és de es e ipo de es udio adica en la
g an
impo ancia de es as elaciones den o de la sociedad mode na -impo ancia
an
cen al que, como dice
un
es udiosos pione o en es e ema,
«se
di ía que
la sociedad en
su
conjun o
se
con igu a como un complejo en amado de
pequeíías pi ámides escalonadas» en elazadas «en una elación sinc onizada
de múhias obligaciones».23
Las aguas de es as leal ades sociales - e icales (in e clasis as) u
ho izo i ales (den o del mismo g upo o clase- e an múl iples y a iadas.
De en e ellas sólo los núcleos sociales más impo an es -la amilia, el
pa en esco y el compad azgo- han empezado a ecibi la a ención que
me ecen po pa e de los his o iado es de la sociedad, mien as que han
quedado en el ol ido o as como el ecinda io, las pa oquias y colaciones24
y las elaciones es ablecidas po la ca idad y el in e cambio de bienes y
egalos,
Y
po ende, no debe íamos ol idamos de la impo ancia del es udio
de los compo amien os an o públicos como p i ados -po ejemplo, la
c iminalidad, la «des iación»
y
un la go e cé e a.
Hay muchas o as ace as de la his o ia social que me ecen más a ención
de la que han ecibido has a aho a. Poco o nada sabemos del pe il social de
LA
HISTORIA
SOCIAL
DE
LA
ESPMA..
.
79
la ac i idad polí ica de la época, ni de la composición de los mo imien os
polí icos -es deci , la pa e de la his o ia social cuyo en oque más
especí ico es la mo ilización y el compo amien o polí icos, ema adicional
de la ya clásica his o ia social de Hobsbawm, Rudé, Le eb e y o os.
Tampoco sabemos mucho del mundo del abajo ue a de sus dimensiones
es ic amen e económicas -la ida del alle , las elaciones en e los
dis in os ni eles g emiales, la o ganización del iempo y ho a io de abajo, y
su elación con el iempo ue a del mundo labo al, sob e odo es i o. Queda
po explo a además el discu so social, es deci , las in e p e aciones y
ep esen aciones de la sociedad, es udiadas po p ime a ez po José
An onio Ma a all.
Y
no hace al a deci que exis e una his o ia social de
an as o as disciplinas -del de echo, de la medicina, el a e y la
a qui ec u a, la i ienda, las ciencias, la alimen ación y la cocina, la
indumen a ia, la cul u a ma e ial, la eligión y las c eencias y p ác icas
espi i uales- oda una gama de emas que has a aho a ha ecibido
poquísima a ención en la his o iog a a española.
6.
Una Úi ima p oblemá ica a a a es la plan eada po la p o eniencia y
a iedad de las uen es u ilizadas.
A
es as al u as no deja de se un ópico el
sub aya la necesidad de supe a la endencia an icuada de es udios con
en oques me amen e ins i ucionales y co po a i os -es deci , la necesidad
de es udia los a esanos an o ue a como den o de los g emios, o los
miemb os de las p o esiones libe ales más allá de los colegios de abogados o
mCdicos. Exis e ambiCn un cie o consenso sob e la con eniencia de medi a
y sospesa con más de enimien o la u ilización de las uen es li e a ias. Una
buena pa e de la gene ación an e io a la nues a mos ó un ue e echazo
hacia el uso de la li e a u a como uen e his ó ica, lo cual e a na u al dada la
endencia impe an e a esc ibi his o ia social cogiendo una ase del
Quijo e
aquí, y o a del
Laza illo
allá (una p ác ica que, po desg acia, no ha
desapa ecido del odo). Pe o mien as es a eacción en con a del uso
«li e al» de la li e a u a como e idencia de ealidades his ó icas me ece
nues o aplauso, no c eo que debamos da la espalda a documen os an
ascinan es como, po ejemplo, las no elas pica escas. Si no debe an se i
como e idencia en el sen ido es ic o de la palab a, sí es cie o que las ob as
li e a ias iene un g an pode suges i o e ilus a i o. ¿Po qué p escindi de
los enigmá icos chis es sob e los pla e os «con esos» (con e sos) de
Ba celona en
Guzmán de Al a ache?
¿O
las di e idas desc ipciones de los
caballe os se illanos en el Bachille
apaza?^^
C eo que si aplicamos las
debidas p ecauciones, pod íamos ap ende muchísimo de la p oducción
li e a ia sin cae en los abusos de an a i~.~~
De modo semejan e, queda mucho si io pa a la inco po ación de uen es
aún más in imas y pe sonales. Po desg acia oda ía eina el ópico
o eguiano sob e la al a de ma e ias au obiog á icas en la España Mode na.
Aunque hay mues as que indican que los iempos es án cambiando,27 no
dejan de so p ende que casi nadie esc iba his o ia social u ilizando ex os
an icos como el dia io del abogado ba celonCs Je oni Pujades, la c ónica
del jesui a andaluz Ped o de León y muchos o os. So p ende y decepciona,