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Elementos para una pedagogía de la conciencia

Abstract

Este artículo parte de la necesidad cada vez más evidente de que los pedagogos emprendan una reflexión sobre el papel de la conciencia en la educación del hombre. Para ello se revisan, en primer lugar, algunas de las críticas clásicas a la conciencia y a lo mental y se ve que es imposible concluir resultados absolutamente ciertos. En consecuencia, se parte de un programa de trabajo que le supone a la conciencia existencia autónoma, propositividad y fuerza causal. Posteriormente se analizan los mecanismos mentales, distinguiéndose los procesos de representación, modificación y construcción del yo autoconsciente. Se concluye proponiendo la autorregulación consciente y el dominio del yo como una de las posibles vías de la pedagogía de la conciencia.

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Elementos para una pedagogía de la conciencia

Author: Martinez Martin, Miquel; Puig Rovira, Josep M.
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1986
DOI: 10.5565/rev/educar.449
Source: https://ddd.uab.cat/pub/educar/0211819Xn11/0211819Xn11p35.pdf
Educa ,
11
(1987).
35-49
ELEMENTOS PARA UNA
PEDAGOGÍA
DE
LA
CONCIENCIA
Miquel Ma inez Ma in
Josep M. Puig Ro i a
Uni e sidad de Ba celona
RESUMEN
Es e a iculo pa e de la necesidad cada ez mhs e iden e de que 10s pedagogos
emp endan una e lexi6n sob e el papel de la conciencia en la educaci6n del
homb e. Pa a el10 se e isan, en p ime luga , algunas de las c i icas clhsicas a la
conciencia y a 10 men al y se e que es imposible conclui esul ados absolu amen-
e cie os. En consecuencia, se pa e de un p og ama de abajo que le supone a
la conciencia exis encia au bnoma, p oposi i idad y ue za causal. Pos e io men e
se analizan 10s mecanismos men ales, dis inguiéndose 10s p ocesos de ep esen a-
ci6n, modi icaci6n y cons ucci6n del yo au oconscien e. Se concluye p oponien-
do la au o egulaci6n conscien e y el dominio del yo como una de las posibles ias
de la pedagogia de la conciencia.
ABSTRACT
This a icle sp ings om he inc easingly e iden need o pedagogues o e lec
upon he ole o consciousness in he educa ion o man. Thus some o he classic
c i icisms o he conscious and he men al a e i s e ised, .which p o es he
ailu e o each absolu ely accu a e esul s. Acco dingly, he s a ing-poin is he
assump ion ha consciousness has au onomous exis ence, pu pose and causal
o ce. Subsequen ly, men al mechanisms a e anlysed and he p ocesses o ep e-
sen a ion, modi ica ion and building up he sel -awa e Ego a e dis inguished. In
conclusion, he conscious sel - egula ion and mas e y o he Ego a e p oposed as
one o he possible ways o pedagogy o consciousness.
CRISIS DEL PENSAMIENTO SOBRE LA CONCIENCIA
Las dispu as sob e el papel de 10 men al y la conciencia en el p oceso
educa i o ienen una la ga adición en el seno del pensamien o pedagó-
gico. P obablemen e puede deci se que, con 10s a gumen os p opios de
cada época, se han sus en ado ya odas las pos u as lógicamen e posibles.
Si las ag upamos con la in ención de des aca sus semejanzas mhs
impo an es, esul an es g andes opciones. Pa a algunos au o es, en
10
men al, en an o que au oconciencia, es h la cla e que pe mi e explica el
p oceso o ma i o de 10s homb es. En especial cuando el indi iduo au o-
conscien e, su conciencia indi idual, en abla un diálogo educa i o con
alguna o ma de absolu o o de azón supe io . En ales casos la ascen-
dencia del medio educa i o y del educado quedan d ás icamen e educi-
das a la condición, en el mejo de 10s casos, de acompañan es acili ado-
es de la e dade a elación educa i a que se i e en e la au oconciencia
pe sonal y 10 absolu o. Un segundo g upo de au o es en ienden que 10
men al o no exis e o, en caso de exis i , no es mhs que el esul ado de la
in luencia que sob e cada indi iduo eje cen sus condiciones ambien ales.
Po
10
an o, la ac i idad conscien e no posee ninguna i ualidad que le
pe mi a di igi y egula el p oceso educa i o. Pa a quienes sus en an
es as opiniones, la p esión del medio educa i o y la acción plani icada de
10s educado es ienen la esponsabilidad o al en el p oceso educa i o, y
el10 nos pe mi e en ende , plani ica y p e e odos sus e ec os. Finalmen-
e, pa a o os au o es, 10 men al posee un papel condicionan e del p oceso
educa i o y su colabo ación en la o mación humana no es ni absolu a ni
o almen e inexis en e. Lo conscien e es condicionan e en el sen ido de
que no suple la expe iencia, sino que la con o ma. Es deci , selecciona y
es uc u a 10s da os empi icos y expe ienciales: la educación depende, po
un igual, de la expe iencia y del abajo de
10
men al. Po an o, medio
educa i o, educado y educand0 se epa en la esponsabilidad del p oce-
so educa i o.
Aunque odos esos pun os de is a han enido siemp e sus ep esen an-
es, du an e una la ga e apa, y a causa de la in luencia de di e sas eo ias
poc0 p ocli es a econoce y conside a
10
men al, en 10s hmbi os peda-
gógicos su es udio quedó bas an e elegado y su conside ación en la p hc-
ica educa i a ue ambién muy educida. Lo cual, e iden emen e, no
signi ica que no se u iese en cuen a ninguna mani es ación de 10 men al,
ni ampoc0 que ningún au o ecabase la a ención sob e 10s p oblemas de
la conciencia en oda su ex ensión. Ocu ia simplemen e que
10
p edomi-
nan e e a 10 con a io.
Y,
aunque al si uación es a cambiando de o ma
len a, el peso de cie os pa adigmas es aún ue e. En e las opciones
eó icas an imen alis as amos a des aca algunas que nos pa ecen espe-
cialmen e ele an es, y que se hallan en la ac ualidad en pleno p oceso de
discusion o e isión.
El conduc ismo clásico
y
su desconocimien o de
10
men al
'
La pos u a del p ime conduc ismo espec o del ema que nos ocupa
ue cla a: la espues a del indi iduo, y po an o el modelado de la
conduc a y al in la educacidn oda, depende undamen almen e del es i-
mulo (el
inpu )
o en odo caso del es imulo y del o ganismo, pe o del
o ganismo isico, no de és e en an o que poseedo de una men e cons-
cien e. La men e o no exis e o no iene ningún papel.
El
conduc ismo
echazó odo 10 inobse able y edujo su a ea a es udia las conduc as
isibles de adap acidn al medio, así como 10s es ímulos con olables que
conducen a 10s o ganismos a da ales espues as. Se elimina oda e e en-
cia a ac o es conscien es en el es udio de la conduc a. És os quedan o
bien negados, o bien educidos a modos de habla de 10 isico sin ninguna
ascendencia causal. Desde al pos u a se de endid la posibilidad de
modela la conduc a desde el con ol minucioso del ambien e y, po 10
an o, de p edeci la espues a del indi iduo a pa i del conocimien o del
es imulo. En de ini i a, al pos u a se aduce en un p oyec o educa i o
muy p og amado, de e minis a y educcionis a.
Sin emba go, en la ac ualidad el pa adigma conduc is a es a siendo
sus i uido en el hmbi o psicopedagdgico po el cogni i ismo
2.
Es e nue o
pa adigma en sus di e sas e siones -p ocesamien o de la in o macidn,
psicología gené ica y dialéc ica- posee en común la endencia a conside-
a que alo men al)) es un ac o undamen al en la conduc a humana y
en la educacidn. La elacidn educa i a no es a dominada en exclusi a po
el es imulo, sino que se cons uye po el juego complejo del es imulo, el
suje o conscien e y la acción.
La c í ica de las Ciencias Humanas a la conciencia
Bajo es e epig a e pensamos que deben inclui se, p incipalmen e, aun-
que no únicamen e, las ob as de Ma x, F eud y especialmen e 10s abajos
'
A modo de ejemplo bhsico de es a co ien e de opinibn se ialamos las ob as de:
WATSON, J.B.,
EI
conduc isme,
Paid6s, Buenos Ai es 1961. SKINNER, B.F.,
Ciencia
y
conduc a humana,
Fon anella, Ba celona 1976. ((¿Po que no soy un psicblogo cogni i o?))
en PBREZ, A., y ALMARAZ, J.,
Lec u as de ap endizaje
y
enseiianza,
Ze o, Mad id 1981,
PP. 53-66.
VEGA, M.,
In oduccidn a la psicología cogni i a,
Alianza Edi o ial, Mad id 1984.
de 10s au o es es uc u alis as
'.
Sal ando odas las di e encias, sus apo -
aciones pueden in e p e a se como un a iso espec o de la necesidad de
duda de 10s con enidos mani ies os de la conciencia y c i ica los. La
conciencia es siemp e alsa conciencia y, po 10 an o, hay que comenza
el abajo e6 ico y p ac ico po una c i ica de la conciencia y sus espejis-
mos, ya que la e dad nunca se nos p esen a di ec amen e. La anspa en-
cia de la conciencia es siemp e una a ea labo iosa: una a ea casi incesan-
e de c i ica del signi icado. Nada debe oma se al como se p esen a
po que de as se ocul a siemp e o o hecho, y asi sucesi amen e has a
llega a encon a el e dade o signi icado que jamas coincide con el
econocido po la conciencia. Es, en de ini i a, la búsqueda de una eali-
dad miis undamen al que ue a de nues o con ol condiciona y di ige
nues a exis encia y nues os p oduc os men ales. La conciencia y sus
p oduc os no son mas que esul ados de o mados de 10 e dade amen e
eal, y, po an o, sin omas de una ealidad mas p o unda. En consecuen-
cia, a causa del e o cons an e en que i e la conciencia, el suje o huma-
no no puede econoce se como au o de la his o ia y de sus conduc as.
Desapa ece la eleologia conscien e de la his o ia, la sociedad y el indi i-
duo. Cada ámbi o iene su 16gica de desa ollo en la que no in e iene el
homb e. El homb e se disuel e en an o que suje o c ea i o y dado de
sen ido, y se con ie e en un luga pa a que el signi icado de 10 eal se
plasme. Desapa ici611, en de ini i a, del suje o y pC dida de con ianza en
la conciencia.
En la ac ualidad, la eno me pene abilidad de es as ideas ambiCn es a
cediendo an e di e sas opiniones no coinciden es, pe o odas en algun
sen ido c í icas. En p ime luga , se ha a gumen ado que en algunos de
10s au o es a 10s que nos hemos e e ido no hay an o una negaci6n de la
conciencia como la jus i icaci611 de un abajo, casi educa i o, pa a da le
mayo anspa encia. En segundo luga , ambiCn se ha pues o en duda la
posibilidad de llega al ondo e dade o de las cosas, a la ealidad Úl ima
que les da sen ido. Se hace di ícil jus i ica
y
undamen a es e ondo
ul imo y e dade o de 10 eal. Si es o uese asi, ihacia d6nde se di ige la
a ea c i ica de la conciencia aplicada a sí misma y a sus ep esen aciones
de la ealidad? En e ce luga , y como u o de es as nue as alo acio-
nes, se eplan ea la supues a incon eniencia o alsedad de oda ep esen-
Ademas de las ob as de Ma x, F eud
y
las de au o es es uc u alis as como I.C i-
S auss, Lacan, Al husse o Foucaul , cabe menciona especialmen e el lib o de
L,B l-
STRAUSS,
C.,
T is es dpicos,
Eudeba, Buenos Ai es 1970. Son pa icula men e in e esan es
10s abajos sob e es a ema ica esc i os po Rus o
CARRACEDO,
J.,
LP i-S auss. Es uc u-
alismo
y
Ciencias Humonas,
Is mo, Mad id 1976. Asi como 10s capi ulos ((Hacia un
humanismo c i ico))
y
((La e ica es uc u alis an, que apa ecen en la ob a del mismo au o
EI homb e
y
la P ica,
Ediciones Rubio Es eban. Valencia
1985.
aci6n de la conciencia. Quizh sea posible y con enien e, después de
descub i la imposibilidad de conoce la e dad, y as la necesa ia a ea
po desenmasca a la ealidad, un abajo de ep esen aci6n del mundo,
de la sociedad, de sí mismo, asi como de sus opciones y deseos que
posiblemen e se h ú il e imp escindible.
La
men e como epi enómeno ce eb al
Respec o al llamado ((p oblema cue po-men e o men e-ce eb o)) se han
de endido pos u as de odo ipo: monismos espi i ualis as y habi ualmen-
e monismos ma e ialis as, asi como dualismos an dis in os como 10s
de endidos po el epi en6meno o el in e accionismo
4.
Sin emba go, desde
el pun o de is a cien í ic0 de la biologia o la neu o isiologia, 10 no mal
ue sus en a opciones ma e ialis as que negaban la conciencia o, econo-
ciCndola, la dejaban sin ninguna unci6n eal. La men e e a an s610 un
p oduc o ce eb al sin ninguna in luencia o acci6n causal sob e el ce eb o,
el ce eb o uncionaba con o al au onomia y en odo caso e a acompaña-
do po la men e que habia p oducido. A g osso modo, al es la pos u a
del ma e ialismo adical, del panpsiquismo, del epi enomenalismo y de la
eo ia de la iden idad. Es as posiciones ilos6 ico-cien i icas han sido
dominan es du an e mucho iempo y, sin duda, han in luido en ámbi os
muy a iados del conocimien o humano.
Sin emba go, ambiCn es as pos u as han ido cediendo en in ensidad y,
aunque las nue as explicaciones siguen man eniendo in ac a la dispu a
ilos6 ico-cien í ica, la mayo ia de ellas o o gan, en cambio, un papel
ac i o y p edominan e a la men e conscien e. Desde pos u as monis as,
Bunge
s
ha de endido un ma e ialismo eme gen is a que en iende la men e
como un conjun 0 de bioac i idades que no se explican po sus compo-
nen es celula es, y que, a su ez, pe mi en una elaci611 psico ísica en e
subsis emas ce eb ales, o en e ellos y su o ganismo. Po o a pa e, desde
pos u as dualis as, Poppe y Eccles en ienden que la men e y el ce eb o
son en idades dis in as e independien es. Aunque en e ambas en idades se
p oduce una in ensa in e accidn mu ua; o sea, la men e puede eje ce una
acci6n causal sob e el ce eb o y al in sob e el homb e en e o
'j.
Véase, en e o as, las ob as de BUNGE,
M.,
El p oblema men e-ce eb o,
Tecnos,
Mad id 1985. ECCLES, J.C.,
La psique humana,
Tecnos, Mad id 1986. ECCLES, J.C.,
y
ZEIER, H.,
EI
ce eb o
y
la men e,
He de , Ba celona 1985. POPPER,
K.R.,
y
ECCLES,
J.C.,
EI yo
y
su ce eb o,
Labo , Ba celona 1982.
BUNGE,
M.,
EI p oblema c men e-ce eb o,),
pp.
42-46. Del mismo au o ,
Ma e ialk-
mo
y
ciencia,
A iel, Ba celona 1981,
pp.
97-140.
Sob e la pos u a de es os au o es es con enien e consul a su ob a conjun a,
EI
yo y
su ce eb o.

40
El pode como modelado del suje o
Quizá como un caso conc e o del in lujo de las ciencias humanas en la
disolucidn de la esponsabilidad del suje o conscien e, 10s es udios sob e
la ue za dominado a y a la ez con o mado a del pode han desempeña-
do, sin duda, un no able papel en la quieb a de la conciencia indi idual.
La expe iencia co idiana de oda azdn minimamen e despie a es la de un
sin ín de elaciones de pode que c uzan la ida en odas di ecciones.
Cen os inmensos de pode diseminan su in luencia sob e odo, e in ini-
dad de mic o elaciones de pode y con ol en elazan nues as exis encias
has a queda a la ez dominados y de inidos como indi iduos. Pe o en
cualquie caso, como indi iduos algo o muy desespe anzados como pa a
pode opone se a ales ue zas y pa a au ode ini se. También en ese
I
e eno, sin habe cedido nada en absolu 0 la p esidn del pode , son
nume osas las oces que se ap es an a señala , al menos, que el pode se
eje ce siemp e sob e un núcleo que es p eciso domina po que aún no 10
es a del odo; es deci , el eje cicio del pode su e una ue za en sen ido
con a io que se le opone. La sede de al ue za pa ece esidi en el suje o
conscien e y au ode e minado. El nue o hecho de habla de las posibili-
dades é icas y emancipado as del suje o conscien e cons i uye ya un cam-
bio no able de pe spec i a, cuan o menos po aquell0 de que el homb e
iende a au ocons ui se al como c ee se .
A
pa i de es e b e e esumen de algunas opciones ed icas an imen a-
lis as y de sus co espondien es c í icas, pueden ex ae se al menos dos
consecuencias, y de ellas una p opues a de abajo. En p ime luga , y
como ya se sabia, no odas las p opues as emplean é minos como men e,
conciencia o suje o con el mismo signi icado. De modo que se pod ia
es a de acue do con una pos u a c i ica y no con o a, y el10 no implica-
ia en a en con adiccidn. Se puede, po ejemplo, no coincidi en el
conduc ismo, pe o hace lo en la c i ica de la conciencia y la p opues a de
disolucidn del suje o de las ciencias humanas. Tal hecho nos obliga a
p ecisa al e e i nos a es os emas. En segundo luga , no pa ece que la
con o e sia
men alismo-an imen alismo,
en odos sus ma ices, pueda con-
side a se como ce ada en a o de una u o a pos u a. Hay azones en p o
y
en con a, y p obablemen e pa e de azdn pa a cada pos u a, en de i-
ni i a, no pa ece habe espues as de ini i as que a i men o nieguen del
odo la posibilidad de una men e conscien e au onoma, p oposi i a y coll
ue za causal. De el10 c eo que puede de i a se un plan de abajo que se
'
Son cli4sicos 10s es udios de Foucaul sob e el pode . De en e ellos des aca iamos las
siguien es ob as: FOUCAULT, M.,
Vigila
y
cas iga ,
Siglo
XXI,
Mexico
1976.
Mic o isica
del
pode ,
La Pique a, Mad id
1980.
p oponga: p ime o, escla ece ni eles o momen os de la conciencia pa a
comp ende mejo su uncionamien o o al y si ua con mayo p ecisión
la discusi6n; segundo, y dado que es un ema dispu ado, pienso que es
posible decidi un plan de abajo a pa i de una opci6n acional de
indole é ica. Es deci , se op a po un p oyec o de abajo que pa a del
econocimien o de la au oconciencia y de su capacidad di ec i a Dicho
aún de o a o ma, azamos un p og ama de abajo acional que, sin
emba go, incluye una opci6n que siendo s610 posible nos pa ece deseable,
pe o es amos dispues os a abandona .
Ap oximacidn a 10s mecanismos
y
p ocesos men ales
Los mecanismos men ales y las unciones que cumplen se asien an y
ealizan sob e las elaciones inmedia as del indi iduo con su medio. El p o-
ceso o ma i o del homb e, en un p ime ni el de complejidad (ni el I),
el p opio compo amien o, se lle a a cabo median e la in e elacion que
és e man iene con su medio educa i o. In e elaci6n que, espec o del
educando, depende undamen almen e de las di e sas modalidades posi-
bles de acci6n; a sabe , la acci6n écnica, la comunica i a y la exp esi a.
Es os es modos de acci6n asegu an, en p incipio, la adap aci6n dinámi-
ca del indi iduo al medio na u al y a i icial, al medio social y a si
mismo
9.
A
su ez, sob e ales in e elaciones se asien an el segundo y el
e ce ni el de complejidad humana: la conciencia (ni el 11) y la au ocon-
ciencia (ni el 111).
La men e conscien e o conciencia, segundo ni el de complejidad huma-
na, se cons i uye median e la aplicaci6n de 10s mecanismos de ep esen a-
cidn y modi icaci6n a cie as in e elaciones écnicas, comunica i as o
exp esi as (ni el I).
Po ep esen aci6n en endemos la cons uccidn de un modelo, u o de
la in e io izacibn o oma de conciencia, de .una pa e de las in e elaciones
del indi iduo con el medio. Es, en cie o modo, la elabo aci6n de un
doble, de un análogo, o de una éplica de pa e del o al de las cadenas
SAVATER,
F.,
Zn i acidn a la e ica,
Anag ama, Ba celona 1982, pp. 39-50.
Sob e es os emas, y apoyhndonos en Habe mas, hemos esc i 0 m8s ampliamen e.
MART~NEZ, M., y PUIG,
J.,
ccUnidad y di e sidad de la acci6n educa i a)), en
Pe spec i as
Pedagdgicas
(en p ensa). T abajo p esen ado
al
IV Semina i0 In e uni e si a io de Teo ia de
la Educaci6n, Po o C is o, Mallo ca 1985.
adap a i as que cons i uyen la ida de un homb e. La elabo aci6n de ese
modelo in e no equie e cie o dominio de la acul ad simbdlica y un
minimo de memo ia. La cons ucci6n de es e doble se consigue median e
un p oceso de in oyecci6n
'O
que p og esi amen e a op imizando la
ep esen acidn de las elaciones adap a i as que e leja. Op imiza la e-
p esen aci6n iene menos que e con la a ea de hace que el doble
concue de con la ealidad que en consegui que si a pa a e e i se e icaz-
men e a aquello que quie e ep esen a . Po an o, la imagen men al que
se cons i uye no se 4 un e lejo especula de 10 eal, sino una cons ucci6n
eb ica que equie e una elabo aci6n ac i a y p og esi amen e mls 6p i-
ma. De ahi que hablemos de op imizaci6n in oyec i a, y 10 hagamos po
a ios mo i os. En p ime luga , po que se ocaliza y ep esen a s610 una
pa e de la ealidad. No es posible cap a a la ez la o alidad de in e e-
laciones y, po 10 an o, se ealiza un p oceso de selecci6n que es a 4
guiado po el c i e i0 de p oyec a luz y ep esen a aquello que nos
plan ea algun incon enien e, que nos in e esa, p eocupa o unciona con
e o es. Log a ales obje i os supone siemp e un p oceso de ace ca nien-
o inacabado. En segundo luga , hablamos de op imizaci6n in oyec i a
po que 10 en ocado segun c i e ios de in e és es memo izado y en buena
pa e man enido a disposici6n pa a se e ocado cuando con enga. La
acumulaci6n en memo ia de ep esen aciones de planos y aspec os dis in-
os de la elaci6n con el medio a nu iendo en o ma p og esi a y cada
ez m4s 6p ima nues o au oconocimien o. Sin emba go, al in en a io
ac ua como un conjun 0 de posibilidades a e oca que nunca podemos
man ene en la conciencia en su o alidad y con de alle. En al sen ido, se
di ia que la conciencia posee un lími e en su capacidad de ep esen a : a
mayo ex ensi6n meno can idad de de alles pe cibidos. En e ce luga ,
la op imizaci6n in oyec i a iene que e ambién con la calidad de la
ep esen acidn. La imagen ep esen ada se e e i 4 a la ealidad de o ma
m8s o menos adecuada. Lo cie o es que siemp e cons uimos un modelo
de o mado de 10 eal. La ep esen acibn es 4 siemp e eiiida de conoci-
mien o p e io; no es e lejo iel y pasi o, sino que siemp e es 4 en ique-
cida y de o mada po el sabe y la p dc ica indi idual y colec i a. Es, po
10 an o, mucho mds que un e lejo sensible de 10 ex e io . Es una elabo-
aci6n eb ica pe sonal de nues as elaciones écnicas, comunica i as y
exp esi as con el medio. En consecuencia, an a in e eni ac o es pe e-
'O
SANVISENS, A., c ~imensi6n cibe nk ica del p oblema de la conciencian. Con e encia
p onunciada en el
I
Cong eso In e nacional sob e Ciencia, Conciencia
y
la Es uc u a del
Conocimien o, Ba celona 28 de junio de 1980. Tambikn del mismo au o , ccDimensi6n
cibe nk ica del ap endizaje de adul os)),
Educa
1,
Uni e si a Au bnoma de Ba celona,
1982, PP.
7-14.
necien es a la his o ia pe sonal, a la posición y oles sociales, a la expe-
iencia conc e a, y o os muchos. Todo el10 nos hace pensa que la ep e-
sen ación es so10 una hipó esis pe sonal sob e
10
eal, que nunca deja de
se una hipó esis, y que no se puede llega a posee la c e dade a ep e-
sen ación>>. Sin emba go, se á una hipó esis po supues o alsable o en
con inuo pe eccionamien o, pe o, además, al hipó esis es a lejos de se
una in ención injus i icada. No puede supone se que sea injus i icada po
a ios mo i os: p ime o, po que debe pa i de da os empi icos, a eces
muy enaces y que acaban imponiéndose; segundo, po que aunque sea
una cons ucción y no un e lejo especula , es á some ida a dos ipos de
con ol: el con ol po medio del
consensus
que impone el diálogo a
p opósi o de la ealidad ep esen ada y el con ol po la e icacia de la
ep esen ación pa a guia las ac i idades del indi iduo. Pod ia deci se que
la alidez de la ep esen ación, y dado que es una quime a supone su
e dad y exac i ud, eside en g an medida en 10 e icaz que sea pa a guia
la ac i idad eó ica, comunica i a y exp esi a del homb e. Dicho de o o
modo, en si con ibuye a op imiza la adap ación. El p ime esul ado del
mecanismo de ep esen ación es la c eación de un medio in e no que
pe mi a el abajo de modi icación.
Po modi icación en endemos la p oducción median e ac i idad men al
de algunos de 10s in ini os cambios que pueden imagina se en el modelo
ep esen ado. La modi icación implica ope a o a ia el modelo o mado
po ep esen acion. Es deci , se conje u a sob e 10 que pod ia ocu i en
la ealidad si coincidie an de e minadas ci cuns ancias. Conje u a que
exigi a e u ación o con i mación a eces eal y a eces men al. La modi-
icación men al, en el ondo siemp e an icipa o ia, que nos o mamos de
nues os u u os ac os, sin apenas gas o de ene gia, con escaso iesgo y
con g an acilidad pa a gene a di e sas al e na i as i uales y siemp e
e e sibles, pe mi e p opone sensibles mejo as en la adap ación del indi-
iduo al medio. Median e la elección de cu sos al e na i os de acción, sin
la necesidad de ene que ejecu a los uno a uno
y
espe a las consecuen-
cias como es ipulaba la e sión compo amen al del p incipio de p ueba-y-
e o , se log an c ea nue os p oduc os men ales. Tales p oduc os pe mi en
an o la op imización p oyec i a como la c eación de medio y, en
de ini i a, la e olución cons an e de nues o es ado adap a i o
Il.
"
PUIG, J.M.,
Teo ia de la Educacidn,
PPU, Ba celona, 1986
y
MARTINEZ.
M.,
In eli-
gencia
y
Educacidn,
PPU, Ba celona, 1986.