Educa ,
9
(1986).
23-34
LA
SOCIALIZACION
DE LOS NIÑOS
AFRICANOS:
CONTRADICCION
ENTRE
LAS NORMAS SOCIALES MODERNAS
Y
LAS TRADICIONALES
Hildega d Simon-Hohm
G upo de T abajo de Pedagogia
Social.
F ank u
RESUMEN
En la sociedad de Á ica neg a pe sis e la cul u a adicional, que
choca con la de la sociedad indus ializada aida po la educación
colonialis a. En su p ime a in ancia el niño ecibe de su mad e las
aices cul u ales an iguas, consis en es en educa al ni50 con indulgen-
cias y hace le sen i igual que 10s demás. La educación occiden al exige
del niño un endimien o y el se p ime 0 que 10s demás. El niño
a icano se halla suje o a es a con adicción.
La cul u e adi ionnelle es oujou s p ésen e dans la socié é de
lÁ ique noi e, e elle se heu e
a
celle de la socié é indus ialisée
appo ée pa l'éduca ion colonialais e. Dans sa ou e p emik e en ance,
l'en an e~oi de sa mC e les acines cul u elles anciennes, qui consis-
en
a
éle e l'en an a ec indulgence e lui donne un sen imen
d'égali é pa appo aux au es. L'éduca ion occiden ale exige de l'en-
an un endemen e d'2 e le p emie . L'en an a icain se ou e donc
soumis
a
ce e con adic ion.
ABSTRACT
In Black A ica's socie y, adi ional cul u e con inues o pe sis ,
clashing agains ha o he indus ialized socie y b ough abou by
colonialis educa ion. Du ing in ancy, he child ecei es he ancien
cul u al oo s om his mo he , which a e di ec ed owa d educa ing he
child wi h indulgence and making him eel equal o he es . Wes e n
educa ion demands a ce ain pe o mance on he child and also ha
he be he i s among all. The A ican child li es subjec ed o his con-
adic ion.
Con las co ien es colonizado as las escuelas eu opeas se ex-
endie on po odo el mundo, y aun hoy dia se e leja en la
mayo ia de 10s sis emas educa i os la he encia de las me ópolis,
de mo lo que en ellas no se iene en cuen a si sus con enidos y
o mas co esponden a las ac uales necesidades de 10s nue os
Es ados. Los paises a icanos, po su pa e, as su independencia
ampoc0 supie on ni pudie on p omo e su desa ollo median e
la in ensi a cons ucción de ese sis ema, en el que el modelo
eu opeo ue ganando in lujo sob e las o nas adicionales de
educación. Es o, que 10s colonizado es eu opeos denomina on
sis ema o ma i o, no es, sin emba go, mas que un ac o en e
muchos de 10s que mo i an 10s ac uales p oblemas del Te ce
Mundo. La in luencia occiden al y las ans o maciones no apa-
ecen so10 a a és del sis ema ex anje o de educación impues o,
sino en mayo medida a a és del desa ollo indus ial, la con-
on ación con 10s mass-media, adio, TV, y la inco po ación en
el me cado mundial.
Es o signi ica que 10s paises a icanos es én lis os pa a la
cons ucción de una sociedad indus ial de co e socialis a o
capi alis a. Po el con a io, incluso hoy, la g an mayo ia del
campesinado a icano, que es una pa e impo an e de la pobla-
ción, i e bajo las condiciones de la simple p oducción de ma e-
ias p imas, con una economia semi o o almen e p imi i a.
Y
en
cuan o a las ciudades encon amos oda clase de mezclas soicioe-
conómicas: jun o e iejas clases, es a os y g upos que cub en
Únicamen e las necesidades p ima ias,
y
que ep esen an obsole-
os modos de p oducción, apa ecen 10s mode nos sis emas p o-
duc i a~.
LA
EDUCACION
EN LA SOCIEDAD AFRICANA
El p oceso de educación segun un es ilo de ida y un compo -
amien o capi alis as es a en con adicción con las ac i udes de
una men alidad oda ia adicional. En 10s ul imos años ha
habido ans o maciones en las elaciones socioeconómicas p o-
pias de una si uación p imi i a ya en pa e pe dida. En es e
con ex o se incluyen iejas cos umb es como, po ejemplo, el
p ecio de la no ia, que an es se es ablecia a a és de una
o enda simbólica a la amilia de la no ia, pa a epa a la pe di-
da de una ue za de abajo. Hoy es o ha sido llamado en algunos
paises la do e, cuyo p ecio puede llega has a las
400.000
p s. en
10s casos mas ex emos. Es a uen e de ing esos es a siendo
elegada, pues ep esen a que la muje es ealmen e wendi-
da)).
¿Como se puede lle a a cabo el desa ollo y la educación de
10s niños a icanos bajo la in luencia de ese medio cul u al y so-
cioeconómico?
A pesa de que las nue as es uc u as, en pa icula en las dos
úl imas décadas, han hecho pe de e eno a las adiciones y a la
conduc a adicional, és as oda ia juegan un impo an e papel
en la sociedad a icana. Tal conduc a, na u almen e, se halla
acen uada en e las pe sonas que i en en el campo, aunque
ambién la encon amos en las ciudades, pues la mayo ia de 10s
habi an es lle an poc0 iempo en ellas y man ienen un es echo
con ac o con su ibu. Es o no qui a que la mayo ia de 10s
ciudadanos engan cada ez mayo adhesión a las no mas y
alo es de la ci ilización indus ial, po mas que és as oda ia no
con igu en la ida dia ia. En especial, la o mación de la p ime a
in ancia supone, ambién en las ciudades, una ansmisión de
ep esen aciones y cos umb es ances ales.
An es de que nos ocupemos de la socialización adicional
a icana, que emos cons a a el papel que ienen 10s niños en la
sociedad adicional, pues el es ilo y el modo como el niño es
educado y acomodado a ella o ma una unidad en el desa ollo
de la in ancia.
En casi odas las sociedades del Á ica neg a no se mi a al niño
ecién nacido como un se nue o, pues se piensa que exis ió ya
an es de su nacimien o, o mando pa e de la ascendencia de la
ac ual gene ación y de una especie de espi i u cósmico.
El ecién nacido apa ece po an o como un ep esen an e del
o o mundo y, po ello, como una na u aleza que ya cuen a con
un pasado y una pe sonalidad. En consecuencia su ibu no debe
p opo ciona le en p incipio una iden idad, sino hace le descu-
b i la suya que ya iene, y es o nos hace comp ensible el ca ac e
educa i o de la mad e a icana: ella no in en a impone se al niño
o di igi le según su olun ad. La mad e es a a en a a 10s deseos
del niño y no 10s con adice, sino que mas bien in en a según sus
posibilidades cumpli los en seguida.
Las no mas y alo es p opios de una sociedad son comunica-
dos al niño po sus pad es, y en especial, po su mad e a a es
de la p ac ica educa i a du an e las ases de desa ollo de la
p ime a in ancia. La educación si e pa a cons ui la in e io i-
zación de la es uc u a social y su ideologia, con la que se o man
10s asgos peculia es del ca ac e y la o mación de imagenes
conduc uales del inconscien e, que se adap an a las elaciones
obje i as. Debemos p egun a nos ambién po las mani es acio-
nes cul u ales, las elaciones y la capacidad p oduc i a de es a
sociedad, pues ellas cons i uyen una pa e insepa able de la
na u aleza de la es uc u a de las ins i uciones sociales y has a de
la misma amilia.
LA
SOCIALIZACI~N
DEL NIÑO AFRICANO
VISTA DESDE
EL
PSICOANALISIS
La in es igación psicoanalí ica ha mos ado que 10s asgos
cen ales de 10s ins in os en la p ime a in ancia son ele an es
pa a el desa ollo de las pe sonas y su pos e io conduc a. Po
es e mo i o el desa ollo psicosocial de 10s niños a icanos debe
ayuda se de 10s mé odos y modelos psicoanalí icos. El e nopsi-
coanálisis, hoy econocido po muchos homb es de ciencia,
mues a que exis en las mismas es uc u as y eacciones del
inconscien e en odos 10s homb es, pe o haciéndose e ec i as al
en a en la espec i a cul u a, en el medio socioeconómico y
especialmen e las elaciones p oduc i as, gene ándose en onces
las ma cadas di e encias de 10s espec i os modelos cul u ales.
Po el10 la sociedad juega un papel ele an e en es e con ex o.
Podemos habla , gene alizando, de la socialización de 10s ni-
ños a icanos: hay muchos pun os en común'en la educación de
la p ime a in ancia en odas las sociedades adicionales a ica-
nas, sob e
10
que ya ad i i6-Pie e E ny.
Po o a pa e, en oda el A ica neg a la con on ación de la
sociedad adicional y p eindus ial con el colonialismo y, mas
a de, con la men alidad me opoli ana
y
explo ado a ha abie o
una nue a e apa en la economia polí ica
y
el desa ollo social de
las sociedades a icanas.
Conside a emos aho a el desa ollo de la p ime a in ancia de
10s ni ios a icanos y el consecuen e modo de conduc a
y
las
ac i udes. La mayo pa e del p ime año de ida del ecién
nacido anscu e bajo el signo de la au oconse ación y de la
o mación de 10s medios de adap ación que si en a es e obje o.
Todo aquell0 que en es e sen ido al a al niño inde ens0
10
ecibe
és e de su mad e. También en la amilia a icana iene la mad e
es a impo an e unción. El u u o ins in i o de las pe sonas
iene de e minado a a és de las negaciones y concesiones
27
du an e el desa ollo libidinal, que conduce a la dis in a elección
de 10s obje os y g ado y desa ollo de las elaciones obje ales. El
p ime obje o de la libido es la mad e. El desa ollo de 10s niños
depende po comple o del o igen y con enido de es a elación
con el obje o. En nues a cul u a 10s niños en c ecimien o deben
se capaci ados en 10s p ime os meses pa a sopo a la p i ación,
como, po ejemplo, un iempo de sepa ación de la mad e o la
dilación de la comida. Po el con a io, en la elación a icana
mad elhijo no se encuen a ninguna sepa ación en esa ((diada))
que cons i uyen. El niño se halla dia y noche jun o a su mad e, y
se á se ido solici a nen e po ella cuando es é hamb ien o o
g i e de males a . La mad e a icana es po ello, segun dice Pa in,
el pe ec o ins umen o pa a sa is ace 10s deseos ins in i os de
10s niños de pecho.
El niño a icano no encuen a en es a ase del desa ollo nin-
gun ipo de limi aciones. Sob e es a conduc a de la mad e dice
R.
Spi z: ((Du an e el p ime año de ida es pa a el niño an
pe judicial el esca ima le las expe iencias desag adables como el
p i a le de 10s a ec os placen e os; di icilmen e se sob e alo a el
papel que juega la nega i a pa a 10s p og esos del desa ollo
in an il, y po eso el in en a educa al niño bajo el p incipio de
una indulgencia ilimi ada conduce a deplo ables esul ados>>.
Según Spi z, el da sa is acción o al al niño segun el p incipio
de una ((lib e demanda), puede obs aculiza un desa ollo sa is-
ac o i~ del yo.
Y,
sin emba go, ese yo del niño a icano o ma en
61 en la ase o al, p ecisamen e po ene un desa ollo lib e de
us aciones y p oblemas, la capacidad de empa ia, de pa icipa-
ción y de iden i icación, asi como la capacidad de coope a en las
ac i idades compa idas con o as pe sonas.
La ase anal iene una especial signi icación pa a el niño
eu opeo. Aquí comienza la educación, esul ado de exigencias,
Ó denes, p ohibiciones y amenazado as sanciones. Si conside a-
mos que en la educación de la limpieza de 10s niños a icanos
nadie aplica iolencia, y que se hace a a és de la animación y el
ejemplo, sin insis i an es de iempo, en ende emos que apenas
se susci a la opo unidad, en la educación, de con lic os en
elación mad e-hijo. El niño a icano, po consiguien e, puede
sa is ace en seguida casi odas sus necesidades has a bien en a-
da la ase geni al. El p incipio de place puede segui ac uando
sin es o bos y no en a en con adicción con la ealidad que
odea al niño.
En la llamada ase álica del desa ollo libidinal 10s niños
en an en una e apa de desa ollo en la que 10s deseos libidinosos
se concen an en la pe sona que has a aho a les ha cuidado. En
es e momen o, cada pe sona o g upo de pe sonas con algun
de echo sob e la mad e es i enciada po el niño como un ac o
de es o bo p o ocándole un con lic o con ue e ma iz a ec i o.
Es e con lic o del niño coincide con una modi icación que iene
a in e umpi su si uación social. La mad e, que ha anquilizado
al niño has a su e ce 0 y a eces incluso has a su cua o año de
ida, que de dia 10 lle aba a dia io sob e sus espaldas y de noche
no se sepa aba de 61, y que no le impuso ninguna educación
ac i a a a és del p emio
y
cas igo, concesiones y p i aciones de
a ec o, de epen e se sepa a de su hijo y 10 en ega o almen e al
g upo, con el cua1 61 due me, come, juega y con el cua1 después
abaja á, como o mando pa a e1 una amilia p opia y llegando
a cons i ui su Único medio social. Es e g upo comp ende, po un
lado, 10s niños de su misma edad que hay en su amilia
y
después
en odo el pueblo, y, po o o lado, odos 10s he manos mayo es,
p imos, ios y ias.
EL COMPLEJO DE EDIPO
Debemos p egun a nos aho a si en esa sociedad a icana, con
una es uc u a, un ipo de amilia y una socialización an dis in a
de la nues a, encon amos ambién el p oblema que en nues a
sociedad llamamos el complejo de Edipo.
Ya en
1927
econoció B onislaw Malinowski la es echa ela-
ción exis en e en e el complejo de Edipo y el modelo pa ia cal
de amilia. En su ob a Sexo
y
ep esión, en el cua1 desc ibe la
sociedad ma ia cal de 10s obiandos, explica la hipó esis de la
escuela eudiana de que el complejo de Edipo es el que co es-
ponde a nues a pa ilineal amilia a ia, en la que exis e una
pa ia po es ad consolidada a a és del de echo omano y la
mo al c is iana, y e o zada po el ipo de ida económica de la
bu guesia acomodada en la ac ualidad. De ahi se deduce pa a
noso os (y en el10 coinciden con noso os Pa in y Mo gen hale
en su desc ipción de 10s dogon y 10s agni) la a i mación de que el
desenlace del complejo de Edipo mues a unas ca ac e is icas
especi ica nen e cul u ales. Los a ec os que ma can el inal del
complejo de Edipo son, pa a el niño a icano, 10s que acompa-
ñan la a en u a del e mino, de la sepa ación y del queda se solo.
La sepa ación de la mad e y la in luencia del g upo que aho a
ecibe al niño son aquí de mayo impcp ancia que la in e en-
ción del pad e o el miedo a 61. Es o nos hace comp ende po qué
en el niño no su ge el deseo de ma a al i al edipico ni el miedo
de se cas ado po 61. El g upo en el que el niño es acep ado se
opone a sus ac i udes egocén icas, aunque o o gandole 10 nece-
sa io pa a sus necesidades de iden i icación. Pa a la supe ación
del complejo cada indi iduo es ablece en su yo la es uc u a
basica de la sociedad adicional: la di isión e ical de la ami-
lia, hecha según la je a quia de edad, y la di isión ho izon al de
las clases de edad. Con el10 el niño puede se in eg amen e
ecibido en su sociedad, y como desenlace de la p ime a in ancia
se cons i uye pa a 61 un au én ico
G upo-yo.
Es e
G upo-yo
queda
de inido po Pa in y o os como:
a) una uncionalidad especial alida pa a odo el
yo;
b)
una se ie de unciones especiales del
yo
adecuadas pa a que
a a és de la colabo ación un g upo llegue a se y pe manece
au osu icien e.
El g upo debe dispone de una es uc u a a la que sus miem-
b os eaccionen de un modo de e minado. El
G upo-yo
no mani-
ies a, sin emba go, en compa ación con nues o yo, ninguna
o a es uc u a undamen al ni adicional. Asi pues -como indican
Wul y Pa in- odo a icano educado al modo adicional posee
un ca ác e pe sonal p opio que
10
dis ingue de 10s demás, si bien
su yo se encuen a con que las pe sonas que
10
odean poseen las
mismas posibilidades de iden i icación y las mismas necesidades
que e1 mismo.
Muchos usos y cos umb es adicionales, ademas de 10s i os
de iniciación, si en pa a c ea ese sen imien o de usión en e el
indi iduo y la sociedad.
John Mbi i cuen a una cos umb e segun la cual, después del
nacimien o, se co a el pelo del pubis de la mad e y se espa ce: <<a
pa i de aho a ella ya no end a sob e el niño unos de echos
como a andose de algo suyo pe sonal: el niño es aho a cespa ci-
do)) como 10 es su p opio pelo, de modo que pasa a ene un
cen ena de mad es, un cen ena de pad es, un cen ena de
he manos
y
un cen ena de o os congéne esn.
O a consecuencia de ese sen imien o comuni a i0 es una e-
cuen emen e cons a ada despe sonalización del inculo ma i-
monial y la al a de amo (según nues o pun o de is a) en la
elación ma i al. Un ma imoni0 no es an o un asun o en e dos
pe sonalidades indi iduales cuan o un enlace en el que pa icipa
la colec i idad, es deci , oda la ibu. Es impo an e pa a ellos el
es ablecimien o de elaciones de pa en esc0 con ex años y la
p oc eación de hijos, pa a asegu a asi la conse ación
y
con i-
nuidad del g upo.
LA
FORMACION
DEL SUPER-YO
Y LA
INTERIORIZACI~N
DE LAS NORMAS SOCIALES
No malmen e, en nues a cul u a, del desenlace a o unado
del complejo de Edipo se o igina el
Supe -yo,
el cua1 ep esen a
una in oyección de 10s pad es. La ue za el
supe -yo
iene de e -
minada po la can idad de ene gia ag esi a de la que dispone.
És a depende de la ue za de las p ohibiciones pa e nas du an e
la ase edipiana, si bien juegan ambién un papel impo an e 10s
impulsos edipicos, de ca ac e ag esi o-posesi o, 10s niños con
espec o a sus pad es. También en el niño a icano educado al
modo adicional se o igina un
supe -yo
que codi ica e in e io iza
las eglas sociales
y
é icas ansmi idas po la sociedad. En es o,
sin emba go, no se a a an o de una in e io ización de la
au o idad ep eso a del pad e, como de una iden i icación con el
g upo, y sob e odo de una ins ancia que iene po misión e i a
las di icul ades de cohe encia con el g upo. Cuando se echazan
las exigencias de és e en ez de apa ece en e1 un emo dimien o
o un inconscien e sen imien o de culpa, apa ece en e1 el emo a
en is ece a 10s mayo es del pueblo, a la sup esión de 10s bene i-
cies
del g upo o incluso a se echazado po 61. En conexión con
10 que esc ibió F eud en
Tb em y abú,
el
supe - yo
de 10s
a icanos es llamado <<conciencia de clan,,; con a iamen e a
nues o
supe -yo
iene un ca ac e social, es deci , egula la
conduc a del
yo
solo en la comunidad en la que ha sido socializa-
do, de modo que una sepa ación de es a sociedad sup ime 10s
e ec os de la conciencia de clan.
En nues as obse aciones del desa ollo in an il de 10s niños
a icanos, hemos is o cómo ambién pa a ese niño educado
adicionalmen e la adap ación a las no mas de su sociedad
cons i uye un p oceso impo an e de ap endizaje. En oda cul u-
a esul a impo an e pa a un niño su compo amien o social, es
deci , el a o con su en o no humano. Las mas ele an es un-
ciones del
yo
a es e espec o se elacionan con la solución del
complejo edipico y no pod an se cambiadas pos e io men e
o
3
1
so10 con di icul ad. Únicamen e 10s con enidos y no mas del
supe -yo pueden aún se modi icados
y
ans o mados. Aho a
bien, iqué signi ica a es a socialización que acabamos de desc i-
bi como di e en e, en el medio adicional, pa a el pos e io
compo amien o de esos niños?
La educación da al niño, en an o que a ec a a unciones
o ganicas suyas ales como la inco po ación, e ención, asimila-
ción, expulsión, pene ación
e
inclusión, un ca ac e del que
depende an las pos e io es ocupaciones del indi iduo en la ida,
si gua dan alguna elación con la educación ecibida en la p ime-
a in ancia. La emp ana eglamen ación o al en nues a socie-
dad conduce a us aciones que ienen como consecuencia ija-
ciones o zadas, ac i udes de echazo y o maciones eac i as.
Melanie Klein, po ejemplo, ha demos ado que la en idia y la
g a i ud son sen imien os que no se desa ollan con un cambio
en las us aciones y concesiones o ales du an e el pe iodo de
la encia. La compe i i idad debe ia oma su ene gia ambién de
las uen es o ales, y no so10 de las u e ales y alicas. A a és de
la sa is acción o al
-
como nos ecue da René Spi z- en nues a
cul u a se llega a un sa is ac o i0 desa ollo del yo. Mien as que
en la sociedad adicional es de g an impo ancia es a ase lib e
de p oblemas y us acciones, pues s610 ella posibili a la o ma-
ción del yo, que esul a an necesa io pa a esa comunidad y su
uncionamien o.
La ase anal juega pa a 10s niños eu opeos un impo an e papel
en el desa ollo de las unciones del yo, y sabemos que el p oble-
ma de la posesión, ese <dene )) y wolun ad de e enen) pa en es
en las idas, pueden o igina iamen e e e i se al compo amien-
o en cues ión de limpieza. Sch amml dice al espec o, sob e es e
yo ideal de nues a sociedad: (<La na u aleza de la neu osis
compulsi a y del ca ac e compulsi o iene que e con el incon-
esado ideal de nues a sociedad; esos es ilos de uncionamien o
son 10s po ado es de las o mas sociales mode nas au o i a ias,
indus ializadas y bu oc a icasu. Esa idea del yo indi idual es un
asgo undamen al de la ideologia dominan e de la bu guesia en
el capi alismo. Los homb es son o zados a hace se a si mismos
en las elaciones compe i i as; pa a log a un place hay que
compe i . Es e ipo de au o ealización indi idual supone, en el
capi alismo, la ap opiación y el a ianzamien o de la posesión
p incipal, y no, como puede ocu i en un yo- g upo, el deseo de
compa i con 10s o os miemb os del g upo
y
de no posee mas
que ellos.