Exposición de nues a expe iencia
paleopa ológica de época medie al
DOMINGO CAMPILLO
'
ELISENDA
VIVES
*
En los ca o ce años anscu idos desde que pusimos en uncionamien o
el Labo a o io de Paleoan opología del Museu A queologic de Ba celona,
hemos ecopilado nume osos es os humanos de época medie al que han
sido obje o de algunas publicaciones (Campillo y Vi es, 1978) (Vi es, 1978,
1980 y 1982)
y
que en la ac ualidad ep esen an un impo an e con ingen e
de lesiones pa ológicas, po lo que nos ha pa ecido in e esan e su p esen a-
ción.
PROCEDENCIA DEL MATERIAL
La mayo pa e de los es os p oceden del P incipa d'Ando a y de
Ca aluña y el es o de o as zonas peninsula es.
Un p ime conjun o lo cons i uyen algunos yacimien os pi enaicos y del
p epi ineo, pe enecien es a los siglos
IX
y
XII
(Al a Edad Media). En el
P incipa d'Ando a enemos dos nec ópolis: San Vicenc d7Encla
y
San
Ma í de Nagol. En el Pi ineo Ca alán se encuen a el poblado medie al de
San Miguel de la Val1 (Palla s Subi a) con algunos en e amien os in an iles
en el subsuelo de las i iendas. En el p e-Pi ineo Ca alán es án si uadas las
nec ópolis del Reial Mones i de San a Ma ia en Ripoll y en el Be gada la de
San Ma í de Sagas.
Un segundo conjun o co esponde a las zonas bajas de Ca aluña, en las
que enemos los siguien es yacimien os: L'Esque da de Roda de Te
(Osona), San Ma cal (Bages), San Nicolau, San Pau de Riusec
y
la Fon
*
Labo a o io de Paleopa ología del Museu A queolbgic de Ba celona
y
Uni e si a Au o-
noma de Ba celona.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Sczen za umque His onam Illus andam.
Vol.
5-6, 1985-86,
pp.
3 1-58.
ISSN:
021 1-9536
32
DOMINGO
CAMPILLO
y
ELISENDA
VIVES
Vella en el Vallés occiden al. Pe enecien e a una c onología más ecien e
es á la nec ópolis de Onius en el Ma esme.
También hemos enido la opo unidad de es udia o os dos yacimien os
de época isigó ica (siglos VI al VII) co espondien es a á eas geog á icas
peninsula es muy dis an es, Clunia en So ia
y
Mon e ío en G anada.
PLAN
DEL ESTUDIO
Nos e e i emos como un conjun o a los yacimien os de Ando a y de
Ca aluña po pe enece a un mismo ámbi o his ó ico-cul u al y luego nos
e e i emos po sepa ado a los o os dos yacimien os.
En el p ime g upo se han con abilizado un mínimo de 208 indi iduos,
de los que el 23% p esen a anomalías pa ológicas, en Clunia, con 23 indi i-
duos adul os el 26% y en Mon e ío con 36 indi iduos el 22,2%.
Pa a no hace monó oma nues a exposición,' a a emos cada g upo de
o ma global y luego ha emos hincapié en los casos que conside amos que
ienen una mayo impo ancia.
PRINCIPAT D'ANDORRA
Y
CATALUÑA
Como ya expusimos en un abajo an e io (Campillo y Vi es,
1978),
las
pa ologías p edominan es en es a á ea son la os eoa icula (p ocesos eu-
ma oideos) y la aumá ica,
a
las que hemos de añadi en es a e isión la
exis encia de algunos casos in an iles de
c iba o bi alia,
a ección que suele
elaciona se con la anemia medi e ánea de Cooley, y la p esencia de una
umo ación benigna, p obablemen e un os eocond oma.
Los casos más des acables de es a á ea son los siguien es:
1)
en San
Vicenc d'Encla un g a e auma ismo c aneal seguido de supe i encia;
2)
en San Pau de Riusec un indi iduo con a ios auma ismos, unos an iguos
y
o os mo ales; 3) en San Ma í de Nagol un p obable os eocond oma de
adio;
4)
en San Ma cal una hipe o ia del co ne e nasal medio de echo
(Vi es y Campillo, 1980);
5)
en San a Ma ia de Ripoll el n.O V p esen a un
hundimien o on al izquie do y un encla amien o del húme o del mismo
lado, ambas lesiones de o igen aumá ico, así como signos de os eomieli is
secunda ia en dicho húme o y en la cla ícula, siendo ambién p obable la
sob ein ección del auma ismo c aneal; los n.O XIII-A y XXII es án a ec os
de una espondiloa i is anquilopoyé ica de Bech e ew, el n.o XIV-B mues a
un Kümmel pos aumá ico de
L1-L2,
el n.O XIV-C mues a signos del mal
-
--
Exposición de nues a expe iencia paleopa ológica de
época
medie al
33
de Po
y
el n.O XXIII una in ensa espondiloa osis con g andes os eo i os
an e io es sinos osados a ni el de
D7,
D8,
D9
y
D10
(Campillo
y
Vi es,
1978).
C áneo
de
San Vicenc D'Encla
Indi iduo madu o del sexo masculino que en su c áneo p esen a a ias
líneas de ac u a que a ec an a los huesos on al, pa ie al
y
empo al
izquie dos ( ig.
1).
En el on al, la isu a es ho izon al y se inicia casi en el
lado de echo de la su u a co onal, en las p oximidades de la unión de los
sec o es C2-C3.
Al
ap oxima se a la línea sagi al al isu a desciende algo,
pa a luego angula se
y
di igi se hacia a iba, desciende le emen e y c uza el
pa ie al izquie do, incu ándose ue emen e poco an es de alcanza el as e-
io, donde inaliza. O a isu a en el sec o pa ie al se une a és a y desc i-
biendo una cu a aisla un agmen o, que a su ez iene o a isu a e ical.
La escama empo al mues a una ac u a en
T.
No hay un hundimien o
impo an e y la cica ización mues a un g ado de sinos osis a anzado,
excep o en el empo al, donde las isu as son amplias, aunque sus bo des
edondeados deno an una la ga supe i encia.
A
ni el empo al, la p esen-
cia de algunos huesos wo mianos pueden p es a se a con usión con espec o
a las líneas de ac u a.
El es udio adiog á ico con i ma el a anzado g ado de cica ización.
Indudablemen e se a a de una ac u a seguida de una la ga supe i-
encia, pe o el mecanismo po el cual se o iginó es más di ícil de de e mi-
na . Lo más p obable es que es e indi iduo se golpease con a una a is a
angulosa, como pod ía se el bo de de un escalón de pied a, o bien, que
hubiese sido golpeado con un obje o du 0,p.e. una ba a de hie o. El luga
del impac o p obablemen e ue la egión de la su u a empo o-pa ie al,
desde donde se i adia on las dis in as isu as. Po ello, a ese ni el hay un
lige o hundimien o de unos 2 mm. La masa del músculo empo al debió
amo igua un poco de con usión.
No es posible in ui que sin oma ología clínica acompañó a es e auma-
ismo. En base a nues a expe iencia en casos ac uales hemos obse ado que
en algunos no es a ninguna secuela, mien as que en o os la sin oma olo-
gía puede se muy lo ida, con hemiplejia, a asia y epilepsia pos aumá ica,
como sín omas más co ien es, po ello, a en u a nos en es e e eno se ía
pu a conje u a.
34
DOMJNGO
CAMPILLO
y
EUSENDA
VIVES
San Vicenc D'E72c.k~
13-5
El ému
y
la ibia izquie da mues a un ípico
genu algus
( ig.
2)
y
en la
ca idad glenoidea ex e na de la ibia hay una pé dida de subs ancia ósea ci -
cula , po lo que p obablemen e se a a de una os eocondn is.
San Vicenc D'Encla
C.
I.
El esca oides del pie de echo p esen a una ac u a consolidada, p oba-
blemen e po aplas amien o, que se mani ies a po el hundimien o de la
ca illa, que en su ca a an e io , co esponde a la e ce a cuña ( ig.
3).
La con-
solidación de la ac u a es buena.
San Ma i de Nagol
Radio izquie do de un indi iduo adul o de sexo inde e minable, en el
que en su bo de in e no se obse a una oluminosa umo ación ósea que se
inicia hacia la mi ad de la diá isis
y
se ex iende unos
50
mm. hacia a iba. En
su po ción más ancha alcanza los
20
mm.
y
su g oso llega a los
14
mm.,
siendo su ca a pos e io lisa
y
la an e io i egula po la p esencia de nume-
osas ca idades pequeñas ( ig.
4A
y
4C).
En la adiog a ía ( ig.
4B)
se ap ecia
bien que la umo ación se inicia en la co ical del hueso
y
que en su in e io
p esen a nume osas geodas. Pod ía a a se de una miosi is osi ican e, pe o
en nues a opinión, po su imagen adiog á ica, c eemos que se a a
de un os eocond oma.
San Pau de Riusec
Indi iduo del sexo masculino, en edad p esenil o senil, que p esen a en
su esquele o impo an es signos a ósicos. Sin emba go, lo que más llama
la a ención es la p esencia de una ac u a del adio de echo
y
una he ida
c aneal, ambas an iguas,
y
nume osas he idas c aneales, ece en o al, oca-
sionadas mucho iempo después
y
que sin duda ue on la causa de su
mue e ( igs.
5
y
6).
La ac u a del adio es á si uada en la unión del e cio medio con el
supe io
y
es á pe ec amen e consolidada median e un g ueso callo óseo,
pe o la educción, si la hubo, no ue buena
y
la di isis ha quedado con una
des iación pos e o-in e na que da luga a una angulación de
250.
En la po -
/
ción dis al del callo, jun o
al
bo de in e no del hueso, se ap ecia una exos o-
Exposición de nues a expe iencia paleopa ológica de
época
medie al
35
sis que coincide con o a a ni el del cúbi o, pe o que dada la incong uencia
de sus supe icies no pa ece p obable que llega an a sinos osa se.
La
ausen-
cia de la ube osidad bicipi al
y
de la cabeza, po de e io o de la pieza, nos
impiden e alua con p ecisión la üncionalidad con que quedó el an eb azo,
si bien se ap ecia o a exos osis en el bo de in e no del cúbi o, algo po
debajo de la pequeña ca idad sigmoidea, de lo que deducimos que debió
es a una limi ación en los mo imien os de p onación
y
supinabón.
En la egión pa asagi al izquie da, sob e la su u a co onal, se e una
lesión elipsoidea ( igs. 5a
y
6a), pe ec amen e cica izada, pe o que llegó a
pe o a el c áneo. Pa ece a a se de una an igua lesión po lascado p odu-
cida po un ins umen o co an e, espada, hacha, e c., que segu amen e no
dejó secuelas neu ológicas.
O as ece lesiones, sin signos de espues a biológica se encuen an en el
c áneo, de lo que se deduce que no hubo supe i encia. Menos la n.O 13,
odas ue on p oducidas po un ins umen o co an e ( igs. 5 y 6). Algunas
son supe iciales y no en añan un pelig o i al (n.o 1, 3, 4,
5,
7,
8,
9,
1
1
y
12). La n.O 6, en nues a opinión, es mo al de necesidad pues debió lesiona
el seno sagi al. Las n.O
2
y
10 ambién pudie on ocasiona lesiones le ales, en
especial es a úl ima que dio o igen a una isu a (n.o 13) que se di ige a la
egión mas oidea
y
inaliza en el aguje o occipi al. Todas las lesiones u ie-
on que se p oducidas con un ins umen o co an e.
Lamen ablemen e, no hay un con ex o ni e e encias esc i as espec o a
es e indi iduo que ue en e ado en el in e io de la Iglesia de San Pau. No
nos pa ece descabellado pensa , sin emba go, que pudiese a a se de un
gue e o o de un noble, que segu amen e en su ju en ud su ió las lesiones
que apa ecen cica izadas (an eb azo de echo y
«a»
del c áneo)
y
que en su
senec ud mu ió de o ma iolen a, con ensañamien o. Las he idas c aneales
jus i ican plenamen e su mue e, aunque ambién pudo su i o as he idas
en el onco y ex emidades, de las que no enemos cons ancia.
CLUNIA
(So ia)
1)
En el indi iduo n.O 5, ac u a ocan e ea; 2) en el n.O 6, pe sis encia
del apa a o hioideo
y
neoplasia maligna del ému ; 3) en el n.O 7; p obable
e a oma (en es udio) del ala mayo de echa del es enoides; 4) en el n.O 23,
ac u a del adio de echo
y
ac u a helicoidal de los huesos de la pie na
izquie da; 5) en el n.O 33, epanación pa ie al de echa.
36
DOMINGO CAMPILLO
y
ELISENDA
VIVES
Indi iduo
n.O
5
FEMUR
IZQUIERDO. Muy de e io ado. Al inicia su examen llama la
a ención la in ensa de o mación de su ex emidad supe io con g an des-
censo de la cabeza y cuello ana ómico, con un ángulo de inclinación de
900
(no mal en e
120°
y
135O),
que o igina una in ensa coxa a a. El cuello, y
de o ma subsidia ia la cabeza, han su ido una ue e o ación in e na con
un ángulo de declinación de
500
(no mal en e
120
y
14O).
También el
ángulo de di ección de Alsbe g ha disminuido has a alcanza los
00
(no mal
en e
250
y
500)
( ig.
7).
A causa de la in ensa coxa a a y de la o ación, el ocan e meno llegó
a con ac a con el isquión p oduciéndose una sinos osis. También en el
bo de supe io del ocan e mayo se ap ecian os eo i os, que al ez llega-
on a uni se en la ceja co iloidea. No hay signos de anquilosis en la cabeza,
pe o sí de desgas e en su pa e supe io con condensación ósea debajo,
segu amen e po desgas e del ca ílago. La os eopo osis en ambas epí isis (la
in e io muy de e io ada con desapa ición del cóndilo ex e no) es muy e i-
den e. El de e io o de la epí isis supe io pe mi e de ec a una lámina de
condensación ósea muy isible en la adiog a ía, la cual une el ocan e
mayo con el meno y que sin ninguna duda es el callo cica icial de
una ac u a.
A pesa del de e io o de la pieza, su es au ación nos pa ece co ec a,
po lo que después de alo a sus lesiones llegamos a la conclusión de que
nos encon amos an e una ac u a ocan é ea, que se co esponde con el
(( ipo
IV
de Bohle )) (pe ocan é ea bi agmen a ia sin eng osamien o po
o ación in e na). Es e ipo de ac u as son más ecuen es en las pe sonas
seniles o madu as y son secunda ias a una iolen a o ación in e na. Hoy en
día es as lesiones ienen buen p onós ico, pe o en el caso que nos ocupa
segu amen e no se in en ó ninguna educción. Con eposo la lesión se soldó
-
de o ma de ec uosa, quedando la pie na en una posición anómala con
aco amien o e in ensa coxa a a y ue e o ación in e na, secunda iamen e
se inicia on al e aciones a í icas que se asocia on con una os eopo o-
sis p og esi a.
Indi iduo n.O
6
Indi iduo adul o del sexo masculino que p esen a dos lesiones pa ológi-
cas y una anomalía ana ómica sin ninguna in e elación en e ellas.
A.-HUESO TEMPORAL DERECHO. Llama la a ención el g oso y la
l
1
mición
de
nues a
expe iencia paleopa ológica de época medie al
longi ud de su apó isis es iloides, que a modo de una cabeza se eng osa en
SU
é ice sin que se ap ecie en ella ninguna ca illa a icula ( ig.
8).
La
mo ología de es a apó isis es iloides se co esponde con la del hueso
= ilhial, según la desc ipción de Oli ie (Tes u ,
1.
pp.
303).
La
emb iología
demues a que la apó isis es iloides no o ma pa e del hueso empo al, sino
que es un esiduo del apa a o hioideo comple o, que en algunas a as oca-
siones puede da se en el homb e, si bien su pe sis encia no ha sido expli-
cada de o ma sa is ac o ia. En consecuencia, la ans o mación en el
p esen e caso de la apó isis es iloides en un hueso es ilhial debe hace nos
supone que es e indi iduo enía una pe sis encia del apa a o hioideo, ya
ue a en su a iedad ósea o en la ca ilaginosa. Finalmen e, sólo des aca
que es a anomalía no se aduce po ningún sínd ome pa ológico.
B.-FÉMUR DERECHO. En el e cio medio, algo más p óximo a la epí-
isis supe io , el hueso es á ac u ado con la pé dida de unos
4
ó
5
cms. de
su diá isis. Las líneas de ac u a son ans e sales, con una des ucción
cupuli o me cuyas conca idades se oponen ( igs.
9
y 10). Las zonas p óxi-
mas a la lesión mues an un mode ado aumen o de la ascula ización.
A
ni el de la línea áspe a, más acusado en su po ción dis al, se obse a la p e-
sencia de una pequeña can idad de hueso no i o mado y o o an o ocu e
en el bo de ex e no dis al de la diá isis.
Da la imp esión de que la lesión des uc i a se inició en la ca idad
medula , in adiendo a con inuación el hueso de o ma p og esi a y uni-
o me has a secciona la diá isis, dando luga a una ac u a espon ánea,
aunque ambién és a pudo se
pos mo em.
La adiog a ía con i ma lo
expues o en la desc ipción mac oscópica ( ig. 11).
Indudablemen e es a lesión se co esponde con una neoplasia maligna,
que p obablemen e ue la causan e del deceso. La na u aleza his ológica del
umo se hace un an o di ícil de p ecisa , pudiendo co esponde a: 1) sa -
coma en cualquie a de sus a iedades, os eosa coma, ib osa coma o e icu-
losa coma;
2)
mieloma múl iple de Kahle ;
3)
umo de Edwing;
4)
me ás-
asis.
De odas es as posibilidades nos inclinamos po un sa coma o un mie-
loma, el p ime o pa a un adul o jo en y el segundo pa a un adul o en las
p oximidades de la madu ez.
Indi iduo
n.O
7
Ala mayo de echa del es enoides que no es posible acopla con los esca-
sos huesos de la ca a y de la base del c áneo que se conse an.
38
DOMINGO
CAMPILLO
y
ELISJZNDA
VIVES
Llama la a ención que en la zona co espondien e a la hendidu a es e-
noidal, se obse a la p esencia de unas masas no i o madas cuya es uc u a
ecue da el dien e. En nues a opinión, p obablemen e se a a ía de una
o ma benigna de e a oma, pe o el es udio aún no se ha podido comple a ,
po lo que lo mencionamos como un a ance de un es udio u u o
más comple o.
Indi iduo n.O
23
P esen a dos ac u as, una en el an eb azo de echo ( adio)
y
o a en la
pie na izquie da ( ibia
y
pe oné). En una alange de la mano p esen a o a
lesión que no gua da elación con las ac u as mencionadas.
A.-Radio de echo.
Se a a de una ac u a del e cio in e io pe ec a-
men e consolidada (la ac u a sin consolida que c uza el callo es pós uma)
con una disc e a des iación hacia la línea media. No se conse a el cúbi o,
pe o la mo ología de la ac u a adial hace supone que aquél pe maneció
indemne. Basamos es e c i e io en que en las ac u as del e cio dis al del
adio, se o igina una subluxación adiocubi al in e io , po acción del mús-
culo p onado cuad ado, sin aco amien o, po cuan o el cúbi o ac úa
de é ula.
B.-Tibia
y
pe oné izquie dos.
Se obse an consolidadas una ac u a del e -
cio medio in e io de la ibia en pico de lau a con lige a des iación hacia la
línea media,
y
o a del pe oné en su e cio supe io , ambién en pico de
lau a, ambas en uel as en g uesos callos óseos.
La mo ologIa de es as ac u as hacen pensa que se o igina on po o -
sión de la pie na, lo cual suele ocu i cuando el pie se queda ijado en su
su co
y
el onco gi a b uscamen e, como puede sucede en la equi ación
cuando el pie se queda suje o al es ibo.
Aunque las ac u as del an eb azo
y
de la pie na pudie on ocu i en
auma ismos independien es, esul a bas an e p obable que ambas u ie an
luga en el mismo acciden e.
11.-PRIMERA FALANGE
DE
LA
MANO.
Resul a di ícil opina a qué dedo
y
mano co esponde el hueso, pe o su diá isis mues a una ípica imagen
insu lada ( igs.
12),
que pa ece co esponde a la denominada ((espina en-
osa)), imagen que ca ac e iza a la ube culosis de las alanges.
I
Exposición
de
nues a expe iencia paleopa ológica de época medie al
Se a a de un a ón adul o, o
al
ez madu o, del que se es udian su
aá-
neo
y
los huesos de ambas pie nas. Las lesiones de las ex emidades in e io-
es no pa ecen gua da ninguna elación con la c aneal.
A.-CRÁNEO. Sob e el hueso pa ie al de echo se obse a la p esencia
de una pé dida de subs ancia ósea lige amen e elipsoidea,
casi
ci cula , cuyo
cen o dis a unos 75 mm. de b egma y 55 mm. de lambda.
A
ni el de la
abla ex e na, sus dimensiones son de 31 mm. en su diáme o an e opos e-
io y 25
mm.
el ans e so. La pe o ación a a iesa po comple o el díploe
espe ando la abla in e na, que se abomba lige amen e hacia el endoc á-
neo. Toda la supe icie de la lesión es á ecubie a de hueso compac o cica-
icial. Algunas isu as pós umas la a a iesan. El lecho de la lesión es
g anugien o y al ededo del o i icio no hay á ea de ab asión ni ninguna o a
anomalía. No se ap ecian al e aciones pa ológicas en el endoc áneo
( ig. 13).
La adiog a ía ( ig. 14) esul a muy demos a i a y pe mi e ap ecia una
imagen cica icial en c uz con hipe ós osis eaccional, mues a e iden e de
que la í ea se ac u ó y que cica izó con pos e io idad, quedando aislado
el exoc áneo del endoc áneo. Al ededo del o i icio se ap ecia un halo de
condensación ósea con disminución de las celdillas diploicas, lo que e iden-
cia una p olongada supe i encia.
La e iología de la lesión es di ícil de p ecisa , pe o no c eemos que sea
secunda ia a una ac u a o a cualquie o a noxa que a ec ase al c áneo o a
sus cubie as blandas. Según nues o pa ece hubo in encionalidad y nos
inclinamos a diagnos ica la de epanación incomple a, segu amen e eali-
zada con un épano de «co ona», simila al
modiolus
de Celso (López Piñe o,
1967, pp. 46-47), pues la mo ología elipsoidea de la lesión no desca a es a
écnica, al y como noso os demos amos en un abajo an e io (Campillo,
1978, ig. 398-2). Como suele se habi ual en las epanaciones de es os
pe íodos an iguos, no nos es posible a en u a el mo i o po el que se ecu-
ió a p ac ica una epanación incomple a.
1
MONTEFRÍO
(G anada)
En es e yacimien o los signos a ósicos son abundan es (indi iduos n.O
10,
1
1, 12 y 13), siendo de des aca la p esencia de dos oluminosos os eo-
mas en los indi iduos E-8 y K-1, p esen ando es e úl imo una epanación
on al izquie da.
DOMRVGO
CAMPiLLO
y
ELISENDA
VIVES
Fig. 4.-Radio izquie do del indi iduo de San Ma í de Nagol (Ando a) con la umo ación
que se desc ibe en el ex o. A) Ca a an e io ;
B)
adiog a ia; C) ca a pos e io .
SANT
PAU
DE
RIUSEC
Fig. 5.-C áneo de San Pau de Riusec. C aneog a nas que mues an la si uación de las lesio-
nes que se desc iben en el ex o. a
=
cica iz an igua.
DOMiNGO
CAMPILLO
y
ELISENDA
VIVES
Fig. 6.-C áneo de San Pau de Riusec is o po su no ma supe io en la que se isualizan las
siguien es lesiones: a,
1,
2,
3,
4,
5,
6,
7,
8,
9,
10
y
11.
Fig.
7.-Fému izquie do del indi iduo n.o
5
de
Clunia (So ia) que pe mi e e las de o ma.
ciones pos aumá icas que se comen an en el ex o.
DOMINGO
CAMPILLO
y
ELISENDA VIVES
Fig. 8.-Hueso empo al de echo del indi iduo n.O
6
de Cluiiia (So ia).
1)
Apó isis cigomá ica;
2)
ca idad glenoidea;
3)
apó isis es iloides ans o mada en hueso es ilhial;
4)
ca a a icula del
hueso es ilhial;
5)
aguje o ca o ideo;
6)
po o acús ico;
7)
apó isis mas oides.
Exposición de nues a expe iencia paleopa ológica de época medie al
Fig. 9.-Fému de echo del indi iduo n.O
6
de Clunia (So ia), en el que se ap ecia la pé dida
de subs ancia ósea po dés ucción neoplásica. La línea de pun os
(-----)
indica la si uación que
p obablemen e ocupó la masa umo al.
DOMINGO
CAMPILLO
y
ELISENDA VIVES
Fig. 10.-Vis as de las supe icies limi an es del umo del indi iduo n.O
6
de Clunia (So ia).
1)
Ex emo dis al;
2)
ex emo p oximal.
Exposición de nues a expe iencia paleopa ológica de época medie al
Fig.
1
1
.-Radiog a ía del kmu de echo del indi iduo n.O
6
de Clunia (So ia). En el clisé
Ga cía Co ea) se ap ecia el á ea de os eolisis po in il ación umo al. (D .
l
DOMíNGO
CAMPILLO
y
ELISENDA
V VES
Fig. 12.-Espina en osa en una p ime a alange de la mano en el indi iduo n.0
23
de Clunia
(So ia).
A)
Aspec o insu lado del hueso;
B)
Radiog a ía con el desdoblamien o ípico de la co -
ical (clisé, D . Ga cía Co ea).
F
Exposición de nues a expe iencia paleopa ológica de época medie al
Fig. 13.-T epanación pa ien a1 de echa en el indi iduo n.O 33 de Clunia (So ia)