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Arnau de Vilanova y el pensamiento islámico

Abstract

Se investiga la influencia que tuvo el pensamiento árabe en la obra del valenciano Arnau de Vilanova. En este análisis, se exponen las líneas generales de la interrelación entre ideología y ciencia en los siglos XIII y XIV, ofreciendo al lector diversas referencias culturales. La ideología y los elementos científicos de la obra arnaldiana nos muestran la cosmovisión del sabio medieval. En la obra de Arnau de Vilanova, personalidad torturada e insegura, están presentes, junto a la tradición científica, ciertas creencias esotéricas y herméticas propias del momento histórico que estudiamos. Arnau de Vilanova pertenece a la clase de los videntes extáticos que encarnaban el modelo más antiguo del "sabio". Al igual que el «sufí», nuestro escritor polígrafo se consideraba guardián de la tradición revelada contra las fuerzas que en el siglo XIII amenazaban la religión cristiana, y que eran las doctrinas de la filosofía pagana, principalmente el averroísmo latino. Para la defensa de sus creencias empleó métodos sincréticos y actitudes contradictorias. Todo esto es lo que les da un gran interés a sus tratados religiosos y médicos.

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Arnau de Vilanova y el pensamiento islámico

Author: Santonja, Pedro
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1990
Source: https://ddd.uab.cat/pub/dynamis/02119536v10/02119536v10p39.pdf
A nau
de
Vilano a
y
el
pensamien o islámico
PEDRO SANTONJA
("1
SUMARIO
l.-In oducción. 2.-Líneas gene ales de in e elación en e ideología
y
ciencia en la
Edad Media. 3.-Ideología
y
elemen os cien í icos en la ob a a naldiana. 4.-Fac o es que
conduje on a A nau hacia el sinc e ismo.
RESUMEN
Se in es iga la in luencia que u o el pensamien o á abe en la ob a del alenciano A nau
de Vilano a. En es e análisis, se exponen las líneas gene ales de la in e elación en e ideología
y
ciencia en los siglos XIII
y
XIV, o eciendo al lec o di e sas e e encias cul u ales. La ideolo-
gía
y
los elemen os cien í icos de la ob a a naldiana nos mues an la cosmo isión del sabio
medie al. En la ob a de A nau de Vilano a, pe sonalidad o u ada e insegu a, es án p esen-
es, jun o a la adición cien í ica, cie as c eencias eso é icas
y
he mé icas p opias del momen-
o his ó ico que es udiamos. A nau de Vilano a pe enece a la clase de los iden es ex á icos
que enca naban el modelo más an iguo del ((sabio)). Al igual que el «su í», nues o esc i o po-
líg a o se conside aba gua dián de la adición e elada con a las ue zas que en el siglo XIII
amenazaban la eligión c is iana,
y
que e an las doc inas de la iloso ía pagana, p incipalmen-
e el a e oísmo la ino. Pa a la de ensa de sus c eencias empleó mé odos sinc é icos
y
ac i udes
con adic o ias. Todo es o es lo que les da un g an in e és a sus a ados eligiosos
y
médicos.
Al esc i o A nau de Vilano a
(1
238?-
13
1
1)
no le ue muy di ícil pene a
en la lengua de la sabidu ía, el á abe, po que, po su condición de alencia-
no, pudo conoce desde su in ancia el á abe coloquial, que se ía el p ime
ehículo pa a amilia iza se con la cul u a islámica. La pa ia de A nau de
Fecha de acep ación: 2 de oc ub e de 1989
(")
Edi icio Cibeles, 2. 03580 Al az del Pi. Alican e (España).
DYNAMIS
Ac a Hzspanzca ad Medzcznae Sczen za umque Hzs o zam Illus andam.
Vol. 10, 1990, pp. 39-61.
ISSN: 021 1-9536.
40
PEDRO
SANTOMJA
%lano a ha sido mo i o de g andes polémicas.
La
no icia que publicó John
F.
Ben on, con la colabo ación de o os in es igado es, según la cual Amau
de Vilano a nació en Villanue a de San Ma ín (hoy, Villanue a de Jiloca,
pueblo ce cano a la ciudad de Da oca), ampoco es á en con adicción con
nues a eona, po que sabemos que es a zona de Da oca es aba en aquellos
momen os habi ada en g an pa e po musulmanes
(1).
Es di ícil de e mina
con exac i ud la ci a de musulmanes (be ebe es
y
á abes) que i ían en los
e i o ios de la Co ona de A agón, pe o es o almen e cie o que, du an e la
e apa his ó ica que nos ocupa, la población musulmana e a supe io a la
c is iana en las ie as alencianas
(2).
Si du an e la dinas ía almohade, ca ac-
e izada po el ana ismo eligioso, hubo una pa alización del desa ollo
i-
losó ico
y
cien í ico en e los musulmanes de Valencia, as la conquis a de
Jaime
1,
con la implan ación de un égimen eudal que los á abes descono-
cían
(3)
y
de una eligión que los denunciaba como enemigos, el ho izon e
(1) Se puede consul a : BENTON, John
F.;
GILLESPIE, Alan R.; SOHA, James M. (1979).
Digi al image-p ocessing applied o he pho og aphy o manusc ip s. Wi h examples
d awn om he Pincus MS 3 o A nald o Vilano a,
Sc ip o ium,
33,
44-55, BENTON,
John
F.
(1982). The bi hplace o A nau de Vilano a: a case o Villanue a de Jiloca nea
Da oca,
Via o . Medie al and Renaissance S udies,
13,
245-25 7.
(2) ((Desde el pun o de is a cien í ico, la Valencia musulmana con aba con una de las más
icas adiciones de
la
España mo a, algunos de cuyos más b illan es ep esen an es i-
ían oda ía pocos a ios an es de la conquis a (Ibn Tumlüs de Alci a mu ió en 1223))).
[GARCÍA BALLESTER, Luis (1976)
Hzs o za soczal de la medzczna en la España de los szglos
XIII al XVI,
Mad id, Akal Edi o , 210 pp. (ci pp 29-30)] Pa a un es udio de la pobla-
ción musulmana nos ayuda mucho el capí ulo V de la ob a de BURNS, Robe Igna ius
(1981)
Jaume
z
els alenczans del segle XIII,
Valencia, T es
i
Qua e [Biblio eca d'Es udis
i
In es igacions], 348 pp. En el capí ulo VI1 de es a ob a, i ulado «La mu alla de la len-
gua» (pp.
303-330), Bu ns explica las dis in as endencias e in e p e aciones que los his-
o iado es y lingüis as han o mulado sob e el enómeno lingüís ico de aquella época.
En gene al, espec o a la impo ancia del ac o demog á ico, de la lengua y de la adi-
ción cien í ica á abe se pueden consul a : BADIA 1 MARGARIT, An oni (198 1). L'a a-
bisme, neu ali zado de la omani zació, en:
La o mació de la llengua ca alana,
Publica-
cions de I'Abadia de Mon se a , 198 p.; VERNET, Juan (1963). An opónimos de e i-
mología á abe en el Le an e español,
Re is a del Ins i u o de Es udios Islámicos en Mad id,
11-12,
141-147; BRAMON, Dolo s (1981).
Con a mo os ijueus,
Valencia, Eliseu Climen
Edi o , 215 pp. (p esen a una bibliog a ía que puede se ú il pa a comp ende la
sacie-
dad alenciana de la Edad Media en las páginas 167-168).
(3) Sob e el eudalismo en la Co ona de A agón: BONNASSIE, Pie e
e al.
(1984).
Es uc u-
as eudales y eudalismo en el mundo medi e áneo (siglos X-XIII),
Ba celona, Edi o ial C i ica.
Es muy in e esan e el capí ulo de Thomas N. BISSON, El eudalismo de la Ca aluña del
siglo XII, pp. 66-91, donde se es udia la consolidación del nue o o den eudal po
Ramón Be engue IV y la e olución has a el siglo XIIi. Muy impo an e ambién: BON-
A nau
de
Vilano a y
el
pensamien o islámico 41
no se p esen aba muy p opicio pa a la in ospección ilosó ica
y
pa a el es u-
dio del i mamen o. Los nue os sace do es, sob e odo aquellos nue os
ai-
les es idos de blanco y neg o, obsesionados po la mue e
y
po el cas igo
del in ie no, hicie on imposible la con i encia en e ambas comunidades.
Amau de Pe al a (1 243- 12481, segundo obispo de Valencia después de la e-
conquis a, ue uno de los más acé imos pa ida ios de la expulsión de los
sa acenos. Ya en 1266, en iempos de And eu Albala (1248-1276), e ce
obispo de la Valencia conquis ada, el papa Clemen e esc ibió a Jaime
1
man-
dándole que expulsa a a los mo os de sus e i o ios, como ha ía con un e-
neno que se hubiese in oducido en su cue po (4). La animad e sión con a
los mudéja es alencianos (después mo iscos), acusados siemp e de ayuda
a sus he manos de G anada, e a bien conocida. En 1309 Jaime
11
o ganizó
una expedición de cas igo con a Almena
y,
al
mismo iempo, se asal aba la
mo e ía de Valencia. La bu guesía di igen e de Valencia enía plena concien-
cia de la insegu idad del Es ado mien as hubiese en su in e io pode osos
enemigos
y
mien as exis ie a un eino musulmán independien e muy p ó-
ximo. Es a es la causa de que los ju ados de Valencia en ia an una ca a al
pon í ice Clemen e V, en la que p e endían disuadi lo de la idea de una c u-
zada con a Tie a San a, animándole a di igi la con a las ie as de España
aún dominadas po musulmanes
(5).
A pesa de es e clima ancamen e hos-
il,
aunque muchos sabios musulmanes emig a on a ie as mo as e inclu-
so a los dominios de los mona cas cas ellanos, nos es posible de ec a una
in e esan e ac i idad cul u al en la comunidad musulmana de Valencia.
P ueba de es a ac i idad cul u al es la amilia idad de A nau con la ciencia
á abe; el ((a abismo de A nau)), como han dicho algunos es udiosos de su
ob a. Es a amilia idad con la ciencia musulmana ha sio demos ada, en e
o os, po Paul Diepgen al es udia sus ob as médicas (6), po Luis Ga cía
Balles e , po Juan An onio Paniagua
(7)
y
po Joaquín Ca e as i A au, que
nos ha indicado las aducciones hechas po ((Mes e A nau)) del á abe al la-
NASSIE, Pie e (1 979-1 98 1).
Ca alunya mil anys en e a.
1.
Economia i socie a p e- eudal.
11.
Economia
i
socie a eudal.
2 ols., Ba celona, Ediciones 62.
(4)
'GARCÍA
BALLESTER (1976),
op. ci .
en no a 2, p. 20.
(5) RUBIO VELA, Agus ín (1981). Una undación bu gesa en la Valencia medie al: El
Has.-
pi a1 de En Clape s (131 l),
Dynamis,
1,
17-50 (ci . p. 45).
(6)
DIEPGEN, Paul (1909). S üdien zu A nalds on Villano a. 1. De Lebens und Bildungs-
gang A naldis on Villano a,
A chi ü Geschich e de Medizin,
3,
115-130 (ci . de p.
121).
(7) PANIAGUA, Juan An onio (1963).
Es udios
y
no as sob e A nau de Vilano a,
Mad id,
CSIC,
83 PP.
42
PEDRO
SANTONJA
ín
(8).
Sabemos que A nau de =lano a adujo hacia los años ochen a del
siglo
XIII
el a ado de los
Simples
del ambién alenciano Abü Sal
Umaiya,
y
que con es as aducciones comenzó su ca e a li e a ia
(9).
Además de cie as ideas cien í icas, A nau de Vilano a se dejó in lui
ambién po de e minadas doc inas que pasa ían más a de, po su media-
ción, a la cul u a la ino-eu opea, siendo uno de los p incipales in oduc o es
de las ciencias he mé icas en el Occiden e la ino (10).
A
pesa de que en el
a ado
De imp oba zone male iciomm
(1
1)
c i icaba odas las o mas imaginables
de la supe s ición
y
que en la
In owzació espi i ual
aconsejó al ey Fede ico de
Sicilia que expulsa a de su eino a ((adi inos
y
adi inas))
(1
2),
cayó en la asci-
nación de la alquimia
y
de o as ciencias ocul as
(1
3);
in luencias de la cul u-
a o ien al
y
que se il a on en su doc ina cosmológica.
Aunque en el momen o de la conquis a, la Valencia musulmana i ía
cie a dep esión cul u al
y
cien í ica po la eacción an iin elec ual de la in o-
le an e dinas ía almohade (l4), el peso de
la
adiiión cul u al musulmana
se dejó sen i aún a inales del siglo
XIII
y
a p incipios del siglo
XIV;
p ueba
de odo es o ue la p esencia de lib os esc i os en á abe en la biblio eca de
(8)
CARRERAS 1 ARTAU, Joaquin (1947). P ólogo, en: BATLLORI, Miquel (ed.)
Ob es ca a-
lanes.
1.
Escn s eligiosos de A nau de Vilano a.
Ba celona, Edi o ial Ba cino, 256 pp. (ci . de
p. 19).
(9) GARCÍA BALLESTER (1976),
op. ci .
en no a 2, p. 30.
(10) CARRERAS 1 ARTAU, Joaquin (1 954). A nau de Vilano a
y
las cul u as o ien ales, en:
Homenaje a Millás-Vallic osa.
Ba celona, CSIC, ol. 1, pp. 309-321, ci a de p. 31
i.
(1 1) BORGES, Sal ado de les (1957).
A nau de Vilano a mo alis a,
Ba celona, Ins i u d'Es udis
Ca alans, 120 pp. (ci . de p. 66).
(1
2)
«I em, deca~a e s o gz a e s de o a os a seyno ia de ins e de ines, o so ce s, o qualsque supe s icioses,
mayo men sipublic
...
no
...
que d'ay als cu osi a s con a ies a la
e
ch is iana se'n ame en)).
BAT-
LLORI (ed.) (1974), A nau de Vilano a. In o mació espi i ual, en:
op. ci .
en no a
8, p. 232.
(1 3) Véase
Epis ola magis i A naldi de Vilano a supe Alquimia ad Regem Napoli anus,
Biblio eca de
la Uni e sidad de Salamanca, Signa u a 2.108- 1.3 14. En el mismo olumen:
A s Alkimia
de F a is Joannis de Ruppescissa ( . 59 -65)
y
Thesau us hesau o um Rosa ius philosopho um
as Omnius sec e o um maximum sec e um,
del Magis o A naldo de Vilano a
( .
77~~114).
P epa o un abajo sob e es os dos a ados de A nau de Vilano a.
(14) El mismo Ibn Tumlüs de Alci a, en los p ime os años del siglo
XIII,
c i icó du amen e
el clima de in ole ancia c eado po los al aquíes en ie as alencianas. También Mu-
hammad al-Sa a, nacido en C e illen e en el úl imo e cio del siglo XIII denunció el es-
ado de decadencia
de
la medicina
y
de la ci ugía de su iempo, excep uando su maes o
c is iano. Es o nos ha demos ado que había una elación cien í ica en e ambas comu-
nidades. Sob e Muhammad al-Sa a, éase: RENAUD,
H.
P.
J.
(1935). Un chi u gien
musulman du oyaume de G enade: Muham nad al-Sa a,
Hespe ides,
20,
1-20,
A nau
de
Vilano a
y
el pensamien o islámico
43
A nau de Viano a. Has a ocho piezas a ábigas son mencionadas en el in-
en a io; seis de ellas con la aga indicación de ((libe in a abico)). También,
en á abe, un olumen de los
Sinonimia
y
«due ca e cum igu is)).
Po las no icias
de los o os documen os es amen a ios, según Ca e as
i
A au, dichos
mapas o
@ os
con igu as con enían una
abuhz line
pin ada sob e pe ga-
mino
y
una ana omía de! cue po humano. Según algunos in es igado es ac-
uales, no pa ece exac a la iden i icación hecha po Ca e as i A au de los
Sinónimos,
que apa ecen en la biblio eca de A nau, con una ob a del mismo
nomb e del esc i o sinaco Hunain ibn Ishaq. El esc ibano
y
no a io ano ó
en el es amen o la palab a
Sinonimia
en la ín, a pesa de que el manusc i o
es á en á abe. En la li e a u a médica medie al se aplicaba el nomb e de
Sy-
nonymia
o
Sinonimia
a la aducción la ina de los glosa ios de los g andes ma-
nuales o
Summas.
A nau de Vilano a poseía has a es ejempla es de es os
Si-
nonimia
o glosa ios di íciles de iden i ica , pe o que pod ían co esponde a
una especie de apéndice de la ob a de Yühanna ibn Sa iibiyün (la
P ac ica
Joannis Se apionis
de los la inos), conocida en la Edad Media con el nomb e
de
Synonimia Se apionis
(1
5).
2.
LÍNEAS
GENERALES
DE
INTERRELACI~N
ENTRE
ZDEOLOGÍA
Y
CIENCIA EN LA EDAD MEDIA
Si seguimos el esquema azado po Ba llo i, A nau de Vilano a, en
an o que médico
y
cul i ado de ciencias eso é icas (no como au o espi i-
ual), dependió de uen es a ábigas
(16).
E ec i amen e, la as ología a nal-
diana, diseminada en algunas ob as médicas,
y
su inclinación a la oni o-
mancia nos colocan en el mismo camino de sus uen es á abes, pe o no ol i-
(15) CARRERAS 1 ARTAU, Joaquin (1935). La llib~ ia d'A nau de ilano a,
Analec a Sac a
Ta aconensia,
11
(Miscel.lánia Finke d'his óna i cul u a ca alana), 63-84 (ci a de p. 68).
GARCÍA BALLESTER (1976),
op. ci .
(n.
Z),
p. 18. Es impo an e el abajo de ALOS 1
MONER, Ramon de (1923). De la ma messo ia d'A nau de Vilano a,
MisceLlania P a de
la Riba,
Ba celona, Ins i u dlEs udis Ca alans, pp. 289-306.
Y
del mismo au o : (1909).
Col.lecció de documen s ela ius a A nau de Vilano a,
Es uúis uni e si a is ca alans,
3,
47-
53. Roc Chabas dio a conoce , a pa i de un pe gamino encon ado en el A chi o de la
Seu Me opoli ana de Valencia, el in en a io de los lib os, opas
y
o os bienes muebles
de A nau de Vilano a en: In en a io de los lib os, opas
y
demás e ec os de A naldo de
Vilano a,
Re is a de A chi os, Biblio ecas
y
Museos,
11
Época,
9,
1903, 189-203.
(16) BATLLORI, Miquel (1979).
A a és de la his o ia i la cul u a,
Mon se a , Publicacions de
1'Abadia de Mon se a , 437 pp. (ci . de p. 30).

44
PEDRO
SANTONJA
demos que, como aduc o del á abe (171, conoció muchas ob as judías es-
c i as
en es a lengua, que e a la lengua de cul u a Sabemos, aunque se ol i-
da con ecuencia po los in es igado es, que Maimónides esc ibió el
Guica
de
pe plejos
(1
8)
(Mo ?
ne
b um)
en á abe,
Dalala al-ha' in
(19)
(1
190)
y
que los ca-
pí ulos
111
y
XIV
del
Pus"
idei
de Ramón Ma í, que Amau conoáa bien,
p esen an copias de Maimónides, pe ec amen e conocedo del
kalam,
o es-
colás ica musulmana,
y
de los esc i os de los
mu acálimes,
ilóso os eligiosos
del Islam (20). No ol idemos que si Maimónides ue médico, ambién ue,
sob e odo, exége a de los ex os sag ados heb eos
y
e u ado de cie as
doc inas de Ans ó eles (21). También Amau se in e eso p o undamen e po
la Cábala (22) heb ea
y
se opuso a las doc inas ans o élicas, paganas, en
muchos de sus a ados eligiosos (23).
(1
7)
Conocemos sus, abajos de aducción al la in de algunos ex os á abes de medicina. Su
conocimien o de la lengua y la posibilidad de dispone de manusc i os adecuados, que
no al a ían en la me ópoli de las ex ensas ie as a eba adas al Islam, le pe mi ió con-
ibui a la di usión de la ciencia á abe y del sabe g iego islamizado. Los nume osos
manusc i os que conse an el ex o la ino del
Libe de i ibus co dis
de A icena señalan
unánimemen e que ue
asla us a magis o A naldo ba chinone;
los que con ienen la e sión
a naldiana de un opúsculo de Galeno,
Libe de igo e e¿ zec iga ione e emo e e spasmo,
p eci-
san aún mejo :
asla us banhinone a magis o A naldo de illa no a,
y algunos de és os indi-
can la echa: 1282.
C :
PANIAGUA, Juan A. (1969).
El
maes o A nau de Vilano a médico.
Valencia, Cuade nos alencianos de His o ia de la Medicina
y
de Ia Ciencia,
VIII,
90 pp.
(ci . de p. 3).
(1 8) MAESO, Da id Gonzalo (ed.)
(1
984).
Maimónides. Guía de pe plejos.
Mad id, Edi o a .Na-
cional, 575 pp. (Los anceses lo han aducido como
Guide des éga és,
guía -el guía, la
guía- de los que an po also camino, guía de los que sumidos en el e o
...,
mejo se
di ía en cas ellano:
Guía de los ex a iados).
(1
9) Todas sus ob as, a excepción del
MiSni
o a-^
y
de algunos poemas, las esc ibió en len-
gua á abe.
(20) Ramon Ma i lo ci a
y
lo a aca en el
Pugzo idez
(1270). Los sie e capí ulos de la p ime a
pa e del
Guía de pe plgos
con ienen una exposición del
kalüm,
la iloso ía eligiosa, acio-
nal del Islam, seguida en el judaísmo po los ca aí as
y
po algunos abani as,
y
que
enia no o ias analogías con la escolás ica c is iana.
(21) Véase, en e o os, el capí ulo 20. Con inúa la e u ación de la eo ía a is o élica en pp.
299-301 de la edición de MAESO,
op. cz .
en no a 18.
(22) Si hemos de da e a la opinión, puede se ex emis a, de Hen y o Ha clay, A nau esg i-
mía los mismos a gumen os esca ológicos de los judíos
y
acep aba conclusiones equipo-
len es a las que llegaban és os; de ahí que, según es e escolás ico de comienzos del siglo
XIV, cancille de la Uni e sidad de Ox o d, A nau no es o o que «un judío escondido
po miedo a los c is ianos, un lobo bajo la piel de
o eja»; po eso no u o ningún esc ú-
pulo en desp ecia lo mucho más que. a cualquie he eje
( id.
BORGES
(1957),
op. ci .
en
no a 11, p.
81.
(23)
«Los eligiosos
ha
engana s e des ui spe special cu osi a de s udia en les sciinces dels phildso s
...
E
A nau de Vilano a
y
el pensamien o islámico
45
A nau de Vio a ecibió la in luencia á abc: p incipalmen e en la Fa-
cul ad de Mon pellie , en la cual, a pesa del nue o cen alismo escolás ico-
c is iano del siglo
XIII,
seguía ope ando el a abismo más que en ninguna
o a Facul ad de Medicina eu opea
(241,
si excep uamos la de Lé ida (25).
Jaime
11
((o dena que sean en egados a Mes e Guillem Jaube algunos li-
b os a ábigos de medicina que enían los judíos pa a que con ellos se pue-
dan co egi los que hay en el Es udio de Lé ida (26). En Mon pellie escn-
bió Maes o A nau sus lib os cien í icos, en los que dominó un galenismo
a abizan e (271,
y
en los que es á p esen e la in luencia de los lib os de
al-
Kindi. En es e ambien e de Mon pellie , donde las especulaciones esca oló-
gicas
y
los mo imien os del espi i ualismo e o mado enían an a p edica-
ción, se dedicó a descub i el u u o de la Iglesia a a és de una exégesis,
muy pe sonal, de algunos ex os sag ados (28). En 1292 esc ibió el ensayo
apologé ico an ijudaico
Allocu io supe Te ag a nma on
(29), en el que se ocupó
del p oblema de la in e p e ación del Te ag ama biblico, que iendo de-
mos a que en es as le as se p o e izaba sec e amen e el mis e io de la En-
ca nación
y
de la T inidad de Dios; mé odo cabalís ico que e a o almen e
nue o en la exégesis c is iana
(30).
-
aques s eligiosos no.s enen pe paga s sinó de la sciencia dels pagans. E
a@
dic ca o es sciknces jlo-
sophiques són comunes als pagans, ca abans les hague en que.1~. ch is ians.»
BATLLORI (ed.)
(1947), A nau de Vilano a, lliqó de Na bona, en:
op. ci .
en no a 8, pp. 162 y 163.
GARCÍA BALLESTER (1976),
op. ci .
en no a
2,
p. 18.
El peso de la adición médica musulmana se hizo sen i en la Co ona de A agón, espe-
cialmen e en la Facul ad de Medicina de Lénda, que nació en 1300, bajo el signo del
a abismo
y
con la in oducción del pensamien o de A is ó eles islamizado (GARCÍA
BALLESTER (1976),
op. ci .
en no a 2, p. 30).
Vid.:
Documen
XVI
po RUBIO
I
LLUCH, An oni (1921).
Documen s pe L'His o ia de la
Cul u a Ca alana Mig-Eual,
Ba celona, Ins i u d'Es udis Ca alans, ol.
2,
p. 13.
En es e pe íodo esc ibe A nau de Vilano a el
Di in en ione medico um,
que es un comen a-
io al
De. mali ia complexionis diue se
de Galeno.
PANIAGUA (1969),
op. ci .
en no a 17, p.
5.
MAIMONIDES, en su
Guía de pe plejos
(Dalala al-ha'i in) dedica un capí ulo al es udio
del
Te ag amma on.
MAESO (ed.) (1984). El di ino Te ag áma on
y
o os dos nomb es
almúdicos, en:
op. ci .
en no a 18, pp. 175-1 77. También: ROTGER,
J.
Ma eu (1983).
Se e Ye zi ah,
Ba celona, Ediciones Obelisco, ci . de p. 10: ((Apa e de los nomb es des-
c ip i os
y
cuali ica i os, hay que menciona los siguien es:
Elohim,
el
Te ag ama, El
y
Yah.
Los dos úl imos pa ecen se ab e iaciones de los dos p ime os.
Yah
pod ía co es-
ponde al Espí i u San o de la adición c is iana.
COLOMER, Eusebio (1981). La in ep e ación del Te ag ama biblico en Ramo11 Ma í
y
A nau de Vilano a.
Miscellanea ~ediaeualia,
13
(2), p. 937-945. El mé odo que se aplicaba
pa a la exégesis de las Sag adas Esc i u as debía de segui cua o ías in elec i as: a) in-
46
PEDRO
SANTONJA
Su con ac o con las cul u as o ien ales, con inalidades p incipalmen e
apologé icas
y
doc inales, se inició de o ma me ódica bajo la di ección del
g an
o ien alis a Ramón
Ma í
(311,
au o , como hemos is o, del
Pu.@
ulei,
ob a esc i a en la ín
y
en heb eo el
1278,
y
que es un compendio del pensa-
mien o á abe, judío
y
c is iano. El capí ulo
1
del Pugio
idei,
según la eo ía de
Miguel
C uz
He nández, es á copiado de al-Gazzali; los capí ulos
111
y
XIV
p esen an copias múl iples de al-Gaza, Maimónides u o os pensado es
á abes
y
judíos
y
aún la inos; el
XXIII
es pu a copia de ex os de A e oes.
En diecinue e capí ulos, si seguimos la lec u a de
Cniz
He nández, «se limi-
ó a al e a el o den, o a penosas omisiones de g an pa e de la Summa con a
gen es; algunas de las adiciones p oceden p ecisamen e de la Summa Theologica
del p opio Tomás de Aquinon
(32).
e p e ación li e al; b) in e p e ación alegónca; c) in e p e ación opológica; d) in e p e-
ación anagógica, que sena alcanza una úl ima e dad de-o den mís ico.
C :
LÓPEZ ES-
TRADA, F ancisco (1974). In oducción a la li e a u a medie al española, Mad id, Edi o ial
C edos,
606
pp. (ci . de p. 148).
(31) Después de la mue e de Ramon .de Penya o en 1275 exis ie on dos escuelas de len-
guas o ien ales (s udia lingua um), una en Ba celona, egen ada po Ramon Ma í, pa a la
ense ianza del heb eo, y la o a en el Con en o de Valencia, donde se enseñaba el á abe
y que es aba di igida po F . Joan de Puig en ós, g an a abis a y misione o de los mo os
alencianos.
C :
COLL, Josep Mana (1945). Escuelas de lenguas o ien ales en los siglos
XIII y XIV. Analec a Sac a Ta aconensia,
18,
115-135 (ci . de p. 120). CORTABARR~A,
Ángel (1969). O iginalidad y signi icación de los ((s udia lingua um)) de los dominicos
españoles de los siglos XIII y XIV, Pensamien o,
25,
pp. 71-92.
(32) Hay que ad e i que es a eo ía no es compa ida po o os e udi os. Sob e el plagio de
la ob a de san o Tomás de Aquino, no coinciden odos los es udiosos del ema. Vzd.:
CARRERAS
1
ARTAU, Tomas
(1
931). His o ia del pensamen 2/oso$c a Ca alunya, Ba celo-
na. Llib ena Ca aionia, 268 pp. (ci a de p. 37): «De hecho, la inspi ación de las ob as de
Ramon Ma í y de san o Tomás enía de Ca aluña; e a san Ramon de Penya o , gene al
de la o den de los p edicado es, quien aconsejaba a Ramón Ma í y a san o Tomás
y
les
ma caba la pau a de sus u u as ob as; como an es él mismo había p omo ido la unda-
ción de colegios de lenguas o ien ales con eligiosos ca alanes (uno de ellos Ramon
Ma í), en la ie a misma de los in ieles, nue a y p eciosa a ma auxilia pa a las con o-
e sias. No hay duda de que aquella doc ina de la pe suasión del compilado de las de-
c e ales es la p ime a semilla de oda la li e a u a polémica. San Ramon de Penya o ,
sin se p ecisamen e un ilóso o, ha sido uno de los homb es que han con ibuido con
más e icacia a la o mación del pensamien o c is iano medie al)) CRUZ HERNÁNDEZ,
Miguel (1 977). Elpensamien o de Ramdn Llull, Valencia, Edi o ial Cas aIia, 452 pp. (ci a de
p.
38):
«Así, no es ácil es ablece que el capí ulo 1 del Pugio es á copiado de al-Cazzali;
los capí ulos 111 y XIV p esen an copias múl iples de al-Gazzali, Maimónides y o os
pensado es á abes y judóos y aun la inos; el XXIII es pu a copia de ex os de A e oes.
En 19 capí ulos, se limi ó a al e a el o den, o a pequeñas addendas o penosas omisiones
de g an pa e de la Summa con a gen es; algunas de las adiciones p oceden p ecisamen e
de la Summa heologica del p opio San o Tomás de Aquino)).
A nau
de Vilano a
y
el
pensamien o islámico
47
La in luencia del pensamien o o ien al es an ancenden e en A nau de
Vdano a, que el o igen de su an iescolas icismo hemos de busca lo, en e
os as in luencias - eología pa ís ica
y
adición esc i uns ica- en es as
uen es a ábigo-judías. Reco demos ambién que los á abes habían aído a
Occiden e el pensamien o @ego, que la doso ía judía, desde su apa ición
en el siglo XII, se inspi ó siemp e en la adición islámica,
y
que de es a a-
dición omó sus ca ac e ís icas esenciales
(33).
Así como en la cul u a o ien-
al
la iloso ía no pene a en el in e io de la adición eológica, en el pensa-
mien o c is iano la si uación es o almen e di e en e. La ac i ud de de ende
los ex os sag ados, adul e ándolos con conside aciones p es adas de la ilo-
so ía pagana, al como hacían los apologis as del siglo XIII, epugnaba al
discípulo de Ramón Ma í
(34)
y,
a pesa de cie as in luencias ecibidas del
a is o elismo omis a de la escuela dominicana
y
del pla onismo agus iniano
de la escuela anciscana, an o Ramón Ma í como A nau de Vilano a cul i-
a on una eología que es esul ado de sus lec u as p o undas de las Sag a-
das Esc i u as. A nau de Vilano a, con a io a la eología escolás ica
y
a la
especulación acional sob e el hecho e elado, ue pa ida io de una eolo-
gía mís ica que pe manecía anclada en la medi ación de la Esc i u a
y
que
echazaba la e lexión in elec ual como camino de acceso al conocimien o
de Dios
(35).
En sus esc i os espi i uales encon amos una oposición cons-
an e a la iloso ía escolás ica, de endiendo la e dad de la eligión ca ólica a
a és de los ex os sag ados:
(33) «Des son appan ion au douzieme sikcle, s'es inspi ee de la adi ion philosophique
a abe e lui a emp un é ses ai s essen iels)). FORTIN, E. L. (1981).
Dissidence e philosop-
hie au Moyen Age,
Pa is, Edi ions
J.
Vnn, 201 pp. (ci . de p. 4).
[34) En algunos ambien es in elec uales, sob e odo en la Uni e sidad de Pa ís, p e alecía en
ealidad la idea de que e a posible enuncia los p incipales pos ulados del c is ianismo,
incluso el mis e io de la T inidad, u ilizando concep os
y
mé odos de la iloso ía pagana.
San Be na do acusaba a Abela do
y
a sus discípulos de ebaja las e dades eológicas al
ni el de las e dades humanas. VAUCHEZ, A~id é (1985).
La espi i ualidad del Occiden e
Medie al,
Mad id, Ediciones Cá ed a, 245 pp. (ci . de p. 130).
La adap ación de la iloso ía an igua a la cosmología c is iana apa ecía en el siglo
XIII
como una de las a eas más u gen es. ((Tomás de Aquino c eó una sín esis a pa i de
elemen os dispa es e i econciliables, sín esis en que el pensamien o a is o élico pa ecía
despojado de aquellos elemen os que, desde un pun o de is a eocén nco, podían con-
side a se dañinos. El esul ado de es a sín esis ue que A is ó eles pudo en adelan e se
plenamen e acep ado como pa e del sabe con empo áneo. Más aún, se puede habla
con oda p opiedad del omismo como de un ans o elismo c is iano eniendo en cuen a
el con ex o)). ULLMANN, Wal e (1983).
His o ia del pensamien o poli ico en la Edad Media,
Ba celona, Edi o ial A iel, 240 pp. (ci . de p. 166).
(35) VAUCHEZ (ed.) (1985),
op. ci .
en no a
34,
p. 131.
54

PEDRO SANTONJA
Es as doc inas ue on conocidas hacia el año 1230 po las aducciones de
Miguel Sco o y po los abajos sob e el
Sphae icum opusculum,
de Juan de
Sac o Bosco, a ado que u o g an di usión du an e oda la Edad Media. El
sis ema que se p oponía e a el de las es e as homocén icas, en e al de las
es e as excén icas. Es e sis ema ue conocido sob e odo po las modi ica-
ciones hechas po al-Bi ni al pensamien o de A is ó eles. Todas las es e as
se mo e ían de Occiden e a O ien e po la acción de un mo o único. Dos
endencias muy dis in as se mani es a on en es e siglo, la endencia de los
ma emá icos y la endencia de los isicos, en el sen ido que es e concep o
iene en el a is o elismo (59). Como ya hemos is o, el in lujo celes e ue
pa a A nau de Vilano a una e dad cien í ica que podía aplica se pa a cu a .
cie as en e medades. La as ología e a pa a A nau una ciencia auxilia de la
medicina, como lo demos ó con los amosos
segells as ológics
(sellos as oló-
gicos) hechos con me ales p eciosos, g abados con inc ipciones mis e iosas,
bajo de e minados signos del zodíaco. Como aquéllos sellos alcanza on los
co espondien es esul ados cu a i os, e a necesa io ene muy en cuen a,
como u o cuidado en especi ica A nau, algunos elemen os ne amen e eli-
giosos: insc ipciones o ad ocaciones, po un lado, buenas disposiciones es-
pi i uales, po o o. No es nada a en u ado, como dice de les Bo ges, que
es e sinc e ismo, eú gico y cien í ico a la ez, uese el que p o ocó la conde-
na inquisi o ial del a ado
De sigillis
y, con él, de o os opúsculos suyos
sob e ciencias ocul as (60).
A nau de Vilano a no se ocupó de la magia neg a, a la cual conside ó
malé ica y diabólica. En su ob a, ya ci ada
De imp oba ione male icio um
(Desa-
p obación de los male icios), e u aba la posibilidad de la magia y opinaba
que no se podía domina a los demonios:
«...Dicendi e go quod po es coge e malignum spi i um ad dandum espos a el alique pe -
sequando, ob ia u a ionabili e in hunc modum: quia homo cogens au aci hoc i u e
p opia, au i u e aliena, sicu i u e ei alicuius, qua u i u . Vi u e au em p opia non i-
de u quia illa au es co po is an um au anime comiuc i. Se non i u e co po is illud
po-
es , quia nullus i us subs an ie na u alis co po is na u ali e i np imi in subs an iam in-
co po eam, cum in e eas non si p opo io, quemadmodum in e agens el pa iens na u ali e
debe esse» (61).
(59)
FLICHE; MARTÍN (1951),
op. ci . en
no a 39, p. 319.
(60)
BORGES (1957),
op. ci .
en no a 11, p. 76). Es e a ado,
De sigillis,
lo dedicó al Papa Boni-
acio VIII.
(61)
Es e azonamien o de A nau de Vilano a ya había sido hecho po Juan de Salisbu y,

A nau de Viiano a
y
el pensamien o islámico
55
4.
FACTORES
QU-E
CONDUJERON A ARAFAú" HACIA EL SIA CRETISMO
Según la esis de A nau de Vilano a no e a álida la idea que man enían
algunos au o es, según la cual los diablos es aban epa idos en em o ios
di e en es; algunos en O ien e, con su p opio p íncipe, a quien se debía
obediencia en cie as ho as del alba; o os e an demonios me idionales;
o os es aban si uados en Occiden e con la ac i idad en es pa es del día.
Mien as, en I alia, Cecco d'Ascoli explicó la ida e ena de C is o única-
men e a a és de las posiciones de los as os en el momen o de su naci-
mien o; la pob eza, la mue e en la c uz
y
la ob a de la edención, odo e a
esul ado del mo imien o de los as os
(62).
Pa a A nau de Vilano a, aun-
que conside ó la impo ancia de es e in lujo as al, no e a la acción de las es-
e as la que dominaba a idicamen e a los homb es. La in luencia side al, la
a acción del mac ocosmos sob e el mic ocosmos se ía siemp e un pelig o
pa a la libe ad del homb e, el cual es a ía some ido a un des ino p e ijado,
y
pe de ía así su libe ad de elección
y
es a ía siemp e condicionado po un
a um
que pond ía en pelig o el eje cicio del lib e albed ío.
San Agus ín, en
La Ciudad de
Dios
analizaba la signi icación que enía la
palab a ((des ino)): in luencia de la posición de los as os al nace o al se
concebido el homb e. Pa a algunos, es o e a ajeno a la olun ad de Dios;
pa a o os, la ci ada in luencia es a ía ambién subo dinada a la olun ad di-
ina, la P o idencia. San Agus ín dice cla amen e en
La Ciudad de
Dios
que no
con iene p es a a ención
«...a los que opinan que los as os, con independencia de la olun ad de Dios,
de e minan, an o nues os ac os, como los bienes que enemos
y
los males
que padecemos.))
(63).
p ecisando que no es posible obliga a los demonios a ac ua . «Si alguien a i ma
que
puede obliga a un espi i u maligno a hace daho a alguien, se le puede con es a azo-
nando de es a nane a
...
Ninguna i ud ni subs ancia co po al puede ac ua sob e una
subs ancia inco po al...)). MANSELLI (1976),
op. ci .
en no a
57,
pp. 200-201.
(62) «Anco a disse a e insegna o, che pe a e Chns o nella sua na i i á el segno della lib a
e
il
decimo g ado di quella pe Ascenden e, la sua mo e do e a esse e gius a e median e
la p edicazione, e che do e a mo i e de quella mo e, ch'ei mo i, e pe ché Ch is o
a e a nell'anglolo della e a il segno del cap ico no, do e a nasce e po e o e pe ché
...,
e c.))
Ibid.,
206.
(63)
«Sed illi, qui sine Dei Volun a e decene e opinan u side a quid agamus, e1 quid bono um ha eamus
malo um e pa iamu , ab aunbus omnzum epellendi sun )).
CAPANAGA, Vic o ino (1977).
San
Agus n. La ciudad de Dios.
Mad id, Biblio eca de Au o es C is ianos, ol.
1,
p. 293. El e-
nómeno de la adi inación, de g an impo ancia en el ámbi o de la ci ilización g iega, a
56

PEDRO SANTONJA
Cuando A nau de Vilano a anunció en la
Con essió de Ba celona
la enida
del An ic is o, apoyándose en e elaciones bíblicas, ci ando ex os de Da-
niel, de Ma eo, de Pablo o ex os del Apocalipsis (64), es aba in e p e ando
las palab as enigmá icas y mis e iosas de la di inidad, p oclamándose así
«en iado» o «ana il del Sal ado ». También los chamanes de las es epas nó -
dicas y los su ís á abes, empleando una écnica especial de éx asis, podían
alcanza una exal ación mís ica y una condición ex á ica que les pe mi ía
ealiza cu aciones milag osas, e el po eni o p onuncia p o ecías.
A nau de Vilano a pe eneció a la clase de los iden es ex á icos y de los
magos pu i icado es, que enca nan el modelo más an iguo del «sabio». Su
géne o de ida, su in es igación, su supe io idad espi i ual, los colocaban al
ma gen de la humanidad o dina ia..En sen ido es ic o, e an «homb es di i-
nos»; a eces, ellos mismos lo p oclama on (65).
También A nau de Vilano a, pe sonalidad complicada, homb e de na u-
aleza con empla i a y ac i a al mismo iempo, homb e pensado y lucha-
do , encon ó en el su ismo la doc ina idónea pa a su capacidad espi i ual y
pa a su ac i idad men al. La doc ina su í, al como dice Seyyed Hossein
Naa , se p esen a al homb e de men e con usa como un conocimien o eó i-
co de la es uc u a de la ealidad y del luga del homb e den o de es a es-
uc u a. Es a doc ina es el u o de la isión espi i ual de iden es y de sa-
unido al
.
concep o g iego de des ino,
a um.
Algunos p o e as se án los in é p e es de las
palab as enigmá icas dic adas po la di inidad, po que a los dioses les gus a el enigma y
les epugna lo que es mani ies o. C . COLLI, Gio gio (1980).
El nacimien o de la iloso ía,
Ba celona, Tusque s Edi o es, 99 pp. (ci . de p. 16).
(64)
No solamen e A nau de Vilano a ci a ex os bíblicos, sino que, siguiendo la endencia
p opia de los anciscanos espi i uales de la época, da excesi a impo ancia a cie as e-
elaciones pa icula es: san Me odi, san Ci il, san Eusebio, san a Hildega da de Bingen,
la sibila de E i ea... Con ecuencia, hace e e encia a las isiones alsamen e a ibuidas
a es os san os.
(65)
Se ha señalado la exis encia, en una o ma a caica de mán ica en usias a, de una ca ego-
ía de adi inos públicos, de
demiou goi,
que p esen an a la ez los azos del p o e a ins-
pi ado, del poe a, del músico, can o y danzan e, del médico, pu i icado y cu ande o.
Es e ipo de adi inos, muy di e en es del sace do e y opues os a la au o idad, acumulan
sob e sí oda clase de dones. Adi ino, poe a y sabio ienen en común una acul ad ex-
cepcional de idencia po encima de las apa iencias sensibles; poseen una especie de
ex a-sen ido que les anquea el acceso al mundo no malmen e p ohibido a los mo a-
les. El adi ino es un homb e que e lo in isible; conoce po con ac o di ec o las cosas y
los acon ecimien os de los que es á' sepa ado en el espacio y en el iempo.
C .
VER-
NANT, Jean-Pie e (1985).
Mi o y pensamien o en la G ecia an igua,
Ba celona, Edi o ial
A iel, 238 pp. (ci . de p. 347).
A nau de Viano a
y
el pensamien o islámico 57
bios a los que, conseguido el es ado de la o alidad, se les ha dado una isión
del odo (66).
El su ismo ue capaz de in eg a muchas ciencias medie ales, como el
he me ismo, la cosmología, las ma emá icas
y
la medicina;
y
la his o ia de la
ciencia islámica da e de muchos des acados cien í icos que e an su is (67).
En la ob a de A nau de Vilano a encon amos, jun o a abajos de medicina
cien í ica -donde echaza los encan ado es, los magos, los in ocado es de
espí i us, los adi inos
y
los augu es-, cie os @a ados
y
opúsculos con alu-
siones a ó mulas supe s iciosas
y
algunos esc i os espi i uales donde deja
campo a su imaginación
y
a sus a eba os esca ológicos.
La li e a u a médica
y
cien í ica esc i a en á abe ci culaba po los e i o-
nos c is ianos de la Península du an e los siglos XTII, XIV
y
XV,
y
se u iliza-
ba en los núcleos u banos, undamen almen e po los miemb os de las alja-
mas judías, que, p ác icamen e, man enían el monopolio de la ciencia
y
de
la medicina (68). Más a de, se p ohibió a los médicos musulmanes, judíos
y
a las «me geses» la p ác ica de su p o esión en e los c is ianos, así como e-
cibi a es os en sus casa; aunque, con ecuencia, la p ohibición no anscen-
día del ni el pu amen e e ó ico (69). Los lib os de A icena seguían in e e-
sando en las ie as de la Co ona de A agón:
«Jaume
II
mana esca a un seu lli-
b e de'A icena que enia empenya pe
500
sous el ci ugiá Be engue Su ie a))
(70).
A nau de Vilano a ue un médico al que no solamen e le p eocupó el sana
el cue po de los homb es, sino que, siguiendo el modelo de Jesuc is o, e a-
peu a po excelencia de la humanidad, quiso cu a ambién el alma. Su me-
dicina ue, po lo an o, no solamen e ciencia, sino ambién g acia de
Dios
(7
1).
El mo i o p incipal que le impulsó a aconseja al ey Fede ico de
Sicilia que p ohibie a la ac i idad de los médicos judíos en e los en e mos
(66) SEYED, Hossein Nas (1984).
Su ismo i o,
Ba celona, Edi o ial He de , 238 (ci . de p.
52). Reco demos el a ado de A nau:
T ac a us'de empo e ad en us An ich is i e ine mundi.
(67)
Ibzd.,
55.
(68) La p o esión de médico de A nau de Vilano a ha e o zado la idea de su-posible ascen-
dencia judía, hipó esis que aún no ha podido se demos ada. Su ac i ud an ijudaica no
demues a ampoco su condición de c is iano iejo; sabemos que, con ecuencia, el ju-
deocon e so e a el p incipal enemigo de sus an iguos co eligiona ios.
-
(69)
GARC~A
BALLESTER (197€),
op. ci .
en no a 2, p.
42.
(70) Véase el Documen XV, publicado po RUBIO 1 LLUCH (1921),
op. ci .
en no a 26, p.
13: (Jaime
11
manda esca a un lib o suyo de A icena que enía empeñado po 500
«sous» el ci ujano Be engue Sa ie m.
(71) SANTI, F ancesco (1987).
A nau de Vilano a. L'ob a espi i ual,
Valencia, Dipu acib de Va-
lencia, 289 pp. (ci . de p. 105).
58
PEDRO SAhTTONJA
c is ianos e a, p incipalmen e, po que emía que pudie an deja los mo i
sin los úl imos auxilios espi i uales de la con esión:
«...Z em, o dena e s que@eu, an com en sa em pe seue a i, no gos, en pena de
COTS
e
d'a e~, medica
negi
c es ia; e si c es ii
lo
eque , que sia wi en ce a quan i a n
(72).
El pa alelismo básico que hay en e A nau de Vilano a
y
el pensamien o
su í de Ibn 'A abi en su ob a
Fusü~
al-hihm
es que A nau, al igual que los
discípulos del g an su i medie al, no solamen e a i ma la unidad de la e e-
lación, sino que se conside a, como el su í, gua dián de la adición e ela-
da, con a las ue zas que amenazaban la eligión,
y
que en es e momen o
his ó ico e an las doc inas de la iloso ía pagana empleada po los sabios
dominicos, los cuales, según A nau, ol idaban la (( e dad e angélica» p edi-
cada po Jesuc is o:
«...ca la ue i a del ch is ianisme, quan a la ida e al egzmen del hom en aques secgle,
no es a en al e sinó en
(o
que Jesuch is , pe exemple e pe doc ina, mos a a
i
p incipal-
men »
(7
3).
Pa a A nau de Vilano a oda la g acia de Dios es aba cen ada en la pe -
sonalidad de Jesuc is o, canal de la g acia abie o al homb e, mien as que
en el i mamen o su í, en el cual el P o e a es como la luna llena, o os p o-
e as
y
san os son como es ellas que b illan, pe o que lo hacen en i ud de
la g acia de Muhammad. Un su í puede eza a Ab aham o a Jesuc is o, no
como p o e as judíos o c is ianos, sino como musulmanes, como hacen en
la popula
o aczón
de
Ab aham
en el mundo sunní
y
en el
Du1Ü'-yz
wa z h
en el
Islam xii a
(74).
La ac i ud eme osa del c is iano espec o a Dios
y
a la o a ida iene un
pa alelismo con la ac i ud esignada
y
a alis a del musulmán que ambién,
y
(72) BATLLORI (ed.) (1947). A nau de Vilano a. In o mació espi i ual al ei F ede ic de Sici-
lia, en:
op.
cz
en no a
8,
p.
235:
((O dena éis que judío, mien as que pe se e e en su
e o , no pueda nedica a ningún c is iano;
y
si algún c is iano lo equie e, que sea cas-
igado en cie a. can idad)).
(73) «...po que la e dad del c is ianismo, en cuan o a la ida
y
a la o ma de conduci se
del
homb e en es e siglo, no es á en o a cosa sino en aquello que Jesuc is o, po ejemplo
y
po doc iha, nos mues a que debemos hace )). BATLLORI (ed.) (1947),
op.
cz .
en no a
44, p. 170.
(74)
Las igu as de Moisés
y
de Jesuc is o apa ecen en casi odas las ob as eligiosas musul-
manas, especialmen e en las de los su ís, ales como el
Fu üha al-makkiyyah
de Ibn 'A abi.
SEWED (1984),
op.
ci .
en no a
66,
p. 165.
Amau
de Vilano a
y
el pensamien o islámico
59
a imi ación del mo iaca o o ien al c is iano, busca en la ida ascé ica la ía
de sal ación
y
la o ma de lib a se del uego del in ie no
(75).
Miguel Asín Palacios ha señalado la impo ancia que iene pa a la his o-
ia gene al de la mís ica la ac i ud, p o undamen e c is iana, de enuncia
a
los ca isnlas, adop ada po los su ís hispanomusulmanes, insinuando del
mismo modo la singula coincidencia en e es a ac i ud y la escuela ca meli-
alla pe soni icada en Juan de la C uz. La doc ina del g an su í de Ronda
AbU Muhammad ibn Abba (año
733
de la Hégi a,
1371
de nues a E a)
iene a un an eceden e en el su í de Alme ía Abü-1-'Abbas ibn al-'A i del
siglo
XI
y
en los dos g andes con~empla i os Abü Madin de Se illa e Ibn
'A abi de Mu cia, en el siglo XIII
(76).
Si enemos en cuen a que el apogeo
del su ismo co esponde a épocas an e io es a la Cábala
y
al mis icismo c is-
iano medie al, no es nada ex año que su in luencia sea an palpable en la
ob a de Ramón Llull. La (( eligión del amo )), a que se e ie e Ibn 'A abi en
sus conocidos e sos
(77)
del
~a yu nán al-aSwág,
es á p esen e en la ob a de
Ramón Llull
(A s ama iua)
y
son muy impo an es las semejanzas de
Blanque -
na, Els cen noms
de
Déu
y
el
Llib e d'Amic e Ama
con el
Fu ühá
de Ibn 'A abi.
También pe enecen a la adición su í la pe soni icación alegó ica de ideas
abs ac as
(Bla zque na),
las igu as que simbolizan ideas
(A s magna)
y
los o-
cablos ((Amic e Aman), exclusi os de la poesía e ó ica á abe, a di e encia del
((Alma
y
Esposo)) de la mís ica c is iana del siglo XVI
(78).
173) A pesa que el encuen o del Islam con la adición judeo-c is iana ue polémico en el
siglo XIII, no debemos de ol ida que el judaismo
y
el c is ianismo es án con enidos en
el Islam, ya que és e es la a i mación inal de la adición ab ahámica, comenzada po el
judaismo y con inuada po el c is ianismo
(Ibid.,
170).
(76) ASÍN PALACIOS, Miguel (1931).
El Islam c is ianizado. Es udio del su ismo a a és de las
ob as de Abena abi de Mu cia,
Mad id, Edi o ial Plu a co, pp. 272-273 y (1941). Un p écu -
seu hispano-musulman de San Jean de la C oix,
É udes Ca méli aznes,
17
(2), 113-
167.
(77)
Vid.
SEWED (1984),
op. ci .
(n. 66), p. 186. Es impo an e consul a : CILVETI, Ángel
L.
(1974).
In oducción a la mh ica española,
Mad id, Ediciones Cá ed a, 239 pp. (sob e odo
los epíg a es: La mís ica musulmana, pp. 71-90, y Mís ica c is iana, pp. 109-129).
(78) CILVETI (1974),
op. ci .
en no a an e io , p. 117. ASÍN PALACIOS (1906). El lulismo
exage ado,
Cul u a española,
1,
533-54 1, desca ó la in luencia su í en Ramón Llull, mien-
as que
Juiián RIBERA (1899). O ígenes de la iloso ía de Ramón Llull (Lulio), en:
HO-
menaje a Menéndez y Pelayo,
pp. 191-216, maes o de Asín Palacios, había demos ado ya
que odo el sis ema su í
y
los mé odos de Mohidin, coe áneo de Ramón Llull, pueden
encon a se en las ob as de es e úl imo. Véase ambién: HATZFELD (1976),
up.
ci .
en
no a 52, p. 42.

60
PEDRO
SANTOMJA
Las
o as uen es del espin ualismo a naldiano hay que busca las en la
Biblia, en los
Diál~gos
y
Mo aks
de san
G ega io,
en
las
sen encias espi i uales
de los Pad es de la Iglesia, en el neopla onismo anciscano lagus inismo),
en la in luencia senequis a, que es asce ismo de enuncia, pe o no asce ismo
de sal ación, en el p o e ismo de Joaquín de Fio e, en las doc inas
de
la es-
cuela anciscana de Ca aluña,
an
al amen e ep esen ada po la igu a ex-
.
celsa del con empo áneo mallo quín Ramón Llull,
y
en la lec u a
de
cie as
isiones sec e as
y
de e elaciones pa icula es.
Amau de Vilano a
y
el pensamien o islámico
T aducción cas ellana del
Mo eh
nY
bükh
(Guiu
de
pe plqos),
hecha sob e la ob a heb ea d'Al-
Ha izi, po Ped o de Toledo (siglo
XV),
que p obablemen e e a de o igen judío. Fo ocopia del
o iginal que se encuen a en la Biblio eca Nacional de Mad id (la Signa u a an igua e a Códice
KK-9,
pe o en la ac ualidad es Ms.
10289).