Resumen
En es e abajo se exponen di e en es pun os de is a sob e la pob eza y di e sos mecanis-
mos sociales que conducen a si uaciones de empob ecimien o. En pa icula se analiza la
dimensión de géne o en el es udio de la pob eza y se p o undiza en las mig aciones como
un ac o de posible empob ecimien o pa a el emig ado. Se expone el caso de la Comunidad
Valenciana como e e en e espacial, aunque los modelos de explicación y análisis pueden e e-
i se al conjun o de países icos.
Palab as cla e: desigualdad, pob eza, pe spec i a de géne o, Comunidad Valenciana.
Abs ac . Needs and dissa is ac ion. Gende and mig a ions like ac o s o po e y
In his wo k we expose se e al poin s o iew on po e y and di e se social mechanisms
ha hey d i e o si ua ions o impo e ishmen . In pa icula he dimension o gende in
he s udy o he po e y is analyzed and is a homed in he mig a ions like a ac o o pos-
sible impo e ishmen o he emig a ed. The case o he Valencian Communi y is exposed
like ela ing space, al hough he models o explana ion and analysis could e e o he g oup
o ich coun ies.
Key wo ds: inequali y, po e y, gende pe spec i e, Valencian Region.
*Es e abajo es pa e de la in es igación inanciada po el Ins i u o de la Muje i ulada
Indicado es dinámicos pa a el es udio del empob ecimien o de las muje es (Re . IM-0003), di i-
gida po José Ma ía To osa (Uni e sidad de Alican e). El au o quie e ag adece a Dana
Zi poli las discusiones sob e algunas de las cues iones que aquí se plan ean, aunque de los
e o es sea él el único esponsable.
Pape s 66, 2002 93-115
Sob e las necesidades insa is echas.
Géne o y mig aciones como ac o es de pob eza*
Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Uni e si a d’Alacan . Depa amen de Sociologia II
Ma.M[email p o ec ed]
Suma io
1. In oducción
2. In es igaciones p e ias y cues iones
me odológicas
3. Pob eza, mig aciones, géne o
4. Fac o es de empob ecimien o de los
inmig an es en la Comunidad Valenciana
5. Conclusiones
Bibliog a ía
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 93
1. In oducción
Los mo imien os de población y en pa icula los p ocesos mig a o ios han
sido es udiados con de alle po demóg a os, economis as y sociólogos desde
hace ya bas an e iempo. Más ecien emen e, las in es igaciones se han cen-
ado en las implicaciones sociales que ienen dichos p ocesos, an o desde
un pun o de is a local (Solé, 1988) como desde pun os de is a más glo-
bales o ocan es a la cues ión del sis ema mundial (Cas les, 1998; Casado y
Simón, 1996; Paja es, 1998 y Malgesini, 1998, en e o os). Es os abajos
han o ecido un ma co ap opiado pa a empeza a es udia las mig aciones
inculadas a o os p ocesos sociales. Las dimensiones demog á icas son bási-
cas pa a en ende nues as sociedades, pe o su es udio no ha de des incu-
la se de o os. No en ende íamos las mig aciones si no es udiamos los p o-
cesos económicos es uc u ales y coyun u ales del sis ema mundial. Como
ampoco las en ende íamos sin es udia los p ocesos de empob ecimien o
(To osa, 1993). Y si es posible habla de una c ecien e eminización de la
pob eza, ambién podemos habla en esos mismos é minos de la enden-
cia c ecien e en la eminización de las mig aciones. Como e emos, es posi-
ble liga los enómenos mig a o ios al empob ecimien o desde una pe s-
pec i a de géne o.
Con es e abajo pe seguimos es obje i os: 1) incula eó icamen e los
concep os de empob ecimien o y mig aciones si iéndonos del ínculo que
nos o ece el en ende el empob ecimien o como la insa is acción de las nece-
sidades humanas básicas; 2) plan ea los p incipales elemen os es uc u ales
que condicionan las mig aciones y desencadenan la insa is acción de las nece-
sidades humanas de los emig ados en las sociedades ecep o as, y 3) señala
algunos de es os elemen os de o ma empí ica pa a la Comunidad Valenciana
en la década de 1990.
Di idimos la exposición en cinco epíg a es gene ales. El p ime epíg a e es
la in oducción que en es e momen o el lec o es á leyendo. En el segundo el
lec o encon a á los supues o me odológicos de pa ida, es udios p e ios, uen-
es y e e encias empí icas. En el e ce epíg a e, el más amplio, nos cen a e-
mos en los elemen os concep uales básicos: cons ucción de los é minos empo-
b ecimien o y mig aciones y sus ca ac e ís icas. Se añadi á la pe spec i a de
géne o como en oque y es udia emos las inculaciones en e géne o, pob eza
y mig aciones. En el cua o u iliza emos el con ex o de la Comunidad
Valenciana en los no en a como eje cicio empí ico aplicado. Conclui emos
con un quin o epíg a e en el que se esumi án las p incipales cues iones a a-
das en es e abajo.
2. In es igaciones p e ias y cues iones me odológicas
In es igaciones p e ias
Hay su icien es in es igaciones sob e los p ocesos mig a o ios como pa a
que es e abajo se pudie a con e i en una sucesión de ci as a abajos ela-
94 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 94
cionados. No es ése nues o obje i o. Pe o, como siemp e en la in es iga-
ción social, pa imos de algunos que conside amos cla es en el pun o de
pa ida de nues o abajo. Así, el abajo de Gine y Salcedo (1976), que
incide sob e las posibles causas múl iples de los enómenos mig a o ios, al
ma gen de la económica, es un buen pun o de pa ida pa a la e lexión socio-
lógica que en nues o caso se comple a con isiones más ecien es (Ga cía
Ma ín, 1997; Fambuena y Moya, 1997 y en pa icula Bodega y Ceb ián,
1995). En o o o den de cosas, nues as uen es eó icas se ace can más a
los ex os que inculan de alguna mane a la pob eza o las desigualdades y
las mig aciones. Es udios de pa ida como los ealizados po el Comi é
Económico y Social de la Unión Eu opea en 1993; o los elabo ados po el
Al o Comisionado de Naciones Unidas pa a los Re ugiados (ACNUR, 1997),
pasando po las conside aciones de Fielding (1997), Lip on (1997) y Guidi
(1993). Ya más cen ados en el ámbi o de la Comunidad Valenciana, hay
que des aca los abajos de Gosál ez (1995) y los de Lacomba y Royo (1997).
És os úl imos oman como elemen o cla e en sus discu sos la inculación
en e pob eza (en endida la mayo ía de las eces de o ma exclusi amen e
económica) y los mo imien os mig a o ios. Po úl imo, omamos como a-
bajos de e e encia los que es udian los p ocesos de empob ecimien o con
los mig a o ios desde (o u ilizando) la pe spec i a de géne o. Básicamen e,
San ama ía (1997), Se ano (1997), Be ns ein y Shu al (1999), G ego io
(1998) (que analiza las a iaciones en las elaciones de géne o que implican
las mig aciones), Hagan (1998) y Ko man y Sales (1998) (és e úl imo lo
oma emos como e e en e de pa ida pa a las conside aciones que hagamos
sob e géne o, empob ecimien o y mig aciones).
Cues iones me odológicas
Es e es udio adop a dos pe spec i as me odológicas. En p ime luga , cons-
uye eó icamen e los concep os con los cuales amos a abaja : pob eza
y mig aciones desde la pe spec i a de géne o. Nos apoya emos, desde es a
óp ica, en las in es igaciones que se han desa ollado desde di e en es dis-
ciplinas en un eje cicio de sín esis en la de inición de pob eza y en los p o-
cesos mig a o ios (de iniciones, ipologías, causas, e ec os). Pa a la incu-
lación en e los enómenos es udiados no enunciamos a la u ilización de
da os empí icos. Son da os p o enien es de di e sas uen es y eelabo ados
es adís icamen e pa a es as páginas y cuyo ámbi o gene al es el ma co del
Es ado español, aunque se u ilice como unidad de análisis la comunidad
au ónoma. Nos basa emos en da os de opinión pública p oceden es de es u-
dios del CIS, CIRES y ASEP y da os es adís icos p oceden es del INE, IVIE
y CCOO. Nos cen a emos, pa a el abajo empí ico, más conc e amen e
en la Comunidad Valenciana en la década de los no en a. U iliza emos las
co elaciones como es adís icos de asociación en e a iables. Los cálculos
se han ealizado con SPSS V.9.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 95
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 95
3. Pob eza, mig aciones, géne o
3.1. Pob eza como insa is acción de las necesidades humanas básicas
Vamos a en ende la pob eza como el p oceso en el que las necesidades huma-
nas conside adas básicas son in olun a iamen e insa is echas de mane a pe -
se e an e en el iempo1. Es a a i mación, que esponde a una pe spec i a eó-
ica con espec o a la pob eza cuali a i amen e dis in a a las que se suelen
adop a incluso po la Unión Eu opea, iene dos aspec os cla e que a a e-
mos de escla ece inmedia amen e: 1) po un lado exis e una di icul ad a la
ho a de concep ualiza las necesidades humanas y 2) la a iable iempo ha de
ecoge se en los análisis que se ealicen de una mane a explíci a y undamen-
ada.
La misma a i mación p esupone que exis en ac o es ajenos o ex e nos al
indi iduo, g upo, amilia…, y que son in ínsecos de la sociedad que impi-
den la sa is acción de las necesidades. De es a mane a, la sa is acción au óno-
ma de las necesidades de mane a indi idual no se puede concebi (Casado,
1994).
La de inición de necesidad que o ece el dicciona io de la Real Academia
de la Lengua, señala algunas cues iones que nos hacen pensa en la ambi a-
lencia del é mino. En p ime luga : « odo aquello a lo cual es imposible
subs ae se, al a o esis i ; al a de las cosas que son menes e es pa a la con-
se ación de la ida; al a con inuada de alimen o; especial iesgo o pelig o
que se padece y que necesi a de p on o auxilio» (RAE, 1990: 948). Más con-
cluyen e es el signi icado único que le a ibuye al é mino necesi ado: «Adje i o:
pob e, que ca ece de lo necesa io» (RAE, 1990: 949). Desde o o pun o de
is a, depende de la disciplina o ma e ia que omemos como e e encia se
an a de ini de una mane a o de o a qué son y qué ca ac e ís icas ienen
las necesidades. Toma emos la pe spec i a sociológica, aunque no hab ía que
desdeña los apo es de la iloso ía (Fe a e , 1983), la psicología (Do sch,
1985; Maslow, 1979) o el de echo (Ma ín Ma eo, 1996; Pa ada, 1995;
Añón, 1994).
3.1.1. In e p e aciones eó icas desde la sociología
Gene almen e el concep o necesidad se ha analizado desde la sociología con
sen idos muy di e en es. Dis ingui emos es (Abe c ombie, 1986) an es de
pasa a una eelabo ación eó ica de ini i a:
a) Como pa e de la eo ía de la mo i ación indi idual, en la que las accio-
nes se explican haciendo e e encia a las necesidades. Desde es a pe spec i a,
el concep o se ace ca al de pulsión, empleado desde la psicología.
96 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
1. E iden emen e, és a no es la única mane a de ap oxima se al concep o de pob eza. Sin emba -
go, és a úl ima se ace ca más a una pe spec i a muldimensional y dinámica. Tampoco se pe -
sigue medi la pob eza. Pa a es as cues iones, e A kinson (1988) y Ma eo y Penal a (2000).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 96
b) También la eo ía uncionalis a ha usado el é mino necesidad en un sen-
ido di e en e al que noso os le es amos dando en es as páginas. Pa sons
habla de cua o necesidades (impe a i os uncionales) que el sis ema nece-
si a sa is ace pa a que sob e i a en el mismo.
c) Desde la pe spec i a ma xis a ambién se ha es udiado el ema de las nece-
sidades humanas. De es e pun o de is a, podemos ex ae conclusiones
ú iles pa a nues o es udio. Veamos a dos au o es undamen ales.
Ma cuse (1969: 35 y s.) señala dos ipos de necesidades: las alsas o a i i-
ciales (impues as po de e minados in e eses sociales y cuya sa is acción se ea-
liza a a és del me cado) y las e dade as, cuya sa is acción no se p oduce en
el me cado. Las p ime as se iden i ican con los é minos deseo y consumo y son
las que dominan en las sociedades capi alis as. Sin emba go, las segundas o -
man pa e de lo que él llama «espacio esidual». Desde el pun o de is a que
nos a ec a en es a in es igación, la dis inción ace ada en e necesidades alsas
y e dade as y sus elaciones, explica la exis encia de países y g upos con una
abundancia en la cobe u a de las necesidades alsas y una insa is acción de las
e dade as o básicas. En ese caso, es a íamos hablando de pob eza, aunque
puede que no pa ezca, pe o si exis en si uaciones de insa is acción de necesidades
e dade as como la pa icipación, es amos an e la pob eza. También es a eo-
ía nos se á ú il a la ho a de concep ualiza lo que o os au o es han llamado
«sa is ac o es» (Max-Nee , 1994) o «necesidades in e medias» (Doyal y Gough,
1994) y que se co esponden con las «necesidades alsas» en sen ido amplio.
Agnes Helle ecoge el legado eó ico de Ma cuse y es ablece una ipología
humanis a de las necesidades humanas (Helle , 1978).
Las es pe spec i as o ecen un esumen del ma e ial con el que la socio-
logía ha ido abajando con espec o a necesidades humanas y sociales. Las
necesidades humanas son sociales e his ó icas, uni e sales y obje i as. Es a a i -
mación signi ica muchas cosas que con iene analiza de enidamen e:
a) Las necesidades son indi iduales en el sen ido que son las pe sonas como
agen es indi iduales las que las sien en o padecen. Pe o no es menos cie -
o que es en sociedad cuando esas necesidades se iden i ican como ales, se
p io izan y se sa is acen. Desde nues o pun o de is a, las necesidades no
se pueden ilda de sociales simplemen e po que se ealice un suma o io
de las mismas, como se suele deci desde la psicología. Así, las di e en es
necesidades i án e olucionando en una línea his ó ica de iempo o, po lo
menos, así pod ía pa ecé noslo. Hay necesidades humanas básicas que pe -
manecen inmu ables a lo la go de odos los pe iodos his ó icos y en odas
las cul u as. Pa ece se que lo que e olucionan más bien son los sa is ac o-
es de esas necesidades.
b) Las necesidades humanas son uni e sales, siguiendo el azonamien o an e-
io . Es a uni e salidad, discu ida po algunos es udiosos del ema, quie e
deci que exis en necesidades humanas iguales en oda sociedad, en oda
e nia y en odo pe iodo his ó ico, como decíamos. Tomando la clasi ica-
ción de Doyal y Gough, podemos a i ma que las dos necesidades uni e -
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 97
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 97
sales humanas básicas se esumen en: salud ísica yau onomía2. Es as nece-
sidades son obje i as, es o es, es án isibles en la sociedad y son suscep ibles
de medición empí ica. Nos alejamos, pues, de la conside ación de necesi-
dades me amen e subje i as cuyo único e e en e es el indi iduo. Pa a o os
au o es (Max-Nee y PNUD, po ejemplo), el ca álogo de necesidades
humanas básicas, uni e sales y obje i as se amplía has a núme os más
impo an es y más di íciles de maneja empí icamen e.
El caso de Max-Nee y de sus seguido es, en e los que des aca An onio
Elizalde, es pa adigmá ico. Dis inguen, pa a clasi ica las necesidades, en e
necesidades exis enciales (se , ene , hace , es a ) y necesidades según ca ego-
ías axiológicas (subsis encia, p o ección, a ec o, en endimien o, pa icipa-
ción, ocio, c eación, iden idad y libe ad) (Max-Nee , 1994). Como se obse -
a, sale una ma iz con ein a y seis casillas, pe ec amen e inope an e aunque
su ma co eó ico sea excepcional. Sin emba go, una de las cues iones más
impo an es de la isión o ecida po es os au o es adica en la de inición y
sis ema ización de lo que ellos han llamado «sa is ac o es». Los sa is ac o es
no son o a cosa que los mecanismos po los cuales las necesidades se sa is a-
cen. Gene almen e se suelen con undi los sa is ac o es con las e dade as
necesidades, gene ándose discu sos como el que se e ie e a la no limi ación
de las necesidades humanas (cuando los ilimi ados son los sa is ac o es), gene-
ando a su ez un ipo de discu so polí ico y cien í ico sob e la no uni e sali-
dad de las necesidades, cuando lo no uni e sal son sus sa is ac o es. También
se puede obse a que son ellos el obje o de la publicidad y del me cado, que
po encia su uso gene ando alsas necesidades g acias al deseo y al consumo.
Además, con iene esal a que exis en sa is ac o es que inhiben la sa is acción
de una au én ica necesidad.
A modo de esumen, pa a es udia la pob eza desde el pun o de is a de la
insa is acción de las necesidades humanas básicas, hay que ene p esen es los
siguien es pun os:
—Debemos ene en cuen a que las necesidades a ec an al indi iduo, pe o
son gene adas, de inidas y sa is echas en el ma co de una sociedad.
—Que son uni e sales y obje i as, además de his ó icas.
—Que a ec an a odos los aspec os de la ida social (economía, polí ica, cul-
u a, elaciones sociales3).
—Que las podemos sin e iza en salud ísica y au onomía.
98 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
2. Salud ísica se de ine en sen ido nega i o o de p i ación. Es a necesidad queda sa is echa
cuando los indi iduos no padecen de mane a p olongada una o más dolencias. Au onomía
es la capacidad de elección en e dos opciones in o madas y se undamen a en el g ado de
comp ensión que una pe sona iene de sí misma y del en o no, la capacidad psicológica y
las opo unidades obje i as (Doyal y Gough, 1994, cap. 4). Pa a una discusión de lo an e-
io , e Aguia (1996: 135-146) y Bouzada (1994).
3. Hay au o es que señalan que el concep o de necesidad en la sociología desplaza al concep-
o de elación social (Rubí, 1991).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 98
—Que los sa is ac o es, que sa is acen las necesidades, muchas eces inhiben
la sa is acción de las mismas, al gene a un p oceso en el cual algunos de
es os sa is ac o es son con undidos como e dade as necesidades.
3.2. Las mig aciones. Visiones desde la demog a ía y la es uc u a social
3.2.1. De iniciones, ipologías y causas de las mig aciones
Pod íamos de ini la mig ación como un cambio de esidencia que implica la
up u a de la ac i idad labo al, social y cul u al en el país de o igen pa a in en-
a eanuda la en el país de des ino (Weeks, 1984, cap. 7). Pese a que es a de i-
nición es muy amplia, nos pe mi e cie amen e aco a el é mino con el que
es amos abajando. Descendamos al ni el de las de iniciones y hagamos caso
a las siguien es:
—Ex anje o: se de ini ía en sen ido nega i o como aquél que ca ece de la
nacionalidad española (Saga a i T ias, 1991: 23).
—Inmig ación: «acción o e ec o de inmig a » e inmig a se de ine como «la
llegada a un país pa a es ablece se en él de los que es aban domiciliados en
o o, diciéndose especialmen e de los que han o mado colonias o se domi-
cilian en las ya o madas» (RAE).
—Inmig ado: «la pe sona que, en busca de abajo, ija su esidencia en un
país dis in o al suyo» (Ga cía, 1993: 13).
Desde el pun o de is a del ma co no ma i o de con ex o con el que
se aslada el inmig an e, enemos que e e i nos a o os dos concep os
cla e:
1. Los legales son aquellos inmig an es que en el país ecep o cumplen una
se ie de ca ac e ís icas: empleo (con con a o), isado de abajo, pe miso
de esidencia… Es as condiciones a ían según la legislación de cada país,
si bien se ha hecho po no ma común el es ablece leyes de ex anje ía que
se aplican con bas an e du eza.
2. Los inmig an es ilegales son aquéllos que no es án empad onados y que no
ienen ni con a o labo al ni pe miso de esidencia. Pese a lo que se diga, los
episodios de inmig ación ilegal son mucho más ecuen es que los de la
legal. Quizás es o sea p o ocado po la singula pa icula idad del me ca-
do de abajo. Es as cues iones las e emos más a de.
Al hilo de lo an e io , con iene ealiza o a dis inción, aho a en e i e-
gula es e ilegales. Segui emos a An onio Izquie do pa a es a clasi icación
(Izquie do, 1991).
—I egula es odo ex anje o que no iene en egla su si uación, pe o que
pod ía egula iza la si quisie a.
—Ilegal se ía, pues, aquél que a en con a de las leyes (de ex anje ía, en es e
caso), cosa que le impide accede a su legalización sal o en los pe iodos
indicados po el Gobie no espec i o.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 99
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 99
Sob e ipologías de las mig aciones enemos muchas y a iadas. Una de las
más conocidas (y ope a i as desde el pun o de is a demog á ico) es la que
iene en cuen a el ac o geog á ico del desplazamien o.
1. Mig aciones in e nas. Son aquéllas que se p oducen den o del seno de un
país. Se denominan ambién «mig aciones nacionales». En el caso de España,
es muy cla o el p oceso mig a o io de la década de los sesen a, conocido
como éxodo u al y que ha ocupado innume ables páginas de es udiosos
sob e el ema (Ba bancho, 1982, po ejemplo).
2. Mig aciones ex e nas. También se llaman «in e nacionales». El ca ác e de
es as mig aciones es más complejo, en an o que implican, un desplaza-
mien o mayo en la dis ancia y en el iempo, y las sociedades ecep o as
son comple amen e di e en es a las emiso as, lo cual p o oca choques socia-
les y demog á icos.
Como esumen de los di e en es ni eles concep uales del enómeno mig a-
o io, p esen amos la abla 1.
Si a endemos a mo i aciones pe sonales, las causas de la mig ación son
múl iples. Pe o desde un pun o de is a es uc u al, las causas undamen ales
de las mig aciones se pueden sin e iza en dos:
1. Mo i os labo ales: La búsqueda de una nue a p o esión se liga a la e olu-
ción de las expec a i as (Inongo Vi-Makomé, 1990) en el p oceso mig a-
o io. El no e demanda población poco cuali icada, po lo que los aba-
jos que an a desempeña en la sociedad ecep o a se inse a án en el
me cado secunda io. Como se ha podido cons a a , en un p ime momen-
o las mig aciones labo ales las ealiza el a ón, aunque cada ez más se es á
p oduciendo un inc emen o de las mig aciones de muje es de es a índole
(Cas les, 1998). Es a ci cuns ancia, como e emos, a a de e mina los
ing esos y la conside ación social de es os inmig an es.
2. Mo i os polí icos: Los e ugiados y los exiliados son las o mas clásicas de
es e ipo de emig ación. Gene almen e se p oducen po que en el país de o i-
gen se sucede una si uación de iolencia polí ica gene alizada. También
desde es a pe spec i a, y po segui ci ando a Cas les, se p oduce un inc e-
100 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Tabla 1. Mig aciones y empob ecimien o. Riesgos de empob ecimien o.
Desplazamien o No implica Mayo iesgo de
(es ado como empob ecimien o empob ecimien o
e e en e) po sí mismo (absolu os)
In e io
Ex e io Ex anje o
Inmig an e
Legal Ilegal
Regulación I egula
Fuen e: elabo ación p opia a pa i de los au o es señalados en las de iniciones.
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 100
men o no able en las e ugiadas, pues o que en las ci as del ACNUR pa a
1997: de odos los e ugiados bielo usos, el 65,2% son muje es, el 52,4%
de los e ugiados en Bu undi son muje es y el 22,2% ambién en Bu undi,
son niñas que iene menos de cinco años (ACNUR, 1997).
Dicho de o a mane a, las sociedades que expulsan población eúnen una
se ie de ca ac e ís icas que hacen que las podamos conside a como pob es o
empob ecidas. Hay excepciones, e iden emen e, y las mig aciones de exce-
lencia son un ejemplo de lo an e io . Pe o en el conjun o de los países de la
OCDE, los mo imien os de población no son ni mucho menos de expulsión
de e ec i os poblacionales. Al con a io, el en ejecimien o de la misma hace
que engamos que plan ea nos modelos poblacionales que pasan, necesa-
iamen e, po la inco po ación de e ec i os p o enien es de los países menos
icos. Ve emos de qué mane a se esuel en los elemen os xenó obos y clasis-
as que eunimos en nues as sociedades y si episodios como los sucedidos en
El Ejido, la en es du an e más de ein e años, son las o mas de esponde que
enemos an e la necesidad de mano de ob a.
3.2.2. E ec os gene ales de las mig aciones. Sociedades emiso as, sociedades
ecep o as
La supues a unción que cumplen las mig aciones desde el pun o de is a
demog á ico es cla a: es un componen e del c ecimien o de la población (bas a
es udia la ecuación de balance pa a en ende es a a i mación). El saldo mig a-
o io (que no es o a cosa que la di e encia en e emig ación e inmig ación),
jun o a las asas de na alidad y mo alidad, o man los elemen os básicos del c e-
cimien o de la población.
Sin emba go, el peso especí ico en el c ecimien o poblacional depende á
mucho del momen o his ó ico que conside emos y del po cen aje que sob e
la población o al supone la población inmig an e. De es a o ma, la mig a-
ción puede supone un au én ico ali io demog á ico (es el caso español de la
década de 1960, pe o es a ez en elación con la mig ación española al ex an-
je o) o puede se con emplada como una au én ica amenaza po pa e de la
población na i a, o simplemen e puede se obse ada como mucho mayo a
la que ealmen e es cuando se le p egun a a la sociedad ci il. La a i mación
po pa e de la opinión pública es cla a. Más de un 30%, en 1995, pensaba
que había «demasiados» inmig an es. Pe o si compa a es conoce , pa ece que
la opinión pública española no es á especialmen e in o mada sob e el olu-
men de inmig an es que hay en España, po que cuando se p egun aba sob e és e
compa ado con el de F ancia ( ambién en 1995), un 32% de los en e is a-
dos señalaba que había igual o mayo po cen aje de inmig an es en España
que en el país ecino4.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 101
4. Pa a un análisis más de allado sob e opinión pública y mig aciones en España en la década
de 1990, puede consul a se el abajo de Ma eo y Zi poli (1999).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 101
(Sen, 1997). A odas es as cues iones hay que suma le una muy impo an e y
que a ec a di ec amen e al colec i o emenino. Son los abajos, po llama los
así, den o de ac i idades ligadas a p os i ución y a o as de ca ác e ilegal.
Po úl imo, la e olución de la población ac i a po sec o es de p oducción
en la Comunidad Valenciana sigue la e olución lógica de los países indus ia-
lizados en cuan o a educción de sus e ec i os en los sec o es p ima io y secun-
da io y un inc emen o en el e cia io. La cons ucción se man iene, con al ibajos,
y se con o ma como uno de los polos de desa ollo más impo an es pa a la
Comunidad. Sin emba go, si obse amos en qué sec o es se encuad an los a-
bajado es ex anje os (de los que se iene cons ancia, po que o os muchos
abajan y han sido compu ados) ob enemos, con espec o al o al de abaja-
do es ex anje os, una dis ibución peculia . En p ime luga , el 12,1% de és os
abajan en el sec o p ima io, más conc e amen e en la ag icul u a, sob e odo
en la p o incia de Cas ellón. Un 8,6% lo hacen en la indus ia, un 5% en la
cons ucción y un 62,3% abajan en el sec o se icios. Es os da os pa a 1994
nos ienen a indica que exis e una sob e ep esen ación de abajado es inmi-
g an es en sec o es como la ag icul u a ( abajos empo ales cen ados en la
ecolección) y los se icios (pe sonales, gene almen e). La p o incia con mayo
núme o de inmig an es empleados en el sec o se icios e a, en 1994, Alican e6,
con un 77,3%. Cu iosamen e es la p o incia que más muje es iene empleadas
po cen ualmen e hablando.
Dado que la mayo ía de las necesidades son sa is echas en el me cado
(Casado, 1994), el ni el de en a e ing esos pa ece cla o pa a pode sa is ace
pa e de esas necesidades. Si los colec i os inmig an es es án empleados de
mane a i egula y en el me cado secunda io de abajo, po ue za sus ing e-
sos o ales son muy bajos, an bajos que no cub i ían de mane a digna la ep o-
ducción de la ida ma e ial. De es a o ma, si midiésemos la pob eza sólo de
mane a mone a ia, ía ing eso o gas o, nos encon a íamos con un colec i o
ealmen e empob ecido y con una pe spec i a de u u o no mucho mejo . Sin
emba go, la ampli ud del concep o de pob eza que es amos manejando pe -
mi e a anza en o os sen idos:
—La no disponibilidad de en as dignas y adecuadas impide la sa is acción
de la necesidad humana de salud ísica, en an o que una nu ición de i-
cien e puede c oni ica se en una en e medad g a e.
—También po que sin en as más o menos ele adas el acceso a o o ipo de bie-
nes ma e iales conside ados undamen ales es imposible. Piénsese en la
i ienda, pe o una i ienda equipada con agua co ien e y demás elemen-
os necesa ios ap a pa a una ida digna (Ma ín-Guzmán y Bellido, 1994).
—Las en as bajas impiden el acceso a p ocesos de o mación p o esional (o
mejo del capi al humano). Ello es á ligado con la si uación de ilegalidad que
e emos más a de.
108 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
6. Un abajo in e esan e sob e las empleadas inmig an es en se icios domés icos pe o pa a la
comunidad de Mu cia es el ealizado po Se ano (1997).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 108
—Po úl imo, la capacidad mone a ia, el dine o ganado en las ac i idades labo-
ales, muchas eces es en iado a los países de o igen, a la amilia del emi-
g ado, cosa que ag a a aún más la si uación de p eca iedad aquí, aunque
sea un g an ali io pa a las amilias de los desplazados que se queda on allá.
4.3. Te ce ac o : polí icas y se icios sociales
Si exis e una legislación lo su icien emen e se e a como pa a no pe mi i nin-
gún ipo de mig ación que no siga los cauces legales, el inmig an e se encon-
a á que, apa e de ocupa pues os de abajo peo pagados y peo conside a-
dos socialmen e, es á pe seguido po la jus icia. En onces, podemos conside a
como o o ac o cla e gene ado de pob eza, el con ex o polí ico de la socie-
dades de des ino que ecibe al inmig an e. Va ias cues iones se desp enden de
lo an e io :
—Po un lado, las polí icas de inmig ación suponen la legislación básica a la
que se en en an odos los inmig an es. Las leyes de ex anje ía no cumplen
las ca ac e ís icas deseables de se in eg a i as (buscando la pe manencia de
los inmig an es en la sociedad ecep o a) y selec i as (especí icas pa a los
inmig an es). Más bien al con a io. Se busca egula el núme o de en a-
das y con ola los exceden es de inmig ación. Así, la legislación en ma e-
ia de mig aciones empob ece en sen ido amplio a los inmig an es, en pa -
icula a los ilegales. Y la Comunidad Valenciana no se lib a de es as polí icas.
—Sin emba go, aún es posible habla de o o ipo de polí icas que a ec an a
los inmig an es, al ma gen de las no ma i as an e io es. Las polí icas socia-
les en sen ido amplio son un ac o más de pob eza y que agudiza la si ua-
ción del inmig an e. Con espec o a es o, las necesidades que no pueden
sa is ace se con polí icas sociales eg esi as y no uni e salis as son an o la
de salud ísica como la de au onomía. Vayamos po pa es. Si las polí icas
sociales no diseñan ins umen os capaces de analiza y a a la si uación
de los inmig an es manejando odas las a iables (incluidas las necesida-
des especí icas, po ejemplo, de homb es y muje es) y se limi an simple-
men e a asis i , muchas eces esa asis encia queda limi ada a pa áme os
polí icos y adminis a i os del es ilo «es a empad onado o no es a lo» pa a
ecibi la ayuda. Un ejemplo cla o lo enemos en la sanidad pública y en
los deba es desa ados sob e si es p ecisa la ayuda a inmig an es aunque no
sean ciudadanos españoles7. Sin una se ie de condiciones legales, los se -
icios sociales no pueden a ende a la población inmig an e. Es o es una
con adicción en sus é minos, ya que las necesidades que puedan plan e-
a los inmig an es ilegales son, a simple is a, mayo es que las que puedan
p esen an los legales o aquéllos que han ealizado el ánsi o mig a o io de
una mane a mejo pa a sus in e eses.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 109
7. Pa a amplia las elaciones en e salud y mig aciones desde la pe spec i a del empob eci-
mien o, se puede consul a el abajo de Sandhaus (1998).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 109
Además de los ac o es polí icos que desde la sociedad ecep o a in luyen en
el p oceso de insa is acción de necesidades de los inmig an es y las inmig an-
es, es necesa io señala que la pa icipación polí ica de los inmig an es es,
desde un pun o de is a o mal, escasa o nula. Además, es a pa icipación polí-
ica (en el caso que la hubie e y uese di e en e a la canalizada po las asociaciones
de au oayuda) di ie e mucho en e homb es y muje es (Jones-Co ea, 1998).
4.4. Cua o ac o : cul u a y educación. Xeno obia y acismo
La xeno obia (el emo a lo desconocido) y el acismo como ins i ucionalización
polí ica de la xeno obia son dos de las eacciones de au op o ección que, an o el
inmig an e como la sociedad ecep o a, expe imen an en un p ime momen o.
Las cla es de la desin eg ación social y amilia debida a la up u a de los ínculos
amilia es y cul u ales de o igen (Hagan, 1998) en el inmig an e que llega a la
Comunidad Valenciana es án se idas. La cues ión es especialmen e complicada
cuando son las muje es quienes se desplazan, pues con inúan siendo el núcleo de
las amilias y el p incipal agen e de socialización. Los úl imos sucesos en El Ejido
nos hacen pensa que las sociedades xenó obas disc iminan y po lo an o empo-
b ecen más a los inmig an es que acogen. Algunos da os sob e xeno obia son los
ealizados po el Ins i u o de Mig aciones y Se icios Sociales pa a 1997 ( abla 6).
La cues ión de la lengua es o o ema, así como el choque en e di e sas
cul u as, cos umb es y i os, que pueden acen ua se si ello a acompañado de
ac i udes, po ejemplo eligiosas, que cues ionen las con icciones de la mayo-
ía. Algunos elemen os hay que señala desde el pun o de is a cul u al del país
ecep o y del inmig an e que le con ie en en un ac o añadido pa a con-
e i se en empob ecido y empob ecida:
—Po un lado, la cul u a del país ecep o (en el caso español y en el caso
de la Comunidad Valenciana aún más cla amen e) ha pasado de se , con
espec o a la inmig ación, un país o comunidad de emig an es a uno de
inmig an es. Es o iene sus epe cusiones que se aducen en una xeno o-
bia más o menos canalizada en los ac os depo i os, pe o que en la ida
eal y social se puede ambién ap ecia . Un ejemplo de es o sucede con el
pueblo gi ano, el cual lle a con i iendo con noso os más de cinco siglos
y se sigue p oduciendo una seg egación cul u al más que e iden e. Pe o
ambién sucede con el senegalés que se dedica a la en a ambulan e o con
110 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Tabla 6. Índice de xeno obia po sexo. España, diciemb e de 1997. Tan os po cien o
calculados po ilas.
Va ones Muje es Di e encias V/M
Nada xenó obo 51 49 Simila es
Poco xenó obo 46 54 Más muje es
Algo xenó obo 47 53 Más muje es
Muy xenó obo 57 43 Más homb es
Fuen e: eelabo ación p opia a pa i de IMSERSO (1998).
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 110
la dominicana mal empleada en el se icio domés ico de acomodados p o-
esionales au óc onos. Pe o ambién se puede ap ecia en el a o escola que
ecibe el inmig an e y la segunda gene ación.
—También hay que señala que los modelos educa i os de los países ecep-
o es ienden hacia la homogeneización cul u al o, como mucho, hablan
de mul icul u alidad, que en la p ác ica suele aduci se en una seg ega-
ción educa i a. Si bien se ha hablado mucho de la pe sonalización del
cu ículo del alumno, pa ece que la enseñanza mul icul u al no ha calado
de ini i amen e en el ámbi o de la escuela española. Es o p o oca el p oceso
conocido como «asimilación cul u al», que se aduce en una pé dida de
di e sidad cul u al y en las señas de iden idad del inmig an e, y con ello
no se sa is ace la necesidad de au onomía.
—Pe o, además, el inmig an e ae consigo una se ie de cues iones muy pa -
icula es que acen úan los p ocesos de empob ecimien o señalados más a i-
ba. De mane a sin é ica, és os son: la baja cuali icación educa i a en su país
de o igen; el desconocimien o de la lengua del país al que se di ige o en el que
acaba quedándose, y sus p opias conside aciones pe sonales y cul u ales
sob e los ipos de cul u a y las gen es que se encon a á en el país ecep o .
5. Conclusiones
A modo de conclusión con iene sis ema iza algunas de las cues iones expues-
as en las páginas an e io es. En p ime luga , pa ece cla o que exis e una ela-
ción en e el ipo de mig ación que se p oduce y las si uaciones de pob eza o
de empob ecimien o (Fielding, 1997), de al mane a que las mig aciones de
excelencia no son suscep ibles de p oduci , en sen ido es ic o, pob eza, al
menos en endida és a como algo ma e ial. Sí se obse an di e encias de géne-
o incluso en mig aciones de excelencia (Be ns ein y Shu al, 1999), cosa que
nos hace pensa que en e la pob eza y la mig ación hay un e ce elemen o
que desc ibe y puede explica los dos p ime os: el géne o.
En segundo luga , e inco po ando la pe spec i a de géne o pa a el análisis
del p oceso de empob ecimien o, an o la eminización de la pob eza (la isión
«pob es en e los pob es» o «muje es pob es» (Lip on, 1997)) como o a
isión más ce cana a las cues iones de géne o y desa ollo o géne o y pob eza
(Jackson, 1998; Caga ay, 1998), con i mamos que exis e una elación muy
cla a en e los p ocesos de empob ecimien o y el géne o. P ecisamen e, és os úl i-
mos son más cla os en el colec i o emenino debido a una desigualdad de opo -
unidades i ales, a una concep ualización cul u al del géne o emenino que
sien a las bases p ecisamen e de la desigualdad (en esa di ección se pueden e
los abajos de Ma ha Nussbaum, po ejemplo) y a una de e minada mane a
de en ende la sociedad y las elaciones desde una pe spec i a ma e ialis a.
En e ce luga , la combinación de di e en es cues iones den o del p oce-
so mig a o io empob ecen, en mayo o meno medida, al emig an e, máxime
si se a a de emig adas. Una p opues a de ac o es de empob ecimien o desde
la pe spec i a de géne o se p esen a en la abla 7.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 111
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 111
112 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Tabla 7. Mig aciones y ac o es de empob ecimien o desde la pe spec i a de géne o.
Na u aleza del P ocesos de
ínculo con p ocesos empob ecimien o
País emiso País ecep o de empob ecimien o (necesidades insa is echas)
Las ilas bajo la línea pun eada señalan los dis in os p ocesos y ac o es desde la pe spec i a de
géne o. Elabo ación p opia.
No abajo. Cuando abajan,
no egulación.
Ren as bajas y desiguales.
Di ec a, indi ec a.
Mano de ob a ba a a.
Re i alización de
algunos sec o es
económicos.
Economías menos
desa olladas.
Inco po ación
de di isas.
Ilegal, i egula .
No pa icipación polí ica.
No a ención sani a ia.
Di ec a.
Polí icas de
ex anje ía. Polí icas
de cupos. Se icios
sociales no
uni e sales.
No ciudadanía.
Violencia polí ica.
Con ex os no
democ á icos.
Ilegal, i egula .
No pa icipación polí ica.
No a ención sani a ia.
Di ec a.
Polí icas de
ex anje ía. Polí icas
de cupos. Se icios
sociales no
uni e sales.
No ciudadanía.
Violencia polí ica.
Con ex os no
democ á icos.
P oblemas de iden idad.
Fal a de e e en es cul u ales.
P oblemas de comunicación.
Di ec a.
Xeno obia. Rechazo.
P oceso de
asimilación cul u al.
Mig ación como
algo nega i o.
P oblemas de iden idad.
Fal a de e e en es cul u ales.
P oblemas de comunicación.
Disc iminación sexual.
Di ec a, in ensa.
Xeno obia. Rechazo.
P oceso de
asimilación cul u al.
Ma ginación
especí ica po
cues iones de sexo.
Dominación de la
muje po pa e
del a ón.
No abajo. Cuando abajan,
no egulación.
Ren as bajas y desiguales.
P os i ución.
Di ec a,
muy in ensa.
Mano de ob a ba a a.
Empleo p eca io en
sec o es como el
se icio domés ico.
Obje o de abusos
y ac i idades
delic i as.
P os i ución, a a
de blancas.
Muje como
elemen o
p oduc o y
ep oduc o
de la amilia.
Es uc u as
económicas
Es uc u as
polí icas
Es uc u as
cul u ales
Viaje.
Pé dida de e e en es
amilia es.
No iaje.
Pe manencia en sociedades
pob es.
Indi ec a.
Indi ec a.
Inco po ación
de e ec i os
poblacionales en
edad de abaja .
Equilib io.
Inc emen o de las
mig aciones de
muje es ( endencia
global).
Desequilib io.
Expulsión de
población en
edad de abaja .
Desequilib io
poblacional.
Expulsión de
a ones. La
muje no iene
opo unidades
de mig a si
no es pa a
eencuen o.
P ocesos
demog á icos
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 112
Aunque no a gumen emos en la di ección de pasadas y no po ello menos
igen es apo aciones (Alonso To ens, 1989) sob e el conjun o y suma o io
de cues iones que hacen que las pe sonas no puedan desa olla se, sí exis e un
conjun o de p obabilidades que, combinadas, o ecen p ocesos y si uaciones
de exclusión social más que e iden es. És e es el caso de se muje ma oquí
en Alican e, en los inicios del nue o siglo.
Bibliog a ía
ABERCROMBIE, Nicholas e al. (1986). Dicciona io de Sociología. Mad id: Cá ed a.
ACNUR (1997). La si uación de los e ugiados en el mundo. Ba celona: Ica ia.
AGUIAR, F. (1996). «Teo ías de las necesidades: una ipología». Re is a In e nacional
de Sociología, 13, p. 135-146.
ALLOO, F.; HARCOURT, W. (1997). «F om he Sou h o he No h: e ol ing pe spec-
i es on gende and po e y». Gende and de elopmen , ol. 5, núm. 3, p. 9-17.
ALONSO TORRENTS, F.J. (1989). «La acumulación de indicado es sociales de males a
y bienes a en los dos ex emos de la escala de es a i icación de la sociedad».
Documen ación Social, 76, p. 93-100.
ANDERSEN, J.; LARSEN, J. (1998). «Gende , po e y and empowe men ». C i ical social
policy, 55, p. 241-258.
AÑON ROIG, M.J. (1994). Necesidades y de echos. Un ensayo de undamen ación. Mad id:
Cen o de Es udios Cons i ucionales.
ATKINSON, A.B. (1988). «Ace ca de la medida de la pob eza». ICE, 2121, del 15 al 21
de eb e o.
BARBANCHO, A. (1982). Población, empleo y pa o. Mad id: Pi ámide.
BERNSTEIN,J.; SHUVAL J. (1999). «Gende di e ences in he p ocess o occupa ional
in eg a ion o immig an physicians in Is ael». Sex Roles, ol. 40 (1-2), p. 1-23.
BODEGA, M.I.; CEBRIÁN, J.A. (1995). «Una lec u a económica de algunas mig aciones
con empo áneas. El caso de España». Es udios geog á icos, 56, p. 665-694.
BOUZADA FERNÁNDEZ, Xan (1994). «Sob e las necesidades sociales y cul u ales: en e
la necesidad cons a ada y la necesidad cons uida». Pape s, 44, p. 53-76.
BUNIVIC, May a (1997). «Women in po e y: a new global unde class». Fo eing Policy,
ol. 0, 108, p. 38-53.
CAGATAY, N. (1998). «Gende and po e y». UNPD, Wo king Pape , 5, mayo.
CASADO, D. (1994). In oducción a los Se icios Sociales. Mad id: Popula .
CASADO DÍAZ, J.M.; SIMÓN PÉREZ,H. (1996). Una ap oximación a los enómenos
mig a o ios mundiales. Alican e: Uni e sidad de Alican e.
CASTLES, S. (1998). «Globalización y mig ación: algunas con adicciones u gen es».
Re is a In e nacional de Ciencias Sociales, 156, junio.
CCEE, COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL (1989). Documen o in o ma i o de la sección
de asun os sociales, amilia, educación y cul u al sob e la pob eza. Mimeo.
—(1993). Dic amen del Comi é Económico y Social sob e la exclusión social. Mimeo.
CONSEIL DE L’EUROPE (1983). Les inmig an s e le dé eloppemen cul u el dans les illes
eu opéennes. Es asbu go: Conseil de la Coopé a ion Cul u elle.
DORSCH, F. (1985). Dicciona io de Psicología. Ba celona: He de .
DOYAL, Len; GOUGH, Ian (1994). Teo ía de las necesidades humanas. Ba celona:
Ica ia/FUHEM.
ESTEFANÍA, J. (1999). «Pa o: muje es o inmig an es». El País, 9 de mayo.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 113
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 113
FAMBUENA, A.; MOYA, J. (1997). Mo imien os mig a o ios hoy. Ap oximación a la
Sociología de las mig aciones. Valencia: Nau Llib es.
FERRATER MORA, José (1983). Dicciona io de Filoso ía de bolsillo. Vol. 2. Mad id:
Alianza, p. 551-555.
FIELDING, T. (1997). «Mig a ion and po e y. A longi udinal s udy o ela ionship
be ween mig a ion and social mobili y in England and Wales». IDS Bulle in,
ol. 28, núm. 2, p. 44 y s.
GARCÍA ESPAÑA,E. (1993). Pe spec i a c iminológica de la ilegalidad de los ex anje os
en España: in e namien o en cen os de de ención. Málaga: Uni e sidad de Málaga.
GARCÍA MARTÍN,M. e al. (1997). Ap oximación a las nue as mig aciones. En e la
inmig ación y la coope ación al desa ollo. Valencia: Nau Llib es.
GINER, S.; SALCEDO, J. (1976). «Un acío eó ico: la explicación causal de la mig ación».
Ag icul u a y sociedad, 1, p. 113-125.
GOZÁLVEZ PÉREZ, V. (1995). Inmig an es ma oquíes y senegaleses en la España
Medi e ánea. Valencia: Gene ali a Valenciana.
GREGORIO GIL, Ca men (1998). Mig ación emenina. Su impac o en las elaciones de
géne o. Mad id: Na cea.
GUIDI, M. (1993). «¿Es ealmen e la mig ación una es a egia de supe i encia? Un ejem-
plo en la mix eca al a oaxaqueña». Re is a in e nacional de Sociología, 5, p. 89-109.
HAGAN, J.M. (1998). «Social ne wo ks, gende and inmig an inco po a ion: Resou ces
and cons ain s». Ame ican Sociological Re iew, 63, 1, p. 55-67.
HELLER, Agnes (1978). Teo ía de las necesidades en Ma x. Ba celona: Península.
INSTITUTO ESPAÑOL DE EMIGRACIÓN (1972). Pano ámica de la emig ación. Mad id:
IEE.
INSTITUTO DE MIGRACIONES Y SERVICIOS SOCIALES (1998). Ac i udes hacia los inmi-
g an es. Mad id: Minis e io de T abajo y Asun os Sociales.
IZQUIERDO ESCRIBANO, A. (1991). «La inmig ación ilegal en España (análisis de la
ope ación ex ao dina ia de egula ización 1985-1986)». Re is a de Economía y
Sociología del abajo, ma zo.
JACKSON, C. (1998). «Women and po e y o Gende and Well-being». Jou nal o
In e na ional A ai s, 52, 1, p. 67-81.
JONES-CORREA,M. (1998). «Di e en pa hs: gende , mig a ion and poli ical pa ici-
pa ion». In e na ional Mig a ion Re iew, 32, núm. 2, p. 326-349.
KOFMAN, E.; SALES, R. (1998). «Mig an women and exclusion in Eu ope». Eu opean
Jou nal o Women’s S udies, 5, núm. 3-4, p. 381 y s.
LACOMBA, J.; ROYO,I. (1997). «Una inmig ación en e la p eca iedad y la exclusión:
condiciones de ida de los inmig an es ma oquíes y senegaleses en si uación i e-
gula en el á ea u bana de Valencia». Re is a de Se icios Sociales y Polí ica Social, 37,
p. 93-107.
LALAME,Paule e; LALAME, Pie e (1972). T abajado es ex anje os en F ancia. Mad id:
Ze o.
LIPTON, M. (1997). «Edi o ial. Po e y: a e he e holes in he consensus?». Wo ld
De elopmen , 25, núm. 7.
LOUWERSE,H, (1999). «Gende and Mig a ion». Jou nal o Gende S udies, ol. 8,
núm. 1, p. 105-107.
MALGESINI, G. (comp.) (1998). C uzando on e as: Mig aciones en el sis ema mundial.
Ba celona: Ica ia.
MARCOUX, A. (1998). «The eminiza ion o po e y: claims, ac s and da a needs».
Popula ion and De elopmen Re iew, ol. 24, núm. 1, p. 131-139.
114 Pape s 66, 2002 Miguel Ángel Ma eo Pé ez
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 114
MARCUSE,H. (1969). El homb e unidimensional. Ba celona: Seix-Ba al.
MARTÍN-GUZMÁN, P.; BELLIDO, N. (1994). «El equipamien o de los hoga es como
indicado de pob eza: un análisis basado en la encues a de p esupues os amilia-
es». Documen ación Social, 96, p. 127-142.
MARTÍN MATEO, Ramón (1996). Manual de De echo Adminis a i o. Mad id: T i ium.
MASLOW, A. (1979). El homb e au o ealizado. Hacia una psicología del se . Ba celona:
Kai ós.
MATEO PÉREZ, M.A.; ZIRPOLI TESOURO, D. (1999). Sen imien o eu opeo y ac i udes
en e a las mig aciones en España. Alican e: OBETS-Uni e sidad de Alican e.
—(2001). «Desigualdad, pob eza y exclusión: concep os, medidas y al e na i as me o-
dológicas». En TORTOSA, José Ma ía (coo d.) (2001). Pob eza y pe spec i a de géne-
o. Ba celona: Ica ia.
MATEO PÉREZ, M.A.; PENALVA VERDÚ, P. (2000). «Pe al mesu amen de la desigual-
a , pob esa i exclusió. Limi aciós, p opos es écniques i al e na i es». Re is a
Ca alana de Sociologia, 11.
MAX-NEEF, M. (1994). Desa ollo a escala humana. Ba celona: Ica ia.
PAJARES,Miguel (1998). La inmig ación en España. Mad id: Ica ia.
PARADA, Ramón (1995). De echo adminis a i o. Mad id: Ma cial Pons.
ROBINSON, D. (1998). «Di e encias de emune ación en e los sexos según la p o e-
sión». Re is a In e nacional del T abajo, ol. 117, núm. 1.
RUBÍ I MARTÍNEZ, C. (1991). «El análisis de las necesidades y ecu sos desde la pe s-
pec i a del abajo social». Re is a de Se icios Sociales y Polí ica Social, 21, 1e i-
mes e, p. 7-18.
SAGARRA I TRIAS, E. (1991). Los de echos undamen ales y las libe ades públicas de los
ex anje os en España. Ba celona: J.M. Bosch.
SANDHAUS,S. (1998). «Mig an Heal h. A Ha es o Po e y». Ame ican Jou nal o
Nu sing, ol. 98, núm. 9, p. 52 y s.
SANTAMARÍA, E. (1997). «Discu so, géne o e inmig ación». A chipiélago, 30, p. 40-46.
SEN, A.K. (1997). «Desigualdad y desempleo en la Eu opa con empo ánea». Re is a
In e nacional del T abajo, ol. 118, núm. 2.
SERRANO, J.M. (1997). «La ac i ud labo al de las muje es mag ebíes inmig an es en
la egión de Mu cia. Empleos en el se icio domés ico». Anales de his o ia con-
empo ánea, 13, p. 141-163.
SOLÉ, Ca lo a (1988). Ca alunya: socie a ecep o a d’immig an s. Anàlisi compa a i a de
dues enques es. Ba celona: Ins i u d’Es udis Ca alans.
TORTOSA, José Ma ía (1993). La pob eza capi alis a. Mad id: Tecnos.
—(coo d.) (2001). Pob eza y pe spec i a de géne o. Ba celona: Ica ia.
VI-MAKOMÉ, INONGO (1990). España y los neg os a icanos. Ba celona: La Lla del
Llib e.
WEEKS, John R. (1984). Sociología de la población. Mad id: Alianza Uni e sidad.
Sob e las necesidades insa is echas Pape s 66, 2002 115
Pape s 66 001-296 17/6/02 12:06 Página 115