scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas

Ramunė Vaskelaitė

Abstract

Straipsnyje nagrinėjami lietuviškuose makroekonomikos vadovėliuose vartojami sudėtiniai terminai, sudaryti su asmenvardžiais. Apžvelgus su tokių terminų vertinimu susijusius neaiškumus, asmenvardinio ir eponiminio termino santykį, siekiama atskleisti šiuose šaltiniuose vartojamų terminų variantiškumą. Kartu ryškėja kai kurios variantiškumo priežastys, asmenvardinių terminų vartojimo ypatumai.

Full text

doi.org/10.35321/term30-5 Variación de los términos macroeconómicos con nombres propios Variación de los términos macroeconómicos con nombre propio RAMUNĖ VASKELAITĖ Instituto de la Lengua Lituana ID de ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6063-9699 R E S U M E N El artículo examina los términos compuestos formados con nombres propios que se emplean en los manuales de macroeconomía en lituano. Tras analizar las incertidumbres relacionadas con la evaluación de estos términos y la relación entre el término formado con un nombre propio y el término epónimo, se pretende revelar la variación terminológica presente en estas fuentes. Asimismo, se ponen de manifiesto algunas causas de dicha variación y ciertas particularidades del uso de los términos formados con nombres propios. PALABRAS CLAVE: término formado con un nombre propio, término epónimo, variación terminológica. RESUMEN El artículo aborda los términos compuestos utilizados en los manuales lituanos de macroeconomía, formados con nombres propios de persona. Tras revisar las incertidumbres relacionadas con la evaluación de estos términos y la relación entre el término formado con un nombre propio y el término epónimo, se propone revelar la variación de los términos utilizados en estas fuentes. También se ponen de relieve algunas de las causas de esta variación y las peculiaridades del uso de dichos términos. PALABRAS CLAVE: término con nombre propio, término epónimo, variación terminológica. INTRODUCCIÓN Los términos compuestos formados con nombres propios de persona son un fenómeno extendido en numerosos ámbitos, pero poco estudiado en los trabajos de terminología lituana. Al abordar diversas cuestiones relativas al uso de la terminología, algunos trabajos mencionan de manera aislada términos como Omo dėsnis o Ohmo dėsnis, Tomsono efektas o Thomsono efektas (Kaulakienė 2003: 113–114), Boilio ir Marioto Terminologija | 2023 | 30 95 dėsnis, Diuaro indas, Simpsono formulė (Kaulakienė 2014: 60), Doperio greitis, Dekarto koordinatės, Ebšteino sindromas (Gaivenis 1994: 14), pateikiama viena kita pastaba dėl jų vartojimo, bet atskirai tokie terminai beveik nenagrinėjami. Kita vertus, lietuvių terminologijos darbuose dėl jų pateikiamos pastabos ar užsienio terminologijos darbuose plačiau plėtojamos diskusijos tokių terminų vartojimo klausimu rodo, kad su asmenvardžiais sudaryti terminai kelia įvairių neaiškumų ir prieštaravimų. Así, en varios trabajos de autores lituanos se mencionan términos de este tipo al tratar los términos epónimos, pero la relación entre ambos no se define de manera uniforme. Laimutė Kitkauskienė identifica claramente como epónimos los términos formados con un nombre propio, al afirmar que el artículo adopta el criterio de que «un término que contiene en su estructura un nombre propio —el nombre de una persona, una ciudad, un pueblo, otro lugar geográfico, un país o un pueblo o tribu— debe denominarse epónimo» (Kitkauskienė 2011: 48). Por tanto, al estudiar la terminología de la arquitectura, el arte y la construcción, L. Kitkauskienė analiza como términos epónimos no solo los términos de una palabra derivados de nombres propios, como gobelenas (cf. Gobelin), makadamas (cf. McAdam) o mauzoliejas (cf. Mauzolo), sino también los términos compuestos que contienen un nombre propio, como Simmlerio baldai, Medici porcelianas ar Viktorijos stilius, que pueden describirse como términos formados con un nombre propio. Al parecer, Jurgita Mikelionienė también considera epónimos tanto unos como otros, aunque en su artículo estudia únicamente los primeros: nombres de conceptos que se han convertido en sustantivos comunes y se escriben con minúscula1. Al analizarlos como resultado de la apelativización (proceso por el que una palabra propia se convierte en común), señala que los términos epónimos se dividen en totalmente y parcialmente apelativizados, y menciona dos términos compuestos como ejemplos de apelativización parcial: Cezario pjūvis, Bertoleto druska (Mikelionienė 2017: 129). Se desprendería de ello que también se consideran epónimos los términos compuestos en los que el nombre propio no se ha convertido en una palabra común, aunque se evalúan como diferentes de los términos de una sola palabra por su grado de apelativización. Sin embargo, la definición de término epónimo que se ofrece —«nombres de conceptos derivados de una palabra propia» (Mikelionienė 2017: 127)— podría suscitar dudas sobre si tales términos se consideran realmente epónimos. La definición de L. Kitkauskienė, por el contrario, indicaría que se trata ante todo de términos que contienen un nombre propio 1 En el artículo de J. Mikelionienė se subdividen con mayor detalle en términos adaptados fonéticamente al sistema de la lengua lituana (por ejemplo: koloradas, celsijus, siluetas, bernardinas) y derivados (por ejemplo: spartakiada, bergsonizmas, jakobianas). 96 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variant iškumas ...nombres de conceptos formados a partir de palabras, es decir, términos que contienen un nombre propio en su estructura. En cambio, en un trabajo de fin de máster que también estudia los términos epónimos, se tiende a distinguir unos de otros. Allí se analizan como términos epónimos únicamente los nombres de conceptos de una sola palabra que tienen el estatus de sustantivo común, por ejemplo: fermis, mendelevis, kleveitas; los nombres de conceptos compuestos que contienen una palabra propia en su estructura se denominan términos propios o términos que contienen una palabra propia, pero no términos epónimos. Por ejemplo: «Durante la investigación se extrajeron del diccionario 247 términos lituanos en total, de los cuales 136 eran propios (es decir, contenían una palabra propia, también llamada onomástica) y 111 eran términos epónimos, es decir, derivados de una palabra propia <...>» (Ulkyte 2016: 27). El título de este trabajo de fin de máster —Tikriniai žodžiai ir eponimai chemijos terminijoje.— también sugeriría que se tiende a considerar epónimos únicamente los nombres de conceptos que ya no tienen el estatus de palabra propia. Es cierto que en los trabajos de terminología publicados en otras lenguas, especialmente en los numerosos debates sobre los términos médicos epónimos, se presta atención ante todo a los nombres de conceptos que contienen una palabra propia (por ejemplo: Duque–Parra et al. 2006; Becker et al. 2021; Dyda, Pronińska 2021); sin embargo, otros trabajos muestran que el concepto de término epónimo incluye tanto estos como los nombres de conceptos que han perdido el estatus de palabra propia y se han convertido en palabras comunes (por ejemplo: Cappuzzo 2008; Kucharz 2020). De estos trabajos, así como de las observaciones formuladas por los terminólogos lituanos, se desprende otra incertidumbre o contradicción relacionada con los términos que contienen un nombre propio: la cuestión de su valor terminológico. Kazimieras Gaivenis, en su artículo «Aplicación de los principios internacionales de terminología a nuestra terminología», publicado en 1994, mencionó como una característica positiva de los términos formados a partir de los apellidos de científicos, descubridores o inventores la conmemoración de personas que han contribuido a la ciencia, pero también señaló una desventaja: estos términos carecen de motivación suficiente (Gaivenis 1994: 14). El valor terminológico de estos términos se debate ampliamente en los trabajos de terminología de otras lenguas, donde se analizan extensamente como términos epónimos; se examina en particular su aceptabilidad en la terminología médica. Entre las ventajas de estos términos se citan el homenaje a personas meritorias, su valor histórico y cultural, su brevedad, practicidad y capacidad para facilitar los procesos de comunicación, entre otras (por ejemplo: Whitworth 2007; Cappuzzo 2008). Entre sus desventajas se enumeran la imprecisión, la ambigüedad y la falta de información, entre otras, así como la dificultad que suponen para los procesos de comunicación (por ejemplo: Duque–Parra et al. 2006; Woywodt, Matteson 2007; Cappuzzo 2008; Kucharz 2020; Kevlian et al. 2023). Terminologija | 2023 | 30 97 Las contradicciones también se reflejan en la ordenación terminológica. K. Gaivenis señaló las contradicciones de la ordenación terminológica internacional al tratar, en el artículo mencionado hace un momento, las dificultades que surgen al intentar aplicar sus principios a la terminología lituana. Como una de esas dificultades mencionó el carácter contradictorio de las recomendaciones de los códigos internacionales respecto al uso de términos formados a partir de los apellidos de científicos, descubridores o inventores: el código internacional de nomenclatura anatómica prohíbe su uso, el código internacional de nomenclatura zoológica lo restringe y, en la terminología técnica, se permite sin limitación alguna (Gaivenis 1994: 217). También se observó que tales términos se evitan en algunos diccionarios de términos lituanos. Se citó el Diccionario de términos médicos, en el que casi todos ellos han sido sustituidos por otros términos. Sin embargo, otras fuentes terminográficas muestran que los términos formados con nombres propios sí se incluyen en diccionarios; por ejemplo, en el Diccionario explicativo de términos de química (Daukšas y otros 2003), el diccionario multilingüe Diccionario de términos de física (Palenskis y otros 2007), el Diccionario explicativo de términos geográficos (Kavaliauskas y otros 2021), y abundan también en el Diccionario explicativo de economía inglés-lituano (AEKŽ 2006). Tales términos abundan aún más en los diccionarios de términos epónimos (por ejemplo: Firkin, Whithworth 2001; Barankin y otros 2004); uno de ellos, Epónimos de traumatología y ortopedia: síntomas y síndromes (Kasradze, Kasradze 2015), se publicó también en lituano. Las observaciones que aparecen en los trabajos de terminología permiten concluir asimismo que el uso de estos términos está muy extendido. Ya en 1994 K. Gaivenis afirmaba que abundan en todos los campos científicos, en particular en la terminología médica, técnica, física y matemática (Gaivenis 1994: 14). Angelė Kaulakienė también aporta ejemplos de términos formados con el apellido de un científico o inventor al estudiar términos de física (por ejemplo, Kaulakienė 2014: 60), mientras que J. Mikelionienė, al escoger para su análisis los términos epónimos univerbales incluidos en el Diccionario internacional de términos publicado en 2013, señala que en este diccionario hay pocos términos compuestos como cesárea o sal de Bertollet, aunque su uso está muy extendido (Mikelionienė 2017: 129). Por otra parte, las Normas generales para la elaboración de diccionarios terminológicos, actualizadas mediante una resolución protocolaria de la reunión de la Comisión Estatal de la Lengua Lituana del 20 de diciembre de 2007, indican que parece haber una tendencia a reconocer estos términos de manera más explícita en la ordenación terminológica. No se formula aquí que deban usarse, pero en el punto 29 de este documento, que regula la elaboración de diccionarios terminológicos, se indica que «[S]e da prioridad a las formas originales de los nombres propios que funcionan como componentes de los términos (salvo en los casos tradicionales). Los términos con 98 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas adaptuotomis formomis pateikiami nuorodiniais straipsniais“ (TŽR 2007). Išeitų, kad su tikriniais žodžiais, taigi ir asmenvardžiais, sudaryti terminai laikomi sudedamąja terminų žodynų (vadinasi, ir terminijos) dalimi. Beje, jų jau minima ir naujajame lietuvių kalbos rašybos taisyklių sąvade – 2022 m. išėjusiame leidinyje Lietuvių kalbos rašyba: taisyklės, komentarai, patarimai (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 137–138), tiesa, pirmenybę teikiant ne originalioms formoms. Tiksliau, aptariant įvairių pavadinimų rašymą, čia aptariamas ir terminų rašymas, o jį aptariant suformuluojama, kad kitų kalbų asmenvardžiai ir vietovardžiai paprastai transkribuojami, pvz.: Omo dėsnis, Stjudento skirstinys, Brauno procesas, Bugero ir Vėberio dėsnis, Džaulio dėsnis, Kocho mėginys, Elžbietos stilius, Eustachijaus vamzdis, Tyzenhauzo kilimai (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 137–138). Palyginti su Terminų žodynų rengimo bendraisiais reikalavimais, lyg ir susidarytų dar vienas su asmenvardiniais terminais susijęs prieštaravimas, tačiau, žinoma, tie reikalavimai orientuoti į specialiąsias bendrinės kalbos vartojimo sritis, o kalbamasis rašybos taisyklių sąvadas – pirmiausia į bendrąją vartoseną. Como se observa, abundan las contradicciones y las incertidumbres relacionadas con los términos compuestos que contienen un nombre propio; sin embargo, aparte del trabajo de máster ya mencionado y de varios artículos en los que se ha intentado abordar tales términos como epónimos, los terminólogos lituanos apenas los han estudiado, quizá debido a su dudoso valor terminológico, aunque en los trabajos de distintas ramas de la lingüística se presta mucha atención a los nombres propios en sí (por ejemplo: Kniūkšta 2004; Ambrazas 2008; Baltrušaitienė 2009; Gudelienė 2016). Como se hace evidente, sería pertinente estudiar diversos aspectos de las denominaciones de conceptos formadas con nombres propios, por ejemplo, su difusión, sus características estructurales o semánticas, su sinonimia y su variación. En este trabajo se abordarán tales términos desde la perspectiva de la variación; para el estudio se ha elegido la terminología de la macroeconomía, una de las dos ramas constitutivas de la teoría económica. Así pues, el objetivo del trabajo es analizar las tendencias de variación de los términos formados con nombres propios en la terminología macroeconómica. Las fuentes utilizadas para esta terminología son ocho manuales de macroeconomía para la educación superior, seleccionados al azar2, que abarcan 2 La mayoría de los manuales se titulan precisamente Macroeconomía. Sin embargo, el curso de macroeconomía puede presentarse no solo en un manual dedicado a esta materia, sino también en un manual de teoría económica que incluya secciones de macroeconomía y microeconomía. Por tanto, también se utilizaron como fuentes dos manuales de teoría económica (Andr, Jak), concretamente las secciones que abarcan la macroeconomía. Todas las fuentes estudiadas se redactaron en lituano; solo una es una traducción (W). Terminologija | 2023 | 30 99 el período 1994–2017 (se enumeran en la bibliografía y, en el texto, al presentar ejemplos, se identificarán mediante las abreviaturas propias de los trabajos terminológicos). Los objetivos del trabajo son extraer de esas fuentes los términos formados con nombres propios, determinar sus variantes, evaluar estas desde el punto de vista de la tipología de la variación terminológica y destacar los principales rasgos de variación característicos de dichos términos. Al estudiar la variación de estos términos, deberían ponerse de manifiesto también una o varias de sus causas. No obstante, antes de pasar al análisis queda por resolver la cuestión terminológica, pues de la exposición anterior de las incertidumbres relacionadas con los términos que contienen nombres propios ya se desprende que la terminología asociada al fenómeno elegido para este estudio también es bastante heterogénea. En este artículo se estudiarán únicamente los términos que incluyen un nombre propio (o varios) que conserva su condición de palabra propia y se escribe con mayúscula inicial. Si se analizan como términos epónimos, podrían distinguirse de otros términos epónimos —denominaciones univerbales de conceptos en las que el nombre propio se ha convertido en un nombre común— mediante un término que tenga en cuenta las características estructurales de los términos, a saber, términos epónimos compuestos (véase Kitkauskienė 2011). Sin embargo, en este artículo los términos que contienen nombres propios no se abordarán desde la perspectiva de la eponimia; además, el término términos epónimos compuestos no permitiría distinguir los términos formados con nombres de personas de los formados con otros nombres propios. Aplicando la clasificación de los nombres propios habitual en onomástica, podrían denominarse términos antroponímicos; así se distinguirían los términos formados con nombres de personas de los formados con nombres de otros seres vivos (mitónimos, zoónimos) o de seres inanimados (por ejemplo, topónimos). Sin embargo, parece que en terminología se está desarrollando otra tradición denominativa. Así, A. Kaulakienė ha denominado en varios trabajos términos «de apellido» a los formados con apellidos de científicos o inventores (por ejemplo, Kaulakienė 2014: 60). Sin embargo, los términos no se forman solo con apellidos, sino también con nombres de pila, como estilo victoriano o estilo napoleónico; por ello, el término empleado por K. Gaivenis, términos formados con nombres de persona, resulta más práctico para referirse a ellos. No obstante, a juzgar por la observación de K. Gaivenis3, este no denominaba términos formados con nombres de persona únicamente a los términos compuestos formados con un nombre de persona, 3 K. Gaivenis señaló que en lituano hay dos tipos de términos formados con nombres de persona: los univerbales (džaulis, kelvinas, rentgenas, voltas y otros) y los compuestos (Archimedo dėsnis, Adisono liga, Ebšteino sindromas y otros). También mencionó términos formados con un adjetivo, populares en la terminología rusa (por ejemplo, markovskij proces), pero indicó que en lituano convendría evitar tales términos, pues se considerarían no normativos (Gaivenis 1994: 14). 100 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas sino también términos de una sola palabra derivados de nombres propios, por ejemplo: džaulis, kelvinas, omas, rentgenas. Si fuera necesario distinguir unos de otros, podrían usarse los términos términos onomásticos de una sola palabra y términos onomásticos compuestos, pero en este artículo solo se examinarán los últimos y, en este contexto, bastará con el término términos onomásticos. Como se desprende también de la nueva edición citada de las normas ortográficas del lituano, se suele considerar nombres propios de persona a las palabras propias con las que se designa a las personas, subdividiéndolos en nombres oficiales (nombres de pila, apellidos) y no oficiales (apodos, seudónimos, etc.) (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 101). En los manuales de macroeconomía se han encontrado únicamente términos compuestos formados con nombres oficiales de persona; por consiguiente, el término términos onomásticos usado aquí abarcará solo los términos formados con estos, la mayoría de los cuales, como se verá, son términos formados con un apellido (o varios apellidos). También puede adelantarse que todos los términos onomásticos encontrados en los manuales de macroeconomía se forman únicamente con nombres de persona no lituanos (adaptados o no adaptados); por lo tanto, el término términos onomásticos empleado aquí se referirá únicamente a dichos términos, y no se evitará denominar también al nombre propio de persona como nombre extranjero. 1. DATOS GENERALES SOBRE LA VARIACIÓN Y TIPOLOGÍA DE LA VARIACIÓN Tras extraer de 8 manuales universitarios de macroeconomía los términos onomásticos compuestos que, como se acaba de indicar, en este artículo se denominarán simplemente términos onomásticos, queda claro que su uso varía entre las fuentes. En los Makroekonomikos pagrinduose, publicados en 1997, apenas hay 5 términos de este tipo: Filipso kreivė Dril 48, Laferio kreivė Dril 142, Sėjaus dėsnis Dril 72, Fišerio lygtis Dril 46 y Keinso ekonominė teorija Dril 73. Tampoco son muchos en el manual traducido publicado en 1994: 15: Filipso kreivė W 248, Sėjaus dėsnis W 170, Grėsėmo dėsnis W 44, Okun’o dėsnis W 118 (y Okuno dėsnis W 406), Malthus’o problema W 315 (y Maltuso problema W 402), Pigou efektas W 170, Barro teorija W 336, Gramm-Rudman aktas W 194, 197, Humphrey-Hawkins’o įstatymas W 266, etc. Además, algunos términos onomásticos solo aparecen en el Specialiųjų terminų žodyną incluido al final de este manual, pero no se usan en el texto: Engelo taisyklės W 395, Fišerio lygtis W 396, Lorenso kreivė W 402, Keinso ekonominė teorija W 399. Sin embargo, por ejemplo, en el manual de la Universidad de Vilna elaborado por un equipo de autores, que es el más reciente de los manuales de macroeconomía revisados (publicado en Terminologija | 2023 | 30 101 2017), se emplean 42 términos formados con uno o varios nombres de persona, mientras que en la Makroekonomikoje de Remigijus Čiegis, publicada en 2013, se emplean nada menos que 62. A partir de estos datos, sería fácil formular la hipótesis de que los términos onomásticos se están difundiendo. Sin embargo, dos circunstancias llevan a matizarla de inmediato. En primer lugar, ya se empleaba un número bastante considerable de estos términos en el manual de la Universidad de Vilna publicado en 2006 (en el que se basó el manual de 2017), así como en la Makroekonomikoje de la Universidad Tecnológica de Kaunas, publicada en 2008: 38 y 43 términos, respectivamente. En cambio, en la sección de macroeconomía de Ekonomikos teorijos, publicada en 2016, se usan solo 7 términos onomásticos, aunque también es uno de los manuales más recientes seleccionados para este análisis. Esto indica que el número de términos onomásticos en los manuales puede depender, entre otras cosas, de que los autores opten por emplearlos o evitarlos. Además, los manuales de macroeconomía tienen extensiones diferentes. Así, el que contiene apenas 5 términos onomásticos tiene una extensión de 12,75 pliegos de imprenta, mientras que el manual de 2008, en el que se emplean 43 términos onomásticos, alcanza los 40 pliegos de imprenta. Sin examinar por ahora más detenidamente las causas de la desigual difusión de los términos onomásticos, cabe señalar también que hay términos que aparecen en un solo manual. Si un término que solo aparece en un manual se usa allí una sola vez, como Engelo taisyklės W 395, Kuhno teorija Sn 60, Popero teorija Sn 60, Valraso dėsnis Sn 370, Trifino paradoksas Čieg 263, Beveridže’o kreivė Č 155, Hume’o mechanizmas Čieg 263, Oliverio-Tanzi poveikis Sn 452 o Humphrey-Hawkins’o įstatymas W 266, es evidente que no puede tener variantes. Sin embargo, aunque se use varias veces, los casos de variación en un manual concreto son poco frecuentes. Así, en el manual de 1994 aparece Okun’o dėsnis W 118, mientras que en el Specialiųjų terminų žodyne – Okuno dėsnis W 406 incluido al final del manual; en el texto se escribe Laffer’io kreivė W 200 y en el diccionario, Lafero kreivė W 401; asimismo, aparecen Malthus’o problema W 315 y Maltuso problema W 402. Sin embargo, cuando un término se emplea en más de un manual, suele presentar variantes; por ejemplo: Solow likutis Čieg 367 y Solou likutis Sn 508; Pigou efektas Čieg 79, W 170 y Pigu efektas Sn 271; Juglaro ciklai Gav 269, Sk 143 y Žugliaro ciklai Čieg 174, Sn 374; Filipso kreivė Andr 277, Dril 48, Gav 244, Jak 236, Sk 177, Sn 438, W 248 y Phillipso kreivė Č 176; Sėjaus dėsnis Dril 72, Sn 48, W 170 y Say’aus dėsnis Č 26; Okuno dėsnis Andr 259, Čieg 127, Gav 209, Sk 154, Sn 404, Okun’o dėsnis W 118 y Oukeno dėsnis Jak 242; Greshamo dėsnis Sk 199, Grešamo dėsnis Gav 118, Sn 208 y Grešemo dėsnis W 44; Lorenzo kreivė Čieg 67, Lorenso kreivė W 402 y 102 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas curva de Lorenz Sn 567; modelo de Mundell–Fleming Sk 265, modelo de Mandell–Fleming Sn 489, modelo de Mundell y Fleming Gav 286. Como términos usados en varios manuales, pero que no forman una serie de variantes, solo pueden mencionarse teorema de Haavelmo Čieg 168, Sn 182, ley de Wagner Sk 83, Sn 174, y términos que aparecen en apenas unos pocos manuales, como trampa maltusiana Andr 303, Jak 247, hipótesis de Fisher Andr 277, Jak 234, coeficiente de Okun Gav 209, aunque otros términos formados con nombres propios, como Malthus, Fisher u Okun, como se verá, presentan variantes. Así pues, en las fuentes analizadas, la variación de los términos con nombres propios se manifiesta principalmente en el plano intertextual. En los numerosos estudios sobre la variación en la terminología lituana, se consideran normalmente variantes de un término los términos de igual significado, pero de distinta expresión, o las distintas formas de un término (véase: Mitkevičienė 2004: 124; Zemlevičiūtė 2012: 106)4; suele clasificarse las variantes en determinados tipos. Se examinan variantes ortográficas (Zemlevičiūtė 2011, 2018), también denominadas variantes de escritura (Zemlevičiūtė 2012; Drukteinis 2015), variantes fonéticas (Zemlevičiūtė 2003: 94–95; 2009: 177), variantes morfológicas (Stunžinas 2008; Zemlevičiūtė 2012), entre otras. Asta Mitkevičienė (2004), que presenta un inventario exhaustivo de variantes, enumera los siguientes tipos: variantes fonéticas y ortográficas, variantes morfológicas, variantes sintácticas y variantes funcionales. Las variantes morfológicas se subdividen en variantes de número, género y otros tipos; como subgrupo independiente de variantes morfológicas también se distinguen las variantes de terminaciones y formas finales: formula y formulė, idilė e idilija, oblis y oblius, turėklas y turėklius, krumplys y krumplis (Mitkevičienė 2004: 133–135; Stunžinas 2008: 124; Zemlevičiūtė 2012: 114). Al tratar las variantes de terminación y forma final, también se incluyen entre ellas las variantes surgidas de la adaptación morfológica desigual de préstamos, por ejemplo, psichologinė analizė y psichologinis analizas, epas y eposas (Mitkevičienė 2004: 134). Asimismo, los investigadores de la variación observan que los términos a menudo difieren en varios rasgos de variación, y desde este punto de vista se clasifican en puros y mixtos (Mitkevičienė 2004: 139–140; Zemlevičiūtė 2012). Sin embargo, al clasificar y examinar las variantes, no se incluyen los términos con nombres propios y, por tanto, tampoco se les aplica ninguna tipología de la variación. Y al intentar aplicarla a tales términos, surgen ciertas dificultades. 4 En los estudios de terminología lituana, las variantes entendidas de este modo se distinguen de los términos diferentes que designan el mismo concepto, es decir, de los sinónimos (véase: Mitkevičienė 2004; Vaskelaitė 2022a: 90–93). Terminologija | 2023 | 30 103 Por ejemplo, A. Kaulakienė, al mencionar entre las variantes de términos de manuales de física algunos términos con nombres propios, como Džioulio dėsnis, Joulio dėsnis y Džaulio dėsnis, Crookso tamsus tarpas y Krukso tamsus tarpas, Tomsono efektas y Thomsono efektas, Leclanché elementas y Leklanšės elementas, Peltier’o efektas y Peltjė efektas, señala que estos términos, que constituyen una parte considerable del conjunto de variantes de términos de física, difieren en la grafía de los apellidos de los científicos (Kaulakienė 2003: 113–114). Sin embargo, los ejemplos muestran que algunos de ellos, por ejemplo, Peltier’o efektas y Peltjė efektas, Leclanché elementas y Leklanšės elementas, difieren no solo en la grafía, sino también en las terminaciones o formas finales; por tanto, desde el punto de vista de la tipología habitual de la variación, probablemente habría que considerarlos no solo variantes ortográficas, sino también variantes morfológicas —de terminación y forma final—, es decir, variantes mixtas. Esto también se desprendería de los trabajos que establecen normas ortográficas: al tratar la escritura de nombres extranjeros, no solo examinan las distintas formas de escribir un antropónimo extranjero (por ejemplo, Debussy y Debiusi), sino también su adaptación al sistema morfológico del lituano, es decir, la adición de una terminación lituana (LKRS 1992: 81–88; VLKK 1997, 2016), que en algunos trabajos se denomina adaptación morfológica (por ejemplo, Pažūsis 2014: 71–135), y en otros, gramaticalización del antropónimo (por ejemplo: VLKK 2016; Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 179). Por otra parte, tanto las distintas formas de escribir un antropónimo extranjero como la adaptación morfológica (gramaticalización) y sus procedimientos se examinan en trabajos que establecen normas ortográficas, lo que indicaría una estrecha relación entre la escritura de los antropónimos extranjeros y su adaptación morfológica. Además, algunos de los procedimientos de gramaticalización previstos en los trabajos normativos que establecen las reglas ortográficas actuales solo se diferencian por el uso del apóstrofo. Más concretamente, estos trabajos contemplan como variantes la escritura de la terminación después del apóstrofo (por ejemplo: Lennon’as, Brunner’is) y su unión directa a la forma final del nombre extranjero (por ejemplo: Lennonas, Brunneris) (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 201–202). En el trabajo que establece las reglas ortográficas, el apóstrofo se trata y se menciona como signo gráfico (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 19), lo que plantea la cuestión de hasta qué punto los términos con nombres propios que solo difieren por un signo gráfico, por ejemplo, Okun’o dėsnis y Okuno dėsnis, deben considerarse variantes de terminación, es decir, morfológicas, y hasta qué punto variantes ortográficas. Sin embargo, se ha prescrito y se prescribe escribir el apóstrofo también en los casos en que un nombre propio extranjero termina en una vocal o consonante muda, por ejemplo, Larousse’as (se pronuncia Larusas), Chateaubriand’as (pron. Šatobrijanas) (LKRS 1992: 88–89); también se usó así en el periodo de entreguerras (Baltrušaitienė 2009: 15–20). Por consiguiente, en este caso el apóstrofo 104 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas sería también un signo que indica ciertos rasgos de pronunciación, y los casos de uso del término en los que en un lugar el antropónimo se escribe Chateaubriand’as y en otro Chateaubriandas también son difíciles de considerar meras variantes ortográficas o de terminación: indicarían igualmente diferencias de pronunciación. Así pues, la escritura de antropónimos extranjeros y su adaptación morfológica están estrechamente relacionadas también con el plano fonético. Incluso en los casos en que la terminación o forma final del antropónimo es la misma, pero el propio antropónimo se escribe de manera diferente, es difícil considerarlos meras variantes ortográficas. Solo podría considerarse que están relacionados exclusivamente con diferencias entre grafías al tratar la transliteración, mencionada en relación con la escritura de nombres extranjeros: «la transcripción letra por letra, en caracteres lituanos, de antropónimos (topónimos) escritos con caracteres de un sistema de escritura no latino (o la reproducción lo más fiel posible de otros signos gráficos)» (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 180), también denominada transliteración o transcripción (TI 1990; Pažūsis 2014: 52; Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 182). En cambio, los antropónimos escritos con caracteres del sistema latino se reproducen en lituano mediante caracteres lituanos solo conforme a una pronunciación aproximada: se transcriben (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 180)5. De ello se desprende que entre un antropónimo escrito en la lengua original y otro reproducido con caracteres lituanos según una pronunciación aproximada puede haber diferencias no solo gráficas, sino también fonéticas. En la obra de Lionginas Pažūsis Kalba ir vertimas se mencionan la adaptación gráfica y la fonética (Pažūsis 2014: 51–71). Sin embargo, los estudios sobre la variación de términos que no son nombres propios también muestran que es difícil trazar una frontera entre las variantes ortográficas y fonéticas, pues, según Asta Mitkevičienė, «las diferencias fonéticas suelen reflejarse en la ortografía» (Mitkevičienė 2004: 125). Por ello, aunque las variantes ortográficas y fonéticas se distinguen como dos grupos separados de variantes terminológicas, suele tratárselas conjuntamente; en este grupo se mencionan también algunas variantes vinculadas a la adaptación fonética de palabras extranjeras, como impresionizmas e impresionizmas, minnezingė-rių lyrika y minesingerių lyrika (Mitkevičienė 2004: 125–133; Zemlevičiūtė 2009: 161–162). Así pues, los aspectos del uso en lituano de antropónimos extranjeros previstos en las obras normativas aquí mencionadas mostrarían una estrecha relación entre los planos ortográfico, fonético y morfológico, así como la dificultad de establecer entre ellos una frontera clara o estricta. Por su parte, las fuentes analizadas ponen de manifiesto que, en lo relativo a los nombres propios 5 «La transcripción de un antropónimo (topónimo) consiste en escribir, con caracteres lituanos y conforme a una pronunciación aproximada, un antropónimo (topónimo) de otra lengua» (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 180). Terminologija | 2023 | 30 105 Los términos compuestos suelen presentar tanto variaciones en las terminaciones o desinencias como variantes ortográficas en la escritura del antropónimo, además de diferencias fonéticas. Así pues, la mayoría de las series de variantes establecidas a partir de los manuales de macroeconomía podrían clasificarse como pertenecientes al tipo de variación mixta. No obstante, el rasgo más destacado de la variación en estas fuentes es la escritura desigual del antropónimo que forma parte del término, estrechamente relacionada, como ya se ha señalado, con las diferencias fonéticas. Por tanto, el análisis de la variación de los términos con antropónimos que se observa en los manuales de macroeconomía comienza con el examen de este aspecto. 2. E S C R I T U R A D I S T I N T A En la introducción de este artículo se mencionó que los Requisitos generales para la elaboración de diccionarios terminológicos, aprobados en 2007, establecen que las palabras propias que funcionan como componentes de un término, incluidos los antropónimos, se escriban en su forma original. Sin embargo, por ejemplo, el Diccionario explicativo de términos económicos inglés-lituano, publicado en 2006, entre cuyos traductores, editores y asesores figura también el Centro de Terminología del Instituto de la Lengua Lituana, muestra que este principio de escritura de los términos con antropónimos ya se aplicaba antes en la terminografía. Los antropónimos no lituanos que aparecen como componentes de los términos incluidos en él se escriben en su forma original, por ejemplo: Laffero kreivė, Lucaso kritika, Herfindahlio indeksas, Marshallo paklausos kreivė, Praiso ir Winsteno transformacija, Lewiso, Fei ir Raniso modelis, Heckscherio ir Ohlino tarptautinės prekybos metodika (AEKŽ 2006). Cabe señalar que, en otro diccionario de términos económicos, no traducido, los términos con antropónimos aparecen con antropónimos transcritos, es decir, escritos con letras lituanas según su pronunciación aproximada, por ejemplo: Filipso kreivė, Fišerio lygtis, Lorenco kreivė, Grešamo dėsnis, Sėjaus dėsnis, Kouzo teorema, Rikardo ekvivalent iškumas, Hekšerio ir Oulino modelis (Vainienė 2008). Determinar hasta qué punto, al elaborar manuales de macroeconomía, se recurre a los diccionarios terminológicos del campo correspondiente requeriría un estudio aparte; sin embargo, las fuentes seleccionadas para este estudio muestran que en ellas también predomina la tendencia a escribir en su forma original los antropónimos que forman parte de los términos. La tendencia a transcribir los antropónimos escritos con caracteres del alfabeto latino según su pronunciación aproximada solo se observa en tres de los manuales seleccionados para el análisis, uno publicado en 2016 y los otros, con anterioridad, en 2007 y 2008. Cabe señalar que en los dos primeros se emplean solo siete términos con antropónimos en cada uno. Aun así, la tendencia a transcribir los antropónimos con letras lituanas, lo que supone su adaptación fonética, se aprecia incluso en este reducido número de términos, de los cuales 106 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantškumas varios coinciden en ambos manuales: Fišerio hipotezė Andr 277, Jak 235, Maltuso spąstai Andr 303, Jak 247, Sėjaus dėsnis Jak 178, Filipso kreivė Jak 236, Andr 277, Oukeno dėsnis Jak 242, Keinso užimtumo teorija Jak 178, Hekšerio ir Olino modelis Andr 318. En la Makroekonomika publicada en 2008 se emplean seis veces más términos con antropónimos —43—, y una muestra de ese tamaño pone aún más de relieve esta tendencia a la transcripción; por ejemplo: Džini koeficientas Sn 569, Maršalo koeficientas Sn 217, Žugliaro ciklai Sn 374, Pašė indeksas Sn 74, Pigu efektas Sn 271, Solou likutis Sn 508, Lorenco kreivė Sn 567, Lafero kreivė Sn 432, Grešamo dėsnis Sn 208, Mandelo–Flemingo modelis Sn 489. En otros manuales, el componente del término que designa la fuente aparece en su forma original, es decir, Lorenzo kreivė Čieg 67, Pigou efektas W 170, Laspeyreso indeksas Sk 34, Greshamo dėsnis Sk 199, Laffero kreivė Gav 11, 83, Sk 11, Solow likutis Čieg 367, Gini koeficientas Čieg 67, Marshallo koeficientas Čieg 275, Juglaro ciklai Sk 123, 143, Kitchino ciklai Gav 269, Sk 123; la aplicación de estas distintas formas de escritura da lugar a variantes terminológicas. Sin embargo, las normas sobre el uso en lituano de antropónimos no lituanos vigentes durante la elaboración de todas las fuentes analizadas también contemplan esta variación. Aunque desde 2007 se prescribe para los diccionarios terminológicos la grafía original, como se desprende de los Requisitos generales para la elaboración de diccionarios terminológicos, las reglas de escritura de antropónimos expuestas en la obra de 1992 Ortografía y puntuación de la lengua lituana (en adelante, LKRS) contemplan el uso tanto de la forma auténtica, es decir, escrita en la lengua original, como de la forma transcrita de los antropónimos de lenguas que utilizan alfabetos de base latina. Cabe señalar que, al establecer estas dos formas de escritura, se tienen en cuenta el ámbito de uso de los antropónimos, así como la edad y el nivel educativo de los lectores; se indica que, en publicaciones populares y destinadas a niños y jóvenes, los antropónimos deben adaptarse en función de la edad y el nivel educativo de los lectores, mientras que las formas auténticas deben emplearse en la literatura científica, las publicaciones publicitarias e informativas y los textos especializados (LKRS 1992: 81). Esta disposición, por cierto, se conserva en la nueva recopilación de reglas ortográficas Ortografía de la lengua lituana: reglas, comentarios, consejos, donde se establece que los antropónimos en textos lituanos deben presentarse teniendo en cuenta el ámbito de uso y la finalidad del texto, así como la edad y el nivel educativo de los lectores (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 180–181). Sin embargo, al enumerar los ámbitos de uso, ni la nueva publicación de las reglas ortográficas ni la obra que resumía las reglas vigentes cuando se publicaron los manuales —la LKRS— mencionan las publicaciones de carácter didáctico, como los manuales universitarios, lo que podría ser un factor Terminologija | 2023 | 30 107 que determine las distintas tendencias a escribir los términos con antropónimos en los manuales de macroeconomía. Por una parte, los manuales universitarios pueden considerarse cercanos a la literatura de estilo científico; por otra, también pueden considerarse publicaciones destinadas a los jóvenes. A la tendencia observada en varios manuales a emplear términos con la forma transcrita del antropónimo podría haber contribuido también una tradición bastante antigua en lituano de transcribir los antropónimos no lituanos, como permite inferir asimismo la publicación de 1986 Escritura de nombres propios no lituanos en la «Enciclopedia soviética lituana», que ofrece reglas detalladas para la transcripción de nombres extranjeros (LTE 1986). No obstante, incluso en los manuales de macroeconomía en los que predomina la tendencia a escribir el componente del término con antropónimo en su grafía original, algunos términos constituyen excepciones. Así, en el manual publicado en 1994, donde aparecen Pigou efektas W 170, Barro teorija W 336, Engelo taisyklės W 395, Ricardo ekvivalentiškumo teorema W 412, Malthuso problema W 402, Gramm–Rudman aktas W 196, Humphrey–Hawkins’o įstatymas W 266, entre otros, los componentes antroponímicos de algunos términos se emplean adaptados gráfica y fonéticamente: Grėšemo dėsnis W 44, Filipso kreivė W 248, Fišerio lygtis W 396, Sėjaus dėsnis W 170, Keinso ekonominė teorija W 399. También se encuentran excepciones de este tipo, aplicadas solo a algunos términos, en la Makroekonomika de la Universidad de Vilna, publicada en 2017: aunque aparecen Paashe metodika Gav 25, Laspeyreso kainų indeksas Gav 25, Juglaro ciklai Gav 269, Harrodo modelis Gav 263, Solow modelis Gav 17, Keyneso kryžius Gav 65, F. Modigliani gyvenimo ciklo teorija Gav 50, I. Fisherio vartojimo išlaidų teorija Gav 52, etc., el antropónimo incluido en otros términos aparece transcrito: Filipso kreivė Gav 244, Grėšemo dėsnis Gav 118, Vagnerio dėsnis Gav 74, Rikardo ekvivalentiškumas Gav 97 (compárese con Ricardo ekvivalentiškumas Sk 100), entre otros. Sin embargo, las normas de escritura de antropónimos no lituanos también prevén una excepción de este tipo. En la LKRS publicada en 1992, después de enumerar los ámbitos de uso de los antropónimos escritos en la lengua original⁶ y de los transcritos, se establece que deben conservarse las formas tradicionales de antropónimos y topónimos, por ejemplo: Suomija, Švedija, Karolis Didysis, Petras Pirmasis (LKRS 1992: 81). Cabe señalar que en la LKRS no se explica con más detalle el término forma tradicional. La misma excepción ya se contemplaba en la publicación de 1986 antes mencionada, Escritura de nombres propios no lituanos en la «Enciclopedia soviética lituana», donde los nombres tradicionales se explican como 6 Además del término forma original del antropónimo, aquí también se emplea el término forma auténtica (LKRS 1992: 81). 108 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiskumas tikrinius vardus, kurių lietuviškoji forma turi vartojimo tradiciją (LTE 1986: 5). Išimtis numatoma ir tiesiogiai į terminijos tvarkybą orientuotuose Terminių žodynų rengimo bendruosiuose reikalavimuose: teigiant, kad pirmenybė teiktina originalioms terminų dėmenimis einančių tikrinių vardų formoms, juose paminima, kad išimtis darytina tradiciniams atvejams. Tiesa, pasakymas tradiciniai atvejai čia plačiau neaiškinamas. Tradicinėms formoms numatoma išimtis ir naujajame rašybos normų rinkinyje, kuris išleistas jau vėliau nei šiai analizei pasirinkti vadovėliai, čia teigiant, kad savitos, nusistovėjusios tradicinės asmenvardžių ir vietovardžių formos vartojamos visais atvejais – tiek laisvuosiuose, tiek dalykiniuose tekstuose (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 181). Čia terminas tradicinis asmenvardis jau apibrėžiamas – tai „savita forma lietuvių kalboje nusistovėjęs kitos kalbos (šalies) asmenvardis“ (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 180). Dado que en los manuales de macroeconomía no solo se explican conceptos, sino que también se indican las circunstancias en que surgieron diversos términos, estos ofrecen información sobre el origen de uno u otro término formado a partir de un nombre propio, así como sobre las personas cuyos nombres forman parte de los términos. Por ejemplo, al explicar la ley que en un manual se denomina ley de Gresham y en otro, ley de Gresham, se señala que esta fue formulada por Thomas Gresham, ministro de Finanzas en tiempos de la reina Isabel W 44; los años de vida indicados entre paréntesis junto al apellido (1519–1579) muestran que el término debió de originarse hace mucho tiempo y que cuenta con una tradición de uso. La fecha que se ofrece al explicar el término Fišerio lygtis también indica que su tradición de uso debe de ser antigua: «<...> la igualdad se denomina ecuación de Fisher (Fisher equation), en honor del célebre economista estadounidense Irving Fisher (Fisher, Irving, 1867–1947)» Sn 450. La tradición de uso del término Filipso kreivė también debe de ser relativamente antigua, aunque, según se indica, Alban Phillips estudió la relación entre el desempleo y la inflación más tarde que Irving Fisher, en un trabajo de 1958 (Sn 438). El hecho de que en los manuales se transcriban precisamente los componentes secundarios de términos de este tipo permitiría considerar que constituyen una excepción a las formas tradicionales. Sin embargo, en el uso de términos formados con los apellidos de quienes crearon o desarrollaron teorías y modelos macroeconómicos del siglo XX también se observan vacilaciones. Aunque se tiende a escribir los nombres de teorías y modelos creados o desarrollados en la segunda mitad del siglo conservando la forma original del nombre propio, como en Harrodo modelis Gav 263, R. Solow ekonomikos plėtros faktorinis modelis Gav 253 o Solow modelis Gav 263, Sk 193, R. Lucaso gamybos funkcija Sk 131, al escribir los nombres de teorías creadas o desarrolladas a comienzos o a mediados del siglo Terminologija | 2023 | 30 109 se observan vacilaciones. Por ejemplo, también se escriben de manera dispar los términos formados con el apellido del científico inglés John M. Keynes, considerado fundador de la macroeconomía, quien desarrolló su teoría principal en un libro publicado en 1936. En los manuales se emplean varias formas de los términos formados con su apellido: en unos se escribe Keinso (ekonominė) teorija Dril 73, W 399; en otros, Keyneso teorija Gav 170, Sk 130; en unos, Keyneso likvidumo pirmenybės teorija Sk 206; en otros, Keinso likvidumo pirmenybės teorija Gav 116, etc. Estas vacilaciones indicarían que el concepto de forma tradicional puede plantear dificultades. Probablemente por ello, en un manual no se hacen excepciones: casi todos los términos formados a partir de nombres propios que se emplean en él contienen el nombre en su forma original, es decir, Phillipso kreivė Čieg 68, Fisherio lygtis Čieg 67, Fisherio ryšys Čieg 318. Esta tendencia, que solo se aprecia en este manual, también aumenta el número de series de variantes relacionadas con la escritura dispar del nombre propio. Por otra parte, los escasos casos en que, en este contexto, el nombre propio aparece transcrito parecen indicar más bien un descuido que vacilación. Así, en este manual solo se escribe Fisherio lygtis, Fisherio ryšys, pero, en la única ocasión en que se emplea el término Fišerio indeksas Čieg 81, el mismo apellido aparece transcrito. En dos manuales en los que se manifiesta la tendencia opuesta —escribir los términos con el nombre propio transcrito— también aparece una excepción. Se trata de la escritura del apellido de un científico estadounidense, con el que se forman los términos Okuno dėsnis Andr 259, Sn 404 y Okuno koeficientas Andr 259: se emplea la forma original (cf. el término Okun’s law que se ofrece aquí). El hecho de que en un tercer manual, que comparte esa misma tendencia, se escriba Oukeno dėsnis Jak 242 indicaría que, probablemente, en los otros dos manuales se consideró que el apellido no era de origen inglés y que su escritura podría reflejar la adaptación de un apellido de origen no inglés. A nivel intertextual, la escritura del término Greshamo dėsnis Sk 199, formado con el apellido del ministro de Finanzas Thomas Gresham (1519–1579), también muestra diferencias de adaptación fonética: en un manual se escribe Grešamo dėsnis Sn 208 y en otro, Grešemo dėsnis W 44. Así, se observa que la variación terminológica perceptible en las diferencias ortográficas de los manuales se debe tanto a la elección de distintas formas de escribir el nombre propio que funciona como componente secundario del término como a las excepciones aplicadas a ciertos nombres propios y a las vacilaciones relacionadas con ellas. Los casos aislados de esta variación se deben a descuidos o a dificultades relacionadas con la adaptación fonética del nombre propio. En total, esta variación se manifiesta en 38 series de variantes, aunque la mayoría de ellas se amplían con otras variantes que se analizarán más adelante. 110 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas 3. FORMAS MORFOLÓGICAS DISPARAS Los casos de variación ya analizados muestran que, en las fuentes estudiadas, se tiende a emplear los términos formados a partir de nombres propios adaptando estos al sistema morfológico del lituano, es decir, añadiéndoles una terminación lituana. Tal como establecen las normas de escritura de nombres propios no lituanos vigentes cuando se publicaron todos estos manuales, expuestas en LKRS (1992: 81–89), así como las normas ortográficas actualizadas (véase Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 179–206), en los manuales se añaden terminaciones tanto a los nombres propios transcritos como a los escritos con los caracteres originales; por ejemplo: Fišerio lygtis y Fisherio lygtis, Filipso kreivė y Phillipso kreivė, Grešamo, Grešėmo ir Greshamo dėsnis. Los ejemplos citados muestran también que, en la mayoría de los casos, las terminaciones se añaden directamente al nombre propio. En un manual publicado en 1994 se intenta escribirlas después de un apóstrofo: Okun’o dėsnis W 118, Malthus’o problema W 315, A. Laffer’io kreivė W 200, Humphrey–Hawkins’o įstatymas W 266. Si el término también se emplea en otros manuales, se dan casos de uso que a primera vista solo difieren por los apóstrofos: Okun’o dėsnis W 118 y Okuno dėsnis Andr 259, Čieg 127, Gav 209, Sk 177, Sn 404; Malthus’o problema W 315 y Malthuso problema Andr 304; A. Laffer’io kreivė W 200 y Laferio kreivė Dril 142. En el manual de 1994, otros términos formados a partir de nombres propios aparecen con el nombre transcrito, al que se añade la terminación directamente y sin apóstrofo, como prescriben las normas: Grešamo dėsnis W 44, Filipso kreivė W 248, Fišerio lygtis W 396, Lorenso kreivė W 402. En otros manuales, también se escriben con apóstrofo solo algunos términos: Say’aus dėsnis Čieg 26, Dril 72, Hume’o mechanizmas Čieg 90, Ramsey’aus–Casso–Koopmanso modelis Čieg 365. Cabe señalar que estos dos últimos aparecen solo en un manual y no presentan variantes. Sin embargo, las normas de escritura de nombres propios no lituanos también prevén el uso de apóstrofo solo para ciertos nombres propios. Como ya se explicó en la sección 1 de este artículo, la LKRS establece que debe escribirse un apóstrofo cuando un nombre propio no lituano termina en una vocal muda o en una consonante muda (LKRS 1992). Los casos de uso del apóstrofo que aparecen en los manuales podrían reflejar la aplicación de esta excepción. Sin embargo, no es fácil determinar cuándo una vocal o una consonante de un nombre propio no lituano que termina en consonante es muda; para ello también es necesario conocer el origen del nombre. Así pues, es posible que las variantes que aparecen en el manual de 1994, concretamente Okun’o dėsnis W 118 y Okuno dėsnis W 406, A. Laffer’io kreivė W 200 y Lafero kreivė W 401, se deban a tales dificultades. Ya a partir de los casos de escritura analizados en el capítulo anterior se aprecia una tendencia general en los manuales de macroeconomía a emplear términos con una u otra Terminologija | 2023 | 30 111 aunque se añada una desinencia lituana de otro modo, desde este punto de vista también se hacen excepciones con algunos antropónimos. Así, se emplean sin desinencia lituana los términos Gini koeficientas Čieg 67, Barro teorija W 336, Ricardo–Barro teorema Čieg 203, Pigou efektas Čieg 79, W. W. Rostow modelis Gav 263, F. Modigliani gyvenimo ciklo teorija Gav 50, Solow taupymo paradoksas Čieg 394, Solow likutis Čieg 367, Solow ekonominės plėtros modelis Sk 195. Sin embargo, esta excepción también se ajusta a las reglas de escritura de los antropónimos no lituanos en lituano, que prevén asimismo su adaptación morfológica. Las reglas vigentes durante la preparación de los manuales, expuestas en LKRS, establecían que no se añaden desinencias a los nombres propios de otras lenguas que terminan en una vocal o un diptongo perteneciente a la raíz, como Dombey, Fanny, Manzoni, Spandau, o que terminan en una vocal acentuada, por ejemplo: Meillet, Camus (LKRS 1992: 89). Además, ya esas reglas contemplaban variantes morfológicas, pues estipulaban que, cuando fuera necesario, podían añadirse desinencias a los antropónimos terminados en una vocal o un diptongo perteneciente a la raíz; en tal caso, debían escribirse después de un apóstrofo. Así pues, las variantes morfológicas del término formado con el antropónimo Paashe que aparecen en los manuales, Paasche (kainų) indeksas Sk 157 y Paashe’o indeksas Sk 34, pueden reflejar la variación prevista por estas reglas. En los manuales apenas se encuentran algunos casos de variación relacionados con la adaptación morfológica del antropónimo que no se ajustan a las reglas de escritura de antropónimos no lituanos vigentes cuando se publicaron. Por ejemplo, los términos formados con el antropónimo Solow se emplean, como disponían las reglas, sin añadir una desinencia lituana, pero en uno de los manuales aparece un término formado con ese antropónimo que muestra que sí se añade una desinencia, y no después de un apóstrofo, como preveía LKRS, sino directamente: Solowo augimo modelis Sk 11. En otro caso, un antropónimo al que, de acuerdo con las reglas, no debería aplicarse la escritura sin desinencia aparece escrito sin ella: J. R. Hicks modelis Čieg 284 (cf. J. Hickso modelis Sk 250). Algunos casos de variación relacionados con las desinencias y las terminaciones revelan las dudas que surgen al adaptar morfológicamente los antropónimos en cuanto a la indicación de la palatalización: Lafero kreivė Sn 263, W 200, Laffer’io kreivė W 200 y Laferio kreivė Dril 142; Mundelo ir Flemingo modelis Gav 286 y Mundelio ir Flemingo modelis Gav 286. 4. OTROS CASOS En los manuales apenas se encuentran otros tipos de variantes, aparte de las ya analizadas, y estos son más bien aislados. El análisis realizado hasta ahora ya permitía observar que a estas fuentes 112 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantškumas les son más característicos los términos formados con un antropónimo de otra lengua, concretamente un apellido, y los rasgos de variación ya examinados que los afectan. En el conjunto de los manuales se contabilizan 85 términos de este tipo, pero en las fuentes analizadas también se emplearon 11 términos formados con dos apellidos. Algunos aparecen en un solo manual, como Humphrey–Hawkins’o įstatymas W 266, Gramm–Rudman aktas W 194, 196, 197, Reigano–Tečer modelis Sn 31, Ricardo–Barro teorema Čieg 90, J. M. Keyneso pajamų–išlaidų modelis Sk 50 y Solow–Swano modelis Čieg 377; ninguno presenta variantes. Varios términos formados con dos antropónimos se emplean con mayor amplitud y ponen de manifiesto no solo la variación relacionada con la forma de escribir el antropónimo, sino también la variación que podría describirse como vinculada a la unión de los componentes del término. En algunos casos, los componentes se unen mediante la conjunción «y» y, en otros, mediante una raya o un guion, por ejemplo: Hekšerio ir Olino modelis Andr 318, Hekšerio – Olino modelis Čieg 79; Baumolio ir Tobino modelis Gav 133, Baumolio–Tobino modelis Sk 209; Mundelo ir Flemingo modelis Gav 286, Mundello–Flemingo modelis Sk 265, Mandelo–Flemingo modelis Sn 489. Estos pocos casos, junto con la escritura de términos formados con dos apellidos que no presentan variantes (por ejemplo, Humphrey–Hawkins’o įstatymas W 266, Gramm–Rudman aktas W 194, 196, 197, pero Solow–Swano modelis Čieg 377, Ramsey’aus–Casso–Koopmanso modelis Čieg 365), muestran que un hecho constatado a partir de la terminología de otros ámbitos (por ejemplo: Gaivenis 2002: 38; Druktein is 2015) también puede confirmarse a partir de la terminología aquí analizada: en ella también surgen dudas sobre el uso del guion y la raya. Como muestran los ejemplos, en algunos casos se evita esta dificultad optando por unir los componentes del término mediante la conjunción ir. Por otra parte, también se ha llamado repetidamente la atención sobre la falta de claridad de las normas codificadas que regulan el uso de la raya y el guion (Keinys 2005; Gud zinevičiūtė 2012), así como sobre las normas poco claras relativas al uso del guion entre nombres propios (Vaskelaitė 2022b: 106–109). Solo en el nuevo compendio de normas ortográficas Lietuvių kalbos rašyba: taisyklės, komentarai, patarimai, publicado en 2022, después de las fuentes aquí analizadas, se establece una distinción más clara entre la raya y el guion (Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 230–242). Como ya se ha señalado, en él se trata como signo ortográfico no solo el guion, sino también la raya de intervalo; por tanto, esta última se considera un signo ortográfico. Antes de que existiera tal claridad, las variantes terminológicas relacionadas con el uso de la raya y el guion probablemente también podrían haberse considerado variantes de puntuación (Vaskelaitė 2022b: 107–108). Terminologija | 2023 | 30 113 La tipología de la variación terminológica empleada en los estudios de terminología lituana no contempla variantes de puntuación, pero el material analizado pone de relieve varios casos que podrían considerarse como tales. Por ejemplo, en el manual de 2006 el antropónimo que forma parte del término aparece en cursiva en algunos casos aislados, como en Lafero kreivė Sk 11, Gav 11, Solowo augimo modelis Sk 11, Keyneso kryžius Sk 11, Laspeyres kainų indeksas Sk 157, Tobino q Sk 737, y esta escritura correspondería a la distinción en el texto de un elemento de lengua extranjera. Es cierto que esta forma de distinción se prevé para palabras comunes o expresiones de lenguas extranjeras y para denominaciones simbólicas extranjeras (o lituanas), pero no para antropónimos. Aun así, solo recientemente se han ofrecido formulaciones más claras sobre su aplicación (por ejemplo: Linkevičienė 2013: 56; ESIV 2014: 38; Vladarskienė, Zemlevičiūtė 2022: 177); por tanto, la variación que aparece en un manual de un período anterior puede estar relacionada con la falta de claridad de la codificación. En un solo manual se emplean dos términos formados con tres apellidos, concretamente Ramsey’aus–Casso–Koopmanso modelis Čieg 365 y Diamondo–Mortenseno–Pissarideso modelis Čieg 154. Uno de ellos aparece una sola vez y, por tanto, no puede tener variantes. Sin embargo, junto con el segundo se emplea varias veces un término que incluye una abreviatura: DMP modelis Čieg 154, 155. Aunque en la terminología lituana no se analizan las abreviaturas como variantes de términos, a la luz de los estudios sobre variación desarrollados en el extranjero (por ejemplo, León–Araúz, Cabezas–García 2020), las abreviaturas o los términos formados con ellas también podrían considerarse variantes terminológicas. En cualquier caso, esta variación podría examinarse con mayor amplitud a partir de otras fuentes, pues este tipo de abreviación no es característico de los términos con antropónimos de las fuentes aquí analizadas. Sin embargo, en las fuentes analizadas aparecen otros modos de abreviación. Por ejemplo, el término se acorta omitiendo uno o varios de sus componentes no antroponímicos. Así, en un mismo manual se emplean tanto Harrodo–Domaro ekonominio augimo modelis Čieg 388 como Harrodo–Domaro modelis Čieg 379; y tanto Solow ekonomikos plėtros modelis Sk 193 como Solow modelis Sk 194. Sin embargo, no se suele considerar que las formas resultantes de este tipo de abreviación sean variantes del término: A. Mitkevičienė (2015a) ha examinado tanto estas formas como las denominadas formas largas y cortas en calidad de usos textuales de los términos 7 Dado que en este artículo los ejemplos se escriben en cursiva, la cursiva utilizada en los manuales se indica escribiendo la palabra correspondiente en redonda. 114 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas casos característicos. En las fuentes analizadas solo se encuentran dos casos de las denominadas formas largas y cortas del término antroponímico: curva de Phillips a corto plazo Gav 244, Sk 176, Sn 322 y curva de Phillips de corto plazo Jak 238, curva de Phillips a largo plazo Sk 180, Sn 441 y curva de Phillips de largo plazo Jak 238. Sin embargo, ni desde el punto de vista del uso de los términos en los textos ni desde el de la variación se han evaluado los casos relacionados con la abreviación del componente antroponímico del término, y estos abundan en las fuentes analizadas. Aunque, como muestran los ejemplos ya presentados, en los manuales de macroeconomía se emplean principalmente términos formados solo con el apellido, en algunos manuales se observa una marcada tendencia a utilizar también términos que incluyen la inicial del nombre (o de varios nombres). Por ejemplo, en el manual de la Universidad de Vilna publicado en 2006 encontramos I. Fisherio vartotojo tarplaikį biudžeto apribojimą Sk 54, I. Fisherio tarplaikio pasirinkimo teoriją Sk 54, I. Modigliani gyvenimo trukmės teoriją Sk 59, J. A. Hobsono teoriją Sk 123, J. M. Keyneso vartojimo funkciją Sk 50, 52, J. M. Keyneso pajamų–išlaidų modelį Sk 50, W. D. Nordhauso ir J. Tobino indeksą Čieg 72, R. Lucaso gamybos funkciją Sk 131, A. Spiethoffo hipotezę Sk 124, A. Aftaliono hipotezę Sk 123, J. Hickso modelį Sk 250, E. S. Phelpso taisyklę Čieg 377, T. Malthuso teoriją Čieg 362, aunque otros términos utilizados en este manual no llevan la inicial del nombre (cf.: Vagnerio dėsnis Sk 83, Ricardo ekvivalentiškumas Sk 100, Kitchino ciklai Sk 123, Juglaro ciklai Sk 143, Okuno dėsnis Sk 177, Filipso kreivė Sk 177). También hay muchos términos con la inicial del nombre en el manual de la Universidad de Vilna publicado en 2017, que, al parecer, se elaboró tomando como base el anterior. También abundan en el manual de la Universidad Tecnológica de Kaunas de 2008, por ejemplo: Dž. Neimano modelis Sn 370, H. Dali ir J. Kobo subalansuotos ekonominės gerovės indeksas Sn 347, Dž. M. Keinso modelis Sn 324, A. Lafero kreivė Sn 432, I. Fišerio lygtis Sn 450, I. Fišerio poveikis Sn 450, J. M. Keyneso kryžius Sk 249. Así pues, en los manuales se encuentran grafías dispares como Lafero kreivė y A. Lafero kreivė, Fišerio lygtis y I. Fišerio lygtis, Keinso modelis y Dž. M. Keinso modelis, Keinso kryžius y J. M. Keyneso kryžius, entre otras, lo cual plantea la cuestión de cómo evaluar estos casos desde el punto de vista de la variación terminológica. También ocurre que, como denominación de una teoría, modelo, fenómeno, ecuación o similar, se utiliza un sintagma que contiene el nombre completo o varios nombres; por ejemplo: «Los representantes más destacados de esta teoría neokeynesiana son los economistas estadounidenses Eusėjus Deividas Domaras (Domar, Evesey David, n. 1914), Rojus Forbsas Harodas (Harrod, Ray, Forbs, 1980–1978) y Robertas Terminologija | 2023 | 30 115 Mertono Solou (Solo, Robert Merton, g. 1924) ekonominio augimo modeliai“ Sn 57; „Šalia labiausiai žinomų ekonominės pusiausvyros modelių būtina pažymėti ir JAV ekonomisto Džeži Neimano (Neyman Jerzy, 1903–1957) augančios ekonomikos pusiausvyros modelį“ Sn 369. Vis dėlto tokie atvejai reti, o vardo raidės vartojimo atvejų pasitaiko dažnai, pvz.: „Tai vadinama I. Fišerio poveikiu (Fisher effect)“ Sn 450; „Apatinė A. Laferio kreivės dalis rodo priešingą situaciją <...>“ W 200; „Ilgojo laikotarpio pusiausvyros pinigų rinkoje sąlygas išreiškia M. Fridmeno lygtis, pavadinta žymaus amerikiečių ekonomisto garbei <...>“ Sn 274; „M. Friedmano nuolatinių pajamų teorija papildo F. Modigliani gyvenimo ciklo teoriją“ Čieg 50. Esta tendencia puede explicarse por la influencia del contexto. En los manuales no solo se emplean términos antroponímicos, sino que también se exponen las circunstancias de su aparición, indicando la persona cuyo nombre designa tal o cual concepto; al mencionarla, se escribe no solo el apellido, sino también el nombre, que después se abrevia y queda reducido a su inicial. Así pues, este contexto podría explicar también algunos casos de uso de términos con la inicial del nombre, por ejemplo: «El primero en fundamentar la teoría de las ondas largas fue el economista ruso Nikolái Kondrátiev (1892–1938), en su artículo “Las ondas largas en la vida económica” (1926). Basándose en información sobre la evolución de los precios de los bienes de consumo en Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania, N. Kondrátiev planteó la hipótesis de que el desarrollo industrial es cíclico. J. Schumpeter confirmó la concepción del científico ruso al denominar ondas largas a los ciclos de N. Kondrátiev. Desde 1930, en la literatura económica, las ondas largas se conocen como ciclo de Kondrátiev» Gav 284. Por otra parte, aunque el apellido suele aparecer acompañado de la inicial del nombre, también se dan casos en que se utiliza solo el apellido, que podrían considerarse descuidos; por ejemplo: «I. Fisher consideraba que la velocidad del dinero se mantiene más o menos constante a corto plazo» Sn 205 y «Fisher formuló por primera vez la ecuación de intercambio» Sn 204. Por tanto, también podría considerarse fruto de un descuido el término con inicial utilizado en ese contexto, I. Fisherio mainų lygybė («Esto permite transformar la ecuación de intercambio de I. Fisher en la teoría cuantitativa del dinero»). Por otra parte, este último ejemplo también puede mostrar las circunstancias de formación de un término antroponímico en un manual de macroeconomía. Si realmente es así, cabría investigar a continuación en qué medida los términos antroponímicos de los manuales de macroeconomía se toman de publicaciones extranjeras y en qué medida los crean los autores de los manuales. Todos ellos, como se ha demostrado en este artículo 116 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas en los ejemplos analizados, están formados con un antropónimo no lituano (pues las leyes, teorías, modelos, ecuaciones, etc. que aquí se examinan fueron creados por no lituanos), pero el contexto al que se ha prestado atención aquí indicaría que los autores de manuales lituanos también podrían haber contribuido a la aparición de términos antroponímicos. La hipótesis se ve respaldada asimismo por los datos cuantitativos dispares sobre términos antroponímicos en los manuales examinados, mencionados al comienzo del artículo: en determinados manuales, o en el caso de determinados términos antroponímicos, es posible evitar mencionar a la persona o personas asociadas a cierto fenómeno sin utilizar un término antroponímico, por ejemplo, de la siguiente manera: «Según las características de consumo predominantes en la teoría económica, se distinguen varios modelos de consumo principales: <...> Hipótesis de la renta permanente (Milton Friedman, 1957). <...> Hipótesis del ciclo vital (Franco Modigliani y Richard Brumberg, 1954) <...>» Andr 180–181. Sin embargo, esta cuestión suscitada por el uso de términos antroponímicos debería analizarse por separado, pues no se relaciona únicamente con su variación. CONCLUSIONES Tras examinar la variación de los términos antroponímicos utilizados en los manuales de macroeconomía destinados a la enseñanza superior, se observa que está relacionada principalmente con las particularidades de la escritura y la adaptación morfológica del antropónimo. La variación más característica de estas fuentes se debe a las distintas formas de escribir el antropónimo: en algunos manuales se escribe en su forma original y en otros, con caracteres lituanos; en este último caso, se adapta de acuerdo con una pronunciación aproximada. Las normas para escribir antropónimos no lituanos en lituano admiten también distintas formas de escritura. Asimismo, contemplan una excepción para las formas tradicionales de los antropónimos, y en las fuentes analizadas se observan casos de variación que podrían relacionarse con la aplicación de esta excepción y con la falta de claridad sobre qué se considera una forma tradicional. En la terminología de los manuales de macroeconomía se observa una marcada tendencia a adaptar los antropónimos no lituanos al sistema morfológico lituano añadiéndoles una terminación lituana, mientras que las excepciones que aparecen reflejan las previstas por las normas codificadas para escribir antropónimos no lituanos en lituano. Algunas variantes presentes en los manuales de macroeconomía se relacionan con la falta de claridad sobre la adaptación fonética del antropónimo. Aunque las causas de la variación de los términos antroponímicos deberían estudiarse por separado, recurriendo no solo a fuentes del ámbito de la macroeconomía, aquí se ha analizado Terminologija | 2023 | 30 117 El material que muestra la correspondencia entre las tendencias de uso de términos antroponímicos y las reglas de escritura de nombres propios no lituanos permitiría concluir que una de las causas podría ser la variación implícita en la codificación de las normas ortográficas. En las fuentes analizadas hay pocos otros casos de variación, y los que se encuentran permiten concluir que también en la terminología macroeconómica surgen dudas relacionadas con el uso de la raya y del guion. El análisis aquí presentado del uso de términos antroponímicos no solo revela los tipos o rasgos de variación más característicos de los manuales de macroeconomía, sino que también plantea cuestiones sobre la tipología de la variación. Asimismo, pone de manifiesto casos que no se habían evaluado desde el punto de vista de la variación y, en general, anima a estudiar más ampliamente los términos antroponímicos y a examinarlos desde diversos aspectos. ŠALTINIAI Andr – Andriušaitienė Daiva, Drejeris Rolandas, Jakutis Algirdas, Petraškevičius Vladislavas, Stepanovas Artūras 2016: Ekonomikos teorija: vadovėlis, Vilnius: Vilniaus Gedimino technikos universiteto leidykla „Technika“. Čieg – Čiegis Remigijus 2012: Makroekonomika: Vilniaus universiteto vadovėlis, Vilnius: Vilniaus universiteto leidykla. Dril – Drilingas Boleslovas, Čiburienė Jadvyga, Snieška Vytautas 1997: Makroekonomikos pagrindai: vadovėlis neekonominių specialybių studentams, Kaunas: Technologija. Gav – Gavelis Vytautas, Gylys Povilas, Mačiekus Venantas, Minkevicienė Neringa, Paliulytė Regina, Ulvidienė Erstida, Urbšienė Laima 2017: Makroekonomika: Vilniaus universiteto vadovėlis, elektroninė knyga, Vilnius: Vilniaus universiteto leidykla. Jak – Jakutis Algirdas, Petraškevičius Vladislavas, Stepanovas Artūras, Šeškutė Laima, Zaicev Stepan 2007: Ekonomikos teorija: vadovėlis, šeštasis pataisytas ir papildytas leidimas, Vilnius: Eugrimas. Sk – Skominas Vytautas, sud., 2006: Makroekonomika: vadovėlis, Vilnius: Vilniaus universiteto leidykla. Sn – Snieška Vytautas, Baumilienė Valerija, Bernaton (sic)ytė Dalia, Čiburienė Jadvyga, Juozapavičienė Aldona ir kt. 2008: Makroekonomika: vadovėlis ekonominių specialybių studentams, trečiasis pataisytas ir papildytas leidimas, Kaunas: Technologija. W – Wonnacott Paul, Wonnacott Ronald 1994: Makroekonomika, Kaunas: Litterae universitatis. LITERATŪRA AEKŽ – Aiškinamasis ekonomikos anglų–lietuvių kalbų žodynas, sudarė W. Pearce, Vilnius: TEV, 2006. Ambrazas Vytautas 2008: Svetimų tikrinių vardų rašymas, Vilnius: Lietuvių kalbos institutas. Baltrušaitienė Indrė 2009: Svetimvardžių rašymo tradicijos formavimasis Lietuvoje: magistro darbas, Vilnius: Vilniaus universitetas. Barankin Benjamin, Metelitsa Andrei I., Lin Andrew N. 2004: Stedman’s Illustrated Dictionary of Dermatology Eponyms, Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins. Becker Christopher J., McDermott Mollie, London Zachary N. 2021: Declining Use of Neurological Eponyms in Cases Where a Non-eponymous Alternative Exists. – Clinical Neurology and Neurosurgery 200, 1–6 Prieiga internete: https://medicine.umich.edu/sites/default/files/content/downloads/Eponym%20Study.pdf. Cappuzzo Barbara 2008: Eponyms or Descriptive Equivalent Terms? The Question of Scientific Accuracy in Medical Discourse. Prieiga internete: https://core.ac.uk/display/53253513. 118 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas Čepienė Nijolė 1995: Lietuvių kalbos germanizmai ir jų fonetinė adaptacija: disertacija, Kaunas: Vytauto Didžiojo universitetas. Daukšas Kazys, Barkauskas Jurgis, Daukšas Vitas ir kt. 2003: Chemijos terminų aiškinamasis žodynas, 2-asis patais. ir papild. leid., Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos institutas. Dyda Anna, Pronińska Aleksandra 2021: Lessico medico italiano e polacco a confronto: il caso dei sintagmi terminologici di tipo malattia di banti/choroba bantiego. – Romanica Cracoviensia 1, 43–53. Drukteinė Albinas 2015: Ortografiniai įjereivystės terminų variantai: didžiosios raidės, brukšnelis, kabutės. – Kalbos praktikos problemos 14, 6–14. Duque-Parra Jorge Eduardo, Llano-Idarraga J. Oskar, Duque-Parra Carlos Alberto 2006: Reflections on Eponyms in Neuroscience Terminology. – The Anatomical Record, Part B: The New Anatomist 289(6), 219–224. ESIV – Europos Sąjungos institucijų vertimo į lietuvių kalbą vadovas, Liuksemburgas, 2014. Firkin Barry G., Whithworth Judith A. 2001: Dictionary of Medical Eponyms, London: Informa Healthcare. Gaivenis Kazimieras 1994: Tarptautinių terminologijos principų taikymas mūsų terminijai. – Lietuvių kalbotyros klausimai 31, 11–17. Gaivenis Kazimieras 2002: Lietuvių terminologija: teorijos ir tvarkybos metmenys, Vilnius: LKI leidykla. Gudelienė 2016: Tikrinių vardų galūnių adaptavimo ypatumai Simono Daukanto ir Simono Stanevičiaus Epitome Historiae Sacrae vertimuose. – Lituanistica 62(1), 38–44. Gudzinevičiūtė Ona Laima 2012: Keli probleminiai rašybos ir skyrybos ženklų vartojimo atvejai. – Kalbos kultūra 85, 121–135. Kasradze Mindia, Kasradze David 2015: Traumatologijos ir ortopedijos eponimai: simptomai ir sindromai, Klaipėda: Klaipėdos universiteto leidykla. Kaulakienė Angelė 2003: Lietuviškų fizikos vadovėlių elektros ir magnetizmo terminai. – Terminologija 10, 107–116. Kaulakienė Angelė 2014: Iš matematikos ir fizikos terminų vartosenos. – Terminologija. Terminografija. Terminija, Vilnius: Technika, 58–61. Kavaliauskas Paulius, Krupickaitė Dovilė, Kynė Genovaitė 2021: Aiškinamasis geografijos terminų žodynas, Vilnius: Vilniaus universiteto leidykla. Keinys Stasys 2005: Brūkšnio ir brūkšnelio vartojimas. – Kalbos kultūra 78, 183–190. Kevlian Andrew, Logie Sarah, Hage Robert 2023: Debating Eponyms: History of Ear and Eye Anatomical Eponyms. – Translational Research in Anatomy 32, 1–13. Kitkauskienė Laimutė 2011: Eponiminiai architektūros, meno ir statybos terminai lietuvių kalboje. – Santalka: Filologija, Edukologija 19(1), 48–58. Kniūkšta Pranas 2004: Įstaigų, įmonių ir organizacijų pavadinimai. Darbyos ir vartosenos aptarimai, Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla. Kucharz Eugeniusz Jóźi 2020: Medical Eponyms from Linguistic and Historical Points of View. – Reumatologia 58(4), 258–260. León-Araúz Pilar, Cabezas-García Melania 2020: Term and Translation Variation of Multi-word Terms. – Análisis multidisciplinar del fenómeno de la variación fraseológica en traducción e interpretación / Multidisciplinary Analysis of the Phenomenon of Phraseological Variation in Translation and Interpreting, 210–247. Linkevičienė Nijolė 2013: Redagavimo pradmenys, Vilnius: Vilniaus universiteto leidykla. LKRS – Lietuvių kalbos rašyba ir skyryba, 2-asis patais. fotograf. leid., Vilnius: Mokslas, 1992. LTE – Neteitybiškų tikrinių vardų rašymas „Lietuviškojoje tarybinėje enciklopedijoje“, Vilnius: Vyriausioji enciklopedijų redakcija, 1986. Mikelionienė Jurgita 2017: Tarptautinių terminų apeliatyvacijos aspektai. – Terminologija 24, 127–144. Mitkevičienė Asta 2004: V. Dubo visuotinės literatūros vadovėlio terminų variantai. – Terminologija 11, 94–144. Mitkevičienė Asta 2015a: Kai kurie terminų sinonimijos aspektai. – Terminologija 22, 39–60. Mitkevičienė Asta 2018: Lietuvos Nepriklausomybės Akto signataras Kazys Bizauskas ir lietuvių literatūros mokslo terminija. – Terminologija 25, 201–234. Palenskis Vilius, Valiukėnas Vytautas, Žalkauskas Valerijonas, Žilinskas Pranas Juozas 2007: Fizikos terminų žodynas: lietuvių, anglų, prancūzų, vokiečių ir rusų kalbomis, 2-asis patais. ir papild. leid., Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos institutas. Pažūsis Lionginas 2014: Kalba ir vertimas, Vilnius: Vilniaus universitetas. Terminologija | 2023 | 30 119 Stunžinas Robertas 2008: Variantiniai statybos liaudies terminai Lietuvių kalbos žodyne. – Terminologija 15, 111–130. TI – Pavardžių, vardų ir vietovardžių transkripcijos iš rusų kalbos į lietuvių kalbą ir iš lietuvių kalbos į rusų kalbą instrukcija, Vilnius: Mokslas, 1990. TŽR – Terminų žodynų rengimo bendrieji reikalavimai (patvirtinta Valstybinės lietuvių kalbos komisijos 2007 m. gruodžio 20 d. posėdžio protokoliniu nutarimu), 2007. Prieiga internete: https://www.vlkk.lt/aktualiosios-temos/terminija/terminu-zodynu-rengimo-bendrieji-reikalavimai. Ulky­tė Rūta 2016: Tikriniai vardai ir eponimai chemijos terminijoje: baigiamasis magistro darbas, Kaunas: Kauno technologijos universitetas. Vainienė Rūta 2008: Ekonomikos terminų žodynas, 2-oji laida, Vilnius: Tyto alba. Vaskelaitė Ramunė 2022a: Makroekonomikos terminija: sinonimijos priežastys: mokslo studija, Vilnius: Lietuvių kalbos institutas. Vaskelaitė Ramunė 2022b: Rašybos variantiškumo astrologijos terminijoje priežastys. – Terminologija 29, 95–119. Vladarskienė Rasuolė, Zemlevičiūtė Palmira 2022: Lietuvių kalbos rašyba: taisyklės, komentarai, patarimai, Vilnius: Lietuvių kalbos institutas. VLKK 1997: Valstybinės lietuvių kalbos komisijos nutarimas „Dėl lietuvių kalbos rašybos ir skyrybos“ (1997 m. birželio 19 d., Nr. 60). Prieiga internete: https://e-seimas.lrs.lt. VLKK 2016: Protokolinis nutarimas dėl rekomendacijos „Dėl autentiškų asmenvardžių gramatinimo“ (2016 m. gegužės 26 d., Nr. Pn-3). Prieiga internete: http://www.vlkk.lt/vlkk-nutarimai/protokoliniai-nutarimai/rekomendacija-del_autentisku-asmenvardziu-gramatinimo. Whitworth Judith A. 2007: Should Eponyms Be Abandoned? No. – BMJ 335, 425. Woywodt Alexander, Matteson Eric 2007: Should Eponyms Be Abandoned? Yes. – BMJ 335, 424. Zemlevičiūtė Palmira 2003: Antano Vileišio (1856–1919) medicinos mokslo darbai ir jų terminija. – Terminologija 10, 84–106. Zemlevičiūtė Palmira 2009: „Varpo“ medicinos straipsnių terminai. – Terminologija 16, 92–108. Zemlevičiūtė Palmira 2011: „Keleivio“ straipsnių apie sveikatą terminai. – Terminologija 18, 92–108. Zemlevičiūtė Palmira 2012: Morfologiniai anatomijos terminų variantai XVII–XVIII a. lietuvių leksikografijoje. – Terminologija 19, 105–124. Zemlevičiūtė Palmira 2018: Medicinos terminija prieš 100 metų. – Terminologija 25, 147–200. VARIATION OF MACROECONOMIC TERMS WITH A PERSONAL NAME Summary Although terms formed with a personal name, usually a surname, are used in a variety of fields, they are not widely studied in terminology works. This leads to various uncertainties both in the use of these terms and in their terminological evaluation. Here, using macroeconomics textbooks for higher education as a source, the variation inherent in these terms, referred to in the article as ‘personal name terms’, is researched. Although macroeconomics textbooks contain a varying number of terms with personal names, all of these terms are composed with a non-Lithuanian personal name, and the totality of such terms shows that their variation is in some way related to the peculiarities of the use of a non-Lithuanian personal name. It is mainly a mixed type of variation, involving the orthographic, phonetic, and morphological levels. The most striking feature of variation is the different ways in which a proper name is spelled, which is determined by the application of different spelling methods, by exceptions made for certain terms, and by individual cases of oversight. Another feature of the variation of the terms under considerations is related to the unequal morphological adaptation of non-Lithuanian personal names, which is obvious from its ending. 120 Ramunė Vaskelaitė | Asmenvardinių makroekonomikos terminų variantiškumas However, the analysis of the terms also reveals term differences which are not assessed from the point of view of variation. Although most of the terms are composed of a single personal name, i. e., a surname, it is also quite common in macroeconomic textbooks to use the name of a theory, model, etc. as a term that has both a surname and the first letter of a first name. Having noted such cases, the paper calls for a separate study. Gauta 2023-12-11 Ramunė Vaskelaitė Lietuvių kalbos institutas P. Vileišio g. 5, LT-10308 Vilnius E. paštas [email protected] Terminologija | 2023 | 30 121