Nauji darbai apie lietuvių kalbos tarmes
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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, II LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA
NUEVOS TRABAJOS SOBRE LOS DIALECTOS DE LA LENGUA LITUANA
A. VIDUGIRIS
Los islotes lingüísticos aislados, pequeños y en vías de desaparición de los dialectos lituanos en el territorio de la RSS de Bielorrusia aportan material interesante y valioso a la dialectología lituana. Los lingüistas soviéticos les prestan mucha atención, pues ese material arroja considerable luz sobre la evolución de los dialectos de la lengua lituana y sobre el problema de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas. Nuestros lingüistas ya han publicado parte de este material1; en esta colección de artículos se incluyen uno de ellos y algunos textos, y se están preparando para su publicación descripciones de esos dialectos. También se han publicado estudios sobre ellos en el extranjero. En esta ocasión se quiere llamar la atención sobre los trabajos de los profesores y académicos lingüistas noruegos O. Broch y Ch. S. Stang.
El profesor de la Universidad de Oslo, Ch. S. Stang, publicó sus primeras investigaciones importantes sobre la lengua y los dialectos lituanos hace varias décadas2. Aproximadamente por la misma época, recopiló materiales en el pueblo de Zasečiai, en el actual distrito de Zietela (Diatlovo), en la RSS de Bielorrusia, donde por entonces todavía vivía un número considerable de personas que hablaban lituano. Ahora se han publicado los resultados de esas investigaciones.3 Puede decirse que se trata de la primera descripción del dialecto lituano de la zona de Zietela.
Es cierto que E. Volteris proporcionó información sobre la gramática y la fonética del dialecto de Zietela, así como algunos textos —que hoy solo tienen valor histórico comparativo—, tras visitar la zona en 18884. Más tarde, hacia 1928-1929, visitó la zona el lingüista estonio P. Aruma, quien anotó y publicó un conjunto de textos dialectales con comentarios y explicaciones gramaticales.5 Sin embargo, P. Aruma presentó esas observaciones gramaticales sobre el dialecto sin sistematizarlas. Por consiguiente, el artículo de 30 páginas de Chr. S. Stang, que expone sistemáticamente las principales características fonéticas y morfológicas del dialecto de Zietela, reviste considerable importancia.
1 J. Senkus, Kai kurie Lazūnų tarmės ypatumai. — „Lietuvos TSR Mokslų akademijos Darbai“, Serija A, 1, 183—194, Vilnius, 1958.
2 Chr. S. Stang, Die Sprache des litauischen katechismus von Mažvydas, Oslo, 1929; G. Gerullis ir Chr. Stangas, Lietuvių žvejų tarmė Prūsuose, Kaunas 1933.
3 Chr. S. Stang, Die litauische Mundart von Zasėčiai im Gebiet von Wilna. — „Norsk Tidsskrift for Sprogvidenskap“, Bind XVIII, S. 171—201 (1958).
4 E. Wolter, Die Litauer im Kreise Slonim, Gouv. Grodno. „Mitteilungen der litauischen litterarischen Gesellschaft“, 4, 166—169, Heidelberg (1899).
5 P. Arumaa, Litauische mundartliche Texte aus der Wilnaer Gegend, 41—53, 68—75, Dorpat, 1931.
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Los pueblos de Zasečiai y Pagiriai, en el distrito de Zietela, donde todavía hoy es posible encontrar personas de la generación mayor que hablan lituano, constituyen la isla lingüística lituana más meridional, situada más allá de la frontera de nuestra república. Los estudiosos explican su origen de distintas maneras. Unos consideran a los lituanos de esta zona testigos de la antigua extensión etnográfica báltica en el sur; otros, inmigrantes. Por ejemplo, E. Volteris consideraba el dialecto de Zietela un dialecto lituanizado de los antiguos prusianos (¿yotvingios?) inmigrantes. Como otros autores, Volteris apoya su argumento principalmente en la pronunciación del sonido ž en lugar del lituano estándar ž en palabras como: ža˙šs ~ žąsis, žver˙is, bazn˙˙ča⁶. Chr. S. Stangas refuta esta opinión. En su opinión, el sonido ž puede considerarse una característica de la lengua prusiana únicamente en la palabra za˙sis; en las demás palabras, este sonido surgió probablemente por influencia del bielorruso. Por tanto, el dialecto de Zietela sería puramente lituano y se diferenciaría de la lengua literaria de manera similar a los demás dialectos. Según sabemos, el sonido ž en lugar del lituano estándar ž también aparece en otros lugares. Por ejemplo, en el pueblo de Ašašninkai (pronunciado Asašnykai), en la zona de Kabeliai del distrito de Varėna (denominado oficialmente Antrieji Kabeliai), la mayoría de las personas de la generación mayor pronuncian casi siempre ž y s en lugar de los sonidos ž y š: zu˙sis, šitas, žemė, salis, sasį, žuvis, asariukas. J. Otrębskis⁷ también tiende a considerar este fenómeno un vestigio del sustrato yotvingio en los dialectos lituanos, pues las localidades mencionadas se encuentran precisamente en el territorio habitado antiguamente por los yotvingios⁸.
En el apartado de fonética, Ch. S. Stangas presenta interesantes observaciones sobre la historia de los sonidos. La e abierta después de l se convierte en a: kãula˙~kiaulė, kumelã⁹. Los diptongos ie y uo se acortan en las preposiciones prīg, nūg. Llaman la atención los cambios fonéticos en las palabras: jū˙ško, jū˙škodama, rū˙šutai (junto a ji˙ško, ri˙šutai). La alternancia de la v bilabial con j aparece en las palabras: sa sajĩm, sa tajĩm(p), junto a tavim, savim, tavip y otras.
La morfología del dialecto se describe con mucho más detalle. Los principales rasgos del sistema flexivo se aprecian en los paradigmas presentados de declinación de los sustantivos y adjetivos más importantes y de conjugación verbal. Como es sabido, el dialecto de Zietela ha conservado numerosas formas arcaicas de los casos, por ejemplo: dativo singular: prīg árkli, lig vãndini; adesivo singular: katei̇p || kateip, kãulãip, dūkterei̇p || dūkteip, veršip, veršėp, žmogi̇p; alativo singular: namõp, gaidõp; inesivo plural: pūodwosa, veršwosa, gaidwosa, šãniwosa, šuni˙sa (junto a šunuos), bó bosa, rankosa, aki˙sa; nominativo y acusativo duales: dù gaidù, veršù, žmogu, šunù, dvi bóbi, marì, akì, nakti, dùkteri.
6 E. A. Volter, Rastros de los antiguos prusianos y de su lengua en la provincia de Grodno. — «Noticias del Departamento de Lengua y Literatura Rusas de la Academia Imperial de Ciencias», t. ХУІ, libro 4, 151—160, San Petersburgo, 1912.
7 J. Otrębski, Gramatyka języka litewskiego, 1, 24,352—354, Warszawa, 1958.
8 La pronunciación žusis también se da en otros lugares, por ejemplo, en Lazūnai (cf. J. Otrębski, obra citada, p. 24) y en Vėliūnai (distrito de Dūkštas). Es cierto que también podría ponerse en duda la pronunciación žusis en Vėliūnai, pues se registró de un único hablante del dialecto que hablaba lituano (los demás ya no sabían lituano; véase el material reunido por la expedición dialectológica de 1955 del Instituto Pedagógico Estatal de Vilna).
9 Los ejemplos se presentan principalmente en la transcripción del «Programa para la recopilación de materiales del Atlas de la lengua lituana». Se han conservado únicamente las escasas variantes de transcripción aprobadas en los comentarios originales, por ejemplo, gaidėi y gaidžėi, bū˙čap, jôčep, etc.
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La terminación instrumental singular de todos los temas del femenino es peculiar -ai, o -ei: sa bõbai, kàulai, dukterái, katèi, marčiai, akái, nakčiai (junto a nakčà). Es una lástima que el autor no haya expresado su opinión sobre el origen de esta terminación.
La flexión nominal presenta también innovaciones. Se considera reciente la terminación -mi del dativo plural masculino de todos los temas: púodami, langámi, veršámi, gaidámi, sunámi, bóbomi.
Los sustantivos de tema en i y algunos sustantivos de tema consonántico han pasado al tema en ė en el nominativo plural: ãkės, nãktės, dãntės, dùkterės, šùnės (junto a šunẽ, dantẽ).
Es interesante el plural de la palabra žmogus: žmõgai, žmõgų, žmõgámi, žmõgis, žmõgais, žmõguõs (junto a žmõnės, žmõnų, etc.).
La terminación característica del nominativo plural de los adjetivos es -i: laukìni, mõlini. Esto muestra que es más antigua que la terminación -(i)ai del lituano estándar. Es una lástima que el autor no haya proporcionado terminaciones pronominales análogas, tan frecuentes en el dialecto del pueblo de Zasečiai: katri, kuri, toki, koki, nėkoki «algunos», iti, tì, junto a itie, tie. Para formar el superlativo de los adjetivos se emplean recursos eslavos: gãeras, gerãšnis, náigeráusis, áu(k)štas, au(k)štãšnis, náiau(k)štasnis. Los adverbios se gradúan de manera muy similar: gerãi, gerèst, náigerèst, náigeráusa, náigeráust; dáug, dáug (el)is, dáugèst, náidáugáusa, dáugãust. Las formas en -(i)ausia, registradas por Chr. S. Stangas, hoy apenas aparecen en el dialecto de Zasečiai.
Cabe mencionar las formas coincidentes de genitivo y acusativo singular de los pronombres personales: manè, tavè, savè, así como las formas de dativo e instrumental plural mùmi, jùmi. Las formas de nominativo singular y plural de la tercera persona son: ãnas, anà, ãniės (junto a ãni's, ãnes). Para el sentido del inesivo singular, el autor ofrece una sola forma del pronombre interrogativo, a saber: kame. Hoy, junto a esta forma y con el mismo sentido, se usa mucho más a menudo el pronombre kur?: kùr tù bùsti (gyveni)?, kùr dabàr tavà dùktė?. Pero para indicar la dirección del movimiento siempre se usa el ilativo de este pronombre kanà?: kanà tù važiuosi nakčiai?, kanà tù aimi, bù:k ča. También se aparta de la lengua literaria el pronombre demostrativo it-sàik, ìtoi, muy característico también de los dialectos vecinos de Zietela, como los de Lazūnai, Rodūnė, Varanavas, etc.
Los numerales solo difieren en algún que otro detalle; por ejemplo, en lugar del numeral ordinal antras, el dialecto usa la palabra kìtas, y la primera raíz solo se conserva en el numeral compuesto pusõntro, pusẽntro. Se usan con frecuencia numerales colectivos: dvẽitas, trãitas, kãtvertas, penkẽtas, septì-netas.
Ch. S. Stangas dedica más atención al verbo. El autor intenta explicar históricamente el origen de algunas formas verbales. Por ejemplo, atribuye a la influencia de la analogía con otras personas la aparición de las formas de primera persona singular del pasado variau, statiau, gaudau, skaldau. En cuanto a la consonante labial sorda -b o -p (bùčap, jòčep, aičap, vėsčep), que suele añadirse a las formas de primera persona singular del modo condicional, el autor intenta identificarla cautelosamente con la bielorrusa b(ы). Sin embargo, no llega a una conclusión definitiva respecto de las formas en -pė (aičepė, bučapėgi, gulčepės), que, según su conjetura, son contradictorias.
El autor describe ampliamente el modo imperativo. En el dialecto de Zietela, este modo se forma con el sufijo -k. El único ejemplo sin el sufijo k es a(i)mà (una antigua forma atemática del indicativo), que a veces todavía se emplea como imperativo. La terminación típica de la segunda persona plural es -t, aunque a veces también se dice con
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-tė! vayan, trabajen. Las formas imperativas creadas a partir de infinitivos de raíz breve en lituano estándar se pronuncian con una a o e alargada: vėsk, mesk, kašk, rašk. En general, la vocal -i que ya ha desaparecido en todas partes después de -k se conserva antes de la partícula -g (palaukig) o cuando lleva acento (gulki).
Chr. S. Stang logró anotar muchos más ejemplos y mucho más variados con participios adverbiales que los que se emplean actualmente en el dialecto de Zasečiai, por ejemplo: žmogus numirė dirbdami, dirbdamą (-mõs, mos); berniukas nugrivo nug árklo jodami (jodamõs, jodamà).
El autor ha anotado abundante y valioso material sobre formas reflexivas. Se han recogido numerosos ejemplos con la partícula reflexiva acentuada, concretamente: pres. 1. 3.ª pers. sėdasi, stojasi, randasi, stovisi; pret. 1. en todas las personas sėdáus, sėdáís, sėdomės, sėdotės, sėdosi, stojosi, radosi, laidost, gulėsi; fut. 1, stosios, sėsios, rašis, laisis; imperativo stokis, stokitės, gulki, gulkitės, sėskis, sėskitės; condicional gulčapės, šešcapės, juokčapės, skuscčapės, stocapės; infinitivo stotis, sėstis, gultis, rastis, laistis. En cuanto a la vocal final de las formas reflexivas del condicional, que Chr. S. Stang representa siempre con el signo ė en su descripción, cabe añadir que en el dialecto de Zasečiai se pronuncia de varias maneras: ė, iė, ię, i:.
Además de alguna que otra observación ya mencionada, también habría que reprochar al autor ciertas incoherencias en la transcripción (muchas de ellas se aprecian en los ejemplos citados anteriormente). Es cierto que parte de esas diferencias se explican por la gran variación de la lengua lituana hablada en Zietela. Otras pudieron deberse a causas ajenas al autor, por ejemplo, la notación desigual de la cantidad vocálica en los diptongos: ver.šis, vėr.su, pero veršip (p. 183), etc.
Sin embargo, estos aspectos son relativamente insignificantes y no reducen en absoluto el valor de la obra en su conjunto. Dado que el dialecto lituano de Zietela está viviendo sus últimos días, sus hablantes olvidan cada vez más el lituano de un año para otro, por lo que hoy ya no se pueden oír muchas de las formas anotadas por Chr. S. Stang. En este sentido, la obra de Chr. S. Stang es como un monumento a este dialecto. Es una lástima que el autor no añadiera textos, de los que cabe suponer que anotó bastantes.
* * *
La otra obra, más extensa en número de páginas (71 en total), estudia el dialecto dzūkiano lituano de los alrededores de Žirmūnai y Bastūnai, en el distrito de Rodūnė de la RSS de Bielorrusia. Su autor es Olaf Broch, conocido en el mundo de la lingüística como un excelente fonetista que ha prestado grandes servicios a la filología eslava. Ahora, la obra de este veterano de la ciencia, que ya tiene más de 90 años, ha llegado también a manos de los lingüistas lituanos10.
En su descripción, O. Broch utiliza material que recopiló en 1895, cuando toda esta región aún era mucho más lituana. El autor señala que habló en lituano con los campesinos de la finca de Aradnõs (en polaco, Horodno), quienes también sabían hablar «po-prostu», es decir, bielorruso, y entendían ruso y polaco. La gente hablaba una mezcla de lenguas en el cercano pueblo de Lapótiškiai. También eran lituanos los pueblos de Grubėnai, Puodžiai, Piaradnis y Zaniūnai. Así pues, estas observaciones de O. Broch son muy valiosas para conocer la historia de los habitantes de esta región. Por ejemplo, apsi-
10 O. Broch, Zum Litauischen südlich von Vilna. — „Norsk Tidsskrift for Sprogvidenskap“, Bind XIX, S. 1–71 (1958).
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Tras visitar esta región después de más de 60 años, es decir, en 1957—1958, ya se observa un panorama distinto. Es cierto que todavía hoy se puede encontrar a ancianos que saben lituano en casi todos los pueblos del distrito de Rodūnė. Los pueblos compactamente lituanos se encuentran entre Rodūnė y el pueblo de Pāditvis (hacia el sur), y también hay algunos pueblos lituanos que han empezado a adoptar el bielorruso entre Rodūnė y el pueblo de Plikiai (municipio de Žirmūnai, hacia el este). Plikiai sigue siendo asimismo un pueblo enteramente lituano. Pero, salvo en estas zonas, en el resto predomina ya el bielorruso, aunque la gente a menudo se considera polaca.
Hay que decir que O. Broch estaba más interesado en mostrar la interacción entre las lenguas lituana y bielorrusa desde el punto de vista fonético.11 Sobre esta cuestión se proponía escribir un estudio amplio. Sin embargo, los primeros pasos de la investigación ya le mostraron al autor que semejante trabajo requería mucho más tiempo. La guerra y los cambios políticos en esta región obstaculizaron la continuación de su trabajo. El autor dice que no se proponía publicar sus materiales sobre este dialecto si no fuera por el estímulo y la ayuda de Ch. Stang. No obstante, pese a lo incompleto y fragmentario de los materiales reunidos y a los errores que aparecen, la descripción del dialecto contiene muchos datos de gran valor. Ante todo, el autor ha transcrito muy bien una cantidad considerable de textos de este dialecto (unos 12 pp. en total), lo cual confiere un enorme valor a su descripción. Los informantes fueron Jonas Kurauskas (de Lapotiškės) y Vikentas Jurčys (Jurczis; no se indica su lugar de residencia). Los textos constan de tres cuentos populares, dos canciones y algunos fragmentos de habla popular.
Puesto que el autor dedicó la mayor parte de su atención a la fonética del dialecto, los textos están transcritos con extraordinaria precisión, y se señalan incluso matices muy sutiles. Las variaciones en la notación de los acentos tonales son algo más frecuentes. Sin embargo, muchos de los puntos dudosos y poco claros quedan resueltos gracias a los comentarios sobre los textos, preparados con mucho esmero.
Tras los textos se presentan los rasgos más importantes de la flexión nominal y verbal. El dialecto no se caracteriza ni por formas arcaicas ni por recursos derivativos particularmente infrecuentes. Tiene muchos menos rasgos interesantes que, por ejemplo, los dialectos de Zietela o Laz(d)ūnai.
La imagen del sistema flexivo del dialecto puede reconstruirse a partir de los siguientes rasgos más característicos que presenta el autor. La terminación del dativo singular, como en Zietela, termina en i̇ kraštu, svėčiu. Además, en grupos nominales fosilizados con preposiciones aparecen ejemplos de las antiguas terminaciones: ik̇_ pačám vākari, ik̇_ abėdi. La palabra vōgts se usa con dos raíces, vōg- y vūg-, cuyos genitivo y dativo singulares coinciden: vōgo arba vūgo. A menudo, la vocal de la terminación del locativo plural se pronuncia con s dura, sin palatalizar: katėsè, širdzìsè, seserosè, geruosè, gerosà.12
La acentuación del dativo plural debe examinarse críticamente: arklām, svėcām, vogām, vagām, su’nām junto a su’nām, pues, por ejemplo, en Plikiai y en los alrededores de Pelesa se oye con más frecuencia decir arklām, svėcām.
11 Cf. O. Broch, Über einen weißrussischen Dialekt aus der Gegend südlich von Vilna. — „Zeitschr. f. sl. Phil.“, Bd. XXVI, S. 1—46.
12 La transcripción de estos ejemplos que emplea el autor no coincide con la nuestra. El autor marca en todas partes la palatalización de las vocales, incluso ante vocales anteriores. En este caso, el signo æ de su transcripción equivale a nuestra a transcrita; cf. las formas anotadas durante la expedición del Instituto de Lengua y Literatura Lituanas: rūguosà, žeirosa (en las brasas).
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La antigua terminación de los sustantivos de tema consonántico se ha conservado en el genitivo singular y en el nominativo plural de algunos sustantivos: dukterės, akmenės, piemenės (junto a akmenė, piemenė), seserės, šunės, dukteres, seseres, šunes.
Las formas de dual son poco frecuentes: du kraštu, bet dvi dukteres.
La flexión de los adjetivos es casi igual que en los demás dialectos, salvo en el instrumental singular, donde a veces se encuentra la terminación -um en lugar de -u, por ejemplo: gerum, gerim, junto a saldù, didelù.
El genitivo singular de los pronombres personales se diferencia del acusativo por la entonación: nuk, tavī, savī, manī ir manì, tavì, savì, mientras que el dativo plural se distingue del instrumental principalmente por el lugar del acento: mūmi, jūmi ir mumì(m), jumì(m).
La terminación del instrumental singular de los pronombres demostrativos y, en parte, de los interrogativos y relativos es -uom en masculino: tuom, jitiom, juom, huom, y -uoi en femenino: tuoi, jitiuoi, juoi.
Son muy frecuentes las formas abreviadas del genitivo singular de los pronombres posesivos: mā, tā, sā junto a māno, tāvo, sāvo.
Los numerales apenas difieren de los de otros dialectos. Son características del dialecto las formas locativas de numerales adverbializadas: penkuose, septiņuose, aštuoniuose, dešimcet, vienuolikos, dvi-likoi. Se usan, como señala el autor, con sentido nominativo, tanto de manera independiente como en combinación con sustantivos; por ejemplo, penkuose žmonių.
El verbo también presenta algunas características arcaicas. La forma del modo subjuntivo se construye de manera distinta que en el lituano estándar: suktāu, suktum arba suktai, suktū, verstāu, verstāi arba veršt, verstūm, verstūt, mi·lbūt arba mi·lb·tūr¹³.
Se han registrado las siguientes formas de verbos atemáticos y contaminados: jėdmi, liekmi, liekmi, liekma, miegmù, miegmì, niēšt. Llama la atención el verbo sēc, que el autor supone que es un infinitivo surgido en sus notas por un error ortográfico a partir de sėdėti (pronunciado sėdėc). Sin embargo, el uso de esta palabra indica que es una forma de tercera persona del presente, probablemente surgida por la abreviación de sėdzi. Hay bastantes ejemplos de sēc con este sentido en las zonas de Rodūnė, Varanavas y Jūrotiškės: ānas sėdės ir sēc prie langēlo (pueblo de Plikiai); an kèlmo sēc ir lāuka (pueblo de Paditvys); Ānas sėdàs ir sēc ir nė sù kuoj nēi.tarija (Lazūnai).
Se ofrecen numerosos ejemplos de infinitivos usados con la terminación er: dži·ce, jėsce, dzi·gce, aukce, bėkce, likce, mī·kce.
Como se ha mencionado, O. Broch presta especial atención a la fonética del dialecto. Describe cada sonido del dialecto, lo caracteriza brevemente y muestra sus variantes; a menudo aborda incluso la formación de los fonemas desde el punto de vista fisiológico. Así pues, en este sentido, la descripción de O. Broch del dialecto dzūko lituano de la parte oriental de la zona de Rodūnė resulta útil no solo para los dialectólogos, sino también, en general, para quienes se interesan por la fonética de la lengua lituana.
En este mismo lugar, el autor presenta numerosos ejemplos de vocalismo y consonantismo, a partir de los cuales puede determinarse el lugar del dialecto descrito en el sistema de dialectos lituanos. En el dialecto, los sonidos lituanos estándar ą, ę se han transformado en u’, i’: krāštu, kāti, žū’sis, ti·šù, tu·soū, gri·žù, mientras que los diptongos mixtos am, en se conservan intactos: žvāngęs, pāšraṅgou, vānc.
¹³ No se puede estar de acuerdo con el autor en que ē después de una l dura se oscurezca por completo hasta convertirse en ō. Según se sabe, en este dialecto ē después de l se transforma únicamente en la vocal de la serie central e: kalbēk, ci·lēk (Plikiai).
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Los diptongos au con acento circunflejo (y también los átonos) se convierten en ou en el dialecto: roudóna, poũkštė, groũsmas gradžou. La e al comienzo de palabra en otros dialectos corresponde a au en este dialecto: ágłb, ãžeras, alkū’nė, arãlis, akė̃s, ãina.
La i dura (transcrita como ł) aparece en el dialecto en lugar de u en los prefijos nbł-, žbł-, sbł (nbłvedė, žbłman’, žbłspirė, sbłsmušė), en lugar de ė después de l (in žolb’s, dairgėlb’s, dukrãlb’s, mi’lól’c’) y en palabras de origen eslavo: šłubkas, mùslijo. El dialecto también endurece la r sin la consonante l: turù, nórus, rãtas (retas), ragė̃.
El autor señala que el dialecto presenta la džiūkavimas, es decir, convierte las consonantes t y d ante i e ie en africadas c, dz: nakės, ci’l’c’, širždžis, cieh, džiėdas. Pero no se produce esta transformación ante la i’ aparecida más recientemente, por ejemplo, štiedži (se comió).
O. Broch dedica también bastante espacio al acento y a la entonación del dialecto. El autor observa acertadamente que sus hablantes a menudo no distinguen en su pronunciación la entonación circunfleja de la aguda, pues pronuncian la sílaba acentuada de manera uniforme, sin que la voz ascienda ni descienda. A veces, los hablantes pronuncian la entonación circunfleja en lugar de la aguda; por eso, en las notas del propio recopilador, es decir, del autor, de 1895, aparecen marcas de entonación que no coinciden con las del lk., así como formas distintas de las mismas palabras dialectales, por ejemplo: viezdėk, gĩvas, džĩksta, parãijo, parãia, parãj, tõi, tõi, saldžói, Li tõi (págs. 28—29), tõm, saldžõm, gerõm, gerõm (pág. 26), žmogùm, su’nùm, su’nãm,su’nãm (págs. 22—23), dukterim (pág. 24).
Además de las variaciones de acento mencionadas, la descripción contiene también bastantes otras inconsistencias en la transcripción. Por ejemplo, para representar los grados de reducción de la o átona, el autor emplea varios signos: ɔe, oe, ə, ǝ: negalė́jǝ, pàłkǝ (pág. 55), ãrkło (pág. 20), junto a ãrkło, pàłkǝ. Por ello es perfectamente natural que el afán del autor por registrar todas las variaciones de la lengua viva y los matices de pronunciación (algo por lo que merece gran reconocimiento) lo haya llevado a un sistema de transcripción complejo, que no siempre nos resulta claro y comprensible. Por tanto, esta obra debe consultarse con cautela y criterio.
Sin embargo, pese a los defectos mencionados y a otros, el trabajo de O. Broch sobre el dialecto de los dzūkos meridionales constituye una contribución importante y valiosa a la ciencia de la dialectología lituana.
NUEVOS TRABAJOS SOBRE LOS DIALECTOS LITUANOS
А. Ю. ВИДУГИРИС
Resumen
Esta nota ofrece una reseña de dos trabajos sobre los dialectos de la lengua lituana realizados por los célebres lingüistas noruegos, los profesores y académicos O. Broch y H. S. Stang.
En primer lugar, se caracteriza el artículo de H. S. Stang «Die litauische Mundart von Zasėčiai im Gebiet von Wilna», publicado en la revista noruega de lingüística «Norsk Tidsskrift for Sprogvidenskap», t. XVIII, pp. 171-201. Actualmente, la localidad mencionada forma parte del distrito de Diatlovo (Zietela), en la región de Grodno, RSS de Bielorrusia.
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A continuación, se resume el segundo trabajo de O. Broch, «Zum Litauischen südlich von Vilna», publicado allí mismo, t. XIX, pp. 1—71, en el que se describe el habla de los lituanos del sur (dzūkos) que viven en el distrito de Raduń, región de Grodno, RSS de Bielorrusia.
Dado que últimamente la lengua lituana en las localidades mencionadas está siendo asimilada de manera muy notable por el bielorruso, las descripciones de estos dialectos revisten gran interés para la dialectología lituana y la lingüística comparada.