Lietuvių kalbos galininko su dalyviu poziciniai modeliai
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BALTŲ KALBŲ VEIKSMAŽODŽIO TYRINĖJIMAI LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA
V. AMBRAZAS
MODELOS POSICIONALES DEL ACUSATIVO CON PARTICIPIO EN LITUANO
0.1. Aunque el orden de palabras en lituano es relativamente libre y por lo general no se considera un indicador explícito de la función sintáctica, en ciertos casos, por ejemplo, al distinguir relaciones atributivas y predicativas entre palabras, puede adquirir un valor diferencial. El hecho de que los adjetivos y participios atributivos en lituano suelan preceder a la palabra a la que modifican permite, en muchos casos, definir su función y determinar sus vínculos con otras palabras. Así, solo por el orden de palabras distinguimos en la lengua escrita el sintagma atributivo gražus vakaras (‘una hermosa tarde’) de la construcción predicativa vakaras gražus (‘la tarde es hermosa’). Este orden de palabras parece basarse en una tendencia general a usar pospuestos los elementos que expresan relaciones predicativas; por otra parte, muestra un proceso muy avanzado de diferenciación semántica de las construcciones nominales. En este aspecto, el lituano se diferencia claramente de muchas lenguas en las que los adjetivos y participios atributivos, al igual que los predicativos, suelen ir después de las palabras modificadas1.
El orden de palabras también desempeña un papel importante en las construcciones semipredicativas, es decir, aquellas en las que las palabras relacionadas entre sí no forman el núcleo de la oración. En lituano, la forma predominante de expresar relaciones semipredicativas son los participios y las formas verbales cercanas a ellos: los participios adverbiales y los gerundios.
El objetivo de este artículo es examinar la relación entre el orden de palabras y su función sintáctica en las construcciones semipredicativas de acusativo con participio y con gerundio (el llamado accusativus cum participio). Estas construcciones, ampliamente atestiguadas en los escritos antiguos desde el siglo XVI, no se vieron influidas de manera significativa por otras lenguas2, y es posible seguir su evolución a lo largo de todo el período de la tradición escrita. Esto permite estudiar también diacrónicamente el papel del orden de palabras en la expresión de las relaciones semipredicativas y observar cómo se relacionan los cambios en las relaciones sintácticas entre los miembros de la construcción con su posición.
0.2. En la construcción de acusativo con participio distinguimos tres miembros principales: el verbal (V), el nominal (N) y el participial (P). Los tres miembros forman parte de la frase verbal. El miembro nominal y el participial, relacionados entre sí mediante una relación semipredicativa, están subordinados conjuntamente al miembro verbal. Por ejemplo, en la construcción matau tėvą pareinantį (‘veo a mi padre regresar’), no solo el sustantivo tėvą (‘a mi padre’), sino también el participio pareinantį (‘que regresa’), está subordinado al verbo matau (‘veo’), pues la función de ninguno de ellos coincide con la función del sintagma completo formado por el sustantivo y el participio3.
1 Plg. J. Greenberg, Universals of Language, Cambridge (Mass.), 1966, p. 85, 100 tt. 2 Žr. aut., „Lietuvių kalbotyros klausimai“, XI, p. 56—57. 3 Šiuo atžvilgiu vardažodžio ir dalyvio galininko formų santykiai atitinka egzocentrinius santykius, plg. L. Bloomfield, Language, New York, 1933, p. 194; B. Bloch and G. L. Trager, Outline of Linguistic Analysis, Baltimore, 1942, p. 76; Л. С. Бархударов, Структура простого предложения современного английского языка, М., 1966, p. 39—40.
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En muchos casos, el orden de los miembros de la construcción es pertinente. La posición de P con respecto a N es especialmente importante. Así, tendemos a interpretar de otro modo la construcción matau pareinantį tėvą (‘veo a mi padre que regresa’), ante todo por la distinta posición de estos miembros: al preceder al sustantivo, el participio se relaciona con él como atributo y no tiene vínculo directo con el verbo (naturalmente, si ese vínculo no se indica mediante el contexto o la entonación). En cambio, el participio pospuesto por lo general no se subordina al sustantivo, sino que se relaciona con él de manera semejante a un predicado (cf. matau: tėvas pareina, ‘veo: mi padre regresa’). Así pues, en esta construcción, la función semipredicativa del participio suele estar condicionada por su posición pospuesta. Se observa un papel análogo de la posición en construcciones correspondientes de otras lenguas emparentadas4.
1.1.0. En la lengua literaria actual, el uso del acusativo con participio es ya bastante limitado; además, en lugar del acusativo del participio se usa aquí generalmente el gerundio. Esta construcción está ampliamente atestiguada en los escritos de los siglos XVI–XVII, donde presenta una estructura muy variada y un ámbito de uso extenso. Por ello, para estudiar la posición de sus miembros, conviene ante todo examinar los datos de los textos antiguos.
En los escritos de los siglos XVI–XVII están representados los seis modelos posicionales posibles de la construcción ternaria. Además, encontramos en ellos los dos modelos posibles de la construcción binaria (sin N explícito). La tabla 4 muestra la distribución cuantitativa de esos modelos en distintos textos.
Los datos de la tabla muestran que, en los escritos antiguos, no solo predominan las construcciones con P pospuesto respecto de N, sino que estas constituyen alrededor del 95% de todos los casos (incluidos los de construcción binaria). Así pues, la posición pospuesta del participio es un indicador muy claro de su función semipredicativa.
1.1.1. En la construcción de acusativo con participio, el verbo suele ocupar el primer lugar, seguido del acusativo del sustantivo (o pronombre), y el participio ocupa el tercero. VNP es el modelo posicional principal de esta construcción y está representado en los escritos antiguos por el 84,9% de todos los ejemplos. Es estilísticamente neutro y no viene condicionado por características especiales de la estructura oracional ni del contexto más amplio.
Si ves que los sirios me vencen, entonces ven en mi ayuda BrB I Kron 20, 12 (Wenn mir die Syrer zu starck werden LB)⁵. He oído que Felipe aprendió bien a escribir BrP I 316. La razón humana se considera / o piensa / que permanecerá para siempre en este (295) mundo MT 235 – 235a. (El maestro) demuestra con sus enseñanzas que son fáciles de cumplir y poner en práctica (pokazuia / że náuka ich tacno może byddź wypetniona) SP II 136. Sus hijos se levantan y la proclaman bienaventurada VEE 1693 (IRe Soene… preisen sie selig LB).
La posición excepcional de este modelo se explica por regularidades más generales del orden de palabras en lituano. La posición de N después de V está condicionada por la posposición del acusativo objeto respecto del verbo, característica del lituano, mientras que la posición de P después de N se debe a la ya mencionada posposición del miembro predicativo.
A diferencia del modelo principal, los demás modelos posicionales se relacionan con ciertas particularidades estructurales y semánticas, por lo que conviene examinarlos por separado.
4 Plg. D. Müller, Studies in Modern Syntax, Winterthur, 1957, p. 33, 44; B. E. Коваленко, Именные средства выражения предикации, Львов, 1969, p. 173.
5El artículo emplea las mismas abreviaturas de las fuentes que la Gramática de la lengua lituana, preparada por el Instituto de Lengua y Literatura Lituanas (I—1965, II—1971), con la salvedad de que la Biblia de J. Bretkūnas (1579—1590) se abrevia BrB, el Postilė (1591), BrP, y el himnario (Giesmes Duchaunas, 1589), BrGD. La abreviatura LB designa la edición de 1549 de la Biblia de M. Lutero (Wittemberg, Hans Lufft), y W, la sexta edición del Postilė menor de J. Vujekas (1617).
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1.1.2. El modelo NVP, cuyos ejemplos representan el 5,8%, ocupa el segundo lugar en frecuencia. En muchos ejemplos, el desplazamiento de N delante de V está claramente motivado por la estructura de la oración. El miembro nominal suele estar formado aquí por el acusativo del pronombre kuris, que funciona como palabra de enlace de la oración subordinada y, por ello, la introduce. Esta función del pronombre kuris impide por completo que se use después del verbo, por ejemplo:
¿Es este vuestro hijo, del que decís que nació ciego? BrB Jon 9, 19. Los judíos que san Ambrosio menciona como tales DP 4567. Así leemos acerca del rey Saúl / de quien la Escritura dice que reinó dos años sobre Israel SP I 13612. Y la primera voz que oí hablar conmigo, como una trompeta, dijo ChB Apr 4, 1.
Por la misma razón, también se emplea en posición preverbal la forma del pronombre kas que funciona como palabra de enlace, por ejemplo: nieko notguldinedami iżg to ką riagimę santi duszios' sawoms' naugingo (sic!) DP 51215.
En los otros ejemplos que representan el modelo NVP, el miembro nominal también suele ser el acusativo de distintos pronombres (especialmente el pronombre de tercera persona jis). Estos remiten a conceptos mencionados en una parte anterior de la oración o en una oración precedente, vinculando así la construcción con el contexto. Esta relación característica de los pronombres con el contexto previo también explica su posición preverbal más frecuente en las construcciones de acusativo con participio.
Dwasia kūno ir kraujo ne tur / kaip' manę rėgite tūrinti DP 19414 (iāko widžičie že ia mam W 330), y también MP 16836. Potam ghi regi / buwusi ubagu / nei galwijelá sawa tikra netureiusi SE 7523. Dwase kitam newienam neteka / tiktai wieniem Apaschtalams Kristaus / Nesa tus saka Evangelista sus.sirinkusius namūsu BrP II 141. Kita wel rasi isch prastos ir pawarguses gimines uszgimusi BrP II 2767.
Debido a la relación con el contexto previo, también se emplean en posición preverbal las combinaciones de pronombres demostrativos con sustantivos, por ejemplo:
El señor… había dicho. Esta mujer estará encinta… Y esta mujer María / dice Lucas / era de la casa… de David BrP I 334. A causa de grandes pecados, era una vergüenza para las mujeres… no poder tener hijos… A una mujer así los judíos la llamaban maldita por Dios BrP II 263. A ese hombre lo llamamos poseído corporalmente por el diablo / que… es atormentado con dureza BrP LI 280.
N también aparece en posición preverbal por motivos estilísticos. Al ocupar una posición inusual, queda más destacado y resaltado. En los textos en verso, en algunos casos su posición preverbal viene determinada también por las exigencias del ritmo y de la rima.
Juk keturius Wirus palaidus regia Vgnije waikschczoi encius BrB Dan 3,25 (en el original, de otro modo: Sehe ich doch vier Männer loß im Few er gehen LB). O kaip Saulas Dowidą regeia ischenti pris ch Philistų, kalbeia ghis BrB I Sam 17,55 (Da aber Saul David sahe ausgehen LB). Berneli thinai atrade suwistita bei prakarte gulinti / ne usztil anu… Szožiu BrP I 96. Bernėli sake grąžuj Ten prákartė begulinti RG 184. …Kursai mus tokiosu priegadosu pagulduius / szinai negalinczus perkešti Mž 563 (GCh II).
En los textos traducidos, N pudo haberse desplazado en algunos casos al comienzo de la construcción también por influencia de la lengua de los originales. Por ejemplo, en las posillas de M. Daukša y en la Posilla anónima de 1600, el orden de palabras de casi todos los ejemplos que representan el modelo NVP es el mismo que en los pasajes correspondientes de las posillas de J. Vujek y M. Rey.
6 De manera similar, también DP 3248, 3431, 37431.
7 De manera similar, también BrP II 97, 248, I 161, 302–303, etc.
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Así pues, el modelo NVP es inversivo en los escritos antiguos. Por lo general, está condicionado por la estructura de la oración y por las particularidades de un contexto más amplio, o bien está marcado estilísticamente. 1.1.3. Modelo NPV – es el tercero en frecuencia (4,2%). Normalmente se emplea cuando se quiere destacar más la combinación N y P o vincularla con la oración anterior, con un miembro de la oración o con alguna de sus partes. El carácter inversivo de este modelo está condicionado por la ya mencionada tendencia del lituano a situar después del verbo los casos o las construcciones que expresan objeto.
…Es necesario saber a Cristo… resucitado. Y al Señor nuestro… no inclinado en la tierra | ni visto en la miseria o la perdición | sino… resucitado de entre los muertos | esto lo sabemos ciertamente por estas seis cosas BrP II 7. Y a quienes lo hacían allí los encontraron, como en el mercado de leña, lo llevaron BrB IV Moz 15 (Und die in drob funden hatten | da er holtz las LB). Mandó que Hetmona… al llegar a la tierra lo saludaran KN 13913. S. Powilas… toda la plenitud de la divinidad, al discípulo que habita corporalmente MT 2718. Se rechaza el error de Aristóteles | y de otros filósofos | que afirmaron que el mundo había existido desde siempre | y que perduraría eternamente MT 4617.
A veces, el modelo NPV también está condicionado por la relación del verbo con las construcciones que lo siguen, por ejemplo: Szmones isch pradzio Swieto sirguses | ir dabar serganczes | kosznas szinna | netiktai isch ludimo raschto | bet ir isch koszno paties pertirimo BrP II 459; de este modo se evita que la combinación P y N quede muy alejada de V.
La relación del elemento N antepuesto con el contexto anterior también se indica mediante los pronombres demostrativos que acompañan al sustantivo, por ejemplo:
Pero venir de manera humilde y pobre… Pues los profetas habían anunciado que esta primera venida sería así, humilde y santa… BrP I 8–9. Solo creen en esta vida que existe DP 58431 (tylko ten žywot byc wierzą W 995). Pero a los lituanos se les dijo tal cosa; yo no lo sé BrP II 517.
El desplazamiento del elemento nominal al comienzo de la construcción puede estar condicionado por la estructura de la oración, por ejemplo, en oraciones interrogativas o en aquellas que tienen forma de interrogativa indirecta.
Ka mane sati saka pulkai? BrB Luk 9, 18 (originale kitaip: Quem me dicunt esse turbae?). O jūs kurių manė santi (465) sákote? DP 465–466 (kim mě byč powiádácie W 776). Paszlawinti tie tarnay | kurius kad atays Ponas jaucziančius ras SE 28822.
Sin embargo, al anteponer el elemento nominal, se elige con mayor frecuencia el modelo NVP. A veces, la posición NPV viene determinada por la necesidad de una disposición simétrica de los miembros de la oración, por ejemplo: Tu Maria pirmái Angelo ne regeusi | nei ghi kalbanti girdeusi | manens deleí ir deleí mana kalbeghimo issigandai. BrP I 336. Ó sargas katados pabudęs ir duris kalines atwertas iszwidęs, isztraukie kalawiją ChB Apd 17, 27.
En los escritos antiguos, el modelo NPV está distribuido de manera muy desigual (cf.: 1% BrB, 4% BrP y 11% DP, 20% SE, 22% MT). En algunos casos, la mayor frecuencia de este modelo puede explicarse en parte por la influencia de los originales. Por ejemplo, es más frecuente en la traducción de «Žemčiūga» de S. Vaišnoras del latín, lengua en la que la posposición del verbo después de accusativus cum infinitivo (como, en general, después de las construcciones de objeto) es muy habitual. En la Postilla de M. Daukša, los ejemplos del modelo NPV suelen corresponder, por su orden de palabras, a las construcciones del original polaco. Naturalmente, esto no indica en absoluto que este modelo sea de carácter prestado.
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En los tres modelos analizados hasta ahora, P va después de N. Los casos con el participio en posición prenominal constituyen solo el 3,2% de todos los ejemplos. Merecen atención sobre todo porque el participio, que tiene una función semipredicativa, ocupa aquí la posición propia de una palabra atributiva.
1.1.4. El modelo VPN está atestiguado en numerosos escritos de los siglos XVI—XVII. Aunque es raro, está representado por construcciones con formas de participio de ambos tipos y de diversos tiempos.
a) Ghis… rasche Hoitmanump, para que ellos vinieran aquí, entonces, queriendo recibir una gran recompensa y dar regalos BrB Mak 16, 19. Pues, cuando se considere que tienen tantos males Vln 6—7. También debemos… recibir… cuerpo y sangre | como vemos que hacen todos los cristianos verdaderos BrP II 414.
b) Hicimos así | como aquí vemos que lo hicieron estos publicanos y grandes pecadores BrP II 225. Pues algunos entendieron | que, al llorar, tenía una excusa| Jesús, que le hablaba SE 248₁₈.
c) ¿A quién conduciremos, con nuestras lágrimas, a la vida eterna? MT 253₁₄. Sabiendo que dentro de dos días será Pascua BrP Ip 356. Dice y anuncia el ángel… que siempre sobre la tierra… habrá (90) y permanecerán las personas. BrP I 90—91.
d) Creemos firmemente | que todos nuestros pecados nos son perdonados verdaderamente BrP I 263. ¿Quién, entonces, no cree que se le concede el perdón de los pecados? MT 138₁₈. Oye | que, sin obras, por la misericordia de Dios nos son perdonados los pecados MT 72₁₁.
e) Al oír que habían cortado la cabeza de Holofernes, Salna se asusta BrB Judit 15, 1. Mahieius… escribe | Después de Cristo, un hombre enfermo de gota llevado. Hay cadenas… de las que escribe san Pedro y dice que con ellas fueron atados los ángeles malignos o demonios (dice… que esos ángeles fueron atados) SP I 373₁₅.
En algunos casos, la función semipredicativa del participio se pone de manifiesto por su relación con N. Así, en la mayoría de los ejemplos de (a) y (b), el participio precede a pronombres o a grupos de pronombres y sustantivos, con los que normalmente no se emplea un modificador atributivo. La función semipredicativa también se evidencia aquí en la relación entre V y N: el sustantivo no puede considerarse objeto directo del verbo (las construcciones *rašė save, *tikėtų save, *regim muitininkus, *pranešė žmones y otras semejantes son semánticamente imposibles en las oraciones citadas). Por consiguiente, aquí V se relaciona a la vez con N y con P, y tal relación sería imposible si entre N y P hubiera una relación atributiva. La función semipredicativa de P es completamente evidente en los ejemplos en que aparece el participio del verbo būti, por ejemplo:
Más adelante, en aquella única divinidad, aprendió la doctrina de las tres personas. BrP II 238 Rasz tas… dice que no puede enviar las cosas | para que… se imaginen SP I 210₃. Pero sé que tú eres de no pocas bondades KN 265₁₄. Ora, no está lejos el momento de la bandera BrB Sir 7, 17—18.
Así pues, en los casos mencionados, la función sintáctica de P en posición prenominal sigue estando suficientemente definida. En cambio, la posición de P inmediatamente después de V permite destacar más su relación semántica y vincular más estrechamente las acciones que designan. De este modo, se pone en primer plano la acción designada por P, y no quien la realiza. En algunos casos también se manifiesta la influencia de la estructura de la oración en su conjunto; por ejemplo, cuando con N se relaciona una cláusula subordinada y el participio en posición posnominal debería desplazarse detrás de ella, al final de la oración (p. ej.: Kaip tatai tankei girdim kalbanczes tas szmones | kurios delei pikto kakio darbo | gadinamas ira BrP II 437), o cuando se ve favorecido el uso del participio antes de N por elementos ya mencionados y relacionados con ese participio
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construcciones circunstanciales o de objeto (por ejemplo: Kristus… išchroda | ikki swieto galo busenczius bei gerus bei piktus krikschczonistie BrP I 24).
Cuando P precede a N, que puede ser objeto directo de V, la función semipredicativa del participio no está claramente diferenciada y por lo general solo se desprende del sentido de la oración (a). Como en las construcciones mencionadas anteriormente, puede destacarse por el hecho de que P no se emplea inmediatamente antes de N, sino antes de sus modificadores pronominales (b). A veces, entre V y P se expresa el objeto de la acción designada por P (c).
a) Y verán al Hijo del hombre viniendo en las nubes del cielo BrB Mat 24, 30 (et videbunt Filium hominis venientem). Y entonces dice Jonas S.: vio al infierno que iba tras la muerte (widzial piekło idące za śmiercią) SP II 4215.
b) Iszwido Ponas átaianczius tutus btudus MP 179a17 (obaczyl Pan przyszte rozliczne błędy RP 121). Anagi hadiną sugrizą ing Ieruzalą ir atrada susirinkusią ang wienuolika SE8418. Išsirinkimas …liginasi raszty karioney | kuriami rasi paminetus wisokius ginklus kariones (en el cual encontrarás la mención de toda clase de armas) SP I 134.
c) Debemos …recibir …su cuerpo y su sangre | como vemos que hacen todos los verdaderos cristianos BrP II 414.
Los otros dos modelos ternarios con el participio en preposición son totalmente improductivos. Su relación con el modelo VPN es aproximadamente la misma que la de los modelos inversos con participio pospuesto con respecto al modelo típico (VNP). Aquí observamos incluso una doble inversión: es inversa tanto la posición del participio (preposicional) como la del verbo (final o intercalada).
1.1.5. El modelo PNV está representado en los escritos antiguos únicamente por construcciones aisladas.
Una persona que padece una enfermedad ósea | hablamos de quien tiene los huesos | las piernas o los brazos muy hinchados BrP I 188. ¿A quién buscamos, Lawonas | en la oscuridad? Si hubiera muerto, no dirías eso. Para que no esperara más y los encontrara durmiendo ChB Mork 13, 36. Nos vio a todos postrados ante el mal KN 227₂. Desde ahora me llamarán bendita todas las generaciones DP 47114 (btogosławiąną mię zwać będą W 106)8.
1.1.6. En todos los textos examinados solo se han encontrado estos ejemplos del modelo PVN:
Sobre ello… la bondad… habría que… reflexionar y nunca apartarla del propio corazón | como vemos que hizo | no solo aquella santa reina de David BrP I 236. Y entre los cristianos vemos a los pobres en multitud incontable (vemos una multitud innumerable | que son pobres | y no tienen nada) SP II 2103. De ahí dirás que todas las generaciones me han bendecido WP 141.
1.1.7. Además de las construcciones ternarias ya tratadas, en los escritos antiguos se encuentran a veces también construcciones binarias, compuestas únicamente de V y P. En estos casos, N suele inferirse de una parte anterior de la oración, de una oración precedente o del contexto. Por ello, las construcciones binarias no constituyen un tipo independiente de acusativo con participio, sino que deben considerarse variantes elípticas de los modelos ternarios mencionados. En ellas, el verbo también suele preceder al acusativo del participio (VP), por ejemplo:
Y cuando llegó el de Jesús, viendo (como aparece en el margen) que ya había muerto, no le quebraron los huesos BrB Jon 19, 33. No hay ninguno que… no odie a su prójimo al verlo obrar mal, como cuando nos acusa siendo inocentes, nos inculpa injustamente, nos calumnia y peca gravemente de otras maneras SP II 536. Vosotros, siervos, conocedlos… como ahora veis
8De modo semejante, DP 47340, VEE 6622; probablemente, el orden de las palabras está condicionado por la construcción latina beatam te dicunt.
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que avanza | Así, de nuevo, vemos llegar al descubierto KN 166₁₉–₂₀. Oímos hablar. No habla quien hace esto o aquello, sino quien cree no perecer SE 129₂₀. Pues cuando (la Escritura) dice que ambos fueron reyes durante tantos años, Saúl gobernó sabia y santamente según la voluntad de Dios SP I 136₂₃. (El hombre) 6. No sabe de… la exclusión, la prohibición y la acusación por pecados, en los que Dios ve que uno morirá sin arrepentimiento por ellos (widži Bog že vmrže bez pokuty) SP I 116₁₈.
Solo en un pasaje de la Postilla de J. Bretkūnas, ya comentado por E. Tangl⁹, el acusativo del participio denota una acción cuyo agente no está claramente definido: Rara vez oímos que alguien haya enfermado de lepra en tierra prusiana BrP I 188. Del contexto solo puede recuperarse aquí el sustantivo de sentido general «persona». Sin embargo, este uso del acusativo del participio no es característico ni de Bretkūnas ni de otros autores de los siglos XVI–XVII. A falta de un agente definido, son más habituales las construcciones con participios adverbiales (véase 2.1.).
En los escritos antiguos solo se han observado estos cinco ejemplos de construcciones binarias con preposición del participio (PV):
Por eso, cuando vemos a una persona morir o la oímos ya muerta, no debemos temer a Dios BrP II 411. Quienes… confiesan que creen en Cristo sentado… y presente verdaderamente con su cuerpo y su sangre en el sacramento de la Cena, no deben cometer semejantes pecados abominables. MT (PM) 32₁₃. No vemos las almas en el cuerpo, pero por los actos suponemos que están allí (Leez tam bėdačey dochodžim) SP I 97₅. No dirías que yace muerta, sino más bien que duerme, oh Dios RG 539₁₄. Junto a la puerta ya la encuentro desfallecida RG 568—569.
En todos los ejemplos, la N omitida se recupera fácilmente a partir de la misma oración, en la que el concepto que designa está expresado en acusativo o en otro caso; la elipsis de N se explica por razones de estilo (se evita repetir la misma palabra).
1.1.8. El orden de los constituyentes del acusativo con participio varía más en aquellas fuentes donde esta construcción es, en general, menos frecuente y se usa menos. Por ejemplo, en el «Knyga Nobažnystės», donde es relativamente rara (menos de 3 casos por pliego impreso), los ejemplos con el orden habitual de las palabras son minoritarios (4: 12, es decir, el 25%); algo parecido ocurre en el Enchiridion de Vilentas (3: 4). En «Knyga Nobažnystės» hay incluso más ejemplos del modelo VPN, con preposición del participio, que del VNP típico. En los himnarios de J. Richter y S. M. Slavočinskis, los ejemplos de inversión son tan numerosos como los típicos. En los escritos de M. Daukša, M. Mažvydas y M. Petkevičius, el porcentaje de construcciones invertidas también supera ampliamente el promedio general. En cambio, en las fuentes donde se usa ampliamente el acusativo con participio, la posición de sus constituyentes es mucho más estable. En la Postilla de J. Bretkūnas, el modelo VNP representa el 87%, y en la traducción de la Biblia, nada menos que el 93,8% de todos los casos (en la traducción del Antiguo Testamento, el porcentaje es aún mayor). A este respecto difiere algo la «Žemčiūga» de S. Vaišnoras, donde el porcentaje de ejemplos con el orden habitual (VNP) es inferior al promedio (71%), aunque esto se explica en parte por la actividad del modelo NPV, relacionada con la influencia del original latino. Todo ello permite suponer que existe cierta relación entre la difusión de la construcción y la estabilidad de su modelo posicional. Cuanto más extendida está la construcción, más estable es el orden de sus constituyentes, y viceversa. Es posible que la estandarización de esta construcción en el ámbito de la lengua literaria también haya contribuido a la estabilidad posicional de sus constituyentes.
9 E. Tangl, Der Accusativus und Nominativus cum Participio im Altlitauischen, Weimar, 1928, p. 47.
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1.1.9. De la revisión de los modelos posicionales examinados se desprende que la variación en el orden de los miembros de la construcción de acusativo con participio se debe principalmente a los vínculos de la construcción con la oración completa o con un contexto más amplio, así como a motivos estilísticos. Su orden no está directamente relacionado con las características léxicas y morfológicas de sus miembros. Por ello, en las tablas que resumen los datos sobre la distribución de los modelos posicionales, las construcciones no se subdividen con mayor detalle según el significado léxico del verbo o los grupos morfológicos de los participios. No obstante, si se observa con más atención, puede advertirse que con ciertos verbos, por ejemplo, rasti, norėti, son más frecuentes los casos de orden inverso de palabras (especialmente NVP). Por ejemplo, en «Žemčiūga» de S. Vaišnoras, las construcciones con el verbo norėti son mayoritariamente inversas (7 ejemplos NVP y solo 3 VNP). De las 20 construcciones con el verbo rasti empleadas en la Postilla de J. Bretkūnas, 10 presentan orden inverso de los miembros. En la traducción del Nuevo Testamento de la Biblia de J. Bretkūnas, el porcentaje de construcciones inversas correspondientes es menor (28%), aunque supera con creces el porcentaje general (15%); es parecido en los Evangelios y epístolas de B. Vilentas (21%); por otra parte, es muy bajo en la traducción del Antiguo Testamento del mismo J. Bretkūnas (alrededor del 3%). En las postillas de M. Daukša y en la Postilla anónima de 1600, los casos de inversión con el verbo rasti son más frecuentes que con otros verbos (DP: 44%; MP: 66%); sin embargo, en casi todos los ejemplos el orden de las palabras coincide con el de los pasajes correspondientes de los originales, por lo que puede explicarse por su influencia. Aunque los datos varían, muestran claramente una menor estabilidad posicional de las construcciones con los verbos mencionados.
Las construcciones en las que N puede considerarse objeto directo de V (por lo general, con verbos como matyti, regėti, išvysti, rasti y otros) constituyen alrededor del 21,4% de todos los ejemplos de acusativo con participio en los escritos antiguos (587 de 2748). Entre ellas, los casos con interposición del verbo (NVP) son mucho más frecuentes que en otros contextos (alrededor del 11%). Al parecer, la relación de régimen entre V y N, que aún no se había desvanecido, debilitaba el vínculo predicativo entre N y P, lo que favorecía la interposición de V. Los índices de frecuencia de los demás modelos posicionales difieren poco de los generales (VNP: 81%; NPV: 4%; VPN: 1,5%; PNV: 0,8%; PVN: 0,19% y VP: 1,1%), y el porcentaje de todas las construcciones inversas (9%) también supera solo ligeramente el general. Por tanto, en los siglos XVI–XVII, los dos tipos de acusativo con participio no se diferenciaban claramente por la posición de sus miembros.
Al comparar los datos de los escritos antiguos examinados aquí con los actuales, vemos que la situación del acusativo con participio ha cambiado considerablemente.
1.2.0. En la actualidad, el acusativo con participio se emplea en la lengua literaria únicamente cuando N puede considerarse objeto directo de V. Las demás construcciones se han convertido en arcaísmos y solo aparecen en casos de uso estilístico especial. También se ha reducido mucho el ámbito de uso del acusativo con participio (por lo general, la literatura de ficción y el folclore).
Los modelos posicionales del acusativo con participio en el lituano actual se han establecido a partir de 1000 ejemplos, recopilados principalmente de la literatura de ficción y del folclore. La tabla 1 muestra la relación entre ellos.
1.2.1. Al examinar los datos actuales, lo primero que llama la atención es el notable aumento de la productividad de las construcciones con el participio en posición preverbal. El modelo VPN representa aquí nada menos que el 16% de todos los ejemplos, frente al 2,7% en los escritos antiguos; es decir, aparece más de cinco veces más. He aquí algunos ejemplos característicos:
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a) Ya era el atardecer cuando Papievis vio al padre de Alena, de Jakūbava, que venía por el sendero VnA 18. En un jardín muy hermoso, ella vio a un joven que paseaba Lt III 290. Al salir al campo, todavía oyó a los pajarillos cantar dulcemente Sd (MLLG II 418). Por la mañana encontró la casa hecha un desastre LKŽ I 655. Ahora, Jonai, ve a la tienda. Allí encontrarás a la bruja tumbada Lt III 389.
b) El hijo, al ver a su padre muy afligido..., le preguntó Lt III 211. El padre se asustó al ver entrar a unos señores así Lt III 345.
c) Al verme levantada antes de lo habitual, mamá preguntó VenciPU 47. Al verla (a la diosa de la peste) pasar en carro por el pueblo, ellos salieron corriendo al camino MLLG II 62.
Tabla 1
Orden de los miembros de las construcciones participiales en la lengua actual
Modelo posicional
Número de construcciones
%
VNP
795
79,5
VPN
140
14
NPV
10
1
NVP
50
5
VP
5
0,5
La mayor productividad del modelo VPN probablemente esté relacionada con el cambio de posición de la propia construcción en el sistema de recursos sintácticos. Al estrecharse el ámbito de uso del acusativo con participio, las tendencias de orden de sus miembros parecen estar cada vez más condicionadas por los sintagmas atributivos. Dado que los casos oblicuos de los participios suelen preceder ahora a los sustantivos, también se emplean con mayor frecuencia en posición prepuesta cuando el participio se relaciona conjuntamente tanto con un sustantivo como con un verbo. En cambio, con los pronombres, a los que los participios, al igual que los adjetivos, no se unen atributivamente, P suele conservar la posición pospuesta. Los ejemplos con P delante de pronombres (c) son muy raros.
La función semipredicativa del participio en las construcciones del modelo VPN con sustantivos se percibe, en general, con menor intensidad. La posibilidad de entender el participio como atributo desaparece o disminuye solo cuando delante del sustantivo aparecen pronombres o numerales (b).
1.2.2. En la actualidad, los demás modelos inversos de la construcción están representados con una frecuencia algo menor que en los siglos XVI — XVII, y algunos ni siquiera se han observado. Por ello, la proporción del modelo principal VNP respecto de los demás, que puede considerarse un indicador de la estabilidad posicional de la construcción, ha disminuido relativamente poco (solo alrededor del 7%).
2.1.0. Además del acusativo de participio, en las construcciones examinadas aquí se emplea una forma participial indeclinable: el gerundio. Conviene observar cómo afecta la inclusión del gerundio en esta construcción a la posición de sus miembros.
En la mayoría de los textos de los siglos XVI — XVII, la forma de gerundio aún no está muy extendida: aparece solo en el 13,5% de todas las construcciones, y en los escritos de algunos autores (por ejemplo, J. Bretkūnas), apenas en el 3,1%. La relación entre los modelos posicionales de las construcciones con gerundio se muestra en la tabla 2.
12. 902
177
Tabla 2
Orden de los miembros de la construcción de gerundio en los siglos XVI—XVII
Modelo posicional | Número de construcciones |% VNP | 257 | 60,5 NVP | 20 | 4,7 NPV | 47 | 11,1 VPN | 40 | 9,4 PVN | 1 | 0,2 VP | 55 | 12,9 PV | 5 | 1,2
2.1.1. El orden de los miembros de la construcción de gerundio es menos estable: el modelo VNP representa aquí apenas algo más de la mitad de todos los ejemplos. En cambio, el modelo binario VP constituye aquí el 12,9%, por lo que es más de diez veces más frecuente que en las construcciones correspondientes con participio. Esta diferencia está relacionada con la naturaleza gramatical del gerundio como forma indeclinable y con las particularidades de su desarrollo: las construcciones binarias fueron uno de los primeros focos de difusión del gerundio; este penetró en ellas antes que en las construcciones con acusativos de sustantivos masculinos y femeninos (en los escritos de J. Bretkūnas y M. Daukša, estas últimas todavía son muy raras)10. He aquí algunos ejemplos de este modelo.
Quien trata con ladrones oye maldiciones y no las denuncia BrB Pat 29,24 (oye maldecir LB). Pues sabes que siempre ha sido así BrB Hiob 20,4 (que siempre ha sucedido así LB). Entendamos... al decir virtudes BrP II 500. Al oír mencionar Galilea | los llamó VEE 209. Y de eso se puede deducir que se salvará con ayuda MT 26411. El hijo... cuando llegó y se acercó a la casa, oyó música y gente bailando ChB Luk 15,25.
2.1.2. En las construcciones ternarias de los textos antiguos, la posición prepuesta del gerundio es más frecuente que la del participio. Como la función atributiva no es propia del gerundio, su posición respecto de N no tenía valor diferenciador y, debido también a la reciente difusión de esta forma, tampoco estaba muy asentada. Cuando se necesitaba subrayar la relación mutua entre las acciones, en los siglos XVI—XVII el gerundio se colocaba con mayor frecuencia que el participio inmediatamente después del verbo. En los «Punktai sakymų» de K. Sirvydas, tales construcciones VPN constituyen aproximadamente un tercio de todos los ejemplos.
Los herejes dicen que Dios siembra cizaña de pecados (powiadaią że śieie Bog kąkol grzechow) SP I 28817. San Crisóstomo responde que por eso lo hizo Cristo | porque los apóstoles eran buenos (że dla tego vczynił Chrystus) SP II 40—41. Si alguien ve pecar a su hermano... ChB I Jon 5,16. Y aquel sobre quien veas descender al Espíritu y permanecer sobre él, ese es... ChB Jon 1,33. Los ángeles santos anuncian a los pastores... el nacimiento del rey RG 2015–18. Después creen en el infierno PK LVII.
10 Cf. autor, Baltistica, IV(2), 1968, p. 197 ss., 201—202.
178
Como vemos, las diferencias posicionales más marcadas entre las construcciones que aquí se analizan, reflejadas en los datos estadísticos, se deben a las distintas características sintácticas de los participios y los gerundios.
2.1.3. La popularidad del modelo inverso NPV (por ejemplo: rožes žydint mátom RG 5463) entre las construcciones con gerundio puede depender, al menos en parte, de factores estilísticos y rítmicos (por ejemplo, en la poesía, donde es mucho más frecuente), y en algunos casos también de la tendencia, favorecida por los originales latinos, a colocar el verbo al final de la oración (por ejemplo, en «Žemčiūga» de S. Vaišnoras, donde NPV representa 26 de las 103 construcciones, es decir, el 23,3%).
2.2.0. En la actualidad, las construcciones de acusativo con gerundios se usan mucho más que las construcciones participiales. También han cambiado algo las relaciones entre sus modelos posicionales.
Los modelos posicionales de las construcciones con gerundio en la lengua actual se establecieron a partir de 1600 construcciones, tomadas principalmente de la literatura, el folclore y la lengua hablada del siglo XX. La tabla 3 muestra la distribución de los ejemplos según los modelos posicionales.
Orden de los miembros de las construcciones con gerundio en la lengua actual
Tabla 3
Modelo posicional | Número de construcciones |% | VNP | 1260 | 79 | VPN | 114 | 7 | NPV | 39 | 2,5 | NVP | 63 | 4 | VP | 120 | 7,5 | PV | 4 | 0,2
2.2.1. La tabla muestra claramente una mayor estabilidad posicional de las construcciones con gerundio. En la actualidad, el modelo principal VNP domina claramente y ocupa un lugar similar al que tiene entre las construcciones participiales. La forma del participio, que era relativamente rara en los escritos antiguos, se ha convertido ahora en la forma estándar y puede sustituir a los participios en todos los casos en que se usan en esta construcción. El peso relativo del modelo binario VP es ahora menor, no porque este modelo haya empezado a usarse con menor frecuencia en general, sino sobre todo porque el gerundio se ha vuelto habitual también en aquellas construcciones (por ejemplo, con acusativos de sustantivos masculinos y femeninos) en las que en el siglo XVI apenas comenzaba a abrirse paso.
2.2.2. La estandarización de las construcciones con gerundio, al parecer, no aumentó, e incluso redujo ligeramente, el porcentaje de casos con el gerundio en posición preverbial (9,4: 7,01). Aunque la posición posverbal del gerundio (a diferencia de la del participio) es irrelevante para su función sintáctica, está condicionada por la tendencia general del lituano a colocar el miembro predicativo después del miembro sujeto. Por ello, desde el punto de vista de la lengua actual, las construcciones con gerundio preverbal son tan inversas como los enunciados en los que el verbo va después del sujeto en nominativo (cf.: matau einant brolį ir matau: eina brolis). La relación entre la estabilidad del modelo posicional y el alcance de uso de la construcción ya se había observado al analizar los ejemplos antiguos con participios (cf. 1.1.8.); en parte, puede
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Orden de los miembros de las construcciones de acusativo con participio en los siglos XVI–XVII
Modelo posicional | MŽ | Vln | VĖE | BrB ST | BrB NT | BrP | BrGD | DP | PK | WP (išt.) | MT | MP | PsD | SP | SIG | KN | SE | MKr | CbB | Ev | RG | KM | Número total |% | VNP | 12 | 3 | 54 | 873 | 243 | 637 | 8 | 92 | 7 | 2 | 162 | 30 | 8 | 49 | 15 | 4 | 44 | 1 | 55 | 21 | 11 | 1 | 2332 | 84,9 | NVP | 3 | – | 5 | 15 | 22 | 30 | – | 33 | – | 1 | 18 | 12 | 1 | 4 | 5 | 1 | 3 | 1 | 3 | 1 | 4 | 1 | 160 | 5,8 | NPV | 3 | 1 | – | 11 | 2 | 27 | – | 11 | 1 | 1 | 36 | 2 | 1 | 1 | 5 | 3 | 9 | 1 | 1 | 1 | 3 | – | 116 | 4,2 | VPN | – | 3 | 1 | 6 | 5 | 16 | – | 6 | 2 | – | 11 | 6 | 1 | 10 | 1 | 6 | 2 | 1 | 1 | 1 | 1 | – | 75 | 2,7 | PNV | – | – | 1 | – | 1 | 1 | – | 1 | – | – | – | – | – | – | 3 | 1 | 1 | – | 1 | – | 2 | 1 | 12 | 0,4 | PVN | – | – | – | – | – | 1 | – | – | – | 1 | – | – | 1 | 1 | – | – | – | – | – | – | 1 | – | 3 | 0,1 | VP | – | – | 3 | 3 | 10 | 6 | 2 | 9 | 1 | 1 | 1 | – | 1 | 5 | 2 | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 | – | 45 | 0,6 | PV | – | – | – | – | – | 1 | – | – | – | – | 1 | – | – | 1 | – | – | 1 | – | – | – | 2 | 1 | 5 | 0,2
Relación entre el orden de los miembros de las construcciones participiales y gerundivas
Tabla 5 (resumen)
Modelo posicional | En los textos de los siglos XVI–XVII | En la lengua actual | construcciones con participio | construcciones con gerundio | construcciones con participio | construcciones con gerundio | número |% | número |% | número |% | número |% | VNP | 2332 | 84,9 | 257 | 60,5 | 795 | 79,5 | 1260 | 79 | NVP | 160 | 5,8 | 20 | 4,7 | 50 | 5 | 63 | 4 | NPV | 116 | 4,2 | 47 | 11,1 | 10 | 1 | 39 | 2,5 | VPN | 75 | 2,7 | 40 | 9,4 | 140 | 14 | 114 | 7 | PNV | 12 | 0,4 | — | — | — | — | — | — | PVN | 3 | 0,1 | 1 | 0,2 | — | — | — | — | VP | 45 | 1,6 | 55 | 12,9 | 5 | 0,5 | 120 | 7,5 | PV | 5 | 0,2 | 5 | 1,2 | — | — | 4 | 0,2
explicar esa circunstancia, extraña a primera vista, de que el porcentaje de casos preposicionales VPN entre los ejemplos con gerundios resultara ser menor que entre los ejemplos con participios.
Conclusiones
1. El modelo posicional predominante de acusativo con participio, VNP, está condicionado por las tendencias generales del orden de palabras en lituano (la posición del acusativo objeto y del miembro predicativo en la oración). La posposición del participio, constatada en el 95% de las construcciones halladas en textos de los siglos XVI–XVII, refleja la relación semipredicativa entre las formas acusativas del sustantivo y del participio.
Los demás modelos posicionales dependen de la estructura de la oración o del contexto más amplio, de la composición léxica, o bien están marcados estilísticamente; por tanto, deben considerarse inversivos.
2. Las principales diferencias posicionales de las construcciones con gerundio en los textos antiguos (un orden de palabras más libre y una frecuencia mucho mayor del modelo binario VP) se explican por las características sintácticas del gerundio y por su difusión aún relativamente limitada en combinaciones con el acusativo.
3. El aumento de la estabilidad posicional de las construcciones gerundivas observado durante el período de la tradición escrita está relacionado con la expansión de su ámbito de uso.
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4. El orden de los miembros de las construcciones de acusativo con participio (gerundio) está motivado sintácticamente. La distribución de los modelos posicionales en dos cortes sincrónicos (en la lengua de los siglos XVI—XVII y del siglo XX) refleja las tendencias generales de desarrollo de la construcción.
В. АМБРАЗАС
MODELOS POSICIONALES DEL ACUSATIVO CON PARTICIPIO (ACCUSATIVUS CUM PARTICIPIO) EN LITUANO
Resumen
A partir de un estudio estadístico y de la comparación de datos de la escritura lituana antigua y de la lengua moderna, se examinan las relaciones entre los modelos posicionales de la construcción de acusativo con participio o gerundio (accusativus cum participio). En esta construcción, el verbo (V) rige el caso acusativo del nombre (N) y el participio (P), que están unidos entre sí por una relación semipredicativa bidireccional.
La posición de los tres miembros principales de la construcción está motivada sintácticamente. La función semipredicativa del participio está determinada en gran medida por su posición pospuesta con respecto al nombre, establecida en el 95% de los giros de los textos de los siglos XVI y XVII y en el 86% de los casos en la lengua moderna. En los raros casos en que el participio ocupa una posición antepuesta, su función semipredicativa se señala mediante otros rasgos estructurales (su vínculo con un pronombre o con una combinación de pronombre y nombre), por la naturaleza de su relación con el verbo (la imposibilidad de considerar el nombre como objeto directo de la acción verbal) o queda sintácticamente indeterminada.
El modelo posicional principal de la construcción VNP se basa en las tendencias generales de la oración lituana: la posición pospuesta predominante del acusativo objeto con respecto al verbo y la posición pospuesta del miembro predicativo con respecto al sujeto. Los demás modelos están condicionados por determinadas características estructurales y semánticas del entorno (contexto) o tienen un valor estilístico marcado.
Las construcciones con una forma participial invariable en -nt o -us (gerundio), que en los textos de los siglos XVI—XVII constituyen solo el 13% de todos los giros con acusativo, se caracterizan por un orden de palabras más libre y una mayor productividad del modelo bivalente VP. Estas diferencias se deben a las características gramaticales de la forma de gerundio (la ausencia de concordancia y de función atributiva), así como a su difusión temprana precisamente en giros bivalentes.
Al comparar las construcciones de la lengua lituana antigua con las de la lengua moderna, se observa un aumento de la estabilidad posicional de los giros con gerundio, que ahora ocupa en la mayoría de los casos el lugar de las formas declinables del participio. Por otro lado, entre las construcciones con formas declinables del participio aumenta el número de giros con el participio antepuesto (VPN). Estos datos indican una relación directa entre la estabilidad posicional y la difusión del giro estudiado. Como actualmente el uso de las construcciones con formas declinables del participio se limita a los casos en que el nombre es objeto directo del verbo, el aumento de construcciones con el participio antepuesto puede explicarse por la influencia del giro atributivo correspondiente. Así, los cambios en las relaciones entre los modelos posicionales reflejan las tendencias generales de desarrollo de la estructura del acusativo con participio durante el periodo de la tradición escrita de la lengua lituana.
Los datos estadísticos sobre los modelos posicionales del acusativo con participio y sus relaciones se presentan en las tablas n.º 1—5.