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Indeks – słownik do „Daukšos Postilė“. Opracował Czesław Kudzinowski. Tom I (A–N). VI+543 p. Tom II (O–Ž), 527 p. Poznań, 1977

Zigmas Zinkevičius

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En los distritos (Zarasai, Ignalina, Švenčionys, etc.), donde desde antiguo vive un número considerable de rusos y personas de otras nacionalidades, se observan dos tendencias: 1) la formación de un bilingüismo lituano-ruso socialmente activo y 2) una demanda social relativamente reducida de bilingüismo ruso-lituano activo. Estas tendencias se deben a que, en los distritos de composición nacional mixta, el ruso funciona ampliamente como medio de comunicación entre las nacionalidades. Aprenden lituano aquellos rusos que viven en la república desde hace más tiempo y lo necesitan en su trabajo y sus actividades. Los rusos —habitantes de zonas rurales— son quienes más necesitan el lituano. En la república, el conocimiento del lituano entre los habitantes de nacionalidad rusa es, en general, inversamente proporcional a la densidad de población rusa. En los distritos donde el porcentaje de habitantes rusos es elevado, el conocimiento del lituano es escaso. Así, según los datos del censo de 1970, en el distrito de Zarasai los habitantes rusos representan el 20,3%, pero solo el 41,1% sabe lituano. En cambio, en el distrito de Šiauliai, donde los habitantes de nacionalidad rusa apenas representan el 3,1% del total, el 71% de las personas de nacionalidad rusa sabe lituano. También se observa cierta regularidad cuando los bilingües determinan cuál es su lengua materna. Si en la familia se usa una sola lengua, los informantes de todas las nacionalidades (lituanos, rusos, polacos, etc.) consideran lengua materna la de su propia nacionalidad; en cambio, en el caso de los informantes de familias mixtas, la lengua materna a menudo no coincide con la lengua de su nacionalidad. V. Michalčenko distingue acertadamente entre el dominio de una segunda lengua y su uso en las distintas esferas de la vida. Las generaciones más jóvenes y de mediana edad de los habitantes de la república estudiaron ruso en la escuela, por lo que cabe suponer que la mayoría de los lituanos domina el ruso en mayor o menor medida. Pero la situación es muy distinta en cuanto a su uso. El bilingüismo lituano-ruso es socialmente activo solo bajo ciertas condiciones étnicas (un porcentaje elevado de habitantes rusos y de otras nacionalidades). Aquí se usa el ruso como medio de comunicación entre personas de distintas nacionalidades; además, se lee literatura especializada en esta lengua, que también se utiliza en la radio, la televisión y la prensa. El bilingüismo lituano-ruso socialmente activo es característico de los centros industriales de la república y de algunos distritos (Šalčininkai, Vilnius, Švenčionys, etc.). El resto de los habitantes de la república conoce peor el ruso; por tanto, aquí su uso es más pasivo, y el aprendizaje escolar puede no verse respaldado por la comunicación cotidiana. Por eso, en casos semejantes solo se puede hablar de bilingüismo en un sentido muy relativo. Simas Karaliūnas Indeks – słownik do „Daukšos Postilė“. Opracował Czesław Kudzinowski. Tom I (A – N), VI + 543 p. Tom II (O – Ž), 527 p. Poznań, 1977. La postilla de 1599 de Mikalojus Daukša es uno de los monumentos más importantes de la antigua literatura lituana. Debido a la corrección de su lengua, la riqueza de su vocabulario y, en particular, la indicación de la posición del acento, los lingüistas utilizan ampliamente los datos de este libro no solo en los estudios lituanísticos, sino también, en general, en los trabajos indoeuropeísticos. El lingüista polaco Czesław Kudzinowski ha facilitado ahora el acceso de los investigadores a esos datos: ha publicado un amplio índice-diccionario en dos tomos (¡nada menos que 1076 páginas!), en el que se registran todas las palabras de la postilla de Daukša y sus formas. El profesor de la Universidad de Poznań C. Kudzinowski es un reconocido baltista polaco. Se graduó en 1935 en la Universidad de Vilnius, donde estudió lingüística indoeuropea comparada. Entre 1935 y 1937 se especializó en lingüística fino-ugria en Helsinki y, entre 1937 y 1939, en Budapest, donde defendió su tesis doctoral en filología («Sistema de los sonidos del finés»). Mientras vivía y estudiaba en Vilnius, aprendió lituano y se incorporó a la investigación de diversos problemas de la lingüística báltica. En 1958, junto con otros lingüistas polacos, publicó el texto del «Nuevo Testamento» basándose en el manuscrito de la traducción de la Biblia de S. Chilinskas conservado en el Museo Británico de Londres. Ha preparado para su publicación el tomo 53 de las obras del etnógrafo y folclorista polaco O. Kolberg. 188 («Litwa», 1966), dedicada a los estudios lituanos. Publicó artículos sobre los préstamos de las lenguas eslavas en lituano, sobre los baltismos en su dialecto polaco natal (nació en 1908 en Wodzilówka, voivodato de Białystok) y escribió sobre otras cuestiones de estudios bálticos y lituanos. Č. Kudzinovskis cuenta con una considerable experiencia en la elaboración de índices-diccionarios. En general, es pionero en este tipo de trabajos de estudios lituanos. En 1964 apareció el índice del «Nuevo Testamento» de S. Chilinsko, preparado por él1, que recibió una valoración positiva en nuestra prensa lingüística2. El índice que ahora se reseña es una obra incomparablemente más extensa (unas seis veces mayor) y se diferencia además de aquel en que aquí también se indica el significado de las palabras incorporadas al índice. El autor del índice se interesó por la postilla de Daukša ya en 1947, cuando en Polonia se conmemoraba el 350.º aniversario de J. Vujeko. A propuesta del profesor J. Otrembski, Č. Kudzinovskis había previsto publicar, para las necesidades de la investigación, una nueva edición de la versión polaca de 1596 de la postilla de J. Vujeko, a partir de la cual tradujo M. Daukša. Aunque esa edición no llegó a aparecer, el trabajo realizado no fue en vano. Al tener a mano los textos de J. Vujeko, Č. Kudzinovskis pudo elaborar no un índice corriente de la postilla de Daukša, sino un índice-diccionario (con indicación del significado de las palabras). Esto elevó enormemente el valor de la obra. El compilador realizó una labor ingente: registró minuciosamente todas las palabras utilizadas en la postilla de Daukša; al cotejarlas con el original de J. Vujeko, determinó sus significados; y presentó todas las formas empleadas de cada palabra. Esta es la obra de toda una vida de Č. Kudzinovskis, una especie de enciclopedia lingüística de la postilla de Daukša que se convertirá en un libro de consulta imprescindible para todo especialista en estudios bálticos. Esta obra será útil no solo a los investigadores del léxico, sino también a otros especialistas. Será de gran provecho para los estudios morfológicos (¡se han registrado todas las formas de las palabras!), las investigaciones de fonética histórica (compárese *a viršumi o tirtį, datos importantes de Daukša sobre kopėčia <1, kapica, mandotas <1. mandat, la prótesis vocálica en las palabras cimentorius ‘1. cmyntarz’, elemožina ‘1. jałmużna’), la dialectología histórica (compárese lytelius ‘lituano’, pabanga ‘final’) y, en general, la historia de la lengua lituana (compárense las palabras pekus, penukšlas, velinas, siela ‘conciencia’, sokoras ‘azúcar’, etc.). El trabajo de Č. Kudzinovskis revela la extraordinaria riqueza léxica de la postilla de Daukša: el índice-diccionario tiene casi el doble de páginas que la propia postilla de Daukša. Aunque Daukša, como muchos otros traductores de su época, siguió el principio de la traducción literal, se esforzó deliberadamente por diversificar el lenguaje de su traducción y enriquecer su vocabulario. Había razones de peso para ello. Para adaptarse a los clérigos de entonces, que sabían poco o nada de lituano, empleó profusamente paralelismos léxicos: presentaba en pares una palabra prestada y otra lituana. Muchos paralelismos surgieron del deseo de Daukša de agradar a los hablantes de distintos dialectos y de que todos lo comprendieran correctamente. Pero cabe subrayar que solo una parte de los llamados paralelismos está formada por palabras de significado completamente idéntico, sin matices estilísticos ni diferencias de significado. Por ejemplo, junto a pares como žvevys || žuk-lijas, išgydyti || išvaistyti, encontramos muchos como šapelis || šiaudelis, arklys || žirgas || kuinas, etc. A menudo Daukša ofrece varios equivalentes lituanos, con distintos matices estilísticos, para una sola palabra del original. Por ejemplo, al vargsas lo llama bėdulis, benamis, nuvargęs, pavargėlis, pavargulis, pavargęs, rudulis, vargeta. Así pues, Daukša no se conformaba con las palabras descoloridas y excesivamente generales del original, sino que buscaba equivalentes lituanos más precisos, que expresaran mejor aquello de lo que se hablaba. Lamentablemente, el compilador del índice-diccionario no comprendió ni valoró debidamente los esfuerzos de Daukša. Así lo demuestra, entre otras cosas, la afirmación de la introducción según la cual Daukša empleaba sinónimos a menudo «bez widocznej potrzeby». Los equivalentes polacos de Vujeko que presenta el índice-diccionario en lugar de definiciones del significado de las palabras, como es natural, no pueden transmitir todos esos matices de significado y, a menudo, ni siquiera son en absoluto 1 Biblia litewska Chylińskiego. Nowy testament. Tom III — indeks. Wydał Czesław Kudzinowski. Poznań, 1964, VIII+169 p. 2 Véase la reseña de V. Žulys: Baltistica, t. I (1), pp. 88–91. 189 no son equivalentes a las palabras de Daukša, pues difieren de ellas tanto en la forma (por ejemplo, tulkas – wielu) como en el significado (por ejemplo, šionai – dziś). A pesar de ello, la inclusión de los equivalentes del original polaco merece una valoración muy positiva: de este modo, Č. Kudzinovskis prestó un gran servicio a los investigadores, ya que el original no está prácticamente al alcance de muchos. En la bibliografía lingüística, hace ya varias décadas que se empezó a dudar de que Daukša hubiera traducido por sí solo toda la postilla3. La base de tales dudas eran las formas y palabras existentes de distintos dialectos, así como la acentuación desigual. Č. Kudzinovskis también tiende a sostener esta opinión y aduce además los siguientes argumentos: 1) solo a partir de la p. 512 se representa la vocal e con las letras ia; 2) nes se usa solo en las pp. 175–254, mientras que nesa aparece en las pp. 199–252; 3) ė solo se encuentra al comienzo del libro; desde la p. 495, aparece esporádicamente; 4) v aparece solo al comienzo de los capítulos; 5) Wieszpats solo hasta la p. 69; después, Wieszpatis. Sin embargo, estos argumentos, como otros similares formulados anteriormente, no son convincentes. Variaciones lingüísticas de esta índole pueden darse también en la obra de una sola persona. La variación ortográfica y la alternancia de ciertos elementos son características asimismo de otros libros de aquella época, incluidos los preparados sin duda por una sola persona. En la portada de la postilla se señala a Daukša como traductor. En ambos prólogos (el latino y el polaco), él presenta la traducción como obra propia. No se menciona en ninguna parte a ningún otro traductor ni colaborador, y es dudoso que pudiera haberlos en aquella época. Por otra parte, las inconsistencias y contradicciones lingüísticas pueden explicarse en muchos casos por el deseo de Daukša de agradar a un círculo más amplio de lectores: tanto a los aukštaičiai como a los žemaičiai4. Los principios mismos de elaboración del índice-diccionario están bien meditados por Č. Kudzinovskis. El compilador procuró organizar la publicación de manera que resultara más cómoda para el lector. La estructura de la obra es sencilla: bajo la palabra lema, escrita con mayúscula inicial, se indica sin signo de puntuación alguno su significado o, más exactamente, el equivalente polaco de J. Vujek; a continuación, también sin signos de puntuación, se enumeran en cierto orden las formas de esa palabra empleadas por Daukša y las cifras que indican sus referencias. Todo resulta evidente y claro. El compilador no recargó el texto con abreviaturas, comas y otros signos, como exigirían las normas. En una obra de esta índole, todo ello sería realmente innecesario, dificultaría su consulta y aumentaría considerablemente la extensión del libro. El compilador presenta la forma de la palabra lema con prudencia e incluso con excesiva cautela. Si Daukša empleó de una palabra solo formas plurales, por lo general (aunque no siempre) se ofrece el nominativo plural, por ejemplo, bromos, ponios. Si solo hay ejemplos del género femenino, a menudo se ofrece el nominativo femenino, por ejemplo, burnotina, darbinga, prieteliškos. A veces la forma femenina aparece en una entrada aparte y otras veces ambas formas se reúnen en una sola entrada, por ejemplo, bursinykė junto a bursinykas, pero draugėtarnis, -ė (= draugi atarnis, -ė). Incluso el genitivo lituano se eleva a lema en lugar del adjetivo polaco (por ejemplo, gyvatės ‘wężowski’, užmarių ‘zamorski’); a veces también se usa como lema una forma pronominal del adjetivo cuando no aparece la forma simple correspondiente (por ejemplo, rodnasis). También se consignan por separado las formas reflexivas de los verbos, por ejemplo, draskytis junto a draskyti, drūtintis junto a drūtinti, gadintis junto a gadinti. Parece que en todos estos casos el compilador se excedió. Bastaría con distinguir las formas indicadas solo dentro del grupo de formas gramaticales. Al igual que en el índice del «Nuevo Testamento» de S. Chilinskis, el compilador acercó artificialmente las palabras lema a la lengua estándar actual. Al hacerlo, no tuvo en cuenta las particularidades fonéticas de la lengua de Daukša ni las morfológicas. Así, sustituyó el prefijo ata- por el actual ati-; por tanto, en lugar de las formas de Daukša ataduoti, atadengti, puso como lemas atiduoti, atidengti. En lugar de las variantes de la preposición ing, in, puso la forma actual į (aunque 3 Žr. Būga K. Rinktiniai raštai. V., 1961, t. III, p. 331; Gerullis J. Senieji lietuvių skaitymai. K., 1927, p. 124; Gerullis G. Baltica. – AfSlPh, t. XXXIX, p. 52; Tangl E. Der Accusativus und Nominativus cum Participio im Altlitauischen. Weimar, 1928, p. 21 tt. 4 Véase también Skardžius P. Daukša, el primer creador de la lengua estándar en la Gran Lituania. – APh, t. IV, pp. 7–19; Lebedys J. Mikalojus Daukša. V., 1963, p. 231 y ss. 190 Daukša no empleó en absoluto esta forma), en lugar de antras liekas, trečias liekas y así sucesivamente: dvyliktas, tryliktas; en lugar de šešios dešimtys, trys dešimtys y así sucesivamente: šešiasdešimt (¡sic!), trisdešimt. El compilador a menudo no tuvo en cuenta la vocal de enlace en los compuestos de Daukša (por ejemplo, incluyó vienširdžiai en lugar de vienaširdžiai), la posición de la partícula reflexiva en los verbos prefijados (por ejemplo, susizadėti, prisivakaravus en lugar de sužadėtis, privakaravusi), las formas arcaicas más plenas (por ejemplo, en lugar de velinas, visokias encontramos velnias, visoks), y la pertenencia de una palabra a otro paradigma (por ejemplo, el amžias de Daukša se sustituyó por el actual amžius. Presentamos más ejemplos variados de sustituciones (el primer miembro de cada pareja es un dato lingüístico de Daukša y el segundo, la forma lema del índice): vienarkas→vieneriokas (¡sic!), žvaizdė→žvaigždė, (ne)seniai→(ne)senai, gandžiaus→gandžia, istorija→istorija, byskupas→vyskupas, biedna→bėdna, lilija→lelija, pardostė→pardoustė, pemukšlas→peniukšlas. Compárense los nombres propios (se presentan al final de la publicación): Grekai→Graikai, Krokavas→Krokuva, Poznania→Poznanė. Sin embargo, este procedimiento no se aplica de manera uniforme. Así, en lugar del sufijo de la lengua común -ininkas, por lo general conservó el -inyką de Daukša (y acertó al hacerlo), pero también encontramos ūkininkavimas, vietininkavimas (con -inink-; Daukša solo tiene -ink-). Junto a velnias incluyó velinuva; junto a kaznadėja (en lugar del -ieja de Daukša), kozmadzieją (como en Daukša); junto a pražiošti (en lugar de -žosti), žosmė (como en Daukša). Compárense también Macedonai ‘macedonios’, Rymas ‘Roma’, frente a Graikija (Daukša solo tiene Grecija). Daukša no empleó ninguno de los sustitutos aquí señalados. Son formas ajenas a su lengua. Este modo de presentar las formas en el índice resulta práctico para los lingüistas que no conocen la lengua de Daukša o buscan tal o cual palabra (lexicógrafos, lexicólogos), pero no es adecuado para quienes estudian la lengua de Daukša, pues nivela en exceso sus rasgos característicos. Estos solo se presentan dentro de los artículos. El compilador simplificó aún más la diversidad de la lengua de Daukša al destacar como lema solo una de varias formas alternantes existentes, por lo general la más cercana a la norma de la lengua común; por ejemplo, del doblete arba || alba destacó únicamente arba; de bet || beti || bat, solo bet; de persona || persuna (persūna?), solo persona; de šėtonas || šatonas || satonas, solo šėtonas; de žmogus || žmuo, solo žmogus. Fundió en un solo artículo visagalis y visagalis (bajo visagalis). Las variantes más largas no se distinguen de las más cortas; por ejemplo (entre paréntesis se indica la forma elegida como lema): iki || ik (iki), jis || jisai (jis), jogi || jog (jog), mažai || maža || mažu || maž (mažai), neg || negu (neg), nes || nesa (nes), net || nete (net), nug || nugi (nug), pagal || pagalai (pagal), pats || patis || patsai || patsai (pats), pent || pen (pent), tada || tad (tada), tarp || tarpu (tarp), tas || tasai || tasiau (tas), vienaip || vienaipo (vienaip), viešpats || viešpatis (viešpats). En la mayoría de los casos no se destacan por separado las variantes más largas con la partícula g(i), por ejemplo, drinag (solo aparece drin), jukai (juk), kanag (kana), kodrinag (kodrin), norintig (norint), nuog, nug, nog (nuo), prieg (y también pri, consignado bajo la variante prie, que Daukša no emplea en absoluto), teipag, teipagu, teipajag, teipjau, teipaug, teipog, teipogu y otras (todas consignadas bajo taip, forma ajena a Daukša), vienoking (vienoki). En cambio, jeig, kadaig y kaipog se destacan por separado junto a jei, kada y kaip. Compárese también la fusión de variantes de nombres propios (por lo general, se destaca la que más recuerda al equivalente polaco, indicada entre paréntesis): Abrahamas || Abromas (Abrahamas), Barnaba || Barnabas (Barnaba), Christus || Kristus (Christus), Eva || Jeva (Eva), Izidorius || Isodoras (Izidoras —forma ajena a Daukša—), Jobas || Jonas (Jobas), Jokūbas || Jakoboas (Jokūbas), Judošius || Judas (Judošius), Saulas || Saulius (Saulas), ¡e incluso Vengrai || Ungarai (Vengrai)! Es comprensible que, en algunos casos, al compilador le hubiera resultado difícil determinar la forma básica de una palabra empleada por Daukša; por ejemplo, reconstruir el nominativo del nombre de China a partir del loc. pl. Synos 91₃₀ (Sina, Sinos?). Sin embargo, habría podido añadir un signo de interrogación a esas reconstrucciones. A las formas muy distintas de las actuales se les podrían haber añadido remisiones a las formas modernas. También habría sido útil emplear remisiones para destacar variantes cercanas. Hay que decir que el compilador evita por completo las remisiones; son 191 bastante escasas. Un uso más amplio de las remisiones habría permitido satisfacer las necesidades no solo de los lexicógrafos, sino también de quienes estudian la lengua de Daukša. Sería muy útil una descripción más amplia y detallada de la estructura del índice-diccionario, que facilitara su uso al lector. Habría sido necesario, al menos, justificar los principios más importantes de elaboración del índice-diccionario. Quizá así se habría podido evitar al menos parte de las objeciones aquí expuestas. Unas cuantas observaciones más sobre el tratamiento de algunas formas de la lengua de Daukša. El compilador presenta como lemas, por ejemplo, dangujejis, dienojejis, žemėjejis, pragarejis, viduryejis⁵, viršujejis y otras. Debería escribirse dangujejis, dienojejis, žemėjejis, pragarejis, viduryejis, viršujejis… Así lo indican tanto el origen de estas formas (compárese la forma dialectal žemaitia de formación similar, con pronombre definido, loc. sg. m. baltamėjė ‘en el blanco’), como la ortografía de Daukša. No siempre se logró distinguir el sufijo -ymas de -imas; compárense išdraskimas junto a papiktymas, sumišymas. En lugar de išlepęs, juodkunigai, pasimėgti, paspalytas, prisiegti, treškšti, žėkas, žiegorius, Laurinas, Mednikai, Pilipas, Salamonas debería figurar išlepęs (compárese la grafía dialectal de Daukša, gen. sg. išzlāpusio 167₁₈), juodaknygiai (¡!), pasimėgti, paspalitas, prisiekti, treškšti, žėkas, žiegorius, Laurynas, Mednykai, Pilypas, Saliamonas. También hay alguna que otra errata, por ejemplo, en lugar de los lemas apsipausyti, binges, įsakymas, išsiūsti, kalinėjs, parsiūsti, pebausti, pelėda, prizopostyjimas, susesti, sutaryti, sužėlesi, takotojas, sirijiškas deberían figurar apsipjaustyti (apsipjaustyti), binges, įsakymas, išsiūsti, kalinėjs, parsiūsti, perbausti, pelėda, prizopostyjimas, susėsti, sutaryti, sužėlusi, tykotojas, sirijiškas. En trabajos de este tipo suele ser muy difícil evitar ciertos defectos e imprecisiones. Pero eso no es lo que determina el valor de la publicación. Lo más importante es que, gracias a C. Kudzinovskis, los investigadores dispondrán ahora del registro de todas las palabras de la Postilla de Daukša y de todas sus formas, y ya no tendrán que buscar por toda la Postilla una u otra palabra o alguna forma concreta. C. Kudzinovskis ha realizado una labor verdaderamente considerable y muy necesaria. Todos debemos estarle agradecidos por ello. Es una publicación impresionante y un ejemplo para todos nosotros, que nos anima a emprender la elaboración de índices-diccionarios de otros monumentos de la lengua lituana. Zigmas Zinkevičius 5 Junto a f. naktijeja (con -ij-), el dialecto de Daukša también podría haber tenido -ij- en vez de -yj-; compárese el loc. sg. dialectal naktį ‘en la noche’. Sin embargo, el compilador debería haber usado formas del mismo tipo. 192