Dėl sociolingvistinio Vilniaus lietuvių šnekamosios kalbos statuso
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SOCIALINĖS LINGVISTIKOS PROBLEMOS LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XIX (1979)
Laima GRUMADIENĖ
SOBRE EL ESTATUS SOCIOLINGÜÍSTICO DE LA LENGUA HABLADA LITUANA DE VILNA
Con la expansión y diversificación de las formas de comunicación de masas, la intensificación de la educación y la formación generalizadas, el problema de la lengua hablada literaria cobró mayor actualidad y cambió el alcance de la influencia de la lengua escrita y hablada. La creciente importancia de la lengua hablada hizo necesario dominar masivamente una lengua hablada literaria unificada. En nuestra república existen condiciones favorables para resolver con éxito esta tarea: la preparación de gramáticas y diccionarios académicos del lituano, la mejora continua de los libros de texto escolares y de la metodología docente, la labor de la Comisión de la Lengua, las publicaciones periódicas y ocasionales sobre cultura lingüística, las secciones lingüísticas de la prensa, los programas de radio y televisión y las conferencias sobre cuestiones lingüísticas.
Sin embargo, cada vez surgen más cuestiones prácticas y teóricas sobre la lengua hablada literaria lituana. Ante todo, no todos entienden este concepto de la misma manera. Por eso no existe una respuesta única y universalmente aceptada a las preguntas de quién habla en lengua literaria, cuándo y dónde se habla.
Las lenguas habladas literarias de distintos idiomas están sujetas a requisitos diferentes. La lingüista O. Lapteva (1976, 5), tras revisar la bibliografía científica sobre la lengua hablada rusa, señala que el estatus lingüístico de esta como fenómeno de la lengua literaria está más o menos establecido: es la lengua cotidiana de los habitantes instruidos de los centros culturales. La relativa uniformidad de la norma lingüística también puede explicarse por el hecho de que la lengua literaria rusa se formó sobre la base de la lengua hablada de la ciudad de Moscú y sus alrededores, aunque recibió una gran influencia tanto de los dialectos rusos del norte como de los del este [Котков С. И., 1974, 31]. Se distinguen dos variantes de la norma actual de la lengua literaria rusa: la lengua hablada de Moscú y la de Leningrado [Вербицкая Л. А., 1976, 71]. Las lenguas literarias de algunos pueblos tienen incluso varias variantes. Por ejemplo, el romanche de Suiza, una de las cuatro lenguas nacionales que se hablan en el país, cuenta además con seis variantes de su forma literaria [Бородина М. А., 1973, 11]. El hecho de que esta lengua carezca de una norma unificada se explica también por la ausencia de un centro cultural y económico romanche [Степанов Г. В., 1976, 124]. También en Albania se distinguen dos variantes de la lengua literaria, cuyas bases lingüísticas son dos dialectos distintos [Десницкая А. В., 1960, 22]. La diferenciación de las variantes de la lengua literaria noruega (riksmål y landsmål) se explica porque, en la lucha por unificar las formas escrita y hablada, se siguieron dos caminos distintos [Стеблин-Каменский М. И., 1953, 78].
La lengua literaria lituana no tiene varias variantes de igual rango. Al formar nuestra lengua literaria, se siguió el principio de normalización propuesto por J. Jablonskis: no mezclar elementos de distintos dialectos [Piročkinas A., 1977, 100]. Aunque el sistema fonológico del dialecto sobre cuya base se forma la lengua literaria solo sirve de modelo para las normas de pronunciación en la etapa inicial de creación de la lengua literaria [Palionis J., 1976, 36], las normas de pronunciación de la lengua literaria lituana actual difieren relativamente poco del sistema fonológico del dialecto de los aukštaitianos occidentales [Pakerys A., Pupkis A., 1976]. Esta circunstancia constituye un obstáculo difícil de superar para los hablantes de otros dialectos.
Conviene prestar atención a la relación e interacción entre la codificación lingüística, la norma y el uso. El problema de las distintas normas lingüísticas se trata en lingüística de manera bastante dispar—
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miškai. Palyginti išsami šio klausimo apžvalga pateikta L. Verbickajos (1976, 5—19) darbe, skirtame rusų literatūrinės kalbos tarčiai. Pastaruoju metu lituanistai paprastai laikosi nuomonės, kad kodifikacija yra „mokslinis literatūrinės kalbos normų aprašymas bei susisteminimas, taip pat tam tikrų kalbos (ir rašybos) lyčių tikimo normai nustatymas“ [Palionis J., 1976, 44], kad „literatūrinės kalbos norma — tai literatūrinėje kalboje tam tikru metu tvirtai prigijusi ir visų arba bent daugelio jos vartotojų aprobuota kalbos lytis“, o „literatūrinės kalbos vartosenoje gali būti (ir paprastai būna) daugiau ar mažiau ir nenorminių, individualių, okazionalinių reiškinių, atskirų šios kalbos vartotojų susidarytų ar iš kitų kalbos tipų patekusių, bet plačiau nepaplitusių literatūrinėje kalboje ir netapusių jos norma“ (ten pat, 33). Pakitimai vartosenoje tam tikra prasme veikia normą, o pastaroji — kodifikaciją.
El uso cambia por muchas razones. La diferenciación social, funcional y territorial de la lengua reviste aquí gran importancia. Todo ello da lugar a la variación y a la variabilidad lingüísticas. En la lengua literaria son posibles los siguientes tipos de variación: modificaciones sociales, variación estilística funcional, variación estilística genérica, variación espacial (o territorial) y variación temporal [Гухман М. М., 1977, 6].
La estratificación social de la lengua es una consecuencia necesaria del desarrollo de las sociedades de clases. La diferenciación social de la lengua se debe a que esta debe cumplir, ante todo, su función comunicativa en la interacción de determinados grupos de personas pertenecientes a una estructura social concreta. Esas personas han alcanzado cierto nivel de cultura material y espiritual, que determina su dominio de la lengua, su orientación valorativa y su actitud social.
Si la estratificación social de la lengua en nuestra sociedad se vuelve menos marcada al desaparecer las fronteras entre clases, la diferenciación estilística funcional de la lengua no tiende a desaparecer, ya que, a medida que se amplían las esferas de actividad social, aumenta la necesidad de recursos expresivos lingüísticos específicos.
La diferenciación territorial de la lengua está desapareciendo y los dialectos ceden rápidamente su lugar a la lengua literaria [Zinkevičius Z., 1966, 17—22]; sin embargo, el período de transición se caracteriza por diversos semidialectos carentes de sistematicidad. Los semidialectos surgen tanto en el campo como en la ciudad. V. Sobinikova (1975, 7), investigadora del habla de Vorónezh, plantea la hipótesis de que los habitantes urbanos que hace poco dejaron el campo y se encuentran en un nuevo entorno lingüístico hablan lo que se denomina un semidialecto, en el que los rasgos dialectales se realizan de forma tanto menos sistemática cuanto más se alejan de la base dialectal. Esto podría explicarse en parte mediante las «reglas verticales» de la sociolingüista estadounidense S. Ervin-Tripp (1971, 58). Según estas, el cambio del uso de una variedad lingüística al de otra se explica por reglas verticales de combinación entre los elementos lingüísticos; esto significa que, al emplear el léxico de otra variedad lingüística, se emplean también su morfología, fonética, etc. El cambio puede ser total, cuando se respetan las reglas verticales en todos los casos, o parcial, cuando se cambia, por ejemplo, solo en el nivel léxico. También importa si las reglas se siguen automáticamente: cuanto más automático es este cambio, más uniforme resulta. El automatismo depende directamente de la frecuencia de uso de los elementos lingüísticos.
La etapa actual de desarrollo de las lenguas desarrolladas se caracteriza por la estratificación social y territorial. Según algunos investigadores del inglés actual, la estructura de esta lengua puede representarse esquemáticamente como una pirámide cuyo corte horizontal reflejaría la diferenciación territorial de la lengua y el vertical, la social. La base de la pirámide correspondería al habla de los trabajadores mal remunerados, caracterizada por una gran diferenciación territorial. En la cúspide, donde la división territorial deja de ser perceptible, se representarían las variantes habladas de Oxford y Cambridge, que apenas se diferencian entre sí [Halliday M. A. K., McIntosh A., Strevens P., 1973, 18]. Las variedades lingüísticas clasificadas de este modo se denominan dialectos sociales regionales. Sin duda, en nuestra sociedad socialista la estratificación social no es tan marcada, pero resulta pertinente para los estudios lingüísticos.
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En la lingüística soviética, las diversas formas lingüísticas propias del período de transición de los dialectos a la lengua literaria suelen denominarse semidialectos [Степанов Ю. С., 1975, 195; Жирмунский В. М., 1956, 574; Степанов Г. В., 1976, 222]. A juicio de F. Filin (1968, 12), muchos habitantes de la Rusia rural actual hablan o bien la lengua literaria o bien una koiné, una forma de transición peculiar. V. Yarceva (1969, 27) y V. Kolesov (1975, 3) llaman koiné a las formas de habla interdialectal de las grandes ciudades. Se considera que también en Vilna se había formado en el siglo XVII una koiné lituana, que desempeñaba las funciones de la lengua literaria del este de Lituania [Zinkevičius Z., 1972, 79 – 100]. Dado que las formas lingüísticas de transición se manifiestan con mayor claridad en el habla de los habitantes de las grandes ciudades, caracterizada por una diferenciación social más marcada que la territorial, esta variedad lingüística se estudia por separado y recibe denominaciones propias. B. Larin (1977, 187), al propugnar en 1928 el estudio de las hablas urbanas, planteó la hipótesis de que en las ciudades se habla en diversas jergas, que el investigador consideraba una situación de bilingüismo compuesta por dos niveles: el primero, formado por jergas profesionales y de grupo, y el segundo, por el habla popular urbana (просторечие). Las investigadoras de la lengua rusa actual O. Lapteva (1976, 76) y L. Verbickaja (1976, 16 – 19) consideran que el habla de los habitantes de las grandes ciudades es lengua literaria con rasgos locales. En los principales estudios sobre el ruso coloquial actual, dirigidos por M. Panov (ed., 1968), E. Zemskaja (ed., 1973) y L. Krysinac (ed., 1975), también se ha adoptado una concepción análoga del habla de los habitantes de las grandes ciudades. V. Yarceva (1977, 12 – 15) denomina subestándar regional al habla de las grandes ciudades. A veces, el habla urbana se denomina simplemente dialecto [Степанов Г. В., 1975, 30; Швейцер А. Д., 1976, 145; Лабов V., 1975, 213].
Matyt, teбėra aktualūs B. Larino (1977, 175) 1928 m. pasakyti žodžiai, jog, „jeigu žemėlapyje pavaizduotume lingvistinį šių laikų Europos tyrinėjimą, tai didžiausi balti plotai būtų ne patys tolimiausi užkampiai, o kaip tik didieji miestai“. Tame pačiame pranešime mokslininkas apibūdina ir miestų kalbos tyrinėjimo metodologinę reikšmę, pažymėdamas, jog šios problemos studijavimas galėtų stumtelėti lingvistiką pirmyn taip, kaip tai padarė kaimo tarmių tyrinėjimas XIX a.
El problema sociolingüístico del estatus del habla urbana sigue sin resolverse. Las investigaciones han demostrado claramente que una resolución satisfactoria depende en gran medida de la metodología y los métodos de trabajo.
Por ejemplo, el inglés hablado en Nueva York se ha estudiado en varias ocasiones. En 1950, A. F. Hubbell llegó a la conclusión de que el habla de los neoyorquinos carecía de todo sistema [Hubbell A. F., 1950, 48], mientras que en 1966 W. Labov demostró que sí existía un sistema [Labov W., 1966, 7].
Los estudios sobre el habla urbana son importantes no solo porque precisamente en las ciudades se puede observar mejor cómo «se funden los dialectos» y qué formas lingüísticas de transición surgen, sino también porque el habla de las grandes ciudades suele convertirse en un referente valorativo para la sociedad. Aquí caben dos enfoques: o bien se equipara la norma del habla urbana con la norma del habla literaria, o bien se adopta conscientemente la norma del habla urbana («hablamos así»). El habla de las ciudades, y en especial la de las capitales, tiene gran importancia para las normas de la lengua literaria: un cambio de orientación de la sociedad puede modificar la propia norma. G. Stepanov (1978, 40) subraya este hecho al analizar la influencia del habla de Ciudad de México en la norma literaria del español de México. El cambio de orientación de la norma de la lengua literaria en Italia hacia el habla romana ya goza de amplio reconocimiento, aunque Roma aún no se haya convertido en una capital lingüística como París [Касаткин А. А., 1976, 183].
Al parecer, no tiene sentido hablar de una norma unificada del habla urbana, pues esta variedad lingüística también presenta cierta diferenciación, dependiente de la posición social de los hablantes, su origen territorial, su orientación valorativa, los objetivos del habla, el lugar y otras circunstancias similares.
Cabe señalar que los habitantes de las ciudades se encuentran a menudo en situaciones de diglosia; es decir, emplean diversas formas y variedades lingüísticas en función de las circunstancias sociales-
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es. La actitud social determina qué forma lingüística adquiere prestigio en una situación determinada. La forma prestigiosa no siempre se convierte en lengua literaria. Sin embargo, la escala de valoración del habla de las grandes ciudades es muy amplia: va de la forma prestigiosa a la estigmatizada. Esto depende en gran medida de la diferenciación social del habla: el habla de los estratos sociales más bajos de Nueva York [Labov W., 1966, 25] y el cockney (Cockney) de Londres [Matthews W., 1970, 232] son formas lingüísticas que a menudo se consideran estigmatizadas.
Es preciso fomentar científicamente la orientación valorativa de la sociedad respecto de la lengua. Esto es precisamente lo que se hace en el amplio ámbito de la cultura lingüística. El éxito de esta labor depende de un estudio exhaustivo de la norma y el uso lingüísticos. El habla urbana ofrece un terreno propicio para este trabajo.
Desde esta perspectiva también se puede estudiar el habla lituana de los habitantes de Vilna. Vilna, capital de la república, es un centro nacional no solo económico, sino también cultural. Precisamente de los centros culturales se difunde la realización de las normas de la lengua literaria. En cierto sentido, el habla de estos centros culturales también forma parte del habla urbana y constituye su nivel más alto. Sin embargo, al igual que los elementos de cualquier estructura, los distintos niveles del habla de los habitantes de Vilna están interrelacionados. Cabe señalar que en Vilna se hablan varias lenguas: lituano, ruso, polaco local y otras. Así pues, en el uso cotidiano se entrelazan las normas de las distintas lenguas habladas por diversos estratos sociales de la población y se influyen mutuamente.
También conviene prestar atención al hecho de que una gran parte de los lituanos de Vilna son inmigrantes procedentes del campo o de otras ciudades de Lituania. Se ha observado que, con el tiempo, el habla de los recién llegados también adquiere ciertos rasgos comunes. Por cierto, los hijos de padres cuyo habla presenta características dialectales hablan de una manera que puede diferir considerablemente de la de sus padres, pero que apenas se distingue de la de sus coetáneos nacidos en Vilna. Este hecho reviste gran importancia para implantar el uso normativo de la lengua literaria, puesto que la base articulatoria se forma durante la infancia. Los niños se convierten en hablantes de un determinado dialecto entre los 4 y los 13 años. Un niño de 10 u 11 años quizá ya no pueda aprender otro dialecto hasta el punto de hablarlo sin acento [Labov W., 1970, 34].
La influencia del habla urbana es considerable. Si se compara el habla de quienes estudiaron en centros de enseñanza superior de Vilna y Kaunas, la cual, al finalizar los estudios, necesariamente adquiere ciertos rasgos más o menos perceptibles, se observa que han adquirido dos tipos de rasgos: los propios de Vilna y los propios de Kaunas.
La mayor cantidad de rasgos comunes se observa en el habla de las personas nacidas y residentes durante un período prolongado en Vilna, aunque a menudo también se manifiestan diferencias.
Para responder a la pregunta de cómo se habla en Vilna, es necesario realizar un análisis sociolingüístico del habla de sus habitantes. Habría que estudiar el habla de los lituanos nacidos y residentes en Vilna. En efecto, es precisamente en su habla donde se manifiestan con mayor claridad los rasgos del «habla vilnense», que también adquieren quienes llegan a la ciudad. Si se esclarecen el origen, la difusión y la valoración de estos rasgos, será posible combatir con mayor eficacia los elementos jergales y, a veces, incluso reconsiderar cuestiones relativas a la norma y la codificación de la lengua literaria. Si se aplica este análisis al habla de todas las ciudades más grandes de Lituania, se aclarará la relación real entre la norma de la lengua literaria y su uso en el lituano actual. En las ciudades, el proceso de nivelación de los dialectos tiene lugar con especial rapidez. Dilucidar sus tendencias sería de gran importancia para regular conscientemente, en la medida en que lo permita la especificidad del objeto, el desarrollo de la lengua.
Utilizando el sistema conceptual de la sociolingüística propuesto por el investigador soviético A. Šveicer (1976, 69—85), se podría estudiar el habla de los habitantes de Vilna como un sistema social y comunicativo de una comunidad lingüística, uno de cuyos componentes es el lituano. Cabe señalar que los componentes de un sistema social y comunicativo están vinculados entre sí por relaciones de complementación funcional. La distribución de los componentes de este sistema, determinada por las condiciones sociales, es doble: se distribuyen según las esferas de uso y las funciones sociales de la lengua, y según las situaciones sociales-
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Por tanto, el habla de los habitantes lituanos de Vilna, como componente separado del sistema comunicativo de todos los habitantes de Vilna, debe analizarse desde las perspectivas estratificacional y situacional. La variación estratificacional es la diferenciación social de la lengua, determinada por la estructura social de la sociedad. La variación situacional está determinada por distintas situaciones sociales. Al estudiar el habla urbana, es necesario tener en cuenta estos distintos planos de variación.
Para estudiar la variación lingüística estratificacional, conviene distinguir dentro de la comunidad de habla grupos de habla, es decir, determinados grupos sociales o sociodemográficos cuyos miembros comparten al menos un rasgo (edad, nivel educativo, etc.).
La comunidad de habla lituana de Vilna está formada por todos los lituanos que viven aquí. Según los datos del censo de población de toda la Unión de 1970 [Vilnius skaičiais, 1975, 11–12, 15], en Vilna vivían 372 100 ciudadanos, de los cuales 159 156 (es decir, el 42,8%) eran lituanos. Es difícil determinar con exactitud cuántos lituanos de esa cifra son vilnienses, es decir, nacidos y residentes en Vilna sin haberse ausentado durante períodos prolongados. Para localizar a esas personas se consultó el archivo de la Dirección Central de Estadística de la República Socialista Soviética de Lituania y los cuestionarios del censo de población de toda la Unión de 1970. Allí se consignan datos sobre el año desde el cual una persona vive en la misma ciudad o localidad rural. Así pues, los informantes se seleccionaron comparando ese año con el año de nacimiento.
Se establecieron tres comunidades de habla, cuyo criterio de clasificación es la edad. La primera comunidad está formada por quienes nacieron antes de 1931; la segunda, por quienes nacieron entre 1932 y 1952; y la tercera, por quienes nacieron en 1953 o después.
La investigación puede realizarse de dos maneras: obtener muchas respuestas a pocas preguntas o entrevistar con mayor profundidad a un menor número de personas. Se eligió la segunda opción. Sobre la base de ciertos requisitos de la teoría estadística, se determinó que el número mínimo de encuestados de una comunidad de habla de un grupo de edad es 19 [Урбанис Б. Ц., 1962, 251]. Conforme a un programa de investigación bastante amplio, se entrevistó a 61 residentes de Vilna. Al analizar el material recopilado, se tienen en cuenta la ocupación de los informantes [Руткевич М. Н., 1972], su nivel educativo, el lugar de nacimiento de sus padres —ambos deben ser lituanos—, su conocimiento y uso del ruso y del polaco, así como otras circunstancias.
El material de cada informante se recopiló por varios medios: mediante una entrevista sociolingüística, un cuestionario y pruebas de orientación valorativa. Algunas cuestiones se estudiaron mediante métodos de audiotest y análisis espectral. A lo largo de toda la investigación, se buscaron, mediante observación no controlada, los rasgos más característicos del habla de los lituanos de Vilna.
Este estudio sociolingüístico del habla de los lituanos de Vilna permite seguir, desde una perspectiva determinada, la evolución de la lengua lituana en condiciones especiales, cuando los hablantes se encuentran constantemente en situaciones de polilingüismo, bilingüismo y diglosia.
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Lietuvos TSR Mokslų Akademijos Lietuvių kalbos ir literatūros institutas
К ВОПРОСУ О СОЦИОЛИНГВИСТИЧЕСКОМ СТАТУСЕ ЛИТОВСКОЙ РАЗГОВОРНОЙ РЕЧИ ЖИТЕЛЕЙ г. ВИЛЬНЮСА
Резюме
В связи с развитием форм массовой коммуникации и интенсификацией всеобщего образования особенно актуальной стала проблема разговорной разновидности литературного языка.
В некоторых языках наблюдается разнообразие вариантов литературной разговорной речи, что часто объясняется наличием нескольких культурно-экономических центров на территории, где распространен определенный язык.
Литовская литературная разговорная речь различных вариантов не содержит. Однако узус литовского литературного языка неоднороден, различается несколько потенциальных его типов: „социальные модификации, варьирование функционально-стилистическое, жанрово-стилистическое, пространственное (или территориальное) и временное“ („Социальная и функциональная дифференциация литературных языков“. М., 1977).
Для узуса литовской разговорной речи очень характерна территориальная дифференциация. Наличие различного происхождения полудиалектов — характерная черта современного состояния литовского языка, особенно четко выступающая в городской среде.
Но язык города подлежит исследованию не только из-за обилия полудиалектов, по которым можно проследить процесс плавления территориальных диалектов, он часто является ценностным ориентиром носителей языка. В этом случае возможны два аспекта: норма
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городской разговорной речи отождествляется с литературной нормой, или сознательно предпочитается городская норма и противопоставляется литературной.
Речь горожан отличается неоднородностью и в связи с тем, что значительная роль отводится социальной установке и ценностной ориентации. Поэтому следует уделять большое значение научному формированию ценностной ориентации общества по поводу языка. Это, в сущности, работа над культурой речи. Необходимым условием для успеха становится всестороннее исследование соотношения речевой нормы и узуса. Обширный материал для этой цели может дать изучение городской речи.
С этой точки зрения возможно социолингвистическое исследование и литовской разговорной речи жителей г. Вильнюса. Вильнюс – это столица, из культурных центров которой распространяется реализация нормы литературной речи. В данном случае в определенной степени проявляется взаимовлияние нормы и узуса. Дети даже тех родителей, которые являются недавними выходцами из диалектной среды, разговаривают уже на языке, отличающемся от речи родителей, но во многом совпадающим с речью ровесников. Из Вильнюса различными путями распространяется узус городской речи на всю Литву.
В исследовании жители-литовцы г. Вильнюса рассматриваются как речевой коллектив, а литовская речь — как компонент его социально-коммуникативной системы. Анализ данных проводится с учетом стратификационной и ситуативной вариативности речи.
Исследование литовской разговорной речи жителей г. Вильнюса способствует решению проблемы реального соотношения узуса и нормы литовского литературного языка.
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