Recenzija – kritikos alfa
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LIETUVIŲ KALBOS SANDAROS TYRINĖJIMAI
LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXVI (1987)
KAZIMERAS AMBRASAS-SASNAVA
RESEÑA – ALFA DE LA CRÍTICA
Al corregir los defectos del lenguaje, J. Balčikonis abordó en más de una ocasión diversos problemas de las traducciones. Así, por ejemplo, al reseñar el libro traducido del griego por L. Valkūnas1, señala un buen número de deslices léxicos, errores de declinación y otros2. Más de una vez también el propio autor de este artículo tuvo que sonrojarse e inquietarse en la silla como sobre un brasero cuando el profesor, ya postrado por una grave enfermedad, tomaba el libro que yo había traducido y, con calma, persuasión y lentitud, tachaba palabras, expresiones y frases que no se ajustaban a su gusto, al espíritu de la lengua ni a las exigencias de la lengua materna3. Ni siquiera me atrevía a replicar al exigente reseñista: moviendo la cabeza, solo podía asentir a todo. La atención constante del profesor no solo a la palabra original, sino también a la traducida, me animó a echar una mirada más detenida a las reseñas de nuestros libros traducidos, que hoy a veces (¡y cuántas obras traducidas, incluso excelentes, no llegan ni siquiera a recibir esta valoración!) son la única oportunidad de conocer en la prensa la crítica de este género.
No hace mucho, R. Gamzatov escribía: «Una traducción no se crea solo con las manos, sin alma ni corazón; hacen falta sinceridad e individualidad»4. ¿Y qué decir de los trabajos críticos, y ante todo de la reseña? Aquí se necesita el doble de atención, sinceridad e individualidad. Pues, en cierto sentido, en este caso se evalúa el trabajo no de una sola persona, sino de varias —participantes en el proceso de comunicación—: el autor, el traductor, el editor y otros. Así pues, en realidad, ¿cómo es esa reseña de nuestros libros traducidos?
La literatura traducida puede analizarse y evaluarse de diversas maneras. Un científico o un crítico puede estudiarla desde una perspectiva literaria o puramente lingüística, semiótica o estructural. Incluso cabría un análisis crítico desde el punto de vista filosófico: por ejemplo, ¿se ha conservado la concepción filosófica5? Desde el punto de vista literario: ¿se han transmitido fielmente las imágenes del original, las caracterizaciones de los personajes, el ambiente general de la obra y el estilo individual del autor, su visión del mundo6? Cada reseñista puede encontrar perspectivas de valoración que, a su entender, sean las más pertinentes para una u otra traducción, cu-
1 Longas. Dafnis ir Chlojė / Iš graikų k. vertė L. Valkūnas. — V., 1958. — 191 p.
2 Balčikonis J. Rinktiniai raštai. — V., 1978, t. 1, p. 331—332.
3 J. Balčikonis subrayó con lápiz con especial atención y cuidado, y señaló también en voz alta, muchos de los «guijarros y hojas» del lenguaje en el libro de Dž. Darelas „Perkrautas laivas“ (traducido por K. Ambrasas. — V., 1967). Lástima que entonces no anotara esas correcciones y que extraviara en alguna parte el libro que él me había regalado, con sus marcas. Hoy serían un tesoro inestimable y un recuerdo palpable de un reseñista exigente.
4 Тамзатов Р. Высокие звезды. — Литературная газета, 1983, 24 авг.
5 Prustas M. Prarasto laiko beieškant. Svano pusėje. — V., 1979.
6 Dantė A. Dieviškoji komedija. Skaistykla. — V., 1970.
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yos, las que, a su juicio, son más pertinentes para una u otra traducción. Por eso resulta especialmente tentador echar un vistazo a los escritos de quienes precisamente están preparados para semejante tarea. En la reseña «Desde los orígenes hasta nuestros días»7 se presenta al lector una selección de cuentos estadounidenses8. Se quiso destacar, de la manera más amplia y objetiva posible, los principios de selección seguidos por la compiladora del volumen, L. Vanagienė; situar los cuentos traducidos en el contexto más amplio de la literatura estadounidense y resaltar sus rasgos esenciales. Sin embargo, no se dice absolutamente nada sobre la calidad de la traducción ni sobre su valor artístico. J. Kunčinas escribe sobre un libro traducido por T. Četrauskas9. De 186 líneas, solo cinco están dedicadas a la traducción: «Solo queda decir que el traductor T. Četrauskas salió airoso de la difícil tarea de traducir, pues tuvo que enfrentarse tanto a la variedad de estilos como al léxico diferenciado y a la abundante terminología». Sin duda, a más de un lector le interesará conocer algunos datos biográficos del autor de la novela, un breve resumen de la obra, las caracterizaciones de los personajes y la importancia ideológica de la obra. Los autores de estas líneas satisfarán también a aquellos lectores que hace varias décadas escribieron en «Literatura y arte»: «Ninguna de las reseñas publicadas en „Pergalė“ sobre los nuevos libros traducidos profundizaba ni ampliaba las impresiones que nosotros, simples lectores, obteníamos directamente de la lectura. Apenas llegábamos a saber nada sobre el autor, sobre el lugar de la obra en la literatura soviética ni sobre el peso de sus logros artísticos. Es evidente que ni la redacción ni los reseñistas se preocupan por ofrecer un análisis más profundo y serio de un nuevo libro traducido. De esas reseñas frías, escritas en tono indiferente, en las que ni siquiera se aclara el contenido del libro, se desprende que escribir sobre libros traducidos es para la redacción de la revista una obligación secundaria»10. ¿En qué dirección han evolucionado este tipo de reseñas en dos o tres décadas? Al valorar los cuentos letones11, el reseñista escribe: «¿Y qué ocurrió con aquella expectativa previa: se vio satisfecha y justificada, te sentiste a gusto, sabiamente conducido por Letonia y sus pensamientos, gentes y estados de ánimo, o te sentiste interpelado desde un punto de vista profesional?»12 Estas preguntas se repiten a lo largo de casi tres páginas de la revista. Si al pie de la página no hubiera una nota con la editorial y el año de publicación, podría pensarse que se trata de un libro original, pues el autor ni siquiera menciona la palabra «traducción». Se comparan aquí las obras letonas y lituanas, sus temas y problemas; se destacan las ideas más interesantes, se señalan las ventajas y debilidades de la selección y, en pocas palabras, se expone la importancia de la obra incorporada a la literatura lituana.
Hoy en día, las publicaciones periódicas lituanas parecen diferenciar más o menos los ámbitos de su actividad: «Nuevos libros» promueve y anuncia la producción de nuestras editoriales; «Literatura y arte» y «Pergalė» la examinan desde una perspectiva temático-ideológica-crítica; y, en cuanto a los libros traducidos, quizá solo de vez en cuando hay una especie de «lavadero» lingüístico en «Nuestra lengua».
7 Plg. Kuosaitė-Jašinskienė E. Nuo ištakų ligi nūdienos. – Pergalė, 1981, Nr. 7, p. 176–178.
8 Amerikiečių novelės. – V., 1980, 520 p.
9 Kunčinas J. Tarp realybės ir fikcijos. – Pergalė, 1981, Nr. 3, p. 178–179 (Rec.: Andersas A. Vinterspėltas. – V., 1980, 419 p.).
10 Krasauskas V., Jurevičiūtė J. Rimtą recenziją verstinei knygai. – Literatūra ir menas, 1950, gruod. 10.
11 Žaliosios iliuzijų burės. – V., 1983, 517 p.
12 Aputis J. Amalas Latvijos pusėje. – Pergalė, 1983, Nr. 8, p. 182–184.
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Sin embargo, ningún periódico ni revista dedica una mirada atenta a las traducciones ni les brinda una evaluación crítica, objetiva, merecida y especializada. Por eso, ahora, después de leer un libro de crítica sobre literatura original, uno lo compara inconscientemente con una reseña de libros traducidos. Al analizar los procesos literarios y los vericuetos creativos de las obras originales, surgen premisas interesantes, comparaciones significativas, conclusiones perspicaces y audaces, indicadores evidentes del crecimiento literario, rasgos esenciales de la búsqueda artística, frescura en la abstracción y las generalizaciones del pensamiento, convincente capacidad de síntesis y concisión analítica. En efecto, es precisamente aquí donde se ponen de manifiesto la amplitud de miras del reseñista, la fuerza persuasiva de su opinión, su intelecto, etc.13 La actitud ante un libro traducido es completamente distinta: un puñado de datos biográficos, un apartado sobre el argumento, un fragmento de análisis de los personajes y la composición; y, si además agregamos el lugar de la obra en la evolución de la literatura, su contenido ideológico y artístico o algunas migajas sobre la interacción de los vínculos literarios, eso constituye toda la amplitud de la reseña. Todo esto, por supuesto, es necesario y quizá incluso interesante para muchos, pero no habría que repetir lo mismo año tras año, década tras década. A decir verdad, también aparecen reseñas que cumplen dignamente su función y propósito. Una de ellas es el artículo de J. Lebedys sobre la traducción al alemán de „Metų“ de Donelaitis14. Se distingue de los moldes habituales de la reseña tradicional y estándar por su concreción y rigor. Expone brevemente, pero con precisión, la historia de la traducción de la obra, menciona y evalúa objetivamente las traducciones anteriores de „Metų“, y presenta la perspectiva teórica del traductor sobre la traducción y sus principios. «El carácter artístico y la creatividad, junto con la precisión, son el empeño más importante de Budenzigas», reconoce el reseñista. Este subraya claramente el problema de la adecuación: no se ha omitido ningún verso, se han conservado la especificidad nacional del original y la individualidad del autor, así como muchos de sus verbos figurativos; el contenido ideológico-temático, las caracterizaciones de los señores y los rasgos más característicos del lenguaje de Donelaitis se han transmitido con bastante perfección. Tampoco se olvidan las deficiencias fundamentales: no se ha conservado el lirismo del original, hay algunos tropiezos prosódicos, imprecisiones en las hipérboles y las comparaciones, y, sobre todo, errores léxicos, semánticos, de corrección y de otros tipos. No es, desde luego, el ideal de una reseña, pero sí una evaluación verdaderamente seria de un libro traducido, comparable en valor a otra reseña semejante sobre la traducción de „Fausto“15. Esta comienza no con el viaje del Fausto lituano, sino con el del letón. Desde el principio se ve que el reseñista no se propone simplemente satisfacer deprisa la curiosidad del lector, sino examinar la obra desde una perspectiva más amplia: mostrar por qué la obra de Goethe llegó a nuestras tierras mucho más tarde que a las de los letones, rusos, ucranianos, finlandeses, armenios, georgianos, serbios y otros pueblos. Se reseñan con prudencia los primeros intentos de traducción y las opiniones críticas, así como la influencia de la obra del poeta alemán en la literatura y los autores lituanos; incluso se señalan las razones por las que no se atrevían a evaluar objetivamente los enormes trabajos profesionales de varias décadas del traductor A. Churginas. V. Kubilius aborda la traducción como un problema. El reseñista no se contenta con evaluaciones unilaterales del trabajo del traductor, sino que contempla la traducción a la luz de la amplitud de la obra poética original de A. Churginas, de sus estados de ánimo y de la escala de las vivencias del yo lírico.
13 Zalatorius A. Menant Borutos mįslę. — Pergalė, 1981, Nr. 4, p. 167–171; Girdzi-jauskas J. Brandi teorinė mintis. — Pergalė, 1981, Nr. 6, p. 167–171.
14 Lebedys J. Nueva traducción de «Metai», de K. Donelaitis, al alemán. — Pergalė, 1966, n.º 10, pp. 120–129; En los campos de la lituanística. — V., 1972, pp. 48–61.
15 Kubilius V. „Faustas“ keliauja į Lietuvą. — Pergalė, 1980, Nr. 3, p. 133–154; Susitikimas su J. V. Gėte. — Kn.: Lietuvių literatūra ir pasaulinės literatūros procesas. V., 1983, p. 220–256.
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Este es uno de los métodos más fructíferos, pero también más difíciles, de análisis de la traducción, que no encontramos con demasiada frecuencia ni en las reseñas ni siquiera en las monografías¹⁶. V. Kubilius, teniendo en cuenta las traducciones anteriores de A. Churginas, evalúa con acierto y prudencia sus trabajos, realizados con profesionalidad: aunque son fruto de una experiencia enorme, una memoria fenomenal y una personalidad talentosa, al traductor no siempre le resultó posible conservar el modo de pensar individual de los personajes ni transmitir su psicología y tensión intelectual; en algunos pasajes se ha acentuado excesivamente la rudeza de Mefistófeles, y una palabra estruendosa «estremece» la delicadeza de Margarita. A juicio del reseñista, incluso los leitmotivs principales de la obra filosófica se apartan de sus cauces canónicos: en el „Fausto“ lituano ya no queda nada de la espontaneidad, la audacia y la sencillez del alemán coloquial. La traducción lleva la impronta de la poética clasicista y de la mentalidad de la lírica europea moderna.
Al comparar la obra de dos grandes personalidades poéticas —Adomas Mickevičius y V. Mykolaitis-Putinas—, I. Kostkevičiūtė ha escrito una reseña singular, vivaz y, a la vez, perspicaz¹⁷. La reseñista, de alma sensible y mente despierta, supo presentar en una sola página del semanario la síntesis de la interacción creativa entre dos personalidades poéticas desde la perspectiva de la traducción. No faltan ejemplos, ni la reflexión sobre el problema de la adecuación, ni el análisis concreto de cómo logró Putinas traducir las obras de Mickevičius. Probablemente sean pocos los capaces de analizar y evaluar la obra de talentos tan grandes con tanta sutileza, sensibilidad literaria y, al mismo tiempo, cautela profesional.
Quizá no todos logren escribir como J. Lebedys, V. Kubilius o I. Kostkevičiūtė. Pero, ante todo, habría que recordar que la palabra latina recensio significa evaluación, revisión, comprobación. Por tanto, en una reseña lo principal debería ser la evaluación y el espíritu crítico, no las constataciones superficiales ni los comentarios. Conviene diversificar mucho más los trabajos críticos de este género. No hay que aferrarse a las expresiones molestas y estereotipadas ni a los criterios acríticos que, asentados durante tantos años, avanzan triunfalmente por las páginas de semanarios y revistas. Como propone el profesor checo y traductor de nuestra literatura al checo E. Parolekas, sería útil considerar si el traductor ha discernido «qué evaluaciones estéticas y éticas de la realidad modelada encontramos en la obra del autor. Qué ama y qué detesta, qué ensalza como belleza y qué desacredita estéticamente, y ante qué permanece indiferente. A veces el propio autor comenta y habla abiertamente de su postura, pero la mayoría de las veces lo hace indirectamente, mediante alusiones»¹⁸. Algunos llaman a esta realidad modelada la clave de la obra; otros, su atmósfera; y otros, su espíritu. En esencia, como señala el citado estudioso checo, para percibir y esclarecer la actitud del autor ante la realidad no es necesario estudiar minuciosamente manuscritos, memorias, cartas ni otros materiales de archivo del escritor o poeta. Estas señales pueden encontrarse en la propia obra: diversos epítetos, modificadores concordados y no concordados, leitmotivs recurrentes y muchos otros detalles, señales valorativas internas de carácter emocional, moral y estético.
16 Егиазарян А. Поэт и перевод. – Ереван, 1979.
17 Kostkevičiūtė I. Putinas y Adomas Mickevičius. – Literatūra ir menas, 23 de agosto de 1969. (Rec.:) Mykolaitis-Putinas V. Raštai. – V., 1968, t. 9.
18 Parolekas E. La evocación del modelo artístico del mundo en la traducción (Acerca de qué es lo que realmente se traduce). – Pergalė, 1981, n.º 24, pp. 148–157.
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muestra cómo el autor valoraba el entorno, los personajes, los acontecimientos y otras realidades descritas en su obra. Precisamente en la reseña de J. Lebedys encontramos una valoración de este tipo: «Budenzigas reconstruye hasta en sus más mínimos matices la visión popular del mundo del poema, así como la manera de tratar a las personas, el entorno y la naturaleza. Lo que se condena y desprecia en el original y lo que se ensalza allí se condena y ensalza, respectivamente, en la traducción, procurando mantener la misma medida, intensidad y matiz»19.
Si algún traductor tuviera que traducir al alemán, al inglés, al español o a otra lengua la novela corta de V. Jasukaitytė «Baladė apie stovinčiąją ant tilto»20, le convendría leerla con mucha atención y captar los leitmotivs recurrentes que tanto le gustan: «Soy feliz. Soy feliz, soy feliz y una vez más puedo repetirlo: soy feliz». Así pues, estas repeticiones atestiguan que la escritora, al escapar de la vida cotidiana, pinta la realidad de manera romántica, mediante ciertas irrupciones abstractas. Su comprensión del mundo es insólita, como si estuviera separada del aburrimiento y de lo cotidiano. He aquí una tarea específica para el traductor y una clave maestra para el crítico al escribir una reseña.
Para no tener que definir cómo debería ser hoy una reseña de un libro traducido, convendría recordar una vez más las palabras de V. Krasauskas y V. Jurevičiūtė: «Hace falta una reseña seria de un libro traducido, que revele tanto el contenido ideológico del libro como la importancia de la obra y las cualidades de su pensamiento. Hace falta una reseña escrita con estilo apasionado y lenguaje puro; hace falta una reseña artística». Aquí cabe coincidir con A. Merkytė, quien, para mostrar cómo no se deberían reseñar los libros, se vio incluso obligada a escribir un artículo entero —una antirreseña21— sobre una reseña. Aquí se destaca algo digno de tenerse en cuenta: «La reseña probablemente no consiste solo en exhibir erudición, ofrecer citas ingeniosas y aludir de vez en cuando a la ciencia de la traductología, sino también en adoptar una actitud seria ante los textos original y traducido, analizarlos concretamente y esforzarse sinceramente por elevar el nivel general de nuestras traducciones».
Así pues, para que los trabajos de nuestros traductores reciban una valoración adecuada y profesional, sería conveniente que las redacciones no solo seleccionaran con esmero a los reseñistas, sino que también los formaran y educaran, convocaran concursos de reseñas, organizaran debates de mayor alcance en la prensa e investigaran sociológicamente, mediante cuestionarios específicos, qué reseñas son las más necesarias, las más leídas y las más pertinentes para las necesidades actuales.
LA RESEÑA: ALFA DE LA CRÍTICA
Resumen
Este artículo intenta evaluar el estado de las reseñas de libros traducidos. A partir del estudio de los artículos de J. Lebedkis, V. Kubilius, I. Kostkevičiūtė y otros, se formulan exigencias también para los demás artículos publicados en periódicos y revistas, que no se distinguen por su variedad ni por su rigor científico. El artículo propone mejorar sustancialmente la calidad de las reseñas publicadas, organizar un concurso para elegir la mejor reseña de una traducción e investigar, desde una perspectiva sociológica, la pertinencia de las reseñas, entre otras cuestiones.
19 Lebedys J. Nueva traducción al alemán de «Metai», de K. Donelaitis. — En: Lituanistikos baruose, págs. 50—51.
20 Jasukaitytė V. Baladė apie stovinčiąją ant tilto. — Pergalė, 1981, Nr. 6, p. 12—57.
21 Petrauskas V. Prusto pusėje. — Pergalė, 1981, Nr. 4, p. 126—142.
22 Merkytė A. El camino hacia Proust. — Pergalė, 1981, n.º 10, págs. 150—160.
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