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I. Druviete. „Karlis Mīlenbachs“

Algirdas Sabaliauskas

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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXX (1993) PERIFERINĖS LIETUVIŲ KALBOS TARMĖS [Rec.]: Druviete I. Kārlis Mīlenbachs. Rīga: Zinātne, 1990, 283 lpp. Esta hermosa monografía sobre Karlis Mīlenbachs surgió de una tesis doctoral defendida en 1985. La autora ya había publicado anteriormente varios artículos interesantes sobre el célebre lingüista letón, en los que prestaba especial atención a sus ideas lingüísticas y a sus méritos en la normalización de la lengua literaria letona1. En la historia de la lingüística letona y de la lengua literaria, K. Mīlenbachs ocupa un lugar de honor junto a su amigo Jānis Endzelīns, y no podemos sino asombrarnos de que, después del artículo más extenso de L. Adamovičs sobre K. Mīlenbachs, publicado en 19272, y de la bibliografía de sus obras publicada por A. Augstkalns en 19333, no haya habido hasta ahora publicaciones de mayor calado en la literatura lingüística letona. La autora de la monografía relata la vida del lingüista de forma muy amena y aporta detalles interesantes, a menudo desconocidos hasta ahora, por ejemplo, sobre los orígenes livonios de la familia Mīlenbachs. Como es natural, dedica la mayor parte del libro a la actividad lingüística de K. Mīlenbachs, a la creación de terminología lingüística, a su lucha por la reforma ortográfica del letón, a sus investigaciones sintácticas, a los manuales de lengua letona y a la obra más importante de su vida: el gran diccionario de la lengua letona, que, tras la muerte de su autor, le correspondió terminar a Jānis Endzelīns. En una breve reseña resulta imposible exponer con más detalle el contenido de la monografía; procuraremos señalar solo algunos hechos que puedan interesar especialmente a los historiadores de la lengua lituana y, en general, a los lectores lituanos. Como sabemos, los letones, a diferencia de los lituanos, utilizan actualmente nombres internacionales para los casos gramaticales. Sin embargo, K. Mīlenbachs, siguiendo el mismo camino que nuestros A. Baranauskas, K. Jaunius y J. Jablonskis, había creado aquí denominaciones letonas: sakulis, attiecūlis, virzulis, papildulis, vietulis, saukulis. El conocido escritor Jēkabs Janševskis (1865-1931) había apoyado el uso de estos nombres de los casos, pero la mayoría de los demás representantes de la cultura letona criticó duramente esta innovación de K. Mīlenbachs. Para un lituanista debería resultar muy interesante el capítulo del libro de I. Druviete «Valoda un vārda māksla» (La lengua y el arte de la palabra), en el que la autora, con mucha cautela y 1 Druviete I. Daži K. Mīlenbaha atzinumi par latviešu valodas normalizāciju // Latviešu valodas kultūras jautājumi. 1982. Ld. 17. Lpp. 38-49; Valodas normalizācijas teorētiskais pamatojums Kārļa Mīlenbaha darbos // LPSR Zinātņu Akadēmijas Vēstis, 1984. Nr. 5. Lpp. 51-61 ir kt. 2 Adamovičs L. Kārļa Mīlenbacha dzīve un darbi // Filologu biedrības raksti. 1927. S. 7. Lpp. 74-97. 3 Augstkalns A. Kārļa Mīlenbacha raksti // Filoloģijas materiāli. 1933. Lpp. 19-23. 216 Con gran tacto y respeto por la cultura nacional letona, presenta el debate entre K. Mīlenbachs y Jānis Rainis sobre la lengua de la traducción del «Fausto» de J. W. Goethe. En la historia académica de la literatura letona4 y en algunos trabajos literarios sobre J. Rainis, el papel del lingüista K. Mīlenbachs se había retratado, sin motivo, de manera muy negativa. Por lo demás, este debate recuerda mucho la polémica entre lingüistas y escritores lituanos, iniciada a propósito de la traducción de «La queja de Vitolis», de J. S. Kraszewski, hecha por Faustas Kirša. En aquella polémica, V. Krėvė-Mickevičius llamó «despiojadores» a los lingüistas (J. Rainis los había comparado con inquisidores). Cuando terminó de publicarse el diccionario de K. Mīlenbachs, que hasta hoy admiran todos los investigadores de las lenguas bálticas, un periódico letón publicó un artículo en el que se afirmaba que al diccionario le faltaban «el sentido y la intuición de la lengua letona». ¿Deberíamos sorprendernos demasiado también por algunas reseñas del diccionario de K. Būga? K. Mīlenbachs conocía bien a Jonas Jablonskis: ambos trabajaban en el mismo gimnasio de Mintauja (Jelgava). Esto es lo que escribe I. Druviete sobre la relación entre estos lingüistas: «La verdadera dedicación a la lingüística científica no comenzó, sin embargo, hasta alrededor de 1889, cuando Karlis Mīlenbachs pasó a ser profesor titular del gimnasio de Jelgava. Jonas Jablonskis, pionero de la lengua literaria lituana, ocupa un lugar destacado en su vida; enseñó lenguas clásicas en el gimnasio de Jelgava entre 1889 y 1897. El lingüista lituano y activista del renacimiento nacional, siete años menor que Karlis Mīlenbachs, ya había publicado varios artículos dedicados a la lingüística. En aquella época, era muy excepcional que los profesores de gimnasio se dedicaran a la investigación científica; quién sabe, quizá el ejemplo de Jonas Jablonskis impulsó también a K. Mīlenbachs a expresar con mayor firmeza sus ideas en lingüística. J. Jablonskis proporcionaba libros a K. Mīlenbachs, le transmitía conocimientos sobre los dialectos de la lengua lituana y era para él “una fuente de vida lituana” (p. 35).» Al describir la relación entre estos lingüistas, I. Druviete se basa principalmente en una carta de K. Mīlenbachs al célebre baltista checo Josef Zubatý. Cabe añadir que, a través de las cartas de K. Mīlenbachs, el lingüista checo supo que el lingüista lituano Obelaitis y Jonas Jablonskis eran la misma persona. J. Jablonskis no fue el único que ayudó a K. Mīlenbachs a familiarizarse con los fundamentos de la lengua lituana; el lingüista letón también estudió lituano mientras vivía en casa de su cuñado en Tauragė. Al alegrarnos por esta magnífica monografía, quisiéramos esperar que no tarde en llegar el día en que podamos leer un libro semejante sobre el gran compañero de Karlis Mīlenbachs, Jānis Endzelīns. Algirdas Sabaliauskas 4 Latviešu literatūras vēsture. Rīga, 1957. S. IV. Lpp. 477-480. 217