Miesto vardas „Kretingà“
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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXXIV (1994)
LIETUVIŲ KALBOS TARMĖS IR JŲ TYRINĖJIMAI
Aleksandras VANAGAS
NOMBRE DE LA CIUDAD KRETINGA
El nombre de Kretinga se menciona por primera vez en 1253, en el privilegio de Enrique, obispo de Curlandia. Se cree que ya en el siglo XIII había aquí un castillo lituano. En 1263, los cruzados atacaron Kretinga con grandes fuerzas (6: IV 248). Esto demuestra que ya a mediados del siglo XIII Kretinga era un punto de defensa estratégicamente importante para los lituanos (o los curonios).
En los documentos históricos, el nombre aparece escrito de diversas maneras: Cretyn en 1253 (3: I 319), Kretėne, Kretėnen en 1259 (2: I 639), Kertenен en 1262 (2: II 42), Creten en 1285 (3: I 417), Creten en 1291 (4: 28), Sioto Kretynga en 1566 y 1572, Кретынга en 1609, 1756 y 1791 (1). Кретынговская волость en 1584, Кретагская en 1584, Кретингская en 1589 y 1592 (5: 147); desde Gorzdy hasta Kretyngi en 1780, en Kretyndze a principios del siglo XIX (1), Kretinga (7: 41), Kretynga en 1855. Los alemanes escribían Crottingen en 1722, Crottinge en 1752, Krötïngen en 1816 (1), Crottingen (7: 41). También aparecen las formas Кретингень en 1881, 1895, 1915, etc. (1). Ese género en las lenguas eslavas procede del alemán Crottingen o formas similares.
Las grafías antiguas sin la consonante g en el sufijo complican mucho la explicación del origen del nombre. Es cierto que, hasta hace relativamente poco, no había dudas serias sobre el origen y la formación del nombre: K. Būga y los autores posteriores afirmaban unánimemente que Kretingą es un derivado con el sufijo -ing- de una palabra que tenía la raíz kret-. Se sostenía que era un topónimo curonio, pues el sufijo -ing- es especialmente característico de los topónimos de las antiguas tierras curonias: lituano Gandingą (pueblo, distrito de Plungė), Ablingą (pueblo, distrito de Klaipėda), Liólingą (río, Šiluva), Veringą (montaña, Vainutas), Būtingę (pueblo, Darbėnai); letón Kuldīga, de Kuldinga, documentado en 1245 como Goldingen (8:III 168). También se consideran curonios los derivados con el sufijo -ang-: lituano Alangą (río, Tauragė), Čyžangą (río, Šilalė), Palangą (río, Endriejavas), Palangą (ciudad). Resulta que en la Curlandia letona existió otra *Palangos: alemán Palangen (8: III 609).
La raíz kret- puede relacionarse con el lituano kretėti ‘temblar, sacudirse, vibrar; avanzar con dificultad y temblando’. Pudo tener el significado de un lugar que se mece o tiembla, una ciénaga o algo parecido. Además, la raíz kret- aparece también en otros topónimos lituanos: Kretainis (río, Klaipėda), Kretìškis (río, Kupiškis), Kretuonà (río) y Kretuõnis (lago, Švenčionėliai), Kretuõlė (pantano, Plateliai), etc.
Hay fundamentos sólidos para considerar Krėtingą un topónimo curonio, debido al sufijo -ing-, característico de los curonios. A. Salys, basándose en las grafías de documentos históricos sin la consonante g (Cretyn, Creten, Kretėne, Kretėnen, Kretine y formas similares), propuso que la forma anterior del nombre no tenía el sufijo -ing-. Habría sido
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* Kretene (* Kretine): la misma raíz kret- y el sufijo -ene, característico de los curonios; compárese con los topónimos de Curlandia mencionados en fuentes del siglo XIII: Dvibene, Mutene (Mutina), Twertikene (Twartikini), Duwirstene (Dwiristene), Govrene (9: II 164). A. Salys fundamenta su conclusión así: «Como en el documento de 1285 el nombre de Palanga aparece escrito de forma relativamente correcta, Palangen, difícilmente puede suponerse que Cretyn, Creten, Kretėne(n) sea simplemente una forma deformada. Lo más probable es que deba leerse como curonio *Kretene (*Kretine), y esta forma debe considerarse anterior a la actual Kretinga» (9: II 164). En opinión del autor: «Y puesto que, según las fuentes, Twertikene de Pilsotas no se distingue del nombre de su habitante Twertikė, cabe suponer que el antiguo nombre de Kretinga también deriva de un antropónimo». A. Salys compara la raíz kret- con otros topónimos que contienen esta raíz: Krēt̄kampis (mansión y pueblo del distrito de Vilkija), Kretiškė (prado de Kretkampis en el siglo XVI), Kretónis (la forma normativa actual es Kretúonas, y la variante Kretúonis), y señala que la raíz kret- de Krēt̄kampio ir Kretiškės procede del antropónimo reconstruido *Krētas ar *Kretà (ibíd.). A partir de uno de esos antropónimos se habría formado también la variante más antigua del nombre de Kretingōs, *Kretene (*Kretine). Para apoyar su opinión, A. Salys aporta también otro argumento: «Que en el nombre de Kretinga pudo producirse realmente una sustitución de sufijo lo demuestra, por ejemplo, Būtingė (aldea de la parroquia de Darbėnai), que los letones locales llaman Būtini ir Būtingi. El motivo de tal sustitución pudo ser el carácter poco familiar para los habitantes posteriores de aquella región, los samogitios, del sufijo toponímico curonio -ene» (ibíd., 165).
Como vemos, ambas opiniones están bastante bien fundamentadas, pero, por supuesto, solo una es correcta. No es fácil decir cuál. Lo principal es responder a la pregunta de si la forma original de Kretingōs carecía realmente de la consonante g (*Kretene o *Kretine). Si la respuesta es afirmativa, sería difícil polemizar con A. Salys, aunque persistirían algunas dudas. Por ejemplo, seguiría sin estar claro por qué los samogitios sustituyeron el sufijo -ene o -ine (en lituano -enė, -inė) por otro sufijo, -inga, característico de los curonios pero no de los samogitios. En general, solo los curonios y los yotvingios conocen bien el sufijo -ing- (10: 168,410). El argumento de Būtingės tampoco está exento de objeciones. No hay datos que indiquen que su forma anterior pudiera carecer de la consonante g. Si se produjo algún cambio, aquí fue más probablemente en la dirección opuesta a la supuesta transformación de *Kretene en Kretingą. En otras palabras, la forma original, más antigua, Būtingė pudo ser sustituida por Būtini por los letones inmigrantes (al menos algunos de los cuales podrían ser descendientes de curonios), debido a la influencia de los nombres de lugares habitados de Letonia con el sufijo -iņi. Cabe señalar que los oicónimos con el sufijo -iņi son especialmente frecuentes en Letonia, aunque hay que subrayar que la sustitución de un sufijo oiconímico por otro es un fenómeno bastante raro.
Sobre si la forma anterior de Kretingōs carecía realmente de la consonante g del sufijo, cabe decir lo siguiente: como muestran las grafías antiguas citadas, las formas sin la consonante g solo aparecen en las crónicas de las Órdenes Teutónica y Livonia, escritas en alemán. Desde el siglo XVI (es decir, desde 1566), en los documentos escritos en polaco y en lenguas eslavas orientales predominan claramente las formas con g. Al parecer, de hecho eran las únicas, pues excepciones de este tipo, como Кретинская o formas similares, pueden considerarse simplificaciones de escribas a partir de *Кретингская. La lengua viva solo conoce Krētingą.
Los primeros documentos en los que aparece el nombre de Kretingos fueron escritos en alemán. La mayoría de quienes llegaron al Báltico hablaban el dialecto bajo alemán. En este dialecto, entre los siglos XI y XIV, se confundían por completo las grafías g y j (a veces también i), así como ta-
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rimas — ambos sonidos se habían vuelto tan parecidos que durante mucho tiempo los escribas escribieron muy a menudo g en lugar de j, y viceversa. Sin embargo, la aparición de g en lugar de j no era completamente espontánea: por lo general, escribían g en lugar de j delante de las vocales anteriores, sobre todo después de las sonantes l, r. En el dialecto bajo alemán y también en su periodo más reciente de desarrollo, g al comienzo de palabra se pronunciaba como j; en medio de palabra, entre vocales, como g; después de vocales posteriores, como γ; y después de vocales anteriores y de las sonantes l, r — como j (11: 569).
Esta característica del alemán también influyó en la escritura de los topónimos de Lituania y de otros territorios bálticos. Así, por ejemplo, los nombres de ríos Dānija, Minija, Gilija se transformaron en Dānge, Minge, Gilge, *Nerija — en Neringa, *Labjavā — en Labguvā, etc. (12: 307—308, 310; 13: 186—188; 14: 317—319). También hubo cambios de otro tipo, por así decirlo, inversos. Por ejemplo, todavía en nuestros días, los habitantes locales a veces pronunciaban los topónimos Pagėgiai, Gėniškė como Pajėgiji, Jėniškė (14: 318). En la Edad Media, los alemanes locales quizá pronunciaban el nombre de la ciudad Kretingā como *Kretinja, *Kretinje, *Kretenje (si a mediados del siglo XIII la vocal breve i ya se pronunciaba más abierta), o de manera similar, pues la consonante g aquí va después de la sonante n, que a su vez va después de la vocal anterior i. Precisamente esa pronunciación es probablemente la que refleja la grafía de las crónicas de la Orden, sin la consonante g (Kretēne, Kretēnen, Creten y otras).
Otra cosa es Palangà. A. Salys observó acertadamente que los documentos de la Orden escriben este nombre de manera sistemática con la consonante g: Palange en 1253, Palange en 1372, Palangen en 1425, etc. La cuestión es que en el dialecto bajo alemán, en la secuencia de sonidos -ang-, la consonante g no se convertía en j; por ejemplo, gegangen se pronunciaba y escribía jegangen (14: 319).
Por tanto, de ello no se puede concluir que en aquel entonces el nombre de la ciudad Kretingā careciera por completo de la consonante g.
No está del todo claro cuándo aparecen en los textos las formas con -ing-. Pero no cabe duda de que, por ejemplo, en el siglo XVI ya eran conocidas; compárese la forma registrada en 1581: «Кротинская или Кротинская королевская волость». Más adelante aparecen diversas grafías: Crotinğe en 1757, Crotingen en 1772, Krötingen en 1816, etc. (1).
Así pues, el nombre de la ciudad Kretingā lleva el sufijo -ing-, característico de la lengua curonia. Se formó a partir de la raíz kret-, propia de palabras que quizá tenían originalmente un significado más general, como «lugar pantanoso o cenagoso», o algo parecido.
LITERATŪRA
1. Lietuvių kalbos instituto abėcėlinė istorinių vietovardžių kartoteka.
2. Scriptores Rerum Prussicarum. Leipzig, 1861—1874. T. I—V.
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4. Holowinski J. Telšių ir Žemaičių vyskupystės vietovardžių rankraštinis sąrašas, saugomas Lietuvių kalbos institute.
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DER STADTNAME KRETINGĀ
Zusammenfassung
Von zwei Hypothesen über die Herkunft und Bildung dieses Ortsnamens wird im Artikel die erste unterstützt: Kretìngā ist Ableitung aus krētḗ ”zittern, heben” mit dem charakteristischen kurischen Suffix -ing. Die Idee von A. Salys, daß die frühere Form ein anderes Suffix hatte, nämlich -ene oder -ine, läßt Zweifel deshalb aufkommen, weil die Form Kretene oder ähnlich in den Chroniken des Kreuzordens nur das Ergebnis der Verwirrung der Orthographie und Aussprache von Konsonanten g und j ist.
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