J. Balčikonio nustatyti „Lietuvių kalbos žodyno“ svarbiausi principai
Full text
LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XXXVII (1997)
LEKSIKOGRAFIJOS IR LEKSIKOLOGIJOS PROBLEMOS
Vytautas VITKAUSKAS
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL «DICCIONARIO DE LA LENGUA LITUANA» ESTABLECIDOS POR J. BALČIKONIS
El lingüista J. Balčikonis no llegó por casualidad a redactar y dirigir el gran «Diccionario de la lengua lituana». Ya desde su actividad en el círculo de estudios lituanos de la Universidad de San Petersburgo, cuando fue a las inmediaciones de Kėdainiai a recopilar datos del folclore y de la lengua, ya siendo estudiante lo había cautivado la idea de interesarse por la lengua hablada lituana y por la creación artística popular.
Aunque consideraba la pedagogía su labor más importante, J. Balčikonis se interesó siempre por los diccionarios. Recordemos sus cartas de exhortación a K. Būga para que se dedicara a preparar el «Diccionario de la lengua lituana» (Balčikonis II 256–257), e incluso la extraordinaria habilidad que demostró al acordar con los financieros la asignación de fondos especiales para remunerar el trabajo del diccionario (Balčikonis, ibíd.).
Tras la muerte de K. Būga, los trabajos del LKŽ se detuvieron. Después de largas discusiones y consultas, en 1930 se constituyó una nueva redacción; se hizo cargo de dirigirla J. Balčikonis, director destituido del seminario de maestros de Panevėžys, a quien casi toda la ciudad lloró.
El nuevo editor llegó a la tarea de redactar el diccionario con cierto bagaje de ideas. Tras familiarizarse con el fichero que había dejado K. Būga, se propuso: 1. transcribir todos los textos antiguos conocidos; 2. registrar con la mayor exhaustividad posible el léxico de la lengua viva, como llamaba a los dialectos y variedades locales.
Estos fueron los principios fundamentales del LKŽ, de los que se desprendieron otros: presentar la historia de cada palabra e indicar la distribución geográfica de todas las unidades léxicas. Dado el nivel de formación filológica de nuestra intelectualidad de entonces, se decidió transcribir todos los ejemplos dialectales mediante sus equivalentes en la lengua común, es decir, en la lengua escrita, según decía el Profesor (cf. LKŽ I₁ pág. VI; Balčikonis I 179).
Todos estos aspectos hicieron del LKŽ una obra importante de la filología lituana, pues los diversos investigadores necesitaban precisamente la historia de las palabras lituanas y el léxico dialectal, sobre todo su distribución geográfica. También lo comprendió el entonces Gobierno de la República de Lituania, que asignó al LKŽ tantos fondos como se necesitaban en aquel momento para transcribir toda la literatura impresa (1547–1930), los manuscritos conocidos y registrar el léxico dialectal en todo el territorio de la lengua lituana, es decir, en la República de Lituania, la región de Vilna ocupada por Polonia, las aldeas lituanas de Letonia, Prusia Oriental, etc. Según contó el Profesor en las clases de un curso especial de lexicología impartido en 1953–1954, la redacción del LKŽ seleccionaba colaboradores que dominaran bien su dialecto, procedentes de distintas zonas de Lituania, y se dirigía personalmente a numerosos maestros, casi en cada distrito rural, para que los datos léxicos se recogieran de manera uniforme. En este trabajo participaron especialmente
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Los estudiantes de la Universidad de Kaunas (más tarde, Universidad Vytautas el Grande), a quienes el propio Profesor enseñaba durante las clases a anotar palabras (se los menciona en el prólogo de LKŽ I, pp. IV–V; allí también se describe toda la historia de recopilación de materiales para LKŽ hasta 1941, aunque después casi nada cambió: siempre se prestó mucha atención al léxico dialectal). También trabajaron los dialectólogos lituanos, que aportaron cerca de un millón de fichas al fichero de LKŽ.
1. J. Balčikonis se preocupó de presentar en “Lietuvių kalbos žodynas” la historia de cada palabra de manera exhaustiva y su geografía con la mayor precisión posible. El principio era el siguiente: “Al diccionario se incorporan palabras de la lengua v i v a [en cursiva V.V.] y de la lengua escrita, tanto si son de origen lituano como si son barbarismos, siempre que estos barbarismos hayan entrado en nuestra lengua hace tiempo y sean relativamente conocidos” (LKŽ I1 p. V; Balčikonis I 178). El editor del diccionario había percibido claramente el interés de los indoeuropeístas y otros investigadores por el léxico heredado, y por eso le dedicó la mayor atención (Vitkauskas 1987: 13–18). Compárese también la observación: “Las llamadas palabras internacionales (conocidas solo por la lengua escrita) no se incluyen en el diccionario” (LKŽ I1 p. V).
La tradición de presentar cuidadosamente el léxico heredado de la lengua viva y de los escritos antiguos se mantuvo en todos los tomos publicados y en preparación. A partir del tercer tomo de LKŽ, tras 1952, aumentaron las palabras llamadas internacionales, a raíz de diversas discusiones (Larin 1957: 119–144); con frecuencia eran palabras ocasionales y muy recientes, empleadas por especialistas de distintas disciplinas: gazogeneratorius LKŽ III 191, generalitėtas LKŽ III 234, geometras, -ė LKŽ III 240, glauberitas LKŽ III 397, gondoljeras LKŽ III 482, grafologas, -ė LKŽ III 497, granatinis, -ė LKŽ III 515 (granatiniai obuoliai), granitėti LKŽ III 519, gravitacija LKŽ III 535, harpūnas LKŽ III 787, hektogramas LKŽ III 787, heroldas LKŽ III 788, hipok r izija LKŽ III 790, hū musas LKŽ III 791, ibis LKŽ IV 6, iksija LKŽ IV 34, induktyvūs, -i LKŽ IV 108, insinuóti LKŽ IV 120, intensifikúoti LKŽ IV 124, jodotòrmas LKŽ IV 351, kablogramà LKŽ V 25, kandeljãbras LKŽ V 201, kanoniẽrė LKŽ V 218, kaolìnas LKŽ V 225, etc. En los tomos posteriores disminuyó un poco la cantidad de términos de ciencias especializadas, pero, al no haber principios más firmes para depurar el léxico, abundan las rarezas léxicas, que a menudo solo han llegado a los despachos de científicos de diversas lenguas y no presentan indicios de transmisión hereditaria. Este es, sin duda, el principio propio de los diccionarios de la lengua estándar y de terminología, inculcado a los autores de LKŽ durante los intensos debates lexicográficos de 1950–1952.
2. J. Balčikonis también aplicó los principios del diccionario histórico científico para establecer el orden de las acepciones. Ya se había escrito específicamente sobre ello (Vitkauskas 1995: 349–354) y se había mostrado que, después de los debates lexicográficos de 1952, y en particular tras la oposición de B. Larin al tipo histórico de diccionario (Larin 1957: 143), también se aplicaron principios propios de los diccionarios de la lengua estándar (contemporánea) para ordenar las acepciones. Estos nuevos principios se han arraigado tanto entre muchos colaboradores de LKŽ que, incluso después de teorías manifiestamente inadecuadas para un diccionario histórico, a veces se sigue adoptando el método de otro tipo de diccionarios; por eso no solo bernas tiene como primera acepción “joven” y después “niño”, sino que también valanda aparece primero como “60 minutos” y luego como “intervalo de tiempo indefinido”.
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Las acepciones de la palabra trašą también se han ordenado de manera ahistórica. Primero se presenta la acepción “materiales con los que se fertiliza” (es decir, fertilizantes minerales e industriales), y solo después mešlas, utilizado de forma específica desde tiempos inmemoriales; a continuación, išmatos (LKŽ XVI 582–583). Compárese también el derivado trąšinis, -ė, con el mismo orden de acepciones propio de los diccionarios de la lengua estándar de la época moderna (LKŽ XVI 584). De modo semejante se presenta semánticamente el verbo tiekti (LKŽ XVI 178). Las acepciones se ordenan así: 1. abastecer de algo, dar, suministrar.... se suministra vapor de trabajo a la turbina. La intendencia abastece de ropa, etc., al ejército. 2. preparar, producir, hacer, reparar. Se iba a recoger hojas para los cerdos. Se procuraban utensilios de madera. 3. reparar, coser. Ana se cosía ropa para el invierno. Mamá me hace un abrigo de piel. 4. preparar (la dote), acumular, reunir: Preparé la dote para mi hija. 5. preparar comida o un banquete, cocinar, preparar, arreglar. La anciana preparó la cena. Preparar comida y demás. Sin duda, la acepción más antigua sería la segunda: preparar, arreglar (comida); lógicamente, después vendría preparar comida; la tercera sería reparar, coser; la cuarta, preparar (la dote); luego irían las oraciones que describen fenómenos de tiempos modernos o más recientes, con palabras como... se suministra vapor de trabajo a la turbina. La intendencia abastece de ropa al ejército, etc.
Desde el punto de vista de la lógica y de la historia, también era necesario organizar y establecer el orden de las acepciones de tempti, tęsti y de otros verbos (por ejemplo, tempti 1. alargar algo tirando de ello. 2. fabricar estirando: Estirar un alambre... 3. agarrar y tirar de algo que se resiste, que se aferra con fuerza... 4. arrastrar, vestir, poner... 5. tirar con esfuerzo de algo por una superficie... (LKŽ XVI 10–11), etc. Cabe preguntarse si en la antigüedad el significado original era “alargar algo tirando de ello”, si el tercero no es en realidad el primero, si el segundo no habría sido más antiguo que el quinto, que quedó en último lugar y expresa la acción de arrastrar algo pesadamente por una superficie, y así sucesivamente. Son cuestiones muy sutiles, que apenas se debaten ni se resuelven. (¿Y por qué el autor de estas líneas, uno de los editores de aquellos tomos, no corrigió tales cosas? Sepan que siempre es difícil corregir las ruedas en marcha: se puede corregir una acepción, pero ¿quién y cómo armonizará los significados y las relaciones de todas las palabras derivadas?)
3. El Profesor J. Balčikonis quería que LKŽ fuera un diccionario por raíces, de palabras individuales, y no un diccionario por nidos. Las excepciones eran los derivados con los sufijos ininkas y -inykas, y los adverbios derivados de adjetivos con las terminaciones -(i)ai, -yn) (baltas – baltai, baltýn, drąsus – drąsiai, drąsýn, etc.). Se procuraba incluir por separado los derivados nominales con prefijo, para que los usuarios de LKŽ no tuvieran que buscarlos bajo nidos de otros prefijos y no se crearan formas quizá inexistentes. Por ejemplo, los derivados con los prefijos aż-, ažū-, ažuo-: ażāčia, ażmiršuonis, ažūbalis, ažūdanga, ažūomārša, ažūožodis, ażvačiā y muchos otros (LKŽ I 432–440). En la segunda edición del tomo I de LKŽ desaparecieron: se trasladaron al tomo XVII junto con už-, užuo-, žu- (dz.). Como muestra la agrupación en un mismo nido de derivados con los prefijos nuo- (y nū- en Žemaitija), prie- (y pry- en Žemaitija), pér- (y pár-), se han inventado derivados que ni siquiera existen en la lengua, por ejemplo: nuoakiai, registrado solo a partir de nūakiai J (Ž.) — LKŽ VIII 904; nūauga, solo a partir de la palabra ž. nūaugos — LKŽ VIII 904; nūobengos, de la palabra ž. nūbengos — LKŽ VIII 906; nuodraikulėtas, a partir de la forma de algunos žemaitis nūdraulikėlėto — LKŽ VIII 917; nuogastvus, –i, de la palabra ž. nūgastvus — LKŽ VIII 924; nūogybai, de la palabra ž. nūgybos — LKŽ VIII 924 (como no se había acostumbrado a los usos de las formas dialectales ni a una transposición más precisa, hubo que leer en “Lituanistica” que
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nūgyba es una formación del sufijo -ýba!) y así sucesivamente. En las hablas de los aukštaitianos se presentan prýaltoris, prýangė, prýaukštis, prýdaržė, prýdėlis, prýduris, prýkalbė, prýklėtis, prýlapis, prýmoterė, prýpuola, prýstubė y otros (LKŽ X 607–762); lo mismo se hizo con las formaciones en prýš- de las hablas y los textos de los aukštaitianos: prýš, prýšakinė, prýšakýs, prýšgalis, prýširdis, prýšatyti, prýššventė (LKŽ X 763–765), pero solo el sustantivo prýbezdas acabó en la entrada inexistente príebezdo; el sustantivo prýblanda figura en la entrada príeblandų (!); prýbrekšmiais «al anochecer» → príebrekšmiais, prýdevinis → príedevinis, prýėdis «comer hasta hartarse» → príėdis, prygerà «propina» → priegerà, prýgrindas «pasillo» → príegrindas, prýkaboklis «percha» → príekaboklis, prýlyptis → príeliptis, príepapis → prýpapis, prýveiza → príeveiza, etc. (LKŽ X 623–727). Algo ocurre con las formaciones en už- en el tomo XVII.
No se sabe cómo habría actuado J. Balčikonis, pero la presentación en LKŽ I, – II y LKŽ III–IV de až-, ažu-, ažuo- y otras formaciones prefijadas (ant-, anč-, į-, in-) muestra una tendencia completamente opuesta a la de los editores actuales o recientes; sin embargo, las cuestiones relativas a la certeza de los hechos y al problema de encontrar una palabra son muy importantes en lexicografía. (Todos recordamos cómo los compiladores de la obra en 17 tomos “Slovar’ sovremennogo literaturnogo russkogo jazyka” publicaron los primeros tomos organizados por entradas agrupadas, mientras que a partir del tercero cada palabra, incluso los adverbios, se presenta por separado.)
También se presentaban por separado las formaciones de los prefijos dialectales anč- y ant-: ančėžys y antėžys, ančgrauža y antgrauža, ančkala y antkala, ančkrytīs y antkrytýs, ančkelis y antkelis, ančriūgótas y antrūgótas y así sucesivamente (LKŽ I₁ 107–142).
Se vaciló sobre cómo presentar las formaciones con į- e in-. Por ejemplo, se incluyen por separado įavùs e inavùs, įgerklis e in gerklis, įgerklỹs e ingerklỹs, įkapiai e inkapiai, įkalas e in kalas, įkaitas e in k altas, įkalba e in kalba y así sucesivamente.
No se crearon nuevas formaciones para las formas dialectales: įngeidžiai, įngeida, įngirk lis, įgražtis, įnkalas, įnklodalas, įnkrauvs, –i, įnlopšė, įnlūpis, insagtė, įnisiauris, įnšla jus y así sucesivamente.
También se presentaban en entradas separadas los siguientes sustantivos y adjetivos: ák tainis y aktainỹs, antakis y antakỹs, antežis y antežỹs, antvalnis y antvalnỹs, ápdrungis y apdrungỹs, áp girtis y apgirtys, arkliáganis y arkliaganỹs, atádrekis y atadrėkỹs, átsilsis y atsilsýs, austin is y austinỹs, baltujis y baltujỹs, barnis y barnỹs, brólis y brolýs, dūrys y dūrės, dūrklis y durkỹs, dūris y dūrỹs, édmenys masc. y édmens fem., y muchos otros.
Actualmente, los nombres con tema en -is y -ys y terminación ia- se presentan en una misma entrada (salvo cuando difieren en significado; por ejemplo, dūris y dūrỹs aparecen por separado, porque dūrỹs tiene un solo significado, correspondiente a la quinta acepción de la forma dūris (LKŽ II₂ 902). En ocasiones —como en el caso de édmenys y éd mens— la presentación por separado obedeció a una diferencia de género.
Es probable que los nombres con tema in- mencionados, con las terminaciones -is, -ys, se presentaran en una misma entrada porque en muchas formas flexivas no es posible determinar el paradigma acentual (como tampoco se puede diferenciar el pronombre tùs, tó «ese» dz., por lo que aparece en una misma entrada que tas, ta). Naturalmente, esto supone cierta incomodidad para los usuarios del LKŽ.
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buscar la variante necesaria de una palabra (la redacción de la época de J. Balčikonis procuraba determinarlo con mayor precisión).
4. Para J. Balčikonis, el material más importante del LKŽ procedía de la lengua viva (de los dialectos heredados). Los primeros tomos se distinguían especialmente por la abundancia de palabras y oraciones dialectales y por darles prioridad. Una nota del tercer tomo muestra cierto giro debido a las opiniones contrarias expresadas en los debates de 1947 (Žinynas 1949 a: 298–299), en la conferencia de 1952 y en la prensa (Larin 1957: 142–144). Por ello se decidió redactar el artículo de la palabra de la siguiente manera: “Las oraciones y expresiones ilustrativas, en la medida en que lo permita el material factual disponible, se presentan en este orden: a) oraciones y expresiones de la literatura y la prensa soviéticas, relacionadas con la realidad de nuestra vida socialista actual; b) dichos más característicos de la lengua hablada popular; c) ejemplos ilustrativos del folclore; d) oraciones y expresiones de los antiguos escritos lituanos” (LKŽ III psl. III, esto se repite también en LKŽ I2 psl. V).
La politización del LKŽ durante la época del socialismo era inevitable. Esto caracteriza especialmente los tomos IV y V del LKŽ. No obstante, el gran énfasis en los escritos politizados, a menudo de segunda categoría (de A. Guzevičius*, Kapsukas y otros), no redujo demasiado el valor del diccionario, pues predominaba el léxico heredado, que necesitaba el mundo de la ciencia y la cultura. Con el paso del tiempo, las enseñanzas de los redactores de las instrucciones del tercer tomo —J. Kruopas, A. Kučinskaitė y B. Larin (Larin 1957: 143)— fueron perdiendo fuerza. Ahora han quedado relegadas a la sombra.
Así pues, el LKŽ ha conservado los principios científicos más importantes del LKŽ previstos por J. Balčikonis; solo difiere en los detalles (la presentación de los verbos con prefijo y de los sustantivos verbales, sobre todo de las formaciones con prefijos y sufijos dialectales, y algunos otros aspectos). A medida que los dialectos se nivelan irreversiblemente, esta recopilación más exhaustiva del léxico de la lengua lituana seguirá siendo siempre importante para los investigadores de nuestra lengua.
LITERATŪRA
B a l č i k o n i s J. I–II: Rinktiniai raštai, 1, Vilnius: Mokslas, 1978; 2, Vilnius: Mokslas, 1982.
L a r i n B. A. 1957: Kratkij istoričeskij obraz litovskoj leksikografii. – Leksigrafičeskij sbornik 11, 119–144.
LKŽ I1–II1 – Lietuvių kalbos žodynas 1, Vilnius, 1941; 2, Kaunas: Valstybinė enciklopedijų, žodynų ir mokslo literatūros leidykla, 1947.
LKŽ I2–II2 – Lietuvių kalbos žodynas 1–2, Vilnius: Mintis, 1968–1969.
LKŽ III–XVI – Lietuvių kalbos žodynas 3–6, Vilnius: Valstybinė politinės ir mokslinės literatūros leidykla, 1956, 1957, 1959, 1962; 7–9: Mintis, 1966, 1970, 1973; 10–15: Mokslas, 1976, 1978, 1981, 1984, 1986, 1991; 16: Mokslo ir enciklopedijų leidykla, 1995.
V i t k a u s k a s V. 1995: Žodžio istorijos klausimai akademiniame “Lietuvių kalbos žodyne”. – Lietuvių katalikų Mokslo akademijos suvažiavimo darbai 15, 349–354.
* Kiek žinoma, jo romanų kalbą yra tvarkęs didelis gyvosios kalbos mokovas D. Urbas, tuo gal išvengęs represijų (iš pašnekesio su juo 1988.04.24).
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Vitkauskas V. 1987: J.Balčikonio pažiūros į paveldėtąją leksiką. – Lietuvių kalbotyros klausimai, 26, 13–18.
Žinynas 1949: Didžiojo ir bendrinės lietuvių kalbos žodynų redagavimo ir išleidimo apsvarstymas. – Lietuvių Mokslų Akademijos Žinynas 5, 301–305.
Žinynas 1949 a: Didžiojo “Lietuvių kalbos žodyno” II-ojo tomo apsvarstymas LTSR MA. – Lietuvos TSR Mokslų Akademijos Žinynas 5 298–299.
THE MAIN PRINCIPLES OF “LIETUVIŲ KALBOS ŽODYNAS” (THE DICTIONARY OF THE LITHUANIAN LANGUAGE) ESTABLISHED BY J. BALČIKONIS
Summary
The linguist Juozas Balčikonis prepared “Lietuvių kalbos žodynas” as a more concise Thesaurus.
1. The dictionary was to be a historical dictionary: its corpus was to contain all the words from written records and the live language (J. Balčikonis’ term for dialects).
2. The meanings of the words were to be arranged historically, according to their formation (a historical dictionary principle).
3. “Lietuvių kalbos žodynas” was to be a dictionary of separate words, forms and derivatives - not a dictionary of word families, the latter being rather inconvenient for its users when they have to find a language fact in it.
4. The most important for the editor were the dialectal data, which were abundant in the dictionary.
From 1948-1952 ideological deviations from J. Balčikonis’ principles were observed (the principles of the historicity of meanings, the priority of dialectal material were ignored, many short-lived international words found their way into the corpus). With the wave of politicised criticism having abated, the main principles established by J. Balčikonis are being gradually reinstated.
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