„Kablio“ figūros nominacinės sistemos raiška lietuvių kalbos tarmėse
Full text
ACTA LINGUISTICA LITHUANICA XLVI (2002), 81-119 La expresión del sistema nominativo de la figura del «gancho» ROLANDAS MIKULSKAS en los dialectos de la lengua lituana Instituto de la Lengua Lituana, Vilna El concepto de la «figura del gancho» constituye un caso de figura prototípica lingüísticamente relevante. Cada dialecto lituano tiene su propio sistema de nombres para los implementos de forma curva, relacionados con esta figura o con el término más general capaz de expresarla. Estos sistemas onomasiológicos están ordenados jerárquicamente: existe una relación de hiponimia entre los miembros individuales y el término general que domina el sistema. Las fronteras geográficas de los sistemas onomasiológicos de los dialectos están definidas por las áreas de expansión de los términos generales que denotan la figura del «gancho- ». Se necesita un enfoque basado en principios para establecer estos términos generales para los dialectos particulares a partir del vasto conjunto de datos contenido en los ficheros de tarjetas del Diccionario de la lengua lituana. El objetivo del presente artículo es formular estos principios. Se espera que, mutatis mutandis, también resulten útiles para establecer los términos generales correspondientes a otras figuras lingüísticamente relevantes. 1. SISTEMA DE NOMINACIONES FIGURATIVAS 1.1. La base de la lengua, como fenómeno, es la capacidad innata del intelecto humano de tratar simbólicamente la realidad. tratar simbólicamente (Karaliūnas 1997: 200). El tratamiento simbólico de la realidad debe entenderse como una determinada forma de su percepción. La percepción, o aprehensión, de la realidad continua tiene lugar en la conciencia mediante ciertos elementos discretos —imágenes. Conviene entenderlas como esquemas internos, modelos que se manifiestan como expectativas trazadas genética o culturalmente y determinan el carácter selectivo de la percepción de la realidad. Las imágenes, al remitir de manera generalizada a fragmentos de la realidad, se convierten en símbolos de su representación primaria en la conciencia. Tal simbolización primaria de la realidad crea también las condiciones para que surja el lenguaje como sistema de signos convencionales. 1.2. No son pocos los investigadores del fenómeno lingüístico que comparten la idea de que, entre las demás representaciones de la realidad en nuestra mente, las imágenes visuales son probablemente las más importantes (véase Karaliūnas 1997: 228-229, Greimas 1989: 118-122). Precisamente las imágenes visuales se caracterizan por una síntesis figurativa, mediante la cual a partir de imágenes concretas se crean ciertas imágenes generales que adquieren un valor simbólico abstracto. Los objetos espaciales que se alzan ante nuestros ojos como realidad objetiva solo pueden convertirse en fuente del simbolismo lingüístico tras adquirir la invariancia del signo natural. Esto se logra reduciendo los objetos concretos de la realidad a las figuras geométricas más sim- ' En este trabajo y en lo sucesivo entendemos por realidad todo aquello hacia lo que se dirige la percepción del individuo que percibe, es decir, cierto plano perceptivo prelingüístico.
82 | ROLANDAS MIKULSKAS ples, sin prestar atención a su finalidad. El nivel contingente del mundo de los objetos, relacionado con los acontecimientos, es sustituido así por el nivel del mundo de las figuras, que comprende un inventario finito. Por tanto, la mencionada síntesis figurativa es, en esencia, una operación de reducción durante la cual se obtienen figuras generales. Estas figuras ya pueden seguir ciertos esquemas de ordenación y organización de la sustancia. Al analizar a continuación las figuras generales, se predican oposiciones compuestas por categorías elementales del espacio, que tienen sus correspondencias en la lengua, por ejemplo: recto vs curvo, convexo vs cóncavo, cerrado vs abierto, lleno vs vacío, etc. 1.3. Figuras individuales del mundo así entendido —por lo general, importantes para la comunidad lingüística desde uno u otro punto de vista— pueden convertirse en el núcleo estructural de diversos sistemas nominativos. Supongamos que tal es la figura del «círculo». Desde una perspectiva categorial, el «círculo» se percibe como una curva cerrada, es decir, para formar su concepto se necesitan oposiciones categoriales ya presentes a priori en la mente: curvo vs recto y cerrado vs abierto. El «círculo», como figura esencial, es reconocible en la estructura semántica de muchas palabras —nombres de objetos de la realidad—. Por ejemplo, tomemos los nombres ratas, ratėlis (de hilar), žiedas, lankainis, ratlankis, skrytuolé (una herramienta de ese tipo), skridinys, kamuolys, etc. La base del significado de las dos últimas palabras probablemente está constituida por los conceptos de figuras espaciales más complejas —«disco» y «esfera»—, que, además de las categorías espaciales mencionadas anteriormente, se complementan respectivamente con otras oposiciones: lleno vs vacío, cóncavo vs convexo. Algunas de las palabras enumeradas aquí designan objetos muy concretos de la realidad, por ejemplo: llanta, skrytuolė, lankainis; con otras se pueden denominar varios o más objetos de este tipo, por ejemplo: rueda (de carro, de molino de agua, de máquina, etc.), anillo (de boda, de guadaña, de cadena, etc.), bola (de hilo, de humo, de juego, etc.). De estas últimas se dice que su referencia es más amplia y su significado, más general. Por ello adquieren fácilmente significados derivados y también se emplean a menudo en sentido figurado. En el caso que nos ocupa, la transferencia de significado suele producirse sobre la base de la semejanza figurativa de los objetos designados. Así podemos hablar de un círculo de menta, del círculo del tiempo (ciclo cerrado), del anillo de un cerco, etc. Cuanto más general es el significado de una palabra, tanto más posibilidades tiene de convertirse en el nombre de una u otra figura, en su representante en el plano lingüístico. Y este representante puede convertirse en el núcleo estructural que unifica otras denominaciones, si los objetos que estas designan presentan una semejanza figurativa esencial. 1.4. De lo dicho queda claro que en la lengua tienen correspondencias no solo las categorías espaciales elementales que constituyen la forma de expresión del mundo natural. En el sistema de unidades nominativas de la lengua también tienen sus correspondientes las figuras que construyen el código semiótico de la expresión visual de este mundo y que están constituidas por combinaciones de esas categorías espaciales. En un espacio etnolingüístico suficientemente homogéneo, que idealmente estaría formado por los dialectos de una sola lengua, se puede hablar con bastante fiabilidad de la universalidad del repertorio de estas figuras. Este, a su vez, determina la aparición en los dialectos de sistemas nominativos correlacionados en cuanto a las denominaciones que designan dichas figuras. Los conceptos correspondientes a las figuras del horizonte de la visión figurativa se convierten en el factor que unifica los miembros de los sistemas nominativos, mientras que las denominaciones capaces de representar mejor estas figuras pasan a ser las dominantes de dichos sistemas nominativos. La denominación más estrechamente vinculada al concepto de la figura visual se caracteriza, en comparación con los demás miembros del sistema nominativo, por el significado más general y la referencia más amplia. Esta última no solo abarca la referencia de los restantes miembros del sistema, sino que también puede ampliarse al nominar, sobre la base de la semejanza figurativa, nuevos objetos de la realidad, algunos de los cuales
EXPRESIÓN DE LOS SISTEMAS NOMINATIVOS DE LA FIGURA DEL «GANCHO» | 83 ya tienen en la lengua denominaciones más establecidas, formadas sobre la base de otro rasgo nominativo. Debido a esta circunstancia, podemos hablar de las denominaciones de significado más general como de denominaciones que poseen la mayor potencia nominativa. 1.5. Los sistemas nominativos hablados se forman incorporando a la esfera de la nominación de la denominación general otras denominaciones de los objetos de la figura correspondiente. Entre la denominación que reúne tal sistema y las demás denominaciones se establecen relaciones de INCLUSIÓN, o relaciones hiperónimo-hipónimo. Esto significa que, en determinadas situaciones comunicativas, al construir enunciados, las denominaciones de significado general pueden elegirse en lugar de las denominaciones de significado específico. Por ejemplo, el hablante (el emisor), al dirigirse a un oyente (destinatario) que, a su juicio, sabe menos, puede emplear para la descripción del denotado una denominación de referencia más amplia. Así se apela, por así decirlo, al «fondo común de conocimientos». En este sentido, podemos hablar de relaciones de SUSTITUCIÓN entre las denominaciones. El inventario de denominaciones abarcadas por el concepto de una figura, ordenado jerárquicamente, resulta útil para el usuario de la lengua por su carácter económico. Desde el punto de vista de la selección de denominaciones al construir enunciados, este modelo sistémico parece ser más eficaz que otros análogos basados en reglas de derivación o de deducción lógica. 1.6. Una de las figuras significativas para una comunidad lingüística, generalmente bien reflejada en el léxico de diversas lenguas, es la figura prototípica del «gancho». El sistema de denominaciones formado en torno al concepto de la figura del «gancho» se eligió para la investigación no por casualidad. En primer lugar, debido a su simplicidad, la propia figura es fácilmente reconocible en las formas correspondientes de la realidad. En segundo lugar, los objetos abarcados por su concepto constituyen una lista de herramientas de trabajo fácilmente contables. En tercer lugar, debido a la naturaleza similar de la actividad económica, desde antiguo los representantes de todos los dialectos de la lengua lituana utilizaban aproximadamente las mismas herramientas de trabajo. No es casual que los nombres de estas herramientas estén bien reflejados en el fichero del Diccionario de la lengua lituana (en adelante —LKZK). De los ejemplos de uso recopilados allí se aclara no solo la especificidad de determinadas herramientas de forma curvada, sino también los trabajos para cuya realización se utilizaban hasta hace muy poco y, en ocasiones, todavía se utilizan. Por ello resulta conveniente analizar la estructura semántica de estas palabras-- denominaciones. Además, el LKŽK abunda en ejemplos de contextos (situaciones comunicativas previsibles) en los que unos términos hablados sustituyen a otros. A partir de ellos podemos inferir las relaciones sistémicas (de sustitución) entre las denominaciones. A los miembros del sistema nominativo de la figura del «gancho» los une la imagen de un objeto (instrumento) de forma curvada. Para formar su concepto es importante la oposición de las categorías espaciales elementales curvo vs recto. Sin embargo, la figura del «gancho» relevante para las nominaciones lingüísticas no es una figura geométrica postulada deductivamente, sino más bien un invariante de todos los instrumentos de forma curvada, inducido por vía de abstracción. Para este es esencial no solo el concepto de curvatura, sino también el de una función común de colgar. En las distintas regiones de uso de la lengua lituana, el sistema nominativo de la figura del «gancho» presenta una expresión peculiar. Por ello podemos hablar de sistemas areales, o dialectales, de denominaciones de instrumentos con forma de «gancho». Los límites geográficos de la expresión de los sistemas nominativos individuales los trazan la distribución de las denominaciones generales. Estas denominaciones (que más adelante definiremos como NOMINADORES GENERALES) no resultan tan evidentes para el investigador del léxico de la lengua lituana. A partir de la abundancia de datos proporcionados por el LKŽK sobre las denominaciones de diversos instrumentos de forma curvada, es necesario establecerlas guiándose por una determinada metodología. Este artículo está dedicado esencialmente a la formulación de los principios de tal metodología. Al mismo tiempo
84 | ROLANDAS MIKULSKAS se espera que estos principios, mutatis mutandis, sean aplicables también a la determinación de las denominaciones generales de otras figuras relevantes para la comunidad lingüística. Además, mediante la aplicación de esta metodología, se verifica en general, a partir de los datos dialectales, la funcionalidad del modelo de denominaciones de estructura jerárquica. 2. METODOLOGÍA PARA DETERMINAR EN LOS DIALECTOS LAS DENOMINACIONES GENERALES DE LA FIGURA DEL «GANCHO» 2.1. Ya con una rápida revisión de los datos del LKŽ y del LKŽK queda claro que, en las distintas regiones de uso de la lengua lituana, el sistema nominativo de la figura del «gancho» presenta una expresión diferente. Al hablar de una expresión diferente, ante todo nos referimos a que cada región posee su propia palabra de significado más general, capaz de denominar mejor la figura del «gancho». Las demás denominaciones regionales de las herramientas con forma de «gancho» se distribuyen (adquieren un estatus) con respecto a esta denominación general y, de ese modo, crean un sistema nominativo propio de esta figura, característico únicamente de los usuarios de la lengua de esa región. Los límites de las áreas en las que se ha consolidado uno u otro sistema nominativo de la figura en cuestión no coinciden por completo con los límites de los dialectos. Estos últimos, como es sabido, son determinados por los investigadores de la lengua según ciertas correspondencias fonéticas. Sin embargo, los dialectos, sin duda, no se diferencian únicamente por su fonética. Más bien deben considerarse variedades regionales de una misma lengua, caracterizadas por rasgos sistémicos propios de todos los niveles, es decir, no solo del fonológico o morfológico, sino también del sintáctico y del léxico. La formación de los dialectos está determinada y su estabilidad se mantiene por el etnos propio de cada región. Esta, a su vez, está determinada por factores sociales, políticos, administrativos y de otra índole. El dialecto no es la única manifestación del etnos, entendido como un genotipo humano formado históricamente. Este también se manifiesta en costumbres propias y en una cultura material propia. Con esta última está estrechamente relacionado el léxico dialectal. Es la capa más móvil del sistema lingüístico (dialectal). En el curso de la interferencia dialectal, los elementos estructurales de un dialecto pueden difundirse a otro dialecto. Sin duda, la mayor parte de los fenómenos de mezcla dialectal se encuentra en las zonas fronterizas. El dialecto, como sistema lingüístico, es un sistema cerrado. Un dialecto toma prestado un fonema o morfema de otro dialecto solo en caso de que en él «aparezcan las condiciones para la introducción de un nuevo elemento, concretamente, para corregir el equilibrio estructural alterado, llenar las casillas vacías del sistema, etc.» (Karaliūnas 1997: 343). El léxico de los dialectos es mucho más abierto al préstamo. Las palabras que nominan objetos materiales (p. ej., diversas herramientas), junto con la adopción de estos últimos, pueden pasar fácilmente de un dialecto a otro. Con el tiempo, al insertarse en grupos léxicos semánticamente próximos, los préstamos pueden adquirir en ellos cierto estatus*, desplazando a menudo hacia la periferia las denominaciones propias de los objetos correspondientes. 2.1.1. Determinamos los límites de consolidación de los sistemas nominativos de la figura del «gancho» en los dialectos según la extensión de la denominación central de estos sistemas. Anticipándonos a la exposición, diremos que las áreas de uso de estos sistemas se sitúan aproximadamente dentro de los límites de los grandes dialectos, aunque en las zonas fronterizas los rebasan en algunos lugares. Un ejemplo podría ser el de los altos dialectos occidentales + * —Entendemos el estatus de la denominación como su lugar con respecto a la denominación central del sistema. De él depende directamente la potencia nominativa de la palabra (valor nominativo, peso nominativo) en el sistema.
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA «KABLIO» | 85 la denominación común vgso utilizada en el lado occidental de los kauniškiai, que se adentra bastante en el área dialectal de los raseiniškiai de los žemaičiai del sur. Dentro de los límites de algunos dialectos se utilizan incluso dos sistemas nominativos de los que se habla. Por ejemplo, los žemaičiai, como veremos, tienen sistemas nominativos dominados por dos denominaciones comunes —kébinio y kebėklio- *—. Está claro que están extendidos en áreas dialectales diferentes. Otros, de referencia más restringida, «colgar la ropa en la pared», se utilizan en toda el área de los žemaičiai, es decir, tanto en los sistemas nominativos de kobinio como en los de kebėklio. Al sobrepasar los límites del dialecto, la misma palabra puede adquirir otro estatus en el sistema nominativo. Diremos que vgsas, al ser la denominación central del sistema nominativo de la figura del «gancho» de los aukštaičiai de Kaunas occidentales (del lado occidental), en el dialecto žemaičiai solo significa un dispositivo para colgar el caldero, fijado de manera estacionaria sobre el hogar (en los aukštaičiai occidentales, vąškaras). La denominación general de los aukštaičiai orientales, kabis, entre los lituanos de Prusia Oriental solo se empleaba para designar la herramienta destinada a voltear el estiércol, etc. 2.2. Quisiéramos detenernos algo más en la cuestión de la expresión de la denominación central de los sistemas nominativos mencionados, así como examinar más detalladamente el concepto de POTENCIAL NOMINATIVO de la palabra relacionado con ello. Así pues, los uno o varios análogos del «gancho» que posee cada dialecto dividen el territorio de uso de la lengua lituana en determinadas zonas de sus sistemas nominativos dominantes. Parece que estas palabras de significado más general se diferencian tanto por su origen como por su forma interna, así como por las propiedades semánticas que se derivan de ello. Por ejemplo, kablys de los aukštaičiai orientales, kobinys o kebėklis* de los žemaičiai mantienen una relación derivativa con el verbo kabinti: son, respectivamente, derivados de los sufijos -lys, -inys, -eklis, que aún conservan el significado de la formación de denominaciones de instrumentos (nomina instrumenti). Como denominaciones, todavía están motivadas por el rasgo nominativo de la función de colgar. De manera semejante, kūkis, extendido en el ángulo oriental de los aukštaičiai de Kaunas occidentales, se basa en el verbo kūkti, empleado allí mismo, que significa ‘inclinarse, curvarse’. Por tanto, esta denominación general está motivada directamente por el rasgo nominativo de la forma curvada. El rasgo semántico de la función de colgar está aquí implícito a partir del rasgo formal. Y bien, en la parte occidental de este dialecto, la significación derivativa del extendido vgso hoy difícilmente puede rastrearse. Para el usuario actual de la lengua, esta denominación se ha desetimologizado por completo. Tampoco tiene sentido hablar de la motivación derivativa del préstamo kriūkas“, consolidado en los dialectos de los altos lituanos meridionales y de los altos lituanos orientales de Vilna. Más adelante aclararemos hasta qué punto las peculiaridades semánticas de estas palabras determinaron su ascenso a una posición dominante en sus respectivos sistemas nominativos. Sin embargo, ya ahora podemos suponer que las mencionadas diferencias de forma interna y de motivación nominativa pudieron orientar de manera algo distinta su evolución semántica interna. Al fin y al cabo, la derivación semántica de las palabras que han conservado la significación derivativa puede orientarse (al menos durante cierto tiempo) también por la significación nominativa INICIAL. Y las palabras que han perdido su motivación estructural o no la han tenido (préstamos) adquieren nuevos significados con mayor libertad; su número depende más de las necesidades nominativas y de la comodidad de uso. 3 Consideramos el kibėklis, más frecuente en el ángulo noroccidental, una variante fonética del nombre homónimo. * kebeéklis <kabéklis debido a la asimilación regresiva de las vocales; esta última forma está documentada en Skirsnemunė y Merkinė, respectivamente, con los significados de enganchar una puerta y colgarla en la pared. 5 Sobre las diferencias fonéticas de dėlkriūkas, kriūkas, kritkas, krūgas, véase Mikulskas (1995: 64); por comodidad, en lo sucesivo utilizaremos una sola forma, kriūkas.
86 | ROLANDAS MIKULSKAS 2.2.1. A pesar de la diferente estructura semántica interna de las palabras mencionadas y de las relaciones paradigmáticas algo distintas con otras unidades léxicas que, según parece, se derivan de ello, la posición que ocupan en sus respectivos sistemas nominativos es idéntica: son las denominaciones más generales, que abarcan la referencia de todos los miembros. Parece que han adquirido tal estatus no debido a las particularidades de su desarrollo tarp figūratyvinio pasaulio regėjimo ir kalbos, šio regėjimo figūros (mentaliniai vaizsemántico interno. Pues, debido a la relación mutua existente, los diniai) tienen en la lengua sus correspondencias —los signos lingüísticos (las palabras). Si convenimos en que la función representativa es la función esencial de la lengua, entonces la aparición de palabras que pueden denominar mejor dichas figuras está simplemente programada por la génesis de la lengua. Por tanto, para denominar de la manera más general la figura del «gancho» examinada, el usuario de la lengua encuentra inevitablemente una u otra palabra «más adecuada- ». Esta última es el elemento dominante del sistema nominativo jerárquico, que se relaciona como hiperónimo con los restantes miembros del sistema. Este sistema de denominaciones, basado en el principio de inclusión, al igual que el papel de la denominación más general, está determinado a priori por la naturaleza de nuestro pensamiento. Como se sabe, la mente cognoscente clasifica las percepciones del mundo exterior en clases lógicas de objetos sobre la base de relaciones de similitud. Los sistemas nominativos jerárquicos examinados serían precisamente un reflejo fragmentario de estas clases lógicas en el nivel de la lengua. 2.2.2. Hablar de la potencia nominativa de una palabra equivale a hablar de su referencia®. No es difícil comprender que la referencia de la denominación más general en las estructuras nominativas mencionadas abarca la referencia de todos los miembros del sistema. Al hablar de la potencia nominativa de esta denominación, deberíamos determinar en qué medida depende de su posición central en el sistema y en qué medida de su estructura semántica. Este último concepto presupone la derivación semántica de la palabra, su polisemia. Al definir la esencia de la nominación como la designación de los objetos de la realidad durante la generación de enunciados, consideramos las palabras como las unidades principales de la nominación. Las entendemos como signos lingüísticos de dos caras —que poseen su propia expresión y un significado conceptual. Durante el acto de nominación, estos signos lingüísticos remiten a los objetos de la realidad (los denotan) o, en el caso de los conceptos abstractos, a sí mismos. De este modo, en el enunciado las palabras adquieren un significado concreto. Por otro lado, durante el acto de comunicación, al señalar realidades concretas, se realiza solo uno de los significados de la palabra «polisémica». Así pues, durante el acto de nominación figura la denominada PALABRA FUNCIONAL ACTUAL (cf. Jakaitienė 1988: 28). 2.2.3. No tiene sentido hablar de la potencialidad nominativa de la palabra realizada en el texto. Sin embargo, algunos lingüistas, por ejemplo Nikitin (1983: 9-11), hablan de su nominatividad, entendiendo esta última como la capacidad de la palabra (nominador) de expresar autónomamente, sin otros elementos del enunciado, el sentido asociado con ella (comprendiéndolo —actualizándolo). Por tanto, la nominatividad de la palabra en el texto realizado se considera una función de su autonomía sintáctica. Incluso se habla de la distinta nominatividad de las diferentes partes de la lengua, que determinan los futuros papeles sintácticos. Desde este punto de vista, la nominatividad del sustantivo y de los sintagmas nominales sería la mayor. El nominador realizado en el texto, desde el punto de vista de Nikitin, estaría marcado (señalado) gramaticalmente. Sin embargo, según él, en el sistema de la lengua exis- * Los lingüistas que entienden la referencia como un concepto del plano del habla, aquí hablan del POTENCIAL REFERENCIAL DE LA PALABRA (Telija 1977: 136), del ÁMBITO REFERENCIAL DEL HIPERÓNIMO (Nikitin 1983: 29), del POTENCIAL DENOTATIVO DE LA DENOMINACIÓN (ibid., 31).
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA DEL «GANCHO» | 87 te un nominador no marcado. A continuación, Nikitin (ibid., 22) afirma que este nominador puede describirse como un lexema que posee un significado invariante para muchos nominadores del habla. El significado del nominador no marcado no sería una mera abstracción de las palabras empleadas en enunciados concretos. Este significado estaría nominado por el nominador no marcado como uno de sus significados. 2.2.4. A la noción de nominador no marcado se aproxima la concepción de la PALABRA VIRTUAL. Esta, según Jakaitienė (1988: 28), tampoco sería una mera abstracción de las palabras que se manifiestan en un habla concreta, sino «una unidad del sistema de la lengua que existe objetivamente y que en la conciencia de los miembros de la sociedad hablante está vinculada a un contenido determinado». Al investigar las unidades nominativas del sistema de la lengua y sus relaciones sistémicas, el término palabra virtual sería muy útil. En la lengua, esta palabra virtual desempeña la función de nominador no como una palabra polisémica, sino como una palabra-signo íntegra, caracterizada por un determinado SIGNIFICADO PRIMARIO- ”. Este significado primario es una parte inseparable de la palabra como signo lingüístico bilateral. Los usuarios de la lengua simplemente lo conocen y lo reconocen como su sentido. Precisamente este significado desempeña el papel más importante en situaciones lingüísticas concretas, al seleccionar nominadores adecuados para los objetos de la realidad. Así pues, las palabras virtuales constituyen el inventario de unidades nominativas del usuario de la lengua. Si se considera la palabra virtual el punto de partida del acto nominativo, habría que hablar de los demás significados como realizaciones concretas del significado primario en el habla. Algunos de estos significados se consolidan en el uso lingüístico, se vuelven regulares y, por tanto, también deben considerarse parte del conocimiento, de la competencia lingüística (y, por consiguiente, del sistema lingüístico). Entre ellos y el significado primario a menudo todavía se percibe una relación de derivación semántica. La competencia lingüística mediante los significados derivados se manifiesta en que el usuario de la lengua, al memorizarlos y comprender la relación existente entre ellos y el significado primario, aprende las reglas según las cuales puede generar otros significados, es decir, (sobre la base de relaciones de semejanza o contigüidad) denominar con la misma palabra los objetos correspondientes de la realidad (cf. Nikitin 1988: 72). 2.3. Para investigar la expresión de los sistemas nominativos de la figura del «gancho» en los dialectos de la lengua lituana, es importante aprender a determinar las palabras virtuales de significado más general —los nominadores principales de los sistemas. Esto debe hacerse examinando enunciados concretos en los que figuran como nominadores palabras funcionales actuales. A determinar los significados de estas últimas ayudan no solo la sintaxis de los enunciados, sino también las circunstancias de la conversación que pueden inferirse de ellos (la situación comunicativa). Para la investigación utilizamos enunciados registrados en el fichero del LKŽ. Por cierto, sobre los sistemas nominativos, al igual que sobre el sistema lingüístico, solo tiene sentido hablar desde un punto de vista sincrónico. Dado que el material acumulado en el LKŽK abarca casi todo el siglo XX“, sin duda en él están registrados los cambios léxicos que tuvieron lugar en los dialectos. Sin embargo, al intentar construir el modelo de los sistemas nominativos en cuestión, inevitablemente tendremos que renunciar al enfoque diacrónico del material recopilado, es decir, consideraremos que este refleja un determinado estado estático de la léxis de los dialectos de la lengua lituana’. Esto no significa que empleemos el término 7 Significado primario sin el matiz diacrónico, que aquí resulta inapropiado al hablar de la lengua como sistema. Aquí simplemente significa (como veremos más adelante) primacía con respecto a otros significados, derivados. 8 K. Būga comenzó a recopilar el material en 1902. * Karalilinas (1997: 45), al comentar la afirmación de E. de Saussure de que en la lingüística estática no es posible ninguna demostración sin una simplificación condicional de los datos, señala que, aunque el estado absoluto se caracteriza por la ausencia de cambios, en la práctica el estado de una lengua no es un punto, sino un lapso de tiempo más o menos largo, durante el cual la suma de los cambios es mínima. Ese lapso puede ser de diez años, una generación, un siglo o incluso más.
88 | ROLANDAS MIKULSKAS no deberían tenerse en cuenta algunos aspectos del desarrollo histórico de las denominaciones estudiadas. Pues, al contemplar la lengua sincrónicamente, no solo se perciben las relaciones sistémicas existentes entre las denominaciones. En la estructura semántica de muchas denominaciones todavía se perciben vivamente las relaciones de motivación derivativa o de derivación semántica. Son el resultado de la evolución histórica de la palabra y, en general, son estudiados por la ciencia especial de la etimología; sin embargo, si los hablantes los perciben vivamente y los emplean para nuevas denominaciones, entonces también constituyen una realidad de la sincronía lingüística. 2.3.1. El inventario de los sistemas nominativos de la figura del «gancho» estudiados está compuesto principalmente por diversas denominaciones de aperos agrícolas o utensilios domésticos, así como por denominaciones de herramientas de oficios estrechamente relacionados con la actividad económica. A menudo, estas herramientas o dispositivos de forma curvada tienen varios nombres, formados sobre la base de diferentes rasgos nominativos. Tomemos, por ejemplo, las denominaciones del instrumento para sacar heno del pajar (una pértiga larga con una, y a veces incluso con tres uñas en el extremo). En el LKŽ encontramos los siguientes ejemplos: pešėklis, peštūkas, šienpešys (Siénpesis, Siénpesa, šiėnpešė) —referencia a la función—, y kobinys, kablys, kūkis —el rasgo nominativo (a ojos del hablante actual) es la forma curvada. Incluso en un mismo dialecto pueden emplearse varias denominaciones para la misma herramienta. Por ejemplo, en el dialecto de los žemaičiai septentrionales de Telšiai, junto a kOobinis (Žarėnai, Telšiai, Alsėdžiai, Žemaičių Kalvarija), también se emplean šiėnpešis (Plateliai, Šatės, Skuodas), šienpešys (Alsėdžiai); en el dialecto de los aukštaičiai occidentales de Kaunas, junto a peštūkas (Veliuona, Serédžius, Aukštėji Panemūnė), también se dice kūkis (Zapyškis, Darsūniškis). El nombre que el hablante elige durante el habla para referirse a una u otra herramienta de forma curvada parece depender tanto de la difusión del nombre en el dialecto como de las circunstancias en las que se comunica. 2.3.2. Si queremos distinguir, dentro de la diversidad de nombres de estas herramientas, los nombres de significado más general, al estudiar enunciados concretos debemos tener en cuenta dos aspectos. Ante todo, debemos constatar la referencia más amplia de tales nombres. Debido a la mencionada posición (determinada a priori) en el sistema nominativo, estos nombres pueden sustituir, en determinadas situaciones comunicativas, a nombres de herramientas más habituales y específicos. Las circunstancias comunicativas en las que un término más general sustituye a otro más específico pueden ser diversas. Supongamos que el informante intenta describir al transcriptor que pregunta un término «desconocido» para este mediante un hiperónimo más habitual y de significado más general. Tal situación comunicativa, por ejemplo, se esclarece al leer la oración anotada en Varniai: Cortan las cabezas del lino, las peinan con šukuočiai, es decir, con 6—7 kobiniai. O bien otro ejemplo: En la finca vuelcan el estiércol con unos kobiniai de ese tipo (Šakyna). Aquí se emplea un término de mayor extensión en lugar de uno de menor extensión para «igualar» la desigualdad de información entre el hablante y el oyente. En otros casos, el hablante emplea una denominación general al no recordar (de uso poco frecuente) el nombre de algún instrumento, por ejemplo, en la oración de Kantaũčiai: ¿Acaso tenía un nombre ese cachivache? También puede haber más circunstancias conversacionales similares que incentiven el cambio de términos. 2.3.3. Por otra parte, al constatar que una u otra denominación tiene la referencia más amplia, debemos prestar atención también a la estructura semántica de dicha denominación, es decir, reconstruirla como una palabra polisémica. Dado que en los actos de habla esta palabra general se manifiesta mediante muchas acepciones concretas, debemos determinar cuáles de ellas son regulares (arraigadas en el uso) y cuáles son ocasionales, derivadas de la acepción primaria para un caso concreto de habla mediante la aplicación de las reglas de transferencia del significado,
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA DEL «GANCHO» | 89 adaptando las reglas de transferencia del significado. Algunas de las acepciones regulares llegan a estar tan arraigadas en el uso que el hablante las asocia habitualmente de manera directa con la palabra, como el significado con el significante. El número de acepciones regulares no solo atestigua la potencia nominativa de la palabra, sino que también la consolida en el sistema lingüístico. Aquí convendría no olvidar que el significado general (o —desde el punto de vista de la nominación— primario) de las palabras examinadas no es una abstracción de los significados usuales, sino uno de los significados de esa palabra que funciona realmente en la lengua. Con tal significado, la palabra se emplea no solo en los casos de sustitución mencionados, sino que también aparece en construcciones comparativas como término de comparación, p. ej. : Motka toj susisukus kap kriūkūtis (Jieznas); Sudžiūvo kaip kobinys (Klykoliai) etc. En otros casos, las palabras de significado general se emplean para describir, p. ej. : Iš kobinio medžio (es decir, de un árbol bifurcado en forma de «gancho») dirba okūs kailiams okūoti (Židikai). En las metáforas también suele explotarse este significado general (cf. la oración de Ėriškiai: Gervių kablys nukurksėjo an pietus). Además, aquí habría que añadir los llamados compuestos determinativos: kablianėsis (Papilys, Palėvenė, Ėriškiai, Miežiškiai, Pagiriai), kriūkanėsis (Rūdninkai, Pelesa), kukianésis (Prienai), kabliadantis (Krekenava), kriūkagalvis (Rudamina) y similares. En ellos, el primer componente también representa el significado general de un objeto de forma curvada. Por tanto, al intentar construir un modelo del sistema de significados de las denominaciones en cuestión, habría que situar en primer lugar este significado general de un objeto de forma curvada. Desde el punto de vista de la sincronía, los demás significados regulares deberían considerarse derivados de ese significado general, aunque, desde el punto de vista de la diacronía, algunos de ellos hubieran aparecido antes en el uso. Y aunque a menudo parezca que los significados regulares pueden participar directamente en los actos de nominación, aun en tales casos el investigador debería discernir, en un segundo plano, el significado primario subyacente. 2.4. Al profundizar | en la semántica de tal nominador unitario, inevitablemente tendremos que responder a la pregunta de dónde procede el poder derivativo de los significados primarios, cómo se relaciona este con la potencialidad nominativa de la denominación (esta última presupone relaciones sistémicas también fuera de los límites de la palabra), cuál es la estructura semántica de este significado primario. 2.4.1. Deberíamos reconocer que el estatus más elevado de las denominaciones examinadas en los sistemas nominativos, o su mayor valor paradigmático (sobre el término, véase Ufimceva 1977: 24.), depende en gran medida del poder derivativo del significado primario o, en el plano onomasiológico, de la fuerza del rasgo nominativo. Por lo general, tales palabras tienen el mayor número de significados derivados o, basándose en el mismo rasgo nominativo, pueden denominar el mayor número de objetos de la realidad. Precisamente tales palabras son las más adecuadas, en el plano lingüístico, para representar las imágenes de la visión figurativa. Esta adecuación se desprende de que el concepto del significado primario de estas palabras se relaciona MÁS ESTRECHAMENTE con la figura correspondiente. En nuestro caso, habría que considerar que el concepto de curvatura expresado por el significado primario se relaciona más estrechamente con la figura del «gancho- ». Por tanto, es evidente que la fuerza derivativa del significado primario de las denominaciones en cuestión se desprende de la curvatura que domina en su estructura- **—Sí, así parece ser en el caso de kobinys: la abundancia de registros parecería indicar que esta palabra antes significaba principalmente un palo largo de extremo curvado, utilizado como instrumento para arrancar heno o para otros fines. Esta denominación aún compite en el dialecto con las denominaciones šiėnpešys o vertėklis. De modo similar, el uso de vąšas en los dialectos žemaitis o del alto lituano meridional, es decir, más alejado del área donde se manifiesta como la principal denominación de la figura del «gancho», parecería indicar que antes esta palabra se utilizaba en lituano para denominar un dispositivo de SUSPENSIÓN.
96 | ROLANDAS MIKULSKAS En términos de distribución geográfica, registramos el uso de las seis palabras mencionadas con los siguientes significados regulares: “instrumento para volcar el estiércol del carro”, “instrumento para arrancar el heno del almiar o del extremo del cobertizo- ”, ‘instrumento de pesca’, “instrumento de ganchillo”, “dispositivo para retorcer cuerdas’. A estos añadimos un significado algo más general: —“instrumento para tirar de algo suspendiéndolo’. Así podríamos definir el significado de una palabra que designa un instrumento de finalidad más general. Lo describiríamos como una pértiga larga con el extremo curvado, utilizada para sacar troncos del río, extraer agua, sacar del pozo un cubo que se ha caído, derribar las paredes de los edificios durante un incendio, etc. Para que quede más claro de qué se habla, presentamos varios ejemplos de Aukštaitija oriental: 1. Se lanza la gente con cubos y con ganchos allí donde arde, solía ocurrir (Leliūnai). 2. El cubo se desenganchó, ahora lo buscamos con un ganchito (Krinčinas- ). 3. El gancho con el que se sacan los linos del estanque de enriado (Naujamiestis)'®. Sin embargo, este significado se eligió adicionalmente también porque determinó el significado de numerosos derivados verbales cuyas palabras base son algunos de los sustantivos seleccionados por nosotros. Tomemos verbos derivados como vgsuoti (: vąšas) y kabliūoti (: kablys). Por un lado, los significados de estos derivados ilustran adicionalmente la difusión dialectal de los significados correspondientes de sus palabras base. En segundo lugar, podríamos incluso afirmar que estos últimos, desde el principio, por así decirlo, «echaron raíces» en uno u otro dialecto. Esta idea también se ve respaldada por el uso de los verbos derivados mencionados en sentidos figurados, lo que, entre otras cosas, atestigua indirectamente la ampliación de los significados de las palabras base y, al mismo tiempo, sus posibilidades nominativas más amplias en el dialecto correspondiente. Por ejemplo, en dos dialectos separados (el de los aukštaičiai occidentales y el de los aukštaičiai orientales), los verbos derivados que tienen el significado derivativo de “manipular el objeto designado por la palabra base (una herramienta de forma curvada)" pasan asociativamente a significar otra acción externamente semejante, “colgar (con una cuchara), comer ávidamente', aunque en cada uno de los dialectos mencionados se dispone para ello de una palabra «propia»: para los aukštaičiai occidentales es (iš)vąšuoti, y para los aukštaičiai orientales, —(iš-, pa-, už)kabliūoti. 2.6.7. Los lugares en los que las denominaciones generales de la figura del «gancho» están documentadas con los 6 significados enumerados arriba se presentan en la tabla y en el mapa al final del artículo. Al utilizar esta metodología, lo ideal sería que en cada lugar incluido en la tabla estuviera documentado el uso de la denominación general correspondiente con los seis significados. Desgraciadamente, debido a la cumplimentación irregular y asistemática del fichero, sus datos son incompletos desde este punto de vista". Por ello, partiendo de la premisa de que los dialectos y, por consiguiente, también su léxico, se caracterizan por cierta integridad, consideramos que en los lugares inscritos en la tabla y señalados en el mapa® las denominaciones en cuestión se utilizan regularmente con los seis significados (en el mapa, para subrayar este hecho, incluso podemos introducir una designación simbólica uniforme)“. De este modo obtenemos una distribución compacta preliminar de los análogos del «gancho» en los dialectos 18 Asimismo, compárese aquí también la fraseología extendida traukti žodį (iš burnos) con kabliu «hacer hablar a alguien con dificultad», por ejemplo, : Habla de una vez, para que no haya que sacarte las palabras de la boca con un gancho (Surdėgis). 9 Por ejemplo, en el área de difusión de kablis, este uso se ha registrado de manera más o menos suficiente únicamente en el distrito de Kupiškis. Durante varios años consecutivos se organizaron expediciones de los colaboradores del LKZ dirigidas por la Dra. K. Vosylītė a este distrito. 0 Con la condición de que esos lugares no estén alejados del área compacta de uso de la denominación. ta !-Aceptada esta premisa, habría que evaluar con cautela el grado de regularidad del significado a partir del número de sus registros en el dialecto. Solo unos registros inusualmente abundantes en el LKZK atestiguarían en este caso la popularidad del significado, y viceversa.
„KABLIO“ FIGŪROS NOMINACINĖS SISTEMOS RAIŠKA | 97 imagen. Los límites del uso de las denominaciones generales y, a la vez, de la extensión de los sistemas nominativos que estas dominan, los precisamos posteriormente registrando aquellas expresiones dialectales en las que dichas denominaciones remiten directamente a su significado significante. 2.7. Anteriormente, al analizar la estructura de los sistemas nominativos, hablamos de las JŲ NOMINATORIŲ* paplitimą tarmėse, norėtume atidžiau pažvelgti į PAVADAVIMO terrelaciones de sustitución. Ahora, antes de dar otro paso que permita precisar las posibilidades de aplicación y la utilidad de BENDRŲmino para nuestra investigación. Sin embargo, antes deberíamos examinar más detenidamente el término REFERENCIA, estrechamente relacionado con este término. Este último, como ya debería estar claro, lo empleamos para describir las posibilidades denominativas (la potencia nominativa) de la palabra-denominación. Las palabras, como signos lingüísticos, representan o —durante la comunicación— sustituyen a los objetos de la realidad no lingüística. Como ya hemos mencionado, lo hacen expresándolos de manera generalizada. Por tanto, la palabra no simboliza un objeto concreto de la realidad, sino cierto ideal suyo, constituido por los rasgos esenciales de los objetos de esa clase. Estos rasgos o características constituyen precisamente el contenido conceptual de la palabra como signo lingüístico. Desde el punto de vista del uso de la lengua, la palabra-signo se caracteriza por su intensionalidad. Al expresar uno u otro concepto, siempre se orienta hacia una determinada clase de objetos de la realidad; es decir, como denominación, es adecuada para todos los elementos que constituyen dicha clase y es capaz de nombrarlos. Más aún, la amplitud de algunos conceptos expresados mediante palabras (la generalidad de sus rasgos constitutivos) determina que, por semejanza, también puedan denominar elementos de otra clase de objetos. De este modo, durante la actividad nominativa, una clase de objetos de menor extensión se incluye en una clase de mayor extensión. Como posibles objetos de denominación, los elementos de las clases (más amplias o más restringidas) constituyen la referencia de la palabra-denominación. Esta es una característica cuantitativa de la palabra, que refleja el conjunto de sus posibles nominaciones como denominación. Podríamos decir que la referencia de la denominación existe en la conciencia lingüística como memoria de sus anteriores funciones comunicativas y como anticipación de sus futuras funciones comunicativas (dependientes, en parte, de aquellas). Sin embargo, esta no solo está definida por todos los casos anteriores de uso, sino también por el valor paradigmático o el estatus del nombre en su propio sistema nominativo. 2.7.1. De lo dicho se desprende claramente que entendemos la referencia de la palabra como un concepto del plano de la lengua. Esta define la extensión del nombre como unidad del sistema nominativo de la lengua. Nikitin (1988: 50), al hablar de la extensión de los conceptos y los significados (en esencia, no los distingue), emplea el término extensional (definiendo el contenido del significado como intensional). Ahora bien, para este lingüista la referencia es un concepto del plano del habla, es decir, con ella denomina aquello a lo que apunta (lo que nombra) la palabra realizada en un enunciado concreto. Dado que estas cuestiones también serán relevantes para nosotros, aplicaremos a ellas el término DENOTACIÓN. La palabra, como nombre con una referencia más amplia o más restringida, realizada en un enunciado, señala o denota (designa) un objeto concreto de la realidad o su clase. Así pues, aquí puede tener una denotación concreta (designa un objeto concreto) o una denotación general (designa a cualquier miembro de la clase o a la clase entera in corpore). A continuación presentamos tres expresiones del dialecto žemaitiano, en las que el mismo nombre de la herramienta tiene una denotación diferente: # Consideramos que este término recientemente introducido define con mayor rigor el nombre central de los sistemas nominativos de estructura jerárquica examinados como medio de nominaciones secundarias. Sin embargo, en la exposición posterior no renunciaremos por completo tampoco al antiguo término —nombre general—.
98 | ROLANDAS MIKULSKAS 1. Con la vertėklė solían voltear el estiércol del carro al campo (Gitdiske). 2. Esa vertėklė, así, tenía las puntas de los dientes curvadas (Endriejavas). 3. Allí sacaron [algo] con vertėklės (Seda). La vertėklė, como vemos, es una herramienta para voltear el estiércol del carro en el campo. Los habitantes locales la describen como una horca con los dientes curvados (más frecuentemente) o como un gancho o una kebėklis (con menor frecuencia- ). En esencia, tal sería el contenido de la significación de esta palabra, o su contenido semántico. La referencia de esta denominación es —la clase de herramientas de arado. Difícilmente puede emplearse para una nominación más amplia (al menos, no está documentado). En los dos primeros casos, vertėklė representa a toda esta clase de herramientas, por lo que su denotación es —la clase de vertėklės. Coincide con la referencia sui generis de la denominación“. En el tercer ejemplo se habla de vertėklės concretas, utilizadas para realizar un trabajo concreto. En este caso, la denotación de la denominación es concreta; no coincide con su referencia como unidad del sistema nominativo. Por cierto, también aquí, si se desea, puede percibirse una referencia a la mencionada clase de herramientas. Solo en el caso de una denotación concreta esta referencia parece pasar a un segundo plano. Diríamos que, en el nivel de la comunicación, no se manifiesta, pues, para la información transmitida y la tarea comunicativa, la indicación adicional de la clase sería redundante. Para el receptor de la información, el oyente, por lo general solo es importante el contenido del mensaje. Sin embargo, para el investigador del enunciado siempre es importante también aquello que representa ese contenido. Por eso le resulta difícil no advertir que, durante el habla, para señalar objetos concretos siempre se emplean unidades de alcance semántico más amplio. Pues observa el enunciado concreto también desde el punto de vista del sistema lingüístico: en los elementos del enunciado, en las palabras, siempre se perciben realizaciones de unidades del sistema nominativo con una referencia más amplia o más restringida. En pocas palabras, para un participante ordinario en el acto de comunicación, las palabras generalmente solo representan los objetos de la realidad de los que se habla, mientras que para el investigador del lenguaje, además de la función representativa, cumplen también una función descriptiva. 2.7.2. Los enunciados en los que los nombres de referencia más amplia denotan clases de objetos de alcance más restringido o elementos concretos de esas clases —objetos de la realidad— nos permiten hablar de relaciones de sustitución durante el acto nominativo. Concretamente, nos interesan los casos en que la función de sustitución la desempeñan las denominaciones comunes de referencia más amplia —las dominantes de los sistemas nominativos examinados. Pero, ante todo, deberíamos aclarar hasta qué punto está justificado el uso del término sustitución. El hablante, al generar el enunciado, elige palabras-- denominaciones (del inventario del sistema nominativo) dependiendo de sus intenciones, del grado de información del oyente, de la situación comunicativa y, —en términos generales, de las circunstancias en las que tiene lugar la conversación. Por ejemplo, al hablar de las herramientas que examinamos, elegirá una denominación al comunicarse con una persona de su círculo, cuando el habla es solo una parte integrante de su trabajo colectivo, un medio de coordinar las acciones; elegirá otra denominación para la misma herramienta al hablar con una persona de un entorno ajeno (en los enunciados del LKŽK, el oyente suele ser quien anota las palabras, un lingüista y, por tanto, una persona del entorno urbano). Al hablar con este último, el hablante procura no tanto señalar el objeto por el que se pregunta cuanto describirlo. Así, apelando al «fondo común de conocimientos», se «igualan» las diferencias en el grado de información de los participantes en el acto comunicativo. En tales casos, por lo general se elige una palabra de significado más general que indica la pertenencia del instrumento del que se habla a una especie. # En el segundo caso, la denotación general todavía queda fijada por un demostrativo con significado existencial.
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA DEL «GANCHO» | 99 Tal denominación remite a la pertenencia de la herramienta a una clase más estrecha o más amplia de herramientas de ese tipo (constituida según la semejanza de un rasgo o de un rasgo y una función). A veces la denominación general desempeña únicamente una función descriptiva, sin denotar nada**. Por lo general, esto ocurre en las descripciones predicativas, p. ej. : Vertyklė —mango de gancho para trasladar estiércol (Židikai). Por tanto, si el hablante logra resolver adecuadamente la tarea comunicativa, puede afirmarse que en cada caso de acto de habla se elige una denominación «adecuada- ». Por ello, hablar de la sustitución de unas denominaciones por otras en el nivel de la comunicación sería impreciso. Si se eligiera deliberadamente otra denominación, también cambiaría el sentido general del enunciado. Sin embargo, el investigador que tiene ante sí un modelo jerárquicamente ordenado del sistema nominativo puede afirmar que, en determinadas circunstancias comunicativas, unas unidades del sistema (generalmente, las de referencia más amplia) pueden sustituir a otras unidades (de referencia más estrecha). Desde ese punto de vista, el término sustitución describe la elección de denominaciones por parte del hablante como un movimiento unidireccional de la conciencia lingüística: las denominaciones de significado más general (de referencia más amplia) sustituyen a los términos específicos de referencia más restringida, pero no a la inversa. Nuestra tarea más inmediata sería aprender a reconocer estos casos de sustitución en los enunciados y, asimismo, mostrar, aunque sea a grandes rasgos, aquellas circunstancias de la comunicación en las que normalmente tiene lugar este «cambio» de denominaciones. 2.13. Los ejemplos de enunciados dialectales recopilados en el LKŽK son aquellos contextos mínimos que permiten juzgar, aunque sea aproximadamente, las circunstancias de la conversación desarrollada: las actitudes comunicativas del hablante, el tipo de oyente, la situación comunicativa, etc. Al comparar los enunciados de distintas áreas de un mismo sistema nominativo, en cuya realización se eligen denominaciones de referencia diferente (relacionadas hiponímicamente), a menudo podemos suponer los motivos de la elección diferente. Por ejemplo, compárense las oraciones de Viekšniai: 1. ¿Dónde dejaste el vertėklis?, ¿hay que ir a voltear el estiércol? 2. El estiércol se voltea con el kobinis. En el primer caso, en una situación lingüística habitual, cuando el destinatario es una persona del propio entorno que participa en una actividad agrícola común, la herramienta concreta se designa con la palabra habitual en ese lugar (más al norte también se usa vertyklė, más al oeste —vertėklė). Aquí se denota un objeto concreto de la realidad. En el segundo caso, en cambio, el hablante, al parecer preguntado por una persona de otro entorno (de la ciudad), explica con qué herramienta se esparce en general el estiércol (sacándolo del carro en los campos). Aquí la denotación es general: se indica (se describe) la clase de herramientas de cierto tipo. La denotación del nombre en el enunciado mencionado se aclara a partir de las circunstancias implícitas de la conversación que tuvo lugar; como en muchos casos similares, no queda fijada en el nivel textual. Sin embargo, también es posible tal fijación. Por lo general, a la pertenencia a una clase de objetos apuntan los pronombres indefinidos o demostrativos con significado existencial, p. ej. : ** Más adelante hablaremos de la utilidad de tal uso no referencial de las palabras para nuestra investigación.
100 | ROLANDAS MIKULSKAS 3. En la granja vale la pena usar estiércol con TALES rastrillos (Šakyna). La fijación de la denotación también es posible mediante recursos gramaticales, por ejemplo, empleando el tiempo pasado frecuentativo, cf.: 4. Con el verbo LIUOB VERSTI (= solía volcar) estiércoles [del carro) al campo (Gitdiske). En los ejemplos (2, 3), en los que el instrumento se denomina con la misma palabra que en esta área desempeña también el papel de nominador general, la relación entre la referencia de la denominación y su denotación no es evidente. Teóricamente, estas dos magnitudes pueden ser dobles. Kobinys en esta zona se refiere ante todo a toda la clase de instrumentos de forma curvada. En tal caso, su referencia sería más amplia que la clase de instrumentos para volcar estiércol denotada en las frases mencionadas. Sin embargo, solo un estudio adicional del uso puede revelar si esta palabra también puede tener el significado regular del instrumento en cuestión. Entonces su referencia sería igual a la referencia de otro nombre de la misma herramienta —vertėklis (vertyklė, vertéklés)—, y esta, en las expresiones mencionadas, sería igual a la extensión denotada de la clase de herramientas (cf. a este respecto el ejemplo 4). 2.7.4. Al estudiar la difusión de varios nombres de una misma herramienta en algún territorio, queda claro que normalmente en una zona domina un nombre, mientras que el otro (o los otros) aparece con mucha menor frecuencia. No necesariamente tiene que ser un nombre específico de esa herramienta, que generalmente indique su función. Como nombre principal de una u otra herramienta (o dispositivo) puede aparecer también un nominador general extendido en esa zona. Hablamos de sus significados regulares. Los rasgos esenciales de alguna clase de herramientas que constituyen el contenido de estos últimos, en tal caso, «caben» en el significado primario del nombre general, que, como ya hemos aclarado, suele ser un reflejo de la percepción figurativa de los objetos. Ilustraremos estas afirmaciones con algunos ejemplos. Los žemaičiai del norte de Telšiai y el extremo nororiental de los žemaičiai del sur de Varniai (el área podría delimitarse mediante la línea Šatės —Alsėdžiai —Plūngė —Rietavas —Laūkuva —Karklėnai —Šaukėnai —Kuršėnai —Šakyna —Zagarė; véase el mapa al final del artículo) emplean la palabra kobinys para denominar en general las herramientas de forma curva. Con la misma palabra en esta zona se denomina regularmente también la herramienta para arrancar heno. Algunos informantes, al ser preguntados qué es un kobinys, señalan directamente esta herramienta (lo que atestigua el estatus del significado), por ejemplo: 1. Kobinys —dispositivo con el que se arranca heno (Telšiai). Compárese. además: 2. El kobinys era grande. Tres kobinūkai de ese tipo (el significado de esta última palabra es general) (Akmėnė). En el noroeste de la zona indicada todavía aparece también otra denominación que señala directamente la finalidad de la herramienta. Se registran varias de sus variantes: šiėnpeša (Mažeikiai), šiėnpešis (Satės, Seda), šiėnpešė (Šatės, Barstyčiai, Gegrénai- )?. En este sentido, la denotación de la combinación realizada en el enunciado puede ser tanto concreta como general, aludiendo a toda la clase de herramientas mencionada. En este último caso, la denotación de la combinación no excede la del nombre específico empleado de manera análoga, por ejemplo, la denotación general de šiėnpešis. Supongamos que la variación del tema de esta formación indicaría que el nombre no está establecido ni muy difundido.
«EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA DE “KABLIS- ”» | 101 en el enunciado: Siénpesiuo reik kieto o kieto ąžuolo (Šatės), en lugar de šiėnpešis puede emplearse el nombre de la combinación. No obstante, dado que en el área mencionada kobinys también funciona como denominación general de la figura de «kablis», al emplearlo a menudo se precisa la finalidad de la herramienta nombrada®, p. ej.: 3. Tu nariz es como un kobinys para arrancar heno (Žemaičių Kalvarija). 4. Kobinys šiėnapešis (Šatės). 5. Haz un rastrillo de heno para peinar el heno (Luokė). A este respecto, compárese también la frase del área de difusión de kebėklis (kibėklis): 6. Haz un kibėklis nuevo para peinar el heno; el viejo se rompió (Mosėdis- ). De manera similar, también podría hablarse de kablj, usado con el significado de herramienta para voltear el estiércol. Los ejemplos muestran que tal uso de este nombre es habitual. La regularidad del significado también queda confirmada por el derivado correspondiente usado en esta zona: kablitioti “voltear estiércol con un gancho” (Dūsetos, Surviliškis). Compárese también: 1. Llévate el gancho, porque no tendrás con qué voltear el estiércol en el campo (Kamajai- ). 2. ¡Deberías ver cómo Adolis engancha el estiércol! ¡Vaya, su padre no se le puede comparar! (Surviliškis). En algunos lugares también se ha registrado otro nombre del instrumento en cuestión: méslakablis (Siménys). La aparición de tal compuesto es fácil de explicar. Dado que en esta zona kablys es también el nombre general de la figura del «gancho», para mayor precisión el instrumento se denomina méslakablis, es decir, uno de los tipos de ganchos. 2.7.5. Ya debería estar claro que, en los casos examinados, sería difícil hablar de relaciones de sustitución. Desde este punto de vista, probablemente sería más útil prestar atención a los nombres de los instrumentos de forma curvada que no son al mismo tiempo el nominador general del área. Por ejemplo, en la zona donde se emplea kebėklis, el nombre habitual del instrumento mencionado para arrancar heno es pešėklis. Esto significa que, en las circunstancias habituales de habla, probablemente se empleará precisamente esta denominación, compárese: : Pešk su pešekliū —mucho más fácil y rápido (Kuliai). En otra situación comunicativa, pešėklis en esta zona puede ser sustituido por la denominación de referencia más general —kebėklis. 2.7.6. Los ejemplos analizados permiten definir con mayor rigor el concepto de sustitución denominativa. Por tanto, tiene sentido hablar de SUSTITUCIÓN DENOMINATIVA cuando, en primer lugar, la denominación dialectal habitual es reemplazada, en determinadas circunstancias comunicativas, por una denominación de significado general y, en segundo lugar, el significado de la denominación habitual no constituye uno de los significados regulares de la denominación general. * Para nuestra investigación posterior es importante observar que la necesidad de precisar la denominación atestigua su uso con significado general en esta zona.
102 | ROLANDAS MIKULSKAS 2.8. No es difícil comprender que los casos de sustitución denominativa atestiguan el uso de nominadores generales en uno u otro dialecto. Los ejemplos evidentes de este cambio de denominaciones pueden ayudar a determinar con mayor precisión los límites de difusión de las palabras de referencia general. Desde este punto de vista, puede resultar muy útil investigar en los dialectos las expresiones en las bykla, be abejo, buvo ar tebėra kiekvieno lietuvių valstiečio namuose. Daugelyje tarque se emplean las denominaciones del dispositivo para colgar la ropa («gancho» en la pared). Pues este sencillo dispositivo para colgar prendas de vestir tiene sus propias denominaciones tradicionales: según los datos del LKŽK, en los samogitios occidentales, septentrionales y meridionales de Varniai se empleaba para ello la palabra gėmbė, mientras que los habitantes de Kaunas de la Alta Lituania occidental, una parte de los altos lituanos meridionales (el ángulo suroccidental), los altos lituanos de Utena y los vilnianos vecinos denominan vagii el dispositivo para colgar la ropa. A continuación tendremos que registrar aquellas expresiones dialectales en las que estas denominaciones tradicionales se sustituyen por denominaciones generales, es decir, kabliū, vąšū, kukiū, kebekliū o kriūkū. 2.8.1. Los casos de sustitución de gémbė y vagis podemos añadirlos a la tabla de significados regulares de las denominaciones generales, consignándolos en una columna aparte. Como ya hemos mencionado, los casos de sustitución no proporcionan información exhaustiva sobre el uso de los nominadores generales en los dialectos de la lengua lituana. Solo precisan los límites de difusión de las denominaciones generales, determinados por otros medios. Sin embargo, tampoco desde este punto de vista este método puede ayudarnos en todas partes. Ante todo, porque en algunas regiones de Lituania, al parecer, las denominaciones mencionadas no se emplean en absoluto o aparecen raramente. Si creemos en los datos del LKŽK, ni vagis ni gėmbė es para los aukštaičiai šiauliškiai occidentales la denominación principal del colgador fijado en la pared. Vagis (y mucho menos gėmbė), al parecer, no es conocido ni en la zona meridional de los aukštaičiai vilniškiai orientales ni en la parte oriental de los aukštaičiai meridionales. A falta de datos de estas regiones, tampoco podemos decir con qué palabras se denomina aquí habitualmente el dispositivo en cuestión. 2.8.2. Al buscar casos de sustitución en los dialectos en los que se emplean las denominaciones vagis o gėmbė, también es necesario hacer algunas salvedades. Por ejemplo, en el área de predominio de kablys (que podríamos delimitar con la línea Žeimėlis —Linkuva —Pakrūojis —Šeduva —Baisogala —Surviliškis —Pagiriai —Siesikai —Širvintos —Kriaūnos —Molėtai —Labanėras —Linkmenys —Salakas —Zarasai; véase el mapa al final del artículo), el colgador fijado en la pared para la ropa es, sin duda, uno de los significados más habituales de esta palabra. Así lo atestiguan no solo los numerosos ejemplos, sino también el derivado sufijal kablinė (pamergė), basado en este significado y extendido aquí, así como los fraseologismos relacionados con esta situación- “, por ejemplo: pasodinti ant kablėlio (Salamiestis), sėsti ant kablėlio (Anykščiai- ), ant kablėlio palikti (Surdėgis), etc. Solo en la parte oriental del área, principalmente en el dialecto uteniškiai, además de kablys, también se encuentran las denominaciones vagis (Šimėnys, Duokiškis, Sudeikiai) y kabélis (Utena, Alanta, Antazavė). Por lo tanto, en el área de predominio de kablis, como ya hemos establecido anteriormente, sería difícil hablar de la sustitución de la denominación del dispositivo en cuestión. Así pues, al consignar en la tabla los lugares en los que kablys está registrado con el significado de dispositivo para colgar en la pared, esta vez no señalamos casos de sustitución, sino otro significado regular de esta palabra, que, junto con los demás, atestigua la difusión del denominador común en la región. 2.8.3. Podemos buscar sin vacilación casos de sustitución en los dialectos en los que vagis es la denominación principal del dispositivo para colgar en la pared. Es decir, en los dialectos aukštaičiai occidentales de Kaunas y en el extremo sudoccidental de los aukštaičiai meridionales. 7 La dama de honor más joven normalmente era sentada al final de la mesa, junto al perchero, es decir, en un lugar no particularmente honorable.
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA «KABLYS» | 103 En estos dialectos, en determinadas circunstancias comunicativas, vūgį es sustituido respectivamente por vgsas, kūkis o kriūkas. 2.84. En Žemaitija, la denominación más extendida del dispositivo para colgar la ropa, como ya mencionamos, es gėmbė. Las demás denominaciones aparecen con mucha menor frecuencia®. El nombre común habitual de gėmbė en el dialecto samogitio puede ser sustituido respectivamente por los nombres comunes kebėklis (kibéklis) o kobinis. 2.8.5. Tanto los casos de sustitución del nombre de gėmbė como los de vagis atestiguan en última instancia la difusión de los nominadores comunes en sus respectivos dialectos. Sin embargo, al examinar más detenidamente la estructura semántica de estas palabras, parece posible afirmar que no en todos los casos la sustitución de estos dos nombres está motivada de la misma manera. Por ejemplo, vagis ha conservado en muchos casos en los dialectos el antiguo significado de clavo de madera, estaca, cuña, etc. Por ello, el dispositivo para colgar ropa, vagis, se concibe ante todo como una estaca de madera CLAVADA en la pared (cf. «: Inkalk vūgį sienon, bus nor gunčė an ko pakart (Seirijai)). Sin duda, tal dispositivo para colgar es más práctico cuando es curvado. Pero en las anotaciones de LKŽK son extremadamente raros los contextos en los que se manifiesta el sema de curvatura contenido en este nombre (aparentemente, no es el significado principal de esta palabra), cf.: 1. Vūgis —KŪKIS para colgar ropa u otros objetos (Daukšiai). 2. Vi —es UNA RAMA CURVADA de cerezo, será un buen gancho (Sudeikiai). Por eso hay que considerar que, aunque el nombre vagis entra en el sistema nominativo de los instrumentos de forma curvada, debido a la escasa nitidez del sema de curvatura ocupa en él un lugar periférico. Y es sustituido por los nominadores generales más bien no por la semejanza de forma, sino por la función común de colgar. Esta última, como ya hemos dilucidado anteriormente, está necesariamente implicada en las denominaciones generales por el sema de curvatura- ». No es casual que se hayan registrado más casos en los que a vagį lo sustituyen vgsas o kriūkas, es decir, denominaciones derivativamente inmotivadas (desetimologizadas), que casos análogos con kukiū. Pues, debido al vínculo derivativo vivo con el verbo kūkti ‘inclinarse, pender’, este último se relaciona demasiado evidentemente con el rasgo de curvatura. 2.8.6. Muy distinto es el caso de gėmbė. En el LKŽK abundan los contextos que muestran que, en la estructura semántica de esta palabra, la característica de curvatura ocupa una posición dominante. Ante todo, expresiones en las que gėmbė desempeña la función de estándar de comparación, por ejemplo: 1. Jis susirietęs kaip gėmbė (Priekulė). 2. Kiaulės sudžiūvusios (t. y. perkarusios, susirietusios) kaip gėmbės (Telšiai). * Entre ellas cabe mencionar kėngė (Plūngė, Eržvilkas), así como kabinokslis (Palanga, Kretinga, Endriejavas), kabinoklis (Židikai, Mosėdis) y kabinėklis (Švėkšna), documentados en el oeste. Estas últimas denominaciones están claramente motivadas por el rasgo funcional de la nominación, es decir, se relacionan con el verbo (pa)kabinti. Pueden denominar por sí solas el perchero, sin la mediación de la característica de curvatura. En Mažeikiai también se ha registrado la denominación knabio. Esta palabra, debido a su relación derivativa viva con el verbo knabti ‘inclinarse, pender hacia abajo’, también puede tener un significado más general. Debido al sema de curvatura / arqueamiento predominante en su estructura semántica, esta denominación puede nombrar más de un objeto de apariencia similar, así como un colgador en la pared. Es posible que en esta ocasión sustituya a la denominación más habitual gėmbė. Así, por ejemplo, en una situación comunicativa típica que propicia la sustitución, se dice: Sukneles KABINDAVOM ant kukūčio, jokių spintų ar kabyklų neturėjom (Gižai). 29
104 | ROLANDAS MIKULSKAS También los llamados compuestos determinativos, por ejemplo: 3. Nosė kaip gėmbė, visi gembnosa vadina DūnŽ (Dirvonėnai). En las expresiones mencionadas, gėmbė adquiere el significado general de objeto de forma curvada, aparentemente debido a la presencia mucho más frecuente, en contextos similares, de kobinys o kebėklis y, por ello, a las relaciones sinonímicas que se han establecido entre estas últimas denominaciones y gėmbė®, cf.: 1. Seco y retorcido: un verdadero kobinys (Kuršėnai). 2. Ese cerdo está enjuto como un kobinys (Klykoliai). 3. Cuando una persona envejece, todos los dedos se doblan formando kobiniai (Laūkuva). 4. ¿Acaso habría quedado yo tan encorvada, si hubiera llamado a un médico? (Judrėnai). 5. Los dedos son como kebėkliai (Kvėdarna). Quizá, debido a la significación general adquirida de este modo, gėmbė a veces puede denominar algunas herramientas de forma curvada, por ejemplo, el «anzuelo» de una caña de pescar (Salantai, Kuliai) o un dispositivo para retorcer cuerdas (Tirkšliai, Akméné). El nombre gėmbė de este último puede transferirse también por la semejanza de los denotados: ambos se fijan en la pared. Que gémbe tenía desde antiguo el rasgo de curvatura/doblez en su estructura semántica lo muestra también el significado de esta palabra, “recodo, curva”, existente en los dialectos de los aukštaičiai orientales de Kupiškis y Anykščiai, así como de los habitantes del norte de Utena, y el verbo empleado junto a ella (iš)gemb(i)ūoti“*. Cf. asimismo, desde este punto de vista, el pėr(si)gembti ‘retorcerse, torcerse’**, empleado en el dialecto de los panevėžiškiai. Así pues, es evidente que kobinys o kebėklis (kibėklis) sustituye el nombre de gėmbė basándose en el rasgo común de la forma curvada. Finalmente, no importa si la sustitución se debe a la función del objeto en cuestión o a la semejanza de forma: siguiendo este camino, en ambos casos obtenemos información adicional sobre la difusión de los nominadores generales en los dialectos de la lengua lituana. 2.9. Ahora examinaremos con más detalle aquellos casos en los que los nombres en cuestión se emplean en las expresiones con el significado más general, es decir, simplemente designando la figura de un «gancho». 3 Las relaciones sinonímicas también se refuerzan por el uso de gėmbė en los compuestos mencionados gembnosa (Dirvonėnai), gembnasis, -ė (Gegrėnai). Aunque no se ha registrado *kobinianosis, -ė ni *kebeklianosis, -ė como compuestos (cf. los análogos kablianésis, -ė, vąšanėsis, -€, kukiandsis, -ė, kriūkanėsis, -ė en otros dialectos), debido a la semejanza existente entre las estructuras semánticas de tales compuestos y las expresiones comparativas (estos compuestos se pueden transponer fácilmente a construcciones comparativas. —Sobre esto véase más ampliamente Mikulskas 1995: 69-70), el contexto del compuesto es, desde el punto de vista en cuestión, adecuado al contexto de la comparación correspondiente. Por cierto, la ausencia de compuestos cuyo primer elemento estuviera constituido por los nombres generales mencionados podría explicarse por el funcionamiento de la regla de formación (composición) restrictiva. Esta regla limitaría la aparición de compuestos cuyo primer elemento tuviera más de dos sílabas. Por el contrario, en el dialecto žemaitiano también se encuentran más compuestos semejantes con un primer elemento bisilábico, por ejemplo: oknosa (Žemaičių Kalvarija, Šatės, Barstyčiai), knabnosa (Ylakiai). Sin embargo, esta regla, al parecer, no funciona en otros dialectos de la lengua lituana, cf.: vąškarnėsis, -ė (Vadžgirys, Skirsnemunė, Gelgaudiškis, Plokščiai, Ketūrvalakiai), kabėlianosis, -ė (Dūsetos, Tauragnai). 3! Derivado analógico de gėmbė en lugar del correcto *gembėti, ya que no se han registrado los sustantivos *gembas o *gembis. w t Desde el punto de vista histórico, gémbe podría ser un derivado de la terminación -gerūbti de este verbo, que aún conserva el significado de resultado de la acción (nomina acti). La distribución geográfica del verbo y del sustantivo muestra que actualmente este vínculo derivativo se ha roto.
EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINACIONAL DE LAS FIGURAS DEL «GANCHO» | 105 El significado de la palabra empleada de este modo, como unidad del sistema nominacional de la lengua, equivale a su significado primario y, en términos semánticos, constituye su significante. Veremos que en la mayoría de tales expresiones estos nombres desempeñan una función DESCRIPTIVA® con respecto al denotado introducido en el acto comunicativo mediante otro nombre. Al servir de modelo para describir este denotado, no poseen una denotación concreta. En otros casos, describen el denotado indirectamente, asignándolo a una clase más amplia de objetos de ese tipo o (en el caso de la sustitución) señalando a dicha clase. 2.9.1. La función descriptiva se relaciona con la propiedad de los nombres sustantivales no solo de representar el denotado, sino también de describirlo (véase Nikitin 1988: 25). Por ejemplo, cuando mediante tal nombre se introduce el denotado en el acto de comunicación, normalmente en la posición del sujeto, este desempeña ambas funciones. El mismo nombre, empleado en la posición del predicativo, desempeña únicamente la función descriptiva. Desempeña esta función con respecto a un denotado ya introducido en el enunciado mediante otro nombre (¡o mediante el mismo!), expresando un concepto definido deductivamente. Este último está constituido por los rasgos esenciales del objeto descrito (en el caso que nos ocupa, serían la curvatura y la aptitud para realizar cualquier acción de colgar). Por eso, ni siquiera enunciados como la ciudad es la ciudad, el pueblo es el pueblo son tautologías y tienen sentido: sus sujetos se definen mediante su propio significado significativo (véase Nikitin 1983: 73-74). Sin embargo, tales tautologías aparentes pertenecen evidentemente a la periferia de la comunicación. Estas expresiones se emplean como recurso estilístico que permite expresar concisamente una idea. La mayoría absoluta de tales descripciones predicativas** en posición de predicado tiene un nombre de referencia más amplia que en posición de sujeto. Precisamente el análisis de tales enunciados sería útil para nuestra investigación. Tras examinar los enunciados dialectales de estructura similar que nos interesan, podemos constatar que la función descriptiva en posición de predicado la desempeña habitualmente el nominador general del dialecto: el nombre de la figura del «gancho». Así obtenemos directamente datos sobre la difusión de estos nombres en una u otra área dialectal. Sin embargo, además de constatar estos hechos, sería interesante considerar en qué medida la elección de tales nombres para la descripción está determinada por la lógica interna de la resolución de las tareas comunicativas y en qué medida se obedece aquí a las exigencias planteadas por las posiciones sintácticas. 2.9.2. Al intentar responder a esta pregunta, recordemos primero que la esencia de tales descripciones predicativas consiste en que el mismo denotado, ya introducido en el enunciado mediante un nombre de referencia más restringida, se define (o se describe) a través de un nombre afín de referencia más amplia. Dicho de otro modo, mediante el acto de predicación se establece entre estas denominaciones una relación de pertenencia genérico-específica. Permaneciendo en el nivel del enunciado realizado (es decir, de la sintaxis), solo podemos constatar que ciertos papeles desempeñados por las denominaciones en la oración FIJAN su significado significativo. En estas posiciones, la intensión de la palabra polisémica se vuelve la más simple, y la extensión, la más amplia. Por eso también es capaz de * La lingüista rusa Arutiúnova (1977: 304) la denomina función ATRIBUTIVA o CUALIFICATIVA. Los lingüistas lituanos emplean con mayor frecuencia el término función DESCRIPTIVA. ** Prestando mayor atención al carácter indirecto de la formulación (descripción), aquí también podríamos emplear el término descripción PREDICATIVA. Elegimos el término descripción PREDICACIONAL (¡no predicativa!) para subrayar la finalidad descriptiva de cierto tipo de construcciones sintácticas. Al expresar el propio acto de predicación, en esencia desempeñan la función de definiciones lógicas. Y el predicado no es más que el socio conceptual de este acto.
112 | ROLANDAS MIKULSKAS estándar. El objeto descriptivo (o base de comparación) en tales palabras compuestas suele ser la nariz humana, compárese: 27. Qué feo es ese viejo, nariganchudo (Ėriškiai). 28. ¡Ay, qué feo, qué nariganchudo (Prienai)! 29. ¿Cómo voy a casarme contigo, si eres narigón y tan feo? (Pelesa). 30. Y el padre era narigudo, y todos los niños eran así (Veliuona). Sin embargo, ocurre que tal semejanza también se encuentra en otras partes del cuerpo, y no solo en los seres humanos, cf. : 31. ¡Que ese dentón ganchudo no hará nada! (Krekenava). 32. ¡Cabeza de cuervo, adónde vas! (dicho sobre un caballo) (Rudamina). Los ejemplos muestran que tales compuestos tienen una orientación pragmática y están connotados negativamente. A pesar de ello, su primer componente suele tener, desde este punto de vista, el significado significativo neutral de una denominación general. No designa una herramienta concreta de forma curva, cuyo rasgo llamativo podría motivar una nominación pragmática, sino que representa la figura general del «gancho- ». Sin duda, cada área dialectal más extensa tiene aquí su propio representante, y eso lo vemos en los ejemplos presentados. Tales denominaciones de significado más general, basadas en uno o dos rasgos esenciales del referente, son las más adecuadas para describirlo desde el punto de vista figurativo. Sin embargo, los compuestos determinados de estas denominaciones no son memorables desde el punto de vista de la expresión; su connotación negativa, al parecer, surge de la actitud pragmática del hablante y de usos anteriores correspondientes. Quizá por eso en los dialectos no es raro formar compuestos análogos cuyos primeros elementos designan una herramienta concreta de forma curvada. Por razones pragmáticas, como es comprensible, se eligen representantes con rasgos más prominentes. Parece que así surgieron en el dialecto žemaitiano las denominaciones compuestas gembnasis, -ė, en el dialecto de los aukštaičiai occidentales —vąškarnėsis, -ė, y en el dialecto de los aukštaičiai orientales —kabelianėsis, -ė. También hemos mencionado ya que entre estas denominaciones concretas y las denominaciones generales que aparecen en contextos análogos se establecen relaciones sinonímicas. Por esta razón, la referencia de algunas denominaciones de alcance más restringido, por ejemplo, gėmbės o kabėlio, puede ampliarse; con ellas, ocasional o permanentemente, pueden designarse diversas otras herramientas de forma curvada®. 2.10.9. La difusión de la denominación general también se evidencia, a su manera, en compuestos de otro tipo — vąškara, vąškaras, que en el dialecto kauniškis de los aukštaičiai occidentales designan el dispositivo para colgar el caldero al cocinar sobre el hogar (el segundo también puede significar la pértiga de la palanca de un pozo con «kab- ** P. ej., en el dialecto kauniškis de los aukštaičiai occidentales, vgskara (vąškaras) adquiere el significado general de estándar de comparación no solo en los compuestos vąškarnėsis, -ė, sino también, respectivamente, en construcciones comparativas o nominaciones metafóricas, cf. : 1. La nariz como vąškara (Sintautai). 2. ¡No metas tu vąškara, por favor! (Lukšiai). Aquí vąškara (vąškaras) desempeña funciones de modelización figurativa de objetos de la realidad, al igual que vąšas, mucho más frecuente en contextos análogos. Sin embargo, en esta ocasión no es propio de vąškara (vąškarui) un círculo más amplio de significados. Al parecer, debido a que el significado derivativo aún está vivo, el potencial general de la denominación queda sin realizar.
„KABLIO“ FIGŪROS NOMINACINĖS SISTEMOS RAIŠKA | 113 liu“). Como ya sabemos, para los žemaičiai vgsas solo significa el utensilio mencionado para colgar el caldero. En el lado occidental de los altos lituanos de Kaunas, vgsu puede designar cualquier herramienta de forma curvada, que, por cierto, generalmente puede manipularse libremente. Por tanto, es evidente que el nombre vą4šas no resulta apropiado para el mencionado dispositivo de suspensión de la caldera (o similar) čios referencijos, ir dėl įtaiso specifikos — stacionaraus tvirtinimo. Todėl pagrįstai al menos por dos razones: por su polisemia, o podríamos decir que surge el motivo para crear, mediante composición, un nombre más adecuado. Así aparecen vąškaras o vgskara. El significado de su formación podríamos definirlo así: «dispositivo para colgar (suspender) algo, con un vąšū en el extremo- ’. El primer componente de la base derivativa vgšas tiene aquí el significado general de herramienta para colgar, que, naturalmente, implica necesariamente el rasgo semántico de la forma curvada. Así pues, en este caso el sema de la curvatura se expresa indirectamente. Por ello, estos compuestos se diferencian de los analizados anteriormente (concretamente, —vąšanėosio), en los cuales dicho sema era expresado directamente por componentes análogos- “". 2.10.10. Con menor frecuencia aparecen compuestos de este tipo, como mėšlakablis (Šimonys) o mėšlakriūkis (Léipalingis). También atestiguan la difusión de los nominadores generales en sus respectivos dialectos. Podríamos explicar la causa de su aparición del mismo modo que en el caso de los compuestos analizados anteriormente: los nombres generales, debido a su referencia demasiado amplia, no siempre resultan adecuados para denominar herramientas de uso específico, por lo que su extensión se restringe mediante la composición. 2.10.11. El nombre general que encarna el rasgo de una forma curvada puede emplearse metafóricamente para denominar algún objeto que se distinga por dicho rasgo. Las metáforas, como es sabido, se crean y se emplean en la lengua por motivos pragmáticos. Su función no consiste en representar los denotados nominados en los actos de habla, sino en describirlos desde algún punto de vista. Es cierto que esta descripción no se realiza directamente, sino recurriendo al nombre convencional de otro objeto (o de la clase de esos objetos). Esto es posible tras establecer relaciones de similitud o, dicho en el lenguaje cotidiano, tras percibir cierto parecido entre ambos objetos de la realidad. Por tanto, las metáforas son, en esencia, comparaciones ocultas (cf. Nikitin 1983: 56; 84). En nuestro caso, el círculo de objetos denominados metafóricamente es bastante estrecho —por lo general, se trata de los mismos objetos que sirven de base a las expresiones comparativas: el cuerpo humano, algunas de sus partes y, con menor frecuencia, otras cosas (p. ej., una hilera de grullas volando), cf.: 33. Qué manos eran, y ahora son ganchos (Saiikotas). 34. A ese gancho (a ese viejo reseco) ni siquiera puedo verlo en los ojos. DONZ (Raudėnai). 35. El gancho de grullas graznó hacia el sur (Ėriškiai). El rasgo común de la forma curvada resulta especialmente evidente al comparar la nariz con una herramienta de forma curvada. Por eso, no pocas veces se convierte en la base de la transferencia del significado, cuando vgsas, kablys, etc., pasan a significar directamente la nariz (o el pico). Por ejemplo, en la oración ¿Por qué has bajado tu gancho? (Šiauliai) de este modo se modifica el fraseologismo conocido nuléisti nosį ‘desanimarse’, compárese además: * Otros hechos los atestiguan los compuestos formalmente similares, empleados en el dialecto šiauliškiai de los altos lituanos occidentales. Como mencionamos anteriormente, aquí vąškaras, vąškaris o vaskarys significa el arco o la correa de una caldera o de un cubo. Así pues, el significado derivativo de tales compuestos es «lugar por el que se cuelga (se engancha) el vąšas». Este último nombre apenas está documentado en el dialecto, pero probablemente, en el momento de la formación del compuesto, los šiauliškiai, al igual que los žemaičiai que viven cerca, denominaban así el mencionado dispositivo para colgar la caldera.
114 | ROLANDAS MIKULSKAS 36. Duermo con el gancho colgado [junto a la cuna de las hermanitas) (Surdėgis- ). Los acertijos suelen formarse sobre la base de rasgos semánticos comunes. Así, sus denotados esenciales se codifican mediante metáforas. Al adivinar esos rasgos, se resuelve la adivinanza. Compárese dos variantes de la misma adivinanza procedentes de lugares diferentes: 37. En un extremo, una horca; en el otro, un bigote; y el centro, como una pelota (Didvyžiai) [golondrina]. 38. En un extremo, una horca; en el otro, una hoz; ropas latinas, lengua advernia (Pilviškiai). Para nuestra investigación es importante observar que, en estas variantes de una misma adivinanza, los nombres generales representan áreas de dominio propias. Mediante nombres generales también pueden denominarse metafóricamente las figuras gráficas correspondientes, por ejemplo, los signos; compárese: 39. Es difícil leerlo en ruso: todo son garabatos (Priekulė). 40. Escribió un garabato ASÍ, dibujó un pajarito y enseñó a aquel niño (Tauragė). Algunos de estos nombres sirven de base para derivados verbales, por ejemplo: 41. Laišką šiokį tokį pakebekliavaū, o gerai, dailiai nemokéjau [rasyti] (Endriejavas). Tras examinar la manifestación de los nominadores generales en las expresiones dialectales, finalmente se puede presentar la tabla completa, que muestra claramente la distribución geográfica de los sistemas nominativos dominados por ellos. La distribución areal de los nombres generales resulta aún más clara en el mapa elaborado a partir de los datos de esta tabla. En este mapa, los lugares donde estos nombres están registrados y se emplean con las seis acepciones regulares, así como los lugares donde se han registrado con significado únicamente significante, se marcan con símbolos idénticos. También se marcan los casos más regulares de sustitución de nombres. 3. OBSERVACIONES FINALES 3.1. La idoneidad de los nombres dominantes en los sistemas nominativos de semejanza figurativa para designar los conceptos de las figuras espaciales se deriva del ISOMORFISMO de sus estructuras semánticas con respecto a dichas figuras. El núcleo de la estructura semántica de tales denominaciones está constituido por los rasgos esenciales (es decir, importantes para los miembros de la comunidad lingüística) de las figuras designadas. Estos rasgos forman el significado nominativo (primario) de dichas denominaciones, que los usuarios de la lengua reconocen como su sentido señalético. El significado nominativo de la denominación desempeña un papel fundamental durante los actos de habla al denotar objetos de la realidad vinculados por una semejanza figurativa. Los significados regulares de la palabra que se forman a partir de estas denotaciones deben considerarse secundarios (derivados) con respecto al significado nominativo. 3.2. Las denominaciones generales dialectales de la figura del «gancho» son dominantes de las denominaciones de herramientas de igual forma, constituidas por la vía de la INCLUSIÓN. En el plano de la sincronía, la mayor capacidad designativa (potencial nominativo) de las denominaciones generales se deriva de la posición superior que ocupan en la jerarquía del sistema, la cual, a su vez, depende únicamente de la adaptación de las estructuras semánticas de dichas denominaciones para representar adecuadamente la figura del «gancho» y no depende de su origen ni de su forma interna.
Las relaciones derivativas de las denominaciones que estas últimas presuponen pueden actualizarse en el nivel del texto realizado, al emplear dichas denominaciones junto a los verbos que constituyen su base derivativa. ח EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA DEL «GANCHO» | 115 que ocupan la posición más alta en la jerarquía del sistema, la cual, a su vez, depende únicamente de la adaptación de las estructuras semánticas de dichas denominaciones para representar adecuadamente la figura del «gancho» y no depende de su origen ni de su forma interna. Por lo tanto, estas relaciones derivativas son más significativas para el receptor del enunciado (destinatario) que para su creador (emisor). Para este último, al parecer, resulta más conveniente una taxonomía de las denominaciones formada sobre la base de la semejanza figurativa de los denotados. 3.3. Para la difusión de los nominadores generales de la figura del «gancho», tienen la mayor importancia los límites de los dialectos o subdialectos principales. Por ejemplo, para la distribución territorial de las denominaciones kebėklis (kibėklis) y kobinys, empleadas por los samogitios, resulta decisiva la frontera entre los samogitios septentrionales de Kretinga y los de Telšiai. Del mismo modo, para la difusión geográfica de las denominaciones vgsas y kūkis, empleadas por los alto lituanos occidentales de Kaunas, es significativa la diferencia entre los grupos étnicos de los zanavykai y los kapsai. Desde una perspectiva histórica, se puede afirmar que los mismos factores políticos, administrativos, físicos, etc., que determinaron las diferencias fonéticas de los dialectos, también formaron sus propios sistemas nominativos. Desde el punto de vista de la sincronía, el hecho de que ciertos sistemas nominativos, a pesar de la movilidad propia del léxico, se mantengan en mayor o menor medida dentro de los límites de los dialectos debería explicarse por el hecho de que los dialectos presentan rasgos de un sistema lingüístico cerrado. Por lo tanto, respecto a las unidades nominativas, se manifiestan como lenguas independientes. Esto significa que las personas cuya manera de hablar difiere notablemente de la de sus vecinos se identifican como un grupo étnico separado, como «los propios», que al comunicarse entre sí emplean las denominaciones habituales para los objetos de la realidad y no dejan entrar innecesariamente en su lugar otras correspondencias, «ajenas», utilizadas por quienes no son de los suyos. El sistema nominativo propio del dialecto determina que las denominaciones análogas de otros dialectos (o lenguas) no sean aceptadas sin una mayor o menor adaptación. Dicho de otro modo, estas últimas, si son adoptadas, deben encontrar su lugar (ocupar una determinada posición) en la jerarquía de los subsistemas nominativos correspondientes. ABREVIATURAS DŪūNŽ-VITKAUSKAS, V. 1976: Šiaurės rytų dūnininkų šnektų žodynas, Vilnius: Mokslas. LKA, —Lietuvių kalbos atlasas 1. Leksika, red. K. MORKŪNAS, Vilnius: Mokslas, 1977. LKŽ= Lietuvių kalbos žodynas 1—19, red. J. BALČIKONIS, J. KRUOPAS, K. ULVYDAS, V. VITKAUSKAS, 1941— 1999. LKZK -Fichero del diccionario de la lengua lituana: Instituto de la Lengua Lituana. Z1Z -VIDUGIRIS, A. 1998: Diccionario del dialecto de Zietela, Vilna: Instituto de Publicaciones Científicas y Enciclopédicas. LITERATURA AMBRAZAS, V., ed. 1996: Gramática de la lengua lituana contemporánea, Vilna: Editorial Científica y Enciclopédica. ARuTIUNOVA, N. D. 1977: Nominales y textos. Cepe6pennuxros, b. A., Youmuesa, A. A., eds., Sl3bixoesas nomunayua: Budbi naumenosanui, Moscú: Nauka, 304-357. GREIMAS, A. J. 1989: Semiótica. Selección de Darby, compilada por R. Pavilionis, Vilnius: Mintis. JAKAITIENE, E. 1988: Semántica léxica, Vilnius: Mokslas. KARALIUNAS, S. 1997: Lengua y sociedad: Rasgos psicosociológicos y comunicativos del uso de la lengua, Vilnius: Instituto de la Lengua Lituana. MIKULSKAS, R. 1995: El origen de vokas, vokiuoti desde una perspectiva onomasiológica. Lituanistica 4 (24), 58-74.
116 | ROLANDAS MIKULSKAS 1 TABLA. DISTRIBUCIÓN EN LOS DIALECTOS DE LAS DENOMINACIONES GENERALES DE LA FIGURA «GANCHO» Denominación de una herramiPara voltear el estiércol del carro o raspar enta de forma curvada el extremo del heno (colgándolo, forma diminutiva) Herramienta Para tirar de algo Pesca (generalmente gancho Srv, KM, Ds, Kr: SKP, SDK, SLK NJ, KRČ, UT, LEL, Kp; KLP, ND, JRB SUR; INS, prk. : Srv, BSG, SKRB, VSK, PPL, VB, SLM, ALZ, Kp, SMN, SKP, PNMR, RK, C, KM, DKK, ZR, ALN, KKL, UkM, PG, ER, TR, AN, SB; JRB vgsas SNT, JRB, SKR; VST, Gs RMS, NMJ, prk. : Piv, PLv, PZRL, PNMA; AL, MRS galleta KROK, PUN, Jz Ss, Up, Jz, PRN BGT, SKRD, SIL, JZ, Up, LDYyN kebéklis (kibeklis) KLVRZ, PLT, SINT, Trž, Kv, SINT, Prt; NM GRSL, Ms, Ss, STS kobinys VKS, ŠKN; SL, BTG AKM, RDN, LK, BRS, ZR, VARN, SD, TRK, KRS, ZR VKS, TRK; VN, ŠLL, kriūkas Vs, Lš, Lz, Kv Dv; APS, BRSL KRSN, SMN, SRJ, SN, MRK, ZT, AUK; Rup, NG, ZT, Lz, SVNC, RS, UPN Dv: SYNC, SKDT, PLv Notas: 1) las abreviaturas de los lugares son las mismas que en LKZ; 2) después del punto y coma se presentan las abreviaturas de los lugares situados lejos del área compacta de uso de las denominaciones; 3) después de la indicación prk. se presentan las abreviaturas de los lugares en los que se han registrado derivados verbales como kablitioti o vąšūoti; EXPRESIÓN DEL SISTEMA NOMINATIVO DE LA FIGURA «KABLIO» | 117 Dispositivo para retorcer cuerdas Gembė, vagis Cualquier cosa curvada Dialectos De ganchillo (por lo general.
]} „? Wait malformed? Need output JSON only. Ensure final matching schema. Include whitespace? The source last has (puede ser forma diminutiva herramienta forma diminutiva) forma) Bsa, Skp, PC Ps, SKP, Jor, ZR, SML, PAL Ps, SLM, KRKN, UPT, ER, dialectos altos lituanos orientales: ZL Kp, Skp, JDP, RK, Mžš, PpL, KPR, panevéziskiai, Ds, TRGN, Ssk, ANTS, PLVN, SMN, kupiskénai, KUR, AN, SUR; PnD, JDP, DGL, anykSténai, ŽsL SLD, KTK, SUG, širvintiškiai, ALN, KKL, ŠR, PG; uteniškiai SNe, ŠKT, SL ERŽ, PNMZ; SN, MRr1,KT,- GZ, JRB,SNT,- MRJ; KT, Gs, GZ, GRS, dialecto alto lituano occidental GRD, NMN VLIKV,GRS, Vik), TLZ LKS, SNT, SLv, variante occidental de kauniškiai JD, GRK, BTG, EkRŽ, VDZG, RS, mitad VDKk; Jsv, Lbv, GRK, STAK, AR, Gpz, GRL, VV, Jp, PNMŽ, RDD, KROK LKC, VLKJ, VL, PLK; Jsv, PRN AL, BRB, MRrJ, GZ Ruš, NMJ, BRB, Vv,GzZ PNMA, PRN, UD, GDL de los altos lituanos occidentales, SIL KROK, DKS, MRJ, la parte oriental de los kauniškiai KLVR, ALK, PLv, la mitad SN, GRL Kip, SG, VN, Kv, Vyz SLL Ars, KLVRZ, Sp, los žemaičiai occidentales, KL, PLT, SLNT, Sts, NT, PLN, END, LKŽ de los žemaičiai meridionales, Ms, YL, BRS, JDR, Kv, SLL, la parte occidental de PRK, KLVRZ, SD; LPL, los žemaičiai septentrionales Lž kretingiškiai SD, Sts, ŽR,Užv, ŽLB,KRš:- SLNT, STS, ŽD, SD, TRK, los žemaičiai septentrionales RDN, SKN, KRP; PRK AkM, Kirk, ZG, telšiai, piety RD ŠKN, KRS, RDN, żmudzki varniskiy KRKL, LKV, KNT; lado oriental Kv, TRG, SLv, MškK KLVR, KPC, DRSK, RDM, BD, PNs, KLVR, VRN, PLS, RDM, BD, LzD, piety aukštaičiai VRN, VLK, DsM, SN,SRy, LS, Zt, Lz; SDK ŠvN, SN, Krč, LP, (išskyrus šiaurinį DG, PuN Dksk, PLs, ZT, Rup, Ps, ZT, kampa), kai kurios Lz ARM, Dv, RUD, ryty aukštaičių Dsm, Jz vilniškių salos pos. Ppr. tienen los significados figurados de “comer con avidez (enganchando)” o “tallar” y así señalan indirectamente sus sustantivos de base, como denominaciones de herramientas para enganchar de uso general.
ROLANDAS MIKULSKAS 118 | ASAWUVL SYVWILITdVd NWINIAVAVA SOUNDIA „OTIHVX“ ArNMANTY 'AVd I AA v „Me inte usi;
„KABLIO“ FIGŪROS NOMINACINĖS SISTEMOS RAIŠKA | 119 NIKITIN, M. V. 1983: Jlekcuyeckoe 3nauenue caoéa: Cmpykmypa u kombunamopuxa, Mocksa: Beiciuast IKOJIA. NIKITIN, M. V. 1988: Fundamentos de la teoría de la significación, Moscú: «Vesna» [texto corrupto]. ROSINAS, A. 1996: Los pronombres de la lengua estándar lituana: funciones y semántica, Vilna: ju Editorial de Ciencia y Enciclopedia. TELUA, V. N. 1977: La nominación secundaria y sus tipos. SEREBRENNIKOV, B. A., YUMTSEVA, A. A., eds. La nominación lingüística: tipos de nominación, Moscú: Nauka, 129-221. UFIMTSEVA, A. A. 1977: La nominación léxica. SEREBRENNIKOV, B. A., YUMTSEVA, A. A., eds. S3vikoean nomunayus: Buds naumenoeanuu, Mocksa: Hayka, 5-85. URBUTIS, V. 1978: Teoría de la formación de palabras, Vilna: Mokslas. Rolandas Mikulskas Recibido el 07/05/2002 Instituto de la Lengua Lituana P. Vileišio g. 5, 2055 Vilna, Lituania