Liet. „barzdà“ ‘barba’: samplaikos „-zd-“ kilmės klausimu
Full text
ACTA LINGUISTICA LITHUANICA
LI (2004), 15–27
Lituano barzdà ‘barba’: sobre el origen del grupo -zd-
ROLANDAS KREGŽDYS
Vilniaus universitetas
El artículo trata del origen del grupo consonántico en el lituano barzdà ‘barba, filo’. Mientras que Būga suponía que el grupo era heredado, Endzelins lo atribuía a la influencia eslava. Otrębski describió su derivación como oscura. Las formas tomadas en préstamo por las lenguas fino-bálticas apuntan a -d- más que a -zd-, pero pueden remontarse tanto al germánico barda ‘barba; securis’ como a palabras bálticas. En este artículo se sostiene que el lituano barzdà es heredado y refleja una formación dialectal indoeuropea. El análisis confirma las hipótesis de Būga relativas a la estructura morfológica original de la palabra. De ello se deduce que el lituano barzdà y el letón dialectal bàrzda son más antiguos que el letón bārda.
1. INTRODUCCIÓN
Kazimieras Būga ya había tratado hace tiempo el origen del grupo -zd- en la estructura de los nombres del lituano. Presentó varios ejemplos con alternancias -zd-: -z- y postuló el carácter histórico de la consonante -zd-, es decir, no dudaba de la antigüedad de esta secuencia: lituano liždas ‘lugar acondicionado para poner e incubar huevos y criar polluelos (de aves e insectos); nido’ (DLKŽ⁵ s.v.) – dialectal lizàs ‘íd.’¹, lituano blauszdà ‘parte de la pierna desde el tobillo hasta la rodilla’ – dialectal blauzà ‘íd.’, lituano lazda ‘vara pulida para apoyarse al caminar; golpear a alguien, etc.’ – dialectal lazà ‘íd.’, lituano barzdà ‘vello de la parte inferior de la cara’ – dialectal baržà ‘íd.’ (Būga 1958: 273). Zigmas Zinkevičius sostiene que «en el pasado, esporádicamente, el grupo lituano zd se convertía en z» (1980: 129 ss.), es decir, considera que esta secuencia es muy antigua.
Erdvilas Jakulis ha tratado brevemente la funcionalidad del grupo -zd- (-d-) en el sistema verbal del lituano. Se ha observado que la fricativa /z/ suele conservarse, aunque no siempre es etimológica (Jakulis 2002: 35, 62): bėzda – bėza ‘tirarse pedos; apestar, oler mal, contaminar el aire’, letón bezdēt, -u, -ēju ‘íd.’; lituano kūza, -ėti, -ėjo – kūzda, -ėti, -ėjo ‘susurrar; vibrar, temblar’; lituano splàzda – splàza ‘aletear’, etc. También puede rastrearse una tendencia similar a conservar la consonante fricativa en los dialectos letones: letón dialectal brāzēt, -u, -ēju – brāzdēt ‘crujir’ (Jakulis 2002: 92, 108); compárese además el ejemplo con el grupo -z(ž)g-: letón dialectal blīzgēt ‘centellear, titilar’ = letón dialectal blizēt (Jakulis 2002: 87).
Basándose en los datos del letón y del prusiano, Endzelynas intentó demostrar el origen tardío de la denominación lituana de la barba con -zd- (Endzelin 1902a).
1 Compárese también PEŽ III 54 ss.
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Objetivo del trabajo: 1. determinar los límites areales de las formas de las lenguas lituana y letona con -zd-, -z-, -d-; 2. reinterpretar la importancia de los préstamos finougrios para determinar la forma del nombre protobalto de la barba; 3. determinar las causas que pudieron dar lugar a diferentes variantes morfonológicas con -zd-, -z-, -d-.
2. ANÁLISIS DEL MATERIAL
Viena iki šiol neišaiškinta baltų kalbų barzdos pavadinimų problema – šaknies struktūrinio modelio neatitikimas lietuvių ir atitinkamai latvių bei prūsų kalbose, mat rytų baltų dialektuose vartojamos formos su šakniniu junginiu -zd- (latvių kalboje ir -d-), o prūsų kalboje – tik forma su -d-: liet. barzdà resp. lat. dial. bàrzda – lat. bārda resp. pr. bordus E 101. Yra dvi tokio neatitikimo aiškinimo hipotezės: 1. Formos su samplaika -zd- yra senos, paveldėtos iš ide. prokalbės, todėl traktuotinos kaip reliktinės, lygintinos su s. i. bhr̥stís ‘ašmenys, kraštas’, s. isl. ir s. v. a. burst ‘šeria’, s. ang. byrst ‘šeria’ ir kt. (Būga 1958: 273; ME 273; LEW 36; Kurylowicz 1935: 118; Vasmer I 196) – rekonstruotina prablt. *barzdā ‘t. p.’ (LEV 108). Tokios formos rekonstrukcija suponuoja ir ide. prolyties korekciją: vietoj iki šiol visuotinai pripažįstamos ide. *bhar-dhā² rekonstruotina *bhars-dhā (ME ibd.), iš kurios iki šiol buvo vedami slavų „vagą“ reiškiantys žodžiai (ESSJ II 220); 2. Lytys su -zd- yra vėlyvos, paveiktos panašių žodžių į sl. *borzda³ ‘vaga’ > rus. borozda ‘t. p.’ ir kt. (Endzelin 1902; ESSJ II 198; Varbot 1984: 216; PEŽ I 151), arba kildintinos iš bl. *bard- + *-da > *barzda (Skardžius 1943: 99; Endzelynas 1957: 100) – rekonstruotina prablt. *bardā ‘barzda’ (fem.) (Trautmann 1923: 27). Tokiai rekonstrukcijai pritaria Toporovas (PJA 241), Mažiulis (PEŽ I 151; dar plg. ESSJ II 198, 220), nors kai kurie lingvistai -zd-/-z- kaitą tiesiog įvardija kaip neaiškią (Otrębski 1958: 334 t.).
2 Según la hipótesis de Marki, el protoindoeuropeo *bhardhā es una innovación que sustituyó al protoindoeuropeo *barzdos en el sentido de ‘barba’, en sustitución del protoindoeuropeo *smonkru ‘barba’. Esta forma se asemeja por su estructura morfológica al sánscrito antiguo bhr̥stís ‘filo’ (fem.), al latín far ‘pan, harina’, al gótico barizeis ‘cebada; Hordeum sativum’, al islandés antiguo bar ‘granos; cebada’, etc. Se supone que este término agrícola fue tomado en préstamo por los habitantes de la zona dialectal indoeuropea occidental de una lengua semítica, antes de su migración a Europa. Los partidarios de esta hipótesis explican el protoindoeuropeo *bhardhā como un compuesto: el primer elemento *bhar- se interpreta como un antiguo nombre indoeuropeo de la cebada (Hordeum sativum, según la hipótesis de Marki), derivado del hebreo antiguo bar ‘grano tratado’, del árabe bur ‘cereal’, y del árabe meridional bor, barr ‘granos, cereales’ (Otkupščikov 1963: 89). También se considera que este nombre de cereal pudo tomarse en préstamo durante la fase tardía de la protolengua indoeuropea (al comienzo de la divergencia dialectal), y no después de su división en dialectos (Ivanov 1985: 162 y sig.). Meillet ya había propuesto anteriormente la hipótesis del préstamo del árabe (1914: 143). Los representantes de la lingüística boreal sostienen que la forma protoindoeuropea *bhardhā con el semema barba es tardía, frente a la forma «vegetal» más antigua, como confirma la forma boreal reconstruida *bard- ‘matorral’ ~ georgiano bard- ‘íd.’, etc. (Klimov 1988: 153). Según Porcig, el protoindoeuropeo *bhardhā significaba desde el principio ‘parte del rostro cubierta de cerdas (parte del cuerpo [de los animales]); cerdas’, y funcionaba en la protolengua como nombre colectivo; más tarde sustituyó al protoindoeuropeo *smek- (Porcig 1964: 302). Se basa en la hipótesis de que al protoindoeuropeo *bhar- debe reconstruírsele el semema ‘afilado’ (cf. Otkupščikov 1963: 89). Tradicionalmente, la forma protolingüística reconstruida *bhardhā se considera un reflejo indoeuropeo de <protoindoeuropeo *bhār- ‘sobresalir; cerda; punta; arista’ (Pokorny 110; Fraenkel 36) <y del verbo protoindoeuropeo *bher- ‘frotar; cortar; tajar; golpear, pegar; partir, dividir’ (LEV 108) >y del verbo protoindoeuropeo *bhar- ‘sobresalir, estar saliente’ (Pokorny 110; ESSJ II 197) → ‘cerdas’ (Porcig ibd.; Gamkrelidze, Ivanov 1984: 69).
3También se intenta relacionarlo con el dialectal ruso borozdavka ‘verruga’ y el kšb. barzovka ‘íd.’ (Nepokupnas 1983: 20, 47; Endzelin 1902b/1971: 221).
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La demostración de la segunda hipótesis es dudosa, ya que no siempre hay acuerdo sobre la reconstrucción CVRC del modelo estructural de la raíz del nombre prusiano de la barba. Sobre la base del material onomástico prusiano se reconstruye la raíz *barsd-, es decir, se postula para el nombre prusiano de la barba el modelo estructural CVRCC, al que aluden V. Toporov⁴ (PJA₁ 197 y ss.) y A. Kaukienė⁵ (1999: 21); cf. prusiano Barsde (nombre de una divinidad), prusiano Claus Barsde (nombre propio, nom. – Trautmann 1925: 17), curonio Barsdemin (nombre propio) (Toporov PJA₁ 199) y quizá el nombre propio prusiano Borssythe – Herman Borssythe 5a, 51 = 5b, 62 Schalwe – Trautmann 1925: 20 (para más información sobre el origen de este antropónimo, véase Kregždys 2004: 35).
Antes de examinar las causas de la aparición de los alternantes -zd-/-d- en las lenguas bálticas y las posibilidades de reconstruir las formas protolingüísticas, conviene delimitar primero las áreas en las que se usa cada una de las formas.
En los antiguos textos lituanos, la palabra barzdà ‘pelo de la parte inferior de la cara; mechón de pelo en el menudillo del caballo; sm.žras’ (LKŽ₁ 673 y ss.) aparece únicamente con el grupo -zd-: barłdą (acc.sg.) BB Ez 5,1; Barzdà, -õs f. ‘barba’ R₁ 13, R₁₁ 52, R₂₁₉; Gaidžio Barzdà ‘cresta’ MŽ₂ 281 = R₁₁ 211; Barždà, -õs f. MŽ₂ 27; Barzda SD⁵ 19; barzdà ‘filo de la guadaña que se abre antes de empezar a segar’ M޲ 292; Strėlà su Barzdà ‘punta de flecha’ R₁₁ 276 = Strėlõs barzdà K₁₁ 107; barzdà BzF 99; barzdà K₁ 167, 675; bárzdà M 28; barzdà Leskien B 214; Barzda, bardzėlė ISPL 84; barzda ‘barba’ ZCh 183₉, 184₇...; barzd’õs (gen. sg.) P 230, bard’õms (instr. pl.) V 444 (Buch 1961: 41); o con -z-: barze MPDP 149; barza SG II 59; barzā, -ās Jrk 62; barza BsP I 99.
Según los datos de LKŽŽK, LKŽŽKP y TA, puede afirmarse que la forma con el grupo -zd- se usa en un área mucho más extensa: barzdà: en los samogitios occidentales (SG), los kretinga de los samogitios septentrionales (bazdà PLT, bárzda PLN, barzdà ŽEM, MS), los telšiai (ŠARK [bárzda EIG, LK; barzda VGR, SKD, TRŠ]), los varniai y raseiniai de los samogitios meridionales (bárzda ŠLL, RDN, KRKL), los šiauliai de los aukštaitios occidentales (bárzda Sk, Škt; barzda Sk, Kdn), los kaunas (ZP, JRB [bazdà BLB]), los panevėžys de los aukštaitios orientales (RD, MLN [bárzda SLC; barzda KRIAUŠ, GĖL, ANG, PS, NMR]), los kupiškėnai (KP [barzda PD, DRŠ]), los anykščiai (SV [barzda AND, LDK]), los utena (LLN [barzda UŽB, ŠPL]), los vilna (DKŠT), los aukštaitios meridionales (VS, AUK, DRSK, DG, VRN [bazdà VLKN, MCL]) y los dialectos periféricos (LZ, PLS).
Las formas con -z- radical se usan en un área mucho menor: ERŽ, VDŽ, ŠAUK, KRŽ: barzà; VLKŠ, VDK, J-E; PGR⁶) (TA), GRV (Kardelytė 1975: 114); véase también LKT 102, 442. LKŽK registra que estas formas se usan en los alrededores de Jurbarkas (GRDŽ —
4 Pr. bordus ‘barba’ E 101 La ausencia de -z- la explica Toporov por el uso de otras palabras indoeuropeas que significan barzda sin prepalatal fricativa: esl. ant. brada, alto al. ant. bart, etc. (PJI 241). Basándose en pr. Barsde (nombre de una divinidad), pr. Claus Barsde (nombre propio – Trautmann 1925: 17; PJI 199), curonio Barsdemin (nombre propio) y el topónimo Borzna, de la Alta cuenca del Dniéper, < *Borz(d)na (?) [origen y formación no claros], Toporov reconstruye cautelosamente el pr. *barsd-/barzd- (PJI 197).
5Kaukienė deriva el prusiano bordus de *bārdzā y remite a PEŽ₁ 150, pero Mažiulis no afirma tal cosa. Al contrario, postula una -z- secundaria debida a la influencia del eslavo *borzda.
6Jonikas señala que en el dialecto de Pagramantis el grupo consonántico zd se convierte en z en todas las palabras, no solo en la forma aquí estudiada baržà (Jonikas 1939: 28).
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Zinkevičius 1966: 179) ir Skirsnemunėje. Zinkevičius taip pat užsimena, kad barzdą vartojama ir rytiniame lietuvių kalbos ploto pakraštyje – Lazūnuose (Zinkevičius 1966: 180). Vadinasi, forma be -d- vartojama ne tik pakraštinėse pietryčių žemaičių šnektose, bet ir pietų žemaičių raseiniškių šnektoje bei su ja besiribojančiame vakarų aukštaičių pakraštyje, taip pat vakarų aukštaičių kauniškių, rytų aukštaičių vilniškių paribio Lazūnų šnektoje. Fonetškai toks reiškinys, matyt, apibūdinamas kaip progresyvinės asimiliacijos nulemtas kitimas, plg. liet. dial. lazã = liet. b. k. lazdà ir kt. (plg. Zinkevičius 1966: 180).
MAPA 1: LOS TRIÁNGULOS NEGROS INDICAN EL USO DE FORMAS CON EL GRUPO -zd-; LOS BLANCOS, CON -z-.
Algunos lingüistas letones consideran que las divergencias morfológicas entre el lituano y el letón se deben a la influencia de las variedades lituanas sobre las variedades fronterizas letonas. Así, se postula que las formas con -z- en la raíz son tardías (Staltmane 1981: 65; Steinbergs 1996–1997: 24), y se vincula el origen de los antropónimos letones cuyo primer componente es barzdos con un proceso de apelativización, ya que carecen del matiz peyorativo propio de los ejemplos lituanos correspondientes: let. bārd-, let. bārda ‘barba’ → bārdiņa ‘barbita’ → Bārdiņš (apellido), Bārdainis ← bārdainis ‘barbudo’ (el grupo -zd- se explica como dialectal). Cabe señalar que la afirmación de Staltmane de que las variantes de apellidos con -zd- pudieron originar el let. dial. bārzda es difícil de demostrar (cf. Staltmane, ibd.). Esta variante léxica pudo usarse en paralelo con el let. bārda o considerarse un arcaísmo (cf. Nilsson 1998: 124).
Naturalmente, esta explicación del problema sería más convincente si estas formas letonas se usaran solo en los dialectos fronterizos (p. ej., Bsk (235)); sin embargo, se usan lejos de la frontera con Lituania: bārzda² – KND (84), VNP, ARLV (65),
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b'ʒrda² – PRE (439), KRTP (357), barzdə² DND (63), VND (75) (cf. además el let. dial. būorzda ‘barba’ (dialecto livonio): ejemplo de www.ailab.lv; véase más abajo), o bien distantes entre sí por 2–3 dialectos: b'ʒrda² – SNK (353) (ME, 273); cf. también el let. dial. būorzda ‘barba; mechón largo de crin de caballo junto a las patas; mechón largo de cerdas en la parte inferior del cuerpo de un animal’ (KV, 167 ss.), ejemplos del folclore letón: Borzda izauga, a gudreibys nav 527 33449; Boarzda koa krīvam 1268 793 (ejemplo procedente de la zona de dialecto selónico, donde ā (-'r- < -ār – LEV₁ 108) > oa (Rudzīte 1993: 237).
MAPA 2: EN LAS LOCALIDADES INDICADAS SE USAN FORMAS CON EL GRUPO -zd-; LOS TRIÁNGULOS SEÑALAN LA LOCALIDAD DONDE PUDIERON USARSE TALES FORMAS (SEGÚN LAS RECOPILACIONES DE FOLCLORE LETÓN).
La forma con el grupo radical -zd- se usa en la toponimia letona y lituana: let. Bārdzaini, Bārdzēni < nom. prop. let. Bārzda ~ lit. Barzdai, Barzdinė (Endzelīns 1956: 93).
También contradice esta explicación del problema la teoría de Toporov sobre el origen de formas léxicas dobles, según la cual deberían encontrarse huellas de formas con -d- radical (y no -zd-) también en las variedades lituanas (en la zona fronteriza de Letonia): en la frontera de Lituania con Letonia no se ha documentado la forma *barda (sin -z-). De todos los nombres propios lituanos cuyas raíces podrían relacionarse con barzda, solo los apellidos Bardišius, Bardyšius (usados en diversas zonas de Lituania; Maciejauskienė 1991: 98) podrían reflejar la raíz *bard-; sin embargo, estas palabras se consideran préstamos de las lenguas eslavas, es decir, derivadas del pol. Bardyszewski ~ pol. bardysz → lit. bardišius ‘hacha de mango largo para abatir enemigos; herramienta desafilada; persona corpulenta; animal de mala calidad’ (LPŽ₁ 194; LKŽ₁ 657). Compárense también los topónimos lituanos Bardiškėliai (UKM), Bardiškiai (PKR, RS), Bardžiai (ŠLL), etc. (LAŽ 27), sin -z- radical, que podrían ser
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de origen antroponímico y relacionarse con el sustrato polaco ya mencionado, como el top. Barzdūnai (pueblo, ŠLU), con el antropónimo lituano Barzdūnas (Razmukaitė 1993: 154). De modo parecido, probablemente podría explicarse el origen del apellido lit. Bardžius (ALVT), usado junto a Barzdžius (cf. Bardzis Ukм) (LPŽ 195), aunque puede considerarse el único caso de pérdida de -z- en el territorio lingüístico lituano.
Būga explica la aparición de variantes morfonológicas de Barzdos como un rasgo lingüístico de los samogitios del sudeste: simplificar la estructura de la palabra en función de si la secuencia de sonidos tenía relevancia morfológica: «zd sokratilos’ v z vo vsech tech formach, v kotorych d ne imelo morfologičeskoj cennosti» (ibid.). Según Būga, los ejemplos de cambios similares en otras variedades, donde se usa la fricativa -z- en lugar del esperado -zd-, deberían explicarse como casos esporádicos. El grupo -zd- de todas estas palabras debe remontarse al protolituano *-zd- (Būga 1958: 273). Mažiulis (PEŽIII 55) y Derksen (2003: 12) comparten esta explicación. Endzelīns (1974: 267–268) también habla del antiguo uso del grupo. Zinkevičius simplemente constata que «una parte de los samogitios meridionales y sus vecinos aukštaitios más próximos no pronuncian d entre z y una vocal» y que «la desaparición de la consonante d entre z y una vocal se ha observado también en el extremo oriental del territorio lingüístico lituano» (1966: 179 ss.).
Uno de los argumentos que podrían respaldar el origen protobalto del grupo *-sd- serían los ejemplos toponímicos que muestran la existencia de formas más antiguas precisamente con el grupo -zd-: lazda – Lazdėnai, let. lazda ‘avellano’ – Lazduone (véase también Gerullis 1922: 254). La forma lit. *Lazėnai no existe.
Zinkevičius razona de manera similar: para ilustrar este cambio fonético, recurre al adjetivo lit. dial. barzyla ‘barbudo’ (JRB) y al verbo lit. dial. barzuoti < lit. barzdūoti ‘frotar algo con la barba’ (Zinkevičius, ibid.).
Un ejemplo útil para mostrar la complejidad de este problema podría ser el par verbal lit. bėžda – bėža, donde -zd- es etimológico (cf. Jakulis 2002: 87, 107, 109); por ello, no es fiable postular aquí una innovación debida a algún factor fonomorfológico o a una evolución semántica. Jakulis intenta explicar la aparición de estos invariantes fónicos mediante la adición del ampliador -d- a la raíz indoeuropea *pes- o *bes- (Jakulis op. cit., 109), aunque no parece fiable formular tal afirmación basándose únicamente en lit. pėža, -ėti, -ėjo, especialmente en lo que respecta a la reconstrucción de la forma protoindoeuropea: los ejemplos de otras lenguas indican que este infijo ya existía en la protolengua indoeuropea (LEW 42; Vasmer I 163).
Son menos frecuentes los ejemplos en que se conserva la consonante oclusiva y la fricativa /z/ es claramente una consonante paratética: spùrzda – spùrda ‘spūrda’.
Por cierto, Jakulis no analiza en detalle las causas de este fenómeno, pero señala que el uso de grupos consonánticos como -zd- junto a -z- puede estar determinado por un factor semántico: se postula una función icónica (Jakulis 2002: 42).
Por tanto, puede concluirse que en las variedades lituanas el grupo -zd- puede convertirse en -z-. En el sistema nominal, este cambio puede relacionarse con el principio fonético de una «pronunciación más cómoda», siempre que, por supuesto, no contravenga las leyes de la morfología lituana; cf. barskutis ‘afeitadora’ DP 563₆ < *barzd-skutis (Otrębski 1958: 367).
En letón, la aparición de la forma sin -z- pudo deberse a las mismas causas que se invocan para explicar la aparición de -z- en lit. barzdà. Cabe suponer que las formas sin el grupo -zd- usadas por los eslavos y los fineses vecinos pudieron propiciar la aparición y difusión del let. bārda y desplazar la forma antigua con el grupo -zd- del uso
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…nos. Esta hipótesis se ve respaldada no solo por el uso de las formas con -zd- en los dialectos de la variedad livonia, sino también por su uso especialmente frecuente en las antiguas recopilaciones de folclore letón, publicadas en el sitio web www.ailab.lv. La proporción entre las formas con el grupo -zd- y las formas con -d- podría establecerse en 2,3/1: la forma con -zd- se usa con mucha mayor frecuencia7.
Así pues, los cambios del lituano -zd- > -z-, del letón -zd- > -d- pueden vincularse con cautela a los principios de «comodidad» y «economía» del habla, así como a la influencia de otras lenguas. Todos estos factores pudieron determinar la aparición y difusión de las variantes examinadas en distintas zonas dialectales de una misma lengua. Por consiguiente, tales variantes fonéticas no pueden ser antiguas ni estar directamente relacionadas con palabras semejantes de otras lenguas indoeuropeas que significan barba, cuya formación pudo estar influida por factores completamente distintos; compárese el intento de Fraenkel de plantear el problema estudiado como una cuestión indoeuropeística: alto alemán antiguo bart ‘barba’: burst ‘cerdas’, inglés antiguo beard ‘barba’: byrst ‘cerdas’, cuya formación puede ser distinta (¿-st- de origen verbal?) (LEW 36).
La influencia de las lenguas eslavas y fino-ugrias vecinas en la variación del nombre báltico de la barba merece tratarse por separado y en profundidad, pues, basándose en los datos de esas lenguas, se intenta encontrar pruebas del origen eslavo del grupo -zd-.
En primer lugar, cabe señalar que los defensores de la hipótesis del origen eslavo del grupo -zd- en lituano barždà destacan únicamente la importancia del factor morfológico, que puede ser un ejemplo de coincidencia fortuita: las paradigmas léxico-semánticas de estos sustantivos no coinciden; compárese el eslavo eclesiástico antiguo brazda ‘surco’, búlgaro бразда ‘íd.’, serbocroata brázda ‘íd.’, dialectal ‘zanja llena de agua’, eslovaco brázda ‘surco, arruga’, polaco brózda ‘surco’,
7 [proverbios]: La barba crece, pero él mismo no 1225 12801; 699 191; Discuten como por la barba del emperador 382 39; [canciones populares]: <… Durante cinco años le creció la barba …> (14999); <… Qué barba tan grande la del judío…> (34300); [cuentos]: <…un barbudo así, un tonto tan grande; <… un viejo con barba canosa …> (Los animales van a confesar sus pecados y caen en un hoyo. 1. A. 1. 47. 20. 31. R. K. Porietis Šelpis Aizupēs, Zin. Kom. kr. LP, VI, 43, 1. AŠ, II, 3c.); <… No tienes barba, no puedo dejarte entrar …> (La cabra y el lobo. 123. L. Ivanovskis en Kapiņi, distrito de Daugavpils, en la colección de N. Rancāns); <… un viejecito con barba canosa …> (Los lobos despedazan al hombre convertido en cadáver. 1. LP, V, 83, 1. AŠ, II, 41c.); <… ha entrado en Spičbārdīs …> (El héroe rescata a tres princesas raptadas. 9. A. 301 A. A. Māturs en Grāvendāle. I.P, VI, 115, 15 d. nota AŠ, II, 86 f.); <… un hombrecillo con una barba tan larga como una vara de medir …> (El héroe rescata a tres princesas raptadas. 10. A. 301 A. P. Lielupis en Vec-Piebalga, colección de Brīvzemnieks, LP, VI, 115, 16. AŠ, II, 86 h.); <… Al tercer día se quedó el hombre más fuerte y le arrancó la barba al viejecito …> (La hija del rey de Zemgale, Skaistīte. 5. A. 301A. J. Ozols en Sauka, colección de Brīvzemnieks, LP, VI, 115, 24. Continuación AŠ, II 86 b); <… un viejecito con una barba muy, muy larga …> (El forzudo con sus compañeros. 3. A. 301B. J. Ozols en Sece, Sborņik de Brīvzemnieks, 99 nota LP, VII, II, 18, 6.); <… hombres con una barba tan larga …> (El forzudo con sus compañeros. 4. A. 301 B. (650 A.) J. Bergmanis en Bārta, Magazin der Lett.-Lit. Gesellschaft, XVIII, 1887, 17.); <… un hombre con una barba muy, muy larga …> (El forzudo con sus compañeros. 12. A. 301B. T. Štaūeris en Iecava. LP, IV, Iv, 5. AŠ II, 87e.); <… entra un hombrecillo con una barba muy, muy larga …> (El forzudo con sus compañeros. 13. A. 650 A. 30t B. J. Gobziņš en Durupe. LP, IV, 1, 4 v. AŠ, II, 8i f.); <… el joven agarró una vara y clavó su barba a un árbol con una estaca …> (El forzudo con sus compañeros. 16. A. 301B. L. Makevica en Nogale. LP, VI, 115, 24, continuación AŠ, II, 87 d.); <…un hombrecillo con una barba larga y blanca …> (El hijo del herrero. 6. A. 301B. Nameitu Juris, Franka-Sesavā. Jkr. II, 2. LP, VII, II, 18, 4, 3. AŠ, II, 92 a.); <… un hombrecillo como una remolacha, con una barba más larga que la cola de un caballo …> (El hijo de hierro. 2. B. 301A. En Dzirciems, LP, VI, 115, 19 nota); <… un hombrecillo alto con una barba de un codo de largo …> (El hijo de hierro. 5. A. 30113. J. Saržants en Garlene. LP, VII, II, 18, III, l.); <… un hombrecillo del tamaño de un pulgar, con una barba muy larga …> (El hijo del oso. 4. A. 301B. M. Šimiņš (Pērkons) en Brukna, Curlandia. Jkr. II, 1. LP, VII, II, 18, 5. AŠ, II, 90d.); <… con una barba de un codo de largo y una hogaza de pan …> (El hijo del oso. 8. A. 301B. Pogu Jānis, Bechmanis, I879. En Bramberg y Ezere, colección de Brīvzemnieks, LP, VI, 115, 10a. AŠ. II, 90h.); <… un hombrecillo con una barba larga …> (El hijo de la yegua. 3. A. 303. 300. 30IA. 513A. Lauris en Biksti. LP, VI, 115, 2b. AŠ, II, 92c.) hay varios cientos de ejemplos más que, por su abundancia, no es posible presentar aquí.
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rus. borozda ‘arklio išvagota eilė’ < prasl. *borzda (Brückner 1957: 42). Toks spėjimas būtų kur kas patikimesnis, jei šis slavų vardažodis kuriame nors dialekte reikštų „barzdą“ ar kokį nors kūno organą. Deja, tokių duomenų nėra (plg. ESSJ₂ 220). Suponuoti, kad semema „vaga“ kažkaip susijusi su nagrinėjamos kūno dalies išvaizda taip pat negalima, kadangi slavų kalbose iš šios šaknies pasidaryti kūno dalių pavadinimai išlaiko savo denotatinę vertę: s.-ch. (čak.) brazgotina ‘randas’, slov. brazgotina ‘t. p.’ < s. sl. brazda < prasl. borzda (fonetinė kaita -zd- > -zg-) (Kurkina 1982: 182). Vadinasi, slavų kalbose išlaikomas denotatinis dėmuo „tai, kad įrėžta; išvagota“, kuris visiškai nesusijęs su liet. barzdà denotatu „apatinės veido dalies plaukai“.
Los defensores de la influencia de las lenguas eslavas suelen apoyarse en el protosema «planta» reflejado en esas lenguas; compárese el ruso boroda ‘barba’, que en los dialectos rusos puede significar:
1. «franja de cereal que queda sin segar al segar o cortar el centeno (y otros cultivos de grano)» (región de Pskov);
2. «atributo principal, de carácter teatral, del ritual eslavo oriental dedicado a la “barba” (relacionado con la siega de los cereales): una barba artificial hecha de paja»;
3. «última gavilla de cereal, de centeno» (Ternovskaja 1977: 80ss.).
Se supone que esto puede estar relacionado con la barba mitológica, hecha con la última gavilla de cereal o de centeno durante la fiesta de la cosecha. Este ritual era especialmente característico de los pueblos eslavos; compárense las expresiones rusas zavit’ Velesu borodu y zavit’ borodu ‘dar por terminadas las labores de la cosecha (del centeno)’ (Dal’ I 116). Se conjetura que, durante los ritos sagrados, se colocaba una barba a una persona (probablemente un sacerdote); el ritual simbolizaba una divinidad antropomorfizada (para más detalles, véase Ivanov 1985: 163ss.). Se afirma que también existió un ritual semejante entre los bálticos (Greimas 1990: 479, 484s.), pero no se ha demostrado su influencia en el cambio de la estructura morfológica de la palabra.
Cuesta creer que también en los dialectos germánicos existiera un proceso de denominación semejante, relacionado con la barba mitológica: el alto alemán antiguo burst ‘cerdas’ está, por su valor semántico, mucho más próximo a los ejemplos bálticos orientales que significan barba que a las palabras eslavas pertenecientes a otras paradigmas semánticas.
La hipótesis del sustrato eslavo morfonológico tampoco resulta muy convincente, pues no toma en cuenta la estructura de las palabras de otras lenguas indoeuropeas: sánscrito bhrṣṭís ‘filo, borde’; nórdico antiguo y alto alemán antiguo burst ‘cerdas’; inglés antiguo byrst ‘íd.’ y su origen. Por tanto, resulta difícil descartar la posibilidad de que existiera el indoeuropeo *bhars-dhā. Es cierto que hasta ahora se ha ignorado la -s- radical germánica al reconstruir el protogermánico *barda- (Kluge 1975: 54).
Karulis, basándose en la conjetura de Endzelin (DI₁ 251) y Vasmer acerca de la antigüedad del grupo -zd-, señala que su origen puede vincularse con la pérdida de -s- en la forma protoindoeuropea (LEV ibd.). Esta opinión es mucho más convincente, ya que en lituano no se usan formas sin -z- radical; por el contrario, en algunos dialectos se observa la desaparición de la -d- o la -r- radical, pero nunca de -z- (véanse los dialectalismos lituanos baržà, bazdà comentados anteriormente). Por consiguiente, no hay fundamento alguno para reconstruir el protolituano *bardā (Trautmann 1923: 27; Mažiulis I 151). Tampoco puede descartarse la posibilidad de que la forma con -z- existiera en prusiano (véase la nota 4).
A partir de los hechos lingüísticos descritos aquí, cabría pensar que precisamente los sustantivos lituanos que significan barba conservaron una estructura morfológica más antigua y, por tanto, eslav-
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El factor de la analogía de las lenguas bálticas es aplicable a los ejemplos letones, mientras que los dialectalismos de esta última lengua con -z- deben tratarse como arcaísmos.
Otro problema importante es el tratamiento de los préstamos bálticos en las lenguas finesas, pues se supone que los fineses tomaron de los bálticos el nombre de la barzdos: fin. parta ‘barba’, est. pard ‘íd.’, veps. bard ‘íd.’ (Sabaliauskas 1966: 6; 1990, 9; PJĄ₁ 242 con bibliografía).
Para respaldar la autenticidad de las formas con -d- y, respectivamente, el origen secundario de -zd-, se recurre a la forma finesa parta ‘barba’, cuyo préstamo del báltico parece indudable. Sin embargo, este no es el único nombre de la barzdos en las lenguas finesas. En el dialecto de los ludicarios del carelio se usa la forma barde ‘barba’ (Barancev 1967: 8).
Liudikų tarmė lokalizuojama Onegos ežero baseino ribose (Bubrich 1971: 4), t. y. ribojasi su rusų kalbos šiaurinėmis šnektomis, kurių įtaka ypač ryški šios tarmės leksikos darybos kaitai. Labai svarbi aplinkybė fonetiniam skolinio interpretavimui yra tai, kad šioje tarmėje nėra priešbalsių duslusis ↔ skardusis kaitos (konsonantinis sinharmonizmas) (Bubrich op. cit., 5). Todėl kaip tik šioje srityje galima lokalizuoti senesnės formos vartojimo pavyzdžius nei Pabaltijo finų, kuriems ši kaita būdinga.
Por consiguiente, habría que constatar la existencia, en el grupo de lenguas finesas, de dos préstamos distintos para designar el mismo objeto. Sería difícil creerlo. Dado que la adaptación de este préstamo no está del todo clara, podría suponerse que la forma ludicaria barde ‘barba’ no procede de las lenguas bálticas, sino de otros pueblos vecinos. Hay varias posibles fuentes del préstamo: los dialectos eslavos septentrionales y los dialectos germánicos septentrionales y occidentales. Estos préstamos pudieron llegar al dialecto ludicario a través de los vepsios, de quienes se derivan (Salo 1971: 57; Serebrennikov 1971: 25, 30).
Las voces para ‘barba’ préstamos no han sido analizadas: A. Sabaliauskas considera con mucha cautela suo. parta, est. pard, vep. bard baltismos (1963: 124), quizá por este motivo más tarde ni siquiera los menciona (1966: 65). He aquí las razones por las que convendría analizarlos con la mayor profundidad posible, pues de ello dependerá que puedan tratarse como baltismos. Podrían ser germanismos: al. Bart ‘barba’ (< protogerm. *barda- ‘íd.’, Kluge 1975: 54)8. El ejemplo livonio mencionado aquí obliga a dudar de la hipótesis del baltismo, pues est. pard, (gen.) parra ‘barba’ ciertamente no es una forma usada por los livonios. Entonces, ¿cómo explicar las causas de la aparición de la palabra utilizada en el dialecto livonio? Resulta difícil creer que esta pudiera haber dado origen al ruso borodá ‘barba’, es decir, barde difiere morfológicamente mucho de esta palabra, y la alternancia morfonológica -oro- > *-or-9, con posterior fijación de i -ar-, no es característica de los préstamos fineses; compárese el ejemplo de estructura CVRC- del fino báltico laudus ‘flotador de madera para redes’ < ruso dialectal lovdus, lovdas, lovda, lovtus ‘íd.’ (Matveev 1959: 14).
Si supusiéramos que el vepsio bard ‘barba’, fonéticamente el más próximo al ludicario barde, pudo determinar la aparición del nombre de la barzdos en el dialecto ludicario, primero habría que expli-
8 Compárese además noruego-danés Bart, bajo alemán moderno Bart (alto alemán antiguo bart) = alto alemán antiguo bart, anglosajón beard, escandinavo antiguo barð (neutro) ‘barba, orla, borde, margen, arista’ (NDW 52).
9 La alternancia de vocales radicales en los préstamos de las lenguas finesas es muy frecuente: /o/ puede cambiar no solo a /a/, sino también a /e/ (cf. Kregždys 2003: 34). Sea cual sea la causa de esta alternancia, podría justificarse conociendo las regularidades de la estructura morfonológica de este dialecto. Endzelin determinó que en los préstamos fineses de origen eslavo aparece /a/ en lugar de la vocal eslava /o/ (Endzelin 1911: 106s.).
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compensar la discrepancia flexiva10 -V: -Ø11. Por lo tanto, cabe suponer con cautela que precisamente el liud. bardė es un préstamo primario, que ha conservado mejor la estructura fonética del préstamo. También cabe suponer que fue tomado en préstamo hace mucho tiempo y que refleja el germ. antiguo *bardą. Desde luego, esto no es fácil de demostrar, pues A. Sabaliauskas señala también que «lo más difícil para determinar con exactitud la autenticidad de uno u otro préstamo es que aquí trabajamos con intervalos de tiempo muy amplios» y que «las lenguas fino-bálticas son muy distintas en su estructura, y una palabra que pasa de una lengua a otra, al verse sometida durante un período tan largo a las leyes de la nueva lengua, cambia tanto que resulta imposible reconocerla» (1963: 130; 1966: 67). No obstante, la versión propuesta aquí gana fuerza probatoria gracias al principio de adaptación de los préstamos en el dialecto liudikų: conservar la estructura morfológica (y fonética) de la palabra lo más auténticamente posible.
Por ello, es más plausible suponer que estos préstamos no son de origen báltico, sino germánico. Esto permitiría explicar la expresión vocálica del liud. bardė, examinado aquí con mayor detalle, aunque el consonantismo inicial de la palabra (cf. vep. bard) aún requiere una explicación aparte. Lo más probable es que haya que postular que el fin. parta experimentó una doble sinarmonía consonántica: primero, el germ. bart(a)12 (< germ. *barda, Pokorny 110) se convirtió en *para (forma que los estonios tomaron de ellos) y, más tarde, debido a la sinarmonía ya mencionada, pasó a ser part.
Así pues, cabe suponer con cautela que el karl. dial. bardė ciertamente no es un préstamo del área lingüística letona o lituana, donde predominan los ejemplos que reflejan el grupo -zd-.
El problema de la adaptación de los préstamos en las lenguas fino-bálticas también debe examinarse desde una perspectiva temporal, pero para ello se necesita un análisis fonológico interno detallado de los dialectos fino-bálticos, que falta en las descripciones dialectales (liudikų) mencionadas. K. Būga presenta algunas diferencias fonéticas entre préstamos fino-bálticos correspondientes a un mismo préstamo, incorporado en épocas distintas (1959: 233 ss.), pero estas no resultan informativas para el problema que nos ocupa.
Este problema puede abordarse de manera similar a los ejemplos bálticos orientales que reflejan formaciones dubletales -z-:-zd- usadas en distintas zonas dialectales. Es probable que las causas de la aparición de estas variantes puedan buscarse efectivamente en el léxico de otras lenguas, aunque primero habría que valorar los motivos por los que pudieron surgir: el factor semántico ya mencionado, el principio de economía lingüística y la posibilidad de simplificar el grupo -zd-, difícil de pronunciar (esto se ha señalado a propósito de la diversidad de estructuras fonéticas de las palabras usadas en los dialectos lituanos).
En conclusión, cabe afirmar que las causas de la aparición y el uso de alternantes nominales con -zd-/-z-/-d- radicales apenas se han investigado. La interpretación de la estructura morfológica de algunas palabras plantea numerosas dudas; cf. el lituano skruzdìs, -ìės ‘hormiga’ – lituano dialectal (dialectos aukštaitianos orientales) skrudė ‘íd.’, skrud-ėlė (Ds, LNKM), donde distintos autores interpretan de manera diferente -zd-: Būga afirma sin ambigüedad que existió el protolituano *skrus, gen.
10 La flexión -ę del liud. bardė es un vocoide anterior, medio, no labializado y más abierto que /e/, que a veces también se representa gráficamente como ä (Barancev op. cit., 16).
11 Esta flexión -ę del liudikų puede reflejar un gran arcaísmo; es decir, la palabra puede haber conservado una forma mucho más arcaica que los demás ejemplos fino-bálticos; cf. el germ. *barda, ‘barba’. Por lo tanto, no hay motivo alguno para vincular los préstamos con ejemplos bálticos de flexión (para más información sobre la adaptación de las terminaciones de los préstamos bálticos, véase Dolja, Suchanova 1971: 53).
12 Cf. los ejemplos: isl. ant. barða ‘hacha’ y saj. ant. barda ‘barba’ (Pokorny ibid.).
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*skruzdės (1959: 368), por lo que considera que la forma originaria es la que contiene -zd- (1958: 289), aunque en los textos antiguos abundan las variantes sin -z- (cf. LEW 819; Ambrazas 2000: 54). Fraenkel también sigue este razonamiento («Im Ostlit. kommen z-lose Formen vor...»), pero Karulis discrepa (LEV₂ 208t). Es posible que la interpretación de este grupo consonántico también influya en la explicación del origen de la palabra.
3. CONCLUSIONES
1. Las voces para ‘barba’ La aparición de variantes morfonológicas del nombre con -zd-: -z- puede explicarse no solo por la tendencia de algunos dialectos a simplificar la estructura de la palabra según la relevancia morfológica del grupo consonántico, sino también por los principios de economía lingüística y facilidad de pronunciación.
2. La difusión y el uso de los nombres letones de barzdos en los escritos antiguos y en el folclore permiten suponer que la forma más antigua presentaba -zd-, y no, como se había creído hasta ahora, -d-.
3. La argumentación de que el grupo -zd- de la palabra lituana barzdà es de origen secundario, al relacionar este sustantivo con préstamos fineses, es muy dudosa, ya que las palabras de las lenguas fino-bálticas que significan barba pueden ser de origen germánico.
ABREVIATURAS
ARLV – Ārlava (65)
BSK – Bauska (235)
DND – Dundaga (63)
KND – Kandava (84)
KRTP – Krustpils (357)
PRE – Preiļi (439)
SNK – Sunākste (353)
VND – Vandzene (75)
VNP – Ventspils
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Rolandas Kregždys
Gauta 2004 12 21
Vilniaus universitetas
Kauno humanitarinis fakultetas
Lietuvių filologijos katedra
Muitinės g. 8, 44280 Kaunas, Lietuva