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Diatezės alternacijos iš skirtingų teorinių modelių tyrimų perspektyvos

Kristina Lenartaitė

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Acta Linguistica Lithuanica LXI (2009), 61 -111 Perspectivas de i§ investigación de los diferentes modelos teóricos de las alternancias de diátesis KRISTINA LENARTAITE Lietuviy kalbos institutas El artículo ofrece una visión an general de of los enfoques propuestos por in diferentes marcos teóricos (Gramática Generativa Gramática Relacional la Léxica, Regla, Modelos, Grammar Construcción y the Léxico-construccional Enfoque) to tener en cuenta las alternancias in en la realización de los argumentos (alternancias as the diatéticas), vs como la alternancia activa-pasiva, la alternancias del tipo «spray/load», alternancias de dativo, etc. La parte final del artículo presenta ciertas of consideraciones que favorecen la perspectiva derivacional. speaking in of 0. OBSERVACIONES INTRODUCTORIAS En el artículo se examinan Estos fenómenos de alternancia de la diátesis: las sub构rucciones ir activas, las syvinés alternancias aplicativas y otros casos de alternancia en la expresión de los argumentos (por ejemplo, las alternancias locativas, etc.). Así pues, cada— ir El concepto de «diátesis»お】【。】【。】【。_久久爱.]} 񟿿}#+#+#+#+assistant (, ) ]];</translation_batch> өзиниң</numerusform> જરૂ</analysis 天天中彩票不</final>eriwa?-offsetof 0. IZANGINES PASTABOS | Straipsnyje aptariami XX a. Fue introducido pradZioje en la década de los ochenta }introducida CholodoviGiaus, con el fin de describir universalmente esta categoría. Al hablar de apie este término, suele describirse el nu cambio de la función semántica del sujeto; por ejemplo, el sujeto de un verbo activo su es un agente, mientras que el de un verbo pasivo es un o su — patientas »experimentante« (udergoer) (Matthews 2007: 104-105). Sin diateze embargo, puede entenderir se en un — sentido más amplio, en general, como un modelo de distribución de las funciones gramaticales (de las partes de la oración) (con respecto a los roles semánticos), o considera- — do solo como uno de los medios gramaticales que permiten cambiar la diátesis (Holvoet, Seméniené 2004: 35-36). Así (en un sentido más amplio) se entiende la diátesis ir En este artículo. En la literatura lingüística, las alternancias sintácticas pueden ser predicativas vadinami muy diversas La valencia de la palabra cambia mediante procesos su realizados con un marcador morfológico derivativo expresado El marcadbe or o su. Todos esos fenómenos pueden clasificarse más detalladamente atendiendo a sus funciones: procesos que aumentan la valencia j jy (valence-increasing) (por ejemplo, las construcciones causativas con respecto a las correspondientes no causativas), procesos que disminuyen la valencia (valence-decreasing) (por ejemplo, las construcciones pasivas suelen ser intransitivas, mientras que sus correspondientes activas son transitivas); además, las alternancias pueden distinguirse en aquellas que conservan el significado (por — ejemplo, las alternancias activas-pasivas, las alternancias aplicativas) y aquellas que cambian j el significado (por ejemplo, las construcciones causativas) / (Kroeger 2005: uno de los casos analizados abarca dos o más construcciones, en ir las que, con el mis270-287). 61 KRISTINA LENARTAITE ar su mo verbo (con un marcador de derivación morfológica expresado ar be o su) se realizan alternativamente dos o incluso varias diátesis ar diferentes, que, con respecto al verbo, deben considerarse alternantes. to Todos Los modelos teóricos aplicados para explicar la diátesis analizados en este artículo pueden dividirse, en ma términos j generales, en dos grupos: (i) modelos construccionales (aquí se examinan únicamente du i8 jy — la gramática de construcciones de Goldberg ir y el modelo léxico-construccional de Iwata) ir (ii) otros modelos, como la gramática de relaciones de la gramática generativa y ir los llamados «modelos de reglas léxicas (de estos últimos aquí se presenta la posición de la gramática léxico-funcional respecto a la cuestión de las alternancias de diátesis, Levin ir Rappaport Hovav y investigaciones de Pinker). IS primero A primera vista podría parecer que Lo que distingue a estos grupos de modelos es la relación derivacional que ar vincula las construcciones alternantes reconocidas (cuando una construcción (o se considera que su representación léxico-semántica es básica, la otra o (ar otras) — i§ derivadas), no se reconoce la ar derivación de una construcción a partir de otra; i8 se afirma que las construcciones ir correspondientes surgen independientemente unas de otras (tal es la posición adoptada en los modelos construccionales). Sin embargo, como se explicará más ne adelante, $i skirsolo el — criterio / derivacional/- — no derivacional es esencial para distinguir los modelos construccionales de los demás que se examinan aquí. Be Por tanto, considerando j los fenómenos i8 investigados desde la perspectiva de los modelos construccionales, el término «alternancias», aunque tradicionalmente utilizado por los ir representantes de estos — modelos, parece engañoso, ya que ni en el nivel sintáctico ni en el semántico en estos modelos se reconoce una relación derivacional que vincule las construcciones*. Así pues, es evidente que, al contemplar los j fenómenos investigados desde la perspectiva de i los modelos construccionales, probablemente ni siquiera habría definido de ese modo el objeto de investigación; por tanto, ya el título del artículo delata mi compromiso con los modelos no construccionales. Por ello, intento motivar al final del artículo la elección de la orientación investigadora que ir corresponde a mis preferencias teóricas con respecto a los fenómenos examinados. > Por ejemplo, en la gramática de construcciones de Goldberg, cada (1995, 2006) una de estas oraciones se considera una realización concreta, o instanciación, de diferentes construcciones generalizadas. La aparición de varias realizaciones concretas está determinada ig esencialmente por el ne significado del verbo concreto y por su capacidad de «integrarse» en diferentes construcciones generalizadas; en cada caso de realización, solo importa cómo encaja el significado concreto con el significado de la construcción generalizada correspondiente; la cuestión de qué relación vincula las dos o varias construcciones surgidas sobre la base de un mismo significado verbal no es relevante para este modelo. Perspectivas de investigación de las alternancias de diátesis desde distintos modelos teóricos INVESTIGADOSниsu івiai (TIRIAMUJY) зіізо (TIRIAMUJY) ir ta o ar 62 ]} } авази? Need valid i8 JSON. Need translate last Lithuanian 1. ]}} } wrong. redo. Last REVISIÓN DE LOS FENÓMENOS REVISIÓN El punto de partida de este estudio fueron diversos casos de alternancia en la expresión de los argumentos, como las alternancias locativas, también llamadas alternancias del tipo «purk&ti / krauti» (spray load alternation), las alternancias del tipo «knibzdéti» (swarm alternation), etc*. ( / El intento de definir el ir fenómeno, determinar sus funciones y encontrar su lugar en el sistema lingüístico llevó a compararlo con las alternanc8i ias t. y. activas, jo pasivas y aplicativas. do not jo translate? no, translate. ji su ]}સocer 天天买彩票 цҳауеит / to=translation_ir batch codeRAS (json техиму ) {...} 马会.}. Los casos de alternancia de ir los otros argumentos mencionados anteriormente, así como las alternancias / activas-pasivas en unas u otras formas, existen en muchas ar lenguas del mundo; las construcciones aplicativos (applicatives) son 0 características de las lenguas no indoeuropeas. (muchos las tienen Algunas lenguas africanas Indonesio y ir otros lenguas). Todos los fenómenos analizados, su expresados mediante la derivación morfológica del verbo Con marcadores (en el caso de ir construcciones aplicativas de pasivización) o be de estas, permite redistribuir las funciones ir gramaticales del objeto directo del sujeto sin cambiar ni el número de argumentos del predicado ni los roles semánticos. jy Be por ello, no pocas veces se afirma que las construcciones alternantes en cuestión tienen el mismo significado proposicional (Mel’tuk 1993: 11), porque transmiten el mismo ta acontecimiento conceptual ar ta la misma información fundamental (Foley 2007: 362-370). Esto no significa en absoluto que las oraciones alternantes, por ejemplo, la activa y la pasiva correspondiente, sean absolutamente sinónimas: ante todo, difieren muy ir claramente en su articulación actual no marcada; en algunos de los fenómenos examinados son — característicos otros marcados contrastes de significado, por ejemplo, en el caso de las alternancias locativas, el predicado de una de las oraciones suele tener un o componente holístico adicional, que indica i§ que el argumento expresado mediante el objeto directo está ir completamente afectado por la acción. i§ A continuación, cada uno de los fenómenos investigados se analiza por separado. ®En este artículo ,a las alternancias de expresión» o simplemente palternaciones* denomino aS únicamente aquellos fenómenos que corresponden a los criterios expuestos en el capítulo, aunque 11. en general en la literatura lingüística también pueden denominarse así otros fenómenos ir (cf. 1 i8na8q). Por ejemplo, una De los investigadores más destacados de las alternancias en la expresión de los argumentos en lengua inglesa Levin entiende la alternancia argumental como todas las variantes de diátesis permitidas por un mismo verbo: aquí entran las posiciones argumentales ir (sujeto, objeto ir directo e indirecto), ir casos de variación en la expresión de las posiciones de los términos circunstanciales. Be eso, en inglés, el mismo verbo en cuanto a la forma (t. y. be ninguno 1derivación morfológica de significados Zymikly) puede realizar configuracionir es argumentales que en lituano solo podrían expresarse mediante derivados de los verbos correspondientes, cf. : su a. Janet broke the crystal ,Janet rompió el cristal’ ir b. Crystal breaks at the slightest touch El cristal se rompe con el más mínimo toque’ (Levin 1993: 26). 63 KRISTINA LENARTAITE 1.1. Alternancias de la expresión de los argumentos La definición de este fenómeno y los criterios para distinguirlo fueron formulados por mí principalmente basándome en casos de la lengua lituana (cf. Lenartaité 2007), pero también son válidos para fenómenos análogos de otras lenguas. También aquí se operará principalmente con ejemplos lituanos; además, se examinan las llamadas alternancias «dativas» de la lengua inglesa y las alternancias locativas de la lengua alemana. Dado que las alternancias de la expresión de los argumentos se han estudiado mejor en las lenguas europeas (en primer lugar, naturalmente, en la lengua inglesa), puede surgir la impresión de que este fenómeno es característico únicamente de las lenguas indoeuropeas, pero no es así: este fenómeno también se encuentra, por ejemplo, en la lengua japonesa (cf. Iwata 2005, 2008). Por tanto, aquí se consideran alternancias de la expresión de los argumentos únicamente aquellos casos que cumplen todos los criterios siguientes: (1) las oraciones alternantes tienen la misma composición léxica, es decir, el predicado incorpora los mismos términos, que tienen los mismos roles semánticos; (2) para realizar las construcciones alternantes son necesarios cambios en la estructura del predicado; (3) los cambios en la expresión de los argumentos deben afectar al menos a una de las principales funciones gramaticales —el sujeto y/o el objeto directo— (es decir, al menos en una de estas posiciones deben realizarse argumentos diferentes); (4) la relación entre las construcciones alternantes puede entenderse como parafrástica*, y con respecto a la verdad lógica de las proposiciones, a menudo incluso como equivalente. Los diversos casos de alternancia de la expresión de los argumentos que corresponden a estos criterios se clasifican más convenientemente orientándose hacia las funciones sintácticas de sujeto y objeto directo, a las que pueden asignarse distintos términos: (i) alternancias de la expresión del sujeto y del objeto directo: (1) a. Los niños rodearon a la madre. b. La madre fue rodeada por los niños. (ii) alternancias de la expresión del sujeto: (2) a. En el patio olían las lilas. b. El patio olía a lilas. (iii) alternancia de la expresión del objeto directo: * Sobre este concepto y su aplicación, compárese Chafe (2003: 107-108). 64 Las alternancias de diátesis desde la perspectiva de las investigaciones de distintos modelos teóricos (a) alternancias de la expresión tanto del objeto directo como del término circunstancial que indica el lugar de la acción: (3) a. Las muchachas se ponen flores en las trenzas. b. Las muchachas (se-)adornan las trenzas con flores. (b) alternancias en la expresión del objeto directo y del objeto indirecto (receptorio /benefactivo): (4) a. Mamá le pone un gorro al niño. b. Mamá pone al niño un gorro. (c) alternancias entre el término circunstancial que designa el lugar de la acción /efecto y el objeto directo: (5) a. El perro (atravesó- -)corrió por el camino. b. El perro atravesó el camino. (6) a. El niño dio una patada al balón. b. El niño (le-)dio una patada al balón. Ahora, basándonos en ejemplos concretos de alternancias, podemos analizar con más detalle cada uno de los criterios presentados anteriormente. En cuanto a lo primero, cabe destacar que el requisito de identidad de la composición léxica de las construcciones alternantes se aplica ante todo a la identidad de los términos (argumentos) y de los términos circunstanciales realizados en las oraciones alternantes, mientras que la expresión de los predicados de tales construcciones puede diferir, t. y. a veces una de las i§ construcciones alternantes puede formarse únicamente con un verbo prefijado, y la otra, con el verbo correspondiente sin prefijo (cf. 5ab), o los prefijos de los verbos de las construcciones alternantes pueden diferir (cf. 4ab). Sin embargo, incluso las construcciones realizadas con verbos provistos de prefijos diferentes son equivalentes en todos los demás aspectos (con respecto a todos los criterios aplicables a las alternancias) a las construcciones formadas con predicados formalmente idénticos, cf.: (7) a. El presidente regaló libros a los alumnos. b. El presidente recompensó a los alumnos con libros. (8) a. Mamá coloca las manzanas alrededor del ganso. b. Mamá cubre el ganso de manzanas. Así se generaliza el contenido de las diversas funciones semánticas desempeñadas por los términos circunstanciales, como el locativo, el directivo o la finalidad (goal). 65 KRISTINA LENARTAITE El significado léxico de los verbos determina que la estructura argumental modificada de algunos predicados pueda realizarse sin que el verbo cambie de forma (cf. los pares de oraciones (1), (2), (3), (6)), mientras que las modificaciones de la estructura semántica de otros necesariamente deben expresarse (señalizarse) mediante el marcador correspondiente, en lituano, mediante un prefijo (cf. las oraciones (5b), (7b) y (8b)). Sin embargo, los procesos que tienen lugar en todos los casos de alternancia indicados pueden explicarse y describirse de manera uniforme. Además, en muchos casos, el prefijo de una de las construcciones alternantes es solo deseable, pero no obligatorio (cf. las oraciones (3ab)); este es otro argumento a favor de que todos estos casos pertenecen a la misma —la alternancia solo puede realizarse con un verbo que tenga el prefijo be-*, cf.: (9) a. Los alborotadores rociaron pintura sobre el coche. «Los vándalos rociaron pinturas sobre el coche» b. Los alborotadores salpicaron el coche con pintura. «Los vándalos cubrieron el coche de pintura» (Ejemplos de Iwata 2008: 153.) ju — reiSkiniui ir turéty biti traktuojami vienodai. Cia dar pravartu paminéti vokieciy kalbos lokatyvines alternacijas, kur vienas i§ alternuojantiy Las alternancias locativas del alemán también pueden utilizarse como argumento adicional a favor de que las construcciones alternantes del lituano, realizadas tanto con verbos formalmente idénticos como con los verbos correspondientes provistos de prefijo, deberían tratarse de manera uniforme. Además, la llamada variante aplicativa de las alternancias locativas del alemán (oración (9b)) (véase también la nota 6), al igual que, por ejemplo, las construcciones aplicativas de las lenguas bantúes africanas y de otras lenguas (se habla más ampliamente de ellas en la sección 1.3), es utilizada por muchos investigadores como argumento basado en la relación derivativa mutua entre las construcciones alternantes (la derivación puede reconocerse en el nivel de las construcciones o en el nivel de las representaciones léxico-semánticas de los verbos): se parte de que la dirección de la derivación marcada exteriormente por el prefijo be- ®Dado que este proceso de elevación del término circunstancial a la posición de objeto directo en alemán, acompañado sistemáticamente de prefijación, es muy semejante a las construcciones aplicativas características de las lenguas no indoeuropeas, en las que procesos análogos de elevación de un término a la posición de objeto principal (primary object) de la oración también van obligatoriamente acompañados del proceso de aplicación de un sufijo aplicativo al verbo, la construcción correspondiente del alemán recibe asimismo el nombre de aplicativa (cf. Michaelis & la dirección de la derivación coincide con los procesos de derivación supuestamente realizados en los niveles de la semántica léxica o de la sintaxis profunda. Sin embargo, como es característico de la gran mayoría de los fenómenos lingüísticos, también en el caso de las alternancias del alemán se encuentran casos excepcionales. Por ejemplo, en casos muy raros el alemán permite expresar las oraciones alternantes mediante una forma verbal sin prefijo, aunque también sea posible una forma con prefijo (por ejemplo, en el caso del verbo streichen, «extender, untar») (véase más ampliamente Iwata 2008: 153-156). Esta situación es muy semejante al caso de las alternancias del lituano. Además, en alemán también pueden encontrarse casos en los que el verbo prefijado de las construcciones aplicativas no tiene un correspondiente sin prefijo; por ejemplo, está documentado el uso del verbo beampeln Ruppenhofer 2001). 66 Diatezés alternacijos i§ skirtingu teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos ‘instalar semáforos’ (literalmente: «semaforizar») en una construcción aplicativa; por su significado, incorpora como objeto también el sustantivo base, por lo que solo puede emplearse en una construcción en la que a la posición de objeto directo (y, correspondientemente, de sujeto en la construcción pasiva) se eleva un término circunstancial con el papel semántico de locación, cf. Die Kreuzung bet néra atitinkamo sakinio su veiksmazZodZiu *“ampeln, ir tai galima paai8kinti: kadangi veiksmaZodis yra iSvestas i8 daiktavardZio Ampel ,sviesoforas‘, Arsenalstraße wird beampelt, la intersección de la calle Arsenal será equipada con semáforos (lit., «semaforizada»). (Ejemplo de Michaelis & Ruppenhofer 2001: 19.) Para los partidarios de los modelos derivacionales, este ejemplo plantea una dificultad: resulta problemática aquí la derivación inconsistente, es decir, el salto de una etapa derivacional, cf. : Ampel —*ampeln —beampeln. Al concluir la exposición del criterio de la composición léxica idéntica de las construcciones alternantes, cabe añadir que los casos en los que en una de las construcciones no es posible realizar uno de los términos no se consideran alternancias, cf. Mergaitė nusluostė trupinius nuo stalo y Mergaitė nušluostė stalą (?? nuo trupinių). Estas oraciones probablemente se realizan con verbos de distinto significado: en el primer caso, con el significado de ‘eliminar algo (de algo) pasando algo por encima’, y en el segundo, de ‘limpiar (dejar limpio, secar) algo pasando algo por encima’. El segundo criterio —los cambios de la estructura del predicado como condición para las construcciones alternantes— puede considerarse redundante: pues los cambios de la estructura del predicado solo pueden determinti nuo aplinkybiniy termy raiskos ivairavimo atvejy (plg. Meskos per Ziemq arse a partir de los cambios de su estructura argumental, que define el 67 KRISTINA LENARTAITE tercer criterio. Sin embargo, con este criterio se pretendía delimitar tanto los casos de cambio de la estructura del predicado —los cambios de los términos circunstanciales no modifican la estructura del predicado— como otros casos semejantes a las alternancias (cf. Ellos arrancaron al niño de la madre y Ellos arrancaron a la madre del niño: aquí la estructura del predicado tampoco cambia, pues el predicado abre en ambos casos posiciones idénticas, solo que estas son ocupadas por distintos participantes de la situación). El tercer criterio —que solo deben considerarse alternancias sintácticas los casos de variación de la expresión del sujeto y/o del objeto directo— traza un límite claro entre las dos posiciones sintácticas puramente estructurales —la del sujeto y la del objeto directo— y la posición del objeto indirecto, parcialmente sintáctica y parcialmente semántica. La función gramatical del objeto indirecto se correlaciona con un grupo compacto de roles semánticos (receptor /beneficiario kiti tolimesniy objekty arba aplinkybiy pozicijoje realizuoti aplinkybiniai /experimentador /destinatario), y no se han encontrado casos en los que varios términos diferentes seleccionados por un mismo verbo pretendieran ocupar la posición sintáctica del objeto en dativo. El término realizado como objeto en dativo, al igual que el término, solo puede ser elevado a la posición de objeto directo (oraciones (4), (7)), pero resulta inconcebible elevar a la posición de objeto en dativo un término circunstancial realizado en una posición circunstancial inferior, y mucho menos degradar un argumento realizado en la posición de sujeto o de objeto a la posición de objeto en dativo. Y, completamente a diferencia de la función gramatical del objeto indirecto que acabamos de examinar, el sujeto y el objeto directo, aunque prototípicamente se entienden como correlacionados respectivamente con los roles semánticos de agente y paciente, permiten elevar a estas posiciones también términos circunstanciales que desempeñan cualesquiera otros roles semánticos. Al abordar el papel del objeto en dativo de la lengua lituana en las alternancias, sería útil revisar las alternancias «dativas» del inglés, denominadas también «desplazamiento dativo» (dative shift), cf.: (10) a. John handed the scarf to Mary. ,Dzonas le entregó el pañuelo a Salika Merei‘ b. John. «Dzonas le dio a Merei Salika» (Ejemplos de Shaumyan 2006: 236.) La oración (10b) también se denomina construcción de objeto doble (double object), o ditransitiva7. Aquí el concepto de «objeto indirecto» recibe un significado más restringido que en la gramática tradicional de la lengua lituana, y se tienen en cuenta únicamente los objetos en dativo que desempeñan, entre otros, el papel semántico de recipiente / beneficiario. 68 Diatezes alternacuos i§ skirtingu teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos La construcción ditransitiva, y estas construcciones ocupan una posición excepcional en la gramática inglesa, ya que desempeñan un papel decisivo al distinguir los objetos recipientes / beneficiarios de los demás elementos oracionales oblicuos (oblique) y al asignarles la función gramatical de objeto indirecto. En otras palabras, si no existieran las construcciones ditransitivas, en las que el término que desempeña el papel semántico de recipiente / beneficiario se realiza como objeto principal de la oración (primary object) y, por ello, pierde la marcación preposicional (cf. Mary en la oración (10b) y to Mary en la oración (10a)), ya no quedaría ningún fundamento serio para distinguir el término realizado mediante una construcción preposicional en la oración (10a) de los demás términos circunstanciales expresados también mediante preposiciones. Así pues, en inglés es más fácil trazar la frontera entre el kalboje skirt) tarp pagrindiniy gramatiniy funkcijy — subjekto ir tiesiogiobjeto —y los circunstanciales que en lituano: en inglés se consideran circunstanciales todos los elementos que se realizan mediante construcciones preposicionales. La única excepción, como ya se ha mencionado, la constituyen las construcciones preposicionales que correlacionan con objetos recipientes / beneficiarios. Al hablar a continuación de las alternancias «dativas» del inglés, cabe mencionar también que en ellas participan verbos que, por su significado, se asignan de manera general al grupo semántico de los verbos de «dar»®. Si intentáramos comparar, desde el punto de vista del significado verbal, las alternancias «dativas» del inglés con las alternancias del lituano en las que participan términos que desempeñan los papeles de recipiente (cf. la oración (7)) o de beneficiario (cf. la oración (4)), primero observaríamos- ®. Las construcciones ditransitivas de las alternancias «dativas» en inglés y en otras lenguas suelen realizarse con verbos que significan una transferencia física (transfer), como dar’, conceder’, vender’, «devolver» y similares. Con tales verbos se codifica un evento en el que el agente causa que un objeto pase a ser propiedad de otro objeto animado (es decir, del recipiente, receptor o futuro poseedor). Las construcciones ditransitivas son muy cercanas a las construcciones benefactivas en muchas lenguas. A menudo no es fácil distinguir las situaciones benefactivas (es decir, las realizadas en beneficio de alguien) expresadas por verbos: de los verbos que marcan la transferencia física recién analizada; por ejemplo, la construcción ditransitiva inglesa She brought me a coffee ‘Me trajo un café’ puede parafrasearse tanto mediante la construcción «dativa» She brought a coffee to me, ‘Trajo un café para mí’, como mediante la construcción benefactiva She brought a coffee. En muchas otras lenguas, los verbos que marcan situaciones benefactivas pueden realizarse en construcciones ditransitivas, lo que a menudo dificulta la distinción entre for me ,Ji atne3é kavos man (del manes)'. Kaip ka tik matéme angly kalboje, tai pat ir recipiente y benefactivo. (beneficiento) semantiniy vaidmeny diferenciacija. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con los verbos que expresan transferencia física, el participante de la situación que desempeña el papel semántico de benefactivo puede realizarse incluso con verbos intransitivos, por ejemplo, She sang for me, ‘Cantó para mí (por mí)’ (Malchukov, Haspelmath & Comrie 2007). 69 KRISTINA LENARTAITE El fenómeno puede describirse como el ascenso de un término circunstancial a la posición de objeto directo (o de objeto principal). Este proceso siempre se marca en la estructura del verbo mediante un prefijo aplicativo. Examinemos algunos ejemplos de la lengua chichewa (grupo de lenguas bantúes): (19) a. Ndi-na-tumiz-a kalata kwa mfumu. 1SG. SUBJ-PRAET-enviar-ASP carta al superior _AS envié una carta al superior' b. Ndi-na-tumiz-ir-a mfumu kalata. 1SG. SUBJ-PRAET-enviar-APPL-ASP __superior _carta ,AS envié al superior una carta‘ (20) a. Msangalatsi a-ku-yend-a ndi ndodo. animador(1) SUBJ(1)-PRAES-caminar-AsP con bastón ,El animador camina con un bastón‘ b. Msangalatsi a-ku-yend-er-a ndodo. animador(1) SUBJ(1)-PRAES-caminar-APPL-ASP bastón ,pzd. El animador camina con un bastón‘ (Ejemplos de Kroeger 2004: 64.) En las oraciones (19a) y (20a), los términos circunstanciales realizados mediante construcciones preposicionales (kwa mfumu, ndi ndodo) adquieren otro estatus sintáctico en las oraciones (19b) y (20b): aquí ya son objetos directos. Este proceso de elevación del término circunstancial a la posición de objeto directo siempre se marca mediante un sufijo aplicativo en la estructura del predicado; en la lengua chichewa, se trata del sufijo (-ir- ~ -er-). Aquí podría surgir la pregunta de si realmente los términos mfumu y ndodo son objetos en las oraciones (19b) y (20b). A continuación veremos que el carácter objetual de los términos mencionados se manifiesta en el orden de las palabras, la concordancia del verbo con el objeto y los reflejos de la pasivización. En la oración (19a), el término (kalata), expresado sin preposición (es decir, no marcado desde el punto de vista de la expresión), ocupa la posición inmediatamente posterior al verbo, mientras que en la oración (20b) esta posición ya la ocupa el término (mfumu), realizado asimismo mediante una construcción no preposicional. La oración (20b) es ditransitiva (o, en otras palabras, una construcción de doble objeto), porque aquí hay dos complementos objetuales no marcados; sin embargo, en las construcciones aplicativas (es decir, aquellas cuyo verbo tiene un sufijo aplicativo), el objeto elevado, que tiene la función semántica de recipiente /beneficiario, se realiza en la primera 4 Los datos sobre las construcciones aplicativas de la lengua chichewa se presentan en Kroeger (2004: 63-71). 76 Diatezés alternacijos i§ skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos en posición posverbal delante de otro, tampoco marcado en cuanto a la expresión, un complemento objeto que tiene la función semántica de tema. En la mayoría de las lenguas que poseen construcciones de doble objeto, el objeto principal también se realiza en la primera posición posverbal (cf. la construcción ditransitiva del inglés (10b)). Además, en la lengua chichewa el verbo concuerda obligatoriamente en género con el sujeto, mientras que con el objeto esta concordancia es opcional. Si el verbo no tiene un marcador de concordancia con el objeto, el objeto necesariamente debe realizarse inmediatamente después del verbo. Sin embargo, cuando el realizuotas pirmoje poveiksmazodinéje pozicijoje. Ciéeva kalbos aplikatyviniy konstrukcijy paaukstintasis (arba aplikatyvis (applied object)) objektas, verbo tiene un marcador de concordancia con el objeto expresado, el objeto no tiene por qué realizarse inmediatamente después del verbo; si el verbo no tiene un marcador de concordancia expresado, debe realizarse inmediatamente después del verbo, y si el marcador de concordancia con el objeto está expresado, el objeto puede realizarse también en otro lugar o no expresarse en absoluto, cf. : (21) Amayi [a-ku-mu-tumb-ir-a mtsuko],,,, Mujer(1) SUBJ(1)-PRAES-OBJ- (1)-verter-APPL-ASP jarro(3) (mwana). niño(1) »La mujer le vierte una taza* (al niño) (Ejemplo de Kroeger 2004: 67.) Aquí (21) el verbo muestra concordancia de género con el objeto principal (mwana), que está realizado fuera de los límites de la frase verbal, o incluso puede no estar expresado en absoluto. A continuación se examinan los datos de pasivización, que también confirman que los términos elevados de las construcciones aplicativas son objetos directos (o principales), cf. : (22) a. Ndodo i-ku-yend-er-edw-a. palo(9) SUBJ(9)-PRAES-caminar-- APPL-PASS-ASP «El palo es caminado» b. *Ndodo i-ku-yend-edw-a (ndi). palo(9) SUBJ(9)-PRAES- -caminar-PASS-ASP con («El palo es caminado con») 2 La lengua gigeva tiene un sistema complejo de categorías de género, compuesto por 18 géneros. Al glosar las clases, la clase de género se indica entre paréntesis mediante números arábigos. 77 KRISTINA LENARTAITE En la oración pasiva (22a) (el verbo pasivo se marca con el sufijo -idwdo, ~ -edw-) subjektas yra instrumento semantinj vaidmenjturintis termas ndopero el verbo de esta oración también tiene el sufijo aplicativo (-er-), que indica que ndodo ha sido promovido a objeto; compárese con las oraciones (20a) y (20b), en las que el término en cuestión es, respectivamente, un circunstancial y un objeto. El verbo de la oración (22b) no tiene el sufijo aplicativo que indica que ndodo es el objeto promovido; por tanto, tampoco es posible su elevación a la posición de sujeto en la oración pasiva. El predicado de las oraciones ditransitivas aplicativas, como (19b), permite realizar como sujeto en la construcción pasiva el objeto que desempeña el papel semántico de recipiente, pero no el que desempeña el de tema (es decir, el objeto principal). Así pues, resumamos: la función de las construcciones aplicativas es promover un término circunstancial a la posición sintáctica de objeto. Este proceso siempre va acompañado de modificaciones en la estructura del predicado, que en la lengua gigeva marca siempre Zr. 6 i8nagq). En este iSrei8kiama aplikatyvine priesaga. | aplikatyviniy konstrukcijy rei8kinj labai panaiios skyriuje 1.1. aptartos vokie¢iy kalbos lokatyvinés alternacijos (dar artículo, las construcciones aplicativas se emplean no solo para atestiguar la abundante variedad de fenómenos de alternancia de la diátesis, sino прежде que nada porque diversos modelos teóricos las utilizan a menudo para fundamentar sus hipótesis sobre otros fenómenos de alternancia de argumentos. 1.4. Observaciones de síntesis Tras examinar todos los fenómenos investigados, se pueden resumir y comparar los siguientes aspectos que se reflejan en ellos: (i) los cambios de significado y de funciones de las oraciones alternantes, (ii) qué posiciones sintácticas se ven afectadas en su expresión y (iii) cómo se refleja en la estructura del verbo el cambio de estatus de los argumentos. Al considerar todos los casos investigados, lo primero que se observa es la relación parafrástica entre las oraciones alternantes; en términos generales, sobre todos estos fenómenos puede afirmarse que funcionan como medios gramaticalizados de expresión de los cambios en la articulación actual. Las alternancias activa/pasiva, en los casos típicos, abarcan cambios en la expresión de ambas posiciones sintácticas principales: tanto del sujeto como del objeto directo. Mediante las alternancias aplicativas se realiza únicamente la variación en la expresión del objeto directo. En el capítulo 1.1. los casos de alternancia en la expresión de diversos argumentos examinados permiten variar la expresión del sujeto y/o del objeto directo. Además, si en las alternancias activas/pasivas y aplicativas los cambios en el estatus sintáctico de los argumentos siempre se señalan correspondientemente en la estructura del verbo, otras alternancias de expresión de los argumentos se comportan de manera muy diversa a este respecto: por ejemplo, en las alternancias locativas del alemán y del inglés el verbo nunca presenta ningún 78 Diatezés alternacijos i8 skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos marcador externo; el lituano se comporta aquí de manera inconsistente: a menudo el mismo verbo permite la alternancia tanto sin ningún marcador como con el derivado prefijado correspondiealternacijy didZioji dauguma atveju Zymima veiksmazZodzio prieSdéliu be-, nte, pero también son numerosos los casos en los que una de las construcciones alternantes solo puede formarse con el verbo prefijado correspondiente. Los distintos modelos teóricos tratan de manera diferente estas divergencias relacionadas con la marcación de los procesos de alternancia en la estructura del verbo. Es evidente que todos los fenómenos investigados tienen bastante en común, pero ¿es esto realmente fundamento suficiente para compararlos y buscar principios comunes que regulen estos procesos? Y a esta pregunta no puede darse una única respuesta. Sin embargo, si tomamos el concepto de diátesis como base para definir todos los fenómenos investigados, podemos valorar estos fenómenos como diferentes esquemas de disposición de las variables semánticas (términos) implicadas por un mismo verbo en distintas posiciones sintácticas. A continuación, consecuentemente, [se consideran] subcategorías de una supercategoría —la categoría de voz—, si la voz se define como una categoría flexiva (inflectional) que especifica las modificaciones de la diátesis básica de un lexema verbal (Mel’¢uk 1993: 11). Aquí es necesario señalar que, en tal caso, una de las diátesis se considera básica (basic), mientras que las otras se consideran modificaciones de esta, y esto suele expresarse mediante el marcador correspondiente en el lexema verbal'*. ‘8 El concepto de «categoría flexiva» aquí debería entenderse de manera algo diferente de lo habitual (es decir, no como un paradigma klus tokios pozicijos laikymasis netgi leidZia visus Siuos rei8kinius traktuoti completo de oposiciones morfológicas), porque, por ejemplo, en lituano la oposición entre la voz activa y la pasiva es característica únicamente de los participios, pero no de las formas finitas de los verbos, mientras que las diferencias de significado de la voz se expresan mediante grupos verbales; esta es una de las razones por las que las oposiciones entre la voz activa y la pasiva en lituano se valoran más bien como una categoría semántica y no como una categoría flexiva. Además, en lituano no se puede establecer una correspondencia paradigmática estricta entre la forma activa y la forma pasiva correspondiente (cf. Holvoet & Seméniené 2004: 36-41). La correlación, la «causatividad- »* deberían vincularse aquí con las modificaciones de la diátesis básica del verbo (es decir, de la configuración de los roles semánticos y las funciones sintácticas de los argumentos), que suelen ir acompañadas de la correspondiente marcación en la estructura del verbo (cf. Mel’Cuk 1993: 5-13). El hecho de que en algunos casos de alternancia, en algunas lenguas, el verbo no tenga ningún marcador adicional no se considera fundamento para separar tales casos de aquellos que tienen los marcadores correspondientes (cf. Mel’éuk 1993: 25-29). 79 KRISTINA LENARTAITE Desde esta perspectiva, la comparación de los fenómenos investigados está realmente justificada. 2. RESEÑA DE LOS MODELOS TEÓRICOS Antes de pasar a la reseña de las posiciones de los distintos modelos teóricos sobre la cuestión de las alternancias de diátesis, cabe destacar que aquí se prestará especial atención a los casos de alternancias de la expresión de los argumentos (es decir, de los fenómenos tratados en el apartado 1.1.), mientras que las alternancias activa /pasiva y aplicativa se utilizarán principalmente con fines argumentativos. Como ya se ha mencionado en el capítulo introductorio, todos los modelos teóricos tratados pueden dividirse en dos grupos: los modelos constructivos y todos los demás, para los cuales sería difícil encontrar un único elemento común pavadinima. 2.1. Modelos generativos, de la gramática relacional y de las «reglas léxicas»* Lo común a todos estos modelos teóricos es que, en uno u otro nivel —por ejemplo, en el nivel de la oración o en el nivel de la estructura semántica del predicado, es decir, de las representaciones léxico-semánticas—, procuran definir el vínculo que relaciona las construcciones alternantes. Primero analicemos los modelos en los que se reconocen varios niveles de organización de las representaciones sintácticas, como en las gramáticas generativa y relacional. En la gramática generativa se distinguen dos niveles de estructura sintáctica —la estructura profunda (deep structure) y la estructura superficial (surface structure- )—; en la primera se crea la base para la interpretación semántica de la oración, mientras que la segunda constituye la base para la representación fonológica. Las reglas de transformación operan entre estos dos niveles. Por ejemplo, aquí se afirma que las construcciones activa y pasiva correspondientes tienen una estructura sintáctica profunda común, pero que, al realizar la construcción pasiva, antes incluso de la organización de la estructura superficial se aplican reglas transformacionales especiales de desplazamiento del sintagma nominal (NP movement) (cf. Radford 2002: 420-435). | Un modelo teórico similar es la gramática de valencias, pero, a diferencia de la gramática generativa, donde el predicado y 1s Este término se interpreta en un sentido puramente sintáctico y comprende únicamente los complementos del verbo (palabras o sus combinaciones). 80 Diatezés alternacijos i§ skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos sus relaciones se definen por su configuración estructural (por ejemplo, la relación de sujeto tiene directamente un sustantivo dominado por el nudo de la oración, mientras que la de objeto tiene directamente un sustantivo dominado por la frase verbal); en la gramática de relaciones, las relaciones que tienen los términos con respecto al predicado —sujeto, objeto y objeto indirecto— funcionan directamente en la descripción sintáctica, es decir, como conceptos primitivos, no derivados de nada ni definidos sobre la base de ningún otro elemento. En la gramática de las relaciones, en cada término de la sinmática se determinan las funciones gramaticaletaksinés reprezentacijos lygmenyje, arba sluoksnyje (stratum), identifikuojas, y las reglas que definen los cambios de las funciones gramaticales correspondientes vinculan la representación disponible con la representación anterior, subyacente (underlying), y vuelven a evaluar las funciones gramaticales de los términos si la representación disponible no es del nivel inicial, es decir, si abarca más de una capa (Blake 1990). Por ejemplo, aquí se afirma que las construcciones pasivas están constituidas al menos por dos capas, cf. : (23) a. John envió la carta a Mary. „DZonas nusiunté laiska Merei“ b. John envió a Mary la carta. ,Dzonas le envió una carta a María’ c. La carta fue enviada a María por Juan. ,LaiSkas buvo Merei atsiystas Dzono‘ d. Mary recibió la carta de John. »pzd. „Meré buvo DZono atsiusta laiska“ (Ejemplos de Perlmutter y Postal 1986: 92-93). Solo la oración (23a) puede considerarse de un solo estrato, en la que el término John desempeña la función de sujeto, letter —la de objeto directo y (to) Mary —la de objeto indirecto. La oración (23b) tiene dos estratos. En el estrato final, que es el que representa la oración analizada, sus términos desempeñan las siguientes funciones gramaticales: John —sujeto, Mary —objeto directo y letter —chomeur (francés, «desempleado»); sin embargo, el estrato fundamental de esta representación es la oración (23a), que refleja la distribución diferente de las funciones gramaticales de los términos mencionada anteriormente. A continuación, la oración (23c) es el equivalente pasivo de la oración (23a), mientras que la oración (23d) es la variante pasiva de la oración (23b). La oración (23c) tiene dos estratos, pues tiene como base la representación de un solo estrato de la oración (23a); en ella, las funciones de los términos se distribuyen así: letter —sujeto, (to) Mary —objeto indirecto y (by) John —chdmeur. Y he aquí que la oración pasiva (23d) comprende tres 81 KRISTINA LENARTAITE capas, porque su representación básica (23b) ya era de dos capas, las funciones temáticas (23d) se distribuyen así: Mary —sujeto, letter —chômeur, (by) John —chômeur (cf. ibíd., 92-95). El par de oraciones (23a) y (23b) constituye un caso de alternancia »datyvinė* (cf. las oraciones (10) en la sección 1.1. ) , por lo tanto, en la gramática de las relaciones, las oraciones que realizan alternancias «dativas» y activas/pasivas deben valorarse por igual: una de ellas es básica con respecto a la otra (derivada). Sin embargo, parece que en la gramática de las relaciones no se define un aspecto importante: es decir, cómo cambia la posición del predicado correspondiente con respecto a las representaciones de las distintas capas: ¿permanece igual (aunque no se tengan en cuenta los cambios morfológicos en la estructura del predicado expresados en las construcciones alternantes correspondientes, por ejemplo, los marcadores de las formas pasivas y demás; probablemente se abstrae de ellos, al igual que de la disposición lineal de las palabras en la oración (cf. Blake 1990: 2)). Volviendo a cómo la gramática matinéms funkcijoms, tai vargu ar imanoma), ar predikato pakitimus turéty savaime atskleisti termy gramatiniy funkcijy pakitimai. Be to, Gia, regis, generativa trata las alternancias de diátesis que nos ocupan, cabe señalar que solo en el caso de las alternancias activa/pasiva se establece indudablemente una relación derivativa, mientras que, en el caso de las llamadas alternancias «locativas» y «dativas», incluso basándose en un mismo modelo teórico, distintos investigadores presentan interpretaciones diferentes. Por ejemplo, en la variante de la gramática Government & Binding que se analiza, la Ley de Proyección (Projection Principle) regula que todas las propiedades léxicas del verbo estén codificadas al inicio de la derivación, es decir, ya en la estructura profunda. Las propiedades subcategorizadoras de cada verbo (es decir, los complementos del verbo, jy tipas (realizada prielinksnine mediante una construcción con preposición (PP) o sin preposición (NP)) y el orden de disposición lineal de los complementos en la oración (Radford 2002: 339-361)) pueden predecirse a partir de las propiedades temáticas de sus argumentos; por lo tanto, los papeles temáticos (por ejemplo, agente, tema, etc.) participan en la organización de la proyección sintáctica del verbo. Y aquí, en el caso de la alternancia de la expresión de los argumentos, surge una cuestión esencial: si existen varios verbos, cada uno de los cuales especifica de manera diferente los papeles temáticos relacionados con distintas estructuras sintácticas, o si existe un solo verbo, vinculado a una única estructura sintáctica, mientras que la otra estructura debe considerarse derivada de la primera. Dado que el fenómeno de la alternancia abarca numerosos casos diferentes, no es de extrañar que a unos se les aplique una de las estrategias mencionadas y a otros, otra. En lo que respecta a las alternancias locativas (por ejemplo, a. I loaded hay onto the truck, «cargué heno en el camión» y b. I loaded the truck with hay, «cargué el camión de heno»), se tiende más a considerar que la base de tales realizaciones son distintos lexemas verbales (cf. Radford 2002: 372-384). En cambio, en lo que respecta a las alternancias «dativas» (cf. (10), (23ab)), no existe un 82 Diatezés alternacijos i8 skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos acuerdo unánime; por ello, examinemos este caso más detenidamente. Cuando se reconoce que las alternancias «dativas» están relacionadas mediante una relación derivacional, es precisamente la construcción de doble objeto (10b, 23b) la que se considera derivada de la «dativa» (10a, 23a). Cuando los casos analizados tienden a tratarse como alternancias léxicas (es decir, como proyecciones sintácticas de distintos lexemas verbales, no relacionados mediante una relación derivacional), suelen mencionarse los siguientes aspectos como argumentos a favor de tal elección: (i) la operación derivacional suele caracterizarse por la regularidad y la productividad, mientras que las alternancias «dativas» no presentan ni una ni otra (estas alternancias abarcan solo verbos pertenecientes a determinados grupos semánticos, pero incluso con respecto a esos grupos concretos resulta difícil definir las restricciones que permiten o impiden tales alternancias); (ii) las construcciones alternantes relacionadas derivacionalmente no son compatibles con el funcionamiento de la Ley de la Proyección (véase más arriba). Los partidarios de la relación derivacional sostienen que, si no se reconoce la derivación, resulta imposible explicar adecuadamente también alternancias tan regulares y productivas como las alternancias aplicativas (véase el apartado 1.3.); por cierto, estas últimas se utilizan para explicar las alternancias «dativas». En las alternancias «dativas» se compararon las alternancias locativas de la lengua alemana, en las que una de las construcciones se realiza necesariamente con un verbo que contiene un prefijo, mientras que en las construcciones de doble objeto se decidió explicar estas construcciones del inglés y de otras lenguas germánicas como realizaciones de un sufijo aplicativo nulo. En otras palabras, el predicado de la construcción de doble objeto se deriva del predicado de la construcción «dativa» correspondiente, pero se realiza con un marcador nulo de derivación morfológica, es decir, el marcador de derivación no se expresa. En primer lugar, esto permite abarcar fenómenos análogos de distintas lenguas y explicarlos sobre una base uniforme; además, tal interpretación ayuda a resolver algunos problemas que surgen en la descripción generativa: cuando en la construcción nacijy realizavimo procesus. Jau matéme, kad su aplikatyvinémis alternaci- «dativa» (cf. 10a, 23a) se realiza una frase preposicional, esta diferente valoración de las alternancias locativas y «dativas» aparentemente habrá estado determinada en gran medida por la distinta (r. skyriy 1.1. ir plg. 6 i8naSa), tad siekiant pagristi transformacinj datyvo posición de sus construcciones con respecto al aspecto parafrástico; sobre esto véase más detalladamente en el capítulo 1.1. 83 KRISTINA LENARTAITE y las preposiciones, como se afirma, se lexicalizan en la estructura profunda y no permiten trasladar, mediante transformación, los sustantivos que rigen a la posición de objeto directo, lo que, al parecer, contradice el origen transformacional de la construcción de doble objeto, pues aquí precisamente en la posición de objeto directo se realiza el sustantivo (cf. 10b, 23b) que en la construcción «dativa» preposicional correspondiente (10a, 23a) se expresa como complemento de la preposición (su dependiente). Sin embargo, este problema se resuelve si la derivación en la construcción de doble objeto incorpora un afijo nulo del predicado que sustituye el rasgo semántico de CAMINO (PATH) que contiene la preposición direccional de la construcción «dativa»*’, y la transformación correspondiente en la construcción de doble objeto eleva el objeto de la estructura profunda (el complemento de la preposición de la construcción «dativa») a la posición de objeto directo. Además, el efecto del afijo ir nulo aplicativo puede compararse con la «conversión» de la morfología derivativa, cuando, por ejemplo, en inglés también se aplican afijos nulos y los adjetivos léxicos se «convierten» en netiesioginj verbos; cf. brown «marrón» y brown «marronear». De este modo, el problema de la improductividad de las alternancias «dativas» se traslada al nivel léxico (véase más ampliamente Emonds & Whitney 2006: 73-144). No es difícil jsivaizduoti, ver cómo tal interpretación podría aplicarse a otros tipos de alternancias, por ejemplo, a las alternancias locativas. En este punto también sería útil abordar un fenómeno algo diferente, pero igualmente relacionado con el cambio de estatus de las preposiciones en construcciones alternantes: las construcciones pasivas atípicas, o construcciones pasivas preposicionales (prepositional /non-canonical /peculiar passive /pseudopassive), cf. : (24) a. This spoon has been eaten with. Esta cuchara fue comida con ella‘ b. En este pub no se ha fumado hachís antes. ,En esta taberna no se bebía /era bebida cerveza por eso‘ (Ejemplos de Kageyama 2006: 88-90.) c. This pot has been cooked in (by generations of Smiths). Esta olla se cocinó ([i8tisy] Smity karty)’ d. En esta cama no se ha dormido (por nadie). En esta cama no durmió (nadie)‘ (Ejemplos de Anderson 1997: 202.) ¥ No existe consenso sobre la ubicación exacta del afijo cero en la estructura configuracional, pero se coincide en que debería estar directamente en el nodo nés, dominuojamas V (Emonds & Whitney d. 2006: 73-144). 84 Perspectivas de investigación de 15 modelos teóricos diferentes de las alternancias de diátesis (25) a. Las cuevas son habitadas por animales. (Ejemplo de Ambrazas, ed., 1997: 322.) b. Esta habitación era habitada por él. c. Esta cuchara es comible por ti. Este camino ya no es transitable (por la gente). e. Sunelis Siandie tebéra nieko neduotas. (Ejemplos de Jablonskis 1997: 132, 140.) Estos ejemplos de las lenguas inglesa y lituana muestran que, en casos atípicos, los sujetos de las construcciones pasivas pueden realizarse como términos circunstanciales recipientivos/benefactivos (25e), instrumentales (24a, 25c) o locativos (24b-d, 25abd). A primera vista puede parecer que a los sustantivos sujetos de las construcciones pasivas del inglés (24) (cf. this spoon, this pot) les corresponden construcciones preposicionales en las construcciones activas (por ejemplo, with this spoon, in this pot), y que la preposición debería impedir aquí que su complemento fuera trasladado mediante transformación a la posición de sujeto (como en el caso de las alternancias «dativas» examinadas anteriormente); además, la transformación de traslado del NP (frase nominal) a la posición de sujeto de la construcción pasiva solo es posible desde la primera posición posverbal (en ella normalmente se realiza el objeto directo). Pero no es así: el complemento de la preposición funciona como sujeto en la construcción pasiva correspondiente y, además, la preposición tampoco desaparece generalmente en una construcción pasiva de este tipo. Estos casos de pasivización se explican recurriendo a una regla de reanálisis: en la estructura sintáctica profunda, después del proceso de lexicalización (es decir, una vez lexicalizados tanto la preposición como su complemento), la regla de reanálisis permite reinterpretar las relaciones entre un verbo simple y su complemento indirecto (término circunstancial), expresado mediante una construcción preposicional; por ejemplo, la estructura de constituyentes [V eat] [PP with [NP spoon]], existente antes del reanálisis, se convierte después de este en [V eat with] [NP spoon] (Radford 2002: 427-432). Así pues, después de tal reanálisis, el verbo simple se convierte en uno compuesto, y el sustantivo situado en la primera posición posverbal deja de encontrar obstáculos para ser trasladado durante la transformación a la posición de sujeto. Sin embargo, ¿cómo debería explicarse la oración inglesa (24b), en la que el sustantivo pub es trasladado a la posición de sujeto no desde la primera posición posverbal (en esta posición, incluso en la construcción pasiva, se realiza el objeto directo hash), sino desde una posición circunstancial, y cómo deben interpretarse las construcciones análogas de la lengua lituana? En la lengua lituana, todos los sujetos de las oraciones pasivas, en las correspondientes activas85 KRISTINA LENARTAITE un intervalo de tiempo determinado, la capacidad no se llenará). Sin embargo, tal explicación resulta más difícil de aplicar a casos análogos en los que la simultaneidad de los acontecimientos es más evidente y, por tanto, no se manifiesta la relación causal que los vincula (cf. Iwata 2005: 375-376). En el modelo de Pinker, una regla léxica correspondiente regula asimismo el hecho de que un verbo cuya estructura semántica tiene como núcleo (core) «x hace que y se mueva a / sobre z» se transforme en un verbo nuevo cuya estructura semántica ya tiene como núcleo «x hace que z cambie de estado de tal manera que y se mueve a / sobre él» (Pinker 1989: 79). En comparación con la explicación discutida anteriormente, la novedad aquí es que, en el caso de las alternancias locativas, la derivación puede proceder en ambas direcciones: tanto de la variante locativa (31a) a la variante with (31b), como de la variante with a la locativa (el caso de la «subordinación inversa»). La dirección de la derivación se determina según cuál de los argumentos no puede omitirse, es decir, cuál de los argumentos puede aparecer como único complemento objeto: si el argumento que desempeña el papel semántico de tema —entonces la derivación procede de la variante locativa, y si desempeña el de meta (goal)— entonces de la variante with. Sin embargo, resulta que este método de prueba no es fiable, pues hay casos en los que, en las oraciones alternantes, los complementos que pueden ocupar la misma posición sintáctica pueden omitirse ambos (o ninguno de ellos puede omitirse). Según Pinker, casos como las alternancias con el verbo stuff «(re)llenar» muestran una derivación de la variante with (32b) a la locativa (32a), cf.: (32) a. Rellenó el pavo con pan rallado. jJis prikimSo duonos trupiniy j kalakuta‘ b. Rellenó el pavo de pan rallado. is prikimSo kalakuta duonos trupiniuy‘ c. *He stuffed the breadcrumbs. d. He stuffed the turkey. Las oraciones (32c) y (32d) muestran que como único complemento objeto del verbo stuff solo puede aparecer turkey, pues la oración (32c) es agramatical; por tanto, la forma subyacente es (32b). Aquí la representación semántica del verbo tiene una estructura de evento más compleja (,x causa que z cambie de estado de tal manera que y se mueva hacia / sobre él (z)), y cuando la regla correspondiente elimina el constituyente principal (xcausa que z cambie de estado de tal manera que y se mueva hacia / sobre él (z)'), el constituyente subordinado puede elevarse a constituyente principal (Iwata 2005: * Se hace referencia a Iwata (2005: 358). 92 Diatezes alternacijos i§ skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos 358-375). En el modelo de Pinker, los «intermediarios» de la correspondencia entre forma y significado son considerados núcleos temáticos (thematic cores), es decir, representaciones esquemáticas del tipo de evento o relación que constituye el núcleo semántico de las clases de verbos correspondientes. Los núcleos temáticos, como «x afecta a y» o «x condiciona que y tenga z», se vinculan con los marcos sintácticos correspondientes [NP V NP], [NP V NP NP]. Así pues, el verbo aparece en un determinado marco sintáctico si su núcleo temático está relacionado con dicho marco sintáctico (ibid., 363). Además, Pinker clasificó los verbos locativos del inglés que permiten y no permiten alternancias: unos, «orientados hacia el contenido- », expresan el elemento «colocado» correspondiente (content-oriented) biitinai (locatum) indicando el argumento, mientras que otros, «orientados hacia el recipiente» (container-- oriented), expresan obligatoriamente el argumento que designa la ubicación (location). Según Pinker, aquellos tipos de verbos cuyos argumentos con el papel semántico de meta (goal) pueden interpretarse más fácilmente como experimentadores de un cambio tienden en mayor medida a realizar sus argumentos de meta como pacientes y, por ello, pueden participar en alternancias (cf. Arad 2006: 474-477). En resumen, cabe señalar que en los dos modelos de «reglas léxicas» propuestos —el de Levin y Rappaport Hovav y el de Pinker— dos representaciones semánticas diferentes, aunque vinculadas indirectamente por una relación derivacional, de un mismo verbo se relacionan Taigi nors tiesioginio derivacinio rySio tarp dviejy realizacijy, kaip ir leksicon realizaciones argumentales diferentes. En el caso de la giai — per leksines taisykles — atitinkama leksines-semantines reprezentacigramática léxico-funcional, aquí no puede determinarse, sin embargo, es posible rastrear la relación indirecta que los vincula. La diferencia esencial entre las gramáticas generativa y relacional examinadas aquí, por una parte, y los modelos de «reglas léxicas», por otra, es que las primeras explican las diferencias entre las construcciones alternantes en el nivel sintáctico, mientras que los segundos, por el contrario, sostienen que las diferencias entre las construcciones alternantes están determinadas por procesos que tienen lugar en el nivel semántico y que posteriormente se vinculan correspondientemente con representaciones sintácticas diferentes; por ello, con respecto a las representaciones sintácticas, los modelos de «reglas léxicas» son monoestráticos, mientras que los modelos de las gramáticas generativa y relacional son multiestráticos. 2.2. Modelos construccionales Sobre los modelos construccionales cabe decir de entrada que están orientados a los casos de uso; en otras palabras, se basan en el uso (usage-based), se desarrollan en gran medida por la vía del conocimiento inductivo (es decir, de los casos 93 KRISTINA LENARTAITE vistiniai modeliai, pripazista laipsnisko kalbos i’mokimo procesus, kurie diparticulares a las generalizaciones) y presentan las generalizaciones como el mecanismo principal que determina diversos procesos lingüísticos. Además, en estos modelos no se reconoce un proceso tan importante para otros modelos como la derivación de unas estructuras lingüísticas a partir de otras, ya que, a diferencia de los examinados hasta ahora, los modelos construccionales reconocen como unidad lingüística fundamental las construcciones consolidadas en el uso de la lengua, que posteriormente ya no pueden descomponerse en ningún tipo de primitivos atómicos. Se reconocen como construcciones, es decir, como unidades lingüísticas concretas aprendidas, dotadas de una forma y un significado o una función discursiva característicos, aquellas estructuras (aquí también se consideran construcciones los morfemas, las palabras y las expresiones idiomáticas) cuyos aspectos formales o semánticos no pueden predecirse por completo a partir de sus componentes individuales ni de otras construcciones existentes en la lengua. Además, incluso un caso concreto de correspondencia entre forma y significado completamente predecible puede reconocerse como una construcción, siempre que se use con suficiente frecuencia (Goldberg 2006: 5). A continuación, en este capítulo examinaremos los fenómenos de las alternancias de diátesis desde la perspectiva de la gramática de construcciones de Goldberg y del modelo léxico-construccional de Iwata. En la gramática de construcciones de Goldberg se distinguen como principales medios de expresión de las oraciones, por ejemplo, las siguientes construcciones de estructuras argumentales del inglés: (33) a. Ditranzityviné konstrukcija _,x kauzuoja y gauti 2‘ Suj V Obj Obj2 Pat faxed Bill the letter. ,Pat faksu nusiunté (nufaksavo) Bilui laiska‘ b. Construcción de movimiento causado: x causa que y se mueva a z* Suj V Obj Obl Pat hizo que la servilleta saliera disparada de la mesa al estornudar. ,p2d. Incluso limpió con una servilleta la mesa' (Goldberg 1995: 3-4). Las construcciones de este tipo de estructura argumental están más bien relacionadas con un grupo de significados próximos que con un único significado abstracto, aunque tal significado podría distinguirse en la jerarquía de construcciones heredada (Goldberg 1995: 108-110). En la gramática de construcciones, al igual que en otras variantes de los modelos construccionales, las construcciones determinan en gran medida las diferencias de significado de las oraciones, 0 94 Desde la perspectiva del estudio de 18 modelos teóricos diferentes de las alternancias de diátesis, el verbo™ solo se integra semánticamente en la construcción. Las construcciones existen independientemente de los verbos, sintaksine struktira. Pavyzdziui, kauzuoto judéjimo (caused motion) konstienen su propio significado y los papeles de los argumentos en la construcción,x causan que y se mueva hacia z‘ —causa (cause), meta (goal), tema (theme)— están directamente relacionados con la construcción, 0 los papeles de los participantes del verbo PONER —el que pone, lo que se pone, el lugar donde se pone— están relacionados con el verbo. Al «fusionar» o integrar los papeles de los argumentos con los papeles de los participantes de la acción se obtiene una estructura sintáctico-- semántica compleja, cf.: i MOVIMIENTO <causa (cause), meta (goal), tema (theme)> CAUSADO | | | | | PONER <el que pone, el lugar donde se pone, lo que se pone> J 4 \ 4 | Sint. V SUBJ OBL OBJ : (cf. Goldberg 1995: 52) El proceso de fusión de los roles de los argumentos de la construcción y de los roles de los participantes del verbo está regulado por las siguientes leyes: (i) el Principio de Coherencia Semántica (Semantic Coherence principle): solo pueden «fusionarse» los roles semánticamente compatibles; (ii) el Principio de Correspondencia (Correspondence Principle): cada rol de participante que se perfila léxicamente y se expresa debe «fusionarse» con los roles de los argumentos perfilados por la construcción. Si el verbo tiene tres roles de participantes, entonces uno de ellos puede «fusionarse» con un rol no perfilado en la estructura de argumentos de la construcción profiliuojami dalyviy vaidmenys yra tie, kurie biitinai reikalaujami i8reiksti (Goldberg 1995: 50). Aquí cabe señalar que, en la oración, los roles de los participantes perfilados léxicamente y los roles de los argumentos perfilados por las construcciones (por ejemplo, causa (agente), meta, tema) están vinculados a las principales posiciones sintácticas: el sujeto y el objeto directo. Los casos de alternancia en la gramática de construcciones se explican como diferentes realizaciones de un mismo significado verbal (es decir, la acción comprendida sobre la base del marco semántico- -interpretativo correspondiente y los roles de los participantes que esta incorpora) * El significado del verbo en los modelos constructivos se vincula necesariamente con la semántica del marco semántico-interpretativo correspondiente, sobre cuya base se establecen las restricciones de los roles de los participantes del verbo (cf. Goldberg 1995: 25-31; 43-44). 95 KRISTINA LENARTAITE la capacidad de integrarse con dos o más estructuras de construcción argumental diferentes. Por ejemplo, en el caso de la alternancia locativa del inglés, o, en otras palabras, de la alternancia spray /load, ‘rociar / cargar’, (cf. las oraciones (31a) y (31b)), el mismo verbo load puede integrarse con la construcción de movimiento causado (31a) o con la construcción causativa + preposición with (31b); dicho de otro modo, las oraciones analizadas deben considerarse instanciaciones de construcciones diferentes: la oración (31a), de la construcción de movimiento causado, y la oración (31b), de la construcción causativa + preposición with. Las diferencias de significado de las oraciones alternantes en tal caso están determinadas por las diferencias de significado de las construcciones (cf. Goldberg 1995: 175-179; Goldberg 2006: 34-38). Las alternancias activa / pasiva también se explican aquí como instanciaciones de construcciones diferentes. La finalidad de la construcción pasiva es ocultar (shading) el papel del participante de rango más alto asociado con el verbo. Así pues, una oración pasiva concreta debe considerarse una instanciación de la construcción que oculta el papel del participante correspondiente, es decir, de la construcción pasiva (Goldberg 1995: 56-57). Y el hecho de que alternancias como la pasivización o las construcciones aplicativas estén generalmente acompañadas de derivación morfológica se explica así en la gramática de construcciones: las clases cerradas de morfemas gramaticales relacionadas con dichos fenómenos, como los marcadores de pasivización de los verbos o los sufijos aplicativos, son equiparablmazZodzio integracija yra analogiska konstrukcijos ir veiksmaZodzio integraes a las construcciones de estructura argumental, por lo que el significado semántico del morfema correspondiente y su función están estrechamente vinculados (Goldberg 1995: 22-23). Es interesante cómo se tratarían en este modelo las que se presentan en el capítulo 1.3. Se analizaron las construcciones aplicativas de la lengua géeva: si al integrar los verbos gia con el mismo conjunto cerrado de morfemas gramaticales, más precisamente, con los prefijos aplicativos (-ir-~ -er-), se obtienen construcciones completamente diferentetrukcijy gramatikoje grindziamas taip: (i) geriau A generuoti tiesiogiai, o ne s, por ejemplo, la ditransitiva (19b) y la causativa (20b), ¿no es así? En otros modelos, el rechazo de la relación derivativa que vincula de una u otra manera (en los niveles sintáctico o semántico) los fenómenos analizados cons- *Una construcción con esta estructura argumental debe considerarse compleja, es decir, compuesta por dos construcciones independientes: la construcción causativa y la construcción regida por la preposición with (Goldberg 2006: 36). * En los modelos construccionales, al igual que en la gramática cognitiva, no existe una distinción estricta entre unidades léxicas y gramaticales. Desde la perspectiva de la investigación de las alternancias de diátesis en diferentes modelos teóricos, derivar A de C, si existe un modelo B que posee las mismas propiedades sintácticas (target) que A, pero que evidentemente no se deriva de C; (ii) es preferible no derivar A de C si existe un modelo B que posee las mismas propiedades sintácticas que C, pero no es el input (input) del que pueda derivarse A. (Goldberg 2006: 22-25). De este modo desaparece el problema al que se enfrentan otros modelos que reconocen la derivación en uno u otro nivel: en este modelo, las construcciones de estructura argumental funcionan como generalizaciones superficiales (surface generalizations) respecto de sus instanciaciones concretas. Como deficiencia de la gramática de construcciones de Goldberg se señala que aquí se eligen como unidad lingüística principal construcciones abstractas de rango superior, aunque el aprendizaje infantil de la lengua y otros hechos muestran que, en este sentido, funcionan como unidades principales las construcciones de rango inferior relacionadas con clases concretas de verbos. Las construcciones abstractas de rango superior no pueden existir sin construcciones de rango inferior; por ello, las primeras no pueden considerarse más adecuadas que las segundas con respecto a la realidad psicológica”® (Iwata 2008: 123-129). Otro inconveniente señalado está relacionado con el funcionamiento del Principio de Correspondencia analizado anteriormente: en primer lugar, como muestra la aplicación de la prueba de omisión, aquí resulta problemático determinar los papeles de los participantes de la acción perfilados léxicamente, es decir, los papeles de los participantes que deben expresarse; además, según Iwata, este principio se duplica parcialmente con el Principio de Coherencia Semántica y, en general, sería posible prescindir de él (es decir, del Principio de Correspondencia) (Iwata 2005: 382-387). También podría parecer que en la gramática de construcciones la información transmitida en distintos niveles se repite y es redundante; por ejemplo, los papeles de los participantes relacionados con el verbo parecen transmitir información suficiente también sobre las proyecciones sintácticas de los argumentos, pero todo ello se reproduce además en el nivel de las construcciones. Sin embargo, esta información redundante constituye la esencia del mecanismo de instanciación, sumamente importante en las gramáticas cognitiva y de construcciones. La finalidad (motivación funcional) de las construcciones más abstractas es sancionar construcciones más concretas de nivel inferior, por ejemplo, oraciones, incluidas las que se forman de nuevo. De este modo, las construcciones cumplen la misma función que desempeñan las reglas en los modelos generativos. * Para los modelos construccionales, como modelos basados en el uso (usage-based), es muy importante que las unidades y afirmaciones gramaticales que reconocen sean adecuadas también con respecto a otros procesos psicológicos y cognitivos, es decir, que sean psicológicamente reales para el hablante / oyente. 97 KRISTINA LENARTAITE En el modelo léxico-construccional (lexical-constructional approach) de Iwata, aunque en esencia se sigue la gramática de construcciones de Goldberg, todos sus aspectos principales se modifican ligeramente: (i) en la gramática de construcciones se eligen como unidad principal de la descripción gramatical las construcciones abstractas de rango superior, mientras que en el modelo léxico-construccional se eligen como principales las construcciones de rango inferior, relacionadas con una clase verbal concreta; (ii) en la gramática de construcciones el significado del verbo puede reducirse a los papeles de los participantes de la acción, es decir, para representar el significado del verbo basta con los papeles de los participantes de la acción que este designa, mientras que en la gramática de Goldberg la relación entre leksinéje-konstrukcinéje gramatikoje veiksmaZodiio reik8mé neapribojama vien dalyviy vaidmenimis, ¢ia ji suvokiama placiau; (iii) konstrukcijy grael verbo y la construcción se determina por la manera en que el significado de un verbo concreto es compatible con el significado de la construcción, y en el modelo léxico-construccional es importante cómo todo el enunciado, por ejemplo, He sprayed the wall with paint ‘Roció la pared con pintura’, es compatible con la construcción de una clase verbal concreta (cf. Iwata 2008: 123). La ventaja de aplicar construcciones de rango inferior ya se ha mencionado anteriormente, y el hecho de que los parámetros tradicionalmente asociados con el lexema verbal (por ejemplo, la estructura de los argumentos) no puedan reflejar adecuadamente la compatibilidad con la construcción lo muestran casos en los que dicha compatibilidad está claramente determinada no solo por el verbo, sino también por otros elementos de la oración, es decir, con unos términos el verbo puede realizarse en una construcción concreta, mientras que con otros no, cf. : (34) a. *Cubrió con una manta al niño dormido. Él cubrió al niño dormido con una manta‘ b. Untó el pan con mantequilla. Él (a-)untó el pan con mantequilla‘ (Ejemplos de Iwata 2008: 124.) Los dos trabajos de Iwata (Iwata 2005; 2008) analizados en este artículo están dedicados a los problemas de las alternancias locativas, y las principales preguntas planteadas con respecto a estos fenómenos son las siguientes: por qué unos verbos permiten alternancias locativas y otros no; de la última pregunta se derivan también otras: qué aspectos de la semántica de los verbos que participan en las alternancias locativas determinan esa posibilidad y por qué. Por tanto, es evidente que Iwata, tras examinar la afirmación de Pinker y otros según la cual la llamada variante with de los yra labiau orientuotas j lokatyviniy alternacijy semantikos analize. Detaliau 98 Diatezés alternacijos i§ skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos pares de alternancias locativas (cf. (31b)), en la que el miembro que desempeña el papel del lugar de la locación, más brevemente, del locativo, funciona como objeto, puede caracterizarse como indicadora de un «cambio de estado (change of state) (del locativo)» con respecto a la otra oración alternante, que indica un «cambio de locación (de la figura)» (variante onto /into, cf. (31a)), llegó a la conclusión de que la caracterización de «cambio de estado (del locativo)», tanto por su carácter excesivamente general como por las marcadas diferencias semánticas entre los verbos que permiten alternancias locativas y la semántica de los verbos prototípicos de «cambio de estado», como break, ‘romper’, no puede describir adecuadamente el aspecto semántico del fenómeno investigado (Iwata 2008: 22-25). Por ello, en su modelo léxico-constructivo propuesto, Iwata sostiene que solo el variante de rango inferior, es decir, la variante con alternancia concreta (31b), en la que el locativo funciona como objeto, puede describirse como realizadora de la semántica de la clase de verbos «cover», ‘cubrir’ (y, en algunos casos, de la Gia veiksmazodzZiu klase susijusios, konstrukcijos gali adekvatiai atspindéti lokatyviniy alternacijy semantinius ir sintaksinius procesus. Lokatyviniu clase de verbos «fill», ‘(llenar-)completar’), mientras que la variante into /onto (31a), en la que el objeto que cambia de ubicación (locatum) funciona como objeto, realiza la semántica de la clase de verbos «put», ‘poner’. La construcción relacionada con una clase verbal concreta debe considerarse un esquema que sanciona”’ con respecto a las realizaciones concretas que la instancian, cf. : (35) a. El vándalo roció pintura sobre la escultura. «El vándalo roció pintura sobre la escultura» b. El vándalo roció la escultura con pintura. «El vándalo roció la escultura con pintura» (Ejemplo tomado de Iwata 2008: 48.) » En los modelos teóricos orientados al uso, las construcciones no son otra cosa que combinaciones esquemáticas de forma y significado abstraídas de eventos de uso (oraciones). Las construcciones, entendidas como esquemas que abarcan las generalidades de sus realizaciones concretas establecidas en el uso, se han fijado en esas realizaciones y sancionan nuevas realizaciones que corresponden a sus especificaciones (Iwata 2008: 38). Tanto el significado verbal concreto que participa en las alternancias como el significado de la construcción con respecto a determinados acontecimientos de uso deben considerarse ciertas abstracciones. Además, el significado més, t. y. jos persikloja, Tad konkretaus verksmazodzio reik’mé jsivaizduotina kaip del verbo es difícil de distinguir del significado de la construcción; con ese verbo debe vincularse un mínimo de información (ibid., 87-99). 99 KRISTINA LENARTAITE Oración (35a) se considera una construcción de rango de la clase de verbos que tiene »put* componente semántico, instanciación, oración o (35b) — construcciones de rango de la clase de verbos que contienen cover componente semántico nj «dengti», realización concreta (ibid., Las 27-51). alternancias están disponibles cuando la paties semántica de ese verbo (los límites de sus especificaciones los define el marco semántico-interpretativo correspondiente) puede ser compatible gali (integrarse) mediante dos su construcciones diferentes. Otros rasgos semánticos significativos de los verbos que permiten alternancias locativas son los siguientes: el carácter ir veiksmo holístico de la acción, la telicidad (es decir, se presupone el final de la acción). y. En oraciones como, por ejemplo,תהval/analysis irds: ്രായ code Gen Output 񟿿 0.1 福利彩票天天json();#+#+#+#+final (translation_batch, invalid) SPLIT ส่งเงินบาทไทย respectabkaip le? (31b) ir (35b), donde el locativo funciona como objeto, las clases semánticas de verbos que sancionan estas oraciones «cover» (35b) o «fill» (31b) condicionan la aparición de un efecto semántico componente-holístico adicional, to — — t. y. la percepción de que el objeto que experimenta la acción to está completamente abarcado por la acción. Sin embargo, por ejemplo, la oración (35b) dual leidzia — ir interpretación ir holística y no — holística: con respecto a la escultura como obra de arte, incluso la más mínima gota de pintura salpicada sobre ella puede ser valorada como un cambio del estado t. y. de la apariencia estética ir de la to escultura, por lo que es posible la realización (35b). Sin embargo, según Iwata, solo se sancionan las realizaciones que tienen un efecto holístico ,,cover“ / de las construcciones de la clase de verbos de semántica ,,fill*, por lo que la misma oración (35b), cuando permita una interpretación holística, será considerada una instanciación de las construcciones del grupo mencionado; cuando no la permita, o significará que sanciona la — tai construcción de alguna otra ji clase de verbos (por ejemplo, de los verbos de ,,bjauriojimo“). Be Por tanto, si una oración concreta que selecciona el locativo como objeto no permite una interpretación holística, en tal caso, hablando estrictamente, no es un caso completamente genuino de las alternancias locativas, pues es sancionada por ne ,,cover“ / las construcciones de la clase de verbos de semántica ,,fill“. De manera análoga se ir explica el reflejo del componente semántico de telicidad: si las oraciones que seleccionan el locativo como objeto son veiksmas télicas (finitas no / estativas), entonces son sancionadas por ,,cover“ / , llenar las construcciones de la clase de verbos de la semántica 0 «fill», si es atélica alguna construcción — de otra clase de verbos (ibid., Al examinar casos de 55-64). alternancias locativas en los que una de las oraciones está formada por un verbo morfológicamente complejo, como, por ejemplo, las alternancias locativas del alemán su iy (cf. las (9)) alternancias locativas de la oración o del japonés, Iwata actúa de manera inconsecuente: en las oraciones del alemán, el locativo se su realiza en la posición del objeto mediante verbos preposicionales (be-) 100 Diatezés alternacijos i§ skirtingy teoriniy modeliy tyrimy perspektyvos (9b), en general, juzgándolo estrictamente, no se consideran casos de alternancias locativas, porque no están sancionados por las construcciones de la clase de verbos de la semántica «cover»/- «fill», ya que no les es característica una interpretación holística (ibid., 2008: 152-156); pero, por ejemplo, en las oraciones del japonés con objeto locativo, formadas con un verbo sufijado (-tsukusu), dado que las realizaciones con estos verbos pueden considerarse instanciaciones de las construcciones de la clase de verbos de la semántica «cover»/- «fill» y el sufijo -tsukusu no es un morfema gramatical, estos casos de alternancia se evalúan del mismo modo que los casos de alternancias locativas del inglés (ibid., 2008: 188-192). Al modelo léxico-construccional se le pueden reprochar los siguientes aspectos: (i) parece que podrían denominarse «alternancias locativas» todas las oraciones alternantes en las que en una de ellas, en la posición del objeto, se realiza un constituyente oracional que tiene el papel semántico de locativo (en sentido general), pero Iwata tiende a considerar como alternancias locativas únicamente aquellos casos que son relevantes para las restricciones semánticas que ha establecido; (ii) parece que también se sobrevalora aquí el papel de ciertos aspectos de la estructura semántica del verbo —la holicidad y la telicidad—: la holicidad siempre es relativa —siempre la evalúa el hablante, y la posibilidad de varias interpretaciones (holística / no holística) de oraciones como (35b) muestra precisamente que, en el caso de las alternancias locativas, la holicidad no necesariamente desempeña un papel tan decisivo como Iwata querría atribuirle (sobre esta cuestión, véase también Michaelis & Ruppenhofer 2001: 23-27). La sema holística, sin duda, es característica de la mayoría de las alternancias locativas, pero no de todas ellas. Así pues, aunque los modelos construccionales pueden explicar sin duda los fenómenos de alternancia de argumentos, en estos modelos los fenómenos que aquí examinamos no existen como «alternancias» en el sentido literal de este concepto, pues aquí no están vinculados por ninguna relación excepcional. En los modelos construccionales, en general, todas las realizaciones que pueden formarse con un mismo verbo podrían denominarse alternancias. 2.3. Observaciones generales Ahora conviene comentar brevemente por qué se renuncia a clasificar sobre la base de la derivación, es decir, en derivativos y no derivativos, todos los modelos teóricos examinados aquí (en los apartados 2.1. y 2.2.). Sobre las gramáticas generativas y relacionales, así como ya se ha mencionado que en los modelos de «reglas léxicas*» los procesos de derivación 101 KRISTINA LENARTAITE ComRIE, B. & M. 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