Reseña de Guadarrama González, P. (2018).“Marxismo y antimarxismo en América Latina: crisis y renovación del socialismo”, La Habana: Editorial de Ciencias Sociales. ISBN 9789590620782.
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305 Reseña de Guadarrama González, P. (2018). “ Marxismo y antimarxismo en América Latina: crisis y renovación del socialismo”, La Habana: Editorial de Ciencias Sociales. ISBN 9789590620782 Diego Jaramillo Salgado* Universidad del Cauca DOI: http://dx.doi.org/10.14718/CulturaLatinoam.2021.34.2.13 Conocí a Pablo Guadarrama antes que a su obra intelectual. Nos encontramos en el III Congreso de Filosofía del Perú, realizado en Ciudad Trujillo entre noviembre y diciembre de 1988. Iniciamos allí un largo recorrido que me ha permitido escuchar y conocer su proceso filosófico y su compromiso con la Revolución Cubana. Por esa razón, tuve acceso tempranamente a la primera edición del texto que nos ocupa, divulgado por la Universidad INCCA de Colombia en 1990, con el título Marxismo y antimarxismo en América Latina1, que nos ubica en un documento con una larga trayectoria. No solo personal y en consecuencia al deambular de su autor por centros académicos y sociales, sino también porque su investigación de base antecedió a la crisis de los estados socialistas, simbolizado con la caída del Muro 1. Guadarrama González, Pablo. Marxismo y antimarxismo en América Latina: crisis y renovación del socialismo. Editorial Ciencias Sociales. La Habana. 2018. http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/images/libros-e/Pablo_Guadarrama-Marxismo_y_antimarxismo_en_America_Latina.pdf Referencia: Jaramillo Salgado, D. (2021). Reseña de Guadarrama González, P. (2018). “Marxismo y antimarxismo en América Latina: crisis y renovación del socialismo”, La Habana: Editorial de Ciencias Sociales. ISBN 9789590620782. Cultura Latinoamericana, 34(2), pp. 305-311. DOI: http://dx.doi.org/10.14718/CulturaLatinoam.2021.34.2.13 * Licenciado en filosofía y en Educación. Doctor en Estudios latinoamericanos. Profesor jubilado de la Universidad del Cauca, Popayán. Tutor de investigación de la Universidad Autónoma Indígena Intercultural. Correo: [email protected].
306 DIEGO JARAMILLO SALGADO Cultura Latinoam. Volumen 34, número 2, julio-diciembre 2021, pp. 305-311 de Berlín en 1989 y conla pérdida del gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua, en los albores del año 1990. Los años posteriores también serían de gran significado en los hechos históricos:comenzando por las dificultades económicas de la Revolución Cubana, agudizados por el Bloqueo del imperialismo estadounidense y por las transformaciones en los países del bloque soviético. Luego vendría el levantamiento zapatista, hecho público en 1994; el ascenso a los gobiernos de Venezuela del comandante Hugo Chávez Frías y su Revolución Bolivariana en 1999; Brasil, con Lula Da Silva del partido del Trabajo; Argentina con Néstor Kirchner en 2003; Bolivia con Evo Morales en 2006 y Ecuador con Rafael correa en 2007. Acontecimientos políticos llenos de profundas experiencias en los que el marxismo fue puesto a prueba sobre su anunciada caducidad, a la que había sido condenado por sus epígonosa partir de los cambios en los estados socialistas. Entrada al texto Quizás, eso hace que la complementación al título inicial sea “Crisis y Renovación del socialismo”. Pues, al acontecer histórico y político, se le suma una fecunda discusión política y teórica en nuestro continente, a partir de las experiencias enunciadas y del surgimiento de corrientes de pensamiento, como la Filosofía de la liberación, la teología de la liberación, la postmodernidad, la transmodernidad, la decolonialidad y la interculturalidad. Todas ellas presentes en la discusión sobre la vigencia o no del marxismo y del socialismo, sobre su redefinición a partir de los nuevos desarrollos históricos, teóricos y políticos, y el protagonismo de nuevos sujetos sociales en las grandes movilizaciones populares. Y, siendo así, telón de fondo de la obra que me ocupa hoy a través de esta reseña. Si bien la base de este nuevo texto es la primera edición colombiana, no quiere decir que se reproduzca tal cual allí se presentó. Los capítulos que se mantienen son objeto de revisión desde el presente, aunque algunos desarrollos argumentativos no coincidan propiamente con la discursividad actual. Por eso es relevante destacar algunos de los nuevos temas, pues dan cuenta de sus preocupaciones actuales. Entre ellos: las nuevas izquierdas latinoamericanas y la cuestión del poder; la Revolución Cubana y las nuevas perspectivas sobre el poder; el impacto del derrumbe del poder soviético y el marxismo a finales
307 RESEÑA DEL LIBRO MARXISMO Y ANTIMARXISMO EN AMÉRICA LATINA CRISIS Y RENOVACIÓN DEL SOCIALISMO DE PABLO GUADARRAMA GONZÁLEZ del siglo XX e inicios del XXI en América Latina. Es un análisis que parte de la experiencia histórica de la Revolución Cubana, fortalecido con estudios de doctorado del autor en la República Democrática Alemana. A su vez, con un profundo seguimiento reflexivo e interpretativo de los clásicos del marxismo, con tesis atemperadas a los cambios históricos, partiendo de su militancia partidista en su país natal y fortalecida con sus múltiples recorridos por el mundo, en particular por Nuestra América,efectúa una revisión exhaustiva de diferentes corrientes del pensamiento marxista en nuestro continente; y su desarrollo práctico en partidos y movimientos sociales. Además de su contraparte: el antimarxismo y anticomunismo. De entrada plantea que su propósito es «aportar elementos para el necesario análisis sobre los principales momentos de la confrontación» entre marxismo y antimarxismo; descartando que fuera “propiamente una historia” de ambos en América Latina. Sin embargo, es necesario reconocer que se aproxima mucho a ella,en particular, en relación con el marxismo. En tanto efectúa análisis de sus desarrollos intelectuales, confrontándolos o articulándolos con diferentes momentos históricos de los países en los cuales se produjeron. No otra cosa puede desprenderse de su estudio de Luis Emilio Recabarren en relación con su participación en la organización y movilización obrera, en la lucha política de Chile, y en la formación de su partido comunista. O en la de Mariátegui con la fundación de la Confederación de Trabajadores del Perú y del Partido Socialista Peruano, y en sus contradicciones con la III Internacional Comunista. O la de Antonio García Nosa en su participación en Colombia en el movimiento político de Gaitán y en la dictadura del militar Gustavo Rojas Pinilla; y en las asesorías a Víctor Paz Estensoro en Bolivia y a Salvador Allende en Chile. O en el papel de las clases dominantes para auspiciar y ser soporte del antimarxismo y defender, bajo cualquier recurso, al sistema capitalista, con políticas generalizadas por el imperialismo estadounidense con Santafé II. O las políticas y conductas derivadas del estalinismo en los desarrollos teóricos y en las prácticas de los comunistas. No es, entonces, un análisis especulativo sobre el devenir del pensamiento en Nuestra América. Al contrario, es su imbricación permanente con el suceder histórico de los pueblos y sociedad donde se produce. Anticomunismo y antimarxismo La obra parte de diferenciar el anticomunismo del antimarxismo,
308 DIEGO JARAMILLO SALGADO Cultura Latinoam. Volumen 34, número 2, julio-diciembre 2021, pp. 305-311 por cuanto en aquél pueden militar algunos no negadores totalmente del marxismo. Pues encuentran en él un soporte teórico que no se puede negar; así como la historia de la filosofía da cuenta de múltiples tesis o principios que, a pesar de estar en orillas opuestas, son retomados como aportes para la fundamentación de orientaciones en sistemas que les son contrarios. Cuando aborda el anticomunismo como ideología, le asigna como objetivo fundamentar «teóricamente las posiciones práctico-políticas de los partidos, organizaciones y gobiernos anticomunistas», e «ideas escépticas sobre el futuro de la humanidad» (51). Con base en que, generalmente, se han opuesto a todo lo que se ha efectuado dentro del comunismo, sin admitir ningún reconocimiento de los aportes que produjera. Ampliando, incluso, esta postura a la consideración de que no solo se hace en esta dirección sino también con «todas las fuerzas progresistas del mundo». Así pues, diferencia cinco etapas que van desde mitad del siglo xix hasta la revolución de octubre de 1917, la primera. Una segunda, hasta la Segunda Guerra Mundial;la tercera, hasta el triunfo de la Revolución cubana;otra, hasta la caída del muro de Berlín, en 1989; una última, desde el derrumbe de la unión soviética hasta la época actual. Destaca que, en sus inicios, el anticomunismo se perfiló desde la misma Iglesia Católica en contra de las ideas socialistas que se estaban gestando —El caso colombiano es más crítico, si seguimos la aseveración de Gerardo Molina de que en este país hubo primero anticomunismo, dirigido por esa iglesia y el conservatismo, que pensamiento socialista o comunista—. Luego, cuando Marx y Engels elaboran una propuesta de socialismo diferente, ellos y sus seguidores son reprimidos y expulsados de los países a donde llegaban. Así,estructuraron diferentes formas de confrontación teórica, ideológica y política, frente a las formas de organización y la institucionalidad que se iban estableciendo para desacreditarlo o quebrar los fundamentos que se fueron constituyendo. En este sentido, no solamente se detiene en las ideas y acciones políticas de quienes estaban en contra del marxismo y el socialismo, sino que,al mismo tiempo, muestra las contradicciones internas en diferentes organizaciones políticas, conducentes, inevitablemente, al desprestigio del marxismo. Incluida la discusión que se dio con los llamados revisionistas, como Berstein y Kausky, pues se distanciaban de los postulados vigentes dentro del movimiento socialista internacional. Con el ascenso de las ideas fascistas y el nazismo, el autor identifica la más fuerte confrontación al comunismo. A su vez, se profundizan las contradicciones con los sectores revisionistas a partir de los parti-
309 RESEÑA DEL LIBRO MARXISMO Y ANTIMARXISMO EN AMÉRICA LATINA CRISIS Y RENOVACIÓN DEL SOCIALISMO DE PABLO GUADARRAMA GONZÁLEZ dos socialdemócratas. El objetivo central era desprestigiar los avances que se hubieran podido lograr con el socialismo Ruso y, al mismo tiempo, socavar los intentos de respaldo que se producían en diferentes lugares del mundo a partir del proceso dirigido por la Tercera Internacional Comunista. Con el triunfo de la Revolución Cubana, el anticomunismo se radicalizó en Nuestra América. En tanto que, al producirse un proceso revolucionario cerca del imperialismo norteamericano, se adoptó cerrar el paso tanto al proceso de la isla como a las diferentes expresiones que se fueron desarrollando en diferentes países del continente. Por lo tanto, no solamente se trató de invadir a Cuba sino que, conjuntamente,, se pretendía utilizar políticas y acciones que garantizaran la disuasión de todas las iniciativas, tendientes a multiplicar diferentes movimientos insurgentes y organizaciones políticas inscritas dentro del socialismo y el marxismo. La “guerra fría” radicalizada al máximo. Para el autor, la caída del muro de Berlín y el desplome del Bloque soviético, le dio a las corrientes anticomunistas fuerza para garantizar su eficacia dentro de la lucha política y social. En gran parte por el supuesto argumento de que era la base para demostrar la caducidad del proyecto marxist, acontecimiento presentado a la par de la imposición del neoliberalismo en el orden geoeconómico mundial. Así, forzándolo a considerar la llegada al fin de la historia. Con lo cual todas las sociedades, países y estados, estarían condenados al desarrollo capitalista como su última expresión. Por tanto, el futuro de la humanidad estaría exento de cualquier expresión marxista, socialista o comunista. Concluye el autor que el anticomunismo mantiene la modalidad de estructurar políticas orientadas a generar desestimación en las masas empobrecidas, de su opción por el comunismo y el marxismo, y todo lo que considere relacionado con ellos. A su vez, encuentra un énfasis en la parte académica. Es decir, no solamente se queda en el campo de políticas estatales y gubernamentales, sino que genera un soporte teórico e ideológico en el ámbito académico, para dar solidez a los fundamentos teóricos vulneradores del marxismo y del comunismo. Por lo tanto, resalta orientaciones enfocadas a cuestionar o debilitar el carácter científico de la concepción materialista de la historia. Igualmente, critica el discurso del carácter eurocéntrico de la teoría marxista como una orientación actual que puede auspiciar el anticomunismo. Así mismo, presenta la adjudicación al marxismo, de un carácter dogmático, tratando de demostrar su ausencia en la teoría marxista. En el campo actual del ejercicio político y de la discusión teórica,
310 DIEGO JARAMILLO SALGADO Cultura Latinoam. Volumen 34, número 2, julio-diciembre 2021, pp. 305-311 Guadarrama sostiene que el anticomunismo se sigue expresando, en este siglo XXI, frente a gobiernos como los de Venezuela, Bolivia y Ecuador, que, sin ser necesariamente comunistas, la labor anticomunista los identifica como tales. Temas como la Democracia, como no propias del comunismo; la libertad, ausentes del marxismo y la individualidad, subsumidas en el colectivismo, son otros campos de análisis incorporados en el texto como parte de la fundamentación anticomunista. Aunque acentuado más en las políticas e ideologías al respecto, que en discursos teóricos o en autores, como lo hará con el marxismo. El Marxismo Me he detenido en el seguimiento a las argumentaciones del autor sobre el antimarxismo y anticomunismo, por cuanto es una problemática poco estudiada. En cambio, sobre el marxismo en Nuestra América, son diferentes los abordajes que se han producido. Identificados por Pablo en sus argumentaciones, innumerables citas y la bibliografía en que da cuenta de ellos. Unos referidos al conjunto de países del continente, incluso al europeo; otros, detenidos en estudios nacionales. Así, referidos directamente sobre diferentes elaboraciones teóricas del marxismo o sobre su discurrir en la lucha política y social. Esto no quiere decir que el texto, centro de nuestra reflexión, no tenga aportes nuevos. Al contrario, la revisión prolífica del autor a estos trabajos hace de este un libro interesante. Pues los articula, tanto en incorporar algunos de sus desarrollos, como en identificar sus ausencias o cuestionar algunos de los planteamientos . Eso es posible a partir de la tesis que lo guía al entender el «carácter del marxismo como sistema abierto y aparato teórico para la reconstrucción práctica de la realidad, así como también de reconstrucción de la propia teoría»(33). Lo cual le permite analizar las diferentes elaboraciones teóricas en cada país y contextualizarlas en los procesos de las organizaciones sociales y políticas que las adoptan. Estableciendo, así, una advertencia a su adopción como ideología,pues dada su articulación expresa con la realidad social, tanto por la aplicación de sus principios en el estudio crítico de la realidad, como por el sustento de la utopía hacia una sociedad comunista. Por esto argumenta que «el principio de objetividad epistémica no debe ser interferido por el partidismo ideológico». Tratando con ello establecer un margen de desarrollo de lo teórico, sin caer en el teoricismo althusseriano que confronta en diferentes apartados. Así él mismo advierta que el marxismo no se ha
311 RESEÑA DEL LIBRO MARXISMO Y ANTIMARXISMO EN AMÉRICA LATINA CRISIS Y RENOVACIÓN DEL SOCIALISMO DE PABLO GUADARRAMA GONZÁLEZ desarrollado en estos lares en cuanto filosofía como tal. Mientras que sobre el anticomunismo y el antimarxismo, el autor identifica etapas en Nuestra América, no lo hace así con el marxismo. Aunque, de una u otra manera, la clasificación anterior esté presente en esta, trabaja lo que define como los precursores, asociado, a la vez, con el surgimiento de los primeros partidos socialistas y comunistas. Entre los cuales incorpora a Mella y Baliño en Cuba; Recabarren en Chile; y Mariátegui en el Perú. Asimismo, esta edición lleva una mención especial acerca de la reflexión sobre lo que denomina el “marxismo soviético”, ausente en la primera. Acentuado, con referencias constantes al estalinismo y a sus implicaciones en la esterilidad de parte de lo que se comprendía como marxismo, como a las dificultades que produjo en los procesos revolucionarios de los diferentes países. Igualmente, la experiencia de Cuba es tratada ampliamente en los procesos de pensamiento que prohijó la Revolución y en su significado para las luchas revolucionarias de los demás países. Es así como no esquiva la discusión que se produjo con los intentos de reproducir lo que se efectuó en la isla, a través de la acción de organizaciones insurgentes y políticas en diferentes países. Derivando de allí una importante discusión sobre la violencia revolucionaria y la democracia. En síntesis, el texto posibilita una introducción al conocimiento del desarrollo del marxismo en la mayoría de los países de Nuestra América, a través de sus desarrollos teóricos y de su articulación con las luchas revolucionarias y reivindicativas de los pueblos. A su vez, permite una comprensión y conocimiento de los ejes centrales sobre los que se cimenta el anticomunismo y el antimarxismo. A través de sus diferentes capítulos, el autor logra introducirnos en las reflexiones que esto suscita, con el incentivo de que su lectura nos invita a no ser neutrales ante la barbarie del capitalismo, y a dar vida a la esperanza de que seremos capaces de transformarlo. Bibliografía Guadarrama González, Pablo. (2018) Marxismo y antimarxismo en América Latina. Crisis y renovación del socialismo. Editorial Ciencias Sociales. Recuperado de: http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/ cefilibe/images/libros-e/Pablo_Guadarrama-Marxismo_y_antimarxismo_en_America_Latina.pdf