scieee Science in your language
[ot] (orig)

Banderas, escudos e identidades. Una aproximación a la invención de la nación Argentina (1806-1835)

Author: Herrero, Alejandro
Year: 2021
DOI: http://dx.doi.org/10.14718/CulturaLatinoam.2021.34.2.4
Source: http://elea.unisa.it/xmlui/bitstream/10556/6337/5/Herrero%2c%20A.%20Cultura%20Latinoamericana%2c%202021.pdf
Resumen
Se cues iona, desde hace es décadas, la imagen que supone que la nación
A gen ina exis e desde la Colonia o desde la Re olución y la Indepen-
dencia. Nue as in e p e aciones conciben que ni la nación, ni la A gen-
ina, e an un hecho dado, sino que, uno y o o, se ue on c eando en
un mo imien o abie o a dis in os p oyec os nacionales. El obje i o de
es e a ículo, in en a e idencia que ambién los símbolos o man pa e de
una cons ucción que los his o iado es pueden econs ui , y que Buenos
Ai es, sede de los gobie nos de la Re olución (o pode cen al), c eó la
simbología nacional, e in en ó impone la a las o as p o incias del Río de
la Pla a con las esis encias que es o implica.
Palab as cla es
Nación-A gen ina-Iden idad- Bande as-Escudos.
Abs ac
The image ha he A gen ine na ion has exis ed since he Colony o since
he Re olu ion and Independence has been ques ioned o h ee decades.
New in e p e a ions concei e ha nei he he na ion no A gen ina we e
a gi en ac , bu ha bo h we e c ea ed in a mo emen open o di e en
na ional p ojec s. The aim o his a icle ies o show ha symbols a e also
pa o a cons uc ion ha his o ians can econs uc , and ha Buenos
Ai es, sea o he go e nmen s o he Re olu ion (o cen al powe ),
c ea ed he na ional symbolism, and ied
Keywo ds
Na ion-A gen ina-Iden i y-Flags-Shields.
FLAGS, SHIELDS AND IDENTITIES. AN
APPROACH TO THE INVENTION OF
THE ARGENTINE NATION (1806-1835)
Re e encia: He e o, A. (2021). Bande as, escudos e iden idades. Una ap oximación a
la in ención de la nación A gen ina (1806-1835). Cul u a La inoame icana, 34(2), pp.
66-92. DOI: h p://dx.doi.o g/10.14718/Cul u aLa inoam.2021.34.2.4
67
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN
A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN
ARGENTINA (1806-1835)
Alejand o He e o*
Uni e sidad Nacional de Lanus
DOI: h p://dx.doi.o g/10.14718/Cul u aLa inoam.2021.34.2.4
In oducción
Las in es igaciones sob e las naciones y el nacionalismo, iene una
dila ada his o ia en di e en es disciplinas, se pueden lee excelen e in-
dagaciones de his o iado es, sociólogos, an opólogos, ilóso os, en e
o as. He seleccionado algunos de es as con ibuciones pa a pensa
mi obje o de es udio.
E nes Gellne en su lib o Naciones y nacionalismos, plan ea a ias
cues iones que me en iquecie on en mi explo ación (Gellne , 1988:
4-112).
Señala, en p ime luga , el incon enien e de da una de inición de
nación. Se puede e i ica que no debe uni se ápidamen e nación y
es ado, pues o que hubo e apas donde exis ie on es ados sin se na-
ciones, y que la elación es ado y nación, es deci , el momen o que se
habla de es ados nacionales se obse a en pe íodos pun uales. Recién
en el siglo XIX se ad ie e que es a elación se p oduce ligada a la
cons i ución de un enómeno o almen e nue o: la e olución indus-
ial que necesi a c ea una sociedad homogénea.
* Doc o en His o ia. Docen e de g ado y posg ado en la Uni e sidad Nacional de Lanús y
Uni e sidad del Sal ado . In es igado Independien e del Consejo Nacional de In es igaciones
Cien í icas y Técnicas. In es iga: his o ia polí ica, his o ia in elec ual e his o ia de la educación del
siglo XIX y p ime as décadas del siglo XX en A gen ina. ORCID: h ps://o cid.o g/0000-0003-
4726-5236. Con ac o: [email p o ec ed]
El p esen e a ículo es esul ado de un p oyec o de in es igación desa ollado en Uni e sidad
Nacional de Lanus-Uni e sidad del Sal ado -CONICET.
Fecha de ecepción: 30 de ma zo de 2021; echa de acep ación: 30 de ab il de 2021.
68 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
Aunque es a no se ía la explicación: es a necesidad de homoge-
neidad cul u al y polí ica se liga a la nación cuando su ge la ideología
nacionalis a.
Pa a Gellne no son las naciones las que c ean el nacionalismo sino
al e és: el nacionalismo c ea a las naciones. Es e es udioso a i ma que
las naciones no ue on un hecho ine i able, ni una obligación uni e -
sal sino po el con a io: “con ingen e”.
Es e es udio me pe mi ió en ende que los es ados nacionales han
sido un enómeno nue o en el siglo XIX, que u o ínculos con o a
no edad que ue la economía indus ial, pe o que no se a a de algo
necesa iamen e de e minado, sino que ha sido necesa ia la acción de
los nacionalis as pa a que se “engend en la naciones”.
El o o lib o ele an e pa a mi explo ación ue el de B. Ande son,
Comunidades imagina ias, pues o que pone el acen o en las cues iones
cul u ales de la nación, y aza un pano ama de los dis in os con inen-
es (Ande son: 1993, 16-27).
Las di icul ades de es a in es igación se e elan en la debilidad de
su in o mación pa a los casos la inoame icanos, y sob e odo su esis
cen al que señala que las naciones es aban o madas en la e apa colo-
nial española, hecho incomp obable.
Finalmen e quie o des aca el lib o de E ic Hobsbawm, Naciones
y nacionalismo desde 1780 (Hobsbawm: 1991).
En p ime luga , con es e abajo ad e í que las naciones ue on
en ealidad una cons ucción, po esa azón Hobsbawm hablaba de
la “ ab icación de naciones”. En segundo é mino, me pe mi ió dis-
ingui dis in as concepciones de naciones en uso du an e la p ime a
mi ad del siglo XIX, una asociada a los pac os polí icos y la o a ligada
a lo cul u al, la p ime a elabo ada po el pensamien o Ilus ado y la
segunda po el oman icismo polí ico. En mi in es igación es la p i-
me a noción la que impe a, y la segunda, ecién lo puedo ap ecia a
pa i de los años 30.
Es os es in es igado es ue on c uciales pa a mi e lexión me-
odológica y pa a mi ma co eó ico en o no a mi obje o de es udio.
En el caso pa icula de la zona iopla ense, se sabe que las p ime-
as his o ias de la nación A gen ina esc i as en la segunda mi ad del
siglo XIX echan su o igen según los casos en la Re olución de Mayo,
o en la c eación del i eina o del Río de la Pla a. Las in e p e aciones
se mul iplican y es as dos lec u as sólo son las más sos enidas. Más allá
de sus di e encias, pueden e se es as imágenes en una se ie de es u-
dios his ó icos de la adición polí ica libe al del siglo XIX, esc i os
po conocidos di igen es polí icos que ocupa on ca gos ele an es a
69
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
ni el p o incial y nacional. Ci emos algunos nomb es: Ba olomé Mi-
e, Vicen e Fidel López, Adol o Saldias, Domingo Faus ino Sa mien-
o, Juan Bau is a Albe di, en e o os. La lis a de au o es, sin duda,
puede segui .
En el siglo XX his o iado es de dis in o signo ideológico e ocan
una na ación his ó ica pa ecida cuando es udian la e apa Indepen-
dien e. Bas a nomb a algunos í ulos: Ca los A. Flo ia y Césa A.
Ga cía Belsunce, His o ia de los A gen inos, (1971); Tulio Halpe ín
Donghi, Re olución y gue a. Fo mación de la eli e di igen e en la A -
gen ina c iolla (1979); o José Ca los Chia amon e, La c í ica ilus ada
de la ealidad. Economía y sociedad en el pensamien o a gen ino e ibe-
oame icano del siglo XVIII (1982).
Los ejemplos se mul iplican, y el úl imo caso ci ado ue exp esa-
men e seleccionado, ya que Chia amon e, es uno de los in es igado es
que más ha a anzado sob e la ein e p e ación de los o ígenes nacio-
nales en las úl imas décadas.
Con a iamen e a lo que se pensaba en el caso a gen ino la na-
cionalidad no p ecede ía al Es ado nacional, sino que uno y o o ha-
b ían sido in en ados en un de e minado momen o que el his o iado
puede echa . Al espec o, deben señala se los abajos pione os de
Osca Oszlak y Chia amon e, quienes desde pe spec i as dis in as
han queb ado la imagen que hablaba de una nación que su gía con
la acción e oluciona ia en 1810 (Oszlak, 1985; Chia amon e, 1989;
Chia amon e, 1997; y Chia amon e, 2004).
Vale deci que los componen es de la nación A gen ina que se i-
sualizan a ines del XIX se ue on c eando len amen e a lo la go de ese
siglo, y las opciones pa a los dis in os Es ados p o inciales e an a ia-
das y una de ellas, en un momen o dado, ue c ea lo que inalmen e
se cons i uyó como nación A gen ina.
El p esen e es udio, que se insc ibe en es a concepción1, in en a
1. Ma cela Te na asio, una de las in eg an es de es e g upo de in es igación ha esc i o un lib o
sob e la p ime a mi ad del siglo XIX pa a una colección donde pueden lee se es os í ulos, de ex-
celen es in es igado es: Raúl Mand ini, La A gen ina abo igen. De los p ime os poblado es a 1910;
Raúl F adkin y Juan Ca los Ga a aglia, La A gen ina Colonial. El Río de la Pla a en e los siglos
XVI y XIX; Osca Te án, “His o ia de las ideas en A gen ina. Diez lecciones iniciales, 1810-1980”
y Te na asio, His o ia de la A gen ina, 1806-1852. Es sumamen e ele an e escucha cómo la au-
o a de iende, al mismo iempo, la colección del lib o y el en oque de la in ención de la nación
A gen ina: “La his o ia que el lec o encon a á na ada en las siguien es páginas plan ea, desde
el comienzo, un p oblema de nominación. El hábi o de llama “his o ia a gen ina” al pe íodo que
se ab e con la Re olución de Mayo de 1810 esponde a una con ención acep ada po la mayo ía
y a la na u alización de que en el pun o de pa ida de esa his o ia es aba insc ip o su pun o de
llegada. La República A gen ina, al como se con o mó du an e la segunda mi ad del siglo XIX,
ue du an e mucho iempo el molde, an o geog á ico como polí ico, sob e el cual se cons uye on
los ela os ace ca del pasado de esa epública, an es incluso de que se con o mase como al. Sin
emba go, lo que el his o iado encuen a hoy al explo a ese pasado es un conjun o he e ogéneo
70 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
e idencia que ambién los símbolos o man pa e de una cons uc-
ción que los his o iado es pueden econs ui , y que Buenos Ai es,
sede de los gobie nos de la Re olución (o pode cen al), c eó la sim-
bología nacional, e in en ó impone la a las o as p o incias del Río de
la Pla a con las esis encias que es o implica. Si me de engo en los años
30, es po que allí e i ico que se plan ea un cambio.
Una acla ación se impone: no se p e ende hace una his o ia ascen-
den e, donde los elemen os de la nación que hoy se conocen, ue on
inco po ándose al uni e so iopla ense como un ascenso ine i able.
Po el con a io, se a a de pone al descubie o, cómo es os com-
ponen es nacionales no es aban dados, sino que ue on p oducidos e
impues os. No es una his o ia lineal, lo que p e alece es una ines a-
bilidad cons an e, implan ación y esis encia son los dos mo imien os
pe manen es.
De la Colonia a la Re olución: símbolos y colo es
¿Cuáles e an los colo es de los p ime os símbolos nacionales y a
qué es aban asociados? P o agonis as de la época e his o iado es del
siglo XIX y XX o ecen algunas e e encias que debemos ene p e-
sen e.
Ma iano Pelliza, en un abajo que ealizó en 1878 polemizando
con Ba olomé Mi e sob e la pe inencia del celes e o azul de la di-
isa, indica que los colo es celes e y blanco apa ecen po p ime a ez
du an e las in asiones inglesas (1806 y 1807), cuando los pa icios de
Buenos Ai es:
“p ime cue po de milicia u bana o mado de na i os que se conoció en
es os países, usa on pan alones blancos, chaque a azul, y penacho blan-
co con pun a azul-celes e en sus somb e os (…) signi icaban idelidad
al ey de España, Ca los IV que usaba la bande a celes e de la o den de
Ca los III, cuyo colo es el de la Inmaculada Concepción de la Vi gen.
Pe o cualquie a uese el signi icado p imi i o de esos colo es, en Buenos
Ai es (…) ue on adop ados como colo es de pa ido.”2
de homb es y de e i o ios con on e as muy cambian es (…) La Cons i ución Nacional dic ada
en 1853 sólo ue acep ada po odos los e i o ios luego de 1860, una ez e o mada y econocida
po las p o incia más díscola: Buenos Ai es. Recién a pa i de allí comenza ía, s ic o sensu, la
his o ia de la República A gen ina.” Ma cela Te na asio, His o ia de la A gen ina, 1806-1852,
Buenos Ai es, Siglo XXI edi o es, 2009. pp. 9 y 13. Véase una lec u a sob e la cons ucción de la
nación A gen ina en la colección His o ia Con empo ánea A gen ina di igida po Jo ge Gelman,
en: Tomo 2- 1830-1880. A gen ina. La cons ucción nacional, Coo dinado po Raúl O. F adkin y
Juan Ca los Ga a aglia, Lima-Pe ú, Fundación Map e, 2011, pp. 13-28.
2. Ci ado po Edua do S. Rosenk an z, La bande a de la Pa ia, Buenos Ai es, Edi o ial G i o Sa-

71
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
En es a misma línea, Domingo Faus ino Sa mien o exp esa que
“las ajas celes es y blancas son símbolos de la sobe anía de los Reyes
españoles sob e los dominios, no de España sino de la co ona”. Y en
o a pa e señala que dichos colo es se ans o man pos e io men e en
insignia de las P o incias Unidas: “de esa banda eal hicie on nues-
os pad es di isas y esca apelas de un ey cau i o omábamos nues a
p opia sobe anía como pueblos” (Sa mien o, 1945: 8)
A es e cuad o de obse aciones, el his o iado Edua do S. Ro-
senk an z suma o a a i mación: que en 1810 “los colo es celes e y
blanco es u ie on p esen es en la plaza, en la banda del e a o de
Fe nando VII” (Rosenk an z, 1988: 16).
Du an e la colonia iopla ense, los colo es celes e y blanco, y azul
y blanco son u ilizados, en e o os colo es, po Ca los III, Ca los IV
y Fe nando VII, se lo isualiza en la única de la i gen de Luján, en la
es imen a del ejé ci o de Pa icios de Buenos Ai es y en el escudo de
dicha ciudad ijado en la en ada del Consulado (Cánepa, 1953:11).
Se impone una p ime a conside ación: los colo es p o ienen del
uni e so simbólico de la Co ona Española y de la ciudad de Buenos
Ai es. De es o se desp ende, en segundo luga , que en Mayo de 1810
no había una insignia que dis inguie a a la supues a nación p eexis-
en e, y que la emblemá ica se o igina cuando se ans o man es os
colo es en di isa de los pa io as e oluciona ios.
Debe ad e i se o o da o no meno : el celes e y el blanco o man
pa e de la simbología de la co ona española y de la ciudad de Buenos
Ai es, aunque no son los únicos colo es, ya que con i en con el ojo,
el ojo y blanco, el e de y el ama illo.3
g ado, 1988, p. 232. También el his o iado Luis Cánepa esc ibe que du an e las segundas in asio-
nes inglesas en 1807, “el egimien o de Pa icios de Buenos Ai es (…) usaba un penacho blanco,
con el ex emo azul celes e, colo es e úl imo, que ningún o o u ilizó en su uni o me. ¿Po qué
le ue on dados esos colo es al penacho de los Pa icios de Buenos Ai es? La p egun a queda sin
espues a, pues nada hay que pe mi a au o izadamen e con es a la. Hemos dicho que el escudo
de Buenos Ai es, adop ado en 1649, dadas la alego ías que con enía, le co espondían los colo es
blanco y azul celes e a su campo igual que al del Consulado que e a el mismo de la ciudad, con una
o la de símbolos e e en es a sus au o idades. Llamándose es e cue po, Pa icios de Buenos Ai es,
¿ oma on in encionalmen e pa a su penacho, los colo es de las a mas de la ciudad del mismo
nomb e? ¿In luye on en ello, las azones de ca ác e eligioso que quedan explicadas? (…) A ales
in e ogan es, solamen e puede esponde se si exis ie a la p ueba esc i a, o la adición digna de
e, (…) no se ía co ec o a iesga una espues a de ini i a. Lo que casi pod ía con i ma se con
segu idad, es que en el penacho de esa dis inguida unidad, se inspi a on los c iollos pa a da se
la insignia que ep esen aba sus aspi aciones.” Luis Cánepa, His o ia de los símbolos nacionales
a gen inos, Buenos Ai es, Edi o ial Alba os, 1953, pp. 13-14.
3. El his o iado An onio Emilio Cas ello desc ibe de es a mane a los uni o mes del Cue po de
Cazado es co en ino que se o mó en Buenos Ai es: “Lucían sus homb es esca apela oja y su
uni o me cons aba de chaque illa e de con uel as ama illas y alama es, pan alón blanco, aja
oja, bo as al as y somb e os al o con penacho e de y ama illo.” A. E. Cas ello, His o ia de Co -
ien es, Buenos Ai es, Plus Ul a, 1996, p. 132.
72 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
Con el co e de los acon ecimien os los colo es celes e y blanco
se asocia on a un pa ido e oluciona io,4 po momen os es os colo-
es desapa ecen de la escena pública, en medio de las a duas luchas
polí icas, y eapa ecen a ios meses después, pe o con un ag egado
undamen al: son in ocados en documen os o iciales.
Bajo el dominio de Buenos Ai es: los emblemas o iciales
En los p ime os años del p oceso e oluciona io se in ocó la lla-
mada “masca a de Fe nando VII”, es o es, no se plan ea una up u a
de mane a abie a, y es o se puede di isa en los campos de ba alla
donde pa io as y españoles luchaban con los mismos símbolos.
Desde un pun o de is a mili a es o p oduce una eno me con u-
sión y daño po ambas pa es.
En es e sen ido, debe eco da se que el 10 de eb e o de 1812, el
co onel Manuel Belg ano llega a Rosa io al en e del ejé ci o de los
Pa icios de Buenos Ai es, y es días después en ía la siguien e no a al
Excelen ísimo gobie no de las P o incias Unidas del Río de la Pla a:
“Pa ece que es llegado el caso de que V.E. se si a decla a la esca apela
nacional que debemos usa pa a que no se equi oque con la de nues os
enemigos y no haya ocasiones que pueden se nos de pe juicio; y como po
o a pa e obse o que hay cue pos del Ejé ci o que la lle an di e en e, de
modo que casi sea una señal de di isión…” Cánepa, 1953: 28)
Rápidamen e, el 18 de eb e o de 1812, desde la ciudad de Buenos
Ai es, se p oduce la espues a del T iun i a o:
“En acue do de hoy se ha esuel o que desde es a echa en adelan e, se
haya, econozca, y use, la Esca apela Nacional de las P o incias Unidas
del Río de la Pla a, decla ándose po al, la de dos colo es blanco y azul
celes e, y quedando abolida la oja con que an iguamen e se dis inguía.”
Cánepa, 1953: 28)
La medida se comunicó a los gobie nos de Buenos Ai es, San a
Fe, Có doba, Co ien es, Sal a, Mendoza, San Juan, San Luis, Jujuy,
Ca ama ca y La Rioja, como ambién al Je e del Es ado Mayo , y a los
gene ales Belg ano, Puey edón y A igas (Cánepa, 1953: 29).
4. “El 25 de mayo de 1810, como en días an e io es, esos colo es ue on di isa de quienes que ían
gobie no p opio; menos de un año después, u o ansi o iamen e el ca ác e de dis in i o pa i-
da io.” Luis Cánepa, pp. 26-27.
73
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
De es e dec e o se desp ende, ácilmen e, que el ojo o maba pa -
e de la esca apela que adicionalmen e usaban los soldados en la
época i einal, pe o es desca ado po los homb es del T iun i a o.
Al aboli el ojo, se es á bo ando un colo ípico de la adición es-
pañola, y se es á in en ando una nue a memo ia asociada a colo es
p opios de la Re olución.
Queda on ijados, de mane a o icial y ya no solo po el uso, los co-
lo es azul celes e y banco, y se ue on sancionando, len amen e, o os
emblemas, siemp e con los colo es celes e y blanco o azul y blanco,
excluyendo el ojo.
P ime o, en la Asamblea del año XIII se diseña el sello, la moneda,
y el escudo de a mas con los colo es celes e y blanco.
Pos e io men e, po un dec e o del 11 de mayo de 1812 se eli-
mina el Es anda e Real, y el Gene al Belg ano, Je e del Ejé ci o del
No e, lo eemplaza po un paño blanco y el escudo de la Asamblea
del año XIII en el cen o. Es e emblema iene una eno me di usión y
ascendencia. Además, años después, el Gene al San Ma ín usa ese
emblema en su campaña libe ado a a Chile.
En e ce luga , el 26 de ene o de 1814, la Asamblea dispuso que
el Di ec o Sup emo, nomb ado en eemplazo del T iun i a o, usase
como di isa de su al a je a quía, una banda blanca y azul.
Hay que menciona que “la másca a de Fe nando VII” exigía
que la bande a española siguiese en uso, es o du ó al menos has a
1815, y se la podía isualiza en la ciudad de Buenos Ai es. Recién
con la p oclamación de la Independencia se p odujo el cambio. Un
da o impo an e debe menciona se: pocas p o incias pa icipan de la
p oclamación, ya que las p o incias del Li o al no concu en. En el
Cong eso de Tucumán se de ine de mane a o icial ambién, el 25 de
julio de 1816, la bande a celes e y blanca que es aba en uso, y el 26 de
eb e o de 1818, ue c eada po “ley la de gue a” con los colo es azul
y blanco, y un sol.5
5. El dec e o de 1816 dice: “Ele adas las P o incias Unidas en Sud Amé ica al ango de una
nación después de la decla a o ia solemne de su independencia, se á peculia dis in i o la ban-
de a celes e y blanca que se ha usado has a el p esen e, y se usa á en lo sucesi o exclusi amen e
en los ejé ci os, buques y o alezas, en clase de bande a meno , ín e in, dec e ada al é mino de
las p esen es discusiones la o ma de gobie no con enien e al e i o io, se ijen con o me a ella
los je oglí icos de la bande a nacional mayo . F ancisco Na ciso de Lap ida, dipu ado p esiden e;
Juan José Paso, Dipu ado sec e a io.” Y en 1818, se dic a el dec e o pa a bande a mayo , con el
sol en el cen o, con os o. Po en onces las con adicciones en el uso del celes e o azul celes e
e an no o ias, pe o en es e caso se ad ie e lo mismo al compa a el dec e o de 1816 y el de 1818:
En 1816, la bande a que se ap ueba es celes e y blanca, y en 1818, se ap ueba bande a azul y
blanca, con el sol en el cen o.
74 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
Mien as es os colo es celes es y blancos o azul y blanco que ex-
cluían el ojo se di undían en la zona de in luencia de las au o idades
de Buenos Ai es, se isualiza, en cambio, una esis encia y con on a-
ción del lado de las p o incias del Li o al.
El Doc o F ancia, que p eside Pa aguay, ompe el pac o de 1811
que lo unía a Buenos Ai es, y en asamblea se p oclama la indepen-
dencia del Es ado de Pa aguay, sumando a los colo es azul y blanco,
el colo ojo asociado a la sang e de los caídos, y a los ideales de inde-
pendencia de odo pode ex anje o.
Después, el Gene al A igas, desde la Banda O ien al del U uguay,
inicia un ciclo pa ecido, pe o con un p oyec o con ede al.
A igas, que como se ha is o ecibe la o den del T iun i a o de
lle a la Esca apela Nacional en 1812, ompe con el pode cen al con
sede en Buenos Ai es en 1814, y en 1815 expande su in luencia en
a ias p o incias: En e Ríos, Co ien es, San a Fe y Có doba, dando
o ma a la Unión de los Pueblos Lib es. En 1815 se p oclama la inde-
pendencia de la Liga Fede al del dominio Español y de odo pode
ex anje o, y se plan ea una cla a oposición a la polí ica e oluciona ia
de Buenos Ai es que man enía la bande a española en su ue e y p e-
endía es ablece un gobie no cen alis a.
Desde en onces se ad ie en, al menos, dos opciones nacionales
en en adas, una lide ada po A igas desde la Banda O ien al del
U uguay, que plan ea un o den ede al, y la o a lide ada po los Di-
ec o es Sup emos desde Buenos Ai es.
Mien as los ejé ci os subo dinados al pode cen al con sede en
Buenos Ai es ena bolaban la bande a celes e y blanca, o un paño blan-
co con las a mas de la Asamblea del año XII, y la esca apela celes e y
blanca,6 en las p o incias del li o al dominadas p ime o po Buenos
Ai es, y desde 1815 po la Banda O ien al del U uguay lide ada po
A igas (San a Fe, En e Ríos, Có doba y Co ien es) se usa una ban-
de a que suma el colo ojo (a eces con diseños di e en es).
Se impone una nue a cues ión: los Es ados que ompen con las
au o idades de Buenos Ai es mues an públicamen e su up u a y su
independencia con el colo ojo, que e a el símbolo excluido de la
co ona española pe o que es ede inido y asociado a la libe ad, al e-
de alismo y opues o al cen alismo de Buenos Ai es po las p o incias
oposi o as a su polí ica.
6. Miguel Somoza Rod íguez, en su esis doc o al, señala que en ex os escola es del ni el p ima-
io en la e apa del p ime pe onismo, en la sección de música, se can a una canción i ulada, “La
azulada bande a del Pla a”, a ibuida a Blas Pa e a, y ecogida po D. Ismael Gue e o, en 1820.
Miguel Somoza Rod íguez, Educación y polí ica en A gen ina (1946-1955), Mad id, 2006, p. 144.
81
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
el T a ados de Benegas, y luego en 1822 el T a ado del Cuad ilá e o
donde se exp esa, en e o as cues iones, la con oca o ia a un cong e-
so gene al. Es cla o que San a Fe desea, po esos años, o ma pa e
de las P o incias Unidas y adop a la di isa bicolo en su escudo (Gia-
nelo, 1997: 242).
Hay que sub aya un da o ele an e: el ciclo de esis encia a la
polí ica de Buenos Ai es pa ece ce a se a comienzos de la década del
20, algo pa ecido se puede isualiza en las p o incias de Co ien es,
En e Ríos, y ambién en Tucumán.
Co ien es
Las di e encias en e el caso san a esino y el co en ino son no o-
ias: en Co ien es se egis an cua o escudos desde la colonia has a
la independencia de su e i o io en 1821 sin que se haga ninguna
e e encia a las P o incias Unidas.
Tu o dos escudos du an e el pe íodo de la dominación española
en el e i o io co en ino. 1- El nobilia io de su undado el adelan-
ado Juan de To es de Ve a y A agón; y 2- el escudo del pe íodo
colonial, que subs i uyó al p ime o bajo la in luencia del milag o de la
c uz (Figue e o, 1921: 35).
Du an e la Re olución de Mayo le imponen, desde el ex e io de la
p o incia, es escudos di e en es.
El p ime escudo, de g an popula idad, se inco po a a la p o in-
cia du an e la dominación a iguis a, desde el mo imien o sepa a-
is a del 10 de ma zo de 1814 has a 1820. Es e se compone de dos
cí culos concén icos. En el campo del p ime cí culo se des aca una
c uz de pe il la ino cuyo pie descansa sob e un casque e es é ico
que ocupa el sec o in e io . En la o la supe io , en e los cí culos, se
lee: P o incia de Co ien es. En el ex e io , sus bo des es án ep e-
sen ados po azos co ados.
El segundo escudo iene sólo un año de exis encia, es el de la Re-
pública de En e Ríos, y es u o en igencia has a 1821. Consis ía en
un ó alo, en cuyo cen o se des acaba una balanza, símbolo de la jus-
icia y una lecha que pa ía del ángulo de echo e izquie do, o lado su
campo con la leyenda: República de En e Ríos.
Como podemos ap ecia , has a aquí no exis e ninguna e e encia
hacia las P o incias Unidas lide ada po Buenos Ai es. La p ime a
alusión se p oduce cuando se c ea el escudo ac ual de la p o incia en
1822, pe eccionado en 1825. Aco emos que ambién Co ien es ha
i mado en 1822 el a ado del Cuad ilá e o, y de hecho decide o ma

82 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
pa e de las P o incias Unidas. Es o se isualiza en los elemen os que
componen su escudo: iene como modelo el escudo de la Asamblea
del año XIII, al que suma algún elemen o dis in i o de la p o incia,
como la c uz la ina.
Aho a bien, qué podemos deci si nos alejamos de la zona del Li-
o al.
Es pe inen e in oca el caso ucumano pa a e idencia , una ez
más, que el colo ojo es u ilizado pa a indica independencia, libe -
ad y ede alismo.12
La P o incia de Tucumán, ubicada cla amen e en la zona lide ada
po Buenos Ai es en la década del 10, ena bola la bande a celes e y
blanca y exhibe un escudo con esos colo es, de mane a ines able po
la lucha con a los ealis as du an e los p ime os años de la Re olu-
ción, y con más cla idad a pa i de 1816. Po esos años la p o incia
había c eado su p opia bande a p o incial que puede desc ibi se de
es e modo:
“En un único campo de colo celes e iene en el cen o una c uz omana
de colo blanco con las echas 1812 y 1816 en ambos ex emos del b azo
ho izon al y apoyado en és e un medio sol nacien e con diez ayos isibles
al e nados la gos y co os de colo ama illo po de ás del b azo e ical y
debajo el esquema de la Casa His ó ica de Tucumán ambién en ama illo
sob e el b azo e ical de la c uz y a ambos lados de él dos amos de lau el
de colo e de.” (Cánepa, 1953: 109)
Todo cambia, de mane a e íme a, en 1820, se decla a la República
Fede al de Tucumán, y desde ma zo se adop a una nue a bande a: en
la mi ad supe io azul y en la in e io oja.
P eside la República A aoz, que lle a una banda azul y oja en el
momen o de asumi su ca go.
Dos hechos se epi en: p ime o, una ez más el ojo es el colo
u ilizado pa a indica independencia, y pa a opone se a los p oyec os
12. Una si uación pa ecida se p oduce años después en la p o incia de En e Ríos. “La p o incia
de En e Ríos, se ijó una enseña en 1833 (…) Con el in de e i a las opelías que en el pue o de
Buenos Ai es se habían come ido con a ios buques de la p o incia de En e Ríos, cubie os con
el pabellón azul y blanco, que e a el de la Nación, el gobe nado Echagüe some ió a la Legisla u a
y ob u o la sanción de una ley e o mando el Es a u o P o iso io cons i ucional de 12 de ma zo
de 1822, sob e que, habiendo cada p o incia adop ado un pabellón pa icula , la bande a azul y
blanca que has a en onces (diciemb e de 1833), ha cubie o la p o incia, no se usa ía en lo suce-
si o en las o alezas, pue os, ni buques de su dependencia, ni menos en su ejé ci o; que sólo se
había de usa de un pabellón icolo con es ajas ho izon ales, debiendo se blanca la del cen o,
azul y colo ada la de los lados, poniéndose en la pa e supe io la azul has a la mi ad de la bande a
y el mismo escudo en el cen o. Todos saben que, a pesa de que cada p o incia enía un pabellón
dis in o, la de Buenos Ai es adop ó el nacional, que es el azul y blanco”. Luis Cánepa, p. 107-108.
83
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
de dominio de Buenos Ai es. Y en segundo luga , la República Fede-
al de Tucumán concluye muy ápidamen e el 29 de agos o de 1821,
aboliéndose la bande a azul y oja, y como las o as p o incias, Tucu-
mán ambién acep a concu i a un Cong eso cons i uyen e con las
P o incias Unidas.
Es un hecho conocido que con la llamada ana quía del año 20,
las dis in as p o incias dic an leyes que dan o igen a sus ins i uciones
epublicanas, y odas c ean símbolos p opios donde combinan, como
se puede ap ecia en los casos de San a Fe y de Co ien es, e e encias
locales y e e encias de la b e e adición de las p o incias Unidas
lide adas po Buenos Ai es (po ejemplo, el escudo de a mas de la
Asamblea del año XII o bande as celes es y blancas a sus lados, en e
o os elemen os).
Es as p o incias adhie en a la con oca o ia del cong eso de 1824,
y exp esan en sus símbolos que quie en o man pa e de las P o in-
cias Unidas.
Sin emba go, cómo deja escapa que Buenos Ai es es un caso
di e en e, ya que dic a leyes que es ablecen un o den polí ico epu-
blicano y uni a io, pe o no c ea, como las o as p o incias, símbolos
p opios, ya que en sus edi icios ena bola la bande a nacional celes e y
blanca, es deci , se iden i ica, de mane a ní ida, la di isa de la u u a
nación con el Es ado de Buenos Ai es.
Se impone, en onces, una in e encia gene al: an o pa a la di igen-
cia cen alis a po eña de los años 10 como pa a la di igencia uni a ia
po eña de los años 20, los colo es de Buenos Ai es y del u u o o den
nacional son los mismos, celes e y blanco, excluyendo el ojo.
2. Usos de la iden idad A gen ina (1820-1829)
¿Cómo se iden i ican los habi an es de las P o incias Unidas del
Río de la Pla a? Pun ualicemos en p ime luga , que en el b e e pe ío-
do que aba ca desde 1810 a 1825 con la excepción de la p o incia de
Buenos Ai es, casi no apa ece la iden idad A gen ina iden i icando a
sus habi an es.
Puede ad e i se en el discu so o icial de las p o incias de Co-
ien es y de San a Fe, una e e encia dominan emen e p o incial,
es o es, se piensan como co en inos o san a esinos, y o a más amplia
que aba ca ía a las demás p o incias de la Unión, denominadas P o-
incias Unidas y asociadas p edominan emen e a la iden idad ame i-
cana. Si uación pa ecida puede obse a se en la p o incia de Buenos
84 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
Ai es, sal o en algunas publicaciones pe iódicas que de mane a poco
ecuen e emplean la iden idad A gen ina asociada a sus habi an es.
Pe o dejemos señalado que la iden idad p edominan e es la ame icana
o p o incial.
Veamos los dos sen idos de pe enencia en la p o incia de Co-
ien es. En el Reglamen o P o iso io Cons i ucional de la p o incia
de Co ien es de 1821 se sub aya la iden idad p o incial: “A ículo 1.
Es ciudadano el que haya nacido y eside en el e i o io de la P o in-
cia” (Regis o, 1889: 34).
También obse amos un sen ido de pe enencia más amplio aso-
ciada a la iden idad ame icana. En un a ículo acla a o io del ex o
cons i ucional se sos iene lo siguien e: “se decla a que ambién son
ciudadanos, capaces de en a en los empleos ci iles, los ame icanos
no nacidos en la p o incia pe o sí a ecinados.” (Regis o, 1889: 35)
Iden idad co en ina e iden idad ame icana son las iden idades
que aluden a los habi an es de las p o incias a los ojos del Es ado
co en ino. No exis e apelación a la iden idad a gen ina/a gen ino. La
iden idad es ame icana y no P o incias Unidas del Río de la Pla a. No
hay di e encia en e un habi an e nacido en San a Fe, Buenos Ai es, es
deci , en e i o io de las P o incias Unidas, y o o que nace ue a de
los lími es del ex i eina o del Río de la Pla a mien as sea “a ecina-
do”. No dejemos escapa que exis e además una cla a di e encia en e
unos y o os: el que des u a plenamen e de la ciudadanía es el que
nació en e i o io co en ino, y el que eje ce solo de algunos de echos
es el que nació en Amé ica y es “a ecinado”. Impe a una iden idad
co en ina po encima de la ame icana, y no se menciona ninguna
iden idad asociada a las P o incias Unidas del Río de la Pla a.
Pa a el caso de san a esino, Chia amon e había pun ualizado que
en el Es a u o P o iso io de San a Fe, edac ado en 1819, se exp esa
ex ualmen e que “ odo ame icano es ciudadano”, y po o o lado,
se ese a el Pode Ejecu i o al Gobe nado de la p o incia de San a
Fe (Chia amon e, 1989: 45). En el Regis o O icial de la P o incia de
San a Fe ambién se e i ica ácilmen e ambos sen idos. Las palab as
de Es anislao López en su ju amen o ue on las siguien es: “Ju a a la
pa ia (…) de ende la causa gene al que sos iene la Amé ica del Sud
y la independencia de la p o incia”(Regis o, 1888: 45).
En el epis ola io de Es anislao López se con i ma lo dicho has a
aquí. Son ecu en es exp esiones como “los demás ame icanos de
las p o incias in eg an es del e i o io nacional”, “la Nación Ame i-
cana”, “la in eg idad de la Amé ica del Sud”, “El hono ame icano”,
“es p eciso, como ame icanos”, “ame icanos de o as p o incias”, y
85
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
ambién se egis an o as exp esiones del es ilo siguien e: “la Unión”,
“las P o incias de la Unión”. (A chi o, 1992: 89-90)
La iden idad A gen ina, al como ha es udiado Chia amon e, ya se
la puede encon a en las publicaciones pe iódicas de 1800, y es aba
asociada solo a los habi an es de la p o incia de Buenos Ai es y no
incluía a los habi an es de las o as p o incias del i eina o del Río
de la Pla a. Es o mismo puede ad e i se en la p ime a década e olu-
ciona ia. Bas a eco da los documen os de la Asamblea del año XIII,
la Decla ación de la independencia en 1816, o la allida Cons i ución
de 1819 donde se alude a las p o incias del ex- i eina o del Río de la
Pla a y no apa ece la denominación A gen ina, sino P o incias Uni-
das, P o incias Unidas de la Amé ica del Sud en e o as exp esiones.
En el Regis o O icial de la p o incia de Buenos Ai es se egis-
a una si uación simila a las dos p o incias ci adas en la década de
1820. Cuando se alude a los habi an es de las demás p o incias se
dice “en e homb es ame icanos”, y se u iliza sob e odo las siguien-
es exp esiones: “la Unión”, “los pueblos de la an igua Unión”, “los
gobie nos independien es en el e i o io de la An igua Unión”.13 En
la década del 20, el empleo de los ocablos a gen ina y a gen ino se
pueden lee en publicaciones pe iódicas, po ejemplo, El A gos (1820-
1826) desde su inicio u iliza el ocablo a gen ino, ya sea asociado a las
p o incias o exclusi amen e a los habi an es de Buenos Ai es. Pe o
dicho ocablo esul a in ecuen e. Su uso más gene alizado es el de
ame icano. Así leemos en publicaciones pe iódicas como El Ame ica-
no (1819), El A gos (1820-1826), El A gen ino (1825), y El mensaje o
A gen ino (1825-1826, excluimos el año 1827 po que exis e un co e
en la ayec o ia del ocablo a gen ina pa a esa echa) que las palab as
a gen ina y a gen ino se emplean muy espo ádicamen e y en cambio
p e alecen las exp esiones “P o incias Unidas del Río de la Pla a” y
la iden idad ame icana. No casualmen e el nomb e a gen ino apa ece
en 1825 y dando nomb e a dos publicaciones en Buenos Ai es: El
A gen ino y El mensaje o A gen ino, o puede lee se en la P oclama de
La allleja en la Banda O ien al del U uguay, que acuña la exp esión
“A gen inos O ien ales” y p opone inco po a a la “p o incia O ien-
al” a la “Unión A gen ina”. Todo es o sucede en el momen o que
las dis in as p o incias, se han con encido que no pueden sob e i i
como es ados independien es y ienen la decisión de o ma un es ado
con las demás p o incias.
13. Pa a obse a los usos del ocablo A gen ina en Buenos Ai es desde 1810 a 1820 éanse los
es udios ci ados de José Ca los Chia amon e.
86 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
No debe so p ende nos que oda ía en el Cong eso Cons i uyen e
de 1824-1825 el nomb e del u u o Es ado es un p oblema no esuel-
o. Tal discusión se ealiza en la sesión del 18 de ene o de 1825. El
dic amen de la Comisión p oponía el nomb e “P o incias Unidas del
Sud de Amé ica”. Juan José Paso que ep esen a a Buenos Ai es, e
en la denominación de P o incias Unidas una a i mación uni a ia (le
gus a ía más Es ados Unidos) y de iende el de echo del Río de la Pla a
a da su nomb e a la Unión o a la Con ede ación. Paso p e e ía que
se llamase Con ede ación A gen ina, “exp esión concisa y de buen
sen ido.”14 No es casual que sea un ep esen an e po eño el que im-
pulse al ocablo A gen ina como denominación de la República, pues
allí había su gido el é mino.
El Cong eso esuel e es ablece p o isionalmen e el nomb e de
P o incias Unidas del Río de la Pla a, y con él se i ma, el 2 de eb e o
de 1825, el p ime a ado con G an B e aña. El 7 de eb e o de 1826
el Cong eso de acue do con la ley ap obada el día an e io , nomb ó
a Be na dino Ri ada ia “p esiden e de la República de la P o incias
Unidas del Río de la Pla a”.
Finalmen e el 24 de diciemb e de 1826 el Cong eso Cons i uyen e
de las P o incias Unidas del Río de la Pla a sancionó “la cons i ución
de la República A gen ina”. Dicho pasaje es cla o pa a obse a el
ánsi o de una denominación, la exis en e, y la que empieza a em-
plea se de mane a dominan e.
Es o no quie e deci que la iden idad A gen ina ya es á inco po-
ada en la cul u a polí ica iopla ense. No debe so p ende nos que
en es e mismo Cong eso Cons i uyen e, un dipu ado po Co ien es
se opone al nomb e a gen ino. El a ículo 68 es ablecía que “el po-
de Ejecu i o de la Nación se con ía y se enca ga a una sola pe sona,
bajo el í ulo de P esiden e de la República A gen ina.” Al discu i -
se ese úl imo a ículo, el dipu ado F ancisco Acos a, de la p o incia
de Co ien es, se p egun ó po qué se adop aba ese í ulo cuando la
denominación del país e a P o incias Unidas del Río de la Pla a. En
la comisión con es ó Valen ín Gómez; “la denominación se usaba ya
en el in e io y el ex e io y aho a se ijaba cons i ucionalmen e. E a
el 21de oc ub e de 1826.” Finalmen e el nomb e A gen ina ue in-
co po ado al discu so o icial. Como indica Rosenbla en su lib o ya
ci ado, el Cong eso, el Ejecu i o Nacional, la Jun a P o incial y odo
14. Ángel Rosenbla ha analizado las denominaciones empleadas en los discu sos o iciales del
pe íodo y en ningún momen o apa ece la iden idad A gen ina has a 1825. Ángel Rosenbla , El
nomb e de la A gen ina, Buenos Ai es, Eudeba, 1964, pp. 62-64. Con i ma es os a gumen os los
es udios de José Ca los Chia amon e, “Fo mas de iden idad”, ob ci , pp. 79-85.

87
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
el pe iodismo polí ico u ilizan desde 1826 con eno me ecuencia las
exp esiones “República A gen ina”, “Nación A gen ina”, “Gobie -
nos A gen ino”, “p o incias a gen inas”, Pueblos A gen inos”, “ciu-
dadanos a gen inos”, e c.
Sin emba go, hay que ma iza es a a i mación de Rosenbla . Es
cie o, a pa i de es a echa empieza a inco po a se al ocabula io
polí ico del es o de las p o incias la exp esión a gen ina y a gen ino,
pe o es o se da á con cie as esis encias y len amen e.
La p o incia de San a Fe ep esen a un caso ejempla pa a isuali-
za el poco p edicamen o de los ocablos a gen ino y A gen ina des-
pués de 1826.
Los documen os de la Con ención Nacional de San a Fe (1827-
1829) e idencian que los nomb es A gen ina y a gen ino no es án
inco po ados plenamen e en odas las p o incias. Algunos es ados
p o inciales como Buenos Ai es, San Juan o San Luis al designa sus
dipu ados a la Con ención in ocan la exp esión “Unión de las P o-
incias A gen inas”. Sin emba go, la p o incia de San a Fe, sede de
la Con ención, emplea in ecuen emen e esa denominación, y ecu-
en emen e u iliza la iden idad ame icana. Las denominaciones que
emplea son elocuen es: San a Fe designa a su dipu ado y exp esa las
ins ucciones usando la denominación “P o incias Unidas del Río de
la Pla a”. En las ins ucciones sos iene: “A . 1 Siendo la Religión Ca-
ólica Apos ólica y Romana la única, y exclusi a de los habi an es de
es a Amé ica (…)”. En o a pa e se dice que las p o incias cons i ui-
án “la Nación Ame icana”. En el a ículo 11 de la misma ins ucción
se a i ma que se in oca a los “Paisanos aman es de la elicidad de la
Nue a Nación de Sud Amé ica”. Así ambién en el Ac a de la Con-
ención Nacional de San a Fe se emplea ecu en emen e la exp esión
“P o incias del Río de la Pla a en Sud Amé ica”. Y en los dec e os
siemp e se emplea la denominación “P o incias Unidas” (Ra ignani:
1937: 68).
En dicha con ención se nomb a a Es anislao López “Je e del Ejé -
ci o de las P o incias Unidas”. El uso de los ocablos, a gen ina y a -
gen inos son in ecuen es, pe o no dejemos de indica que a eces son
u ilizados po el mismo López. Al e isa su epis ola io en los años
1827 a 1829 la denominación más empleada es “P o incias Unidas”,
y las o as exp esiones usuales son “je es del ejé ci o de las P o incias
Unidas”, “cada p o incia de la Unión”, “sobe ana Rep esen ación de
las p o incias de la Unión”, o “la causa de los pueblos”. Solo espo á-
dicamen e leemos: “nación A gen ina”, o “sang e A gen ina” (A chi-
o, 1992: 89-95).
88 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
En San a Fe, como ambién se ad ie e en Buenos Ai es, los o-
cablos, a gen ina y a gen ino se gene alizan más ápidamen e en las
publicaciones pe iódicas que en los documen os o iciales. La pala-
b a a gen ino es el í ulo de una publicación pe iódica san a esina, El
A gen ino (1828) o se la puede lee en El Fede al lex populi, lex Dei
(1831), po ejemplo cuando se dice “P o incias A gen inas”.
Recién después de 1830 la iden idad a gen ina inicia su di usión y
gene alización en la cul u a polí ica san a esina, y es o se puede lee
en el epis ola io de Es anislao López, en el Regis o O icial de la p o-
incia y en sus publicaciones pe iódicas.
Aunque no debemos deja de menciona que si bien la iden idad
A gen ina domina en la cul u a polí ica san a esina a pa i de los años
30, y sob e odo con la c eación de la Con ede ación A gen ina as el
pac o ede al de 1831, es posible ad e i que coexis e aún en la déca-
da de 1840 con o as exp esiones en documen os o iciales.15
En el caso co en ino la iden idad A gen ina pa ece inco po a -
se más ápidamen e a su cul u a polí ica que en el caso san a esino,
sob e odo desde 1828, se u iliza en casi odos los sen idos: “ ie a
A gen ina”, “Nación A gen ina”, “República A gen ina”, “la común
amilia A gen ina”, o señalando a los habi an es de odas la P o in-
cias Unidas, “los a gen inos”. Pe o aunque los é minos a gen ina/
a gen ino se egis an más ecuen emen e, no dejan de coexis i con
los ocablos ame icano y co en ino. No es casual que en Co ien es la
iden idad A gen ina empieza a ins ala se y a ci cula ecuen emen e
en sus discu sos polí icos, sob e odo en documen os o iciales. Es o
es á ligado al p oyec o de pa e de la di igencia co en ina, lide ada
po Ped o Fe é, que iene po obje i o nacionaliza las en as del
pue o de Buenos Ai es. De allí que la apelación a los a gen inos, a
la Nación A gen ina y a la Nacionalidad A gen ina iene como in
jus i ica que dichas en as del pue o de Buenos Ai es o man pa e
de un odo asociado a odas la p o incias que se sien en incluidas en
la Nacionalidad A gen ina.
15. En 1841 se dic a en San a Fe o o ex o Cons i ucional. El a ículo 2 aludiendo a la p o incia
de San a Fe dice: “Ella pe enece a la República A gen ina y es una de las p o incias que compo-
nen su con ede ación”. Y en el a ículo 60 exp esa: “son ciudadanos (…) odos los hijos na i os de
la p o incia y demás ame icanos, na u ales de cualquie pueblo o p o incia de los e i o ios que
ue on españoles en ambas Amé icas.” Regis o O icial de la P o incia de San a Fe, ob ci . Po una
pa e se a i ma la pe enencia a la Con ede ación A gen ina, y po o o lado, se dice exp esamen e
que un habi an e de Chile o de Pe ú e an an ciudadanos como o o nacido en Có doba o Buenos
Ai es. En San a Fe, la iden idad A gen ina pa ece a i ma se en e 1830 y 1840. Sin emba go, la
conciencia colec i a en es a p o incia aún a comienzos de la cua a década esul a ambigua, coex-
is en la iden idad ame icana y a gen ina.
89
BANDERAS, ESCUDOS E IDENTIDADES.
UNA APROXIMACIÓN A LA INVENCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA (1806-1835)
Hay que ene en cuen a que la implan ación de la iden idad A -
gen ina en los años 30 en el ocabula io polí ico se con aponía con
una isión agmen ada, la Con ede ación como se sabe, se c ea po
un pac o i mado po Es ados sobe anos, es deci , las p o incias.
El gobie no de Co ien es sos enía que la aduana es aba e es ida
con un ca ác e nacional y apelaba a las iden idades: A gen ina y a -
gen inos.16
Po el con a io, El Luce o de Buenos Ai es, en el momen o que
se gene aliza el uso de la iden idad A gen ina en odas las p o incias,
ca ac e iza muy cla amen e a las p o incias como Es ados sobe anos e
independien es con a ibu os de naciones17, es o es, no exis e un odo
que obligue a ninguna p o incia, y menos a la p o incia de Buenos
Ai es a cede la aduana de su pue o. Se exp esa de es e modo:
“La sobe anía de las p o incias es absolu a y no iene más lími es que lo
que quie en pe mi í seles a sus mismos habi an es. Así es que el p ime
paso pa a euni se en cue po de nación debe se an lib e y espon áneo,
como lo se ía pa a F ancia al adhe i se a la Alianza con Ingla e a (…) es
el colmo de la impe inencia del S Fe é llama nacionales a las en as de
la p o incia de Buenos Ai es.” (Ra ignani: 1937: 87)
Conside aciones inales
En mis años escola es se me enseñaba que la nación a gen ina ya
exis ía du an e la e apa colonial, y lo pa io as lucha on po su libe -
ad. Es a imagen no cambió en mis es udios uni e si a ios en la ca e-
a de his o ia. Recién en la década de 1990 es e supues o empezó a
cues iona se, y es a in es igación es pa e de dicha ein e p e ación de
nues o pasado nacional. El p esen e abajo se insc ibe en es a adi-
ción his o iog a ía, la nación no e a un hecho dado sino que ue una
cons ucción, y que la misma no se a ó de una his o ia de e minada
y ascenden e hacia la nación a gen ina, sino que exis ie on dis in as
16. Emilio Ra ignani (comp.), Documen os pa a la His o ia A gen ina. La Liga del Li o al, pp.
299 y 347.
17. Veamos, al menos, o o ejemplo ilus a i o sob e cómo se pe ciben las p o incias como
Es ados sobe anos. El 7 de ma zo de 1826 se ansc ibe la sesión del Cong eso en El Mensa-
je o A gen ino. Los ep esen an es de las p o incias son de inidos como plenipo encia ios de
naciones: “(…) las condiciones de es e pac o es ipulado en e las p o incias po medio de sus
ep esen an es o plenipo encia ios (…) no podían con a ia lo dispues o po es a ley sin una
nue a y exp esa delegación de los pueblos pa a es e e ec o, así como los plenipo encia ios de
dos naciones con a an es ajus ados en e sí después que ellos hubiesen sido a i icados po sus
espec i as co es (…).” El Mensaje o A gen ino, Buenos Ai es, 07/03/1826.
90 Cul u a La inoam. Volumen 34, núme o 2, julio-diciemb e 2021, pp. 66-92
ALEJANDRO HERRERO
p opues as dis in as y has a en en adas, y que aún a comienzos de
los década de 1830, momen o que concluye es e esc i o, no exis ía un
o den nacional ni los habi an es de las di e en es p o incias se iden i-
icaban con la iden idad A gen ina. Conside o que lo más ele an e en
la labo de los his o iado es es cons a a de qué mane a se p oduje on
los acon ecimien os, su pa icula idad.
En es e es udio he dado alguna in o mación pa a in e i algunas
conside aciones. En p ime luga que los colo es celes e y blanco
no pe enecen a una supues a nación A gen ina p eexis en e sino al
uni e so simbólico de la Co ona Española, y a la ciudad de Buenos
Ai es. Y que mien as los gobie nos cen ales, con sede en Buenos
Ai es adop an los colo es celes e y blanco o azul celes e y blanco
y excluyen el ojo, las p o incias dominadas po el gene al A igas
incluyen el ojo en su bande a, ya no iden i icado con el ey de
España, sino asociado a la ede ación, y opues o al cen alismo de
Buenos Ai es. Po o o, lado mis uen es me pe mi en ad e i que
la lucha po los símbolos ue pa e de una emp esa de dominio po
impone un pode polí ico, económico, y social, en e el gene al
A igas de la Banda O ien al y la p o incia de Buenos Ai es. Pe o
una ez que A igas ue de o ado, Ramí ez c ea la República de
En e Ríos, en e 1820 y 1821, o mada po En e Ríos, Co ien es
y Misiones, y ena bola una bande a icolo , celes e, blanca y oja,
señalando su independencia y adhesión al ede alismo. He indica-
do ya que San a Fe, lide ada po López, ha pac ado con Buenos
Ai es, y comba e y ence a Ramí ez, disol iendo la República de
En e Ríos. De es e modo, en 1822 ambién la p o incia de En e
Ríos i ma el T a ado del Cuad ilá e o y acep a asis i a un Cong e-
so Cons i uyen e, y aco de con es o, el 12 de ma zo de 1822, po
medio de su Es a u o P o iso io, adop a el pabellón nacional, de
los colo es azul y blanco.
Una ez ins alados en la segunda década, en la llamada ana quía
del año 20, las dis in as p o incias dic an leyes que dan o igen a sus
ins i uciones epublicanas, y odas c ean símbolos p opios donde
combinan, como se puede ap ecia en los casos de San a Fe y de Co-
ien es, e e encias locales y e e encias de la b e e adición de las
p o incias Unidas lide adas po Buenos Ai es (po ejemplo, el escudo
de a mas de la Asamblea del año XII o bande as celes es y blancas a
sus lados, en e o os elemen os).
Es as p o incias adhie en a la con oca o ia del cong eso de 1824,
y exp esan en sus símbolos que quie en o man pa e de las P o in-
cias Unidas.