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Notas sobre toponimia de origen romano en Álava, complementarias a la obra "Álava / Araba. Los nombres de nuestros pueblos" (2015) de P. Salaberri

Yarza Urquiola, Valeriano

Abstract

In this work we present our interpretation and explanation about the names of the localities of Álava which come from the legacy of the Roman colonisation in the territory, included the County of Treviño. Those names spread throughout all the space of Álava in harmony with the names of Basque origin. This way, they form an historical reality that goes back 2000 years ago.In the toponymy of Álava we can feel the Celtic trace, probably the oldest in this area, prior to Romans and Vascones, according to the ancient literary testimonies. We include in the article their place’s names which survived and we incorporate likewise a few Gallo-Roman toponyms, introduced in Álava, in a close moment to the fall of the Roman Empire, by people coming from Aquitania.; En este trabajo presentamos nuestra interpretación y explicación sobre los nombres de las lo-calidades alavesas que proceden del legado de la colonización romana en el territorio, incluido el Condado de Treviño. Tales nombres se extienden por todo el espacio alavés en armonía con los nombres, sobre todo, de origen eusquérico, conformando una realidad histórica que se remonta a 2000 años.Está también presente en la toponimia alavesa la huella céltica, la más antigua, a lo que parece, en esta zona, anterior en todo caso a romanos y vascones, según se desprende de los testimonios literarios anti-guos. Incluimos en el artículo sus nombres de lugar conservados e incorporamos igualmente unos pocos topó-nimos galorromanos, que parecen haber sido implantados en el dominio alavés en un momento cercano a la caída del Imperio Romano por gentes procedentes de Aquitania

Full text

ISSN 0582-6152 – eISSN 2444-2992 ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 https://doi.org/10.1387/asju.23417 Notas sobre toponimia de origen romano en Álava, complementarias a la obra Álava / Araba. Los nombres de nuestros pueblos (2015) de P. Salaberri Quotes about toponymy of Roman’s origin in Álava, complementaries to the work Álava / Araba. Los nombres de nuestros pueblos (2015) by P. Salaberri Valeriano Yarza Urquiola* Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) AbstrAct: In this work we present our interpretation and explanation about the names of the localities of Álava which come from the legacy of the Roman colonisation in the territory, included the County of Treviño. Those names spread throughout all the space of Álava in harmony with the names of Basque origin. This way, they form an historical reality that goes back 2000 years ago. In the toponymy of Álava we can feel the Celtic trace, probably the oldest in this area, prior to Romans and Vascones, according to the ancient literary testimonies. We include in the article their place’s names which survived and we incorporate likewise a few Gallo-Roman toponyms, introduced in Álava, in a close moment to the fall of the Roman Empire, by people coming from Aquitania. KEYWoRds: Álava/Araba; Treviño; toponymy of Roman’s origin; Patxi salaberri Zaratiegi. Resumen: En este trabajo presentamos nuestra interpretación y explicación sobre los nombres de las localidades alavesas que proceden del legado de la colonización romana en el territorio, incluido el Condado de Treviño. Tales nombres se extienden por todo el espacio alavés en armonía con los nombres, sobre todo, de origen eusquérico, conformando una realidad histórica que se remonta a 2000 años. Está también presente en la toponimia alavesa la huella céltica, la más antigua, a lo que parece, en esta zona, anterior en todo caso a romanos y vascones, según se desprende de los testimonios literarios antiguos. Incluimos en el artículo sus nombres de lugar conservados e incorporamos igualmente unos pocos topónimos galorromanos, que parecen haber sido implantados en el dominio alavés en un momento cercano a la caída del Imperio Romano por gentes procedentes de Aquitania. PALABRAS CLAVE: Álava / Araba; Treviño; toponimia de origen romano; Patxi Salaberri Zaratiegi. * Correspondencia a / Corresponding author: Valeriano Yarza Urquiola. C/ Bermingham, 21-4.º C (20001 Donostia-San Sebastián) – [email protected] Cómo citar / How to cite: Yarza Urquiola, Valeriano (2020 [2022]). «Notas sobre toponimia de origen romano en Álava, complementarias a la obra Álava / Araba. Los nombres de nuestros pueblos (2015) de P. Salaberri», ASJU, 54 (1-2), 53-122. (https://doi.org/10.1387/asju.23417). Recibido/Received: 2021-06-10; Aceptado/Accepted: 2022-02-02. Publicado online / Published online: 2022-02-09. ISSN 0582-6152 - eISSN 2444-2992 / © 2022 Instituto-Seminario de Filología Vasca «Julio de Urquijo» (UPV/EHU) Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional 54 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 1. Introducción En el año 2014 nos fue publicado un artículo sobre toponimia de ascendencia romana en Guipúzcoa. Un año más tarde vio la luz otro artículo nuestro sobre toponimia de origen romano en Vizcaya. En nuestro ánimo estaba que en un tercer artículo tratáramos de la toponimia de procedencia romana en Álava. Y es lo que hoy presentamos. En este trabajo hacemos referencia a los artículos y, sobre todo, a la obra de P. salaberri Araba / Álava. Los nombres de nuestros pueblos (Euskaltzaindia, 2015), que citamos profusamente. de ella hemos extraído los datos de los testimonios en los que se documenta la presencia de las diferentes poblaciones y hemos tenido en cuenta las reflexiones, explicaciones y propuestas del investigador. La obra de salaberri es un detallado trabajo sobre toponimia alavesa en torno al que hemos tenido a bien hacer una serie de anotaciones. En su mayor parte, las propuestas aquí expuestas complementan las de salaberri ofreciendo matices en unos casos y alternativas en otros. Antes que él ilustres autores como J. Caro Baroja, M.ª L. Albertos y L. Mitxelena habían dejado su impronta con sus estudios sobre la toponimia del territorio alavés. Más tarde, otros autores (véase Bibliografía completa en la obra de salaberri, 2015) han ido ocupándose de nuevos aspectos de la toponimia alavesa y treviñesa, haciendo que aumente nuestro conocimiento sobre ellas y se vaya formando un corpus más amplio en torno a la materia. En nuestro caso, el propósito del artículo es ofrecer nuestra interpretación personal de los topónimos alaveses de origen no vasco, es decir, los procedentes, sobre todo, de la romanización, de raíz latina en la mayoría de casos, tema propio de nuestra formación académica, respetando los análisis y las explicaciones de los diferentes especialistas y discrepando de ellos, con el deseo de contribuir, aunque sea modestamente, a un entendimiento más completo de los nombres de lugar del territorio. En la presentación de su libro salaberri animaba a nuevas aportaciones por parte de estudiosos amantes de la materia, lo que ahora hacemos en este artículo, sin ánimo de polémica y sin pretensiones, objetivo imposible, de poseer la verdad absoluta con nuestras propuestas. 1.1. Primeros testimonios Las fuentes antiguas sobre topónimos alaveses son escasas, como ocurre con Guipúzcoa y sobre todo con Vizcaya. Plinio (Nat. Hist. 3, 26), siglo i d. C., cita a los Alabanenses, que serían los habitantes de Alba, y a los Velienses, de Veleia. Ptolomeo, s. ii d. C., nos da la mayor información del territorio con esta serie de poblaciones, once en total, recogidas en su obra: Deobriga y Uxama Barca (2, 6, 52); Suestasium, Tullica y Veleia (2, 6, 64); Gebala, Gabalaeca, Tullonium, Alba, Segontia Paramica y Tritium Tuboricum (2, 6, 65). La raíz céltica o indoeuropea precéltica del nombre de todas ellas parece clara. El Itinerario de Antonino, siglo iii d. C., en la vía xxxiv de Astorga a Burdeos, recoge cinco de ellas: Deobriga, Beleia, Suessatio, Tullonio y Alba. su ubicación (véase santos 1988) parece resuelta en el caso de Uxama noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 55 https://doi.org/10.1387/asju.23417 Barca (Castros de Lastra, Valdegobía / Gaubea), Suessatio (Arkaia, Vitoria-Gasteiz), Veleia (Iruña de oka-Veleia), Gebala (santa Lucía de Gebara, Barrundia) y Tullonio (Alegría-dulantzi). En el caso de Deobriga hay autores que defienden su localización próxima a Comunión y otros en Arce-Mirapérez, cerca de Miranda de Ebro. En cuanto a Alba, la mayoría de especialistas la sitúan en Albéniz, porque casan bien la semejanza del nombre y la distancia que señala el Itinerario de Antonino desde la mansio de Tullonio a Alba. Más recientemente (cfr. Gil & Filloy 2000: 115-117), los arqueólogos estiman que el enclave se encuentra en san Román de san Millán. del resto no hay sino especulaciones. Los datos, sin embargo, son bastante ricos en el ámbito de las inscripciones, la mayoría funerarias. de las 228 halladas en la Comunidad Autónoma de Euskadi, 2 pertenecen a Guipúzcoa, 17 a Vizcaya, el resto a Álava (Ciprés 2006), todas ellas en latín, procedentes sobre todo de Iruña y alrededores, y del oriente alavés, fechadas desde mediados del siglo i d. C. las primeras. Ello indica que tras la conquista total de la Galia (52 a. C.) y de Hispania (19 a. C.) la penetración romana fue imparable, siendo testimonio de ello la onomástica de las localidades y las inscripciones. si en el caso de Vizcaya decíamos (Yarza 2015) que la mitad de sus poblaciones poseen un nombre relacionado con el mundo romano, aportado por los colonos que se asentaron en la zona, el porcentaje en Álava es algo mayor. Casi todas las demás portan un nombre eusquérico, compartiendo espacio por todo el territorio con las de origen romano. se registra asimismo un estimable número de poblaciones con un nombre, que, según la interpretación que vamos a presentar, podrían pertenecer al ámbito celta y galorromano, como Abetxuko, Aramaio, Arganzón, Armiñón, Ayala, Berganzo, Bernedo, Bikuña, Dallo, Dordoniz, Dulantzi, Etura, Gamboa, Gazeo, Gobeo, Langara, Mesanza, Mioma, Murga, Okariz, Okina, Pariza, Sabando, Trocóniz, Vírgara... no ofrecemos la lista de todos los posibles topónimos galorromanos, dado que la seguridad no es completa y las dudas persisten, por lo que creemos que es mejor analizar separadamente cada uno de ellos y realizar una propuesta. Escapa a este artículo la cuestión de la primera presencia de gentes de habla vasca en este territorio, pero, a la vista de los testimonios toponímicos arriba citados, los primeros habitantes conocidos del territorio alavés son de habla celta, allí establecidos todavía en el siglo i d. C. A partir del siglo i a. C., esto es, desde época augústea, en Álava entran los romanos y los anteriores habitantes son asimilados lingüísticamente, aunque los nombres de algunas de sus poblaciones se mantienen aún en el siglo iii, como se ve en el Itinerario de Antonino. nuestra conclusión personal, que no deja de ser una hipótesis más por falta de datos, es que, a la vez que se afianzan los romanos y desaparece la presencia céltica, toman el relevo de éstos gentes de habla vasca, provenientes de navarra, quizá en el s. vi, antes, en todo caso, de la dominación visigótica, siglos vi-viii, época en la que, una vez caído el imperio romano a fines del siglo v, gentes de habla vasca se adueñan del solar alavés y dan nombre en su idioma, el euskera, a sus poblaciones, bien que en la toponimia queden en gran cantidad los nombres de los anteriores dueños, los romanos. La controversia sobre el tema es conocida y se nos permitirá, creemos, que expresemos nuestra humilde opinión. 56 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 otra cuestión no resuelta es la presencia en territorio alavés de gentes con modas mortuorias de tipología transpirenaica, atestiguada por el hallazgo de la necrópolis de Aldaieta (nanclares de Gamboa), s. vi-viii, que podría explicar bastantes de los topónimos antes citados y otros: Aramaiona, Estarrona, Gamboa, Gauna, Ixona, Letona, Ondona... En la zona de Gamboa se encuentran los despoblados de Abitona, Iroxona y Marantxona y en la de Albaina se halla Berbijona. Con ello no queremos decir que la venida de gentes transpirenaicas se hubiera producido precisamente en esos siglos, pero parece la mejor hipótesis, dado que el Imperio Romano estaba finiquitado para entonces. En Vizcaya (véase Yarza 2015: 370-373) se registran igualmente topónimos en -ona: Allona, Bedarona, Durañona, Lejona, Lemona, Licona, y apellidos con el mismo suf., quizá procedentes de heredades: Acilona, Bertendona, Letona, Mallona, Zamacona, Zarandona, que Caro Baroja (Mat., 95), a quien sigue Mitxelena (1973: 489), no considera propios ni del latín ni del euskera, sino seguramente de una lengua indoeuropea, como el celta, añadimos nosotros. En Guipúzcoa se documentan dos topónimos en -ona: Arrona, derivado, en nuestra opinión, del antropónimo Arrus, documentado en la Galia narbonense, y Cestona, procedente, creemos, del nombre personal Cestus, atestiguado en Aquitania. Los topónimos con el suf. -ona son muy abundantes en los repertorios onomásticos galorromanos, pero también se dan otras composiciones. Ello se puede ver en nombres de localidades situadas a lo largo de la llanada alavesa, en la ruta AstorgaBurdeos, que, en nuestra opinión, poseen raíz, sobre todo, céltica: Abetxuko, Añua, Apodaka, Ayala (despoblado en Alegría / dulantzi), Bikuña, Ehari, Dallo, Etura, Gasteiz, Gazeo, Gobeo, Langara, Langarika, Okariz, Trokoniz... Algunos parecen pertenecer al mundo germánico: Argomaniz, Matauco, nada extraño tras la invasión bárbara, siendo Álava tierra de paso. Exceptuados los que citan las fuentes literarias antiguas, cuyo límite temporal conocemos, en el resto de topónimos ignoramos su entrada en la geografía alavesa, pudiendo haberse producido antes, durante o después de la dominación romana, sin que poseamos certeza sobre la época concreta. 1.2. Composición de los topónimos Las fórmulas para la creación de los topónimos de origen romano son conocidas, siendo mayoría abrumadora los nombres de localidad basados en un antropónimo al que se ajusta un sufijo. Pero hay también otros procedimientos. Veamos los más utilizados, con posibles ejemplos, sin excluir la posibilidad de que algunos no sean ciertos. 1. sufijo -anus, quizás en origen de propiedad: Abornikano, Apricano, Arriano, Bitoriano, Jocano, Katadiano, Legutiano, Lubiano, Lukiano, Miñano, Ziriano... 2. sufijo -ana, femen. del anterior, el más extendido: Adana, Albaina, Angostina, Antezana, Antoñana, Añana, Audikana, Crispijana, Durana, Leciñana, Lopidana, Mandojana, Maturana, Ordoñana, Quejana, Subijana, Zambrana... 3. sufijo -ani > -ain, quizás el gen. sg. o nom. pl. correspondiente a los anteriores: Andoin, Agurain, Munain, San Martín de Galvarín, Urabain... noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 57 https://doi.org/10.1387/asju.23417 4. sufijo de propiedad -icus, en genit. -ici: Albeniz, Apellaniz, Arangiz, Argomaniz, Ariñiz, Dordoniz, Estibaliz, Gasteiz, Gordeliz, Markinez, Okariz, Trokoniz... Algunos convirtieron -iz en -es: Añes, Korres, Langrares, Melledes, Retes... 5. sufijo -aca, -eca, -ica, -ca, -g(u)a: Alangua, Apodaca, Artziniega, Caranca, Langarika, Manurga, Muergas, Murga, Ozeka, Pangua, Tertanga... 6. sufijo -iko (latinizado -icus) > -ico, -iego, -go: Araico, Kuartango, Lanciego, Matauco, Samaniego... 7. sufijo de lugar -eta > -eta, -eda (tradicionalmente considerados cognados, aunque esto no es seguro): Amarieta, Azaceta, Fresneda, Gazeta, Marieta, Ogueta, Moreda, Onraita-Erroeta, Payueta... 8. sufijo de lugar -etum > -tu, -itu, -edo, -do (igualmente considerados, sin seguridad, cognados): Acebedo, Alcedo, Caicedo, Faido, Junguitu, Maeztu, Musitu, Okendo, Pinedo, Salcedo, Zurbitu... 9. nombres personales en genit. indicando la posesión: Argote, Be ran tevilla, Ehari, Erbi, Eribe, Kripán, Lacervilla, Nuvilla, Villamaderne, Villanañe, Villau si... 10. Topónimos en -ón, procedente del acusat. de la 3.ª decl. latina -on(em) de temas en nasal (-o, -onis): Armiñón, Barrón, Comunión, La Puebla de Arganzón, Lantarón, Oyón, Pipaón, Salinillas de Buradón, Salmantón, Sobrón... 11. sufijo de población -ona: Aramaiona, Estarrona, Ixona, Letona, Ondona..., posiblemente de origen galorromano según el punto de vista que defenderemos aquí. 12. nombres personales masculinos en acusat., caso universal, -um > -u, -o: Arbulu, Azilu, Corro, Cucho, Doroño, Garaio, Gazeo, Gobeo, Gereñu, Maroño, Tuyo... Es posible que alguno hubiera poseído inicialmente el sufijo -anum, perdiéndolo posteriormente. A continuación, iniciamos nuestro comentario acerca de los nombres de población alaveses, de raíz no eusquérica, siguiendo para mayor claridad el orden alfabético. En las continuas referencias a la obra de 2015 de salaberri no damos el año, solo la página, para no cansar al lector. Todos los datos sobre documentación (1.ª doc., etc.) los hemos tomado, reiteramos, sin excepción de esa misma obra, de la que nos servimos en este artículo para exponer nuestra propia interpretación de algunos topónimos, distinta en bastantes casos de la del autor, como se podrá observar, pero coincidente en muchas ocasiones. En esta situación de coincidencia se encuentra la explicación de numerosos topónimos, concretamente: Abezia, Acebedo, Alangua, Albaina, Albéniz, Alcedo, Aletxa, Angostina, Antezana, Antoñana, Apellaniz, Aperregi, Apreguíndana, Aprikano, Araico, Argandoña, Arreo, Baranbio, Berantevilla, Berrikano, Bitoriano, Caranca, Cucho, Dibiña, Domaikia, Durana, Escanzana, Estíbaliz, Faido, Fontecha, Fresneda, Gebara, Gereña, Gereñu, Golernio, Gometxa, Guinea, Hereña, Jugo, Kontrasta, Kuartango, Lacorzana, Ladrera, Lanciego, Lubiano, Lukiano, Luko, Maroño, Maturana, Moreda, Murua, Nanclares, Opakua, Oteo, Paul, Pinedo, Portilla, Rivabellosa, Salcedo, Salinas de Añana, Samiano, Tertanga, Tobera, Tobillas, Trasponte, Treviño, Tuesta, Urtupina, Valderejo, Villabezana, Villabuena, Villaluenga, Villamaderne, Villamanca, Villanañe, Víllodas, Yécora. Todos ellos están presentes en la citada obra de salaberri. nuestra intención inicial era incluirlos en nuestro trabajo, 58 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 aunque fuera con una mínima nota, pero finalmente hemos desistido, para no alargar excesivamente el artículo. 2. Topónimos abetxuko (Vitoria-Gasteiz) 1.ª documentación: Avoggoco, 1025 (La Reja), pronunciado Avochoco. L. Albertos (1970: 178) estima que es un topónimo de raíz indoeuropea derivado de *Auoiocum. salaberri, p. 49, explica el topónimo partiendo del antropónimo Auentinus en una secuencia evolutiva imposible. sol. & sal., p. 479, registran el nombre personal Abuidiacus, que podría haber entrado en la formación del topónimo en evolución romance: *(fundu[m]) Abuidiacu(m) > *Aboiaco > *Abochaco > Avochoco, por asimilación vocálica, y Abuchucu > Abechuco, por disimilación. del., p. 223, recoge el nombre de lugar Aboudiakon, muy similar al anterior y al propuesto por Albertos. abornikano (Urkabustaiz) 1.ª doc.: Aburnicano o Abornicaco (1257). Pudiera proceder, como quiere salaberri, p. 51, de Agornicus (sol. & sal., 9) en esta secuencia: *(fundu[m]) Agornicanu(m) > Abornicano, confundiéndose la oclusiva -gcon la también oclusiva -b-. En un artículo nuestro (Yarza 2010) defendíamos que el topónimo ibérico Otogesa, presente así en todos los códices, transmitido por Julio César (Bellum Ciuile, 1, cap. 61, 68 y 70), aparece como Otobesa en todas las inscripciones, vacilación a la que no es ajena el euskera, como dice Mitxelena (FHV, 18) citando algunos ejemplos: mallegatu y mallebatu, mogitu que viene de mobitu, gurasoak y burasoak... Pero, como señala el propio salaberri, no se puede dejar de lado el antropónimo Aburnius (sol. & sal., 5), que, incorporando el suf. patronímico -icus, se habría convertido en Aburnicus y, finalmente, tras recibir el suf. de propiedad -anus, habría tomado su forma definitiva: *(fundu[m]) Aburnicanum > Aburnicano. acosta / okoizta (Zigoitia) 1.ª doc.: Okoizta, 871; Ocoizta, 984; Acoxta, 1450. Podría estar formado con el nombre personal Oconius (sol. & sal., 130; del., 266, con interrogación) más el suf. -ici, esto es, *(uilla) Oconici > *Oconiz, y más tarde se habría añadido el suf. -eta de lugar: *Oconizeta > *Ocoizeta > Okoizta, luego convertido en Acosta por etimología popular. Pero es una fórmula poco presente en toponimia vascona. Parece preferible la interpretación del topónimo a través de Oko, nombre de monte, + iz, es decir, (h)ai(t)z > *Okoaiz > Okoiz + -eta > *Okoizeta > Okoizta. sobre la localidad se destaca, junto al Gorbea, el monte Oketa, llamado también Gorbea Txiki. Pero no se puede descartar que Oketa hubiera tomado su nombre de Okoizta. adana (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Adanna, 1025 (La Reja). salaberri, pp. 52-53, con muchas dudas relaciona este nombre de lugar con el antropónimo Adenna, que no acaba de localizar: *(uilla) adennana > Adana. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 59 https://doi.org/10.1387/asju.23417 Hay otros nombres que podrían haber originado Adana como Adius (del., 223; sol & sal., 7) y Addius (sol. & sal., 7): *(uilla) Ad(d)iana > Adana con reducción del grupo -ia, fenómeno, como vamos a ver, bastante habitual. aguillo (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Agellu, 1025 (La Reja). Puede proceder el topónimo, como explican Caro Baroja (1980: 189) y salaberri, p. 53, de agellu(m) ‘campo pequeño’, diminutivo de ager. Pero también hay que tener en cuenta una larga lista de antropónimos que podrían explicar el topónimo (sol. & sal., 9): Agelaeus, Ageleius, Ageleus, Agelleius, Agellius, Agileius (tambien en del., 224), Agilius, Agilleius, Agillus, p. ej.: *(fundu[m]) Agelliu(m) > Agellu > Aguillo, donde solamente se utiliza, como veremos en otros casos, el nombre del propietario en acusativo, convertido en caso universal. alda (Harana /Valle de Arana) 1.ª doc.: Alda, 1203. salaberri, p. 63, cita varios términos eusquéricos, alde, aldai, aldabe, aldapa, malda, que pudieran estar relacionados con el topónimo, pero no acepta ninguno. siguiendo la línea antroponímica, se encuentra documentado el nombre personal Aldius (sol. & sal., 11), que habría podido entrar en la fórmula *(uilla) Aldia > Alda, con caída de la -i-, fenómeno nada raro, como se puede observar en el caso de Gazeo, que deriva de Gazeio o en el de Guinea, que procede de Kineia. sin embargo, en el caso de Aldia, la pérdida de la -inos parece más difícil. Más sencilla sería la solución con un no documentado *Aldus, bien que tengamos el germánico Aldous, en italiano Aldo. alegría-dulantzi 1.ª doc.: Dullanzi, 1025 (La Reja); en 1295 Dulance. Están documentados los nombres personales Tullianus (sol. & sal., 192) y Tullonius (ibid.), éste último idéntico al del nombre de una divinidad que se halla en una inscripción descubierta en Alegría-dulantzi, localidad que, por otra parte, sería la Tullonio que transmiten Ptolomeo y el Itinerario de Antonino. de ahí que la tendencia natural sea la de ligar etimológicamente Tullonio y Dulantzi, pero cuesta explicar el paso de -o- > -ay la desinencia -zi / -tzi. A no ser que se hubiera creado a partir de Tullonius o de Tullianus el nombre *Tullantia, que hubiera pasado a *Dullanci(a) > Dulanzi. salaberri, p. 159, estima que se trata del genitivo de un nombre personal, esto es, *Tullantius, pero dice que lo más parecido que encuentra es Turantius. También está registrado el nombre de varón Dullanius (sol. & sal., 70), que con el sufijo -icus, en genitivo, es decir, -ici, podría formar esta secuencia: *(uilla) Dullan(i)ci > Dullanzi > Dulanci / Dulantzi. El problema es que el elemento final -ici suele convertirse en -iz en romance, evolución no consumada en este caso. no obstante, es nuestra primera opción. Es más, creemos que el nombre original pudo haber sido el hidrónimo galorromano Duranius (del., 247) + -ici, esto es, Duranci, luego Dulanci, habiendo pasado la -ra -len romance. Duranius se documenta en Aquitania. 60 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 En Alegría-dulantzi se han hallado restos de la basílica cristiana de san Martín, de mediados del siglo vi (Loza et al. 2016), y en ella cucharas para la liturgia, apareciendo en una de ellas el nombre Agreci, genit. de Agr(o)ecius (Velázquez et al. 2017). En el interior de la basílica y en el exterior junto al baptisterio se han encontrado enterramientos de individuos inhumados según costumbres mortuorias procedentes de zonas norpirenaicas, lo que puede relacionarse con la existencia de la cercana necrópolis de Aldaieta. El testimonio del topónimo de 1295, Dulance, recuerda el nombre del río galo Druentia, en la actualidad Durance, lo que lleva a pensar que quizá fue este hidrónimo el que dio nombre a la localidad. Por Alegría-dulantzi discurre un pequeño río, del mismo nombre, que va a dar en el Zadorra. aloria (Amurrio) 1.ª doc.: Aloria, 1257. se encuentran documentados los nombres personales Alurius (sol. & sal., 13) y Allurius (del., 225), que pudieran haber entrado en la formación latina del topónimo en evolución vasca o romance: *(uilla) Alluri(an)a > Aloria. amárita (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Hamarita, 1025; Amarieta, 1305. A nuestro parecer, el topónimo se puede explicar a través de la vía antroponímica. salaberri, p. 65, piensa inicialmente en el nombre de persona Amerite (sol. & sal., 14) + -ana: *(uilla) Ameritana > Hamarita > Amarita, proponiendo también el nombre Ammarus, quizás documentado en salvatierra / Agurain en un epígrafe perdido: Segontius Ammari f(ilius), lo que daría un alto grado de fiabilidad a la hipótesis (si bien algunos interpretan Iammari, Tammari, o incluso Ianuari; cfr.Albertos 1970; Echevarría 1989: 147). nosotros creemos que la formación del topónimo se puede producir con el nombre personal Ammarus o Ammarius (sol. & sal., 14), más el sufijo -eta, es decir, Amarieta, presente en el segundo testimonio del término, luego Amarita. Pero atendiendo a la aspiración, que posiblemente advierte de la pérdida de un elemento inicial, también habría que pensar, en los nombres Cam(m)arus y Cammarius (sol. & sal., 43 y 307): *Cammarieta > Hamarita y Amarieta > Amarita. Ejemplos de la pérdida de la oclusiva cen inicial lo tenemos en el sust. latino cauea, que pasa en euskera en algunas zonas a (h)abia o los sust. kamaña y kamarra que en guip. se pronuncian amaña ‘cama de pastores’ y amarra ‘cangrejo’ (FHV, 251-252). En cuanto a la reducción de -ieta en -ita, un ejemplo se nos presenta en el apellido *Garaieta, que se ha convertido en Garaita y en Garita (Mitxelena 1973: 264). salaberri, p. 73, cita el topónimo alavés Anúcita, derivado de los atestiguados Anuzquita (1025, La Reja), Anunceta (1168-1204), Anuncieta (1254). amurrio 1.ª doc.: Amurrio, 1085. Como ya dijimos en un artículo anterior (Yarza 2015: 352), en nuestra opinión Amurrio deriva de los muy documentados antropónimos Mamurra o Mamurrius con la adición del sufijo de propiedad -anum: *(fundu[m]) (M)amurria(n)u(m) > *Amurriao > Amurrio, con pérdida de la Minicial por disimi- noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 61 https://doi.org/10.1387/asju.23417 lación consonántica, cuya explicación ofrecemos ampliamente en nuestro citado artículo (2015: 351-352). En La Rioja, cerca de Cihuri, comarca de Haro, se encuentra el topónimo Murrihuri (Cartulario de san Millán 421, 1075) y en ubicación imprecisa Amurrihuri (Cartulario de san Millán 101, 989 (cfr. Peterson 2010). Ambos topónimos parecen significar ‘villa de (M)amurrius’. anda (Kuartango) 1.ª doc.: Anda, 1257. salaberri, p. 67, acude a un desconocido *Antus, variante del documentado Antius, más el suf. -ana. nosotros nos servimos del nombre Andus (del., 226) + -ana > *(uilla) And(an)a > Anda. El nombre está atestiguado en novempopulania y Aquitania. andoin (Asparrena) 1.ª doc.: Anduiahin, 1025 (La Reja); Andoyn, c. 1275; Andoin, 1373. según propusimos en un artículo anterior (2015: 358), el topónimo podría derivar de Antonius + el sufijo -anus, en genitivo -ani > -ain: *(uilla) Antoniani > Anduiahin > *Andoain > Andoin. El cierre de -oen -u-, escribe Mitxelena (FHV, 54), se da principalmente ante n, aunque la similitud fonética entre las dos vocales hace que luego -use abra en -o-. La aspiración presente en el primer testimonio, si es fonética, podría reflejar la caída de la segunda nasal, sin reflejarse la caída de la primera. La caída de la segunda -ase observa en otros topónimos como los navarros Barbariain > Barbarin y Luquiain > Luquin. andollu (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Andollo, 1593. Albertos (1970: 207) estima que es una deformación de Antonius o que deriva de Antullus. Este nombre está bien documentado, en del., 227 (cinco veces) y sol. & sal., 293, y en evolución eusquérica pudiera haber dado Antullu(m) > Andollu. Pero existe una dificultad y es que en euskera el grupo -lllatino se convierte normalmente en -l-, p. ej. castellu(m) > gaztelu. salaberri, p. 71, propone, a partir de Antonius, la formación siguiente: *Antoninu > *Antoli(n)u > *Andoliu > Andollu. añastro (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Angastro, 1082. Topónimo difícil de interpretar. quizá Añtenga que ver con agnus, -a ‘cordero’ y -astro pudiera representar el sufijo en género neutro del latín tardío -ast(e)rium, masculino -aster, -tri (patraster ‘padrastro’), femenino -astra, -ae (matrastra), ‘lugar de’, por lo que el término vendría a significar ‘sitio pequeño de corderos’, ‘pequeño establo de corderos’, sin haber adoptado el sentido despectivo actual, sino tan solo el diminutivo. La composición recuerda a monasterium ‘sitio de monjes’, vocablo tomado del griego en el siglo iv. Muy cerca se encuentra Estavillo, que Mitxelena (1984: 286) interpreta como ‘pequeño establo’. 68 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 ayala / aiara 1.ª doc.: Aiala, 934. se registra el nombre Agellius (sol. & sal., 9), que podría entrar en la fórmula de evolución romance: *(uilla) Agellia > *Agella > *Aiela > Aiala, con caída de la fricativa y asimilación vocálica. Un nombre que se encuentra en séneca, Ep. 86, 21 y Plinio 14, 19 es Aegialus, que podría formar esta secuencia: *(uilla) Aegiala > *Egiala > *Eiala > Aiala, también con asimilación vocálica. salaberri, p. 57, por una parte, propone igualmente tal nombre y, por otra, estima que el nombre del despoblado podría contar «con posible etimología ai ‘cuesta’, ‘pendiente’ y alha ‘alhagu nea’, ‘pastizal’, que no se puede proponer, sin embargo, para el nombre del valle de Ayala, en euskera Aiara, con paso l lene > r [R] en posición intervocálica». En del., 258 se documenta el antropónimo galorromano Maialla, que, con pérdida de la labial inicial, fenómeno nada extraño al euskera, se correspondería perfectamente con el topónimo (véase el caso de la muy cercana Amurrio, que deriva, a nuestro juicio, de Mamurra o Mamurrius en completa coincidencia; en Vizcaya Arakaldo parece provenir claramente de Barakaldo; en Allin, navarra, se encuentra el concejo de Amillano, que, según Mitxelena, podría proceder de Mamilianus; cfr. salaberri 2011a: 139). Hay otro Ayala en Álava, concretamente un despoblado perteneciente al concejo de Alegría / dulantzi, zona en la que se documentan varios topónimos, que, a nuestro parecer, son de origen galo. azazeta / azáceta (Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Azazaheta, 1025 (La Reja). En 1282 se documenta Johan Martinez de Assatçeta (salaberri, p. 116). salaberri, p. 117, no parece muy partidario, pero tampoco contrario, de la posibilidad de que el topónimo derive del nombre vasco aza ‘berza’ y de los sufijos, abundancial y locativo, -(t)zay -eta, es decir, ‘sitio de berzas’, según Manterola (2015). Por nuestra parte, creeemos que la primera parte aza puede proceder del nombre común latino fascis / fascia > haza ‘haz, porción atada de leña u otros vegetales; porción de tierra labrantía’, que, según recogen Corominas-Pascual (dCECH, 3, 328b), es faza en el año 800 y en los siglos x-xii, junto a las variantes fa(s)ca, fassa (véase el segundo testimonio del topónimo, Assatçeta) y, en Aragón, faxa. El segundo za podría ser, en efecto, el abundancial vasco, por lo que Azazaheta vendría a significar ‘sitio de tierras de labranza’ y la aspiración solo señalaría la separación entre la primera parte del topónimo y el suf. -eta. El segundo za también podría derivar del suf. latino -cia o -tia, es decir, (uilla) *(h)azacia > azaza o constituir simplemente un sustantivo como *fazatia > azaza ‘lugar propio de leña o de tierras de labranza’. En la entrada del lema Maeztu, localidad vecina, proponemos que este topónimo deriva de paganicetum ‘sitio de fincas rústicas’. En dCECH, 4, 539b, documentan ya en 973 el vocablo pieza ‘heredad’, derivado del céltico *pettia. En el Madoz (1846-1850: III, 205) se dice que en Azazeta se cultivaban cereales, sobre todo trigo, y que se vendía y se llevaba leña a Vitoria. En navarra se encuentra Azuelo, diminutivo, en nuestra opinión, de aza. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 69 https://doi.org/10.1387/asju.23417 azilu (Iruraitz-Gauna) 1.ª doc.: Acilu, 1257. En 1275, Acillu. salaberri, p. 117, interpreta que el topónimo deriva del nombre Acilius + el sufijo -inus, formación igual a la de An dollu. sin embargo, siguiendo una evolución romance, en absoluto descartable, tendríamos los nombres de persona documentados Acilius / Acillius (sol. & sal., 5; del. 223), que explicarían de modo más fácil el topónimo: *(fundu[m]) Aci li(an)um > Aciliu(m) > Acilu / Acillu. barajuen (Aramaio) 1.ª doc.: Barajoen, 1390. En dCECH, 1, 497a, registran lo siguiente: «barajón ‘raqueta para andar por la nieve’ alav., santand., ast., leon., probablemente de *varalionem, derivado de *varale ‘varal’ y éste del lat. vara ‘vara. 1.ª doc.: baraliones en bajo latín español, 1236». El paso de barajón ‘lugar de varas’ a Barajuén en romance no parece nada raro. baroja (Peñacerrada-Urizaharra) 1.ª doc.: Barolha, 1025 (La Reja). Mitxelena (1973: 484) dice que el final -olha corresponde a ola ‘cabaña’, como en otros topónimos de La Reja, Harriolha, Mendiolha, Zuazulha. La diferencia entre el primero y los otros es que éstos tienen su significado claro (Baroja, no) y en ninguno de los tres la grafía lh ha evolucionado a j. Mitxelena (TAV, 30) dice al respecto: «A pesar de que el continuador normal de ll (lh) ha sido ll palatal en territorio románico (Olhabarri, mod. Ollabarre), alguna vez sonidos así escritos han llegado más tarde al resultado prepalatal propio del castellano: Barolha, mod. Baroja (en 1257 Varoiia), Suvillana, Urvillana, mod. Subijana, Ormijana (en 1257 Subiiana, Formiiana)», pero el insigne investigador no ofrece explicación para el topónimo. En nuestra opinión, aceptando que el elemento final es ola, se podría pensar que el primero corresponde a un antropónimo clásico, Varus, en secuencia romance: *Varola > Varolha > Varoiia > Varoxa > Baroja, esto es, ‘cabaña, lugar, terreno, finca de Varo’. También podría proceder del nombre personal Marullius (sol. & sal., 113; del., 260) o Marullus (sol. & sal., 359) en una secuencia como la anterior a partir de *(uilla) Marullana. La conversión de ola en olla la explica Mitxelena (1973: 596) en el lema Zabala / Zaballa: «no tiene pues nada de particular que esta -llen zona de habla romance haya evolucionado de igual manera que la de origen latino: lat. castellum, vasc. gaztelu, cast. castiello, castillo». barrio (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Varrio (915). En castellano la 1.ª aparición de Barrio se produce en 949. En dCECH, 1, 527a se nos dice: «del árabe barr ‘afueras (de una ciudad)’ [...] Además hallamos muchas veces uarrio en doc. de 1030, referente a Aranda de duero». sa laberri, p. 123, cree sin vacilación que el topónimo alavés se refiere a ese mismo vocablo. 70 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 nosotros, sin descartar tal hipótesis, estimamos que la formación del término ha podido darse a partir de un antropónimo, ya que están registrados Varrius (sol. & sal., 198) y Barrius (del., 232): *(fundu[m]) Varri(an)u(m) > Varrio. barriobusto / gorrebusto (oyón) 1.ª doc.: Gorribusto, 1196; Barriobusto, 1613-1614. A nuestro parecer, el primer elemento corresponde al genit. del nombre personal Corrius (sol. & sal., 61) y el segundo al sust. busto ‘prado’ (véase la entrada Busto). Por tanto, el significado sería ‘terreno, prado de Corrius’. La sonorización inicial de cen romance cuenta con numerosos ejemplos: camba > gamba; cattus > gato; crassus > graso, etc. La evolución posterior del topónimo es debida al habla popular. salaberri, p. 123, estima que Gorri es el adjetivo vasco ‘rojo, pelirrojo’, convertido en nombre propio, por lo que el término significaría ‘busto del Royo’. El orden de los elementos del topónimo es, en efecto, propio del euskera, pero también del latín, como se puede comprobar en Berantevilla. barrón (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Barfone (978); Barhoa, 1025 (La Reja); Barron, 1257. Pudiera pensarse que el topónimo deriva del nombre personal Barbo, -onis (sol. & sal., 301) y que posteriormente la oclusiva -bpasó a fricativa y desapareció. Pero no parece que haya muchos ejemplos de esta evolución. Por tanto, habrá que considerar que el nombre de la localidad era *Barfo, -onis, como *Pipafo, -onis > Pipaón, que veremos luego, y que, como dice salaberri, p. 124, la vibrante seguida de la aspiración se convirtió en doble. después vino la actual denominación a través del acusat.: *Barfone(m) > Barfon(e) > Barhon > Barrón. La existencia documentada entre 11681204, como nos hace saber salaberri, del término Barrhones en la misma zona, hoy en día Barrones, no hace sino reforzar lo dicho. bellojín (Villamaderne, Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Villausi, 1156. En 1188, Villa Oxim; en 1239, Villoxin. salaberri, p. 128, estima que el topónimo contiene los elementos uilla y el antropónimo Usinius (sol. & sal., 232) en genit.: *uilla Usini > Villausi(n) > Villa Oxim > Villoxin > Bellojin. Por nuestra parte, proponemos también el antropónimo Aussinus (del., 231): *uilla Aussini > Villaus(s)i(n) > Villa Osín, etc. berganzo (Zambrana) 1.ª doc.: Verganzo, 1081. La profesora Albertos explicó hace años (1970: 187) que es un topónimo de la raíz céltica briga ‘plaza fuerte’. de esta manera, remontaría a *Brigantiu(m) > *Birganzo > Berganzo. Brigantium está recogido en del., 235, repertorio de nombres galorromanos, junto a Briga, Brigantes, Brigantia, Briganticus y Brigantikos. En sol. & sal., sin embargo, no se encuentra ninguno de estos nombres. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 71 https://doi.org/10.1387/asju.23417 bergonda / bergüenda (Lantarón) 1.ª doc.: Bergonda, 997. En 1016, Vergonda. no creemos que este topónimo, a pesar de su parecido, tenga que ver con el anterior, tal como estima Albertos (2004: 272). En nuestra opinión, el término tiene que ver o bien con el adjetivo uerecundus, -a, -um ‘venerable’, ‘respetable’, etc., o con los antropónimos derivados de él, Verecundus (sol. & sal., 420; del., 284, aquí cuatro veces citado) y Verecunda (del., 284), más el suf. -ana. La evolución habría sido: *(uilla) Verecund(an)a > *Vercunda > Vergonda / Bergonda. bernedo 1.ª doc.: Vernedo, 1229. delamarre (2003: 314-315) advierte que en galo se encuentra uerneton, que habría dado lugar a Vernedo. En el glosario du Cange (s.v. vernetum) se repiten los ejemplos con presencia de los ya latinizados Vernetum y Vernedum. En Inglaterra, en el trayecto de Londres a Lincoln, se encuentra la ciudad de Vernemetum, presente en el Itinerario de Antonino (s. iii). El poeta Venancio Fortunato (s. vi) escribe (Carmina I, 9, 9-10): «nomine Vernemetis uoluit uocitare uetustas / quod quasi fanum ingens Gallica lingua refert» (‘Con el nombre de Vernemetes quiso designar la antigüedad lo que la lengua gálica denomina lugar sagrado enorme’). según se lee en du Cange (s.v. appendaria), en el archivo del priorato benedictino de Paredo en la zona de Autun (Francia) se recoge este texto (no se da el año): «ipsaque appendentia uocatur Vernedum Gundaldi» (‘y esa mansión se llama Vernedum de Gundaldo’). Por tanto, nuestro topónimo podría tener un origen galo. betoño (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Betoniu, 1025 (La Reja). Parece derivar del antropónimo Bettonius (sol. & sal., 34; del., 233), al que salaberri, p. 135, añade el suf. -anu(m): *(fundu[m]) Bet(t)onia(n)u(m) > *Betoni(a)u > Betoniu > Betoño. Pudiera proceder igualmente de los nombres personales Vettonius (sol. & sal., 206) y Vettonianus (sol. & sal., 421; del., 284), relacionados seguramente con el gentilicio de la tribu hispana de los Vettones. bikuña (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Pingunna, 1025 (La Reja). En 1156, Bicunia. salaberri, p. 136, estima que el topónimo deriva del antropónimo Pincius en la evolución: *(uilla) pinciuna > *Pinkuña > Pinguña; más tarde habría perdido, por disimilación de nasales, la primera de ellas. En un artículo anterior (Yarza 2015: 375) dijimos que podría ser Viconius (sol. & sal., 207) o Vecconius (del., 283) el nombre que da origen al topónimo, pero quedaría sin explicar la nasal del grupo Pin-, por lo que parecería preferible la interpretación de salaberri. sin embargo, en ella tampoco queda clara la composición de Pinciuna, al no explicársenos el elemento final. Por último, repasando en los repertorios onomásticos, en del., 285 hemos hallado el antropónimo Vinconia y en sol. & sal., 208 Vinconius, que esclarecen de- 72 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 finitivamente, a nuestro juicio, la cuestión mediante la conocida fórmula: *(uilla) Vinconia o Vinconi(an)a > Pinguña > Bicunia > Vicuña. se trata de un topónimo más de resonancias galogermánicas situado en la ruta Astorga-Burdeos. bóveda (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Uouada, 1063. En 1185, bóveda. En 1214, bobada. Aunque no está atestiguado el vocablo latino bouata (del latín bos, bouis) ‘lugar donde pacen los bueyes’, que podría ser el origen de Uouada, como quieren Ranz y López de los Mozos (2002: 67) y más tarde salaberri, p. 142, tal vocablo no sería imposible, bien que debiera llevar acentuación esdrújula y su significado pudiera ser también, a partir de *uilla bouata, ‘granja llena de bueyes’. El paso de Bóvada a Bóveda como denominación del pueblo vendría dado, según dice salaberri, por la existencia del nombre común bóveda. Por nuestra parte, estimamos que el topónimo proviene del sustantivo romance poveda o pobeda ‘sitio de povos o pobos, chopos’, ‘chopera’, con sonorización de la labial inicial y traslado del acento a la sílaba inicial, por influencia, quizá, de bóveda. Hay alguna localidad con este nombre, p. ej. La Póveda de soria, que lleva o ha llevado oficialmente acentuación esdrújula. En Álava, no lejos de Bóveda, tenemos Pobes, que pudiera tener que ver también con povos / pobos. bujanda (Campezo / Kanpezu) 1.ª doc.: Busçanda, 1071. Podría constar del sustantivo buxus / buxum ‘boj’ a través del adjetivo buxans, buxantis, cuyo acusativo clásico buxante(m), habría pasado al ser utilizado con un sustantivo femenino a buxanta: *(terra, uilla) buxanta > Bujanda. Habría asimismo que tener en cuenta la posibilidad de la composición *(loca) buxantia ‘lugares de boj’ > buxant(e)a > Bujanda o, con el mismo resultado, el paso de buxans, -ntis a buxanteus, -a. o bien, simplemente, se trata del nombre del arbusto buxus y un sufijo -anda presente en romance (Aranda, Miranda, los más conocidos), que habría pasado a otros topónimos como buxanda ‘bosque de boj’, quizá en este caso una variante del topónimo vecino Musitu (véase esta entrada), esto es, buxitu ‘bojedal’. La -utambién se mantiene a veces en romance, como se observa en el topónimo Bujedo ‘bojedal’ en Burgos. busto (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Bustia, 1025 (La Reja). En 1257, Busto. En 1415, Bustu. El cambio en el topónimo de la primera aparición a la segunda es tan considerable que ha desconcertado a numerosos especialistas, según escribe salaberri, pp. 145-146. La mayoría se centran en Busto, que algunos definen como ‘lugar quemado’ relacionado con combustum (Ernout-Meillet [1994: 79]). otros a partir de esta interpretación le otorgan el nombre de ‘prado, pastizal’, extendido por toda la península ibérica. González de Viñaspre y Uribarrena (2012: 430), sin embargo, afirman que Bustia no se corresponde con Busto, sino con un despoblado al sureste de Imiruri, hoy llamado Bostuya. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 73 https://doi.org/10.1387/asju.23417 A nosotros no nos parece descabellado que el primer nombre del topónimo fuera Bustia, que, como el vasco busti(a), habría derivado de mustidus o musteus ‘mojado, húmedo, rico en mosto, en agua’: *(uilla) mustida o mustea > Bustia, luego desplazado por Busto / Bustu, más familiares para un castellanohablante. caicedo de yuso (Lantarón) / caicedo sopeña (Ribera Alta) 1.ª doc.: Cassizedo para el primero y Cassicedo para el segundo, registrados ambos en 1025 (La Reja). La interpretación que propone Caro Baroja (1980: 197) haciendo derivar el topónimo del nombre de planta cas(s)ia + -etum, parece la adecuada, pero queda sin explicar la segunda -c-. Mitxelena (TAV, 30) compara el término con el burgalés Quecedo, pero, a lo que parece, tal topónimo deriva del latín quercus + -etum > quercetum ‘encinar’ > Quecedo, que lleva la -cde origen. quizá incorporara la -cpor influencia de topónimos como éste y otros, Acedo, Alcedo, Carcedo, Salcedo... de otro modo, podríamos recurrir al antropónimo Cassicus (sol. & sal., 311; del., 238) + el sufijo -etum: *(fundu[m]) Cassicetu(m) > Cassicedo > Caicedo, aunque ya sabemos que este sufijo no es frecuente con nombres personales. Este último nombre nos lleva a pensar en la etimología del sust. romance casco, que en dCECH, 1, 907ab, ocupa una larga explicación con muchas dudas, en la que incluso se cita el nombre propio céltico Casicos. Viene esto a cuento de que casco en latín clásico era cassis, -idis o cassida, -ae, que en el siglo xix se incorporó al diccionario de la lengua castellana como casis con el significado de ‘grosellero’ (dCECH, 1, 909b) y de que en Álava, solo en ella, nos dicen los mismos autores, dCECH, 1, 907b, tenemos: «Cascalleja ‘grosella silvestre’, alav., por calco del lat. botánico cassis ‘planta parecida al grosellero, pero de fruto negro’, propiamente ‘casco’». nuestro topónimo Cassizedo podría estar formado con cassis, -idis ‘casco’ más el sufijo -etum, esto es, *cassidietu(m) > Cassizedo «sitio de cascos, de grosellas», siendo bien conocido que en latín tardío el grupo di suele derivar en z: diaconus > zaconus; diabolus > zabolus; hodie > hoze. Pero la presencia de -ien el grupo -dien su unión con -eta no se justifica. Por todo ello pensamos que casco proviene de un no atestiguado *cassicum ‘casco’, que habría formado con -etum el topónimo: *(fundu[m]) cassicetum > Cassicedo. campezo / kanpezu 1.ª doc.: Sancta Cruz de Campeço, 1256. La situación es similar a la del topónimo anterior: Campezo parece estar relacionado enteramente con campus, pero no se ve claramente su formación, que exige un *campitium que no está documentado. salaberri, p. 148, cita los topónimos asturianos Campizu y El Campizu, recogidos por García Arias (2005: 675). cárcamo (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Carcamu, 1025 (La Reja). Creemos que el topónimo puede componerse de carcay -amu. Carca estaría relacionado con el nombre del pueblo navarro 74 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 de Cárcar, que, según Mitxelena (1969: 23), derivaría del lat. carcer, en época imperial c arcar ‘cárcel’, como si la localidad estuviera en un lugar encajonado. salaberri se opone a esta interpretación: «Esto se compadece mal con el Carcaras de la documentación, e igualmente con la situación geográfica de la localidad, situada en un altozano junto al río Ega». La primera documentación, en efecto, del pueblo navarro es Carcaras, 1061, Carcar en 1280. nosotros creemos que Carcaras deriva de calcarius ‘de cal, calizo’, a través de la composición *(terras) calcar(i)as > Carcaras, pues Cárcar se levanta sobre una roca de alabastro, que es una variedad de carbonato de calcio o de piedra de yeso, es decir sulfato cálcico. La parte inicial del topónimo alavés, esto es, Carca tendría el mismo origen que el navarro, es decir, calcarius, ‘sitio calcáreo’, y ello se justifica viendo las numerosas cavernas existentes en la localidad, que, habitualmente, están formadas de roca caliza. En cuanto al segundo elemento del topónimo, -mo o -amo, sería un suf. celta, indoeuropeo en cualquier caso, atestiguado en vocablos como páramo ‘campo desierto’; si asumimos que este elemento significaría algo así como ‘campo, terreno’, Cárcamo podría analizarse como ‘terreno calcáreo’. Cerca se halla la antigua localidad de nombre celta Uxama Barca y quizá también se encontrara en Álava la población, de nombre igualmente celta, Segontia Paramica (Ptol. 2, 6, 49 y 2, 6, 65). El suf. celta -amo, según los especialistas, es un superlativo, pero igualmente podría constituir, como hemos dicho, la desinencia de sustantivos indicadores de las características de un lugar, esto es, ‘sitio de ...’. En este caso podría referirse igualmente al conjunto de bosques de carrascas, vocablo prerromano, que rodean la población. cicujano / zekuiano (Laminoria, Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Cekungau, 1025 (La Reja); Cecujano, 1426; Zicujano, Cicujano, 1456. En nuestra opinión, son válidos tanto Secundianus, propuesto por Albertos (1970: 208), aceptado por Mitxelena (1972: 21), como Sec(c)onius planteado por salaberri, p. 374, quien ofrece esta evolución en versión vasca: *(fundu[m]) Seconianu(m) > *Zekoñanu > *Zekoñau, y ésta en romance: *Seconianu(m) > *Cecuñano > *Cecullano > *Cecuiiano > *Cecuxano > Cecujano, como sucede en el paso de Apiñaniz a Apellaniz. comvnión / komunioi (Lantarón) 1.ª doc.: Comunione, 822. En 1025, en la Reja, Konmungoni. Como recoge salaberri, p. 151, Caro Baroja (1980: 255) consideraba difícil saber a qué tipo de comunión se refiere el topónimo, aunque creía que estaba relacionado con la existencia de algún lugar fortificado, es decir, acudía, según creemos, al verbo communio, que significa ‘fortificar’. sin embargo, communio, -onis viene de communis ‘común’ significando ‘comunicación’, ‘participación mutua’, ‘comunidad’, éste último uno de los significados que le otorga Cicerón (Leg. 1, 23; Tusc. 5, 5), que vendría bien para entender el nombre de la localidad a partir del acusativo, caso universal en la época: *Communione(m) > Comunione > Communioni > Comunión, es decir, agrupación, comunidad de personas, esto es, ayuntamiento, lo que hoy en día es de su zona. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 75 https://doi.org/10.1387/asju.23417 salaberri acude a la línea antroponímica y cree que el término deriva del nombre de varón, suponemos, Communio (sol. & sal., 316), de cuyo genitivo, -onis, en lat. clásico, -oni en esa época, según estima el investigador navarro, provendría el topónimo: «*(uilla) Communioni ‘la propiedad del llamado Communio’ > Conmuñoni > Comuñone > Comuñón > Comunión (por identificación con el nombre común ‘comunión’)». En nuestra opinión, esta interpretación morfológica, como ya explicamos, en el caso de Armiñón, es muy difícil de aceptar, aunque pudiera ser Communio, en efecto, un nombre de persona y haber dado nombre a la localidad, pero creemos que Comunione y Konmungoni es lo mismo, es decir, la e final átona pasó a i, como ocurre en ocasiones en castellano. Por otra parte, la -e del ablativo en sustantivos de la 3.ª se confunde con -i en numerosos casos en los textos latinos del siglo xi, p. ej. igni, dat. o ablat. En cualquier caso, no se cumpliría la secuencia evolutiva que salaberri señala para el grupo, que hubiera debido ser Comunioni (variante del genit. clásico) > Comunione > Comunión, sino que adopta la dirección contraria en sus testimonios en el único caso en el que se registraría la presunta -i de genitivo. corro (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Corro, 1104-1106. salaberri, p. 152, cree que el término está relacionado con el romance corro ‘espacio circular’. Corominas-Pascual, dCECH, 2, 203b, dicen al respecto: «Expongamos la historia de corro. no conozco otro ej. arcaico que éste que aparece en un documento de Valpuesta, del año 975: ‘kassas cum solare, c orro, hera, orto vel exitos’ (RH VII, 355), donde parece significar ‘corral’». El enclave de Corro puede parecerse a un corro, ya que su espacio geográfico, acariciado por el sol, está limitado por cerros en la parte trasera y las montañas de Gobea por delante. crispijana / krispiñana (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Crispinana, 1257; Crispijana, 1295. salaberri, p. 232, cree que el topónimo está formado con el nombre personal Crispinius + el sufijo -ana: *(uilla) Crispiniana > Crispiñana. En una secuencia posterior tendríamos *(uilla) Crispiniana > *Crispilliana > *Crispiiana > *Crispixana > Crispijana. Está registrado el antropónimo Crispinillianus (sol. & sal., 320), que atendería, por separado, a ambas grafías. dallo (Barrundia) 1.ª doc.: Daylo, 1257. salaberri, p. 163, cree que en la base del topónimo se encuentra el nombre de varón Talius (sol. & sal., 316; del., 242, Tallius): *(fundu) talianu > Dallo. En del., 245 se encuentra el nombre Dallo, pero desconocemos su flexión. si hubiera sido Dallus, -i, la solución sería perfecta, pero si se trata de un sust. de la 3.ª, esto es, Dallo, -onis, la cosa se complica, ya que normalmente los topónimos no se forman con el nominat. del antropónimo, aunque hay excepciones. Ésta podría ser una de ellas. 76 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 delika (Amurrio) 1.ª doc.: Odelica, 1257. Tal como escribimos en un artículo anterior (2015: 362), el término podría proceder del antropónimo Odelius más el sufijo -ica: *(uilla) Odelica > Odelica, pero la grafía, como dicen algunos, debiera ser *Odellius, una variante, ya que de otra manera -lintervocálica se habría convertido en -ren territorio vascohablante. La situación se repite con el topónimo Zedelika, también de Amurrio, que salaberri (2011a: 159) explica a partir de *Sedillius, variante del documentado Sedilius. A no ser, decimos nosotros, que la evolución latinorromance, más antigua, se hubiera impuesto a la eusquérica en ambos casos, hecho nada raro en esa zona y en otras. En del., 266 se documenta, incompleto, Odely en sol. & sal., 130, igualmente incompleto, Odei-, quiza Odel-. dordóniz (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Dordoniz, 1105. salaberri, p. 157, cree que deriva del nombre medieval Dordonius + el sufijo -(i)(t)z, tras perder la desinencia latina -us. nosotros estimamos que Dordonius (con sufijo -onius, galo a nuestro juicio en muchos casos), nombre latino del río Dordogne, que ha dado nombre a la región, debe de ser antiguo y que alguien procedente de aquella zona añadió al nombre el sufijo latino de propiedad -ici: *(uilla) Dordonici > Dordoniz. doroño (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Doronio, 1085. En 1167-1172, Doronno. salaberri, p. 158, cree firmemente que en la base del topónimo se encuentra: «Tolonius, al parecer variante de Tullonio, antropónimo que encontramos en una inscripción de Alegría / dulantzi (Elorza 1967: 123), y el sufijo el adjetival -inu». Por nuestra parte, estimamos que el topónimo puede derivar, en evolución mucho más sencilla, del nombre de persona Duronius (sol. & sal., 71; del., 247): *(fundu[m]) Duroni(an)u(m) > *Duroñu > Doroño, con el mismo paso de -ua -oque se daría con Tullonius. ehari / ali (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Ehari, 1025 (La Reja); Ehaly, 1258. Tras una exhaustiva explicación de la historia del topónimo, salaberri, pp. 164-165, acepta para su composición el nombre Elanus que propone Elorza (1967: 34): *(uilla) Elani, que luego habría pasado a *Elahi y más tarde por metátesis a *Ehali y Ehari en euskera. En del., 248 se recogen los nombres Earos, atestiguado en Aquitania, cuyo genitivo habría sido Eari, pero no explicaría la aspiración, y Ebarus, cuyo genitivo en la fórmula *(uilla) Ebari podría haber dado lugar a Ehari con caída de la oclusiva sonora, propia de evolución romance. La presencia de -l-, en testimonio tardío, en lugar de -rsupone una variante que se puede explicar acudiendo a ejemplos romances como el de raro / ralo, del mismo origen latino ambos, esto es, rarus. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 77 https://doi.org/10.1387/asju.23417 elburgo / burgelu 1.ª doc.: Burgellu, 1025 (La Reja). En 1337, Elburgo. El topónimo inicial se forma con el nombre común del lat. tardío burgus ‘arrabal’, tomado del germánico burgs ‘ciudad pequeña’, como nos dicen en dCECH, 1, 700a, más el diminutivo latino -ellum. Más tarde, en romance fue abandonado el diminutivo y colocado delante el artículo castellano, manteniéndose el suf. -ellu > -elu en la forma eusquérica. elciego 1.ª doc.: El Ciego, 1067. Tenemos dos fórmulas, al menos, para explicar la formación del topónimo. La primera es la que propone Ciérbide (1999) a partir del adjetivo ilicinus (‘de encina’) + el sufijo -ecu(m), es decir, ‘encinar’: *Elicinecu > *Elciniego > Elciego. La segunda contempla la línea antroponímica a partir del nombre Elcius más el suf. -icus y es ofrecida por salaberri, p. 167: *(fundu) elcicu ‘la propiedad de Elcius’. nosotros preferimos esta segunda, porque los topónimos en -icu, -ica acompañan a nombres de persona. erbi (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Erbico, 864. son apropiadas las dos fórmulas (cfr. salaberri, p. 170), que ofrece F. Mugurutza (2013: 95-96), una basada en el nombre (H)erbius (quizá Eruius, sol. & sal., 74), la otra relacionada con el vocablo hierba, que nosotros queremos interpretar como *(fundu[m]) Eruicu(m) ‘propiedad de Ervius’ en el primer caso y *ferbicum ‘terreno con hierba’ en el segundo. se podría también pensar en el sustantivo eruum ‘yero’, planta leguminosa muy utilizada en la antigüedad: *(fundu[m]) eruicu(m) > Erbico. Pero, en nuestra opinión, sería preferible la línea antroponímica porque el sufijo -icus va unido más a nombres de persona que de plantas. En todo caso, la eliminación posterior del sufijo plantea la realidad de su origen. nosotros creemos que el nombre de la localidad pudo haber sido siempre Erbi, genitivo de Eruius: *(fundu[m]) Eruii > Erbi ‘finca de Eruius’, y -co sería el sufijo vasco de lugar: Erbico ‘la localidad de Erbi’, como Gasteizko (hiria). Ahora bien, sin añadir el sufijo vasco, el nombre permanece como Erbi. erentxun (Iruraitz-Gauna) 1.ª doc.: Hereinzguhin, 1025 (La Reja). En torno a 1275, Herenchun. Caro Baroja (1980: 184) creía que el topónimo podría ser eusquérico, Ereinzuagusia o Hereinznagusia. salaberri, sin embargo, p. 172, estima que el topónimo proviene del nombre de varón Ferentius, declinado por la tercera según los temas en nasal -o, -onis. La secuencia, a partir de ese nuevo genitivo, habría sido según el profesor navarro: *(uilla) Ferentioni > Herentxuin > Herentxun. nosotros no estamos de acuerdo con esta hipótesis y creemos que el topónimo está compuesto de un nombre personal con el sufijo -anus, en genit. 84 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 llense / grandfellense (hoy Moutier, en el cantón de Berna), que se compone de grandis y de uallis, como, seguramente, Grandíval. En otra línea, el nombre de la localidad pudiera deberse a dos sustantivos latinos, granum, -i ‘grano’ y uallis, -is ‘valle’, es decir, ‘grano, granero del valle’ o bien, glans, glandis o glando, -inis ‘bellota’ y uallis, -is ‘valle’: *Glandi(um) ualle(m) ‘valle de bellotas’ > Grandival. En la descripción de la localidad que hace Madoz (1846-1850: VIII, 574) se dice de Grandíval lo siguiente: «El terreno es de segunda y tercera calidad, comprendiendo un monte carrascal y el río Ayuda [...] Producciones: trigo, cebada, avena, mixtos». guillerna / gilierna (Zuia) 1.ª doc.: Guilierna, 1257. En nuestra opinión, deriva del antropónimo Celérinus (sol. & sal., 312) con moción de género femenino + el suf. -ana: *(uilla) Celer(i)n(an)a > *Guelerna > *Guilerna > Guilierna > Guillerna. gurendes (Gurendes-quejo, Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Grondes, 973; Gruendes, 1038-1054, Gurendez, 1146. Ruiz de Lóizaga (1994: 263) estima que el topónimo proviene del verbo latino grondare ‘caer agua’ y señala que gronda en lat. medieval quiere decir ‘arroyo’. nosotros hemos encontrado gronda, pero no grondare, en du Cange (s.v.) con el significado de ‘alero’, ‘canal’, como hoy en día en italiano: «gronda, vox Italica, sub grunda, pars prominens tectorum, qua aquæ a muro projiciuntur. Charta ann. 720. apud Murator. tom. 3. Antiq. Ital. med. ævi col. 1003». En este mismo idioma grondare significa ‘caer agua’, ‘chorrear’. Atraviesa Gurendes un afluente del Ebro, el río omecillo, que recibe en la misma población las aguas de un arroyo llamado Valdelagua, lo que quiere decir que Gurendes se encuentra en un valle abundante en agua y, por ello, verde. decimos esto porque eso mismo significa el sustantivo latino tardío gronna (Ernout-Meillet, 283; du Cange s.v.), ‘lugar palustre y herboso’, siendo escasa la diferencia fonética entre gronda y gronna. si tomamos gronda para la formación del topónimo, deberemos acudir al ablativo plural (locativo) del vocablo, esto, grondis, igual que tenemos aquis ‘sitio de aguas’; p. ej. cerca de nosotros se encuentra Dax, que deriva de d’aquis. después, grondis habría pasado a Grondes y más tarde a Gruendes, Gurendez y Gurendes. Tampoco se puede descartar que Grondes fuera el plural de gronda pronunciado por gentes repobladoras de la zona (véase Pobes). En del., 52, se encuentra el etnónimo Guruedenses localizado entre el Rin y el danubio. heredia (Barrundia) 1.ª doc.: Deredia, 1025 (La Reja). seguimos la interpretación de M. Gorrotxategi (2013: 238-239), según la cual el nombre del término deriva del antropónimo Teredius (sol. & sal., 183) + el sufijo de propiedad -anus: *(uilla) Terediana > Deredia > Heredia. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 85 https://doi.org/10.1387/asju.23417 hermua (Barrundia) 1.ª doc.: Ermua, 1025 (La Reja). seguimos a Mitxelena (1956: 170), que propuso para la composición del nombre el sustantivo grecolatino (h)eremus ‘desierto, yermo’, presente también en el vizcaíno Ermua, más el artículo vasco -a. igai (Ribera Baja / Erriberagoitia) doc.: Igahigi, 1025 (La Reja); Ygahi, 1194; Ygayegui, 1257; Higahegui, 1295; Ygai, 1537; Higai, 1551. El topónimo tiene, a nuestro juicio, al menos tres explicaciones: 1.ª. Es de raíz eusquérica, como cree Mitxelena (1973: 301), formado por los elementos ihi ‘junco’, -aga y -egi. 2.ª. Es de origen vascorromance: Iga vendría de fica ‘higos’, del sust. ficus convertido en neutro en latín tardío (dCECH, 2, 358-359), luego tomado como femen. sing. higa en cast., más el suf. vasco -egi, es decir, ‘sitio de higos’. 3.ª. Vista la zona en la que se encuentra el topónimo, su formación podría ser enteramente romance a partir del citado fica y de fici, genit. de ficus, que significa tanto ‘higo’ como ‘higuera’, es decir: *Fica fici > (h)igahigi ‘higos de higuera’, o «higos higos», con aspiración de las dos labiales (véase el testimonio de 1295) y sonorización de las velares sordas. Esta última sería, en todo caso, una formación toponímica nada frecuente, aunque hay un pueblo en Valencia que se llama Torres Torres. Al lado de Igai se encuentra el pueblo de Manzanos, también en plural, caso único en la Península. inoso (Urkabustaiz) 1.ª doc.: Inoso, apellido, 1547. Topónimo difícil de interpretar, proponemos que el término pueda proceder del adjetivo latino faenosus (Ernout-Meillet, p. 225) ‘lugar de heno’, del lat. faenum, en la secuencia: *(locu[m]) (f)aenosu(m) > *Enoso > Inoso. En castellano a partir del diminutivo faenuculum tenemos ‘hinojo’. ixona / hijona (Burgu) 1.ª doc.: Iscona, 1025 (La Reja); Exona, 1257. Creemos que es el mismo topónimo que registra del., 249 como Exona uicus ‘aldea Exona’, de origen galo (cfr. Yarza 2015: 371). En nanclares de Gamboa, muy cerca de Ixona, se halla, como hemos dicho, la necrópolis de Aldaieta, con elementos mortuorios y culturales transpirenaícos, de los ss. vi-viii. izoria (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Yçoria, 1454. salaberri, p. 224, propone con dudas *Titiolius, variante del documentado Titioleius, para la formación del topónimo. A nuestro parecer, podría derivar del nombre Missorius (sol. & sal., 120): *(uilla) (M)issoria > *Isoria > Izoria, en evolución vasca del término, con pérdida inicial de labial (véanse los casos de Amurrio y Arakaldo). También está registrado con interrogación Aesurius (sol. & sal., 8), que podría entrar en la secuencia: *(uilla) Aesuria(na) > *Esoria > Izoria, en evolución igualmente vasca del término. 86 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 jócano (Kuartango) 1.ª doc.: Jócano, 1257. El topónimo está compuesto de un nombre personal como Iocus (del., 253), Iucus o Iuccus (del., 254) + el sufijo de propiedad -anus: *(fundu[m]) Iuc(c)anu(m) > Jócano. junguitu / jungitu (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Jungitu, 1025 (La Reja); Junquito, 1135; Junguitu, 1295. Creemos con pocas dudas que se trata del sustantivo latino iuncetu(m) ‘juncal’, que ha evolucionado a Jungitu / Junguitu. no compartimos en este caso la opinión de salaberri, p. 227, quien propone que el topónimo deriva de un nombre personal (Iuncius, Iuncus) más el sufijo -itum, composición extraña, a nuestro juicio. nosotros estimamos que en el topónimo está el sufijo de lugar -etum, como en el caso de Musitu y Zurbitu, que veremos luego. El cierre de e en i se encuentra en los topónimos Irurita, Onraita, Faido, Zaida (Azaceta) o en los apellidos Arroita, Munita, Yurrita. En el caso de Irurita Mitxelena (1973: 335) cita Irureta e Irurita como derivados de irura ‘vega’ y en el Índice envía al lector al apartado 235, donde se encuentra el sufijo de lugar -eta, queriendo decir que la forma original se habría formado con irura + eta > Irureta, luego convertido en Irurita en el caso del topónimo navarro. katadiano (Anda, Kuartango) 1.ª doc.: Gatadiano, 1257; Catadiano, 1508. Topónimo transparente formado con el nombre propio Cattadius (sol. & sal., 50) + el sufijo -anus: *(fundu[m]) Cattadianu(m) > Gatadiano > Catadiano. korres (Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Corres, 1254. Creemos que el nombre del término deriva del nombre personal Corrius (sol. & sal., 61) más el sufijo -icus en genitivo: *(uilla) Corric(i) > *Corriz > *Correz > Corres. Cerca se encuentra la localidad de Markinez con parecida formación y evolución. kripan 1.ª doc.: Cripanes, 1088; Cripane, sin fecha; Cripan, 1183. seguimos a sa laberri, p. 231, en su desarrollo de la formación del topónimo, cuya base sería el nombre personal Cyprianus, propuesto por Knörr (1995: 218): *(uilla) Cipriani > *Cripiane > Cripane > Cripan / Kripan, con metátesis y pérdida, habitual, de -iy -e. La grafía Cripanes en la primera aparición del término sería debida, según salaberri, a la confusión entre el genitivo -i > -e de la 2.ª declinación y el de la 3.ª -is > -es, una peculiaridad más en la formación del topónimo, en romance Ciprián, Cibrián y Cebrián. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 87 https://doi.org/10.1387/asju.23417 Una composición menos complicada sería Ciprianus + el suf. en genit. -ici: *Ciprianici > *Cipraniz > *Cripanis > Cripanes > Cripán. El nombre Cyprianus, extrañamente, no se encuentra en los repertorios. sí se documenta Crispianus (sol. & sal., 320), que, con transformación del grupo -sc- (cfr. crescere > crecer; crecha o crencha por crespa, esto es, guedeja, dCECH, 240b-241a), podría ser el antropónimo original en la misma secuencia evolutiva: *(uilla) Crispianici > *Cripianiz > *Cripanez > Cripanes > Cripán. la puebla de arganzón 1.ª doc.: Sancta Maria de Foze de Arganzone, sin fecha; Arganzon, 1191. no nos sirven los conocidos nombres Arganthonius, mítico rey tartesio, ni Argentonius, del que deriva Argandoña. salaberri, p. 235, propone el no documentado *Argentio, cuyo genitivo en lat. tardío sería, en su opinión, Argentioni > Arganzón. nosotros proponemos *Argantio, -onis como nombre de ciudad, sin recurrir a la vía antroponímica, al no estar registrado como nombre personal: *Ar gantione(m) > Arganzone > Arganzón. En del., 228 y en los diccionarios de latín se recoge el topónimo celta Argantomagus ‘campo de plata’, que hoy en día es la ciudad de Argenton en el depart. del Indre. labraza (oyón) 1.ª doc.: Labraça, 1196. Creemos que proviene del artículo femenino más el sustantivo romance braza, sobre el cual nos dicen en dCECH, 1, 657a: «es el antiguo plural neutro bracchia de braccium, pues la braza era lo abarcado con los dos brazos extendidos». del mismo sustantivo latino viene abrazar y con ese sentido consideramos que se dio nombre al término, puesto que es una localidad abrazada, amurallada, con un casco urbano ovalado, que debió de contar con quince torres además del castillo. lacervilla (Berantevilla) 1.ª doc.: Leziri uilla, sin fecha; Lizereuilla, 1240; la çerbilla, 1440. El topónimo se formó o bien con el nombre Lecirius, como quiere salaberri, p. 237, Licerius, como proponemos nosotros: *Licerii uilla > Lacervilla, o Licirus, éste último presente en testimonios epigráficos de la zona (Licira en Egilatz, Ligirus en Belorado). lagrán 1.ª doc.: Lagral, 1164; la Grana, 1388; Lagrant, 1424; Lagran, 1519. salaberri, p. 239, cree que el topónimo podría estar formado con «un fitónimo que no reconocemos». Pudiera ser que esto fuera cierto, si tenemos en cuenta la existencia de los sustantivos lacca y laccar, nombres latinos de plantas no identificadas. El paso de laccar a lagral no parece complicado. ni tampoco el de lagar > lagral, siendo una localidad muy cercana a la zona de vino. 88 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 El término podría haber sido también formado con el adjetivo latino tardío agralis ‘agrario’, ‘de campo’: *(fundu[m]) agrale(m) > *agral > *el agral > Lagral, con el artículo romance al inicio. La actual grafía Lagrán evidentemente se debería al habla popular considerando la gran(de) a su localidad. lalastra (Valderejo, Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Lalastra, 1175. Varios especialistas (cfr. salaberri, p. 240) coinciden en el significado del topónimo, esto es, ‘suelo de piedras no gruesas o piezas de ese mismo suelo’. El término no aparece en los diccionarios de latín, ya que se da a conocer en la Edad Media. En du Cange (s.v. lastra) se recoge esta definición: «Vox Italica. Tabula lapidea uel bractea tenuis, quo modo secari solent marmora ad parietes inducendos» (‘Voz itálica. Tabla de piedra o bien lámina, tal como suelen cortarse los mármoles para cubrir las paredes’). ofrece el siguiente testimonio (Translatio S. Prosperi, t. 5, Iunii, p. 59): «Post illam quoque particulam, sicut pauimentum fuisset, lapidea Lastra continebatur, in qua crux in ipso lapide manebat» (‘después de aquella pequeña parte, como si hubiera sido un pavimento, se contenía lastra de piedra, en la que la cruz permanecía en la misma piedra’). laminoria (Antiguo valle, hoy en día concejo de Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: el valle de Laminoria, 1456. Es un topónimo formado en época medieval, que consta del artículo castellano y del término latino, en última instancia de origen celta, minoria, -ae, mina en castellano, minière en francés, miniera en italiano. Junto a minoria hay otro término en latín medieval, minium, -ii, con el mismo significado de ‘mina’. Ambos vocablos se encuentran (cfr. du Cange s.v.) en dos textos de 1193, pertenecientes al testamento de Rogerio, vizconde de Beziers. En el primero se halla minium: «si quid defuerit, heres meus et gadiatores compleant illud de primis reditibus meis Miniorum Villae-Magnae, et de Bruna et de Arena et de Redes» (‘si faltara algo, mi heredero y los procuradores lo completen con mis primeros réditos de las minas de Villemagne y de Bruna y de Arena y de Redes’). En el segundo está minoria: «quicquid remanserit inde ad complendum persoluatur de Minoriis meis de Villa-magna, et de Brunna, et de Avena et de Teddes» (‘Lo que quedara para completar sea pagado con mis minas de Villemagne y de Brunna y de Avena y de Teddes’). Por tanto, La Minoria debió de surgir como uallis Minoria ‘el valle La mina’, más tarde La minoria > Laminoria. En la baja Edad Media hubo ferrería mayor y mucha actividad metalúrgica en Arraia y en la zona. La primera documentación del término es muy tardía, 1456. El vocablo minería es recogido por la Academia en el s. xix. langara gamboa (Arratzua-Ubarundia) 1.ª doc.: Langara et Moio, 1025 (La Reja). Como el de las localidades vecinas de Gebara y, seguramente, Etura, el nombre de lugar Langara parece ser también de raíz céltica (cfr. salaberri, p. 242). noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 89 https://doi.org/10.1387/asju.23417 En Ernout-Meillet, p. 340, se nos dice que langa, como langurus, significa ‘lagarto’, con cuya orina solidificada se decía que se formaba el ámbar llamado langurium, esto es, ‘ambar amarillo o succino’. Y finalizan diciendo que langa es una palabra extranjera, quizá céltica. no sabemos si el significado de Langara pudiera ser ‘tierra de lagartos o de ámbar’, pero tampoco sería muy extraño, al menos en su primera acepción. langarika (Iruraitz-Gauna) 1.ª doc.: Langarica, 1257. Parece evidente la relación de este topónimo con Langara más el sufijo -ica: Langarica, pero no creemos que entre en su formación un antropónimo indicándonos que es la villa de un propietario. En este caso, estimamos que con el sufijo -ica se quiere señalar la relación de Langarica con Langara como Asturica (Astorga) con los astures o Italica (santiponce, sevilla) con los ítalos, es decir, ‘villa propia de, habitada por astures’, en el primer caso, ‘por ítalos’ en el segundo. Langarica sería como una segunda Langara, propia de los de Langara, que la habrían fundado. otra opción sería que el topónimo entero fuera céltico. lantarón 1.ª doc.: Lantarone, 813; Lantarón, 929. A nuestro juicio, se trataría del nombre de población *Lantaro, -onis, no basado en un nombre personal, que no se documenta en parte alguna: *Lantarone(m) > Lantarone > Lantarón, pero su significado y origen se nos escapan. laño (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Langu, 1025 (La Reja); Lainu, 1110; Layno, 1257. La hipótesis más sencilla parece ser la de que el topónimo está formado sobre el nombre personal Lanius (sol. & sal., 101; del., 255): *(fundu[m]) Lani(an)u(m) > Lañu > Laño. laudio / llodio 1.ª doc.: Flaudio, 1085; Laudio, 1095; Lhodio, 1124; Llodio, 1209. Creemos con pocas dudas (véase el primer testimonio) que el topónimo deriva del nombre personal Flauidius (sol. & sal., 80) más el sufijo -anus, con dos evoluciones, una propia de vascohablantes: *(fundu[m]) Flau(i)di(an)u(m) > Flaudio > Laudio y otra romance: *(fundu[m]) Flau(i)di(an)u(m) > *Llaudio > Llodio. leciñana de la oca (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Liciniana, 935. Hay dudas en algún caso en los especialistas sobre si en los registros se trata de Leciñana de Oca o de Leciñana del Camino (véase salaberri, pp. 251-252). En cualquier caso, Leciñana deriva del nombre de varón Licinius + el sufijo -anus: *(uilla) Liciniana > Leciñana. 90 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 leciñana del camino (Lantarón) Véase el topónimo anterior. legutio 1.ª doc.: Legutiano, 1333. salaberri, p. 253, propone que el topónimo está formado sobre el nombre de mujer Leguntia, documentado en 1051 y en el s. xiv en Vizcaya, más el sufijo de propiedad -anus: *(fundu[m]) Legu(n)tianu(m) > Legutiano. Pero el nombre Leguntia parece derivar del mismo que se registra en del., 255, esto es, Lecontia, por lo que, con idéntico resultado, la secuencia inicial habría sido: *(fundu[m]) Leco(n)tianu(m) > *Lecotiano > Legutiano. lermanda (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Lermanda, 1025 (La Reja). Topónimo similar es Hermandica, esto es, salamanca, citada por T. Livio 21, 5, 6 y 21, 5, 7. Por otra parte, Lermanda parece llevar en su primera parte el sufijo céltico -(a)ma, quizá presente en Hermandica. Igualmente, parece que ambos topónimos contienen en su segunda parte el elemento -nta, del que afirma R. Pedrero explicando el topónimo Miranda, p. 365: «sin embargo, la presencia del elemento Mira y el sufijo hidronímico típico -nta, presente en otros hidrónimos peninsulares como Arganda, Aranda, etc, hacen sospechar que estamos ante un hidrónimo derivado de esta serie». En nuestro caso, seguramente pura coincidencia, en el concejo de Lermanda tenían en pleno centro hasta hace muy poco una balsa de agua y una pequeña fuente, así como la presencia del río Zadorra. El pueblo burgalés de Lerma se encuentra en un altozano que domina la vega del río Arlanza, que puede justificar el sufijo -ama. Hermandica, esto es, Salamanca, se encuentra en un alto con el río Tormes debajo. lete (Arrazua-Ubarrundia) se trata de un despoblado que forma parte del concejo de Ullibarri-Gamboa. documentado en 952 como Lekete, su grafía aparece a veces como Lehete. Hoy en día, terrenos suyos son conocidos como Leketekolakua y Letebizkar. Mitxelena (1957: 146) dice que en un documento alavés del s. x relativo a la localidad de Lete aparecen los nombres de Aprez Lequentice, Tellu Vinquentize, Veila Laquentize..., que son, según el lingüista guipuzcoano, patronímicos el 1.º y el 3.º de Laquenti, genit. de Placentius, y de Vincenti, genit. de Vincentius el 2.º. Mitxelena, pues, considera que Laquenti y Lequenti son variantes del mismo nombre. sin embargo, Lequentice es, a nuestro juicio, un patronímico compuesto de Licenti, genit. de Licentius (sol. & sal., 352), más -ici. Licenti dio lugar a los nombres de las localidades de Lete en Álava y navarra: *(uilla) Licenti > *Lecente > Lekete > Lehete > Lete. El nombre de la localidad vizcaína de Lekeitio podría igualmente proceder del citado antropónimo Licentius + el suf. -anum: *(fundu[m]) Licentianum > *Lekentiano > *Leketiao > Lekeitio, donde la nasal cae entre vocales. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 91 https://doi.org/10.1387/asju.23417 letona (Zigoitia) 1.ª doc.: Letonu, 871; Letona, 1093. salaberri, p. 255, hace derivar el topónimo de un posible *Laetonus, variante de Laetonius (sol. & sal., 100) más el sufijo -anus: *(uilla) Laeton(an)a > Letona. Una propuesta alternativa sería pensar que el término está formado sobre el nombre de varón Laetus (sol. & sal., 348; del., 255) más el sufijo -ona, presente en otros topónimos de Álava: Aramaiona, Estarrona, Ixona... (cfr. salaberri 2013b: 215-216; Yarza 2015: 370-371), posiblemente de origen céltico: *(uilla) Laetona > Letona. La grafía Letonu en la primera aparición del término se debe seguramente a la confusión, nada rara, entre a y u, especialmente en documentos con letra visigótica, dominante en aquella época. leza 1.ª doc.: Leza, 1350. En el glosario du Cange se recoge el sustantivo leza (s.v. leza2), utilizado por los habitantes de Limoges, en dos documentos tardíos, como lo es el primer testimonio documental del topónimo alavés. La definición que da el glosario es la siguiente: «leza, Lemouicibus, Agellus strictior, qualis est areola, puluinus» (‘Para los naturales de Limoges, Campo pequeño muy estrecho, como un patio reducido, como una era’). En el primer documento (obituario de s. Gerardo de Limoges) se lee: «Anno domini 1502 et die 14 Aprilis Yvers legauit unum sextarium frumenti anno quolibet leuandi et percipiendi supra 17. lezas ei pertinentes» (‘En el año del señor 1502, el día 14 de Abril, Yvers legó un sextario de trigo anual, que debía ser retirado y recogido en las 17 lezas que le pertenecían’). En el segundo documento, una carta de 1401, se dice: «dictus domicellus... assensauit... dicto Johanni duas lezas ortorum» (‘dicho señorito... dio al censo... para dicho Juan dos lezas de huertos’). si exploramos la vía antroponímica, tenemos documentados los nombres Laedius y Laetius: *(uilla) Laedia o Laetia > Leza, pero preferimos la línea de los lemosinos, a pesar de la distancia geográfica. En Guipúzcoa tenemos el topónimo Lezo, del mismo origen etimológico, a nuestro entender, que Leza, es decir, procedentes ambos del occitano, lengua presente en Guipúzcoa en el siglo xii. Hay que tener en cuenta que el primer registro del término es del siglo xiv, época ya de amplia movilidad. lopidana (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Lopeggana, 1025 (La Reja); Lopidana, 1257; Lupidana, 1295. Coincidimos con Caro Baroja (1945: 92-93) en que la formación del topónimo se basa en el nombre personal Lupidius (sol. & sal., 108) más el sufijo -ana, con dos resultados diferentes: 1. *(uilla) Lupidiana > Lupiiana > Lopeiana con pérdida romance de -dintervocálica, que coincide con el primer testimonio del término. 2. *(uilla) Lupid(i)ana > Lopidana, con la caída habitual en romance de -ien el grupo -ian-, en evolución que mantiene la memoria histórica del origen del nombre de la localidad. 92 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 loza (Peñacerrada-Urizaharra) 1.ª doc.: Loza, 1025 (La Reja). En nuestra opinión, el nombre del término se basa en el adjetivo luteus ‘de arcilla, de barro’: *(terra) lutea > *lutia > Loza. luna (Kuartango) 1.ª doc.: Nicolas de Luna, 1168-1204; Luna, 1183. Hay otras poblaciones con tal nombre, en Zaragoza y en León concretamente. Hay también una ciudad en Italia así denominada. Lunae portus es hoy en día La spezia. Por otro lado, el nombre personal Luna se registra en sol. & sal., 354 y en del., 257. luxo / lujo (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Fluiso, 864; Luyo, 1487; Luxo, 1498-1500; Lujo, 1847. Parece que el topónimo, como quiere salaberri, p. 265, deriva de un nombre personal, estando registrados Flossia (del., 250) y Flossius (sol. & sal., 30). La evolución, en nuestra opinión, habría sido: *(fundu[m]) Flossiu(m) > *Flosio > Floiso (por metátesis) > Fluiso > Luyo > Luxo > Lujo. no sabemos si el término puede estar relacionado con el topónimo vizcaíno Lujua. llanteno (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Lanteno, 1047; Llanteno, 1114. Todos los especialistas (cfr. salaberri, p. 258) estiman que el término viene del sust. latino plantago, -inis > llantén (planta herbácea), quizá, como propone el investigador navarro, a través de una variante como *plantaginum, nombre de la planta y también ‘terreno de llantén’. si consideramos el topónimo como el nombre de la planta, es lo que creemos, habría podido recibir la influencia de vocablos parecidos como ‘centeno’, ‘heno’, bien antiguos, y luego dar nombre al lugar. maeztu / maestu (Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Bahaeztu y Bahanezta, 1025 (La Reja); Mahaeztu, 1179; Maeztu, 1257. Creemos que el topónimo está compuesto del sust. paganicum ‘finca rústica’ y de los sufijos locativos -etum y -eta, prestados, según schuchardt, al euskera, presentes en los dos primeros testimonios: 1. *Pa(g)a(n)icetu(m) > Bahaeztu > Maeztu. 2. Paganiceta > Bahanezta, prevaleciendo más tarde la forma con el suf. -etum. En ambos casos, la traducción sería ‘lugar de fincas rústicas, de propiedades rurales’. En Álava igualmente se encuentra la localidad de Páganos. mandojana (Legarda, Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Mandoiana, 1025 (La Reja); Mantoyana, Mandoiana, 1295; Mandojana, 1500. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 93 https://doi.org/10.1387/asju.23417 El topónimo está formado por el nombre personal Mantonius (sol. & sal., 112) y el sufijo -anus: *(uilla) Manto(n)iana > Mandoiana en labios vascos, Mantoyana en romance, con pérdida igualmente de -npor disimilación de nasales, más tarde Mandojana, evolución mixta. salaberri, p. 268, parte también de Mantonius en una explicación más amplia y complicada, en la que nos dice que en euskera Mandoiana evolucionó a Mandoia, paso habitual, por testimonios del s. xvi. Este topónimo y el que enseguida veremos, Montevite / Mandaita, se basan en el nombre personal Mantonius, seguramente el mismo individuo, dueño de dos fincas bastante cercanas. A una le dio su nombre añadiéndole el sufijo -ana y a la otra el sufijo -eta para diferenciarlas, pero con idéntico significado ‘heredad de Mantonius’. manurga (Zigoitia) 1.ª doc.: Maurga, 1257; Manurga, 1454. A nuestro juicio, el nombre del término está compuesto del nombre personal Manurus (del., 259) y el sufijo -icus: *(uilla) Manur(i)ca > *Ma(n)urca > Maurga (evolución vascorromance) / Manurga (evolución romance). Manurus solo se documenta en Bélgica, por lo que se trata de un antropónimo galorromano presente, uno más, en la geografía alavesa. manzanos (Ribera Baja, Erriberagoitia) 1.ª doc.: Mazanos, 1025 (La Reja); Mançanos, 1257. La explicación del término no admite dudas si leemos en dCECH, 3, 830a: «manzana: 1.ª doc.: mazana, doc. de 1112 [...] La forma maçana se halla también en el Cid, Berceo [...] todavía maçanos en Torres naharro (1517) [...] la forma predominante desde el s. xiv es mançana con propagación de la nasalidad». margarita (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Margarita, 1025 (La Reja). Está documentado el nombre propio femenino (sol. & sal., 353), que, sin cambios, debió de pasar a ser el de la localidad: *(uilla) Margarit(an)a > Margarita. Existe el sust. femenino margarita, -ae y el neutro margaritum, pl. margarita, es decir, margaritas en cast., quizá sitio de tales flores, pero parece que la fórmula antroponímica es más adecuada. Rebuscando en ella, tenemos (sol. & sal., 357) el nombre Marcarianus, que, desprovisto del suf. -anus, supone un simple *Marcarius no documentado. Añadiéndole el sufijo -eta, quedaría: *Marcarieta > *Marcarita > Margarita. Con Marcarianus también sería posible: *Marcari(an)ieta > *Marcarieta, etc. marieta (Marieta-Larrinzar, Barrundia) 1.ª doc.: Mariaeta, 1025 (La Reja); Marieta, 1257. Mitxelena (1973: 235), a quien cita salaberri, pp. 270-271, dice que el nombre del término está formado con el nombre propio femenino Maria y el sufijo de lugar -eta, por lo que entendemos que su significado debiera ser ‘sitio de Maria’, bien que no podamos saber la pronunciación exacta, dada la ausencia de tilde en aquella época. El nombre Maria está re- 100 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 zamoscas’, que Berceo (Mil. 321 b) recoge como ‘moscadero’, lo que puede llevar a confusión. muergas (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Morgas, 1240; Muergas, 1293. En nuestra opinión, el topónimo procede del antropónimo Maurus, Maurius o Morius (del., 263) más el sufijo -icus en la serie romance: *(terras) Mor(i)cas > Morgas > Muergas. munain (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Munniahin, 1025 (La Reja). El topónimo está formado con el nombre personal Munnius (sol. & sal., 123; del. 263) más -anus en genit.: *(uilla) Munniani > Munniahin > Muniain > Munain, señalando la aspiración el desplazamiento de la nasal. murga (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Murga, 1095. Muy parecido a Muergas, pudiera tener la misma composición, pero basada quizás en el nombre personal Murius (del., 263) + -icus: *(uilla) Mur(i)ca > Murga. Junto a Murius se halla en del., 263 el topónimo Murga, recogido en la zona del Rhin y del danubio. murgia (Zuia) 1.ª doc.: Murguia, 1136. Cree salaberri, p. 297, que es «un antiguo nombre común que ya no comprendemos. La razón que tenemos para pensar esto es que se repite en varios lugares». nosotros creemos que el topónimo puede proceder o bien del mundo romano, teniendo Murgia a su lado abundantes localidades de nombre latino, o del germánico burgus. Para la primera de las opciones hemos partido (Ernout-Meillet, 422) del nombre personal Murcius, que se ha conservado en Murcia dea, Murcia uallis, Murciae metae, estando Murgia situada en el centro de un gran valle. ¿Y por qué no *uilla Murci(an)a > Murgia? otro nombre derivado de Murcius, es decir, Murcidius vendría bien igualmente: *(uilla) Murci(d)ia > Murgia. En cuanto a burgus ‘ciudad pequeña’, su primera documentación es de 1087 (dCECH, 1, 700a), poco antes que la de Murgia. Podría tratarse del genit. en la fórmula *(uilla) burgi + el artículo vasco > *Burgia > Murgia, es decir, ‘la villa de la ciudad (del valle)’, como en la actualidad. Pero la existencia de tantas poblaciones vecinas con el nombre latino: Bitoriano, Aperregi, Lukiano, Jugo, Domaikia, Letona, Marquina, Gilerna... hace que nos quedemos con la primera opción. musitu (Laminoria, Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Mussitu, 1025. A nuestro juicio el topónimo es continuación de buxetu(m) ‘sitio de boj, bojedal’ > *Mussetu > Mussitu (véase Junguitu). En del., 235 noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 101 https://doi.org/10.1387/asju.23417 se registra el nombre de lugar Buxido, réplica de buxetum. En du Cange se encuentran buxetum y buxidum. En la localidad se halla el lugar denominado ‘El bojal’. Muy cerca está la localidad de Ondraita, cuya -iera una original -e-. narbaiza (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Narbaiza, 1025 (La Reja). Topónimo difícil de interpretar, podría estar basado en el nombre personal Narbazacius, general romano con el emperador hispano Teodosio I (s. iv), más el sufijo -ana: *(uilla) Narba(z)aciana > *Narbaci(an)a > *Narbacia > Narbaiza (por metátesis). o simplemente, poniendo el apelativo en femenino: *(uilla) Narba(z)acia > *Narbacia >Narbaiza. navaridas 1.ª doc.: Navaridas, 1216; Nauariellas de suso, 1350. En dCECH, 4, 215b-218a en la entrada del término nAVA nos dan primero la definición del vocablo por parte de nebrija en su Diccionario: Hispani uocant navas camporum areas planas, arboribusque purgatas, quae tamen habent in circuitu silvas dumetaque fruticosa. Más adelante escriben: «Las descripciones que da Madoz de la situación de los numerosísimos lugares llamados Nava (o sus compuestos y derivados) dan ideas variadas, pero es casi constante que todos ellos se encuentren en terreno elevado y llano. se trata, pues, de llanuras altas rodeadas de cerros, en las cuales suele concentrarse el agua de lluvia». Creemos que la situación física de Navaridas se corresponde con la descripción hecha y que el topónimo está relacionado con nava, o mejor, con el abundancial navar o naval más el sufijo -ida(s), procedente de -itas, aplicado a localidades pequeñas, como diminutivo, según se observa en su segunda atestiguación, donde aparece como Navariellas ‘pequeñas poblaciones propias del navar’. En segovia hay una localidad que se denomina Navalilla. salaberri en la entrada, p. 236, del topónimo Labastida, localidad cercana a Navaridas, nos dice: «nieto (1997: 207) escribe que procede del latín tardío bastita que indica pequeñas poblaciones fundadas en general en los siglos xiii y xiv, ‘con libertades y exenciones de impuestos, para atraer nuevas poblaciones’». El plural del término podría deberse a que históricamente han sido dos los pueblos: Navaridas de Suso y Navaridas de Yuso, ‘las navaridas’ o bien por ir conectado a terras: *(terras) nauaritas > Navaridas, sin olvidar que nabar y nabal son terrenos en los que crecen los nabos. También podría proceder de navar + el sufijo de lugar -eta > -eda en pl., esto es, Navaredas ‘lugares de navas’ > Navaridas. no se puede descartar tampoco la vía antroponímica que propone salaberri, p. 302, a partir de Nauarius (sol. & sal., 367): *(uilla) nauarita, aunque dice que el plural no es habitual en los antropónimos. En todo caso, el suf. -ita no es conocido en formaciones antroponímicas. Más adecuada nos parece esta vía con el topónimo navarro Navarino, despoblado de la Zendea de oltza, que salaberri también relaciona con Nauarius. Hay un pueblo en soria, denominado Navaleno, que pudiera ser calco de Nauarino, aunque los vecinos creen que el nombre viene de nava del heno. 102 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 nograro (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: de riuo Nogrado que rigat de Arcena et cadet in Flumenciello, 947; de uilla Nanne... ad Fonte Gloria sursum... et rivo Graro ad sursum, 1028. El nombre de la localidad procede, por tanto, del del río que atraviesa el pueblo, el río Nogrado, que desemboca en el Omecillo. Eso se nos dice en la primera documentación, citándose en la segunda el nombre del río. Parece difícil dar con el significado del hidrónimo, pero, aventurando una hipótesis, podríamos pensar que se trata de un río non gradu, esto es, ‘no de paso a pie, no vadeable’. de non gradu habría evolucionado a Nogrado, más tarde Nograro por asimilación de la dental. El pueblo cuenta con dos puentes. nuvilla (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Luni uilla, 1025 (La Reja); Nueneuilla, 1257. seguimos a salaberri, p. 304, quien propone como evidente significado ‘la villa del denominado Lun(i)us’ y seguidamente dice que «con posterioridad, Luni uilla se habría convertido por asimilación en Nuni villa primero, y en None villa después». nosotros no hemos visto registrado Lunius y el nombre Lunus (del., 257) era una deidad, la Luna, venerada bajo forma masculina, pero es posible que más tarde alguien adoptara el nombre. En otro caso, tenemos Ludnius (sol. & sal., 107), que podría haber servido para formar el topónimo. En el norte de Francia, cerca de nancy, hay una ciudad llamada Lunéville. ocilla (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Poçiella, 1257; Fociella, Fonciella, 1415; Ocilla, 1537. Creemos que la propuesta de salaberri, p. 305, es la adecuada: «Parece un diminutivo *focella del término latino tardío fox, focis en el sentido ‘angostura de un valle’». En principio, poçiella podría ser diminutivo de poza, vocablo atestiguado ya en 947, y fonciella, por su parte, podría ser diminutivo de fons como fontanella, pero, visto el primer testimonio (pestá por f-) y la evolución posterior, el término se explica mejor a partir de Fociella. En Madoz (1846-1850: XII, 212) se lee: «situada en un barranco rodeado de alturas por todas partes y muy próximas a la población», lo que da sentido completo a su interpretación como ‘lugar estrecho en un valle’. Más adelante, para que no haya seguridad completa, dice: «una fuente dentro de la población, cuyas aguas son cenagosas y duras». En du Cange el vocablo foncia significa «locus depressus, uallis» y «locus palustris», lo que tampoco ayuda a una explicación definitiva. ocio (Zambrana) 1.ª doc.: Ozio, 1110. A nuestro juicio, deriva del mismo nombre de persona que lleva la localidad próxima de Ozana, es decir, Faucius, aunque, a diferencia de Ozana, Ocio no está documentada con Finicial. Como propone salaberri, p. 305, la fórmula es *(fundu[m]) Fauci(an)u(m) > *Fozio > Ozio > Ocio. no creemos, según noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 103 https://doi.org/10.1387/asju.23417 estima el investigador navarro, que tenga que ver con hoz, aunque, visto el topónimo Ocilla, no se puede descartar. ogueta (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Ogueheta, 1257. El topónimo podría estar formado por el nombre común latino ócinum ‘especie de trébol para forraje’ más el sufijo de lugar -eta en evolución vascorromance: *ocineta > *ogiheta > Ogueheta > Ogueta, ‘lugar de la planta ocinum’. Muy similar, quizá mejor, es la opción del sust. ocina ‘casa con parte de terre no’ (ver Okina), presente en el glosario du Cange, más el suf. locativo -eta: *ocineta > Ogueheta ‘sitio de caseríos’. Topónimo muy parecido, a nuestro juicio, a Maeztu. okariz (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Ocariz, 1025 (La Reja). Está formado el topónimo con el nombre personal Ocarus (del., 265), solamente documentado en Aquitania, más el sufijo -icus en genit.: *(uilla) Ocarici > Ocariz. okina (Bernedo) 1.ª doc.: Oquina, 1025 (La Reja). salaberri, p. 308, estima que deriva del nombre personal Occius y, no lo dice expresamente, del sufijo -inus. sería el único nombre de localidad alavesa que está compuesto con tal sufijo, ya que Albaina parece proceder de Albatiana, Angostina de Augustiana, Markina de Marcinus, etc. se podría defender el origen antrotoponímico haciéndolo derivar de un inicial *Occiana > Oquina. Explorando en otro campo, el topónimo podría basarse en el nombre, arriba citado, de la planta ocinum ‘especie de trébol para forraje’ con moción de género femenino: *(uilla) ocina > Oquina, o bien tomando ocina como nominat. pl. del sust., es decir, ‘conjunto, sitio de ocinum’. no obstante, nuestra opción preferida es la del sust. ocina, registrado en la Galia y recogido por el glosario du Cange: «ocina, Mansio cum certa agri portione» (‘casa con cierta parte de terreno’). ofrece el siguiente testimonio (Gloss. Cæsar. Heisterbac. in Reg. Prum. tom. 1. Hist. Trevir. Joan. nic. ab Hontheim pag. 677. col. 2): «Habemus de vico, qui est in salninse, ocinas duas, id est, casas duas» (‘tenemos en la aldea de salninse dos ocinas, es decir, dos propiedades’). desconocemos el origen del topónimo, que es el mismo que se encuentra en Guipúzcoa, esto es, Oquina / Oikia, que recuerda al griego oikia ‘casa’. El oquina alavés pertenece al municipio de Bernedo, topónimo también de origen galo-celta, y se encuentra muy cercano a ogueta, quizá formado igualmente, como hemos dicho, con ocina. oquendo / okondo 1.ª doc.: Oquendo, 1257. Estimamos que el nombre del término Oquendo, no Okondo, puede basarse en ocinum, con acentuación esdrújula, ‘especie de trébol 104 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 para forraje’, más el sufijo de lugar -etum ‘sitio de’ en evolución de vascohablantes: *ocin(e)tu(m) > *Oquindo > Oquendo. Pero, como acabamos de ver, no se puede descartar que el topónimo proceda de *ocina + -etum > *ocin(e)tum > Oquendo, esto es, ‘sitio de propiedades rurales’. ondona (Goiuri-ondoa, Urkabustaiz) 1.ª doc.: Ondona, 937; Undona, 1257. si tenemos Goiuri ‘la villa de arriba’ por un lado, parece que Ondona / Undona debe ser ‘la villa del fondo, de abajo’, término derivado del nombre común latino fundus ‘el fondo’, más el sufijo de ciudad -ona: *(uilla) fundona > Ondona / Undona. El vocablo fundus, como bien sabemos, significa también ‘finca, propiedad’, por lo que Ondona / Undona podría indicar ‘el pueblo de la finca’. La interpretación sería segura si estuviera documentada una hinicial, pero esta circunstancia no se da siempre. onraita / erroeta (Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Erroheta, 1025 (La Reja); Honrayta, 1257. El topónimo Erroheta se podría explicar con el nombre común ferrum > ferro más el sufijo -eta: *ferroeta ‘lugar de hierro’, marcando la h la separación entre nombre y sufijo > Erroheta. Pero la grafía más tardía Honrayta reclama la existencia de una -n-, que en Erroheta estaría sustituida por la aspiración. El topónimo, a nuestro juicio, se compondría de *(officina, fabrica, fornax) ferro na ‘ferrería’ más -eta: *ferroneta > herroheta > Erroheta ‘sitio de ferrerías, de hornos de hierro’. Honrayta provendría igualmente de *ferroneta > *Herronita > *Henroi ta > Honrayta. salaberri, p. 314, llega a parecida evolución, pero no da el significado del elemento que él denomina *erron. En la explicación del lema Laminoria hemos dicho que en la Edad Media hubo numerosa actividad metalúrgica en la zona. opellora (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Opellora, 1515. Es sugerente, pero difícil, la propuesta de salaberri, p. 315, haciendo derivar el topónimo del nombre personal Opilius más el sufijo locativo de ciudad -ona: *(uilla) Opiliona > Opellora. El cambio de n > r no es nada habitual. A nuestro juicio, el nombre del término podría estar compuesto del nombre Opellius (sol. & sal., 132) más el sustantivo vasco ola: Opelliola ‘ferrería, cabaña de Opellius’ > Opellora, aunque tampoco es habitual que ola se convierta en ora. orbiso (Campezo / Kanpezu) 1.ª doc.: Urbisso, 1232. La primera opción que contemplaba Mitxelena (1973: 582, 584, 622) sobre el topónimo era su formación con los elementos vascos ur, bi y el sufijo abundancial -so, es decir, ‘lugar entre dos aguas’. Y es el caso que Orbiso se encuentra entre los arroyos Istora y Rosaria. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 105 https://doi.org/10.1387/asju.23417 sin embargo, no es ésta, a nuestro juicio, la mejor solución, sino la siguiente que propone el ilustre lingüista de Rentería (1973: 584): «*urbitz probable var. de gurbitz ‘madroño’: Urbistondo. También Urbizu (v. (h)ur) podría descomponerse *urbitz-zu». En efecto, hoy en día los montes de Orbiso están poblados de encinas, robles y madroños, por lo que su interpretación como ‘madroñal’ no parece descabellada. ordoñana / erdoñana (san Millán / donemiliaga) 1.ª doc.: Erdongana, 1025 (La Reja); Ordonana, 1156. Caro Baroja (1980: 220221) estima que el topónimo está basado en el nombre Ordoño, pero salaberri, p. 171, considera que necesitamos «un étimo con einicial» y propone Erdonius + el sufijo -ana, ya que Ordoñana se habría originado por asimilación vocálica. nosotros en un artículo anterior (Yarza 2015: 377-378) escribíamos que Albertos y salaberri basaban su hipótesis recurriendo a Herdonius, antropónimo latino portado por personajes legendarios del siglo vi a. C., Turnus Herdonius, y siglo v, A ppius Herdonius, transmitidos por T. Livio, pero ausentes después, y defendíamos que el topónimo deriva de Fortunius. Y concluíamos: «Por ello y por la persistencia de su forma estimamos que el nombre de la población primitiva pudo haber sido *Fortuniana > Ordoñana y que la variante Erdoñana, fruto de disimilación vocálica, compitió durante un tiempo, al menos en los archivos, con el topónimo original». oreitia (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Oretia, 1025 (La Reja); Oreytia, 1331. Estamos de acuerdo con sa laberri, p. 318, en la utilización de la vía antroponímica para explicar la formación del nombre del término. El autor navarro estima que el término deriva del nombre personal Olitius, pero nosotros preferimos el muy documentado Urittius (sol. & sal., 195; del., 287): *(uilla) Urittia > Oretia, cuya doble -tparece evitar la palatalización del topónimo. También podría pensarse en la fórmula Urittius + -anus > *(uilla) Urittia(n)a > Oretia. La primera -i-, ausente en los primeros testimonios, debería su posterior presencia a la influencia de la segunda -i-, según salaberri. Igualmente podríamos recurrir al nombre propio Aurentius (sol. & sal., 28): *(uilla) Aurentiana > *Orentia(n)a > *Orentia > Oretia > Oreitia. ormijana (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Uruillana, 1025 (La Reja); Formijama, 1168-1204; Formiiana, 1257. Es evidente que el topónimo está compuesto de un nombre de persona y del sufijo -anus. El nombre que proponemos es Foruirius (sol. & sal., 319) en la secuencia: *(uilla) Foruiriana > *Foruiliana > *(F)oruillana > *Urvillana > Formiiana > *Formijana > Hormijana > Ormijana. Creemos que en la forma Urvillana del primer testimonio falta la F-, o la aspiración, porque no se pronunciaba, aunque luego otras grafías más tradicionales la reproducían. 106 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 otogoien / hueto arriba - otobarren / hueto abajo (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Oto et Oto, 1025 (La Reja). sin desechar del todo el adjetivo romance oto ‘alto’, no aplicable a Hueto de Abajo, que está en el valle, pero quizá sí a Hueto de Arriba que se encuentra en la ladera del monte y quizá fuera la primera de las dos poblaciones en fundarse, parece que es la vía antroponímica la que debe ser explorada. En del., 267 se registra Otto, pero entendemos que su genit. debiera ser Ottonis, por lo que el nombre de la localidad habría salido directamente del nomin., hecho muy improbable. También está documentado Autus (sol. & sal., 29; del., 231), que vendría perfectamente siguiendo la conocida fórmula: *(fundu[m]) Aut(an)u(m) > Oto. oyón / oion 1.ª doc.: Valle de Ullone, 934; Ohion, 1084. Creemos que el topónimo puede derivar del nombre personal Fullo, -onis (sol. & sal., 83 y 335) a través del acusat.: *(fundu[m]) Fullone(m) > *(F)ullone > Ullone > Ohion > Oion / Oyón. no debiera necesitar el topónimo para su formación ningún suf., ya que en su primer testimonio se nos dice que se trata del ‘valle de Ullone’. otra opción sería la de su consideración como formación no antroponímica, muy presente en el territorio: Arganzón, Buradón, Comunión, Lantarón... ozana (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Fozana, 1110. El nombre del término está formado con el nombre personal Faucius (sol. & sal., 77) más el sufijo -anus: *(uilla) Fauciana > Fozana > Ozana. ozaeta (Barrundia) 1.ª doc.: Oçaeta, 1066; Ozaheta, 1321. El nombre del término podría derivar del fitónimo ócinum ‘especie de trébol para forraje’, en pl. ocina, + -eta, en evolución vascorromance: *oci(n)aeta > ociaheta > Ozaheta > Ozaeta. La -a de ocina podría deberse a la formación vasca del compuesto. La aspiración presente en el testimonio de 1321 como señal de la caída de la nasal da fuerza a esta interpretación, aunque pueda entenderse que está marcando la separación entre oza y eta. no es tampoco de desdeñar ni mucho menos la posibilidad de que oza corresponda a otso ‘lobo’, con lo que el término significaría ‘sitio de lobos’. Mitxelena (1973: 112) registra otso ‘lobo’ en Ochaybia, Ocharan, Otsabide, Oxacelay, Oxibar. seguramente es la mejor opción. no muy lejos de ozaeta se encuentra otzaur te, barrio de Zegama. Pues bien, hace unos años, d. José Miguel Barandiaran, cuando descubrió el dolmen de Alzania, a unos 700 mts. de otzaurte, dijo que el nombre de este barrio era una deformación, que no tenía que ver ni con hotz ‘frío’ ni con urte ‘año’ y que debería ser, si no recordamos mal, Otsaarte ‘territorio que llega hasta el lobo’. Es, en nuestra opinión, una buena aproximación al topónimo, ya que creemos que está formado con los elementos siguientes: otso + aurre + noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 107 https://doi.org/10.1387/asju.23417 ate > *otsa urra te > *Otsaur te > Otzaurte, es decir, ‘puerto que se encuentra delante del lobo’. El cercanísimo puerto de Etxegarate, actualizado hoy en día como Etzegarate, debió de ser originalmente, en nuestra opinión, Otsoen garate ‘alto puerto de los lobos’. En el condado de Treviño, cerca de Vitoria, se encuentra el despoblado de Ochate, topónimo que, en nuestra opinión, significa ‘paso, puerto del lobo’. ozeka (Ayala / Aiara) doc.: Hoçeca, 1533. Puede derivar perfectamente del nombre de persona, ya citado antes, Faucius, más el sufijo -icus en la serie: *(uilla) Faucica > *Hozica > Hozeca. páganos (Guardia / Laguardia) 1.ª doc.: Paganos, 1280. Pudiera derivar el topónimo del nombre personal, quizá de raíz celta, Pacus (del., 267), con posible acentuación esdrújula en la fórmula: *(fundos, uicos, agros) Pacanos > Páganos. También se documentan los nombres personales Paganus (sol. & sal., 375) y Pagadunus (del., 267). no se puede desechar, a pesar de su acentuación, su relación con el sust. latino pagus ‘aldea, pueblo’, por lo que Páganos significaría ‘habitantes de la aldea’. Por otro lado, en du Cange se registra el sustant. paganum con esta definición: «Praedium seu domanium rusticum» y a continuación viene el texto, «Charta Erardi de Brena ann. 1222: Assignauerunt nobis quicquid habebant apud Lavennam et in potestate eiusdem uillae, infra parochias s. Remigi et s. symonis, excepto pagano et camera dominae comitissae cum tenetura sua» (‘nos concedieron todo lo que tenían en Lavenna y en poder de la misma villa y en las parroquias de s. Remigio y s. simón, excepto la finca y la estancia de la señora condesa con su posesión’). Este paganum podría haberse convertido en castellano en pagano, plural paganos ‘fincas’. no sabemos la acentuación de paganum en ese texto, pero tampoco sería tan raro que una localidad la cambiara en el trayecto de su historia. Muy cerca de Páganos se encuentran en La Rioja Ábalos (Abeica en la Crónica Albeldense 13, 255) y Huércanos. pangua (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Pangoa, 1071; Pangua, 1171. Creemos que deriva del adj. - sust. latino tardío panifica ‘que da pan, que produce pan’ y también ‘panadera’: *(uilla, terra) pan(i)f(i)ca > Pangua ‘uilla, tierra que mana pan, que produce pan’. El sust. masc. es panifex ‘que produce pan, panadero’. El verbo panificare evolucionó a paniguar, de donde viene el participio paniguado ‘mantenido con pan’, más tarde paniaguado (cfr. dCECH, 4, 364a-366a). Verbos similares son uerificare > averiguar y pacificare > apaciguar. En Madoz (1846-1850: XII, 671), se lee que el pueblo tiene «una escuela [...] dotada con 24 fanegas de trigo» y más adelante: «Producciones: trigo y demás cereales». 108 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 pariza (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Barizahaza, 1025 (La Reja); Pariçioça, 1257 y 1415; Pariza, 1625. Creemos que el topónimo puede proceder del nombre personal galorromano Baricio, -onis (del., 232) más el suf. -icia o -itia ‘propio de’: *(uilla) Baricio(n)itia > Barizio(i)zia > Pariçioza > Pariza. El elemento final -aza pudiera corresponder al sust. romance haza, derivado del lat. fascis, atestiguado como faza ‘porción de tierra labrantía’ en el año 800 (dCECH, 3, 328b), con lo que el término querría decir ‘terreno de labranza propiedad de Barición’, en la misma línea, ya vista, que Azazeta y Maeztu. La composición inicial habría sido Baricionaza. El primer testimonio supone *Baricianatia, con la -hindicando la caída de la nasal, por lo que el problema se centra en la asimilación de vocales: en la primera aparición domina la -a-: -cianatia, en la segunda la -i-: -cionitia. no sabemos si el problema es de transcripción, pero el caso es que el habla popular acabó eliminando -cianay -cionipara quedarse únicamente con las dos primeras sílabas y la última de los dos testimonios. En del., 232 se registran el adjetivo Parisiaca ‘de París’ y el topónimo Barisiacum, de resonancias fonéticas similares a las de la población alavesa, con sufijo más parecido al del primer testimonio. se encuentra también el gentilicio Parisii, que dio nombre a la capital francesa, y los nombres Paris y Parisius. En el repertorio de sol. & sal. no se halla nada semejante. payueta / pagoeta (Peñacerrada-Urizaharra) 1.ª doc.: Fayoeta, 1257; Payueta, 1275. Creemos que el topónimo se compone de un sust. común latino con tratamiento fonético eusquérico: *(lignum) fageu(m) > *faieo > faio, derivado de fagus ‘haya’ (dCECH, 3, 328) y el sufijo de lugar -eta: *faioeta > Fayoeta > Payueta ‘hayedo’. pedruzo (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Betruz, 1025 (La Reja); Betruço, 1240; Pedruzo, 1257. A nuestro juicio, el origen del topónimo se sitúa en el nombre personal Petrucius (sol. & sal., 142; del., 268): *(fundu[m]) Petruci(an)u(m) > Betruzo y Betruz > Pedruzo. pipaón (Lagrán) 1.ª doc.: Pipafona, 1110; Pipaphona, 1113; Pipaffon, 1254; Pipaon, 1282. nos dice salaberri, p. 331: «Las variantes con -a parecen referirse a la localidad riojana de Pipaona, no a la alavesa». El topónimo podría representar el nombre de la población original *Pipafo, -onis: *Pipafone(m) > Pipafon(e) > Pipaf(f)on > Pipaón. El término riojano Pipaona habría adoptado la -a final de las ciudades con flexión por la 1.ª declinación. noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 109 https://doi.org/10.1387/asju.23417 pobes (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Paves, 1025 (La Reja); Poves, 1091. Creemos que Pobes es la forma originaria, que se corresponde con el sustantivo castellano pobo ‘álamo blanco’, ‘chopo’, escrito povo en la Edad Media (dCECH, 391a-392b), derivado del lat. populus ‘álamo’. Poves sería la pronunciación de gentes repobladoras de la zona, procedentes seguramente de León-Asturias en el s. x. Arriba hemos propuesto que Bóveda puede derivar de pobeda. quejana / kexaa (Ayala / Aiara) 1.ª doc.: Kexana, 1085. salaberri, p. 228, propone los nombres de varón Caelius, Celius + el sufijo -ana como los elementos de que consta el topónimo en la secuencia: *(uilla) Caeliana > *Kellana > *Keiana > Quexana / Quejana. También propone Ca(s)sius, en cuyo lugar nosotros colocaríamos Cessius (sol. & sal., 54). quejo (Gurendes-quejo, Valdegobía / Gaubea) 1.ª doc.: Keisso, sin fecha; Kesco, 1028; Chexo, 1112; Quexo, 1146. salaberri, p. 333, descarta la relación de Quejo con quercus ‘encina’, pero es difícil no reparar en el sust. cast. quejigo, esto es, quercus Lusitanica, especie de roble, con esta evolución o similar: quexigo > *quessio (véase keisso) > *Kesso > *Quexo > Quejo. Hoy en día el término está poblado de robles, encinas, hayas y castaños. sirviéndonos de la vía antroponímica tenemos Cessius (sol. & sal., 54) en esta posible secuencia: *(fundu[m]) Cessi(an)u(m) > *Cessio (véase 1.ª doc. Keisso) > *Kesso > Quexo > Quejo, pero preferimos la primera opción. quintana / kintana (Bernedo) 1.ª doc.: Quintana, 1257. Casi todos los autores coinciden en su definición. Ésta es la que dan en dCECH, 2, 85a: «quintana [Quintana donga, doc. ast de 976 y gall. de 969 (...)], palabra arcaica y regional en cast. (falta Aut., pero en Colunga sigue significando la quinta parte de los frutos entregada al dueño de una finca) [...], ya documentada en Eteria, s. Isidoro y glosas». El significado más tarde paso a ser el de ‘finca’ y con esa acepción se encuentra en multitud de lugares en la península ibérica. retana / erretana (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Erentana, 952, Erretanna, 1025 (La Reja), Retana, 1028. Topónimo complicado, según explica ampliamente salaberri, p. 175. En el afán de buscar una interpretación, nosotros proponemos el antropónimo Erredius (sol. & sal., 93; del., 249) más el sufijo -anus: (*uilla) Erretanna, convirtiéndose la -den -t-, de acuerdo con el maestro Mitxelena (FHV, 235): «En época histórica el vasco no conoce más que oclusivas sordas en final de tema nominal». Podría proponerse que el topónimo procediera de la fórmula *(uia) erregana > Erretanna ‘camino real’, pero el lingüista de Rentería no dice nada al respecto. 116 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 coiano > *Cosquiano > *Goskiano > Guzkiano, con problemas para explicar la caída de la primera nasal, debida quizá a disimilación. La interpretación más verosímil, sin embargo, consiste en que la Grepresenta una aspiración y que el topónimo se basa en el nombre de varón Fuscius (sol. & sal., 84) más -anus, lo que va mejor en todos los órdenes: *(fundu[m]) Fuscianu(m) > Fusquiano > Huzquiano > Uzquiano. uzquiano (Urkabustaiz) 1.ª doc.: Uçquiano, 1257. Véase el topónimo anterior. valdegovía / gaubea 1.ª doc.: Valle de Govia, Sancta Maria de Govia, 773; Valle Govie, Valle Gaubea, Vallem de Govia, Valdegovia, 804. Creemos que el topónimo está formado por val, es decir, valle, como aparece en la documentación, y por un nombre de varón pasado al género femenino para concertar con uallis. dos son los antropónimos que consideramos adecuados: 1. Caupius (sol. & sal., 51; del., 239, varias veces documentado), que entraría en esta secuencia: *Valle Caupi(an)a > *Valle Caubia > Val Gaubea > Val Govia. 2. Galbius o Galuius (sol. & sal., 85), con -lvocalizada Gaubius o Gauuius: *Valle Gaubi(an)a > Val Gobia y Val Gaubea. valluerca (Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Valle de Horca, 822; Ballorcha, Ballorca, 1175, Balluerca, 1419. Está el pueblo situado en una hondonada rodeada de montañas y el propio terreno de la localidad es montuoso, por lo que lógicamente se tiende a justificar su nombre a partir del vocablo latino furca > horca, pero no parece que su emplazamiento sea tan difícil, por lo que no habría que desechar la vía antroponímica, presente en los dos topónimos anteriores del mismo valle. En este caso nos serviríamos del nombre Furius (sol. & sal., 84; del., 250) más el sufijo -icus: *ualle Furica > *Valle Furca > Valle de Horca > Ballorca > Balluerca. El problema es que furca no pasa a huerca en romance. También está atestiguado (sol. & sal., 373) el antropónimo Orca, con el que no habría problemas para su conversión en Uerca. En dCECH, 3, 417b se nos dice: «M. P. (Mél. A. Thomas, 295 ss.; orig., 338-9) y Leite de V. (Mél. A. Thomas, 273 ss.) derivaron del lat. orca ‘vasija’ una serie de nombres de lugar españoles y portugueses, tales como Huercal o Huércanos». villamardones (Valderejo, Valdegovía / Gaubea) 1.ª doc.: Maurdones, 869; Mabordones, 947; Villamardones, 1146. ni bordar, cuya primera aparición se documenta en el siglo xv, ni bordón, vocablo del siglo xiii, sirven para explicar el topónimo. Con el nombre Bardo, -onis (del., 231) la explicación es sencilla: *(uilla) Bardonis > *Bardones > Mardones. Pero esta interpretación, válida para el topónimo actual, noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 117 https://doi.org/10.1387/asju.23417 no resuelve la presencia de la -uen el primer testimonio y de -boen el segundo, a no ser que, como dice salaberri (2015: 386): «La variante documentada Mabordones podría deberse a la inclusión de un sonido bilabial para asegurar el hiato inicial (convertido luego en diptongo)». no obstante, no encontramos nada parecido a *Maurdo, -onis o quizá fuera Baurdo o Barudo, -onis por metátesis, tan similar a Burado, -onis, localidad no muy lejana. Pero Burado evolucionó a Buradón en singular, por lo que hay que pensar que en el plural -ones se incluyen los habitantes de la población, es decir, se trata de un gentilicio, quizá de repobladores cuyo origen se ha perdido. villambrosa (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Uilla Morosa, 894; Uilla Merosa, 940; Villa Morosa, 945; Villamorosa, sin fecha; Villadumbrosa, 1414; Villanbrosa, 1420. salaberri, p. 387, explora varias posibilidades para explicar el topónimo: 1. Morosa alude al dueño de la uilla, esto es, Morosus (sol. & sal., 365). 2. Morosa en una de sus acepciones significa ‘difícil’, porque el terreno quizá sea áspero y malo. En Madoz (1846-1850: XVI, 186) se dice que «el terreno es flojo». 3. Morosa podría referirse a que es una localidad rica en el fruto de las moras. nosotros añadimos una cuarta posibilidad: el adjetivo morosus significa también bene moratus ‘de buenas cualidades’ a partir del sust. latino mos, moris ‘costumbre’ (cfr. Ernout-Meillet, p. 416, quien cita a Löfstedt, Eranos XLIV 340). En el glosario du Cange (s.v. morosus2) se lee: «morosus, duplici notione accipitur, nempe pro Bene moratus et pro Tardus». Por tanto, Villa Morosa, hoy en día Villam brosa, pudiera significar ‘villa bien constituida, de buenas costumbres’. viloria (Ribera Alta / Erriberagoitia) 1.ª doc.: Billoria, 1025 (La Reja); Villorie, 1043; Billoria, 1095; Viloria, 1156. dos son las interpretaciones más habituales del topónimo (véase salaberri, p. 389). Una recurre a la vía antroponímica a través del nombre personal Aurius (sol. & sal., 28; del., 231): Villa Auri(an)a > Villoria > Viloria. La segunda se basa en el adjetivo aurea ‘de oro’, esto es, *Villa aurea > Villa Auria > Villoria. Una tercera, mixta, pudiera consistir en la presencia del nombre femenino Oria, que procede de Aurea, bien conocido, sobre todo en La Rioja. viñaspre (Lanciego) 1.ª doc.: uilla Binasper, Binasper, sin fecha; Vinasper, 1091; Binasperi, 1094; Vinaspre, 1268. A nuestro juicio, el topónimo reproduce la composición *uilla uini asperi > *Villa viniasperi, en genitivo como en 1094 > Vinasper / Binasper, pronunciado Viñasper, es decir, ‘uilla del vino áspero’. Más tarde, Viñasper evoluciona por metátesis a Viñaspre. En Valladolid se halla la localidad de Campaspero, que claramente quiere decir ‘campo áspero’. 118 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 vírgala menor / birgara barren (Arraia-Maeztu) vírgala mayor / birgara goien (Arraia-Maeztu) 1.ª doc.: Birgara de Iuso y Birgara de Suso, 1025 (La Reja). Posiblemente derivan de Bricara, que recuerda el nombre celta de la ciudad portuguesa de Bracara (Augusta) > Braga, en nuestro caso *Bricara > Birgara > Virgala, tras el paso en romance de -ra -l-. zalduondo 1.ª doc.: Zalduhondo, 1025 (La Reja); Çalduendo, 1216. se compone el topónimo del sust. lat. saltus, prestado en euskera y adaptado a su fonética, esto es, zaldu, más el vasco ondo ‘al lado de’. El significado más usado para saltus ha sido el de ‘soto’, ‘arboleda’, pero en este caso y en otros saltus quiere decir ‘paso de montaña’, por lo que la traducción de Zalduondo es clara: ‘lugar que está al lado del paso de montaña’. de Zalduondo arranca el camino que da el salto desde la llanada alavesa a otzaurte (Zegama), subiendo hasta las faldas del monte Aizkorri y empezando a bajar desde la cueva de san Adrián. zambrana 1.ª doc.: Cembrana, 1058, 1079; Çambrana, 1312. Están documentados los nombres personales Cimber, Cimberius, Cimbrianus, Cimbrius (del., 240), Cimbrius también en sol. & sal., 55, que servirían para explicar el topónimo. si elegimos el primero más el sufijo -ana tenemos la fácil secuencia: *(uilla) Cimbrana > Cembrana > Zambrana. zerio (Vitoria-Gasteiz) 1.ª doc.: Zerio, 1025 (La Reja). Creemos que el topónimo deriva del nombre de varón Serenius (sol. & sal., 401; del., 275), en genit. Serenii, más el sufijo -anus, esto es, Serenianus (también registrado en sol. & sal., 401), en evolución de vascohablantes: *(fundu[m]) Sere(n)ia(n)u(m) > *Zereiao > *Zeriao > Zerio. zestafe (Zigoitia) 1.ª doc.: Zeztave, 871; Cestave, 1087; Cestafe, 1257. En nuestra opinión el topónimo representa un nombre personal en genit. como la localidad cercana de Eribe. El nombre debiera ser *Cestabius o *Sestabius o *Sextauius (como Octauius) en esta secuencia: *(fundu[m]) Sextaui(i) > *Sestaui > Zeztave > Cestafe, pero no está documentado. delamarre, 275, registra el nombre propio Sexauius. ziriano (Arratzua-Ubarrundia) 1.ª doc.: Zeriano, 1025 (La Reja); Ciriano, 1276. A nuestro juicio, son los mismos antropónimos de la entrada Zerio los que dan nombre a la localidad, Serenius noTAs soBRE ToPonIMIA dE oRIGEn RoMAno En ÁLAVA... 119 https://doi.org/10.1387/asju.23417 más el sufijo -anus o bien Serenianus: *(fundu[m]) Sere(n)ianu(m) > *Zereiano > Zeriano > Ciriano. zumento (Baroja, Peñacerrada-Urizaharra) 1.ª doc.: Cimentu, 1025 (La Reja); Ciçimiento, 1257; Zuzumento, 1561; Zumento, 1802. En nuestra opinión, deriva del sustantivo latino, documentado en los diccionarios, sicimentu(m), forma abreviada de sicilimentum ‘hierba segada’, es decir, ‘heno’, del verbo sicilio, -is ‘segar con la hoz’. Los fértiles terrenos del concejo BarojaZumento parecen avalar esta etimología. zurbano (Arratzua-Barrundia) 1.ª doc.: Zurbano, 1025 (La Reja). Coincidimos con salaberri, p. 405, en que la propuesta de Mitxelena (1972: 23-24) haciendo derivar el topónimo de suburbanum es difícil de sostener, sabiendo además que despoblados de Iturgoien e Ibero en navarra han llevado ese nombre. La hipótesis del investigador navarro proponiendo a través de la línea antroponímica el nombre *Surbus, variante no documentada de Surbius (sol. & sal., 179), como base del topónimo, más el sufijo -anus de propiedad, pudiera ser aceptable, viendo topónimos parecidos en las cercanías como Lubiano, Miñano, Zerio, Ziriano, pero dudosa, ya que todos muestran la vocal -i-. se podría resolver si pasamos por alto el hecho de que los nombres de población de Álava portadores del sufijo -anus derivan de un nombre de persona y hacemos una excepción, como quería Mitxelena (1972: 23-24). En la situación contraria se halla el nombre de las localidades cercanas de Amarita y Marieta, que poseen el sufijo locativo -eta, no muy presente con nombres de persona. En el caso que nos ocupa, nuestra propuesta es que Zurbano procede, adaptado al euskera, del nombre común latino sorbus ‘serbal’, árbol muy presente en Álava y en zonas de Vitoria-Gasteiz, o de sorbum, nombre de su fruto, más el sufijo -anus: *(locum) sorbanu(m) ‘lugar poblado de serbales o de serbas, su fruto’ > *zorbano > Zurbano. Los Zurbano navarros tendrían igualmente este origen, en el que se puede incluir igualmente el topónimo Sorbán, despoblado de Tulebras (navarra), derivado de *sorbanum > Sorbán. Pensamos que sorbus o sorbum se encuentran igualmente en el topónimo que nos descubre salaberri (ibid.) en el pueblo navarro de Eslaba, esto es, Zurbaran, que constaría de *sorbus / *sorbum + (h)aran > sorbaran ‘valle de serbales o de serbas’ > Zurbaran. Finalmente, estimamos que el próximo topónimo que vamos a ver, Zurbitu, deriva asimismo de sorbus / sorbum. nuestra hipótesis se ve muy reforzada, creemos, con la larguísima explicación presente en dCECH, 5, 218a, relativa a la entrada serba, fruto del serbal: que serba procede del lat. sorbum, nombre del mismo fruto, o más bien de su plural sorba, parece evidente, tanto más cuanto que el nombre se ha conservado regularmente en otros romances: it. sorbo, fr. sorbe, oc. sorba, port. sorva, y formas se- 120 VALERIAno YARZA URqUIoLA ASJU, 2020, 54 (1-2), 53-122 mejantes no han sido ajenas a los dialectos españoles: el botánico sevillano de h. 1100 cita súrbas como nombre del zacrûr o acerolero en el romance de «la Frontera» (Asín, p. 289), y una forma zurba, ya citada por Cabrera, se emplea hoy en Villarcayo según G. de diego (RFE III, 308), también en la Rioja (ojacastro, RDTP X, 330). zurbitu (Condado de Treviño) 1.ª doc.: Çurbitu, 1257. En nuestra opinión el topónimo deriva de sorbus o sorbum + el sufijo -etum: *sorbetu(m) ‘lugar de serbales o de serbas’ > *sorbitu > Zurbitu, en la misma línea que Junguitu y Musitu. Bibliografía Albertos, M.ª Lourdes. 1970. Álava prerromana y romana. Estudio lingüístico. Estudios de Arquelogía Alavesa 4. 107-234. Caro Baroja, Julio.1945. Materiales para una historia de la lengua vasca en su relación con la latina. salamanca: Universidad de salamanca (Reimpr. san sebastián: Txertoa, 1990). Caro Baroja, Julio. 1980. Historia general del País Vasco, vol. III. Bilbao & san sebastián: La Gran Enciclopedia Vasca. Ciérbide, Ricardo. 1999. El topónimo Elciego: Historia y Lengua. Euskonews & Media 40. https://www.euskonews.eus/0040zbk/gaia4001es.html (03/02/2022). Ciprés, Pilar. 2006. La onomástica de las inscripciones romanas del País Vasco. Estructura del nombre personal y estatuto jurídico. Veleia 23. 85-128. dCECH = Corominas, Juan & José Antonio Pascual. 1984. 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