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La primera edición española de Mein Kampf

Author: Casquete Badallo, Jesús María
Publisher: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales
Year: 2019
DOI: 10.18042/cepc/rep.184.07
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/71465/1/38684rep18407casquetebadallo.pdf
LA PRIMERA EDICIÓN ESPAÑOLA DE MEIN KAMPF1
The Spanish i s edi ion o Mein Kamp
JESÚS CASQUETE BADALLO
Uni e sidad del País Vasco
[email p o ec ed]
Cómo ci a /Ci a ion
Casque e, J. (2019).
La p ime a edición española de Mein Kamp .
Re is a de Es udios Polí icos, 184, 197-223.
doi: h ps://doi.o g/10.18042/cepc/ ep.184.07
Resumen
La p ime a edición en España de Mein Kamp de Adol Hi le io la luz
en 1935. Se a ó de una edición educida y au o izada po los esponsables
nazis. El a ículo e u a a ias leyendas que a ibuye on sendas aducciones
de la «Biblia» nacionalsocialis a a los alangis as An onio Be múdez Cañe e y
Onésimo Redondo, econs uye la his o ia de su publicación en la edi o ial
A aluce de Ba celona, analiza c í icamen e sus con enidos, apun a al en onces
ep esen an e diplomá ico boli iano en Be lín (y nazi) Fede ico Nielsen Reyes
como au o de la aducción y del p ólogo y, po úl imo, e ec úa una incu -
sión en la ecepción que u o la ob a de au o icción de Hi le en las de echas
españolas. Con el inicio de la Gue a Ci il el lib o gozó de una eedición en
Á ila en 1937, aho a ya publicada di ec amen e po la edi o ial del NSDAP.
Palab as cla e
Adol Hi le ; nacionalsocialismo; o ali a ismo; Mein Kamp ; Falange Española;
ascismo; his o ia de Alemania; his o ia de España.
1 Es e a ículo o ma pa e de un p oyec o de in es igación sub encionado po la
Sec e a ía de Es ado de In es igación, Desa ollo e Inno ación ( e . HAR2015-
64920-P, MINECO/FEDER), en el ma co de un g upo de in es igación de la
Uni e sidad del País Vasco/Euskal He iko Unibe si a ea ( e . GIU 17/005).
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Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
Abs ac
The i s Spanish edi ion o Mein Kamp by Adol Hi le was published in 1935.
I was an ab idged edi ion au ho ized by he Nazis. This a icle e u es wo legends in
ci cula ion which poin o he Falangis s An onio Be múdez Cañe e and Onésimo
Redondo as he au ho s o wo ansla ions o he Na ional-Socialis “Bible”. I econ-
s uc s he his o y o i s publica ion by he publishing-house A aluce in Ba celona,
and c i ically analyses i s con en s. I iden i ies he Boli ian diploma ic ep esen a i e
in Be lin (and Nazi) Fede ico Nielsen Reyes as he au ho o he ansla ion and o
he in oduc ion o he book. Finally, i del es in o he ecep ion o Hi le ’s sel - ic ion
ac oss he spec um o he Spanish igh -wing. Wi h he b eakou o he Ci il Wa , a
second edi ion o he book was published in 1937 in Á ila by he publishing house
o he NSDAP.
Keywo ds
Adol Hi le ; Na ional Socialism; o ali a ianism; Mein Kamp ; Spanish
Falange; ascism; Ge man His o y; Spanish His o y.
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Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
SUMARIO
I. INTRODUCCIÓN. II. ¿UNA TRADUCCIÓN DE MEIN KAMPF EN ESPAÑA ANTES
DE 1935? DOS LEYENDAS. III. DOS EDICIONES QUE SON UNA: DE BARCELONA
A ÁVILA: 1. Edición de A aluce de 1935. 2. Mi lucha de 1937. IV. FEDERICO NIEL-
SEN REYES, «ADALID DEL TOTALITARISMO»: 1. T aduc o de Mi lucha, diplomá ico
y nazi boli iano. 2. P ólogos de Nielsen Reyes a Mi lucha. Análisis. V. RECEPCIÓN
DE MI LUCHA EN ESPAÑA. VI. CONCLUSIONES. BiBliog a ía.
I. INTRODUCCIÓN
La ob a au obiog á ica y p og amá ica de Adol Hi le , la « igu a desen-
cadenan e» (Koscho ke, 2016: 11) del nacionalsocialismo, despe ó un súbi o
in e és en odo el mundo as su acceso al pode en ene o de 1933. Pione os
en la inicia i a de e e Mein Kamp a o os idiomas ue on los b i ánicos,
que ya desde p incipios de ese mismo año se a ana on en la a ea de publica
el p on ua io nazi2. Tenían g an pa e del abajo adelan ado. Po inicia i a
p opia, Edga Dugdale, un an iguo o icial de gue a que había pasado po las
aulas de E on y Ox o d, lle aba iempo abajando en aduci Mein Kamp al
inglés. Ehe Ve lag, la edi o ial del NSDAP3, o o gó su pe miso pa a publica
una e sión ab e iada. El lib o apa eció publicado en oc ub e de 1933 en
Lond es con el í ulo de My S uggle, y como My Ba le en Bos on (Kelle ho ,
2015: 264-267). Has a 1941, cuando apa ecie on aducciones en a ios paí-
ses escandina os (No uega, Suecia, Finlandia), en Flandes y en C oacia, las
au o idades nazis bloquea on la publicación en el ex anje o de ediciones
comple as del lib o de Hi le (Plöckinge , 2011: 197). De ahí que (y ciñéndonos
aho a a las ediciones au o izadas) la e sión mencionada en inglés, las di e en es
ediciones i alianas de la década de 1930 (ibid.: 199; Plöckinge , 2016: 11-44,
esp. 36-38), la edición ancesa de 1938 (Hi le , 1938) y, al y como end emos
ocasión de comp oba en b e e, la edición española de 1935 (y la de 1937),
sean en odos los casos aducciones pa ciales, aunque cada una dis in a en e
sí, es deci , con di e en es selecciones de ex os del o iginal. La edición espa-
ñola, publicada con el í ulo de Mi lucha, p esen a una peculia idad con
2 En adelan e ese a emos la úb ica de Mein Kamp pa a e e i nos al o iginal alemán,
y Mi lucha pa a especi ica la edición española.
3 Pa ido Nacionalsocialis a Ob e o Alemán.
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espec o al es o de ediciones pa ciales en los p incipales idiomas eu opeos.
Las ediciones en inglés y ancés espondie on a la inicia i a p i ada de
emp esas edi o iales; las dos i alianas, po su pa e, ie on la luz auspiciadas
po el égimen ascis a. En ambos casos el impulso edi o ue endógeno. En el
caso español odo apun a — al y como comp oba emos— a que la inicia i a
pa ió di ec amen e de Alemania.
El a ículo eco e á las siguien es es aciones. En p ime luga , epasa emos
dos leyendas de amplia di usión que a ibuyen sendas aducciones de Mein
Kamp a An onio Be múdez Cañe e y a Onésimo Redondo. A con inuación,
nos cen a emos en el análisis de la génesis y asgos maes os de las dos
ediciones (que, comp oba emos, en ealidad se a a de la misma con modi i-
caciones meno es) de Mein Kamp al español y publicadas en España, la
p ime a en 1935 y la segunda dos años más a de. Deja emos a un lado o as
publicaciones que ie on la luz en países hispanoame icanos du an e dicha
década, pues o que exis e cons ancia de o as dos ediciones ab e iadas, una
publicada en A gen ina y o a en Chile4. Tampoco cub i emos las ediciones
imp esas en España a pa i de en onces has a la ac ualidad, odas ellas
pa ciales. En e ce luga , nos ocupa emos de la igu a del aduc o , según los
da os conocidos (po que nunca llegó a plasma su i ma en el lib o) el diplo-
má ico y nazi boli iano Fede ico Nielsen Reyes, la igu a cla e de que la ob a
au obiog á ica y p og amá ica de Hi le uese e ida al español. En un úl imo
apa ado nos ha emos eco de la ecepción que el lib o u o en cí culos ascis as
y conse ado es españoles.
II. ¿UNA TRADUCCIÓN DE MEIN KAMPF EN ESPAÑA
ANTES DE 1935? DOS LEYENDAS
España no ue ninguna excepción en el espí i u de la época, á ido de
conoce de p ime a mano, y en su caso emula , el ascenso me eó ico y la con-
quis a del Es ado po la e sión alemana del o ali a ismo. En un in o me
4 Mi lucha, Buenos Ai es, Luz Ediciones Mode nas. Tiene una ex ensión de 250 páginas,
y la aducción la i ma Albe o Saldi a P. Se a a de una edición aducida de la e sión
en inglés de Dugdale. El egis o bibliog á ico de la Biblio eca Nacional Ma iano
Mo eno de A gen ina especula con que la edición sea de 1935 po que el lib o no ecoge
dicha in o mación. La edición chilena, al y como igu a en el ca álogo de la Biblio eca
Nacional de Chile, es: Mi lucha, Valpa aíso, Imp . Cul u a, 1936, y cons a de 254
páginas. O a edición de í ulo homónimo y de 267 páginas de ex ensión (no igu a la
edi o ial), disponible en la Biblio eca y Heme o eca Nacionales de México, es incapaz de
da a incluso la década, igu ando en el ca álogo como «19--».
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sob e el año 1933, G a on Welczeck, a la sazón embajado alemán en España
desde 1926, in o maba a su Gobie no de que la oma del pode había sido
« ecibida de o ma a o able en los sec o es de echis as del país, en e algunos
incluso con júbilo» (Böcke , 2000: 168). El esuel o an ima xismo y an ilibe-
alismo inc us ados en el p og ama y la p axis del mo imien o nazi ecién
es ablecido en el pode explican el a ac i o que despe ó inicialmen e la igu a
del Füh e en España. No obs an e, en el in o me sob e el año siguien e Welc-
zeck ad e ía del descon en o mos ado en cí culos ca ólicos con el égimen
ecién es ablecido (ibid.: 171).
En la his o iog a ía española ci culan dos leyendas que especulan con
di e en es p oyec os de aducción del «el p ime lib o dic a o ial del siglo xx»
(Koscho ke, 2016: 37). Son conje u as que bien ca ecen de la e idencia empí-
ica o egis o his ó ico necesa ios, bien son exage aciones mani ies as.
La p ime a leyenda apun a a que el pe iodis a y economis a An onio
Be múdez Cañe e adujo a ios capí ulos de Mein Kamp des inados a apa e-
ce algún día en o ma de lib o. Be múdez Cañe e ue es udian e en Múnich
a mediados de la década de 1920, donde asis ió en di ec o al comienzo de la
conquis a de la calle po las opas pa das. Fue uno de los i man es de un
mani ies o p og amá ico ascis a publicado en ma zo de 1931 en el núme o
undacional del semana io alangis a La Conquis a del Es ado (LCE)5. En e
oc ub e de 1932 y eb e o de 1935 Be múdez Cañe e se desempeñó como
co esponsal en Be lín del dia io ca ólico El Deba e, pe o al cabo c i icó el
acismo, el a eísmo y las de i as «socialis as» de los nazis. Acabó con e ido en
un pe sonaje incómodo pa a el égimen alemán, azón po la cual ue expul-
sado del país po , según ezaba la no i icación o icial de que le hicie on en ega,
«ac i idad con a el Es ado» y po «in o mación malé ola y calumniosa
du an e meses»6. T as asumi a con inuación la co esponsalía de su pe iódico
en Pa ís, en las elecciones de eb e o de 1936 ue elegido dipu ado en las lis as
del bloque conse ado y ca ólico de la CEDA (Con ede ación Española de
De echas Au ónomas). Un mes después de la insu ección, Be múdez Cañe e
ue de enido po pa ullas epublicanas en Mad id, ence ado en una checa, y
asesinado a i os.
El o igen de la leyenda de la aducción de capí ulos de Mein Kamp po
Be múdez Cañe e se emon a a una an ología de a ículos publicados en LCE
en 1939, donde el edi o del olumen sos u o que «[Be múdez Cañe e] adujo
an es que nadie en España a ios capí ulos de Mein Kamp , de Adol o Hi le ,
que p oyec ábamos edi a bajo el í ulo de Mi ba alla» (Apa icio, 1939: XI). De
5 «Nues o mani ies o polí ico», La Conquis a del Es ado, 14 de ma zo de 1931.
6 El Deba e, 26 de ene o de 1935.

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es a especie se han hecho eco di e sos in es igado es, aunque sin apo a p ueba
alguna (Payne, 1997: 140; Vela de Fue es, 2008: 17; Sala Rose y Ga cía Planas,
2014: 130; Núñez Seixas, 2015: 23). La a ibución es una exage ación que
sob e alo a la emp esa, po que en e ec o hubo p oyec o, pe o ue en ex emo
incipien e: unas pocas páginas en o al, co espondien es a agmen os de dos
capí ulos del o iginal, ambos del segundo olumen7. En el núme o 6 de LCE
apa eció un a ículo i mado po «Adol Hi le » bajo el í ulo de «P opaganda y
o ganización polí ica», y p esen ado como un a ículo «Especial pa a «La Con-
quis a del Es ado»»8. En ealidad, se a a de ex ac os del capí ulo 11 del
segundo olumen de Mein Kamp . No apa ece ningún c édi o que pe mi a
iden i ica al aduc o . Mes y medio más a de, en el núme o 12 de la misma
e is a apa eció publicada una pa e del capí ulo 1, asimismo del segundo olu-
men. Lo i maba «Hi le », pe o ampoco con enía c édi o del aduc o . El capí-
ulo o iginal lle aba po í ulo «Cosmo isión y pa ido», e i ulado en LCE
como «La mecánica de los iejos pa idos pa lamen a ios». P ecisamen e en el
núme o 12 (y en los es núme os an e io es, odos ellos co espondien es al mes
de mayo de 1931) se anunciaba que Mi ba alla es aba en p ensa, y no se ol ió
a anuncia su publicación9. Es a aducción ue publicada nue amen e en 1933
con el mismo í ulo en o o ó gano del ascismo español, la Re is a JONS10. En
1931 Be múdez Cañe e e a colabo ado asiduo de LCE. Todos los indicios
apun an a él como aduc o . Sin emba go, la aducción no debió abso be le
demasiada ene gía: en los cien os de a ículos que publicó en El Deba e a pa i
de inales de 1925 y has a 1936 an solo hizo e e encia a la ob a magna del
nacionalsocialismo en seis ocasiones, es de ellas pos e io es a mayo de 1935 y,
po lo an o, con la edición de Mi lucha ya p esen e en el me cado español11.
7 Mein Kamp cons a de dos olúmenes. El p ime o, más au obiog á ico, apa eció
publicado en julio de 1925. El segundo, con un én asis más ideológico y o ganiza i o,
apa eció en diciemb e de 1926. Has a 1930 ue on endidos po sepa ado.
8 LCE, 18 de ab il de 1931, p.3.
9 LCE, 30 de mayo de 1931, p.12.
10 Re is a JONS, diciemb e de 1933, pp. 309-315. Ag adezco a Fe an Gallego su
amabilidad al pone a mi disposición es as publicaciones del ascismo español, así
como su e udición a la ho a de in e p e a los.
11 Las ci as se co esponden a a ículos publicados en las siguien es echas: 22 de ene o
de 1933; 3 de ene o de 1934; 3 de no iemb e de 1934; 11 de mayo de 1935; 29 de
eb e o de1936; 1 de ma zo de 1936. Cu iosamen e, en las es p ime as e e encias se
e ie e a la ob a de Hi le como Mi lucha, y en las es úl imas, con la e sión española
ya disponible, habla de Mein Kamp . Todas las e e encias al lib o son gené icas,
excepción hecha de la e e encia de eb e o de 1936, donde inco po a una ci a que
emi e di ec amen e del o iginal alemán, y no a la aducción española.
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La segunda de las supues as aducciones de Mein Kamp al español en
España se a ibuye a Onésimo Redondo. Redondo ocupó una plaza de lec o
de español en la Handelshochschule de Mannheim du an e el cu so académico
de 1928-29, adonde hab ía llegado sin apenas conocimien os de alemán
(Tomasoni, 2017: 27-38). Según Fe an Gallego, «a Redondo le in e esaba
mucho más la e sión acis a, an isemi a y, sob e odo, comuni a ia de un
mo imien o en que la exal ación del Es ado cedía paso a la alo ación sup ema
de la nación, po lo que indicó abie amen e su p e e encia al nacionalsocia-
lismo, llegando a desdeña al ascismo [i aliano. No a: J. C.] como un mo i-
mien o excesi amen e p agmá ico» (Gallego, 2014: 177-178).
Según in o maciones no con as adas, Redondo se emba có en la misión
de aduci Mein Kamp . Po la in luencia que eje ce sob e o os in es igado es
que se ace can al ema, en e dichas uen es cabe des aca a Paul P es on,
quien se e ie e a Redondo como «aspi an e a nazi y aduc o de Mein Kamp »
(1998: 116). El o igen de la a ibución hay que as ea lo en la edición de las
ob as comple as de Onésimo Redondo, donde sus esponsables a i man: «Y
an e los p ime os homb es de poca e que empiezan a mu mu a del pe iódico
[se e ie e a Libe ad, una publicación ascis a. No a: J. C.], Onésimo Redondo
gas a su iempo en aduci y lle a los a las páginas de «Libe ad» capí ulos
en e os de un homb e desconocido en España en aquellos días que llaman
Hi le » (Redondo, 1954-55: 256).12 Ma eo Tomasoni, máxima au o idad en
la ida y pensamien o de Redondo, no ha encon ado e idencia alguna de
que la ase e ación enga isos de e osimili ud. Lo que sí que es á ehacien emen e
ac edi ado, p ecisamen e po Tomasoni, es que Redondo es u o ac i a-
men e implicado en la aducción (del ancés) y publicación de una e sión de
Los p o ocolos de los sabios de Sión (Tomasoni, 2017: 262-269)13. Además, su
limi ada exposición al idioma alemán y su exigua compe encia lingüís ica no
pa ecen c edenciales su icien es como pa a emba ca se en una emp esa de
an a complejidad como es aduci el p on ua io de Hi le . El bagaje lingüís-
ico de Redondo se esumía en: escasos conocimien os p e ios a su llegada a
Alemania, un cu so académico de esidencia en el país, y habe omado clases
pa icula es de un compañe o docen e sob e una base de amis ad.
Así pues, y desde an es de la oma nazi del pode , jó enes es udian es
españoles ascis as conocie on de p ime a mano el despliegue del mo imien o
12 Ci ado según:h ps://es.sc ibd.com/doc/12599993/Ob as-Comple as-de-Onesimo-
Redondo (acceso: 19 de sep iemb e de 2018).
13 Ag adezco a Ma eo Tomasoni sus cla i icado as explicaciones en comunicación
pe sonal que e u an ca egó icamen e la exis encia de una aducción de Mein Kamp
po pa e de Redondo.
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hi le iano con su p og ama de palingenesia nacional, su an ima xismo y an i-
semi ismo, ing edien es odos ellos aglu inados al ededo de un líde ca ismá-
ico po encima de cualquie con ol pa lamen a io o de o o o den. Sin
emba go, pese al in e és po Mein Kamp , Alemania no ue el p incipal e e-
en e del incipien e ascismo español, a iculado desde 1934 en la Falange
Española y de las JONS (FE-JONS). La mayo ía de sus cuad os di igen es
conside aban el modelo i aliano de ascenso al pode (po la ía insu eccional
y no la elec o al) como el modelo más ap opiado pa a España, donde el
acismo nazi enía peo encaje, en e o as azones po que condenaba a los
pueblos la inos a un papel subo dinado.
Has a aquí las leyendas sob e aducciones de Mein Kamp de las que, a
echa de hoy, no hay mayo es e idencias empí icas que a i iquen su e osimi-
li ud o, en su caso, que ponde en su alcance. Sin emba go, esul a elocuen e
que los umo es sob e aducciones del lib o de Hi le emanasen odos del
campo del ascismo español que, si bien en gene al es u o más a en o y sin ió
mayo a inidad po su homólogo i aliano, siemp e con ó con de o os de la
eligión polí ica nazi que siguie on con a ención las e oluciones del mo i-
mien o y, después de 1933, del égimen del Te ce Reich.
III. DOS EDICIONES QUE SON UNA: DE BARCELONA A ÁVILA
Las ediciones de Mi lucha publicadas en España en la década de 1930
son dos, ambas pa ciales y au o izadas. O, al y como cons a a emos a con i-
nuación, una misma edición con lige as a iaciones: una apa ecida en 1935 en
Ba celona de la mano de la Casa Edi o ial A aluce, y una segunda publicada
dos años más a de en Á ila di ec amen e po la edi o a del NSDAP. Po las
azones que desmenuza emos en b e e, habla emos de la edición de Á ila
como una segunda edición co egida.
1. EDICIÓN DE ARALUCE DE 1935
La his o ia ehacien emen e documen ada de Mein Kamp en español en
España a anca en 1935 con la publicación de una aducción bajo el í ulo de
Mi lucha. La cubie a del lib o, ilus ada con una o o en colo de Hi le a a-
iado con la camisa pa da y ex aída del ca álogo o og á ico de Hein ich
Ho mann (la misma o o que igu aba en las ediciones alemanas de esos
años), lle a el í ulo de Au obiog a ía en su pa e in e io , y el nomb e «Adol
Hi le » en la supe io (Ha mann e al., 2016: I, 68). P ecisamen e, la cubie a
es el único luga del lib o donde igu a el é mino «Au obiog a ía», p obable-
men e una ác ica come cial pa a p esen a lo como un p oduc o más a ac i o
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a un público amplio. En la po ada in e io se p oduce un cambio de í ulo: el
ó ulo de Au obiog a ía que igu aba en la cubie a aho a desapa ece po com-
ple o, y ya igu a solo como Mi lucha.
La e sión española es una e sión ab e iada del o iginal y au o izada po
la edi o ial Ehe . Es á aducida di ec amen e del alemán, pa icula idad en la
que se insis e en la po ada in e io . Apa eció publicada en la Casa Edi o ial
A aluce, de Ba celona, con una ex ensión o al de 355 páginas, que incluye
una «In oducción» i mada po el aduc o ( ol e emos más a de sob e
ella). Su p ecio de en a e a de diez pese as. La capi al ca alana se p esen aba
como un luga p opicio pa a una publicación de esa na u aleza. Allí se publicó
una de las p ime as alo aciones del ascismo i aliano bajo Mussolini de la
mano de Vicen e Cla el (1923), y ambién allí se o ganiza on algunos g upos
ascis as de cie o alcance an es de la Segunda República (La T aza, Peña Ibé-
ica, Peña Nos o Ego, y ambién el Pa ido Labo is a Nacional lide ado po
Edua do Aunós)14.
La elección de la edi o ial esul a un an o singula . La Casa Edi o ial
A aluce ue undada en las pos ime ías del siglo xix po Ramón de San Nico-
lás A aluce. Desde el inicio de su andadu a la edi o ial A aluce se especializó
en una o e a di igida al público in an il y ju enil (Llamas i Pon , 2005: 247-
250; Chumillas i Co omina, 2016). Un ca álogo de diciemb e de 1934 da
cuen a de unos cua ocien os í ulos, odos en español (es deci : ninguno en
ca alán), de los cuales cien o ochen a se epa en en e a ias colecciones di i-
gidas al público in an il. Todos los lib os de su ca álogo o ecían «la ga an ía
de que ienen censu a eclesiás ica» 15, en es e caso sancionada po el obispado de
Ba celona. A mi ad de camino en e una o e a des inada al público ju enil
yel adul o, las colecciones de li e a u a de icción inco po aban un signi ica-
i o elenco de esc i o es hispanoame icanos. Además del ámbi o de especiali-
zación in an il y ju enil, con aba en su ca álogo con ob as de ciencia,
ecnología, a e, his o ia y geog a ía (con a ios olúmenes sob e la his o ia y
colonización de Amé ica), y pedagogía, aunque no hay as o de au o es öl-
kisch o nazis. Po úl imo, A aluce disponía de una sección de ciencias expe i-
men ales y aplicadas con más de cua en a í ulos de manuales, p ác icos y
docen es, especializados en di e en es a es y o icios.
De es e some o epaso a los ámbi os de especialización de A aluce en ís-
pe as de la salida al me cado de Mi lucha en 1935 se desp ende que, a p io i,
nada apun a a que se a ase de una edi o ial con un ondo en el que encon ase
ácil acomodo la ob a de un es adis a i o pos ulando una ideología acis a y
14 Ag adezco es as in o maciones a una de las pe sonas e aluado as del a ículo.
15 El Siglo Fu u o, 30 de ab il de 1935, num. 18 290, p.16.
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Hi le en Mein Kamp , bebiendo de la adición an isemi a de ma iz öl-
kisch, puso en el pun o de mi a a los judíos, los sup emacis as la inoame i-
canos en países con una población indígena signi ica i a halla on en el
p oyec o genocida nazi una uen e de inspi ación pa a «soluciona » el «p o-
blema indio». Boli ia e a uno de esos países en los que la eli e adicional
aspi aba a «blanquea » el país, po ejemplo diseñando polí icas mig a o ias
después de la gue a pa a a ae a inmig an es eu opeos en gene al
(Conea-Rosen eld, 2000: 3), y alemanes en pa icula . Nielsen Reyes
desempeñó un papel cla e en es e ensayo de ingenie ía poblacional. T as la
Segunda Gue a Mundial ep esen ó a Boli ia du an e quince años en el
Comi é In e gube namen al pa a las Mig aciones Eu opeas (CIME), una o ga-
nización ansnacional con sede en Gineb a undada en 1951 con una iple
misión: a) aslada e ugiados a países que o eciesen opo unidades de
es ablecimien o de ini i o; b) sa is ace las necesidades de mano de ob a
de los países de ul ama , p opo cionando inmig an es eu opeos, y c) con-
ibui al mejo amien o económico y social de los países la inoame icanos
median e la mig ación selec i a (Gómez de la Se na, 1974: 723-730, esp.
723). Emmy Nielsen Reyes, e i iéndose a la labo de su he mano al en e
de dicho comi é, apos illó que «el CIME coope ó en o ma e ec i a al país
con la epa iación de p o esionales g aduados en Alemania y que abaja-
ban en ese país» (Nielsen de Gaspa Reyes, 1989: 73). ¿Cab ía especula con
la posibilidad de que el CIME ope ase como una pla a o ma pa a da cobijo
a an iguos nazis que huían de los ibunales de gue a implan ados po las
po encias encedo as en la inmedia a pos gue a? El an iguo SS Klaus Ba bie
po ejemplo, el Ca nice o de Lyon, llegó a Boli ia en 1955. El semana io
De Spiegel concluyó en un a ículo de 1981 que emig an es nazis alemanes
«se encuen an como en casa desde hace años»28.
La especulación no se ía del odo ex empo ánea. An es incluso de ocupa
su des ino en Be lín, exis en agos indicios de que Nielsen Reyes se des acó
po su labo de di usión de la ideología nazi en Boli ia (Conea-Rosen eld,
2000: 337-338). Es posible que, a ándose de un in eg an e de la eli e del
país con excelen es con ac os en las más al as ins ancias, se si iese de su posi-
ción pa a ob ene un des ino en la capi al alemana y así desempeña labo es
de mayo alo ag egado pa a la consolidación y expansión del mo imien o
nazi. Cons an, en es e sen ido, dos se icios de ascendencia his ó ica que
Nielsen Reyes p es ó al nacionalsocialismo. En o den c onológico, el p ime o
ue acili a desde su sec e a ía en la embajada los ámi es pa a que E ns
Röhm i mase un con a o pa a inco po a se al Ejé ci o boli iano como
28 De Spiegel, 11 de mayo de 1981, p.163.

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Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
ins uc o mili a ; el segundo —lo que aquí nos ocupa á en mayo de alle—
ue se el au o de la p ime a aducción au o izada de Mein Kamp al español.
Los epasamos a con inuación.
A inicia i a del país andino, en e 1909 y 1942 el Ejé ci o boli iano
con ó con una p esencia inin e umpida de a ias decenas de o iciales alema-
nes, excepción hecha de los años que du ó la P ime a Gue a Mundial (B ock-
mann, 2007: 447-450; Hanckock, 2008: 95-104). Si has a 1918 las misiones
mili a es u ie on ca ác e o icial, es deci , ue on negociadas de Es ado a
Es ado, as la i ma del T a ado de Ve salles la p esencia de o iciales alemanes
en Boli ia espondió a la inicia i a p i ada, no con ando su p esencia con el
a al de los sucesi os Gobie nos de la República de Weima ni después po lo
demás ampoco del Te ce Reich. El alicien e e a económico: a pa i de 1911
el sala io que o ecía el Ejé ci o boli iano a los ins uc o es alemanes e a supe-
io al de los o iciales del p opio Ejé ci o alemán. Es a ue la ía po la que
Röhm se asladó a Boli ia. Fi mó un con a o po dos años (p o ogable)
en e ene o de 1929 y diciemb e de 1930, con una emune ación de mil boli-
ianos du an e el p ime año de se icio, y de mil cien boli ianos du an e el
segundo año (1 boli iano = 1,5 ma cos-o o), sala io que equi alía al sueldo
del je e de Es ado Mayo boli iano. El más p ominen e de los mili a es de o i-
gen alemán p esen es en Boli ia en onces e a Hans Kund . Kund ue eclu-
ado en 1911 pa a eo ganiza el Ejé ci o boli iano según el modelo p usiano.
Du an e la P ime a Gue a Mundial se einco po ó al Ejé ci o alemán, pa a
eg esa de nue o a Boli ia en 1921. P o is o de la nacionalidad de su país de
adopción, en 1923 ue nomb ado je e del Es ado Mayo (equi alen e a minis-
o de Gue a) du an e un b e e lapso de iempo. En ene o de 1929, Kund y
Röhm, en e o os o iciales de o igen alemán, ue on con a ados po el
Gobie no de Siles Reyes: el p ime o, de nue o, como je e del Es ado Mayo ;
Röhm como enien e co onel (Hanckock, 2012: 691-708, esp. 696-697).
Según el his o iado y pe iodis a boli iano Robe B ockmann, Kund no
accedió de g ado a que Röhm se sumase a su con ingen e, y sólo una o den del
p esiden e Siles Reyes le obligó a obedece (B ockmann, 2007: 458; Hanc-
kock, 2012: 697).
Tampoco el embajado alemán en Boli ia, Hans Ge ald Ma ckwald, se
mos ó en usiasmado al conoce la no icia de que Röhm había llegado al
país pa a en ena a sus ue zas a madas: «¿Es e caballe o es ealmen e el
ep esen an e mili a alemán adecuado aquí?», se p egun ó (Hanckock,
2008: 99). El nomb amien o de Röhm no encuen a una explicación senci-
lla, habida cuen a de su signi icado pe il ideológico, y no p ecisamen e es-
pe uoso del o den es ablecido: miemb o de p ime a ho a del NSDAP ( ue
una de las pocas pe sonas que se u eaban con Hi le ), pa icipó en el in en o
de golpe de Es ado de no iemb e de 1923 en Múnich (po lo que cumplió
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cinco meses de condena en la cá cel), y en 1925 ue du an e unos meses el
máximo esponsable de las T opas de Asal o nazis, las SA. Reco demos que
Nielsen Reyes e a en esos momen os segundo sec e a io de la embajada. No
disponemos de e idencia que demues e documen almen e la in e ención
de la embajada boli iana en Be lín, aunque Nielsen Reyes, en an o que su
sec e a io, no pudo se ajena a ella. B ockmann apun a que en la con a a-
ción de Röhm medió di ec amen e la legación boli iana en Be lín (B ock-
mann, 2007: 457). De lo que sí enemos cons ancia es de que Nielsen Reyes
y el ya máximo esponsable de las SA con a e niza on as el eg eso de es e
úl imo a Alemania. Al inaliza su con a ó inicial de dos años en Boli ia,
Röhm p ese ó una excedencia inde inida del Ejé ci o boli iano, ámi e
que e ec uaba pe iódicamen e en la embajada (Hanckock, 2008: 103; Hanc-
kock, 2012: 706). Con ese mo i o, o po amis ad pe sonal, Röhm isi ó
ocasionalmen e la legación de Boli ia, y de paso ambién la casa de su sec e-
a io: «Röhm amaba ex ao dina iamen e a Boli ia», a i mó Nielsen Reyes.
«Solía eni alguna ez a mi casa y ocaba en el piano el himno nacional
boli iano, que conocía de memo ia. E a un homb e cul o, muy in eligen e
y leal a Hi le , has a donde yo es aba en si uación de sabe » (en C espo
Rodas, 1985: 245). También se p es aban a o es mu uamen e. En una oca-
sión, el pe iodis a no eame icano de la agencia Associa ed P ess en Be lín y
me ecedo del P emio Puli ze en 1939, Louis P. Lochne , eco dó una
cha la sos enida a p incipios 1930 con Röhm g acias a la mediación del
«sec e a io de la legación boli iana». Ambos nazis se p esen a on jun os en
su o icina, con encidos de que había llegado el momen o de que la agencia
de no icias no eame icana u ie a no icias de p ime a mano del máximo
esponsable del mo imien o. Röhm, a su ez, in e cedió pa a que Lochne
man u ie a un encuen o en Múnich con «el je e» (Lochne , 1943: 79).
En e las ac i idades de Nielsen Reyes en Be lín se con ó o ganiza la
pa icipación de Boli ia en los Juegos Olímpicos de 1936. Uno de los es
depo is as boli ianos pa icipan es ue su he mano A nold, que hizo las eces
de abande ado. A pa i de en onces, Fede ico Nielsen Reyes es u o ligado en
su país al mundo del depo e, llegando a se p esiden e del Comi é Olímpico
Boli iano. Suya es la le a del himno de los depo is as olímpicos boli ianos,
i ulado Sanos y ue es que, con su exal ación de la pa ia, la cama ade ía y el
hono , ehicula mensajes muy que idos a los nazis.29 Dice así:
29 El hono (Eh e) es uno de los concep os cen ales de la mo al del nacionalsocialismo
(G oss, 2010: 21). Véase al espec o el Código de hono de las SA (Eh eno dnung ü die
SA de NSDAP, Múnich, 1933, en: A chi o del Ins i u ü Zei geschich e, Múnich,
Db 052.025 b).
LA PRIMERA EDICIÓN ESPAÑOLA DE MEIN KAMPF 215
Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
Sanos y ue es, la en e al i a,
ya ma chamos al í mico son,
baña el sol nues a ie a na i a,
i o la e cada co azón.
Co o:
Cama ade ía, hono ,
lucha caballe ezca [sic], alo .
¡Adelan e! ¡Adelan e!
¡Depo is as, Adelan e!
Po el depo e i il y ue e
A la Pa ia amamos con e o .
Si la inacción signi ica Mue e,
el dinamismo es ida y igo .
Co o:
Cama ade ía, hono ,
lucha caballe ezca [sic], alo .
¡Adelan e! ¡Adelan e!
¡Depo is as, Adelan e!30
Nielsen Reyes, pues, e a algo más que un diplomá ico p es ando un se -
icio a su país en Alemania; e a un nazi con los mejo es con ac os en la eli e
di igen e del nacionalsocialismo.
2. PRÓLOGOS DE NIELSEN REYES A MI LUCHA. ANÁLISIS
Las in oducciones de la e sión española, an o a la p ime a como a la
segunda edición, ienen i madas po «El aduc o » que, según di e sas
uen es, ue Fede ico Nielsen Reyes31. Aquí es iba un se icio suyo capi al
pa a la p opagación de la ideología nacionalsocialis a en España y La inoamé ica.
30 Vgl. Nielsen Reyes de Gaspa , Fede ico, S. 62 und 221. O as e siones más ecien es
apa ecen con lige as modi icaciones, la más eseñable de las cuales es que el «hono »
ha sido eemplazado po el « igo ».
31 Así lo ecogen, po ejemplo, el ca álogo en línea Wo ldCa (h p://www.wo ldca .o g/
i le/mi-lucha/oclc/638186889, acceso: 10 de julio de 2018), el dia io El País (25 de
ab il de 1981) y De Spiegel (núm. 20, 11 de mayo de 1981, p.161), medio es e
úl imo que añade que Nielsen Reyes ado naba su esc i o io con un bus o de Hi le , y
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El hecho de que su iden idad pe manezca ocul a en el lib o enía a buen segu o
que e con su unción diplomá ica. Una ez acabada la gue a y Nielsen
Reyes ya eins alado en su país, ei indica su implicación en Mi lucha no e a
p ecisamen e un imb e de glo ia. Po que, como e emos a con inuación, los
dos p ólogos pa a las ediciones españolas no son el abajo de un p o esional
dis anciado del ma e ial que aduce, sino el de un após ol con encido de la
causa nazi. Ambos des ilan un comp omiso pe sonal con el p oyec o libe i-
cida y e nocida lide ado po Hi le , alejado de cualquie ensayo de la asepsia o
dis anciamien o, po no habla de la c í ica o de denuncia, que se ía de espe a
en un in eg an e del cue po diplomá ico de cualquie país. Son el p oduc o de
un nacionalsocialis a « aná ico» que expone o gulloso los p incipios ec o es y
supues os log os de la eligión polí ica nazi.
El p ólogo a la edición de Ba celona aba ca cua o páginas, y a anca e i-
que ando Mi lucha como «el ca ecismo del mo imien o nacionalsocialis a». El
a ibu o de «ca ecismo» ya había ci culado an es en un con ex o pa angonable:
Hi le lo u ilizó en su p ólogo a un lib o de Go ied Fede publicado en 1924,
al que exal ó en pa ecidos é minos que Nielsen Reyes hizo con Mi lucha: «El
cue po esc i o de nues o mo imien o ha adqui ido con él [con el lib o. No a:
J. C.] su ca ecismo» (Fede , 1924: 3). En los años en que Nielsen Reyes adujo
el lib o e a moneda de uso co ien e e e i se a la ob a de Hi le como la «Biblia»
del nacionalsocialismo (Vi kine, 2009; Plöckinge , 2011: 349-356; Kelle ho ,
2015: 14). Sin emba go, a un ca ólico p ac ican e como Nielsen Reyes el símil
le debió de pa ece un exceso hipe bólico de esabios paganos, po lo que op ó
po ebaja el lib o a la ca ego ía menos p e enciosa de «ca ecismo».
La denuncia del ma xismo, una de las obsesiones del nazismo, encuen a
asien o en el p e acio del boli iano. Re i iéndose a Hi le , Nielsen Reyes sos-
iene que su « ecia pe sonalidad» le hizo «dueño de la e dad de su causa al
impulsa un igo oso mo imien o de exal ación nacional llamado a aniquila
el ma xismo que es aba de o ando el alma popula de Alemania» (Hi le ,
1935: 6). O o ec o del idea io nazi, la idea de la comunidad nacional según
líneas aciales, apa ece asimismo inc us ado en el p ólogo: «Hi le […] sabe
que den o de la es uc u a de un pueblo y de su economía no caben p e e en-
cias odiosas, sino un espí i u de mu ua comp ensión y de jus a alo ación del
ol de cada uno y de su es ue zo en el conjun o de la nacionalidad». Y p osi-
gue: «La ideología hi le iana, en es e o den, es de una ele ada é ica, po que
busca en el indi iduo la ponde ación del mé i o po el abajo» (ibid.: 7). En
una alo ación más de pa e, y eplicando el guión ma cado po el apa a o
que su hijo, Robe o Nielsen, ocupó el pues o de je e de segu idad bajo la dic adu a
del gene al Luís Ga cía Meza (1980-1981).
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p opagandís ico al mando de Goebbels, Nielsen Reyes p esen a al nacionalso-
cialismo como una ideología «cons uc i a y, po an o, paci is a, pe o no
paci is a en el sen ido de acep a la imposición de iolencias in e nacionales
con a ias a la dignidad y al hono de un pueblo sobe ano […]. El paci ismo
nacionalsocialis a se inspi a, po an o, en p incipios elemen ales del De echo
y descansa sob e la unidad mo al del pueblo alemán» (ibid.: 8).
Pa a conclui el p ólogo, el piadoso nazi boli iano p esen a el es ado
o ali a io del Te ce Reich como modelo «de una nue a o ma de Es ado»,
adap ando sus alo es y líneas maes as «a sus p opias necesidades, [a] los pue-
blos aman es de su nacionalidad y á idos de p og eso y de eno aciones socia-
les» (ibid.: 9).
O o de los emas ec o es del idea io nazi, el an isemi ismo, no me ece
e e encia di ec a alguna en el p ólogo. El p oyec o sup emacis a nazi, que
con emplaba a la « aza» judía como con apun o de la a ia, no enía ácil as-
lación al con ex o español, donde desde la expulsión de los judíos po los
Reyes Ca ólicos en 1492 einaba un «an isemi ismo sin judíos» (Böcke , 2000)
y, en cualquie caso, es e e a de ma iz eligiosa más que acial. Tampoco la
aducción de las enseñanzas del nazismo a La inoamé ica e a inmedia a,
po que la población de o igen judío en el subcon inen e ame icano e a i ele-
an e en é minos es adís icos. Allí la «adap ación» a que se e ie e Nielsen
Reyes apun a más bien a la población indígena de nume osos países, como el
suyo mismo, Boli ia, donde con o maba una amplia mayo ía.
La edición de Á ila man iene la misma es uc u a en cinco bloques que
la edición de A aluce (in oducción, p ólogo de Hi le , dedica o ia y da os
biog á icos de Hi le , cue po del lib o), a los que se añade una nue a in oduc-
ción a la segunda edición, asimismo i mada po «El aduc o », es á echado
en oc ub e de 1937. El apa ado con los da os biog á icos de Hi le y del
mo imien o po él lide ado aba ca consecuen emen e has a poco an es: la
úl ima en ada da cuen a de la «his ó ica isi a» de Beni o Mussolini a Alema-
nia en e el 26 y el 29 de sep iemb e de 1937, que hab ía se ido pa a consa-
g a «la amis ad i alo-alemana y su in a iable p opósi o de se i al
man enimien o de la Paz» (Hi le , 1937: 18). En é minos de ex ensión la
nue a in oducción ocupa dos páginas, la mi ad que el p ime o.
Con la pe spec i a que dan los cinco años del nacionalismo en el pode ,
Nielsen Reyes p esen a el lib o como «la pau a del abajo cons uc i o de la
Nue a Alemania»; el Te ce Reich se e ela como «la enca nación genuina de
la ideología hi le iana» (ibid.: 11). El p ologuis a uel e a insis i en los emas
que ya le ocupa on en la p ime a edición, con excepción del ma xismo en
an o que «p oblema» alemán, una ez eliminadas sus es uc u as o ganiza i as
(pa idos, sindica os) y sus líde es ecluidos en campos de concen ación o
o zados al exilio.

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Con es a excepción, los ec o es que a iculan el p ólogo son los mismos
que en la p ime a edición: po un lado una p esen ación ul anacionalis a y
o ganicis a de la comunidad nacional y, po o o lado, el papel del nacional-
socialismo como ga an e de la paz. P esen a un pano ama idílico, ejemplo de
una comunidad nacional sin esquicios de plu alidad en lo ela i o a los obje-
i os compa idos: «El pueblo alemán ep esen a en la ac ualidad un bloque
cohesionado po la e nacional que supo inculca le el au o genial de su esu -
gimien o» (ibid.: 11). Fe nacional que, al igual que en I alia, se a icula al ede-
do de «la idea de pa ia» concebida en é minos homogéneos y, po supues o,
aciales. El au o del p ólogo se emi e a un discu so de Mussolini el 28 de
sep iemb e p onunciado en Be lín du an e su isi a ecien e al Reich, en el
que desmin ió que los egímenes ascis as uesen dic adu as, pues o que goza-
ían de un apoyo popula desconocido en o os egímenes donde «bajo el
man o de los llamados «de echos humanos in iolables», la polí ica es á domi-
nada po el pode del dine o, del capi al, de las sociedades sec e as y, inal-
men e, po los g upos polí icos que luchan en e sí» (ibid.: 11-12).
La Alemania supe ado a de la humillación de Ve salles y del ne as o expe-
imen o democ á ico es aho a «el mejo balua e de la paz eu opea» en e al
pelig o bolche ique. Aquí p ecisamen e in oduce Nielsen Reyes una e e encia
a España, del odo ausen e en el p ime p ólogo, «donde el Gene alísimo F anco
sos iene denodada lucha pa a sal a a su glo ioso pueblo de la ga a comunis a»
(ibid.: 12)32. Habida cuen a del ma cado ca ác e apologé ico y ul anacionalis a
del p ólogo, que el aduc o op e po el p onomb e posesi o «su» en luga de
«nues o» es una p ueba de que no se a aba de un español, sino de un hispano-
ame icano. F en e al in e nacionalismo so ié ico, la al e na i a e a el jingoísmo
ehiculado po el iun i a o o mado po Hi le , Mussolini (ambos plasmados
en égimen) y F anco, que lib aba en el momen o de edac a se el p ólogo una
gue a ci il con a las ue zas de enso as del o den epublicano. Nielsen Reyes
pone pun o inal al segundo p ólogo sub ayando la necesidad de adap a el
32 Nielsen Reyes isi ó España en 1937 (La Vangua dia Española, 2 de agos o de 1939).
Un de alle que me ece la pena ae a colación, po que e ela el o igen hispanoame icano
del aduc o , es la u ilización del sus an i o «sud» en la p ime a edición de Mi lucha.
En el español peninsula la o ma habi ual es «su », no así en Hispanoamé ica, donde
en di e en es países, en e ellos Boli ia, aunque hoy en día poco usado, «sud» es á
con emplado po el Dicciona io de la Real Academia Española de la Lengua. En la
amilia Nielsen Reyes pa ece que el sus an i o enía p edicamen o; su he mana Emmy
ambién lo u iliza en su lib o de ecue dos de su he mano publicado más de medio
siglo más a de, donde hace e e encia a «Amé ica del Sud» (Nielsen de Gaspa Reyes,
1989: 71). Segu amen e po que un lec o peninsula la exp esión pensa ía que se
a aba de una e a a (de una más), en la segunda edición ue co egido po «Su ».
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p og ama ul anacionalis a a cada país pa a alcanza un o den mundial a mó-
nico: «Sólo la concepción de un nacionalismo idealis a-socialis a, p opio de la
comunidad de cada pueblo, llega á a c ea en el mundo las p emisas de un o den
supe io de since a comp ensión y de paz en e las naciones que espe an sus a-
diciones y hon an su his o ia» (ibid.: 12).
IV. RECEPCIÓN DE MI LUCHA EN ESPAÑA
El ascenso al pode del nacionalsocialismo ue ecibido con simpa ía,
incluso con eu o ia, en el espec o ideológico ascis a y conse ado en la España
de la Segunda República. En un p ime momen o con empla on a Hi le como
el «aga o ado del ma xismo»33, me ecedo de a ención y émula pa a sal a a
España del pelig o ojo y a eo. Poco después, sin emba go, ya desde 1934, se
empezó a ma iza el en usiasmo po el égimen ecién ins alado en Alemania, y
eme gie on las c í icas al nacionalsocialismo en el espec o an i epublicano
español, ca ólico casi po de inición, po sus de i as neopaganas, su pos u a con
espec o a las iglesias y su an isemi ismo (Böcke , 2000: 212).
Ya hemos cons a ado que los ascis as de Falange se con a on en e los
p ime os que saluda on el ad enimien o del égimen nazi. El espec o ideoló-
gico ca ólico conse ado , po su pa e, p es ó asimismo es echa a ención a
los acon ecimien os que es aban eniendo luga en Alemania. Uno de sus
máximos animado es ue el pe iodis a y esc i o Rami o de Maez u, en cuya
ayec o ia in elec ual hay un hilo conduc o que e eb a su ob a: el naciona-
lismo. Poco an es de se asesinado po milicianos epublicanos en no iemb e
de 1936, esc ibió: «Mi ida de esc i o es u o consag ada casi exclusi amen e
al p oblema de mi pa ia» (en González Cue as, 2003: 22). El ascismo a ajo
su in e és (aunque en igo no llegase a se ascis a) en an o que dique an ico-
munis a (ibid.: 23). Maez u p onunció una con e encia en 1932 an e un
exclusi o público in eg ado po nos álgicos de un o den social eli is a y a is o-
c á ico bajo el í ulo de Hi le , su iun o y su p og ama. «El pa io ismo exal-
ado, exaspe ado» e a uno de los ec o es que habían de se i de guía a las
de echas españolas pa a emula la popula idad del égimen ascis a i aliano y
del mo imien o hi le iano; o o «el espí i u de solida idad social» que mos-
ase al abajado que sus e dade os aliados es aban en las de echas34.
33 La exp esión es del jesui a asco Manuel Agui e Elo iaga en un a ículo de 1934
publicado en una e is a c is iana. Los jesui as ue on expulsados de España en 1932.
Ci a en: Böcke (2000: 189).
34 Acción Española, 16 de mayo de1932, pp.538-541.
220 JESÚS CASQUETE BADALLO
Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
Maez u había publicado pocas semanas an es una se ie de a ículos sob e
Hi le en las páginas del Abc35. Uno de ellos es aba dedicado a Mein Kamp , en
el que abundaba en las ideas de la con e encia ci ada. Se i ulaba «El milag o
de Hi le ». Pa a explica dicho milag o Maez u se emi ía al lib o de Hi le ,
del que lle aba —sos u o— leída la mi ad del o iginal. No le pa ecía un buen
esc i o , pe o ampoco le esul aba imp escindible, po que —y la idea p ocede
de Hi le — «los mo imien os polí icos no los hacen los esc i o es, sino los
o ado es»36. Dos ideas e an a su juicio las que a iculaban el p og ama plas-
mado en el lib o: «la Pa ia y el abajo». En é minos o ganiza i os, el g an
log o de Hi le había sido uni a «buena pa e del nacionalismo y del socia-
lismo en un mismo pa ido». No se ol ida del an isemi ismo que a a iesa
Mein Kamp , es e eo ipos y p ejuicios incluidos: «Los judíos son icos, ienen
en sus manos los g andes pe iódicos y no igu a, que yo sepa, en e sus máxi-
mas la del pe dón de las inju ias»37.
P ecisamen e Abc dio una amplia cobe u a a la apa ición de la e sión
española de Mi lucha38. Una eseña i mada po Juan Ignacio Be mejo eco-
mendaba a las de echas españolas ija se en las écnicas de p opaganda expues-
as en el lib o de Hi le pa a conquis a a las masas, u a inexcusable pa a
eplica los éxi os conseguidos po el nacionalsocialismo en Alemania. Be -
mejo concluyó su eseña del modo siguien e: «Se a a de un lib o que no se
esume. Es e a iculi o no puede se más que un lige o en emés, an egus o de
una comida copiosa y sus anciosa que o ece la ob a del Füh e ».
La e is a ilus ada Blanco y Neg o, dependien e del mismo g upo edi o-
ial que el Abc, publicó una ex ensa eseña de Mi lucha en su núme o del 23
de junio de 1935. La i maba And es Re esz, un pe iodis a o igina io del
Impe io aus ohúnga o y de exp esión alemana. Se i ulaba «Mi lucha, base de
la polí ica hi le is a», y enía cinco páginas de ex ensión. Cada página enía
ilus ada po una iñe a ex aída de la e is a sa í ico-polí ica Kladde ada sch
( es en o al), de la asimismo publicación sa í ica semanal Die B ennessel (una
iñe a) y del Völkische Beobach e (una iñe a). Po su ex ensión, po el acom-
pañamien o ilus ado (con ma e iales de di ícil acceso en España) y, sob e
35 Se a a de los siguien es a ículos: «El milag o de Hi le » (Abc, 20 de ab il de 1932);
«Hi le acis a» (Abc, 27 de ab il de1932); «Hi le en Viena» (Abc, 4 de mayo de
1932).
36 El bióg a o in elec ual de Maez u, Ped o Pablo González Cue as, especula con la
posibilidad de que Maez u asis ie a a mí ines de Hi le , pues además de con su
ideología y ob a, pa ecía ambién amilia izado con su o a o ia (González Cue as,
2003: 283).
37 Abc, 20 de ab il de 1932, p.3.
38 Abc, 12 de junio de 1935, p.8.
LA PRIMERA EDICIÓN ESPAÑOLA DE MEIN KAMPF 221
Re is a de Es udios Polí icos, 184, ab il/junio (2019), pp. 197-223
odo, po su encendido ono apologé ico, cabe pensa que as la eseña en
cues ión es u iesen los esponsables nazis en España, y que uese uno de esos
a ículos inanciados con ca go a los p esupues os de p opaganda nazis.
V. CONCLUSIONES
El público español po encialmen e in e esado en accede sin mediacio-
nes al «ca ecismo del nacionalsocialismo» dis u ó desde muy p on o de la
posibilidad de hace lo. Con la publicación en 1935 de Mi lucha, España se
con i ió en uno de los p ime os países en con a con una e sión au o izada
(eso sí, pa cial) del p on ua io hi le iano. Has a en onces había habido un
p oyec o de aduci y publica Mein Kamp en español, a ejecu a po Be mú-
dez Cañe e, pe o ue en ex emo emb iona io y, además, no hay cons ancia de
que es u iese au o izado po las au o idades esponsables nazis.
En la emp esa de edi a Mein Kamp en España desempeñó un papel cla e
el diplomá ico boli iano Fede ico Nielsen Reyes. Nazi de p ime a ho a, e in e-
g an e de la eli e del país andino, Nielsen Reyes es u o des inado en la emba-
jada de su país en Be lín en e 1926 y 1939. Amigo de E ns Röhm y es echo
colabo ado del minis e io de p opaganda nazi, cumplía odos los equisi os
pa a acome e la a ea de e e Mein Kamp al español: e a un nazi « aná ico»,
enía la compe encia lingüís ica su icien e y dis u aba de los mejo es con ac os
con el égimen. Todo apun a a que el impulso pa a aduci lo p ocedió
di ec amen e de Alemania, sin in e ención de ac o español alguno.
Las dos ediciones del lib o, la p ime a de Ba celona y la segunda de 1937
en Á ila, no escluyen ninguno de los emas que cub e el o iginal alemán, ni am-
poco igno an ninguno de sus capí ulos. Las dia ibas del o iginal con a el ma -
xismo, la democ acia o los judíos, po limi a nos a algunos de los p incipales
des ina a ios del odio nazi, igu an en la selección de las ediciones de mane a
diá ana; ni siquie a camu la el acismo que pos ula Hi le , que a ojaba de o ma
implíci a a los países me idionales de Eu opa a una « aza» de segundo o den.
Ag adecimien os
Las siguien es pe sonas me ecen odo mi ag adecimien o po la ayuda
p es ada: Ma ín Alonso Za za, Gonzalo Ál a ez Chillida, Ca los Collado Sei-
del, Noé Co nago, Ra ael C uz, Fe án Gallego, Michael G ü ne , Amaia Gue-
e o, Fe nando Molina, Xosé Manoel Núñez Seixas y Ma eo Tomasoni. Un
e aluado /a e ec uó comen a ios que en iquecie on el ex o. Un e aluado /a
e ec uó comen a ios que en iquecie on el ex o. Mención especial me ece O h-
ma Plöckinge , po su impulso, es ímulo y disponibilidad pe manen es.