ANÁLISIS DEL FENÓMENO DE LA COCA COMO
CONSTRUCTO SOCIOCULTURAL Y BIOPOLÍTICO.
DINÁMICAS, FLUJOS Y TRAYECTORIAS EN EL MARCO DEL PROCESO DE
PAZ ENTRE LAS FARC-EP Y EL ESTADO COLOMBIANO.
JULIALBA ANGEL OSORIO.
Di ec o : P o . Ignacio Mendiola Gonzalo
Codi ec o : P o . Ca los Hugo Sie a He nando
P og ama de doc o ado: Modelos y Á eas de In es igación en Ciencias Sociales
Facul ad de Ciencias Sociales y de la Comunicación
2023
(cc)2023 JULIALBA ANGEL OSORIO (cc by-nc-sa 4.0)
IN MEMORIAM
Es a esis doc o al ep esen a las oces de aquellas y aquellos que ya no es án, pe o a
quienes encon é en el anscu so de los cinco años de es e “ iaje”. Es a dedica o ia
hon a la memo ia del p o eso B uno La ou , su ida y su ob a dis up i a e
inspi ado a. Hon a al Abuelo Sabedo de la e nia Okaina An onio Bolí a , a sus
enseñanzas y pa a quien odo soña e a una especie de mo i y odo mo i una
especie de soña . Al Abuelo Sabedo Ji oma Sa iama, quien aho a, de la mano de
Búinaima y Búinaiño es de nue o uno solo con el espí i u de la sel a Amazónica. Y
al excomandan e de las FARC-EP “E én”, a sus luchas, esis encias y log os po la
equidad en Colombia.
Y a la memo ia de las más de
1. 300 íc imas i man es de la paz, lide esas y líde es sociales, de enso as de los
de echos humanos y de los de echos y dignidad de la Tie a, que ue on asesinadas
as la i ma del Acue do de Paz en e las FARC-EP y el Es ado colombiano en
no iemb e del 2016 y has a la inalización de es a esis en diciemb e de 2022.
Finalmen e, oda mi g a i ud a Ca los Hugo Sie a He nando po su buena ene gía
y ene gía buena, po su paciencia pa a conmigo y su sabidu ía ex endida, la cual
compa e a “bo bo ones”. Y a Ignacio Mendiola Gonzalo po su pe manen e y
a inada o ien ación, sus apo es es uc u ales pa a el desa ollo de es a
in es igación y al ánimo in a igable con que siemp e inspi aba mi a anza …
1
TABLA DE CONTENIDO
PARTE I NTRODUCCIÓN .................................................................................................... 3
CAPÍTULO I. APROXIMACIÓN A UN FENÓMENO COMPLEJO .............................................. 5
1.1.An eceden es Cla e y Jus i icación ............................................................................... 10
1.2.Plan eamien o del P oblema: una Pe spec i a Al e na pa a un P oblema
“Con o e sial” .............................................................................................................. 15
1.3.Coo denadas de la In es igación: Obje i o, P egun as e Hipó esis ............................... 17
1.4.Es uc u a Sinóp ica de la Tesis ..................................................................................... 22
PARTE II MARCO TEÓRICO - CONCEPTUAL ............................................................ 25
CAPÍTULO II. LOS ESPACIOS DE LA COCA EN COLOMBIA ¿O LOS ESPACIOS DÓNDE
EL ESTADO NO HA ESTADO? ..................................................................................................... 27
2.1.La Odisea de la Coca en e el Escila de la Gue a y el Ca ibdis del Asesina o
Sis emá ico de las y los Fi man es del Acue do de Paz ................................................. 31
2.2.El P oblemá ico Ecosis ema Polí ico de la Coca en Colombia ...................................... 38
CAPÍTULO III. EL FENÓMENO DE LA HOJA DE COCA ENSAMBLADO A PARTIR LA
TEORÍA DEL ACTOR RED (TAR) ................................................................................................ 51
3.1.In e conexiones de Base Teó ica: A iculación Genealógica En e la TAR y Fenómeno
de Es udio ...................................................................................................................... 52
3.2.In e conexiones de Base Me odológica: La Caja de He amien as de la TAR .............. 83
3.3.Re lexiones Finales Sob e la Pe inencia de la TAR en el Análisis del Fenómeno de la
Coca ............................................................................................................................... 92
CAPÍTULO IV. LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA DE COCA EN COLOMBIA BAJO EL
LENTE DE LA TAR ........................................................................................................................ 99
4.1.Topología Espacio empo al de la Economía Polí ica de la Coca ................................ 119
PARTE III APUESTA METODOLÓGICA ..................................................................... 159
CAPÍTULO V. EL ENFOQUE, LA CAJA DE HERRAMIENTAS Y LAS TÉCNICAS DE
INSTRUMENTACIÓN .................................................................................................................. 161
5.1.El En oque Cuali a i o y la Es uc u a de la In es igación ......................................... 161
5.2.Los Elemen os que In eg an la Red de la Coca y su Relación con los Componen es y
Va iables de la In es igación ....................................................................................... 164
5.3.Diseño de la In es igación y Me odología Aplicada a la Sociología de las Asociaciones
167
5.4.Técnicas E nog á icas Aplicadas a la In es igación .................................................... 180
2
PARTE IV RESULTADOS Y SU ANÁLISIS .................................................................. 190
CAPÍTULO VI. ENTRE LA INSTRUMENTACIÓN METODOLÓGICA EN EL TERRITORIO Y
LA SEGURIDAD PERSONAL DE LA INVESTIGADORA SOCIAL ........................................ 192
CAPÍTULO VII. PRIMER VIAJE, UNA EXPLORACIÓN AL UNIVERSO EXCOMBATIENTE
EN PLENO BIG BANG: LAS ENCRUCIJADAS DE COLOMBIA FRENTE AL PROCESO DE
PAZ CON LAS FARC-EP .............................................................................................................. 196
7.1.Una P ime a Ap oximación a la Desc ipción y Comp ensión de un “Acue do Exi oso y
una Ejecución Fallida” ................................................................................................. 199
CAPÍTULO VIII. SEGUNDO VIAJE, TOPOLOGÍAS EN REENSAMBLAJE: LA
CONFORMACIÓN DE UN NUEVO COLECTIVO ..................................................................... 220
CAPÍTULO IX. LOS RELATOS DEL TERCER Y ÚLTIMO VIAJE: EL RASTREO DE LAS
ASOCIACIONES HETEROGÉNEAS Y DE LOS ENSAMBLAJES DEL FENÓMENO DE LA
COCA ............................................................................................................................................. 236
9.1.P ime Momen o, Coca y Paz en Colombia ¿una In e acción P oblemá ica en e
Ac an es o una An inomia Biopolí ica? ....................................................................... 240
9.2.Segundo Momen o, los Mecanismos de In e esamien o de los Ac o es Pa icipan es o
¿Cómo Man ene a los Aliados en su Si io? ................................................................ 291
9.3.Te ce Momen o, el Conjun o de Espacios y Subje i idades como Es uc u a de Pode
pa a la De inición y Coo dinación de Roles ................................................................ 300
9.4.Cua o Momen o, la Mo ilización de los Aliados: Las Luchas po el Signi icado y el
Pode ............................................................................................................................ 332
9.5.Quin o Momen o, la Coca no Como P oblema, sino Como Ac an e Cen al En e
Co inas de Humo: las Disidencias y T aiciones ......................................................... 368
PARTE V CONCLUSIONES ............................................................................................. 381
CAPÍTULO X. REFLEXIONES, IMPACTOS Y RECOMENDACIONES ................................. 383
10.1.P ime a Línea: Re lexiones Finales Sob e “los Viajes de la TAR” en la Ru a de los
Espacios de la Coca y de la Paz Te i o ial en Colombia ............................................ 384
10.2.Segunda Línea: Impac o de la In es igación, Implicaciones y Pe spec i as ............... 400
10.3.Te ce a Línea: Alcance y O illas de la In es igación en la Ape u a Hacia Nue as
Líneas de Indagación ................................................................................................... 404
BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................................. 405
ANEXOS ............................................................................................................................... 429
Anexo 1. .......................................................................................................................................... 429
Anexo 2. .......................................................................................................................................... 432
3
PARTE I
INTRODUCCIÓN
FIGURA 1
“El des ino de Colombia no puede se la gue a”
No a: Así eza un mu al dibujado po los excomba ien es que habi an en el ETCR Filipinas, si uado en el
municipio de A auqui a (A auca, Colombia). En la imagen se ep esen a a Seuxis Pausias He nández Sola e,
alias Jesús San ich. Es e exin eg an e del Sec e a iado Mayo de las FARC-EP, o mó pa e del equipo
negociado de las FARC-EP en los Diálogos de Paz, ue in eg an e de la Cáma a de Rep esen an es de
Colombia y inalmen e, ue undado de las disidencias au odenominadas “la Segunda Ma que alia” y el ea me,
as su enuncia al P oceso de Paz del año 2016. Jesús San ich ue cap u ado en el año 2018 acusado de
na co á ico de cocaína y asesinado, en ci cuns ancias no escla ecidas comple amen e, en el año 2021 en las
inmediaciones de la Se anía del Pe ijá, Venezuela. Fuen e de au o ía p opia.
4
5
CAPÍTULO I. APROXIMACIÓN A UN FENÓMENO COMPLEJO
Lo social pa ece es a diluido en odas pa es, y sin emba go en ninguna pa e en
pa icula . De modo que ni la ciencia ni la sociedad se han man enido lo
su icien emen e es ables como pa a cumpli con la p omesa de una “socio-logía”
sólida
B uno La ou
A lo la go del p ime capí ulo a a emos el ma co de sen ido, los a gumen os
p oblema izado es, an eceden es cla e y coo denadas que cimen an nues a in es igación.
In es igación que iene como p opósi o analiza desc ip i a y comp ensi amen e, an o a los
ac o es humanos como a los no humanos, colec i izados como ac an es1, y en olados en los
colec i os he e ogéneos2 de la ed de la Coca. Pe o ambién explo a las dinámicas de la
in e acción as eadas a pa i de la cons ucción sociocul u al y polí ica de la Coca en el
ma co espacio empo al del P oceso de Paz colombiano. Y se habla de “Coca” con “C”
mayúscula, como el nomb e p opio de la ac an e cen al de es a esis.
El P oceso de Paz en e las Fue zas A madas Re oluciona ias de Colombia -FARC
E.P.- y el Es ado colombiano ep esen a un pano ama e e escen e y caó ico que ca aliza
múl iples lujos. Y así se de i an ayec o ias di e sas, en las que la labo in es igado a se
ans o ma en una cons an e “ oma del pulso social” ins umen ada desde la sociología de las
asociaciones3. Pa a al p opósi o, se o mulan es p egun as que ans e salizan
1 El concep o de ac an e como semán ica neu al e in eg ado a de los ac o es humanos y los no humanos o ma
pa e consus ancial de la noción de sime ía ex endida en la Teo ía Ac o -Red. La di e encia es uc u al en e
ac o y ac an e es que la p ime a asume una iden idad de pe sonaje-humano, mien as que la segunda asume
indis in amen e la agencia humana o no humana. Es as nociones eó icas son analizadas en el capí ulo 3 de es a
esis.
2 En es a in es igación se asume la noción di e encial de colec i o en La ou (2008) en con aposición a la
noción con la noción de g upos sociales es abilizados. Pa a La ou , no exis en los g upos, solo la con o mación
de los g upos y es os cons i uyen los insumos es uc u ales en los as os que dejan as su con o mación o
desman elamien o. Los colec i os, po su pa e, son en idades pe o ma i as en las que, an o los ac o es
humanos como los ac an es no humanos, agencian capacidades e inciden en las ayec o ias del p opio colec i o.
El colec i o, en onces, se asume como “unidad de asociaciones” y así puede se as eado, p oblema izado, sus
ac o es y ac an es iden i icados y sus agencias negociadas pe manen emen e en el in e io del colec i o. Puede
se ans o mado en nue as asociaciones, desman elado y ecolec i izado.
3 B uno La ou (2008) en su lib o Reensambla lo social p opone un e o no a la esencia de la sociología, donde
desde las aíces seq-sequi se plan ea el seguimien o y desde la aíz la ina socius, se deno a a un compañe o, un
asociado. Así p opone la “sociología de las asociaciones” como aquella que sigue a los ac o es mismos, pa a
a a de “pone se al día con sus inno aciones a menudo alocadas, pa a ap ende de ellas en que se ha con e ido
la exis encia colec i a en manos de sus ac o es, qué mé odos han elabo ado pa a hace que odo encaje, qué
desc ipciones las nue as asociaciones que se han is o obligados a es ablece ” (La ou , 2008, p.28).
12
(2017), supe ando ci as de países como Si ia e I ak. Es as cues iones de in e és social, desde
el en oque di e encial de nues a in es igación, modulan y de e minan desde di e sos ó denes
la cons ucción de la signi icación colec i a y el imagina io social en o no a la Coca. Es
deci , ma can ambién las di ec ices de sen ido espec o a la Coca, aunque no sólo esponden
a unas inalidades que se es ablecen den o de es e con ex o. Y odo ello se complejiza aún
más cuando se dan en espacios geopolí icos.
El cul i o, usos y ca ác e de ilici ud de la Coca no solo se cons i uye en pied a
angula de las dinámicas dialógicas y de los acue dos, sino de las ayec o ias que la ges ión
comple a de los p ocesos de paz adelan ados con colec i os a mados en Colombia puede
asumi . No en ano, en el documen o denominado “Acue do Final pa a la Te minación del
Con lic o y la Cons ucción de una paz Es able y Du ade a” (San os & Jiménez, 2016), ca a
de na egación sob e los Acue dos de Paz en Colombia, se hacen in ocaciones a los cul i os
de uso ilíci o en no menos de 100 ocasiones. Su ge desde allí una de las más g andes
p eocupaciones del sen i nacional en e a es e hi o his ó ico.
Y es que, si bien se ha de inido ex ual o eó icamen e, aún no se e idencia la u a
me odológica que dé cuen a de cómo, ni de cuándo, ni de dónde, ni de con qué ecu sos, ni
ampoco, po úl imo, de con quiénes se implemen a án dichos acue dos. De hecho, en el
acue do es posible lee li e almen e lo siguien e: “Se deben busca nue as opciones cen adas
en p ocesos de sus i ución de cul i os de uso ilíci o y la implemen ación de Planes In eg ales
de Sus i ución y Desa ollo Al e na i o que ha án pa e de un nue o P og ama Nacional
In eg al de Sus i ución de Cul i os de Uso Ilíci o que end á una nue a ins i ucionalidad”
(San os & Jiménez, 2016, p. 100).
Es es a búsqueda de es a egias di e gen es, as más de 50 años del p og ama polí ico
impe an e con a el cul i o de hoja de Coca, una de las más po en es jus i icaciones que
mo i an la p esen e in es igación. Si bien es os discu sos son me os e e en es eó icos que
no e lejan necesa iamen e si uaciones, sino que poseen e ec os pe o ma i os de p ime
ni el, apo an, no obs an e, un escena io con ex ual al p esen e es udio. Y es que, bajo las
amas de sen ido, hay discu sos y p ác icas que emi en a sis emas de disciplinamien o y
p oducción de suje os. De ela esas amas implica una explo ación de ipo oucaul iano en lo
a queológico y en lo genealógico de las es uc u as y las elaciones del pode .
13
Desde o a pe spec i a, las acciones an ópicas mo ilizadas desde y al ededo de la
ges ión del cul i o de la hoja de Coca sob e los ecosis emas, bajo el en oque de es a
in es igación, se con ie en en un elemen o cons i u i o de las ayec o ias que asume el
obje o-coca pa a e mina eje ciendo un ol sis émico en la o o gación de sen ido colec i o.
Es e acciona sis émico y sis emá ico, con inúo y c ecien e, asume co ela os con cada una de
las dimensiones espaciales. Co ela os di e sos, dependiendo del colec i o desde el que sea
na ado y que an de lo económico en sus sec o es p oduc i os a lo económico en lo
o ganizacional de la “casa” (oikos), pasando ambién po el hábi a o lo ecológico.
La nec opolí ica ex endida al “impac o ambien al” gene ado obedece, an o a la
p oducción de cocaína como a las es a egias de con ol y, pa icula men e, la elacionada con
la aspe sión del á ea semb ada con he bicidas ipo gli osa o. Desde la ca ac e ización del
impac o ambien al es ablecida po Be nal & Pa edes (s. .), se implican di e sos ó denes en la
dis ibución de los e ec os nega i os: desde la elección de las á eas y pasando po la
p epa ación de los e enos, has a la implemen ación de los cul i os, la in oducción de
sus ancias químicas, el p ocesamien o de la d oga y la e adicación de cul i os ya exis en es.
O o hecho que complejiza la p oblemá ica ambien al desde una isión holónica es
que “el cul i o de coca en Colombia se localiza en egiones emo as, incluyendo Pa ques
Nacionales, Rese as indígenas y o as á eas que ca ecen de in aes uc u a” (ODC, 2017,
p.15). Aquí se plan ea que la ges ión de la p oducción de cocaína ha aído consigo un
imagina io de lo na u al que se ía in e esan e es udia . Se a i ma que el 42% de los Pa ques
Na u ales es á a ec ado po cul i os de coca (Pa ques Nacionales Na u ales, 2015) y que “en
los úl imos 35 años la in aes uc u a de anspo e de hid oca bu os ope ada po Ecope ol ha
sido a acada 2.575 eces, de amando 4,1 millones de ba iles de pe óleo, es a úl ima ci a
equi ale a 16 eces la can idad de amada en la ca ás o e del buque Exxon Valdez en 1989”
(Depa amen o Nacional de Planeación -DNP-, 2015, p.2).
Algunas ci as que dan cuen a del impac o de la nec opolí ica ex endida a lo no
humano se ex aen del Fondo Colombia en Paz (DNP e al., 2015, p.15):
• “El 58% de la de o es ación del país se p esen a en municipios con al a
incidencia de con lic o -en e al a y muy al a- y se concen a en municipios de con lic o
(de 59% a 75%).
14
• El 46% de la sob eu ilización del suelo (uso del suelo mayo a su ocación)
ocu e en municipios de con lic o, de al mane a que Caque á, Có doba y Magdalena
p esen an la mayo sob eu ilización elacionada con el con lic o.
• Po cada hec á ea de coca semb ada en los municipios de con lic o, se han
de o es ado 1,7 hec á eas y en p omedio se siemb an 74.687 hec á eas de coca po año. De
es a o ma, la concu encia de cul i os de coca y de o es ación pasó de 53% (2010-2012) a
95% (2012-2013)”.
Al impac o, en é minos de la agmen ación de los ecosis emas boscosos, hace
e e encia And ade (2002, p.10) a i mando que “en la medida en que aumen a la
de o es ación y la agmen ación, se p esen an umb ales de pé dida de biodi e sidad. Así po
ejemplo en las sel as andinas, en agmen os con menos de 1000 hec á eas que han
pe manecido aislados po más 50 años se p oducen pé didas de has a el 50% de las especies
de a es”. No se encon a on ci as suscep ibles de ci a o e e encia en lo elacionado con los
colonos llamados a p oduci Coca en e i o ios an es poco habi ados, especialmen e en los 3
nue os depa amen os pos e io es a 1970, es o es, en los denominados Te i o ios Nacionales
al su de Colombia, en ecindad al Amazonas, ma cados po una p esión ambien al, así como
po la cace ía de animales de mon e pa a su sus en o.
En conclusión, las ci as y con ex os p esen ados jus i ican la necesidad y la
impo ancia de abo da in es igaciones conducen es al análisis, an o desc ip i o como
comp ensi o y desde una óp ica no adicional, sino al e na i a, a las p eexis en es en
Colombia: la Coca como cons uc o sociocul u al y polí ico en su mul idimensionalidad. La
o mulación y ejecución de modelos de sus i ución de cul i os, así como el imagina io
biopolí ico apa en emen e impe an e en elación con la Coca exigen un abo daje di e encial.
Y en cohe encia con lo an e io , esul a necesa io ambién un análisis de las
ep esen aciones sociales del enómeno de la Coca en sus decons ucciones y en sus
econs ucciones, en la medida en que son es imuladas po ca alizado es coe áneos que
insu lan oxígeno a un enómeno en plena ebullición social: la ges ión y, pa icula men e, la
implemen ación del Acue do de Paz con las FARC-EP. Es undamen al en onces que los
ac o es he e ogéneos implicados en la ed enomenológica desplieguen sus con o e sias y
p ocu en algún ipo de clausu a que se aduzca en consenso, de ca a a un p oceso de
sus i ución de los cul i os de Coca olun a ia, sus en able, co esponsable y sos enida el
iempo.
15
1.2. Plan eamien o del P oblema: una Pe spec i a Al e na pa a un
P oblema “Con o e sial”
El plan eamien o de nues a in es igación es uc u a su génesis en la disyun i a po la
cual, si bien los ac o es, los an eceden es his ó ico-genealógicos y los en amados
izomá icos7 dema can sus p opias elaciones de pode , és as en an en negociaciones y
con o e sias en lo que iene que e con el cul i o de la Coca y sus usos. Así mismo, las
subje i aciones de lo “líci o y de lo “ilíci o” y de lo es ablecido po el Es ado colombiano
o man ambién pa e de nues o oco de a ención. Las con o e sias y aquellas que se
“c is alicen” en p oblemá icas que se de i an de es e choque de sen idos se hacen p esen es
en la imposición Es a al de una es a egia polí ica elacionada con la ges ión de las d ogas en
Colombia.
A es e espec o, la ges ión de las d ogas ha supues o desde comienzos de los años
se en a en los Es ados Unidos, “un ma idaje ideal” con la gue a con a la sub e sión en
Colombia y que ha pe i ido po más de 50 años. De ello se de i a una línea polí ica
especí ica, discu si a y p ác ica sob e cie os colec i os y e i o ios con el obje o de cumpli
pa icula es in e eses de los colec i os que han de en ado el apa a o Es a al. Todo ello ha
quedado e e enciado po una di e sidad de au o es como “ acasos de la polí ica an id ogas
en Colombia” (Ga i ia, 2016; Rosen & Zepeda, 2014; Ga i ia & Mejía, 2011; Londoño,
2011; Shi e , 2010).
Sin emba go, ¿desde qué pos u a y pa a quién ha sido e icaz? ¿Qué se log aba con
ello? ¿Cuál ha sido la elación cos o-bene icio de las polí icas de sus i ución desde las
dimensiones socioambien al y p oduc i o-económico? Y desde la on ología espacial de lo
social ¿cuál ha sido su impac o en la cons ucción social del e i o io? ¿Se han ago ado los
discu sos pa a la clausu a de las con o e sias y ensiones en e los ac o es? Más aún, ¿se han
iden i icado odos los ac o es implicados, los p oblemas y colec i os he e ogéneos? ¿Es as
polí icas pe siguen incidi en las lógicas p o undas de cons ucción de la ealidad?
Indagaciones como es as se p oducen y se econ igu an en ejes es uc u ales en el in e io de
nues o es udio.
7 La acepción de “ izomá ico” pa a e ec os de es a in es igación, se asume no en el sen ido es ic o de sus
au o es (Deleuze y Gua a i, 2002), sino más bien en el ma co de sen ido e olucionado del concep o en La ou
(2008). A pa i de es e concep o en Recalling ANT y siguiendo a Mike Lynch, La ou se a en u a a ede ini la
denominación de la Teo ía Ac o Red pa a esigni ica la como la “On ología Ac an e-Rizoma”. Es os de eni es
epis emológicos, aunque no son obje o de nues o es udio, son b e emen e abo dados más adelan e en el
nume al ela i o a la Teo ía Ac o Red, pa icula men e en las e lexiones que ealizamos al ededo del
concep o de ed.
16
Aho a bien, desde los con ex os de la ges ión del Acue do de Paz i mado con la
gue illa de las FARC, el ema de la Coca ha impues o su dinámica p opia. Pasa así a
conside a se como elemen o inanciado de los g upos insu gen es, a pieza undamen al en
los p ocesos de negociación y acue do, y, a su ez, en pied a angula y en un ac o de iesgo
que hace ambalea las enues líneas de la paz en los con ex os de la implemen ación de los
susc i os acue dos y en los colec i os disiden es y esiduales. Es os p eceden es exp esan
enómenos sociales que se cons i uyen en sus a os de in e és undamen al de ca a a u u as
negociaciones con o os colec i os a mados, como la que se adelan a en la ac ualidad con los
diálogos con el Ejé ci o de Libe ación Nacional -ELN-.
En consecuencia, el p oblema ocal de es a in es igación pod ía plan ea se en los
siguien es é minos: las elaciones de pode en el in e io y en e los colec i os he e ogéneos
a iculados al enómeno y cuyo e e en e in encional es la hoja de “Coca”, no en endida como
una subs ancia o una plan a, sino como un cons uc o enomenológico sociocul u al de g an
complejidad. Desde ese pun o de is a, cab ía aplica al desa ollo de es e es udio los
p incipios de sime ía ex endida en los con ex os de la Teo ía Ac o Red y el análisis de
subje i ación de los hechos asumidos como “éxi os” y los asumidos como “ acasos”, pe o
con un ma iz adicional, y es que pod ían se ambos dependiendo desde qué colec i o se haga
el análisis de esul ados.
El hecho es que se a a de es abiliza una ayec o ia que gene e un o den especí ico
en o no a la Coca, que a e, en o as palab as, en hace isible el obje o Coca con unos
asgos o a ibu os especí icos. Pe o el obje o Coca in eg ado como ac an e en una ed
enomenológica demanda un a amien o analí ico donde ac o es humanos y no humanos
en a ían en equidis ancia. Su ge en onces una p egun a p oblema izado a: ¿cuáles son las
dinámicas y los mó iles en las elaciones de pode que es án p esen es en las luchas de
signi icación y espacialidad en o no a la Coca en el ma co del P oceso de Paz en e las
FARC-EP y el Es ado colombiano? Y odo ello eniendo en cuen a que es as luchas se
aducen en o mulaciones al e na i as en e a una ges ión polí ica apa en emen e
dominan e.
17
1.3. Coo denadas de la In es igación: Obje i o, P egun as e Hipó esis
El obje i o gene al del p esen e abajo es analiza desc ip i a y comp ensi amen e,
an o a los ac o es humanos y no humanos, como a la es uc u a de la economía polí ica de la
hoja de Coca, desde donde se despliega odo un en amado de elaciones de pode que
in e ienen en la cons ucción sociocul u al y biopolí ica del enómeno. Pe o ambién en las
dinámicas, lujos y ayec o ias que el enómeno asume en el ma co empo al del P oceso de
Paz colombiano. Desde las elaciones de pode se desc iben y analizan 3 mecanismos que
ca alizan las dinámicas sociales. P ime o, la p oducción y o ganización de los espacios, es
deci , la on ología social de lo espacial en sus dimensiones simbólica y ma e ial. Segundo, el
pode de la subje i idad sob e la modulación de es as elaciones de pode en sus luchas po el
signi icado; y, inalmen e, lo polí ico en su mul idimensionalidad, es deci , lo biopolí ico, lo
nec opolí ico y de la economía polí ica del enómeno de la Coca.
El obje i o así desc i o exige abo da la in es igación desde un plano compues o po
dos coo denadas: un componen e desc ip i o analizado especialmen e desde un en oque
on ológico ac an e- izoma (eje ho izon al) y un componen e comp ensi o con una
p o undización genealógica (eje e ical), es deci , el análisis del lui de los discu sos, las
cos umb es, los usos, las p ác icas ecnocien í icas, c eencias y cosmo isiones de los ac o es
a iculados a la ed enomenológica. Una ez de inido el obje i o, cob a aquí ele ancia
decla a el alcance de la in es igación. Coca y Cocaína son semán icas que implican ma cos
de sen ido o almen e di e en es.
La hoja de Coca y el enómeno cons uido socialmen e a pa i de és a, se cons i uye
en el oco de nues o es udio. Se dema ca en onces el abajo de es a in es igación en el
eslabón del sec o p ima io de la economía de la hoja de Coca, es deci , en los componen es
espaciales y subje i aciones ela i as a la siemb a de la plan a de Coca en cas ellano, Kuka en
quechua po su o igen en los Andes Amazónicos o E y h oxylum coca en su nominación
cien í ica. Pe o ambién oca angencialmen e al eslabón secunda io de la economía. Se habla
en onces de las p ác icas de p ocesamien o de la hoja de Coca de enidas de las di e sas
cosmo isiones y subje i idades de los colec i os sociales.
Lo na a i o y lo p axeológico implica pa a la Coca odo un co pus eó ico-empí ico
de los ó denes ecnocien í ico y sociocul u al e lejado en los p ocesos de ans o mación
hacia subp oduc os de di e sos ó denes y con di e sos p opósi os y usos. La Cocaína o
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benzoilme ilecgonina, según su denominación química, es en onces uno de los subp oduc os
de la hoja de Coca, u ilizado como alcaloide opano de uso ec ea i o y d oga conside ada
de uso ilegal. Analizado así, el enómeno de la Cocaína ep esen a una cons ucción social
o almen e di e enciada y no hace pa e del oco de análisis. Es deci , se decla a que se
encuen an ue a del alcance de nues o es udio los eslabones del sec o come cial, de
in e mediación, de indus ialización o de dis ibución de la Cocaína.
Aho a bien, aunque el enómeno di e encial del na co á ico desbo da el obje o y
alcance de nues o análisis, sí se escapan algunos de sus in lujos pa a dinamiza una elación
de o den subsidia io pa a nues o es udio. Es deci , las na a i as y p ác icas de la Coca no se
ago an en el na co á ico, sino que o man pa e de un enómeno complejo y en ol en e. Más
aún cuando el ma co espacio empo al de es a in es igación se si úa en el P oceso de Paz, aquí
se analiza án las in e acciones en e la Coca y la paz e i o ial, en e la Coca y los con enidos
del Acue do de Paz, en e la Coca y el a ance en la implemen ación del P oceso de Paz, odo
ello desde las dis in as pe spec i as y subje i idades.
Una segunda a gumen ación que jus i ica es a delimi ación en el alcance de la
in es igación se elaciona con las di e encias de ipo es uc u al y sis emá ico en e el
enómeno base de la hoja de Coca y enómenos de i ados como el na co á ico o la
a macodependencia. El análisis de cada uno de es os enómenos implica olúmenes ales de
abajo que supe an po sí mismos los esul ados espe ados de nues a in es igación. Una ez
sal adas es as p ecisiones on e izas, y en pa alelo al plan eamien o del p oblema y al
alcance del obje i o, p esen amos las es p egun as cons i u i as que an e salizan nues a
in es igación y que le con ie en un umbo me odológico pa icula :
1. ¿Cuáles se ían los ac o es humanos y no humanos, los colec i os he e ogéneos
di e enciados que se con o man y los p ocesos in e ac i os que les acompañan, así
como los p oblemas cla es y nodales que se cohesionan en o no a la economía
polí ica de la Coca en Colombia como enómeno sociocul u al?
Es a p egun a nos conduce a una e e encia de p ime ni el en las es a egias de au o
con o mación del suje o colec i o en Colombia. Y cuando hablamos de es a e e encia de
base nos e e imos a los ac o es he e ogéneos que in eg an y dinamizan la ed ma e ial de
p oducción semió ica en el iempo y en el espacio. Aquí se plan ea que la ap oximación
desc ip i a sea desa ollada desde una doble e ien e:
19
a. Po un lado, el suje o es un ac o que o ma pa e de una ed en la que se
combinan elemen os humanos y no humanos y que iene el pode de ma ca la
di eccionalidad de la ayec o ia de sen ido en un momen o dado. Es deci , el
suje o se au ode e mina como ac o en olado en la ed.
b. Pe o, al mismo iempo, suje o que se e some ido ambién a los p ocesos de
cons ucción de sen ido den o de la ed. Es deci , el suje o es he e o-de e minado
po las ep esen aciones de la ed.
2. ¿Cuáles se ían las elaciones de pode que con e gen en el enómeno de la Coca
desde las dimensiones espacial y subje i a, ep esen adas en los discu sos y en las
p ác icas de los ac an es, desc i as a pa i del as eo de sus asociaciones y
comp endidas desde el p opio e i o io donde cohabi an?
Es e componen e comp ensi o de la in es igación iene como p opósi o es udia los
p ocesos de espacialidad y de subje i ación colec i a. En ese sen ido, esul a de in e és
explo a los p ocesos de cons ucción y decons ucción de los múl iples uni e sos que
habi an es os colec i os y que a su ez se in eg a de e i o ios locales, pe o que se imb ican
con lo global y sus in e eses geopolí icos y geoes a égicos, es deci , en la “glocalidad” o en
los sen idos en que lo in e p e a ía B uno La ou , en “localiza lo global” del enómeno. Y
pa a al p opósi o, se in ocan algunos de los p incipios epis emológicos y empí icos de la
sociología de la aducción en La ou (2001, p. 214).
Pa a Co ea (2012, p.63) “Desde es a pe spec i a, la aducción se á la ope ación o el
conjun o de p ocedimien os que explican el ensamblaje de las en idades he e ogéneas, la
cons i ución del p opio ac o - ed. (…) La noción de aducción, a la ez, exp esa una sime ía
en e los mic o p ocesos (…) y las negociaciones que componen un uni e so amplio de
elemen os y p oblemas, euniendo an o a especialis as como a no”. Se indaga á en onces
ace ca de los p ocesos de aducción de los discu sos que e eb an la es a egia dominan e en
p ác icas, donde los discu sos, en sí mismos, ya son p ác icas que eje cen un e ec o
pe o ma i o en la ealidad social.
3. Y inalmen e, ¿cuál es la ayec o ia polí ica en sus dimensiones bio, nec o y
ecopolí ica en la ges ión de la Coca en Colombia y cuáles sus implicaciones en las
dinámicas y lujos de los ac o es- ed en el ma co del P oceso de Paz en e las FARC-
EP y el Es ado colombiano?
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Es e componen e de análisis del discu so polí ico se abo da desde la
idimensionalidad y lle a implíci o en su discu so la i ine ancia de un enómeno que ansi a
en lo bio y lo nec o polí ico y en e los “ecos” de la dualidad del Oikos como p e ijo que
ansi a en e lo eco/nómico y lo eco/lógico. Es a a ea implica el análisis c í ico y el
genealógico. Pe o es e componen e signi ica ambién el encon a “el eslabón pe dido” que
anuda al enómeno a un con ex o colec i o amplio po na u aleza. P e ende en onca la ida
no como undamen o, ni como obje o, sino como como o ma con empo ánea pa a el
eje cicio del pode . Así is o, es e componen e polí ico ap opia y econoce cua o ni eles:
a. La subje i ación de los ac an es desc i os
b. La signi icación pa icula del e i o io
c. La cons ucción de un de e minado imagina io de lo na u al
d. Las ayec o ias as el impac o de las es a egias bio-nec o-polí icas
Y es e hilo nos lle a a o mula inalmen e una hipó esis de in es igación en elación
con el plan eamien o del p oblema y las p egun as de in es igación. La hipó esis de es e
es udio se plan ea en onces en los siguien es é minos: las conclusiones de i adas del análisis
desc ip i o y comp ensi o de la economía polí ica de hoja de Coca y de las elaciones de
pode que compi en en el in e io de la cons ucción socio-cul u al del enómeno, de sus
pa icula es dinámicas, lujos y ayec o ias, e idencian p oblemá icas cla es en el diseño y
ejecución del modelo biopolí ico impe an e pa a la ges ión de la Coca en el ma co espacio-
empo al del Acue do de Paz en e el Es ado Colombiano y las FARC-EP.
Así plan eada, la hipó esis de in es igación e idencia una doble he menéu ica en su
en oque: es deduc i a, en an o que asume un componen e de análisis desc ip i o de los
ac o es he e ogéneos y de la e ícula en que se en aman; y, es induc i a, en e an o en la
medida en que el componen e del análisis comp ensi o de la in es igación asume la
inducción como el pun o de pa ida del p oceso cognosci i o y como uen e y lími e del
p opio conocimien o. Es a doble ap oximación, lejos de e idencia una an inomia, se o ien a
hacia la complemen a iedad, asumiendo la complejidad del p oblema de in es igación p opio
de es e abajo. La dupla en el abo daje de la hipó esis es p oduc o, a su ez, del doble
alcance de es e es udio: desc ip i o y comp ensi o.
Así, los esul ados espe ados p oduc o de es a in es igación p e enden, esencialmen e,
con ibui de una pa e, a la gene ación de conocimien o cien í ico desde un análisis
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al e na i o, holís ico y enomenológico de la hoja de Coca en Colombia y, de o a pa e,
median e el diseño me odológico di e encial que o ien a ese análisis. Es a me odología asume
los momen os de la Teo ía Ac o Red, pe o ambién con ibuye a su “diáspo a”8 en un doble
sen ido, hacia las nue as á eas del conocimien o y hacia nue os obje os de es udio supe ando
una apues a inicialmen e ocalizada en la desc ipción de las i encias de homb es y muje es
en ciencia e ingenie ía pa a la p oducción de a e ac os, y aplicándola inalmen e al análisis
de un enómeno social en su in eg alidad.
Pa a ace ca los esul ados espe ados al eje cicio en campo, se asume una óp ica
al e na i a: la hoja de Coca más allá de su “ isicialidad” y ans o mada en la ac an e cen al
de un enómeno glocal y holónico. Fenómeno de elado como cons uc o social de di e sos
ó denes, polí ico de múl iples dimensiones y i enciado po ac o es plu ales a iculados
e icula men e. Es a ap oximación al enómeno p e ende apo a explicaciones, esul ados,
conclusiones y ecomendaciones que den cuen a de los p ocesos de esigni icación con inua
en elación con la Coca y, desde allí, nue as líneas de abo daje que incluyan la mul iplicidad
de ac o es implicados en la ed enomenológica.
De es a o ma, los esul ados p e enden apo a elemen os no edosos pa a
“descajaneg iza ”9 el P oceso de Paz colombiano a a és de los ins umen os que p o ee la
hoja de Coca como ac an e mediado a. De igual mane a, se espe a, a a és de la de inición y
p o undización genealógica de los p oblemas ele an es que nuclean los colec i os
he e ogéneos di e enciados, allana insumos pa a la de e minación de a ian es de solución
conce adas con los p oblemas iden i icados en cada nodo de la ed. Es deci , cada ayec o ia
“ izomá ica” p esen a una de inición singula y pa icula de los p oblemas asociados a la
Coca.
Ya busca emos espues as, a pa i de un análisis c í ico-genealógico, de la ac ual
emp esa polí ica de ges ión de d ogas y, pa icula men e de la Coca en Colombia. Se ha á una
especial indagación en los p og amas de sus i ución de cul i os de hoja de Coca. Las
ecomendaciones de es e es udio p ocu a án la apo ación de elemen os pa a el diseño de una
8 Cuando se habla de la “diáspo a en la TAR” se hace en los é minos señalados po Law (2007), en donde se
a gumen a cómo nume osos in es igado es han aplicado es a ap oximación eó ica y me odológica de mane a
he e odoxa a sus casos de es udio, especialmen e a pa i del año 2.000.
9 El concep o de descajaneg ización es asumida po la Teo ía Ac o Red como el in en o de es udia los medios,
las o mas en las que se mani ies a un a e ac o, cons uc o o hecho, y no an o el a e ac o, el cons uc o o el
hecho social en sí. Como cons ucciones sociales se es udian y desc iben los p ocesos, las con o e sias, los
p oblemas, los ac an es, las aducciones y negociaciones en su in eg alidad.
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di e encial. Es os ac o es, quienes ue an gene ales de la pos gue a independen is a, son de
un ex emo el cen alis a An onio Na iño, quien lide aba los gobie nos del Es ado Lib e de
Cundinama ca y del o o, el ede alis a Camilo To es, quien lide aba las P o incias Unidas
de la Nue a G anada.
Ambos ac o es conducen una gue a ci il de con a choque i ida en e los años de
1812 y 1815, a la que se le conoce como “la República o la Pa ia Boba12” (Pa edes, 2014).
Pe o la e olución del Es ado colombiano desemboca en una ealidad p oblemá ica, cuando si
bien la gue a ci il es ganada po los cen alis as, se con igu a en adelan e una emp esa
biopolí ica de sobe anías asimé icas en e el cen o y las pe i e ias del país. Es desde es a
genealogía his ó ica que Colombia se ep esen a, sociocul u al, biopolí ica y e i o ialmen e,
como un espacio de cen os cosmopoli as dinámicos y en una expansión demog á ica
exponencial y, de o a pa e, como un espacio de pe i e ias u ales desa endidas, en
abandono, p eca iedad y muchas de ellas, con e i o ios baldíos expues os a luchas po el
dominio y la p opiedad.
E idencia del dinamismo de los cen os poblados ue su c ecimien o en e los años de
1870 y 1928, pasando de 3 millones a 7.200.000 habi an es, en un p oceso que se hacía eco al
auge económico que i ía en onces el país (Jun a de Cas illa y León, 2020). Po o a pa e,
Colombia es un país u al y dispe so con más del 26% de los colombianos si uados en los
espacios u ales según el úl imo Censo Nacional Ag opecua io13. Cuando esos ac o es u ales
se compa an con los ac o es u banos se encuen a que “mien as en las ciudades la pob eza se
12 La Pa ia Boba es una “designación despec i a” p oduc o de una b oma sa cás ica publicada en 1823 "Los
To os de Fucha al Au o del Pa io a", pe iódico di igido po el polí ico y mili a colombiano An onio Na iño en
su pugna con a el icep esiden e colombiano de aquel en onces F ancisco de Paula San ande , quien, a su ez,
di igía una publicación i ulada “El Pa io a”. La exp esión ue más a de sacada de con ex o pa a p opósi os
polí icos a a és de la his o ia colombiana. (Pa edes, 2014).
13 El Censo Nacional Ag opecua io ue una es a egia del gobie no colombiano iniciada en 2014 y publicada en
2016 desa ollada a a és de la agencia es a al denominada Depa amen o Adminis a i o Nacional de
Es adís ica (DANE). El obje i o del Censo e a “ ecolec a in o mación y ci as del sec o ag opecua io que
conduzcan al es ablecimien o de polí icas públicas en ocadas al o alecimien o y desa ollo u al en Colombia”
(DANE, 2014, p.66). Sin emba go, el suje o di e encial “campesina o campesino” no e a econocido en
Colombia. Así, el Ins i u o Colombiano de An opología e His o ia –ICANH- (2017), lide a du an e el año 2016
la o mulación y publica en el 2017 un documen o de ca ác e écnico denominado “Elemen os pa a la
concep ualización de lo campesino en Colombia”. A pa i de es e in o me y cuyo p opósi o inicial e a su i
como base concep ual pa a ac edi a la inclusión de la ca ego ía di e encial de “campesino” en el Censo
Poblacional 2017 a desa olla se po el Depa amen o Adminis a i o Nacional de Es adís ica –DANE, se
oma án algunas ideas cla e.
29
ubica al ededo del 30% y la indigencia en el 7%, en el campo la pob eza onda el 65% y la
indigencia asciende al 33%14” (Leal, Yunda, Angel e al., 2021, p.18).
Aho a bien, desde la pe spec i a educa i a según los da os del Es a al Depa amen o
Adminis a i o Nacional de Es adís ica- DANE- (2016), el 16,8% de los mo ado es u ales
no sabe lee ni esc ibi , el 18,7% no cuen a con algún ni el educa i o y el 9,9% ac edi a
educación básica secunda ia. Comp endiendo el ol de la educación sob e la mo ilidad social
ascenden e el análisis p ospec i o gene a ale as. Como consecuencia lógica, solo el 2% del
suje o campesino alcanza el ni el uni e si a io o pos g adual. El u u o es incie o, solo el
17% de la población u al meno de 5 años asis e a una ins i ución educa i a, epi iéndose así
el ciclo a á ico de la desespe anzado a mo ilidad social en el uni e so u al.
Tan o los indicado es como las i encias en los espacios u ales e idencian las
ausencias es a ales en múl iples dimensiones, desde los iempos de la “Pa ia Boba” y has a la
ac ualidad. Se con o man en onces en la ed g upos que asumen un ol legal en la siemb a y
usos de la Coca, como los pueblos indígenas, y g upos que se si úan bajo el es igma de la
“ilegalidad”. Según el es ado colombiano la adje i ación de lo “ilegal” se aplica, de una
pa e, a los colec i os campesinos que encuen an en el c is al o en la pas a de Coca una ía
de escape de la p eca iedad, y en muchos casos, en su única al e na i a de subsis encia y, de
o a, a los G upos A mados O ganizados -GAO-15 y la mul ic iminalidad.
14 Haciendo un es ue zo po ma iza la b echa u al se es iman o os indicado es de la pob eza, po ejemplo, el
que a oja una ci a del “45,7% cuando se calcula u ilizando el indicado de Pob eza Mul idimensional según
IPM ajus ado, según epo es del DANE (2016)” (Leal, Yunda, Angel e al., 2021, p.18). T as es e malaba ismo
algo í mico la di e encia en e las ci as de la pob eza compa a i a u bano- u al es aún signi ica i a.
15 El análisis de las múl iples sin axis y ac ónimos p oducidos po los agen es Es a ales y que busca ca ac e iza
a los GAO ab e un espacio semió ico en cuyas aducciones los signos ansmi en un mensaje no solo al in e io
Policía Nacional de Colombia -PNC-, sino desde las pe cepciones que se siemb an en la ciudadanía. Según es o,
los GAO pa en de la mac o ca ego ía “c imen o ganizado”. Aunque pa a au o es como Vásquez (2021, p.5,
ci ado po Fue e, 2016, p. 11) “Sob e el concep o de c imen o ganizado, his ó icamen e no se ha log ado
es ablece una de inición común”, “y a pesa de que es de uso co idiano en el deba e público y la li e a u a
académica, es un cons uc o con adic o io y di uso” (Von Lampe, 2016, p. 33). “A ello se suma el que no exis a
una legislación in e nacional inculan e, sino sólo algunos acue dos pa a inclui de e minadas eglas en el
de echo de cada Es ado-nación, y p es a colabo ación en la lucha con a el c imen o ganizado” (Con e as,
2012, p. 10), “lo cual pa e del p incipio de sobe anía y au ode e minación de los pueblos. No obs an e, su
empleo en nues os días es “esencialmen e una in ención de Es ados Unidos” (Von Lampe, 2016, p. 15), “lo que
da cuen a de los usos y o ien aciones que al concep o se le pueden da , además de que de ello depende cómo se
enma can las leyes, cómo se lle an a cabo las in es igaciones y los enjuiciamien os, y cómo unciona la
asis encia legal binacional” (Finckenaue , 2005, p. 68). En Colombia en la denominación de los GAO con luyen
dos acciones: asociación pa a delinqui y conce ación de in e eses con ines de usu uc o ma e ial y inancie o.
Es e acciona se conec a con un ipo de “c imen ed” con ac o es que se despliegan en un modus ope andi
p opio. La mac o ca ego ía de c imen o ganizado es subdi idida po la PNC (2020) en es g upos sociales: 1)
G upo A mado O ganizado o de ipo A (GAO); 2) G upo Delic i o O ganizado o de ipo B y 3) G upo de
Delincuencia Común o de ipo C. Es e ipo de es uc u ación sin ác ica se asume desde 3 mo i aciones: p ime o,
30
Pe o la Coca no es la única que asume un ol mone a io. El espacio sel á ico, el
hábi a como ú e o de ida pa a los pueblos ances ales, se aduce aho a en ie a y és a a su
ez en “ e eno” suje o de explo ación económica. A pa i de es a cadena de aducciones, la
sel a adquie e un p ecio, un alo modulado po la bu buja in laciona ia insu lada po la
en able cocaína como de i ado de p oducción y uso “ilegal”. Como consecuencia, el espacio
de la es e a u al es ac u ado en e enos más pequeños, medidos en hec á eas, anegadas,
lo es, pa celas o me os cuad ados. La aducción de espacio a e eno se en en a con nue os
p oblemas. Resul a, aho a, como lo dije a Hen i Le eb e (2017, p. 259) en “un luga
equi alen e, cambiable, in e cambiable; es aho a un espacio comp ado y endido y no hay
más que in e cambio en e equi alencias e in e cambiabilidad”.
Desde lo espacial la aducción de espacio a e eno se aduce pa a el enómeno de la
hoja de Coca en una se ie de c isis. P ime o una c isis de la sobe anía al no pode implan a se
el Es ado colombiano en odos los e i o ios. Es a c isis se con igu a y pe pe úa, en sín esis,
p ime o, desde la ope ación de un país cen alis a, pe o con unas pe i e ias en pob eza
mul idimensional. Segundo, en un espacio u al y sel á ico ac u ado. Te ce o, en una
ansmu ación de la Coca que a desde el espacio cosmo isional al capi alis a; y cua o, en la
exis encia de e i o ios “sin ley ni dueño” y con un alo capi al in c escendo. Así
con igu ados, es os son espacios p olí icos pa a las luchas de pode , an o po el espacio
simbólico de la Coca, como po el espacio ma e ial.
Algunos de los elemen os de la cadena de signi ican es desc i os son in e p e ados po
el in es igado colombiano F ancisco Thoumi (2002, p.174) como aquellas ca ac e ís icas
sociales que p omue en las ac i idades ilegales, “en e ellas sugie o conside a algunas
como: a) Un Es ado que no con ole su e i o io. b) Un país en que el Es ado no ep esen a la
o alidad de los colec i os y en el que la leal ad p ima ia de pa e de su gen e no es hacia el
país como un odo, sino a su e nia, aza, eligión, pa ido polí ico, e c. c) Un Es ado que no
p opo cione medios de esolución de con lic os y en el que la jus icia ope e con pa cialidad.
d) Un país en el que las ins i uciones sociales ex e nas al Es ado como la amilia, eligión,
escuela gene en y hagan cumpli no mas cí icas que es injan el compo amien o
indi idual”.
a ins ancias de mecanismos de coo dinación in e ins i ucional; segundo, desde los análisis del sis ema c iminal y
e ce o, conside ando lo dispues o en la Di ec i a Minis e ial Pe manen e 0015 del 2016 “Lineamien os del
Minis e io de De ensa Nacional pa a ca ac e iza y en en a los g upos a mados c iminales”.
31
Pa a Oso io e al. (2019), los ca alizado es de la madu ez de la Coca ilíci a ue on las
desigualdades económicas y las insegu idades ec eadas po la economía ca e e a del país, así
como las p ác icas de la éli e elacionadas con la ilegalidad come cial y la in e sión
especula i a. Analizadas así, es as pa icula es dinámicas sociales se ans o man en un
disposi i o de mediación que, como concluye Thoumi (2009), mo i a ían la in incada,
indisoluble y es uc u al elación en e Colombia, la Coca y el negocio de la cocaína. Pa a
es e au o la acionalidad de Colombia en el lide azgo de la cocaína no ue económica, sino
que ue esul ado de un Es ado his ó icamen e débil e ilegí imo debido a los inacabados
con lic os y gue as in e nas desde la gue a ci il de los años 50.
2.1. La Odisea de la Coca en e el Escila de la Gue a y el Ca ibdis del
Asesina o Sis emá ico de las y los Fi man es del Acue do de Paz
Las acionalidades, así a gumen adas, in oducen al segundo p oblema de la e olución
espacio empo al del Es ado colombiano: las gue as c ónicas en Colombia. Y es que en el
anscu so del siglo XIX en Colombia se ci an al menos 9 con lic os in e nos con igu ados y
econocidos como gue as ci iles. Se documen an además en e con on aciones meno es de
ca ác e egional al menos o as 1.000 (Piccoli, 2004). Es así como Colombia se ans o ma,
en el concie o la inoame icano, en uno de los países con mayo his o ial y c onicidad de
iolencias. Sus an eceden es se emon an, como lo i ula ía en uno de sus lib os el esc i o
William Ospina, a las Au o as de sang e. Se pasa en onces de las gue as independen is as
con a España, a “las luchas po asumi el con ol del pode enca nado en los pues os que
dejaban los ecién idos de eg eso a la mad e pa ia” (Balles e os, 2015, p.29).
En Colombia, en con adicción con las o mas de e olución de los Es ados eu opeos a
pa i del medioe o, las p ác icas de gue a se descen an del Es ado como único enedo del
de echo y de los medios de la gue a. Se consolidan en consecuencia nue as o mas con
gue as i ine an es y agmen adas. Fo mas con empo áneas de gue a que ya no pueden
comp ende se a a és de las an iguas eo ías. Y es a descen alización gue e is a se ins ala
en el iempo. Es así como a la “Pa ia Boba” de 1812 le siguen has a 1886 una cadena de
luchas po el pode en e la di igencia impe an e y los pa idos polí icos oposi o es. Las
luchas in e nas en Colombia ompen así la cohesión social, mien as que en Eu opa las luchas
ex e nas a i an la cohesión in e na como Es ados.
32
Aho a bien, en los años 50 se con igu a la gue a de mayo in luencia sob e las
dinámicas de la ed de la Coca. Es a gue a ha sido una de las más c uen as en Colombia y se
la conoce como la “Gue a de los mil días”16. En aquel en onces, las iolencias se alen a on
po las pe sis en es asime ías u bano- u ales que se e lejaban en la p eca iedad, la enencia
y el uso del espacio u al. Es as mo i aciones se a iculan a las cues iones de in e és polí ico
elacionadas con las o mas de gobie no de la ecien e epública17, con la ausencia de un
p oyec o de nación uni icado y con el pos e io sec a ismo con pa idos di ididos y di igencia
agmen ada. Y es a di isión ya no se p oduce en e pa idos ede alis as con a cen alis as,
sino en e libe ales18 con a conse ado es19.
La Gue a de los mil días comienza cuando las esis encias campesinas, que ya no
sopo aban más la si uación, e olucionan hacia las luchas a madas, y es as a su ez, en la
con o mación y consolidación de los g upos gue ille os en los años sesen a. Es a o ma de
sub e sión social se encuen a p esen e en la ac ualidad (y hacia la pos e idad). A pa i de
1902, cuando en eo ía inaliza la Gue a de los mil días, la ayec o ia que asume el con lic o
ue o a. Las con o e sias con alsas clausu as se encapsulan en con lic os sép icos; es os se
a enúan en algunos momen áneamen e en espues a a alguna ue za impues a po la ía de la
ley o po la ía de la iolencia Es a al.
16 La Gue a de los mil días ocu e en e los años de 1899 a 1902 deja al ededo de 100.000 íc imas. El
i esolu o p oblema de la ie a, “la imposibilidad del Es ado de pone se a la al u a de la mode nidad y cumpli
con los p incipios undan es de la sociedad libe al y la exace bación del en en amien o en e los dos pa idos
polí icos, conduje on a una salida de eme gencia a la cual denomina on F en e Nacional, un pac o polí ico de las
éli es” (Balles e os, 2015, p.30).
17 La p ime a de las gue as ci iles “Fede alis as con a Cen alis as” en e 1812 y 1815, ya dema caba el eno
de lo que en el espacio u al se p omulgaba como un despliegue acuo de las con o e sias y la deuda his ó ica
de las luchas po los de echos del campesinado y la pob eza mul idimensional, en e o as a iables de
incidencia sob e las iolencias.
18 Sob e los o ígenes del libe alismo “ ue en las Co es de Cádiz de 1810 a 1813, donde el é mino Libe al se
u ilizó pa a denomina a quienes abogaban po la libe ad y a sus con a ios los denomina on se iles o godo”
(Llano, 2009, p.15). En Colombia el libe alismo se ans o ma en pa ido cuando “El 16 de julio de 1848, en el
pe iódico bogo ano El A iso, No. 26, apa eció un a ículo de Ezequiel Rojas, llamado “La Razón de mi Vo o”,
en el cual el in elec ual boyacense explicaba po qué él y sus seguido es o a ían po el Gene al José Hila io
López en la elección p esidencial de 1849. En es e a ículo, Rojas exp esaba qué que ía el Libe alismo y ijaba
una se ie de p incipios que aún hoy es án igen es” (Llano, 2009, p.15).
19 Sob e los o ígenes del pa ido conse ado en Colombia “aunque algunos his o iado es a i man que la
undación del pa ido conse ado ocu ió en 1849, cuando Ma iano Ospina Rod íguez y José Eusebio Ca o
edac a on el p og ama, conside o que ealmen e el pa ido eme gió an es de es e episodio, que, a mi modo de
e , an solo cons i uye un mi o undacional (…) La ideología polí ica del pa ido conse ado , decla ada
ma e ialmen e en el p og ama inicial, ue concebida con el p opósi o undamen al de p opicia un ambien e
ins i ucional que pe mi iese el su gimien o de un Es ado po in uni icado” (Rey, 2004, p.191).
33
Las con o e sias en e ac o es libe ales y conse ado es a ecian en los años
siguien es has a que en 1957 se c ea el F en e Nacional20. El F en e Nacional inalmen e se
ans o ma en un pac o polí ico de las éli es que p o undiza las “g ie as en e odos los
pode es: la indiscu ible caída de los pob es en la mise ia, el aislamien o social, el
empob ecimien o del campo y, como co ola io, el desplazamien o o zado y el desmedido
c ecimien o sin planeación de las p incipales ciudades del país” (Balles e os, 2015, p.30).
Como esul ado de odo ello, el con lic o in e no colombiano se agudiza y consolida21.
La al a de coo dinación en e las ins i uciones lle a a que se iolen en los de echos
de pe sonas, g upos y comunidades. Gue a as gue a, con lic o as con lic o, se
consolida on en Colombia el cen alismo y el empode amien o de las éli es pa idis as. Y
como lo di ía Hen y Le e b e, cada ez que se es udia una mo ología je a quizada es
necesa io de e mina su espacio de ca ás o e, es deci , las condiciones que se dan en aquellas
p oximidades donde el espacio es alla. Y, e ec i amen e, el espacio es alla cuando el
colec i o campesino-libe al- u al de izquie da se aduce en la con o mación del g upo de las
Fue zas A madas Re oluciona ias de Colombia -FARC-EP.
Pa a el sociólogo colombiano Edua do Piza o, la can e a de iolencias campesinas y
el abajo de agi ación polí ica y sindical se inició emp ano en los años ein e y ci a al menos
3 de onan es p eceden es a la con o mación de las FARC-EP. El p ime o, los mo imien os de
esis encia campesina a mada inspi ados po el Pa ido Comunis a Colombiano22 (PCC) en la
modalidad de au ode ensas y que e olucionan hacia núcleos gue ille os p imigenios.
Segundo, la con e sión de es os núcleos en mo imien os ag a ios y su pos e io
consolidación en un colec i o gue ille o a pa i de la “Gue a de Villa ica”, en e 1952 y
195523. Y inalmen e, la o mación de las denominadas “Repúblicas Independien es”24 en
espues a a la ope ación mili a de Ma que alia25 (Piza o-Leongómez, 1991).
20 Si bien el F en e Nacional enía como p opósi o da el pode de al e nancia polí ica en la Je a u a de Es ado a
los dos pa idos polí icos en dispu a y así ce a , “en apa iencia” es e en en amien o ci il, las causas ma ices de
la iolencia no se soluciona on. En esumidas cuen as, un acue do polí ico en la al e nancia del pode cen al no
esol ió de ondo las causas genealógicas de la iolencia en Colombia.
21 Una ez consolidadas las FARC-EP y omando como c i e io de pe iodización la modalidad p edominan e de
esis encia que ca ac e iza al Pa ido Comunis a, se pueden di e encia al menos 5 ases his ó icas: 1.
Au ode ensa y lucha gue ille a: 1949-1953; 2. Au ode ensa: 1953-1954; 3. Lucha gue ille a: 1954-1958; 4.
Au ode ensa: 1958-1964 y 5. Lucha gue ille a: 1964- (Piza o-Leongómez, 1989).
22 El Pa ido Socialis a Re oluciona io (PSR) se es ablece en Colombia en 1924 y en julio de 1930 cambia su
nomb e a Pa ido Comunis a Colombiano. De es a mane a se da o igen o mal al p ime pa ido polí ico de
izquie da en Colombia.
23 La gue a de Villa ica se cons i uye en uno de los hi os his ó icos y undacionales pa a las FARC. Villa ica
es un municipio colombiano ubicado al o ien e del depa amen o del Tolima, donde en espues a a las
34
Pasados más de 30 años de la con o mación del PCC, en 196626, se undan las Fue zas
A madas Re oluciona ias de Colombia como gue illa mó il y mo imien o a mado
comunis a (Pa aqui a, 2009; Fals Bo da & Umaña, 1962). Los años sesen a ma ca on así un
pun o de quieb e y con igu a on el inicio del con lic o a mado in e no en e las FARC-EP y
el Es ado colombiano. Así ue on es uc u ales en la con o mación del g upo FARC-EP27 las
p oblemá icas del espacio de la es e a u al, sus o mas de con ol, enencia y explo ación, así
como las polí icas Es a ales que p i ilegian a las clases capi alis as y “legalizan” mecanismos
de op esión hacia el campesinado como he encia colonial y la i undis a.
Los múl iples ela os his ó icos sob e las FARC-EP no pudie on escapa al sesgo de lo
que llama ía No be Elías “comp omiso y dis anciamien o”. Algunas de ellas se hacían
ue e en las causas sociales que p opicia on su eme gencia y consolidación y o as, en
dimensiones que las au ode ensas campesinas en sus luchas y esis encias po la enencia y uso de la ie a
adqui ían, las ue zas del Es ado, obedeciendo a los in e eses de hacendados y la i undis as, ejecu an du an e 3
años ope aciones mili a es. Se des aca especialmen e, de una pa e, la p esencia emenina con Rosalba
Velásquez de Ruiz, quien se ba ió en las ilas gue ille as con a el ejé ci o y, de o a pa e, la eacción
emancipado a que u o sob e la gue illa el hos igamien o mili a , lo que p o oca su epliegue hacia zonas
sel á icas. De es a o ma, se p omue e la o ganización mili a en columnas gue ille as po odo el país
(Ma ulanda, 1973; Pa aqui a, 2009; San ama ía & Rome o, 2014)
24 T as el p oceso de einco po ación a la ida ci il po pa e de las con o madas gue illas libe ales que se
susc ibe en el ma co del “F en e Nacional” como es a egia pa a de ene la iolencia pa idis a en e libe ales y
conse ado es, algunas gue illas conse an sus es uc u as o ganiza i as y las denominan “Á eas Base”. Con el
pasa de los años es as se ans o man en Las “Repúblicas Independien es” (Pa aqui a, 2009). Es as se
ep esen an socialmen e como espacios e i o iales con o mados po las esis encias a madas campesinas, aho a
ans o madas en gue illa o ganizada, y ca ac e izadas po o mas de gube namen alidad independien es y
pa alelas a la Es a al du an e los años sesen a. Es a gube namen alidad, como mani es ación de au onomía,
pe manece en las gue illas con empo áneas y disidencias de las FARC-EP as el P oceso de Paz.
25 La “Ope ación Ma que alia” ocupa un si ial icónico en las au o ep esen aciones de las FARC-EP, an o así,
que las disidencias con empo áneas se e igen como “la Nue a Ma que alia”. Es a ope ación mili a o ensi a
con a la gue illa se si úa en el espacio del municipio de Ma que alia, al o ien e del depa amen o de Caldas en
el año 1964. Es a ope ación ep esen ó el más po en e a aque con a la denominada “República Independien e de
Ma que alia” y a inca en la cohe encia in e na a los ac o es de las nacien es FARC. “La ope ación, comandada
po el gene al José Joaquín Ma allana no ue exi osa y, po el con a io, a pesa del g an núme o de bajas de
campesinos, cien os de ellos log a on escapa y o ganiza se bajo la di ección de Ped o An onio Ma ín, quien
se ía conocido con alias el de Manuel Ma ulanda Vélez. Desde ese momen o, se ag upa on en gue illas
mó iles. El esul ado de la ope ación su ió, en onces, un e ec o inespe ado del que aún hoy se i en
impo an es secuelas” (RTVC, 2015)
26 Pa aqui a (2009, p.157) a gumen a sob e el año en que se o icializan las FARC en Colombia lo siguien e:
“Las FARC a i man que nacie on hacia 1.964, lo que no coincide con la ealidad pues ellas mismas sólo se
llama on así a pa i de la “Segunda Con e encia Gue ille a” celeb ada en 1966 (…) a las FARC a i man: “el
27 de mayo de 1964, en Ma que alia, nació pa a Colombia la o ganización gue ille a Fue zas A madas
Re oluciona ias de Colombia, FARC-EP, pe o es dos años más a de, el 5 de mayo de 1966, en la Segunda
Con e encia del Bloque Su cuando se o icializa la con o mación de las Fue zas A madas Re oluciona ias de
Colombia, señalando, en la pa e inal de su decla ación polí ica, lo siguien e: " en e a odo lo an e io , los
des acamen os gue ille os del Bloque Su , nos hemos unido en es a con e encia y cons i uido las Fue zas
A madas Re oluciona ias de Colombia (F.A.R.C.), que inicia an una nue a e apa de lucha y de unidad con
odos los e oluciona ios de nues o país, (Pa aqui a, 2009, p.157).
27 El nacien e colec i o de las FARC se o aleció en los años siguien es a a és de luchas de pode que le
lle an a se emidos en oda la egión del Tolima, un depa amen o de adición ca e e a y ganade a ubicado en
el cen o de Colombia (Pa aqui a, 2009).
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cambio, se undamen aban en una lógica de oposición, has a llega a la pola ización ex ema.
Así pa a Pa aqui a28 (2009, p. 155) en sus inicios las FARC-EP e a una “pequeña banda de
delincuen es asal an es de caminos y haciendas”, con o mada po amilia es y amigos del
exsoldado Ped o An onio Ma ín, quien conocido como “Ti o ijo”, se ans o ma á en su
p ime Líde . Pa a aquella época, la di ección del pa ido espe aba con e i en
e oluciona ios a es os “asal an es” adoc inándolos bajo la u ela de Jacobo A enas29.
Es a gue a ci il que se lib a p ima iamen e en e ac o es colombianos se ha
modulado como emp esa polí ica que se aduce en la sus ancia conocida como cocaína, an o
po in luencias y apoyos geoes a égicos como po la economía de la Coca. Po sus
ca ac e ís icas, los espec os de la iolencia, el desplazamien o o zado de ci iles y el núme o
de íc imas, la gue a ci il en Colombia ha sido equi alen e en su ba ba ie al conocido
con lic o de Ruanda (Pa aqui a, 2009). Así, en Colombia, como lo di ía Ma x “la iolencia es
la g an pa e a de nues a his o ia”.
Llega en onces un hi o es uc u al en el ensamble de la ed de la Coca, el ma co
espacio empo al en el que el con o mado g upo de las FAR-EP se a icula a la ed y a las
o mas en que la ac an e-plan a modula la gue a. Se hace así necesa io plan ea dos ma cos
empo ales: el pe iodo an e io a la i ma del Acue do de Paz con las FARC-EP, es deci ,
p e io al 2016 y el pe iodo pos e io a la implemen ación del Acue do de Paz. El in es igado
Juan Guille mo Fe o (2011) as eó genealógicamen e la elación en e las FARC-EP y la
economía de la Cocaína, pa icula men e a pa i de los es imonios de Colonos y
Gue ille os. Pa a comp ende la a iculación FARC-EP-Coca, el au o desa olla su es udio
desde una pe spec i a egional e his ó ica en el su eño depa amen o colombiano del Caque á
du an e los úl imos 20 años.
Fe o (2011) se emon a 20 años a ás has a los años se en a cuando las condiciones
medioambien ales y de pob eza social hacen p opicia la ins alación de cul i os de Coca. En
sus comienzos la a iculación de las FARC-EP a la Coca se elacionó más con las luchas de
pode y el con ol de los espacios; es allí donde se en en an al dilema de au o iza o p ohibi
a los colonos la siemb a de Coca y la ans o mación en cocaína. Toman en onces la decisión
28 Finaliza el au o a i mando que “El concep o au ode ensa campesina es en la p ác ica, el empleo de las a mas
pa a in adi y conquis a ie as, ealiza saqueos y de ende a sus asociados, los miemb os del pa ido
comunis a, de cualquie acción del Es ado o pa icula es po impedi el a ance y ejecución de es a p ác ica”
29 Miemb o del P.C.C, Ideólogo de las FARC desde la undación has a el 10 de agos o de 1990 día de su
allecimien o (Pa aqui a, 2009, p.156)
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de au o iza ambos eslabones de la economía de la Coca, pe o bajo una es uc u a
pa apolicial cuyo p opósi o e a el de con ola a los ac o es- ed y la expansión de los espacios
pa a los cul i os. Es e sis ema acasa, y en e los años 1982 a 1998, la elación p edominan e
en e las FARC y la Coca e oluciona hacia un con ol de odos los eslabones de su economía
a a és del cob o de “impues os” y de la egulación del me cado.
Es deci , las FARC-EP asumen un nue o ol en la ed, aho a como modulado es del
enómeno subsidia io del na co á ico. Pe o al o ien a los mecanismos de con ol más hacia
los comp ado es descuidan el con ol de la p oducción p ima ia de la hoja de Coca. A la
siemb a de Coca se a iculan en onces ac o es ales como los pequeños p oduc o es
campesinos y los con a ados como ecolec o es de hoja, apodados “ aspachines”. Con ello,
la elación en e las FARC, la p oducción y me cado de la cocaína en los años ochen a
“con ibuyó a enma ca a los insu gen es como c iminales comunes, acuñando el é mino
«na cogue illa», el cual aludía en ese momen o al papel de los alzados en a mas como
mediado es en e a ican es de d ogas y campesinos cul i ado es de coca” (Rome o, 2003,
p.146).
Los años de 1998 y 1999 ue on decisi os en el cambio adical de la elación FARC-
EP- hoja de Coca. Inician un p oceso de in e ención sob e los p ecios de sus en ación que
de i a en la inal eliminación de los come cian es si uados en el espacio e i o ial de cada
en e y de cada campamen o sub e si o. La come cialización de la pas a pasa a se ope ada
di ec amen e po las FARC-EP. Es en es e en e iempo cuando inicia una elación de
compe encia po la comp a de la hoja y el con ol de los me cados de la cocaína, pe o aho a
en en adas con su enemigo acé imo: los g upos pa amili a es30, quienes ambién asumían la
inanciación de su causa, sob e odo, a a és del enómeno del na co á ico.
30 Pa a el in es igado Velásquez Ri e a (2007) la es a egia pa amili a aplicada como es a egia
con ainsu gen e o iginalmen e po F ancia sob e sus colonias en Indochina y A gelia, incidió en la
implan ación del pa amili a ismo en La ino Amé ica a a és de ac o es como Cha les Lache oy, Ma cel
Bigea d, Jacques Massu, Paul Aussa esses, Paul-Alzin Lége , And é Beau é y Roge T inquie . “En Colombia,
desde la década de los años ochen a del siglo XX omó ue za el pa amili a ismo como es a egia
con ainsu gen e, polí ica que no ha sido econocida como al po pa e de los dis in os gobie nos y se exp esa
como e o ismo de Es ado. Incidió en el su gimien o de al enómeno, la ideología an icomunis a que p o esan
la mayo ía de los miemb os de las ue zas a madas, la cul u a polí ica de i ada de la iolencia, la co upción y
el clien elismo, así como el na co á ico, al igual que las in luencias ex e nas, p o enien es p incipalmen e de
F ancia y Es ados Unidos. El pa amili a ismo in adió las dis in as es uc u as del pode es a al, en la pe spec i a
de con igu a se como un p oyec o polí ico, mili a , social y económico de alcance nacional. O iginado, según
sus men o es, como una espues a a los excesos de la gue illa, el pa amili a ismo ha p i ilegiado, como mé odo
de lucha, las masac es, asesina os selec i os y desplazamien os de población ci il, acusados de se simpa izan es
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A la ed de la Coca en Colombia se inco po an, además de los colec i os ya desc i os,
la denominada “mul ic iminalidad” in eg ada po delincuencia común “no an o ganizada”.
La elación en e los pa amili a es, la Coca, el enómeno del na co á ico y el uni e so Es a al
ha sido más di ec a y e iden emen e capi alis a desde el comienzo. Los agen es Es a ales
ue on es uc u ales en la con o mación y consolidación del pa amili a ismo en Colombia,
aupados po dinámicas in e nacionales y pa icula men e no eame icanas (Rome o, 2003).
Du an e la gue a ía y como un au op oclamado “adalid de la democ acia”, Es ados Unidos
in e iene en la polí ica colombiana con a los mo imien os insu gen es y, po supues o,
con a las FARC-EP.
Un ac o es uc u al pa a la consolidación de los pa amili a es en la lucha con a la
sub e sión en Colombia ue el embajado es adounidense Lewis Tambs. Pa a Rome o (2003,
p.146) algunos “sec o es den o de la sociedad y el Es ado necesi aban jus i ica su iolencia
en con a de e o mado es, ac i is as sociales y adicales, y así esponde a las acusaciones de
iolación de los de echos humanos”. Y den o de esos sec o es, g upos con o mados po
“na co a ican es con e idos en p opie a ios u ales y e a enien es p omo ie on g upos de
igilancia p i ada que a aca on a ci iles sospechosos de apoya a la gue illa, o a g upos
mo ilizados pa a demanda de echos y polí icas de p og eso social” (Rome o, 2003, p.8).
Se con igu a en onces una p ime a asociación en e pa amili a es y Cocaína que se
e eb a en o no a un discu so dogmá ico de de ensa de un “único Es ado democ á ico”. Hay
una segunda asociación que es posible se iden i icada como un disposi i o capi alis a que
aca ea la expansión del colec i o pa amili a : “Esas necesidades de inanciación de las AUC
y las ACCU31 pa a sos ene sus c ecien es ue zas es án asociadas con la expansión del á ea
semb ada con cul i os de coca” (Rome o, 2003, p. 64). Racionalizado así, los espacios de la
o colabo ado es de las gue illas. Al p esiden e Ál a o U ibe Vélez, se le a ibuye el habe auspiciado el
pa amili a ismo y de ins i ucionaliza lo en su ges ión de gobie no” (Velásquez Ri e a, 2007, p.134)
31 Po ACCU se en iende “Au ode ensas Campesinas de Có doba y U abá”. Es e es un g upo pa amili a c eado
en 1994 cuyas á eas de in luencia se ex ienden en los depa amen os de Có doba y U abá, ubicados al no es e
del país. Pa adójicamen e los ac o es an o de los g upos sub e si os como de sus an ípodas los g upos de
pa amili a es son de ex acción campesina. Es de allí que ecuen emen e se alude a es e en en amien o como
“lucha a icida”: he mano con a he mano en bandos opues os en el campo de ba alla de la es e a u al
colombiana. Po su pa e AUC es el ac ónimo de: Au ode ensas Unidas de Colombia, colec i o c eado 3 años
después de las ACCU y que consolida una se ie de g upos pa amili a es ede alizados que su gen y se
consolidan en e los años 1982 y 2000. Las AUC ue on lide adas po los he manos Cas año: Ca los y Fidel.
Es e segundo ue a su ez el c eado del g upo Pepes, quienes pa icipa on en 1993 en con ube nio con los
se icios an ina có icos de los Es ados Unidos y las au o idades colombianas en la cace ía y luego mue e de
Pablo Escoba , cabeza del ex in o Ca el de Medellín (Villamiza e al., 2020). Es as son apenas algunas de las
imb icadas amas y de eni es de los Fenómenos de la Coca y el na co á ico en Colombia.
44
No obs an e, el Acue do de Paz no ha se ido, has a aho a, como he amien a pa a
supe a las asime ías sociales. Y es que según ci as del Banco Mundial aplicando el
coe icien e de Gini, con co e a oc ub e de 2021, la desigualdad social en Colombia es la más
al a de odos los países pe enecien es a la O ganización pa a la Coope ación y Desa ollo
Económico -OCDE- y el segundo más desigual en e los 18 países de Amé ica La ina (siendo
solo supe ado po B asil). Se concluye así que la i ma de un acue do nunca sus i ui á la
implemen ación de polí icas de ondo que mi iguen las b echas u bano- u ales y de pob eza
mul idimensional.
Aho a bien, desde la pe spec i a de géne o, la nec opolí ica dinamiza un cí culo aún
más iciado. La muje y su cue po como a ma de gue a y como es a egia pa a asegu a
ic o ias. Desde aquí son p ác icas nec opolí icas el llamado “enamo amien o”, en el que, a
pa i del elacionamien o emocional ic icio se busca in o mación clasi icada de un colec i o
he e ogéneo pa a o o, o se p ocu a el con encimien o de un ac o pa a cae en
en ampamien os. O la iolación, la sepa ación de su amilia, los se icios sexuales a la opa,
la en a de niñas í genes como un p oduc o pa a un me cado exclusi o o el asesina o de su
compañe o, la desp o ección de la amilia o el asumi oles pa a los que no es aba p epa ada
hacen pa e de los cien os de ela os del con lic o. Todo es os casos deben se conside ados
como o mas isibles de iolencia di ec a: ísica, psicológica, económica, sexual, ambien al o
ica ia38.
O as o mas isibles de iolencia de ienen de la incomp ensión y sec a ización de la
Coca como cons ucción mul icul u al. Es a es una causa es uc u al de con lic i idad y
iolencias en e el homb e blanco y el indígena, en e el a odescendien e de o igen u al, el
campesinado y el Es ado colombiano. Pe o ambién desde los poli-en olamien os, po
ejemplo, bajo la igu a del “campesino-cul i ado ” o “campesino-soldado” a quien o denan
e adica los cul i os, “campesino-policía” a quien o denan in es iga y enca cela a los
ac o es de la Coca, “campesino sub e si o” y “campesino en olado pa amili a ” que le
o denan iolen a a la se ie comple a de en olamien os.
Empe o, siguiendo a Johan Gal ung39 exis en ambién iolencias si uadas en el
espec o in isible que han de se analizadas: la iolencia cul u al y la es uc u al. La iolencia
38 Po iolencia ica ia se comp ende aquella que se eje ce sob e algún o algunos de los miemb os de la amilia
a in de a ec a po e ce ización a la pe sona p incipal obje o del daño, es deci , po in e pósi a pe sona.
39 En la eo ía de los con lic os del sociólogo y ma emá ico no uego Johan Gal ung, las iolencias es uc u ales
no equie en la pa icipación di ec a de o a pe sona pa a que se cause el daño. Al lec o in e esado en los ipos
45
es uc u al desc ibe un cí culo iciado po las in e enciones geoes a égicas y biopolí icas
o áneas e his ó icas, cuyos as os se des ela on en la quin a ase de la opología espacio
empo al de la economía polí ica de la Coca con Es ados Unidos como adalid de la gue a
con a la Coca. Sin emba go, la iolencia cul u al implica además de las a adas en las ases
de la opología, las de la “his o ia some ida”. Aquella que se eesc ibe con la pluma de
Boa en u a de Sousa San os (2018) en los sen idos de las Epis emologías del Su .
Pa a el P o eso de Sousa San os, es a pa icula o ma de lec u a isibiliza unas
epis emologías que, aunque p o undamen e his ó icas, se anudan a o as his o ias que no son
p ecisamen e la his o ia uni e sal de Occiden e. Es as an más allá, desde dos undamen os:
el p esen e como un pasado incomple o (la sociología de las ausencias) y el p esen e
incumplido (la sociología de las eme gencias). Pe o no es solo ese p esen e incumplido, sino
un ipo de a queología pa a la ei indicación, al y como lo di ía Foucaul (1978), una sue e
de “sabe es some idos”; es deci , sabe es his ó icos que ue on sepul ados, enmasca ados en
cohe encias uncionales o sis ema izaciones o males. Aquellos sabe es que ue on
descali icados como no concep uales, como sabe es insu icien emen e elabo ados y que, pa a
el caso de es udio, se componen de sabe es ances ales y ac o es como apa es negados,
censu ados, desplazados, e gi e sados, manoseados o simplemen e escindidos po la his o ia
esc i a po la palab a única y omnímoda del Homb e Blanco. Homb e Blanco gené ico, sin
géne o y abs ac o, que se e baliza más como el ac o impulsi o e incon olado de
esencializa y no po el colo de una piel. Es e sus an i o adje i ado es la o ma en que el
indígena y el campesino mes izo econoce la o edad es igma izada po el colonialismo. Un
ela o ex enso y cua eado, pe o plenamen e í ido en la adición o al que clama econ a se
desde la Coca como un enómeno insu ec o y plu al.
Pa a inaliza , el eje cicio de la nec opolí ica se ex iende en es e análisis a la ida en
su conjun o; sob e los ac an es que de en an ida, bien sean animales humanos o no humanos,
pe o ambién sob e los ecosis emas en su conjun o y de cada se i o en su indi idualidad. Se
asciende en onces has a la ecología polí ica analizada en cla e nec opolí ica y a los
disposi i os de ida que se le esis en. Los impac os de la siemb a “ilegal” de Coca en
Colombia dan cuen a de una pé dida del ecosis ema boscoso que ascende ía en los úl imos 20
años a 6.210.000 hec á eas, según da os es ima i os de la Fundación Piensa Ve de si se
de iolencias en Gal ung se ecomiendan los ex os de T as la iolencia 3R: econs ucción, econciliación,
esolución (Gal ung, J., 1998) y el de Paz po medios pací icos: paz y con lic o, desa ollo y ci ilización
(Gal ung, J., 2003)
46
suman odos los e en os elacionados con la gue a en Colombia. Los e ec os di ec os del
cul i o de Coca sob e el dominio y mue e en los bosques pueden ep esen a se como una
o ma de “nec opolí ica ex endida”.
Aho a bien, desde la Ecología Polí ica del enómeno deben analiza se en sime ía los
mecanismos que, desde lo cons i ucional, lo legisla i o, lo no ma i o, lo ju ídico o lo polí ico
p omulgan su p o ección. Pa a es e análisis se asume la pe spec i a ecológica ipa i a en los
asun os humanos p opues a po B yan y Bailey (2000). Pa a comenza , se analizan aquellos
cambios en la na u aleza que no a ec an a los colec i os sociales de mane a homogénea.
Algunos de los ac an es del mundo no humano se ans o man en suje o ju ídico y suje o de
de echo. De hecho, el econocimien o exp eso de los de echos de la na u aleza misma
mani ies a una endencia con empo ánea c ecien e, aunque, de acue do con lo dicho po
Swyngedouw (2011), pueda supone un signi ican e acío.
Países como Ecuado y México desde su Ca a Magna, Es ados Unidos, Boli ia o
B asil desde lo legal, la India o Colombia desde lo judicial hacen pa e de esa ans o mación
en las ca ego ías axiológicas del sis ema ju ídico40 que ep esen a el econocimien o de los
de echos del mundo na u al. En Nue a Zelanda, po ci a algunos ejemplos, la ley Awa
Tupua Ac p omulga la pe sone ía ju ídica de un ecosis ema comple o. En Colombia,
sen encias de la Co e Cons i ucional como la T-622 de 2016 econoce al Río A a o como
suje o de de echos y o dena el nomb amien o de un ep esen an e legal y la STC-4360 de
2018 hace lo p opio con la Amazonía.
Siguiendo con B yan y Bailey, se llega a la segunda pe spec i a: cualquie cambio en
las condiciones ambien ales de los ecosis emas elacionados con la hoja de Coca, a ec a el
s a u quo de lo polí ico en sus múl iples dimensiones (la bio, la nec o, la eco) y de lo
económico. Uno de los pun os cla es aquí es el de la indus ialización de la hoja de Coca y en
gene al, de odo su ecosis ema: los componen es humanos y los no humanos; es el
a amien o del mundo na u al como me cancía. Un segundo pun o se de i a de las
40 Di e sos componen es del mundo na u al o del medio ambien e han sido econocidos como suje os de
de echos legales. Uno de los p ime os en plan ea el cambio de pa adigma que implica la o o a es ingida
in ocación del econocimien o solo a los ac o es del mundo humano y aho a en p og esión a en es inanimados,
ue plan eada po el P o eso S one en 1972. Es os ac an es no son solo en idades i as o inanimadas o híb idas
como lo es un ecosis ema comple o. Es e econocimien o implica el nomb amien o de su ep esen ación legal,
como si ue an co po aciones o emp esas. En es a línea de abajo se ci an abajos de o os au o es como
Bu don (2011) o en Colombia, Na as (2016) con la cons i ución ecológica de Colombia.
47
in e enciones an ópicas sob e los ecosis emas habi ados po la hoja de Coca, como en el
caso de los p og amas de e adicación o zada de cul i os o el uso del he bicida Gli osa o.
Pe o es e segundo análisis implica, así mismo, con e i a los ecosis emas no
habi ados en cul i os in ensi os de Coca. Así, i umpe la de o es ación en pa ques na u ales
p o egidos o en los espacios sel á icos í genes. Muchos de es os espacios o o a ocupados
po las FARC-EP, aho a, en an o que “aguje os espaciales”, son eocupados po nue os
ac o es de la Coca. Y an e la incapacidad de eacción Es a al, las poblaciones se mo ilizan en
la au o de ensa: “La noción de “ e i o io” es un nue o concep o en las luchas sociales de las
sel as opicales. Los campesinos es án in oluc ados en luchas po la ie a en oda Amé ica
La ina. El de echo al e i o io -como espacio ecológico, p oduc i o y cul u al- es una nue a
exigencia polí ica” (Escoba , 1999, p.124).
Un e ce pun o cla e, al cual pod íamos llama “pano ámico”, se elaciona con las
dinámicas p oducidas desde la ges ión del Acue do de Paz sob e las condiciones ambien ales
de los ecosis emas elacionados con la Coca: ¿cuál ha sido la dinámica cambian e de es os
ecosis emas al queda acíos los espacios ocupados po las FARC-EP? Y ambién: ¿cómo se
ha modulado as el Acue do de Paz el á ea semb ada y su dis ibución? En análisis p e ios
se han abo dado a pa i de ecu sos bibliog á icos algunos de es as cues iones de in e és. Y
inalmen e la e ce a pe spec i a: la dis ibución desigual de cos os y bene icios y el e ue zo
o la educción de las desigualdades p eexis en es ienen implicaciones polí icas en é minos
de las elaciones de pode al e adas que se dan con el iempo.
Las implicaciones polí icas sob e el Oikos se exp esan a a és de o mas asimé icas
desde lo cosmo isional, pe o ambién las biopolí icas inducen la dis ibución desigual del
cos o/bene icio de es as acciones en el enómeno. Pe o no sólo las o mas son asimé icas;
dos pa icula idades son la dico omía y el maniqueísmo adical: las acciones son o
p o undamen e buenas o malas y lo que es bueno pa a un colec i o es malo pa a o o. Po
ci a un ejemplo, una acción de in e dicción puede se o exi osa o un acaso dependiendo del
colec i o implicado. Lo que es exi oso pa a la Policía An ina có icos ep esen a un acaso
pa a los a ican es de Cocaína. O o ejemplo puede se la Polí ica de Sus i ución Volun a ia
de cul i os de plan a de Coca. Sus esul ados pueden p esen a se como exi osos pa a el
Es ado y e idencia se acasados pa a el campesinado que no ecibe los subsidios
comp ome idos y así un éxi o pa a los p opie a ios del labo a o io de ans o mación que
comp an la hoja como insumo de p oducción.
48
Pa a inaliza el pano ama polí ico y en la línea de las polí icas an id ogas, el
sociólogo mexicano José Manuel Valenzuela (2019, p.11), en su lib o T azos de sang e y
uego, ab e la e lexión sob e las a iables de la bio-nec opolí ica y el ju enicidio en Amé ica
La ina y pa icula men e, sob e el cómo “los ma cos p ohibicionis as sob e las d ogas
amplia on los escena ios de inde ensión de la población y si ia on sus espacios de libe ad,
inc emen ado las dosis de miedo, iolencia y mue e”. Aunque en su in es igación no abo da
como ac an e a la plan a de Coca, sino al conjun o de las d ogas conside adas de uso ilegal,
concluye con la in i ación al econocimien o colec i o del acaso de las polí icas
p ohibicionis as y el llamado al plan eamien o y desa ollo de nue os pa adigmas.
Desde su inicio, lejos de mi iga las condiciones de c ecimien o de los cul i os de uso
ilíci o en Colombia, en muchos casos y pe íodos han p o ocado su exace bación (Caballe o,
2000; Ga i ia, 2016; O icina de la Naciones Unidas Con a la D oga y el Deli o, 2017;
Uni ed S a es Depa men o S a e, 2017; O ice o Na ional D ug Con ol Policy, 2020).
Básicamen e, es as polí icas han espondido al señalamien o in e nacional sob e el país como
o igen p incipal del p oblema. Tal ci cuns ancia ha lle ado a impedi cambios subs anciales
de discu so, cen ado sob e odo en el consumo y en la incapacidad pa a con ola
in e namen e la si uación. Re i e la ieja i ia po la cual: sin demanda no se mo i a la
o e a y la o e a se des anece si no la impulsa la demanda.
El Consejo Nacional de Es upe acien es se es ableció como la uen e de in o mación
o icial en ma e ia de d ogas41 (Consejo Nacional de Es upe acien es, 2005). Desde la
emp esa biopolí ica de ges ión de d ogas en Colombia se en iende que la Polí ica de D ogas,
cuya es uc u a se p esen a en la Figu aFIGURA 3, se susc ibe con el p opósi o de educi la
o e a42: “Se han en ocado de mane a p incipal en los p og amas de e adicación de los
cul i os ilíci os que aba ca la aspe sión aé ea y e adicación manual o zosa o olun a ia y se
han complemen ado con p og amas de desa ollo al e na i o (inicia on al ededo de 1985 en
el depa amen o del Cauca) y polí ica de consolidación e i o ial” (ODC, 2017, p. web).
41 La Resolución 0006 de 08 de ab il de 2005 es ablece al Obse a o io de D ogas en Colombia -ODC- del
Consejo Nacional de Es upe acien es como la única uen e e e encial.
42 La educción de la o e a se subdi ide en dos polí icas, a sabe , Polí ica de E adicación y Polí ica de Con ol
e In e dicción. La Polí ica de E adicación p esen a, a su ez, los siguien es p og amas: p og ama de aspe sión,
p og ama de e adicación manual, p og ama de desa ollo al e na i o y, inalmen e, el P og ama de
E adicación de Cul i os Ilíci os median e aspe sión aé ea con el he bicida Gli osa o (PECIG). Po su pa e, la
Polí ica de Con ol e In e dicción es á compues o po los p og amas de incau aciones, con ol adminis a i o y
desman elamien o de in aes uc u a. Bajo es e nue o en oque, la polí ica an id ogas no es el único ins umen o
explica i o de lo que ocu e con las d ogas.
49
Es impo an e ene en cuen a que “Colombia se con i ió en el mayo p oduc o de
cocaína a inales de los años se en a. La explicación encuen a sus aíces en las polí icas
sociales y económicas impues as po los Es ados Unidos a los países pob es de Amé ica
La ina, caso pa icula Colombia, que po más de un siglo ha sido obligada a aca a
sag adamen e las decisiones p o enien es de Washing on” (Gue e o, 2005, p.18). Resul a así
de in e és explo a el as ondo de di eccionamien os en que se ha apoyado la emp esa
biopolí ica de ges ión de d ogas en Colombia. En los é minos señalados po Thoumi, “la
e ec i idad de las polí icas con a las d ogas ilegales es obje o de un in enso deba e. Mien as
muchos c í icos insis en en que no son e ec i as, los gobie nos con inúan aplicándolas y an o
la O icina de las Naciones Unidas Con a la D oga y el Deli o (ONUDD) como di e sos
gobie nos las de ienden” (2009, p.1).
FIGURA 3
Es uc u a ins i ucional de la “Polí ica de D ogas en Colombia” igen e en los iempos de la i ma
del Acue do de Paz con las FARC-EP
No a: Imagen omada del Obse a o io de D ogas en Colombia -ODC-, 2017.
En conclusión, la discusión sob e la e ec i idad de las polí icas depende
undamen almen e de las c eencias y modelos ace ca de los ac o es o azones que hacen que
las d ogas se p oduzcan, a iquen y consuman. Pe o ambién depende del len e con el que se
lean las “e ec i idades” y de las o mas di e enciales de e ec i idad pa a un colec i o o pa a
el con a io y el desacue do, pe sis e como la aíz del con lic o en la imposibilidad de un
diálogo plu al y cons uc i o más allá de un eje cicio de pos u eo polí ico.
50
51
CAPÍTULO III. EL FENÓMENO DE LA HOJA DE COCA
ENSAMBLADO A PARTIR LA TEORÍA DEL ACTOR RED (TAR)
La acción no se ealiza bajo el pleno con ol de la conciencia; la acción debe
conside a se en cambio como un nodo, un nudo y un conglome ado de muchos
conjun os so p enden es de agencias y que ienen que se desenma añados
len amen e. Es es a ene able uen e de ince idumb e a la que que emos da ida
nue amen e con la ex aña exp esión ac o - ed
B uno La ou
Es e capí ulo iene como p opósi o sus en a la es uc u a eó ico-empí ica desde la
cual se da á espues a a las es p egun as de in es igación plan eadas. Es a apues a debe
apo a una u a lo su icien emen e ho izon al en lo desc ip i o, pe o que no pie da de alle en
lo e ical de lo comp ensi o. O o c i e io de elección es que la es uc u a de base pudie a
admi i en iquecimien os p oduc o del abajo de campo si uado y de la imb icación en e la
hoja de Coca y las ayec o ias de la Paz en Colombia como es udio de caso. Decons ui el
enómeno de la hoja de Coca implica de ela sus ac o es humanos y no humanos, sus edes,
sus pliegues e in e s icios, es deci , sus na u alezas híb idas.
Pe o ambién se implican los hilos ecnológicos de la ed que en algunos casos se
ompen en dispu a con las p ác icas indígenas ances ales o campesinas. Es o implica,
p ime o, la exis encia de un en amado de in e acciones sociales dinamizado po di e sidad
de sen ipensa es; segundo, la exis encia de espacios y e i o ios en plena e/cons ucción
social si uados en e es uc u as y elaciones de nue os y an iguos pode es en los albu es de
la ges ión del P oceso de Paz; y, e ce o, las o mas en que la ac an e-Coca juega un ol
p o agónico en las dinámicas de los con lic os in e nos y de la paz, is a más allá de se la
con aca a de la gue a.
Pa a cumpli su p opósi o, es e capí ulo analiza á las conexiones en e los elemen os
de ondo del enómeno de la Coca y los de la Teo ía Ac o Red en es momen os. P ime o,
desde las u as eó icas de la TAR aplicadas al enómeno en dos ho izon es, el e ospec i o y
genealógico y el p ospec i o y es uc u al en las nociones con empo áneas de la TAR.
Segundo, desde las u as me odológicas en sus capacidades pa a descajaneg iza el
enómeno. Y se inaliza con algunas e lexiones que, a mane a de conclusiones, de e minan si
52
los encuen os en e la TAR y los p opósi os de es a de in es igación alcanzan la pe inencia
su icien e pa a asumi la como apues a de p ime o den.
3.1. In e conexiones de Base Teó ica: A iculación Genealógica En e la
TAR y Fenómeno de Es udio
La Teo ía Ac o Red43 o mulada po B uno La ou 44, Michel Callon y John Law
como au o es p incipales se de ine, e omando las palab as del p opio La ou (2007), como
una “sociología de las asociaciones” que cuen a his o ias sob e cómo se o iginan,
e olucionan y e minan las elaciones en e ac o es. Asociaciones que desde la TAR no se
explican, sino que se desc iben. Asociaciones ejidas a pa i de las elaciones en e ac o es
na u ales y ac o es sociales, en endidos como colec i idades he e ogéneas de pe sonas,
ecnología, máquinas y obje os. Ac o es, o asumiendo de plano el me alenguaje TAR,
ac an es que, ya sean humanos o no humanos, se analizan en sime ía de condiciones.
La TAR p e ende en onces analiza el papel que desempeñan los ac an es en el diseño
y en la ep oducción de las p ác icas sociales co idianas. Pa a comp ende la Teo ía Ac o
Red como el cen o de g a edad del análisis eó ico del enómeno de la Coca se conside a
adecuado ahonda de modo sinóp ico en sus aíces genealógicas. La TAR como eo ía se
ep esen a desde ma ices semió icos pa icula es45 y se es uc u a epis emológicamen e desde
al menos 3 g andes co ien es sociológicas/ ilosó icas. La p ime a de ellas en la adición de
los Es udios de la Ciencia, Tecnología y Sociedad -ECTS46. La segunda, desde la
43 Se conoce la Teo ía Ac o Red (Ac o Ne wo k Theo y) bajo di e sas denominaciones, en e o as: Sociología
de la T aducción, Sociología de los Medios, Es udio de Redes Socio écnicas, o incluso, como hubie e que ido
B uno La ou en Recalling ANT ede ini la bajo la denominación de On ología Ac an e Rizoma.
44 Se des acan po sus apo es a la consolidación de la TAR algunos in es igado es del Cen o de sociología de
la inno ación de Mines Pa isTech y, desde el Reino Unido, John Law, A ie Rip, Susan Leigh S a y Geo ey
Bowke .
45 “El apo e de la semió ica a la TAR ha sido muy signi ica i o al menos po dos azones, en p ime luga ,
o ece elemen os pa a comp ende la inde e minación adical del se y en segundo, acili a la adicalización del
p incipio de sime ía gene alizada, odo es o conjugado o, si se quie e, aducido en el concep o de ac an e.
Desde es a eo ía se abandona á la noción de agen e, así como la de suje o y la de obje o, como o ma de
exp esa la composición híb ida de las en idades y el papel de la in ención en és as. Cualquie en idad que
p oduzca una elación o adquie a alo de signi icación se á conside ada ac an e, y és e pod á se humano o no
humano” (Co ea, 2012, p. 64).
46 Desde que Thomas Kuhn en 1962 a ianza la elación en e ciencia, ecnología y sociedad y se cen a en los
p ocesos median e los cuales se cons uyen eo ías y de las o mas cómo és as con ibuyen a la cons i ución de
un pa adigma de e minado en la ac i idad cien í ica de un pe iodo de e minado, la dinámica ha e olucionado.
Es así como los a gumen os de “la sociología de la ciencia” son plan eados inicialmen e po Robe Me on y
sus colabo ado es en la Uni e sidad de Columbia, inspi ados en au o es como Manheim o, incluso, del p opio
Ma x.
53
e nome odología con el pa icula en oque de Ha old Ga inkel y, la e ce a, desde las
e ien es del cons uc i ismo.
Pa a comenza , la inculación de es a in es igación a los ECTS pa e de que es a
co ien e adqui ió una dimensión p o undamen e sociológica47 a comienzos de los años
ochen a. Es o implicó que, pese a las di e encias p opias en e las ca ego ías lógicas y
cogni i as, el común denominado ue a que lo cien í ico y lo ecnológico no son au ónomos,
sino que se de e minan socialmen e. En el con ex o de la ex ensión decons uc i a de la
ealidad social a a és de la e lexi idad, apa ece el p og ama Fue e de la sociología de la
ciencia de la Escuela de Edimbu go con Ba y Ba nes y Da id Bloo como igu as cen ales.
Pe o ambién con au o es asociados como Donald Mackenzie, S e e Woolga (1991) y el
p opio B uno La ou , en e o os.
El enómeno de la Coca compa e los ines de los ECTS en 4 g andes di ecciones y
cimen a su elación empí ica sob e 3 e ien es upidamen e imb icadas: lo cien í ico, lo
ecnológico y lo social. En lo ela i o a los ines compa idos, los ECTS p ocu an
comp ende y analiza di e sos espacios sociales de p oducción del conocimien o. El gi o
espacial de las ciencias sociales aplicado al análisis enomenológico es una o ien ación que
ans e saliza nues a in es igación. Se a a de un ipo de espacio comp endido en su
dimensión ma e ial y simbólica y, po ello, p o undamen e dinamizado a a és de la
in e acción social.
Los análisis espaciales y sus opologías, la subje i ación y lo polí ico en su ca ác e
mul idimensional es uc u an el análisis de la economía polí ica de la Coca al que se dedica
po comple o el capí ulo IV de es a esis. Un segundo in implica la selección de cie os
conocimien os, cie os ac o es, cie as p ác icas e ins i uciones desde las cuales se exhibe la
dinámica social de la hoja de Coca. Pa a el caso de es e es udio, el ma co empo al se si úa en
la ges ión del P oceso de Paz colombiano y, den o de és e, los cambios cogni i os que se
cop oducen en el in e io del enómeno de es udio. Un e ce in se cen a en que la
in es igación se o alezca a pa i de nue os espacios disciplina ios e in e disciplina ios.
47 Los es udios CTS se adicalizan en los años se en a desde el conjun o de plan eamien os del “P og ama
Fue e” en sociología de la ciencia y su posición ex ema en elación con el ex e nalismo epis emológico.
Aunque p e iamen e se habían abajado los es udios CTS, no se había pues o de mani ies o que es en es e
pun o en donde las p opias ca ego ías eó ico-concep uales se cons uyen desde un con ex o social.
60
secula iza o más bien, socializa el enómeno. A es a línea e nome odológica es
o undamen e iel la Teo ía Ac o Red cuando concen a odos los es ue zos en el
seguimien o minucioso a los ac o es, a su indi idualización. En palab as del p opio La ou
(1999) los ac o es saben lo que hacen y enemos que ap ende de ellos, el cómo y el po qué
lo hacen.
El seguimien o a los ac an es en sus p opios e i o ios y del modo en que se
con o man como nodos en cada uni e so, ep esen ándose en los di e sos colec i os sociales,
cons i uye la es uc u a écnica que o ien a á la in es igación en campo. Cada colec i o
co idianiza el enómeno de o mas di e enciadas. Si bien es á p e is o que los iempos de
es adía de in es igación po colec i o pod ían se insu icien es pa a se conside adas como
inme siones e nog á icas, se asumi án, sin emba go, me odologías como la obse ación
pa icipan e y la obse ación no pa icipan e. A a és de es as ap oximaciones se
ins umen an las écnicas e nome odológicas54 median e las he amien as de la TAR.
El p opósi o es en onces el de desc ibi la semió ica de las écnicas y p ác icas
habi uales que se asumen en la ida co idiana y que des/o denan el enómeno. Se iaja á a
cada uni e so de inido y den o de es e, a cada e i o io colombiano como hábi a de cada
colec i o di e enciado y seleccionado. Es en onces desde la e nome odología que se
legi ima án los análisis de mic o enómenos p oduc o de la p oblema ización, las
con o e sias, los en olamien os, la negociación, las aiciones y en gene al, de las
in e acciones sociales ca a a ca a en e los ac an es que in eg an la Red. Y desde allí, sus
ealidades si uadas, pa icula es e idiosinc á icas.
De es a mane a, la o ganización del mul i e so de la Coca se deslocaliza de las es e as
donde adicionalmen e se si úan las discusiones si uadas en el “Es ado, la polí ica o cualquie
supe es uc u a abs ac a. Es as ac i idades se ealizan conjun amen e en las in e acciones; y
la gen e las ealiza a eniéndose a los p esupues os y a los ipos de conocimien o p opios de la
ac i ud na u al” (Suá ez, 2013, p.288). Es a glosa ab e el espacio a la e ce a e ien e, la del
cons uc i ismo social. Siendo es a de alo esencial an o pa a la TAR como pa a es a
in es igación, a ella se dedica á el siguien e nume al. Aquí se a gumen a uno de los
54 La elación en e la e nome odología como e ien e de la TAR se e e ibuida en iempos ecien es, en la
medida en que las in es igaciones e nome odológicas “ ienden a in eg a en el análisis de la in e acción en co-
p esencia, los obje os ma e iales incluidos en el escena io en donde ocu en. Pa en del a gumen o de que es
necesa io en ende mejo y de o ma más p ecisa cómo los obje os pa icipan en la cons ucción del signi icado
y de in e acciones sociales e icien es (Ne ile e al 2014 ci ado po Pozas, 2015, p.4).
61
eensamblajes de base pa a la in es igación: “ ansmu a ” la plan a de Coca en un enómeno
modulado de las ayec o ias del Acue do de Paz.
3.1.1. La Cons ucción Social de la Hoja de Coca como Fenómeno.
Es a discusión comienza con una e lexión básica. Ya al comienzo del capí ulo II se
a gumen aba cómo la hoja de Coca en Colombia e oluciona de su génesis en el mundo
na u al has a con igu a se en un enómeno social. En es e con ex o, cabe some e a esc u inio
nue as indagaciones. ¿Se á posible ci cunsc ibi a la Coca den o de la de inición de un
a e ac o? ¿Las ep esen aciones que ans o man a la Coca en un enómeno social se
deslocalizan de las nociones de a e ac o social, ecnológico o cul u al? Aunque es a
discusión pod ía pensa se que es más p opia del plano epis emológico que del aplicado, en
e ec o son necesa ias las cla i icaciones pues desde la denominación misma de es a
in es igación se la iden i ica p ime o como “ enómeno” y segundo como “cons uc o”.
Vis o desde el ámbi o e imológico, la de inición de a e ac o se unda en la exp esión
la ina a e ac us. La locución a e p o iene a su ez de la palab a la ina a s, que ep esen a
la aducción del g iego échne, de la que p o iene la palab a “ écnica”. Y como desa ollo
“hecho con écnica” lo asume la Real Academia Española: “obje o, especialmen e una
máquina o un apa a o, cons uido con una cie a écnica y pa a un de e minado in” (RAE,
2019). Pasando al asun o que nos in e esa, el sociológico/ ilosó ico, son Pinch y Bijke
quienes sepa an en su discu so a los hechos de los a e ac os, pe o ambos como
cons ucciones sociales y ambos como obje os de los es udios de la Cons ucción Social de la
Tecnología55.
Son es los en oques on ológicos del concep o de a e ac o ecnológico que plan ea
Mon e osa (2011): el uncional, el in encional y el dual. Según el au o , el en oque uncional
de ine a los a e ac os como obje os que han sido c eados y seleccionados en i ud de un
colec i o de usua ios y diseñado es con el cla o p opósi o de ejecu a cie a unción. El
55 “The Social Cons uc ion o Technology” ep esen a uno de los a ances e olu i os más des acados del
P og ama Empí ico del Rela i ismo -PER. En la CST Pinch & Bijke (1984) en iquecen y po encian, an o
eó ica como me odológicamen e los es udios sob e inno ación e his o ia de la ecnología. A pa i de pos u as
empí icas desc iben los p ocesos de desa ollo de un a e ac o como una sue e de al e nancia en e a iación y
selección. Es e plan eamien o asigna al modelo una ca ac e ís ica de “mul idi eccional”, en con as e con los
modelos lineales usados adicionalmen e. Y es que es e plan eamien o se es uc u a a pa i de dos pos u as
di e enciales de la apues a de Pinch & Bijke (2008).
62
segundo en oque, el in encional o his ó ico-in encional, plan ea que un a e ac o es un obje o
que ha sido c eado con la in ención de se p ecisamen e ese obje o y no o o o po los
con enidos men ales e in encionales de sus hacedo es.
Finalmen e, la e ce a ca ego ía es el en oque dual. Al espec o Lawle (2010), ci ado
po Mon e osa (2011, p. 177) decla a que “los a e ac os poseen una doble na u aleza: son
en idades ma e iales –obje os con desc ipciones isicoquímicas comple as– y en idades
in encionales –obje os que inco po an planes de acción inc us ados po sus diseñado es”. Y
es que como a i ma Fe nando B oncano (2008), la p opia exis encia humana es un híb ido
en e lo na u al y lo a i icial. Una exis encia de e minada a pa i de las ans o maciones
humanas sob e la na u aleza, a pa i de hechos y a e ac os ecnológicos. Sin emba go, es a
pe spec i a dual de la na u aleza de los a e ac os ecnológicos ha sido c i icada po algunos
au o es56.
Resul an de pa icula in e és los plan eamien os que en el año 2009 hace Pablo
Schy e desde la Uni e sidad de Edimbu go. Pa a es e au o la pe spec i a dual no
p oblema iza su icien emen e el impac o que eje cen los enómenos sociales sob e los
a e ac os. Las esis del P og ama Fue e pod ían apo a necesa ias comp ensiones sob e el
es a us on ológico de un a e ac o como p oduc o de las ins i uciones sociales, en an o no
exis i ían como a e ac os po ue a de las p opias p ác icas sociales (Schy e , 2009). Es
e iden e que el enómeno de la Coca no se es uc u a desde el en oque uncional, el
in encional, el dual o el múl iple como un obje o, máquina o a ilugio y, po an o, ampoco se
ep esen a como un a e ac o ecnológico.
Aunque el enómeno sí se signi ica como una cons ucción social que inco po a
écnicas, p ác icas y hábi os y que es os cumplen con una a iedad de unciones y ines en
i ud de las pa icula idades p opias de cada colec i o. Así, el enómeno des ela múl iples
na u alezas y se in eg a a pa i de elemen os he e ogéneos: como en idades ma e iales,
a e ac os con desc ipciones isicoquímicas y de en idades in encionales y, inalmen e, se
56 Po ejemplo, el ilóso o de la ecnología Ca l Mi cham (2002) cues iona la dualidad en an o es a se emon a a
las pos u as ca esianas del clásico p oblema men e/cue po. ¿Po qué no habla de es, cua o o múl iples
na u alezas? O a de sus c í icas alude al hecho de no nomina los simplemen e como “a e ac os”, sin
adje i a los como ecnológicos y inalmen e, sugie e el uso de desc ipciones más p ecisas que supe en el
concep o a e ac o, po ejemplo: máquinas, he amien as, es uc u as, aplicaciones, ob as de a e o poemas, en e
o os. En in, el común denominado es su ca ác e inanimado y su delimi ación como obje os. Pa a p o undiza
sob e las c í icas a la TAR se ecomienda lee a Winne (1993) con su a ículo Social cons uc i ism: opening
he black box and inding i emp y.
63
a icula a a és de múl iples cues iones na u ales, sociales o polí icos. ¿Qué hay en onces de
o as ipologías de a e ac o como la cul u al?
En la clásica ipi icación de Ma x Wa o sky57 no encaja ía como a e ac o p ima io
en an o su p opósi o no es la c eación de o os a e ac os. En cuan o al ipo secunda io, el
p opio enómeno subsume algunos a e ac os cul u ales elacionados con las ep esen aciones
y obje i aciones de la hoja de Coca, en e es os, las c eencias, mi os y leyendas del uni e so
indígena; o en algunos modos de acción del enómeno como lo son las polí icas asociadas. En
cuan o a los a e ac os cul u ales de ipo e cia io, es os pueden in oluc a se como obje os
in elec uales p opios del enómeno, desde exp esiones a ís icas has a desa ollos cien í icos
en sen ido es ic o.
En de ini i a, lo es uc u al del p oblema plan eado sob e si el enómeno de es udio
encaja o no en la de inición de a e ac o no iene que e con el en oque sino con su co pus.
El concep o de obje o como común denominado en las di e sas acepciones de “a e ac o”
pod ía se adecuado si el p oblema obje o de es e es udio ue a, po ejemplo, el análisis
b oma ológico de la plan a de Coca. Pe o pa a es a in es igación, si bien la hoja iene su
o igen en el mundo na u al, es a se cons i uye en un ac o no humano. En es a e lexión
subyacen los sen idos p opios de un enómeno: un en amado de obje os ecnológicos,
cul u ales y sociales.
En es e o den de cosas se desbo dan el alcance y las e ien es concep uales de la
noción de a e ac o. Es a supe ación se p oduce desde las complejidades, las subje i idades y
las obje i aciones p opias de los ac o es humanos implicados, así como de las cons an es
dinámicas de in e acción en e es os y o os ac o es he e ogéneos y de es os en i ud de es as
cues iones de in e és y lujos que de inen pa icula es ayec o ias que, en i ud de sus
complejidades, e minan modulando al p opio enómeno. Según es o pod ía da se po
supe ada la disyun i a en e a e ac o y enómeno. Pe o su ge aho a un e o: ¿cómo se
desen ol e ía la TAR cuando se es udia no un a e ac o pe se cómo inicialmen e ha sido
diseñada po sus au o es, sino el enómeno de la Coca como cons uc o?
La solución puede es a en las mismas bases del cons uc i ismo social: las dinámicas
de la cons ucción social de la ecnología ep esen an lógicas que pueden se ex apoladas a la
57 Pa a p o undiza en la ipi icación de a e ac o cul u al p opues a po Wa o sky (1979), se ecomienda su
lib o de 2012 Models: Rep esen a ion and scien i ic unde s anding (Wa o sky, M. W., 2012). Vol. 48. Sp inge
Science & Business Media).
64
cons ucción social de un enómeno que a icula ecnologías, écnicas, eo ías cien í icas y
p ác icas. Es a decons ucción de un enómeno no implica un cambio en el sen ido, sino una
ape u a y una ex ensión a la conside ación de un mayo núme o de a iables. Más allá de
p e ende demos a cómo un a e ac o pod ía asimila se a un enómeno, el in e és es
iden i ica pun os de con e gencia con p opósi os p ác icos pa a es a in es igación. Dicho de
o a mane a, an o el a e ac o como el enómeno se conec an con hilos ecnocien í icos en su
con o mación.
A e ac os y enómeno e lejan en su es uc u a de e minaciones socio écnicas en una
doble ía: en el modo en que lo social modela lo écnico y cómo lo écnico lo es en an o que
cub e un p opósi o social pa icula . En conclusión, la TAR ap opia una se ie de elemen os
inno ado es que, a pa i del análisis eó ico, apo an solidez concep ual y p ecisión
me odológica a nues a in es igación. Sin emba go, es a in es igación no se ago a allí. Es a
busca una conexión hacia un con ex o polí ico mul idimensional. Busca da paso al análisis
de posibles elemen os y u as no edosas que sumen elemen os de juicio con incidencia en las
ac uales o u u as biopolí icas colombianas en cul i os conside ados de uso ilíci o y en
en oques hacia la paz posi i a y e i o ial.
P o undiza en la comp ensión del con ex o he e ogéneo con ibui ía así mismo con la
consolidación de la p opia es uc u a de elaciones de los cons uc o es sociales que se unen
pa a o ma un odo y que, desde la pa icula pe spec i a de los au o es58, es apa en emen e
cohe en e: “la Red”. Y es que, en e ec o, la ed puede se ensional, ambi alen e, llena de
pa adojas. Puede se cohe en e, pe o ambién puede no se lo. Y es os de eni es en el
compo amien o de la Red son jus o el p ólogo a la p ime a de las nociones aplicadas que,
como ya se an icipaba al comienzo de es e capí ulo, son las que componen y desde donde se
puede comp ende el ondo de la Teo ía Ac o Red. Son en onces cua o las es uc u as
concep uales de la TAR: la ed, la sime ía ex endida, la mediación y la aducción.
58 Las alusiones y e oluciones del concep o de ed, su es uc u a y ela i a cohe encia pueden se ampliados a
pa i de los esc i os de Callen e al. (2011), Callon (2007), Callon (1986), Law (1986) y La ou (1986).
65
3.1.2. A iculación a las Nociones Es uc u ales de la TAR: Algunas Re lexiones Sob e
la Red.
La es uc u a concep ual de la TAR da cuen a de las o mas en las que se ha
desa ollado, pe o ambién de sus po encialidades y p oli icidad en é minos de la di e sidad
y de los no edosos obje os de es udio, á eas de conocimien o y escalas de indagación. La
TAR, desde un pun o de is a es uc u al, se comp ende sob e la base de una se ie de
acepciones pa icula es elacionadas con el concep o “ ed”. La ed ha asumido un uso
me a ó ico en las Ciencias Sociales y en pa icula en los ECTS. Pe o pasando de la me á o a
al plano aplicado, la acepción de edes desde la Teo ía Ac o Red, en sus o mas eó icas y
empí icas, es di e en e a la que se plan ea en o o ipo de ap oximaciones, po ejemplo, al
Análisis de Redes Sociales59.
Si bien ambas son co ien es p opias del campo de la in es igación social donde se
abaja el análisis elacional y se p i ilegia la in e acción en e ac o es (Viales, 2010;
G osse i, 2007), la di e encia es uc u al60 adica en que el Análisis de Redes Sociales61 es
una he amien a de e aluación gene almen e o ien ada a la implemen ación de acciones
aplicadas sob e di e sos ó denes y ciencias62. Desde las p ime as in es igaciones que acogen
el concep o de edes aplicadas a los ECT'S, con la publicación Las Redes como Es uc u a
P incipal de los In e cambios en e Cien í icos63 de Nicholas Mullins en 1967, y has a
nues os días, la ed ha sido obje o de múl iples de eni es epis emológicos.
59 “La noción de ed social iene una la ga his o ia, anclada en la an opología, la psicología social, el análisis
ma emá ico de g a os y la sociología in e accionis a (F eeman, 2004). Uno de los momen os cla e de la
cons i ución de un co pus cohe en e, a la ez me odológico, concep ual y eó ico sob e las edes sociales, es á en
el abajo emp endido po Ha ison Whi e en Ha a d du an e la década de 1960 (…). El análisis de edes
sociales, al como es desa ollado po el g upo de Ha a d, p esen a una o mulación eó ica y me odológica en
sociología gene al que luego es pues a en p ác ica en di e en es campos de la ida social (G ano e e pa a la
ac i idad económica, Wellman en sociología u bana, e c.)” (G osse i, 2007, p.87).
60 Pa a aquellos in e esados en p o undiza en los encuen os, desencuen os y alianzas en e la TAR y el
Análisis de Redes Sociales, se ecomienda la lec u a del a ículo “Ne wo ks In The Social Sciences: Compa ing
Ac o -Ne wo k Theo y And Social Ne wo k Analysis” de Vicsek, Ki ály & Kónya (2016). De especial in e és
encon amos en es e a ículo como los au o es a gumen an cómo los in es igado es que u ilizan la ap oximación
de TAR pod ían bene icia se del uso de cie os mé odos de SNA (como écnicas de isualización y medidas
cuan i a i as), mien as que los in es igado es de SNA se bene icia ían del desa ollo de nue as ideas eó icas y
empí icas sob e cómo in oduci ac o es no humanos en edes que ambién con ienen humanos. Es deci , dan
ape u a a la cons ucción de nue as apues as híb idas en a as del en iquecimien o de las in es igaciones, sus
esul ados y alcances.
61 P ocedimen almen e el análisis de edes sociales se cen a más en la es uc u a de las elaciones en e un
conjun o de ac o es, se p ocesan y analizan se ies de da os e icula es, muchas eces masi os, los cuales
ans o ma en ep esen aciones especialmen e g á icas y hace un uso ecuen e de modelos ma emá icos pa a
de e mina una se ie de cálculos, medidas de cen alidad, de cohesión y de equi alencia.
62 Pa a ales p opósi os el Análisis de Redes Sociales acoge di e sidad de eo ías como la de g a os y de
me odologías como las aplicaciones de so wa e, en e o as.
63 En su in es igación “U iliza el mé odo, aho a clásico, de mues eo po “bola de nie e” y el “gene ado de
nomb es”. Pasa los cues iona ios a 50 biólogos elegidos al aza , a los que les solici a los nomb es de colegas con
66
La Teo ía Ac o -Red no ha sido ampoco ajena a es a his o ia de ans o mación
concep ual64. Inicialmen e, es John Law quien e lexiona sob e lo que llama un uso “a la
lige a” de la me á o a de la ed en é minos écnicos. Sin emba go, La ou enía cla o el
concep o de ed y sus aplicaciones a la in es igación social65 cuando a i maba que “aho a que
la Wo ld Wide Web exis e, odos en endemos lo que es una ed. Se aplica el é mino de ed
ambién como una he amien a c í ica con a nociones di e sas, como ins i ución, sociedad,
nación-es ado y, aho a es la noción que aplican odos aquellos que quie an mode niza la
mode nización. “Abajo con lo ígido de las ins i uciones”, odos dicen, y aho a, que “ i an
las edes lexibles” (La ou , 1999, p.115).
¿Cuál es la di e encia en e el uso an e io y el nue o? Cla amen e, la palab a ed
implica una se ie de ans o maciones ( espues as y aducciones) que no podían se
cap u adas po ninguno de los mé odos adicionales de la eo ía social. ¿Cómo pode
“o ganiza ” el enómeno en ópico de la hoja de Coca en su in eg idad? ¿Cómo disecciona
su es uc u a has a log a su comp ensión? Pa a esponde a ello debe en ende se la ed como
es uc u a, más allá de su acepción como es a egia uncional o ca ego ía social. Como
es uc u a pe mi e iden i ica a los ac o es humanos y no humanos en sus oles, in eg a los en
espacios simbólicos y ma e iales al ep esen a los como nodos y si ua los en o ganizaciones
opológicamen e mó iles y lexibles.
La ed como es uc u a de ondo ope a como pla a o ma pa a el ensamblaje de la
p opia ama de la ed del enómeno. Pe mi e que los elemen os de múl iples ó denes que allí
ope an puedan o ganiza se. Aho a bien, como es a egia uncional acul a pa a el seguimien o
indi idual y nodal y así desc ibi las in e acciones sociales. Es e pa icula a ibu o pe mi e a
la TAR in eg a la in es igación con in o man es cla e, con ac o es ele an es y descub i sus
aducciones y los disposi i os de mediación que modulan la ed. Pe o la ed como ca ego ía
los que más han colabo ado, en iando el cues iona io a és os y así sucesi amen e. Luego de cua o i e aciones
ob iene 257 espues as. Su conclusión es que la in es igación p esen ada aquí demues a que las elaciones
sociales eales, exis en es en una ed de comunicación, es án o denadas po un ac o cul u al, la desc ipción de
in es igaciones e ec uadas y las o ien aciones omadas (G osse i, 2007, p.87; Mullins, 1968).
64 El concep o de Red en la TAR lejos de se un a o ismo ha e olucionado en el iempo. La u a e olu i a puede
aza se como de las edes sociales a los sis emas y de es os a las edes socio écnicas y a los disposi i os de
mediación. Puede incluso habla se, incluso, de una e olución concep ual que pa e de la in oducción del
é mino “ izoma” en la ob a de Deleuze y Gua a i (2002) pa a e mina pasando al plan eamien o de la Red en
La ou .
65 Aunque las ce ezas de La ou se quieb an cuando años más a de, en 2008 en Recalling ANT, pe cibe la ed
como un sis ema de je a quías de las que TAR debe ía es a exen a y e ina el alcance del concep o de ed
ap oximándose más al concep o de “ izoma” en Deleuze y Gua a i (2002).
67
social de la TAR posee o a i ud: la ac i idad de la ed e ela no una o og a ía es á ica,
sino un ideo comple o en iempo eal.
¿Cómo es es o? A i maba La ou en 1999 que con la nue a popula ización de la
palab a ne wo k se signi ica la ed como un anspo e sin de o mación, un acceso ins an áneo
y sin medios a cada da o y que eso es exac amen e lo con a io de lo que se quie e deci con
la TAR. Es deci , la dinámica ines able es una p opiedad de las edes como e ec o de su
cons ucción pe manen e. De es a o ma, la ines abilidad de la ed de la hoja de Coca
posibili a un é il análisis desde un en oque sociológico. De hecho, los lujos que conci a el
acue do de paz son cons an emen e “bomba deados” po di e sas cues iones de in e és cuyas
de onaciones ec ean en la ed di e sos g ados de in/es abilidad.
Es a g adación cons i u i a de la Red nos lle a a conclui que no exis en elemen os ni
pu amen e cul u ales, ni pu amen e écnicos o polí icos o sociales, sino más bien sus
combinaciones. Más aún cuando se a a de una ed con ma ices sociocul u ales y bio-nec o-
eco polí icos. Desde la ines abilidad pueden ab i se los múl iples pliegues del enómeno en la
ges ión del P oceso de Paz. ¿Cuál ha sido el ol del enómeno de la hoja de Coca en las
emp anas disidencias de las FARC? ¿Qué pode es incidie on en los des-en olamien os y e-
en olamien os de algunas de las di ec i as de las FARC i man es del Acue do de Paz y que
aho a son disiden es ea mados y eensamblados en el g upo gue ille o “Segunda
Ma que alia”? ¿Cómo in e ac úan los nue os oles polí icos de sus ac o es?
En elación con lo an e io , es p eciso des aca o a p opiedad de la Red pues a en
conocimien o po Thomas Hughes (1983) y que iene que e con el de elamien o de
elemen os o ganiza i os, polí icos, cien í icos, ecnológicos y sus combinaciones
a qui ec ónicas. Desde es o se in ie e que no hay escena io posible en que es a ed pudie a se
pasi a o ine me; pe de ía así pa e de su in e és in es iga i o. Hay, pues, una in luencia
ele an e de los plan eamien os de Hughes en la TAR, aunque e olucionada a a és del
impulso dado po Michel Callon66 (1987) quien desa olló la noción de ed socio écnica y
66 La p oblema ización inicial, que adelan aba la hipó esis sob e la iden idad de los di e en es ac o es, sus
elaciones y sus obje i os, al é mino de cua o e apas desc i as da luga a una ed de luga es que ope an como
limi es (Callon, 1986 p.199). “Callon in oduce una o mulación del p incipio de sime ía ex endida que incluye
a las iei as en la ed. Sin emba go, es cons uida po los ac o es que con o man alianzas pa a ealiza su
p oyec o, y es a su ez el obse ado el que la econs i uye sob e la base de las p oducciones discu si as de los
humanos. Es o pe mi e limi a a los no-humanos, conside ando sólo a los que ue on pe cibidos en p oducciones
discu si as, y así e i a su p oli e ación en el análisis. La “ex ensión” de la sime ía se ealiza con p udencia”
(G osse i, 2007, p. 86).
68
luego da á pie al es ablecimien o de oda una co ien e eó ica al ededo de la noción de
ac o - ed (Law & Hassa d, 1999).
El componen e eó ico más impo an e del modelo de Callon67 es que la elación en e
los ac o es he e ogéneos es lo que pe mi e que una ed no se pueda educi a un solo ac o o a
una sola ed (Sha i , 2004). Lo no edoso aquí pa a nues o es udio es que la es a egia
uncional de la ed ope a an bien pa a el análisis de a e ac os como pa a el análisis de un
enómeno. Es e hecho pe mi e a La ou ab i la pe spec i a pa a pensa en u as al e nas.
Ru as his ó icas, pe o desde discu sos dis up i os; u as dis up i as desde las opologías y el
gi o espacial; u as que den cuen a de la he e ogeneidad socio na u al del hábi a y de la
economía y ecología polí icas.
Debido a ello, es a in es igación p esen a una g an a inidad con lo a i mado po
La ou de que “no impo a lo con o e ida que sea su his o ia, lo complejo que sea su
uncionamien o in e no, lo ex ensa que sea la ed, come cial o académica, que los sos iene,
solo cuen an sus en adas y salidas” (La ou , 1993, p.2). Desde la pe spec i a eó ica el
enómeno de la hoja de Coca se au o con iene y empaque a en su p opia caja neg a. Es a se
compone de los nudos y madejas de las edes de elaciones, así como de las en adas
(espacios, subje i idades, a iables cosmo isionales o ecnocien í icas) y salidas ( enómeno
comp imido)68.
Es jus o aquí cuando La ou desc ibe la exis encia de algún ipo de “colisión” en e
edes, lo que es p opicio pa a el abo daje del p esen e abajo. Más aún cuando La ou hace
e e encia a las colisiones más menudas, las exis en es en e nodos o en e ac o es humanos
en el in e io de la misma ed. Sin emba go, es e ipo de disposición de la ed, la de ac o es
que consolidan nodos y nodos que cons uyen su ed, puede pensa se como un odo
je á quico. Es e ipo de cons ucción pod ía dema ca u as es ables de agenciamien os que,
67 Algo de undamen al ele ancia es como es as ap oximaciones no son simples eo ías. En su amoso es udio
sob e la c ía de iei as en la bahía de Sain B ieuc, Callon sub aya los es ue zos de los in es igado es, al
comienzo del p oyec o, pa a cons ui una ed de alianzas e icaz (G osse i, 2007). Así mismo en su es udio
sob e los ehículos eléc icos expone empí icamen e lo suponen es concep os nue os: el de ac o -mundo, el de
aducción y de ac o - ed. De es a mane a Callon busca da cuen a de las di e en es o mas en que la Ciencia y
la Tecnología ope an en el mundo y p oducen cambios en es e.
68 Y es que como lo dije a A ellano (2003) las edes socio écnicas es án con o madas po esos nudos que unen
elemen os sociales, económicos, cien í icos, polí icos y écnicos en o no a un aspec o de la ealidad. O a idea
ue za in e esan e es cuando es e sociólogo desc ibe la ed como un sis ema de alianzas cen ado en el ac o o en
el caso de es a in es igación, el ac an e Coca: la i acionalidad siemp e es una acusación o mulada po alguien
que cons uye una ed con a o a que es á en medio de su camino; po lo an o, no exis e una di isión en e
men es, sino únicamen e en e edes pequeñas y edes ex ensas […].
69
e en ualmen e, pueden no se an uncionales o ompe se en medio de las dinámicas sociales.
Es en es e pun o cuando se comp ende la e lexión en la que en a La ou cuando compa a la
ed e sus el izoma. Pa a el caso del es udio de la Coca no siemp e las edes se es uc u an
en nodos, no siemp e se componen po se ies de ac o es y no siemp e exis en je a quías.
Se pa e de un hecho social: la inexis encia de un pode único cen alizado en el
es ado y, con ello, la eme gencia de un mul i e so en el in e io del enómeno compues o po
colec i os sociales con algún ni el de cohesión in e na. ¿Cuáles son los uni e sos del
mul i e so de la hoja de Coca? ¿Pod ían es os uni e sos es a compues os po colec i os
he e ogéneos di e enciados pa a con o ma los nodos de una ed? Es os uni e sos se
isibilizan inme sos en elaciones y luchas in e nas y ex e nas en pos de di e en es ipologías
de pode . Po ejemplo, el pode económico y e i o ial po ocupa los espacios que o o a
e an dominados po las FARC-EP.
Teniendo odo es o en cuen a, cuando La ou esigni ica eó icamen e la TAR como
On ología Ac an e-Rizoma, la lexibiliza al ni el de e i a los sesgos de las je a quías que
implica el p o o ipo e icula , in eg ando así el concep o de izoma que Deleuze y Gua a i
ec ean en Mil Mese as. A pa i de los p incipios izomá icos de conexión y he e ogeneidad,
de mul iplicidad y up u as asigni ican es, de ca og a ía y calcomanía, La ou busca llega a
una noción más consecuen e con la mo ilidad de los ac an es descen alizados, de es uc u as
no necesa iamen e je á quicas y de capacidades de agencia e incidencia más equi a i as y en
línea con las dinámicas y ayec o ias de p oducción social.
Bajo es e en oque, el enómeno de la Coca es cla amen e an izomá ico como
e icula . Cualquie ac o en el in e io del enómeno puede conec a con cualquie o o o
incluso ing esa a mane a de lujos o se an mó il como empo al y decidi si en ola se o no
en un nodo (colec i o). Pe o es o no se ía an o una decisión de cada ac an e, sino que ha de
en ende se desde las amas p e ias en las que se es á ubicado. El izoma ambién inco po a
elaciones de pode que es ablecen limi aciones, aun cuando es as puedan se e e idas y
p oblema izadas a a és de las líneas de uga. Aho a bien, más allá de las je a quías, el
concep o de izoma subsume y capi aliza el concep o de he e ogeneidad. El enómeno de la
Coca ep esen a su he e ogeneidad no solo desde la capacidad de inco po a ac o es humanos
76
ac o - ed. Es a p ecisión acili a la oma de decisiones sob e cuáles ac an es inclui en el
análisis y cuáles no.
Y la decisión adica en acoge solo aquellos con la capacidad de p oduci una acción
“signi ica i a” en el in e io de las edes del enómeno de la Coca. Po ejemplo, exis e el
uni e so en el que habi an los campesinos, pe o el colec i o he e ogéneo a iculado al
enómeno es aquel que se hubie a implicado con la hoja de Coca en alguno de los eslabones
p oduc i os. Un e ec o “cola e al” de la noción de sime ía ex endida y que conec a con el
siguien e elemen o de análisis, es el de la mediación plan eado po Michel Callon cuando
a i ma que la ed “es cons uida po los ac o es que con o man alianzas pa a ealiza su
p oyec o, y es a su ez, el obse ado el que la econs i uye sob e la base de las p oducciones
discu si as de los humanos” (Callon, 2003, ci ado po G osse i, 2007, p. 85).
Aplicando aquella exp esión de Callon & Rabeha isoa (2003) de “in es igación en
libe ad”77 se deja cla o que el abajo de campo de nues a in es igación no se ha ía en
labo a o ios o en luga es ac edi ados po suje os expe os de la in es igación como en la
TAR, sino en los espacios de la hoja de Coca. Se acoge ía así una o ma de cons ucción
simila a “la ed pe sonal de un in es igado ” en la TAR, pa a ans o ma la en “la ed de un
ac an e”. En conclusión, desde la sime ía ex endida se po encia el sen ido y se do a de
p o undidad y equilib io a la in es igación a pa i de un c i e io de cues iones de in e és pa a
el análisis sociológico de las asociaciones. La sociedad y la na u aleza se ían componen es y
con end ían ac an es indi e enciados, ejidos en una ed de composición he e ogénea.
3.1.2.2. El enómeno in e p e ado desde la noción de mediación en La ou .
La mediación y sus disposi i os son comp endidos en la ed de la hoja de Coca como
pa e de los mecanismos y las o mas en que se dinamiza, en que se hace i a. Y la o ma
más básica de mediación son los in en os comunica i os en e sus ac o es humanos o incluso
comunicaciones mul imediadas y subje i as con ac an es no humanos. Pe o es a o ma
implica, más que el lenguaje o al o esc i o, oda una se ie de códigos semió icos que
co esponden a las o mas di e sas de hace , de pensa , de deci , de plasma . Es as o mas
amplían las in e p e aciones y plu alizan la cons ucción de la ed. La mediación como
77 Po in es igación en libe ad se en iende desde Callon (1986) aquella u a de in es igación en el campo
mismo.
77
concep o puede as ea se o iginalmen e desde la iloso ía de Michel Se es (1995). Como
bien señala Co ea (2012, p.67) el pensamien o de Se es sob e la mediación con igu a
“aquello que se encuen a o se mue e en e las cosas, en endida como a bi aje, mode ación,
paso, comunicación, combinación, in e cambio, aducción, ans o mación, sus i ución”.
La mediación, en endida en es os é minos, implica el concep o in e /acción que se
consolida en un cambio. Algo menos especí ico se ía La ou (2007, p. 183) cuando en La
Espe anza de Pando a de inie a a la mediación “como algo que sucede, pe o no es
plenamen e causa ni plenamen e consecuencia, algo que ocu e sin se del odo un medio ni
del odo un in”. Pa a La ou la mediación se signi ica a la ez como ap oximación
on ológica, como me odología y como u a de p ocesos y p ocedimien os. Es o explica que el
concep o más mac o de mediación subsuma los e ec os de o os concep os, en e es os los de
aducción de me as o el de cajaneg ización78.
Po o a pa e, y aunque el concep o de aducción se á e isado en el siguien e
nume al, una de sus pa es debe a ende se jus o en es e apa ado po su elación indisoluble
con la mediación. La aducción asume que cada ac o iene unas in enciones y con base en
ellas p oyec a sus me as, las cuales espe a cumpli a medida que se encuen a con los o os y
se ale de una se ie de p ocesos pa a log a ans o maciones en ese o o. Pe o es os p ocesos
implican la ap opiación de di e sos disposi i os de mediación. Si se cumple que la me a sea
compa ida, su ge posiblemen e una nue a ayec o ia, nue as me as o signi icados.
Es así como los disposi i os de mediación de la TAR se p esen an uncionalmen e
ac i os y cla amen e e i icables en el p esen e es udio. Algunas cla idades de in e és las
apo a G osse i (2007, p.103) cuando a i ma que “la in oducción del concep o de
disposi i os de mediación en el en oque de edes socio écnicas pe mi e sali , en la mayo ía de
los casos, del educcionismo elacional que ca ac e iza al análisis de edes sociales. La
noción de disposi i o de mediación pe mi e in oduci , al menos pa cialmen e y en un
egis o limi ado, a los “no-humanos” o a las “mediaciones”. Al mismo iempo, es posible da
sen ido a las o mas colec i as (o ganizaciones, colec i os, e c.) que se si úan en e el
“con ex o” ( is a desde aden o) y el “ac o ” ( is a ex e io )”.
78 Como lo explica ía Co ea (2012, p. 70) “Al igual que los humanos, la composición de los obje os es a iable,
así como su compo amien o. Cada uno de los componen es de la caja neg a gua da á en sí o as cajas neg as y
con ello sus p opias me as, o ganizadas, compues as, po una se ie de acciones que in oluc an a o as edes”. Y
en los pliegues de iempo, espacio, cons ucciones y decons ucciones su gen p ocesos que ambién ac edi an la
acción de disposi i os de mediación.
78
En el análisis del enómeno de la Coca, en an en juego un sinnúme o de disposi i os
de mediación79 en la medida en que se de inen como odo aquello que mo iliza un cambio,
pe o sin pasa po cadenas de elaciones pe sonales80. Su iden i icación, ca ac e ización y
a iculación a los uni e sos y ac an es se á de impo ancia en el momen o de busca las
desc ipciones y las comp ensiones de las edes. Los disposi i os de mediación pa a nues o
caso asumi án, igual que las edes, un ca ác e híb ido humanos/no humanos y su impo ancia
adica en que pe mi en coo dina se a los ac o es.
Como en idades mediado as capaces de p oduci ans o maciones y cambios en los
demás ac an es de la ed, los disposi i os no-humanos incluyen, pa a el caso de la Coca,
desde semán icas, p ocedimien os de egulación y polí icas, has a disposi i os y a e ac os
especí icos de comunicación. Los obje os ya no se ían simples in e media ios, sino que se án
compues os de y po un complejo de mediaciones. Aho a bien, los ac o es humanos
asumi ían ambién un ol como disposi i os de mediación, en la medida de su capacidad pa a
aduci cambios en o os. Se a a aquí especialmen e de igu as de pode y omado es de
decisiones como chamanes o abuelos indígenas, líde es sociales o comandan es de agencias
es a ales, insu gen es o pa amili a es. Pe o ambién ac o es en olados como in e media ios de
di e sos ipos y con di e sas unciones y p opósi os de mediación.
Se incluyen en es a ipología ac o es mediado es en la ase explo a o ia del P oceso de
Paz o en la misma negociación de los pun os en la Habana. Es os disposi i os humanos en
muchos casos asumen el doble ol: ac an e/mediado . Es e se ía aplicable a comba ien es
ac i os que a su ez media on en la negociación de la Habana, pues o que poseen
capacidades especí icas de mediación, gene almen e como “s akeholde s” en el in e io del
enómeno. En conclusión, es os mediado es cons i uyen pe se, cómo lo di ía La ou , al
mismo iempo una ed de di e sos componen es y un disposi i o que p oduce sus p opias
lógicas y conexiones du an e el p oceso cons an e de eje cicio de pode . De pa icula in e és
es pa a el es udio pode desen aña al de alle es as elaciones, des/conexiones,
ace camien os, dis anciamien os y sedimen aciones en e los ac an es. Los ela os de los
79 Pa a p o undiza en los concep os de obje os de mediación se ecomienda acudi a Vinck (1999) y pa a la de
su o ma más ecuen e, pe o que obedece a na u aleza simila , la de disposi i os de mediación, se ecomiendan
au o es como Cochoy (2002) y Ál a ez (2018) quien hace un análisis de su aplicación a las ciencias.
80 Es a de inición se esca a y modi ica le emen e a pa i de Michel G osse i en su a ículo Re lexiones en
o no a la noción de ed (G osse i, M., 2007). Re lexiones en o no a la noción de ed. Redes (Quilmes, 13(25),
85-108).
79
elacionamien os pod ían no se an “espon áneos” como pueden pa ece , y sí e ela una
ca ga po en e de elaciones de pode , coacciones y ó denes.
3.1.2.3. El concep o de aducción: de Callon y La ou al es udio de un enómeno
La ue za a gumen a i a de la noción de aducción en el con ex o de la TAR ha
alcanzado an a in ensidad que es común nomina la de o ma al e na i a como “Sociología de
la T aducción”. La aducción llega pa icula men e de la mano de B uno La ou , de la misma
mane a como ya se p esen ó el en oque de ed especialmen e de la mano de Michel Callon y
John Law (2003). El e ec o complemen a io en e la noción de ed y la noción de aducción
se exp esa en el análisis de la malla de in e acciones, simul áneamen e p ác icas y
signi ica i as, cuyo esul ado no se desc ibe como e ec o de un p oceso de negociación
social, sino más bien como una lucha de pode es que in oluc a po igual a agen es humanos y
no humanos (Domènech & Ti ado, 1998).
El concep o de aducción ue o iginalmen e acuñado po Michel Se es81 y hace
e e encia a las dinámicas de conexión en e ac an es que ope an an o a ni el indi idual
como en e colec i os y uni e sos. En el caso de la hoja de la Coca, pueden en ende se como
luchas po la signi icación, como las que man ienen los uni e sos indígena y campesino y los
G upos A mados O ganizados -GAO. Pe o ambién en las o mas en que se ab en isu as y se
o jan desplazamien os en e dos dominios, o incluso el simple ac o de p opicia y ace ca
puen es de comunicación o de sus combinaciones y mezclas implicando elemen os y ac an es
a iados.
En es a de inición se pe ilan p ocesos en pe manen e dispu a. Po un lado, la
aducción como un medio que obliga, pe o ambién los consen imien os y des iaciones
o zadas, los in e eses ans o mados en me as, los disposi i os de mediación conducidos a
a és de di e sas es a egias de aducción en consensos ela i os o consen imien os
“comp ados” o in e esados. En an en onces en la noción de aducción elemen os
compa idos con los mecanismos de pode y con la economía polí ica de la hoja de Coca.
Callon (1986, p.69) comp ende así el pode desde el concep o de aducción:
81 La genealogía en e la noción de aducción y Michel Se es son documen ados po au o es como B own,
2002 & C essman, 2009 ci ados po Vicsek, Ki ály, & Kónya, 2016, p.81.
80
“Como e ec o de la c eación de una ed o mada po a ios elemen os en cons an e
in e acción, y la ealidad social, como p oduc o de es os in en os mu uos de aducción […]
El esul ado de los p ocesos de aducción es una si uación en la que cie as en idades
con olan a o as y su análisis pe mi e comp ende lo que denominamos elaciones de pode ,
o sea, la mane a como se de inen los ac o es, cómo se los asocia y, simul áneamen e, se los
obliga a man ene se ieles a las alianzas. […] La pe spec i a de la aducción pe mi e la
explicación de cómo unos pocos ob ienen el de echo de ep esen a y de exp esa se en
nomb e de muchos, que han sido silenciados, a a és de unos p ocesos complejos en los que
[…] se mezclan en idades he e ogéneas”.
Callon (1986) de ine la aducción como un medio pa a obliga a algunas en idades a
da su consen imien o, a un "des ío" del que luego puede habla en nomb e de o os ac o es
insc i os en la ed. Del eje cicio de la des iación en la aducción pe manen e dan cuen a la
ase explo a o ia, la Mesa de Con e saciones y de los Ciclos de Con e saciones en la
Habana, Cuba, dado que la ges ión del Acue do de Paz cons i uye un espacio de lucha en el
que se a a de impone la asunción de las me as ajenas como p opias. La dialéc ica pa a
des ia al o o de sus disensos de en ada y las aducciones que se pe ciben en el documen o
inal del Acue do dan cuen a de las o mas en que el lenguaje de un ac o se sus i uye po el
lenguaje de o o(s) ac o (es).
Es e p oceso es lo que, en palab as de Law (2003), implica ans o mación y la
posibilidad de equi alencia, es o es, la posibilidad de que una cosa, po ejemplo, un ac o ,
ep esen e a o a cosa, po ejemplo, una ed. Así, la aducción iene un signi icado an o
lingüís ico como geomé ico, ya que aduci di e en es in e eses en nue as me as "signi ica a
la ez o ece nue as in e p e aciones de es os in e eses y canaliza a las pe sonas en
di e en es di ecciones" (La ou , 1987, p. 117).
Finalmen e, la noción de aducción bajo la pe spec i a de La ou (2001, p. 214) en La
Espe anza de Pando a implica el “desplazamien o, de i a, in ención o mediación: la
c eación de un lazo que no exis ía con an e io idad y que en cie a medida modi ica a las dos
iniciales”. Es el p oceso po el cual una en idad se combina con o a, modi icándose en el
p opio ac o de encuen o y posibili ando la eme gencia de una nue a en idad. Desde es a
pe spec i a, la aducción se á la ope ación o el conjun o de p ocedimien os que explican el
ensamblaje de las en idades he e ogéneas, la cons i ución del p opio ac o - ed”. Pa a las edes
del enómeno de la Coca, la aducción, en es e sen ido, p opicia á un análisis di e gen e a lo
81
que usualmen e encon amos en las e e encias y bibliog a ías, más conec adas a las á eas de
la c iminología y la con lic ología o de las elaciones ex e io es de Colombia con países
aliados en la lucha con a las d ogas y el deli o.
En La ou (2001), el seguimien o a ac o es ele an es desde la aducción implica á,
po sus conno aciones lingüís icas y ma e iales, el des elamien o de posibles desplazamien os
que, inducidos desde di e sos ac o es, son indispensables pa a la ocu encia de una acción
pa icula y la aducción de esas acciones indi iduales y colec i as en nue as ayec o ias
que a ec an desde mic o has a mac op ocesos82 anudados al enómeno. Desde los
mecanismos de aducción se analiza án en el abajo de campo los mic op ocesos i idos,
po ejemplo, en un esgua do83 indígena. El esgua do ope a ía como nodo de la mac o ed,
pe o a su ez como nodo compues o po su p opia y pa icula mic o ed.
Pa a nues a in es igación se analiza án ambién algunos mac op ocesos. Po ci a
alguno, el de las pe cepciones y negociaciones en la implemen ación del P oceso de Paz en lo
ela i o a la Coca. Es e análisis se in eg a po un complejo juego de negociaciones, alianzas,
esis encias y aiciones que implican aducciones y ede iniciones. Es os juegos sopo an
na a i as y en és as, in e esa desen aña las di e encias, las simili udes, los de alles y las
ans o maciones mic o y mac oscópicas. Lo que pa a La ou (2001, p.64) supone lo
siguien e: “En ez de una oposición ígida en e el 'con ex o' y el 'con enido', las cadenas de
aducciones se e ie en al abajo median e el que los ac o es modi ican, desplazan y
asladan sus dis in os y con apues os in e eses”.
Desde la aducción se incide de ondo en las o mas en que cada mic o p oceso del
cons uc o Coca p oduce y que sus ac o es asumen como ealidad. Realidades con ni eles
múl iples de subje i idad desde los cuales se in e p e a dicha ealidad. Realidades que no
ienen un des ino inal y que siemp e pod án se e/pensadas o e/desc i as de o os modos.
De es a mane a, el es udio a a és de la aducción busca alcanza cie a pe meabilidad en e
82 En la TAR se ompen dos dico omías de base, la p ime a en e lo mic o y lo mac o en an o ac an es y
p oduc os se siguen en el momen o mismo de sus acciones. La segunda es la up u a en e la dimensión social y
la cogni i a en an o lo social y el pensamien o social no son dimensiones causales, son o o p oduc o de las
in e acciones en e los ac o es, po lo an o, son un p oblema, no una solución (La ou , 2004).
83 Un Resgua do indígena según la Cons i ución Polí ica de Colombia de 1991 en sus a ículos 63, 329 y 347 se
de ine como una en idad e i o ial econocida donde habi a un de e minado pueblo indígena. Es e espacio se
comp ende como un bien de uso público, de p opiedad colec i a, no enajenable y que se ige polí icamen e po
un es a u o especial au ónomo y cul u almen e ances al y p opio. Su con o mación se hace con sujeción a lo
dispues o en la Ley O gánica de O denamien o Te i o ial y su delimi ación se o dena po el Gobie no Nacional.
Es un espacio e i o ial, no ma i a y cul u almen e di e en e.
82
la ubicación opológica indi idual en la ed y el modo en que es a ubicación se modula en la
elación con su espacio. Espacio que puede se is o como excén ico, en la medida en que
escala desde el ni el de opología local de un colec i o social pa icula has a escalas
geoes a égicas y que in e ienen en p ocesos de e oalimen ación al ene ambién un papel
en la modulación del enómeno.
Con odo ello se expe imen a algo así como una mo ilidad “glocal” que, is a desde
los p ocesos de aducción, se ab en hacia un análisis más holís ico. De es a mane a se
ma e ializa el p opósi o de p oduci análisis simé icos y sociocul u ales. Po que, como lo
di ía de Oli ei a Texei a (2001, p.11), “an es que nada, la aducción en ol e á up u as,
alianzas, con lic os y la p oducción de di e encias en e elemen os di e en es. Es a hace
equi alen es dos palab as, dos ealidades, dos elemen os, dos elaciones… pe o en an o que
no exis en dos pa celas de la ida comple amen e iguales, la aducción siemp e implica
de o mación y aición. Así que la aducción habla al mismo iempo de equi alencia y
desplazamien o”. Michel Callon y B uno La ou indican un ipo de sociología de la
aducción di e en e al mains eam, más p eocupada po el paso del o den al deso den que
po las condiciones que de inen el s a u quo o, en el caso in e so, po la e olución (Callen e
al., 2011, p.8).
T ans o mando las e lexiones de La ou (1983) desde los a e ac os al campo del
análisis del enómeno, la noción de aducción aplicada pe mi i ía84 aduci los esul ados de
la in e ención de biopolí icas a los escena ios locales, lo que posibili a el diálogo en e
di e sos colec i os sociales de ele ancia y en idades no humanas, así como la con luencia y
la usión de in e eses dis in os en o no al enómeno. Supond ía oma elemen os de los
di e en es colec i os pa a desc ibi los y comp ende los y así pode aduci los a aspec os de
in e és pa a o os colec i os, incluso aquellos ue a de la ed del enómeno. Posibili a ía así
mismo “na ega ” en e los nodos (colec i os) de la ed y en e los di e sos ámbi os glocales
en los que ocu an desplazamien os de obje os, pe sonas, é minos, signi icados, en e lo
mic o y lo mac o, lo in e no y lo ex e no.
84 Ana Lucía Calde ón (2017) del Cen o de In es igaciones His ó icas de Amé ica Cen al (CIHAC) de la
Uni e sidad de Cos a Rica, hace en su capí ulo de lib o “Apo es eó icos y me odológicos desde la
An opología pa a el es udio de la ciencia y la ecnología”, una in e esan e sinopsis sob e el pensamien o de
La ou aplicado a la noción de aducción y al análisis de la ciencia como p oduc o social. Como un eje cicio
e lexi o en es e apa ado lo ans o mamos en los é minos p e is os en nues o análisis del enómeno de la
coca.
83
Finalmen e, el p oceso de aducción pe mi i ía desde el abajo de campo comp ende
en p o undidad el enómeno, an o en el con ex o social en el que ope a como en el que
ocu en las cues iones de in e és y las elaciones de pode en el in e io y en el ex e io . De
igual mane a, pe mi e en a en el análisis de la e/cons ucción social del e i o io como
elemen o que asigna pode a los colec i os sociales que lo habi an y los mecanismos de pode
que eje cen pa a la dominación: la imposición de la ue za, incluso a mada, la pos e io en a
de “p o ección” a la comunidad, pe o ambién desde el colec i o de los agen es es a ales y su
dominación a a és del eje cicio del pode que de iene de las polí icas y que eje cen a a és
de la ue za.
De la noción de aducción a la pues a a p ueba en la in es igación dan cuen a los
es udios empí icos an o de Michell Callon como de B uno La ou . Las cons an es
ansiciones e i ine ancias en e las líneas eó icas y los espacios aplicados ep esen an pa a la
aducción no solo un a inamien o en su dis ancia ela i a a las ealidades del mul i e so de la
hoja de Coca, sino una ca ego ía que apo a cohe encias de ondo al desa ollo del abajo.
Es a doble acción eó ica/empí ica de la aducción e oluciona el p opio concep o y ac úa
como b újula. Un ejemplo es la o ma en que Callon (1986), a pa i de su icónica
in es igación sob e la domes icación de las iei as y los pescado es de la bahía de S . B ieuc,
de ine los momen os de la aducción. Momen os que se ans o ma ían más adelan e en los 5
pasos me odológicos de la TAR.
3.2. In e conexiones de Base Me odológica: La Caja de He amien as de
la TAR
Las o mas eó icas de la TAR se anudan con las ap oximaciones me odológicas y su
pe inencia en campo se ha p obado p imo dialmen e en el análisis de ecosis emas
ecnológicos. Aho a la p egun a es ¿es a caja de he amien as ins umen a con igual sol encia
el análisis de la ans o mación social pa a el caso de un enómeno sociocul u al y
biopolí ico? Y pa a el caso pa icula de es a in es igación, si cuen a con la lexibilidad
su icien e pa a esponde con solidez las 3 p egun as de in es igación y sus es alcances
mac oscópicos, uno desc ip i o, uno comp ensi o y o o en su conexión a con ex os sociales
con base en es dimensiones polí icas: la bio, la nec o y la ecológica.
84
Se an icipaba ya en el nume al an e io cómo la in es igación de Callon (1986) ue
undan e en la de inición de los momen os me odológicos de la Teo ía Ac o Red. Es os
momen os los esquema iza en la Figu a FIGURA 4. Sin emba go, su ge un uido: se han ci ado
p e iamen e 5 momen os me odológicos y los au o es esquema izan solo 4. E ec i amen e,
de la lec u a exegé ica de Callon (1986) puede comp ende se que, si bien se nominan
explíci amen e como 4 los momen os de la sociología de la aducción, un quin o momen o
denominado “Disidencia: aiciones y con o e sias” puede asumi se desde la TAR
e olucionada.
Es e úl imo momen o se p esen a con pa icula in e és pa a nues a in es igación de
ca a a abo da las ayec o ias que asume la Implemen ación del Acue do de Paz con g upos
disiden es y dinámicas de aición. De es e ma co es undamen al pa a nues a in es igación
analiza si de en e es os momen os aplica ían odos al con ex o del p esen e es udio de caso
o si es os 5 ue an su icien es y, de no se lo, indaga si exis en elaciones de
complemen a iedad o suplemen a iedad con o as me odologías. Las espues as a es as
indagaciones pueden halla se en el análisis me odológico desde los 5 momen os de la TAR
aplicado al enómeno de la hoja de Coca en Colombia.
FIGURA 4
Los cua o momen os me odológicos de la Teo ía Ac o Red
No a: La Figu a ue omada de Calde ón (2017) quien, a su ez la diseñó a pa i de a pa i de O ega (2013).
85
3.2.1. Momen o 1 (M1): la P oblema ización.
P oblema ización o, como lo di ía el p opio Callon (1986) “cómo esul a
indispensable”. En es e momen o ha de e lexiona se sob e los p oblemas que a añen y
seg egan, dependiendo de sus in e eses, a los ac o es del enómeno y sob e las o mas en que
se iden i ican los p oblemas más ele an es de un conjun o especí ico de ellos o sob e cómo
disce ni aquello que nuclea el p oblema y, en consecuencia, consolida un a gumen o
ensamblado p oblémico que los desc iba. No ha de pe de se de is a que ambién esos
núcleos son p oduc o de y a la ez son gene ado es de con o e sias y ensiones que deben
iden i ica se y desc ibi se. Pa a Callon (1986, p.3), “en las con o e sias es udiadas, los
ac o es desa ollan a gumen os y pun os de is a con adic o ios que los lle an a p opone
di e en es e siones del mundo social y na u al”.
Un segundo p opósi o de la p oblema ización es el de desc ibi las in e acciones en e
en idades humanas y no humanas; in e acciones dinamizadas al ededo del núcleo
p oblémico glosado a pa i unos a gumen os compa idos desde los que se p e ende gana
ese in e és en los o os ac o es. Gana el in e és signi ica busca nue os in eg an es y así
cohesiona les al ededo de ese núcleo y po ex ensión, ob ene nue os mili an es de una
causa-a gumen o. Pa a log a sus p opósi os, el momen o de la p oblema ización supone pa a
el in es igado segui una u a en dos mo imien os. P ime o en la in e -de inición de ac o es
donde se busca explica quiénes son y cómo se elacionan, a pa i de una se ie de p egun as
o muladas po el in es igado .
Pa a el caso de nues a in es igación es as p egun as busca ían gene a un e ec o
de onan e de las con o e sias y son di e enciales po colec i o. Es deci , se adap a ían a las
espues as de los ac o es en las o mas en que se de inen a sí mismos, pe o ambién cómo
in oluc an a o os c eando una cadena de ac o es a los que se les segui á igualmen e. La
i e ación de es e p oceso segui á has a log a iden i ica una p imigenia ed de ac o es. El
segundo mo imien o es la de inición de pun os de paso obligado (PPO). En es e p oceso,
con inúa Callon (1986), el in es igado no se limi a simplemen e a iden i ica ac o es, sino
que busca es a égicamen e que los in e eses de odos es os se a iculen a los p opósi os de la
in es igación. Y se e i a, además, en lo posible, ugas de in o mación o ac o es que se
e adan.
“Da la oz al pueblo en la academia” como lo di ía O lando Fals Bo da, de ela
a ian es consensuadas de solución a los p oblemas plan eados, disloca el enómeno de la
92
En a así mismo en la disidencia la noción de ambi alencia en ope ación: el hecho de
que las inclusiones a una ed pueden se ci cuns anciales, p o isionales y quizás se asumen
unos elemen os y o os no. La aducción no ope a necesa iamen e como algo o alizado pa a
un ac o , es deci , la aición puede da se en algunos aspec os y en o os no. Desde la misma
mo ilización y de acue do con la capacidad de agencia de los po a oces de cada colec i o, o
incluso sub-colec i os, la aición se dinamiza como la acción de abandono de los p oblemas
que cohesionaban a un ac o a su colec i o. La mili ancia en ese colec i o obedece a la
de ensa de los p oblemas que, subje i ados, se ans o man en “la causa”.
Las causas del uni e so indígena o campesino o excomba ien e o comba ien e
insu gen e o pa aes a al ac i o, pueden se di e gen es, pe o igualmen e son econocidas
como sus causas. Y en algunos casos la exp esión de la aición puede ans o ma se en
disidencia, en abandono comple o del colec i o al que el ac o se había inicialmen e en olado
o al Acue do de Paz. Y es que la semán ica de “las disidencias” se in eg a al me alenguaje del
P oceso de Paz. Pa icula men e, designa excomba ien es de las FARC-EP inco po ados en el
p oceso de dejación de a mas y einco po ación a la ida ci il, que luego deciden e oma la
lucha a mada y son p osc i os de las conside aciones a que se acogie on con el Acue do
i mado en 2016.
Es en el momen o de la disidencia donde se des elan an o el ol que ep esen a la
hoja de Coca como ac an e en el p oceso de aición y de gene ación de la disidencia como
las p opias mo i aciones de las disidencias de los excomba ien es de las FARC
einco po ados (si es as disidencias que se c ean en la cons ucción del p oceso de Paz ue on
eales o e an p o agonizadas po ac o es con en olamien os ines ables o indecisos). El abajo
de campo busca á espues as a lo aquí plan eado. Sin emba go, en es e quin o momen o, se
ago a la u a me odológica y la caja de he amien as de la TAR. Queda, así pues, de inido el
papel de la TAR como cen o de g a edad eó ico-empí ico pa a la p esen e in es igación.
3.3. Re lexiones Finales Sob e la Pe inencia de la TAR en el Análisis del
Fenómeno de la Coca
La ou (2005, p. 80-82) elaciona cua o á eas cla e donde la TAR es pa icula men e
ú il. La p ime a es en el campo de la inno ación, donde las ac i idades pueden segui se, po
ejemplo, en un alle en el que los p ocesos in oluc an con lic os, negociaciones complejas y
93
a bi a ias y las decisiones ienen luga después que es os p ocesos llegan a su in. La
segunda es cuando se con igu an si uaciones poco amigables elacionadas con la pé dida de
la supues a na u aleza pa a la que un p oduc o ue diseñado a medida que sus usua ios
(ac o es legos) lo u ilizan. La e ce a iene que e con acciden es, a e ías y huelgas, de al
mane a que es as elaciones se uel en disce nibles al ojo del in es igado social. Y,
inalmen e, la cua a se e ie e a ela os his ó icos en ecnologías y sis emas ecnológicos.
Desde aquel en onces y has a es os iempos, di e sas emá icas p opias de las
agendas, an o públicas como cien í icas, se han con e ido en su obje o de es udio de la
TAR. Se incluyen los me cados, las leyes, “la si uación ca cela ia, las e o mas en ma e ia de
salud men al, los p ocesos pa icipa i os, en e o as (…) Algunos abajos cla es lo
cons i uyen los es udios de MacKenzie (1990) sob e la cen al de ine cia de los misiles
in e con inen ales; de Callon (1987) sob e los elec odos de las pilas de combus ible; de
Hughes (1983) y su desc ipción sob e la lámpa a incandescen e de Edison y de La ou (1984;
1988) ace ca de la a enuación de la bac e ia del án ax po pa e de Pas eu y los pép idos del
ce eb o de Guillemin” (Co ea, 2012, p.74).
Las in es igaciones que se pusie on en ma cha al p incipio con ibuye on a su ez a
su p opio p oceso de a inamien o. Puede incluso as ea se una cla a co elación en e los
cambios de la TAR y el desa ollo de algunas de es as in es igaciones de campo. Cada nue a
á ea de in es igación gal anizó en la TAR un as o de los p ocesos de e olución/in-
olución93, in ención/ e-in ención y explosión/implosión. Pa a la TAR, some e se a p ocesos
i e an es de pilo aje y alidación implicó e oluciona en una eo ía/acción cada ez más
obus a. Es o e idencia la capacidad de la TAR de ab i se a o as á eas y obje os de es udio,
de obus ece sus u as me odológicas con líneas de es udio como las que se hallan
ep esen adas en nues a in es igación.
Y es que jus o con la en ada del siglo XXI y pa icula men e desde el año 2.000, se
ab e lo que John Law (2007) denomina a la “diáspo a” de la TAR. Como esul ado de ello, se
desa ollan di e sos casos de es udio, así como o as o mas de inco po ación de sus
93 Sob e la genealogía de TAR/ANT, Callen e al. (2011) plan ean un in e esan e pa alelismo con el p oceso
e olu i o de la E nome odología. Desde la óp ica de es os au o es, una ez que la E nome odología alcanzó
cie o econocimien o, dedicó un eno me es ue zo a eesc ibi casi po comple o su his o ia. Y en el caso de
TAR/ANT, “La lec u a con mi ada his ó ica de los ecien es esc i os de Michel Callon y B uno La ou pe mi e
es ablece una genealogía que desemboca en la TAR después de pasa po la in luencia del pensamien o
semió ico de G eimás y Cou es, algunos pos ulados de A.N. Whi ehead, Michel Se es o la p opia e olución
de Ga inkel, la sociología del conocimien o cien í ico de adición anglosajona y ei indica como ances o más
an iguo y des acado la igu a de Gab iel Ta de”.
94
momen os, nociones y he amien as. Así, po ejemplo, desde las á eas médicas, el es udio de
Anne Ma ie Mol (2002) se ha con e ido en un “nue o clásico”. Ella ha desc i o las p ác icas
de diagnós ico y a amien o de la a e ioscle osis has a conclui que, analizadas desde los
mul icon ex os de la consul a, de la sala de adiog a ía, de la de ecog a ía o el qui ó ano, se
gene an ealidades di e en es sob e los signi icados de la en e medad y que de algún modo
las p ác icas p oducen múl iples edes, e go, múl iples ealidades.
O o caso es el de Vicky Single on y Mike Michael (1993), quienes es udia on el
p og ama b i ánico de p e ención del cánce de ú e o y encuen an ambi alencias en las
pe cepciones de los ac o es sob e las edes en las que se encuen an en olados: al mismo
iempo que abajan en su man enimien o pueden mani es a e icencias (Eche e ía &
González, 2009). De más ecien e apa ición es la in es igación doc o al de Roslyn Ke
(2010) de la Uni e si y o Can e bu y. En es a esis de co e e nog á ico se desc ibe el mundo
de la gimnasia de al o endimien o. La in es igado a examina las con o e sias que han
ope ado an o pa a c i ica como pa a eelabo a es a disciplina depo i a. Hace un
seguimien o a las gimnas as en di e sos espacios e iden i ica los ac an es que abajan en el
ensamblaje de la gimnasia.
Cambiando aho a a las á eas de conocimien o de las comunicaciones, en el
pe iodismo, la mul imedia y la cibe cul u a se han desa ollado es udios94 signi ica i os. En
el á ea de la adminis ación de emp esas, cabe des aca la esis de C is ian Donzello (2014)
que pone el oco de in e és en la explo ación del ol de los Sis emas de Con ol de Ges ión,
pe o ambién en las ensiones y con o e sias que se gene an en p oyec os de desa ollo de
nue os p oduc os. Concluye en su es udio que una mayo comp ensión de cómo las
o ganizaciones equilib an los di e en es p ocesos pa a apoya las ac i idades de inno ación
ep esen a un á ea impo an e de in es igación. De más ecien e apa ición es la esis doc o al
de Gib án Ri e a (2013) quien hib ida el uso de la TAR con una ap oximación basada en la
94 Benche ki (2017) en su a ículo “Teo ía Ac o -Red”, p esen a una sinopsis de las in es igaciones ealizadas
en el á ea de la comunicación y del pe iodismo. Ci a, po ejemplo, un es udio en medios y cul u a cibe né ica de
Thie y Ba dini, donde u ilizó las nociones de sc ip s de TAR pa a explica la o ma en que la ecnología
"insc ibe" una comp ensión pa icula de su usua io inal. Re e encia igualmen e el es udio de Siles y
Boczkowski (2012), donde de mane a simila , a pa i de TAR p opone que el con enido gene ado po el usua io
de los nue os medios juega un papel en la con igu ación de la ecnología misma. Ci a así mismo el abajo de
Benoi -Ba né (2009), quien es udió el "ma e ial de ecalci ancia "a a és del ejemplo de una p esa
hid oeléc ica, jun o con sus di e sas ca ac e ís icas écnicas que miden los ni eles de agua. Su es udio
cons i uye un po en e ejemplo de agencia no humana en con o e sias socio écnicas, ya que mues a que el
discu so humano puede se con adicho po la acción no humana. Y inalmen e ci a a Besel (2011), quien
mos ó cómo un g á ico pa icula en una con o e sia sob e el cambio climá ico se con i ió en " ecuad o
neg o" po algunos, es deci , pe cibido como no p oblemá ico y na u al, mien as que o os, escép icos del
cambio climá ico, in en a on eab i esa caja neg a.
95
p ác ica pa a en ende la dinámica de la pa icipación de una comunidad en línea. Es e
es udio ejempli ica las o mas en que la TAR admi e hib idaciones me odológicas.
Finalmen e, desde el á ea de las ciencias ag opecua ias, la ambién esis doc o al de
Sa ah Edwa ds (2014), p esen a un examen c í ico de las he amien as eó icas y
me odológicas p opo cionadas po la TAR en su aplicación a la in es igación de O ganismos
Gené icamen e Modi icados (OMG) en Nue a Zelanda. En es a in es igación, Edwa ds
aplica la TAR al es udio y ep esen ación de con o e sias de ipo ambien al: el desa ollo de
cebollas gené icamen e modi icadas "sin lág imas". Sin emba go, en luga de segui un solo
ma co de análisis, u iliza una ep esen ación de ed que combina elemen os omados de es
en oques di e en es y, al hace lo, iden i ica cómo la ines abilidad de la ed en úl ima ins ancia
conduce al acaso gene al del p oyec o. Un apo e in e esan e es la mane a en que iden i ica
una se ie de pau as me odológicas p ác icas pa a o os in es igado es que es án aplicando la
TAR al es udio de con o e sias. Es a inno ación es de in e és pa icula en la o mulación
me odológica de nues a in es igación po que, de una pa e, se cen a en un á ea a ín y, po
o a, me odológicamen e in eg a elemen os concep uales y me odológicos ex e nos que
combina con la TAR.
La TAR aplicada en in es igaciones del á ea de las ciencias ag a ias cuen a con
algunos p eceden es en La inoamé ica. Se des acan po ejemplo los es udios desa ollados
po la escuela del p o eso A ellano en México, que iene en su habe in es igaciones ales
como “La p oducción social de los obje os écnicos ag ícolas” (A ellano, 1999);
“Ap oximaciones a la cons ucción social de conocimien o y de ecnología sob e el medio
ambien e: el caso del cambio climá ico en México y Cen o Amé ica” (A ellano, O ega &
Mo ales, 2009) y “Del labo a o io al campo: la his o ia inconclusa de la papa ansgénica en
México” (O ega, 2013). Todos es os abajos, sin emba go, en a izan en las dimensiones
ecnológicas en de imen o de un en oque que sea más espe uoso con la ampli ud de
dimensiones sociales in oluc adas.
La in es igación de Richa d Heeks (2013) sob e el uso de la TAR en los es udios de
desa ollo ea i ma, desde una pe spec i a eó ica, la ele ancia y po enciales con ibuciones
de la Teo ía Ac o Red en in es igaciones que abo den las endencias ac uales, an o en el
pensamien o como en la p ác ica del desa ollo. Pa a ello se a ianza en un a gumen o que es
de in e és a nues a in es igación: mien as o as ap oximaciones ienden a desc ibi la
es uc u a y explica el p oceso, TAR hace lo con a io, es deci , desc ibe los p ocesos en
96
de alle pa a explica la apa ición de es uc u as de ac o es y edes. Mien as o as eo ías
suelen deja de lado a los no humanos, la TAR los inco po a, a modo de una ma e ialidad
ac i a que pone de ele ancia el papel que desempeñan en el desa ollo. Finalmen e,
concluye el au o , la TAR saca a la luz suposiciones insc i as que se dan po sen ado y a las
pe sonas que se suponen ma ginadas e impo en es. Y cie a el au o exponiendo las o mas en
que las edes son es uc u ales en los es udios sob e desa ollo, cómo se ep esen an en
pe manen e mo imien o y cómo explican las o mas y las p oducciones del en olamien o, los
in e eses, las iden idades y los discu sos que cambian con el iempo.
En conclusión, a pa i de los es udios analizados esul an undamen ados los
a gumen os que sus en an la pe inencia de la TAR como me odología de p ime o den pa a
nues a in es igación. A mane a de sinopsis del e ce capí ulo es os son los a gumen os más
ele an es:
a. El en oque de la TAR pe mi e p o undiza en el componen e desc ip i o de los
p ocesos de subje i ación (p oducción de suje os), sin desa ende los de
obje i ación (p oducción de obje os e ins i uciones) implíci os en el enómeno de
la Coca.
b. El p incipio de la sime ía ex endida asigna un peso ela i o equi alen e al análisis
de la Coca como ac an e en su in e acción con los humanos y los espacios. El
Gli osa o, los i uales, las he amien as y écnicas de p oducción, los abonos y
pes icidas, en e o os, cob a án in e és simé ico en su imb icación en e los
elemen os he e ogéneos que con o man y modulan al p opio enómeno.
c. La supe ación del en oque de ed y la comp ensión de lo izomá ico con sus
p incipios de conexión y he e ogeneidad, mul iplicidad y up u as asigni ican es,
ca og a ía y calcomanía, nos pe mi e e i a los sesgos de las je a quías, desc ibi
in ensamen e y comp ende los di e sos ac an es de mane a descen alizada,
a endiendo a los de alles de la semió ica elacional y con una capacidad más
equi a i a de agencia e incidencia en las dinámicas y ayec o ias que asume el
enómeno.
d. La noción de mediación apo a elemen os de análisis pa a la iden i icación,
ca ac e ización y a iculación con los nodos y ac an es de la ed de los disposi i os
de mediación humanos y no humanos. De es a mane a, acili a de ela el
97
enómeno y log a así las desc ipciones y comp ensiones de lo que subsume en
sus pliegues, has a llega a sus en añas.
e. El concep o de aducción p opicia la iden i icación y análisis de mic op ocesos y
mac op ocesos, así como de las con o e sias, alianzas y esis encias que en su
in e io implican aducciones y ede iniciones, así como de los ac an es en ellas
implicados.
. Desde de la p oblema ización se o ien a á nues a in es igación hacia la
iden i icación de p oblemas compa idos y cohesionado es de cada colec i o y,
desde allí, log a su iden i icación y desc ipción.
g. El momen o de la pa icipación mo iliza á el necesa io ace camien o en
p o undidad a las elaciones e in e acciones de los ac an es que pa a nues o
es udio a o ece ía el componen e analí ico, en an o que pe mi i ía un
seguimien o a las u as sociales que, como madejas, en aman la ed.
h. Segui la u a del p oceso de en olamien o di ecciona á la iden i icación en el
in e io del enómeno de los “Pun os de Paso Obliga o io”, los “Mó iles
Inmu ables” y los “Obje os F on e izos”, así como ambién los “In e media ios” y
los “Mediado es”.
i. Con la mo ilización se dinamiza la iden i icación y seguimien o a los po a oces,
p ocesos y disposi i os de aducción en el in e io de los colec i os y en e los
colec i os.
j. Finalmen e, se iene en cuen a las o mas en las que la TAR, desde su ape u a
he e odoxa, habili a su c ecimien o en ex ensión hacia o as disciplinas y á eas de
conocimien o, nue os espacios y obje os de es udio y en in ención, desde los
apo es a lo me odológico en las he amien as y écnicas en espues a a no edosas
p egun as de in es igación.
98
99
CAPÍTULO IV. LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA DE COCA EN
COLOMBIA BAJO EL LENTE DE LA TAR
En 1492, los na i os descub ie on que e an indios, descub ie on que i ían en
Amé ica, descub ie on que es aban desnudos, descub ie on que el pecado exis ía,
descub ie on que debían leal ad a un Rey y Reino de o o mundo y un Dios de o o
cielo, y que es e Dios había in en ado al culpable y el es ido, y había en iado a se
quemado i o a quien ado a al Sol, la Luna, la Tie a y la Llu ia que la moja
Edua do Galeano
La Coca, en su doble ol como ac an e-plan a y cons uc o- ed en la TAR, se
ep esen a desde la economía polí ica a pa i de cua o es uc u as. P ime o, la del dominio
sob e los obje os y elaciones, lo que desc ibe Foucaul como mic o ísica del pode . Segundo,
la de elaciones de pode del Es ado, las poblaciones y del pode social y, como esul ado de
ello, el mapa opológico que las desc ibe en sus ases empo ales y escalas espaciales.
Te ce o, la de elaciones de p oducción y signi icación ep esen adas en lo espacial y en su
dimensionalidad ma e ial y simbólica (pe o ambién en las in e acciones sociales i enciadas
en opologías cambian es); y, cua o, aunque comp endido más como una e ien e de la
e ce a es uc u a, la de los lujos polí icos.
Así plan eado, el p opósi o de es e capí ulo es, de una pa e, analiza es as cua o
ep esen aciones de la economía polí ica de la Coca; y de o a, anuda esa economía polí ica a
los an eceden es p esen ados en el capí ulo dos y, a pa i de aquí, ensambla los median e la
Teo ía Ac o Red en la p oducción de un mapa espacio empo al de la Coca, plan eado aquí en
cinco ases. Pa a comenza , desde un en oque me a eó ico, la Teo ía Ac o Red se elaciona
con la economía polí ica95 en an o que implica una acionalidad en el o denamien o del
95 La economía desde su misma e imología encie a una ambigüedad: la del οίκος "casa", lo que se asume como
hoga , como hábi a y po ex ensión a nues a in es igación, como bio opo o espacio donde coexis e una
biocenosis en sus múl iples exp esiones ( i ocenosis, como mundo ege al, zoocenosis como mundo animal y
mic obiocenosis como mundo mic obiológico). Es as exp esiones o man pa e de la Coca haciéndola un
con inuum, haciéndola in e dependien e con o os ac o es y ac an es en in e acciones ecosis émicas
he e ogéneas. En dicha in e acción, los humanos con o man g upos y ans o man el bio opo en espacio ma e ial
de cul i o de la Coca (ag obiocenosis) o simbólico en el uni e so indígena como casa de la deidad Coca. La
segunda aíz g iega de la economía, νέμoμαι "adminis ación", iene que e con la esolución de las necesidades
desde una pe spec i a an opocén ica y con la gene ación y adminis ación de la iqueza. Si así se analiza, el
hábi a y la gene ación y adminis ación de iqueza, plan ean un oxímo on i econciliable en el enómeno de la
Coca. Se pasa, en consecuencia, del hábi a si uado en los espacios u ales en su dinámica ances al cosmológica
a los espacios capi alis as en su ans o mación en un ac an e ei icado, como obje o p oduc o de iqueza
económica. El a amien o de una plan a del mundo na u al como me cancía en la dualidad hábi a / iqueza. Se
plan ea así una sue e de an inomia que de iene en con lic o.
100
mundo. En es e sen ido, plan ea una es uc u a de o denamien o de la p opia ealidad y
es ablece signi icaciones a a és de un ma co heu ís ico.
Los signi icados que se de i an de plan ea una economía polí ica de la Coca se
asocian a una lógica, a un ipo de cálculo, a una acionalidad de e minada po el enómeno.
Es a acionalidad pe mea las elaciones sociales en los ó denes mic o y mac osocial, que se
dinamizan en Colombia, an o en las escalas espaciales e i o ial y Es a al, como en las
elaciones con o os Es ados escalándose a lo global. Lo global en la Coca se comp ende
desde la Teo ía Ac o Red, en p ime luga , en lo que iene que e con la asociación de las
in e acciones di e enciales de la sub egión Andina, en endida como un nodo cohesionado a
pa i de las signi icaciones e his o ia compa idas. Y, en segundo luga , en una ed ex endida
a países indi iduales o a g upos de países a iculados como nodos en o mas di e sas de
o ganización, desde Naciones Unidas has a la Comunidad Económica Eu opea.
Desde es a pe spec i a, nues o es udio plan ea un escena io al e na i o a los análisis
de la Coca, eniendo en cuen a la p oducción de sen ido mo ilizado po la economía polí ica
y las elaciones de pode ; es as se des elan, se o denan y se ensamblan desde la TAR en
mapas opológicos ep esen a i os del enómeno. El mapeo se en iquece desde la sime ía
ex endida a los ac an es, que desempeñan un ol de e minado en las mediaciones y en las
aducciones de los signi icados de la Coca.
De o a pa e, el ol de los ac an es se eje ce desde ese pa lamen o que ienen las
cosas, como lo di ía La ou en su c í ica a la mode nidad. Y es que, según La ou , las
clasi icaciones mode nas no dan cuen a de lo que sucede en el campo empí ico. Esas
clasi icaciones dislocadas de la ealidad de ienen en el no econocimien o de los de echos, de
la au onomía, la agencia y las capacidades de acción de los ac an es. Así, la Coca, en an o
que ac an e, asume un ol en las pugnas y luchas que dinamizan la pe manen e ines abilidad
de la ed. Toda es a sociología de las asociaciones do a de cohe encia in e na a la
in es igación.
Pa a comenza con la p ime a es uc u a de la economía polí ica de la Coca, la
mic o ísica del pode , és a, según Foucaul , se ubica en los mecanismos in ini esimales y
excén icos al dominio Es a al. Jus o allí donde se ans o ma en capila . P ime o, en la
mic o ísica del pode asociada a la Coca, cada colec i o que habi a cada uni e so
di e enciado posee una his o ia, unas p ác icas y écnicas. Allí es donde el pode asume sus
101
o mas más si uadas, más e i o iales, incluso más g upales, nuclea es y di e enciadas. Pa a
ello se si e de es a egias con sus espec i as ác icas, écnicas y maniob as que buscan
sopo a , has a donde es posible, el s a u quo del dominio y el con ol.
Es as o mas pe manecen en cons an e pugna con a la ines abilidad social. Pe o
ambién dan cuen a de las con a es a egias pa a la eme gencia de nue as es uc u as de
pode en el in e io de los colec i os y de es os hacia el ex e io , en in e acción con los o os
colec i os, o incluso con a el p opio Es ado. Es e juego de es a egia/con a es a egias es lo
que La ou de ine como p og ama de acción y su opues o, los an i-p og amas96. A g andes
azos, las es a egias mic o ísicas del pode en la Coca se eje cen en ed y pueden di idi se
en ideológicas, capi alis as, cul u ales, amilia es y en es uc u as de “pa a-
gube namen abilidad”. Es as es a egias de ipo mic o social supe an las adiciones de una
pa e del con a o (op esión) o de o a, de la dominación ( ep esión).
A es e espec o, las es a egias de enidas de la ideología97 como ins umen ado a del
pode , ope an en un doble sen ido, como cohesionado as de los ac an es en olados a un
colec i o social y como pola izado as que escinde dos o más colec i os. La ideología es
aquello que emi e a la cohe encia-cohesión, a la lógica neu a y a la homogeneidad. Pe o la
ideología no es neu a, es una acionalidad que busca impone se y c ea algo que ienda a lo
homogéneo (Le eb e, 2017). Un ejemplo ác ico de la es a egia ideológica es la eje cida en
el uni e so donde habi an los G upos A mados O ganizados al Ma gen de la Ley -GAO-ML.
Y es pa icula al g upo de las gue illas ac i as y a su con apa e, los g upos pa amili a es.
Aquí en la ins umen ación como acción pola izado a se mo ilizan los p oblemas hacia las
con o e sias y es as hacia luchas, que en la Coca no sólo son ideológicas, sino ambién
a madas.
96 Pa a La ou , los é minos “p og ama de acción y an i-p og amas” son “p opios de la sociología y la ecnología
que se han enido usando pa a con e i a los a e ac os su ca ác e ac i o y a menudo polémico. Cada uno de los
mecanismos an icipa lo que los demás ac o es, an o humanos como no humanos, pueden hace (p og amas de
acción), aunque puede que esas acciones an icipadas no engan luga debido a que los o os ac o es engan
di e en es p og amas, es deci , an i-p og amas desde el pun o de is a del p ime ac o . De ahí que el a e ac o
se encuen e en la p ime a línea de una con o e sia en e los p og amas y los an i-p og amas” (La ou , 2001, p.
368)
97 Foucaul (2000, p.41) mani ies a cie as ese as en la exis encia de ideologías en el in e io de las edes de
pode . Piensa más bien en “ins umen os e ec i os de o mación y acumulación del sabe , mé odos de
obse ación, écnicas de egis o, p ocedimien os de in es igación y búsqueda, apa a os de e i icación”. Sin
emba go, pa a nues o caso, sean es as ideologías manipuladas, subje i izadas, de on e as po osas o maleables,
e ec i amen e exis en en an o dogmas p opios de la ex ema de echa o de la ex ema izquie da, en juegos
maniqueos del odo o nada.
108
que, en lo humano y lo no humano, se p esen an mó iles y cambian es, di e gen es y
con e gen es, al socio- i mo del espacio y el iempo de análisis.
Una ca ac e ización del sen ido del espacio, en coyun u as con empo áneas si uadas,
la p opone Do een Massey (2012). Pa a Ella, cinco son las ca ac e ís icas del espacio:
p ime o que el espacio es un p oduc o social, sin impo a si es e es ma e ial o yace implíci o
en los discu sos e imaginaciones. Segundo, que ha de se ambién una esponsabilidad
polí ica, en an o hecho que se p oduce socialmen e, e go, impo an las o mas de p oducción.
Te ce o, que, si el espacio es p oduc o de las elaciones sociales, en onces es á o almen e
imp egnado de pode social. Cua o, que el espacio es elacional, en an o se hace y p oduce a
pa i de la in e acción de unos con o os; y, quin o, que es la dimensión de la mul iplicidad,
de la exis encia coe ánea de cosas, de la simul aneidad de un abanico de ayec o ias.
En consecuencia, pa a nues a in es igación se acogen lo simbólico, lo ma e ial y la
mo ilidad, ci cui os y ansiciones analizadas como a iabilidades opológicas del espacio en
la in e acción social. Finalmen e, en las dimensiones simbólicas y ma e iales del espacio se
in eg an ambién el análisis de la economía polí ica de la Coca, en la medida en que se
econoce el pode de la subje i idad en la he e ogeneidad in e p e a i a en la Red de la Coca.
Aquí se hace necesa io e isa los an eceden es en el análisis de la economía polí ica de las
plan as, que si bien no son an p olí icos103, se han desa ollado con especial én asis a pa i
del siglo XX.
Uno de los es udios clásicos es el de Sídney Min z cuando en 1996 publica Dulzu a y
Pode : el Luga del Azúca en la His o ia Mode na104. Pa a Min z, los uni e sos que los
g upos humanos a an como espacios na u ales, son cla amen e uni e sos sociales de
cons ucción simbólica. Es e simbolismo aplicado a nues o es udio des ela múl iples
uni e sos a iculados espacialmen e al cosmos de la Coca. Cada uni e so se in eg a po
di e sas na u alezas híb idas de ac o es y ac an es con enidos en los g upos sociales. Cada
103 Además de los dos es udios ci ados, un e ce es udio, es a ez desde una localización espacio empo al más
ce cana es la del an opólogo Michael Taussig (2018) sob e el cul i o de la Palma A icana en el ca ibe
colombiano. Desde su abo daje in e disciplina in es iga al lado del abogado y p o eso Juan Felipe Ga cía los
denominados “ e enos baldíos” como ie as sin adición ni p opiedad. Tie as de odos y de nadie. Pa a
inaliza con las implicaciones sociales del enómeno del pa amili a ismo y de un hábi a con ulso y plagado de
un sinnúme o de iolaciones a los de echos humanos.
104 Min z es uc u a su análisis a pa i de elemen os con ex uales que co en desde la an opología de la comida
y el come has a los ela i os a la balanza p oducción/consumo y es os en su ol in e de e minan e. Desde allí
Min z de ine el signi icado especial de un p oduc o “colonial” como la Caña de azúca en el c ecimien o del
capi alismo mundial. Luego analiza las conexiones azúca /pode a ando ci cuns ancias, coyun u as y causas.
Pa a inaliza con sus pe cepciones ace ca del des ino y del es udio del azúca en la sociedad mode na.
109
uno de los uni e sos simbólicos de la Coca es habi ado po suje os que, g osso modo, pod ía
deci se que se signi ican con cie a cohe encia, con cie a homogeneidad, en las se ies de
conjun os de signi icado-uso del en o no, así como en lo ela i o a sus ep esen aciones
al ededo de la Coca como ac an e.
Un segundo hallazgo cla e de la in es igado a es que una an opología de la ida
mode na no puede igno a el abajo de campo o p escindi de él (Min z, 1996, p. 28). Es e
hallazgo es compa ido po un segundo es udio sob e la economía polí ica de las plan as, es a
ez desa ollado sob e la pa a a en los espacios Su Ame icanos, en Pe ú, de la mano del
in es igado Van De Ploeg105 (2000) de la Uni e sidad de Wageningen (Países Bajos). En su
abajo de campo encuen a, no sólo el exilio de los sabe es ances ales, sino la p osc ipción
de los sis emas de con ol del p oceso p oduc i o de los p opios p oduc o es locales y el
modo en que, desde allí, se p i ilegian las elaciones de explo ación ag ícola y de los
me cados.
Subje i idad y elaciones de pode se con ie en en onces en elemen os de los que no
puede p escindi un análisis de la economía polí ica, ya que los ac o es in oluc ados ejen
al ededo del cul i o de una plan a la o ganización del iempo, de los espacios y del pode de
las e siones pa ciales en el en amado de los p ocesos p oduc i os y de los me cados. Las
cohe encias subje i as se mo ilizan en g an medida po in e eses y deseos, pe o ambién a
a és de aquellas p oblemá icas que se colec i izan. Es p ecisamen e esa unidad simbólico-
emocional, p oducida en el cu so de la expe iencia, la base on ológica de lo que se de ine
como subje i idad (Gonzáles, 2008, p.228).
La subje i idad cuando es compa ida po ac o es di e sos pe mi e aza cie as
on e as que les cohesionan y a su ez, les di e encian de los demás g upos. F on e as que
delimi an, como lo di ía A u o Escoba (2020), un modelo, una cul u al y, po ende, una
cons ucción di e en e del mundo-luga o, en las semán icas y sin axis de nues o abajo, un
uni e so-espacio di e en e. Po supues o, es as cohe encias admi en cie os g ados de libe ad
105En su es udio de en oque an opológico Van De Ploeg con on a los di e sos sis emas de conocimien o en el
cul i o de la pa a a en Pe ú. Analiza así mismo las dinámicas de la in e acción social que se de i an en la
p e alencia del sis ema cien í ico y la ma ginación del conocimien o local. En su examen del “a de la locali é”
adop a la e sión de Bo dieu (1900) cuando lo de ine como el ipo de conocimien o que a di ec amen e de una
p ác ica a o a. Es a ap oximación compa e elemen os undan es con nues o análisis del enómeno de la Coca,
de al mane a que pa a Van De Ploeg (2000), exis e igualmen e un ipo de “ eo ía” que se es uc u a y que
di ie e adicalmen e del discu so cien í ico.
110
indi idual, con pun os de is a y disensos, pe o en gene al les unen con o e sias, p oblemas,
isu as de escape y clausu as simila es.
Y, inalmen e, en el escalamien o del econocimien o en mul ini eles, se encuen a el
ni el del au o econocimien o del suje o como in eg an e de ese uni e so, el ni el social
in e no donde los suje os del colec i o se econocen ecíp ocamen e. Y en ese
econocimien o, se encuen a la ep esen ación social y el modo en que es a juega con el
p opio concep o de subje i idad. Se a a de una subje i idad is a más desde un oco
his ó ico-cul u al. Desde es e ma co nos iden i icamos con la idea de Gonzáles (2008, p.225)
a pa i del concep o de sen ido en Vygo sky106, donde la subje i idad se ede ine
comple amen e y gana un nue o signi icado: la subje i idad comp endida no como enómeno
exclusi amen e indi idual, sino como un aspec o impo an e de cualquie enómeno social.
Aho a, si bien no se cuen a con mayo es an eceden es en é minos cuan i a i os en
in es igaciones desa olladas sob e la economía polí ica de las plan as, ampoco exis en pa a
la economía polí ica de una d oga conside ada ilegal y menos aún, en abajos donde se
u ilice como ap oximación me odológica la TAR107. Es a e ien e de la in es igación social
pod ía ep esen a una opo unidad po encial. En la búsqueda de an eceden es y, si bien no
supone en su in eg idad un análisis de economía polí ica, se encuen a la dise ación de
Hohause 108 (1995). En es e es udio se as ea la cons ucción social de la ecnología de la
d oga alucinógena denominada die ilamida del ácido lisé gico (LSD) y se des elan ac o es y
106 En Vygo sky el sen ido se esigni ica cuando lo indi idual asciende a lo social en a gumen aciones como
es a: “En el p oceso de ida socie al [...] las emociones en an en nue as elaciones con o os elemen os de la
ida psíquica, nue os sis emas apa ecen, nue os conjun os de unciones psíquicas; unidades de un o den
supe io eme gen, gobe nadas po leyes especiales, dependencias mu uas, y o mas especiales de conexión y
mo imien o” (Vygo sky, 1984, p. 328).
107 De en e las in es igaciones as eadas, en la cua a pa e de su lib o La nue a gue a del opio en 1975
in es igado José Albe o Ma ín Mo ales publica la “Economía polí ica del opio” donde se analizan los
an eceden es y las epe cusiones de la sup esión del cul i o de la ado mide a en la China. De o a pa e, el
in es igado colombiano F ancisco Thoumi publica en 2002 un a ículo donde analiza en su gene alidad “La
economía polí ica de las d ogas ilegales en los Andes” desde las elaciones de la o e a y la demanda. “Luego,
en el in en o de cons ui una espues a a la in e ogan e de po qué unos países p oducen d ogas ilegales y o os
no, Thoumi cues iona las cua o azones (pob eza, desigualdad, c isis económicas y co upción) que
comúnmen e se u ilizan pa a explica es e enómeno y señala que en muchas ocasiones es as a iables son los
de onan es más que causas. En la pa e inal, el au o expone las ca ac e ís icas sociales e ins i ucionales de los
países que p opician las des ezas necesa ias pa a lle a a cabo ac i idades ilegales, y a gumen a que su solución
equie e cambios es uc u ales en la sociedad” (Thoumi, 2002, p.169).
108 En su es udio u iliza la CST pa a as ea la his o ia del LSD. Se e idencia cómo el sis ema ecnológico del
LSD co esponde a las ases designadas po Thomas Hughes (1987), especí icamen e la in ención, el desa ollo,
la inno ación, el c ecimien o, la compe encia y la consolidación. Finalmen e, se discu e el des ino de la
in es igación del LSD hoy en día, su uso en e los miemb os del público, especialmen e los jó enes, y la
u ilidad de las eo ías de la CST/SCOT. Pe o a pa i de es os e e en es no solo asis imos a la ape u a a nue as
á eas del conocimien o, sino ambién a una sue e de lexibilidad me odológica que pe mi e al in es igado
social u iliza una o más he amien as de la caja o incluso inco po a o cumplimen a la con nue as he amien as.
111
ac an es cla es como Timo hy Lea y y la CIA. De o a pa e, se as ean modulaciones e
in luencias cla e en la ans o mación del LSD, pasando de una ecnología química a una
d oga al amen e con o e ida. Si bien en su in es igación no se mapean opologías,
aducciones o mediaciones, se p oducen socialmen e u as de ans o mación pa a una d oga
semisin é ica, que in eg a componen es de la na u aleza y p oduc os químicos, de la misma
o ma en que sucede con la cocaína. Y asume ayec o ias de in ención,
expansión/con acción, econ igu ación de la ed p oduc o de p ohibiciones p og esi as de
ipo biopolí ico.
Cambiando aho a a la con aca a de la dimensión simbólica, es deci , en la dimensión
ma e ial del enómeno de la Coca, esul a necesa io ae a colación la noción de na u aleza.
Es a, pe se, es suje o de con o e sias ela i as a su “ eal exis encia” y a sus signi icados
polisémicos, lo an es y acíos. Pa a Swyngedouw (2011, p.41), “el é mino ‘Na u aleza’ y
sus de i ados más ecien es, como ‘medio ambien e’ o ‘sos enibilidad’, son signi ican es
‘ acíos’; no exis e algo semejan e a una Na u aleza singula ”. Na u aleza como me a
semán ica y como una cons an e en los discu sos pa idis as, como a iculado mágico con las
simpa ías de los o an es. Concluye el au o con una “llamada a la poli ización del medio
ambien e, undada en el econocimien o de la inde e minación de la na u aleza, el
an agonismo cons i u i o de oda ciudadanía y la incondicional demanda democ á ica de
igualdad polí ica (Swingedouw, 2011, p.41).
Y inalmen e la pos u a la ou iana, que, en su lib o Polí icas de la Na u aleza,
in e p e a la ealidad na u al no como una sín esis de las ealidades múl iples, sino como un
p oceso injus i icado de uni icación de la ida pública. Y así, conside a como ines able la
noción de na u aleza, haciendo un llamado al deba e en oposición a lo que el au o de ine
como las es o mas de na u aleza, “la na u aleza « ía y du a» de cualidades p ima ias, la
na u aleza «calien e y e de» de la Na u poli ik y, inalmen e, la na u aleza « oja y
sang ien a» de la economía polí ica. Na u aliza no quie e simplemen e deci que se ex iende
indebidamen e el eino de la Ciencia a o os dominios, sino que se pa aliza la polí ica”
(La ou , 2013, p.77).
La na u aleza, en su elación con la ciencia no ha de escapa al análisis, pues en
palab as de Le eb e (2009), “la na u aleza ambién es c eada, modelada, ans o mada, que
es en g an medida un p oduc o de acción (…) es una c eación humana. Den o de una
de e minada ideología, la na u aleza oda ía se en iende hoy como una simple cues ión de
112
conocimien o y como un obje o de ecnología, como un concep o ácil de en ende y como un
p oblema écnico”. Desde su al e ego, más allá de la concepción de na u aleza como un
símbolo geo poé ico, se ep esen a como un espacio ma e ial. Y en es a ma e ialidad, la
esidencia “na u al” de la Coca puede se las Chag as si uadas en la sel a del uni e so
indígena o las hue as de pancoge 109 si uadas en pequeñas pa celas del uni e so campesino.
No obs an e, el espacio capi alis a110 ue za el c ecimien o de los cul i a es. Es a
endencia expansi a exige cul i os in ensi os i o écnicamen e manejados y po supues o,
más y más espacio. Los es ima i os, en é minos de ci as del impac o ambien al en
Colombia, no son cla os ni se encuen an ac ualizados. “La mayo ía de los es udios
ealizados se en ocan en aspec os como p oducción, consumo de p ecu so es químicos,
can idades incau adas, egiones p oduc o as, incidencia social y económica y á eas
cul i adas, pe o no hay es udios conc e os o ien ados a mos a la e dade a magni ud del
daño ambien al que es a ac i idad ha gene ado sob e los ecosis emas a ec ados” (Pinzón &
So elo, s. .).
El espacio de la Coca en expansión coloniza nue os espacios: los bosques, los
pa ques nacionales na u ales. Cuan o más dis an e y mejo pase “bajo el ada ” del uni e so
es a al le se á más p opicio. Desde las es adís icas consolidadas po Rod íguez (2003)
ela i as a la pé dida de la cobe u a o es al, y siguiendo los da os es ima i os de la
Comisión Nacional de Es upe acien es, se indica que, pa a semb a exi osamen e una
hec á ea de coca o amapola, es necesa io ala es hec á eas. Es así como, “di e sas
109 Las hue as de pancoge o cul i os de pan coge se aducen como es a egias p oduc i as y de subsis encia
del uni e so campesino y son he encia misma de las chag as indígenas. Pueden de ini se como pequeñas á eas
dedicadas a cul i os múl iples y son u ilizados en la alimen ación dia ia de la amilia campesina. Algunas eces
se asocian di e en es amilias al ededo de las labo es cul u ales y desde aquí, “po un lado, o alece dinámicas
elacionadas con la solida idad, con ianza y unión, y po o o, ecupe a o mas de abajo (“con i es”, “mingas”
o mano cambiada”) que han sido adicionales en la egión, pe o que po momen os se es aban pe diendo
(Henao, 2014, p.74).
110 Se en a aquí al e eno de lo que Le eb e (2009) de ini ía como “Espacio Capi alis a”: la línea on e iza
donde inaliza y se pe ie e lo simbólico pa a ans o ma se en el espacio capi alis a. El uno comienza jus o
donde se pe ie e el o o, (es o es, en el momen o jus o en un suje o deidad se ans o ma en un obje o del
capi al. En an aquí en dispu a el espacio na u al (el ecosis ema e es e) con el espacio del e eno como bien
alo . Se gene an en onces los con lic os ambien ales y los con lic os de la enencia y uso del e eno. “En la
pe spec i a de Hen i Le eb e, el espacio apa ece como sopo e undamen al de las elaciones sociales
capi alis as y, p incipalmen e, como una me cancía en la que no en a en conside ación el alo de uso que
esponde a las necesidades de quienes habi an la ciudad, sino simplemen e el alo de cambio que alimen a el
p oceso de acumulación del capi al. Al mismo iempo, en su e lexión des aca el p o agonismo de los suje os
que habi an el espacio en con aposición a la lógica ins umen al y acionalis a que p opugna el u banismo
mode no” (L’Huillie , 2021, p126). Es en es os sen idos que nues a in es igación asume el concep o de espacio
capi alis a.
113
es imaciones colocan la ala his ó ica o al en e 1.000.000 y 1.5000.000 hec á eas”
(Rod íguez, 2003, p. 1).
Las decisiones/acciones biopolí icas omadas po las ins i uciones y adminis aciones
especializadas ca ecen de e ec i idad; en luga de esol e las con adicciones del espacio, la
acción es a al las ag a a y poli iza; és as no o iginan un nue o espacio, sino un p oduc o
especí ico de con on ación público-p i ada. Es a ci cuns ancia supone, siguiendo a
Le eb e, que, aho a, de epen e, el homb e se da cuen a que, en el p oceso de domina se, la
na u aleza ue de as ada y amenazada con la aniquilación, lo que a su ez amenazó el eino
humano que, aunque aún es aba inculado a la na u aleza, causó su aniquilación. De es o
su gió la necesidad de una es a egia de in e ención. La na u aleza se poli iza.
Desde un segundo análisis sob e la p oducción/ ans o mación del espacio, los
e i o ios de la Coca pueden se comp endidos como espacios ísicos, dema cados,
modi icados y ans o mados. La ex acción del insumo base “pas a o base de Coca” o de su
p oduc o inal la Cocaína, demanda u as pa a ope a su á ico. Es as u as ep esen an una
doble cons ucción: p ime o, la cons ucción ísica de edes, ci cui os y lujos que se
asien an: u as, canales, caminos de hie o y que ep esen an ambién, como lo di ía La ou ,
un espacio sociona u al. Un espacio ans o mado sí, pe o que exis e en el in e io de la es e a
u al y del uni e so na u al. Es e espacio se incula con una segunda cons ucción: la
econ igu ación y ans o mación social del e i o io.
Se habla en onces de un espacio na u al de luchas y esis encias po el con ol de los
espacios e i o iales de la Coca. De las con on aciones p oduc o del dominio o al o pa cial
de las u as, canales, edes y caminos e es es y ma í imos pa a el anspo e del na có ico.
Es as con on aciones asumen múl iples ca as: la del con ube nio con las ue zas es a ales, la
del asesina o a líde es y lide esas sociales que se oponen, la del engaño a los ac o es
campesinos o indígenas, la de la comp a del espacio, la del desplazamien o o zado, la
exp opiación iolen a y las in ini as o mas conocidas y desconocidas que adquie e la pugna
po el espacio. Todo ello encuen a aquí su ensamblaje a las pasa elas en e la bio y la
nec opolí ica.
En es e es ado de cosas, se despliegan aho a nue as elaciones opológicas en e el
uni e so es a al, los espacios u ales y u banos y los pode es polí icos en pleno como
p oduc o es de obje os y de ealidades. Finalmen e, la cua a es uc u a de la economía
114
polí ica de la Coca es la de los lujos polí icos, aunque es os desde lo heu ís ico son
indisolubles a las elaciones de p oducción y signi icación p esen es en la e ce a es uc u a.
Lo polí ico a ianza su elación con la TAR en an o odo ac o selec i o es un ac o polí ico,
que pa a es e es udio se ep esen a en es dimensiones: la biopolí ica, la nec opolí ica y la
ecología polí ica. Aho a, si bien es as dimensiones se imb ican a la opología espacio empo al
de la economía polí ica de la Coca en sus 5 ases, se plan ean desde es e momen o, y a
mane a de base in e p e a i a complemen a ia, algunas líneas epis emológicas.
La idea de es uc u a el ecosis ema del p oyec o biopolí ico111 de la Coca como
en/cla e in e p e a i o del análisis c í ico y genealógico y, a su ez, como conec o de un
con ex o colec i o he e ogéneo y amplio po na u aleza, supone en onca la ida no como
undamen o, ni como obje o, sino como una ía con empo ánea pa a el eje cicio del pode .
Con las o mas cambian es que asume la ges ión del Acue do de Paz el discu so eco e una
u a que puede se especialmen e in e p e ada a la luz de plan eamien os oucaul ianos, la de
la in ocación al pensamien o di e gen e desde un en oque biopolí ico. Es e pensamien o
i umpe con un ca ác e dis up i o y sin apegos dico ómicos espec o a las líneas de
in e p e ación na u alis as o poli icis as y se ocaliza en los p ocesos biopolí icos. De es a
mane a se p ocu a un en oque más holís ico y que a ianza una e lexión al e na i a, menos
educcionis a y mono ocal; que no piense en la enc ucijada de la Coca como un simple
asun o de polí icas an id ogas.
Amplia el enómeno a pa i una lec u a del “ecosis ema” del p oyec o bio-polí ico de
la Coca en Colombia, implica pa a la caja de he amien as de la TAR as ea los ensamblajes
he e ogéneos, pode de ini y comp ende aquellos pun os ciegos y débiles, aquellas lagunas,
espacios acíos y a enas mo edizas que se gene an a pa i de la di e sidad de
p omulgaciones biopolí icas en compe encia y que eme gen desde di e sos espacios, an o
simbólicos como ma e iales. Pe o ambién de sus in e p e aciones disímiles o con o e siales.
En las p omulgaciones, sen idas como “can e a de con o e sias” espec o al enómeno de la
Coca en an en juego p ime o las di e sas o mas del conocimien o y las p oducciones del
sabe : ances al, capi alis a o ecnológico.
111 Una de inición p o isional de biopolí ica pod ía se : conjun o de sabe es, écnicas y ecnologías que
con ie en la capacidad biológica de los se es humanos en el medio po el cual el Es ado alcanza sus obje i os.
Es deci , desde el inicio de la edad con empo ánea el Es ado y los elemen os económicos que le apoyan -o que
le u ilizan- se es ue zan po po encia las capacidades ísicas e in elec uales que conside an aliosas, ya que
es as cons i uyen el ins umen o g acias al cual los agen es log a án sus p opósi os.
115
Pe o, de o a pa e, la hoja de Coca i umpe como dinamizado a de di e sas o mas de
comunicación, desde la cosmo isional (con ances os allecidos o deidades), has a las
e enales, y su incidencia en la ansmisión, especialmen e o al, de las p ác icas y la cul u a.
Es deci , oda la ed de elaciones de es os elemen os con los p ocesos de pode en las
di e sas o mas de subje i ación. Es así como la biopolí ica demanda un conocimien o
sis emá ico de la « ida» y del «se i o». Los sis emas de conocimien o acili an los mapas
cogni i os y no ma i os que inaugu an los espacios biopolí icos y que especi ican an o los
suje os como los obje os de las in e enciones. Hacen la ealidad de la ida comp ensible y
calculable de al mane a que és a pueda se c eada y ans o mada. Po eso, de momen o es
p eciso comp ende el égimen de e dad (y su selec i idad) que ep esen a el ondo de las
p ác icas biopolí icas: qué conocimien o del cue po y de los p ocesos de ida se conside a
como pa icula men e ele an e o in o ma i o y qué in e p e aciones al e na i as de ealidad
son, po el con a io, desp eciadas o ma ginalizadas (Lemke, 2017).
En Lemke, es o se aduce pa a nues a in es igación en las o mas que asume el
análisis, desc ip i a y comp ensi amen e, y que se in luencian po las consecuencias de la
egulación de los p ocesos biológicos implicados. P ocesos que impac an an o en lo
indi idual de los ac an es humanos y no humanos, como en lo colec i o a pa i de sus
in e acciones, de la eme gencia de nue as o mas iden i a ias al ededo de la Coca. La
polí ica leída no solo desde el cue po social que componen los di e sos colec i os sociales,
sino ambién desde el cue po indi idual y desde el cue po polí ico. Se a a á inalmen e en
nues o análisis de alcanza algún equilib io en e las pos u as na u alis as sob e la hoja de
Coca.
Y cuando en a la hoja de Coca en el análisis descub imos una sue e de “biopolí ica
ex endida”. En es a ex ensión a lo no humano, buscamos que su núcleo abandone lo
me amen e an opocén ico pa a aden a se a lo ecosis émico y sus ac an es bios. Ac an es
que son, así mismo, en idades con a ibu os biológicos indi iduales como poblacionales,
cue pos celula es i os que habi an y se in e elacionan con su en o no. Es deci , la
biopolí ica is a como el gobie no de los se es i os en gene al, pe o ambién como una
o ma con empo ánea del eje cicio del pode humano en pa icula . En es e doble eje cicio
buscamos supe a la isión legalis a de las en idades biológicas no humanas.
De ahí que la inclusión mode na de algunas de es as en idades biológicas como
“suje os de de echo” ambién sea supe ada, pa a pasa es os a se conside ados como se es
116
i os sin ien es e in e dependien es, como “holobion es” en palab as de La ou 112 (aplicando
a su sociología de las asociaciones la de inición de Lynn Ma gulis (1991). Lo que sí
ep esen a un lími e es la p opia ida113. Desbo da el lími e de la ida ubica ía ya el discu so
en el e eno de la Nec opolí ca, aspec o ya analizado en el capí ulo de con ex o en nues a
esis y que ep esen a un desa o unado e eno especialmen e p olí ico pa a el enómeno de
es udio.
Se hace necesa io, en es e es ado de cosas, p o undiza en la dis inción oucaul iana
en e elaciones de pode y iolencia. La p ime a dis inción adica en e aquel pode “que se
eje ce sob e las cosas y da a su ez la habilidad de modi ica , usa , consumi y des ui las -un
pode que p ocede de ap i udes di ec amen e inhe en es al cue po o "apoyadas" en
ins umen os ex e nos. Di ía que aquí hay una cues ión de "capacidad”. Pa a Foucaul las
elaciones de pode se ían “conduci las conduc as”, es deci , incidi y modula los di e en es
campos de ac uación posibles que ienen los suje os, encauza los, di igi los, modi ica los. Es
deci , lo que ca ac e iza al pode es que es e pone en juego las elaciones en e los indi iduos
(o en e g upos) (Foucaul , 1998).
Po o o lado, la iolencia en Foucaul implica el elimina esos posibles campos de
ac uación, de al o ma que el suje o queda a me ced de lo que ese pode iolen o hace con él,
sin posibilidad apenas de ac i a esis encia alguna. La iolencia op ime y ahoga al suje o.
Ambas, elaciones de pode y iolencias, se pueden elaciona de o mas cambian es y
pa adójicas. Sin emba go, la sime ía ex endida de la TAR expande las on e as del me o
elacionamien o de pode que se da en e “compañe os” humanos. Con emplado desde es a
pe spec i a, el eje cicio di ec o del pode y de la iolencia sob e ac an es del enómeno de la
Coca se ex iende has a los ecosis emas, pa ques na u ales o bosques.
112 En su lib o del año 2021 ¿Dónde Es oy? La ou c ea una me á o a en e la ob a de F anz Ka ka la
Me amo osis y las lecciones que el con inamien o po la COVID ha aído a los “ e es es”. En su e lexión
La ou p ime o, plan ea que la “idea del en o no ca ece de sen ido, po que nunca pod emos aza el lími e que
dis inga a un o ganismo de lo que le odea” (La ou , 2021, p.26). In oduce la ince idumb e sob e “los bo des
exac os de un cue po” y hace pe manen emen e alusión a las o mas en que los “ e es es” no son se es
independien es, sino que haciendo aún más ex endida la noción la ou iana de ac o es, la isión de un suje o en
sus lími es se ompe pa a ans o ma se en una solución de con inuidad con el ecosis ema que habi a. Se a icula
aquí a la p opues a de Lynn de sus i ui la noción de “o ganismo” po la noción de “holobion e” como
“conjun os de agen es en o ma de nubes de con o nos bo osos que pe mi en la subsis encia de unas
memb anas algo du ade as g acias a la ayuda que apo a lo de a ue a a lo que se man iene aden o” (La ou ,
2021, p.62).
113 Pa a Foucaul la ida no designa ni el undamen o ni el obje o de la biopolí ica, sino su lími e; o como lo
aduci ía (Lemke, 2017, p.19) “un lími e que debe se al mismo iempo espe ado y supe ado, que apa ece lo
mismo como algo na u al y dado, que como algo a i icial y e o mulable”.
117
Aunque de o a pa e ambién las iolencias eje cidas sob e cul i os conside ados po
Colombia como líci os o ilíci os, más allá de su adje i ación de ilici ud, pueden se
concebidas, en é minos biológicos, como en idades i as en sime ía isiológica. Un ema de
in e esan e análisis son las iolencias eje cidas po un ac an e sob e o o a a és de la
mediación humana. Los he bicidas como el Gli osa o y las iolencias isiológicas que se
eje cen sob e las plan as has a lle a las a la mue e son un ejemplo. Es os ac an es,
obje i ados o iolen ados po las biopolí icas, con igu an de o ma sus an i a al Fenómeno.
El en amado epis emológico oucaul iano aplicado al análisis de se ies discu si as
lle a has a la me odología a queología-genealogía, donde p ime o se de elan las
con igu aciones del sabe y, pos e io men e, los a mazones del pode y sus p ác icas sociales.
Los p incipios o ien ado es son es: cómo se han o mado, po qué medio y con el apoyo de
qué agen es se han pues o en p ác ica las écnicas de coacción en el campo de las d ogas; en
segundo luga , el o den discu si o que iene a legi ima la emp esa biopolí ica impe an e en
el ema de las d ogas; y, e ce o, las no mas y cuáles son sus condiciones de apa ición, de
c ecimien o y de a iación.
Ob iamen e y en pa alelo a lo no ma i o la pues a en escena de las elaciones de
pode no excluye el uso de la iolencia, como ampoco la ob ención del consen imien o; no
hay duda de que en el eje cicio del pode no puede exis i el uno sin el o o. Pe o a pesa de
que el consenso y la iolencia son los ins umen os o los esul ados, no cons i uyen el
p incipio o la na u aleza básica del pode . El eje cicio del pode puede p oduci an a
acep ación al pun o de se deseado o puede acumula mue e y cub i se de ás de cualquie
amenaza imaginable. En sí mismo el eje cicio del pode no es iolencia, ampoco es
consen imien o, que implíci amen e es eno able (Le eb e, 2017). He aquí donde las
on e as heu ís icas se hacen po osas en el eje cicio de la nec opolí ica.
Aho a, desde lo biopolí ico, con la cons ucción eó ica que in oca los dos
componen es es uc u ales del análisis del discu so, se a a an o lo genealógico como lo
c í ico. En ese camino hacia las o mas de pensa y hace genealógico, en la u a del discu so
biopolí ico de la Coca iene al caso inicia con una conside ación de “conciliación
epis emológica” en e el análisis genealógico de Foucaul y la Teo ía Ac o -Red. En es e
sen ido, se localizan líneas con e gen es y sine gias en la medida que el conjun o genealógico
complejiza la p opia ealidad social y no la educe a cie o obje i ismo on ológico
124
han sus en ado sus modos de ida (Acos a e al., 2011). Desde es a pe spec i a, la Chag a es
uno de los más po en es epicen os de las p ác icas y ep esen aciones adicionales.
En Colombia, la Chag a es una p ác ica gene alizada, incluso hoy en día, en e las
comunidades indígenas amazónicas, aunque en amenaza de ex inción en e a las
colonizaciones cul u ales del homb e blanco y que se ex endie on en o mas simila es más
allá de la época de la conquis a española. Las ep esen aciones de la Coca se i encian
además de la Chag a en el “Mambeade o”. Es e es un espacio compues o po una dimensión
ísica gene almen e si uada en el in e io de una Maloka, de un espacio cosmo isional donde
se compa e la palab a en la pe pe uación del conocimien o ances al a a és de la adición
o al. Palab a, pe o ambién ges ualidad e his ionismo como lenguaje p imigenio que
an ecede y que acompaña a la palab a.
El Mambeade o pe i e en el iempo y en el espacio a a és de los Abuelos
sabedo es. Los Abuelos homb es, como líde es espi i uales y de gobe nanza, cuen an
his o ias, compa en con su ibu y consumen el Mambe. Pe o pa a habla de Mambe es
obligado aquí a icula la cua a aducción de la Coca en sus signi icados y ep esen aciones
como deidad pa a algunos colec i os indígenas118. El an opólogo colombiano Fe nando
U bina ha dedicado g an pa e de su ida a la in es igación his ó ica de las cul u as indígenas
su colombianas, y así se exp esa en la aducción de la Coca-Deidad:
En e los hui o os y Muinane, la E y h oxylum coca es conside ada una plan a
sag ada. Se encuen a asociada especialmen e al sabe , sabe que eposa en las
palab as. La lengua (ó gano) es, simbólicamen e, una hoja de coca. (…) Las imágenes
y sus leyendas nos hablan de los p o undos con enidos mo ales que es án ligados a las
ope aciones écnicas del cul i o y p epa ación de la coca, p incipios que han de se
in e io izados pa a llega a ene un buen i i (U bina, 2011, p.200).
El Mambe es un compues o que in oluc a elemen os o gánicos como la hoja de Coca
os ada, (en su mayo p opo ción), y hojas secas de Ya umo Neg o con compues os
ino gánicos como la ceniza ( e Figu a 5). El Mambe se p epa a i ualmen e y se compa e
en e los homb es en el espacio cosmogónico del Mambeade o. “Se a a de mezcla el pol o
118 En Colombia exis en 118 pueblos econocidos como indígenas na i os po el Es ado colombiano y que,
según el censo poblacional del 2018 son el 4,31% de la población. Sin emba go, son múl iples sus sen ipensa es
y cosmo isiones y no pa a odos la Coca ep esen a una deidad, o si lo ep esen a, lo hace de o mas di e sas.
Ya amplia emos es os signi icados más adelan e y especialmen e en nues o abajo de campo.
125
de coca –ob enido luego de os a la hoja esca y pila la– con las cenizas de hojas secas de
ya umo; luego se p ocede a ce ni la mezcla en una alega de lino. El esul an e, el mambe,
que en lengua hui o o se denomina jíibie, es consumido po ía o al” (U bina, 2011, p.142).
FIGURA 5
La p epa ación i ual del Mambe
No a: En la imagen se p esen a a un indígena de la e nia Hui o o-Mu ui Muinane agi ando las hojas de Coca
du an e el p oceso de os ado pa a la p epa ación del Mambe. Fuen e de au o ía p opia.
Las Muje es, jó enes y jo enci as, niños y niñas escuchan así la palab a de los
Abuelos Sabedo es: “En las sesiones i uales de mambeade o (coqueade o), cuando el
p ecep o habla, el discípulo, que ha de es a muy a en o, epe i á la úl ima palab a en la
pausa que el sabedo haga en su can inela. Es como su eco” (U bina, 2011, p.142). Apa ece
aquí un segundo simbolismo, es a ez desde la pe spec i a de géne o: la Coca es emenino y
ha de se consumido po el homb e, pe o su compañe o es el Tabaco, con su p epa ado
de i ado que se denomina Ambil y és e lo oma la muje , pe o ambién el homb e en el
mambeade o. De hecho, se oma mambe e inmedia amen e se chupa ambil pa a equilib a la
oma. Uno pa a o a y o o pa a una. Simbolismo que ec ea la p opia complemen a iedad de
la ida y de los géne os.
126
Solo Ellos, los Abuelos deben habla y compa en el Mambe a olun ad con algunos
asis en es. Mambea como e bo signi ica la acción de consumi len amen e el Mambe,
mezcla lo en la boca con la sali a y hace lo pasa sin o za lo, mien as que, en pa alelo, se
impa e la palab a: “Mambea [en lengua hui o o, du e] hace g aba y eco da lo dicho en el
mambeade o [en lengua hui o o, jíibibɨ ɨ]. Allí el «homb e sen ado», o sea el sabedo en su
banco i ual, e eb a la ealidad a a és de su ca e a. De niño oye palab as de pode en la
penumb a ge minal del luga ma e no; de adul o se inse a en el ámbi o iluminado del
coqueade o, en unión con los o os a ones” (U bina, 2011, p.142).
Los hallazgos an opológicos de la Coca pueden comp ende se desde la TAR como
disposi i os de aducción de las cosmo isiones su ame icanas, con enidos en una cápsula del
iempo. Así, los disposi i os más an iguos se si úan en el alle de Nanchoc, en el no e de
Pe ú. Se iden i ica on hojas de Coca en las exca aciones de los pa imen os de una casa que
se da an median e la écnica C14 hacia inales de la ase “Las Pi cas”, en e el 6.000 al 5.800
a.C. En es as exca aciones se han encon ado o maciones es e oidales pequeñas de cal
comp imida, asociables al consumo de las hojas de Coca. Es o la si úa como la segunda
plan a con mani es aciones psicoac i as más an igua después de la denominada “San Ped o”
cuya denominación cien í ica es Echinopsis spp (Dillehay, e al., 2010; Samo ini, 2014).
Theodo o Co êa de Ca alho (2007, p. 1) desen aña es e ela o: “El alcohol y los
opiáceos ue on los p ime os psicoac i os empleados con es a inalidad ya al ededo de año
5.000 a.C. Se es ima que el cáñamo (cannabis sa i a) se cul i a en China desde hace 4.000
años. En Amé ica, el impe io incaico (andino) sacaba es cosechas anuales de hoja de coca
(e y h oxilum coca lam) las cuales se u ilizaban como analgésico y ene gizan e de uso dia io,
especialmen e, en i ud de la a iga p oducida po la al u a. En la sociedad Az eca,
igualmen e se empleaba la inges ión del hongo llamado eonanaca i y el consumo de peyo e
con ines eligiosos”.
Pa a Samo ini (2014) los hallazgos a queológicos que dan cuen a del uso y elación
humano-Coca en Su amé ica son nume osos, de na u aleza a iada y sus en adas desde lo
a queológico a pa i de es ipos de e idencias. (i) E idencia di ec a cons i uida po es os
de d oga en con ex os an ópicos, (po ejemplo, las hojas de Coca p esen es en la boca de los
jó enes sac i icados en el i o Inca de la Capacocha). Se han encon ado, así mismo, las hojas
p esen es en las o endas o i as de las inhumaciones den o de bolsas de ela llamadas
“chuspas” o como bolo pues o en la boca del di un o (Samo ini, 2014).
127
(ii) Una segunda ipología de e idencia es la indi ec a. Es a segunda uen e se acuña
en la pa a e nalia asociada al uso de la plan a de Coca. Es deci , al conjun o de u ensilios y
ecipien es u ilizados en el consumo o a los aspec os ana omo-pa ológicos encon ados en las
momias. En es a ipología se ci an las de o maciones den ales especí icas de la ‘mas icación’
p olongada de hojas de Coca o la p esencia de agmen os de hoja de Coca en e los cálculos
den ales que se o man como consecuencia de la acumulación del agen e básico ―cal o
ceniza ege al― y que se combinan con el bolo de hojas de Coca pa a acili a su abso ción.
O os indicado es ienen que e con la pa a e nalia asociada al uso de la coca ―como los
ecipien es pa a la cal (popo o).
Se incluyen ambién en e los indicado es cie os de alles ep oducidos en el a e
plás ico, ales como la ep esen ación del abul amien o de una mejilla en los os os de
algunas es a uillas y que p esumiblemen e p e endían ec ea es imonialmen e la p esencia
del bolo de Coca en el á ea pala al de la boca. Y inalmen e (iii) en la e ce a ipología se
encuen an las ep esen aciones iconog á icas o li e a ias. Hallazgos de es e ipo apa ecen
en e los u ensilios de la cul u a Valdi ia en Ecuado donde se encon a on azas pa a la cal y
una igu illa con un e iden e abul amien o en el os o debido al bolo de la d oga; odo ello
da ado al ededo del 2000 a.C. (La h ap e al., 1975; Samo ini, 2014).
Teniendo odo es o en cuen a, la aducción de Samo ini de la Coca como “d oga”
susci a una in e esan e e lexión. Cuando el ela o se desc ibe en con ex os ances ales, la
aducción de d oga inco po ada po el homb e blanco e a desconocida y los usos no
implica on los ines explíci os de una “d oga” en el sen ido con encional de p oduc o
medicinal o ec ea i o. En es a a queología del sabe ances al se pa e de la su iciencia
documen al del uso social “legal” y p e é i o de muchas sus ancias aho a aducidas como “de
uso ilíci o” (F igola, e al., 1997). El consumo de sus ancias que al e an el uncionamien o
no mal del sis ema ne ioso cen al, aho a adje i ado como ilíci o, ue una p ác ica u ina ia.
Se á con la llegada de la época de la conquis a cuando se da in a es a p ime a ase.
4.1.2. Segunda Fase: las T es Mu aciones de Sen ido y sus T aducciones (1492-1850).
Es a ase da cuen a de mu aciones espaciales y eensamblajes opológicos adicales en
la p imigenia ed de la Coca. La p ime a mu ación es la na i a, si uada en la i ocenosis y
aducida en las lógicas biológicas y ag oindus iales si uadas en las ciencias y en la
128
i o ecnia. La segunda, implica el paso de la opología on ológica de la p ime a ase, hacia la
opología p opia del espacio capi alis a. Es a ans o mación es p oduc o de la dis upción que
ec ea en el uni e so indígena la llegada masi a del “homb e blanco” eu opeo a la Región
Andina Amazónica de Amé ica del Su . 1492 y los años enide os se con ie en así en el
mecanismo ipo ga illo que dispa a las esigni icaciones espaciales y simbólicas de la Coca.
La p ime a aducción pos colonial ep esen a una mu ación semán ico-biológica. Es a
aducción es de ipo “bau ismal”, po así deci lo. La allende “plan a sag ada”, la Coca de
Huánuco o Coca Boli iana, asume aho a en el nomb e de la ciencia e nobo ánica de Jean-
Bap is e Lama ck en 1786 la nue a denominación de E y h oxylum coca a iedad coca. Así
en palab as de Ruggie o Romano (1982, p.175-176): “El “descub imien o” ue ambién en
g an pa e la obse ación de una lo a y de una auna que se p esen an como di e en es a los
ojos de los “descub ido es”. En e dichas “di e encias”, hay una que les llama enseguida la
a ención: E y h oxylum coca (…) pe o hay que espe a al siglo XVIII pa a que la coca se
uel a ealmen e obje o de in es igación cien í ica, g acias a Joseph de Jussieu, a Jean-
Bap is e Linnée’ y a J. B. Lama ck”.
En 1979, a la Coca Amazónica se le cambia po E y h oxylum coca a iedad ipadu
(Biondich & Joslin, 2016; Plowman, 1984). Asume, así mismo, una nue a genealogía lejana
a las amilias de deidades indígenas. Taxonómicamen e aho a pe enece al Reino Plan ae,
Di isión Magnoliophy a, Clase Magnoliopsida, O den Malpighiales, Familia E y h oxylaceae
y Géne o E y h oxylum. Po lo an o, desde las ciencias biológicas a a és de mediaciones
axonómicas, b oma ológicas, gené icas y de los disposi i os del labo a o io, se endosan a
es a plan a una iden i icación, una composición bioquímica y un á bol ilogené ico. No son
solo cambios semán icos, sino aducciones pe o ma i as po las que se adop a una
ca ac e ización p opia y se al e an los signi icados ances ales a pa i de una sis emá ica
axonómica.
La ca ac e ización del homb e blanco i umpe a asando, iolen ando e incluso
demonizando la adición o al y las his o ias del o ígen de pueblos indígenas comple os como
el Hui o o. Es os cambios ab up os no son asép icos o neu os, sus impac os sub ie en la
es uc u a simbólica del mundo indígena. Los cambios se exp esan en la o ma en que el
homb e blanco asume pos u as y ope a acciones di ec as a pa i de pe cepciones asimé icas
en e el an iguo y “el nue o mundo”. A pa i de 1492 solo es álido desde el conocimien o y
las p ác icas hegemónicas occiden ales. Se asume así en lo que espec a a la Coca una
129
colonización cul u al y una ansg esión a la sobe anía ances al de las comunidades
indígenas.
La Coca en sus cambios de iden idad sopo a un sino simila al i ido po cada
homb e y muje indígena cuando g upos eligiosos, en su es a egia de adoc inación,
cambian sus nomb es na i os a nomb es c is ianos. Y ans o man sus ep esen aciones
ances ales, en e ellas las de la Coca, en can e a de símbolos demoníacos: “Desde el
p incipio las hojas de coca no cons i uyen únicamen e un obje o de desc ipción o de análisis
cien í ico (esencialmen e bo ánico, po el momen o), sino que di iden las opiniones ¿son
noci as o conlle an en ajas a los que las usan? ¡Dos pa idos abie amen e opues os! ¿En
que se ían noci as es as pob es hoji as? El 11 Concilio de Lima de 1567 esponde a es e
in e ogan e: los indios, con el uso de la coca “supe s i ioni e ani a i dese iu , e simul
daemonum sac i iciis ceiebe ima sun ” (Romano, 1982, p.176)
Es e des ino, se gal aniza como disposi i o o zado de mediación en la exis encia de
un sólo dios, solo una ipología de i ual eligiosa y solo una cul u a es “buena”. Todo lo que
se apa e de las imposiciones hegemónicas del colonizado se concibe impu o, blas emo,
pecaminoso. Se p esencia así la í ida ansmu ación de la Coca de diosa a demonio.
Comienza una lucha po el signi icado que se di ime po la ue za a a o de los
colonizado es. Pe o, en las palab as de Romano, se despliega una con o e sia, se
p oblema iza a la Coca y se con o man los p ime os g upos con sus ac o es en olados: el
g upo p o-Coca y el g upo an i-Coca.
Y de la mano de la lucha llega la segunda aducción, la del doble p ohibicionismo, el
p ime o de los españoles y el segundo en la Audiencia de Lima de 1569. El disposi i o
u ilizado pa a log a es a aducción ue la cédula eal expedida po Felipe II. En es a “si bien
la ue za y el igo con e idos po la hoja e an de acue do con los que la han p obado, una
ilusión del demonio (…) no deseamos p i a a los indios de es e ali io en su abajo, incluso
si es á en su imaginación” (Gagliano, 1994, pp. 47-75). Sin emba go, a englón seguido, se
p ohibía y cas igaban es e ipo de p ác icas en Colombia a a és del T ibunal del San o
O icio de Ca agena de Indias: “A lo la go de su exis encia, que anscu ió en e 1610 y
1825, la Inquisición impuso peni encia a 767 eos, de los cuales seis pe ecie on en la
hogue a” (López, 2016, p.43).
130
El p ohibicionismo ep esen a un momen o signi ica i o ya que la Coca se si úa en el
espacio de con on ación de dos cosmo isiones on ogénicas, de dos cosmo isiones
an agónicas en un plano de subo dinación. Cada alcance ue muy ela i o pe o su impo ancia
se coloca en la econs ucción his ó ica y de lucha po el sen ido. En la época pos e io a la
cédula de 1569 no se plan eaba a la Coca un ca ác e explíci o de ilegalidad. Su es a us de
legalidad ela i a p omue e la e ce a aducción, la del espacio capi alis a. Es a mu ación de
sen ido asociada a la Coca pasa po el hecho de que el ueque en especie de los indígenas
pasa a asa se en moneda. Desde aquí el conocimien o y p ác icas ances ales pie den su alo
y son eemplazadas po écnicas y p oduc os asados en moneda.
La e ce a aducción da cuen a de los nue os usos y alo es de la Coca p oducidos
po los colonos y sus esigni icaciones ex endidas a Eu opa. El espacio capi alis a ajo
consigo o os alo es mone a ios, en e es os el del sob e endimien o ho a-homb e, es deci ,
del iempo medido en é minos de la can idad de abajo que una pe sona ealiza ía en una
ho a, y que pues o al se icio de los colonos se ans o maba en un plus alo ab iendo la
cons ucción social de la Coca y de la cocaína como me cancías mundiales pa a la en a. El
e ec o de la Coca como po enciado ue así aluado y sumado a una educción en los cos os
de alimen ación en an o se limi aba la sensación de hamb e en el abajado indígena.
O o alo co esponde a los usos an o médicos como isiológicos y ec ea i os,
cuyos esul ados susci a on especial in e és du an e el siglo XVII en Eu opa y Es ados
Unidos. La mu ación capi alis a de la Coca no impac ó adicalmen e en Colombia,
apa en emen e debido a que la cul u a de mas ica la hoja no caló en los gus os colonos ni en
los me opoli anos eu opeos en e los siglos XVI a XVIII119. Además, po que “la coca no
esis ía bien los la gos iajes asa lán icos, pues las hojas que se humedecen se e men an y
si, po el con a io, es án muy secas, pie den su con enido de cocaína” (López, 2016, p.60). A
pesa de es o “al pa ece , en el caso colombiano los españoles p omo ie on el cul i o de la
plan a en la Sie a Ne ada, el an iguo e i o io muisca y el Al o Magdalena” (Langebaek,
1998, pp. 116).
119 Goo enbe g (2016, p.29) desc ibe dos de las explicaciones his ó icas del echazo emp ano de la hoja de
Coca po pa e de los “colonialis as eu opeos y los homb es de medicina. Una de ellas es cul u al: la mas icación
de la coca e a es é icamen e epulsi a pa a los eu opeos, que no enían ninguna o ma o i ual de inges ión de
d oga compa able, y ue ápidamen e in e p e ado como un icio indígena insal able. O a conje u a es polí ica:
los o iciales coloniales, al igual que los indios encidos, asociaban la coca es echamen e con los dioses, i uales
y espí i us andinos de o ados, y con la esis encia de los incas más comba i os. Pues o que la cul u a y la
polí ica incas seguían siendo una amenaza i a en los Andes, los agen es coloniales enían azones pa a echaza
el supues o pode ene gizan e o sanado de la coca como b uje ía diabólica”.
131
Las aducciones capi alis as encuen an uno de sus acé imos ac an es en el sace do e
jesui a An onio Julián quien, en 1749, se exp esa en es os é minos: “una ye ba que pudie a
se un amo de come cio en ajosísimo pa a la España, salud de la Eu opa, emedio
p ese a i o de muchos males, epa a i o de las ue zas pe didas, y p olonga i o de la ida
humana… Todo es á en que la Co e p uebe y ap uebe las i udes y buenos e ec os del hayo.
En onces end án na íos del Callao y San a Ma a, pue o más ecino, ca gados de sacos, o
zu ones de hayo, y end á el come cio de España o o amo con que aumen a caudales, y
queda á en la Mona quía con el uso del hayo el dine o que con la in oducción y moda del é
y ca é se lle an los ex anje os” (Julián, S.J., 1980, pp. 24-41, ci ado po López, 2016). Es a
opología de la ed de la Coca cambia po comple o, especialmen e a pa i de 1860.
4.1.3. Te ce a Fase la De i a de los Signi icados: o el Ascenso de la Cocaína en
Goo enbe g (1850-1910).
El in es igado Paul Goo enbe g, de la Uni e sidad de Chicago, p opone en adelan e
3 ases c onológicas o p ocesos globales. La p ime a ase, denominada “el imagina la Coca y
el descub i la cocaína, comienza jus o con su nacimien o como un p oduc o médico he oico
y exi oso, el hi o his ó ico del aislamien o de la cocaína y su pos e io a amien o como
alcaloide. A la segunda ase se e ie e como la caída de la cocaína, que aba ca la p ime a
mi ad del siglo XX (1910-1945) y se ca ac e iza po la dep esión de la d oga y el epliegue.
Finalmen e, la e ce a, que e leja su eapa ición como un énix, en an o bien ilíci o dinámico
y ansnacional as la Segunda Gue a Mundial, el nacimien o de los na cos y el Boom de las
d ogas has a nues os iempos” (Goo enbe g, 2016).
Comienzan así cambios opológicos en la ed de la Coca en pa alelo al dinamismo
ené ico de siemb a in ensi a y ecnocien i izada, de p ocesamien o y p oducción de
cocaína, de su ab/uso, p ohibición y á ico de la aho a conside ada d oga de uso ilegal. Es as
cues iones de inen el pun o de quieb e y i aje adical en las aducciones de la Coca.
T aducciones que, aunque son p oducidas po ac o es de países ex e nos al Á ea Andina,
eg esan a es a en o ma de modulaciones geopolí icas áci as y gue as hemis é icas
explíci as con a la d oga. Aunque en la na a i a de Goo enbe g la p ime a ase se si úa en e
1850 y 1910, en lo que espec a a nues a in es igación se an icipan las dos ases que
signa on signi icados p ecoloniales y coloniales emp anos p e ios a la cocaína.
132
Pa a Goo enbe g (2016), el pe íodo inicial se ca ac e iza po la ex ensión
in e nacional de las edes de la Coca. En e sus ac an es se cuen an las amilias indígenas
campesinas y la zona Andina y T opical en sus p ime as in e acciones, especialmen e de
Pe ú120 a a és de su p og ama de colonización y campesinización de mig an es, de Es ados
Unidos, con sus ag egados come ciales, y Eu opa, quienes en an en compe encia po el
dominio de la ciencia y la medicina de la coca y la cocaína. De es a o ma, de la p ime a ase
se ex aen 4 g andes aducciones y una se ie de mediaciones a mane a de líneas que
conec an con los nodos-colec i os y los ac an es, así como una se ie de disposi i os conexos,
odos mapeados en la opología de la ¡E o ! No se encuen a el o igen de la
e e encia.Figu a 6.
La p ime a aducción apa ece cuando, en 1860, de la hoja de E y h oxylon Coca se
aisla la cocaína c uda, luego ans o mada en Sul a o de cocaína y pu i icada en Clo hid a o
de cocaína. La Cocaína, como componen e na u al de la hoja de Coca, ue aislada po p ime a
ez en 1860 po Albe Nieman121 y es sólo uno de los 18 ipos de alcaloides pe enecien es a
los opanos, pi olidinas y pi idinas que o man pa e ma ginal de la composición. La
E i oxilum Coca a . Coca na u al, no some ida a selección a i icial o gené ica, con iene el
alcaloide Cocaína en sólo un 0,6% ap oximadamen e; es e alcaloide coexis e en e más de 30
componen es, en e es os un al o po cen aje de ni ógeno p o eico (20,6%), de g asas,
ca bohid a os y una ex ensa a iedad de i aminas (Plowman, 1984).
Aho a bien, a pa i de ese po cen aje ma ginal se o mulan una se ie de p o ocolos de
labo a o io que, con el iempo, se ans o man en p ác icas cada ez más es anda izadas y
a inadas. Es os p o ocolos que del espacio del labo a o io mig an y son adap ados a los
espacios u ales, ienen como p opósi o la ex acción y concen ación del alcaloide, así como
120 En Pe ú, especialmen e en e los años 1885 y 1910 se i ió un p oceso de colonización a pa i de mig an es
eu opeos con el p opósi o de ans o ma los en campesinos y apa ce os ubicados especialmen e en las ie as
cocale as de mon aña. En e los mig an es se iden i ican p incipalmen e c oa as, aus íacos en iados a Pozuzo,
una aldea que se ol e ía un si io c ucial en el pos e io desa ollo ge mano-pe uano de la cocaína. Es a
colonización desde la mig ación ue conside ada un acaso. Pa a 1885, se ci aban en e o as causas del acaso
la p ole a ización y el p og esismo, así como los p ocesos asocia i os cuyo mejo ejemplo pa a es a época es la
Sociedad Ob e os del Po eni de la Amazonia con Ma iano Ma ín Albo noz como su p esiden e. Pa a el Pe ú
del XIX an o la coca como la cocaína se ían concep ualizadas en é minos de nacionalismo, especialmen e un
nacionalismo cien í ico en aquel en onces de la mano del bo ica io Al edo Bignon y como po enciales
me cancías nacionales (Goo enbe g, 2016).
121 Aunque inalmen e Nieman, un es udian e doc o al de Química en la Uni e sidad de Gö ingen, lle a el
c édi o del aislamien o de la cocaína alcaloidea, la no able ed de conexiones exis en es explica po qué la
cocaína ue un descub imien o simul áneo en e 1855 y 1860 en Eu opa, p incipalmen e en Alemania. La
cocaína ue el esul ado de un es ue zo delibe ado e his ó icamen e conducido po encon a el “p incipio
ac i o” de la coca, con múl iples aíces desde 1800 en las p óspe as ciencias eu opeas (Goo enbe g, 2016).
133
su ans o mación, especialmen e, en c is al de Coca. El c is al es p ocesado po el mismo
p o eedo campesino en sus casas o udimen a ios ecin os median e p o ocolos e insumos
ales como cal, gasolina, ácido sul ú ico o soda cáus ica. El c is al es el insumo ansaccional
más ex endido pa a la come cialización en los espacios u ales en la Colombia ac ual, has a
al g ado que se ans o ma en “moneda” especialmen e en e i o ios donde la banca ización
no es una ac i idad ex endida. El c is al o la pas a base de coca es la p ime a e apa po la
simplicidad en su p oducción. En es a, la hoja de Coca se pul e iza, ex ae y il a u ilizando
algún ipo de sol en e. De allí es comp ada y anspo ada a labo a o ios o “cocinas122” pa a
su e inamien o en HCl y pos e io come cialización.
Di e sas mediaciones econ igu an es a p ime a aducción, en la que se en
implicadas las o mas de cul i o y los espacios del mundo indígena y campesino. De o a
pa e, ing esan mediaciones médicas a a és de explo aciones en los usos y bioquímicas en
el mejo amien o de écnicas y p ác icas de ex acción, incluyendo en e ellas, el su ame icano
Mé odo Bignon123, del bo ica io anco-pe uano Al edo Bignon, quien además de da le su
nomb e, en e 1884 y 1887 se enca gó desde sus 10 publicaciones de con ibui al espí i u de
la “ciencia nacionalis a de la Coca” en la explo ación de aplicaciones médicas de la Coca.
La segunda aducción apa ece en sep iemb e de 1884 de la mano del o almólogo
ienés Ka l Kölle quien demos ó desde la ciencia del nue o mundo, el p ime g an alo
médico de la Coca pa a occiden e como anes ésico local (Mo ime , 1901). Es a aducción
de la cocaína e olucionó la p ác ica qui ú gica haciendo posibles ci ugías en á eas an
sensibles como los ojos, la ga gan a o los geni ales. La cocaína ue el p ime analgésico
e dade amen e local del mundo en el siglo XIX124 y ue incluido en di e sas ó mulas
come ciales (Mo ime , 1901).
122 La acepción de “cocinas” hace pa e de la je igonza de las edes u ales de la Coca y hace alusión a
labo a o ios imp o isados, muchas eces mó iles y desmon ables, donde se pu i ica el c is al o la pas a base de
Coca en su ans o mación a Clo hid a o de cocaína.
123 Al edo Bignon con ibuyó a la aducción de la hoja de Coca en Cocaína median e el disposi i o
denominado “Mé odo Bignon” es e ue su más p eciado log o. El no edoso y económico mé odo consis ía en un
p o ocolo “de p ecipi ación a que osene que pe mi ía ob ene el milag oso alcaloide a pa i de las hojas escas,
a di e encia del p ocedimien o o iginal de Niemann de 1860, que eque ía de hojas secas. Una comisión
nomb ada pa a es udia el mé odo de Bignon en 1885, elici ó a aquél po su in en o, concluyendo que con el
mismo “se pod ía es ablece una indus ia nacional en g ande escala, que p oduje a un alioso a ículo de
expo ación” (S ucchi, 2010, p. 72).
124 Las dos décadas siguien es al aislamien o de la cocaína desencadena on un o bellino de expe imen os, “una
d oga a a y ca a que oda ía ca ecía de aplicaciones p ác icas, algo que solo encon a ía como anes ésico local
luego de 1884. Du an e es e in e egno de 1860-1884, el químico pione o Emmanuel Me ck de Da ms ad (que
140
FIGURA 7
Cua a ase de la opología espacio empo al de la Coca (1910-1945)
No a: La opología aquí p esen ada es una cons ucción p opia ealizada a pa i de Goo enbe g (2016); Pende g as (2013); Cou w igh (2009); Escoho ado (2007) &
Escoho ado (1986).
141
, con es as aducciones eme gen nue os ac an es y nodos que ampli ican la ed, en
an o o os p eexis en es son esigni icados socialmen e. La p ime a aducción implica una
segunda ansmu ación de la Coca. Ya en la segunda ase se desc ibía la p ime a
asmu ación, llamémosla de ipo cosmo isional, la de la Coca de diosa a demonio. Pe o
aho a la Coca y la cocaína son esigni icadas conjun amen e como me cancías. Es po lo que
es a segunda ansmu ación es de ipo capi alis a y do a de alo económico y plus alía a la
Cocaína como su de i ado come cialmen e más exi oso.
Pa a alcanza sus e ec os, en es a p ime a aducción media on el c ecien e p es igio
cien í ico, médico y é nico de la Coca, especialmen e en Eu opa, así como disposi i os de
salida y expo ación y ac an es ep esen an es de la mode nidad que die an cuen a de los
a iados usos y esul ados. La aducción capi alis a ma ca un iple hi o en las complejas
mediaciones en la ed de la Coca, cuyas epe cusiones esuenan has a los días p esen es
impac ando en el P oceso de Paz colombiano. El p ime hi o de ine un an es y un después a
pa i de la esigni icación de la plan a Coca como insumo-me cancía ya que en su alo
mone a io adica su in e és come cial líci o y pos e io a la II gue a mundial, ambién ilíci o.
El segundo hi o es el que co esponde a la es uc u ación de las p ime as cadenas
p oduc i as, dando o igen a lo que el mismo Goo enbe g ci a como “la ida social de las
cosas”, que pa a nues o caso se ía la ida social de la Coca. Es a signi icación es el co ela o
del “pa lamen o de las cosas” en La ou , en an o o mas de ep esen ación, his o ias,
espacios elacionales y signi icados de la Coca en su iden idad y mo ilidad globalizada.
A iculadas a las cadenas p oduc i as se si úan los g upos sociales de come cian es,
cul i ado es, mano de ob a colonizada, capi alis as, anspo is as, consumido es y gobie nos
(Goo enbe g, 2016). Desde es a aducción se emi en mensajes áci os y o os explíci os a
pa i de la di e sidad y subje i idad de las pe cepciones, ex endidas aho a a escala global.
Se asis e, en consecuencia, a una sue e de “ ei icación ex endida”, que, siguiendo la
noción de La ou de lo no humano, impac a a la Coca-plan a-se i ien e en el espacio na u al
y a la Coca-diosa-en idad i ien e en el espacio cosmo isional. La ei icación se ía así el
disposi i o genealógico que incula a la Coca con el Acue do de Paz, en an o que me cancía
de come cio ilegal al amen e en able. El segundo hi o si úa las a ian es opológicas en la
ed p imigenia de la Coca como esul ado de la es uc u ación de edes me can iles
142
ansnacionales y egionales de cadenas p oduc i as. Es as modi ican cuan i a i a y
cuali a i amen e los ac an es y colec i os a iculados de la ed global ac ual.
Y, inalmen e, el hi o de la consolidación de an iguas y de la p oducción de nue as
es uc u as y elaciones de pode con ac o es del cen o (an iguo mundo) y de la pe i e ia
(nue o mundo). Aho a bien, la segunda aducción es la de las signi icaciones si uadas
anudadas espacialmen e, es deci , la que iene que e con las o mas en las que se a icula un
espacio geog á ico a unos signi icados simbólicos di e enciados. Se asignan así “gen ilicios”
a la Coca. A la Coca pe uana se ligan signi icados capi alis as, indus iales, de me cancía de
in e és in e nacional, de símbolo ag ícola nacional, de capacidades cien í icas ins aladas y
“o gullo nacional”.
A iculados a la Coca pe uana apa ecen 3 nodos que ampli ican la ed. Si bien
Goo enbe g los denomina “ci cui os”, La ou no los conside a eco idos ce ados, ni
usualmen e ijados o an p emedi ados y con olados con an e io idad. De una pa e, la ed
alemana-eu opea-andina conside ada como la p ime a en es uc u a se y, hacia 1900, el más
po en e impulso hacia la me can ilización media izada po disposi i os de ipo cien í ico,
ales como los in o mes de an opólogos y e nobo ánicos, en e ellos, Von Humbold (1801-
3) Poeppig (1827-32) y Von Tschudi (1838-40) y los a ances en las no edosas ciencias
bioquímicas y a macológicas.
De o a pa e, ope an disposi i os de ipo con o e sias que despliegan polémicas
desde ac o es in luenciado es de opinión y, inalmen e, las ges iones indus iales, come ciales
y emp esa iales donde, si bien, la compañía Me k es la más po en e y ag esi a, son al menos
12 compañías las que se suman en aquel en onces. Pe o, asimismo, ope a la ed
no eame icana-andina. Es a ed p oduce una pa icula ayec o ia. Inicialmen e sus ac o es
eje cen oles de ipo médico, cul u al o incluso, polí ico-económicos. Luego como e ec o de
las con o e sias espec o a los e ec os na co izan es y adic i os de la cocaína, sus ac o es
aicionan los pos ulados iniciales y pa a 1910 se ans o man asumiendo un ol con a io que
busca, incluso, la p osc ipción de la cocaína. “La in luencia es adounidense ue la más
decisi a en la la ga his o ia de es a d oga (…) pa a 1915, Es ados Unidos se había con e ido
en un soli a io c uzado del an i-cocainismo mundial” (Goo enbe g, 2016, pp. 118-120).
La endencia no eame icana a in luencia las ayec o ias de la Coca a a és de
elaciones de pode se eje ce en dos sen idos, los que asume con países eu opeos que as la
143
P ime a Con ención An ina có icos en La Haya en 1911 quedan in eg ados como aliados en
la gue a con a las d ogas y los que es ablecen elaciones de dominio sob e los países
andinos. La imposición de su a gumen o a a és del pode asciende el iempo y es
especialmen e e iden e en las na co izadas elaciones de la polí ica in e nacional ac ual con el
Es ado colombiano. Aunque es a ed y la ge mánica son las más po en es en é minos
cuan i a i os, exis e un nodo más modes o cuyos ac o es asumen oles cien í icos y cul u ales
si uado en F ancia y G an B e aña. En es e nodo bo anis as, médicos y a maceu as ales
como Sp uce, Ma indale, Ch is inson, William Hooke , Angelo Ma iani ue on ac o es
ele an es (Escoho ado, 2007).
144
FIGURA 7
Cua a ase de la opología espacio empo al de la Coca (1910-1945)
No a: La opología aquí p esen ada es una cons ucción p opia ealizada a pa i de Goo enbe g (2016); Pende g as (2013); Cou w igh (2009); Escoho ado (2007) &
Escoho ado (1986).
145
Si las edes ancesas o b i ánicas hubiesen eje cido un ol más p o agónico en aquel
en onces, es posible que las elaciones de dominio, casi de hegemonía sob e el ol ac ual de la
Coca po pa e de Es ados Unidos hubie an asumido o o umbo. Aho a bien, desde el caso
de la de la Coca boli iana, sus signi icados se anudan a usos adicionales indígenas o
mode nos en abajado es y mig an es campesinos y a edes egionales, o a lo sumo,
sup a egionales ex endidas a países como Chile. Pa a Goo enbe g (2016), a di e encia de la
Coca pe uana, la boli iana no ue signi ica i amen e ni inse ada en edes me can iles
globales ni indus ializada en cocaína.
La Coca boli iana asume así un pe il más p i ado en su “ ida social”; es e hecho le
supone pasa bajo el ada de las edes an i-cocaína y egulaciones, polí icas, p ohibiciones y
cace ías exógenas a escala global. Al no a icula se no es posible desa icula se. Se gene a
en onces un é ice di e gen e en la ed de la Coca, uno que asume la ayec o ia de la
legalidad, incluso has a días p esen es con la Coca boli iana (Escoho ado, 2007). El o o
é ice asume ayec o ias conside adas ilegales desde dos e ien es, una de la Coca
boli iana que, a pa i de la Re olución de 1952, se pliega hacia el come cio ilegal,
in eg ándose en una segunda e ien e con las edes globales esigni icadas en los años
se en a como edes pan andinas de na co á ico.
Lo más in e esan e de la Coca boli iana es cómo la decisión de pasa bajo el ada
in e nacional le ha pe mi ido pe du a en el iempo, sin e oluciones mayo men e es uc u ales
y en la ac ualidad se auspiciada po biopolí icas p opias de la plu i e sa República boli iana.
A es e hecho se suma su población mayo i a iamen e indígena Ayma a. Es a idea de
“gen iliza ” y signi ica espacialmen e a la Coca se eplica has a iempos p esen es. Ing esan
así los sen idos de la Coca colombiana como ac an e hemis é ica eme gen e en los años
se en a y p ác icamen e hegemónica en el come cio ilegal de la d oga en los años no en a,
pe o ambién se isibilizan la Coca mexicana o ecua o iana con sen idos cla amen e
di e enciales de la Coca dependiendo de su locación.
Finalmen e, la e ce a aducción es la pe e sión del sen ido de la o igina ia plan a de
Coca a sus ancia na có ica y con olada a escala in e nacional. Es a aducción se ale de
disposi i os de ipo p o ocola , equipos de labo a o io, cien í icos y jou nals de una pa e y
de es icciones polí icas y come ciales de o a. Siguiendo el conjun o genealógico de
Foucaul , la cla e en es e pun o eside en las lógicas de la p oducción de d ogas den o de las
146
dinámicas p opias del capi alismo mode no. En la na a i a de Cou w igh (2009) apa ecen
algunos hechos his ó icos aducidos en coacciones que co-e oluciona ían al i mo de
di e sas p ohibiciones, has a llega a consolida se como polí icas an id ogas.
Du an e los años siguien es al aislamien o de la cocaína en 1859, el consumo no e a
no able ue a de Amé ica. Es e hecho se elaciona con las complicaciones de i adas del
anspo e de las hojas y con la pé dida de los p incipios ac i os po los iempos que es e
anspo e demandaba. Con el anscu so del iempo y el a inamien o del embalaje, la cocaína
gana espacio en e los consumido es eu opeos. Es e hi o his ó ico lle a, en e o os aspec os,
al hecho de que, en palab as de Escoho ado el “ilegaliza las d ogas isiona ias eque ía un
nue o ins umen o in e nacional, y el abuso obse ado en la p esc ipción y consumo de las
d ogas legales suge ía oma alguna medida de con ol al espec o, aunque uese casi
simbólica” (Escoho ado, 2007, p.25).
Co êa de Ca alho (2007, p.1) ubica empo almen e es e pun o de quieb e: “Con el
abuso indisc iminado de las d ogas pa a ines hedonis as a ines del siglo XIX, y debido a sus
nega i as consecuencias, se inició a ni el mundial una pe secución más in ensa al nue o
enómeno”. P ecisamen e, es a mo ilización in e nacional p ohibicionis a su ge a p incipios
del siglo XX en Es ados Unidos: “P eocupado po el g an núme o de adic os a las
p epa aciones opiáceas y a la mo ina, el Cong eso ame icano c eó un Comi é pa a es udia el
p oblema. Sus conclusiones lle a an a los sec o es conse ado es y mo alis as a encabeza
una legislación ep esi a espec o al ema” (Escoho ado, 1986, p.26).
A las edes p e o madas ya desc i as, se suman nue as edes que, es a ez
ca elizadas, buscan a a és de elaciones de pode debili a las an iguas edes pan andinas y
asumi el con ol, lo más hegemónicamen e posible, del me cado de la Coca. Es as edes las
nomina Goo enbe g como edes an i-cocaína andina y son 3, la colonial holandesa-eu opea,
la japonesa-panasiá ica y la hemis é ica no eame icana. La lucha po la dominación del
me cado gene a así la mo ilización de nue os aliados y po a oces en la ed. Su gen nue os
ac an es y se esigni ican o os ac an es an iguos y en olamien os. Se con on an igualmen e
unos nodos con a o os en anca lid, a a és del uso de es a egias de me cado y
disposi i os de mediación no an o odoxos, que compi en po las aho a me cancías
codiciadas de la Coca y la cocaína.
147
La ed holandesa, po ejemplo, log a ompe inespe adamen e, pa a 1915, conexiones
in e nacionales es a égicas de la ed pe uana median e disposi i os de compe encia po
p ecios y calidad y la deslocaliza opológicamen e de muchos de sus me cados
in e nacionales (Goo enbe g, 2016). Po su pa e, las mediaciones es a égicas de la ed
panasiá ica japonesa u ilizan campañas p omocionales es a ales de come cio, especialmen e
en 1920, en espues a a la c ecien e exigencia del insumo po pa e de edes de
indus ializado es. Finalmen e, y con a odo p onós ico posible desde las signi icaciones
coe áneas de la Coca y la cocaína pa a el gobie no no eame icano, su ge la ed
no eame icana. Es a ed se a icula al menos a 10 países y gene a así mismo un nodo in e no,
más pa a consumo de indus iales y come cian es locales.
Es a p ime a acción global no eame icana se á la p ime a de una in ensa,
geoes a égica, in e esada, ague ida y especialmen e, dico ómica y con adic o ia elación
con la Coca. Los p ime os signi icados con adic o ios gi an al ededo de una nue a ac an e
que he eda, incluso has a hoy, un ínculo semán ico con nues a ac an e muy po en e. Su ge
así en 1896, como se a gumen aba en la ase 3, la Coca-Cola como éplica desalcoholizada
no eame icana al eu opeo ino de Ma iani. La aducción capi alis a no eame icana de la
Coca ha imb icado his ó icamen e las dimensiones co po a i as, me can ilís icas y polí icas
de la ed y ha sido la mo i ación undan e de muchas de sus con adicciones y dobles mo ales
en e sus pe cepciones gube namen ales y las mediaciones in e nacionales que asumen. La
Coca-Cola es la ac an e cla e en el pun o de quieb e de la Coca como me cancía ilíci a, po
eso cie a es a ase y ab e la siguien e.
4.1.5. Quin a Fase la Cocaína Ilíci a: el Nacimien o de los Na cos y el Boom de las
D ogas (1945-2000 y Más).
Las dualidades en la elación de la Coca con la Coca-Cola y en ex ensión con el
Es ado No eame icano, gene an el in e ludio analí ico en e la dominación come cial de la
Coca de la ase 4 y la Coca como e iche, p ime o, del con ol del me cado y luego del
p ohibicionismo en la ase 5. Así es a úl ima ase se compone de 4 aducciones y
p opicia/consolida las con o e sias en 3 p oblemas aizales, al y como se ejempli ican en la
Figu a 8. La p ime a aducción se nuclea desde lo que la ac an e-nodo Coca-Cola ep esen a
en é minos de cons ucción de signi icados sociocul u ales no eame icanos de la Coca
du an e el siglo XIX, y que son con apues os a los signi icados en la pos p ohibición.
148
La cla e de las imb icadas elaciones de p i ilegios e in luencia en e The Coca-Cola
Company y Es ados Unidos se si úa en dos disposi i os de mediación, Maywood Chemical
Company, a quien subcon a ó disc e amen e como p o eedo de Coca y la O icina Fede al
de Na có icos, p edeceso a de la DEA (Pende g as , 2013). Las con o e sias sob e el uso del
ex ac o de Coca y las eme gen es biopolí icas p ohibicionis as e an allí esuel as an o
iempo como les ue posible sopo a . La cla e del éxi o de Coca-Cola ue la publicidad
omnip esen e, ya que p ime o los maes os c eado es de mi os de la compañía Robe
Wood u , Robe o Goizue a y Doug I es e , c ea on publici a iamen e la sed y luego la
apaga on con Coca-Cola (Pende g as , 2013).
Finalmen e, la ece a o iginal de 1886 de John Pembe on, aunque es a con enía
menos de un cua o de la Coca p esen e en el ino de Ma iani y no con enía alcohol, ue
es uc u almen e modi icada (Goo enbe g, 2016). La Coca se sup imió de la Coca-Cola en
1909 as la incon enible p esión de ac o es como Ha ey W. Wiley, el químico je e de la
FDA, sus i uyéndose po ca eína (González e al., 2015). A pa i de ahí, The Coca-Cola
Company aiciona su o o a pos u a con a la p ohibición, pa a asumi aho a el ol de aliada
del gobie no no eame icano en la gue a con a la Coca, c uzada que asume con especial
de oción en e 1920 y 1960 (Goo enbe g, 2016).
Viene aquí la segunda aducción, la de la Coca como me cancía p og esi a y
globalmen e p ohibida. A la cascada de e en os asociados al enómeno de la Coca, o
pa a aseando a La ou , al p og ama de acción come cial de la cocaína, le sigue la eacción
más educcionis a e imp o isada y que p e ende con ola de ac o el consumo de Cocaína, el
an i-p og ama de la p ohibición. Pa a Goo enbe g (2016, p.122), ue on es los ac o es que
“de e mina on es a i me caída: un eco e del uso médico debido a anes ésicos al e na i os
(…) al cambio de la opinión médica, las leyes y campañas an i-cocaína po pa e de Es ados y
o ganismos in e nacionales (…) y un epliegue y una di e si icación en el me cado po pa e
de los ab ican es de cocaína y cul i ado es de coca más ulne ables”.
149
FIGURA 8
Quin a ase de la opología espacio empo al de la Coca (1945-2016)
No a: La opología aquí p esen ada es una cons ucción p opia ealizada a pa i de Goo enbe g (2016); Pende g as (2013). Thoumi (2009); Roldan (1999); Amo ós (2000);
Nie o (1995).
252
e ce p oblema cla e (PC3) el de “la en ación del cambio de oles: de gue ille o a
ma ioso” y con inúa:
“E a más ácil que un gue ille o se ol ie a ma ioso que un ma ioso se
ol ie a gue ille o. Muchos salían de inancie os pa a con e i se en aque os.
G annobles y el Mono Jojoy dije on que debían cuida eso de los gue ille os y que se
ue an como Jhon 40 y se pe die an en el mundo de la ma ia y se ol ie an aque os y
ese no es el mundo del gue ille o. El Tue o Camilo e a el inancie o del en e y po
su indisciplina le qui an el mando inancie o y lo bajan a gue ille o de base. Pe o
du a 6 meses y dese a y se uel e aque o. Luego lo en ega un amilia y hoy es á
p eso en Es ados Unidos. Pasa lo mismo con el lico , las pe sonas a madas y
bo achas en an en inconsciencia y pie den los es ibos, como se dice aquí en los
llanos. El mundo de la coca desdibujó el cuad o de muchos comandos de la gue illa”
—dice A lin on.
“¿Eso signi ica que no e cie as a la exis encia de elaciones en e las FARC-
EP y la Coca que son más del ol na co a ican e que de cob ado de impues os ipo
acuna?”—le p egun é.
“Se sospecha, no de los mandos del sec e a iado ni de los mandos de en es o
de columna, pe o sí pudo sucede que se ans o ma an (algunos) en na co a ican es.
Eso se e como un p oceso pe sonal y no como un ac ua de odo el en e. Es e es el
ejemplo de Camilo, quien ue a el mejo inancie o, pe o se ue más allá de las
no mas. Él lo econoció y se as o mó en na co. Pe o no es un asun o de odo el
en e. Hacían euniones de pa ido cada ocho días y eso se podía sabe muy ácil si
alguien se salía de la no ma. Los inancie os aían pla a e incluso a eces debían
ellos pedi p es ado dine o a los ma iosos. Es á muy lejos es o de que las FARC sean
ma iosos, ealmen e ue on indi iduos. La coca desdibuja los dogmas de la gue illa”
—me con es ó.
Y inalmen e, el cua o p oblema cla e (PC4) es de inido po A lin on como “los
incumplimien os del Es ado al campesinado en la sus i ución de cul i os”. Es e p oblema
asocia di ec amen e al colec i o campesino a la ed. Un colec i o que no pa icipó
di ec amen e con sus po a oces en la discusión del Pun o 4 lo hizo en el Pun o 1 de la
Re o ma Ru al In eg al, pe o sin una in e conexión p axeológica. Es como si ambos pun os
ep esen a an islo es independien es en el g an a chipiélago del Acue do de Paz. Es e
p oblema, asocia en onces a los ac o es de nues o p óximo uni e so, el campesino.
253
9.1.3. El Nudo Go diano del Uni e so Campesino, o el Eslabón Pe dido del
Fenómeno Subsidia io del Na co á ico.
A lin on me acili a el con ac o con la Jun a de Acción Comunal -JAC- de la e eda
Filipinas. Las JAC183 son, en Colombia, una de las o mas asocia i as a las que cualquie
colec i idad que se au o econozca como al iene de echo y que, po decisión p opia,
p e enda incidi median e mecanismos Es a ales en la ges ión de biopolí icas públicas que
impliquen la pa icipación ep esen a i a. Las JAC deben se insc i as en el Minis e io del
In e io pa a se econocidas ins i ucionalmen e. El po a oz de la JAC Filipinas, al que
llama emos Juan184, acude en menos de 30 minu os al llamado de A lin on y llega a la
ETCR pa a euni se con noso os. La JAC e edal es á in eg ado en su o alidad po
campesinos y campesinas del e i o io a quienes ep esen a legí imamen e.
Juan se saluda con A lin on, ep esen ando en su lenguaje e bal y no e bal los
ges os de la a e nidad de un “ iejo amigo”. Es echan sus manos y se dan un ab azo,
luego se sien a a su lado. Desde los ojos de es a obse ado a, al e los sen ados uno al lado
del o o, A lin on y Juan, en sus eno ipos, p oduc o de la he encia gené ica modulada po
las inclemencias del ambien e opical y de las udezas del abajo en los espacios u ales,
pa ecen se ísicamen e ac o es indis inguibles, aunque pe enezcan a “colec i os
di e enciados”. Uno campesino, el o o excomba ien e de las FARC-EP. Su es imen a, con
pan alones aque os, camisa co a y bo as de caucho o “bo as pan ane as” al como son
denominadas con encionalmen e y sus o mas cul u ales, compo amien os y, en la g an
183 Las Jun as de Acción Comunal se igen en Colombia median e la ley 2166 de 2021 i mada po el
Cong eso de la República, el cual se in eg a po la Cáma a de Rep esen an es y el Senado. En el A ículo 1 de
la ley se de ine como obje o “(…) p omo e , acili a , es uc u a y o alece la o ganización democ á ica,
mode na, pa icipa i a y ep esen a i a de la acción comunal en sus espec i os g ados asocia i os y, a la ez,
p e ende es ablece un ma co ju ídico pa a sus elaciones con el Es ado y con los pa icula es, así como pa a
el cabal eje cicio de de echos y debe es. Así mismo, busca p e e lineamien os gene ales pa a la o mulación,
implemen ación, e aluación y seguimien o de la polí ica pública de acción comunal, sus o ganismos y
a iliados, en el e i o io nacional, desde los obje i os del desa ollo humano, sos enible y sus en able. Lo
an e io , con la inalidad de p o ege y ga an iza los de echos y es ablece los debe es de los a iliados a los
o ganismos de acción comunal que gozan de au onomía e independencia suje a a la Cons i ución Polí ica de
Colombia, leyes, dec e os y demás p ecep os del o denamien o ju ídico y el in e és gene al de la comunidad”.
(Ley 2166 de 2021. A . 1. 18 de diciemb e de 2021, Colombia).
184 El ac o , pa a su pa icipación en nues a in es igación, solici a que su nomb e y apellido no sean
e elados po mo i os de segu idad y de la p o ección de su in eg idad. El ema es de sensible manejo en e a
la p esencia en la zona de A auqui a de ac o es en pugna ac i a: gue illa del Ejé ci o de Libe ación Nacional
-ELN-, G upos A mados O ganizados al Ma gen de la Ley -GAO-ML, delincuencia común asnacional
colombo- enezolana, disidencias de las FARC-EP, g upos pa amili a es y na co a ican es, p incipalmen e.
254
pa e de sus ep esen aciones simbólicas obse ables, pasan a se indis inguibles a simple
is a.
A lin on me p esen a an e Juan y luego le explica de alladamen e el mo i o de
nues o diálogo, el ema que es amos a ando y cómo, a pesa “de se un ema complicado
de habla ”, es a in es igado a es una “pe sona de con ianza”. Pasado odo es o, lo in i a a
inco po a se a la con e sación.
“Hay algo que no se en iende en la ciudad, que no se en iende po el
gobie no y es que los campesinos no semb amos la Coca, ni la ans o mamos en
c is al o base po que nos gus e hace lo, sino po que es la única o ma; po que si no
hay pan no enemos siquie a qué come . ¿Dígame us ed qué les damos de come a
los niños pequeños? Además, o mado el c is al puede du a mucho y no es como los
o os cul i os que se dañan con el iempo, pe o aquí se saca sob e odo base y pe ico
con cinco o seis cocinas. Aquí el Loco Ba e a u o un labo a o io. Tan o que el
gobie no le aga a una cocina con doce ipos y al o o día ya es aban po ue a en la
sabana del Rondón. Pagaban incluso po adelan ado y ue on semb ando una
cul u a, no e an ma iosos ni insu gen es, e an campesinos y cualquie a a endaba
10 hec á eas y semb aba, aunque no ue an p opie a ios. Si es á pasando que los
jó enes es aban consumiendo en 2020 en A auqui a pasaba ma iguana y la
aían.”—comienza con su ela o Juan.
El p ime p oblema cla e en el que coinciden an o A lin on, empo almen e
e/en olado como campesino, y Juan, puede se sin e izado en el hecho de que la siemb a
de Coca y su ans o mación en c is al o base de coca, cons i uye la única posibilidad pa a
la gene ación de ing esos su icien es que ga an icen la subsis encia de la amilia campesina.
Tan o en su o alidad como en su lenguaje no e bal, Juan in en a po odos los medios
hace me comp ende del callejón sin salida que se con igu a en los e i o ios, donde es o
ende c is al o base de coca o, po el con a io, es ene que sopo a la si uación de i i
con necesidades básicas no cubie as y condiciones de c ecien e p eca ización de la
exis encia. En ese sen ido, quizá su dolo más p o undo se pone de mani ies o cuando es as
condiciones golpean a los niños y las niñas campesinas.
255
Y es que, según el Depa amen o Adminis a i o Nacional de Es adís icas (DANE,
2021), pa a el 2020, el po cen aje de pe sonas en si uación de pob eza mul idimensional en
los cen os poblados ue del 12,5%, mien as que en la es e a u al ue es eces supe io ,
llegando al 37,1%. Desde la pe spec i a educa i a, y pa icula men e de la educación
supe io u al, el 16,8% de los p oduc o es esiden es en la Colombia u al con empo ánea
no sabe lee ni esc ibi , el 18,7% no cuen a algún ni el educa i o y solo el 9,9% cuen a con
educación básica secunda ia, el eal insumo pa a el ing eso a la educación supe io y como
consecuencia lógica solo el solo el 2% alcanza el ni el uni e si a io o posg adual.
El u u o es incie o: solo el 17% de la población meno de 5 años asis e a una
ins i ución educa i a, epi iéndose así el ciclo no i uoso y a á ico de la mo ilidad social
descenden e en la población u al (DANE, 2016). La endencia dec ecien e en los
esiden es de la es e a u al en el úl imo decenio, pasando del 32% al 26,7%, enciende una
ale a sob e los p ocesos de des-campesinación y des e i o ialización. P ocesos ca alizados
po los más de 6.6 millones de hec á eas (15% del e i o io nacional) despojadas po los
p ocesos i idos du an e 50 años de di e sas o mas de iolencias eje cidas sob e los
habi an es de los e i o ios u ales.
El abandono del campo mo i a escena ios de análisis en e a lo u u ible de la
sobe anía alimen a ia y sus e ec os e lejos sob e la es e a u bana. Aho a bien, es os
análisis se susc iben al desa ollo exi osamen e i mado. Así, es e p ime p oblema na ado
en las oces de Juan y A lin on iene sus co ela os en las ci as del DANE y ambos, los
es imonios y las ci as, con las conclusiones de la O ganización de Naciones Unidas pa a
la Alimen ación y la Ag icul u a. Pa a la FAO (2018), la educción de la pob eza u al
puede log a se a a és de un en oque de Desa ollo Te i o ial Ru al, al como lo es ipula
el Acue do de Paz en Colombia, que puede p opicia meno insegu idad alimen a ia, meno
p esión mig a o ia sob e zonas u banas, meno con lic i idad social y meno deg adación
de los ecosis emas (además de po encia la capacidad p oduc i a y la con ibución
económica de los poblado es u ales).
Si es an ob io, si el p ime p oblema cla e axa i amen e decla ado en el Pun o 1
del Acue do de Paz es la pob eza campesina, ¿po qué no se comienza po allí?
¿Po qué no se c ean las es a egias pa a saca de la línea de la pob eza y la indigencia a las
256
amilias campesinas? Las e lexiones y los cues ionamien os exp esados an e io men e
mues an una ealidad con adic o ia a la luz de los esul ados ex aídos de nues a p ime a
in es igación p elimina , donde se encuen a que “el Es ado colombiano sigue apun ando
hacia polí icas que buscan agudiza los p oblemas polí icos, sociales y ambien ales de las
zonas u ales, median e la implan ación de p oyec os que no ienen en cuen a a las
comunidades” (Ángel e al., 2019, p.2)
El Es ado colombiano, en un nue o in en o de conce ación y en e a las
con o e sias i esolu as del campesinado dedicado a la siemb a de la Coca, c ea en 2017,
median e el dec e o 896, el P og ama Nacional In eg al de Sus i ución de cul i os de uso
ilíci o -PNIS-. Sin emba go, es a biopolí ica ges iona una negociación de salida a los
cul i os exis en es y no las causas de es a enc ucijada consis en e en semb a Coca o
pe manece en la indigencia y la pob eza, al y como lo plan ea on Juan y A lin on en su
p ime p oblema cla e. La sus i ución de cul i os en Colombia es el ema que p ecisamen e
plan ean como segundo p oblema cla e nues os dos ac o es.
“Con Al a ado el exgobe nado se gene ó una polí ica PNIS y se ue on a las
comunidades y habla on de 700 hec á eas y 400 amilias a quienes se les con enció de
hace la sus i ución. La gen e a gumen aba que la Coca ealmen e e a más lo que nos
ae mal que lo que ealmen e daba. Si es amos en es o no e a po que quisie as sino
po que no ocaba o a. Se comenzó con la i ma de un acue do indi idual y un
colec i o 40 e edas se unie on. Se nomb a on lide azgos los aspachines o
ecolec o es ecibie on 12 millones po una única ez e an 125 ecolec o es. El
gobie no les p ome ió o ganiza se a a és de o ganizaciones pa a gene a p oyec os
p oduc i os. A la echa no se ha ecibido un solo peso y aún es án o ganizados” —
dice Juan.
“Yo soy es igo que se hizo un seguimien o y la gen e a ancó las ma as de
Coca y ealmen e a quienes se les cumplió es solo a los ecolec o es quienes
ecibie on 12 millones po una sola ez. Algunos lo ap o echa on bien y o os no. La
gen e que no ol ió a semb a Coca es un modelo pa a el país. Tenemos un modelo
po que A auca en 2001 u o 10.000 hec á eas de Coca semb ada y aho a ya no iene
Coca” —le in e umpió A lin on.
“Pe o en Juan, de acue do con el más ecien e in o me de las Naciones
Unidas pa a la D oga y el Deli o el e i o io del Ca a umbo ompió su p opio éco d
257
en 2022 como el más po en e encla e de los cul i os de Coca supe ando incluso las del
municipio de Tibú en el no e de San ande , en plena on e a con Venezuela. Tibú
iene el ni el más al o de cul i os de Coca de odos los municipios de Colombia con
22.000 hec á eas, de las más de 204.000 hec á eas que hoy exis en”—buscaba yo con
es o desa a las con o e sias.
“Pe o eso lo hacen nues os ecinos en el Ca a umbo po que aquí en A auca
la umigación umigó no solo la Coca sino el pancoge y muchas amilias se e i a on
po que se los lle a la policía y los me e a la cá cel. En A auca la gen e ya no cul i a
Coca a pesa de los incumplimien os del gobie no con los pagos”—p o es a Juan.
¿Y cómo se explica en onces Juan que el gobie no les incumpla pe o que el
campesinado ya no cul i e Coca en A auca? ”—le p egun o.
Pues mucha paciencia po pa e de los campesinos e incumplimien o del
gobie no. El minis o Pa do dijo que e a un modelo pa a el mundo, pe o el modelo
pa a el mundo es el modelo que demues a que sí se puede. La gen e desis ió de
semb a la aquí. A pesa del incumplimien o muy buenos líde es no han desis ido.
Saca adelan e el p og ama es la única posibilidad. ”—cie a con es o Juan.
El segundo p oblema cla e es en onces plan eado y conce ado con mis dos
compañe os de con e sación como los incumplimien os sis emá icos del Es ado en e a los
comp omisos adqui idos con el campesinado en el ma co del P og ama Nacional In eg al
de Sus i ución de cul i os de uso ilíci o -PNIS-. A englón seguido, Juan plan ea el e ce
p oblema cla e pa a el campesinado cocale o, que pod ía de ini se como la imposibilidad
de come cializa los p oduc os ag opecua ios po los que se sus i uyó la Coca en los
e i o ios. Puede pa ece a p ime a is a como una es a egia sin es a egia, como un
p ocede que no conside ó los escena ios u u ibles, como una lógica poco lógica, pe o es
lo que es a in es igación encon ó en los ac o es campesinos en los e i o ios.
“Ellos [los campesinos] saben cul i a muy bien, pe o debe hace se una
aseso ía écnica. Cul i a on ma acuyá y pusie on pollos y no pudie on
come cializa se. El año pasado A auca ocupó el segundo luga del mejo plá ano en
el país. Los p ime os excomba ien es ienen 10.000 plan as de plá ano. El único
p oduc o que iene ans o mación es la Coca y sale pa a el me cado ilegal, eso se
analizó. El p oyec o de Sacha Inchi si in oluc aba la ans o mación, pe o la
come cialización del p oduc o alló y desis ie on de la comp a” —concluye A lin on.
258
“¿Puede us ed c ee que se siemb a p oducción y no se puede
come cializa ?” —me mi a cu ioso Juan espe ando al ez de mí una exp esión de
asomb o.
“Y llegan los in e media ios y dicen: déjeme eso en… a p ecio de egalo.
Lau a, una seño a emp endedo a con 14 amilias ae la p oducción y la ans o ma y
come cializa la p oducción de Sacha Inchi, pe o en muchas pa es de aquí desis ie on.
Aho a se piensa en el ema de la ganade ía. Pe o qué nos ganamos si hoy en día no
han llegado los ecu sos que p ome ió el Es ado hace años que a ancamos las ma as
de Coca.”— inaliza Juan.
Las múl iples dimensiones de los espacios donde se exp esan y p oli e an los
cul i os de la plan a de Coca es án en cons an e in e acción en e un conjun o de p ác icas
sociales, sopo ados en di e sos dominios discu si os y dis in os modos de ida que
con igu an los ensamblajes he e ogéneos (humanos y no humanos) y las ca ac e ís icas
p opias de los e i o ios. Siguiendo es a a gumen ación nos p opusimos co eja lo
obse ado en A auca con, al menos, un segundo colec i o campesino cocale o si uado en
o a de las geog a ías colombianas. Aquí, el p o eso Wilson me asocia con el líde
campesino C is óbal Guamanga.
C is óbal habi a en la Zona de Rese a Campesina de La El i a, si uada en el
municipio de Mi anda, Cauca (Ve Figu a 32). Es as zonas ienen po obje o, según la ley
160 de 1994, el de “ omen a y es abiliza la economía campesina, supe a las causas de los
con lic os sociales que las a ec en y, en gene al, c ea las condiciones pa a el log o de la
paz y la jus icia social en las á eas espec i as”. Rep esen an e dade os encla es
espaciales, ísicos y simbólicos pa a la p oducción y ep oducción de la cul u a y las
p ác icas campesinas en Colombia. C is óbal Guamanga, como ac o , aduce desde sus
luchas la memo ia i a de los apu os en medio de la gue a que lib a el mo imien o
campesino en Colombia. Es o lo ans o mó, inexo ablemen e, en uno de los líde es
campesinos con mayo núme o de amenazas y a en ados con a su ida en el depa amen o
su eño del Cauca.
“Aho a quie o señala le un asun o muy cla o pa a el mo imien o campesino.
Pa a noso os el modelo de desa ollo económico capi alis a ges iona y p omue e
259
oda la es uc u a global del na co á ico, es a es uc u a coop a al campesinado en el
eslabón más ulne able de es e negocio, siendo su abajo u ilizado po el capi al de la
indus ia de la cocaína, que deja al e i o io con los mismos p oblemas sociales,
ambien ales, polí icos, cul u ales y económicos, ezagados his ó icamen e po el
Es ado” —comienza así su discu so p oblema izado C is óbal.
“¿En onces C is óbal, de una pa e, es un asun o his ó ico y a á ico y de o a,
la culpabilidad debe asumi la el Es ado? —le p egun o.
“Un asun o impo an e a deci es que aquí la g an mayo ía de la
ins i ucionalidad nacional e in e nacional c een que el campesinado i e las 24 ho as
del día y los 365 días del año aga ado de una ma a de Coca. Toda ía no acep an que
du an e más de 70 años hemos esis ido a la gue a es uc u al adelan ada po el
Es ado con a del campesinado. Noso os enemos p opues as conc e as pa a da le
espues a a los p oblemas que es a gue a ha c eado en nues as egiones. Desde hace
70 años nos han que ido acaba , pa a ellos mon a sus ag onegocios y ene de
escla os a los sob e i ien es, pe o aún no han podido, y eso se debe a nues o
pe manen e p oceso de o ganización y lucha.”.
“Noso os somos suje os de de echos185—con inúa C is óbal (…) enemos una
cul u a campesina, un conocimien o popula , mucha expe iencia, de endemos la ida
en comunidad y al e i o io, p oducimos comida, aunque no alga nada pa a el
me cado ma ioso de los acapa ado es, pe o ahí es amos en la b ega. Nues as
o ganizaciones municipales, egionales, nacionales e in e nacionales demues an que
enemos un p oyec o polí ico emancipado . Aquí nos han enido es igma izando según
la época y según los desa ollos polí icos y mili a es que ellos aplican en los
e i o ios. An es nos señalaban de bandole os, después de gue ille os, en los úl imos
cua o gobie nos nos pusie on el San Beni o de e o is as, aho a nos han bau izado
como na cos, mi e us ed ese ancho de ba eque, sin se icios básicos, allí es os sie e
185 En el mes de sep iemb e del 2022, cuando ya inalizaba la documen ación de es a esis, ue ap obada en
sesión del p ime deba e de la Comisión P ime a del Senado de la República el p oyec o de Ac o Legisla i o
“po medio del cual se econoce al campesinado como suje o de especial p o ección cons i ucional”. Es e
p oyec o, sin emba go, debe con inua su o uosa senda una se ie de deba es pos e io es. Pa a el mes de
no iemb e del 2022 es ap obado en su e ce deba e, es a ez en la Cáma a de Rep esen an es. Se han
desa ollado en años p e ios muchos in en os de ei indica los de echos y luchas campesinas, en e es os, el
“ e e endo campesino” que en el año 2020 no alcanzó siquie a el umb al de i mas eque ido pa a o a se
como e o ma a la Cons i ución colombiana. Es po lo que C is óbal Guamanga dice que “la ins i ucionalidad
se ha negado a econoce nos como suje os de de echos. El ac ual log o de ese p oyec o de ley en el cong eso,
el cual nos da el econocimien o como suje os de de echo es el p oduc o de muchas luchas, desplazamien os
o zados, bomba deos, o u as, enca celamien os, mu ilados, lisiados, desapa ecidos, mue es de compañe as
y compañe os en odo el e i o io nacional”.
260
na cos que us ed e y mi mama hemos i ido oda la ida, imagínese pues.” — inaliza
apun ando con su dedo índice a su casa y isiblemen e conmo ido con sus sen i es.
Aquí, si bien C is óbal es más on al en su discu so con a es a al que Juan, e
incluso que el mismo A lin on como excomba ien e de un mo imien o a mado de
izquie da, su a gumen o se en u a hacia el modelo de desa ollo ag opecua io capi alis a y
su impac o en Colombia. Sin emba go, coincide con los dos p ime os ac o es en que,
siendo ese el medio, el p oblema cla e desde sus sen ipensa es es el es ado de
paupe ización de los espacios u ales. La segunda pa e de su discu so concue da con lo
que el Cen o Nacional de Memo ia His ó ica (2021) mani ies a de que no es co ec o
simpli ica el con lic o polí ico, social y a mado asociado únicamen e al cul i o de la plan a
de Coca, esis ecu en e del es ablecimien o.
Figu a 32
Las “ os icidades” y idas pa alelas de un po a oz campesino, memo ia i a de las a ugias en
medio de la gue a del mo imien o campesino en Colombia
No a: C is óbal Guamanga di ide su ida en e sus hijas y el eje cicio del lide azgo social po los de echos
del campesinado. C is óbal nos acompañó ac i amen e en el “diplomado de ag oecología” que desa ollamos
en diálogo de sabe es con el colec i o campesino de Mi anda, Cauca. Fuen e de au o ía p opia.
El en oque de C is óbal a a del con ol es a al al pone un elo sob e las causas
his ó icas del con lic o polí ico, económico, social y a mado que hoy se agudizan en es os
e i o ios. Así, se p esen a el segundo p oblema cla e pa a C is óbal, la localización del
p oblema de la Coca en el campesinado, di uminando una co ina de humo sob e las causas
261
eales del na co á ico como mo o de las economías ilíci as en Colombia. Aho a bien, en
nues a a ea po sondea las con o e sias y as ea los p oblemas cla es llegó un
momen o en que se inculó un nue o colec i o: el de los pueblos o igina ios.
Desde la pe spec i a e nogénica y de acue do con los esul ados del p ime iaje, de
en e los ac o es del colec i o excomba ien e, el 36% se au o econoció como pe enecien e
a una mino ía é nica y el 35% como indígenas. De o a pa e, pa a la an opología
la inoame icana, la con o mación de los colec i os campesinos e idencia sus o ígenes
desde los hechos his ó icos, como la disolución de las comunidades indígenas
p ecoloniales, la colonización de campesinos indígenas en las inmediaciones de las
haciendas o la colonización de campesinos españoles pob es o escla os lib es (Bengoa,
1979).
Desde las na a i as i idas en las obse aciones pa icipan es de nues a
in es igación, los excomba ien es asocia on ímida y, en algunas ocasiones áci amen e, a
los ac o es de los pueblos o igina ios a la ed enomenológica de la Coca. Sin emba go, a
di e encia de los excomba ien es, los ac o es campesinos no solo asocian explíci amen e al
uni e so indígena, sino que muchas de sus p ác icas y hábi os ac uales, ue on he edados o
ans o mados a pa i de la cul u a indígena. Los usos medicinales de la Coca como cu a a
las en e medades del “mal de al u as”, p oblemas espi a o ios o gas oin es inales de los
campesinos del Cauca ue on una mues a de ello. Se a icula así el uni e so de los pueblos
o igina ios a nues a in es igación.
9.1.4. Los Espacios Ma e ial y Simbólico de los Pueblos O igina ios: el Uni e so
Indígena.
A comienzos del mes de eb e o del año 2020, pasado ya el e ce año de
implemen ación del P oceso de Paz, iajamos has a la ciudad de Le icia, capi al del su eño
depa amen o del Amazonas, un g upo de in es igado es de maes ía y doc o ado bajo la
di ección del in es igado asco Ca los Hugo Sie a. Aunque cada in es igación aía
consigo p opósi os y p egun as bien di e en es, odas enían como ac o es comunes a los
pueblos o igina ios amazónicos. El apecio geog á icamen e con o mado si úa a Le icia
268
Es e ela o se descompone en dos g andes apa ados. De una pa e, que po p ime a
ez se in oducen alusiones a o as plan as con pode es psicó icos y psico ópicos, y se
ponen en el mismo plano de los malos usos de la Coca. La ma ihuana quemada y el
bo ache o os ado en an en compa ación di ec a con la Coca inhalada. O o elemen o
no edoso, iniendo de los Pueblos O igina ios, es conside a el uso c ónico o la adicción
como una a ian e descon olada de las o mas de abuso. De aquí se de i a el cua o
p oblema cla e (PC4), el uso de la Coca sin con ex o lle a a la pe dición.
De o a pa e, se asocian sub-colec i os del uni e so indígena a la ed de la Coca,
si uados en o as ubicaciones geog á icas y dis ibuidos po oda Colombia. Los Embe á,
los Koguis, los A ahuacos, los del Sibundoy que son los Kamen sá y los Ingas. Aho a bien,
en el espacio ísico del depa amen o del Amazonas las ep esen aciones mágico- eligiosas
de los pueblos Hui o o-Muinane, Okaina o los Bo a gi an al ededo de la hoja de Coca. Sin
emba go, no odos los pueblos del uni e so indígena amazónico se ep esen an en las
cosmo isiones de la Coca, al y como sucede con las comunidades Tikuna.
Siguiendo la na a i a del Abuelo Bolí a en Colombia, las cosmo isiones de la
“Mama Koka” son compa idas más allá del Amazonas, pe o con di e encias sus anciales
en lo que iene que e con la in e p e ación de sus mi os o igina ios y p ác icas. Po ci a
un caso, al no o ien e del Amazonas, en los depa amen os de Caque á y Pu umayo,
pueblos como los Andoque y Bo a, compa en con los Hui o o la dualidad de géne o, Coca
“ emenino” y Tabaco “masculino”, más no así los ela os de sus mi os y leyendas.
Cumplimen ando al Abuelo Bolí a , o os pueblos o igina ios a iculados ances almen e a
la Coca en Colombia incluyen a los Nasa, Misak-Guambiano, Coconuco, Ko eguaje y
Yanacona.
En el ex emo no e, jus o en la an ípoda colombiana del Amazonas, eco damos
cómo el Abuelo Bolí a en su ela o ci aba y asociaba al pueblo A huaco190 de la Sie a
190 El Pueblo A huaco se au o- econoce como ika, iku, Ijku o Ijka y ep esen an el 1,59% de la población
indígena de Colombia. La denominación de A huacos ue acuñada po los españoles, según la ONIC (2022),
pa a di e encia en e los e i o ios si uados en la e ien e su del macizo de o os como el Tai ona o el
Chimila. La denominación de “A huaco” solo se gene alizó en su uso en e los pueblos que sob e i ie on a la
conquis a española has a el siglo XIX. De acue do con el censo poblacional publicado po el DANE en 2005,
22.134 pe sonas se au o econocie on como pe enecien es al pueblo Iku (A huaco). Es os habi an en un
78,43% en el depa amen o del Cesa , el 18,36% en el depa amen o del Magdalena y el 1,9% en el
269
Ne ada de San a Ma a con la Coca. Si bien comp ende las di e sas cosmo isiones de la
Coca desde las subje i idades p opias de cada pueblo o igina io se ía, pe se, un abajo
comple o de in es igación que ald ía la pena desa olla , pa a los p opósi os de es a esis,
se busca ab i un análisis “di e encial desde las semejanzas del compa i la Coca”. Así,
iajé has a Nabusímake, la ie a donde nació el sol, un pueblo encla ado en la Sie a
Ne ada de San a Ma a, donde los A huacos “ab ie on sus 3 pue as” a es a in es igado a
( e Figu a 35).
9.1.4.1. Un lui con Ayu191 desde “la ie a donde nació el sol” y habi a el pueblo
A huaco.
Pa iendo del municipio de Pueblo Bello, uno de los 25 que in eg an el
depa amen o del Cesa , se eco en 20 kilóme os po una ocha de ba o ojo, inc us ado
con pied as gigan es, g ie as p o undas y p ecipicios. Los únicos ehículos habili ados pa a
al p oeza son campe os “ma ca Toyo a ® do ados con doble bajo y con cilind adas
supe io es a los 4.000 cen íme os” me a gumen a el alcalde de Pueblo Bello Danilo
Duque. La u a en es os ehículos se eco e en 4 ho as y sólo es “ ansi able” du an e la
empo ada de menos llu ias en el ca ibe colombiano. Los escasos pilo os habili ados deben
conoce “a ojo ce ado” el camino y se p obados en su pe icia y “con iabilidad”, an o po
el cabildo A huaco como po la alcaldía de Pueblo Bello.
El sende o eco ido asga las esca padas lade as de la Sie a Ne ada de San a
Ma a. Es e sis ema mon añoso independien e de la Co dille a de los Andes se econoce po
con ene el pico li o al más al o del mundo, el Gonawindua. Es e eme ge desde los ce o
me os a o illas del ma ca ibe y asciende has a los 5.775 me os en sólo 42 kilóme os
(Langebaek, 2018). Los picos ne ados sag ados pa a los A huacos son e e enciados y
ep esen ados po un go o blanco que usan odos los días, el Tu usoma. Es e solo puede se
depa amen o de la Guaji a, eniendo en cuen a que el espacio de la Sie a Ne ada se ex iende en e los
depa amen os. El 0,42% de los A huacos mig a on a la ciudad de Bogo á (ONIC, 2022). Pa a p o undiza en
el conocimien o del Pueblo A huaco y sus co ela os con la Coca se ecomienda el abajo de in es igación de
Izquie do (2019) conocido po el nomb e ances al Bunkwa in Maku, su abajo se denomina “Ayu Kunsu
Niwizey: Coca, plan a sag ada pa a el cuidado de la Mad e Tie a”.
191 Ayu en la lengua Iku o igina ia del pueblo A huaco aduce al cas ellano “plan a de Coca” y Ayu kugayo es
una de las especies endémicas de Coca que se encuen an en la Sie a Ne ada de San a Ma a.
270
ejido po los homb es de la e nia a pa i de una base en ique a la que en ollan, pun ada a
pun ada, hilos de algodón dispues os en espi al; el go o inaliza en o ma de cono
uncado, como la sie a misma.
Figu a 35
Las es pue as que ab en el espacio a Nabusímake, la "ciudad donde nació el sol"
No a: Fuen e de au o ía p opia.
Una pe sona ex e na a la e nia que p e enda accede al san ua io de Nabusímaque
debe ac edi a una doble au o ización, Cabildo-Alcaldía, pa a se acep ados. Sólo con el
cumplimien o igu oso de las condiciones de acceso a los bunachi192 se emi e un pe miso
esc i o que debe se p esen ado en cada una de las 3 “pue as”; una sue e de e enes
pe manen emen e cus odiados po los A huacos y dis ibuidos a lo la go de los 20
kilóme os. La p ime a pue a se si úa en la úl ima cuad a, saliendo de Pueblo Bello y la
úl ima pue a jus o al en e del acceso a Nabusímaque. Las imb icadas abas al acceso de
192 Po bunachis se comp ende en la lengua ma e na del pueblo A huaco, la lengua Iku a odas las pe sonas
que no pe enezcan a la e nia. Su aducción más ap oximada al idioma cas ellano es la de “ o as e o”.
271
isi an es ienen un p opósi o: conse a la cul u a A huaca y p osc ibi el u ismo de sus
e i o ios.
La decisión de con ene cualquie o ma de cul u a o ánea comenzó con la
expulsión de los misione os capuchinos en 1982, acusados de “e nocidio” y que llega on
con p opósi os de adoc inamien o y e angelización. Los A huacos busca on jus o conju a
la pé dida de la cul u a p opia que desc ibie on an e io men e los Pueblos Amazónicos en
el nodo ensamblado de p oblemas. Nabusimake e leja en su diseño y ma e iales de
cons ucción la cohe encia con las decla a o ias del Pueblo A huaco de “p o ección de la
na u aleza y la esponsabilidad sob e el mundo”. Es e pueblo compa e las cosmo isiones
amazónicas de la ausencia de on e as y dis inciones que p i ilegian lo humano sob e lo no
humano.
El p ime ac o que me acep a es Robe o Co es, una jo en p omesa A huaca que
asumió la ca e a de o mación como u u o “cabildo” y así con inua con el legado de su
e i o io ances al. Robe o me explica que el pueblo se ige po dos líneas de au o idad, la
au o idad adminis a i a en cabeza del Cabildo Rogelio193 y la au o idad eligiosa en cabeza
de los Mamos, que se asimilan a los sace do es en la cul u a del homb e blanco. Si bien sus
oles en la ed de la Coca se comp endie on has a el e ce momen o de la TAR, Robe o
me asocia inicialmen e al Mamo En ique. Al lado de Robe o apa ece Alexande Niño, su
compañe o y coe áneo en el p oceso de o mación y que, en su momen o, sucede án al
Cabildo.
Alexande saluda a Robe o pasando un puñado de hojas os adas de Coca que ca ga
en su mochila di ec amen e has a la mochila de Robe o y Robe o le e o na así el saludo.
Ambos jó enes aen consigo su Popo o, un ecipien e ala gado hecho del u o del á bol
de calabazo al cual dejan seca . T ae lo, explica Robe o, signi ica que a pesa de la co a
edad ya se conside an adul os. Pa a ene lo, deben “pasa po un p ocedimien o con los
193 Aunque los Mamos eligen a un cabildo único pa a odo el pueblo A huaco, la es uc u a del pode polí ico
en Colombia ha p opiciado una up u a en iempos ecien es. Pa a 2022, año en que inaliza es a
in es igación, exis en dos “cabildos” a los que apoyan dos g upos di e en es de A huacos. El p ime o en
cabeza de Rogelio ep esen a el cabildo legí imamen e elegido po los Mamos. El segundo en cabeza de
Za abico quien “se p oclama cabildo” po elección polí ica de ep esen an es al pa lamen o colombiano
(senado y cáma a de ep esen an es) y cuyos in e eses obedecen al eje cicio del “ o o” pa a su elección en el
sis ema del “homb e blanco”.
272
Mamos” y casa se. Pe o si no lo es án los Mamos pueden hace excepciones es udiando sus
oles y compo amien os has a me ece el paso de niño a adul o. En el Popo o ca gan un
pol illo calizo hecho de conchas de ma i u adas en mezcla con lo es de colo ama illo
de la plan a “mo oche” a la que en lengua Iku194 llaman Kanuho u.
El pol o del Popo o se ex ae con un ins umen o de made a, el So´kʉnʉ y lo lle an
a la boca pa a mezcla lo con las hojas os adas de Coca que mas ican len amen e
ex ayendo sus con enidos. El i ual inaliza de ol iendo sua emen e con enidos de es a
mezcla de sus bocas con el So´kʉnʉ y luego es egándolo con a la pa e ex e na del
Popo o. El con enido se iñe de ama illo po el in e de las lo es y cons uye capas que
c ecen as los días y los años de uso. Cuando un A huaco saca su Popo o en medio de un
diálogo aduce su eal in e és en el ema y de la necesidad de “llama a la palab a”, de la
necesidad de e oca la sabidu ía en un momen o especí ico. Robe o y Alexande son aho a
los guías en la a ea de as ea los p oblemas.
“El Ayu es la plan a sag ada que nos conec a al cosmos, pe o a la ez nos
conec a a la Mad e Tie a, pe o el p oblema es que llega on los blancos y la
p ocesa on pa a o a cosa” —dice Robe o.
“Es que el Ayu pa a noso os iene un espe o, que ni yo engo la au o ización
de semb a una ma a de Coca. Pa a ecibi la mama Coca se iene unos eglamen os
que nos enseñan cómo se siemb a, cómo se ecoge y cómo se ues a. Se debe es a
p epa ado espi i ualmen e pa a ecibi la”—le in e umpe Alexande .
“¿En onces quién siemb a es as ma as de Coca?” —les p egun o, apun ando
con mi dedo a una plan a de Coca semb ada jus o a nues o lado, en una pequeña
hue a donde es amos sen ados y que se ubica jus o en e dos malokas en Nabusímake.
“Una pe sona que un mamo p epa a pa a que lo siemb e. Pe o a los blancos
no les impo a, siemb an la can idad que sea”—insis e Robe o en sus en a el
p oblema cla e e lejando en su os o la moles ia que es e hecho le p oduce.
Así, el p ime p oblema cla e da cuen a del p ocesamien o y la siemb a
indisc iminada de la Coca po pa e del homb e blanco. El “Te i o io Ances al” de la
194 La lengua Iku iene sus o ígenes en la lengua Chibcha p opia de la an igua ci ilización “Muisca o
Chibcha” que habi ó en la zona cen o-andina de Colombia, más especí icamen e en al iplano cundiboyacense
(en e los depa amen os de Cundinama ca y Boyacá). Landabu u (2005) es imó que exis en en e 8.000 a
10.000 hablan es de la lengua Iku si uados en la Sie a Ne ada de San a Ma a.
273
Sie a Ne ada de San a Ma a es conocido como U`munukunu po los A huacos. Es e
espacio geog á ico de 17.000 km2 se ex iende a a és de los depa amen os de Cesa ,
Magdalena y la Guaji a, y es compa ido, además del pueblo A huaco, po 3 más, los
Kággaba (Kogui), Wiwa y Kankuamo. El sis ema de la Sie a Ne ada, como ac an e, es
suje o de p o ección,195 en an o que ese a o es al, de la biós e a y pa imonio de la
humanidad.
A pesa de la p osc ipción ju ídica de las p ác icas “del homb e blanco”, el e i o io
de la Sie a Ne ada ca ga consigo dos las es his ó icos pos coloniales, el de la “ adición
ma imbe a” y el de la colonización de los espacios ísicos y simbólicos po pa e de
pe sonas que in aden un p edio u al de la as a ese a indígena y, con los años, se
au op oclaman p opie a ios, aunque no engan í ulos. La p oblema ización se cen a
en onces en el uso de la ie a pa a la siemb a de Coca y las acciones de ans o mación en
c is al, en pas a y en cocaína pu a, pe o ambién en los impac os que la come cialización y
el á ico ilegal le han causado al pueblo A huaco, pa icula men e, en pé dida del e i o io,
desplazamien o o zado, mue e y “co upciones” de ipo cul u al y cosmo isional ela i as
a los usos y p ác icas del Ayu. Robe o y Alexande exponen un segundo p oblema:
“A uno le en egan el popo o cuando se casa. Hay un p ocedimien o que se
hace con los mamos y, po ejemplo, an es que a uno le den la au o ización pues uno
ampoco la puede a anca ni embucha la.” —compa e Robe o.
“¿O sea que ú ya e es casado?”—le p egun o.
“O si no se casa, el mamo e au o iza pa a que lo puedas hace .” —con inúa
Robe o.
“¿Ah, en onces sí se puede?”—le in e umpo.
“Cla o. El mamo lo au o iza pa a que más adelan e es o no e aya a causa
una agedia. Cuán a gen e no se ma a po el uso de eso. Todo es. A mí me au o iza on
po que esul a que a uno en el camino y piensan que uno ya es casado y e dan un
buchado pa a que e heches en la boca. De alguien que ya es á casado, en onces uno
peca. En onces mi abuelo es mamo en onces yo le digo yo necesi o que me haga un
195 Los ac os ju ídicos que p o egen el Sis ema de la Sie a Ne ada de San a Ma a son el de la Línea Neg a
(Dec e o 1500 de 2018), la Zona de Rese a Fo es al (Ley 2ª de 1959), la Rese a de la Bios e a y Pa imonio
de la Humanidad po la UNESCO (1979), la Zona de P o ección y Desa ollo de los Recu sos Na u ales
Reno ables y del Medio Ambien e (Resolución 0504 del 2 de ab il de 2018 emi ida po el Minis e io de
Ambien e y Desa ollo Sos enible).
274
a o y me dé una au o ización pa a yo ene , po que a mí me dan Ayu po ahí cuando
oy po allá. Después ienen las consecuencias. Pues bien, bueno o al es que es así,
pe o, posiblemen e el o o año al ez sí me aya a casa . Ya nos imos con ella.” —
inaliza Robe o.
Un segundo p oblema cla e se elaciona así con las agedias de enidas de los usos
del Ayu sin au o ización. La cul u a A huaca ep esen a en los simbolismos del uso del
Popo o y el Ayu un doble paso, el de niño a adul o y el de “sol e o a casado”. El Popo o
ep esen a a la muje ma e ial y la muje espi i ual es la Coca. De es a mane a se o o ga una
sue e de esponsabilidad en la siemb a, cuidado, cosecha y p ocesos pa a la ob ención de
los subp oduc os de uso medicinal o espi i ual. Pa a el Pueblo A huaco el camino de la
comp ensión de las esponsabilidades y el “pode ” de Ayu son los Mamos, quienes a a és
de los Unzasa i o “pagamen os196” log an la a monización y comunicación con los
espí i us.
En la p ác ica con e sacional an o Robe o como Alexande busca on la o ma de
llega a la a iculación de los p opósi os p esen es del Pueblo A huaco con la Academia.
E an conscien es del ol que es a in es igado a cumple en la uni e sidad pública y, en esa
conciencia, asocia on su ges ión a la conse ación y cuidado de la na u aleza, a la
p ese ación de la cul u a y a la e no-educación p opia. A pa i de es os diálogos y en
alianza con la Alcaldía de Pueblo Bello, se encuen a en desa ollo o a de las
con ibuciones sociales de ca ác e solida io pa alelas a es a in es igación: una sede de la
UNAD en Pueblo Bello, Cesa . Y en es a a ea de las asociaciones llega el colec i o de la
academia pública.
196 El Pagamen o es una ce emonia que se desa olla en los luga es sag ados y ep esen a una elación
conscien e de ecip ocidad con la Mad e Tie a y el cosmos, el agua, el ai e, el sol. Los p opósi os
es uc u ales de la ce emonia son la conexión y la e ibución en la comp ensión de los p opósi os del se y el
habi a .
275
9.1.4.2. El uni e so académico en su lucha in a igable po “o dena y comp ende ”
el mundo “de lo social con la Coca”.
La asociación en e los Pueblos O igina ios, la Coca y la Academia se hace i a en
el espacio simbólico de la Figu a 36. Es a es a ua se si úa en el cen o de una de las
plazole as de la Uni e sidad del Magdalena. Aquí se expone a un indígena A huaco con la
mochila en la que ca ga las hojas os adas de Ayu, su Popo o y en la mano izquie da el
So´kʉnʉ. La asociación de la academia a la ed enomenológica ue idi eccional, ecíp oca
y p oduc o de las alusiones expues as en las con e saciones con los colec i os
excomba ien e, indígena y académico. Sin emba go, a di e encia de los colec i os indígena,
campesino y GAO-ML, la academia colombiana o mó pa e in eg al del Pun o 4 del
Acue do de Paz a a és de sus po a oces en la Mesa de Con e saciones.
Figu a 36
Las asociaciones simbólicas en e la coca y los uni e sos indígena y académico o man pa e de
los espacios ísicos de la uni e sidad del magdalena en Colombia
No a: Fuen e de au o ía p opia.
276
El as eo a anzado en el segundo iaje, en iaje de econocimien o del uni e so
académico y, pa icula men e, de los ac o es del colec i o de las uni e sidades públicas
colombianas con la Mesa de Gobe nabilidad y Paz del SUE, me lle a has a el p o eso
Wilson Sánchez. Es e in es igado comenzó su o mación en las ciencias ag onómicas y
luego mig ó al á ea de conocimien o de la iloso ía en su o mación posg adual, inalizando
en una sue e de híb ido en e la ag oecología y la in es igación social. Pe o más allá de lo
académico, abajó du an e 27 años como de enso de los de echos humanos acompañando,
especialmen e, a la población si uada en los espacios u ales colombianos, campesinos,
comba ien es y excomba ien es del o den insu gen e y mino ías é nicas.
El p o eso Wilson llega con su mochila al homb o y su cabello blanco, ondulado,
suel o y la go, jus o has a an es de la cin u a. Sus manos ugosas dan cuen a del eje cicio de
la ag onomía, pe o sus e lexiones, sus o mas de exp esión y su lenguaje no e bal e lejan
el impac o de la iloso ía y la p ác ica social en su ida. A medida que a anza la
con e sación, el p o eso Wilson concluyó con los que, desde su expe icia, se ían los 4
p oblemas cla e de la plan a de Coca en los escena ios de la paz e i o ial en Colombia.
Comienza con lo que a gumen a como “el desa ollo u al, una la gue a solapada con a el
campesinado” como el p ime p oblema, aunque o o gando un alo simila o equi alen e
al de los o os es p oblemas.
“El cul i o de la plan a de Coca como ac i idad ag ícola se implemen ó en el
mundo u al colombiano desde hace a ios años debido a la inexis encia de una
polí ica u al que a o ezca al campesino, ya que las polí icas ag a ias del país es án
di igidas a a o ece a los g andes e a enien es, la i undis as y emp esa ios, dejando
al campesino aislado, sin la opo unidad de ob ene bene icios de su abajo a a és
de sus p oduc os cosechados.” —a gumen a el p o eso Wilson sob e el p ime
p oblema cla e.
“Hemos is o en Colombia cómo las medidas i osani a ias eque idas en
p oduc os como la panela, a oz, maíz, lác eos, ca ne, semillas son medidas de
compleja adopción pa a el campesino “de a pie”—le a i mo, buscando de ona las
con o e sias.
¡Exac amen e!” — esponde con ue za el p o eso .
277
“Son medidas con a el campesinado y que solo bene ician a los icos, es
imposible compe i y accede a es a o ma legal impues a po el monopolio de la
ag oindus ia, po lo que el campesinado se ha is o en la necesidad de ecu i a es a
p ác ica ag ícola de la plan a de la Coca que gene a, ela i amen e, ing esos es ables;
y iendo en los cul i os de la plan a de la Coca la solución a sus penu ias. Penu ias
que son el esul ado de un desa ollo u al diseñado en con a del mundo u al,
di igido con a la ag icul u a amilia campesina. Con las pocas ganancias que deja
el abajo del cul i o de la coca, el campesinado ha encon ado una ocha al e na
pa a la ealización eal de los de echos p incipales que odo se humano aspi a a
ene : como es una ida digna, aunque sea en condiciones mínimas, ya que la
ag icul u a legal no les ga an iza esas condiciones”— inaliza.
Pasamos luego al segundo p oblema cla e, el que de ine el p o eso como la
“dis ibución iolen a de la ie a”. Es deci , el espacio ma e ial de la ie a como ac an e en
la sociogénesis de con o e sias y con lic os. Aquí alude al Pun o 1 del Acue do de Paz, la
Re o ma Ru al In eg al. En su o mulación, el Pun o 1 pe mi ió comp ende , desde la
pe spec i a his ó ica, las cues iones del uso, de la enencia de la ie a y de los p oblemas
que de es as in e acciones se de i an. Pe o ambién, las al e na i as de mi igación y de
solución de las con o e sias. Es os cie es, al menos e ó icos en elación con las
con o e sias expues as en la Mesa de Con e saciones implica on exigencias polí icas,
sociales, económicas y cul u ales de enidas de las luchas ag a ias de los mo imien os
campesinos de Colombia.
Pa a el e ce p oblema, el p o eso Wilson enunció una se ie ex ensa de
con o e sias elacionadas con los modos de ida campesina, indígena, a ocolombiana, de
la comunidad ‘Rom, los modos de pa icipación polí ica y los asesina os sis emá icos de
líde es sociales, ambien ales, cul u ales y polí icos. Las con o e sias cuando son
p omulgadas en los espacios públicos ans o man a su ac o o en ex ensión al colec i o
emiso , en “obje i os mili a es” po pa e de los colec i os oposi o es. De acue do con la
De enso ía del Pueblo en Colombia, du an e el año 2020, se iden i ica on 182 asesina os de
líde es sociales y de enso es de de echos humanos y pa a el año 2021 ue on 145 los casos.
284
9.1.4.4. El uni e so que habi an los agen es es a ales.
En la con e sación con Alex, los ac o es del uni e so es a al hacen de nue o
p esencia. Es a ez, especí icamen e de en e el subg upo de las Fue zas Mili a es del
Colombia se asocian más es echamen e los ac o es del Ejé ci o Nacional. Pa a es a
con e sación me acompaña on Daniel201 y Ca los, quienes ue an compañe os del mismo
pelo ón. Daniel es un exsoldado que es u o ac i o en e los años 2002 y 2010, en los
iempos de la p esidencia de Ál a o U ibe y an es de comenza el P oceso de Paz con las
FARC-EP. Su pelo ón e a “con ague illa”, es deci , dedicaban su en enamien o y
esul ados mayo i a iamen e al desman elamien o de campamen os insu gen es o
labo a o ios de Coca.
En cuan o al ema de la Coca, la ins ucción e a halla los campamen os de
los cul i os. Una ez hallados, se debía hace la no i icación y si e a un labo a o io, la
incau ación y el con eo de odo el ma e ial. Las p o isiones encon adas se enían que
quema . Es deci , odos los insumos base, pas a, c is al, cocaína p ocesada y la
gasolina. Pe o sucede que muchas eces la cocaína p ocesada no se quemaba po
comple o y enía la co upción, po que siemp e había quien la comp a a. El
enca gado de oda la incau ación e a la comandancia de la opa. Es deci , e an los
subo iciales de mayo ango como un sa gen o icep ime o, p ime o y mayo . Ellos
enían de 20 a 30 años de se icio mili a y se les en egaba el labo a o io incau ado a
los capi anes o mayo es quienes e an los únicos que podían p ocede , noso os no
es ábamos au o izados. La base de la opa no se daba cuen a del des ino inal de la
cocaína”—nos cuen a Daniel sob e su expe iencia.
Sí, es que eso e a una negociación in e na ¿me en iende doc o a? ”—le
in e umpe Ca los que iendo apo a a la con e sación.
Recue de he mano que en algunas ocasiones me ían al sa gen o mayo
¿ ecue da el caso que nos con ó el p opio sa gen o? y es que él dijo: el p oduc o de la
incau ación ue on 23 kilos de cocaína y eso ue lo que quedó en el ac a o icial
i mada. Pe o pa a pode desapa ece el saldo al an e les ocó esa ez in oluc a al
sa gen o. En onces le die on a escoge el p emio, si p e e ía dine o o si p e e ía como
p emio i se a p es a se icio en el ejé ci o del Sinaí. Y el p e i ió i se al Sinaí po que
201 Daniel es su nomb e eal, sin emba go y aunque él no lo solici a a así, omi o olun a iamen e su apellido
pa a p o ege su iden idad de ca a a sus “complejas” ci cuns ancias.
285
el pago e a en dóla es. Le ing esaba el pago del ejé ci o colombiano y se le sumaba el
pago en dóla es. Adicionalmen e el abajo e a más sua e con u nos de ocho ho as
cada es días. El abajo e a menos iesgoso po que las ue zas mul inacionales
obse ado as solo debían cuida la on e a”—Conc e a así su pa icipación Ca los.
” ¿Y cómo e a su abajo con la gue illa? —les p egun é.
A noso os nos en ena on con un solo p opósi o, el de lucha con a el deli o
del na co á ico y con a los "delincuen es" que ac úan en sus edes. El
adoc inamien o empieza desde la p ime a ase, desde que en a uno como soldado o
se hace el cu so. Nos p esen a on ideos de las ue zas al ma gen de la ley donde
apa ecían las omas gue ille as y se les eía p ocesando la Coca. Tomas como la de
“los Villa es del Ce o de Pa ascoy”. Videos de masac es y son ideos que la
gue illa g ababa en el momen o de la oma, es deci , al cual sucedió (…) se
obse aba como o u an a los soldados, como los ejecu aban y comienzan a c ea la
cizaña, el odio. Pe o somos íc imas del mismo con lic o y cada uno de iende unos
ideales. Po que el minis o no es aba con noso os nunca en la ba alla, ni los
gene ales, el ey nunca mue e — inaliza Daniel.
Yo ecue do que odos los días de cua o a seis de la mañana nos ponían a
o a y eníamos una canción que epe íamos mien as o ábamos. Comenzaba a
can a el soldado que nos en enaba y luego noso os lo epe íamos, así: yo quie o
baña me, decía el en enado y noso os epe íamos. Luego decía en una piscina
lleni a de sang e y noso os epe íamos. Finalizaba sang e gue ille a (…) y así miles
de eces has a el inal del en enamien o—le comple a la na a i a Ca los.
De inie on luego los dos lo que conside aban el p oblema cla e como “la base
del pueblo lucha una con a o a, es quien pone los mue os, mien as los supe io es y
el gobie no o denan quien es el bueno y quien es el malo”. Y quedó e idenciado que,
como ensamblado de los p oblemas, es aba la lucha con a el deli o del na co á ico
y los "delincuen es" que ac úan en sus edes como obligación pa ió ica de las ue zas
a madas colombianas. Desde los sen i es del colec i o indígena sob e el Ejé ci o
Nacional de Colombia, con aba el Abuelo Bolí a que:
“Una ez los soldados de e adicación en a on cuando apenas al aban 15
días pa a una ce emonia y mien as es aban en la ciudad, en an y a ancan las ma as
de Coca en el Km 7 aden o y las quema on. La comunidad se en en ó con el
286
comandan e del ejé ci o. Los soldados le p egun an al dueño de la Maloka. Es á el
comandan e moles o y le exige que le diga po que queman la Coca y nos dice, po que
us edes es án endiendo cocaína, en onces us edes deben calla se. El paisano dice
¿us ed comandan e conoce la his o ia de la Coca? ¿Us ed la sabe? y dice el paisano
“¡us ed puede c ee que a a acaba con la Coca y la Coca jamás se a a acaba !
po que la Coca iene espí i u, iene ida, Coca de la na u aleza, de los animales y su
uso es sag ado si se usa bien.
Puede hace mil e adicaciones y le oy a demos a que la coca no se acaba.
Cuando c ecie on de nue o se in i ó a los del DAS y a los de an ina có icos y se les
dijo, aquí an a e pa a que semb amos la ma a de Coca, pa a hace ies as
inaugu ales. Comie on ambil y les cayó pesado y consumie on el mambe y como lo
hacen po p ime a ez, se sien en ado mecidos. Y se les explicó po p ime a ez que
e a la Coca pa a los paisanos, que e a así. En onces mambea on, lambie on el ambil,
oma on Caguana, comie on pescado con ají neg o. Y las paisanas baila on y oma on
bebida alcohólica y oma on ellos”.
Después los llama on y el comandan e de an ina có icos se les apa ece como
si ue a un u is a, haciéndose pasa como pescado es y en ealidad que ían obse a
y lle aban una g abado a y los paisanos les a isan a los demás en nues o dialec o
que los es án g abando. Y el compañe o les pide que digan la e dad ¿ ienen a pesca
o ienen a p egun a algo? y se iden i ica en onces como comandan e y que los es á
igilando “po que dicen que us edes p ocesan cocaína”. Dice en onces el paisano
busquen, en en, e isen los elemen os con que se p oduce la Coca y no amos a
mo e nos. Busca on y encon a on un galón de ACPM que se usa pa a alumb a , pe o
sospecha on que los paisanos endían Coca y el paisano les dijo, amos a habla
seño es. Dice nues a his o ia que la Coca y el ambil es un espí i u que nos p o ege
sanamen e de acue do con el abajo y a la necesidad de cu a en e medades y aquí
no hay más”. Aho a yo p egun o ¿cuál indígena es á pe seguido po na co á ico? No,
no hay. En onces ¿po qué nos pe siguen a noso os? Pe o yo si les digo quienes
ienen la cocaína… ¡Pablo Escoba ! En onces, ¿po que no lo cogen us edes?
En Colombia el econocimien o, uncionamien o y p o ección de los Te i o ios
Indígenas iene implicaciones biopolí icas. Desde la p opia Ca a Magna, en sus a ículos
329 y 330, la gube namen alidad de los e i o ios indígenas es á a ca go de “consejos
con o mados y eglamen ados según los usos y cos umb es de sus comunidades”. El
287
dec e o 1953 de 2014, po su pa e, c ea un égimen especial pa a la adminis ación de los
sis emas p opios de los pueblos indígenas y a es e, le siguen una se ie de no ma i as que
más pa ecen una sue e hipe nomia que un espe o í ido e lejado en el día a día de la
con i encia en e colec i os.
A pesa de que el Ejé ci o Nacional iene es icciones pa a el ing eso a las
comunidades, es e ansg ede la no ma i idad y ha ing esado sin au o ización, en sus
as eos con a la Coca. Es e iden e que en la in e acción en e el ejé ci o y las
comunidades indígenas se desa ollan luchas po el signi icado y se en aman
colec i amen e en con o e sias cul u ales di íciles de ce a . De o a pa e, el ing eso y
en olamien o de los ac o es indígenas al ejé ci o se ampa a en di e sas sen encias de la
Co e Cons i ucional como la T-465/12, donde “el hecho de que no se enga la obligación
de p es a se icio mili a , no impide que un jo en indígena olun a iamen e, en lib e
eje cicio de su au onomía, decida ing esa al Ejé ci o a p es a se icio”, o de igual mane a,
a e i a se de es e cuando así lo decida.
9.1.5. Los Nodos Ensamblado es de P oblemas -NEP- como Pun os de Paso
Obligado.
Una ez iden i icadas las con o e sias y de inidos los p oblemas cla e po los
ac o es de cada colec i o a iculado a la ed, los PC se consolida on en la Tabla 7. Los
p oblemas cla e pusie on en e idencia, pa a cada colec i o y de o ma di e encial, aquello
que Michel Callon de inió como “las p opiedades dinámicas de la p oblema ización”. Es
deci , aquellos mo imien os y des íos que los ac o es deben acep a , pe o ambién las
alianzas o asociaciones que deben es ablece , po que inalmen e son conscien es de que no
pod ían alcanza sus obje i os “po sí solos”. Es lo que es a in es igación ha iden i icado
como la in e dependencia de los ac o es y colec i os concebida como una p opiedad de la
ed de elaciones de la Coca en el ma co de la paz.
El siguien e paso ue consolida los p oblemas en nodos que los ensambla an, y de
alguna mane a los con u ie an. Pa a log a al p opósi o, los ac o es c ea on un núcleo
p oblema izado que les de inie a y les cohesiona a como colec i o di e encial. En la Tabla
288
7 se p esen a la sinopsis de los nodos ensamblado es de p oblemas -NEP- iden i icados y
disc iminados po colec i idad. Los NEP ep esen a on aquellos aspec os que les son
nuclea es, que los es uc u an y a los que obligadamen e deben e e i se cuando se a a de
de ini aquello que los mo i a, aquello que los a icula a la ed. De es a mane a, se encon ó
que, pa a los p opósi os de nues a in es igación, los NEP podían se asumidos como
aquello que Callon denominaba los “pun os de paso obligado” -PPO-.
La analogía en e los NEP y los PPO se sus en ó en 3 hallazgos. El p ime o ue que
los NEP ep esen a on aquello que es a égicamen e cohesiona los in e eses de odos los
ac o es en el in e io de un colec i o; aquellos elemen os a iculado es “indispensables” y
“obliga o ios”. En es e p ime hallazgo, los NEP/PPO iden i icados ue on di e en es pa a
cada colec i o, y po ex ensión, di e enciales en e un colec i o y o o. Se as ea on como
una sue e de “huella social” única po colec i o. Es as di e encias, sin emba go, se
p esen a on en un amplio ma iz de dis ancias ela i as, es deci , desde algunas le emen e
di e enciales, has a o as signi ica i amen e di e enciales o incluso i econciliables en
apa iencia.
Un segundo hallazgo ue que los NEP/PPO mo iliza on un doble mo imien o con
múl iples ma ices. Los ma ices de los in e eses compa idos en el in e io , pe o ambién los
ela i os a la causa de la con on ación al ex e io , exp esada incluso en las iolencias
pe cibidas en los espec os isibles e in isibles. Un e ce hallazgo, y consecuencia di ec a
de los dos p ime os, ue que los NEP/PPO ep esen a on una simpli icación/ aducción con
pode pe o ma i o. P ime o, po que se ins alaban como disposi i os de cohesión; segundo,
po que e an a iculado es ac i os a la ed; y e ce o, po que mo iliza on, en eje cicio de su
doble mo imien o, a un g an núme o de en idades humanas y no humanas.
289
PC1.1.Lanecesidaddega an iza cambiosenla isióndelgobie no
PC1.2.Elp oblemadelasd ogasconside adas"deusoilíci o"po elEs ado
colombiano
PC1.3.Loscul i osde inidospo elEs adocolombianocomo"deusoilíci o"
PC1.4.El enómenodelconsumode"d ogasilíci as"
PC1.5.Lapob ezacampesina
PC1.6.Lasb echasen eelcampoylaciudad
PC1.7.Lascondicionesenla u alidad
PC1.8.Eldis u edelosde echos
PC1.9.Lain eg acióndelas egiones
PC2.1.Elp oblemadela inanciacióndelascausasgue ille as
PC2.2.Elp oblemadelaes igma izacióndelasFARCcomona cos
PC2.3.La en acióndelcambiode oles:degue ille oama ioso
PC2.4.Losincumplimien osdelEs adoalcampesinadoenlasus i uciónde
cul i os"deusoilíci o"
PC3.1.Lasiemb adeCocaysu ans o maciónenc is alobasecomola
únicaposibilidad ealdeing esospa alasubsis enciadela amilia
campesina
PC3.2Losincumplimien ossis emá icosdelEs ado en ealoscomp omisos
adqui idosconelcampesinadoenelma codelP og amaNacionalIn eg al
deSus i ucióndecul i osdeusoilíci o‐PNIS‐
PC3.3.Elmodelodedesa olloeconómicocapi alis ages ionayp omue e
laes uc u aglobaldelna co á ico
PC3.4.Lalocalizacióndelp oblemadelaCocaenelcampesinado
di uminandounaco inadehumosob elas ealescausalidadesdel
na co á ico
PC4.1.Lapé didap og esi adelas adicionesances alesasociadasala
PC4.2.Losusosylas o masnoances alesquelospaisanosmásjó enesle
danalMambe.
PC4.3.ElbuenomalusodelaCoca
PC4.4.ElusodelaCocasincon ex olle aalape dición
PC4.5.Elp ocesamien oylasiemb aindisc iminadadelaCocapo pa edel
homb eblanco
PC4.6.Las agediasde enidasdelosusosdelAyusinau o ización
PC5.1."Eldesa ollo u al",unague asolapadacon aelcampesinado.
PC5.2.Ladis ibución iolen adela ie a
PC5.3.Laimposicióndelmodode idaconsumis a
PC5.4.Lascomunidadesylana u alezaasumidascomo ecu so
PC6.1.lacon o macióndeg uposdeau ode ensacon alaamenaza
gue ille acon inanciaciónp i adayapoyoEs a al
PC6.2.La o macomolosac o es inanciado esydeapoyosedesen ienden
pa cialmen een é minoseconómicosdelosg uposqueo ganiza onconel
pasodel iempo
7.ESTATAL/
FUERZASARMADAS
PC7.labasedelpuebloluchaunacon ao a,esquienponelosmue os,
mien aslossupe io esyelgobie noo denanquieneselbuenoyquienes
elmalo
NEP7.Laluchacon aeldeli odelna co á icoylos"delicuen es"queac úanen
sus edescomoobligaciónpa ió icadelas ue zasa madascolombianas
6.GAO‐ML/
PARAMILITARES
NEP6.Unp óspe onegociocuyos lujosdesalidadecapi alesp eocupanalos
gobie nosex anje osy"mon a on"lague amundialcon alasd ogasilíci as
5.ACADÉMICO/
UNIVERSIDADES
PÚBLICAS
NEP5.Loscul i osdelaplan adelaCocasigni icadoscomo“p oblemacen al”en
losescena iosdecons uccióndepaz e i o ial
NEP1.1Loscambiosenla isióndelgobie nosob eelp oblemadelasd ogas
ilíci as,loscul i osdeusoilíci oyel enómenodelconsumo
1.MESADE
CONVERSACIONES/
PUNTO4DROGAS
ILÍCITAS
yPUNTO1
REFORMARURAL
INTEGRAL
NEP4.Lapé didap og esi adelacul u ap opiadelospuebloso igina ios
Hui o o,OkainayA huaco ep esen adaenelidioma,lasp ác icasy
cosmo isionesdelaCoca/Ayu,laChag a,elMambeylaNa u alezaylas
consecuenciasdesuusosincon ex o.
NEP1.2.Lasasime íasenlascondicionesdelbuen i i en elosci adinosylos
campesinosdelasdi e en es egiones
4.INDÍGENA/
PUEBLOS
ORIGINARIOS
HUITOTO,OKAINA
yARHUACO
UNIVERSO/COLECTIVO PROBLEMASCLAVE(PC) NODOENSAMBLADORPROBLÉMICO(NEP)
3.CAMPESINADO/
CAMPESINOS
COCALEROS
NEP3.Laconsecucióndelosmedioseconómicospa alasubsis enciadelnúcleo
amilia yel acasodelEs adopa aga an iza los
2.EXCOMBATIENTE/
ZVNTyETCR
NEP2.LaCocacomobiende alo económicope o ipi icadocomo"ilegal"po el
Es adocolombiano
Tabla 7
Sinopsis de los p oblemas cla e de inidos po los ac o es de cada colec i o a iculado y los nodos ensamblado es de p oblemas que
les ep esen an
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