Gipuzkoa Irudikatuz. Primeros resultados del laboratorio para una visión compartida
Abstract
El territorio de Gipuzkoa, anclado en las profundidades de la cultura vasca, ha sido durante mucho tiempo un crisol de tradición, identidad y progreso. Sus montañas majestuosas, sus costas escarpadas y sus 88 municipios han sido testigos de la evolución constante de este territorio, que se ha esforzado por equilibrar sus raíces culturales con un deseo constante de crecimiento y desarrollo. En ese camino, el año 2030 se vislumbra en el horizonte como un faro de posibilidades, pero también de desafíos.
Full text
Gipuzkoa irudikatuz Zehar+ ikerketa taldea Primeros resultados
Gipuzkoa irudikatuz Primeros resultados del laboratorio para una visión compartida ZZeehhaarr++ iikkeerrkkeettaa ttaallddeeaa Con aportaciones de: Ana Isabel Vergara Iraeta Andere Ormazabal Gaston Cristina Peña Rodriguez Elizabeth Pérez Izagirre Igor Ahedo Gurrutxaga Igor Alvarez Echeverria Imanol Telleria Herrera Izaro Gorostidi Vidaurrazaga Jon Umerez Urrezola Juana Goizueta Vertiz Libe Galdos Urbizu Lidia Caño Perez Luismi Uharte Pozas Margaret Louise Bullen Maitane Arnoso Martinez Mikel Torres Aldave Miriam Ureta Garcia Omar García Zabaleta Xabier Barandiaran Fernandez Luken Carbayeda Urruzola Equipo de redacción: Antonio Casado da Rocha Ekai Txapartegi Zumeta Ion Arrieta Valero Lucia Pérez Prat Luke Goñi Martinez Maider Zilbeti Perez Uxue Zugaza Goyenechea Prólogo: Fernando Tapia Alberdi Agustin Erkiza Olaizola Epílogo: Iñaki Zabaleta Gorrotxategi Megatrend Cards: © Sitra Innovation Fund 2023 Imagen de la portada: Oficina de comunicación UPV/EHU
Gipuzkoa irudikatuz Primeros resultados del laboratorio para una visión compartida ISBN 978-84-09-53857-7 Honakoak egin ditzakezu: PPaarrtteekkaattuu — partekatu, kopiatu eta birbanatu edozein bitarteko edo formatutan MMoollddaattuu — nahasi, eraldatu eta horretan oinarrituz sortu edozein xedetarako, baita merkataritza-xedeetarako ere. Lizentzia-emaileak ezin ditu askatasun horiek atzera bota, lizentziako baldintzak betetzen dituzun bitartean. Honako baldintzen arabera: AAiittoorrttuu —Aitortza egokia egin behar duzu, lizentziaren esteka eman behar duzu etaaldaketak egin diren adierazibehar duzu. Zentzuzko edozein modutan egin dezakezu hori, baina ez duzu aditzera eman behar lizentzia-emaileak zu edo zure erabilera onesten duenik. PPaarrtteekkaattuu bbeerrddiinn — Materiala nahasten, eraldatzen eta horretan oinarrituz sortzen baduzu, jatorrizkoarenlizentzia berarekinbanatu beharko dituzu zure ekarpenak. EEzz ddaaggoo mmuurrrriizzkkeettaa ggeehhiiggaarrrriirriikk — Ezin duzu lege-baldintzarik edoneurri teknologikorikaplikatu, baldin eta lizentziak baimentzen duen zerbait legez murrizten badiete gainerakoei. Laburpen honek ez du lizentzia ordezkatzen. Booktegik testu akademikoak argitaratzen ditu formatu elektronikoan BOOKTEGI AKADEMIA atalean. Argitalpen ofizialak dira, ISBNekin, eta booktegi.eus-en daude eskuragai. Izaera akademikoa bermatzeko –eta edukia ez denean doktorego tesia, edo gradu/master amaierako lana–, argitalpen bakoitza plazaratu aurretik bi ohargile independientek aztertu eta ontzat ematen dute. [email protected] Gipuzkoako Foru Aldundiak laguntza eman dio proiektu honi.
Índice 1. Prólogo 2. Introducción 3. Pequeño marco teórico 4. Principios de diseño y organización 5. Primera fase: la plataforma 6. Segunda fase: los talleres para formular preguntas 7. Tercera fase: el momento de priorizar 8. La caja de herramientas 9. Conclusiones y siguientes pasos 10. Epílogo 11. Bibliografía y referencias
1 1. Prólogo Fernando Tapia Alberdi (Vicerrector de Estudiantes y Empleabilidad, UPV/EHU) Agustin Erkizia Olaizola (Vicerrector del Campus de Gipuzkoa, UPV/EHU) El territorio de Gipuzkoa, anclado en las profundidades de la cultura vasca, ha sido durante mucho tiempo un crisol de tradición, identidad y progreso. Sus montañas majestuosas, sus costas escarpadas y sus 88 municipios han sido testigos de la evolución constante de este territorio, que se ha esforzado por equilibrar sus raíces culturales con un deseo constante de crecimiento y desarrollo. En ese camino, el año 2030 se vislumbra en el horizonte como un faro de posibilidades, pero también de desafíos. La Diputación Foral de Gipuzkoa, comprometida con el bienestar y el futuro de sus ciudadanos, nos ha propuesto a los responsables universitarios que escribimos este prólogo un viaje visionario hacia el año 2030. Un viaje al que no solo se invita a las instituciones gubernamentales y académicas, sino que pretende involucrar a toda la sociedad de Gipuzkoa en una búsqueda colectiva de un futuro mejor. Este viaje se lleva a cabo bajo el nombre de Gipuzkoa irudikatuz 2030 , una iniciativa audaz y transformadora que tiene como objetivo principal crear, de manera participativa y colaborativa, una visión compartida del futuro cercano de este territorio. Pero, ¿qué hace que, a día de hoy, este proyecto sea realmente único e inspirador? La respuesta es simple pero profunda: la gobernanza colaborativa. En un mundo donde la comunicación y la cooperación se han vuelto fundamentales para abordar los desafíos complejos a los que nos enfrentamos, la colaboración se convierte en la clave maestra que desbloquea el potencial de las comunidades. A través de la colaboración, podemos
2 trascender las fronteras de nuestras instituciones, disciplinas y perspectivas individuales para crear algo que es verdaderamente excepcional, porque nos permite vislumbrar el modo y las herramientas mediante las que podemos hacer frente a los retos que el territorio de Gipuzkoa debe afrontar en un futuro nada lejano. En este sentido, el proceso de investigación-acción Gipuzkoa irudikatuz 2030 es un testimonio elocuente de la evolución de la gobernanza en el siglo XXI. Por ello, este primer informe que presentamos en este momento, y que contiene los resultados obtenidos “a medio camino” del proceso, no solo presenta datos y conclusiones; es mucho más: un testimonio de cómo una visión compartida se va forjando en un crisol de diálogo, aprendizaje conjunto y, sobre todo, cocreación. En estas páginas, pueden encontrarse no solo resultados de investigación, sino también historias de personas que se reunieron, debatieron, exploraron y soñaron de forma conjunta. Hay una idea que nos gustaría subrayar especialmente en relación a este trabajo de investigación. Uno de los aspectos más notables de este proyecto es que se enmarca en un contexto de transformación de las relaciones entre la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU). Hubo un tiempo en que estas organizaciones a menudo operaban en compartimentos estancos, cada una persiguiendo sus objetivos y metas individuales. Existían relaciones puntuales, no sistemáticas, en función de la convergencia coyuntural de intereses de sus responsables respectivos o de los responsables forales y personas investigadoras que tocaban sus puertas en busca de financiación pública. Sin embargo, en tiempos recientes, la creación de un espacio de diálogo en cuyo marco se desarrollan procesos de aprendizaje conjunto, conocimiento mutuo y, en definitiva, de
3 dinámicas de cocreación ha comportado una transformación sustancial de las relaciones de la Institución Foral y la UPV/EHU. Este proceso se ha alimentado de los aprendizajes derivados de la visión sistémica de una serie de políticos y funcionarios implicados simultáneamente en procesos de investigación-acción y en la transformación de la relación entre la DFG y la universidad pública de este territorio. Esta transformación es posible, desde la parte universitaria, por un lado, gracias a la revisión del significado de lo que se ha denominado “tercera misión de la universidad”, que desemboca en la idea de que la universidad no tiene razón de ser si no puede extender o socializar el conocimiento generado mediante la investigación, el cual, como bien social que es, debe contribuir a un desarrollo humano sostenible; y, por el otro, gracias a un cambio de paradigma que implica el abandono de la idea del monopolio de la universidad en la generación del conocimiento y la asunción del marco conceptual de la cuádruple (o, más actualmente, quíntuple) hélice en las sociedades del conocimiento y su focalización hacia la innovación abierta, la ciencia abierta, la investigación colaborativa, el emprendimiento y la cooperación. El establecimiento de un novedoso marco de colaboración y coordinación que se articula mediante la aprobación de los sucesivos Convenios entre la DFG y la UPV/EHU, y especialmente en el Convenio para el periodo 2022-2023, y el encargo para crear la visión compartida de la Gipuzkoa del 2030 que cristaliza en Gipuzkoa irudikatuz 2030 , se realiza en un espacio dialógico en el que, partiendo del conocimiento mutuo de los marcos de partida de cada uno de los participantes, políticos, responsables universitarios y personal investigador aprenden a trabajar juntos en el proyecto compartido, que ha ido configurándose en torno a la finalidad de fortalecer la capacidad del territorio de Gipuzkoa para hacer frente a sus retos de futuro. Esta empresa conjunta no es un simple objetivo que haya sido manifestado por los participantes, para codificarse posteriormente en el Convenio. Por el contrario, se trata de lo que los propios participantes, mediante sus interacciones, habiéndolo considerado
4 importante, han ido definiendo como objeto de su práctica en un proceso colectivo de deliberación que es reflejo de la complejidad de su compromiso mutuo. La negociación en torno a las líneas de investigación a desarrollar y el trabajo conjunto entre Política y Academia en el marco de los proyectos concretos han posibilitado una dinámica basada en la confianza, en la generación de conocimiento de manera colaborativa y en el aprendizaje conjunto de los participantes mediante la propia práctica. Por tanto, la colaboración entre la Diputación Foral de Gipuzkoa, la UPV/EHU y la sociedad gipuzkoana está evolucionando de manera notable. Antes podríamos haber sido vecinos en el mismo territorio, pero ahora somos verdaderos socios en la construcción del futuro de Gipuzkoa. Juntos estamos aprendiendo que nuestras fortalezas individuales pueden multiplicarse cuando trabajamos codo con codo, y que nuestras visiones compartidas pueden dar forma a un futuro más prometedor para todos y todas. En última instancia, Gipuzkoa irudikatuz 2030 es un recordatorio de que cuando nos unimos en un espíritu de cooperación y colectividad, no hay límites para lo que podemos lograr. Todos y todas estamos forjando un futuro compartido para Gipuzkoa que será un faro de inspiración para nuestro territorio. Este informe es un primer testimonio de ese viaje, un viaje que está lejos de haber llegado a su fin, pero que está lleno de promesas y posibilidades inmensas.
5 2. Introducción Esta publicación relata el desarrollo de la investigación-acción Gi2030 ( Gipuzkoa irudikatuz 2030) durante los primeros siete meses de su evolución, desde enero a julio de 2023. Es un informe a mitad de camino, pues recoge los resultados de 3 fases de las 5 contempladas en este primer año de su recorrido. Está realizado de manera colectiva por el equipo investigador, pero es producto de la interacción con las más de 200 personas que se han registrado y han participado en la plataforma digital que soporta el proyecto, Gi2030.eus, y sin las cuales no sería posible. Vaya por delante nuestro agradecimiento a todas y cada una de ellas. Gipuzkoa irudikatuz 2030 tiene como finalidad generar de manera participativa una visión compartida del futuro cercano para el territorio. Este objetivo puede parecer demasiado abstracto, pero poseer una visión consciente y reflexiva sobre el futuro, aunque sea de mínimos, es algo muy práctico y valioso para cualquier comunidad, organización o colectivo que quiera funcionar de manera colaborativa. Para generar una visión compartida, dicho en términos muy simples, necesitamos (1) definir visiones accionables y (2) compartirlas. En Gi2030 experimentamos con metodologías y espacios para aprender a alcanzar esos dos objetivos. Generamos propuestas informadas y orientadas a la acción mediante talleres deliberativos presenciales, las compartimos mediante una plataforma digital para la participación ciudadana, y extendemos este proceso híbrido a otros lugares del territorio. Gi2030 es un proyecto inspirado e impulsado por la Diputación Foral de Gipuzkoa (DFG), que mediante un convenio de colaboración encargó a la UPV/EHU co-crear, junto a la ciudadanía y agentes sociales, esta visión compartida del territorio para el año 2030. Al final del proceso publicaremos un documento describiendo esta visión, estructurada mediante nuestra aportación distintiva: una “conversación comunitaria” que avanza mediante una lógica de
12 deseables (es decir, positivos y realistas) mediante una metodología participativa híbrida que combina talleres presenciales e interacción digital. Esta finalidad general se traduce en varios objetivos complementarios: 1. Identificar escenarios de futuro o visiones compartidas entre la ciudadanía y diferentes agentes del territorio. 2. Explorar formas y prácticas de gobernanza colaborativa para el territorio mediante la experimentación y la deliberación colectiva. 3. Estimular capacidades para imaginar y contrastar futuros deseables y accionables. 4. Aterrizar (en el sentido de situar, “localizar”) valores comunes que orienten la visión estratégica y territorial de las políticas públicas Nos detendremos brevemente en algunos de los conceptos-clave, como investigaciónacción, visión compartida, gobernanza colaborativa, deliberación o transformación. Investigación-acción Hay muchas maneras de entender la investigación-acción, que es más bien “un paraguas que engloba diferentes enfoques”, como dicen Eizagirre, Larrea y Tapia (2023). Siguiendo también a Reason y Bradbury, entendemos Gi2030 como una investigación-acción en tanto que “un proceso participativo y democrático que se ocupa de desarrollar un conocimiento práctico en la búsqueda de fines humanos que merezcan la pena, basado en una visión participativa del mundo” (Eizagirre, Larrea y Tapia 2023, 116-7).
13 De la definición anterior queda claro que en la investigación-acción es tan importante el proceso como el resultado, y que este es un conocimiento práctico que emerge en la interacción de los diferentes agentes que participan en Gi2030. Cuando las diferentes metodologías se trasladan a la práctica, a la acción, se produce una transformación de la investigación misma: el contexto concreto en el que se aplica, local y situado, enriquece y afecta la metodología diseñada. Por lo tanto, nuestro proyecto no se sitúa en una dicotomía entre investigación y acción, sino en la interacción dinámica entre ambas, que mediante la iteración de ciclos de experimentación y deliberación nos va orientando hacia una visión compartida. Por lo tanto, el proceso ha de evaluarse evolutivamente, según se va conformando en la interacción con la comunidad de agentes implicados. Visión compartida Ante todo, hemos de aclarar que las palabras “visión” en castellano e “ ikuspegia ” en euskera no son exactamente equivalentes. En castellano se parece más al inglés “ vision ”: un escenario de futuro deseable, mientras que en euskera tiene una connotación de perspectiva, del lugar o posición desde la que se mira: una manera particular de ver el mundo. Creemos que las dos connotaciones son valiosas porque en el proyecto hay dos dimensiones o elementos que se complementan: uno prospectivo y otro descriptivo. El primero busca generar visiones de futuro que podamos compartir; el segundo identificar y describir lo que ya compartimos, el mínimo consenso entre diferentes perspectivas presentes en la sociedad. El primero se construye y el segundo se descubre, y naturalmente están relacionados. Los dos matices son importantes y, en cualquier caso, la palabra clave es “compartida”, ya se refiera a algo que ya compartíamos de manera implícita o que compartiremos en la medida en que suscite la adhesión de otros al hacerlo explícito.
14 Estas dos dimensiones de la visión compartida presentes en Gi2030 quedan reflejadas por Bøjer (2023, 42) al hablar sobre las trampas de imaginar el futuro de manera lineal: Hacer el ejercicio de poner sobre la mesa los múltiples futuros posibles supone extender la imaginación y abrirla con flexibilidad, lo que nos permite quitar de en medio fantasías y deseos invariables. Asimismo, permite conciliar los futuros deseados por todo tipo de personas, ya que si cada persona se acoge a un único enfoque, no se puede hacer una unificación. No es un proceso sencillo; puede ser confuso, confuso y conflictivo. Se construye, en todo caso, una base para contactar con los nuevos miembros y oportunidades y así configurar colectivamente un futuro. Nos interesa crear esa base, y eso es lo que intentamos hacer en Gi2030, pero no hacerlo desde cero, sino construyendo sobre lo que ya compartimos, sobre el capital social y las capacidades del territorio. Esta segunda dimensión la describe Espiau (2023, 98) al investigar el papel de las narrativas en la configuración de las creencias que comparte una sociedad: En el caso vasco, parece que estas historias se han construido sobre un sistema de valores compartidos y que con el tiempo evolucionan sin darnos cuenta. Comprendiendo estas dinámicas culturales implícitas, podemos comprender más en profundidad por qué algunas decisiones estratégicas se toman de forma explícita y por qué están presentes en los procesos de innovación y cambio en un determinado territorio. Para comprender las dinámicas culturales a las que se refiere Espiau es necesario fomentar la interacción entre quienes trabajan en los centros de conocimiento y quienes lo hacen en los centros de decisión. Esa es, a juicio de Bøjer, “la manera de sortear los tres principales
15 obstáculos que suelen existir en la construcción de nuevas vías: el wishful thinking , las dificultades para elegir la opción más adecuada entre los muchos futuros posibles y, en tercer lugar, la imposibilidad de agrupar grupos de interés de diferentes concepciones en torno a planes de acción comunes.” De cara al diseño de futuros compartidos a partir de la coproducción es clave “crear nuevos espacios de colaboración, trabajar la colaboración e imaginación radical, contemplar la realidad con la visión más nueva y completa posible (conociendo también espacios y personas desconocidas para nosotros) y activar ciclos de acción-aprendizaje basados en la actuación de diferentes grupos de interés.” (Zuberogoitia y Madinabeitia 2023, 16-17) Nuevos espacios deliberativos Esos nuevos espacios se alimentan de la deliberación, que entendemos (siguiendo en esto al pragmatismo filosófico) como la capacidad de “ensayar” [ rehearse ] escenarios potenciales en los que la imaginación juega un papel clave al soportar la reflexión sobre el análisis crítico y orientado a la acción de las diferentes posibilidades. La deliberación no es, pues, mera fantasía, sino que está ligada a la accionabilidad de las propuestas imaginadas. Como escribió Dewey hace ya más de un siglo, la deliberación es un experimento para encontrar lo que sean en realidad las diferentes líneas de acción [“ Deliberation is an experiment in finding out what the various lines of possible actions are really like ”] (1922, 190). En última instancia, Gi2030 va a diseñar un marco colaborativo para la gobernanza del territorio, pero hemos querido que el diseño fuera participativo desde el comienzo, lo que nos sitúa en un marco de experimentación e innovación democrática. “Las actividades y los resultados del diseño”, según Carl DiSalvo (2022, 71), “nos ayudan a concebir e instanciar colectivamente diversos imaginarios y prácticas cívicas” y a “ensayar futuros”. “Estos ensayos”, continúa DiSalvo, “son parte integrante de un método experimental de investigación
16 democrática, a través del cual participamos y contribuimos a la continua exploración y reinvención de experiencias y condiciones democráticas”. En este planteamiento experimental y basado en la práctica Gi2030 conformaría un ejercicio de “poner sobre la mesa los diferentes horizontes posibles” (Bøjer 2023) para crear una conversación en la que se fundan al menos parcialmente y encontrar así esos consensos mínimos que son necesarios para confiar y colaborar. Gobernanza colaborativa Entendemos la gobernanza colaborativa, siguiendo a Barandiaran, Canel y Bouckaert (2023, 25), como un racimo de características clave que son comunes a diferentes contextos: colaboración entre múltiples actores, liderada por una organización del sector público, dirigida a crear consenso entre las partes interesadas, sobre un conjunto formal de políticas, diseñadas y aplicadas para abordar los principales retos actuales de las políticas sociales (Batory y Svensson 2017). La anterior definición es coherente con la de Arantzazulab, el centro de referencia de Etorkizuna Eraikiz para la gobernanza colaborativa. Para Arantzazulab (2023, 9) esta consiste en “una cooperación institucionalizada entre las instituciones públicas, los agentes sociales y la ciudadanía para empoderar y hacer efectivo el ecosistema de las políticas públicas, que debe realizarse fortaleciendo el capital social entre instituciones, agentes sociales y ciudadanía, a través de la deliberación y la acción compartida.” Semejante objetivo requiere plazos largos y coordinación a gran escala. En ese esfuerzo colectivo, el proyecto Gi2030 se sitúa en lo que Bouckaert, Canel y Barandiaran denominan “microgobernanza” como “innovación social gubernamental” en el desarrollo de prácticas e infraestructuras para mejorar los niveles de escucha y aprendizaje activo y colaborativo.
17 Cuando mejores sean esas capacidades, mayores serán las posibilidades de gobernanza colaborativa: La escucha y el aprendizaje consisten en mecanismos de retroalimentación que deben repercutir en los procesos. La escucha y el aprendizaje activos no consisten sólo en esperar y, con suerte, ver, sino en buscar proactivamente esta retroalimentación. Debe haber coherencia entre lo interno y lo externo, ya que un régimen de gobernanza colaborativa tiene algunas fronteras difusas entre el interior y el exterior. La dimensión interior es dentro de la administración y también entre la política y la administración. La dimensión exterior es el sistema político-administrativo y la sociedad. El aprendizaje no consiste sólo en el aprendizaje en un solo bucle sobre la consecución de un objetivo, sino más bien en el aprendizaje en un segundo bucle (cambiar y ajustar los objetivos), e incluso en el metaaprendizaje (aprender a cómo aprender unos de otros en una dirección bidireccional) (2023, 230). Transformación y confianza Nos encontramos en lo que el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación Euskadi 2030 denomina una “triple transición”: tecnológica y digital; energética y ecológica; social y sanitaria. Para navegar esas transiciones o transformaciones de la mejor manera posible, el proyecto Gi2030 es un proceso a largo plazo que busca activar capacidades y prácticas de transformación social orientadas al bien común mediante la deliberación y la imaginación orientadas a la acción en un contexto concreto. Pues aunque la Agenda 2030 es un marco de consenso global, importante y necesario, no se trata de aplicarlo de manera unilateral. En el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo advierten que no conviene tratar de transformar un sistema por iniciativa unilateral, si bien matizan que puede ser de gran utilidad tener un marco común, como indican Zuberogoitia y Madinabeitia, para “ayudar a las partes interesadas en un sistema a alcanzar una comprensión compartida del mismo, ya que este
18 comportamiento puede servir como punto de partida de iniciativas conjuntas ricas” (2023,1415). De hecho, en Gi2030 nos parece que la transformación social siempre está ligada a la existencia de visiones locales compartidas, aunque a veces sean tan subterráneas o periféricas que no se aprecien a primera vista. Habrá diferentes escalas en esa transformación social, en función de las posibilidades que ofrece el territorio, así como con las capacidades de reflexión y acción que poseen y desarrollan las personas que viven en él. Es de esperar que al compartir las visiones afloren divergencias, problemas y malestares. Las visiones de los demás no siempre nos parecen comprensibles o compartibles a primera vista, y tampoco es necesario partir del consenso, la conformidad o de una única manera de concebir la vida en común. Pero, a pesar de las divergencias, como dice Bøjer, es posible que “los diferentes grupos de interés trabajen juntos en torno a las cuestiones comunes, generando confianza mutua y transformando su concepción. Formarían un ‘nosotros’ que también tiene en cuenta a los otros ‘nosotros’ de los que forman parte. Muchas veces compartirán una serie de acciones, aunque cada uno tenga sus razones. Este tipo de trabajo en equipo, en la medida en que aglutina intereses distantes entre sí, exige la formación de fuerzas para la cooperación a través de la práctica del diálogo y la coproducción. Requiere una habilidad para aceptar al mismo tiempo el conflicto y la unidad, responsabilizarse de sus roles y encontrar una forma de procedimiento en un proceso emergente. Siempre se puede formar un ‘nosotros’, incluso cuando no todas las personas ‘quieran’ lo mismo.” (2023, 44) En la siguiente sección presentaremos las opciones de diseño y organización que hemos realizado para generar esa clase de confianza que es a la vez la condición y el objetivo de la gobernanza colaborativa.
20 4.Principios de diseño y organización Desde 2016, la estrategia Etorkizuna Eraikiz está intentando implantar un nuevo modelo de gobernanza en Gipuzkoa a través de mecanismos de escucha, deliberación y participación. En estos mecanismos participan agentes sociales y agencias territoriales, primero para definir esa agenda pública y después para desarrollarla (Barandiaran 2022, 82). En 2022, Etorkizuna Eraikiz abrió una nueva fase de experimentación mediante la puesta en marcha del proyecto Gi2030 con la UPV/EHU. Nuestro proyecto fue seleccionado mediante una convocatoria pública y fue inspirado por una serie de conversaciones en Arantzazu sobre cómo “ampliar las capacidades transformadoras uniendo polifónicamente la voz de muchas personas: activar la inteligencia, las emociones y acciones colectivas a través de experimentos de ciclo rápido que hagan énfasis en cuestiones críticas” (Casado 2022, 109). La idea principal, simple pero complicada de llevar a la práctica, es que necesitamos una visión compartida y esta no se puede diseñar de forma unilateral: se debe derivar de una serie de enfoques y prácticas que se van compartiendo y ensamblando entre sí a lo largo del tiempo y del territorio, buscando incorporar a agentes ausentes hasta ahora. Las asambleas ciudadanas son quizá la expresión más adecuada de esa nueva cultura política que se está articulando en torno a la gobernanza colaborativa (Goia 2022), pero son procesos lentos y de alto coste económico. Las asambleas son necesarias, pero también debemos extender y acelerar por otros medios las capacidades deliberativas de las que se valen. Gi2030 responde a esta necesidad a través de nuevos espacios de experimentación en los que se trabajan visiones compartidas sobre la gobernanza del territorio. La gobernanza colaborativa requiere alianzas o colaboraciones entre universidades, instituciones y ciudadanía. Para ello necesitamos infraestructuras público-comunitarias que
21 faciliten una visión comunitaria de las políticas públicas. Gi2030 se suma al marco desarrollado por Parte Hartuz para orientar desde la cercanía las diferentes políticas de acción comunitaria, de instituciones y de diferentes escalas territoriales. A través de Gi2030, la DFG podrá conocer, experimentar y ofrecer soportes y herramientas útiles para la promoción de la acción comunitaria: tanto a los ayuntamientos del territorio como a las agencias de desarrollo comarcal y a los diferentes departamentos. En cierto modo, cuando hablamos de visión comunitaria de las políticas públicas nos referimos a acciones y propuestas colectivas que buscan el protagonismo de la ciudadanía frente a estrategias o respuestas puramente individuales o individualizadoras. En Gi2030 consideramos acciones comunitarias todas aquellas iniciativas y proyectos que abordan de forma colectiva los retos sociales, si lo que proponen lo hacen para mejorar las condiciones de vida de los barrios y municipios y construir una sociedad más inclusiva y cohesionada, buscando y facilitando la implicación y protagonismo de la ciudadanía. Principios metodológicos La metodología de Gi2030 se basa en la activación de capacidades y relaciones. Este enfoque relacional incluye las 5 estrategias definidas en la UPV/EHU por el grupo de investigación Parte Hartuz: 1. Integrar el enfoque comunitario en las políticas sectoriales. 2. Construcción de infraestructuras sociales o comunitarias. 3. Reforzar los proyectos asociativos y las capacidades de la ciudadanía organizada. 4. Trabajar con y para la ciudadanía no organizada. 5. Co-creación y constitución de alianzas intra e interinstitucional.
22 Para guiar y facilitar cualquier proceso comunitario, el proyecto Gi2030 se suma a los 7 principios metodológicos propuestos por Parte Hartuz: 1. Acogida 2. Centrar la acción 3. Tener presencia 4. Ir a la búsqueda 5. Trabajar con la gente desde sus fortalezas 6. Trabajar con personas de dentro (internas) 7. Buscar liderazgos facilitadores Nuestro modelo de gobernanza se basa en la creación de espacios para experimentar otras formas de hacer, con agentes normalmente ausentes y para tratar temas que no son captados por las herramientas demoscópicas (Lafuente 2022, 88). Estos espacios de aprendizaje y conexión, llamados laboratorios o talleres, son lugares de prueba de colaboraciones entre lo público y lo comunitario, acompañados de dispositivos de escucha y documentación. Esto último es importante para la repetición, reconstrucción y aceleración de los procesos, evitando esa sensación de “día de la marmota” que supone volver a empezar de cero cada innovación: “Se documenta para transitar de la cultura del evento a la del proceso, para que las cosas no acaben cuando se cierra la sesión de trabajo, sino para que se prolongue el trabajo a través de los comentarios de quienes acompañan los procesos o los replican.” (Lafuente 2022, 89) Principios de diseño Gi2030 se ha ido configurando sobre la base de principios que han ido emergiendo al diseñar las diferentes fases del proyecto: diversidad, horizontalidad, contraste, hibridación, experimentación y deliberación.
29 talleres, blog y foro) a través de comentarios, propuestas, likes , siguiendo o dando apoyos. La plataforma digital permite la participación de personas que no se han inscrito en un taller, formulando preguntas, respondiendo a preguntas ya formuladas o realizando propuestas en un área concreta. El objetivo es crear un espacio conjunto entre la universidad, las instituciones y la ciudadanía para compartir y priorizar preguntas y propuestas sobre los escenarios de futuro de Gipuzkoa. ¿Cómo funciona la plataforma Gi2030.eus? Un proceso de investigación-acción participativa puede ser transformador, pero para ello es necesario iterarlo y documentarlo sin esperar resultados inmediatos. Para la construcción de la visión compartida es clave la interacción entre los talleres y la plataforma Gi2030.eus, porque necesariamente en los talleres siempre falta tiempo para refinar, comentar o votar nuevas propuestas (más información sobre la dinámica y contenidos de los talleres en el siguiente capítulo). La labor de documentación de la plataforma en línea es importante, para no tener la sensación de que siempre comenzamos desde cero a la hora de dar respuesta conjunta a los retos de futuro. La plataforma cumple esas funciones y acoge todas las fases y actividades del proyecto, como apuntarse a un taller o votar las propuestas generadas. Cualquier usuaria de la web puede acceder y navegar por la plataforma Gi2030.eus libremente y de forma anónima. Sólo cuando quiera realizar alguna acción que implique la creación, el soporte o el comentario de una propuesta, la respuesta a una pregunta o la participación en un debate será necesario que se registre previamente. Las personas registradas pueden interactuar con los contenidos de la plataforma (preguntas, propuestas, talleres, etc.) a través de comentarios, likes , siguiendo o dando apoyos. Al hacerlo, reciben una notificación, vía correo electrónico, cuando se publican las preguntas o cuando se produce una interacción con las mismas. De igual modo, las personas registradas pueden mantenerse al día de las novedades
30 relacionadas con Gi2030 a través de los artículos que se publican en el blog. Además, tienen a su disposición un foro, denominado Ágora, para poder continuar el debate de una forma más libre. El proceso se estructura a través de 5 fases y la participación se da sobre la base de preguntas y propuestas co-creadas por las participantes. En la primera fase, “co-iniciamos la plataforma” (01/01/2023 - 03/02/2023), se comenzó a utilizar la plataforma como punto de encuentro y contenedor de todo el proceso. En la segunda fase, “preguntamos” (04/02/2023 - 28/05/2023), a través de varios talleres presenciales se generaron y exploraron preguntas para cada uno de los 5 temas centrales de Gi2030 (véase el capítulo 5, “Segunda fase: Talleres para formular preguntas”). Tras finalizar cada uno de los talleres, la cosecha de preguntas se publica en la plataforma para que puedan ser leídas, comentadas o apoyadas (interacción digital) por otras personas participantes en Gi2030. Fruto de cada nuevo taller se han seguido incorporando preguntas a la plataforma, con el fin de que las personas que participan en la plataforma pudiesen interactuar con ellas mediante comentarios o apoyos. Una vez finalizado cada taller, las propuestas “viven” en la plataforma, siguen evolucionando allí, pero no de manera “presencial” (o síncrona), sino en línea (o sea, asíncronamente). La inscripción en estos talleres se realizaba mediante invitación del equipo motor, o vía directa por las propias personas participantes. Cada taller ha tenido dos vías de entrada: las invitaciones directas y la posibilidad de apuntarse directamente en la plataforma. Por lo tanto, cualquier persona que se haya dado de alta en la plataforma ha podido publicar nuevas preguntas, comentar o apoyar las preguntas existentes, apuntarse a los talleres y recibir notificaciones cada vez que ha habido actividad participativa en la plataforma.
31 Una vez recogidas las preguntas iniciales, procedemos al ejercicio convergente de priorización y refinamiento de las mismas. Para ello, hemos utilizado dos formatos de priorización de preguntas. Por un lado, un grupo de personas expertas ha realizado un ejercicio de mejora y priorización de algunas preguntas, para eso se ha empleado el método Delphi. Y, por otro lado, el resto de las preguntas se han podido elaborar mediante el Gi2030 Festibala en Zegama e Itziar (véase el capítulo 6, “Tercera fase”). Finalmente, el equipo motor de Gi2030 elaborará y publicará las propuestas, fruto del trabajo sobre las respuestas anteriores. Las personas participantes en la plataforma también podrán hacer el seguimiento de estas propuestas e interactuar con ellas (“contribuye a las propuestas”). Las propuestas se trabajarán para cada uno de los 5 ejes temáticos, y se recogerán en un documento que será el resultado del proceso participativo en este año.
32 6. Segunda fase: los talleres para formular preguntas Toda visión, sea personal o colectiva, es una propuesta de futuro que responde a una pregunta, explícita o implícita. Por ello el proceso Gi2030 está estructurado mediante una lógica de indagación y explicitación de preguntas, respuestas y propuestas que, al compartirse, van componiendo la visión del territorio. Una vez finalizada la primera fase del proyecto, en febrero iniciamos la fase de formulación de preguntas, cuyo objetivo principal es la obtención de un número de preguntas diversas a la vez que compartidas en los cinco bloques temáticos planteados: Clima, Economía, Ciencia y tecnología, Personas y Bienestar social. Si bien en este proyecto la primera formulación de formato participativo contemplaba la realización de talleres en diferentes comarcas, nos encontrábamos en un momento complicado puesto que en mayo de 2023 había elecciones municipales y forales, y por si fuera poco en julio se convocaron elecciones generales anticipadas. De hecho, los primeros contactos realizados con diferentes agentes municipales nos advirtieron de lo problemático que iba a ser organizar nada a ese nivel. Por otro lado, por las entrevistas realizadas a personas de la organización del proyecto, sabemos que uno de los indicadores de éxito de este proyecto es implicar a la población joven. Por eso se nos ocurrió ubicar los primeros talleres dirigidos a elaborar preguntas en el ámbito universitario. En febrero nos dedicamos a contactar y presentar el proyecto, y conseguimos la colaboración por parte de cinco centros de la UPV/EHU: Escuela de
33 Ingeniería, Facultad de Economía y Empresa, Facultad de Informática, Facultad de Psicología, y Facultad de Educación, Filosofía y Antropología. Pero antes de describir cómo hemos planteado el desarrollo de los talleres que se han realizado en el campus de Gipuzkoa, es importante contar cómo hemos llegado a pensar en el formato participativo de taller. ¿Por qué talleres? Para poder llevar adelante la misión principal de este proyecto, uno de los retos identificados desde el principio era lograr espacios donde congregar a personas del territorio con diferentes perfiles de implicación sociopolítica (ciudadanía no organizada, ciudadanía organizada, instituciones públicas). La idea de espacio de encuentro comprende dos conceptos diferentes y simbióticos. Por un lado, la necesidad física de juntarse en un lugar y momento concreto; y al mismo tiempo, la necesidad existencial de vivir una experiencia en la cual poder hacer algo que por separado nos resulta más difícil o imposible: imaginar futuros y compartirlos. En cuanto al grupo investigador, entendemos que compartir visiones de futuro es un ejercicio delicado e íntimamente condicionado por los momentos vitales de las personas participantes. Por ello hemos tratado de cuidar a conciencia las características imprescindibles que ha de reunir ese espacio de encuentro; para hacer ese ejercicio de compartir ideas con personas desconocidas acerca de temas que nos importan, necesitamos unas condiciones mínimas en las que sentirnos seguras, en libertad, y tranquilas para poder expresar lo que pensamos y sentimos. (Fundación Platoniq 2021)
34 Esta idea de espacio donde juntarse a pensar, imaginar, compartir, discutir, reflexionar, debatir, consensuar, o no, esa visión del futuro para Gipuzkoa de 2030 ha ido sufriendo diferentes transformaciones conceptuales y terminológicas. En un principio manejamos la idea de realizar un retiro de cinco días, a modo de espacio convivencial que hiciera posible experimentar con todos los elementos del proyecto, desde la capacitación con la plataforma hasta la generación de propuestas. Pero no tardamos en darnos cuenta de que el reto de organizar este clase de espacio de encuentro nos superaba en cuanto a recursos y logística necesarias. Por ello llegamos a la conclusión de descartar el formato de retiro o residencia y nos inclinamos por un concepto de taller mucho más flexible y portable, de 2-4 horas de duración. Basándonos en la experiencia de varias integrantes del equipo investigador en simulaciones de asambleas deliberativas, llegamos a la decisión de que los talleres no deben durar más de cuatro horas. Y estructuramos los talleres en dos sesiones de máximo dos horas de duración, con una semana de distancia mínima entre sesiones para facilitar la interacción digital. Gracias a la colaboración de los centros del campus se publicó en la plataforma una serie de 6 talleres a partir de los días 21 y 28 de febrero de 2023, cuando probamos el formato del prototipo de taller con un grupo de estudiantes del Aula de la Experiencia, al que también acudieron personal de la DFG y personal docente e investigador de la UPV/EHU. Este primer ensayo fue de gran utilidad para refinar la estructura del taller que luego llevamos a los demás centros del campus de Gipuzkoa, y cuya agenda puede consultarse en el capítulo 7 (“Caja de herramientas”).
35 Además de ese prototipo, se realizaron 5 talleres con dos sesiones por taller entre marzo y mayo de 2023. Para más detalles sobre los talleres, su composición sociodemográfica, etc., se puede consultar las actas de cada encuentro en la plataforma Gi2030.eus. Micro: crónica de los talleres La valoración fue positiva tanto en las evaluaciones “en caliente” como “en frío”. Antes de relatar brevemente la evolución de estos talleres, estas son algunas impresiones recogidas entre sus participantes mediante las entrevistas realizadas tras su finalización: · “Es un ejercicio muy enriquecedor.” · “Es una manera de aprender de temas que de otra manera cuesta estar bien informada.” · “Es un ejercicio de compartir ideas y pensamientos acerca de temas importantes en la actualidad. Muy interesante escuchar a profesionales cuyo campo de trabajo es justamente el que se trabaja en el taller (el caso de los testimonios y aportaciones de participantes profesionales de la administración pública).” · “Consiste en una dinámica en la que experimentas el ser escuchada y escuchar a los demás. También se te ayuda a expresar lo que realmente piensas al resto de participantes sin distorsionar la información y eso ha gustado mucho.” · “Es un espacio en el que se pueden juntar personas diversas con ideas y criterios diversos acerca del mismo tema de debate. Y se experimenta que es posible aunar fuerza y criterios aun en la diversidad de opinión. Sin tensiones ni malos modos.” · “Un espacio amable de aprendizaje y debate sobre temas que nos importan y necesitamos saber cómo se encuentran en la actualidad.” · “La manera de ser de las personas participantes interfiere en la forma de participar. No participa de la misma forma una persona extrovertida que la introvertida. Por lo que el trabajo de la dinamización ayuda mucho a aquellas participantes que les
36 cuesta más dar su opinión por timidez o por considerar que no reúnen un conocimiento apropiado para ser compartido.” · “Este tipo de talleres entre gente joven de diferentes procedencias resulta muy interesante.” CLIMA: CRISIS ECOLÓGICA Y TERRITORIO Este taller lo realizamos en la Escuela de Ingeniería. La primera sesión tuvo lugar el 15 de marzo de 12:30 a 14:00, y la segunda sesión se celebró el 22 de marzo de 12:30 a 14:30. En esta primera sesión las personas participantes se presentaron y se explicó el propósito del proyecto, las fases, y lo que se espera de las participantes en estas sesiones. Se da importancia a que la plataforma sea un punto de encuentro, y se explica el propósito de trabajar sobre preguntas. La mayoría de participantes proceden de Donostia, además de Arrasate, Bilbao, Irún, Oñati, Tolosa, Lasarte y Pasaia. Mediante la visualización de un vídeo, se presenta un marco teórico para contextualizar por qué nos cuesta imaginar el futuro. Una experta en el ámbito de la emergencia climática expone el estado actual de la cuestión, indagando el impacto de la problemática en distintos ámbitos. Además, expone un escenario posible de Gipuzkoa en 2030. Con ello, se pretende dar una visión para anclar el ejercicio de imaginación. Tras el trabajo en plenario, las participantes se dividen en grupos de 6-7 personas, resultando dos grupos en total, y debaten acerca de la visión planteada en el vídeo, volcando sus reflexiones en una matriz que contiene tres ejes: factores positivos, factores negativos, y consecuencias no deseadas. Se presenta a las participantes una cartulina que contiene tres temas identificados en el discurso de la experta. Se les invita a completar la cartulina con las reflexiones ya trabajadas en el ejercicio anterior. El objetivo es que añadan nuevos ejes
37 analíticos. Al final, se dedican 5 minutos para poner las reflexiones en común con todas las participantes. En la segunda sesión del taller retomamos el trabajo de la primera identificando ocho ejes temáticos relevantes para intervenir en la emergencia climática. A partir de dos de estos ejes, los más votados por las propias participantes, en esta sesión nos ha tocado pensar y construir las preguntas que tenemos que hacer en la lucha contra la crisis del clima. La sesión arranca con una puesta en común de las conexiones personales, vitales y emocionales que tienen las participantes y el equipo organizador con el problema del cambio climático. La emergencia climática no es un problema al margen de las personas, atraviesa nuestras emociones, preocupaciones y proyectos vitales. Este ejercicio de calentamiento ha sido la antesala de la dinámica World Café que ha ocupado todo el taller. A través de esta dinámica, las participantes se mueven de una mesa a otra para trabajar diferentes aristas de un problema. En nuestro caso el objetivo ha sido construir preguntas relevantes y consensuadas alrededor de la emergencia climática, que puedan dirigirse hacia diferentes actores (administración pública, empresas privadas, ciudadanía, etc.). ECONOMÍA: ENERGÍA Y EMPRESA Este taller se organizó en la facultad de Economía y Empresa. La primera sesión tuvo lugar el 21 de marzo de 12:00 a 13:30. Y la segunda el 28 de marzo de 12:00 a 14:00. Participaron personas procedentes de Oñati, Bilbao, Erandio, Zegama, Azpeitia, Lasarte, Andoain, Deba, Donostia, Mutriku y Moldavia.
38 Continuamos buscando preguntas relevantes para pensar en el futuro a través de los talleres a partir de las reflexiones y preocupaciones de las participantes. La sesión arranca con la intervención de Alfonso Aranda, de la Universidad de Zaragoza. En menos de 20 minutos, el experto en transición energética ha puesto sobre la mesa los factores en juego para avanzar hacia uno de los objetivos de la Agenda 2030: avanzar en la descarbonización a través de energías renovables. La mirada experta ha brindado a las participantes las primeras piezas para la reflexión conjunta, en la que han llevado la batería de temas propuestos por Aranda a sus contextos e inquietudes. Para ello, nos hemos dividido en dos grupos y hemos deliberado en torno a los factores que facilitan la transición verde, aquellos que la dificultan, y las consecuencias no deseadas de este objetivo. En la segunda sesión del taller, tras poner en común las inquietudes, preocupaciones y experiencias personales que han atraído a las participantes al taller, nos hemos dividido en cuatro grupos para iniciar el World Café. Si la primera sesión finalizó con una serie de ejes temáticos clave para avanzar hacia una transición energética verde, en este encuentro hemos partido de estos ejes para activar las preguntas que habrán de guiar el proceso. Para ello, las participantes han trabajado en la elaboración de preguntas relacionadas con los retos y las oportunidades de la descarbonización; qué sistemas de medición tenemos y con qué criterios los implementamos para valorar alternativas más eficientes; cómo aumentar la producción de energía y disminuir el consumo; cómo preparar el tejido económico y empresarial para esa transición, etc. Desde disciplinas como la economía, el derecho o la filosofía, las participantes han aportado su experiencia y conocimiento al reto de generar preguntas en materia de transición
45 en un contexto cada vez más profundo de crisis de los cuidados debido al envejecimiento y falta de recursos. La cuestión del cuidado de las personas mayores también ha llevado a problematizar el diagnóstico de la brecha digital: ¿hasta qué punto estamos haciendo dependientes digitalmente a personas mayores que, de por sí, son autónomas? Unido a esto, se ha planteado la necesidad de estirar el concepto de violencia para incluir, también, la falta de acceso a recursos que se han acabado digitalizando por completo. Violencia que tampoco escabulle el melón de la injusticia social: no podemos hablar de bienestar emocional sin mencionar las desigualdades económicas. El conocimiento incorporado y práctico que aporta el bagaje profesional ha permitido poner sobre la mesa el rostro menos conocido del ámbito de las políticas sociales, y reflexionar sobre los procesos de vida y los cuidados integrales de las personas. Se ha olido la necesidad de compartir, de expresar y de ser escuchadas. En la segunda sesión del taller, dimos continuidad al análisis, construyendo las preguntas que deberán guiar las siguientes fases del proceso. Como de costumbre, el encuentro arrancaba con una píldora de vídeo sobre Pasaia Herrilab, un proyecto orientado a generar un ecosistema localizado de cuidados en el municipio de Pasaia. Este extracto, tomado de LAIAN, documental sobre el modelo de colaboración propuesto por Etorkizuna Eraikiz, fue un revulsivo para activar el debate sobre el tema propuesto y generar, después, las preguntas. Se trabajaron dos ejes temáticos: los malestares y violencias, por un lado, y el eje de jóvenes y salud mental, por otro lado. En la mesa sobre violencias el tema fue abordado de manera amplia, explorando los conflictos y obstáculos que percibimos en torno a la idea de bienestar emocional y cuidados. Tener tiempo para los cuidados es importante, por lo que un modelo basado en la productividad por encima de todo nos genera ansiedad. Tampoco estaba claro
46 dónde poner las prioridades, si en reducir los daños o prevenirlos, aunque al grupo le pareció que reforzar los vínculos comunitarios siempre ayuda a mejorar los niveles de protección. En el cuidado de personas dependientes la mesa percibió la necesidad de un umbral mínimo para que todas las personas reciban un trato digno. Y facilitar, también, las conversaciones que permitan tomar decisiones difíciles. La mesa dedicada a trabajar el eje sobre las personas jóvenes y la salud mental incidió en el uso del smartphone (redes sociales, plataformas, influencers ) como factor causal principal, algo que está provocando en muchos jóvenes una visión distorsionada de la realidad que, en casos extremos, deriva en crisis de ansiedad, depresión, stress, incluso ideación suicida. Se discutieron varias cuestiones en este sentido: que el problema no son las nuevas tecnologías y los jóvenes, sino el uso de éstas y la educación en la gestión de las emociones. Que en la edad adolescente un factor de desarrollo personal consiste en realizar comparaciones con sus semejantes, la necesidad de referentes, de influencia o de sentirse parte del grupo. Y en este punto nos preguntamos ¿cómo podría esta sociedad ayudar para que estos procesos vitales se desarrollen sin dañar a la persona? También se abordaron cuestiones que tienen que ver con la influencia que tiene en las conductas y problemas asociadas a las redes sociales la herencia educativa de las madres y padres, la necesidad de clarificar lo que es, y no es, una terapia en psicología, la importancia que tiene en un contexto de futuro incierto la gestión de las expectativas de las personas jóvenes, así como la necesidad de puntos de encuentro bidireccional entre jóvenes y personas adultas para facilitar la comunicación y romper estereotipos. Macro: las cartas de megatendencias Como se ha dicho en la sección anterior, en los talleres hemos utilizado diferentes herramientas para abrir el debate sobre futuros posibles. Una de ellas son las “cartas de megatendencias” producidas por Sitra, la agencia pública de innovación de Finlandia.
47 La versión aquí recogida es traducción de las cartas tal como fueron publicadas en 2023 por Sitra, que retiene los derechos de reproducción. Un asterisco (*) indica el lugar donde el texto se ha adaptado a Gipuzkoa. Las cartas pueden usarse en cualquier orden y mediante técnicas diversas, pero por temática pueden ordenarse en 5 grandes bloques (NATURALEZA/ PERSONAS/ PODER/ TECNOLOGÍA / ECONOMÍA). NATURALEZA: La capacidad de carga de la naturaleza se erosiona EL CLIMA SE CALIENTA El clima sigue calentándose, pero la gravedad de los impactos dependerá de las medidas que tomemos ahora. Al ritmo actual, el clima se calentará unos 3°C este siglo*. Ese ritmo de cambio climático provocaría cambios irreversibles y causaría una reacción en cadena incontrolable. Es necesaria una política climática más firme y una actuación más decidida para reducir las emisiones y limitar el calentamiento del clima a 1,5°C. AUMENTO DE LOS FENÓMENOS METEOROLÓGICOS EXTREMOS El cambio climático provocará más fenómenos meteorológicos extremos. Las inundaciones y las sequías serán más frecuentes, al igual que las tormentas más intensas. La fluctuación de las condiciones meteorológicas pondrá a prueba la producción de alimentos y las infraestructuras que no fueron diseñadas originalmente para condiciones meteorológicas extremas. A medida que las olas de calor intenso se hagan más comunes, los veranos actuales parecerán frescos en comparación.* Aumentará la importancia de la preparación y la adaptación de las sociedades. PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD
48 Estamos inmersos en una extinción masiva de plantas y animales provocada por la actividad humana. Un millón de especies están amenazadas de extinción en las próximas décadas. La degradación de la naturaleza amenaza el bienestar de cientos de millones de personas y también causará pérdidas económicas anuales valoradas en cientos de miles de millones de euros. La pérdida de biodiversidad puede frenarse reduciendo las presiones sobre la naturaleza (uso del suelo y del mar, cambio climático, contaminación, utilización de recursos y especies invasoras) y gestionando, restaurando y conservando los hábitats. LA DISPONIBILIDAD DE RECURSOS ES CADA VEZ MÁS INCIERTA El creciente consumo significa que muchos recursos son cada vez más escasos o costosos de obtener. La disponibilidad de materiales críticos para la industria puede enfrentarse a retos que se reflejarán hasta llegar a los consumidores. La incertidumbre sobre los recursos puede mitigarse desarrollando materiales sustitutivos y potenciando el reciclado y la reutilización de materiales. DEGRADACIÓN DEL SUELO Al ritmo actual, el 90% del suelo mundial estará degradado en 2050 y el mundo corre el riesgo de quedarse sin tierras cultivables en 60 años. El calentamiento climático empeorará la situación con fenómenos meteorológicos más extremos. La prevención de la erosión y el secuestro de dióxido de carbono en el suelo pueden aumentar la seguridad alimentaria a la vez que mitigan el calentamiento climático. AUMENTAN LOS RESIDUOS Debido a la rápida urbanización y al crecimiento de la población, se prevé que la cantidad de residuos generados en todo el mundo aumente un 70% de aquí a 2050. Los habitantes de Gipuzkoa generan una media de 443 kilos de basura al año, por debajo de la media europea,
49 que supera los 500 per cápita al año (2022).*1 También han aumentado los residuos farmacéuticos en las aguas residuales. Para reducir los residuos es necesaria una transición hacia una economía circular: evitar que se generen residuos mediante un diseño inteligente de los productos, reutilizar y reciclar los materiales y retirar de la circulación los productos químicos y materiales peligrosos. UNA MAYOR COMPRENSIÓN DEL VALOR INTRÍNSECO DE LA NATURALEZA La conciencia medioambiental es cada vez mayor. La naturaleza ya no se considera un mero recurso que las personas pueden explotar, sino que tiene un valor intrínseco que sustenta el bienestar humano. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer desde la concienciación hasta la acción a gran escala. AUMENTA LA INDIFERENCIA VOLUNTARIA POR EL ESTADO DEL MEDIO AMBIENTE La información sobre la degradación del medio ambiente está al alcance de todos, y los problemas medioambientales aparecen cada vez más en las noticias. Muchas personas se niegan a creer o restan importancia a los problemas puestos de manifiesto por la ciencia y optan por vivir como siempre. Crecen las tensiones entre quienes exigen medidas medioambientales y quienes las menosprecian. MÁS DERECHOS NO HUMANOS Cada vez se entienden mejor los derechos de los animales no humanos. La cría de pieles ya se ha prohibido en 15 países europeos y el debate sobre los derechos de los animales también ha cobrado impulso en Gipuzkoa.* DEGRADACIÓN DE LOS MARES 1 https://www.diariovasco.com/gipuzkoa/kilos-basura-guipuzcoano-20220919201159-nt.html
50 El calentamiento y la acidificación de los mares están destruyendo los arrecifes de coral y otros ecosistemas marinos frágiles. También afecta a la capacidad de los mares para secuestrar carbono y, a largo plazo, las corrientes oceánicas también se verán afectadas. Las emisiones de nutrientes aumentan la eutrofización y provocan el agotamiento del oxígeno. La degradación marina también supone una amenaza para los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria. Las amenazas a los ecosistemas marinos pueden mitigarse mediante la acción por el clima, la protección de los mares y la reducción de las emisiones de nutrientes. PERSONAS: Crecientes retos para el bienestar LA TASA DE DEPENDENCIA DISMINUYE La población envejece y la población en edad de trabajar disminuye. Esto debilita el coeficiente de dependencia, aumenta el número de niños, niñas y personas mayores en relación con la población en edad de trabajar y nos obliga a plantearnos cómo garantizar la calidad y disponibilidad de los servicios en la sociedad. La necesidad de inmigración basada en el empleo es cada vez mayor. MAYOR ESPERANZA DE VIDA Y ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN La gente vive más años y la población envejece. En las sociedades prósperas, la tasa de natalidad disminuye, sobre todo entre los grupos de población con menos estudios, y las personas jóvenes son minoría. La necesidad de servicios para una población que envejece es cada vez mayor. Por otra parte, es posible que en el futuro la capacidad funcional de las personas se convierta en un factor más determinante de la edad y que se disponga de más tratamientos para ralentizar el envejecimiento. CONCENTRACIÓN DE POBLACIÓN
51 Solo el 8% de la población total de Euskadi vive en zonas rurales, aunque la migración y la multilocalización iniciadas durante la pandemia de Covid-19 han mitigado la pérdida migratoria en algunos municipios y regiones. En 2022 se mantuvo la tendencia iniciada el año pasado, en el que la población respecto a 2020 ya se redujo. La población de Gipuzkoa se sitúa en 716.616 residentes, 2.271 personas menos que el anterior.*2 URBANIZACIÓN CONTINUADA La migración de las zonas rurales a las ciudades continuará en todo el mundo. En 2050, casi el 70% de la población mundial vivirá en ciudades. El rápido crecimiento de la población supone un reto para las infraestructuras urbanas, sobre todo en las megaciudades de Asia y África, y la desigualdad de la población va en aumento. Las ciudades tienen un gran potencial para desarrollar soluciones sostenibles si se invierte lo suficiente en planificación urbana. AUMENTO DE LA MIGRACIÓN MUNDIAL Las migraciones mundiales aumentan debido a los cambios en los medios de subsistencia, la urbanización, las guerras y los cambios medioambientales. El calentamiento del clima está haciendo inhabitables algunas regiones. La inmigración en Gipuzkoa también está aumentando, lo que hace más importante la integración de los inmigrantes.* AUMENTAN LAS PANDEMIAS Y EPIDEMIAS La actividad humana aumenta la probabilidad de epidemias y pandemias generalizadas. La fragmentación de los hábitats naturales reduce el espacio vital de los animales, lo que conlleva un mayor riesgo de enfermedades zoonóticas. El calentamiento del clima exacerba las inundaciones y las sequías, aumentando la incidencia de enfermedades infecciosas. La 2 https://www.eustat.eus/elementos/la-poblacion-de-la-c-a-de-euskadi-se-reduce-en-6682personas-en-2022-respecto-al-ano-anterior/not0020234_c.html
52 movilidad contribuye a la rápida propagación de las enfermedades. Las pandemias futuras pueden prevenirse protegiendo los hábitats animales y la biodiversidad. AUMENTAN LOS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL Los problemas de salud mental van en aumento, sobre todo entre la juventud. El absentismo y la discapacidad se deben cada vez más a trastornos mentales. El estrés se ve incrementado por diversas crisis, la sobrecarga de información, el carácter competitivo de la sociedad y la creciente complejidad de la vida. Al mismo tiempo, la pobreza se está intensificando. Abordar estos problemas requiere recursos adecuados, cooperación multidisciplinar y centrarse no sólo en el individuo, sino también en las estructuras de la sociedad. LA MENTALIDAD SOBRE LA SALUD ESTÁ CAMBIANDO La creciente resistencia a los antibióticos y las enfermedades zoonóticas desafían a las personas a adoptar un enfoque más holístico de la salud. Se entiende que la salud humana está vinculada al bienestar de la naturaleza y el medio ambiente. Además del tratamiento de las enfermedades, se hace hincapié en medidas preventivas como el aumento de la biodiversidad y la reducción de la contaminación atmosférica y acústica. EL CONCEPTO DE BIENESTAR SE AMPLÍA La visión del bienestar individual centrada en los ingresos se está ampliando, y junto a ella crece la importancia del bienestar percibido relacionado con la calidad de vida. El bienestar no se mide sólo en términos monetarios, sino también en función de otros factores, como estilos de vida sostenibles, relaciones sociales, experiencias de sentido y la oportunidad de trabajar por el bien común.
53 SE DESTACA EL DESARROLLO CONTINUO DE COMPETENCIAS Nuestra cambiante vida laboral y nuestra sociedad exigen un aprendizaje permanente y un desarrollo continuo de las competencias. La importancia del nuevo aprendizaje, la creatividad, el pensamiento holístico y las metahabilidades es cada vez mayor. Las carreras profesionales más largas también crean una necesidad creciente de aprendizaje continuo. Las estructuras y prácticas para el desarrollo de capacidades están sometidas a una presión creciente para cambiar. EL TRABAJO A DISTANCIA Y EL TRABAJO HÍBRIDO ESTÁN CAMBIANDO EL MERCADO LABORAL La pandemia llevó a muchas sociedades a digitalizarse, ya que el trabajo a distancia e híbrido se hizo más común. El aumento del trabajo a distancia también ha propiciado el desarrollo de prácticas patronales de control del rendimiento y la productividad de la plantilla, lo que plantea interrogantes sobre la confianza entre la persona empleadora y la empleada. El mercado laboral está cambiando a medida que el trabajo a distancia permite nuevos enfoques de la organización y descentralización del trabajo, incluso a escala mundial. AUMENTAN LOS DESAJUSTES EN EL MERCADO LABORAL La digitalización está cambiando el trabajo en las sociedades prósperas. Los desajustes del mercado laboral aumentan debido a la falta de talento disponible para los puestos de trabajo que se ofrecen, y demandantes de empleo tienen dificultades para encontrar empleos que se ajusten a sus cualificaciones. Muchos empleos se automatizan o se externalizan a países con mano de obra barata. PODER: La batalla por la democracia se intensifica LA INFLUENCIA DE LA INFORMACIÓN CREA UN AMBIENTE MÁS POLARIZADO
54 La desinformación y las operaciones híbridas están aumentando debido a las acciones llevadas a cabo por agentes provocadores dentro de los países, así como por operadores internacionales. Los esfuerzos por influir en las opiniones se orientan cada vez más a causar confusión y discordia. El debate polarizado, la difamación y la incitación al odio hacen que muchas personas renuncien a ejercer una influencia en la sociedad. Se necesita una comunicación responsable, alfabetización informativa y canales para un debate social constructivo. AUMENTAN LAS TENSIONES GEOPOLÍTICAS Las divisiones entre países de todo el mundo son cada vez más agudas y las diferencias y tensiones entre los distintos sistemas sociales de la sociedad son cada vez más pronunciadas. El orden mundial basado en normas se tambalea, las esferas de influencia vuelven al debate de la política exterior y surgen luchas de poder por recursos como los metales críticos. La búsqueda del interés propio aumenta en la política. La tensa situación aumenta la incertidumbre en las relaciones internacionales, en los mercados y en la mente de las personas. Crece la necesidad de diplomacia y prevención de conflictos. CRECIENTE PERSONALIZACIÓN DEL PODER El debate político en los medios de comunicación se está centrando en las personalidades, y las redes sociales amplifican la personalización del poder. Las personas individuales que se dedican a la política pueden llegar a ser más prominentes que los partidos a los que representan. Aunque la personalización hace más accesibles a las responsables, puede difuminar las diferencias entre partidos y los problemas estructurales del sistema político. También puede convertir la política en un entretenimiento, lo que hace que las cuestiones importantes pasen a un segundo plano. Participar en política exige cada vez más saber gestionar la comunicación y la publicidad.
61 ECONOMÍA: Los cimientos económicos se transforman LA ECONOMÍA CIRCULAR SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN IMPERATIVO En lugar de producir constantemente nuevos productos, una economía circular utiliza los recursos existentes de la forma más eficiente posible, por ejemplo manteniendo los productos y materiales en circulación productiva el mayor tiempo posible. La economía circular no consiste solo en reciclar, sino también en nuevos modelos de funcionamiento económico y servicios, como compartir, alquilar, reparar y reutilizar, en los que las nuevas tecnologías desempeñan un papel fundamental. SE INTENSIFICA EL DEBATE SOBRE EL RUMBO DE LA ECONOMÍA Cada vez hay más acuerdo sobre la necesidad de reformar las estructuras y los paradigmas económicos, pero las opiniones varían sobre el alcance de estas reformas. El debate sobre la nueva dirección de la economía se está intensificando. ¿Se trata de ajustar la economía a la capacidad de carga de la naturaleza, o de una economía regeneradora que sea positiva para la naturaleza y aumente el bienestar humano? CONCENTRACIÓN DE LA RIQUEZA Y DESIGUALDAD CRECIENTE Gipuzkoa es uno de los territorios con menos desigualdad económica de Europa,* pero la tendencia indica que las diferencias de riqueza están aumentando en el continente. A nivel mundial, el 10% más rico posee el 75% de la riqueza total. Las repercusiones de diversas crisis sociales y mundiales aumentan aún más la desigualdad. CONSUMIDORES COMO PERSONAS INFLUYENTES El consumo -o la decisión de no consumirse considera cada vez más un medio de influir en la sociedad. Desde la perspectiva del impacto económico, la importancia de las mujeres y las personas mayores como responsables de las decisiones de consumo es cada vez mayor.
62 LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS SE AMPLÍA Las empresas buscan activamente formas de aumentar el impacto positivo de sus actividades además de minimizar los impactos negativos. Las actividades de muchas empresas contribuyen a abordar los retos de sostenibilidad de nuestro tiempo. El pensamiento intergeneracional se está convirtiendo en un aspecto cada vez más destacado de la reflexión sobre la sostenibilidad. Las ONG, los medios de comunicación, los inversores, las autoridades públicas y los responsables políticos exigen que las empresas sean responsables y transparentes. HACER MÁS SOSTENIBLES LAS CADENAS DE VALOR ECONÓMICO La pandemia de Covid-19 y los acontecimientos geopolíticos han puesto de relieve nuestra dependencia de las cadenas de valor mundiales, pero también su vulnerabilidad. Las crisis han aumentado la necesidad de cadenas de valor sostenibles y de garantizar la seguridad del suministro. Al mismo tiempo, ha aumentado nuestra comprensión de las repercusiones de la economía mundial en el medio ambiente y los derechos humanos, lo que amplifica la necesidad de cadenas de valor sostenibles y flexibles y de soluciones de economía circular. SE ADOPTAN NUEVOS INDICADORES ECONÓMICOS Los indicadores económicos alternativos, como la contabilidad de los ecosistemas, el indicador de progreso genuino y el índice del planeta feliz, están recibiendo cada vez más atención. Además de ilustrar el desarrollo económico, los nuevos indicadores proporcionan información sobre el bienestar humano y medioambiental y reflejan cambios en los valores y objetivos que subyacen al pensamiento económico. CADA VEZ SON MÁS COMUNES NUEVOS TIPOS DE PENSAMIENTO ECONÓMICO
63 La gente quiere promover un nuevo pensamiento económico en la práctica. La propiedad compartida, el intercambio de bienes y diversos servicios de préstamo están cambiando el funcionamiento de los mercados. Compartir campos de cultivo y la distribución directa de alimentos locales de los productores a los consumidores son prácticas cada vez más comunes. LAS NECESIDADES DE MANO DE OBRA Y DE CUALIFICACIÓN ESTÁN CAMBIANDO La reconstrucción ecológica está remodelando el mercado laboral. Los empleos directa o indirectamente relacionados con la energía fósil van desapareciendo. Se están creando empleos en nuevas industrias y están surgiendo descripciones de puestos de trabajo totalmente nuevas. Los aspectos de sostenibilidad ecológica cobran importancia en casi todas las profesiones. Para lograr una transición justa, la sociedad debe apoyar la reorientación del trabajo y las cualificaciones. UNA COMPRENSIÓN MÁS VARIADA DE LAS DISTINTAS FORMAS DE CAPITAL Además de los flujos de recursos e ingresos de la economía, cada vez se presta más atención al capital natural, vital para el funcionamiento de la economía y que incluye los recursos naturales y la calidad del medio ambiente, y al capital social, como las competencias y la confianza social. Al mismo tiempo, la pandemia, la crisis energética y la crisis ecológica han puesto bajo un nuevo escrutinio el papel de las finanzas y la deuda en la economía.
64 7. Tercera fase: el momento de priorizar Después de cuatro meses dedicados a construir preguntas desde la universidad, esta fase busca acoger a otros públicos y acercar el proyecto a otros perfiles: a personas expertas del campo académico, asociativo y de la administración pública, a través de una aplicación del método Delphi, y a la población de dos municipios de Gipuzkoa, a través de la celebración del Festival Gi2030. Haciéndolo, el proceso se ha nutrido de miradas expertas y experimentadas en los cuatro ámbitos de actuación que conforman las preguntas: el ámbito tecnológico, el ámbito social, el ámbito ecológico y el ámbito de la gobernanza colaborativa. A través de su participación, esta fase ha tenido como objetivo seleccionar y mejorar las más de 90 preguntas elaboradas en la anterior etapa, para culminar con 10 preguntas finalistas. Entre ellas 3 serán el punto de partida para generar respuestas y propuestas a partir de otoño de 2023. Pero no nos vamos a adelantar. Antes de llegar ahí, en este capítulo explicamos los detalles de la dinámica de selección de preguntas que hemos llevado a cabo a través de un Delphi y la celebración de dos encuentros culturales. Delphi Imaginemos un proceso en el que se reúnen personas expertas de diferentes áreas para discutir y alcanzar consensos en temas importantes. Eso es precisamente el método Delphi, una herramienta diseñada para fomentar la interacción y la colaboración entre personas expertas en busca de resultados basados en su conocimiento y experiencia. En nuestro caso, propusimos aplicar la dinámica Delphi para refinar y seleccionar las preguntas obtenidas en los talleres en el campus, abordando tres ámbitos clave: la transición social, la transición ecológica y la transición tecnológica. Para ello, convocamos a un grupo de personas expertas en cada ámbito, aproximadamente 10, formando un equipo de 29
65 agentes.3 Esta selección estaba dirigida no sólo a aquellas personas con conocimiento especializado en los temas abordados, sino también a cualquier persona interesada en contribuir desde su perspectiva y experiencia. La diversidad de voces y enfoques enriquecería la discusión y nos acercaría a soluciones más complejas y equilibradas. El objetivo principal del Delphi es obtener resultados basados en el conocimiento y experiencia de agentes a través de un proceso interactivo. El funcionamiento de este método se basa en la elaboración de un cuestionario que debe ser completado por cada persona involucrada en el proceso. La confidencialidad y la privacidad de los datos eran aspectos fundamentales para nosotras. Antes de comenzar, nos aseguramos de establecer contacto con todas las expertas, proporcionándoles una visión clara de los objetivos y el propósito de la actividad en el marco de nuestro proyecto. Además, les garantizamos que sus respuestas serían tratadas de manera anónima y confidencial. El proceso se desarrolló en tres etapas: bienvenida, primera ronda y segunda ronda. A continuación se explica brevemente el procedimiento de cada una y sus principales resultados. Cuestionario de bienvenida En la primera etapa del proceso, recopilamos los temas que surgieron durante los talleres con el estudiantado. Cada agente recibió estos temas acompañados de una breve explicación sobre cada uno de ellos, teniendo la oportunidad de añadir otros temas relevantes que consideraran importantes, justificando su inclusión. Luego, se les pidió que eligieran dos temas de entre todos los expuestos para desarrollar a lo largo del proceso. 3 Para mayor información sobre el grupo de personas expertas y su dinámica de trabajo, véase https://gi2030.eus/processes/gi2030/f/35/.
66 En el ámbito de la transición social, las participantes justificaron la elección de los temas “gestión de los sistemas de salud” y “bienestar social y salud mental” basándose en sus experiencias profesionales y personales. Estas experiencias abarcaban áreas como la coordinación socio-sanitaria, las políticas sociales y la colaboración con profesionales de la salud. En resumen, las justificaciones para la selección de estos temas revelaron una combinación de experiencia personal, pasión por el campo de actuación y la percepción de su importancia para generar un impacto significativo en el bienestar social. En el ámbito de la transición ecológica, las participantes eligieron los temas “actuaciones contra la emergencia climática” y “consumo y producción energética”. Las justificaciones se basaron en la integralidad y conexiones de estos temas con otros aspectos del cambio climático, su necesidad de un análisis en profundidad, y su relevancia en problemas éticos y políticos. Por último, en el ámbito de la transición tecnológica, las participantes justificaron la elección de los temas “gestión pública de la tecnología” e “impacto de la tecnología en las desigualdades”. Estas elecciones se basaron en la conexión entre el uso ético de la tecnología y la reducción de la brecha de desigualdad, resaltando la responsabilidad pública en la protección y regulación del ámbito científico-tecnológico. En conclusión, las participantes en cada ámbito justificaron la elección de los temas basándose en una combinación de experiencia personal, preocupación por el impacto social y la percepción de la importancia de abordar estos temas en sus respectivas transiciones.
67 Primera ronda de cuestionarios: selección de preguntas y asignación de criterios En esta primera ronda se cumplieron dos objetivos principales. Por un lado, se proporcionó una devolución de los resultados de las encuestas agradeciendo la participación de los encuestados y compartiendo los resultados con ellos. Por otro, se generó un contenido detallado sobre el proceso, destacando la selección de las preguntas que avanzarían a las siguientes etapas y profundizando en su evaluación y las propuestas de mejora recibidas. ÁMBITO DE LA TRANSICIÓN SOCIAL Las preguntas seleccionadas y refinadas en el ámbito de la transición social fueron seis. Las justificaciones de la pregunta “¿Cómo podemos lograr una concepción en nuestro sistema sanitario que vaya más allá de la salud física corporal?”, giraron en torno a su prioridad como tema clave y su estrecha relación con la realidad diaria de las personas en Gipuzkoa, así como su potencial para impulsar una actuación institucional innovadora. La segunda pregunta “¿Cómo se podría reducir la excesiva medicalización de la sociedad?” se relacionó estrechamente con la necesidad de poner a las personas en el centro y abordar los problemas de salud (mental) sin recurrir a la medicalización excesiva. Además, se buscaba un enfoque biopsicosocial integral y se reconocía la importancia de la formación de los profesionales de la salud y la promoción de políticas de prevención y atención temprana. La tercera pregunta seleccionada, “¿Qué se puede hacer para que Osakidetza vuelva a ser pionera?”, fue seleccionada debido a su relevancia en la realidad diaria de la población de Gipuzkoa, su potencial para la innovación y su capacidad de generar deliberación y traducirse en políticas públicas concretas. Aunque se reconoció que la salud no es exclusivamente competencia foral, se enfatizó la importancia de debatir sobre Osakidetza y fortalecer este servicio debido al deterioro que está experimentando.
68 Continuando con la selección de las preguntas, seis de cada diez encuestadas seleccionaron la cuarta pregunta “Además de crear espacios seguros o referentes específicos, ¿cómo avanzar en una cultura de comunicación donde las personas se sientan con libertad (sin ser desvalorizadas, estigmatizadas, juzgadas o discriminadas) para compartir problemas emocionales, vulnerabilidad, malestar?” Se argumentó que la salud mental debe ser una prioridad en la agenda política, especialmente para la población joven. La pregunta “¿Quién debería hacerse cargo de la salud mental?” también fue seleccionada, destacando la importancia de la participación de las administraciones en la mejora del bienestar y la atención integral. Finalmente, la pregunta “¿Cuáles son los factores que condicionan la salud mental de los/las jóvenes?” fue justificada por la necesidad de abordar los desafíos que enfrentan en términos de autoestima, presión social y un mercado laboral precario. ÁMBITO DE LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Las preguntas que fueron seleccionadas y refinadas en el ámbito de la transición ecológica también fueron seis. La pregunta 1, “¿Por qué no se aplican las soluciones científicas en los ámbitos de la gestión, a pesar de contar con información científica disponible? Específicamente, ¿qué acciones podría tomar la DFG para promover cambios prácticos en la sociedad que ya han sido aceptados en el ámbito teórico?”, se destacó su carácter transversal y su relevancia en cualquier ámbito de intervención. Se argumentó que resolver esta pregunta es fundamental para comprender por qué no se implementan medidas a pesar de conocer su importancia. La pregunta 2, “¿Cómo podemos promover una alimentación sostenible, local y basada en sistemas agroecológicos para la ciudadanía de Gipuzkoa, en consonancia con las competencias de la Diputación y para fortalecer la mejora democrática?”, se consideró un tema fundamental y el núcleo de la transición, con competencias relevantes por parte de la DFG. Se destacó la concreción de la pregunta y su capacidad para generar respuestas y propuestas concretas. La pregunta 3, “¿Cómo podemos consensuar la gravedad de las consecuencias de la emergencia climática y qué entiende la
69 DFG por emergencia climática, considerando también el contexto de colapso ecológico?”, resaltó la importancia de llegar a un acuerdo mínimo sobre las implicaciones del cambio climático para convencer a la sociedad de la necesidad de acciones y políticas. Se justificó la elección de esta pregunta como un marco alternativo a la forma hegemónica de abordar la problemática. La pregunta 4, “¿Cuáles son las medidas concretas que se pueden implementar para promover un consumo responsable en la sociedad de Gipuzkoa y abordar los desafíos asociados? ¿Qué acciones puede llevar a cabo la administración para impulsar un cambio hacia un consumo más responsable y sostenible?”, se seleccionó en base a su capacidad para la reflexión y la autocrítica, y su relación con decisiones sobre consumo y producción, cuestiones que, a su vez, requieren “implicación de la sociedad y regulación por parte de las administraciones”. De la pregunta 5, “¿Cuál es el modelo de producción y gestión más adecuado, ya sea público, privado o comunitario, centralizado o descentralizado, para reducir el consumo de energía y promover una transición efectiva hacia fuentes de energía renovables?”, se destacó tanto la capacidad de la pregunta para fomentar la reflexión, como su relevancia en dimensiones más concretas, como las desigualdades sociales. Una participante del ámbito académico identifica las dificultades económicas que enfrentan muchas familias para afrontar los gastos relacionados con el consumo de energía, lo que la hace considerar esta pregunta como fundamental para lograr una transición justa y equitativa. Otro participante destaca la capacidad de actuación de la DFG en este tema, argumentando que existe margen para promover diversas formas de gestión de la energía que deben ser debatidas. Para terminar, la pregunta “¿Cuál es la relación entre los impactos ambientales y los recursos naturales utilizados en la fabricación de coches eléctricos y las decisiones regulatorias basadas en datos y criterios científicos?”, fue considerada “fundamental” de cara a “cuestionar el coche eléctrico como algún tipo de panacea que
70 logrará que ir en coche ahora sea lo más ecológico que podamos hacer”, teniendo en cuenta que “usar el coche eléctrico también tiene un coste ecosistémico, al igual que deshacerse de los ‘viejos coches’”. ÁMBITO DE LA TRANSICIÓN TECNOLÓGICA Las participantes justificaron la selección de las preguntas. La primera pregunta, “¿Cómo debe el poder legislativo y la administración pública de la DFG adaptarse a los rápidos cambios producidos por la tecnología?”, destacó por su viabilidad en el contexto de Gipuzkoa y su importancia como uno de los retos futuros. Así mismo, en la pregunta “¿Qué podemos hacer a escala de la Diputación para alinear programas e iniciativas de investigación e innovación con necesidades sociales?”, se mencionó la responsabilidad social de la investigación tecnológica y la importancia de invertir en políticas de control. Sin embargo, se plantearon dudas sobre la capacidad de generar propuestas debido a la necesidad de conocimientos técnicos. Además, la pregunta “¿Qué administración y con qué instrumentos controlará a quienes desarrollan y aplican estas nuevas tecnologías?”, que aborda el control en el desarrollo de nuevas tecnologías, se justificó por la necesidad de medidas anticipatorias y regulación, así como la importancia de evitar sesgos y garantizar transparencia y control. En general, las justificaciones abarcaron desde argumentos generales sobre la relevancia de las preguntas hasta consideraciones específicas sobre competencias administrativas y regulación tecnológica. Para finalizar, la cuarta pregunta, sobre el uso de tecnologías para una sociedad igualitaria (“¿Qué tipo de tecnologías ayudarían para una sociedad igualitaria?”), se seleccionó por su “amplitud, su relación con las desigualdades y su capacidad para abordar otras preguntas”, resaltando el papel de la Administración en el desarrollo tecnológico inclusivo. Además, la pregunta “¿De qué manera se puede fomentar que la tecnología esté al servicio de todas las personas?”, destacó por su similitud con la primera pregunta y su importancia para garantizar
77 pensamiento crítico en torno a la identidad, la lengua y la comunidad, pero sobre todo un homenaje a Azurmendi y al pueblo que le vio nacer; esto no es anecdótico, pues nos dejó la enseñanza de que para llevar un proceso participativo a los pueblos es necesario conectar con sus intereses y sus valores, su historia y sus referentes. Además, a través de Zabaleta escuchamos el legado que nos deja el filósofo zegamatarra para pensar en los retos que plantea el futuro. A estas alturas, sabemos que el futuro y sus retos son una de las piedras angulares de Gi2030. Y aquí entró la voz de la ciudadanía. Después de la charla el rol del público mutó de oyente a participante, para reflexionar, mejorar y seleccionar algunas de las preguntas elaboradas en los talleres celebrados en la segunda fase. Puede que quien lee estas líneas haya advertido que el propósito de la dinámica participativa celebrada en estos encuentros es el mismo que el del Delphi, una técnica de investigación cuya aplicación y resultados hemos explicado en el apartado anterior. Efectivamente, el ejercicio que diseñamos en el marco del Festival Gi2030 para la mejora y selección de las preguntas es una adaptación del Delphi completado por personas expertas. Esta adaptación tenía como objetivo llevarlo a cabo en formato presencial y con la participación de agentes de perfiles y trayectorias más variadas. Describimos esta dinámica y sus detalles metodológicos en el capítulo “7. Caja de herramientas”. En diferentes tiempos, alrededor de 30 participantes reflexionaron sobre las 8 preguntas en base a seis criterios propuestos por el equipo investigador, y seleccionaron las preguntas más significativas para ser respondidas en las siguientes fases del proceso. Llevamos a Zegama 8 preguntas en materia de gobernanza colaborativa y volvimos con 2: 1. ¿Cómo garantizar que los intereses colectivos no son intereses privados/particulares? 2. En los espacios de decisión, ¿cómo debe ser la participación?, ¿cuáles son los límites/dónde se participa/quiénes participan?
78 Antes de llegar ahí, se valoró el alineamiento de las preguntas respecto a los criterios, y algunas personas participantes intercambiaron dudas, inquietudes y malestares. Una puesta en común que, más allá de las preguntas finalistas, también constituye un resultado en sí mismo de la dinámica. No es lugar para detenernos en el detalle de las mini-deliberaciones que generó el ejercicio ni en las puntuaciones que recibió cada pregunta. A quien le interese, la sistematización del encuentro publicada en la plataforma registra, paso por paso, estos resultados, así como las reflexiones que generó. Sin quererlo, reflexionar con preguntas lleva a más preguntas. Algunas de las que dejó la hora que duró la dinámica orbitaban alrededor de una cuestión central para cualquier persona preocupada por la profundización de la democracia: ¿a quién incluye y a quién excluye la construcción del “nosotros”?, ¿cómo construir un “nosotras” inclusivo?, ¿cómo debería ser? La dinámica cerró con estas reflexiones en el aire, la valoración de varias preguntas en base a criterios y dos en la cesta de finalistas. Con los deberes hechos, el encuentro tomó un tono más lúdico a través de la poesía y de la música. Con la presentación del libro Gandiagaren txakolina, edo berrikuntza arinaren artea hicimos un viaje en el tiempo y recuperamos algunos poemas de Bitoriano Gandiaga sobre el txakoli. De la poesía saltamos a la canción, y el vino se transformó en música de la mano de Morau y Beñardo y el espectáculo de su discolibro “Ardo”. Itziar La segunda parada del Festival nos llevó a Itziar. Acompañadas por algunas vecinas de esta pedanía y de otros municipios del territorio, volvimos a experimentar la mezcla entre cultura y participación para facilitar un espacio de encuentro y reflexión. Como en Zegama una semana atrás, queríamos acercar el proceso desarrollado dentro de la universidad a algunos pueblos de Gipuzkoa y sus habitantes, dando a conocer Gi2030 a través de una propuesta cultural-participativa. Lo hicimos con la ayuda de las herramientas para el cambio social de
79 Verena Hammes, los poemas de Mari Luz Esteban, los bertsos de Maialen Alkizu, la danza de Uxue Pascual, pero, sobre todo, de las personas que llenaban una de las salitas de Burugorri Ostatua, en Itziar. Verena Hammes y su propuesta sobre la transformación social y personal inauguraba el encuentro. Con su intervención ponía de relieve las capacidades que deberíamos desarrollar para gestionar la insatisfacción ante las múltiples crisis que enfrentamos como sociedad, desmontar las creencias que obstaculizan el cambio y orientarnos a la acción. Su leitmotiv: las resistencias al cambio pueden superarse si a la insatisfacción le añadimos una visión de futuro y damos algunos pasos para su logro. Ella lo resumía en la siguiente fórmula: Cambio = Visión * Insatisfacción + Primeros Pasos > Resistencia Su propuesta generó reacciones y dejó en la sala un ambiente más que propicio para la dinámica de selección y mejora de las preguntas que llevamos a Itziar. Había ganas de hablar y de compartir impresiones. Igual que en Zegama, llevamos 8 preguntas que tratan aspectos que orbitan, en diferentes niveles, en torno a la gobernanza colaborativa: el aporte a la comunidad, la opinión pública, la pluralidad de actores y sus posibilidades de encuentro, o la cercanía entre la ciudadanía y los espacios de toma de decisiones políticas. Por tanto, en Itziar replicamos el ejercicio realizado en Zegama, trabajando preguntas diferentes. Como hemos explicado, el propósito de la dinámica era evaluar, seleccionar y, si fuera pertinente, mejorar las preguntas elaboradas en los talleres realizados en el campus (véase apartado 5). Compartiendo las 8 preguntas, enseñamos a Itziar el trabajo realizado en las fases previas del proceso Gi2030. Pasado el filtro de las personas participantes, quedaron seleccionadas dos como candidatas para ser trabajadas en las siguientes etapas. En este caso, las preguntas elegidas fueron las siguientes: 1. Para participar en la comunidad, ¿qué debemos restar a nuestro modo de vida para aportar realmente a la comunidad? ¿Para ganar tiempo?
80 2. ¿Cómo se puede conseguir que las personas gobernantes y legisladoras lleven a cabo decisiones y acciones más cercanas a la ciudadanía? Quien quiera consultar la dinámica y sus detalles metodológicos puede hacerlo en el último apartado (véase capítulo 8. Caja de herramientas). Aquí volvemos a subrayar que este ejercicio no sólo fue una herramienta de selección de preguntas, sino un motivo para el intercambio de inquietudes, preocupaciones y también desacuerdos. Tras la dinámica, la antropóloga y escritora Mari Luz Esteban tomó la batuta para recorrer algunos de los poemas de su último libro: Haragizko erreformak , un viaje a las genealogías (lingüísticas, políticas, feministas, maketas…) de un pueblo, a través de las suyas propias. Sus poemas no sólo nos llevaron a la política urdida en las entrañas de lo cotidiano. Sobre todo, nos recordaron la importancia de la memoria colectiva y del deseo a la hora de imaginar futuros. Antes de cerrar el Festival, la profesora de danza Uxue Pascual y la investigadora y bertsolari Maialen Alkizu regalaron al público una síntesis del encuentro. Cada asistente escribió una palabra y una emoción que le dejó la tarde y, en un bello intercambio entre danza y oralidad, ellas hicieron lo demás. Dejamos uno de los bertsos que dejó el experimento: Iragana ta etorkizuna hala ba zan ta ez ba zan galderak eske barna igeri eta lokatzetan dantzan kruasanak daude gure ortuetan belar txarrak gobernantzan aritu gara azaldu nahian
81 irudimenak zer datzan bere barruan jarri gaitezen ta ea nora garamatzan. El pasado y el futuro que fue o que no será en las preguntas sumergirnos y pisar el barro para bailar tenemos cruasanes en la huerta gobernanza y malas hierbas y hemos intentado explicarnos qué es eso de la imaginación comencemos desde dentro para ver dónde nos llevará.
82 8. La caja de herramientas En este capítulo recogemos guiones y resúmenes de las técnicas y recursos que hemos utilizado en las fases 2 y 3 del proceso. Por un lado, las modalidades de taller que hemos cocreado con la ciudadanía (talleres de preguntas y taller de priorización), y por el otro las píldoras formativas que nos ha dejado el personal investigador, tanto sobre temas sectoriales como transversales al proyecto. El otoño (fase 4) nos dejará una nueva modalidad de taller (el taller de futuros Gipuzkoa irudikatuz 2030). Talleres de primavera (fase 2) Técnica para identificar temas y factores En este taller exploramos una visión compartida entre ciudadanía, instituciones y agentes locales de cara a 2030. Partimos de escenarios trabajados previamente por el personal investigador, pero el proceso imaginativo sobre la ciudadanía y la sociedad articulada (instituciones, movimientos sociales, universidades, etc.) es creado por las participantes en los talleres. Centrarnos en preguntas permite estimular la imaginación desde un marco abierto y testar las perspectivas individuales en un escenario colectivo, más allá de los intereses y ocurrencias de cada cual. Además, posibilita un pensarse (auto-)críticamente, tanto a nivel personal, como político-institucional, estimulando dinámicas de colaboración público-comunitaria. Bienvenida e introducción de la sesión [15’] Dónde estamos en el proceso Gi2030 y cómo contribuye este taller a imaginar el futuro de Gipuzkoa y a hacerlo posible mediante una visión compartida de los retos del territorio.
83 Estado de la cuestión [15’] Una persona experta (no necesariamente del ámbito académico, el conocimiento experto también puede ser experiencial) presenta una visión de Gipuzkoa en el ámbito que trata la sesión. El objetivo es dar un marco general acerca del tema que se aborda, identificando sus principales características, y su impacto en los distintos ámbitos sociales, políticos y económicos. Además, se presenta un escenario probable de cara al año 2030 en cuanto al tema que se aborde. El objetivo de esta actividad es presentar un escenario donde anclar el ejercicio de imaginación de las participantes. Cuando imaginamos el futuro, tenemos dificultades en no caer en concepciones fatalistas, utópicas o distópicas, o en la expresión de buenos deseos sin anclaje en la realidad local. Con la presentación de una visión, brindamos un punto de partida donde empezar a elaborar conjuntamente escenarios futuros. La tarea de la presentación por parte de la persona experta implica el desafío de brindar una visión lo suficientemente general, pero también situada. Esto permite no quedarnos en un ámbito abstracto, pero a la vez tener una panorámica generalizada de las características de ese ámbito. Dinámica de campos de fuerza [20’] Se dividen los grupos en 5 personas (seis grupos en total), y se trabaja sobre los aspectos que influyen positivamente para alcanzar el escenario 2030 presentado por la persona experta, los negativos y las consecuencias no esperadas del mismo (su sombra o “punto ciego”). Clasificar los aspectos que salen de los campos de fuerza en ejes temáticos [30’]
84 Se presenta una plantilla con una síntesis acerca de los temas que ha presentado la persona experta, y se pide a las participantes que completen dicha plantilla con algunos temas más que puedan ser importantes de cara a Gipuzkoa en el 2030. Las participantes clasifican en la plantilla que contiene los ejes analíticos las ideas que han salido en el ejercicio de los campos de fuerza. Agrupamos y categorizamos en diferentes temas las ideas recogidas en el ejercicio anterior con el objetivo de acotar y establecer una serie de ámbitos de intervención claros. Puesta en común [10’] Cada grupo expone un titular de los nuevos ejes temáticos que ha incorporado, y de las ideasfuerza que contiene cada uno de ellos. Cierre y evaluación [5’] Después de la primera sesión, se recogen todos los temas aportados por los grupos y se suben a la plataforma, con el objetivo de dar una fotografía general a todas las participantes. Posteriormente, se les pide que compartan sus impresiones mediante adhesiones, votos y comentarios. El objetivo es ordenar los distintos temas que han salido para trabajar con ellos durante la siguiente sesión. Técnica para la deliberación: el World Café Este ejercicio continúa la dinámica anterior buscando aumentar la interacción entre participantes y la síntesis de sus deliberaciones en una batería de preguntas, sin forzar la discusión hacia respuestas o propuestas concretas (ese será el objetivo de la fase 4).
85 Bienvenida y contextualización de la sesión [15’] Recordamos dónde estamos en el proceso Gi2030 y cómo contribuye este taller a imaginar el futuro de Gipuzkoa y a hacerlo posible mediante una visión compartida de los retos del territorio. Se invita a compartir a las participantes las impresiones individuales acerca de los temas que hemos trabajado hasta ahora, visionando algún video breve de la sesión ante Dinámica world café [1:15’] En cada mesa hay un tema, previamente procesado por parte del grupo motor y priorizado por las participantes. El ejercicio consiste en construir preguntas sobre cada tema, en base a lo trabajado ya hasta ahora, en una dinámica donde los grupos van rotando por cada mesa deliberativa. En cada mesa permanece una persona del equipo motor para hacer el acta y, si no hay otra persona que se ofrezca voluntaria, hacer de portavoz en la puesta en común. Plenario [20’] Volvemos al grupo grande y se presentan las preguntas que han salido por cada mesa deliberativa. Mientras, algunas preguntas se van subiendo a la plataforma. En el grupo grande se comparten las principales impresiones. Cierre y evaluación [10’] Se elige alguna pregunta subida a la plataforma y se muestra cómo interactuar con ella en línea mediante adhesiones y comentarios, y cómo difundirla por redes sociales. Se realiza una evaluación rápida del taller. Talleres de verano (fase 3) Técnica para la criba razonada de preguntas
86 Contexto: ● Además de las preguntas sobre transición ecológica, social y tecnológica, tenemos 16 preguntas en materia de gobernanza colaborativa. Estas preguntas se han formulado en talleres llevados a cabo en diferentes centros del Campus de Gipuzkoa de la UPV/EHU. Objetivo de los encuentros en municipios de la fase 3: ● Seleccionar 4 preguntas del ámbito específico de la gobernanza colaborativa. Estas 4 preguntas se añadirán a las 6 preguntas que se seleccionarán a partir del Delphi. Quién participa: ● Personas que viven en el pueblo y participantes en el Festival Duración: ● 45 minutos. Lengua ● Se prioriza que la dinámica sea en euskara. El equipo se encargará de que alguien haga traducción simultánea, si es necesario. Roles ● Presentadora de la dinámica en el marco del proceso Gi2030 ● Facilitadora principal ● Facilitadoras grupos (4) ● Sistematizadoras in situ (2) Metodología
93 diferentes perspectivas tecnológicas de cara al año 2030. La doctora enfatiza la importancia de un diálogo más directo entre la ciencia y la sociedad, evitando respaldar un capitalismo de plataformas o cognitivo, y utilizando el conocimiento científico para mejorar las condiciones de vida y prevenir nuevas vulnerabilidades sociales. Asimismo, Tesconi advierte sobre el fenómeno del “washing” (lavado de imagen), señalando la importancia de evitar soluciones superficiales que no abordan los problemas de manera integral. En última instancia, nos insta a cuestionar todo, incluyendo nuestras propias prácticas e ideas, y a superar los límites impuestos por el capitalismo en esta etapa histórica. Reconoce la necesidad de trascender los patrones que obstaculizan una vida comunitaria plena, reconociendo que algunas redes sociales generan adicción mientras que otras nos empoderan. El profesor de la Universidad Politécnica de Madrid y director del Centro de Innovación para el Desarrollo Humano en la misma universidad, Carlos Mataix, apuesta por una Agenda 2030 que implique a las personas y a las comunidades: este marco programático es para la gente, pero sólo funcionara con la gente. Ante problemas complejos y soluciones sistémicas, es necesario activar una constelación de actores, ampliando los lugares tradicionales de innovación, como son la universidad y la empresa, hacia actores sociales, públicos y hacia la ciudadanía en general. Y en todo esto la colaboración es fundamental. Esto pasa por transformar las lógicas culturales, organizativas y económicas que impregnan el orden social. Por eso, el doctor Mataix imagina un sector privado en el que haya calado la visión de la empresa no sólo como un agente económico sino como un agente social que considera en sus resultados económicos las necesidades de la sociedad. Un sector público que abandona la fragmentación y la cultura de silo, y facilita la colaboración con diferentes sectores. Y un sector social alejado de dogmatismos y es capaz de abordar procesos de transformación a escala. El reto de la colaboración ha de acompañarse de innovación social y creatividad.
94 Mavi Román, economista e investigadora del BC3 Basque Centre For Climate Change, pronostica un 2030 donde, a falta de un cambio de dirección en las políticas climáticas en marcha, habremos superado el umbral de calentamiento de 1,5 grados centígrados establecido en los acuerdos de París. El riesgo de traspasar esta cifra no sólo es irreversible, también es existencial. Estos dos adjetivos dan cuenta de la gravedad del problema: hablamos de un nivel de calentamiento que, de superarse el grado y medio, no tiene vuelta atrás. Y no existen certezas de que el ser humano pueda adaptarse a este escenario. Según la doctora Román, la solución pasa por reducir a la mitad las emisiones de gases efecto invernadero en base a criterios de equidad. Este horizonte implica a todos los estamentos de la sociedad. En lo individual, reduciendo a la mitad todo lo que produce emisiones, es decir, reduciendo el consumo y duplicando aquello que reciclamos y reutilizamos. También interpela a la intervención del gobierno y a las administraciones públicas: el impacto del individuo es limitado si no se acompaña de una política pública que, entre otras cosas, incentive los sectores limpios, reduzca el empleo en los llamados sectores sucios, duplique esfuerzos en transporte público verde, restaure ecosistemas dañados o fomente el autoconsumo eléctrico. Existe una tercera capa, y es la supranacional: según Román, no podemos obviar la geopolítica, pues son las ambiciones imperialistas y su afán por acumular recursos las grandes causantes del problema de la emergencia climática. En última instancia, luchar contra la guerra y contra el colonialismo es, también, luchar contra el cambio climático. Alfonso Aranda, del grupo de investigación Economía y Sostenibilidad de la Universidad de Zaragoza, ofrece una somera exposición de los retos que presenta la transición energética en base a fuentes de energía renovables. La ventaja principal es su democratización: el sol y el viento no son propiedad de nadie. Frente a las grandes centrales de producción, abastecimiento y consumo, las fuentes de energía renovables tratarían de vertebrar en el territorio la generación eléctrica, a través de muchos puntos de consumo abastecidos por
95 muchos puntos de generación, y aquí el doctor Aranda sitúa el papel de las comunidades energéticas como un vector fundamental. Por eso, a la hora de hablar de transición energética, tan importante como transformar las fuentes de energía es pensar, también, en el modelo de gestión de esa energía y en las pautas de consumo. El horizonte debería ser transitar, también, hacia un consumo más eficiente, utilizando mejor los recursos para emplear menos energía, reduciendo la dependencia energética respecto a otros países. Formación transversal En este apartado recogemos una síntesis de las píldoras de formación transversal que abordan cuestiones teóricas y aplicadas de la profundización democrática y la gobernanza. Son ideas que extraemos de breves entrevistas mantenidas con académicas y académicos internacionales que participaron en las Jornadas Internacionales en Participación, Investigación-Acción y Desarrollo Comunitario, organizadas por el grupo de investigación Parte Hartuz (UPV/EHU), en Bilbao, y con dos investigadoras de este mismo grupo. Siguiendo el marco propuesto por el grupo de investigación Parte Hartuz (UPV/EHU), cuando hablamos de participación hablamos, fundamentalmente, de dos cosas: de reparto de poder y de la construcción de un demos. En relación a lo primero, Uxue Zugaza, investigadora en este grupo, explica la paradoja a la que asisten las sociedades del Norte global: a pesar de la implosión de recursos para la participación en las últimas décadas, las desigualdades sociales no disminuyen. Por tanto, es necesario reflexionar en torno a las desigualdades que también reproducen y ocultan los procesos participativos. La participación no sólo nos habla de repartir poder, tal y como añade Igor Ahedo, investigador en Parte Hartuz. La participación también debe ir dirigida a construir ciudadanía. En ‘Palacios del Pueblo’, Eric Klinenberg descubre cómo los barrios con pocos recursos pero
96 una sólida trama comunitaria sobreviven mejor a situaciones adversas. Porque las infraestructuras comunitarias son, también, una cuestión de supervivencia, la participación tiene que estar orientada a fortalecer esa trama y a recuperarla allí donde la han hecho desaparecer. Un horizonte para el que el liderazgo, el apoyo político y la financiación pública resultan cruciales. Azucena Morán concuerda en esto e insiste en la idea del fortalecimiento del tejido social como un reto de la participación ciudadana institucionalizada. La investigadora del Institute for Advanced Sustainability Studies de Potsdam señala la dependencia de los procesos participativos respecto al contexto en el que se llevan a cabo, la problemática que abordan y el tejido social en el que se insertan las personas convocadas. Fortalecer esta trama comunitaria es la base de la capacidad de movilización y de participación de las comunidades. Por eso, más allá de entender los procesos participativos como procesos específicos y aislados, hay que tener en cuenta su dependencia respecto a otros factores, como son las decisiones y dinámicas políticas, económicas y sociales que impactan en este tejido, y pensar en los incentivos que pueden impulsar la construcción de tejido social. Lo cierto es que la tensión movimiento-institución que se desliza en la intervención de Morán es una vieja conocida de la participación. Frente al dualismo que representa la participación en la institución, por un lado, y la participación frente a la institución, por otro lado, Igor Ahedo, profesor de ciencia política e investigador de Parte Hartuz, introduce una tercera posibilidad: la participación con la institución. El impulso democratizador requiere experimentación y apertura: no olvidar que la democracia crítica florece de los espacios autónomos, que las instituciones deben respaldar y respetar esta autonomía, y que, a su vez, los movimientos sociales deberían reflexionar sobre los límites de mantenerse al margen de la institución. El también profesor de ciencia política y director del Instituto de Estudios Regionales y
97 Metropolitanos de Barcelona de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Ricard Gomà, coincide en la necesidad de explorar espacios de confluencia y aprendizaje en común entre las lógicas de lo contencioso y lo cooperativo. Esta propuesta se da en un momento de diversificación de las prácticas de la acción colectiva: al lado de estrategias resistencialistas y contenciosas, empiezan a emerger prácticas de acción colectiva de carácter prefigurativo, es decir, orientadas a construir, cooperar y colaborar desde una lógica de disidencia y autonomía no institucional. Ambas son importantes: es necesario que lo contencioso integre la construcción de alternativas, y que la construcción de alternativas no abandone la lógica del conflicto. Si hablamos de la experimentación de espacios basados en la cooperación y la colaboración, hablamos, también, de gobernanza colaborativa. El punto de partida de este espacio de innovación democrática es el contexto de alta complejidad social que enfrenta el Norte global contemporáneo. Ante problemas complejos en contextos complejos, la gobernanza colaborativa se presenta como una necesidad: estos problemas son inasumibles si los actores políticos, expertos, stakeholders , etc. no activan estrategias de colaboración. Este paraguas incluye todo tipo de aproximaciones a la gobernanza colaborativa, pero el reto está, según explica Uxue Zugaza, de Parte Hartuz, en poner en diálogo las estrategias de gobernanza colaborativa con marcos de justicia social. En este sentido, Ricard Gomà apuesta por una gobernanza colaborativa que se alimente del cruce entre lo institucional y lo comunitario. Aquí se repite la necesidad de una estrategia de colaboración que fortalezca la autonomía de las prácticas sociales y que, a la vez, cuente con marcos de apoyo institucionales. Sin embargo, esta apuesta normativa no agota las posibilidades de la gobernanza colaborativa, y así lo explica Igor Ahedo, basándose en el marco propuesto por Emerson y Nabatchi. Las investigadoras proponen una tipología de tres
98 formas de gobernanza colaborativa que se distinguen en función del promotor, es decir, de la naturaleza del agente que ha iniciado el proceso. En esta triple caracterización la gobernanza colaborativa puede ser dirigida externamente, cuando se da por invitación por parte de la institución; auto-iniciada, cuando es impulsada por las partes directamente afectadas; y convocada de forma independiente, cuando la colaboración es impulsada o incentivada por un actor clave independiente. Esta diversidad en el origen genera distintas dinámicas de colaboración, de forma que quién promueve la colaboración influencia su desarrollo. Sea en la forma que sea, la gobernanza colaborativa plantea muchos retos. Uno de ellos tiene que ver con su práctica en una administración pública tecnocrática, es decir, basada en el conocimiento experto. Partiendo de la experiencia pionera de los presupuestos participativos de Porto Alegre (Brasil), Ernesto Ganuza, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) explica que la participación ciudadana pone en que jaque la orientación a la experticia de la administración: integrar las propuestas ciudadanas en la administración pública requiere repensar la relación entre el saber experto y técnico de la administración, por un lado, y la propia sociedad, por otro lado. Este es uno de los grandes desafíos: cómo trasladar propuestas formuladas en contextos participativos al interior de una administración basada en la tecnocracia. Oliver Escobar, profesor de Políticas Públicas e Innovación Democrática en la Universidad de Edimburgo comparte un diagnóstico similar, al poner el foco sobre las resistencias que obstaculizan el cambio cultural en las administraciones. Sin obviar la importancia que tienen las y los activistas internos de las organizaciones, estas resistencias muestran cómo a menudo es posible cambiar las estructuras (marco normativo, diseño institucional, etc.) pero no la cultura. Y sin embargo no hay tiempo: afrontamos un momento de confluencia de crisis que
99 presenta desafíos a las formas de gobierno tradicionales, al tiempo que descubre los límites de las instituciones para lidiar con ellos. Por eso, debemos volar el avión mientras lo construimos. La urgencia no puede ser un motivo para esquivar el pensamiento crítico. Así lo hemos visto a lo largo de estas intervenciones, y así nos hace pensar, también, Yanina Welp, investigadora en el Albert Hirschman Centre on Democracy. Menciona la necesidad de clarificar la diferencia entre el ejercicio del control sobre las instituciones, recabar información para mejorar las políticas públicas, aumentar la transparencia y la propia colaboración. Son diferentes dimensiones que sirven para evaluar la calidad de los dispositivos orientados a la participación y la gobernanza colaborativa. Y aquí el reto fundamental es salir del eslogan para convertirse en aparatos con capacidad de incidencia. Volvemos a Oliver Escobar para recoger el último reto: la incidencia del desarrollo digital en la participación. En este sentido, el profesor visualiza un futuro híbrido, con un ideal puesto en un aprovechamiento de las posibilidades de inclusión y eficiencia que ofrece el formato digital, en equilibrio con la dimensión humana que sólo permite lo presencial. La apuesta se sitúa en el equilibrio entre ambas estrategias, sin olvidar la necesidad de apoyo tecnológico y educación digital para evitar las brechas digitales para la participación.
100 9. Conclusiones y siguientes pasos Nuestra hipótesis de partida era que los retos a los que nos enfrentamos estos años requieren colaboración y planificación público-comunitaria, conectando las agendas, el conocimiento y las experiencias de múltiples agentes sociales. Por eso en Gi2030 estamos investigando cómo capacitar a municipios, organizaciones y ciudadanía del territorio para imaginar futuros deseables, cercanos y accionables mediante una metodología participativa híbrida que combina talleres presenciales y una plataforma digital. Tal vez la característica más peculiar de Gi2030 sea que su desarrollo está dirigido en cierto sentido por la propia ciudadanía, pues son sus preguntas las que ponen en marcha y alimentan el proceso. Las respuestas y propuestas, que vienen en gran parte condicionadas por ese punto de partida, también están generadas por talleres abiertos a la ciudadanía. Estamos poniendo en marcha una infraestructura deliberativa y prospectiva; eso lleva tiempo. Nuestra propuesta para el modelo de gobernanza colaborativa de Gipuzkoa es un ciclo anual complementario a otras iniciativas. No viene a sustituir nada, sino a enriquecer y completar. El proceso tiene sus límites y es necesario aclararlos y tenerlos bien presentes. No somos una asamblea ciudadana vinculante. Gi2030 no es un proceso participativo, deliberativo y representativo, sino un proceso de experimentación en metodologías y experiencias de gobernanza colaborativa. Los aprendizajes y las capacidades generadas entre la ciudadanía son el principal resultado del proyecto, aunque sea difícil de tangibilizar o concretar en indicadores. Con todo, en los primeros 7 meses de andadura el proyecto Gi2030 ha alcanzado algunos hitos reseñables y documentados en la plataforma: 13 talleres en el campus de Gipuzkoa que
101 han generado un total de 116 preguntas asociadas a los retos de la Agenda 2030 con la ayuda de más de 300 participantes (véase tabla de participantes en la Introducción de este informe). Hemos acercado el trabajo de priorización y mejora de las preguntas sobre gobernanza colaborativa a dos municipios de Gipuzkoa, Itziar y Zegama, a través de una dinámica participativa con sus vecinas y vecinos. Este ejercicio se ha integrado en el marco del Festival Gi2030, un encuentro orientado a socializar el proyecto a través de la cultura celebrado en dos sábados del mes de julio. La plataforma Gi2030 aloja cada una de las preguntas generadas a lo largo del proceso, las mejoras introducidas a través del contraste experto y ciudadano y aquellas que, por la similitud que guardan, han sido finalmente fusionadas. También hemos completado dos rondas de consulta a 29 agentes expertas y experimentadas en materia de transición social, digital y verde, con el propósito de valorar, mejorar y seleccionar las preguntas producidas en los talleres. Este ejercicio de contraste ha dado lugar a la elaboración de dos informes públicos en la plataforma. Este material ha cumplido una función doble: por un lado, ha servido como herramienta de devolución y de interacción con las personas participantes. Por otro lado, ha sido un instrumento para recoger contenido detallado del proceso Gi2030, sistematizando información cuantitativa y cualitativa relativa al ejercicio de selección y mejora de las preguntas. Si nos propusimos imaginar un proceso en el que se reunían personas expertas de diferentes áreas para discutir y alcanzar consensos en temas que preocupan y suscitan preguntas a la ciudadanía, otro hito ha sido nuestra adaptación del método Delphi para hacer realidad ese proceso. Hemos prototipado y puesto en práctica una herramienta ágil para fomentar la interacción y la colaboración entre personas expertas. Su efectividad ha sido crucial en el proceso, pues nos ha permitido hacer una selección razonada de preguntas fundamentales y
102 prioritarias basándose en su conocimiento y experiencia, y hacerlo de manera transparente, publicando los resultados según los ibamos obteniendo. En el ámbito de la transición social, se destacaron preguntas relacionadas con la concepción del sistema sanitario para ir más allá de la salud como mera ausencia de enfermedad y reducir la excesiva medicalización de la sociedad. En el ámbito de la transición ecológica, las preguntas seleccionadas se enfocaron en las acciones que podría tomar la DFG en promover cambios orientados hacia la sostenibilidad en la sociedad, en diálogo con el conocimiento científico, así como las medidas concretas para promover un consumo responsable en la sociedad de Gipuzkoa. En el ámbito de la transición tecnológica, se destacaron preguntas sobre la adaptación del poder legislativo y la administración pública a los cambios producidos por la tecnología, así como sobre cómo fomentar que la tecnología esté al servicio de toda la sociedad para lograr una sociedad igualitaria. En general, el método Delphi nos brindó una oportunidad de reunir diferentes perspectivas y conocimientos, enriqueciendo así nuestro entendimiento de los desafíos que enfrentamos y abriendo nuevas puertas hacia soluciones innovadoras. La diversidad de agentes y la colaboración fueron los pilares que hicieron posible este proceso, demostrando ser una herramienta útil para involucrar a expertos en la toma de decisiones y alcanzar consensos en temas complejos y multidisciplinarios. Estas preguntas serán más adelante respondidas por la ciudadanía en diferentes territorios, sirviendo como base para la construcción colectiva de una visión para Gipuzkoa en 2030 encaminada hacia una sociedad más justa, sostenible y tecnológicamente adaptada. Con todo, hemos llegado al ecuador del proyecto con 10 preguntas que servirán como disparador de respuestas y propuestas a formular por la ciudadanía de Gipuzkoa: 2 preguntas
109 pueden decidir qué es la nación. Por eso decía Rousseau hace tiempo: “Un pueblo es ya un pueblo antes de entregarse a un rey”. Y añadía al respecto: “Sería conveniente, antes de investigar el acta en que un pueblo elige un rey, investigar el acta en que un pueblo se hace pueblo”. En parecidos términos reflexionaba Kant un poco más tarde: “Es infundado decir que todo procede de la forma de gobernar”; y tomando como criterio principal el “lenguaje”, hablaba ‒de un modo ciertamente tradicional‒ de los “caracteres de los pueblos”, y también de sus derechos éticos. La cuestión, dicho de otro modo, es que las discusiones políticas entre nosotras no terminan ni pueden terminar concluyendo que una persona es monárquica y otra republicana o que una es de derechas y otra de izquierdas o que una es conservadora y la otra progresista. Hay algo previo a todo eso. De esta manera llega de nuevo Azurmendi a subrayar con toda firmeza y sin complejos la importancia de un nexo básico, el de la conexión interna que en general muestran la “nación” y el “idioma”. “La nación no es (solo) lengua”, pero “la nación se reconoce en la lengua”. Por eso no se siente cómodo con muchas expresiones actuales, muchas expresiones nuevas a su juicio excesivamente artificiales o abstractas ‒si bien probablemente formuladas con la mejor intención‒ que se quedan en la piel, olvidan esa conexión fundamental o la sitúan en un segundo plano. Muchas cosas se pueden explicar a partir de la “subalternidad”, sí, pero en realidad es el euskera lo que nos coloca en esa posición de inferioridad; en ocasiones también puede ser clarificador considerar el “espacio de comunicación” como una meta, sí, pero no podemos olvidar que el entendimiento mutuo se lleva a cabo sobre todo a través de la lengua. Las palabras no pueden convertirse en un obstáculo, al contrario, las palabras deben ayudarnos a examinar bien la realidad y, en este sentido, retoma la esencia del problema de siempre: “A la persona euskaldun la hace el euskera. ... eso es lo normal en cualquier nación, no hay más misterio”.
110 Pero Azurmendi vuelve a fijarse en Euskal Herria, aquí y ahora, y vuelve a detectar que el “nombre” y el “ser” no coinciden. Al menos en nuestro caso, “la identificación muy estrecha y rígida entre nación y lengua” no funciona y, por supuesto, esto nos lleva a reflexionar más. Son muchos los nombres que utilizamos: por un lado el nombre Euskal Herria que lo abarca todo (lo lingüístico-cultural, pero sin reconocimiento) y por otro los nombres fraccionados o parciales, entre otros, Euskadi que es más política y Navarra e Iparralde con otros problemas: “Ni siquiera podemos acordar el nombre”. ¿Qué pasa, además, en los lugares que en teoría están en Euskal Herria, pero donde apenas se habla euskera? Si es cierto que la lengua determina a la nación, ¿se puede decir que Tudela y Cascante, por ejemplo, son Euskal Herria? Azurmendi, enfrentando esta dificultad, vuelve a reflexionar sobre la identidad. La identidad de algo o de alguien no es como una fotografía que captura su presente, sino que es más bien una película que además contiene la memoria del pasado y su proyecto de futuro: “La identidad se compone de lo que ya no es y de lo que aún no es”. Pues bien, partiendo de la cruda realidad vasca de hoy y mirando a su situación de mañana, Azurmendi vuelve a preguntar: ¿cómo pensar el futuro de la nación vasca? Y esto, tal y como dice, supone entrar en política: la nación no es política en sí misma, pero necesariamente implica y complica la política. Y es plenamente consciente de la ingrata labor de la clase política: persiguen un difícil equilibrio, a saber, un equilibrio entre los “objetivos del mañana” y las “tareas del hoy”. Y es que en política, y también en otros ámbitos, es mucho más fácil “imaginar el objetivo” que “determinar la dirección”. Azurmendi no es político, pero no puede ignorar la política ‒la política es cosa de todas‒, por lo que advierte: la clase política, especialmente la vasca, no puede olvidar que la lengua es central e irrenunciable: “Ahí está la clave: si no, entramos en el camino hacia dónde”. También aborda temas polémicos y, en este sentido, reflexiona sobre “la idea de la independencia”, que en el fondo no es más que “la idea de otra Europa”. Por ahí denuncia el nacionalismo oculto de los estados europeos y, de cara a
111 la ciudadanía vasca, pide “igualdad con cualquier otro pueblo”. Azurmendi mira al núcleo del problema vasco ‒”no tengo nada nuevo que decir”‒, y no cae en el consumismo de las palabras, esto es, no usa y tira las palabras, porque sabe muy bien que innovar por innovar no aporta nada bueno. De la innovación se puede pasar fácilmente a la charlatanería. Lo fundamental no se puede cambiar, es decir, es evidente que hay que adecuarlo todo ‒el tiempo no pasa en vano‒, pero no podemos perder el norte: es imposible hablar de la nación vasca, al menos razonablemente, sin hablar al mismo tiempo de la lengua vasca. Hay en todo esto un pensador Azurmendi que, en realidad, es un activista vasco que quiere orientar y fortalecer un pensamiento vasco propio. “Pensar y escribir” en euskera impulsa la producción del pueblo vasco y, en este sentido, no solo quiere entender lo nuestro, sino también transformarlo. Las palabras no son solo para decir algo sino también para hacer algo, sí, y Azurmendi hace eso en euskera, porque sabe perfectamente que el euskera no se salvará más que en euskera. El camino será largo, lo sabe, pero prefiere avanzar milímetros en sentido correcto que caminar kilómetros a la deriva. Recordemos, al hilo de esto, unas palabras de Joseba Sarrionaindia sobre Joxe Azurmendi. Del 11 al 13 de diciembre de 2019 organizamos un congreso en el Museo San Telmo de San Sebastián: “Joxe Azurmendi: la cascada del pensamiento vasco”. Para la ocasión, Sarrionaindia preparó un texto, “Seis o siete ideas sobre Azurmendi”, en el que resumía varias cuestiones aprendidas o pensadas con él. He aquí lo que podemos leer al final de ese texto: “He dicho que aprecio a Azurmendi ... que lo siento compañero en la construcción del espacio que es Euskal Herria. Creo que en ese espacio de comunicación él será una referencia imprescindible durante mucho tiempo. También lo aprecio porque se ha dedicado siempre a la defensa de algunas libertades y valores elementales. ... Lo cierto es que tengo algunos libros de Azurmendi sin leer todavía, ha escrito mucho. En los libros de Azurmendi que tengo leídos
112 encuentro nuevos sentidos al releerlos. Leer los libros de Azurmendi siempre me resulta beneficioso. Si a vosotras os pasa igual ... no es solo nuestro mérito, sino el valor de la obra de Azurmendi.“ No podemos sino estar de acuerdo. Para terminar volvamos al principio: se nos ha hecho una invitación, “¡Imaginad Gipuzkoa en 2030!”, y desde ahí se nos ha pedido hacer una reflexión sobre nuestros retos; el caso es que necesitamos sueños, sueños que guíen nuestra tarea, si realmente queremos mejorar algo. Pero antes de mirar al futuro tenemos que saber quién o quiénes somos y de dónde venimos, porque es lo único que realmente va a permitir definir nuestros retos de manera adecuada, es decir, proponer iniciativas y proyectos que respondan a nuestras propias necesidades. Por todo esto, y sin duda, es necesario pensar en la “identidad vasca” ‒aunque esto no sea políticamente muy correcto y algunas personas lo vean incluso perjudicial‒, de manera tal que apenas empezamos a reflexionar, y casi sin darnos cuenta, nos encontramos con la lengua vasca. Visto lo visto, no obstante, parece que tendremos que reformular la citada invitación. Quizá deberíamos decir Euskal Herria en vez de Gipuzkoa, y quizá 3020 en vez de 2030: “¡Imaginad Euskal Herria 3020!” Y no olvidemos a Xabier Lete: “Los trabajos de nuestro país son grandes, pesados, duros, para quienes están divididos”.
113 11. Bibliografía y referencias • Arantzazulab (2023). Lankidetzazko Gobernantza-mapa. http://arantzazulab.eus/ezagutzaataria/ • Askoren artean (2019). Kultura politiko berri baten eraikuntza Gipuzkoan . Donostia: DFG. • Askoren artean (2022). LAIAN, Etorkizuna Eraikiz herrigintzarako lankidetza ereduaren dokumentala. Donostia: DFG. https://www.youtube.com/watch?v=lIblPCnzQCk • Azurmendi, J. (2017). Hizkuntza, Nazioa, Estatua . Donostia: Elkar. • Barandiaran, X. (2022) El futuro del futuro. Orain & Etorkizuna , 82. • Barandiaran, X., Canel, M. J., y Bouckaert, G. (2023). Introducción: Etorkizuna Eraikiz, un caso destacado de gobernanza colaborativa. En: Xabier Barandiarán, María José Canel y Geert Bouckaert (eds), Construir una Gobernanza Colaborativa en tiempos de incertidumbre: Lecciones pracadémicas de la provincia vasca de Gipuzkoa . Leuven: Leuven University Press, 2023; 21-38. • Batory, A. y Svensson, S. (2017). Transforming into Open, Innovative and Collaborative Governments. Literature and report review, Work Package 2, Deliverable 2.1. • Bøjer, M. (2023). Etorkizuneko errealitateen kosorkuntza. Etorkizunari aurre egitean erori ohi garen hiru tranpak. Jakin 256-257, 39-48. • Borge, R., Balcells, J. & Padró-Solanet, A. (2022). Democratic Disruption or Continuity? Analysis of the Decidim Platform in Catalan Municipalities. American Behavioral Scientist 0(0), 1-14. • Bouckaert, Canel y Barandiaran (2023) Conclusiones: Lecciones pracadémicas aprendidas. En: Xabier Barandiarán, María José Canel y Geert Bouckaert (eds),
114 Construir una Gobernanza Colaborativa en tiempos de incertidumbre: Lecciones pracadémicas de la provincia vasca de Gipuzkoa . Leuven: Leuven University Press, 2023; 217-231. • Casado, A. (2022). Casa de cambios. Activar capacidades transformadoras . Barcelona: NED. • Decidim (2018). Decidim: political and technopolitical networks for participatory democracy (Decidim’s project white paper). • Dewey, J. (1922). Human Nature and Conduct: An Introduction to Social Psychology . New York: Henry Holt and Co. • DiSalvo, C. (2022). Design as Democratic Inquiry: Putting Experimental Civics into Practice . Cambridge, MA: MIT Press. • Eizagirre, A., Larrea, M. & Tapia, F. (2023). Experimentación activa a través de la investigación de acción: La experiencia del Etorkizuna Eraikiz Think Tank. En: Xabier Barandiarán, María José Canel y Geert Bouckaert (eds), Construir una Gobernanza Colaborativa en tiempos de incertidumbre: Lecciones pracadémicas de la provincia vasca de Gipuzkoa . Leuven: Leuven University Press, 2023; 116-128. • Espiau, G. (2023). Eraldaketa handien dimentsio kulturala: euskal esperientzia. Jakin 256-257, 91-106. • Fundación Platoniq. 2021. Safe(r) Spaces and participation. https://culturelabs.eu/wp-content/uploads/2021/07/Safer_Spaces_and_participation.pdf • Goia, N. (2022) Lankidetzazko gobernantza: erakunde publikoen eta gizartearen arteko deliberazio eta ekintza partekatua Arantzazulaben esperientziatik. En: Askoren artean, Kultura politiko berri baten eraikuntza Gipuzkoan . Donostia: GFA. • Lafuente, A. (2022) Itinerarios comunes. Laboratorios ciudadanos y cultura experimental . Barcelona: NED. • Sitra. 2023. Megatrend cards . Helsinki.
115 • Zuberogoitia, A. y Madinabeitia, M. (2023). Krisi globalari dagokion pentsamoldearen arrastoan. Jakin 256-257, 13-22. • Zucker, M., Goia, N. & Ardaiz, I. (2022). What would it take to reimagine the future of collaborative governance? Research into transformation ecosystems. https://arantzazulab.eus/en/what-would-it-take-to-reimagine-the-future-ofcollaborative-governance-research-into-transformation-ecosystems • Zurutuza, S. & Errazquin, O. (2023). The contribution of Etorkizuna Eraikiz to the 2030 SDGs Agenda. Analysis of alignment of the objectives of Etorkizuna Eraikiz with the Sustainable Development Objectives. https://www.gip.eus/2030agenda