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1 Grado en Economía Curso 2021/2022 El aumento de la desigualdad y de la pobreza como consecuencia de la covid-19. Autor/a: Sendoa Larrieta Lambriabe Director/a: Xabier Gainza Barrencua Bilbao, a 22 de junio de 2022
2 RESUMEN: El trabajo trata sobre cuanto ha aumentado la desigualdad y la pobreza en España por la pandemia. Se estudian las causas fundamentales de este impacto en ambas dimensiones y como las políticas llevadas a cabo por el Gobierno han servido para que no se de un aumento exacerbado de la desigualdad y de la pobreza. Gracias a distintos indicadores como el índice de Gini, P90/P10, las variaciones de renta por quintiles y el indicador AROPE se refleja el impacto desde una dimensión numérica, que sirve para analizar cuanto ha impactado la covid-19 en las condiciones socioeconómicas de los españoles. El análisis realizado de las medidas de prevención y contención aprobadas por el Gobierno sugieren que han servido como un mecanismo para amortiguar la caída de las rentas de trabajo, lo que influyó en que el aumento de ambos fenómenos fue moderado. PALABRAS CLAVE: Desigualdad, pobreza, índice de Gini, AROPE, crisis financiera, covid-19. Abstract: The paper deals with how much the pandemic has increased inequality and poverty in Spain. It studies the fundamental causes of this impact in both dimensions and how the policies carried out by the Government have served to avoid an exacerbated increase in inequality and poverty. Thanks to different indicators such as the Gini index, P90/P10, income variations by quintiles and the AROPE indicator, the impact is reflected from a numerical dimension, which serves to analyze how much covid-19 has impacted the socioeconomic conditions of Spaniards. The analysis of the prevention and containment measures approved by the Government suggests that they have served as a mechanism to cushion the fall in labor incomes, which influenced the moderation of the increase in both phenomena. Key Words: Inequality, poverty, Gini index, AROPE, financial crisis, covid-19.
3 Índice de contenido. 1 Introducción ........................................................................................................ 5 2 Concepto de desigualdad y pobreza y su importancia ....................................... 7 2.1 El debate de la desigualdad y de la pobreza en perspectiva histórica. ....... 7 2.2 El concepto de la desigualdad y su medición. ........................................... 10 2.3 Concepto de pobreza y su medición ......................................................... 12 2.4 Crisis, desigualdad y pobreza ..................................................................... 14 3 La situación socioeconómica de España antes de la pandemia. ............................................................................................................................... 17 3.1Contextualización de la crisis económica .................................................. 22 4 Impacto de la covid-19 en la desigualdad y en la pobreza. ............................................................................................................................... 28 4.1 Variación en la desigualdad. ........................................................................... 28 4.2 Impacto de las medidas socioeconómicas aprobadas. ................................... 33 4.2.1 Políticas de prevención……………………………………………………………………………..……27 4.2.2 Políticas de contención……………………………………………………………………………………28 5 Factores que explican el empeoramiento de las condiciones socioeconómicas tras la pandemia. ................................................................................................... 37 6 Conclusión ........................................................................................................... 39 Bibliografía ............................................................................................................. 42
4 Índice de ilustraciones. Ilustración 1.Curva de Kuznets ............................................................................ 9 Ilustración 2. Evolución del Índice de Gini en España (2008-2019) ................... 18 Ilustración 3. Evolución del indicador de pobreza AROPE en España (2008-2019) .......................................................................................................................... 19 Ilustración 4. Evolución del déficit de España en porcentaje de PIB. ................. 20 Ilustración 5. Evolución del gasto sanitario en porcentaje del PIB (2006-2019). 21 Ilustración 6. Evolución de la tasa anual de PIB. ............................................... 23 Ilustración 7. Evolución del número de ocupados. ............................................. 25 Ilustración 8. Proporción de hogares que viven en viviendas superpobladas por quintiles. ............................................................................................................ 27 Ilustración 9. Proporción de individuos sin ingresos individuales en porcentaje (2020)................................................................................................................ 29 Ilustración 10. Variación del índice de Gini (2020-2022). ................................... 30 Ilustración 11. Descenso de la renta disponible (2020). .................................... 31 Ilustración 12. Evolución de la ratio P90/P10 (2020). ........................................ 32 Ilustración 13. Evolución de la tasa de riesgo de pobreza (2018-2020). ............ 33
5 1. Introducción La desigualdad y la pobreza son un problema endémico presente en todas las sociedades. Este problema puede suponer una gran amenaza a la estabilidad y la cohesión social debido a que, si una gran mayoría de la población percibe que no se está trabajando para acabar con las diferencias sociales, y, además, estas diferencias no paran de aumentar, puede ocurrir que se dé un cambio en el pensamiento de la población y poner en riesgo lo que disfrutamos actualmente, la democracia. Una de las motivaciones para hacer este trabajo es realizar una pequeña contribución para paliar este problema, ya que, para solucionar un problema de forma eficiente primero se debe de conocer cual es el problema y sus causas. Se suelen relacionar las etapas recesivas con un aumento de la desigualdad, y, dado el tamaño de la crisis generada por la pandemia, es importante saber cuál ha sido en impacto en la desigualdad y en la pobreza, para poder contribuir a que se avance a que se tomen las medidas necesarias para minimizar el problema. Las consecuencias de la covid-19 tanto a nivel sanitario, con millones de muertos, como a nivel económico fueron devastadoras tanto a nivel mundial como nacional ya que España fue de los países que más sufrió en ambos niveles. Antes de la pandemia, respecto al ámbito sanitario, España se caracterizaba por contar con un sistema sanitario universal avanzado. A pesar del avanzado sistema sanitario, España destacó a nivel mundial por ser uno de los países con mayores cifras de contagios y muertes por la pandemia. Uno de los puntos más relevantes que se analizan en este trabajo, es la cuestión sobre si el debilitamiento del sistema sanitario que se dio después de la crisis financiera influyó en el impacto desigual tanto sanitario como económico de la pandemia. A nivel económico se analizan las consecuencias de la pandemia con los indicadores macroeconómicos pertinentes. Durante los dos últimos años, especialmente durante el 2020, la economía experimentó un retroceso pronunciado que tuvo serias consecuencias en la desigualdad y en la pobreza. El objetivo general de este estudio esta muy claro y limitado. Dicho objetivo es analizar el impacto de la crisis sanitaria y económica generada por el covid-19 en las condiciones socioeconómicas de los españoles, concretamente en la desigualdad y en la pobreza.
6 Además del objetivo general, en este Trabajo de Fin de Grado existen varios subobjetivos, todos ellos conectados entre sí, que se quieren alcanzar. El primero de los subobjetivos es confirmar si las medidas neoliberales aprobadas por el Gobierno español después de la crisis financiera tuvieron una repercusión negativa en las condiciones socioeconómicas de los españoles. El segundo subobjetivo, que está altamente relacionado con el primero, es conocer la intensidad del aumento de la desigualdad como consecuencia del covid, y como las medidas del Gobierno han servido de amortiguador para que no se dé un aumento exponencial de la desigualdad. El último objetivo, es profundizar en cuales son las causas fundamentales del impacto desigual del covid-19. La metodología empleada en este trabajo se basa principalmente en una revisión profunda de lo que sugiere la literatura sobre ambos factores. En primer lugar, se revisa lo que han escrito autores históricos como Ricardo o Marx, hasta autores contemporáneos como Piketty sobre la desigualdad y sus consecuencias para conocer cuán importante es el bienestar social. También, se pone en relieve lo que sugiere la literatura sobre la relación entre crisis y desigualdad para tener un marco teórico sobre lo que podría haber ocurrido en el caso de la pandemia. Para estudiar el impacto de la crisis en la desigualdad y en la pobreza se hace una revisión de los informes oficiales del Banco de España, y de organismos especializados en este ámbito como Oxfam Intermón. Junto con esta revisión, se han elaborado varios gráficos en donde se muestran el impacto en varios indicadores de desigualdad y de pobreza, con datos oficiales obtenido del Instituto Nacional de Estadística y de Eurostat, para poder poner un valor numérico tanto a la desigualdad que existe en España como al impacto de la pandemia, permitiendo realizar un análisis completo que nos lleva a cuestionarnos si las decisiones gubernamentales han sido efectivas. Este trabajo consta de cuatro puntos principales. El primero de ellos aborda la importancia de la desigualdad y de la pobreza seguido de una explicación de los estadísticos que se van a utilizar para medir dichos fenómenos. En el segundo punto principal se relacionará las consecuencias a nivel socioeconómico de la crisis financiera y cómo ha influido en el impacto desigual de la covid-19. En el siguiente punto se realizará un análisis del impacto de la pandemia tanto en la desigualdad como en la pobreza y como las medidas anticrisis del Gobierno han sido un factor fundamental para que no se dé un descenso masivo de renta. Por último, se describen las causas fundamentales del impacto del aumento de la desigualdad.
7 2. Concepto de desigualdad y pobreza, y su importancia Durante su toma de posesión, el presidente Kennedy pronunció «Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos» (J.F. Kennedy, 1961). Esta frase recoge de manera implícita las consecuencias devastadoras de que una sociedad se encuentre en una situación de desigualdad elevada, con una buena parte de la población siendo pobres y pasándolo mal. Las consecuencias de esta situación no recaen en que solamente se está limitando las oportunidades de los más pobres, sino que se está limitado el desarrollo de toda la región, poniendo en peligro la cohesión social. Es por este motivo el hecho de que se vaya realizar un análisis del impacto en la desigualdad generado por la pandemia. 2.1. El debate de la desigualdad y de la pobreza en perspectiva histórica. El debate sobre la desigualdad se ha arraigado tanto en la sociedad como en las clases políticas, especialmente en las occidentales. Un factor clave para entender el porqué de este suceso es que actualmente se vive en una época en la que los niveles de bienestar social y estilo de vida son los más altos de la historia, pero al mismo tiempo, desde 1980 la diferencia de los niveles de vida, ingreso y riqueza entre las sociedades y dentro de las mismas no para de aumentar (Piketty, 2014);(OCDE, 2013). Muchos autores ampliamente reconocidos han estudiado el concepto de la desigualdad y han tratado de realizar un trabajo extenso y completo de sus consecuencias, para posteriormente, postular teorías económicas sobre este fenómeno. Antes de adentrarnos en el análisis del impacto en la desigualdad como consecuencia de la crisis sanitaria y económica provocada por el coronavirus, se va a realizar un breve resumen sobre las teorías que han desarrollado autores históricos como David Ricardo, Karl Marx y Simon Kuznets, hasta llegar a las teorías actuales en la que destaca Thomas Piketty. David Ricardo no escribió estrictamente sobre la desigualdad (Maspera, 2009), sin embargo, una de sus grandes preocupaciones era cómo el sistema capitalista perpetuaba a un determinado sector de la sociedad, los trabajadores, a la pobreza. En 1817, Ricardo publicó su libro “Principios de Economía Política y Fiscalidad”, en el que el autor expone el conflicto de intereses entre tres clases sociales -trabajadores, capitalistas y terratenientesdebido a que los precios de las tierras iban a aumentar sin cesar, provocando que los capitalistas reclamen unas ganancias mayores, perjudicando en última instancia a los trabajadores. Ricardo se basó en el Teorema Fundamental de la Distribución para encontrar una relación negativa entre los salarios de los trabajadores y los beneficios de los capitalistas. Por medio de estos argumentos, en consecuencia, los trabajadores están condenados a la
8 pobreza (Maspera, 2009). Una de sus principales conclusiones fue que la intervención del Estado no arreglaría la situación, sino que mediante el libre mercado y el crecimiento los efectos de la desigualdad serían paulatinamente mitigados (Beltrán, 2000). Por su parte Karl Marx centró su análisis principalmente en las posibles consecuencias de una distribución desigual de la renta. Según la teoría marxista la mala distribución de la renta desencadenaría una revolución del proletariado exigiendo que a los trabajadores se les remunere igual que al valor real de lo que producen. Marx consideraba que la burguesía, que eran los propietarios de los medios de producción, explotaba a sus trabajadores de una manera excesiva y dañina para una buena convivencia social ya que se les remuneraba por debajo de su productividad. Siguiendo con esta teoría, por tanto, la burguesía iba conseguir acumular capital para después reinvertirlo, y a su vez, acumular más capital, lo que Marx denominó como “acumulación de capital privado infinito”. En otras palabras, mientras los trabajadores vivían en condiciones precarias, la burguesía vivía cómodamente ya que acumulaba un nivel mayor de capital para menos personas, es decir, la concentración del capital iba a parar a una proporción de personas menor (Piketty, 2014). Hasta la década de los setenta predominó la teoría propuesta por el economista Simon Kuznets, quien elaboró los primeros indicadores económicos sustentados con bases de datos fiables, ya que las técnicas de medición utilizadas por Marx y Ricardo eran menos sofisticadas. Sin embargo, en la actualidad los hechos no confirman esta teoría ya que los trabajos empíricos con datos de sección cruzada que provienen de bases de datos más amplias no han confirmado la existencia de la hipótesis elaborada por el autor. La hipótesis de Kuznets sobre la desigualdad y el crecimiento se basa principalmente en que el crecimiento es la clave que tiene cualquier sociedad para reducir la desigualdad en la distribución de ingresos, es decir, el reto económico consiste en el crecimiento para reducir la desigualdad. La idea consiste en que la economía pasa por tres fases: en la primera fase un país no desarrollado tiene una desigualdad baja entre sus habitantes, pero a medida que el país se desarrolla la desigualdad de la renta aumenta. Sin embargo, entrados en la segunda fase, la sociedad de ese país se encuentra en una situación en la cual se alcanza el punto máximo de desigualdad con un desarrollo económico suficientemente alto. Cuando se supera este punto álgido de desigualdad, el propio crecimiento consigue crear condiciones más iguales para todos los individuos. La hipótesis se puede sintetizar de la siguiente manera; existe una relación inversa entre la desigualdad de un país y su crecimiento, hasta llegar a un punto máximo en el cual la desigualdad disminuye. Gráficamente se puede representar mediante una curva con forma de “U” invertida que relaciona la desigualdad y el crecimiento (Almanza, 2006).
9 Ilustración 1.Curva de Kuznets Thomas Piketty, uno de los economistas más importantes e influyentes de la actualidad por sus numerosos estudios, ha puesto el foco en la distribución de los ingresos y de la riqueza, y cómo ambos conceptos unidos con una política fiscal de corte neoliberal afectan a la desigualdad. Estas políticas neoliberales centradas en el crecimiento económico se basan en que se le debe proporcionar al mercado las condiciones necesarias para explotar al máximo el crecimiento, sin tener en cuenta el bienestar social. Por tanto, expone que las desigualdades que nos afectan en la actualidad no son un fallo del sistema, sino que es el propio diseño del sistema capitalista actual lo que provoca el aumento constante de las diferencias entre los diferentes sectores sociales. Según la teoría de Piketty, publicada en 2014 en su libro “El capital del siglo XXI”, el rendimiento del capital tiene un mayor nivel que el crecimiento de la economía (r>g), por tanto, los capitalistas obtienen mayores ingresos. Este supuesto implica que, si el crecimiento económico de un país es bajo, la importancia de la riqueza aumenta, lo que supone una mala distribución tanto de los ingresos como de la riqueza. Además, el autor propone políticas redistributivas de la riqueza y de los ingresos mediante impuestos como solución para conseguir el objetivo de minimizar las desigualdades socioeconómicas que afectan a los países (Piketty, 2014). La desigualdad es análisis de estudio por múltiples razones de las que se destacan que es uno de los factores que desestabilizan sociedades llegando a provocar revoluciones sociales. Desde una perspectiva económica, han sido varios organismos internacionales quienes han alertado de que un gran nivel de desigualdad perjudica al crecimiento económico, y por ello, al desarrollo de un país. En un informe, publicado en 2018, destinado a analizar el impacto de la desigualdad en España, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señalaba que “la evidencia disponible sugiere que una gran desigualdad desacelera el crecimiento económico y reduce la desigualdad social” (OCDE, 2018, pág. 18). Son muchos autores los que tienen esta misma línea de pensamiento, de entre ellos, destaca el economista del Banco Mundial Branko Milanović, quien sugiere que la
16 en España recae en la parte del gasto ya que tiene una menor capacidad redistributiva que en etapas anteriores debido a la situación deficitaria en la que España se vio sumergida. Para comprender la importancia de la intervención pública se puede realizar una comparación entre países que salieron de recesiones intensas con un aumento notable de la desigualdad y países en los que la desigualdad no aumentó de manera significativa. En la crisis de los años ochenta y primeros años de los noventa, en Noruega no creció la desigualdad gracias a un Estado de Bienestar robusto capaz de apoyar a las rentas primarias. Sin embargo, en Corea del Sur se registró un aumento importante de la desigualdad y de la pobreza entre sus ciudadanos (Cañón, 2013). En general, una de las revisiones más completas fue realizada por Atkison et al. (2011), quien sugiere que hay una tendencia a que los hogares pertenecientes al quintil más rico, es decir, los de rentas más altas, salgan mejor de las recesiones. Aunque es verdad que en un primer momento las caídas de las rentas altas pueden ser mayores, esto se compensa con un aumento prolongado de la renta, superando sus niveles precrisis.
17 3. La situación socioeconómica de España antes de la pandemia. La historia de España a finales del siglo XX estuvo caracterizada por un cambio político drástico, aumentando la relevancia de analizar la evolución de la desigualdad durante este siglo. En primer lugar, es menester contextualizar a nivel económico y político los cambios que se produjeron a partir de la transición hacia la democracia que disfrutamos actualmente. Para analizar la variación de la desigualdad se va a estudiar desde dos fuentes bibliográfica, una de ellas se basa en el análisis realizado por Leonardo Prados de la Escosura, quien utiliza series macroeconómicas a largo plazo, y la segunda va ser de Facundo Alvaredo y Emmanuel Sáez, quienes construyen series a largo plazo de concentración de los ingresos basados en estadísticas fiscales individuales para medir la concentración de ingresos en el quintil más rico de la población. En la esfera económica, en España durante los años setenta se da un crecimiento económico débil a causa de la crisis internacional del petróleo, además, en 1975 se da la mencionada transición hacia la democracia en la cual se implantan políticas de carácter redistributivo y un Estado de Bienestar con cobertura sanitaria universal (Escosura, 2003). Durante los años ochenta, especialmente durante la segunda parte de esta década, tras establecerse una cobertura sanitaria universal, se un dio el periodo de mayor reducción de la desigualdad en las últimas cuatro décadas. Esta reducción de la desigualdad esconde que hubo una reducción en la diferencia entre la parte central de la mediana y la parte inferior de la distribución salarial mientras que la diferencia entre la parte central de la mediana y la parte superior aumentó. A pesar de que la concentración de renta por parte de los más ricos ha disminuido en el largo plazo, a partir de 1970, y especialmente a partir de los años noventa, la concentración de ingresos por parte de este sector ha experimentado un aumento significativo. Para entender este hecho, se debe de tener en cuenta el aumento de los precios de las acciones y de los bienes raíces, y, por consiguiente, el aumento de los beneficios para estas personas ya que son las que suelen realizar este tipo de inversiones. (Alvaredo & Sáez, 2010). No obstante, fue tal la reducción en este periodo, que los indicadores de desigualdad en España convergieron con los indicadores europeos. Sin embargo, desde los años noventa hasta la crisis de 2008 se observa una ralentización o incluso una estabilización en la reducción de la desigualdad y de la pobreza. Esto no significa que la desigualdad en España aumentara, pero tampoco se redujo, lo que provocó un alejamiento del promedio europeo. En la ilustración 2 observamos que, tras el estallido de la crisis de 2008, España es uno de los países de la OCDE donde más aumenta la desigualdad. El índice de Gini aumenta de manera intensa hasta 2014, año en el que se alcanza el máximo nivel de desigualdad. A partir del 2014 se da una reducción de la desigualdad, pero no la suficiente para recuperar los niveles precrisis. Por lo tanto, España presentaba altos niveles de desigualdad antes de la pandemia.
18 Por otra parte, respecto a las consecuencias de la crisis en la pobreza tenemos el indicador AROPE, que mide el riesgo de exclusión social, en la ilustración 3. El impacto en la pobreza fue muy severo durante los primeros años. Este impacto se refleja en el aumento significativo de los valores de este indicador. A pesar de que, al igual que sucedió con el índice de Gini, en los años de expansión económica se da una reducción de los niveles de exclusión social, España presentaba unas tasas demasiado elevadas en esta dimensión antes de la pandemia. Ilustración 2. Evolución del Índice de Gini en España (2008-2019). Fuente: Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística 2019 2018 2017 2016 2015 2014 2013 2012 2011 2010 2009 2008 031 031 032 032 033 033 034 034 035 035 Evolución del Indice de Gini en España (20082019)
19 Ilustración 3. Evolución del indicador de pobreza AROPE en España (2008-2019). Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística. Uno de los factores fundamentales que llevaron a España a tener los niveles más altos de desigualdad por la crisis de 2008 fue que la capacidad redistributiva de los programas de transferencia se vio especialmente mermada por la rebaja de los tipos impositivos. Eso hizo que los ingresos del Estado fuesen menores, y, por tanto, las partidas de gastos para este fin fueran menores también. Durante los años ochenta aumentó la progresividad de la imposición directa, fundamentalmente a través del IRPF. Sin embargo, hubo un estancamiento de la progresividad de este impuesto desde finales del siglo XX. Además, trabajos como el de Facundo Alvaredo et al. (2010) concluyen que uno de los fallos del sistema impositivo español es la alta evasión fiscal por parte de las rentas más altas perjudicando directamente a la redistribución de la renta. Como el Estado recaudaba menos de lo que gastaba, desde 2008 las cuentas de la economía españolas se encontraban en una situación deficitaria. Como se puede observar en la ilustración 4, es a partir del año 2007 cuando se inicia la tendencia deficitaria alcanzando su valor máximo en 2009. A pesar de que en los años posteriores el déficit comenzó a reducirse con un pequeño retroceso en el año 2011, España no logró sanear sus cuentas nacionales, aunque se encontrase en un ciclo expansivo de su economía. 22,7 23,7 25,2 25,9 26,5 26,6 28,1 27,8 27,2 25,7 25,6 24,4 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 ,00 5,00 10,00 15,00 20,00 25,00 30,00 Año % de poblacion Evolución del indicador AROPE en España (20082019)
20 Ilustración 4. Evolución del déficit de España en porcentaje de PIB. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística. A consecuencia de esta mala situación en las cuentas nacionales se realizaron ajustes a nivel macroeconómico para revertir la situación, por lo cual, se limitó el gasto público repercutiendo negativamente en la capacidad de redistribución de la renta a través de transferencias sociales. Una de las partidas públicas que más se recortaron fue la de Sanidad dejando debilitado el sistema sanitario español para afrontar una crisis de salud pública del calado de la covid-19. En la ilustración 5 podemos observar como la inversión del sector público en Sanidad comienza a disminuir en el año 2009. A partir de estos años comienza una tendencia bajista de los recursos económicos públicos que se destinan al gasto sanitario. A pesar de que la recesión se había superado, el gasto público en esta partida no aumentó. 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 2016 2018 2020 -12 -10 -8 -6 -4 -2 0 2 4 Año % del PIB Déficit en porcentaje de PIB
21 Ilustración 5. Evolución del gasto sanitario en porcentaje del PIB (2006-2019). Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Eurostat. De los resultados mostrados hasta el momento se puede extraer una evidencia clara, en los años posteriores a la crisis financiera de 2008 las condiciones de vida de parte de la población españolas empeoraron, y no se han vuelto a recuperar los valores anteriores a la crisis, a la par que la concentración de los ingresos crecía, dejando de esta manera a un mayor porcentaje de población en una situación de vulnerabilidad. La desigualdad aumentó de manera considerable hasta 2014, periodo en el que se empieza a revertir esta tendencia de manera simbólica, puesto que hubo una reducción de la desigualdad poco significativa. Además, las cuentas públicas de España eran deficitarias desde 2007, como se puede observar en la ilustración 4, con una deuda pública en el año 2019 del 98,3% del PIB de España. Por tanto, no es complejo deducir que, ante un shock económico tan pronunciado como el que supuso la pandemia, España no estaba en una situación óptima para reaccionar de manera proporcional a un virus que afecta de forma desigual a la sociedad. 5,7 5,7 6,1 6,8 6,6 6,5 6,3 6,2 6,2 6,2 6,1 6 6 6,1 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 5,00 5,200 5,400 5,600 5,800 6,00 6,200 6,400 6,600 6,800 7,00 Año % del PIB Evolución del gasto sanitario en porcentaje del PIB en España (2006-2019)
22 3.1 Contextualización de la crisis económica A principios del año 2020 el SARS-Cov 2, o más comúnmente conocido como coronavirus, comenzó a extenderse por todos los países del mundo, por España inclusive, provocando una crisis sanitaria, económica y social sin precedentes, cuyas consecuencias siguen presentes. España fue uno de los países que más sufrió a nivel sanitario y económico, en gran parte por sus características productivas. Uno de los factores estructurales que explican que España fuese una de las más afectadas entre los países occidentales es que han sido los más perjudicados aquellos sectores, como la hostelería o el turismo, que tienen un gran peso en la estructura productiva de la economía española. Otros factores son intrínsecos de la pandemia ya que están relacionados con la propia evolución del virus que obligaba al Ejecutivo a tomar las medidas restrictivas oportunas. Al igual que otros países de nuestro entorno, en marzo de 2020 el Gobierno de España declaraba el Estado de Alarma debido al aumento exponencial de casos y muertes. El principal objetivo que se buscaba implantando esta medida era minimizar las consecuencias económicas a largo plazo de una pandemia duradera, el contacto y las interacciones sociales entre los españoles para que el sistema sanitario no se vea colapsado, de esta manera se pretendía evitar que la situación llegase a una situación insostenible. La derivada en términos económicos de esta decisión tan trascendental fue que supuso un parón total de la economía, que se tradujo en un shock de oferta exógeno drástico debido a que la economía debía parar casi por completo. A pesar de que la medida más dura, el confinamiento, duró hasta mayo de 2020, las restricciones a la movilidad y a ciertas actividades sociales se volvían a implantar durante ciertos meses del año 2020 y 2021 por el aumento de casos, es decir, a pesar de que el confinamiento se había acabado, algunos sectores tuvieron que trabajar con limitaciones ya que las medidas de movilidad siguieron vigentes durante ciertos meses por las oleadas de casos de covid. Estas decisiones afectaron de manera notable al tejido empresarial, especialmente al sector servicios como la hostelería, el turismo y pequeñas empresas, uno de los principales motores de la economía española actualmente. Como ya se ha mencionado, el año 2020 estuvo marcado por el alto coste en vidas humanas y a nivel económico por el estallido de la pandemia. El Producto Interior Bruto durante el primer y el segundo trimestre del año 2020 sufrió un gran retroceso a causa del confinamiento con una caída de dos dígitos (-10,8%). Sin embargo, la contundencia y la rapidez en la toma de decisiones económicas y políticas permitieron aliviar los costes a corto plazo, evitando de esta manera una situación extrema para las rentas más bajas. Un ejemplo de estas medidas de apoyo son la
23 compra de activos financieros y la provisión de liquidez a los bancos comerciales por parte del Banco Central Europeo lo que le permitió a España y a los hogares españoles endeudarse a bajo costo y, además, se le permitió a al país presentar un mayor de déficit para combatir los efectos adversos de la pandemia como por ejemplo proteger parcialmente las rentas u otorgar liquidez a los hogares. La economía comienza a recuperarse de manera intensa en los trimestres posteriores, gracias a una mejora de la situación epidemiológica en primavera y en verano, hasta que el aumento de casos interrumpió con fuerza, provocando que en el último trimestre que se establecieran severas restricciones a la movilidad y a determinados sectores que requieren contacto físico. Por ello, esta crisis se caracteriza por su heterogeneidad que como se ha mencionado ya anteriormente ha afectado de manera asimétrica a los distintos sectores y provincias. Tras la gran caída de la economía en el año 2020, durante el año 2021 se produjo un intenso proceso de recuperación gracias a la llegada de múltiples vacunas efectivas que permitieron aliviar las restricciones. En los primeros trimestres del año la recuperación se vio mermada, siendo de nuevo el sector servicios el más afectado. Pero como ya se ha dicho, gracias a la llegada de las vacunas y al levantamiento de ciertas restricciones, sectores como el ocio o la hostelería tuvieron una recuperación robusta en los últimos trimestres del año (Banco de España, 2022). Ilustración 6. Evolución de la tasa anual de PIB. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE. El impacto en el mercado de trabajo fue demoledor durante el primer trimestre de 2020 a causa del parón en la actividad económica. Como se puede observar en la ilustración 7 el número de ocupados desciende de forma pronunciada en un solo trimestre, pasando de 19.681.300 millones de trabajadores ocupados a 1T 2019 2T 2019 3T 2019 4T 2019 1T 2020 2T 2020 3T 2020 4T 2020 1T 2021 2T 2021 3T 2021 4T 2021 -20 -15 -10 -5 0 5 10 15 20 Evolución de la tasa interanual del PIB español (2019-2021)
24 18.607.200. Los trabajadores asalariados temporales, jóvenes y empleados con bajo nivel de formación fueron los más afectados, teniendo serias implicaciones en la evolución de la desigualdad. Además, la crisis sanitaria puede incentivar el proceso de automatización en los años venideros, siendo otra vez los más afectados los más vulnerables, las mujeres y los de menor cualificación. A pesar de que el shock económico afectó de una forma u otra a todo el conjunto de la economía, el impacto a nivel sectorial fue heterogéneo ya que muchas actividades empresariales y sociales son incompatibles con el distanciamiento físico, además, el impacto fue heterogéneo también a nivel de empresas e incluso a nivel geográfico. A nivel empresarial las más afectadas fueron las empresas más pequeñas y menos productivas. Respecto a la heterogeneidad del impacto económico a nivel geográfico una de las razones que explican esta asimetría es la alta dependencia, especialmente del extranjero, de la actividad económica en ciertas provincias del sector servicios, como las Islas Baleares, que a su vez se caracterizan por un nivel mayor de dualidad (Banco de España, 2021). En general, el empleo tuvo un comportamiento similar al que se observa con el PIB, es decir, un gran deterioro en el primer semestre de 2020, seguido de una efímera recuperación del empleo hasta el último tramo del año tras la reimplantación o el endurecimiento de las medidas restrictivas a la movilidad. Con la vacunación completada el empleo se ha recuperado y el número de ocupados en España ha superado los niveles de febrero de 2020 (véase la ilustración 7). Sin embargo, un factor fundamental para que el empleo no se desplomase por completo durante estos años han sido las decisiones que se tomaron por parte del Gobierno. La más relevante de estas decisiones para el mercado de trabajo fue la creación de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), instrumento cuyo impacto se analizará más adelante (Banco de España, 2021).
25 Ilustración 7. Evolución del número de ocupados. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE. Las desigualdades sociales y la continua precarización del sistema sanitario, como consecuencia de los recortes en el gasto público tras la crisis financiera hasta el estallido de la pandemia, influyeron en la manera asimétrica en la que el virus afectó a los hogares españoles. A nivel sanitario, las posibilidades de contagiarse, y, por consiguiente, enfermar o morir, dependían del nivel socioeconómico de la persona. Pero una de las tareas de los economistas es no aceptar nada sin antes contrastarlo, por tanto, esta afirmación se debe de contrastar con los datos que se disponen actualmente sobre a quién ha afectado más la pandemia en el ámbito sanitario. En primer lugar, los factores socioeconómicos que influyen en la probabilidad de contagio son la capacidad para teletrabajar o los espacios en las viviendas para aislarse de manera efectiva en caso de que algún conviviente haya contraído la enfermedad (Oxfam Intermón, 2021). Respecto al primer factor, para medir la capacidad de los trabajadores de teletrabajar en una situación de confinamiento debemos de descontar aquellas actividades que no fueron cerradas ya que se consideraban esenciales, como los locales de venta de comida o servicios sanitarios. Según un artículo de Palomino et al. 17500 18000 18500 19000 19500 20000 20500 Evolución del número de ocupados en España por trimestres (2019-2022)
32 2020. Esto puede servir de reflejo para comprender que los que más renta disfrutan son quienes mejor reaccionan ante una crisis. Ilustración 12. Evolución de la ratio P90/P10 (2020). Fuente: «Encuesta sobre los efectos económicos y políticos de la COVID-19 en España», MartínezBravo y Sanz (2021). Por otra parte, el elevado aumento en el número de personas que no tienen ingresos tiene serias implicaciones a corto plazo en la tasa de pobreza relativa, que son las personas que perciben ingresos inferiores al 60% de la renta mediana anual. En la ilustración 13 se muestra la evolución de la tasa de pobreza donde se puede ver que España ya presentaba una alta tasa de riesgo de pobreza para una economía desarrollada, que puede servir como un indicador del alto grado de desigualdad que existía en España antes de la pandemia. Podemos ver que la tasa de pobreza aumenta y puede tener una relación con la alta proporción de individuos sin ingresos durante el 2020. Si lo analizamos por el género, las mujeres, además de presentar una mayor tasa que los hombres antes de la pandemia, son el colectivo que más sufre en esta dimensión. Respecto a la tasa de pobreza severa, cuyo umbral se encuentra en el que la personas reciben unos ingresos inferiores al 40% de la renta mediana de los ingresos, Oxfam Intermón (2021) aproxima que podría haber haberse incrementado en casi 790.000 personas, llegando a alcanzar los 5,1 millones de personas. Febrero 2020 Mayo 2020 Diciembre 2020 00 02 04 06 08 10 12 14 16 RATIO P90/P10 DE LOS INGRESOS FAMILIARES (2020)
33 Ilustración 13. Evolución de la tasa de riesgo de pobreza (2018-2020). Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística. A grandes rasgos, el diagnóstico del impacto de la pandemia de la covid tanto en la desigualdad como en la pobreza se podría definir como volátil y dependiente de la situación epidemiológica. A pesar de las medidas aprobadas por el Gobierno como los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que han sido un buen amortiguador para las rentas primarias, la desigualdad y la pobreza aumentaron de manera significativa en los primeros meses de pandemia por las fuertes restricciones a la movilidad, pero se ha ido recuperando a medida que la actividad económica mejoraba, sin embargo, todavía no se han alcanzado los niveles previos a la pandemia. 4.2 Impacto de las medidas socioeconómicas aprobadas. A diferencia de lo ocurrido en la crisis financiera de 2008, todos los agentes sociales e institucionales tenían el consenso de que debían de sostener, mediante las transferencias públicas, la renta de los hogares, sobre todo a las rentas más bajas que en comparación con las rentas más altas tienen una menor capacidad de resistencia, en gran parte por su falta de ahorro o riqueza acumulada. Además de ayudar a la parte de la demanda para que no se llegase a una situación extrema que generase problemas severos a largo plazo, también se ayudó a que el tejido productivo español no se debilitara demasiado ya que, por el contrario, al salir de la crisis sanitaria la recuperación sería muy lenta, costosa y dispar. Al haber tomado medidas tan decisivas para la desigualdad y la pobreza en este punto se va a realizar un análisis del impacto de las medidas socioeconómicas aprobadas por el Ejecutivo durante la pandemia. Podemos distinguir dos tipos de políticas llevadas a cabo, las políticas de prevención, y, las políticas de contención. 2018 2019 2020 19,00 19,500 20,00 20,500 21,00 21,500 22,00 22,500 Evolución de la tasa de riesgo de pobreza para España (2018-2020) Ambos sexos Hombres Mujeres
34 4.2.1 Políticas de prevención. La primera de las dos estrategias del Gobierno para paliar los efectos socioeconómicos que estaba generando la pandemia se basó en medidas urgentes que buscaban cumplir dos objetivos, el primero de ellos era limitar la destrucción del tejido empresarial mediante la inyección necesaria de liquidez a través de ayudas directas a los autónomos, moratorias del pago de impuestos y de avales ICO. En 2020 se aprobaron dos avales públicos para que las empresas tuvieran más flexibilidad para financiarse, y de esta manera conseguir la liquidez necesaria para afrontar la pandemia. Aquellas empresas que más sufrieron la pandemia, es decir, hoteles, empresas relacionadas con el ocio, la hostelería y las pymes fueron las que más se financiaron con esta medida. (Banco de España, 2021) El segundo objetivo consistió en evitar que el número de parados experimentase un incremento exponencial manteniendo las plantillas para las empresas mediante los expedientes de regulación temporal y que mantuvieran un cierto nivel de ingresos. El número de parados experimentó un fuerte aumento, pero se contuvo ya que aquellos trabajadores que se encontraban en el ERTE se contabilizaban como ocupados. Sin embargo, si se experimentó un aumento significativo en la tasa de paro ya que aquellos trabajadores con un contrato temporal y las personas que trabajan por cuenta propia no contaron con este mecanismo (aunque sí contaron con las ayudas mencionadas) (Oxfam Intermón, 2021). Varios informes nacionales aseguran que los ERTEs funcionaron de forma efectiva ya que evitaron el incremento exponencial de la tasa de parados en los primeros meses de pandemia, cuando se alcanzó el pico máximo de personas en ERTE. Tras este pico pronunciado pero esperado, a medida que la situación epidemiológica mejoraba y permitía aliviar restricciones, el número de personas en ERTE se ha ido reduciendo. Un dato que refleja la eficacia de los ERTE es el hecho de que el número de ocupados en 2022 es mayor que en febrero de 2020. Además, la probabilidad de volver a trabajar más rápido de una persona que estaba en ERTE es superior a la persona que no estaba en el ERTE. Sin embargo, para los trabajadores jóvenes, los que tienen un contrato temporal y los de menor nivel de formación, la probabilidad de volver a trabajar no es significativamente distinta a una persona en desempleo pasados varios trimestres (Banco de España, 2022) A pesar de las ventajas que proporcionaron los ERTE, varios economistas han expuesto la ineficiencia de este mecanismo. En primer lugar, en algunos casos se
35 incluyeron puestos de trabajo que no se hubieran perdido, lo cual puede suponer un gasto superfluo para el Estado. Y, además, puede ocurrir un efecto no deseado, como ayudar a empleos que no van a ser viables sin las ayudas (FEDEA, 2020). En general, los mecanismos aprobados por el Gobierno para ayudar tanto a los trabajadores y empresas fueron efectivos para salvaguardar las rentas de los hogares y los puestos de trabajo e impulsar la recuperación. Sin embargo, no se puede obviar lo que se quiere reflejar en este trabajo, es decir, no se puede negar que aquellos hogares cuyas condiciones socioeconómicas se habían visto deterioradas y se encontraban en una situación de pobreza, se han visto más afectadas que el resto de la población. 4.2.2 Políticas de contención. Este tipo de políticas buscaban dar cobertura a los sectores más vulnerables que había antes de la crisis y que no estuvieran protegidas por otros mecanismos, como los ERTE, ya que se encontraban en situación de desempleo o las personas que vivían en la pobreza. La medida más destacada e importante de este tipo de políticas fue el ingreso mínimo vital (IMV) y la limitación del precio del alquiler para este tipo de personas. La mayoría de los informes destacan que la implementación del IMV fue bastante compleja y que, además, existen muchas trabas burocráticas por lo que muchos solicitantes no obtienen la ayuda. Inicialmente, los criterios para acceder a las prestaciones se centraban en la renta personal del año anterior, es decir, el año previo al estallido de la pandemia por lo que muchas personas no se vieron beneficiadas en 2020. Actualmente se han visto beneficiados con esta medida unas 824.000 personas, muy lejos de las expectativas iniciales de abarcar a todo el que está en situación de vulnerabilidad, unos 2,3 millones de personas (Banco de España, 2022) A pesar de todas las dificultades, estas medidas permitieron, aunque solo sea a una parte de la población, amortiguar el impacto de la crisis a las personas más vulnerables. Esto no exime a los responsables políticos a tomar medidas adecuadas para un mejor diseño de este tipo de ayuda que son cruciales para los colectivos más vulnerables. Como conclusión de este punto e hilando con el anterior punto, se debe de reconocer la contundente respuesta del Gobierno para minimizar el impacto en mate-
36 ria de desigualdad y pobreza, y para, no perder la oportunidad de tener las condiciones necesarias para una robusta recuperación. En la ilustración 10 podemos ver el alto impacto que hubiera tenido la pandemia sin las transferencias públicas mencionadas en la desigualdad, provocando una situación extrema en la cual el país se podría haber sumergido en una depresión económica continuada.
37 5. Factores que explican el empeoramiento de las condiciones socioeconómicas tras la pandemia. Aunque ya se hayan mencionado las causas que han llevado a que una parte de la población española experimente un empeoramiento de sus condiciones de vida por la pandemia, en este punto se desarrollarán dichas causas para una mejor aclaración. Los dos primeros factores están conectados y hacen referencia a la crisis del Estado de Bienestar que se vive en España desde la crisis financiera. Esta crisis del Estado de Bienestar tiene su base en las políticas neoliberales aupadas por los gobiernos que se centran en el crecimiento económico, en lugar de centrarse en el bienestar social. En primer lugar, un factor que destaca para entender el acto impacto de la pandemia en la desigualdad y que haya afectado a una parte de la población de manera más intensa es la reducción de la calidad de los servicios sociales. Como ya se ha visto, el gasto público a partir de la crisis financiera sufrió continuos recortes (véase la ilustración 5) y continuas privatizaciones. Como resultado de estas decisiones, el sistema universal sanitario español vio mermada su capacidad para hacer frente a la pandemia. El segundo factor, la pérdida de progresividad, está altamente relacionado con el primer factor ya que hace referencia a la crisis del Estado de Bienestar que se viene produciendo en España desde la crisis financiera. Sin un sistema impositivo progresivo, la capacidad de redistribución del Estado se debilita. La pérdida de la progresividad, especialmente, del impuesto del IRPF el cual ahora se le ve como un impuesto recaudatorio en lugar de un mecanismo para la redistribución de ingresos, y, el aumento de impuestos indirectos como el IVA, no benefician a la capacidad redistributiva de los impuestos. Muchos autores afirman que en España la alta evasión fiscal por parte de las rentas más altas supone un impacto negativo para la redistribución y para el conjunto de la ciudadanía ya que la recaudación real es menor que la recaudación potencial (Alvaredo & Saez, 2010). A estos factores mencionados debemos incluirles los problemas estructurales que presentaba antes de la crisis el mercado laboral español. Uno de los grandes problemas que presenta el mercado laboral español es que la mayoría de los puestos de trabajo que se crearon desde 2013 son de mala calidad. Nos referimos a mala calidad a aquel empleo caracterizado por la temporalidad (dualidad), y por los bajos salarios que reciben los trabajadores. También un factor relevante es el alto número de empresas pequeñas que existen en el país, las cuales son más vulnerables a los shocks económicos inesperados. Además, se debe de remarcar que las ramas más afectadas por la pandemia fueron el sector servicios, caracterizado por
38 su temporalidad y bajos salarios, por lo tanto, era previsible que el impacto en la desigualdad iba ser notorio (Oliver, 2021). Otro factor que afectó al aumento de la desigualdad y en la pobreza es la desigualdad social relativa a las condiciones para la adquisición o el acceso a una vivienda. Durante los últimos años, estas condiciones se han ido endureciendo ya que han aumentado los precios de los alquileres, repercutiendo de manera negativa sobre aquel sector de población cuya su renta de trabajo no aumentaba. Por tanto, antes de la pandemia existía una parte importante de la población con dificultades para acceder a una vivienda, lo que puede haber contribuido en los años anteriores a que el riesgo de exclusión social aumentase. Además, ha sido esta proporción de población la que se ha visto más afectada en el ámbito laboral y sanitario, aumentando de esta manera la desigualdad y la pobreza. (Banco de España, 2022)
39 6. Conclusión En este trabajo se ha analizado el impacto en la desigualdad y en la pobreza a consecuencia del impacto sanitario y económico derivado de la pandemia. En primer lugar, se han puesto en relieve las consecuencias socioeconómicas derivadas de la crisis financiera de 2008, y, cómo ha influido la crisis en las condiciones en las que España afrontaba la pandemia. Además, se ha contextualizado el impacto sanitario y económico de la pandemia en la población española. Seguido, se ha analizado cómo ha sido el impacto en los diferentes niveles de renta para extraer la información sobre cual ha sido el sector de la sociedad más afectado. Tras realizar el análisis y en base a lo que se ha expuesto en este trabajo, se pueden concluir una serie de afirmaciones que ayudan a entender con mayor detalle los aspectos más relevantes de este estudio: La desigualdad económica ha adquirido relevancia tanto en el ámbito académico como en el ámbito político en las últimas décadas. A pesar de que los niveles de desigualdad y de pobreza en España han disminuido en el largo plazo, en las últimas décadas, se ha experimentado, especialmente desde la crisis financiera, un aumento en la desigualdad y en las tasas de pobreza en un periodo caracterizado por tener los mayores estándares de vida jamás vistos antes en la historia. Apoyándonos en la literatura desarrollada en el trabajo, queda de manifiesto que, la pérdida de progresividad de los impuestos, que merma la capacidad redistributiva del Estado, y, las devastadoras consecuencias a nivel socioeconómico de la crisis financiera provocaron una crisis del Estado de Bienestar en España. Las medidas neoliberales aprobadas tras la crisis financiera llevaron al Gobierno aplicar recortes en la partida sanitaria y continuas privatizaciones en materia de salud. En materia de desigualdad y pobreza, la crisis financiera tuvo un gran impacto ya que aumentan tanto los niveles de desigualdad y de pobreza significativamente. A pesar de los esfuerzos gubernamentales y de la expansión económica, no se volvieron a recuperar los niveles precrisis, provocando que España, una economía desarrollada y occidental, presentase altas tasas de desigualdad y de pobreza antes de la pandemia. Esta crisis del Estado de Bienestar hizo que España no tuviese las condiciones deseables para afrontar una crisis del calado de la covid. El empeoramiento de las condiciones socioeconómicas de los españoles influyó negativamente en el impacto sanitario desigual de la covid, siendo los más afectados, a nivel sanitario, pero también económico, los más vulnerables. Esto se podría denominar como un círculo vicioso: la crisis financiera provocó un empeoramiento de la desigualdad
40 económica y social, lo que supuso que la crisis de la covid tuviese un impacto desigual a nivel sanitario, lo que a su vez provocó que la desigualdad y la pobreza aumentaran. A diferencia de lo ocurrido durante la crisis financiera, en este caso las medidas aprobadas por el Gobierno, durante la pandemia, para minimizar el impacto socioeconómico de la covid tuvo un efecto positivo en la sociedad. Se consiguió amortiguar la caída de los ingresos para los trabajadores asalariados y se aprobó una medida para apoyar a los hogares con pocos ingresos. A pesar del gran esfuerzo realizado por el Gobierno, la desigualdad y la pobreza aumentaron significativamente en solo un año (2020). Las consecuencias socioeconómicas de la pandemia pueden acelerar las diferencias sociales que existen tanto en las mismas sociedades como entre las diferentes sociedades del mundo. Esto podría suponer un gran problema social debido a que se puede romper la cohesión social perjudicando en última instancia a la economía y al bienestar social general. Se deberían de mejorar los mecanismos como los del Ingreso Mínimo Vital para aumentar la eficiencia de esta transferencia. De esta manera, y junto con otras medidas que apoyen este objetivo, como controlar los precios de las viviendas, se podría disminuir de forma significativa la tasa de riesgo de exclusión social. Como los fallos del sistema, que provocan las crisis, cada vez son más frecuentes, la actuación del Gobierno en esta crisis debería de servir como punto de inflexión para reforzar la capacidad redistributiva del Estado, para conseguir de esta manera, mejorar las condiciones sociales que influyen en cómo responden los ciudadanos a la crisis. Además, se debería de reforzar el sistema sanitario ya que, como pronostican distintos expertos, la humanidad se enfrentará a más pandemias como consecuencia del cambio climático y la hiperglobalización que supone que todo y todos estemos conectados. En definitiva, las autoridades económicas no deberían de centrarse estrictamente en el crecimiento económico, sino que deberían de poner todo su esfuerzo en el bienestar social de la sociedad ya que es el mejor indicador de la calidad de un sistema. Esta obsesión del sistema por el crecimiento económico provoca que el sistema se corrompa y sea perverso ya que el crecimiento se convierte en el principal objetivo por encima incluso de las condiciones de vida de los individuos. En primer lugar, se debería de aumentar la capacidad distributiva de los impuestos para una mejora del bienestar social. Junto a esto, se deberían de poner las condiciones idóneas para que los de menor renta vean como su estilo de vida, y, su
41 renta aumenten. De esta manera se conseguiría una sociedad mucho mas equitativa y justa que la actual.