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Mujeres baserritarras. Identidad en crisis

Author: Negro Iturregi, Amaia
Year: 2010
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/50752/1/TFM%20AMAIA%20NEGRO%20ITURREGI.pdf
MUJERES BASERRITARRAS. IDENTIDAD EN CRISIS
EMAKUME BASERRITARRAK. NORTASUNA KRISIAN
AMAIA NEGRO ITURREGI
Zuzenda ia: Me cedes A baiza Vilallonga
2010 U ean bu u ua
1
Licencia C ea i e Commons Baimena
No se pe mi e un uso come cial de la ob a o iginal ni de las
posibles ob as de i adas, la dis ibución de las cuales se debe
hace con una licencia igual a la que egula la ob a o iginal.
Ez da ona zen ja o izko lana en e abile a kome ziala, ez a
hone a ik e e a e a dai ezken bes e lanen e abile a. Hauen
hedapena, ja o izkoak a au zen duen baimena be be a ekin
izan beha ko du
2
SUMARIO
1. INTRODUCCIÓN
2. MARCO TEÓRICO
2.1. O ígenes his ó icos de una iden idad
2.2. La na u aleza co po a i a del sis ema oncal sola iego
2.3. El pode de las muje es en el sis ema he edi a io oncal
2.4. El abajo emenino y el “ca ác e de las muje es base i a as
2.5. Elemen os de uga del mundo base i a a: los deshe edados
2.6. Las muje es base i a as como “mad es de la pa ia”
2.7. La domes icidad como p opues a de clase media u bana
3. HIPÓTESIS
4. METODOLOGÍA Y FUENTES
4.1. Memo ia, subje i idad e iden idad
4.2. Las en e is as
4.3. Pe il de las muje es en e is adas
5. LAS MUJERES GUARDIANAS DEL BASERRI
5.1. Fidelidad a sus an epasados
5.2. La con ibución económica de las muje es
5.3. La en a en la plaza, ape u a al mundo u bano
5.4. El pode de las muje es en el sis ema de sucesión
5.5. Domes icidad, abajo y conciencia emenina
3
6. LA MUJER BASERRITARRA, VALORES POLÍTICOS
6.1. Las muje es como mad es de la pa ia
6.2. La gue a y el anquismo
6.3. La polí ica du an e el anquismo, “asun o de homb es”
7. LA “SEÑORITA DE CLASE MEDIA” COMO ASPIRACIÓN SOCIAL
8. DECADENCIA DEL MUNDO BASERRITARRA. ESTRATEGIAS FEMENINAS
8.1. Feminización y de aluación del base i. Las muje es el úl imo eslabón
8.2. El cuidado de las pe sonas como es a egia emenina
8.3. Muje es base i a as en esis encia
9. CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
4
1. INTRODUCCIÓN
El p esen e abajo p e ende cons ui la iden idad colec i a de las muje es a a és
de su memo ia. El es udio al que a endemos a a de lle a nos a la ealidad de las muje es
base i a as, y descub i a a és de ellas los elemen os que igen su mundo y con el que
in e ac úan. El conocimien o nos da á la opo unidad de i i a a és de ellas las
con adicciones que gene a un sis ema sola en decadencia.
A su ez, el es udio de las iden idades de las muje es en el base i, nos pe mi e
aden a nos en nues a p opia mane a de en ende nos como muje es, ascas, y he ede as de
una cul u a del comuni a ismo u al, que nos si úa en un luga y en un iempo. De la misma
mane a es a conciencia que p e ende despe a el ac ual abajo, es una o ma de segui
co ando las cue das que nos a an, los mu os men ales que nos de ienen y que nos impiden
camina muchas eces como muje es dignas a noso as, a nues as he manas, mad es,
abuelas, base i a as, u banas.
Conside amos que la impo ancia de es e es udio eside en que sea un medio po el
que ace ca nos a las aíces de las muje es del case ío asco, p opiciando un mayo
conocimien o sob e ellas, así como sob e su i encia de los sen imien os, alo es, símbolos,
que compo a la ideología ances al.
Po úl imo, es e abajo es un ace camien o ambién a la pe spec i a de lo u al en
es as muje es, de lo ag ícola y de la ie a en an o que es pa a ellas la base, el cimien o y el
comienzo de un mundo que da sen ido a sus idas en el case ío.
Se a a u iliza una pe spec i a his ó ica pa a el análisis, con la que quie o na a un
p oceso de cambio de una iden idad que ha pe du ado cua o siglos, y que iene un
su gimien o, un desa ollo y un inal en c isis, y en isos de desapa ece .
En un p ime apa ado e e ido al Ma co Teó ico, analiza emos la exis encia de los
documen os ac uales a a és de las di e en es eó icas y eó icos que explican y
de e minan el su gimien o de la ideología sola iega, y el pos e io desa ollo del sis ema
oncal a a és de su en amado he edi a io y las es a egias que se de i an de ello. En un
segundo momen o del ma co eó ico pasamos a habla especí icamen e de las muje es en el
sis ema oncal, y pos e io men e o os elemen os de uga del mismo, así como la
conside ación del nacionalismo y su especial incidencia en las muje es.
En un segundo apa ado con amos con las hipó esis, ideas que nos guían en la
e u ación de los plan eamien os.
En un e ce apa ado se abo da la me odología y uen es u ilizadas, es deci , el uso
de las uen es o ales, en calidad de en e is as de “his o ias de ida”. Pa a el desa ollo de
es e abajo nos basamos en una uen e de análisis p incipal: a ias en e is as con el

5
o ma o de “his o ias de ida”. El eje cicio de la his o ia o al como mane a de llega a la
memo ia a a és de las en e is as “his o ias de ida”, es una écnica muy ú il y aliosa
pa a desen aña la mane a en que las muje es del base i han con o mado su iden idad, en
an o en cuan o nos o ece un ela o i o y di ec o a a és de la memo ia de las muje es.
Realiza emos algunas conside aciones sob e la memo ia y apo aciones de di e en es
au o as y au o es. También se es ablece una elación del pe il de cada una de las
en e is adas en las uen es.
En cua o luga , nos sumimos en el análisis de las en e is as a a és de a ios
apa ados especí icos que a an los di e sos emas que enimos a cons a a con las
en e is as.
Po úl imo, se gene a án una se ie de conclusiones de i adas de las hipó esis, y la
bibliog a ía con las uen es di e sas u ilizadas.
2. MARCO TEÓRICO
2.1. O ígenes his ó icos de una iden idad
La iden idad de las muje es base i a as se ha cons uido den o de lo que se ha
denominado la ideología sola iega, en endida como la pe enencia ances al a un sola y
case ía, y del debe pa a con sus ances os que ep esen a pa a sus mo ado es. Es a
pe enencia a mucho más allá de se una simple mo ada, en ealidad es el sen ido eal y
único pa a sus mo ado es. Las muje es en el case ío asco ienen au oconciencia de ene
un des ino que es á ligado a la casa sola iega, el base i, y a la a ea de pe pe ua és e.
El es udio que nos ocupa a a de analiza la expe iencia de las muje es base i a as,
la con o mación y c isis de su iden idad den o del sis ema oncal asco. Es e sis ema de
ep oducción social ca ac e ís ico de la llamada zona holohúmeda asca (zona
comp endida po la Bizkaia o ien al, Gipuzkoa, Lapu di y los alles a lán icos del no e de
Na a oa, y del no e de A aba), ha sido la o ma de población más habi ual en el en o no
u al al que nos e e imos, desde el siglo XVI. Es os cua o siglos de pe i encia de un
modelo de ep oducción social le con ie en un ca ác e sumamen e es able en lo que a la
cons ucción de las iden idades se e ie e, imp imiendo a las pe sonas base i a as un
ca ác e que se ha ido acomodando a las condiciones de las di e en es épocas.
La decadencia de es a ins i ución es la c isis de una iden idad cons uida y
ep oducida du an e cua o siglos. Es una c isis que a ec a a una es uc u a de pe cepción y
de expe imen ación de la ealidad social. Debido a su pe manencia en el iempo, es a
es uc u a ha desa ollado una mane a de mi a la ida y una o ma en ende se desde el
base i, dándose una na u alización, que es la que ha p opiciado que el se social se ea
6
como un p oduc o del mismo
1
. Es po ello que pa iendo de la idea con igu ada del base i y
de las base i a as a a és de los es udios ealizados, que emos ap oxima nos al momen o
de decadencia y desapa ición ac ual desde la expe iencia y i encias de las muje es
base i a as en los úl imos 50 años, en endiéndola como una cues ión que a más allá de lo
pu amen e ma e ial y que supone el abandono de una o ma y modelo de ida.
A la ho a de ap oxima nos a la ealidad de las muje es base i a as hemos de
en ende en qué medida el case ío asco con o maba el des ino de sus mo ado es, e
imp imía en ellos y ellas el debe de pe pe ua lo, especialmen e en el caso de las muje es,
que han enido un papel an impo an e en la ep oducción del mismo y i al, en la
pe i encia del base i a lo la go del s.XX. Las expec a i as, las decisiones y la o ma de
abo da el u u o pa a las base i a as cob an sen ido den o de un sen imien o de
pe enencia bien exp esado po C. Ma ínez Go ia án “La e xe es un luga . Po eso la iden idad
pe sonal y comuni a ia de i ada de la e xe e a pe cibida y exp esada median e un pa adigma espacial: “se
de aquí” ja o ia o be akoa, signi icaba pe enece a un “gu e” o noso os, de modo que en e el aquí
espacial y el noso os social ob aba un é eo ce ojo en i ud del cual pe enece a un colec i o humano,
signi icaba, sin excepción, incula se en odo a una e xe. Así el espacio domés ico e a el ec o on ológico y
eleológico más ascenden al de la ida humana, po que es la casa quien de e mina lo que cada uno iene
que se y cómo debe hace pa a llega a se como debe. Quien pe enezca a una casa lab ado a, a un base i,
ya sabe quién es y qué papel se espe a que desempeñe”
2
.
La c isis expe imen ada po las muje es base i a as, en endida como un mundo que
se acaba, y unos e e en es y alo es que ya no ienen con inuidad en las gene aciones
enide as, es una c isis de sen ido, de lo que se es (on ológica) y de lo que se p e ende llega
a se ( eleológica). Pa a comp ende el inal del sis ema oncal es necesa io a ende a la
o mación de sus o ígenes his ó icos y a los cambios que a lo la go de los siglos se han ido
p oduciendo, especialmen e aquellos que omen a on su con inuidad así como los que
p opicia on su deses uc u ación inal.
El comienzo de ges ación de una cul u a de la oncalidad en el espacio hoy
en endido como asco se si úa en la segunda mi ad del siglo XV, como espues a a la c isis
bajomedie al que en un con ex o sang ien o de gue as bande izas, asolaba el e i o io. La
si uación de en en amien o con inuo que los bandos Oñaz y Gamboa p o agonizaban en el
espec o u al asco en el con ex o de la Baja Edad Media, hacía di ícil e ines able la ida
pa a las amilias lab ado as. Muchas de es as amilias, huyendo del ho o y de los abusos
seño iales se ag upa on en o no a los encla es u banos que más a de, da ían luga a las
pequeñas illas ealengas, que nacie on p ecisamen e como o maciones de “homb es
lib es”. Desde es as illas, ue desde donde se inició un in e és po acaba con las con inuas
esca amuzas y a ocidades come idas po los bandos e ins i uidas en la igu a eudal de los
Pa ien es Mayo es. La solución ideada desde los encla es u banos pa a el inal de los
1
BOURDIEU, P., La dominación masculina, Ed. Anag ama, p. 49-52
2
MARTíNEZ GORRIARAN, C., Casa, P o incia, Rey, Pa a una his o ia de la cul u a del pode en el País Vasco, I ún,
Albe da nia, p.115.
7
abusos, comenzó con el de ocamien o de los Pa ien es Mayo es y p osiguió con la
ins au ación de la Hidalguía Uni e sal. “El nue o consensus gen ium se alcanzó igualando a odos
los sec o es sociales ascongados que habían es ado implicados en las luchas de bandos, lo que explica ía
po qué la hidalguía uni e sal se implan ó p ecisamen e allí donde más in ensas ue on es as luchas: Ayala y
A amayona en Ála a, Guipúzcoa, no e de Na a a y Vizcaya. El de echo de las illas, basado en ue os
cí icos o o gados po los eyes na a os y cas ellanos, se ex endió a la o alidad del país, con i iendo a
casi odos los habi an es en ecinos hijosdalgo y a los débilmen e a iculados e i o ios ascos en
cohesionadas P o incias o Seño íos Fo ales: una solución pa cial y en al o g ado amnésica pe o que
cie amen e acabó con las bande ías”
3
.
Es e hecho, el in de las gue as bande izas y el es ablecimien o de la hidalguía
uni e sal es cla e en el en endimien o de lo que ep esen a la casa sola oncal. Aunque
an e io men e, la o ma de poblamien o dispe so se había dado, es a pa i del siglo XVI
cuando podemos habla de que es e ipo de casa dispe sa, p oli e a a a és de los alles y es
en endida como el medio undamen al de ida y pe i encia en el á ea u al asca.
La exis encia de un campesinado inculado a la casa, es un enómeno que se
ex iende po oda la co nisa can áb ica. Di e en es soluciones han dado luga a las o mas
di e sas en las que la oncalidad se ha ido ep oduciendo. En el conjun o pi enaico, la
nobleza eudal p omo ió las p ác icas de he encia p opias, como mane a de asegu a las
en as y e i a el empob ecimien o de la población que pod ían aca ea o os sis emas de
he encia. En el País Vasco, la ep oducción del base i iene cie as peculia idades que
ienen a de ini la mane a en que se desa olló la ideología sola iega y el sis ema de
oncalidad asco, y que, son el esul ado de la mane a pa icula en que se esol ie on los
con lic os medie ales. An opólogos como Ba andia án o Ca o Ba oja, que han es udiado en
p o undidad las o mas de p ocede en la cul u a asca, a i man la especi icidad del sis ema
oncal de es a zona. En su lib o Los ascos, Ca o Ba oja a i ma “El País Vasco, en e ec o, es de los
pocos de España y de Occiden e en que se man iene bas an e la amilia oncal con indi isión del
pa imonio
4
”.
Po su pa e, C. Ma ínez Go ia án da pis as pa a desen aña la p ocedencia
e imológica del concep o base i omando a su ez las palab as de Azkue: “e xe es la oz
euské ica más an igua pa a nomb a las casas indi iduales, po lo que “base i” no se ía o iginalmen e un
sinónimo de “casa aislada”, sino el modo de llama a un ipo especial de poblamien o que, con la e olución
cul u al y g acias a la ideología sola iega acaba con e ido en a que ipo de la “e xe” pe ec a”
5
.
Es e mismo an opólogo nos habla de los elemen os que po ob a de la hidalguía
uni e sal e igualación de hoga es son con e idos a la nue a casa: “Los a ibu os de la an igua
o e linajuda –an igüedad, indi isibilidad, inculación al linaje, pe du abilidad- son ans e idos a ese
sola democ á ico en que se con ie e el base i au á quico, en ez de hace lo en la “kaleko e xea” o casa
3
Ibidem, p.50.
4
CARO BAROJA, J., Los Vascos, Ediciones Ismo, Mad id, 1971, p.210.
5
MARTÍNEZ GORRIARAN, C., op.ci ., p. 105
8
bu guesa, más an igua que el base i au á quico y mucho más iguali a ia en sus o ígenes, pe o que siemp e
ue la an í esis social, simbólica y espacial de la casa linajuda”
6
.
Es a ep esen ación co po a i a iene su p incipal exp esión en el sola : Tal y como
e lexiona U u ikoe xea, “Si en un p ime momen o la base de la co po a i idad ep esen ada en el
linaje se cen a p io i a iamen e en ínculos de ipo clánico o gen ilicio en los que p edominan los lazos
sanguíneos, más adelan e, y an o más a medida que a anza la Edad Media, es a base p ocede a
e i o ializa se, haciendo del SOLAR la pied a angula de la solida idad y inculaciones co po a i as”
7
.
De es a mane a es como el sola , y del sola la casa, se con ie e en el p incipal elemen o
e eb ado de es e sis ema co po a i o en el que sus in eg an es con o man un g upo de
abajo pa a la ep oducción y pe du abilidad del p opio sis ema.
Así, el base i he eda el sis ema de signi icados de la ieja nobleza linajuda. Es e
hecho apa ece alimen ado po la c eencia que conec a a los mo ado es sola iegos con sus
an epasados igualmen e mo ado es, an iguos descendien es di ec os del linaje de Túbal,
nie o de Noé, y sus he ede os cán ab os. Es a mi ología llamada Cán ab o-Tubalis a
sos iene que la población descendien e de es a es i pe ha i ido siemp e aislada en su
ac ual e i o io, sin habe sido jamás some ida po in aso ex anje o, ni mezclada con
o as e nias o eligiones. Po ello el “pueblo asco” cons i uye una comunidad limpia de
sang e. La p ueba i a de es as p emisas eside en la pe sis encia del euska a, lengua
an iquísima y emo a de los ascos
8
.
Todos es os elemen os son los que p opicia án la c eación de un sis ema ue e de
pe enencia en las pe sonas que habi an el base i. Los alo es de pe du abilidad y
pe pe uidad a lo la go del iempo, y en base a la c eencia de p o eni de iempos emo os,
ha án que los y las base i a as se au o ep esen an como gen es que pe enecen a una
ie a que les asciende, que nos les pe enece a ellos como indi iduos. Ellos son
deposi a ios de una la ga adición que han he edado de aquellos p ime os an epasados
que habi a on el sola , una ie a o sola que debe pe du a y que deben de se ansmi ido
a las siguien es gene aciones en su in eg idad. En es a he encia se ansmi e además el
ca ác e noble, imba ible y limpio de sang e de sus gen es y habi an es.
Es a conside ación, que puede pa ece una leyenda, es una ealidad que se plasmó
en los ma cos legales ju ídicos de la época. Así en los ue os de los e i o ios his ó icos de
Bizkaia (1526) y Na a a (1237) se ecoge el p incipio de la oncalidad. Aún más llama i o
es el caso de Gipuzkoa, que se egía po el de echo ci il cas ellano, y del que sin emba go,
sus poblado es a a on de ap o echa odos los esquicios posibles pa a pode lle a a
6
Ibidem, p.105.
7
URRUTIKOETXEA LIZARRAGA, J.: En una mesa y compañía. Case ío y amilia campesina en la c isis de la sociedad
adicional. I un 1766-1845, Uni e sidad de Deus o, Donos ia 1992, p.19.
8
CARO BAROJA, J., op.ci , MARTINEZ GORRIARAN, C., op.ci . p. 56.
15
2.4. El abajo emenino y el “ca ác e ” de las muje es
base i a as
Una de las conclusiones que ex aemos del sis ema oncal es que se a a de un
en amado que exige una con ibución económica ue e po pa e de odos los agen es de
la amilia, pa a el man enimien o de un sis ema complejo de ep oducción social. Aún
o o gándose la casa sola oncal a un único suceso o suceso a, la idea de los es ado es es
de a a de compensa al es o de sus descendien es. Los bienes o o gados en es e caso,
son bienes muebles ales como do e, ganado, u ensilios pa a la ag icul u a, el usu uc o de
alguna en a o case ía, los es udios pa a la ca e a eligiosa o el con a o de ap endizaje del
o icio de un pa ien e en el en o no u bano, como ambién podía se el caso. Así, se po encia
el asen amien o de las bases del u u o económico de los he manos/as apa ados de la
he encia oncal.
Con ello, la oncalidad p e ende esol e medianamen e una cues ión con apues a
en la ealidad del designio de la case ía, como es el man ene la indi isibilidad e in eg idad
del bien oncal po excelencia y o o ga un bienes a indi idual a cada uno de los hijos e
hijas, median e el cual con ibui a la cons ucción de un u u o ue a del pa imonio
amilia . Así, nos encon amos más an e un sis ema llamado de “ epa o p e e encial”, que
an e un he ede o único y uni e sal de odos los bienes. Se es ablece una p io idad
he edi a ia pa a los bienes oncales, pe o sin emba go se ac úa con libe ad en el epa o
de los bienes no oncales, a ando de a o ece a odas las hijas e hijos de la amilia.
En es e sen ido, es ele an e eseña los mo i os di e sos que pueden da luga a un
endeudamien o de la amilia, ales como el pago de los une ales, hon as úneb es y
en e amien os del es ado y es ado a, la celeb ación del ma imonio del he ede o/a, el
pago de la do e del hijo no he ede o y pagos de las di e sas legí imas a cada he mana/o.
Po o a pa e, en la segunda mi ad del siglo XVIII comienza a da se la expansión de
la indus ia en la co nisa can áb ica. És a se da á con especial in ensidad en Bizkaia, en la
p oli e ación de nue as e e ías que ende án a expandi se po odo el e i o io. El
desa ollo de es a economía side ú gica ab i á nue os campos de abajo, como son los
p opios abajos en las e e ías, los abajos en la explo ación de los bosques pa a la
c eación de ca bón o en el aca eo de la made a o el ca bón has a los luga es de ex acción
del mine al. En el con ex o del base i, el desa ollo de es as ac i idades llamadas
ex aag a ias supond á un apo e signi ica i o a las mane as en que, sob e odo los
homb es, puedan con ibui en la acumulación de iqueza que les pe mi a hace en e a los
gas os que la es a egia oncal demanda. El esul ado se á la eminización de odas las
ac i idades que engan que e con la ie a, el ganado, y la en a de p oduc os.
Es e hecho, el que odos los miemb os de la amilia con ibuyan de mane a
imp escindible a la iqueza del case ío con la cual hace en e a sus es a egias de
pe pe uación, nos ecue da el ca ác e eminen emen e co po a i o del mismo, en el que las
muje es pa icipan codo a codo con los homb es. Siguiendo es a conside ación cabe

16
des aca que las asas de ac i idad emeninas en el mundo u al asco son muy ele adas,
compa adas, ce canas al 70% a lo la go del s.XIX, cuando las uen e es adís icas aun no
es aban a a esadas po una comp ensión del abajo and océn ica
20
. Teniendo en cuen a
que los case íos no e an au osu icien es económicamen e, y que los gas os aca eados po el
sis ema oncal e an ele ados, se desa olló una plu iac i idad muy in ensa po la que los
homb es sald ían a abaja en ac i idades ex aag a ias, quedando a ca go de la muje y las
hijas las a eas p opias de la economía domés ica.
Fuen es cuali a i as nos ela an que a mediados del siglo XIX, las muje es de la
anja no e de la península ibé ica se ocupaban de las a eas domés icas y de la hue a, así
como con ibuían de la mayo pa e de los abajos del campo jun o a los homb es. En es e
sen ido, se obse aba mayo pa icipación de las muje es en el abajo ag ícola en es a á ea
que en o as pa es de la península. Las muje es del case ío asco abajaban en el a ado, en
la siemb a, en la siega y en el manejo del ganado, en e o as muchas ocupaciones.“A aban,
semb aban, segaban, guiaban el ca o, gua daban y o deñaban las acas, y desde luego, se ocupaban de la
hue a y del co al”
21
. Viaje os de la época nos hablan de muje es que abajan como los
homb es, y que ealizan igualmen e como ellos, las labo es de lab anza. En es e sen ido,
escasas labo es quedaban bajo esponsabilidad exclusi amen e masculina, como pueden
se las de ca ác e público y las e e idas a la comp a en a de ganado, en las cuales ambién,
se ha ad e ido la p esencia de muje es.
Todo ello es lo que hace que se ponga en cues ión el modelo de economía
au osu icien e al que en nume osas ocasiones se ha aludido en el caso del base i. Es e
complejo en amado co po a i o, que en su p oceso de ep oducción necesi a del apo e de
sumas ele adas de dine o en las e e idas ocasiones, hace que cada uno de los miemb os del
case ío sea indispensable pa a el desa ollo económico de la emp esa, que en no pocas
ocasiones ha buscado el suminis o en los ci cui os come ciales ex e nos al mismo de los
que los y las base i a as se han alido a endiendo a las necesidades que eque ían.
Con odo ello, la eminidad de es as muje es queda á en en edicho a los ojos de la
opinión pública de p incipios del s.XX. En pleno apogeo del p oyec o polí ico libe al la
muje asca es is a como un homb e y en ocasiones se alude al hecho de que en p opo ción
és as son más ue es y ealizan más abajo que sus pad es o he manos. En opinión de los
obse ado es de la época la muje asca “ abaja mucho y manda demasiado”. A a és de
las palab as de Emilia Pa do Bazán, eminis a y libe al p og esis a, nos hacemos eco de una
imagen, que aunque idealizada po la esc i o a, cons i uía pa e del imagina io de la época:
“La muje asca es algo du a y angulosa de líneas, y en su en e y en sus pómulos se lee una
enacidad inqueb an able… Limpia, ac i a, se ia, su hones idad pa ece empe amen al, pues hay quien
20
ARBAIZA VILALLONGA, M., “La cons ucción social del empleo en España” Re is a A enal, 2002.
21
ARESTI, N., Las abajado as izcaínas (1876-1936), Ed. BBK, Bilbao. Colección Temas izcaínos. pp.20-22.
17
a i ma que muchas campesinas éuska as son en e amen e insensibles a la pasión amo osa, y se casan po que
en ienden que es un debe cons i ui amilia, y po que aspi an a la ma e nidad…”
22
.
En su ela o, es des acable ambién la e e encia que hacia el mundo de los a ec os se
e ie e. El desa ollo de una exp esi idad emocional con enida, asgo más ca ac e ís ico de
las pe sonas del en o no del case ío, se en iende en un con ex o mediado po las ensiones
y la subo dinación a una au o idad ue emen e econocida y asumida po odos los
miemb os de la amilia. La ialdad y con ención en la exp esión de las emociones, es un
asgo que a ec a a las muje es del case ío asco, abnegadas a la obediencia del en amado
oncal. Po ello ambién el ma imonio es en endido como un debe y no una olun ad
lib e, al y como Emilia Pa do Bazán desde una pe spec i a de alo es libe ales, en iende
que debe de se . En es e sen ido, la imagen del amo omán ico p opugnado po el ideal
bu gués en o no a la amilia, no es in e io izada po las muje es base i a as. El
ma imonio se eje ce sob e pau as de con eniencia que asegu en la pe pe uidad del base i.
2.5. Elemen os de uga del mundo
base i a a,
los deshe edados
En la explicación de odo es e en amado oncal, y de ca a a comp ende la ealidad
del momen o que abo damos, cabe habla de la población que es expulsada del case ío y la
mane a en como a on an su ealidad, en an o en cuan o son p o agonis as de o os
modelos di e en es de ep oducción social que cons i uyen así mismo, una necesidad pa a
el man enimien o del mismo sis ema oncal. El sis ema de epa o oncal gene aba una
can idad ingen e de des-he edadas y des-he edados que hab ían de busca se la ie a, el
sus en o, el u u o, ue a del ampa o del case ío. “El inmo ilismo p opio de un sis ema he edi a io
que iene como obje i o úl imo la supe i encia y conse ación ín eg a del pa imonio amilia , es á en
pe manen e ensión po el c ecimien o demog á ico de la población u al”
23
. En es e sen ido, a ias
e an las salidas dadas a es e p oblema.
La opción más co ien e pa a quienes salían del case ío pasaba po la búsqueda de
nue as ie as en calidad de a endamien o. A inales del XVIII el asen amien o en nue as
ie as se hizo di icul oso o bien po que no había más ie a disponible o bien po que las
desamo izaciones busca on o mas de explo ación que bajo ó mulas capi alis as
impedían la pe manencia y es abilidad de las amilias en el sola . E ec i amen e en la
p ime a mi ad del siglo XIX, la bu guesía p ocedió a cie o cambio en la p opiedad de la
ie a, como la desamo ización lle ada a cabo po pa e de bienes ins i ucionales y
eclesiás icos, en a as de capi aliza el sec o u al. Sin emba go, es e p ime in e és
despe ado, se pe dió con la c isis ag a ia de la segunda mi ad del XIX, lo que los
lab ado es i ie on con cie o ali io. A inales del s.XIX la bu guesía asca encuen a
nue os sec o es económicos en los que in e i el capi al, cuando la p esión capi alis a
sob e la ie a disminuye. Es o p opició en pa e el que a pa i de 1877, la igu a del
22
Ibidem, p.108
23
ARBAIZA VILALLONGA, M.: Familia, abajo y… Op. Ci ., p. 108
18
campesino pequeño p opie a io y “au osu icien e” se es abiliza a, una endencia que se dio
en la p ime a mi ad del siglo XX.
Aún así, en palab as de M. A baiza, “en la lógica que ige la pa ilocalidad asca, el sis ema
de ansmisión gene a una di isión social del abajo en el seno de la p opia amilia, de al o ma que la
supe i encia y el bienes a de aquellos que se quedaban es á sus en ada en un p oceso pe manen e de
asala ización del es o de la población no he ede a”
24
. En es e con ex o, la mane a de a on a la
o mación de una nue a amilia y de una nue a unidad económica esul aba se la p incipal
di icul ad de quienes salían del base i. Al no con a con un espaldo económico ue e, las
no-he ede as/os debían busca se un o icio o abajo con el que aho a el peculio su icien e
que apo a al ma imonio. En muchos casos, es o suponía el ing eso en alle es como
ap endiz, el ap endizaje de un o icio, el manejo del negocio de los pad es o el cos eo de
unos es udios apoyados quizá po la amilia, como ambién la emig ación a Amé ica o la
salida a Cas illa. En el caso de las hijas no-he ede as, la salida del base i suponía en la
mayo ía de los casos el ing eso en el se icio domés ico que eque ían las illas
25
.
En cualquie caso el desa ollo u bano p opicia á la ep oducción de o maciones
amilia es di e sas que ienen a con i i en el nue o espec o social que se ab e paso.
Ya en el siglo XV, en el con ex o que dio luga a la con o mación de la ideología
sola iega, a endemos a la ealidad de las illas, espacios u banos que enca naban un ideal de
con i encia de “homb es lib es”. Es os espacios educidos, e igidos en con aposición al
mundo u al, ep esen aban a una cua a pa e de la población de Bizkaia desde el siglo
XVI al XIX. En su seno, las o mas sociales que impe aban se egían más po pa ones
u banos y capi alis as, en e a sis emas más adicionales y cohesionados en o no a la
casa, la comunidad y los ue os. La cul u a amilia u bana en el con ex o del País Vasco
enía ep oduciendo desde hacía siglos, un sis ema amilia que e a po ado de alo es
como la au onomía y las elaciones come ciales basadas en la ganancia, y que empujaba a
sus habi an es ab i se al con ex o social, po lo que la mo ilidad social e a mucho mayo
que en los sis emas p opiamen e u ales, en los cuales el indi iduo se subsumía en las
necesidades del g upo amilia . Es e sis ema de ep oducción llamado nuclea a iende a
unos pa ones de o mación neolocal, en el cual el nue o núcleo conyugal se cons i uye
jun o a sus hijos e hijas. El ma imonio e a aco dado po los no ios, y se ace caba más a la
idea del “ma imonio en e compañe os” o incluso del amo omán ico p opio de la
sociedades mode nas.
No podemos con empla la ealidad del case ío asco sin ene en cuen a la mano de
ob a eno me que e a expulsada de es e sis ema y que debía acomoda se en o os. La
o mación de es os nue os g upos amilia es que se án in e p e ados como la an í esis al
sis ema oncal, son en pa e necesa ios pa a su sos enibilidad, po ello hablamos de que la
in e dependencia de las o maciones amilia es es indiscu ible.
24
Ibidem, p.124
25
Ibidem, p.108-109
19
En el con ex o u bano adqui ie on g an impo ancia los hoga es a esanos, egidos
po un sis ema g emial en el que el maes o cuidaba celosamen e el sabe y capaci ación
a esana, en un ac o de e i a la compe encia. La ins i ucionalización de es as p ác icas
endogámicas y co po a i as dio luga a que es os en o nos se desa olla an en base a
elaciones in e nas sumamen e je á quicas y pa ia cales. Así, si bien la pa icipación de las
muje es de los hoga es a esanos, se daba en el p opio abajo a esano, és as ue on
o almen e excluidas del acceso a una capaci ación g emial que pudiese p omociona las en
es e ámbi o. Es e hecho inspi a á el que pos e io men e las muje es sean apa adas y no
conside adas en el abajo indus ial, p opiciando, en la necesidad de búsqueda de medios
económicos pa a la supe i encia, que se hagan ca go de los abajos más du os, a igosos y
peo pagados del desa ollo indus ial izcaíno
26
.
A lo la go del s. XIX el inc emen o de la población de las u bes es mucho más
conside able y cada ez más acele ado, debido a una nue a ealidad indus ial que poco a
poco se a con o mando y que se á la que acoja a una mano de ob a ingen e que p o iene
p incipalmen e de odas aquellas deshe edadas y deshe edados del bien oncal que acuden
a los espacios u banos e indus ializados en busca de la mane a en que pode hace en e a
la o mación de un nue o ag egado domés ico. Así mismo, la ealidad de odas es as
pe sonas que salen del campo, da luga al inc emen o de la dimensión de las u bes, con el
que comienza el p oceso de o mación y as ase hacia una sociedad. En es e sen ido, el
ele an e papel económico que adquie en las muje es en el aho o de la do e o del peculio
su icien e pa a hace en e a los gas os de o mación de un nue o ag egado domés ico,
pone en e idencia el auge que empiezan a cob a las nue as o maciones u banas. El
eque imien o en el desempeño del se icio domés ico, asciende debido a la p oli e ación
de un mayo núme o de p o esiones libe ales demandadas
27
.
2.6. La domes icidad como p opues a de la clase media u bana
Es e aumen o de la población u bana p opicia á el desa ollo de los discu sos
libe ales, que en en ados con los más adicionalis as, pugna án en la de ensa de una
mayo supe io idad mo al de la ep oducción de sus sis emas espec i os, lo que se
aduci á en una con on ación de dos cul u as polí icas, la libe al de clase media, y la
cul u a nacionalis a, he ede as del imagina io ca lis a decimonónico.
Así, el discu so libe al de la época se basaba en la concepción del hoga domés ico
como el cen o de g an pa e de las aspi aciones del indi iduo. En e ec o, el hoga bu gués
p e endía se el “ emplo augus o de elicidad”. La amilia de es e hoga se a iculaba en la
exis encia de un núcleo conyugal cohesionado en la a ec i idad in a amilia y sos enido en
26
ARBAIZA, M., “O ígenes cul u ales de la di isión sexual del abajo en España (1830-1935)” en SARASÚA,
C,., GALVEZ, L., Homb es y Muje es en los me cados de abajo. ¿P i ilegios o E iciencia?, Uni e sidad de Alican e,
Alican e, 2003. ARESTI, N, op.ci ,.
27
ARBAIZA, M., “El papel de la muje en la o mación del ag egado domés ico” op.ci ., pp.311.
20
un es ic o epa o de oles en e homb es y muje es, de endido po la ideología de la
domes icidad.
Es a ideología de la domes icidad, he encia de las ideas ilus adas del siglo XVIII,
p oponía una di isión sexual del abajo, basándose en una supues a di isión “na u al” del
mismo, po la cual, la sepa ación del abajo p oduc i o y el hoga se hacían cla amen e
necesa ios. La ambién llamada “doc ina de las dos es e as sepa adas”, en iende que el
homb e es el suje o p oduc i o y la muje , queda en el hoga , a endiendo a las obligaciones
ep oduc i as. Es deci , ealiza el epa o de cada es e a a ibuyéndolo a ac o es
elacionados con las unciones sexuales y biológicas, y di e enciándolas de al mane a que
se acaban con i iendo en la base de las pau as de acción de las ins i uciones
28
.
En el con ex o español, la ideología de la domes icidad some ió a las muje es
abajado as, a una p o unda c í ica y misoginia. Es o se aduci á en una paula ina
in isibilización de es os abajos en las es adís icas o iciales a p incipios del s. XX, algo que
ambién ocu i á en el espec o u al en el cual las muje es, que abajaban en un al o g ado
en las labo es ag ícolas, son ca alogadas como “amas de casa”, pe o ello sin emba go, no da
luga a una disminución de las co as de abajo emenino
29
.
Así, las aspi aciones del discu so bu gués en o no a la amilia, no son más que la
exp esión de una iden idad de clase, que en endiéndose como mo almen e supe io ,
p e ende ex ende su ideal a las idas p i adas de los demás es a os sociales. No hay más
que a ende a la o ma con que se di igían a los case os cuando iban a la plaza a ende sus
p oduc os. E an iden i icados como “aldeanos” o “jebos”, de mane a despec i a.
Podemos deci sin emba go, que es e ideal no u o su calado en el conjun o de la
sociedad asca de la época has a bien en ado el s.XX.
La amilia ob e a de un p ime despegue indus ial, se iden i icaba po una
es uc u ación compleja, en la cual la igu a pa ia cal pie de au o idad, y se adop an
o mas de elación abie as a la comunidad en las cuales la solida idad es un ac o
undamen al en la supe i encia. Se puede deci que la o mación de su iden idad en es e
momen o es u o muy elacionada con un man enimien o de sus mane as en lo que a la ida
in a amilia se e ie e, en e a la c í ica a la que e a some ida po pa e de la bu guesía.
Con el paso del iempo, y ya en el p ime e cio del siglo XX, las ag upaciones ob e as
con o madas en sindica os ue on adop ando algunas de las a iables del ideal bu gués,
dando luga a que muchas ob e as casadas deja an sus abajos, y dando paso po an o a
una paula ina ans o mación de es a clase social hacia los años 20.
28
SCOTT, J. “La muje abajado a en el s. XIX”, en G.DUBY Y M. PERROT (di ), His o ia de las Muje es. El siglo
XIX, Tomo IV, Tau us, pp. 427-461.
29
ARBAIZA VILALLONGA, M. La cons ucción social del empleo emenino en España (1850 – 1935)

21
Con odo ello, damos cuen a de un espec o social que a anza nue os cambios en
las o mas exis en es has a el momen o y que no apa ecen in e osímiles a la ealidad del
case ío asco.
2.7. Las muje es
base i a as
como “mad es de la pa ia”
Sin duda en la con o mación de la sociedad asca con empo ánea se p ocedió
ambién a una exal ación iden i a ia del mundo u al acasa ado po pa e de los discu sos
adicionalis as La li e a u a omán ica p omo ió a lo la go del siglo XIX, la c eación de un
mi o en o no a la imagen de las y los base i a as, el pequeño lab ado p opie a io apa ece
como la igu a que ha de ae a monía y paz social en e a los nue os iempos que augu an
el libe alismo capi alis a y las p opues as socialis as basadas en el p og eso
30
.
El discu so ca lis a decimonónico mo ilizó amplias capas de la población asca
desa ollando una ideología eligiosa, eacciona ia, au o i a ia y no iguali a ia conc e ada
en un mona quismo au o i a io, y de enso a de los alo es adicionales. En es e sen ido, es
ele an e ap ecia que el apoyo popula al ca lismo apa ece muy ligado a la p esencia del
sis ema oncal. Así, la iden idad ca lis a, o, lo que es lo mismo, el sen imien o de
pe enencia a es a co ien e polí ica que su ge en espues a al p oyec o libe al ilus ado
basado en la a i mación de los de echos indi iduales, se cons i uye sob e la ins i ución
amilia como eje sob e el que asen a la base de la socialización polí ica. La pe i encia del
discu so ca lis a se elaciona con la sucesión de a ias gene aciones de ca lis as (abuelos,
pad es e hijos), en las que unidos po los lazos de sang e y po las con iendas memo ables
p o agonizadas, cons i uyen un linaje. Todd iden i ica el su gimien o del ca lismo en el
espacio peninsula como una eacción a las ag esiones ideológicas p o enien es del cen o y
su de la península
31
.
La doc ina nacionalis a asca asume e in eg a en su cul u a polí ica muchos de los
aspec os del idea io ca lis a. El nacionalismo asco apa ece como una eacción al cambio
social que se es á p oduciendo y que se i e como una pé dida de los alo es que con o man
la “esencia asca”. El discu so es p ecisamen e p omulgado po las clases medias, los hijos
que no he eda on el case ío y se ue on a la ciudad. Pe sonas que habiendo salido del base i,
lo iden i ican como lo genuinamen e asco, en un sen imien o de año anza hacia lo que
pe die on
32
. La indus ialización, el inc emen o de las ciudades, la inmig ación, el mayo
auge del discu so libe al son expe imen ados po es os g upos sociales como una amenaza
que pone en pelig o el s a us quo exis en e.
Los campesinos como au én icos ep esen an es de la aza asca, son el mi o que se
oma á del adicionalismo asquis a, y con el que se cons ui á la p opues a polí ica de
Euskadi la pa ia de los ascos. El bizkai a ismo o p ime nacionalismo asco su gió en
30
URRUTIKOETXEA, J., op.ci , 64-72.
31
TODD, E, La in ención de Eu opa, Ed.Tusque s, 1995.
32
ARBAIZA, M, A p opósi o…Op.ci ., p.94-96.
22
oposición a la cons ucción del mundo u bano que se i ió como una ag esión, y según el
cual los base i a as son el en amado idílico que ep esen a el ca ác e genuinamen e
asco
33
.
Así, desde el sen imien o de pé dida del case ío que las clases medias de la sociedad
u banizada p o agonizan (deshe edados y deshe edadas del bien oncal), se cons uye el
bizkai a ismo que da á luga a la o mación del Pa ido Nacionalis a Vasco. En base a la
pu eza de sang e de una aza milena ia conec ada con la ie a, se cons uye la iden idad
nacional. Es a ecupe ación de la dignidad de los base i a as, a o ecido po el auge de los
discu sos adicionalis as, da á luga , como ya comen á amos, a una pe manencia y uel a a
las o mas de ep oducción oncal, en el p ime e cio del siglo XX.
El papel de las muje es es impo an e, en lo elacionado a la ep oducción biológica
pe o más aún po su papel en la ep oducción de los alo es cul u ales y sociales que le
o o guen con inuidad
34
. Es a concepción de las muje es apa ece cla amen e in luenciada
po las co ien es adicionalis as. En un p ime momen o el ca lismo y después un
nacionalismo sabiniano, do a án a las es uc u as u ales de un ue e sen imien o de
eligiosidad, en el cual las muje es enca nan las ansmisión de esos alo es.
Un buen ejemplo que ilus a es e p oceso es la ob a del pin o bilbaíno Au elio
A e a a p incipios del siglo XX, quien a a és de su pincel supo e leja la mi ada hacia un
pueblo que omando como e e encia las igu as de las muje es, exp esa sus dis in as
sensaciones sob e la ealidad que se i ía en la época. A a és de ob as como “la p ocesión
de Ceánu i”, A e a nos ep esen a un mundo u al que, desde una isión más ce cana a la
u be y a pos ulados laicos y an icle icales, es iden i icado como el e aso y obs áculo pa a
el p og eso de un pueblo. Las p incipales p o agonis as que enca nan es a isión son las
muje es, a quienes elaciona con la Iglesia y con el man enimien o de la adición, en una
conside ación nega i a compa ida po los es a os libe ales de izquie das
35
.
En es a cons ucción del imagina io nacionalis a, se in e p e a el papel de la muje ,
algo a lo que podemos ace ca nos g acias al abajo que Mi en Llona ha ealizado en o no a
las muje es de clase media bilbaínas. “Al adsc ibi las ca ac e ís icas emeninas es e eo ipadas
p opias de la casa sola al uni e so domés ico de inales del XIX, A ana ecupe aba pa a el u u o un canon
emenino es ic o y especialmen e igu oso espec o a la obediencia y sumisión emeninas
36
”. Así, las
muje es que en épocas pasadas habían pa icipado ac i amen e de la ida pública en el
33
DíAZ FREIRE, J.J, El cue po de Ai o . Emoción y discu so en el nacionalismo asco. Re is a His o ia Social,
num, 40, 2001.
34
CANAL, J., “La g an amilia. Es uc u as e Imágenes amilia es en la cul u a polí ica ca lis a” en Ra ael C uz
y Manuel Pé ez Ledesma (eds.), Cul u a y mo ilización en la España con empo ánea, Alianza Uni e sidad,
Mad id,1997.
35
LLONA M., Y ARESTI, N., “Símbolos pa a una época. Géne o, clase y nación en la ob a de Au elio A e a”,
Onda e, 23.
36
LLONA, M., “Polixene T abudua. His o ia de ida de una di igen e del nacionalismo en la Vizcaya de los
años ein a” His o ia Con empo ánea, 21, 2001, p.168-169.
23
escena io adicional, son ol idadas y la es e a de la muje nacionalis a se educe al ámbi o
p i ado, en el que la “e xeko and e” supone el cen o del uni e so domés ico. Una solución
que apo aba los nue os en oques mode nos de di isión sexual de los espacios
p omulgados po la bu guesía. Es e papel que se le asigna a la muje asca, se aduce
ambién en la ob a de Au elio A e a. A a és de ob as como “ma e nidad” o “Mi en xu”, el
au o p e ende incidi en ese ideal nacionalis a que e a la muje /mad e como la esca ado a
de la nación asca y ep esen an e de lo genuinamen e asco
37
.
Con es e ans ondo, Mi en Llona desen aña a a és de las palab as de las muje es
que i ie on aquel iempo, las con adicciones que en es e campo i ió el Pa ido
Nacionalis a Vasco, a la ho a de egula la acción de las muje es nacionalis as, una acción
que si bien en lo eó ico no apun aba a una pa icipación ac i a, en la p ác ica ebasó es as
on e as de mane a conside able. Así en 1922, Elías Gallas egui, que omen ó la
pa icipación polí ica de las muje es, p opicia el nacimien o de Emakume Abe zale Ba za.
El eglamen o de EAB de Bilbao, iene a ilus a el ca ác e de la asociación que si a como
ejemplo pa a la o mación de o as asociaciones a ni el de la p o incia. “A 1º: El obje o de es a
asociación se á la unión de odas las muje es ascas aman es de Jaungoikua e a Lagi-za a, pa a di undi
po Euzkadi aliéndose de cuan os medios es én a su alcance y en consonancia a su sexo y condición, la
doc ina que en el e e ido lema se encie a, desa ollando sus ac i idades e inicia i as p incipales,
o ien adas al aspec o social asco y de ca ác e cul u al y bené ico”.Como emos, el ca ác e que
encie a el documen o, ea i ma la condición de las muje es y elega su pa icipación a un
ámbi o que es á apun ando hacia la acción social.
La pos e io gue a y ad enimien o del sis ema anquis a du an e 40 años, da án
luga a que odos es os log os lle ados a cabo, se diluyan en la memo ia y queden
en e ados. El sis ema anquis a ac ua á como censo de las libe ades emeninas
adqui idas y eclui á nue amen e a las muje es al ámbi o ce ado del espacio domés ico,
ealzando sus oles de mad e y esposa.
3. HIPÓTESIS DE TRABAJO
Hipó esis 1:
Las muje es han sido a lo la go de la segunda mi ad del s.XX las p incipales
ansmiso as de la cul u a oncal y sob e odo, del man enimien o i o del
base i
,
po lo que la c isis de la ins i ución del case ío como o ma de ida y de ep oducción
social a ec a especialmen e a la iden idad y expec a i as de es as muje es
base i a as
. La ins i ución sola iega se de ine po se un sis ema de ep oducción social,
cul u al y económico al amen e co po a i o, en el cual los y las base i a as, homb es y
muje es en el seno de una amilia ex ensa, buscan la ep oducción del mismo y lo
37
LLONA, M. y ARESTI, N., Op.ci ., p.26.
24
expe imen an como un elemen o que da sen ido a su se y es a en el mundo u al. El luga
ísico ( oncal) ha sido he edado de sus ances os y sien en pa a con él un debe más allá de
ellos y ellas mismas.
Hipó esis 2:
La oncalidad y la libe ad de es a , que son los p incipios que igen en la
he encia oncal, y que quedan ecogidos en el de echo ci il o al de Bizkaia, se han
ma e ializado en la ansmisión del case ío y han a o ecido el que las muje es
accediesen en el espacio oncal a co as de pode inusuales en o as cul u as
p emode nas co po a i as. La impo ancia a ec i a y simbólica que compo a el base i ha
dado opción a que homb es y muje es pa icipen en el en amado he edi a io, omando
decisiones sob e la u u a sucesión de la case ía o como he ede as y he ede os mismos de
ella. Las muje es en es e sen ido han sido conside adas como he ede as, en base a sus do es
como cuidado as de los pad es ancianos. Además pa icipaban con el ma ido en la oma de
decisiones que escla ece ía el u u o he ede o de los case íos eniendo que abo da es a
cues ión ellas solas no pocas eces, debido a la mue e del ma ido. Es e hecho es el que ha
p opiciado ambién el desa ollo de una iconog a ía e imagen sob e la muje asca como
muje ue e y pode osa, muchas eces con undida con la idea de la exis encia de un
ma ia cado.
Hipó esis 3:
Muje es y homb es han pa icipado en el abajo del
base i
en igual medida,
con algunas dis inciones en el epa o de los abajos. Las muje es han pa icipado de las
labo es ag ícolas y de pe pe uación del sis ema base i a a con la misma in ensidad que los
homb es, a endiendo en algunos casos a cie os epa os p e e enciales, aunque no
exclusi os. En es e sen ido, la idea de muje base i a a cons uída en el ma co de la
ideología oncal se co esponde con la de una muje ue e con inicia i a y capacidad de
o ganización, muchas eces iden i icada como muje masculina. Es e hecho choca con los
alo es desplegados hacia inales del siglo XIX po la bu guesía libe al, que en el Código
Ci il español de 1887, es au ado po el anquismo, pa ía de una na u aleza emenina
supues amen e más débil que la masculina, in e io en sus capacidades, y o ien ada
undamen almen e al ol de esposa y mad e. Las muje es en el con ex o del base i han
pa icipado igualmen e en las labo es ag ícolas así como en la decisión sob e las es a egias
de epa o de los bienes.
Hipó esis 4:
La ans o mación his ó ica de las elaciones de géne o a lo la go del s.XX ha
ido p og esi amen e des alo izando el papel y el p o agonismo de las muje es
base i a as
en el o den social asco. Los cambios polí icos así como la eme gencia de
una sociedad u bana mode na han some ido el case ío asco a un p oceso de
31
in oluc a en la ealidad u bana, sin iéndose acogida po los pos ulados que en aquel
momen o de endía el nacionalismo asco
41
.
4.3. Pe il de las muje es en e is adas
A con inuación p esen amos una desc ipción del pe il de cada muje en e is ada
En e is ada 1: MARITXU
Nacida en 1926, iene 84 años y eside en Zaldíba en la coma ca del Du anguesado.
Es la hija pequeña de es he manas y un he mano ocho años más pequeño que ella. Su
amilia se ha dedicado al base i desde siemp e, base i que po o a pa e es p opiedad de la
amilia. A los cua o años u o un acciden e, un bu o le qui ó un cacho de na iz, cues ión
que ha hecho que enga lo que ella iden i ica como “su de ec o” y que le cos ó supe a . Más
a de, en su ju en ud, a a ían de econs uí sela en Mad id.
De pequeña es u o en la escuela, pe o ella se econoce que no e a muy buena
es udian e, po lo que dejó p on o el colegio y es u o ayudando en la casa y ap endiendo a
cose . Ellas y su mad e cosían “a eos” pa a las chicas jó enes, y ambién ayudaban en la
hue a y en las labo es ag ícolas.
Su pad e mu ió ela i amen e jo en, hacia los 50 años, y el he mano es u o mucho
iempo en la mili ambién, po lo que comen a, siemp e u ie on c iados en la casa. La
mad e ue quien se hizo ca go de la emp esa del base i as la mue e de su pad e, una
muje a la que iden i ica como ue e y esis en e. És a acudía a la plaza de Eiba odos los
días a ende la endeja, como ambién había hecho su abuela y más a de hacia los 24 años,
Ma i xu comenza ía ambién a hace , cogiendo el ele o a su mad e.
El único hijo quedó con el base i, y ella sol e a, quedó ambién en él. El hecho de no
habe se casado ella lo achaca a no habe sido muy ap eciada po su de ec o de la na iz, que
po o a pa e la acomplejaba. Además quedaba la mad e ya mayo en la casa.
Ma i xu ha encon ado en el base i y en la salida a la plaza el modo de ida que ella
ha que ido. La ida a plaza ha sido pa a ella la ida en e a. Es una pe sona que se sien e muy
sa is echa de su ida, pese a que en iende que el base i es du o, y no la cambia ía po nada.
De iende los alo es del case ío a ul anza y mi a con ecelo las nue as mane as en como se
es á desa ollando la ida y el abajo en los alle es.
La du ación de la en e is a ue de una ho a, ealizada el día 23/06/2010 y se ealizó
ín eg amen e en euske a. Ma i xu no u o ningún p oblema pa a desen ol e se desde un
41
LLONA, M., “Polixene T abudua. His o ia de ida de una di igen e del nacionalismo en la Vizcaya de los
años ein a” His o ia Con empo ánea, 21, 2001, 459-485; LLONA, M., En e seño i a y ga onne. His o ia o al de las
muje es bilbaínas de clase media, Málaga, Uni e sidad de Málaga, 2002.

32
p ime momen o en la misma. También acudió a ella, la pe sona con la que había log ado su
con ac o, lo que en cie os momen os dispe só el hilo de la con e sación. Tu e algunos
incon enien es a la ho a de en ende algunas exp esiones y palab as, que die on luga a que
me pe die a en algunos momen os, acíos que g acias a la g abación, pude ecupe a
a o ablemen e. Se hizo g abación de sonido e imagen.
En e is ada 2: MIREN
Nacida en 1933 en Muxika, coma ca de Bus u ialdea. Ac ualmen e iene 76 años. Es
la mayo de cua o he manos, ella la única muje . De pequeña acudió al colegio en el ba io.
Su amilia se ha dedicado al base i desde siemp e.
T as acaba el colegio con 14 años es u o cuidando niños dos años en Ge nika y
después ol ió al case ío donde ap endió a cose has a los 23 años. T as mo i su ía en el
pa o u o que acudi a abaja a la abe na del ío, donde es u o 6 años, una expe iencia
que no le gus ó nada po que ella se conside a muy ímida.
Su mad e acudía a ende a la plaza de Ge nika, al igual que hizo su abuela, y
aunque a ella le insis ie on, ue algo que no le ag adaba, el es a de ca a la público. Su mad e
ue quien había he edado el base i de la mano de su abuela, que había quedado iuda jo en
y u o que hace se ca go, ella sola, de oda la emp esa. P incipalmen e se habían dedicado a
la en a en la plaza y en a de la leche de las acas.
Al casa se ella, deciden hace una casa al lado del base i iejo con dos pisos, pa a
i i ella y sus pad es. El he mano sol e o queda ía con el base i, los o os dos salie on a
es udia p on o. Los pad es equi ie on que se queda a en la casa pa a cuida los, a lo cual
ella accedió, aunque no po olun ad p opia. Al mo i los pad es, el he mano ha quedado
con el case ío, y ac ualmen e ella es quien se enca ga de oda la pa e de higiene y
man enimien o de la casa.
Al hace se los pad es mayo es, ya no se han dedicado a i i del case ío, aunque
siguen cul i ando la hue a y los campos y ienen algunos animales. El he mano sol e o
ampoco se ha dedicado al abajo ag ícola, y ha abajado ue a de la casa.
Mi en conside a que siemp e ha i ido en el base i pe o no po que ella lo haya
elegido, habiendo p e e ido quizás i a un piso a Ge nika.
La du ación de la en e is a ue de una ho a y se ealizó el día 25/06/2010,
ín eg amen e en euske a. No quiso se g abada con imagen, pe o no u o ningún p oblema
pa a desen ol e se después en la con e sación, a la que apo ó múl iples de alles y
anécdo as.
En e is ada 3: MARTA
33
Nacida en 1949 en Zeanu i, en el alle y coma ca de A a ia. Tiene 61 años. Es la
mayo de es he manos, una he mana y he mano meno es que ella. Sus pad es han enido
siemp e base i, aunque su pad e ha abajado siemp e ue a de la casa. Tenían sin emba go
animales y hue a que e a la mad e quien se enca gaba de cuida .
Tu ie on a ios cambios de casa, a di e en es case íos y inalmen e, siendo los
pad es mayo es inie on a i i a un piso a Zeanu i. Ella es udió en su ju en ud
sec e a iado en Bilbao y después ha abajado de caje a. Ac ualmen e iene case ío y hue a
y algunos animales jun o con su ma ido.
A a és de los es imonios y idas de sus pad es en iende la ealidad del base i. De
pequeña en casa de la abuela, el ío le obligaba a cuida a las cab as y cuen a que cuando sus
pad es ue on ya mayo es abaja on mucho jun o con ellos en el co e de la hie ba pa a da
de come a los animales.
Los he manos y he manas de sus pad es han i ido p ocesos de deses uc u ación
del base i, en el que las muje es quedaban a ca go de él y los homb es se desen endían en
muchos casos del abajo ag ícola. En la amilia de su pad e, el abuelo u o que sali del
base i, po que su he mano mayo e a eque ido como he ede o y no se con emplaba el
di idi la hacienda.
Ma a i e la ealidad del base i como una ealidad muy du a, y que ha sepa ado a
amilias du an e años. Especialmen e sien e que el abajo de las muje es base i a as ha
sido muy du o y poco conside ado.
La en e is a u o una du ación de una ho a y se ealizó el 27/06/2010 en euske a. Se
g abó la oz y el sonido. Ma a se in oluc ó en la en e is a sin p oblemas, aunque sí con
cie a imidez al p incipio que más a de se enció. En una pos e io con e sación después
de la en e is a puedo econ i ma algunas cues iones comen adas en ella.
En e is ada 4: ELI
Nacida en 1916 en el ba io Bolue a de Bilbao. Tiene 94 años. Sus pad es p o enían
de San Miguel de Basau i y Ajangiz (Bus u ialdea). Los pad es salen del base i en sus
espec i os luga es a la ciudad en busca de o a o ma de ida.
Eli acude a la escuela en el ba io y i e en Bolue a en una casa que compa en con
sus íos, que ienen una panade ía. Su pad e e a ca pin e o y se dedicaba a hace a eglos,
su mad e abajaba en la casa y ealizaba nume osas labo es de cos u a. Cuen a que su
pad e bebía, algo que no hizo que su in ancia uese muy g a a en la casa.
34
La mad e de Eli abajaba ya desde jo en lle ando la leche pa a ende a Bilbao, con
el bu o. Eli ela a que su mad e hab ía enido que abaja mucho. Aunque e a una muje
de aldea, cuen a que se hizo bien a la ciudad.
Vi e la gue a ci il con mucho miedo y pos e io men e, conoce a su ma ido, con el
que i e un no iazgo que ella cali ica como ma a illoso, en e al pos e io momen o del
ma imonio y la ida en común.
Eli es una pe sona que in eg a o almen e los alo es u banos, pese a que sus pad es
p o ienen del campo. Se iden i ica con ese mundo en el que encuen a su iden idad,
ambién asimilando los alo es del nacionalismo asco eme gen e, en el que se in eg a a
a és de EAB y de una ed de amis ades ce canas al pa ido.
La en e is a p ime a du ó una ho a y se ealizó el 27/06/2010. Pos e io men e se
han ealizado o as dos g abaciones más co as los días 28/06/2010 y 29/06/2010. Se
ealiza on en cas ellano, y la en e is ada no u o p oblema alguno pa a desen ol e se en
ellas ni pa a se g abada.
En e is ada 5: BEGOÑA
Nacida en 1940 en Zaldíba , coma ca del Du anguesado. Tiene 70 años. Es la e ce a
de seis he manos, los dos p ime os, chicos. Su amilia se ha dedicado al base i desde
siemp e. El bisabuelo ue quien se asladó allí con oda su amilia desde Azkoi ia, a inales
del siglo XIX.
Fue de pequeña a la escuela, pe o con 11 años u o que deja la ya que su mad e había
quedado emba azada y enía que abaja en el base i. Los dos he manos mayo es es aban
es udiando y el pad e e a can e o y abajaba ue a en e semana.
Con 13-14 años ap endió a cose y más a de ue a ap ende hos ele ía al ho el de
unos amilia es a Du ango. Después se casó y quedó ella con el base i, ya que el es o de
he manos y he manas habían omado o as opciones.
Hacia el año 79 se les p esen a la opción de comp a el case ío en p opiedad, lo que
les lle a a ene que ende un piso y deja la labo ag ícola como ayuda al abajo que el
ma ido ealizaba ue a de casa. Begoña sale a abaja ue a, pe o aún así sigue lle ando las
iendas de la casa y man eniendo los animales y la hue a en el case ío.
Begoña se sien e base i a a. Le encan a el abajo en el case ío y a a de
man ene lo po odos los medios, aunque ac ualmen e debido a sus impedimen os ísicos,
se sien e más ulne able pa a ello. Conside a que ac ualmen e el case ío no o ece mucho
u u o.
35
La en e is a du ó 1 ho a 20 minu os y se ealizó el 28/06/2010 ín eg amen e en
euske a. No u o p oblemas pa a se g abada y se desen ol ió muy bien a lo la go de la
en e is a con ando un mon ón de cues iones di e sas ela i as al mundo del case ío.
En e is ada 6: MAITE
Nacida en 1939 en Zeanu i, en el alle de A a ia. Tiene 71 años. Es la cua a
he mana de ocho, cua o chicas y cua o chicos. Su amilia se ha dedicado siemp e al
case ío. Su pad e e a pas o de o ejas.
De pequeña ue al colegio, y cuando llegaba de él abajó desde muy pequeña en el
campo, ayudando a sus pad es. El pad e e a pas o y pasaba la gas empo adas ue a, en las
cuales la mad e e a quien lle aba las iendas de odo el case ío, así como el cuidado de los
hijos e hijas.
Es u o un año de c iada, pe o después ue eque ida en los abajos del case ío, en
los que pa icipaba más en e ano, y en in ie no acudía a cose a Villa o. T as casa se se ue
a i i a Laudio, pe o siemp e, los ines de semana y e anos en e os ha acudido a abaja al
case ío ayudando a sus pad es o he mano.
El he mano pequeño ue quien quedó pas o y con el case ío, po eque imien o de
su pad e. Ac ualmen e, Mai e sigue acudiendo los e anos a ayuda a su he mano en el
base i.
Mai e se sien e plenamen e base i a a a pesa de que no cuen e con un pa imonio
p opio. Con iesa que el abajo del case ío es lo que le gus a, y siemp e que hay opo unidad
acude a él.
La en e is a du ó 47 minu os y se ealizó el 14/07/2010, o almen e en euske a. La
p esencia de la cáma a le causó cie a imp esión y le puso un poco ne iosa, lo que se
adujo en el hecho de ene que hace muchas p egun as, en ez de que la con e sación
luyese po sí sola, sin emba go, la in o mación ob enida ha sido bas an e buena.
En e is ada 7: MARITERE
Nacida en 1950 en Ma kina, coma ca de Lea A ibai en su pa e in e io . Tiene 60
años. Su amilia se ha dedicado a i i del case ío. Es la mayo de cinco he manos/as.
De pequeña ue al colegio que u o que deja a los 12 años debido a la en e medad y
mue e de su pad e. En ese momen o, es u o abajando en el base i, ayudando a su mad e,
y pos e io men e u o que sali a abaja en una abe na, ya que el case ío no les daba pa a
i i . Habla de su mad e, como una pe sona muy abajado a, y que siemp e es u o eliz.
36
Es u o en el case ío has a los 26 años, momen o en que se casó y ue a i i al
case ío de su ma ido. Allí ella y su ma ido pusie on acas y han i ido de la leche desde
en onces, pasando po di e en es épocas de mayo y meno elajo económico.
El case ío de sus pad es quedó pa a un he mano sol e o, que no ha i ido de él.
En e los dos he manos sol e os y una he mana hicie on una casa más nue a al lado en la
que ac ualmen e i en, siendo la he mana quien se ocupa de odas las labo es domés icas.
Ma i e e se sien e base i a a y conside a que el case ío ha apo ado un mon ón de
cosas posi i as a su ida, que no e en las idas de las demás pe sonas que abajan en la
calle. Vi e el abajo ag ícola como un modo en el que la pe sona puede ealiza se y
de iende o almen e una o ma de ida que conside a independien e.
La en e is a du ó 1 ho a y 20 minu os y ue ealizada el 19/07/2010, se ealizó
ín eg amen e en euske a. Ma i e e no u o p oblemas pa a se g abada y en seguida se hizo
a la con e sación de la en e is a.
En e is a 8: MARIJE
Nacida en 1939 en Na xi ua, pe enecien e a Ea, en la coma ca de Lea A ibai, en su
en o no de la cos a. Tiene 71 años. Su amilia ha i ido del base i. Es la hija pequeña de
cua o he manos/as.
De pequeña ue al colegio, al que acudía andando a a és de un camino de ba o, ya
que el case ío en el que i ían se encon aba bas an e incomunicado. No u ie on camino
has a el año 60, po lo que su in ancia y ju en ud se io a ec ada po el hecho de no pode
comunica se a o ablemen e con los ecu sos.
Sus pad es enían hue a, acas y endían algunos e ne os. La mad e acudía
ocasionalmen e a la plaza de Ge nika o de Ea, pe o básicamen e i ían del au oconsumo en
el case ío. Cuando hicie on el camino empeza on a ende la leche a ue a.
Ma ije y su he mana ue on quienes queda on, ambas, con el base i, que e a
p opiedad de la amilia, y que su abuelo había edi icado a p incipios de siglo. Pa a sali
adelan e, se dedica on a cuida a a ios pa ien es de la amilia ya mayo es has a su mue e,
quienes hicie on donación en ida de odos sus bienes a las dos he manas.
Se ma ido es u o abajando en Amé ica du an e muchos años, al igual que muchos
de sus pa ien es, y conocidos de la zona, mayo men e homb es, que eían en la emig ación
una mane a de ae dine o al case ío. La mayo ía de las muje es quedaban en el base i.
La du ación de la en e is a ue de 1 ho a y 30 minu os y se ealizó el día 24/07/2010,
ín eg amen e en euske a. Accedió a se g abada, sin emba go, sien o que pa icipó con

37
cie o ecelo, aunque ambién es cie o que la calidad de la en e is a ue al a y habló sob e
un mon ón de cues iones di e sas del base i.
5. LAS MUJERES GUARDIANAS DEL
BASERRI
5.1.
La idelidad a sus an epasados
El base i o case ío asco es la es uc u a en la que las muje es base i a as se han
en endido y han pe i ido a a és de cua o siglos de his o ia. El peso cul u al y a ec i o
que ha supues o en la con o mación de sus iden idades es lo que ha p opiciado la
pe i encia de es e complejo sis ema de ep oducción.
Los alo es que con o ma on an año la ideología sola iega, se basan en la
pe enencia de los mo ado es a un linaje ances al, po el cual se sien en unidos a la ie a
que habi an y sien en el debe y la necesidad de cuida la y man ene la po encima de odo.
“El case ío e a de ellos. Osea que el abuelo y la abuela le habían dejado a la mad e. Pe enecía a los
an epasados. El abuelo y la abuela lo hab ían omado ambién a su ez, de sus abuelos”
42
. De las palab as
de Ma i xu, la única en e is ada cuya amilia os en aba el base i en p opiedad desde hacía
iempo, se deduce esa pe enencia an igua a la que los base i a as p opie a ios aluden.
Sin emba go, es a impo ancia que se le da al sola no es únicamen e en los case íos
en p opiedad, sino que ambién en los a endados, las cos umb es oncales y el
sen imien o de pe enencia con esa ie a, a menudo ansmi ida en en a du an e a ias
gene aciones, p e alece. En el caso de la amilia de Begoña, la ansmisión del base i a
a és de las p opias ins i uciones oncales ha pe i ido de mane a ue e has a la
gene ación de su pad e, en la que nos habla de la exis encia del con a o p ema imonial
que egulaba la acción he edi a ia del sola . O o momen o impo an e de la p e alencia de
ese sen imien o de pe enencia con la ie a, acon ece cuando su ge la posibilidad de
comp a el pa imonio. “Nues o pad e siemp e había que ido comp a el case ío pe o el dueño no lo
endía. Y una ez que mu ie on el pad e y la mad e, enseguida lo pusie on en en a. Y en aquel momen o
eníamos los 5 hijos y pensábamos, “es a sí que es buena, ¿qué enemos que hace aho a? Bueno, pues después
de an os años en es a casa, end emos que comp a la”. En aquel momen o eníamos un piso en la calle y lo
endimos y con aquello empezamos… pe o no llegábamos. Pusimos in e nade os, pe o…e an abajo
ambién y el ganado que eníamos uimos qui ando poco a poco po que mi ma ido ambién abajaba ue a
y odo no se podía. Hice un cu so de ac o is a po que en onces eníamos hie ba y había que hace silos y
nos le an ábamos a las 5 de la mañana pa a co a la hie ba, el ma ido iba a abaja y yo con el ac o
aía la hie ba y en ello andu imos pe o… no llegábamos con un solo sueldo. En onces me en e é que en el
Psiquiá ico necesi aban una cocine a, y allí ui y me cogie on”
43
. En el caso de Begoña podemos e
cómo el sen imien o de pe enencia al case ío y el deseo de p e alece en él es capaz de
42
En e is a Ma i xu 23/06/2010
43
En e is a Begoña 28/07/2010
38
pone en iesgo el sen ido del mismo, haciendo que a pa i del año 79 se deje g an pa e de
la labo ag ícola y la en a en la plaza pa a sali a abaja ue a y hace en e con ello al
gas o que la comp a del case ío suponía.
Ese abajo que es la ac i idad p opia del base i man enida a lo la go del iempo, ha
sido algo impo an e pa a Begoña, quien a pesa de ene que sali a abaja ue a, se ha
enca gado de que con inúe i a. “Base ia be i egon da ma xan hemen”/”El case ío siemp e lo hemos
enido en ma cha”
44
. Ella ela a cómo a pesa de odo se ha con inuado con la hue a pa a casa,
con los u ales y la c eación de me meladas que endían en e ias y algunas iendas del
pueblo, y ampoco nunca han dejado el ganado del odo, pa a pode man ene limpias las
campas. A menudo, dice que se ha sen ido p esionada po es e hecho, el de man ene el
case ío en ma cha y ene los animales. “En onces oda ía eníamos un mon ón de ganado po que ya
sabes, se pensaba que si lo qui abas…… Yo me acue do que las he manas enían de ez en cuando de isi a e
iban a la cuad a y “sí, po que aquél ya ha endido odo el ganado y a sabe …” ya sabes cómo es es o, y
noso os qué íbamos a hace , si no había quien a endiese el ganado…”
45
.
O o ela o que nos habla de la igencia que a p incipios de siglo man ienen las
ins i uciones oncales nos iene de la mano de Ma a. “Después de cien años me he en e ado yo de
la e ible ealidad del mayo azgo…”
46
. Ella cuen a cómo su abuela y la he mana se casa on a la
misma p opiedad, que enía dos casas con iguas. El abuelo y la abuela se casa on p ime o y
ue on a i i a la casa más g ande, pe o al poco u ie on que sali . Vol ie on y se pasa on a
la casa más pequeña y nue amen e de allí, ue on pa a o o case ío. A a és de un pa ien e
cuen a po qué ue. “El que se casó después de mis abuelos e a el hijo mayo . Cuando lo hizo ue a la casa
pequeña, pe o un he mano de la abuela de las chicas dijo que el pa imonio no se podía di idi , po lo que los
abuelos u ie on que sali de la casa..
47
” Ma a ela a cómo odos esos cambios ue on pa e de la
es a egia oncal igilada po los que ella llama “conseje os”, que no deja on a su bisabuelo
que epa iese la he encia más que de mane a indi isa. Es e ela o nos ale a sob e la
mane a en que el eje cicio de la oncalidad e a un hecho igilado po los pode es que
ac uaban en aquel momen o.
En la medida en que se han man enido las es uc u as sociales y económicas sob e
las que descansaba es e sis ema social, el case ío ha log ado pe i i has a nues os días.
Independien emen e de la pe i encia o no del de echo o al, a a és de los ela os de las
muje es comp obamos cómo el debe de ep oducción de es e sis ema aspasa las on e as
y obedece a pa ones in e io izados que ac úan po encima de ellas
48
. Es os pa ones
elacionados con la cul u a in e io izada, la pe enencia a la ie a, que con o man la
iden idad de la ideología sola iega, p e alecen sob e o os de ipo más económico, como
son la iabilidad de la emp esa o la p oduc i idad. Tal y como se ha e e enciado sob e
44
En e is a Begoña 28/06/2010
45
En e is a Begoña 28/06/2010
46
En e is a Ma a 27/06/2010
47
En e is a Ma a 27/06/2010
48
BOURDIEU, P., La dominación masculina, Ed. Anag ama, p 49-54
39
inales del siglo XIX y p incipios del XX, la p e e encia po es a o ma de ep oducción en
las casas lab ado as p e alece, como ambién lo hace a lo la go del siglo XX, eso sí, a a és
de es a egias muy di e sas.
EL espacio u al enseguida dejó de se a ac i o pa a los in e eses come ciales del
país, como hacíamos e e encia en el ma co eó ico sob e las incu siones de la bu guesía en
el campo a p incipios del siglo XIX. A es a conside ación cabe suma le el hecho de que, la
mane a en como se en iende el g upo de abajo base i a a obedece a o mas
p ecapi alis as, en las que se en ienden como un odo pe ec amen e o ganizado, y en el
que impe an más cues iones cul u ales de ínculo, que económicas. De hecho es e sis ema
de ida ue idealizado po muchos de los omán icos del siglo XIX que p oponían es e
modelo de ipo co po a i o como uen e de a monía y paz en las sociedades. Le Play y o os
pensado es an ilibe ales de la época, con aponían es a o ma de ida con los p incipios de
au onomía indi idual que se ab ían paso de la mano de las clases libe ales del mundo
u bano. Las co ien es omán icas del XIX, más a de las cul u as polí icas de ca ác e
adicionalis a (ca lismo y bizkai a ismo) ensalza on la igu a del campesino asco y sus
o mas de ida como ejemplo de una supues a supe io mo alidad asca, en elación a las
nue as o mas de ida u bana.
5.2. La con ibución económica de las muje es
El case ío man u o sus asgos y na u aleza p opios de una economía domés ica, en
la cual las unciones de p oducción y ep oducción es aban igualmen e in eg adas.
El abajo de case ío se ap endía desde pequeñas. Los niños y niñas ap endían los
abajos que más a de desempeña ían, a modo de juego. “De pequeñas, solía se a modo de juego,
pe o abajábamos. Los pad es iban a co a la hie ba y a eces hacíamos as adas, les hacíamos abia …
ya sabes, les espa cíamos la hie ba…O as eces se solían hace mon ones y jun o con ama o ai a, los
lle ábamos a casa” cuen a Ma iTe e. “Los pad es iban a abaja y noso os con ellos, y así eías y así
ap endías”
49
.
Mai e cuen a cómo ella y sus he manos y he manas empeza on muy de pequeños a
abaja en el campo. El pad e e a pas o y desde e ano has a la llegada del in ie no
pe manecía con las o ejas en la Txabola de A aba en el mon e Go bea. Ellos quedaban con
la mad e abajando en el campo. En época de in ie no acudía a Villa o a cose , pe o llegado
el e ano, le ocaban los abajos du os del campo. “…con la guadaña, co ando la hie ba. Pa a que
se secase la hie ba en e ano, en agos o, pues había que co a la con la guadaña. Cuando enía 14 años, el
pad e y la mad e me aje on de la plaza de Ge nika, un lunes, una guadaña pa a co a la hie ba. Así que
mi a qué egalo me aje on de Ge nika. Pa a mí. Una guadaña pequeñi a. “es o pa a i” me dije on,”pa a
co a la hie ba” y yo “Bueno”…”
50
49
En e is a Ma i e e 19/07/2010
50
En e is a Mai e 14/07/2010
40
En el caso de Ma a, su ío le obligaba, de niña, en la casa de su abuela a cambia las
cab as de si io, cues ión que ella no ecue da con mucho ag ado. “El ío me encomendaba
cambia a las cab as de si io, y yo e a pequeña, enía 11 años.. No en endía po qué me co espondía a mí
hace ese abajo”
51
. Rela os como és e nos hacen e has a qué pun o, el abajo en el base i
e a eque ido po odos los miemb os de la amilia, no signi icando con ello que odas las
pe sonas lo hiciesen de buen g ado. En la medida que las pe sonas asis en a o as
posibilidades di e en es, incen i adas en pa e po el a ance de la indus ialización, como
es el caso de Ma a, o el ela o que sigue de los sob inos de Ma i xu, encajan de peo o
mejo mane a una ealidad que du an e a ios siglos a ás había sido la única ealidad
asumida po odos los pa ien es.
“En el base i hemos abajado mucho. Pe o mucho, eh?! Los sob inos abajaban ue a, pe o
después de eni del alle , oda ía había más abajo en el case ío… se en adaban. Que ían i a juga a
pelo a, pe o había abajo, y así, en e en ados andábamos con ellos.” “Les daba abia a nues os chicos,
pe o e a así. De es o i íamos diez pe sonas. Luego empeza on a abaja y aho a, pues bien, pe o en onces,
has a que empeza on a abaja , pues hemos andado jus os”.
52
El abajo en el base i e a en endido
como una unidad que saca adelan e median e la colabo ación de un g upo de abajo que
di igidos po el cabeza de amilia, apo aba en la medida de sus posibilidades. Median e las
palab as de Ma i xu en endemos cómo en muchos hoga es la pa icipación obligada de
odos sus miemb os e a la que p opiciaba el man enimien o de la ida a a és del base i.
A a és de los ela os de las muje es, descub imos cómo sus mad es y abuelas han
pa icipado de mane a ac i a y decisi a en el abajo del case ío, ealizando odo ipo de
abajos: acudían a la plaza a ende , cuidaban la hue a, lab aban en el campo, o deñaban
las acas y limpiaban la cuad a, co aban la hie ba, acudían al bosque a po leña. Todo ipo
de abajos son los que las muje es del base i han desempeñado.
Ma i xu cuen a cómo su mad e comenzó a i a ende a la plaza del me cado con 11
años. La amilia de Ma i xu con aba con un pues o ijo en la plaza de Eiba en el que
endían “ endeja” y leche. Su mad e e a la enca gada de i a la plaza odos los días, a la que
p e iamen e hab ía acudido la abuela y que más a de, a la edad de 24 años, se ía un abajo
que Ma i xu se enca ga ía de desempeña . Ella ela a cómo en la plaza del me cado la g an
mayo ía de endedo as e an muje es.
En aquellos momen os, la en a de la endeja y la u a en la plaza del me cado e a
una pa e muy impo an e de la economía de los case íos que basaban sus ing esos
p ác icamen e en el abajo que e a gene ado en és e, como es el caso de la amilia de
Ma i xu du an e a ias gene aciones.
O a amilia que basó pa e de su economía en la en a de endeja en la plaza ue la
de Begoña, cuya mad e y abuela, odas ellas na u ales de Zaldiba , ambién ya ue an a la
51
En e is a Ma a 27/06/2010
52
En e is a Ma i xu 23/06/2010
47
Po o o lado, en los es imonios, el abajo que pudié amos llama ep oduc i o,
apa ece e e enciado po las muje es como un campo a pa e de lo que compo a la lógica
del en amado base i a a. “An es las muje es abajaban en el campo igual que los homb es, y además
hacían las labo es de la casa”
63
. Es e abajo ep oduc i o es en endido como odas las a eas
domés icas e e idas a la higiene y limpieza del base i, así como el hace la comida pa a
odos los miemb os del mismo. También supone el cuidado de los niños y niñas pequeñas,
así como el cuidado de las pe sonas ancianas (pad es o mad es) y algunas muje es ambién
iden i ican como el cuidado a odas las pe sonas del case ío en gene al. “Eso e a an es y es
aho a. Ahí no eo que haya habido mucho cambio.. Es la casa, y la opa, y la gen e, y odo. Pe o eso… ahí
ya…”
64
En el caso de Mi en, emos que su mad e y ella epi en un mismo pa ón de
si uación y conduc a. La mad e de Mi en, e a la mayo de cua o he manos, el es o chicos
más jó enes. “Ellos es u ie on aquí has a a de, sin casa se. Se casa on bas an e a de, igual con 35 años
o así… mis íos, los he manos de mi mad e. Aquéllos, pu … aquéllos es u ie on has a a de i iendo allí y
mi mad e ue la que se quedó con el case ío, la más mayo , y ellos oda ía siguie on allí… anquilos...
Ayuda , no ayudaban mucho, las cosas como son. Ellos abajaban ue a. Uno es u o na egando siemp e,
ése luego quedó sol e o. Y el o o, abajando en los mon es… pe o has a casi los 37 años… es que aquí…
come y eso, es á bien, ¿no??... Come , y luego, ¡ abaja no! Y odo, la opa y odo lis o. Planchado odo y
así… eso no es á mal, ¿no?? Sin da nada a cambio… y cla o, así es como i ían”
65
.
El ela o que Mi en cuen a sucedía hacia los años 40, y nos da isos de la mane a en
que los alo es sob e la di isión sexual del abajo, habían en ado a o ma pa e del
en amado u al, en el que la muje apa ecía como cla a o ganizado a del bienes a amilia ,
mien as que los homb es, cada ez más acuden ue a en busca de abajo, y se
desen ienden po comple o de las labo es p opiamen e domés icas, que conside an abajo
de las muje es. En es e caso, el base i no es concebido como una unidad domés ica en la que
la p oducción y la ep oducción se en ienden conjun amen e. Es e ela o, po an o, nos
ale a de esa p og esi a decadencia en la que a en ando el sis ema de ep oducción social
del base i, a la que aludi emos más a de, los alo es p eindus iales y co po a i os pie den
su alo , con aminados de ac i udes más indi idualis as, p opias de un sis ema más
capi alis a, enca nadas en la conduc a de los he manos de la mad e.
A su ez, Mi en ep oduce el mismo pa ón que su mad e en cuan o a su he mano.
“Siemp e se lo ha hecho odo la mad e. Y aho a yo, y él c ee que iene que se así, y ya es á”
66
. Como ella
explica, su he mano iden i ica que ella iene que cuida de él, mien as él po o a pa e no
ha cumplido con lo que se eque ía po su pa e, la con inuación del sis ema oncal.
63
En e is a Mai e 14/07/2010
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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En e is a Mi en 25/06/2010
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En e is a Mi en 25/06/2010

48
En la en e is a a Ma i e e a su ez nos cuen a cómo su he mana ha ep oducido el
mismo ol que su mad e en elación a sus he manos sol e os. P óximo al case ío o iginal,
sus dos he manos sol e os y su he mana, hicie on una casa di idida en es pa es, pe o la
cocina la ienen en común. “Y quien hace la comida y odo es… Isabel. Y quien les pone la opa y les hace
las camas y odo es… Isabel. Ella les hace odo”. “Hacen el abajo de ue a pe o luego los zapa os se los
ienes que pone delan e, ¿sabes?... Todo hay que hace les. Si la cocina es á limpia o sucia, eso da igual, pe o
la comida en la mesa. Siemp e. Siemp e la han enido. An es la mad e… y aho a, pues la he mana”
67
. A su
ez, como en el caso de Mi en, el he mano sol e o, que quedó he ede o del bien oncal, no
ha con inuado con la pe pe uación del mismo.
De las palab as de Ma i e e así como de las de Mi en se deno a abia y en ado po la
si uación ac ual que se da en sus amilias. Las muje es se en in oluc adas en una ealidad
que asumen, pe o que no en ienden ealmen e, po lo que les cansa, les gene a abia y
en ado, aunque no se sien an capaces de comba i la. És a es la consecuencia que se de i a
de un sis ema oncal debili ado y en isos de desapa ece , en e a las mane as de p ocede
más p opias de un sis ema capi alis a. Las muje es ope an bajo pa ones de conduc a más
comuni a is as y elacionados con el g upo, p e aleciendo en ellas a su ez una lógica de
cuidado con inuo incen i ada po una campaña ue e anquis a que elegó a las muje es al
ámbi o domés ico. Los he manos, desen endidos ya de esa lógica comuni a is a, se
ap o echan de la si uación en la medida en que les a o ece.
La pe i encia de los oles sepa ados en p oduc i os y ep oduc i os es la en e en el
case ío. Sin emba go, es a cues ión cada ez es menos comp endida po las muje es, que ya
no encuen an su sen ido en el en amado de un base i en decadencia, y ponen en duda, la
exclusi idad de la esponsabilidad en el abajo ep oduc i o, in luidas en pa e po los
a ances que en es e sen ido ha hecho el desa ollo de una conciencia eminis a.
Los ela os, nos hacen e cómo los pad es y mad es de inen la mane a de se de sus
hijos e hijas a a és de sus decisiones. En el caso de la amilia de Mai e, su he mano
pequeño es quien oma la p o esión de pas o de su pad e. Es e abajo es en endido como
muy du o y es una p o esión que únicamen e eje cen homb es.
En la desc ipción de es e ela o, encon amos elemen os que nos hablan de una
p e alencia de ipo sexual en la asignación de cie as p o esiones o i ine a ios de ida. En el
caso de Begoña, ella cuen a cómo en su casa, se le había dado siemp e mucha impo ancia a
los es udios. Todos los he manos de su pad e, e incluso sus he manos, habían acudido a
hace Maes ía Indus ial a Eiba , como e a bas an e habi ual en aquel momen o de
despegue indus ial. “yo sen ía sed de ap ende . Me cogía los lib os de mis he manos, de geome ía, de
ma emá icas… los leía odos.
68
”
67
En e is a Ma i e e 19/07/2010
68
En e is a Begoña 28/06/2010
49
El auge indus ial desde p incipios del s.XX ecaba mano de ob a p o enien e del
case ío, y se o o ga ese abajo a los homb es, p omocionando sus es udios y dándoles una
p io idad desde la economía amilia . Es e hecho, el que exis a una adición de po encia el
abajo masculino en los sec o es indus iales, hunde sus aíces en la concepción o o gada
al abajo g emial en el con ex o u bano ya desde lejos. Es os ámbi os a esanos, muy
celosos en sal agua da los sabe es y sec e os del maes o a esano, apa a on a las muje es
del acceso a la capaci ación y los sabe es, iniciando con ello una adición de sucesión
masculina que llega ía has a nues os días
69
. Así, las amilias en sus es a egias in e nas de
decisión han p io izado la capaci ación de los homb es en el sec o indus ial, p e iendo
que és os con a ían con más posibilidades de se empleados en el sec o .
Se in ie e más en la o mación de los homb es de ca a a que és os abajen en el
espacio público. En el caso de sus he manas, la salida como c iadas había sido la más
habi ual.
Mien as los homb es salen al mundo nue o que ya enía eme giendo con la
indus ialización, las muje es son eque idas pa a abajos elacionados con el ámbi o
ep oduc i o. Así, la salida habi ual de las muje es que no quedan en el campo es á
o ien ada al abajo de c iada.
O a ealidad di e en e es la de los pueblos de la cos a, en los que la salida
mayo i a ia de los homb es que no quedan en el campo, es la emig ación a Amé ica, ya
desde el siglo pasado. Es a zona, de meno pode adquisi i o que en la zona del
Du anguesado, esol ía en g an mane a el u u o de sus descendien es a a és de la
emig ación. La mayo ía de los emig an es a Amé ica iban de jó enes y ol ían en unos años
con un dine o aho ado con el que pode hace en e a los gas os en la o mación de una
nue a unidad amilia , ya ue a en el case ío o ue a de él. Muchas muje es ambién
acudie on a Amé ica, o as salie on del case ío como c iadas y o as queda on en él, a
menudo casadas con homb es que pe manecían en Amé ica.
Sin emba go, desde mucho an es de decidi la salida o no de las muje es del case ío,
ya se las es aba equi iendo desde niñas pa a el abajo de cuidado, como ayuda en el
case ío, ayuda económica pa a la amilia o como mane a de esol e una si uación
económica de ici a ia, que no daba pa a i i a odos los miemb os de la amilia.
“El caso de mi mad e ue bas an e más ue e, ya que mi mad e… el pad e, el ai i e, se casó y u o 3
chicos……y es ando en casa se le mu ió la muje , en onces se casó po segunda ez, y de segundas nació mi
mad e y o os dos chicos, pe o en onces ambién cuando mi mad e enía 6 años, se mu ió la mad e, o a ez.
En onces, ella con aba,… que es is e ambién, que con 6 años hizo la Comunión en Ma kina, donde las
monjas y se ue al Valle de A a e, allí a abaja . A abaja o… allí ue. Con seis, sie e años.”(…) “Y es ando
allí en la casa, que es u o muy a gus o y con en a, en época de gue a, u o que i donde el he mano, su
69
ARBAIZA, “El papel de la muje en la o mación del ag egado domés ico en el espacio asco" op.ci .;
ARBAIZA, M, 2003, “A p opósi o de la amilia mode na en el País Vasco” op.ci . p.74.
50
he mano i ía en In xu e a y u o que i allí, ya que enían muchos hijos y bueno… que uese pa a allí. (…) Y
u o que i allí desde el Valle de A a e a In xu e a a ayuda al he mano y a c ia a los niños, a c ia a los
sob inos. Y después de aquello que ue en la gue a, u o que i a su casa na al, ya que la cuñada había
quedado iuda, el ío mu ió allí, y cuando mu ió, la cuñada quedó con un mon ón de hijos, y en onces ol ió
a su casa de nue o. Después, de allí se casó con unos 25 años… Imagína e qué modo de ida. Y aún y con odo,
i ía con en a”
70
. El ela o de Ma i e e nos si úa en la du a ealidad de una amilia que no
puede hace en e al cuidado de los hijos, po la mue e de la esposa y an e ello, decide
manda a la hija a i i con o a amilia. Es llama i o el caso de que la única muje de en e
seis he manos sea quien salga de la casa, lo que nos induce a pensa que posiblemen e en
muchas amilias los hijos uesen más alo ados, o más eque idos p obablemen e si la labo
en el campo e a in ensa. Es a ealidad nos lle a a alo a que en muchos hoga es una
adición misógina pod ía da luga a decisiones de es e ipo, que encaminasen la ida de
una pe sona a una ida de sac i icio con inuo po los eque imien os amilia es, como
podemos e que ocu e en la con inuación del ela o.
Aunque las muje es asumiesen es a ealidad, no po ello pe manecen in e osímiles a
ella. “Allí es u o a ios años (en A a e). Cua o o cinco años. Y yo me acue do que luego el homb e de
aquel base i enía a nues a casa. Tu ie on muy buena elación después de aquello, desde en onces siemp e
u ie on buena elación luego… Y allí ella hacía algunos abajos, lle a la leña, cosas de la casa… a medida
que iba c eciendo, más abajo. Después ella con aba, que cuando u o que sali de allí le dio muchísima
is eza…”
71
Hay nume osos casos en los cuales las muje es han enido que deja , no de buen
g ado, lo que es aban haciendo, pa a ayuda a la amilia. “Y después, la muje del ío mu ió en el
emba azo.. y yo u e que i a la abe na a ayuda , y allí es u e du an e seis años.. pe o a mí no me gus aba
nada aquello”. En es e sen ido, cabe eseña la impo ancia que compo an los pad es
es ado es, a quienes las muje es en el con ex o del case ío obedecen po encima de odo.
Begoña ela a ambién cómo u o que deja su o mación en la escuela con 11 años pa a
ene que i a abaja al case ío, ya que su mad e había quedado emba azada, momen o en
que sus dos he manos mayo es ya cu saban Maes ía Indus ial. Sin emba go, el que ellos
dejen sus es udios pa a el apoyo en el case ío no se con empla. Poco a poco emos cómo el
alo que se a o o gando al case ío cambia y a quedando en g an pa e en esponsabilidad
de las muje es, cues ión que abo da emos más adelan e.
Es e eque imien o gene alizado de las muje es po pa e de las amilias, p opicia el
que las muje es se ean a sí mismas en un papel de ayuda con inua. “Ni e bizi za guz iye izan
da edo lagundu ba en ba e i edo beha ean”/ “Toda mi ida ha sido es a ayudando a alguien, o es a
abajando”. En la exp esión de Mi en emos cla amen e el sen i de una muje que ha i ido
siemp e pa a los demás. En es e sen ido, a a és de las en e is as obse amos cómo la
mane a en que se esuel e una si uación du a en la amilia, puede da luga a un pa ón de
conduc a ue e que se aya ansmi iendo a a és de gene aciones. En el caso de las
70
En e is a Ma i e e 19/07/2010
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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muje es del base i, es a conduc a se aduce en el abajo en el case ío y especialmen e en la
pa e del cuidado del hoga y la amilia.
En es e sen ido, el caso de la amilia de Mi en nos induce a pensa en ello. An e una
mue e emp ana del abuelo, la abuela queda con la je a u a de la case ía, quien a su ez
designa á a su hija como he ede a. A a és de las palab as de Mi en sabemos que su abuela
abajó du o en el man enimien o y pe pe uación de la case ía, como ambién emos que se
con e i ía en la o ganizado a del bienes a de la amilia. Su hija como he ede a, p on o
empezó a abaja en la case ía ayudando a la mad e sola y adqui iendo los oles p opios de
ella. De mane a que, como comen á amos an es, an e un sis ema oncal cada ez más
de aluado, es ac ible que los hijos a ones se acomoda an a una si uación en la que las
muje es e an quienes lle aban el mando en la casa. Tan o más en el caso p opio de Mi en,
en el que el sis ema oncal se encuen a en un ni el mucho más a anzado de de aluación, y
en el que el he mano, la iden i ica como cla a con inuado a de la labo de su mad e.
La misma si uación encon amos en la amilia de Ma i e e, en la que la du a
si uación i ida po su mad e en la in ancia, y la pos e io mue e jo en del ma ido, le
ha ían con e i se en una muje muy abajado a y acos umb ada a i a pa a adelan e en
mul i ud de ocasiones. “Be a and a ze a zan… ez ama gau e edo be i is e…¡qué a! Oso beha giñe
zan”/ “Ella e a una muje … no ama gada o que siemp e es aba is e… ¡qué a! E a muy abajado a”
72
.
6. LA MUJER
BASERRITARRA
, VALORES POLÍTICOS
6.1. Las muje es como mad es de la pa ia.
A p incipios de siglo XX, i umpen en la sociedad asca nume osas asociaciones
ci iles y polí icas con el obje i o de p opaga los ideales de los p incipales mo imien os
polí icos asociados a las p incipales ideologías: libe alismo, socialismo y nacionalismo
con i en y pugnan po la hegemonía en el e eno asco.
El nacionalismo asco cob ó g an impo ancia en ese p ime e cio de siglo. Las
apo aciones de los omán icos del siglo XIX, así como las secuelas dejadas po el idea io
ca lis a, die on luga al su gimien o de una cul u a polí ica que de inió los asgos del “se
asco” con i iéndolos en nación bajo la a i mación de “Euskadi es la pa ia de los ascos”.
El bizkai a ismo se a i mo en “ eacción en e a” el empuje que los nue os acon ecimien os
sociales, polí icos y económicos es aban lle ando a cabo. Es e p ime nacionalismo
inspi ado en las ideas de Sabino A ana, o muló unos asgos de lo que signi ica se asco y
po lo an o, de la nación, en su e ien e más eligiosa y a caica. La p opues a e a es i ui
72
En e is a Ma i e e 19/07/2010
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el pasado como po eni , como ho izon e de u u o
73
, in en ando así mode niza cul u as
decimonónicas (ca lismo) y ab i se al nue o espec o social que cada ez iba omando
mayo o ma. En es e sen ido, la bu guesía libe al bilbaína, eno memen e en iquecida as
la coyun u a de la g an gue a, supo ac ualiza adecuadamen e esos alo es. Es a clase
social, po o a pa e, no compo aba sino a odos aquellos deshe edados y deshe edadas
del bien oncal que desde la u be mi aban con nos algia ese case ío que habían enido que
deja , del cual habían sido apa adas, y que iden i icaban con lo que e an. Desde es a óp ica
es ácil imagina cómo un amplio sec o ol ió su mi ada sob e el base i idealizándolo y
encon ando en él oda la esencia de lo asco y de los alo es que en la conexión con la
ie a y con un sen ido de pe enencia a un linaje ances al i ían su mayo exp esión.
Las muje es oma on un papel i al en el en amado base i a a. Ellas habían sido y
e an las p incipales ansmiso as de la cul u a sola iega que unía a los hijos e hijas con esa
ie a sag ada y ese pasado emo o. En el papel de “mad e de la pa ia”, las muje es ue on
conside adas el mayo exponen e del pe i i asco en el base i.
A a és de los es imonios de muje es que Mi en Llona ecoge en su lib o “En e
Seño i a y Ga çonne”, nos hacemos eco de la ealidad que i ie on las muje es de las clases
medias bilbaínas en e 1919 y 1939. Ella analiza muy bien la mane a en que es as muje es
i en la asunción de es a imagen de muje base i a a idealizada y en a izada en su ol
omnipo en e de mad e, que en cie o modo, al y como ela a, no iene sino a hace una
compa a i a con la igu a de la Vi gen Ma ía, igu a eligiosa que como o as ue u ilizada
po el nacionalismo pa a da explicación de sus pos ulados
74
.
La pa icipación de las muje es en el nacionalismo de aquella época iene su mayo
exponen e en Emakume Abe zale Ba za (EAB). Es a o ganización se encaminó a la
ealización de la labo social. “Yo me acue do que yo ui del ba zoki de Begoña y e a Emakume. Pe o
cla o, no como aho a que son an me idas en polí ica, sino simplemen e yo.. lo que sí po ejemplo hacíamos
pues.. opa, pa a la Ope a Amaia, eso sí hice, nos daban pa a cose … y más me ida no. Yo más me ida, no”
75
.
De las palab as de Eli, muje u bana de pad es enidos del con ex o u al, desen añamos el
sen ido que se le con i ió a la o ganización EAB. Sin emba go, ella sí iene conciencia de
o as muje es que a pa e de la labo social enca nada en la igu a de la mad e social que
ac uaba pa a la pa ia, sí eje cían o as labo es a las que ella iden i ica con el hecho de
”es a más me idas en polí ica”. “Aho a, sí enía una amiga, que ella enía pode pa a en a en los
o os aquéllos que había.. Toda ía noso as no eníamos o o, pe o ella enía un pode … Aquella es aba más
me ida en polí ica. Yo, simplemen e, una colabo ado a de EAB.”
76
De las palab as de Eli deducimos el
alo social que ella o o ga a la cues ión polí ica en la cual es ablece di e en es ni eles. Así,
la idea de colabo ación que ella, jun o a las demás muje es, eje cía en el seno de EAB,
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DÍAZ FREIRE, J.J, La República y el Po eni . Cul u as polí icas en Vizcaya du an e la Segunda República, Ed. K iselu,
Donosi a, 1993, pp.199-258.
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LLONA, M, op.ci , 168
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supone una acción polí ica que ella iden i ica como humilde y den o de los lími es que
e an es ablecidos pa a las muje es. Sin emba go, el ela o de su amiga nos habla de la
incu sión en el espacio polí ico público y elegado a los homb es, lo que desde su pun o de
is a, supone el ene un pode , y ene pode , al in y al cabo.
Es a cues ión apa ece muy elacionada con la apa ición en el seno de EAB de las
muje es p opagandis as. Es as muje es, a o ecidas po un sec o del Pa ido Nacionalis a
Vasco que de endía la con ibución de las muje es en la polí ica, comienzan a eje ce una
labo que ansg ede las on e as de lo es ablecido pa a ellas. En es e sen ido, las muje es,
iden i icadas desde el pa ido po sus cualidades sen imen ales y amo osas, se
conside aban más p ocli es a pode ansmi i la emoción pa ió ica. Las muje es
p opagandis as epa en p opaganda del pa ido, se mani ies an, hablan en mí ines, hacen
isi as a la cá cel, a los p esos, ac úan en las elecciones, p o es an… y su en las
consecuencias de ello.
“A consecuencia de un mi ín donde hablamos con especial celo a a o de la independencia, an o la
amosa o ado a Haydée de Agui e, como yo misma, uimos de enidas y ence adas en la cá cel de
La inaga du an e quince la gos días. É amos muy jó enes, eníamos apenas 19 años. Seño i as de pueblo
educadas en el ambien e es ic o de los años 30. […] Aquella p isión, aquellas pue as eno mes con sus
ce ojos y lla es gigan escas y sob e odo las di e en es es ancias y co edo es que se iban ce ando a
nues o paso […]. Nos sen íamos como má i es”.
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La cá cel, suponía el mayo de los cas igos, lo que hace más in enso el ela o, y el
alo que se le a ibuye. El llega a ese momen o, el de se una p esa polí ica conlle aba, la
in asión de un e i o io que las ele aba a la ca ego ía de guda is, que ep esen aban la
máxima exp esión de sac i icio y en ega a la pa ia.
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Es e hecho, como an os o os, en la
medida en que compo ó un aspaso de los lími es que como muje es les e an asignados, ha
dado luga al poco econocimien o de la in ensa labo ealizada po es as muje es.
Es o es algo a lo que Eli ambién alude en su ela o, en el conocimien o del abajo
que su amiga p opagandis a Lu xi, había ealizado. “Y po cie o que.. sen í mucho que la gen e no
se aco dase de lo que Lucía A danza había abajado pa a el Pa ido Nacionalis a. Fue on unos une ales
pob ísimos. No, no, no, no es cosa de pe dona eh… E a una chica es upenda, y bueno… lis a, y ya e digo..
hablaba en mí ines, ella y Polixene, hablaban”
79
. La mane a en como Eli ela a su sensación
dándole un ai e de solemnidad y p o undo espe o y admi ación de su amiga, nos habla de
la consciencia de lo que ese abajo supuso, ambién pa a las muje es que lo i ie on, como
un apo e impo an e de ellas a la cons ucción de la iden idad nacional.
Las dis in as sensibilidades sob e el papel que debían desempeña las muje es
ascas del pa ido, se hizo pa en e, en el Homenaje a la Mad e Vasca que se celeb ó el 5 de
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eb e o de 1933. En él se pone de mani ies o las e icencias que el Pa ido Nacionalis a
Vasco enía pa a asumi la acción emenina ue a de la igu a simbólica de la mad e, mad e
de la pa ia, que la elegaba a un segundo plano elacionado con la es e a p i ada. Polixene
ememo a aquel homenaje: “Noso as no é amos mad es… Fue una especie de camu laje de la e dade a
dimensión que enía ese homenaje, que e a homenaje a la muje audaz, a la muje alien e, a la muje
pa icipa i a, a la muje que luchaba jun o al homb e”
80
.
La al a de econocimien o de es e papel polí ico de las muje es en el nacionalismo,
se á la conclusión inal a una in ensa labo eje cida. La pos e io gue a y ad enimien o del
sis ema anquis a du an e 40 años, da á luga a que odos es os log os lle ados a cabo, se
diluyan en la memo ia y queden en e ados. El sis ema anquis a ac ua á como censo de
las libe ades emeninas adqui idas y eclui á nue amen e a las muje es al ámbi o ce ado
del espacio domés ico, ealzando sus oles de mad e y esposa.
6.2. La gue a y el anquismo
Así, eniendo como ma co la ealidad del égimen anquis a, la sensación que se
despliega de cada una de ellas en sus ela os es de o al silencio en cuan o a lo que aquella
época les susci aba. Fue un momen o que ela an de aus e idad y pob eza, aunque a i man,
nunca les ha al ado de come en el case ío, ya que enían hue a y animales de los que saca
alimen o en la p opia casa.
A a és de los es imonios de sus pad es, ep oducen algunos de los ho o es de la
gue a. Los pad es de Mai e, muje de Zeanu i de 71 años, u ie on que sali del case ío y
andu ie on en aquellos años de un luga pa a o o, p ime o en Alonso egi y después a
Zamudio donde i ía un ío de la amilia, con odo el ganado a cues as. Cuen a que a su
uel a al case ío, muchas de las cosas es aban o as y o as las habían obado y u ie on que
econs ui una pa e de la i ienda.
Eli, muje del mundo u bano que i ió en p ime a pe sona la gue a, nos habla de
ella como algo que ma ca ía un an es y un después en su ida. “A mí la gue a me dejó
comple amen e… ya e digo, no alía pa a nada. Me lle aban la comida al únel eh.. íja e qué dep esión
e dad.. además eso, con la pa icula idad de que mis pad es no enían miedo y aquéllos no iban ni al únel
ni a ninguna pa e, pe o yo en el únel, eh. Y me mandaba mi mad e con una seño a odos los días la comida..
calien e, eh? En onces, no enía hamb e”.(…)”Yo es oy segu a que si hubie a sido mad e, pues ya me hubie a
hecho ue e, e dad.. pe o es u e malísima, y luego sin hamb e, y eniendo comida…”
81
Va ios íos de Begoña es u ie on en el en e, en ambos bandos. Ella cuen a cómo
uno de sus íos ue he ido en el en e de I un y su pad e lo es u o cuidando en el Hospi al
de Basu o. Finalmen e mu ió, con 23 años. O o de los íos es u o a ios años luchando en
el en e, y después o os an os en un campo de concen ación, algo que sin duda le ma có
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la ida p o undamen e. “(…) A ése ambién, la gue a lo des uyó. Sí. Yo me acue do que lle ábamos la
leche, luego empezamos a epa i po Zaldiba la leche y epa íamos a un médico del Hospi al
Psiquiá ico y aquél nos decía: “Cuida le bien a ues o ío, que ues o ío es una íc ima más de la
gue a”, nos decía… Mu ió con 50 años, bas an e jo en”. Begoña en iende que la mane a en que
acabó la gue a ue la que de e minó el silencio de la época pos e io . “Luego, sob e polí ica,
noso os de jó enes, no se hacía mucho po que… en la gue a se pasó an mal… (…) Se su ió mucho aquí en la
gue a. De polí ica no se hablaba”
82
.
Ma i e e ecue da miedo en aquella época. “Bene azko beldu a”/”Miedo de e dad”. “Es
que nues os pad es, lo pasa on mal ealmen e en la gue a, lo pasa on muy mal, y noso os siemp e nos
decían en casa “y ened cuidado” “no habléis de nada” y eso desde muy pequeñas, siemp e habíamos oído en
casa”
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. También ecue da miedo hacia los p o eso es, po ene que habla en cas ellano y
po que no sabían. En odas las casas de las muje es el idioma que se hablaba e a el euske a.
A menudo comen an, cómo en el colegio enían que habla un cas ellano que ni sabían
cómo hace y po o a pa e, en el case ío se les exigía habla en euske a.
Las muje es, hoy encajan ese dualismo que en onces no log aban comp ende , y po
el que además les hacían sen i peo y e an desp es igiadas po p o eso es y compañe os.
Con el iempo lo an asimilando como pa e de la ealidad “luego, poco a poco e as amoldando,
en la medida en que se puede”
84
.
6.3. La polí ica du an e el anquismo, “asun o de homb es”
Po o a pa e, el euske a e a la seña de iden idad más cla a de las amilias
base i a as. Un idioma ances al con el que eco daban su pe enencia emo a a ese linaje
que les daba la iden idad de ascos. La pe i encia y espe o hacia ese idioma, e a la
exp esión misma del sen imien o nacionalis a que ya a p incipios del siglo XX quedaba
pa en e en las casas de las muje es. La exigencia del euske a en la casa e a una condición
que en los ela os de las muje es, apa ece exigida po la igu a pa ia cal, que enca naba el
suje o polí ico en el con ex o amilia . “¡Bueno!” comen a Begoña, “en la escuela no nos dejaban
habla en euske a.. y en casa no nos dejaban habla en cas ellano!” (se íe) “osea que… en casa, con nues o
pad e, había que habla en euske a. En casa en euske a. A habla cas ellano a la calle, pe o en casa había
que habla en euske a. Sí, siemp e. (…) En eso, nues o pad e… ¡bueno! había que oí le… ¡Cas ellano en casa
ni pensa !”
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En la escuela, en la calle el idioma debía se el cas ellano, pe o sin emba go, den o
de la casa, el sen imien o del euske a y de la pe i encia de sus cos umb es e a ue e. “Yo
me acue do que cuando é amos jo enci os, é amos de Euskadi Gaz edi Be i y los discos de Labegin, no sé de
dónde saca on un ocadiscos y en Na idades los ap endíamos y el pad e llo aba, escuchando los discos… e a
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un g an abe zale pe o… sen ía que F anco lo había hundido, los había aplas ado… noso os no nos
en e ábamos de mucho, pe o ellos sí”
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. Begoña i e el ela o de su pad e con emoción, i iendo a
a és de él el sen imien o polí ico mismo que ep esen aba. La iden idad asca
inco po ada es el llan o an e la de o a de la nue a ealidad, en la que la i encia de es a
iden idad queda elegada al espacio educido e ín imo del case ío, y po ello la exigencia de
su p esencia en ese con ex o, es la pe i encia misma de la iden idad, a pesa de odo.
Es a exigencia es compe encia de la igu a pa e na, en an o en cuan o, la i encia
polí ica es el espacio público y po an o, un “asun o de homb es”. Así, Mi en ambién
iden i ica la igu a polí ica con su pad e de quien dice “No se lle aba bien con aquél (con
F anco)”
87
.
Desde una mi ada más u bana hacia lo u al, Eli no conside a que sus pad es
u ie an conciencia polí ica alguna, sin emba go, ue el he mano de su mad e, o a igu a
masculina, quien le ansmi ió los conocimien os que después despe a ían en ella el sen i
nacionalis a. “…en cambio, enía yo un ío, he mano de mi mad e, que ése me enseñó odas las canciones
ascas que yo sabía.. y cuando íbamos a alguna excu sión, pues yo enseñé a los demás lo que yo había
ap endido, que ellos no sabían…po que yo, además de sabe euske a… ese ío mío… ése sí e a polí ico, aho a,
no c eo que se ía polí ico en el sen ido de hace polí ico al nacionalismo, no, sino sen i se él muy asco y eso.
Po que yo ap endí de él, odo. Y mi mad e ambién sabía can a … ¡de lo que le había enseñado el he mano!
Ese he mano, que sí, ése sí e a muy nacionalis a, pe o.. muy asco, quie o deci . Tan o, que a los amigos que
no sabían can a es, ¡les enseñé yo! Y yo, yo sabía, cla o pe o… es que él e a pu o, pu o… pu o asco”
88
.
En las palab as y én asis de Eli descub imos una muje que a a és de la expe iencia
polí ica con su ío, descub e su iden idad nacional, y el o gullo y so p esa de pode
ansmi i los sabe es nacionalis as al g upo de amigos y amigas nacionalis as como ella. Eli
se hace eco de su o gullo nacionalis a y del conocimien o del euske a, el idioma ances al y
genuino de los ascos, elemen os que se elacionan con el hecho de que sus pad es
p o engan del base i.
7. LA “SEÑORITA DE CLASE MEDIA” COMO ASPIRACIÓN SOCIAL
El es imonio de Eli nos ace ca a una ealidad que en el con ex o del case ío asco
ue una cons an e desde su su gimien o, la can idad ingen e de deshe edados y
deshe edadas que es e sis ema de ep oducción p oducía. El caso de Eli, una muje cuyos
pad es a p incipios de siglo XX salen del campo pa a i a i i a las inmediaciones de
Bilbao, nos pe mi e conoce el caso singula de una muje que se in eg a pe ec amen e en
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que muchas muje es solas hayan enido que busca se la mane a de sali adelan e po ellas
mismas en el día a día del base i.
8.3. Muje es
base i a as
en esis encia
A inales del siglo XX y p incipios del XXI, las muje es en el base i son el úl imo
eslabón de pe i encia de un sis ema en isos de desapa ece . “Gu e ai ak ha u eban dana e a
izan zan gu e ai e p opie a ioa. Ta o du a a e e en e uk izan zi en.(…) Ge o ge a u zan gu e nebean za ,
neba sol e uan za . Ez ezkondu, ez a eglau, nada. Ahí es á. Mue o de asco. Ho ixe”. “Nues o pad e cogió
el case ío en e o y el ue, nues o pad e, el p opie a io. Has a en onces habían a endado.(…) Después quedó
pa a nues o he mano, el he mano sol e o. No se ha casado, no lo ha a eglado, nada. Ahí es á. Mue o de
asco. Así es
103
”. Las palab as de Mi en son muy escla ecedo as de la abia que le compo a
es a si uación. Ella, a pesa de la impo encia y dolo que le ha gene ado el obedece siemp e
el dic amen de sus pad es, y ac ua con o me a la pau a oncal de cuidado y pe pe uación
del mismo, con inúa unida ue emen e al símbolo que ep esen a pa a ella el base i. Un
base i que ha sido el u o del sac i icio y abajo de sus pad es y de los pad es de sus
pad es, odos ellos unidos po la misma ie a, y que e cómo ese símbolo y p ueba i a de
la pe i encia de los ances os a a és del iempo, cae a cachos delan e de sus ojos sin
pode hace nada pa a e i a lo, y iendo cómo su he mano, que en un p oceso de desapego
o al de la simbología y el sen imien o sola iego, se desen iende de ello sin sen i la
esponsabilidad de ene que da explicaciones.
Las muje es base i a as se e elan y se exp esan con abia an e la nue a si uación
impe an e. “¡En el base i quién a a abaja sino unos on os como noso os! An es no, an es no. An es
se hacía así..noso os y los de nues o en o no. Ahí, po la pa e de T abakua y Mallabia ambién había un
mon ón de base is. Aho a ya es á odo dejado en Mallabia. An es e an odo case íos. Pe o me ie on el pino,
empeza on a abaja en el alle , a los hijos les die on es udios… y pun o. Eso es así ¿eh? An es, a pa e del
base i no se pensaba en o a cosa
104
”. Las palab as de Ma i xu se e elan con ue za, y exp esan
en pocas palab as algo cla o y e iden e pa a ella: cómo la p ác ica de o o ipo de
es a egias que se des ían de la conside ación del base i como cen o y o den sup emo de
odas las cosas, dan luga a su desapa ición.
Así, ella se cali ica como on a, y en nume osas ocasiones econoce el case ío como
un sis ema du o y sac i icado, pe o que po o a pa e le econ o a, supone pa a ella mucho
más que el dolo y la du eza de saca lo adelan e. “La ida en el base i… buena no e a. ¡Pe o
es ábamos con en os!
105
” Es a isión peyo a i a del base i en an o que du o, que es a
posibilidades de desa ollo, que es á a asado… ha dado luga a que muchos y muchas
base i a as sean is os como pe sonas a asadas e incul as, algo que con as ábamos bien
en los ela os de Eli sob e sus pad es. Desde la ealidad de los pad es de Eli a p incipios de
siglo, a hoy se ha mejo ado mucho en el acceso a los ecu sos y nue os adelan os en el
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mundo u al. Sin emba go, es a pe cepción y au oes ima baja de los y las base i a as sigue
p esen e y se ha is o e lejada en casi odas las en e is as ealizadas a las muje es, que se
en muchas eces como poca cosa y con la imp esión de no ene mucho que apo a . Así
Mi en decía en elación a su ela o “Todas las cosas dichas son de poca impo ancia
106
” o Ma i e e
señalaba que “no hay cosas impo an es en mi ida
107
”.
Sin emba go, a pesa de la concepción gene alizada sob e el mundo u al, algunas
muje es no se sien en in e peladas po ello, y en en el base i un sis ema que puede o ece
conocimien os y alo es impo an es. “Aquí al base i a a siemp e se le he conside ado que es á más
a asado. Pe o, yo c eo que el niño o la pe sona que ha nacido en el base i, ap ende muchas cosas, al ene la
na u aleza ce ca ap ende po ejemplo cómo nacen los e ne os, cómo ponen las gallinas los hue os,.. (…)
quienes han nacido aquí, saben. Esa consciencia de lo na u al, pienso que el niño del base i la iene mucho
más cla a que el de la calle. Cla o, como no se ha enido an as opo unidades como el de la calle pa a
ap ende , como se han enido odas es as di icul ades, ni camino, ni es o, ni lo o o... pe o.. yo cuando ui a
Ge nika de jo en, yo me dí cuen a.. que las chicas de mi edad no e an más lis as que yo eh…pa a nada.
108
” El
ela o de Ma ije esca a los alo es p opios que supone la ida en la na u aleza y el
con ac o di ec o con ella, como uen es de sabe y conocimien o que en la sociedad
mode na ac ual, aún queda iempo pa a que sean enidos en cuen a como p og eso y
desa ollo de la humanidad. Sin duda, es os elemen os se elacionan más con alo es de
cuidado, de espe o, de ace camien o y no de asallaje, de p o ección y p ese ación de un
en o no, que ecue dan a “la mad e ie a” o “mad e na u aleza”, o o elemen o eminizado
y po an o, ol idado, desconside ado, explo ado…
A pesa de odo, en es a ealidad de p og esi a decadencia, muchas muje es
base i a as se esis en a abandona . Se esis en a abandona el base i. Se esis en a
abandona su simbología. Las muje es, aún iéndose como poca cosa, sí encuen an en el
base i, en ese en amado supe io que o o ga el sen ido a sus idas, alo es que conside an
esca ables y posi i os pa a la ida ac ual.
Así, Ma i xu asis e con e icencia al nue o o den de las cosas en el mundo. Ella
sien e que el base i es du o, pe o ello no le hace desis i de él, conside ando impo an es
odos los alo es que a a és de él le han sido con e idos. En ese sen ido ella esca a el
alo de sac i ica se po los demás. “Hay que mi a po los demás… ¿no c ees?... Yo c eo que aho a
nadie mi a po nadie
109
.” Desde o a pe spec i a, Ma i e e esca a el alo del abajo como
o ma de ida. “El abajo no es opea a la pe sona, no. De eso no engo ninguna duda…Lo que es opea a
la pe sona es el en o no. Si ú e es eliz en el abajo, e es mucho más eliz
110
”
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En e is a Ma ije 24/07/2010
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En e is a Ma i xu 23/06/2010
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Ma i e e conside a que i en más anquilos que o as pe sonas de su al ededo .
“Que i imos más anquilos, es cie o. Que nos eno gullecemos del abajo que hacemos, ambién. A eces
unas cosas salen mal, o as eces bien.. pe o es a las acas que c ecen, los p ados an mejo ando, cogemos
más hie ba.. Noso os es amos muy con en os los dos
111
”. El abajo de la base i a a pasa po i
acep ando las cosas al y como ienen. Pasan po acep a o o i mo, y o as mane as de
en ende la ida. “Yo no quie o o o abajo que no sea és e”.
El sen i de muchas base i a as es el del in del case ío. “El base i ya no da nada. Si de
ez en cuando enden alguna pa cela de pino o… nada. Aho a nada. El pino ya no lo quie o nadie, y en onces
akabo!
112
”
En palab as de Ma i e e, la con inuación del abajo del base i pasa po en ende
que hay que hace una apues a conscien e po ello. “Jakin nun sa zen za en. Sabe dónde e
me es
113
”. En su caso, ambos, su ma ido y ella, sabían lo que e a po que lo habían conocido
desde pequeños. La indus ialización y pos e io desa ollo del sec o se icios ha dado
luga al mac odesa ollo del en amado u bano, que en su acele e, choca con los i mos
na u ales que ma ca el abajo en el base i. La mac oindus ia alimen a ia a a de
conquis a el campo y some e lo a sus in e esas p oduc i is as. “la gen e comienza con g andes
p oyec os.. si e me es en un e eno muy g ande, es di ícil sali de él. Lo p ime o hay que empeza poqui o a
poco.. y poqui o a poco i iendo. Pe o si de p ime as e empiezas pidiendo un mon ón de dine o al banco…
pa a cuando e des cuen a e has ahogado
114
”.
“ya hay algunas pe sonas con ganas. En el cul i o ecológico ya hay unas cuan as.. y pues a e …
115
”
Los mé odos de p oducción sos enibles y espe uosos con el medio ambien e y las pe sonas
que nos odean son el pun o de mi a de muchas pe sonas que p e enden ace ca se al
mundo del base i y de la ag icul u a. Sin emba go, en las palab as de Ma i e e y en los
alo es con e idos po las muje es base i a as, encon amos el sen ido eal que debemos
esca a . La pe i encia de unas o mas más sos enibles de ida en el medio na u al, pasa
po un cambio de men alidad. De una isión p oduc i is a a una más humilde de espe o
con el en o no. Sabe en lo que una se quie e me e , i poco a poco, acep a , gua da , como
muje es base i a as el sen ido y se de la ida, inculadas a una ie a y apos a po ella.
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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En e is a Ma i xu 23/06/2010
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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En e is a Ma i e e 19/07/2010
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9. CONCLUSIONES
La p esen e in es igación busca indaga sob e la mane a en que las muje es del
en o no del case ío asco han con o mado su iden idad como base i a as en el seno de un
sis ema de ep oducción social que ha pe du ado du an e cua o siglos de his o ia.
Desde el su gimien o de la ins i ución oncal, las muje es han omado pa e ac i a
en el en amado base i a a, como pa e de ese g upo co po a i o que, en base a una
o ganización je á quica y pa ia cal, se ep oduce. Es e en amado he edi a io o o ga una
mane a de se y es a en el mundo a sus mo ado es en el seno de una amilia ex ensa. Las
muje es base i a as apa ecen a pa i de la segunda mi ad del siglo XX como las
p incipales de enso as y ansmiso as de es e modelo.
A a és de los es imonios cons a amos es e hecho, que se aduce en la pe i encia
de pa ones cul u ales más allá de sí mismas que es án dando luga a una conduc a y
conside ación de e minada. Así, sob e el cue po de las muje es se eje ce una p esión que es
la que les lle a a de e mina cie as p ác icas como pueden se el cul i o de los campos, el
man enimien o de los animales o la comp a misma del case ío, cuando a a és de las
disposiciones legales, se da la opo unidad pa a ello. Se habla de la p esencia de un en e
cul u al que po encima de leyes o ales, p e alece más que nada. Así es el caso de los
conseje os que en la amilia del abuelo de Ma a, en úl imo é mino, dic aminan quién ha de
sucede en el pa imonio indi iso.
Todo es e sis ema inspi ó a los omán icos del siglo XIX que ie on en el pueblo
asco la ep esen ación de una mo alidad supe io enca nada en case ío asco. Es e ipo de
co ien es ue on las que inspi a on el bizkai a ismo sabiniano.
El pode de las muje es en el case ío asco iene egulado p incipalmen e po dos
disposiciones que en la ley o al se a iculan y que son la libe ad de es a y la oncalidad.
A a és de es os dos p incipios es como las muje es han podido accede a co as de pode
impo an es den o del case ío asco.
Así, un caso impo an e que ejempli ica es e hecho eside en los momen os en que
po una mue e emp ana del ma ido, hecho bas an e habi ual a p incipios de siglo XX, las
muje es se hacían ca go de la je a u a del base i, compo ando con ello la o ganización del
abajo ag ícola y ganade o, y la po es ad de epa i los bienes p e e enciales en la mane a
en que iese con enien e, o o gando con ello el acceso a los ecu sos a uno de los hijos o
hijas y denegándoselo al es o. Suponía ambién la o ganización de las legí imas y do e, en
caso de que hubie e. O o momen o que suponía el acceso al pode enía de i ado de las
ausencias empo ales de los homb es de la amilia, cues ión que a medida que a anzaba el
iempo, se ha hecho cada ez más acusada. En es e sen ido, un homb e que abajaba ue a
del base i, suponía el eje cicio de la esponsabilidad absolu a de los abajos po pa e de la
muje .
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Finalmen e, un e ce hecho que compo aba el acceso a mayo es co as de pode
es á elacionado con las cualidades a ec i as y de cuidado que se les p esuponía mayo es a
las muje es. Median e es a suposición, muchos pad es y mad es es ado as eque ían a las
hijas en la casa como medio pa a asegu a se un inal de ida digno y anquilo has a su
mue e.
A a és de es as es a egias es como las muje es base i a as han accedido a
mayo es co as de pode , a o eciendo así el desa ollo en el imagina io social de una
iconog a ía de muje ue e y pode osa, con opiniones a ene en cuen a den o del sis ema
oncal.
El abajo de homb es y muje es en el case ío asco ha enido la misma in ensidad
pa a unas como pa a los o os. Los pad es adoc inaban a las niñas y niños en la labo desde
muy pequeños. En o ma de juego, ya es aban abajando en el campo. En muchas
ocasiones, las muje es, debido a la ausencia del ma ido en las labo es de lab anza, eje cían
ellas mismas es os abajos. T abajos, que e an elegados a los homb es, así como los más
p opios del ganado, no signi icando po ello, que las muje es no omaban pa e.
La en a en la plaza ha sido uno de los ámbi os que más han ecuen ado las muje es
y que suponía un espacio público, en el que enían la posibilidad de accede a un espacio de
socialización mayo así como esponsabiliza se de una a ea de eno me impo ancia
económica pa a la amilia base i a a. Es e enómeno de la en a de la endeja en la plaza,
ha sido u ilizado po núcleos amilia es que se dedicaban ín eg amen e a la supe i encia
única a a és del base i, en g an pa e ubicados en la coma ca del Du anguesado.
El ideal bu gués de amilia es ablece un es ic o epa o de oles en p oduc i os y
ep oduc i os pa a homb es y muje es espec i amen e. Es a llamada “ideología de la
domes icidad” de ines de siglo XIX, apa ece e o zada a mediados del s. XX, po la polí ica
mo alizado a del anquismo que empuja una ue e campaña en la que los alo es
deseables pa a una muje apa ecen elegados a sus oles de esposa, y mad e. Es e hecho
cala á en odos los es a os sociales, así como en el case ío asco.
En base a es as ideas los es imonios son p o undamen e e elado es. Nos hablan de
pa ones de conduc as semejan es en a ias muje es que además se epi en po
gene aciones. En es os pa ones, las muje es son las enca gadas del uni e so amilia
domés ico y del cuidado de las pe sonas, en el que los homb es de la casa, en un p oceso
muy a anzado de desapego de los alo es oncales, se ap o echan o almen e y conside an
obligación de ellas. El en ado y abia que es as si uaciones p o ocan en las muje es, nos
a isan del despe a de una conciencia emenina, a o ecida po los a ances y campañas del
mo imien o eminis a con empo áneo.
Po o a pa e, la no p omoción de las muje es en los di e sos momen os de
despegue indus ial, apa ece elacionado con la mane a en que los g emios u banos
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a esanos se concibie on an e io men e a la mode nidad. Es os espacios, muy je á quicos y
pa ia cales, e i a on a las muje es del acceso al sabe y a la capaci ación g emial, hecho
que ha p opiciado más a de la no inco po ación de las muje es en el despegue indus ial.
Es a adición misógina ha á que muchas muje es encuen en como única salida labo al el
i de c iada a los ámbi os u banos. En el espacio cos e o, los homb es se án el pe il del
emig an e a Amé ica. Si bien es cie o que muchas muje es ambién emig a on, una g an
mayo ía quedó en el base i, al cuidado y man enimien o de és e.
El ad enimien o del nacionalismo a inales del XIX y su desa ollo en el p ime
e cio de siglo, da á luga a la idealización del case ío asco, en el cual las muje es son el
mayo exponen e de la “esencia de lo asco”, iden i icadas como mad es de la pa ia,
ansmiso as y gua dianas de la cul u a asca y de la iden idad nacional.
Asimismo, es e p o agonismo y conciencia que poco a poco an omando las
muje es en el seno del nacionalismo, da á luga a que un sec o de ellas, enca nadas po las
muje es p opagandis as de Emakume Abe zale Ba za, ansg eda las on e as p opias del
espacio al que el pa ido p e endía elega las, dando luga a un no econocimien o de la
in ensa e impo an e labo ealizada po es as muje es.
A a és de una muje del mundo u bano cuyos pad es p o enían del u al, enemos
la opción de conoce en qué mane a se con o ma su iden idad, de espaldas a una
pe enencia u al que p e ende ol ida , en ascándose o almen e en la dinámica u bana
que le da posibilidades de ape u a a un mundo di e en e de emociones, amis ades, sen i es.
Las conside aciones asimismo hacia ese mundo u al y del base i son más bien nega i as y
co esponden a una isión u bana que mi a al pueblo iéndolo como un a aso.
Como es amos iendo, nume osos casos nos inducen a la conside ación de que as
el despegue indus ial y auge de los años 60, las muje es queda on p incipalmen e elegadas
al case ío y a la pe pe uación de és e, po lo que son ellas quienes más su en es a
con adicción de sis emas con apues os que es án poniendo en jaque su iden idad
base i a a odo el iempo. Así, las muje es apa ecen como las gua dianas de es a cul u a
oncal y de su p o ección.
En un momen o de base i en decadencia, muchas de ellas encuen an en el cuidado
a las pe sonas una mane a de i i , en e a las escasas opo unidades que un en amado
oncal eminizado pueda o ece . Pa a es e caso conc e o que analizamos, la c eación del
“asilo” ue la sal ación de es as muje es que no encon a on o as o mas álidas de
p omociona se en su ju en ud.
Finalmen e, las muje es base i a as son las gua dianas oncales en esis encia. Sus
alo es aún ienen el eco de esos elemen os co po a i os, comuni a is as, de sac i icio, de
abajo, de ayuda con inua… que an año con o maban la ideología sola iega. Y aún sien en
que sus pos ulados pueden se álidos en la nue a sociedad.

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An e el pano ama ac ual del base i, las nue as o mas ag ícolas pasan po la
adquisición de una nue a pe spec i a, más aco de con el espe o a la na u aleza y con la
labo p opia que las muje es en el case ío han enido haciendo, la de gua dianas de la ie a.
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